Solzhenitsyn

“Los dirigentes bolcheviques que tomaron Rusia no eran rusos, ellos odiaban a los rusos y a los cristianos. Impulsados por el odio étnico torturaron y mataron a millones de rusos, sin pizca de remordimiento… El bolchevismo ha comprometido la mayor masacre humana de todos los tiempos. El hecho de que la mayor parte del mundo ignore o sea indiferente a este enorme crimen es prueba de que el dominio del mundo está en manos de sus autores“. Solzhenitsyn

Izquierda-Derecha

El espectro político Izquierda-Derecha es nuestra creación. En realidad, refleja cuidadosamente nuestra minuciosa polarización artificial de la sociedad, dividida en cuestiones menores que impiden que se perciba nuestro poder - (La Tecnocracia oculta del Poder)

lunes, 1 de junio de 2015

El Estado profundo estadounidense

Desde los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001 hemos venido alertando a nuestros lectores sobre la existencia en Estados Unidos de un «Estado profundo», independiente de la Casa Blanca e incluso capaz de imponer su voluntad al ejecutivo. Se trata, a nuestro modo de ver, de una noción indispensable para la comprensión de la política estadounidense. La existencia de este «Estado profundo», oficialmente reconocida por la Casa Blanca, contradice la independencia misma del poder ejecutivo estadounidense. El profesor Peter Dale Scott –quien viene estudiándolo desde hace largos años– ha sacado a la luz la actividad del «Estado profundo» en 4 acontecimientos fundamentales. A ese tema ha dedicado un libro, que acaba de salir a la venta (en francés), y también este artículo donde retoma algunos de los argumentos que expone en ese volumen.
Las instalaciones de superficie de la ciudad-bunker de Mount Weather
Hace ya cierto tiempo que vengo analizando la Historia de Estados Unidos a la luz de lo que yo llamo los «acontecimientos profundos estructurales» (APE), como el asesinato del presidente Kennedy, el caso Watergate, el escándalo Irán-Contras (o Irángate) y el 11 de septiembre de 2001. Son hechos que desde el principio parecen rodeados de misterio. Por otro lado, implican sistemáticamente la realización de actos criminales o violentos y forman parte de los procesos clandestinos de los servicios de inteligencia. Por último, la consecuencia de esos hechos es que extienden la parte secreta del Estado y posteriormente dan lugar a todo tipo de disimulaciones sistemáticas en los grandes medios de prensa y en los archivos internos del gobierno [1].

A medida que profundizaba en el estudio de esos hechos, noté que compartían muchos puntos comunes. Eso refuerza la posibilidad de que esos hechos no sean resultado de intrusiones externas y fortuitas en la Historia de Estados Unidos sino más bien fruto de un proceso endémico y que provengan de una fuente común [2].

Existe, por ejemplo, un factor común entre el asesinato de Kennedy, el Watergate, el escándalo Irángate y el 11 de septiembre. Ese factor común es la implicación, entre bastidores, de individuos que participaron en el plan más secreto e importante de Estados Unidos para el manejo de situaciones de crisis.

Desde los años 1950, ese plan se conoce como programa de «Continuidad del Gobierno» (Continuity of Government o COG), más comúnmente designado en el Pentágono como «Proyecto Juicio Final». Como supervisores de la planificación altamente confidencial de la COG, un restringido número de sus planificadores lograron alcanzar altas responsabilidades. Ejemplo de ello son Donald Rumsfeld y Dick Cheney. Otros individuos, a quienes también mencionaré en este artículo, operaron en niveles inferiores de la red secreta de comunicaciones de ese programa.

Yo veo ese círculo de planificadores de la COG como uno de los numerosos elementos de lo que he optado por llamar el «Estado profundo estadounidense». También pertenecen a este Estado profundo agencias como la CIA y la NSA [3] y empresas privadas como Booz Allen Hamilton, que absorben –como contratistas– más de la mitad del presupuesto de los servicios de inteligencia estadounidenses [4]. Este Estado profundo incluye, finalmente, los poderosos bancos y otras multinacionales, cuyos intereses y opiniones están ampliamente representados dentro de la CIA y la NSA. Más que un elemento entre otros dentro de ese sistema de gobierno oculto, el grupo de planificación de la COG es particularmente específico ya que dispone del control exclusivo de un canal de comunicaciones que escapa al control del gobierno. Esa red puede penetrar hasta lo más profundo de la estructura social de Estados Unidos y manipularla o perturbarla de forma duradera. Estos temas aparecen analizados más detalladamente en mi libro, publicado en mayo de 2015, L’État profond américain.

La planificación de la COG fue autorizada inicialmente por los presidentes Truman y Eisenhower como preparación preventiva ante las consecuencias que podía tener un ataque atómico devastador que lograse decapitar el gobierno estadounidense. Por consiguiente, el grupo a cargo del desarrollo de la COG se planteó la adopción de medidas extremas, que incluyen lo que el periodista Alfonso Chardy llamó en 1987 la «suspensión de la Constitución» [5]. Sin embargo, en el caso del escándalo Irán-Contras (o Irángate), su red secreta de comunicaciones –que debía activarse sólo en caso de decapitación catastrófica del Estado– en realidad fue utilizada para burlar un embargo oficial sobre las ventas de armas a Irán, embargo que estaba en vigor desde 1979. El objetivo del presente artículo es estudiar la posibilidad de que esa red confidencial haya sido utilizada, no en función de sus objetivos supuestos sino de manera igualmente maliciosa, en noviembre de 1963, en el asesinato del presidente Kennedy.

Existe una abundante documentación sobre el uso ilícito de ese sistema alternativo de comunicaciones durante el caso Irán-Contras. El teniente coronel Oliver North supervisó las ventas de armas a Irán utilizando sus prerrogativas como oficial del Consejo de Seguridad Nacional a cargo de la planificación de la COG, bajo la cobertura de un Buró de Programación Nacional, supervisado a su vez por el entonces vicepresidente George Bush padre [6]. De esa manera, North y sus superiores podían utilizar la red de crisis de la COG, entonces designada como Flashboard, para organizar las ventas de armas a Irán, ya que era necesario ocultarlas no sólo al público sino también a otros sectores de la burocracia de Washington. Por consiguiente, cuando North enviaba a la embajada de Estados Unidos en Lisboa instrucciones urgentes sobre aquellas entregas de armas –órdenes que violaban directamente el embargo que prohibía dichas ventas– lo hacía utilizando el sistema Flashboard para evitar que lo supiesen el embajador y otros funcionarios hostiles.

El ejemplo documentado del caso Irán-Contras me permite aclarar tanto lo que pienso de quienes utilizaron la red de la COG como lo que no pienso sobre ellos. En primer lugar, no creo que un solo «equipo secreto» –para retomar la expresión del ex oficial del Pentágono L. Fletcher Prouty– haya utilizado durante décadas el sistema de la COG para manipular el gobierno de Estados Unidos desde el exterior. No existe, en el caso Irán-Contras, prueba alguna de que los superiores de North estuviesen al tanto de lo que hacía el teniente coronel. La única excepción era el director de la CIA, William Casey, y probablemente también lo sabía el entonces vicepresidente George Bush padre.

El hecho es que, en el caso Irán-Contras, un círculo muy restringido de altos responsables tenía acceso a una red secreta de alto nivel no sujeta a la supervisión gubernamental y la utilizó para poner en marcha un programa que contradecía la política oficial del Estado federal. Los miembros de ese círculo cedieron a la tentación de utilizar esa red altamente segura, que había sido concebida con otros fines. En mi libro La Route vers le nouveau désordre mondial [En español, “El camino hacia el nuevo desorden mundial”] explico que ese sistema fue utilizado nuevamente el 11 de septiembre de 2001 en función de la aplicación de las órdenes cruciales sobre las cuales la Comisión investigadora de esos acontecimientos no pudo encontrar ningún archivo [7]. No sabemos si ese dispositivo fue utilizado entonces para alcanzar objetivos ilícitos, como efectivamente sucedió en el caso Irán-Contras.

Lo cierto es que el programa de la red de crisis de la COG sobrevivió al despido de Oliver North por parte del presidente Reagan –en 1986–, como consecuencia del escándalo Irángate. En efecto, el desarrollo secreto de esa red prosiguió durante décadas. Se financió con varios miles de millones de dólares y un equipo, entre cuyos miembros se contaban Dick Cheney y Donald Rumsfeld, la supervisó entre 1982 y el año 2000.

Es importante subrayar que la participación de Dick Cheney y Donald Rumsfeld en ese comité se prolongó bajo 3 presidentes –Reagan, Bush padre y Bill Clinton– aunque ninguno de los dos ocupó funciones gubernamentales bajo la administración Clinton. Esa continuidad fue fundamental para un círculo tan secreto que existe muy poca documentación de archivo sobre sus actividades. Los planes de la COG fueron aplicados oficialmente por primera vez el 11 de septiembre de 2001, por parte del vicepresidente Cheney y del secretario de Defensa Rumsfeld –precisamente los dos hombres que los habían desarrollado a lo largo de 20 años. [8]

Estuviesen o no al tanto de lo que sucedía en el momento del caso Irán-Contras, lo cierto es que Cheney y Rumsfeld formaban parte del comité de planificación de la COG precisamente mientras North utilizaba esa red para vender armas a Irán. Aunque no existe un vínculo tan evidente como este entre el desarrollo de ese programa y el Watergate, salta a la vista la implicación de varios elementos de la COG.

En efecto, James McCord, uno de los “fontaneros” del Watergate, era miembro de una pequeña unidad de la reserva de la US Air Force en Washington, unidad que dependía del Buró de Preparación de Urgencia (Office of Emergence Preparedness, OEP). La misión de aquella unidad consistía en «elaborar una lista de extremistas y tomar medidas de crisis (…) en periodo de conflicto armado» [9]. La unidad de McCord era parte del Programa de Seguridad de la Información en Tiempo de Guerra (Wartime Information Security Program, WISP). Estaba encargada de activar «los planes de urgencia para imponer la censura de prensa, del correo y de todas las telecomunicaciones (incluyendo las del gobierno), [así como la] detención preventiva de los civiles que representen “riesgos en materia de seguridad” internándolos en “campamentos” militares» [10]. Además, John Dean –quien fue probablemente el personaje central del Watergate– había participado en actividades secretas de la COG cuando fungía como adjunto del secretario de Justicia [11].

En el caso del asesinato del presidente Kennedy, me gustaría concentrarme en 2 individuos que trabajaron para la red de comunicaciones del Buró de Planificación de Urgencia (Office of Emergency Planning, OEP), rebautizado en 1968 como «Buró de Preparación de Urgencia» (la estructura de la que dependía James McCord). En 1982, volvió a cambiar de nombre y se convirtió en el «Buró de Programación Nacional» (National Program Office, NPO), donde Oliver North actuaba como el oficial especial del Consejo de Seguridad Nacional [12].

El primero de esos dos individuos es Winston Lawson. El día del asesinato de Kennedy, en Dallas, Winston Lawson era el “explorador” del Servicio Secreto [13] encargado de controlar –desde el auto que encabezaba la caravana presidencial– los canales de radio de su agencia activados en dicho convoy.

El otro individuo es Jack Crichton, un oficial de la reserva de la Inteligencia Militar. Junto al subdirector del Departamento de Policía de Dallas (DPD), George Lumpkin, este Jack Crichton seleccionó al intérprete de idioma ruso utilizado en el primer interrogatorio de Marina Oswald por la policía de Dallas. Marina Oswald era la esposa rusa de Lee Harvey Oswald, designado como presunto asesino del presidente Kennedy. Como veremos, las declaraciones de Marina Oswald en ese interrogatorio conducido por la policía de Dallas fueron falsificadas [14].

Lawson se ganó las críticas de los investigadores sobre el asesinato de Kennedy tanto por su extraña manera de actuar, antes y después de ese hecho, como por sus falsas declaraciones posteriores, realizadas algunas bajo juramento. Por ejemplo, después del asesinato, Lawson informó que varias motocicletas de la policía debían ser inicialmente desplegadas «a los lados derecho e izquierdo del automóvil del presidente» [15]. Sin embargo, en la mañana del 22 de noviembre, las órdenes iniciales fueron modificadas [16] de tal manera que las motocicletas rodaban «sólo detrás del vehículo presidencial» –como el propio Lawson afirmó ante la Comisión Warren [17]. El capitán Lawrence, funcionario de la policía de Dallas, declaró como testigo que las escoltas motorizadas que debían posicionarse a los lados del automóvil de Kennedy fueron redesplegadas detrás del vehículo por orden de Lawson [18]. Aquel cambio en el emplazamiento de la escolta motorizada dejó al presidente más expuesto a un posible fuego cruzado.

En la madrugada del 22 de noviembre, hallándose en el aeropuerto Love Field de Dallas, Lawson instaló en el vehículo que encabezaría la caravana presidencial la base del dispositivo de radio, cuyas frecuencias utilizaron todos los agentes del Servicio Secreto que operaban en el cortejo presidencial. Manejado por la Agencia de Comunicaciones de la Casa Blanca (White House Communications Agency, WHCA), ese canal de radio fue utilizado para tomar decisiones claves antes y después del asesinato de Kennedy. Sin embargo, contrariamente a los canales 1 y 2 del Departamento de Policía de Dallas, sus archivos nunca fueron entregados a la Comisión Warren ni a ninguna otra investigación posterior. Si la WHCA mantuvo en secreto esa grabación no fue porque careciese de importancia sino porque contenía informaciones extremadamente importantes.

Esta Agencia de Comunicaciones de la Casa Blanca (WHCA) se jacta en su sitio web de haber sido «un actor fundamental en la documentación del asesinato de Kennedy» [19]. Pero resulta difícil entender para quién se hizo esa compilación de archivos y por qué la Comisión Warren, el HSCA (House Select Committee on Assassinations) y el ARRB (Assassinations Records Review Board) no pudieron tener acceso a ella –lo cual es injustificable [20]

Como han escrito varios autores, la grabación de la WHCA contiene la «clave» del misterio nunca resuelto sobre quién fue el desconocido que, después de los disparos que abatieron al presidente Kennedy, redirigió el cortejo presidencial hacia el hospital Parkland. La importancia de esa orden aparentemente simple –sobre la cual existen muchos testimonios contradictorios– salta a la vista cuando leemos en la retranscripción de la comunicación radial de la policía de Dallas las insistentes órdenes de «cortar toda la circulación para la ambulancia que se dirige a Parkland código 3» [21]. Pero aquel vehículo no tenía nada que ver con el asesinato del presidente, que todavía no había sido anunciado en la radio del Departamento de Policía de Dallas. En realidad, aquella ambulancia había sido movilizada, 10 minutos antes de los disparos contra Kennedy, para socorrer a alguien que supuestamente se hallaba frente al Depósito de Libros Escolares de Texas (TSBD) y de quien se creía que había sufrido un ataque de epilepsia [22].

Lawson dijo después al Servicio Secreto que había oído a través de la radio «que [el cortejo] tenía que ir al hospital más próximo». También escribió que había «pedido al oficial Curry que se asegurara de que se avisara al hospital» y de que el «vehículo que encabezaba [el cortejo] ayud[ara] las motos a escoltar al presidente hasta (…) Parkland» [23]. Dicho de otra manera, después de haber oído algo en la transmisión de la WHCA, Lawson hizo que la limusina del presidente siguiera el itinerario ya abierto para el supuesto epiléptico. (En su testimonio, muy preciso, ante la Comisión Warren, Lawson no da ninguna información sobre el hecho que aquel itinerario se había abierto con anterioridad. Por el contrario, declaró que el cortejo tenía que «detener autos, [que sus miembros] sacaban [las] manos por las ventanillas y hacían sonar sirenas y cláxones para abrirse paso» [24].

El canal de radio de la WHCA que utilizaron Lawson y sus colegas estaba en contacto directo con la base de esa misma agencia en Mount Weather, Virginia. Se trataba de la instalación militar de la red de la COG. Desde ese lugar, las comunicaciones del Servicio Secreto se retransmitían a la Casa Blanca a través de los «numerosos sistemas de comunicaciones que conectan Mount Weather con la Casa Blanca y con “Raven Rock” –el “Pentágono subterráneo” situado 100 kilómetros al norte de Washington– al igual que con prácticamente cada unidad del US Army desplegada a través del mundo» [25].

Jack Crichton, el jefe de la 488ª unidad de reserva de la Inteligencia Militar en Dallas, también era parte de esa red de la COG dirigida desde la base de Mount Weather. Crichton estaba en aquel entonces a cargo de la inteligencia en el seno de la Protección Civil de Dallas, que tenía su base en un Centro de Operaciones de Crisis subterráneo (Operating Emergency Center, OEC). Como informó Russ Baker, «dado que debía permitir garantizar la “Continuidad del Gobierno [COG] en caso de ataque, [el OEC] había sido completamente equipado con material de comunicaciones» [26]. Hoy en día, todos recuerdan con hilaridad aquel programa, que aconsejaba a los niños meter la cabeza debajo de sus mesas en caso de ataque nuclear [27]. Pero en 1963, la protección civil era una de las responsabilidades de crisis confiadas al Buró de Planificación de Urgencia (OEP). Y es por esa razón que Jack Crichton y el agente Lawson del Servicio Secreto podían estar en contacto directo con la red de comunicaciones de urgencia del OEP, con sede en Mount Weather.

Jack Crichton resulta muy interesante ya que, junto al subdirector del Departamento de Policía de Dallas George Lumpkin, fue quien designó al intérprete –proveniente de la comunidad de rusos de derecha– para interrogar a Marina Oswald (Lumpkin era también oficial miembro de la 488ª unidad de reserva de la Inteligencia Militar). El intérprete designado fue Ilya Mamantov, quien tradujo las declaraciones de Marina Oswald durante su primer interrogatorio –el 22 de noviembre– en el Departamento de Policía de Dallas. Las declaraciones atribuidas a Marina Oswald en aquel primer interrogatorio fueron utilizadas rápidamente para respaldar lo que yo llamo «el relato primario», donde se afirmaba que Rusia y/o Cuba estaban detrás del asesinato de Kennedy. Aún hoy, ciertas fuentes de la CIA todavía sostienen esas acusaciones.

Como resumió el FBI, la versión que dio Mamantov del testimonio de Marina Oswald vinculó a Lee Harvey Oswald con un arma que había adquirido en la URSS:
«Marina Oswald indicó que Lee Harvey Oswald poseía un fusil que había utilizado en Rusia alrededor de un año antes. En el garaje [de la casa de Ruth Paine,] ella vio lo que presumió fuera la misma arma en una sábana (…) Marina Oswald declaró que, el 22 de noviembre, le mostraron un fusil en el Departamento de Policía de Dallas (…) Afirmó que era de color oscuro como el que ella había visto, pero que no recordaba su tamaño.» [28].
Esos detalles tan específicos –según los cuales Marina había declarado haber visto un fusil oscuro y sin mira telescópica– fueron confirmados en una declaración bajo juramento, firmada por la interesada y por Mamantov [29] y recogida por el oficial del Departamento de Policía de Dallas B.L. Senkel [30]. Fueron nuevamente corroborados por Ruth Paine, quien había asistido a la entrevista con Mamantov [31]. Fueron igualmente confirmados la noche siguiente al término de un nuevo interrogatorio a Marina Oswald, realizado por el Servicio Secreto y traducido por Peter Gregory –muy amigo de Mamantov. Pero una transcripción de esa entrevista revela que la fuente de aquellos detalles no fue Marina Oswald sino el propio Gregory:
«(P): “¿Qué arma era? ¿Un fusil o una pistola? Simplemente, ¿qué tipo de arma era? ¿Puede ella responder a esta pregunta?”
(R) “Era un arma.”
El señor Gregory le preguntó: “¿Puede usted describirla?”
OBSERVACIÓN: [Marina Oswald:] “No puedo describirla porque para mí todos los fusiles se parecen.”
Traducción de Gregory: “Dice que no puede describirla. Era una especie de fusil oscuro, como cualquier otro fusil corriente…”
[Marina,] en ruso: “Tenía una prominencia (o un abultamiento pero nunca vi la mira a través [de la sábana].”
Traducción de Gregory: “Dice que había un abultamiento pero que no había mira –no tenía mira para apuntar.”» [32].
No sólo debemos concluir de esto que Gregory falsificó el testimonio de Marina («todos los fusiles se parecen») sino que su amigo Mamantov hizo lo mismo. Ante la Comisión Warren, Mamantov afirmó después, no menos de 7 veces, que Marina había utilizado la palabra «oscuro» para describir aquel fusil.

En Dallas, otros testigos declararon que el arma de Oswald no tenía mira telescópica hasta que el mismo Oswald encargó a Dial Ryder, un armero de esa ciudad, que le instalara una. El Informe Warren refutó de manera elaborada esa afirmación, a pesar de que había sido corroborada, y sus autores concluyeron que «la autenticidad de la factura de reparación» utilizada para probar esto «suscitaba serias dudas» [33].

Ese punto en específico nos permite deducir lo que la Comisión Warren no quería ver: los indicios de un complot tendente a deformar los testimonios de Marina y, potencialmente, a asimilar el arma de Lee Harvey Oswald a un fusil oscuro y sin mira telescópica que tenía en la URSS. El hecho que Mamantov deformara así las palabras de Marina nos lleva a preguntarnos por qué Jack Crichton y el subdirector del Departamento de Policía de Dallas George Lumpkin –oficiales ambos de la 488ª unidad de reserva de la Inteligencia Militar– designaron a este individuo como intérprete de Marina. Esa preocupación se refuerza ante el hecho que B.L. Senkel, el oficial del Departamento de Policía de Dallas que recogió bajo juramento el testimonio de Marina, tenía como pareja al policía F.P. Turner. Fue este último quien obtuvo la controvertida factura de reparación del fusil [34], y Senkel y él mismo habían pasado la mayor parte del 22 de noviembre con el subdirector Lumpkin. En efecto, Senkel y Turner acompañaban al subdirector Lumpkin en el vehículo de mando del cortejo presidencial mientras Lumpkin se comunicaba con Winston Lawson, quien se hallaba en el vehículo que encabezaba la caravana, rodando detrás de ellos.

Todo ello me hace pensar que, en los actos de Crichton y Lawson –de quienes ya sabemos que eran parte de la red de comunicaciones de crisis de la COG en Dallas–, podemos notar un conjunto de comportamientos sospechosos que implican a Lumpkin y a otros sectores, o lo que podríamos calificar como comportamientos de conspiradores. Esos repetidos intentos de implicar a Oswald en un «relato primario» que acusaba a la URSS de estar detrás del asesinato de Kennedy me llevan a proponer una hipótesis sobre la cual no dispongo de prueba ni de explicación alternativa: es posible que alguien, a través de la red de la Agencia de Comunicaciones de la Casa Blanca (WHCA), haya sido la fuente que describía un sospechoso exactamente con las mismas características físicas erróneas (178 centímetros de estatura y 75 kilogramos de peso) que aparecían en los expedientes del FBI y de la CIA sobre Lee Harvey Oswald. Esta descripción física errónea constituye un elemento importante pero no se ha explicado nunca.

Hay que subrayar que no se conoce ninguna otra fuente que haya atribuido a Oswald tales características físicas, muy precisas, después del asesinato de Kennedy. Por ejemplo, cuando fue arrestado e inculpado en Dallas –el mismo día del asesinato– la policía lo fichó como un individuo de 1 metro 75 centímetros y 59 kilogramos de peso en el registro que acompaña sus huellas digitales [35]. La primera referencia a 1 metro 78 centímetros de estatura y 75 kilogramos de peso provenía de su madre Marguerite, quien lo describió así al agente del FBI John Fain, en mayo de 1960, cuando su hijo residía en Rusia [36].

Después de los disparos contra Kennedy, el oficial del Departamento de Policía de Dallas que dio aquella descripción errónea a través del canal de radio de la policía fue el inspector Herbert Sawyer, quien supuestamente oyó esa descripción frente el Depósito de Libros Escolares de Texas pero fue incapaz de identificar ni describir al testigo fuente de tal descripción [37]. Los autores del Informe Warren afirmaron categóricamente que esa fuente era Howard Brennan [38]. Según ellos, en la tarde del 22 de noviembre, Brennan «identificó a Oswald durante la sesión de identificación como la persona que más se parecía [al tirador] de la ventana. Pero declaró que no podía identificarlo formalmente» [39]. Existen, sin embargo, muchas razones para dudar de esas acusaciones, empezando por las contradicciones que aparecen en los testimonios del propio Brennan –como cuenta Anthony Summers en su libro Conspiracy, pp.109-10. Por otro lado, el experto Ian Griggs afirmó con argumentos sólidos que Brennan nunca vio a Oswald aquella noche en la sala de identificación del Departamento de Policía de Dallas (Archivos de la policía sitúan a Oswald en 3 sesiones de identificación el 22 de noviembre, lo cual corroboran varios testimonios. Pero no podemos encontrar pruebas de que Brennan haya participado en ninguna de ellas) [40].

Existe otra razón concreta para dudar que Brennan fuese realmente la fuente de aquella identificación. En efecto, el propio Brennan declaró después, ante la Comisión Warren, que él mismo había visto al sospechoso en el Depósito de Libros Escolares de Texas «de pie y apoyándose en el reborde de la ventana de la izquierda [en el quinto piso del edificio]». Al pedírsele que describiera lo que había visto de aquel individuo, Brennan respondió: «Probablemente pude observarlo de cuerpo entero, desde las caderas. Pero mientras estaba disparando, [me parece haberlo visto] por encima de la cintura.» [41].

Este descuido en las palabras de Brennan llama la atención sobre el problema fundamental que plantea esta descripción: Es difícil concebir que alguien pueda estimar la talla y peso de un hombre que sólo estaba parcialmente visible en una ventana del quinto piso. Por consiguiente, tenemos razones objetivas para pensar que esa descripción pudo venir de otra fuente y no de Brennan. Sabiendo que esos detalles corporales sólo corresponden con los que aparecen en los expedientes del FBI y de la CIA sobre Oswald, parece justificado pensar que esa fuente desconocida se basó en expedientes secretos del gobierno.

El 22 de noviembre, como pudimos comprobar, se produjo una interacción entre los canales [de radio] de la Agencia de Comunicaciones de la Casa Blanca (WHCA) y del Departamento de Policía de Dallas gracias al dispositivo portátil de la WHCA que Lawson había instalado en el vehículo que encabezaba el cortejo presidencial [42]. A través de la radio de la policía, ese vehículo estaba en contacto con el vehículo-piloto, que iba delante y donde viajaba el subdirector del Departamento de Policía de Dallas Lumpkin –oficial de la 488ª unidad de reserva de la Inteligencia Militar [43]. Paralelamente, como ya hemos visto, aquel dispositivo de la WHCA estaba en contacto con el centro neurálgico de la COG, en Mount Weather, Virginia. Y esta base disponía de los sistemas de comunicación confidenciales capaces de transmitir información proveniente de los expedientes secretos de inteligencia sin que ningún otro sector del gobierno fuese alertado de ello.

Abramos ahora un instructivo paréntesis sobre el contexto del asesinato del presidente Kennedy. Hoy está claramente comprobado que, en 1963, Kennedy estaba tan inquieto ante «la amenaza de una traición de la extrema derecha» que convenció al realizador hollywoodense John Frankenheimer «de adaptar al cine [la novela] Siete días de mayo» [44]. En Siete días de mayo, «un carismático oficial superior, el general de la fuerza aérea de Estados Unidos James Mattoon Scott, tiene intenciones de organizar un golpe de Estado. (…) Según su plan, una unidad combatiente secreta del US Army llamada ECOMCON (Emergency COMmunications CONtrol) toma[ría] el control de las redes de telefonía, radio y televisión, mientras que los elementos sediciosos dirig[irían] el ejército, los medios [de prensa] y sus estaciones en el Congreso desde “Mount Thunder” (una base de la COG inspirada en la de Mount Weather)».

Es también de público conocimiento que, en 1963, el presidente Kennedy había causado gran descontento entre la derecha del tablero político, en gran parte debido a su voluntad cada vez más evidente de acercamiento a la Unión Soviética. El complot que se describe en la novela Siete días de mayo y en su adaptación cinematográfica refleja las inquietudes de los liberales ante generales como Edwin Walker, quien había dimitido en 1961 después de que Kennedy criticara su activismo político en el seno del ejército de Estados Unidos. Walker había divulgado entre sus soldados documentos de la extremadamente conservadora John Birch Society y les había dado instrucciones para que votaran por determinados candidatos de derecha [45]. Pero podemos suponer que Kennedy no tenía pruebas concretas sobre un golpe de Estado fomentado desde Mount Weather. De haberlas tenido, es poco probable que se hubiese conformado con estimular el rodaje de un largometraje de ficción.

Es importante señalar que, a pesar de que los elementos de la COG como la base de Mount Weather estuviesen vinculados al Pentágono, el correspondiente «gobierno de la sombra» no estaba en lo más mínimo bajo control del ejército. Al contrario, el presidente Eisenhower se había asegurado de que la dirección del ejército fuera diversa y elitista, de manera que entre sus planificadores se encontraran algunos de los principales jefes de empresas de Estados Unidos –como el presidente de CBS Frank Stanton [46]. Por lo que se sabe sobre la conducción de la COG durante las décadas posteriores a la elección de Ronald Reagan, en 1981, ese «gobierno de la sombra» todavía incluía varios presidentes de transnacionales, como Donald Rumsfeld y Dick Cheney, así como 3 ex directores de la CIA: Richard Helms, James Schlesinger y George Bush padre [47].

En 1987, Alfonso Chardy escribió que ese «casi gobierno paralelo», que permitió a Oliver North dirigir las operaciones clandestinas del caso Irán-Contras, también había desarrollado «un plan de urgencia secreto [,] que proponía la suspensión de la Constitución, transfiriendo el control de Estados Unidos a la FEMA» [48]. Ese mismo año, North fue interrogado sobre esa acusación durante las audiencias parlamentarias sobre el Irángate; pero Daniel Inouye, el senador que presidía aquella Comisión del Congreso, le impidió responder esa pregunta en sesión pública.

Más tarde, después de haber investigado sobre el poderoso grupo de planificación de la COG, la CNN lo calificó de «gobierno oculto [basado en Estados Unidos y] del que ustedes no saben nada» [49]. El periodista y autor James Mann subrayó su continuidad militarista, que no se modificó en nada durante las alternancias presidenciales en la Casa Blanca:
«Cheney y Rumsfeld eran, en cierta medida, elementos del dispositivo de seguridad nacional permanente pero enmascarado de Estados Unidos, que vive en un mundo donde los presidentes se suceden pero donde su país se mantiene en guerra perpetua.» [50].
Yendo mucho más lejos, el reportero Andrew Cockburn citó una fuente del Pentágono para demostrar que durante la presidencia de Clinton un grupo de planificadores de la COG se componía, por primera vez, «casi exclusivamente de halcones republicanos». Según la fuente de Cockburn, de muy alto nivel, 
«“se podría hablar de un gobierno secreto a la espera su turno. La administración Clinton se mantuvo extraordinariamente indiferente a eso, [no tenían] idea alguna de lo que allí sucedía”» [51].
La descripción que aquel alto responsable del Pentágono hacía de los planificadores de la COG como «un gobierno secreto que esperaba su turno» durante la presidencia de Clinton –equipo del que todavía formaban parte Cheney y Rumsfeld– está muy cercana a la definición de una «facción» o de una «camarilla» (o sea, de un grupo unido por un pacto secreto para provocar un cambio o derrocar un gobierno). Durante la presidencia de Jimmy Carter pudo observarse una situación similar. En aquel momento, varios de los futuros protagonistas del Irángate –como George Bush padre y el ex oficial de la CIA Theodore Shackley– se vincularon con jefes de servicios secretos extranjeros en lo que se ha dado en llamar el Safari Club. Su objetivo común era «colaborar fuera de la supervisión del Congreso y de la agencia con [el embajador de Estados Unidos en Irán y ex director de la CIA Richard] Helms, así como con sus hombres más leales» [52]. Esa red comenzó a apoyar fuerzas de guerrillas en África –como la UNITA de Jonas Savimbi en Angola–, sabiendo que aquellas operaciones no contarían con apoyo de la CIA, encabezada sucesivamente por William Colby y Stansfield Turner bajo la administración Carter [53].

Algunas figuras claves del Safari Club –como el jefe de la inteligencia exterior de Francia (SDECE) Alexandre de Marenches– colaboraron con el director de la CIA William Cassey, George Bush padre y Theodore Shackley en lo que se ha dado en llamar la «contrasorpresa republicana» de octubre de 1980, cuyo objetivo era impedir la reelección de Jimmy Carter. Aquel plan consistía en hacer fracasar los intentos de la Casa Blanca por repatriar los rehenes de la embajada de Estados Unidos en Teherán antes de la elección presidencial negociando, entre los republicanos y los iraníes, un acuerdo favorable para ambas partes. Finalmente, los rehenes fueron liberados sólo horas después de la investidura del presidente Reagan, el 20 de enero de 1981 [54].

Aquel golpe bajo de los republicanos fue el tercer acontecimiento profundo estructural en la Historia reciente de Estados Unidos, después del asesinato del presidente Kennedy y del Watergate, pero antes del Irangate y del 11 de septiembre. Aquellos contactos ilícitos con Irán fueron iniciados en 1980 por lo que podríamos llamar el «grupo de la contrasorpresa de octubre» que acabamos de describir. Para retomar un término utilizado por Alfonso Chardy, aquella fue la «génesis» de las ventas de armas del Irán-Contras, que fueron supervisadas por los planificadores de la COG/Mount Weather entre 1984 y 1986 [55].

En una importante entrevista con el periodista de investigación Robert Parry, el oficial retirado de la CIA Miles Copeland afirmó que una «CIA dentro de la CIA» había inspirado aquel golpe bajo de 1980 porque había «llegado a la conclusión de que Carter tenía que salir de la presidencia por el bien del país», según los términos del propio Copeland [56]. Copeland declaró abiertamente a Robert Parry que él mismo compartía la opinión de que Jimmy Carter «representaba un gran peligro para la nación». Y el ex agente del Mossad Ari Ben-Menashe declaró a Parry que el propio Copeland en realidad era el «instigador» del acuerdo «armas por rehenes» adoptado en 1980 y que él había «negociado la cooperación de los republicanos con Israel» [57]. Finalmente, Copeland y su cliente Adnan Khashoggi, de quien era consejero, contribuyeron a iniciar las ventas de armas a Irán de 1984-1985 –con ayuda de Theodore Shackley.

Sin embargo, al igual que Fletcher Knebel, quien en su libro Siete días de mayo subestimó la preeminencia militar de la COG en la administración de Mount Weather, Copeland pudo haberse equivocado sobre la exclusividad del papel de la CIA en el grupo de la contrasorpresa de octubre. En mi libro La Route vers le nouveau désordre mondial, yo sugerí que esa red de la CIA estaba vinculada al «Proyecto Alfa», que trabajaba entonces con David Rockefeller y el Chase Manhattan Bank sobre los temas vinculados a Irán. En aquella época, aquel desconocido círculo estaba bajo la supervisión de John J. McCloy, un personaje clave del establishment en Washington [58].

Concluiré este artículo citando nuevamente a James Mann, para quien la administración de la COG en Mount Weather era para Estados Unidos un «dispositivo de seguridad nacional permanente pero disimulado (…) en un mundo donde los presidentes se suceden pero donde su país está en guerra perpetua.» [59]. Como hemos analizado, ese liderazgo oculto estaba garantizado por una red de ex cuadros de la CIA y de dirigentes civiles. Así que invito a mis lectores a plantearse la posibilidad de que ciertos elementos de ese círculo hayan podido constituir un «gobierno secreto a la espera de su turno», no sólo durante las presidencias de Clinton –en los años 1990– o de Carter –en 1980– sino también durante la administración Kennedy, en noviembre de 1963.

Peter Dale Scott

Fuente.


[1] Peter Dale Scott, L’État profond américain: la finance, le pétrole et la guerre perpétuelle [En español, “El Estado profundo estadounidense: la finanza, el petróleo y la guerra perpetua] (Éditions Demi-Lune, Plogastel-Saint-Germain, 2015), p.1.

[2] Una relación exhaustiva de las anomalías cuya existencia podemos comprobar tanto en el asesinato de John F. Kennedy como en los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001 aparece en el libro de Peter Dale Scott, The War Conspiracy: JFK, 9/11, and the Deep Politics of War (Skyhorse, New York, 2013), pp.341-96.

[3] La NSA o National Security Agency (Agencia de Seguridad Nacional), es el órgano de la inteligencia estadounidense a cargo de la intercepción y escucha ilegales de las comunicaciones, incluyendo las redes internacionales de comunicaciones, actividades encubiertas reveladas en 2013 por el contratista estadounidense Edward Snowden, hoy refugiado en Rusia. Nota de la Red Voltaire.

[4] Tim Shorrock, Spies for Hire (Simon & Schuster, Nueva York, 2008), p.6.

[5] Alfonso Chardy, “Reagan Aides and the Secret Government”, Miami Herald, 5 de julio de 1987: 
«Algunos de los principales consejeros del presidente Reagan manejaron lo que era prácticamente un gobierno paralelo fuera de las agencias y ministerios tradicionales del gabinete, y lo hicieron desde el inicio de la administración Reagan, según las conclusiones de los investigadores del Congreso y de la administración.»
[6] Al interrogar a Oliver North, el jurista de la comisión investigadora sobre el escándalo Irán-Contras, Arthur Liman, le «hizo repetir (…) que esa maniobra destinada a desviar la atención había sido idea de[l director de la CIA William] Casey» (Arthur Liman, Lawyer: A Life of Counsel and Controversy, Public Affairs, Nueva York (1998), p.341).

[7] James Bamford, A Pretext for War: 9/11, Iraq, and the Abuse of America’s Intelligence Agencies(Doubleday, Nueva York, 2004), p.72.

[8] Peter Dale Scott, La Route vers le nouveau désordre mondial: 50 ans d’ambitions secrètes des États-Unis (Éditions Demi-Lune, París, 2010), pp, 294-6, pp.301-14.

[9] Bob Woodward y Carl Bernstein, All the President’s Men (Simon and Schuster, Nueva York, 1974), p.23.

[10] Bob Woodward y Carl Bernstein, All the President’s Men (Simon and Schuster, Nueva York, 1974), p.23.

[11] John Dean, Worse Than Watergate: The Secret Presidency of George W. Bush (Little Brown, Nueva York, 2004), p.120. Asimismo, Howard Baker –el republicano más importante de la Comisión investigadora del Senado sobre el Watergate en 1973– fue integrado después a la dirigencia secreta de la COG (CNN Special Assignment, 17 de noviembre de 1991).

[12] James Mann, Rise of the Vulcans: The History of Bush’s War Cabinet (Viking, Nueva York, 2004), p.142.

[13] El Servicio Secreto de Estados Unidos, (US Secret Service) es la agencia a cargo, fundamentalmente, de garantizar la protección física del presidente de Estados Unidos así como de los principales funcionarios y personalidades de ese país. Dependió del Departamento del Tesoro hasta 2003, año en que pasó a formar parte del Departamento de Seguridad de la Patria (Homeland Security) creado bajo la administración de George W. Bush después de los hechos del 11 de septiembre de 2001. NdlRV.

[14] Audiencias de la Commisión Warren, Volumen 9, p.106 (o 9 ACW p.106); Peter Dale Scott, Deep Politics and the Death of JFK (University of California Press, Berkeley y Los Angeles, 1966), pp.275-6; Russ Baker, Family of Secrets: The Bush Dynasty, the Powerful Forces That Put It in the White House, and What Their Influence Means for America (Bloomsbury Press, Nueva York, 2009), pp.119-22.

[15] 17 ACW p.605 (ou 17 ACW p.605).

[16] 3 ACW p.244.

[17] 4 ACW p.338; cf. 21 ACW pp.768-70.

[18] 7 ACW pp.580-1; cf. 18 ACW p.809, 21 ACWp.571.

[19] «White House Communications Agency»,Signal Corps Regimental History,.

[20] En los años 1990, WHCA proporcionó al ARRB varios testimonios sobre las comunicaciones del 22 de noviembre de 1963 entre Dallas y Washington (Expedientes de la WHCA, NARA #172-10001-10002 en NARA #172-10000-10008). El ARRB también trató de que la WHCA le entregara las cintas originales no alteradas de las conversaciones desde el avión presidencial (Air Force One) durante el regreso de Dallas, también correspondientes al 22 de noviembre de 1963 (Varias versiones editadas y condensadas de esas cintas han estado disponibles desde los años 1970 en la biblioteca Lyndon Baines Johnson, en Austin, Texas.). Pero ese intento fue infructuoso: «Las numerosas solicitudes escritas y orales del Comité de Estudios a la Agencia de Comunicaciones de la Casa Blanca (WHCA) fueron infructuosas. La WHCA no fue capaz de mostrar ni un solo archivo que aclarase el origen de las cintas editadas» Ver Assassinations Records Review Board: Final Report, capítulo 6, parte 1, p.116.

[21] 17 ACW p.395.

[22] 17 ACW pp.394-95, p.23; ACW p.841; 17ACW p.368, p.395; Scott, Deep Politics and the Death of JFK, pp.273-4, p.278. El supuesto epiléptico abandonó la ambulancia en cuanto llegó al hospital Parkland (Comisión Warren, documento n°1245, pp.6-10).

[23] 17 ACW p.632; cf. 21 ACW p.580. Testimonio del agente especial [del Servicio Secreto] Winston E. Lawson, 17 ACW p.632; Scott, Deep Politics and the Death of JFK, p.278.

[24] 4 ACW p.354

[25] Richard Pollock, «The Mysterious Mountain»,The Progressive, marzo de 1976; cf. “Mount Weather’s ‘Government-in-Waiting’”.

[26] Russ Baker, Family of Secrets, p.121.

[27] Dee Garrison, Bracing for Armageddon: Why Civil Defense Never Worked (Oxford University Press, Nueva York, 2006), p.46.

[28] 24 ACW p.219.

[29] 24 ACW p.249.

[30] 3 ACW p.82.

[31] Comisión Warren, pieza acusatoria n°1778, 23 ACW pp.383-4.

[32] Comisión Warren, pieza acusatoria n°1778, 23 ACW pp.383-4.

[33] Informe Warren, p.317 (o RW p.317).

[34] 24 ACW p.328.

[35] Ficha de huellas dactilares de Lee Harvey Oswald, 17 ACW p.308. El peso corporal máximo de Oswald fue 68 kilogramos cuando salió del Cuerpo de Marines, en 1959 (19 ACW p.584, p.595).

[36] Informe del FBI redactado por el agente especial Fain, 12 de mayo de 1960, 17 ACW p.706. En ese mismo informe, Marguerite nombró al padre de Oswald como «Edward Lee Oswald», pero su verdadero nombre era Robert Edward Lee Oswald (RW pp.669-70).

[37] Testimonio del inspector Herbert Sawyer, 6ACW pp.321-2: «No recuerdo si era un hombre blanco o si era joven o viejo.» Cf. Cinta grabada del canal 2 de la policía de Dallas a las 12 horas y 25 minutos (23 ACW p.916).

[38] RW p.5.

[39] RW p.145.

[40] Ian Griggs, «Did Howard Leslie Brennan Really Attend an Identification Lineup? ».

[41] 3 ACW p.144.

[42] Testimonio de Winston Lawson (Secret Service), 17 ACW p.630: «Pregunté al oficial Curry por el lugar de estacionamiento del vehículo de cabecera [que se hallaba en el aeropuerto Love Field de Dallas] e instalé [en el vehículo] una radio portátil de la WHCA que [seguidamente] comprobé.»

[43] «El vehículo de cabecera estaba en contacto (…) con el vehículo-piloto a través de la radio de la policía, y con la limusina presidencial gracias a los radios portátiles del Servicio Secreto.» Pamela McElwain-Brown, The Presidential Lincoln Continental SS-100-X”, Dealey Plaza Echo, Vol.3, n°2, p.23 (radio de la policía); Scott, Deep Politics and the Death of JFK, pp.272-5 (Lumpkin).

[44] David Talbot, Brothers: The Hidden History of the Kennedy Years (Free Press, Nueva York, 2007), p.148.

[45] Jonathan M. Schoenwald, A Time for Choosing: The Rise of Modern American Conservatism (Oxford University Press, Nueva York, 2001), pp.100-2.

[46] Hope Yen, «Eisenhower Letters Reveal Doomsday Plan: Citizens Tapped to Take Over in Case of Attack », AP, 21 de marzo de 2004.

[47] Ver, por ejemplo Mann, Rise of the Vulcans, pp.138-40 (Cheney y Rumsfeld); CNN Special Assignment, 17 de noviembre de 1991 (Helms).

[48] Al interrogar a Oliver North, el jurista de la Comisión Investigadora sobre el Irán-Contras, Arthur Liman, le «hizo repetir (…) que esa maniobra de distracción era una idea [del director de la CIA William] Casey» (Arthur Liman, Lawyer: A Life of Counsel and Controversy [Public Affairs, Nueva York, 1998], p.341). Cf. The “October Surprise” Allegations and the Circumstances Surrounding the Release of the American Hostages Held in Iran: Report of the Special Counsel to Senator Terry Sanford and Senator James M. Jeffords of the Committee on Foreign Relations, Senado de Estados Unidos, Volumen 4, p.33 («grupo de la contrasorpresa de octubre»).

[49] CNN Special Assignment, 17 de noviembre de 1991.

[50] Mann, Rise of the Vulcans, p.145.

[51] Andrew Cockburn, Rumsfeld: His Rise, Fall, and Catastrophic Legacy (Scribner, Nueva York, 2007), p.88.

[52] Joseph J. Trento, Prelude to Terror: The Rogue CIA and the Legacy of America’s Private Intelligence Network (Carroll & Graf, Nueva York, 2005), p.61.

[53] Piero Gleijeses, Visions of Freedom: Havana, Washington, Pretoria and the Struggle for Southern Africa, 1976-1991 (The University of North Carolina Press, Chapel Hill, 2013), pp.66-8; Elaine Windrich, «The Laboratory of Hate: The Role of Clandestine Radio in the Angolan War»,International Journal of Cultural Studies 3(2), 2000.

[54] Alfonso Chardy, «Reagan Aides and the Secret Government», Miami Herald, 5 de julio de 1987: «Bajo la dirección de Richard Allen –el consejero en política exterior del equipo de campaña [de Reagan]–, aquel grupo se creó porque [los republicanos temían] que Carter lograse sacar del sombrero una “sorpresa de octubre”, como un acuerdo de último minuto para que los rehenes fuesen liberados antes de la elección del 4 de noviembre [de 1980]. Una de las primeras gestiones del grupo fue organizar un encuentro con un hombre que decía representar a Irán, que proponía liberar a los rehenes [después de la elección de] Reagan. Allen –[su] principal consejero (…) en materia de seguridad nacional– y otro asistente de campaña llamado Laurence Silberman revelaron en abril [pasado] ese encuentro al Miami Herald. Afirmaron que McFarlane, quien era por entonces uno de los adjuntos en la Comisión senatorial sobre las fuerzas armadas, lo organizó y participó en él. Este último [McFarlane] se convirtió después en consejero de Seguridad Nacional de Reagan y tuvo un papel central en el escándalo Irán-Contras. Allen y Silberman aseguraron haber rechazado la oferta de liberar a los rehenes [después de la elección de] Reagan. (El iraní en cuestión era Hushang Lavi. Después de su muerte, Robert Parry pudo confirmar, gracias a la agenda del difunto, que aquel encuentro había tenido lugar.)

[55] Alfonso Chardy, «Reagan Aides and the Secret Government», Miami Herald, 5 de julio de 1987.

[56] «America’s False History Allows the Powerful to Commit Crimes Without Consequence», entrevista de Robert Parry por Mark Karlin,Truth Out, 15 de enero de 2013.

[57] Robert Parry, Trick or Treason: The October Surprise Mystery (Sheridan Square Press, Nueva York, 1993), p.175.

[58] Scott, La Route vers le nouveau désordre mondial, pp.124-7, p.132-3. Un personaje clave del «Proyecto Alfa» fue Archibald Roosevelt, un jubilado de la CIA y amigo de Copeland, quien en 1980 era enemigo de Carter y empleado del Chase Manhattan Bank.

[59] Mann, Rise of the Vulcans, p.145.

viernes, 29 de mayo de 2015

El califato que Estados Unidos quiere

Basándose en la documentación existente, Manlio Dinucci resalta 2 hechos como fuera de toda duda posible:
  1. El Emirato Islámico desempeña un papel en la estrategia de Estados Unidos en el Levante,
  2. Mientras la coalición internacional encabezada por el Pentágono finge luchar contra el Emirato Islámico, la CIA sigue armando a esa organización yihadista.
El análisis de Dinucci difiere del que hace Thierry Meyssan, quien estima que Washington ha decidido apostar a dos caballos en la misma carrera para escoger, en el último momento, al que esté en la mejor posición. Para Manlio Dinucci, Estados Unidos prosigue resueltamente el proceso de instalación del caos.

La diferencia en sus conclusiones proviene del hecho que, como consultante en política internacional y temas geoestratégicos, Thierry Meyssan observa simultáneamente las operaciones militares y las negociaciones que se desarrollan paralelamente mientras que el geógrafo Manlio Dinucci se basa exclusivamente en la correlación de fuerzas en el terreno.




Para la toma de Ramadi –en Irak– el Emirato Islámico se desplazó en columnas, ofreciendo así un blanco fácil a los ataques aéreos. Sin embargo, para sorpresa general, los aviones de la coalición internacional brillaron por su ausencia. En Palmira, los yihadistas tomaron la precaución de desplazarse en pequeños grupos, para evitar los ataques de la aviación siria. Es evidente que la coalición internacional dirigida por Estados Unidos no combate seriamente a los yihadistas… y estos lo saben.

Mientras que el Emirato Islámico ocupa Ramadi, la segunda ciudad en importancia de Irak, y se apodera –al día siguiente– de Palmira, en el centro de Siria, matando a su paso cientos de civiles y obligando a decenas de miles a huir de sus hogares, la Casa Blanca declara que «No podemos arrancarnos los cabellos cada vez que aparece un problema en la campaña contra el Estado Islámico».

Estados Unidos y sus aliados –Francia, el Reino Unido, Canadá, Australia, Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y otros más– iniciaron su campaña militar contra el Emirato Islámico, bautizada «Inherent Resolve», hace más de 9 meses –el 8 de agosto de 2014. Si hubiesen utilizado sus cazabombarderos como lo hicieron en Libia, en 2011, las fuerzas del Emirato Islámico, que operan en espacios descubiertos, habrían sido presa fácil de sus ataques. A pesar de ello, el Emirato Islámico atacó Ramadi con columnas de vehículos cargados de hombres y de explosivos. ¿Estados Unidos se ha quedado impotente? No. Si el Emirato Islámico avanza en Irak y en Siria es porque eso es precisamente lo que Washington quiere.

Así lo confirma un documento oficial de la Defense Intelligence Agency (DIA), la Agencia de Inteligencia del Departamento de Defensa de Estados Unidos, con fecha del 12 de agosto de 2012 y desclasificado el 18 de mayo de 2015 por iniciativa del grupo conservador Judicial Watch, con vista a la elección presidencial [1].

Ese documento informa que
«los países occidentales, los Estados del Golfo y Turquía apoyan en Siria las fuerzas de oposición que tratan de controlar las zonas del este, adyacentes a las provincias del oeste iraní», ayudándolas a «crear refugios seguros bajo protección internacional». Así que existe
«la posibilidad de establecer un principado salafista [2] en el este de Siria, y eso es exactamente lo que quieren las potencias que apoyan a la oposición, para aislar al régimen sirio, retaguardia estratégica de la expansión chiita (Irak et Irán)».
Ese informe de 2012 confirma que el Emirato Islámico, cuyo primer núcleo surgió durante la guerra contra Libia, se formó en Siria principalmente mediante el reclutamiento de militantes salafistas sunitas que, financiados por Arabia Saudita y otras monarquías, recibieron armamento a través de una red de la CIA [3].

Eso explica el encuentro de mayo de 2013 (documentado con fotos) entre el senador estadounidense John McCain, enviado a Siria por la Casa Blanca, e Ibrahim al-Badri, quien no es otro que el «califa» que encabeza el Emirato Islámico [4]. Y también explica por qué el Emirato Islámico inició su ofensiva en Irak precisamente en momentos en que el gobierno del chiita al-Maliki se distanciaba de Washington para acercarse a Pekín y Moscú.

Después de culpar al ejército iraquí por la caída de Ramadi, Washington anuncia ahora su voluntad de acelerar el entrenamiento y la entrega de armas a las «tribus sunitas» iraquíes. Irak va por el mismo camino que Yugoslavia, rumbo a la desintegración, comenta el ex secretario estadounidense de Defensa, Robert Gates. Igual que Siria, donde Estados Unidos y sus aliados siguen entrenando y armando «rebeldes» para derrocar el gobierno de Damasco.

Con su política de «divide y vencerás», Washington sigue alimentando la guerra, que a lo largo de 25 años ha provocado tantas masacres, éxodos y pobreza que numerosos jóvenes hoy no saben hacer otra cosa que vivir del uso de las armas. Es ese el terreno social que explotan las potencias occidentales, las monarquías que esas potencias han escogido como aliadas y los «califas» que instrumentalizan simultáneamente el islam y la división entre sunitas y chiitas. Todos pertenecen a un mismo frente, en cuyo seno existen divergencias tácticas –por ejemplo, sobre cómo y cuándo atacar Irán– pero con una estrategia común.

Se trata de un frente que se nutre con el armamento proveniente de Estados Unidos, que ahora anuncia la venta a Arabia Saudita –por un monto de 4 000 millones de dólares– de otros 19 helicópteros, para la guerra contra Yemen, y la entrega a Israel de 7 400 misiles y bombas, incluyendo artefactos antibunker para atacar Irán.

Manlio Dinucci


Fuentes:

Il Manifesto (Italia)
Red Voltaire.

NOTAS

[1] Informe de la Agencia de Inteligencia de la Defensa sobre los yihadistas en Siria, dirigido a los distintos servicios de la administración obama, 12 de agosto de 2012.

[2] Un “principado salafista” («salafist principality», según el texto de la DIA), no es otra cosa que un… “emirato salafista”. Nota del traductor de la Red Voltaire.

[3] «Arms Airlift to Syria Rebels Expands, With Aid From C.I.A.», por C. J. Chivers y Eric Schmitt, The New York Times, 24 de marzo de 2013.

[4] «John McCain, el organizador de la “primavera árabe” y el Califa», por Thierry Meyssan, y «John McCain reconoce que está en contacto permanente con el Emirato Islámico», Red Voltaire, 18 de agosto y 20 de noviembre de 2014.


lunes, 25 de mayo de 2015

El cártel médico y el Nuevo Orden Mundial

De aquí.

Rappoport es un periodista de investigación norteamericano, especializado en asuntos sucios y oscuros relativos al mundo de la medicina, la industria farmacéutica, la política y las prácticas de las élites gobernantes. Su consideración sobre la corrupción de la ciencia médica, le ha convertido en un personaje muy controvertido, sin pelos en la lengua.

En este artículo, Rappoport establece una conexión entre el mundo de la medicina, la obediencia social y la aceptación de las medidas tiránicas del poder.


Uno puede estar más o menos de acuerdo con su visión del mundo de la medicina, pero lo que relata en este artículo, al menos da que pensar y por eso lo transcribimos…

El globalismo es el Nuevo Orden Mundial. No hay ningún misterio en ello. La alianza entre las mega-corporaciones, los bancos y los gobiernos se fortalece constantemente, a medida que extienden su poder sobre las poblaciones.

En este artículo, usaremos el ejemplo de lo que sucede en Australia para ilustrar un elemento oculto que se puede aplicar a todas las naciones del mundo: el cártel médico actúa al servicio del Nuevo Orden Mundial.



El principio que se aplica es bien simple: si se amplia el grado de obediencia ciudadana en una área concreta, esta obediencia se acabará expandiendo a todas las áreas.

Dicho de otra manera: el truco consiste en crear el hábito básico de la obediencia.

Esa costumbre de obedecer, entonces se extiende a la mente subconsciente y lleva a los individuos a obedecerlo todo.

El globalismo y el Nuevo Orden Mundial necesitan la obediencia de la población, porque sus métodos son a menudo tan descarados que sólo los robots programados y obedientes pueden aceptarlos.



Tomemos un ejemplo escandaloso: el próximo tratado globalista, el TPP (la Asociación Trans-Pacífica), un tratado similar a el TTIP (Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión).

Cuando sea ratificado por los 12 países involucrados (Australia, Brunei, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, Estados Unidos y Vietnam), establecerá el derecho de las empresas de eludir los tribunales nacionales y exigir que sus productos se vendan, sin aranceles, sin tener que preocuparse por los salarios que les paguen a los trabajadores aunque sean salarios de esclavitud y sin tener que preocuparse por el envenenamiento del medio ambiente con productos químicos tóxicos.



El TPP, al igual que el TTIP es un tratado secreto.

En Australia, por ejemplo, será firmado por el gabinete del gobierno antes de considerar cualquier apoyo legislativo parlamentario.

He aquí una breve cita de tppaustralia.org:
"El TPP tiene más de 20 capítulos que lo incluyen todo, desde el trabajo hasta el medio ambiente, la propiedad intelectual y las telecomunicaciones.
Las negociaciones se han mantenido en secreto; en secreto incluso para nuestros propios parlamentarios y senadores. Pero sabemos, a partir de borradores filtrados del texto del TPP, que hay motivos legítimos de preocupación".
¿Habéis leído bien la última parte del texto?

Ni los propios legisladores electos de Australia han leído el tratado. No están autorizados a hacerlo. En los EE.UU. ha sucedido algo similar y los legisladores sólo han tenido acceso a secciones limitadas.

Es decir, estamos ante un tratado secreto que afecta profundamente a la vida de todas las personas en esos 12 países y que sólo unos pocos elegidos saben exactamente lo que contiene.

Y con el TTIP en Europa sucede algo similar.

Desde el punto de vista globalista, esto significa una cosa: para que este tipo de maniobras salgan adelante, las poblaciones deben ser sometidas a un estado de obediencia incondicional.

Tienen que estar de acuerdo con lo que diga el programa, como si estuvieran hipnotizados.



En caso contrario, si las poblaciones estuvieran despiertas, se rebelarían en masa ante atropellos anti-democráticos y tiránicos de este tipo. Esto es lo que cualquier población haría si estuviera alerta.

Si saliéramos a la calle, por ejemplo en Australia y le preguntáramos a cualquier transeúnte:
"¿Usted ratificaría un tratado secreto que situará a toda la población australiana bajo la bota y el control de las mega-corporaciones?"
La respuesta sería obvia:

"¡No! ¡Nunca lo permitiría!"

Sin embargo, eso está sucediendo y no hay protestas masivas en Australia, ni en cualquiera de los otros 12 países que formarán parte del TPP.

Y en Europa, excepto algunas protestas y manifestaciones relativas al TTIP que no se podrían calificar de masivas, tampoco ha habido reacción popular.



¿A qué se debe esta nula reacción por parte de la gente?

Jon Rappoport ve vínculos entre esta obediencia sumisa y los objetivos generales del cártel médico a nivel mundial:
"El objetivo primordial del cártel médico es someter a cada persona del planeta a un sistema continuo de diagnóstico y medicación desde que nace hasta que se va a la tumba. Convertir a cada persona, en primer lugar, en un paciente médico. Acondicionar con ello a cada persona a que obedezca órdenes".
Y esa es la clave que se esconde realmente detrás de la medicina: la obediencia.

¿Qué es lo que nos hacen pensar sobre los médicos, desde que somos pequeños? Que los médicos saben. Que no debemos ponerlos en duda, ni interrogarnos sobre lo que hacen. Que sólo debemos hacer todo lo que el médico nos diga que hagamos. Que debemos obedecerle...

Desde que vemos la primera luz hasta que nos entierran...



Tómate los medicamentos, debilítate y por lo tanto, sé más obediente a un nivel mucho más profundo.

Este es el sistema que principalmente provoca la obediencia en el mundo.

Hemos visto recientemente al primer ministro australiano, Tony Abbott, emitir un dictamen sobre la vacunación. Todas las exenciones han sido canceladas. Las familias que reciben ayuda del gobierno, dejarán de recibir ayudas si se niegan a vacunar a sus hijos.

No tienen libertad de elección al respecto. Deben obedecer y punto...

Cuando se consigue que los ciudadanos obedezcan en una área, esa obediencia se contagia a otras áreas. Con ello las personas se acostumbran a una larga vida de obediencia en todos los aspectos.

No es casualidad que, históricamente, la familia con mayor responsabilidad en la aparición y el desarrollo de la medicina moderna y de la agenda globalista sea, precisamente, la familia Rockefeller.



El sistema que rige la medicina moderna es una operación de control mental diseñada para crear un apego servil por parte del paciente.
  • El apego a la 'autoridad' del médico y a todo lo que él mande.
  • El apego a los medicamentos tóxicos que prescribe.
  • El apego a las etiquetas para identificar enfermedades que el doctor pronuncia.
En estos y otros aspectos, la medicina moderna es como una Iglesia secular, y los médicos son sus sacerdotes con batas blancas.

Están por todas partes en las sociedades contemporáneas. Ellos gobiernan. Someten a los feligreses (ahora pacientes) a sus decretos arbitrarios.



El resultado de este largo plazo acondicionado: los pacientes desarrollan un profundo hábito de lealtad a la autoridad. Este hábito se extiende como tinta sobre un papel secante y después comienza a aplicarse a todos los ámbitos de la vida.

Y eso permite, finalmente, que el gobierno pueda decir:
"Mire, vamos a firmar un tratado, y usted no sabrá lo que hay en él. Pero es una cosa buena. Es para el beneficio de todos.
No nos pidan que revelemos los detalles. ¿Le pregunta usted a su médico que le explique, en detalle, los escáneres que tomó de su cerebro? Por supuesto que no. Eso está más allá de su comprensión. Usted no está preparado para entenderlo.

Pues bien, en lo relativo a este tratado, que se extiende miles de páginas, usted tampoco está preparado para comprender los complejos detalles económicos que contiene. Pero puede usted estar seguro, mediante su fe hipnótica, que estamos de su lado.

Queremos lo mejor para usted…"


Hay varios términos para definir esto:
  • condicionamiento psíquico
  • lavado de cerebro
  • programación mental
  • control de la mente…
Todos ellos hacen referencia al establecimiento de los hábitos de conducta, es decir, a la conducta irreflexiva.

El brillante hipno-terapeuta Jack True, una vez escribió:
"Nueve de cada diez de mis pacientes que entran por la puerta de mi consulta, están convencidos de que practico algún tipo de medicina.

Eso es lo que quieren creer. Quieren que les diga qué hacer mientras están despiertos y quieren que les diga qué hacer mientras están en trance.

Lo único que buscan es a otro médico, como los que visitan habitualmente. Toda nuestra civilización está hipnotizada por las batas blancas. Me tomó varios años superar mi asombro ante este hecho.

Es una hipnosis masiva a gran escala"


Si quieres ser libre, debes observar a toda la sociedad en su conjunto y averiguar de dónde procede la forma más profunda de acondicionamiento.

Tienes que averiguar de dónde procede la maniobra de hipnosis más exitosa. Porque ahí es donde el control mental global es más fuerte.

Y en la sociedad moderna, son los médicos.

Por esa razón, los gobiernos se alían con los médicos. Es una asociación perfecta. Algún día, podremos ver a un Presidente vestido con una bata blanca, con un estetoscopio colgando del cuello y una jeringa en la mano. Será capaz de decirle a la gente que el cielo es la tierra y que las estrellas son los semáforos y se lo van a creer.

Los médicos son las piezas clave que nos llevarán al Nuevo Mundo.

Desde un nivel práctico, podemos ver tratados secretos como el TPP o el TTIP dando una protección global al cártel médico: 
  • exención internacional de demandas contra las grandes empresas farmacéuticas
  • exención de la responsabilidad derivada de medicamentos tóxicos y vacunas
  • acuerdos para extender los periodos de encierro en un psiquiátrico de determinados pacientes, más allá de lo dictaminado por las cortes de justicia




El cártel médico y los globalistas van de la mano hacia el futuro que se está creando para todos nosotros.

La Santa Iglesia de la Medicina y sus aliados y tontos útiles, disponen de toda la fuerza en estos momentos. Ellos quieren esclavos obedientes.

Pero no deben ganar.

viernes, 22 de mayo de 2015

La tiranía que se avecina en Europa

Poco a poco, se están sentando a nuestro alrededor las bases para imponer una dictadura total en los países occidentales, aprovechando la conveniente excusa del terrorismo islamista.

Un comentario escalofriante del primer ministro británico, David Cameron, sugiere que incluso las personas que obedezcan la ley, serán castigadas si el Estado considera que se involucran en cualquier cosa que el gobierno considere “promoción del odio”, incluyendo “la intolerancia” y potencialmente las críticas a la homosexualidad y el feminismo.


Mientras prepara la introducción de un nuevo proyecto de ley de lucha contra el terrorismo a finales de este mes, Cameron sentó las bases para las medidas señalando que el hecho de que el Estado no interfiera en la vida de las personas si “obedecen la ley” es un “enfoque fracasado”



“Durante demasiado tiempo, hemos sido una sociedad pasiva tolerante, diciéndole a nuestros ciudadanos: sin usted obedece la ley, le vamos a dejar en paz. A menudo se entiende que nos hemos mantenido neutrales entre diferentes valores. Y eso ha ayudado a fomentar una narrativa de extremismo y agravio. Este Gobierno acabará de manera concluyente con este enfoque fracasado”, afirmó Cameron.
El London Independent calificó la cita como “la cosa más espeluznante que David Cameron, ha dicho nunca”

Según la BBC, las nuevas leyes contra la radicalización incluso podrían castigar a quienes expresen opiniones políticamente incorrectas.
“¿Quienes se opongan a la homosexualidad, al multiculturalismo o al feminismo serán acusados de amenazar los valores de la tolerancia y la igualdad?” se pregunta la BBC.
Las nuevas medidas se están introduciendo bajo la justificación de la lucha contra el extremismo islámico.

Organizaciones de libertades civiles temen que las nuevas leyes podrán ser utilizadas para silenciar la disidencia de grupos de protesta legítimos, clasificando cualquier sentimiento antigubernamental en el mismo contexto que la retórica yihadista.



De hecho, durante un discurso frente en las Naciones Unidas del año pasado, Cameron sugirió que aquellos que cuestionan la versión oficial de los hechos detrás de los atentados del 11 de septiembre o de los atentados de londres del 7/7 eran extremistas no violentos a la par que simpatizantes de ISIS.


Scotland Yard también advirtió que los ciudadanos británicos que vean vídeos de decapitaciones de ISIS podrían ser detenidos en virtud de las leyes antiterroristas.
“Los planes permitirían a la policía pedir al tribunal superior que ordenara la prohibición de publicar mensajes de los extremistas y enviar cualquier mensaje de Facebook, Twitter o en la web de los extremistas, a la policía para su aprobación previa”, informa The Independent.



Determinar qué constituye “promoción del odio” y “contenido extremista”, por supuesto, es algo completamente subjetivo, pero a juzgar por los comentarios en la ONU de Cameron, todas aquellas expresiones no convencionales de carácter político serán clasificadas de esta manera.

Ahora que el gobierno conservador de Cameron se ha asegurado la mayoría en las pasadas elecciones, podemos esperar que la tiranía en el Reino Unido se disparará y probablemente servirá de refuerzo para las medidas similares de represión de la libertad de expresión iniciadas en países próximos, como son Francia (bajo gobierno socialista) y especialmente, España (bajo gobierno conservador).

En Francia, gobernada presuntamente por las izquierdas socialistas ( a estas alturas quien crea que socialistas y conservadores son diferentes, tiene un grave problema neuronal) se están aplicando medidas similares.



Francia, otrora el país de “la libertad, la igualdad y la fraternidad”, ha anunciado que a raíz de los atentados contra la revista Charlie Hebdo, impulsará un nuevo proyecto de ley que concederá a las agencias de seguridad poderes sin precedentes para vigilar las comunicaciones de la población Francesa sin supervisión judicial.

The Guardian en su artículo, “Francia aprueba nueva ley de vigilancia en la estela del ataque Charlie Hebdo”, informa:

El Parlamento francés ha aprobado abrumadoramente nuevos poderes de vigilancia en raíz de los ataques terroristas en París en enero que mató a 17 personas en la revista satírica Charlie Hebdo y un supermercado kosher en París.

El nuevo proyecto de ley, que permite a las agencias de inteligencia pinchar los teléfonos y leer correos electrónicos sin solicitar el permiso de un juez, provocó protestas de grupos de derechos civiles que afirmaban que eso implica legalizar métodos de vigilancia altamente intrusivos sin garantías para la libertad individual y la privacidad.

Manuel Valls
El primer ministro francés, Manuel Valls, defendió el proyecto de ley como “necesario y proporcionado”, diciendo que compararlo con la vigilancia masiva de la Patriot Act introducida en los Estados Unidos después de los ataques del 9/11 era una mentira.

En España poco debemos añadir ya a los abusos dictatoriales que representa la Ley Mordaza, acorde con la política neo-franquista del gobierno del Partido Popular.



Como venimos advirtiendo desde hace tiempo, el terrorismo islamista no es más que un instrumento creado y dirigido por las élites para implementar leyes represivas de las libertades que nos llevarán, sin darnos cuenta, a una dictadura global.

Los gobiernos empezarán persiguiendo a los islamistas radicales alimentados por ellos mismos, pero acabarán persiguiendo a su auténtico objetivo: los ciudadanos libres que luchan por su libertad y que no están dipuestos a obedecer a los gobiernos corruptos controlados por las élites económicas y financieras.

Las pruebas están delante de nuestros ojos…

¿Quién dijo que vivíamos en democracia?



Fuente: http://www.infowars.com/new-uk-law-could-criminalize-politically-incorrect-opinions/

http://www.independent.co.uk/life-style/gadgets-and-tech/news/new-counterextremism-plans-to-allow-police-to-ask-to-vet-anyones-internet-communications-10246381.html

lunes, 18 de mayo de 2015

AGENTES DEL CAOS: Participación del ISIS en Ucrania



Puede parecer una pregunta sorprendente, pero: ¿Están los terroristas del ISIS actuando en el conflicto de Ucrania?

Sabemos que ISIS está formada por un conjunto de milicias no cohesionadas, al igual que sucede con Al-Qaeda. En su grupo se incluyen grupos del Cáucaso, que están luchando en Siria e Irak. Y que ahora están en Ucrania, territorio que pretenden utilizar como trampolín para entrar en Europa.



LOS AGENTES DEL CAOS Y LA GUERRA POR EURASIA

Los conflictos en Ucrania, Siria, Irak, Libia y Yemen son todos ellos frentes en una guerra multidimensional librada por los EE.UU. y sus aliados. Esta guerra multidimensional pretende rodear Eurasia. China, Irán y Rusia son los principales objetivos.

No es casualidad que los conflictos en Ucrania, Siria, Irak, Libia y Yemen estén cerca de las fronteras de Irán y Rusia, ya que Teherán y Moscú son los primeros objetivos de Washington, antes de lanzarse a por China.

La naturaleza interconectada de los conflictos en Ucrania, Siria, Irak, Libia y Yemen, también se refleja en la conexión entre las fuerzas violentas, racistas, xenófobas, y sectarias que han sido desatadas como «agentes del caos».

No es mera coincidencia que Newsweek escribiera un titular que rezaba: “Voluntarios nacionalistas ucranianos cometen crímenes de guerra al estilo de ISIS” el 10 de septiembre de 2014.



Aunque ellos mismos no lo sepan, todas estas fuerzas, tanto las milicias ultra-nacionalistas de Ucrania como las milicias de Al-Nusra o ISIS, sirven a un mismo maestro. Estos agentes del caos están desatando diferentes olas de destrucción para dinamitar la integración euroasiática que podría llevar a un orden mundial diferente al que plantea el control de Estados Unidos.

El «caos constructivo» que se está desatando en Eurasia eventualmente causa estragos en la India. Si el gobierno de Nueva Delhi cree que se librará, está muy equivocado. Los mismos agentes del caos se lanzarán tarde o temprano sobre ella también, porque es un objetivo como lo son China, Irán y Rusia.

¿EXISTE UNA EXTRAÑA ALIANZA ENTRE ISIS/DAESH Y LOS ULTRA-NACIONALISTAS UCRANIANOS?

No debería ser una sorpresa que diferentes agentes del caos se lleguen a aliar en un momento determinado, sobretodo si comparten un mismo enemigo, como en este caso sería Rusia.

Es en este contexto que, Marcin Mamon ha informado acerca de la conexión entre ISIS/DAESH y los nacionalistas ucranianos. De hecho, Mamon explica que algunos de los combatientes del Cáucaso sienten que están en deuda con ucranianos como Oleksandr Muzychko.
Oleksandr Muzychko
Mamon es un documentalista polaco que ha producido una serie de documentales sobre Chechenia, como “The Smell of Paradise” en 2005, para el programa Storyville de la BBC.



También es abiertamente favorable a la causa de los separatistas chechenos contra Rusia en el Cáucaso Norte.

Los viajes de Mamon a Afganistán y su interacción con los combatientes separatistas chechenos han dado lugar a que el cineasta polaco mantenga contactos con ISIS/DAESH dentro de Siria y Turquía.

Y fueron precisamente estos contactos los que lo condujeron sorprendentemente hacia Ucrania.

Según Mamon: “Yo ni siquiera sabía, en ese punto, con quién iba a reunirme. Sólo sabía que Khalid, mi contacto en Turquía con el Estado Islámico, me había dicho que sabía que sus “hermanos” estaban en Ucrania, y que podía confiar en ellos. Tuvimos una reunión en una calle llena de baches en Kiev, al este del río Dniéper, en una zona conocida como la Margen Izquierda”

Marcin Mamon
En un artículo anterior, Mamon explicó que estos llamados “hermanos” eran miembros de ISIS y de otras organizaciones islámicas que “se encuentran en todos los continentes y en casi todos los países y que ahora están en Ucrania, también”.

También explicó que “Khalid, que utiliza un seudónimo, conduce una rama secreta del Estado Islámico en Estambul. Él vino de Siria para ayudar a controlar el flujo de voluntarios que llegan a Turquía desde todo el mundo, con ganas de unirse a la yihad global. Ahora, él quería que me pusiera en contacto con Ruslan, un hermano de lucha con los musulmanes en Ucrania”

Ultra-nacionalistas Ucranianos como Muzychko también se convirtieron en «hermanos» y fueron aceptados en esta red.

Mamon explica que los combatientes chechenos lo aceptaron “aunque nunca se convirtiera al Islam” y que “Muzyczko, junto con otros voluntarios ucranianos, se unió a los combatientes chechenos y participó en la primera guerra de Chechenia contra Rusia, en la que dirigió una brigada de voluntarios ucranianos llamados “Vikingos”, que lucharon bajo el mando del famoso líder checheno Shamil Basayev”.



¿POR QUÉ ISIS DIRIGE BATALLONES EN UCRANIA?

¿Qué se puede decir cuando los separatistas chechenos y la red transnacional de los llamados «hermanos» ligada a ISIS están siendo reclutados o utilizados para llenar las filas de las milicias privadas que utilizan los oligarcas ucranianos?

Esta es una pregunta muy importante, que demuestra claramente cómo estos elementos son agentes del caos.

Marcin Mamon viajó a Ucrania para reunirse con el miliciano Checheno Isa Munayev.

Isa Munayev
“Incluso antes de llegar a Ucrania, Munayev era bien conocido. Luchó contra las fuerzas rusas en las dos guerras chechenas; en la segunda, fue el comandante de las fuerzas chechenas en la batalla de Grozny.

Después de que la capital chechena fuera capturada por las fuerzas rusas entre 1999 y 2000, Munayev y sus hombres se refugiaron en las montañas. Luchó desde allí hasta 2005, cuando fue gravemente herido y se trasladó a Europa para recibir tratamiento.
Munayev vivió en Dinamarca hasta 2014. Entonces estalló la guerra en Ucrania, y decidió que era el momento para combatir a los rusos de nuevo”
Este punto ilustra cómo los EE.UU. y la Unión Europea han apoyado a los militantes que luchan contra Rusia.

Nadie cuestiona en EEUU y la UE que Dinamarca dio refugio a Isa Munayev, mientras en cambio, los medios occidentales acusan a Moscú de apoyar a los soldados de la República Popular de Donetsk y de la República Popular de Lugansk. ¿Por qué esta doble moral? ¿Por qué es aceptable que los EEUU, la UE y la OTAN apoyen a los movimientos separatistas y las milicias en otras partes del mundo, pero critiquen que Rusia haga exactamente lo mismo en otros países?



Mamon continúa con su narración de los hechos:
“Un hombre mayor con una chaqueta de cuero me presentó a Munayev. ‘Nuestro buen hermano Khalid nos recomienda a este hombre’ “, dijo el hombre. Khalid es hoy en día uno de los líderes más importantes de ISIS. Khalid y Munayev se conocían tras pasar años ​​luchando juntos en Chechenia.
Munayev ha llegado a Ucrania para crear y dirigir uno de los múltiples batallones privados que surgieron para luchar paralelamente al ejército ucraniano contra los rebeldes separatistas pro-rusos. Su milicia fue nombrada “batallón Dzhokhar Dudayev”, nombrada así en honor del presidente separatista de Chechenia, considerado un héroe nacional en Chechenia”
(Artículo escrito por Mahdi Darius Nazemroaya, en Strategic Culture Foundation)
Como vemos, el caos que se está desatando en todo el mundo está creando alianzas de lo más extrañas y sorprendentes.

Todos los actores en juego, tanto Occidente como Rusia o China, están jugando sus cartas más sucias en pos de sus intereses y como estamos viendo, ninguno de ellos nos va a decir la verdad sobre sus oscuras actividades…

Fuente: http://www.globalresearch.ca/the-isil-is-in-ukraine-americas-agents-of-chaos-unleashed-in-eurasia/5446989

Fuente.

jueves, 14 de mayo de 2015

Multinacionales hacen lobby a favor del homosexualismo

Por Rafael Esparza – Coca-Cola, HSBC o Disney, entre las multinacionales que hacen lobby a favor del homosexualismo en EEUU. Presionan al Tribunal Supremo para que pida que el ‘gaymonio’ se amplíe a los Estados en los que no está aprobado. Envían un informe de 127 páginas a los nueve jueces que el 28 de abril deben decidir sobre cuatro recursos en el país. Entre las empresas pro-gay están la mayoría de las compañías informáticas, Facebook, Apple, Google, HP, Microsoft y Twitter. También aparece el fraudulento HSBC o la multinacional Disney, que ha dado varios pasos en el mismo sentido. Por cierto, en Europa, Dolce y Gabbana estallan contra Elton John por pedir un boicot a su firma tras defender algo tan ‘extraño’ como la familia natural.

Cuenta la agencia italiana Correspondenza Romana, con un título ilustrativo, 379 colosos económicos a favor del matrimonio homosexual, la campaña iniciada por un grupo variopinto de empresas americanas para presionar al Tribunal Supremo de ese país para que se pronuncie a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo. En otras palabras, abogan por el homosexualismo en un campo que les es ajeno, del mismo modo que podrían presionar -y entonces estaría más justificado- sobre el aumento de sueldos o la discriminación laboral y no hacen. Contradicciones del rema-rema en algunas empresas o de la política del plumero abierto, como quieran. El caso que es que han elaborado y enviado a los nueve jueces de la Corte Suprema un documento de 127 páginas con el que pretenden influir en la vista que celebran el 28 de abril para resolver los recursos contra la prohibición del gaymonio en cuatro estados: Michigan, Ohio, Kentucky y Tennessee. Después de la aprobación en Alabama, el experimento está aprobado en 37 de los 50 estados americanos.

Lo sorprendente no es sólo el número de empresas que han secundado a su vez al poderoso lobby gay para influir en los jueces, sino los nombres de esas multinacionales atrapadas en la gran corriente de ingeniería social, que denigra directamente el valor del matrimonio entre hombre y mujer; o sea, el natural. Entre esas firmas están varias de los gigantes informáticos, donde el homosexualismo es particularmente poderoso, como se demostró con la dimisión forzada del consejero delegado de Mozilla Firefox, Brendan Eich, por el acoso del ‘lobby gay’. El pecado de Eich, uno de los fundadores de Mozilla, fue defender la familia natural hace nueve años; es decir, atreverse a opinar en contra del gaymonio. Para eso no cabe libertad de expresión. Pues bien, en esa lista están Facebook, Apple, Google, HP, Microsoft y Twitter.

Más. Está también Coca Cola y su chispa de la vida, cómo no, la misma multinacional que desmantela cuatro plantas de producción en España, entre ellas la de Fuenlabrada, y que emprende un ERE, a pesar de estar en beneficios –algo que es inaceptable– para ahorrase una suma importante en las indemnizaciones por los despidos. Les contábamos el viernes el último ‘sacrificio’ de su ‘jefazo’, Muhntar Kent, con su renuncia a un bonus de 2,3 millones, cuando cobra diez veces más al año: 23,8 millones.

Y no falta tampoco un clásico en este tipo de peticiones, la compañía Disney, según la lista completa que aparece en la Fundación Cardenal Newman, como se ha hecho eco también Noticias Globales. De Disney, en fin, ya les contamos que es una multinacional para los niños… y también una de las mayores organizaciones pro-gay.

Todas esas compañías, y otras muchas como el banco británico HSBC -ahora cuestionado tras protagonizar uno de los mayores escándalos como cómplice en la evasión fiscal masiva desde su filial helvética- tienen la cara dura de pedir al Tribunal Supremo de EEUU que se pronuncie en contra de “las leyes estatales que prohíben o se niegan a reconocer los matrimonios entre parejas del mismo sexo”. Pero hay más: Amazon, Procter & Gamble, United Airlines, Groupon y un largo, larguísimo etc. de 379 grupos empresariales.

Por cierto, tiene gracia el pollo que ha montado el cantante británico Elton John contra los modistos italianos Domenico Dolce y Stefano Gabbana, contra los que ha lanzado una campaña de boicot. Ya se han sumado varios lumbreras como Victoria Beckham, Ricky Martin o Courtney Love. Al británico le irritó que los italianos defendieran algo tan extraño como la familia tradicional y que critiquen la adopción de niños por homosexuales, la fecundación in vitro o los vientres de alquiler. Vamos, que una cosa es ser gay, vinieron a decir, y otra tener hijos, lo cual es imposible. El cantante les ha llamado de todo menos bonitos (“vuestro pensamiento arcaico está pasado de moda, como vuestra ropa. Nunca volveré a llevar Dolce&Gabbana”). Y claro, los dos empresarios, en su día pareja, le han contestado que de qué va. “Esto es intolerancia a las opiniones diferentes, una locura, no soy idiota”, ha dicho Gabbana en su cuenta y le ha llamado “fascista” a través de las páginas de Corriere de la Sera. Dolce, por su parte, ha insistido en que es “siciliano y he crecido con un modelo de familia tradicional, formado por una madre, un padre y un hijo”.

rafael@hispanidad.com

Fuente: Hispanidad.com

Extraído de: Tribulaciones Metapolíticas

martes, 12 de mayo de 2015

Nicaragua primer país en adoptar el agua de mar en su sistema de salud

El agua de mar es el producto más abundante del planeta después del aire. Por su composición similar a la del plasma sanguíneo facilita la recuperación de la salud en todos los casos que se utiliza. Esto se ha comprobado en Nicaragua donde el gobierno ha tomado una decisión trascendente en base a resultados médicos comprobados: la ingesta de agua de mar es medicina oficial en ese país, igualándola con la medicina tradicional en términos legales y de aplicación de tratamiento para las más diversas enfermedades.



El Proyecto de Dispensarios Marinos en Nicaragua abarca una población de más de 20 mil pacientes en 60 dispensarios ubicados en Managua, su capital, y en las principales cabeceras departamentales del país.

La directora de la Clínica Santo Domingo de esa ciudad, promotora del primer dispensario marino de Centroamérica, es la Dra. María Teresa Ilari, quién imparte mensualmente conferencias a nivel nacional para difundir esta nueva medicina y además, representa a Nicaragua en los congresos internacionales que tratan la ingesta de agua de mar.

La Red de Medicina Natural tiene como coordinadora a la religiosa Julie Marciacq, que distribuye el agua de mar a los centros del Ministerio de Salud y a los dispensarios que no pueden autoabastecerse. También difunde el consumo y suministra agua de mar a más de 2 mil campesinos/as afectados por el insecticida Nemagón que causo muchas enfermedades a los trabajadores de las plantaciones de banana.



El agua de mar se distribuye gratuitamente y se extrae en los mares, aunque en Europa ya se comercializa con el nombre de Plasma de Quinton. Gracias a los trabajos de investigación y difusión de la Fundaciones Aquamaris (España,www.aquamaris.org ), Seawater (Miami, www.seawater.org ), y PRODIMAR (Proyecto de Dispensarios Marinos, de Colombia) sobre el uso terapéutico y nutricional del agua de mar, se ha comprobado en Nicaragua los beneficios del consumo oral del agua de mar en la recuperación de la salud y la desnutrición humana y animal.

La ingesta diaria de un promedio de 500 ml de agua de mar pura (hipertónica), con una composición en iones y oligoelementos equivalente a la del plasma sanguíneo y el medio extracelular, ha permitido rápida mejoría en problemas alérgicos, insomnio, dolores musculares y articulares, enfermedades cardíacas, hipertensión arterial, diabetes, cirrosis hepática, gastritis, úlceras varicosas crónicas, insuficiencia renal, etc. También se aplica tópicamente en las enfermedades de la piel.



Cómo es beber agua de mar

Estos resultados están registrados en los expedientes médicos de la Clínica Santo Domingo en Managua. Los pacientes logran reducir o descontinuar los medicamentos que anteriormente tomaban, y muchos de ellos son dados de alta totalmente recuperados. El Dr. Alfredo Ruíz, docente de la Universidad Politécnica de Nicaragua, realiza un seguimiento de 6 meses a pacientes consumidores de agua de mar, comprobando los avances.

Las autoridades de salud observan el fenómeno y van capacitando a médicos y enfermeras del sistema público de salud además de difundir los resultados de los ensayos clínicos efectuados en la Universidad de Antioquia (Colombia) y la casuística nacional e internacional.

Para ello las autoridades de ese país organizaron en conjunto con la Dirección de Atención Médica del Ministerio de Salud (Dr. Carlos Jarquín, Director) y con la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, sedes de Managua (Dr. Freddy Meynard, decano) y León ( Dr. Rodolfo Peña, decano), el segundo curso de terapia con agua de mar.



Con respecto a la contaminación marítima, los microorganismos patógenos de procedencia accidental terrestre se inactivan en el mar por diferentes mecanismos que versan en el libro del Dr. Ángel Gracia y del Dr. Héctor Bustos: “El poder curativo del agua de mar. Nutrición orgánica”. El examen microbiológico del agua realizado en el Ministerio de Salud ha reportado resultados satisfactorios.

Desde hace 5 años el Ministerio de Transporte y de la Alcaldía de Managua, trasladan mensualmente el agua de mar en camiones cisterna a la clínica Santo Domingo desde donde es distribuida gratuitamente a quien la solicita.

Los tratamientos han tenido efectos también económicos, por la rápida recuperación de la salud, por el menor consumo de medicamentos y por la pronta integración laboral de los enfermos. 500 ml de agua de mar consumidos durante el día, ya sea pura, diluida o mezclada con los alimentos, es la receta universal para todos los individuos, tanto para su curación como para la prevención, incluyendo desnutrición.



El agua de mar se utiliza también en pacientes con hipertensión arterial, cardiopatías, cirrosis hepática e insuficiencia renal, quienes tienen contraindicada la sal, pero en este caso el agua de mar, tiene el cloruro y el sodio disueltos y por tanto su acción es benéfica al ser diurética.

Nicaragua esta encarando la construcción de mareductos en regiones cercanas, y no tan cercanas al mar, para facilitar la ejecución de proyectos afines en las regiones costeras del planeta. Por ser un tema novedoso, y basado en el voluntariado, su expansión va poco a poco y los beneficiarios/as son las principales fuentes de diseminación de la práctica de consumo de agua de mar.

Nicaragua, tierra de lagos y volcanes, cuna de poetas y soñadores, es pionera en el desarrollo institucional de esta práctica curativa que lleva un siglo y medio de existencia, con el Dr Quinton, médico francés, como precursor de esta medicina gratuita, negada por los laboratorios, que verían afectados sus suculentos negocios a nivel mundial.

Fuente: http://eladanbuenosayres.com.ar/?p=2248

Fuente.