Solzhenitsyn

“Los dirigentes bolcheviques que tomaron Rusia no eran rusos, ellos odiaban a los rusos y a los cristianos. Impulsados por el odio étnico torturaron y mataron a millones de rusos, sin pizca de remordimiento… El bolchevismo ha comprometido la mayor masacre humana de todos los tiempos. El hecho de que la mayor parte del mundo ignore o sea indiferente a este enorme crimen es prueba de que el dominio del mundo está en manos de sus autores“. Solzhenitsyn

Izquierda-Derecha

El espectro político Izquierda-Derecha es nuestra creación. En realidad, refleja cuidadosamente nuestra minuciosa polarización artificial de la sociedad, dividida en cuestiones menores que impiden que se perciba nuestro poder - (La Tecnocracia oculta del Poder)

viernes, 20 de mayo de 2016

Europa se marchita

“La percepción geopolítica es la habilidad para percibir la totalidad de los factores geopolíticos conscientemente, con una comprensión explícita tanto de nuestra posición subjetiva como de las regularidades de la estructura de lo que percibimos… No significa solamente ciudadanía y una particular esfera de conocimiento profesional… Quien se ocupa a sí mismo con esto, primero clarifica su propia posición y su relación con el mapa geopolítico del mundo. Esta posición ni es geográfica ni política (teniendo que ver con la ciudadanía de uno mismo), sino que es sociocultural, civilizacional, y axiológica. Toca la propia identidad geopolítica. En ciertos casos, puede cambiarse, pero este cambio es tan serio como un cambio en la confesión religiosa propia o una modificación radical de las opiniones políticas propias” – Alexander Dugin [1].
Europa está en un estado de profunda crisis. Esta es una realidad que un rápidamente creciente número de gente común y analistas no solamente empiezan a deducirlo lógicamente, sino también lo sienten en lo profundo de sus mentes y almas. Los pueblos del continente europeo, los inconscientes herederos de las tradiciones, traumas y luchas de Europa, están conmoviéndose del virtual sueño del “fin de la historia”, que está mostrándose rápidamente que es una pesadilla. Una vez más, y sin el hedor del tópico, un espectro está acechando a Europa. Sin embargo, más que una ola de revoluciones burguesas amenazando derrocar los decadentes remanentes del orden tradicional o una marcha de banderas rojas proclamando llevar la justicia a las masas expropiadas por la cruzada de la “libertad de”, el nuevo espectro es profundamente más siniestro en un sentido escatológico. Lo que está en juego no es una sucesiva transformación del paisaje socio-económico, político o espiritual de Europa en el interés de esta o aquella clase, sino que es el fin de la misma Europa.
Esta vez, además, la oscuridad que devora Europa no es la sombra de sus propias injusticias, sino la desesperación de un suicidio asistido, un empujen en el abismo cortesía de los vástagos traidores de Europa, la superpotencia americana que ha tomado el lado oscuro de la modernidad europea – liberalismo, capitalismo, y escatología herética- hasta el clímax lógico. En la Europa de hoy, como Alexander Dugin ha apuntado, esta amenaza se hace pasar por la ideología del liberalismo, la geopolítica de la subyugación del atlantismo y las catástrofes depositadas por el último capitalismo. Aún todos estos tres indicios cruciales encuentran su expresión en la más crucial de las agonías – el colapso, la decadencia, y el canibalismo de una identidad extraída.
Los diversos pueblos de Europa no pueden invertir la crisis empinada y multi-dimensional, o mucho menos unirse para marchitarse mientras que Europa y sus pueblos permanecen atascados dentro de la trampa liberal de una identidad diluida y auto-destructiva. ¿Cómo puede el trabajo combatir al capital si no se da cuenta de lo que es el trabajo? ¿Cómo puede una nación luchar contra el neocolonialismo si no se reconoce a sí misma? ¿Cómo pueden los pueblos de Europa salvar su continente si no pueden incluso determinar su propio “género” o “sexualidad”? La clásica estrategia de división y conquista ensalzada en el dogma liberal e implementada por el leviatán americano tanto por la fuerza como por adoctrinamiento ideológico ha sido tan efectiva que incluso la noción de identidad europea, ahora está asociada con las estructuras de la Unión Europea manipulada por los Americanos, no solamente ha sido oscurecida, sino que incluso ha llegado a dejar un mal sabor de boca en los pueblos que han tenido que probar las raciones estropeadas de “integración europea” a la americana.
Una corrosión o falta de identidad en sí mismo es una tragedia ya que reduce un sujeto a un objeto, pero la más amplia implicación es mucho más desoladora. Ahora que los pueblos de Europa necesitan ser actores y no objetos más que nunca, y ahora que Europa se enfrenta con, quizá, la última oportunidad para regenerarse como un polo positivo en un mundo multipolar floreciente, los pueblos del continente no pueden incluso reconocerse a sí mismos en el espejo. El conductor de autobuses griego se ve a sí mismo como una víctima torturada injustamente y prisionero del capitalismo de la UE. La visión del panadero alemán en la desilusión y permanece a sí mismo en su culpa histórica que no le permite pensar que algo está mal. El granjero de manzanas polaco, advertido de la inminente “agresión rusa” y limitado a las trincheras del cordón sanitario, no entiende por qué él tiene que regalar las frutas de su trabajo a los soldados americanos. El trabajador francés que se ve a sí mismo y se pregunta que es realmente Francia: Ella misma o la siguiente puerta del norte de áfrica. El joven serbio que no puede llegar a creer que en Serbia puede ondear pronto la bandera bajo la que su infancia fue traumatizada con los sonidos de las bombas y señales del “daño colateral”. El desempleado italiano que rasca su cabeza e intenta recordar cómo llegó a unificarse Italia y por qué la primera Roma está ahora relegada al papel de producir los escándalos más cómicos de Europa (los más embarazosos de Italia) para todo el común de la democracia liberal. Todos los anteriores están confusos por la posible inclusión de un país como Turquía en una unión que lleva el nombre de “Europea” y castigada como “fascistas” por los grandes medios de comunicación, por el más mínimo cuestionamiento de la aceptación sin límite de oleadas de inmigrantes descontentos. Y otras cosas. Atascarse en el ciclo del liberalismo y la atomización del capital y la alienación, no solamente es el reflejo en el espejo que se vuelve invisible, sino un dibujo más grande que se escapa totalmente a la vista.
Desde el punto de vista del reduccionismo geopolítico, Europa ha venido a representar la zona costera, el espacio en liza entre las fuerzas de la tierra y del mar, las fuerzas de la integración continental y conciencia civilizacional versus las fuerzas de la subyugación trans-atlántica y el neo-colonialismo. En el mapa de hoy, esto se manifiesta en la lucha entre el imperio americano, con sus marionetas liberales europeas, y los espíritus continentales de Europa respaldados por una despierta y emergente alternativa euroasiática encabezada por Rusia. Durante los últimos 50 años, Europa se ha restringido a sí misma a ser una marioneta del imperio americano.
Para mantener su imperio, los EEUU quieren y necesitan o una Europa colonizada o una desestabilizada, una Europa de nadie. La primera opción tiene tres escenarios diferentes: 1) Prolongar el estatus quo en que Europa está semi-colonizada por el híper-poder americano unipolar a través de la actual UE y la OTAN encabezada por los EEUU; 2) La absoluta y represiva ocupación de Europa por fuerzas armadas americanas, o 3) La incitación de un nuevo proyecto de “tercera vía” con forma y consecuencias similares a aquel fascismo del siglo 20 [2]. La primera variante está hoy revelándose que es cada vez más insostenible. La “unidad” de la UE está desmoronándose bajo su propio peso artificial y las fuerzas continentales están lenta pero constantemente emergiendo para desafiar la manipulación de la UE contra Rusia y las facetas distintivamente anti-europeas del trans-atlantismo americano. La segunda variante está en el proceso de ser testada, cuantos más y más soldados americanos están siendo desplegados bajo el pretexto de “disuadir a Putin”. La tercera variante, un prototipo de lo que fue realizado en el apoyo de los EEUU a los neo-nazis ucranianos instalados en Kiev allá por 2013, está todavía abierta para la consideración, aunque la completa realización de tal cosa es el principal plan de fin de juego en sí mismo es inverosímil dada la participación creciente de Rusia en proteger las políticas europeas de las campañas americanas provocativas y, en todo caso, el nuevo “totalitarismo” que plaga las sociedades occidentales es esto del “post-liberalismo” que plaga las sociedades occidentales que han superado enormemente los antiguos mecanismos represivos de poder blando y duro.
La segunda opción incluye otros posibles escenarios. El primero está siendo constantemente preparado a través de la instrumentalización de la inmigración masiva y la “crisis de los refugiados”. El objetivo final en este escenario podría ser o una islamización total de Europa en que los EEUU podrían jugar del mismo modo que lo hacen con el wahabismo en oriente medio, la desestabilización causada por una guerra étnica y un “choque de civilizaciones” en suelo europeo, o el despliegue “preventivo” de ejércitos de los EEUU que jugarían el papel de provocaciones de guerras tribales o anuncios hipócritas “unidad en la guerra contra el terror islámico”. La islamización de Europa significaría el fin de la Europa europea, sin importar que cambie y por tanto las garantías de la solución del “problema europeo” por el mantenimiento del imperio americano. La destrucción de las bases antropológicas de Europa, y los europeos mismos, sería justo otro pequeño precio que pagar (que, como siempre, los americanos no pagarán) en la cruzada para sembrar desestabilización y levantar terror en la frontera de Rusia.
Otro resorte podría ser la instigación de una guerra civil europea y que suceda la balcanización de los nuevos nodos estratégicos del continente. Si este escenario pudiera materializarse, por supuesto, depende de la voluntad de los europeos mismos y de hacer caso de su memoria histórica – uno de los objetivos del liberalismo en el poder.
Es importante recalcar que un imperio en colapso cae en parte porque redacta las políticas al vuelo y no puede más formular y perseguir planes coherentes. Esta es una característica distintiva entre las actuales élites americanas y explica la variedad de diferentes escenarios ya visibles en la política de los EEUU hacia Europa, la aparentemente mezcla malabarística de múltiples tácticas de inmediato, y la relativamente rápida ruptura de las iniciativas de los EEUU en Ucrania y Siria. Sin embargo, una bestia arrinconada y moribunda es una que se abalanza e intenta tomar como víctimas todo lo que pueda arrastrar con ella. La amenaza americana solo puede ser subestimada en su propio peligro. Después de todo, estamos tratando con una híper-potencia sin parangón en la historia motivada por la ideología y economía más destructiva y las perversiones de la modernidad que deshumaniza cualquier cosa que esté en el camino de sus intereses. Aquellos que afirman que la amenaza de la islamización, por ejemplo, debería servir como punto de unidad para un “norte (américa + europa) versus el sur”, un eje opuesto a una disposición “este versus oeste” (Eurasia versus Atlantis), que se ve la daga pero no a su portador y está jugando en manos del esquema americano.
La dura ocupación, desestabilización terrible o trágica desaparición de uno de los polos civilizacionales del mundo es una catástrofe que se avecina. Si esto es acomodado por fuerza de las bayonetas americanas, los decapitadores islámicos, o por cualquier guerra civil fratricida es algo abierto a cuestión, condicionada por diferentes factores y el rumbo de los acontecimientos, y hasta cierto alcance irrelevante. La amenaza misma, sin importar quien la encarne, es una llamada a despertarse no solamente para los Europeos, sino también para el resto del mundo. Si la zona costera cae, Eurasia, el Corazón de la Tierra (Heartland), está en peligro, si el Corazón de la Tierra cae, no habrá nada que pueda detener el comienzo de, no importa como sea denominado, el fin de los tiempos, el fin de la historia. Como Alexander Dugin escribió en 1999, “algunos son conscientes de lo que ocurrió en la década de 1990, y que lado abrió el “paradigma del fin” frente a la humanidad…” [3] Este es el común denominador que tanto a antiliberal y anticapitalista “izquierda” y “derecha” pueden solamente ignorar u oscurecer en su propio peligro.
Como la tradición enseña, la oscuridad no es solamente un problema negativo o siniestro. También es el otro lado de la posibilidad de encontrar el ser fuera del olvido, y en algunas interpretaciones es el primer puente que tiene que cruzarse para alcanzar la luz al final del túnel. Mirando al abismo solo deja a reconsiderar el camino. Hoy, la oscuridad no está descendiendo simplemente sobre esta o aquella nación europea, sino sobre Europa en conjunto. Por consiguiente, es Europa como un conjunto quien debe buscar la rectificación, la luz, la regeneración y en la práctica tanto como en términos metafísicos, la unidad civilizacional. Las naciones europeas que luchan por la soberanía y los movimientos en cruzada por una forma u otra de “liberación nacional” deben darse cuenta de que son parte de una lucha común que no importa que connotaciones de “unidad europea” pueda tener gracias a la corrupta y colonial naturaleza de la actual Unión Europea, el enemigo no es Europa sino el poder e ideología extranjeras que han retorcido la “integración europea” para parecerse a la “integración” de los reclusos de prisión más que la libertad de las personas libres y conscientes.
Es la hora para reclamar los términos de “Europa” y “civilización europea” de  los liberales y empoderar la lucha anti-atlantista con un nuevo rango de percepción geopolítica, una que tome Europa como un todo y como su sujeto. Esto no pasa por alto las importantes contradicciones dentro de Europa, sino incentiva bastante su resolución y, por así decir, separa el trigo de la paja. Revelará quienes son los herederos reales del continente, y quienes son los traidores beneficiarios y proyectos artificiales puestos para dividirla. Para un gran alcance, esta es una prueba de fe para los pueblos de Europa, y la preparación y realización de Europa cambiará sin duda con ello. “Tradición” y geopolítica” son dos palabras que guían esta lucha.
Aquellos quienes, sumergiéndose a sí mismos en la percepción geopolítica, han seguido el pulso del corazón de una de las civilizaciones del mundo, entenderán el significado que imbuyen estas palabras.
[1] Dugin, Alexander. La última guerra de la Isla Mundial: The Geopolitics of Contemporary Russia. Arktos (2016).
[2] Para una discusión detallada de la falacia geopolítica del proyecto de la llamada "Tercera Vía", ver “Paradigm of the End” de A. Dugin.
[3] Ibid.

viernes, 13 de mayo de 2016

TTIP, la «OTAN económica»


El geógrafo Manlio Dinucci propone en este artículo una lectura coherente de la estrategia de Washington, que incluye el TTIP (Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión), el derrocamiento del régimen ucraniano, las guerras contra Libia y Siria, la ola de migrantes desde Turquía y el despliegue militar de la OTAN a las puertas de Rusia. Este artículo reviste una importancia enorme ya que, si bien muchos ya habían entendido una parte del rompecabezas, nadie había logrado explicar hasta ahora el redespliegue de la OTAN en Europa.

La ciudadanía, los parlamentos, los gobiernos, Estados enteros se ven despojados de toda autoridad sobre sus opciones económicas, puestas en manos de organismos controlados por transnacionales y grupos financieros que violan los derechos de los trabajadores, las exigencias de la protección del medioambiente y las exigencias de la seguridad en materia de alimentación, destruyendo a la vez los servicios públicos y los bienes de la comunidad. Es por eso que hay que rechazar la Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión (TTIP, siglas en inglés) [1], que Estados Unidos y la Unión Europea están negociando en el mayor secreto.

A las razones anteriormente mencionadas se unen además otras, de las que nadie habla prácticamente nunca: las razones de carácter geopolítico y geoestratégico, que revelan la existencia de un proyecto mucho más amplio y amenazante. El propio embajador de Estados Unidos ante la Unión Europea insiste en que «hay esenciales razones geoestratégicas para concluir ese acuerdo».

Esas razones tienen mucho que ver con lo que indica el Consejo Nacional de Inteligencia de Estados Unidos cuando prevé que «como consecuencia del declive de Occidente y del ascenso de Asia, de aquí a 2030 los Estados en vías de desarrollo habrán sobrepasado a los Estados desarrollados». Es por eso que Hillary Clinton define la asociación entre Estados Unidos y la Unión Europea como «un objetivo estratégico importante de nuestra alianza transatlántica», proyectando una «OTAN económica» que se integraría a la OTAN política y militar.

Es claro el proyecto de Washington: llevar la OTAN a una fase superior, creando un bloque político, económico y militar EEUU/UE, siempre bajo las órdenes de Estados Unidos, que –junto con Israel, las monarquías del Golfo y otros países– se opone al área euroasiática en ascenso –ascenso basado en la cooperación entre Rusia, China– al igual que a los países del grupo BRICS [Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica], a Irán y a cualquier otro Estado que se sustraiga a la dominación de Occidente.

El primer paso hacia la realización de ese proyecto fue la creación de una fractura entre la Unión Europea y Rusia. En julio de 2013, se abrieron en Washington las negociaciones sobre el TTIP, cuyo avance encuentra muchas dificultades debido a la existencia de intereses contrastantes entre Estados Unidos y las mayores potencias europeas, a las que Rusia ofrece ventajosos acuerdos comerciales. Seis meses más tarde, en enero-febrero de 2014, el putsch de la plaza Maidan, organizado en Ucrania por Estados Unidos y la OTAN, inicia la reacción en cadena (ataques contra los rusos de Ucrania, separación de Crimea y regreso de esa península a Rusia, inicio del proceso de sanciones y contrasanciones) que reinstala en Europa un clima de guerra fría.

Al mismo tiempo, los países miembros de la Unión Europea se ven sometidos a la presión de flujos migratorios provocados por las guerras desatadas por Estados Unidos y la OTAN (contra Libia y Siria), guerras en las que participaron esos países europeos, y por los ataques terroristas del Emirato Islámico (surgido de esas mismas guerras).

En esta Europa dividida por «muros de contención» de los flujos migratorios, donde actualmente se propaga la sicosis por el estado de sitio, Estados Unidos está iniciando la mayor operación militar desde el fin de la guerra fría, con el despliegue en las fronteras con Rusia de cazabombarderos y navíos de guerra capaces de portar armas nucleares.

Bajo el mando de Estados Unidos, la OTAN –que cuenta entre sus miembros 22 de los 28 países miembros de la Unión Europea– intensifica la realización de ejercicios militares (más de 300 en 2015), principalmente en el frente oriental. Todo ello favorece el proyecto de Washington tendiente a la creación de un bloque político, económico y militar EEUU-UE. Ese proyecto goza del respaldo incondicional de Italia, así como el de los países de Europa oriental, más cercanos a Estados Unidos que a la Unión Europea.

Las mayores potencias europeas, principalmente Francia y Alemania, todavía están negociando. Pero mientras tanto van integrándose cada vez más a la OTAN. El parlamento francés adoptó, el 7 de abril de 2016, un protocolo que autoriza la instalación de centros de mando y de bases de la OTAN en suelo francés, algo que Francia había rechazado en 1966. Y Alemania, según reporta Der Spiegel, está dispuesta a enviar tropas a Lituania para reforzar el despliegue de la OTAN en los países bálticos, vecinos de Rusia.

Alemania –también lo informa Der Spiegel– se prepara también para instalar una base aérea en Turquía, donde ya operan varios aviones de guerra Tornado alemanes, oficialmente contra el Emirato Islámico, fortaleciendo así el despliegue de la OTAN en esta zona de primera importancia estratégica.

La creciente integración de Francia y Alemania a la OTAN, bajo el mando estadounidense, indica que, ante los intereses divergentes (en particular sobre las costosas sanciones económicas contra Rusia), están prevaleciendo las «razones geoestratégicas» del TTIP.


TTIP-IMPERIALISMO ECONÓMICO NORTEAMERICANO

Greenpeace ha hecho un gran servicio a la parte del mundo cuyos representantes son tan corruptos o tan estúpidos como para suscribir las "asociaciones" Trans-Pacífica y Trans-Atlántica. Greenpeace resguardó y filtró los documentos secretos TTIP que Washington y las corporaciones mundiales están imponiendo para Europa. Los documentos oficiales prueban que mi descripción de estas "asociaciones" cuando aparecieron por primera vez en las noticias es totalmente correcta. 

Estos así llamados "acuerdos de libre comercio" no son acuerdos comerciales. La finalidad de las "asociaciones", que fueron redactadas por las corporaciones globales, es hacer que las corporaciones sean inmunes a las leyes de los países soberanos en donde hacen negocios. El derecho soberano de cualquier país, ya sea social, ambiental, de seguridad alimentaria, protecciones laborales -cualquier ley o regulación-, que afecta las ganancias de una empresa se etiqueta como una "restricción del comercio". Las "asociaciones" habilitan a las corporaciones a presentar demandas que anulan la ley o reglamento y también transferir las multas pagadas por los daños producidos por las corporaciones hacia los contribuyentes del país que trató de proteger su medio ambiente o la seguridad de sus alimentos y trabajadores. 

La demanda no se escucha en los tribunales del país o en cualquier corte. Se escucha en un tribunal corporativo en el que las empresas sirven como juez, jurado y fiscal. 

En otras palabras, las "asociaciones" dan a las corporaciones globales el poder de revocar los resultados democráticos. Al parecer Europa consiste en democracias. Democracias establecen las leyes que protegen el medio ambiente y la seguridad de los alimentos y los trabajadores, pero estas leyes dictadas democráticamente reducen las ganancias. Cualquier cosa menos una fábrica de explotación, con salarios de hambre, sin protección del medio ambiente, sin legislación de seguridad para los alimentos o trabajadores, se puede revertir a voluntad por las corporaciones globales bajo los términos de las "asociaciones". 

Sólo un traidor, uno bien pagado, podría firmar un pacto de este tipo. 

En mi opinión, los impuestos a las corporaciones también pueden ser revocados ya que, obviamente, reduce los beneficios.
Las "asociaciones" Trans-Atlántico y Trans-Pacífico se efectuaron en secreto. La razón es obvia. Sabiendo los pueblos cómo estaban siendo vendidos habría habido una tormenta de protestas. Los cómplices corporativos y sus propagandistas en los medios financieros podían negar mis revelaciones porque yo no tenía documentos oficiales para publicar.
Los acuerdos de "asociación" son Tratados. En virtud de la Constitución de Estados Unidos los Tratados son una prerrogativa del Congreso, no la prerrogativa de un miembro ejecutivo nombrado Representante de Comercio que representa no al pueblo pero si a las corporaciones ávidas de ventajas. Para eludir la Constitución de los Estados Unidos los acuerdos se definen como no-Tratados. Vea usted cómo son establecidas las bases para la corrupción. 

La forma en que funciona es que el designado Representante Comercial de Estados Unidos "negocia" con los designados representantes comerciales de otros países. Cualquier resistencia al acuerdo es superada con el soborno y la intimidación. Toda la negociación se lleva a cabo en secreto. Cuando los representantes comerciales firman el acuerdo, éste se presenta a las legislaturas de los países. Los legisladores son advertidos de que tienen que aprobar el pacto y no poner en peligro todo el trabajo duro que se ha prolongado durante tanto tiempo y que es del interés de todos, como lo atestiguan todos los representantes comerciales sobornados y coaccionados. 

Estos "acuerdos comerciales" se originan en los EE.UU. porque las corporaciones globales de Norteamérica y los mega-bancos norteamericanos son los principales actores de la economía mundial, y los acuerdos que las corporaciones establecen a través del proceso dan a las compañías norteamericanas la hegemonía económica sobre los países que firman los pactos. Las “asociaciones” Trans-Atlántica y Trans-Pacífica son herramientas del imperialismo financiero norteamericano. 

Hoy (3 de mayo, 2016) en Press TV debatí con Sean O'Grady, el editor financiero del periódico británico The Independent. Es extraordinario que O'Grady tomó una línea totalmente opuesta a la de su periódico. Le sugerí que tal vez debería leer su propio periódico. 

Hoy un artículo en The Independent informó que los documentos filtrados muestran que 
"las empresas estadounidenses se otorgarán poderes sin precedentes sobre las nuevas regulaciones de salud o de seguridad pública que se introducirán en el futuro. Si cualquier gobierno europeo se atreve a legislar para elevar los estándares sociales o ambientales, TTIP otorgará a los inversores estadounidenses el derecho a demandar por la pérdida de beneficios en su propio sistema judicial corporativo, que no está disponible para las empresas domésticas, los gobiernos o cualquier otra persona. Para todos aquellos a los que les dijimos que estábamos alerta y que la Unión Europea nunca permitiría que esto sucediera, teníamos razón y Ud. estaba equivocado".
Como yo lo entiendo, la situación es peor que lo que el artículo describe. TTIP aplica a las leyes que ya están en los códigos, como las leyes de Francia contra las semillas y productos alimenticios GMO (Genetically Modified Organism; Organismos Modificados Genéticamente). 

El artículo de The Independent continúa:
"La impactante filtración de hoy del texto de la Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión (TTIP, por sus siglas en inglés)) marca el comienzo del fin para el odiado acuerdo comercial entre la Unión Europea y EEUU, y un momento clave en el debate Brexit (sobre salida de Gran Bretaña de la Unión Europea, nota del Traductor). Los negociadores no electos hasta ahora han mantenido el desarrollo de las conversaciones a través de un fanático nivel de secreto, con amenazas de persecución penal para cualquier divulgación de los contenidos del tratado”.
"Ahora, por primera vez, los pueblos de Europa pueden ver por sí mismos lo que la Comisión Europea ha estado haciendo al amparo de la oscuridad -y no es bonito. Los documentos TTIP filtrados, publicados por Greenpeace esta mañana, suman 248 páginas y abarcan 13 de los 17 capítulos donde el acuerdo final que ha comenzado a tomar forma. Los textos incluyen temas muy controvertidos tales como las normas de seguridad alimentaria de la UE, que ya se sabe que están en riesgo por el TTIP, así como detalles de las amenazas específicas, tales como el plan de Estados Unidos para poner fin a la prohibición de Europa sobre los alimentos modificados genéticamente”. 
"Los textos filtrados también revelan cómo la Comisión Europea se prepara para abrir la economía europea a la competencia desleal de las gigantes corporaciones de Estados Unidos a pesar de reconocer las desastrosas consecuencias que esto traerá a los productores europeos, que tienen que cumplir estándares mucho más altos que los que atañen a los EE.UU.”.
"Según las estadísticas oficiales, al menos un millón de puestos de trabajo se perderán como resultado directo de TTIP - y el doble de eso si se permite que pase el acuerdo completo. Sin embargo, nosotros ahora podemos ver que los negociadores de la UE se están preparando para la apertura comercial de sectores enteros de nuestras economías en el marco del TTIP, sin atender a las consecuencias humanas”. 
"En el comienzo de las conversaciones en 2013 la Comisión Europea dio una apobación a una prohibición de 30 años sobre el acceso público a los textos de negociación del TTIP, con pleno conocimiento de que no serían capaces de sobrevivir a las protestas si el pueblo podía ver el contenido de los acuerdos. En respuesta, los activistas convocaron a una 'estrategia de Drácula' en contra del acuerdo: expón al vampiro a la luz del sol y morirá. Hoy en día la puerta está completamente abierta y los primeros rayos de luz del sol brillan sobre el TTIP. Los negociadores de la UE nunca serán capaces de arrastrarse de nuevo en las sombras". 
"Para aquellos de nosotros, en el centro del debate sobre el referéndum de la UE, el desprecio mostrado por los negociadores TTIP al pueblo de Europa es el más potente recordatorio del déficit democrático en el seno de las instituciones de la UE".
Puede leer el artículo de The Independent aquí:
Las revelaciones son desconcertantes para los pueblos británicos y europeos. Por ejemplo, The Independent informa que el TTIP podría provocar la privatización del Servicio Nacional de Salud y el Parlamento del Reino Unido sería incapaz de detenerla. http://www.independent.co.uk/news/business/news/ttip-could-cause-an-nhs-sell-off-and-parliament-would-be-powerless-to-stop-it-says-leading-union-a7006471.html
En nuestro debate Sean O'Grady se desenvuelve como un pelele, un propagandista de los intereses corporativos que están detrás del TTIP. Dijo que se trataba de un acuerdo de libre comercio que benefició a todos, al igual que el TLC y otros acuerdos han demostrado ser el caso. Que se lo digan a todos los trabajadores estadounidenses desplazados.
El dijo que era desafortunado que el secreto posiblemente haya hecho daño en las perspectivas del acuerdo y que habría sido mejor si las disposiciones del pacto se hubieran conocido como se negociaron. De esa manera, dijo, el acuerdo no se vería amenazado por el efecto del impacto de la filtración de los documentos.
O'Grady también afirmó que nadie se ha acordado hasta ahora del pacto a pesar del hecho de que los representantes están de acuerdo con el pacto. Tal vez lo que significa es que las legislaturas no han dado su aprobación.
El autor del artículo de The Independent estima que la fuga impedirá su aprobación: "Después de las filtraciones que muestran lo que representa, esto realmente podría ser el final de TTIP". Si es así, O'Grady considera que es una gran pérdida. Para las corporaciones globales, por supuesto, no para los pueblos que explotaría.
Las revelaciones de Greenpeace echan por la borda el pacto, pero no estoy seguro. El Presidente francés Hollande dice, provisionalmente, que Francia no va a firmar el pacto tal como es. En otras palabras, nos dan un lenguaje difuso para hacer que parezca que nos lo enmiendan. 

El negociador jefe de la UE, Ignacio García Bercero, un probable beneficiario de un gran soborno, se precipitó en la defensa de TTIP declarando a Greenpeace como "rotundamente equivocada". La declaración de Bercero no tiene sentido. Greenpeace publicó los documentos oficiales. Nadie niega que los documentos filtrados son legítimos. Así, la aparente posición de Bercero es que los documentos oficiales son erróneos. Suena como un tipo que trabaja duro por su dinero. 

Bercero llegó a decir, según la BBC, que "no es correcto decir que los EEUU están presionando para bajar el nivel de protección de la UE". ¡Esta es una increíble mentira! Los mismos que están tratando de poner buena cara ante la fuga admiten que esto es precisamente lo que los EEUU están intentando hacer. Afirman que los europeos aún no han cedido. 

Es insincero de Bercero o O'Grady o alguien pretender que el TTIP no ha sido desde el principio para el establecimiento de la hegemonía corporativa global sobre los gobiernos de los países democráticos. Yo lo señalé cuando las corporaciones hicieron su primera movida. No hay ninguna duda de que las "asociaciones" Trans-Atlántica y Trans-Pacífica son sobre dar inmunidad al capitalismo global ante las leyes de los países soberanos. 

La Comisaria de Comercio de la UE, Cecilia Malmström es, según la BBC, "la que dirije las conversaciones del TTIP". Malmström, otra destinataria probable de un gran soborno, dice: "simplemente no estoy en el negocio de bajar los estándares".
http://www.bbc.com/news/world-europe-36185746
Su afirmación es engañosa. Ella no está en el negocio de la reducción de las normas. Ella está en el negocio de hacer posible que el capitalismo global derribe todas las normas, fuertes o débiles.
Desde mi encuentro de hoy con Sean O'Grady, una persona cuya integridad ya no respeto, supongo que compraron-y pagaron a la prensa financiera corporativa occidental y los gobiernos para cerrar filas y desacreditar a los documentos filtrados como una especie de "teoría de la conspiración" Greenpeace. Incluso en mi presencia, siendo yo ex secretario adjunto del Tesoro de Estados Unidos y editor de The Wall Street Journal, O'Grady no tuvo ningún reparo en tergiversar en mi cara el acuerdo como uno bueno perjudicado solamente por el secreto. Si no hubiera sido secreto, dijo O'Grady, habría estado OK. 

Toda la palabrería sobre el libre comercio y la reducción de los aranceles es mero encubrimiento para el único propósito del TTIP, que es para establecer el imperialismo económico de Estados Unidos sobre los pueblos cuyos gobiernos les han vendido por dinero.

Fuente.

Por Paul Craig Roberts, traducción de Leonardo Del Grosso (twitter: @LeonardoDGrosso) de

sábado, 7 de mayo de 2016

LA DEFENSA DE OCCIDENTE YA NO TIENE SENTIDO

Si alguien pensaba que la fórmula “defensa de Occidente” tenía todavía alguna vigencia, la actual crisis siria le habrá extirpado cualquier esperanza. Lo que hemos visto en este horrible avispero es que el “bloque americano”, nuestros aliados “de toda la vida”, han jugado a contemporizar con el Estado Islámico, que es la negación más absoluta de todo cuanto la civilización occidental considera como propio, desde la dignidad individual hasta la herencia cultural cristiana. Los que han hecho engordar a la bestia son los mismos países que financian a nuestros clubes de fútbol, que compran nuestros trenes de alta velocidad o que se sientan con nuestros militares en las asambleas de la OTAN. Son ellos los que han permitido –si no algo más- que los cristianos sean machacados en Oriente Próximo, que el yihadismo se convierta en bandera política y que una ola de desesperación llegue a nuestras fronteras poniendo a Europa en la peor crisis migratoria desde la segunda guerra mundial. Esto no lo han hecho “los malos”. Esto, empezando por el estímulo de las primaveras árabes y pasando por el caos criminal de Libia, hasta desembocar en la fuga masiva de cientos de miles de personas desde Irak, Afganistán y, por supuesto, Siria, lo han hecho “los nuestros”. Y a lo mejor va siendo hora de preguntarse quiénes son realmente “los nuestros”. O aún más hondo: quiénes somos “nosotros”.

Hace medio siglo, uno decía “occidente” y evocaba automáticamente un mundo de libertades públicas, mercado libre con garantías laborales y orden social de inspiración cristiana. No era el paraíso terrenal, pero sí el paisaje más habitable de cuantos habíamos conocido. Por supuesto que el poder era oligárquico –siempre en la Historia lo ha sido-, pero la democracia liberal lo hacía soportable. Por supuesto que el mercado libre tendía a la explotación, pero las políticas de protección social –hicieron falta revoluciones y guerras para hallar el remedio- garantizaban que amplísimas mayorías tuvieran acceso a una riqueza más que suficiente. Por supuesto que el cristianismo languidecía como fe viva, pero sus principios filosóficos, sus ejes doctrinales, eso que se llama “derecho público cristiano”, seguían vertebrando la vida social y separando lo bueno de lo malo, lo justo de lo injusto. Ciertamente, rara vez el cruzado está a la altura de la cruz, pero bastaba ver lo que había al otro lado para resignarse y aceptar que, después de todo, lo nuestro era mejor –o menos malo- y valía la pena luchar por ello. Ese era el mundo hasta hace muy pocos decenios. Bajo esa convicción hemos vivido y hemos muerto. Pero eso se acabó.

Esto no es lo que era

Hoy uno mira alrededor y constata que aquellos viejos pilares se han desmoronado. Del famoso “derecho público cristiano” ya no quedan ni las raspas y en su lugar se ha impuesto una pseudo moral civil compuesta a partes iguales de sentimentalismo, sectarismo y nihilismo. El mercado libre, que alcanzó su apoteosis en los años 90 con la globalización financiera, ha ido desmantelando desde entonces no sólo todo control político, sino también muchas de las garantías sociales y laborales de posguerra. En cuanto a las libertades públicas, no nos hagamos ilusiones: la crisis de las democracias, ahogadas en oligarquías cada vez más alejadas del pueblo, no es algo exclusivo de España y, por otro lado, es una evidencia que hoy, a la hora de hablar en público, hay muchos más tabúes que hace sólo veinte años. ¿En qué se ha convertido “Occidente”? Hoy uno dice “defensa de Occidente” y la cosa suena a extravagancia, como aquel general del Teléfono rojo de Kubrick que quería lanzar un ataque nuclear contra los soviéticos porque estaban contaminando “nuestros preciados fluidos corporales”. ¿Qué vamos a defender exactamente? Es muy posible que, mañana, aparezca otro escenario bélico forjado a golpes de fuego por la crisis siria, y es muy posible que, ese día, soldados españoles tengan que volver entregar la vida allí. ¿Por qué van a hacerlo? El argumento de la democracia y los derechos humanos ya no cuela; sencillamente, porque no es verdad. ¿Y entonces? ¿Por la estabilidad de un mercado global que ya no es ni quiere ser garantía de paz social? ¿Por los intereses de unos “aliados” que sólo miran por su propio provecho? ¿Por la construcción de un mundo sin alma ni destino? En los últimos veinte años, eso que antes llamábamos “Occidente” se ha convertido en una suerte de gran mercado anónimo universal regido por una superpotencia hegemónica, los Estados Unidos. Nada más que eso. Las decisiones políticas quedan subordinadas a ese proyecto, al margen de la voluntad o el interés de las sociedades. Nuestras naciones se disuelven. Los principios morales clásicos son combatidos hasta la extinción y reemplazados por un singular mundo de matrimonios homosexuales y abortos por recomendación estatal. El mercado ya no es un instrumento para la prosperidad del mayor número posible de ciudadanos, sino un dios al que hay que adorar y obedecer por su propio poder. En esto nos hemos convertido. Un cuarto de siglo después de la caída del Muro de Berlín, ¿alguien podría decir quién o qué ha ganado exactamente? Sí, claro: los Estados Unidos. ¿Y su proyecto es el nuestro, el de los europeos? ¿Su hegemonía es nuestra supervivencia? Ya no está tan claro como hace diez años. “El país no lo sabe, pero estamos en guerra contra América –confiaba Mitterrand a su último confidente, Georges-Marc Benamou-. Sí, una guerra permanente, una guerra vital, una guerra económica, una guerra aparentemente sin muerte. Sí, son muy duros los americanos, son voraces, quieren un poder exclusivo sobre el mundo. Es una guerra desconocida, una guerra permanente, en apariencia sin muerte y, sin embargo, una guerra a muerte” (Le dernier Mitterrand, Plon, 2005). Quizás el viejo socialista francés, ya en sus últimos días, veía las cosas bajo una luz siniestra. Quizá. Pero quizá, simplemente, estaba diciendo la verdad pura y desnuda. No, la “defensa de occidente” ya no tiene ningún sentido. No, al menos, si de verdad queremos que algo del auténtico occidente histórico sobreviva en el mundo actual. Europa debe empezar a cortar lazos. De lo contrario, esos lazos nos ahogarán. Nos están ahogando ya.

José Javier Esparza
A lo mejor va siendo hora de preguntarse quiénes son realmente “los nuestros”. O aún más hondo: quiénes somos “nosotros”.

Fuente.

domingo, 1 de mayo de 2016

Graham Hancock y el antiguo cataclismo global

Graham Hancock (crédito: Santha Faiia)
Desde sus inicios como investigador de la llamada historia alternativa, el escocés Graham Hancock ha insistido repetidamente en un tema principal: la existencia de una gran civilización desaparecida mucho antes de la llegada de los “tiempos históricos”. Para Hancock nunca ha cabido duda de que tal civilización habría dejado un rastro o legado que fue retomado al menos parcialmente por las primeras civilizaciones conocidas. Esta visión ya era compartida por otros autores, pero el mérito de Hancock no sólo ha sido mostrarnos esas “huellas de los dioses” (Fingerprints of the Gods, el título de su primerbest-seller en 1995, obra de culto del género) sino que también ha buscado con ahínco el evento o causa que –de forma dramática y relativamente súbita– puso fin a ese mundo de alta sabiduría y mayor espiritualidad, lo que en muchas tradiciones se ha conocido como la “Edad de Oro”. En Fingerprints ya lanzó la hipótesis de un evento cósmico catastrófico, pero ha sido en su más reciente obra, Magicians of the Gods (2015), en la que Hancock ha podido aportar un sólido cuerpo de pruebas que explican el desastre a partir del impacto de un cometa contra nuestro planeta a finales de la última Edad del Hielo.

Así pues, Graham Hancock nos habla ahora de un gran cataclismo global que vino de las estrellas y que destruyó toda una civilización, forzándola a renacer de sus cenizas a través de sus pocos supervivientes (los “magos de los dioses”), a lo largo de varios milenios. Dado el interés de esta propuesta en el marco de la arqueología alternativa, Xavier Bartlett ha traducido la siguiente entrevista concedida por Hancock a David Thrussell, de la revista New Dawn, en la cual explica sus razones y expone su pensamiento, apuntando a lo que sucedió hace 12.000 años bien podría suceder en nuestra moderna era, acabando con la civilización actual, lo que de algún modo podríamos relacionar con las visiones catastrofistas del cosmos y la naturaleza [1].

Entrevista a Graham Hancock

David Thrussell: Desde la distancia parece, Graham, que usted ha tenido lo que podría describirse como una vida ideal, viajando por lugares exóticos e interesantes, y explorando las fronteras de la historia y el conocimiento. ¿Hay contratiempos, desilusiones o frustraciones en su trabajo?

Graham Hancock: Me siento feliz de haber tenido en esta vida la oportunidad de explorar y pasar cierto tiempo en tantos increíbles, misteriosos y profundamente conmovedores enclaves antiguos, en todo el mundo. Ha sido un gran privilegio tener la oportunidad de hacer esto, y no tengo ninguna queja. Estoy agradecido por mi vida. Tengo mucha libertad y de hecho he trabajado fuera de casa desde los 29 años, que es cuando decidí que no podía trabajar ya en una gran organización, y me independicé. Durante mucho tiempo estuve completamente sin blanca. Finalmente empecé a ganarme la vida. Pero no tengo ninguna queja. Creo que he sido muy afortunado y estoy agradecido por la vida que he tenido la oportunidad de llevar.

DT: ¿Cuánto tiempo ha estado trabajando en su nuevo libro [Magicians of the Gods]?

GH: Bueno, en cierto sentido, 25 años. Como proyecto específico, tres años y medio; pero este libro se basa en mis intereses e investigaciones en este campo, que se remontan a finales de la década de los 80.

DT: Ahora, si tuviese que adelantarnos una sola prueba, la más convincente, que apoye su teoría, ¿cuál sería y por qué?

GH: Bueno, es más complicado que eso. Este no es un problema que pueda resolverse con una bala mágica; es un problema que requiere la coordinación de pruebas de muchas fuentes diferentes. Le ofrecería tres pruebas que en cierto sentido están entrelazadas, y una de ellas, realmente importante, es algo que tenemos ahora, pero que no tenía cuando escribí Las huellas de los dioses en 1995. Es efectivamente una pistola humeante [2], a nivel mundial: la prueba científica de un cataclismo global hace entre 13.000 y 12.000 años. Esa fue esencialmente la hipótesis que presenté en Las huellas de los dioses: que se había producido un cataclismo global hace entre 13.000 y 12.000 años, el cual había aniquilado una civilización avanzada, y luego especulaba sobre las muchas posibles causas de ese cataclismo, principalmente el cambio de los polos y el desplazamiento de la corteza terrestre.

Lo que ha sucedido desde 1995, y en particular desde 2007, es que un grupo de científicos han presentado ante la comunidad científica –muy poco de esto todavía se ha filtrado a la opinión pública– la evidencia absolutamente convincente de que la Tierra sufrió una serie de impactos a partir de fragmentos de un cometa gigante, y estos impactos ocurrieron hace 12.800 años, cuando varios fragmentos golpearon la capa de hielo de América del Norte, causando inundaciones globales y un radical cambio climático. Esto sucedió de nuevo hace 11.600 años, cuando más fragmentos del mismo cometa salieron de su órbita e impactaron en un océano –casi con toda seguridad el Pacífico– levantando una enorme columna de vapor de agua en la atmósfera superior y causando un calentamiento global muy repentino. Así pues, el intervalo entre esos dos períodos, los 1.200 años entre hace 12.800 años y 11.600 años, es un episodio de cataclismo global casi sin precedentes, junto con la extinción masiva de especies animales, los grandes mamíferos: el mamut, el rinoceronte lanudo, etc. Y este es el evento que yo creo que nos hizo perder toda una civilización de la prehistoria que previamente no constaba en los registros arqueológicos.
Vista de un recinto de Göbekli Tepe
Ahora, vamos a coordinar esto con los últimos descubrimientos de la arqueología. Recuerde que una de las dos fechas de ese cataclismo fue hace 11.600 años. Este fue un evento sostenido que implicó dos bombardeos separados de fragmentos de un cometa. En ambas ocasiones se dio un aumento masivo del nivel del mar y se desató un cataclismo global. La primera ocasión (hace 12.800 años) y la segunda ocasión (hace 11.600 años), también fueron acompañadas por una inundación global y un aumento masivo del nivel del mar. Por lo tanto es llamativo que el yacimiento arqueológico del sureste de Turquía conocido como Göbekli Tepe –que significa “colina panzuda” en idioma turco– fuera creado hace 11.600 años por personas que ya sabían cómo trabajar con megalitos gigantes. Göbekli Tepe es una anomalía, porque es 7.000 años más antiguo que otros yacimientos megalíticos de todo el mundo, y sin embargo demuestra técnicas avanzadas de trabajo y corte de la piedra, organización del trabajo, planificación, diseño del lugar y alineamientos estelares. Este no es el trabajo de un grupo de cazadores-recolectores que se despertó una mañana y se sintió repentinamente inspirado para crear la primera arquitectura megalítica del mundo. En mi opinión, lo que estamos viendo es una transferencia de tecnología, el conocimiento aportado por los supervivientes de la civilización perdida, que incluía el conocimiento de cómo crear estructuras megalíticas a gran escala, y exactamente en el mismo momento hace 11.600 años tenemos esta aparición repentina e inexplicable de un sofisticado yacimiento megalítico en el sureste de Turquía.

También tenemos la difusión y penetración de la agricultura exactamente en la misma región, mientras que anteriormente los habitantes habían sido completamente cazadores-recolectores. Lo vuelvo a decir, lo que estamos viendo es una transferencia de tecnología, la huella de los supervivientes de una civilización que se perdió en los eventos catastróficos ocurridos hace entre 12.800 y 11.600 años.

Y menciono un tercer punto, el mito secular de la Atlántida, que en realidad no es tan viejo porque la versión que ha llegado hasta nosotros –la única versión que ha llegado hasta nosotros– está en las obras del filósofo griego Platón. Platón dijo que llegó a la historia del sumergimiento y destrucción de la civilización avanzada de la Atlántida a través de su antepasado Solón, el legislador griego que visitó Egipto en el año 600 a. C., al cual los sacerdotes egipcios explicaron la historia de la Atlántida. Y ellos le dijeron que la Atlántida había sido destruida y sumergida, habiendo incurrido en la ira de los dioses, 9.000 años antes de la época de Solón. Sabemos que Solón estuvo en Egipto alrededor del 600 a. C.; por lo tanto, están hablando del 9.600 a. C. en nuestro calendario, o sea hace 11.600 años, que es la fecha precisa de la aparición de estas técnicas hasta ahora ignoradas de arquitectura megalítica y de agricultura en la región del sureste de Turquía.

DT: El cataclismo de que está hablando lo hemos tenido realmente delante de la cara, ¿no es así?

GH: Lo hemos tenido ahí en la cara, pero no culpo a los historiadores y arqueólogos por no haberse familiarizado con él antes, dado que los principales científicos en este campo han estado recopilando y presentando pruebas de lo que ahora se conoce como el cometa del Dryas Reciente sólo durante los últimos siete u ocho años. Es un descubrimiento muy reciente y la razón por la que es un descubrimiento reciente es que los principales efectos de este cometa de hace 12.800 años estaban situados en la capa de hielo de América del Norte. Esto era todavía la Edad de Hielo. América del Norte, hasta tan al sur como Nueva York, estaba cubierta de hielo –una capa de 3,2 kilómetros de espesor– y al menos cuatro fragmentos del cometa golpearon la capa de hielo. Sin embargo, no dejaron cráteres prominentes en el suelo porque los cráteres estaban en el mismo hielo y el gran calor y energía cinética del cometa fundieron ese hielo, por lo que los cráteres fueron transitorios y lo que tenemos es el efecto del choque en el suelo subyacente. Recientemente, se ha encontrado una serie de cráteres: el tipo de cráteres que quedaría cuando un objeto golpease una capa de hielo de 3,2 kilómetros de espesor y transfiriese su impacto a la roca subyacente.

Mucho más importante es el conjunto de pruebas aportado por el equipo científico del Dryas Reciente (más de 30 científicos están trabajando en el cometa del Dryas Reciente). Esas pruebas se basan en lo que llamo “indicadores de impacto”. Cuando tienes un objeto que llega a 96 ó 112 mil kilómetros por hora, y ese objeto mide uno o dos kilómetros de diámetro, tiene una cantidad increíble de energía cinética, y así estamos buscando un poder explosivo comparable a todo el arsenal nuclear del planeta Tierra, tomado de una vez y en uno solo de estos objetos. Y hay ciertos resultados muy reconocibles de esto. Uno de ellos es el vidrio fundido. Tienes un calor liberado por encima del punto de ebullición del cuarzo, temperaturas por encima de los 2.200 grados centígrados. Esto produce un vidrio fundido que es indistinguible de la masa fundida de vidrio que encontramos como subproducto de las explosiones nucleares. También obtenemos micro-esférulas de carbono y unos nano-diamantes muy distintivos que son causados por el choque y el calor. Estos nano-diamantes sólo son visibles bajo el microscopio, y se combinan con el vidrio en fusión, las micro-esférulas de carbón y otras pruebas en todo el mundo. Son pruebas convincentes de un gigantesco impacto cósmico hace 12.800 años.

Y, por cierto, este es exactamente el tipo de prueba que se presentó al principio para demostrar el asteroide que acabó con los dinosaurios hace 65 millones de años. Hay sólo dos ocasiones en la historia de la Tierra, en los últimos 100 millones de años, en los que tenemos precisamente los mismos indicadores de impacto repartidos por todo el mundo. Uno de ellos es el llamado evento KT, hace 65 millones de años, que acabó con los dinosaurios. Y el otro es el evento a nivel de extinción hasta el presente no reconocido –pero ahora muy obvio– que ocurrió hace 12.800 años, y que fue causado por el cometa del Dryas Reciente. Digo Dryas Reciente, ya que es el nombre geológico dado para el período comprendido entre hace 12.800 años y hace 11.600 años, cuando el clima de la Tierra cayó en una hasta ahora inexplicable y repentina congelación. Ahora sabemos la causa de esto: fue nuestra interacción con los fragmentos de un cometa gigante, y los efectos resultaron verdaderamente catastróficos.

DT: ¿Es razonable sugerir que la corriente principal del estamento académico, los medios de comunicación y la ciencia están casados ​​con una visión particular de la historia?

Megalitismo en el neolítico (Malta)
GH: Sí. Es razonable sugerirlo, y no es de extrañar tampoco. Siempre se trata de la manera –en cualquier área de estudio, cualquier disciplina, tanto si es geología como si es arqueología para el caso– en que se construye un cuerpo de conocimiento. Los respetados veteranos han contribuido al conjunto de conocimientos, y la nueva generación, obviamente, respeta el trabajo de sus mayores. Y así lo que se crea gradualmente es un marco de referencia, una imagen de cómo debería ser esa área de estudio. En el caso de la arqueología, la imagen que se ha construido a lo largo de los últimos cien años de trabajo es el de una lenta evolución de la civilización: nuestros antepasados ​​eran cazadores-recolectores y hasta hace nada más que quizás 8 ó 9 mil años. Entonces empezamos a ver un movimiento gradual hacia una solución más permanente y hace unos 5.000 años tenemos las primeras grandes ciudades y la primera gran arquitectura megalítica. Esta es la imagen de la civilización que nos enseñaron los historiadores académicos y los arqueólogos convencionales. Se enseña en las escuelas, y se transmite ampliamente a través de los medios de comunicación, pero no es un hecho, es un marco de referencia; un marco de referencia construido tras cien años de estudio arqueológico.

Y este es, en mi opinión, el problema de la arqueología y de otras disciplinas científicas que quedan atrapadas en un marco de referencia particular. Cuando surgen nuevos hechos que no encajan en el marco de referencia, les resulta difícil adaptarse a ellos, y el primer paso es intentar desacreditarlos. Cuando se acumulan más y más pruebas que el paradigma existente no puede explicar, el paradigma acaba por ser derrocado. Una gran cantidad de gente buena que han hecho un muy buen trabajo, que están convencidos de que tienen razón, que respetan el trabajo de sus mayores, y que no quieren remover las aguas: creo que ese es el problema central. Siempre ocurre en la ciencia. Ninguna idea cambia repentinamente de la noche a la mañana sin la presencia de nuevas pruebas abrumadoras que el paradigma anterior no puede explicar. Eso es lo que estamos encontrando ahora en el campo de la historia y la arqueología: más y más pruebas nuevas que simplemente no pueden explicarse en el actual marco de referencia de la historia.

DT: Póngase a especular: Si la teoría que está proponiendo es de hecho correcta, ¿Cómo se vería la prehistoria? ¿Cómo se vería la historia de la Tierra antes de que ese cometa golpeara el planeta?

GH: Un mundo mucho más complejo que el que nos han mostrado los historiadores y arqueólogos académicos. No es un mundo poblado enteramente por los cazadores-recolectores, como sugieren, sino un mundo en el que coexistían cazadores-recolectores y una civilización más avanzada. Esto, en cierto modo, no es extraño. Si se piensa en ello, hoy en día somos una civilización tecnológica muy avanzada (la tecnología occidental, el complejo tecnológico-industrial que se ha extendido por todo el mundo), pero no estamos solos. Compartimos el mundo con pueblos cazadores-recolectores: cazadores-recolectores en el desierto de Kalahari, por ejemplo, y también en África del Sur, así como los cazadores-recolectores en la cuenca del Amazonas. Incluso hay tribus en la cuenca del Amazonas con las que nunca se ha contactado, y que ni siquiera saben que existimos; ninguna cultura tecnológica avanzada ha incidido todavía en su visión del mundo. Así, esta co-existencia de la tecnología avanzada con los cazadores-recolectores que vemos hoy en día, yo la proyectaría en el pasado, y diría que hace más de 13.000 años, durante la Edad del Hielo, había en este planeta una civilización mucho más avanzada de lo que historiadores y arqueólogos quieren reconocer. Existe un recuerdo de esta civilización en el mito y la tradición de todo el mundo, y cada vez tiene más apoyos por los recientes descubrimientos arqueológicos tan sorprendentes como Göbekli Tepe.

DT: Ha mencionado dos obvios eventos catastróficos, la extinción de los dinosaurios y los eventos del Dryas Reciente. ¿Es posible que haya habido otros eventos catastróficos de los que no tenemos la menor idea?

GH: Ciertamente, ha habido otros eventos catastróficos, y tenemos indicios de ellos. La única pregunta es si afectaron a la especie humana, y esto se convierte en una cuestión para posteriores investigaciones. Sostengo, por el momento, la idea de que los humanos anatómicamente modernos –las personas que se parecen a usted y a mí– sólo han existido en la Tierra durante unos 200.000 años. Es muy posible que nuevos descubrimientos aporten pruebas de humanos anatómicamente modernos anteriores; no lo descarto. Pero por el momento la evidencia apunta a la aparición de nuestra línea anatómicamente moderna hace unos 200.000 años. Tenemos, por ejemplo, un esqueleto de Etiopía, de un antigüedad de 196.000 años, que es indistinguible de un ser humano anatómicamente moderno. Así que para estos cataclismos impliquen a la humanidad e impacten en la historia humana, tienen que haber ocurrido en un marco temporal humano. Es por esto que el evento Dryas Reciente es tan interesante porque no sólo se sitúa en un marco temporal humano; de hecho está justo en el límite, en la frontera de un período en el cual –según los historiadores y arqueólogos– arrancó la civilización. Sin embargo, todavía no han tenido en cuenta este cataclismo a nivel de extinción, justo en el patio trasero de la historia, y yo diría que hasta que no lo tengan en cuenta, todas sus nociones acerca de los orígenes de la civilización estarán en el aire.

Ha habido otros cataclismos globales a un nivel de extinción que se remontan a cientos de millones, incluso a miles de millones de años en el pasado. Estas cosas pasan de vez en cuando y cada vez que se producen reajustan el reloj de este planeta, y la vida cambia debido a estos acontecimientos dramáticos y radicales. Yo creo que ha sido sólo el más reciente, el que ocurrió hace 12.800 años, el que afectó directamente a la historia humana, si bien los historiadores y arqueólogos aún no lo han tenido en cuenta en la construcción de modelos de nuestro pasado.

DT: ¿Es posible que la ciencia convencional, los medios de comunicación, o incluso la población general, en cierto sentido, no quieran saber nada acerca de nuestra propia historia como especie?


GH: Parece que existe un tipo de directiva, que opera a nivel gubernamental, de no exponer las cosas demasiado alarmantes. En particular se refiere a las cuestiones que implican cataclismos globales. Cualquiera que haya trabajado en el campo de la geología sabrá que proponer un agente catastrófico comporta furiosas críticas. Hubo un gran geólogo llamado Harlan J. Bretz –sobre cuyo trabajo escribo en Magicians of the Gods– que proporcionó la primera evidencia de una inundación catastrófica en América del Norte, en particular en el noroeste del Pacífico, en los terrenos pelados erosionados, un área que he investigado intensivamente para Magicians of the Gods. J. Harlan Bretz estaba en lo cierto al 100%, pero su propuesta tardó desde los años 20 hasta casi los 70 en ser aceptada como correcta. Y antes de ello, se le había sometido a las injurias más graves y desagradables, que un hombre más débil no hubiera podido soportar. Al final, resultó que Bretz tenía razón y vivió hasta la edad de 99 años. Y cuando se le concedió el honor más alto para un geólogo en los Estados Unidos, dijo: “Lo único que lamento es que todos mis enemigos han muerto, y no tengo nadie ante quien regodearme”.

DT: Si existiera un esfuerzo activo para olvidar u oscurecer la historia, ¿por qué sería?

GH: No estoy seguro. No quiero ir en la dirección de una conspiración. Creo que es sólo la forma en que trabaja la mente de las personas. Nos resulta difícil concebir ciertas cosas, o aplicarlas a nosotros mismos. Es posible que haya una conspiración; he contemplado mínimamente esta posibilidad en el libro. No me gustan las teorías de la conspiración, es un área de investigación en que los hechos se minimizan y la especulación se agranda y se extiende. Cuando miro al modo en que las ideas de los catastrofistas han sido sistemáticamente negadas, a veces durante décadas hasta que se demostraron correctas... sucedió lo mismo, por cierto, con el impacto que eliminó a los dinosaurios. Inicialmente no había científicos que creyeran en ello. Luis y Walter Álvarez, que originalmente propusieron la idea de un impacto cósmico hace 65 millones de años, fueron objeto de insultos y persecución, y también ellos fueron finalmente reivindicados.

DT: ¿Tiene conocimiento de la obra de Steven y Evan Strong en Australia?

GH: Conozco a Steven y Evan Strong. Ellos tuvieron la amabilidad de mostrarme una serie de lugares interesantes en Australia el año pasado. Tengo mucho respeto por su trabajo de campo y he abierto mis ojos a los misterios en Australia, que tengo la intención de ver en el futuro. Australia no ha sido un gran foco de mi trabajo hasta ahora.

DT: ¿Alguna vez sufre de “fatiga de Apocalipsis”? Parece que es un elemento básico de la actividad humana pensar que hay un cataclismo a la vuelta de la esquina.

GH: No, no sufro de “fatiga de Apocalipsis”, y tampoco voy por ahí pensando que el fin del mundo está cerca. Yo creo que deberíamos prestar mucha más atención a nuestro entorno cósmico. Por el momento la raza humana tiene sus prioridades desquiciadas. Somos capaces de gastar miles de millones de dólares al año en armas de destrucción masiva, listos para fulminar el uno al otro y destruir este hermoso y valioso hábitat, la Tierra, que nos ha dado el universo. La humanidad muestra en este momento todos los signos de ser una especie enloquecida e inconsciente, totalmente dedicada a la producción y el consumo de bienes materiales, y está poco interesada en los asuntos del espíritu y negligente con respecto a este hermoso jardín en el que nos encontramos.

Si vamos a asumir la responsabilidad de la vida humana en serio, deberíamos inspeccionar de cerca y detalladamente nuestro entorno cósmico inmediato. En el libro he llamado la atención sobre el hecho de que la corriente de restos del cometa gigante que causó el cataclismo hace 12.800 a 11.600 años todavía está en órbita. Esta corriente de meteoros se llama las Táuridas, y pasamos por ella dos veces al año. Si fuéramos inteligentes pondríamos una gran atención en los objetos que orbitan en la corriente de meteoros de las Táuridas. Y si, como parece probable, algunos de ellos amenazan la Tierra en el futuro, tenemos la tecnología y la capacidad de evitar dicho peligro [3]. Sólo estoy interesado en el tema de los futuros cataclismos en la medida en que podamos evitarlos, y el conocimiento previo de ellos ayudaría a evitarlos, y yo creo que este es el caso de la amenaza cósmica. Existe una amenaza, existe un peligro en curso. La mayoría de los astrónomos responsables y serios estarían absolutamente de acuerdo con eso.


Marcamos el Día Mundial del asteroide el 30 de junio, que es un intento de llamar la atención sobre los peligros de nuestro entorno cósmico inmediato, y para hacer algo al respecto. Probablemente somos la primera civilización en la historia de la Tierra que tiene la capacidad de intervenir en nuestro entorno cósmico y evitar o desviar objetos que puedan poner en peligro la vida. Creo que lo estaríamos haciendo mucho mejor si empleásemos nuestros recursos de manera más responsable –una gran parte del dinero que gastamos en actividades militares inútiles en este momento– y los canalizásemos a un proyecto de vigilancia espacial que garantizara que la Tierra nunca vuelva a sufrir el tipo de desastres que sufrió hace entre 12.800 y 11.600 años. Vamos por el camino de la insensatez y la locura con nuestro gasto militar. Con todo el miedo, el odio y la sospecha que circula en el mundo en este momento, tenemos que reconocer que todos somos hermanos y hermanas, somos una sola familia humana, y tal vez la posibilidad de hacer frente a una amenaza común compartida sería precisamente lo que nos uniría.

DT: Es irónico, ¿no? Puede que un arma de destrucción masiva esté planeando sobre nosotros ahora mismo.

GH: Sí, exactamente. Esto es posible. Varios astrónomos (incluyendo a Bill Napier) y el matemático Emilio Spedicato de la Universidad de Bérgamo, están profundamente preocupados por la corriente de meteoros de las Táuridas. Ellos creen que tiene una serie de objetos muy grandes, incluyendo uno que puede tener 30 kilometros de ancho, y la Tierra cruza esta corriente dos veces al año. Algunos cálculos indican que podemos estar cruzando una parte particularmente densa y peligrosa de esta corriente en los próximos 30 años, más o menos. En realidad, nada podría ser más urgente. Tenemos que prestar atención a este problema. Necesitamos identificar los objetos que pongan en peligro la Tierra, y tenemos que desplazarlos. Todo se puede hacer, sólo se necesita voluntad. Ya tenemos la tecnología. Pero mientras vamos por ahí temiendo, odiando y sospechando unos de otros, nuestro ojo no está en la diana. Nuestros ojos están en el lugar totalmente equivocado.

DT: No podría estar más de acuerdo con usted.

Fuente: revista New Dawn n.º 153 (Nov.- Dic. 2015)

NOTAS

[1] De todos modos es oportuno puntualizar que Hancock, tal como corroboré en la entrevista que mantuve con él en 2013, nunca se ha adherido a la corriente catastrofista “a la Velikovsky” y tampoco ha querido dar un tono apocalíptico o siniestro al tema de un posible cataclismo cósmico al estilo “2012”.

[2] Típica expresión anglosajona que indica el origen o causa evidente de un efecto observado: el humo delata que la pistola ha sido utilizada.

[3] De hecho, en otra entrevista, Hancock menciona que el catastrófico evento que tuvo lugar en Tunguska (Siberia) en 1908 fue probablemente fruto del impacto de un fragmento de las Táuridas que cayó sobre nuestro planeta (por fortuna en una región apenas habitada), justo en uno de los dos periodos anuales de cruce de la Tierra con esta corriente de meteoritos.

Publicado por Xavier Bartlett

viernes, 22 de abril de 2016

SIBEL EDMONDS: “OCCIDENTE ESTÁ DETRÁS DEL TERRORISMO ISLÁMICO DE FALSA BANDERA, TAMBIÉN LLAMADO GLADIO B”

sibel

Sibel Edmonds fue la primera, sino la única (tal vez con el francés Thierry Meyssan), que denunció, al comienzo de la barbarie siria, el hecho de que EEUU estaba armando a los llamados “rebeldes” quienes empezaban a organizarse (con ayuda externa) para combatir al gobierno de Bashar Al Asad. Este es otro capítulo del terrorismo Gladio B que desgrana muy bien Edmonds y que muchos, entonces, desconocían. Dice Edmonds que En 2011, meses antes de que llegaran todos los grandes titulares sobre Siria, nada sobre este país se había escrito en el New York Times, Washington Post y la CNN (y menos en sus lacayos mediáticos de medio mundo, incluidos los españoles). Basada en mis fuentes militares, de aquí (en Estados Unidos) y también de Turquía, había constatado el hecho de que fuerzas especiales de la CIA y la OTAN acantonadas en una base militar de la Alianza Atlántica situada en Turquía (en la parte sur del país, muy cerca de la frontera con Siria, llamada Incirlik), estaban reclutando y llevando a terroristas hacia el norte de Siria desde los campamentos donde les entrenaban al mando de la fuerza aérea de Estados Unidos. No sólo para luchar contra Assad, sino también para cometer atrocidades contra la población civil en varios pueblos y regiones de Siria. Siete u ocho meses después, de repente, el conflicto de Siria comenzó a llenar de titulares las noticias en los Estados Unidos.

Y, cómo no (y hago un punto y aparte sobre Edmonds) los titulares aparecieron también en tromba en los falsimedia españoles, donde, de forma preeminente, el influyente diario ELPAIS, se dedicó a tergiversar y manipular hasta la más brutal obscenidad la realidad siria, mediante un montaje mediático sin precedentes que incluyó el apoyo a una plataforma-ONG de falso activismo creada por la CIA, llamada Avaaz. Dicho movimiento globalista de “derechos humanos” (de supuesto ámbito internacional) denunciaba, cito bien, las casi 3.000 personas, que, según sus cálculos, habían desaparecido a manos del régimen sirio desde el inicio de las protestas ciudadanas el 15 de marzo de 2011, hasta mediados de ese año. Es decir, estos tipos hablaban sin vergüenza alguna y sin más pruebas que “sus propios cálculos” o los del conocido e infame Observatorio Sirio de Derechos Humanos, los propagandistas de las mentiras de Occidente sobre la “guerra” en Siria. La plataforma-farsa Avaaz pedía, entonces, nada menos que a gobiernos como los de las dictaduras feudales de Kuwait y Qatar que enviaran delegaciones de derechos humanos a Siria.

Para dar forma y “lustre” propagandístico a la patraña anti-siria se habían sumado a la iniciativa de la CIA-ONG Avaaz, además de EL PAIS, medios tan “independientes” y comprometidos por la “verdad” como The Guardian (Reino Unido), Der Spiegel (Alemania) y la corrupta máquina de mentiras CNN estadounidense, la portavoz mediática de las invasiones militares de EEUU. Resultaba conmovedor cómo grandes grupos mediáticos, sponsorizados por el sionismo, la banca y lobbys empresariales, todos ellos con estrechos vínculos con los servicios de inteligencia de sus respectivos países y que hacen propaganda para la OTAN, se implicaban “solidariamente” en el ciberactivismo-tapadera como si de unos “alternativos” cualquiera se tratase. Sólo que faltaba en el guión quién estaba detrás del timo Avaaz y quién había diseñado su estrategia, muy en consonancia con los objetivos imperialistas de las potencias capitalistas. El que quiera saber un poco más de la impostura Avaaz puede darse una vuelta por aquí

El inteligente y superlativo análisis de Edmonds le lleva a una lógica conclusión: la creación de grupos terroristas por Occidente para desestabilizar Siria fue el punto de partida para la formación y puesta en marcha de la marca ISIS. Comenzó llamándose ISIL (es decir, Estado islámico de Irak y el Levante, cuya actividad se desarrolló originariamente en Irak), luego se denominó ISIS y ahora por sus siglas IS (o Estado Islámico) Los integrantes que formaban parte del llamado ISIS fueron cuidadosamente seleccionados en la base estadounidense de la OTAN en Turquía (Incirlik), donde fueron entrenados y adoctrinados sobre lo que tenían que hacer. Crearon, entonces, una nueva marca, apunta Edmonds, con el fin de sustituir a la vieja, es decir, a Al Qaeda.

Y es que la “marca” Al Qaeda como artilugio semántico gestado por la CIA y asesinos como el asesor de las guerras imperiales, Zbigniew Brzezinsky, estaba más que amortizada, habiendo cumplido su “propósito” germinal, tanto que, como dice con acertada analogía nuestra denunciante: después de doce años Al Qaeda comenzó a perder su empuje como marca terrorista, algo que no es muy diferente de cualquiera de esas estrategias infantiles de marketing empresarial donde las compañías sacan el mismo tipo de producto pero bajo una marca y envase diferentes, para incitar al consumo por parte de los usuarios. Por cierto, cabe hacer un inciso relevante. La invención de Al Qaeda por las agencias de inteligencia occidentales no es una licencia “conspirativa” cualquiera sino algo que incluso denunció, en su día, el ex ministro de exteriores británico, Robin Cook, antes de que le dieran “matarile” aunque oficialmente murió de forma repentina de un “pampurrio” tras, creo, ver al monstruo del Lago Ness. Ya es mala suerte.

Sibel Edmonds se hace una pregunta capital respecto del terrorismo islámico del ISIS y del acopio que ha hecho esa organización terrorista de tan “milagroso” poderío bélico y extraordinaria capacidad económica, algo que los medios controlados suelen eludir recurriendo a la habitual fabricación de patrañas. Piense en esto, dice Edmonds, ¿cómo es posible que en tan sólo dos años un feroz grupo terrorista haya llegado a estar tan cohesionado y a tener en su poder armamento sofisticado (de comprobado origen estadounidense, qué “raro”), jeeps del tipo Range Rover, entrenamiento militar de alto nivel, complejas redes informáticas y dos mil millones de dólares para organizar su estructura de terror? Ese, refiere Edmonds, es el sello distintivo de la Operación Gladio B. Eso es lo que han estado haciendo (la CIA, OTAN, etc) desde la década de 1950.

Tenemos que admitir, apunta Edmonds, que se ha creado, sobre todo desde el 11-s, toda una industria de inteligencia, lo que se denominaba antes el complejo militar industrial, a base de contratistas y subcontratistas, para ganar dominio en Oriente Medio ya sea Irak y Siria o los países que estén por conquistar, particularmente en Asia Central y en el Cáucaso. Georgia, por ejemplo, ya es a todos los efectos país títere de la OTAN mientras que en China, en la zona uigur de Xinjiang (llamada por la CIA Turquestán Oriental), dice Edmonds que, no se oye mucho hablar sobre esa región pero ya hemos (se refiere, lógicamente, a la inteligencia norteamericana) estado entrenando a varias unidades terroristas musulmanes uigures en esa región con el objetivo, al igual que hicimos en Taiwán, de promover el separatismo e instalar una base militar allí.

Edmonds, en una entrevista con la periodista de RT, Sophia Shevardnadze, afirma que nada impide a la gente hablar sobre las fechorías del imperialismo, pero con matices. Si el gobierno de Estados Unidos estuviera muy preocupado por las personas que están denunciando, como yo, u otros denunciantes, si eso se convirtiera en una amenaza real, sería muy fácil para ellos dejarnos fuera de la circulación, eliminarnos. Pero no lo somos, porque no hemos subido “un nivel” todavía. Si el alcance de lo que decimos llegara a las masas y éstas reaccionaran de alguna manera entonces usted estaría en un escenario totalmente diferente. Pero no lo hemos visto todavía.

Ni lo veremos. De todas formas, casi diría a Sibel Edmonds que se cuide las espaldas. Uno no estaría tan seguro de que no estuviera en una lista negra, durmiente, de objetivos de la CIA u otras agencias asesinas a sueldo. Existen mecanismos sutiles de asesinato que ya no son el clásico “murió acribillado a balazos” , tales como accidentes “fortuitos”, suicidios inducidos, ataques cardíacos imprevistos, sobredosis varias y envenenamientos prolongados. Sin descartar, claro, la contratación de sicarios para simular un crimen utilizando la coartada del “robo”.

Atentados terroristas como el último de Bruselas conforman la estrategia global actual del Gladio B señalado por Sibel Edmonds quién no deja lugar a ninguna duda sobre el paroxismo criminal que están llevando a cabo las “élites” político-económicas capitalistas con un análisis tan clarividente como certero: Es hora de revitalizar el miedo y eso es exactamente lo que están haciendo. ¿Qué va a seguir a esto? Pues la puesta en práctica de más medidas de control ciudadano, ya sea en los aeropuertos (una vez más el preclaro razonamiento analítico de Edmonds da en la diana: se acaba de proponer recientemente en el Parlamento Europeo el incremento de más controles totalitarios a los viajeros) o bien aumentando el número de informantes por el FBI, la CIA, etc. Esas son las cosas que van a seguir a una operación Gladio de falsa bandera, es decir: tenemos que disponer de más gastos militares e invertir en seguridad, debido a que el nivel de miedo se va a elevar, y por lo tanto esos gastos van a estar justificados. Tan simple como eso.

Para la mayoría de ciudadanos toda esta monumental farsa oficial de la lucha “contra el terror” es, según Edmonds, fácil de digerir, ya que la mayoría de ellos han sido despojados sistemáticamente de su capacidad de pensamiento crítico.

FUENTE: Globalresearch Canadá y RT