Solzhenitsyn

“Los dirigentes bolcheviques que tomaron Rusia no eran rusos, ellos odiaban a los rusos y a los cristianos. Impulsados por el odio étnico torturaron y mataron a millones de rusos, sin pizca de remordimiento… El bolchevismo ha comprometido la mayor masacre humana de todos los tiempos. El hecho de que la mayor parte del mundo ignore o sea indiferente a este enorme crimen es prueba de que el dominio del mundo está en manos de sus autores“. Solzhenitsyn

Izquierda-Derecha

El espectro político Izquierda-Derecha es nuestra creación. En realidad, refleja cuidadosamente nuestra minuciosa polarización artificial de la sociedad, dividida en cuestiones menores que impiden que se perciba nuestro poder - (La Tecnocracia oculta del Poder)

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Fraude en las emisión de radiaciones de los teléfonos móviles. Hubo un DieselGate y hay un PhoneGate

Nos encantan los teléfonos móviles pero emiten radiaciones electromagnéticas y hoy estamos más radiados de lo que pensamos. ¿Por qué? Porque las compañías que venden los terminales han ocultado de manera sistemática que sus emisiones son mucho mayores de lo que marcan las leyes hechas para proteger la salud pública.

Así lo ha descubierto y lo advierte el médico francés Marc Arazi. Este profesional sanitario destapó en 2016 el llamado PhoneGate -el fraude de los fabricantes de móviles a la hora de certificar la tasa de radiación de sus modelos en cabeza y cuerpo (SAR), que en Europa es de 2.0 Watios por kilogramo (W/Kg) de peso.

Arazi ha venido a España a la jornada informativa “5 G y salud en la sociedad de la información”, celebrada en la Asociación de la Prensa de Madrid y organizada por la asociación de pacientes EQSDS (Electro y Químico Sensibles por el derecho a la salud). Y ¿qué es lo que cuenta este galeno? En sus palabras:
6.000 millones de usuarios de móviles han sido engañados por los fabricantes de móviles” al haber estado expuestos a una radiación “más de 20 veces por encima del umbral reglamentario”.

Por ello, tras dos años de trabajo de PhoneGate Alert -la asociación creada para liderar esta causa- ha conseguido que en Francia se empiecen a retirar móviles del mercado y que otros actualicen su SAR aunque advirtió que no pasarán por ningún control los móviles de segunda mano ni otros dispostivos como las tabletas y los PC.

Pero Arazi pretende ir más allá haciendo que la misma retirada de móviles se haga en otros países (lo cual afectará a 250 modelos) y seguir con las acciones legales internacionales contra los empresarios implicados ya que asegura que el PhoneGate será diez veces más importante que el DieselGate. Los efectos de los campos electromagnéticos en las personas son conocidos y veraces pero no hay controversia cuando hablamos de salud y telefonía móvil”, afirmó Arazi que ha conseguido que el gobierno francés publique los informes con las pruebas de los controles de radiación de los teléfonos.

Además, este médico preocupado por la salud de la pública ha impulsado una nueva norma que mide la radiación en la piel a 0 milímetros de la misma, en vez de cómo se hacía con la anterior normativa que situaba los medidores a entre cinco y 20 centímetros de distancia, al inadecuado para el uso real de un teléfono por motivos obvios, lo pegamos a nuestra oreja y prácticamente al cerebro mientras hablamos por él.

El problema que se avecina ahora es el despliegue del 5G que significa más potencia de emisión de las antenas para abarcar más datos de los terminales. Mientras que los científicos independientes piden que se reduzcan las tasas de radiación a 0,1 mW cm₂, la red 5G superará con creces esos valores, advierte Ceferino Maestu, director del Laboratorio de Bioelectromagnetismo de la Universidad Politécnica de Madrid.

Puede parecer ciencia ficción pero no lo es. La existencia de hipersensibles nos adelanta lo que puede ser una epidemia a medio plazo pues todos somos susceptibles de padecer el problema. Pero la información no llega a la sociedad por su escasa presencia en los medios y porque, para abordar un problema, primero hay que reconocer que existe. Pero uno de los impedimentos es la poderosa industria que hay detrás”, abundó durante la conferencia Minerva Palomar, presidenta de EQSDS.

Esta vulnerabilidad a los campos electromagnéticos también la determina nuestra naturaleza electrosensible y el hecho de que evolutivamente no estamos adaptados a convivir con tal magnitud de campos artificiales. Estos afectan a la glándula pineal y su producción de melatonina.

Esta hormona es responsable de mantener el reloj biológico central en hora para que los ritmos circadianos y todas las funciones de nuestro organismo trabajen en sincronía. Pero también es un gran protector antitumoral, según aportó en una ponencia el doctor Darío Acuña, catedrático en fisiología de la Universidad de Granada.

Bernardo Hernández Bataller, Impulsor del Dictamen aprobado por el CESE (Comité Económico y Social Europeo) sobre hipersensibilidad electromagnética en 2014, expuso el proyecto que, por conflictos de interés nunca vio la luz. Este dictamen habría sido pionero en favorecer el reconocimiento de los derechos de las personas electrohipersensibles, su discapacidad funcional, el acceso a ciertas prestaciones y las medidas para prevenir el aumento de casos aplicando el principio de precaución en el ámbito laboral:

No puede hacerse caja haciendo que las ciudades se vuelvan inalámbricas sin pensar en las consecuencias. Hoy los electrohipersensibles nos jugamos la vida porque es imposible estar en un lugar que te produce toda esta sintomatología: pérdida de memoria, dificultad para razonar, para hablar, pérdida de movilidad, de equilibrio, desorientación, dolor, problemas en el corazón… Por eso necesitamos tecnología verde, segura y biocompatible”, concluyó.

El pasado 1 de noviembre la comunidad científica independiente hizo dos nuevos llamamientos (5G Space Appeal y The EMF Call) solicitando a la ONU, la OMS y los gobiernos la moratoria de la 5G y el 5G espacial que repercutirán en la mayor la exposición de las personas y el medioambiente.

sábado, 3 de noviembre de 2018

CARTA TRIUNFAL A LOS ESPAÑOLES DE UN MIEMBRO DE LA OLIGARQUÍA GLOBALISTA

Habéis estado muy ocupados en simplezas durante los últimos 40 años que no os disteis cuenta de cómo os ganábamos una a una todas las partidas. No sois una comunidad organizada, carecéis de musculatura moral, despreciáis los valores naturales y negáis cualquier valor al patriotismo como ideal que os sublime ante los ojos de otras naciones. Lo teníais todo hace unos años. Fuisteis un país con notables recursos en un lugar geoestratégico único en el mundo.

Vuestro capital humano era tan valioso que hasta el mismo Kissinger nos alertó, en la primera mitad de los años 70, de que una España espiritualmente fuerte y socialmente unida sería una España demasiado peligrosa para nuestros intereses. He de admitiros que ese temor no era infundado. Aquella España organizada y orgullosa de sí misma, que ambicionaba objetivos que sólo les eran permitidos a unas pocas naciones, era un riesgo excesivo para nuestros planes en Europa. De ahí que no hubiese tiempo que perder y que tras la muerte de Franco emprendiésemos la tarea de segar el espíritu indómito del pueblo español, dejándolo en barbecho, hasta que viésemos oportuno sembrar en él los dogmas por los que hoy se rige el entero Occidente.

Pasasteis de tenerlo todo a dejarlo todo en manos de políticos insaciables entregados a nuestro dinero. Ya nada os queda de vuestro pasado. La legendaria rebeldía ibérica ha sobrevivido sin embargo en algunos, muy pocos, en comparación con los que han sucumbido a nuestros proyectos eugenésicos. Aunque los “rebeldes” son conscientes de la realidad, apenas representan lo que una hoja perdida en medio del bosque, en comparación con los que os combaten en nuestro nombre. La mayoría os habéis convertido en presa fácil de nuestros experimentos sociales. Por ejemplo, gastáis el dinero que no tenéis en cosas que no necesitáis, pero que nosotros hemos convertido en imprescindibles.

Es inútil la oposición de unos pocos que os reunís en medios como éste para cantarnos la palinodia. Disponemos de inagotables recursos humanos y económicos, controlamos gobiernos, productoras, bancos, multinacionales, imperios financieros… Marcamos tendencias, modas, modismos; os imponemos las preferencias vitales hasta en el más apartado campo de vuestra existencia. Nuestra corruptora influencia es tan grande que alcanza incluso el corazón de la Cristiandad. Nadie influyente en el mundo es ajeno a nuestros propósitos.

Mandamos en los mercados y en los principales grupos mediáticos. Nuestro poder ha logrado que subliméis la fealdad, ponderéis la cobardía y degradéis el concepto del honor y la dignidad personal. Los valores consustanciales a la civilización occidental han sido ampliamente suplantados. No son los tanques, son determinadas ideas, y su expansión a todo el espectro cultural de la vida de una sociedad desarrollada, las que han de conseguir la victoria. Por eso vamos implantando nuestras banderas en diferentes campos de batalla donde van dejando sus semillas, el ecologismo, el animalismo, el feminismo, el pacifismo…Todo lo que tenga un mensaje de trascendencia del hombre o de sentido religioso, hay que aniquilarlo. Hemos creado, a través de la educación y de los medios de comunicación, una sociedad dócil, volcada en el sentimentalismo, sin pensamiento crítico, sin pensamiento libre y sin pensamiento individual, y siempre preocupada por militar al lado de los buenos y nunca formar parte de los “malos”. Descarrilamos hace tiempo contra la razón y ahora, a través de las organizaciones progresistas que trabajan para nosotros, se están minando todas las defensas de la sociedad: los códigos de honor, la tradición, el reconocimiento de una historia exitosa… el español hoy es un producto de las circunstancias, es intercambiable y, en un último punto, es canjeable y prescindible.

España es apenas una marca sin peso propio. No tenéis soberanía económica y sí una deuda impagable. No tenéis un ejército que os proteja y disuada a vuestros enemigos. Ahora es la OTAN la que decide qué causas tienen que defender vuestros soldados y en qué escenarios del mundo. No tenéis industria armamentística ni sabríais manejaros en la era de los drones y los misiles guiados por láser y satélite. Os hemos reducido a la indigna tarea, que vosotros habéis aceptado muy solícitamente, de lucir tatuajes, echar unas cervecitas entre charlas insustanciales y compartir vacuidades por WhatsApp. Pronto pagaréis muy cara vuestra rendición. Lo teníais todo y en nombre de la internacionalización os lo hemos quitado todo. ¿Cómo exigir que os respetemos?

En realidad no sólo a vosotros. Europa es una pantomima creada para robar vuestros recursos y atrofiar la identidad y la fortaleza moral de sus naciones. Mientras llevábamos a cabo la gran tarea demoledora, os anestesiamos largamente con la telebasura. Vuestra insustancialidad es la mejor recompensa por tantos años de irreverente control y dominio de vosotros mismos.

Fuisteis un gran país cuando todas las regiones españolas, que en lo práctico eran solamente una, trabajaban codo con codo. Fuisteis un país fuerte y unido. Tan fuerte que obtuvo un imperio donde no se ocultaba el sol… desde Filipinas hasta el norte de California. Decidimos que nunca más os sería devuelta vuestra fortaleza ni vuestra unidad. Todos vuestros ancestrales enemigos se han conjurado contra vosotros desde 1975. Decidimos que todas vuestras referencias políticas y morales fueran destruidas y taladas las raíces culturales de las que emerge vuestra identidad colectiva. Colamos las urnas para que os tragaseis el cuento de que la soberanía nacional reside en el pueblo. Lo demás ya lo conocéis.

martes, 23 de octubre de 2018

La tercera guerra boer

Hay asuntos que la corrección política se resiste a tratar. Uno de ellos es el de este artículo y para explicar el tema hay que citar antecedentes.

Los que ya tenemos años recordamos varios episodios de machacona propaganda unilateral y, con frecuencia, acrítica. Uno, por ejemplo, es el del conflicto de los EEUU con el gobierno sandinista de Nicaragua, allá por los años 80. Otro, verdaderamente insoportable en la TV española, fue el del régimen sudafricano del “apartheid”: todo era una cuestión de “racismo”. Ni una palabra de la penetración soviética en aquél país, vía Partido Comunista de Sudáfrica, ni de los ruinosos gobiernos “socialistas” y “democráticos” que exportaban miles de trabajadores al terrible régimen del “apartheid”. Tampoco nadie hablaba de la violencia criminal del Congreso Nacional Africano en contra de sus propios compatriotas, etc.

Un ejemplo de corrección política mucho más actual y que también afecta al país es lo que podríamos llamar la “tercera guerra Boer”. Si las dos guerras “Boers” anteriores tuvieron lugar entre 1888 y 1902, la tercera está ocurriendo aquí y ahora pero, no contra el imperio británico, sino contra la pobreza inducida por el gobierno de Sudáfrica sobre la población blanca. Esta nueva guerra presenta la particularidad de que ahora blancos de origen holandés y blancos de otros orígenes, pero mayormente de origen británicos, luchan codo con codo. Gracias a las leyes claramente discriminatorias de “empowerment” -empoderameinto, que diría Pablo Iglesias, el descubridor del término- las leyes sudafricanas prohíben contratar a blancos si hay negros que pueden hacer lo mismo. Igualmente, las ayudas del Estado no llegan aquellos colectivos desfavorecidos con un determinado porcentaje de población blanca. El resultado es que de aproximadamente cuatro millones de blancos sudafricanos casi uno vive en alguno de los más de cuatrocientos campos de refugiados –o similares- repartidos por la geografía del país. Estos campos no están poblados por gente perezosa o incapaz sino por gente de clase media que, merced a las políticas claramente racistas del gobierno, han sido desposeídos de su futuro y relegados a la miseria. Todo esto ocurre ante el silencio atronador de los gobiernos del mundo. Por los nuevos parias de Sudáfrica nadie hace conciertos en el “Wembley Stadium” ni las plañideras del humanitarismo mundial derraman una sola lágrima. ¿La razón? Son blancos.

Para conocer mejor el tema basta visitar la web del “South African Family Relief Project” o de la “Living Waters Foundation”. Allí puede conocerse también la expulsión de los granjeros blancos y la extremada violencia, racialmente motivada, que éstos padecen.

El caso de la Sudáfrica actual hace bien patente cómo la sensibilidad humana y el sentimentalismo es una poderosa herramienta dirigida y manipulada con fines políticos: un blanco sudafricano degollado no importa a nadie; los inmigrantes ilegales que cruzan la valla de Melilla sí. A poco que se piense, cualquier persona libre de los prejuicios de la época podrá recordar una docena de temas que corroboran el inmenso poder de la corrección política que -¡oh, casualidad!- está especialmente diseñada para corroborar uno por uno todos los mitemas del progresismo planetario.

Por desgracia, esta vez ese progresismo ha hecho presa, con sus garras de silencio, en muchos miles de familias privadas de todo, cuyo único pecado es ser blancos y cristianos.

Fuente.

martes, 16 de octubre de 2018

Desmontando (científicamente) a Darwin



En numerosas ocasiones me he referido aquí al evolucionismo, dejando patente que se trata más bien de un dogma de fe y no de una teoría científica demostrada. Lamentablemente, esta especie de verdad religiosa ha sido impuesta a la sociedad como algo incuestionable, pues no en vano representa uno de los núcleos duros del actual paradigma. A estas alturas, el darwinismo está sostenido por una mayoría de científicos que no osan revisar o desafiar sus principios teóricos. Antes bien, se han dedicado a construir en los últimos 150 años un complejo edificio para proteger el dogma, en el cual intervienen desde las matemáticas hasta la biología, pasando por la química o la física.

No obstante, cabe recordar que siempre ha existido una minoría de científicos que han puesto de manifiesto la falta de consistencia científica del darwinismo. Dicha minoría ya existía a mediados del siglo XIX y entre esos pocos críticos hubo científicos de gran talla y prestigio. Pero el darwinismo se fue blindando rápidamente y basó su defensa en que la oposición a sus tesis era puro creacionismo, religión o superstición. Cualquier cosa menos ciencia. En este punto ya sería hora de recordar que la crítica a la evolución por selección natural no se reduce a furibundos fundamentalistas sino que ha tenido entre sus filas a muchos científicos metódicos y rigurosos que han desestimado el darwinismo simplemente porque no se ajusta a los criterios reconocidos y aceptados del método científico moderno.

Como muestra de esta posición firme, me complace adjuntar seguidamente un artículo del biólogo español Emilio Cervantes, del CSIC (Centro Superior de Investigaciones Científicas), en el cual se deja bien claro que no hay forma de validar el darwinismo porque no admite experimentación ni es refutable, y lo que es peor, ha tratado de violentar el conocimiento del mundo natural, esperando que la biología se adapte dócilmente a los principios sagrados del evolucionismo, cuando en realidad eso es empezar la casa por el tejado. Como dice el propio Cervantes: “La biología no puede someterse a las teorías especulativas de la evolución, sino al contrario.”

El Traje Nuevo de Darwin: Una opinión personal y otros puntos de vista sobre la Teoría de Evolución por Selección Natural

“Son vanas y están plagadas de errores las ciencias que no han nacido del experimento, madre de toda certidumbre.” (Leonardo Da Vinci).

“El principio de la ciencia, casi la definición, es el siguiente: La prueba de todo conocimiento es el experimento. El experimento es el único juez de la "verdad" científica.” (Richard P. Feynman)

1. Un cuento chino

Hay un viejo cuento chino titulado en inglés “The emperor’s new clothes” y en español, “El traje nuevo del emperador”, que aun siendo bien conocido, no por ello deja de suscitar en quien lo escucha una sensación como de familiaridad o de “déjà vu”. Encontramos en el cuento algo que nos trae a la puerta de la memoria una situación familiar, pero a veces resulta difícil dar el último paso, definir cuál es esa situación y describirla; cerrar el círculo completamente y establecer la correspondencia exacta entre elementos de la ficción y sus correspondientes en la realidad. Para quien no recuerde el cuento, comenzaré por hacer un breve resumen.


El emperador desnudo

El emperador parte del palacio a un desfile con su séquito. Va desnudo, pero tanto entre su séquito como en la población de su imperio, se ha hecho correr la voz de que va vestido con un maravilloso traje nuevo. La voz ha corrido por las calles de tal manera que, aún viendo al emperador desnudo al paso de la comitiva, todo el mundo comenta cuán maravilloso es su nuevo traje. El desfile va transcurriendo con el emperador desnudo entre las multitudes que lo aclaman, admiradas, hasta que un niño rompe el encanto al exclamar: “El emperador está desnudo”. Entonces, todo el pueblo ve la realidad y reconoce que había sido víctima de un engaño.

El relato nos conmueve. Todos hemos sido víctimas, alguna que otra vez, de engaños, ora directos y malintencionadamente premeditados, ora más leves, parecidos a espejismos. Todos encontraríamos algún ejemplo. Pero, pienso yo, que la historia del emperador nos conmueve más que por el hecho de reconocernos víctimas de algún engaño en el pasado, por sugerir que el engaño es continuo; que, en cualquier momento, el niño que hay dentro de cada uno de nosotros puede saltar y advertirnos de “otro nuevo caso”, porque nuestra educación y, de alguna manera, nuestra civilización y cultura, podría consistir en alguna medida en respetar y guardar silencio ante, algunas de estas situaciones “engañosas”, sostenidas por consenso, por tradición, pero difícilmente defendibles.

A mi entender, la extensión, difusión y reafirmación de la Teoría de Evolución por Selección Natural constituye un magnífico ejemplo que ilustra este punto de vista. Se nos ha dicho: “He ahí una gran teoría científica”, “He ahí una genial idea que cambió la historia”... Lo admitimos y nadie se toma la molestia de analizar estas afirmaciones. Pero, tal vez, la hora llegada permite otro análisis...

He mencionado dos conceptos, ambos importantes, pero diferentes: “Gran teoría científica”, “Genial idea”. Para empezar, existen diferencias enormes entre ambos. ¿A cuál de ellos se aproxima más la teoría darwinista de Evolución por Selección Natural? ¿Es, en realidad, una genial idea? ¿Constituye una Teoría Científica? No me preocupa saber si es genial o no. En esto cada uno será libre de opinar, pero en cuestiones de ciencia, no, aquí no se trata de opinar. Por eso, como científico sólo estoy interesado en responder adecuadamente a la segunda pregunta.

Como tantas palabras, Teoría tiene hoy dos acepciones, dos significados bien diferentes. La primera es general, la segunda se aplica exclusivamente al ámbito científico en las modernas ciencias experimentales. En su acepción general, Teoría es todo conjunto de conocimientos o de ideas. En este sentido, diremos que “La Teoría” se refiere al conocimiento en sentido amplio y no tiene, necesariamente, que poseer aspectos que sean experimentalmente demostrables. En su segunda acepción, “Una Teoría” es la explicación científica de un fenómeno natural. Por el hecho de ser científica, esta teoría debe poder someterse a experimentación. Su veracidad podrá ser refutada, si la experimentación no confirma lo esperado (predicho). Si, por el contrario lo confirma, la teoría se mantendrá como la mejor explicación posible, pero en cualquier caso su veracidad no quedará nunca absolutamente demostrada y permanecerá como la mejor explicación posible en tanto en cuanto no surjan nuevas aproximaciones al problema, momento en el que llegará su refutación, destino final e inevitable de toda teoría (Popper, 1963).

Sólo en este sentido hablaremos de Teoría Científica y lo haremos teniendo en cuenta el Método Científico tal y como se aplica hoy en las ciencias experimentales. Si la teoría no implica a elementos bien conocidos o mesurables, entonces su comprobación será imposible y por lo tanto no será una Teoría Científica en el sentido estricto del término. Si, por el contrario, nuestra teoría pone en juego relaciones entre elementos bien descritos y cuantificables, entonces podrá terminar en forma de una ley expresable por un enunciado matemático en el que intervendrán las representaciones de dichos elementos. Por todo ello, antes de responder taxativamente a las preguntas arriba planteadas, conviene entrar en detalles acerca del Método Científico.

2. El Método Científico


Galileo Galilei

Aproximadamente desde Galileo, se propone un método nuevo para conocer los mecanismos que operan en la naturaleza y las leyes que los rigen. Como todo el conocimiento precedente, el Método Científico se basa en la observación de los fenómenos. Conociendo algo acerca de cómo ocurren las cosas, se identifican y aíslan elementos variables que operan en los hechos. Se tiende a identificar y definir nuevas relaciones entre dichos elementos que, a partir de ahora, puedan ser comprobadas mediante la experimentación. A diferencia de la Teología, que marcó en buena medida la pauta del conocimiento medieval, en Ciencia no se parte de verdades establecidas, sino de elementos, cuya existencia está demostrada por los sentidos y perfectamente consensuada (el sol, la tierra, el tiempo, la distancia). De la cuidadosa y repetida observación del comportamiento de dichos elementos se pueden deducir nuevas relaciones, surgiendo teorías que contradicen lo establecido.

Las teorías serán aceptables si su contenido se confirma mediante la experimentación. En este caso, Galileo, propone no entrar en el terreno teológico. En definitiva, indica Galileo que lo que muestra la experiencia es cierto, y las escrituras pueden bien tener motivos para expresar las cosas de otro modo. Se crea así un cisma, una división entre lo “Científico” y lo que no lo es (Teología, fe, adivinación, especulación…).

La ciencia, viene a proponer así, el método para ir más allá de los nombres e investigar en las relaciones comprobables entre las cosas. Galileo muestra su disconformidad, por ejemplo con que la gravedad sea la causa de la caída de los cuerpos:
“Te equivocas, Simplicio; debías decir que todos saben que se llama gravedad. Pero yo no te pregunto por el nombre, sino por la esencia de la cosa. De ésta tu no conoces ni un ápice más de lo que conoces sobre la esencia del motor de los astros que giran. Excluyo el nombre que se le ha atribuido y que se ha hecho familiar y corriente por las malas experiencias que tenemos de él mil veces al día. Realmente no comprendo cuál poder o qué principio sea el que mueve una piedra hacia abajo, ni comprendemos lo que la mueve hacia arriba una vez que ha dejado al proyector o lo que hace girar a la luna...”
La gravedad es un nombre. Pero, ¿En qué consiste? Se tardó muchos años en llegar hasta el punto en que hoy nos encontramos en esta cuestión, ciertamente más avanzado que en tiempos de Galileo; pero, en el cual, la cuestión no ha quedado ni mucho menos zanjada, agotada. La ciencia no agota cuestiones, sino que aporta nuevas interpretaciones cada vez más acordes con la actualidad en una realidad cambiante. Los avances se basan en dos puntos: 1) Una correcta definición de los elementos que intervienen y 2) El establecimiento de las relaciones entre ellos, verificables mediante la observación y la experimentación. Finalmente, en el caso de la gravedad, las matemáticas han contribuido a dar una formulación adecuada. ¿Estimamos la cuestión resuelta hoy? No del todo. Para recorrer el camino fue necesario, en primer lugar, distinguir lo que es un nombre de lo que es una nueva relación entre elementos conocidos y definidos. A continuación, fue necesaria buscar esa relación, que se encontraría con Newton y la fórmula de la ley de atracción gravitatoria, pero hoy el camino sigue y pueden surgir nuevas interpretaciones. Vemos así, en éste y podríamos ver en otros ejemplos, cómo el Método Científico se fue aplicando a partir de Galileo a lo largo de los siglos XVII, XVIII, XIX y XX. Sus éxitos fueron notables en física y química y, sobre todo a partir del siglo XX, también en biología.

No existen muchos ejemplos de la aplicación del Método Científico en las Ciencias Naturales durante los siglo XVIII y XIX: Joseph Priestley, Claude Bernard, Gregor Mendel, y, muy a finales de siglo, Buchner. Existen más ejemplos, incluyendo tal vez algunos experimentos de Charles Darwin en relación con los movimientos de las plantas, pero ninguno de ellos en relación con el estudio de la evolución de las especies.

La Teoría de Evolución por Selección Natural no responde a los criterios básicos del método Científico. Varias razones sostienen esta afirmación:

1. Los elementos que intervienen en ella no están bien definidos. En particular, las especies. La biología moderna muestra lo difícil que es la definición de especie.
2. Es imposible someter a experimentación la evolución. Cualesquiera que sean los resultados de laboratorio no son extrapolables a los tiempos geológicos.

Por lo tanto, comparando el término Selección Natural con gravedad, decimos, con Galileo que la Selección Natural es una palabra, un nombre y que la teoría darwinista de Evolución por Selección Natural no aporta ninguna explicación, nada nuevo. Se trata de una tautología, una verdad de Perogrullo, una manera de ver las cosas, más próxima a una explicación de la naturaleza propia de la era pre-científica que del Método Científico.



Georges Cuvier

La idea de transformación en la naturaleza aparece en distintas formas muchos años antes de Darwin (Diderot, D’Alembert, Maupertuis, Goethe, Cuvier...) que no habían sido muy difundidas, probablemente por ser contrarias con el dogma religioso del relato bíblico de la creación. Quizás Darwin estuvo en el lugar apropiado y en el momento apropiado para que su visión de la naturaleza, de gran relevancia en la creciente concepción materialista del mundo, fuese ampliamente difundida. En este caso lo que triunfó no fue la teoría científica, de la cual Darwin hubiese sido responsable, sino la difusión de una teoría metafísica de la que Herbert Spencer, el filósofo de Darwin, fue también responsable (Hodge, 1874). Así, el nombre de evolución, cuyo uso fue promovido por Herbert Spencer, autor contemporáneo de Darwin y responsable del “darwinismo social y metafísico”, se asocia con progreso y también con descendencia lineal, de unas especies a partir de otras, como en una genealogía continua, conceptos ambos asociados en una interpretación muy limitada y de difícil comprobación experimental.

El paleontólogo alemán Karl von Zittel expresó: “La ciencia aspira ante todo a la verdad. Cuánto más convencidos estemos de la fragilidad de nuestro conocimiento teórico, más deberemos consolidarlo mediante hechos y observaciones nuevas.” Y, en su obra “Les transformations du monde animal”, Charles Déperet comenta así esta frase:
“Sages conseils que feraient bien de méditer et de suivre les paleontologistes a l’esprit aventureux, enclins a construire, avec une hâte febrile, des arbres genealogiques sans nombre, donc les troncs pourris, suivant l’expression imaginée de Ruteimeyer, aussitôt demolis que dressés, jonchent le sol de la fôret et en rendent l’accés plus difficile pour les progrés de l’avenir.”

[“Sabios consejos que harían bien de meditar y seguir los paleontólogos con el espíritu aventurero, inclinados a construir, con una prisa febril, innumerables árboles genealógicos, por lo que los troncos podridos, según la expresión imaginada de Ruteimeyer, tan pronto demolidos como erigidos, se esparcen por el suelo del bosque y hacen el acceso más difícil para el progreso del futuro.”]
Por circunstancias históricas y sociales, la teoría darwinista tuvo un importante éxito que fue potenciado todavía más en el siglo XX y hoy constituye la base del paradigma neo-darwinista en biología. Una teoría con una base dogmática más propia de la filosofía medieval que de la ciencia moderna, rige hoy, en buena medida, los experimentos que conciernen la sanidad, la herencia, la agricultura y la alimentación y en los que intervienen elementos genéticos que pueden ser transferidos entre especies diferentes. Curiosa, pero no excepcionalmente, la teoría tuvo críticas mucho más severas en el pasado que en la actualidad. Veamos algunas.

3. Comentaristas críticos de Darwin

Es de destacar que, entre los contemporáneos de Darwin, muchos de los críticos con su teoría lo fueron desde un ámbito religioso, lo cual dio pie a numerosas defensas que, en realidad, no defendían la Teoría de Evolución por Selección Natural que es la aportación original de Darwin, sino la evolución considerada en general, la transformación de los seres vivos con el tiempo o aspectos puntuales como la edad de la tierra. Muchos de los argumentos de Huxley en defensa de Darwin, en realidad defienden la evolución frente a argumentos dogmáticos y religiosos y no defienden la Selección Natural. Su réplica va dirigida frente a argumentaciones en contra de Darwin procedentes de puntos de vista teológicos y por eso Huxley cita a San Agustín, Santo Tomás o Suárez. Nada tiene que ver esto con la teoría propuesta por Darwin. Huxley, llamado el bulldog de Darwin, nunca se definió a si mismo ni se manifestó como defensor de la Teoría de Evolución por Selección Natural. Uno de los críticos más divertidos y menos citados de Darwin es Karl Marx. En una carta a Lasalle del 16 de Enero de 1861 hace un comentario que hemos reproducido del texto de Manuel Cruz citado abajo y que no es anecdótico:
“Naturalmente, hay que dejar a un lado la tosca manera inglesa de exposición” (citado en Cruz, 1989, p. 160)
En una carta a Engels:


Thomas Malthus

“Me divierto con Darwin, al que he echado una nueva ojeada, cuando afirma aplicar la teoría de Malthus tambien a las plantas y a los animales, como si el jugo del señor Malthus no estuviera precisamente en el hecho de que esa teoría no se aplica a las plantas y a los animales, sino –con geométrica progresión– sólo a los hombres, en contraste con las plantas y animales. Es notable el hecho de que en las bestias y en las plantas, Darwin reconoce a su sociedad inglesa, con su división del trabajo, la competición, la apertura de nuevos mercados, los inventos y la maltusiana lucha por la existencia. Es el bellum omnium contra omnes de Hobbes y hace pensar en la Fenomenología de Hegel cuando se configura la sociedad burguesa como “reino animal ideal”, mientras que en Darwin el reino animal se configura como sociedad burguesa” (citado en Cruz, 1989, p. 162).
En su introducción a la dialéctica de la naturaleza, Engels tampoco se quedó corto con una frase que invita a la reflexión:
“Darwin no sabía qué áspera sátira de la humanidad y especialmente de sus conciudadanos escribía al demostrar que la competencia libre, la lucha por la vida, celebrada por los economistas como la conquista más alta de la historia, es el estado moral del reino animal.” (Tomado de “La comedie inhumaine” de André Wurmser)
Nietzsche fue también crítico con Darwin. En su libro “El crepúsculo de los ídolos”, en el capítulo titulado “Incursiones de un intempestivo” (pp. 122-123), Nietzsche opinaba así acerca del darwinismo:
“Anti-Darwin. En lo que respecta a la famosa “lucha por la vida”, me parece que de momento está más afirmada que demostrada. Se da, pero como excepción; el aspecto global de la vida no es el del estado de necesidad, el de la hambruna, sino más bien el de la riqueza, el de la exuberancia, incluso el del absurdo derroche: donde se lucha, se lucha por poder... no se debe confundir a Malthus con la naturaleza. Ahora bien, suponiendo que exista –y en verdad, se da– esa lucha transcurre, por desgracia, de modo inverso al deseado por la escuela de Darwin, al que quizá sería lícito desear con dicha escuela: a saber, en contra de los fuertes, de los privilegiados, de las excepciones felices. Las especies no crecen en perfección: Los débiles se enseñorean siempre de los fuertes, y esto es porque son el mayor número y también porque son más listos... Darwin se ha olvidado del espíritu (¡qué inglés es esto!), los débiles tienen más espíritu... Hay que necesitar espíritu para obtener espíritu, y se pierde cuando ya no se necesita. Quien tiene la fuerza se desprende del espíritu...”

Otros críticos de Darwin fueron reputados profesionales de la Ciencia, entre ellos naturalistas, como Karl Ernst von Baer y Louis Agassiz; paleontólogos como Richard Owen; geólogos como Charles Lyell y Adam Sedgwick. Von Baer (1792-1876) pasó sus últimos años dedicado a la crítica del darwinismo. Su crítica de Darwin está basada en principios morales, filosóficos y científicos. Entre estos últimos, destacó la complejidad de los procesos evolutivos. Louis Agassiz (1807-1873), un reputado naturalista y paleontólogo nunca admitió la evolución, sino que más bien fue creacionista. Escribió:
“The combination in time and space of all these thoughtful conceptions exhibits not only thought, it shows also premeditation, power, wisdom, greatness, prescience, omniscience, providence. In one word, all these facts in their natural connection proclaim aloud the One God, whom man may know, adore, and love; and Natural History must in good time become the analysis of the thoughts of the Creator of the Universe…”
[“La combinación en el tiempo y el espacio de todas estas concepciones reflexivas no solo muestra el pensamiento, sino que también muestra premeditación, poder, sabiduría, grandeza, presciencia, omnisciencia, providencia. En una palabra, todos estos hechos en su conexión natural proclaman en voz alta al Único Dios, a quien el hombre puede conocer, adorar y amar; y la Historia Natural debe convertirse a su debido tiempo en el análisis de los pensamientos del Creador del Universo...”]

Charles Lyell

Richard Owen (1804-1892) fue favorable al evolucionismo, pero se opuso firmemente a la teoría de la Selección Natural. Charles Lyell (1797-1875) era evolucionista, pero nunca aceptó la teoría de Evolución por Selección Natural. Adam Sedgwick (1785-1873), fue profesor y mentor de Darwin. Nunca apoyó la Teoría de Evolución por Selección Natural y escribió a Darwin en una carta el 24 de Noviembre de 1859:
“If I did not think you a good tempered & truth loving man I should not tell you that… I have read your book with more pain than pleasure. Parts of it I admired greatly; parts I laughed at till my sides were almost sore; other parts I read with absolute sorrow; because I think them utterly false & grievously mischievous. You have deserted –after a start in that tram-road of all solid physical truth– the true method of induction…”
[“Si no le considerara un hombre de buen temperamento y amante de la verdad, no debería decirle que... He leído su libro con más dolor que placer. Partes de él admiré grandemente; partes de las que me reí hasta que mis costados estaban casi adoloridos; Otras partes las leí con absoluta tristeza; porque las considero absolutamente falsas y gravemente dañinas. Ha abandonado –después de un comienzo en ese camino de toda verdad física sólida– el verdadero método de inducción...”]
No sorprende entonces, que, un año después de la publicación de su obra en una carta al respetado profesor Lyell, Darwin dijese:
“I have heard by round about channel that Herschel says my book is the law of higgledy-pigglety” (Tomado de Peter Dear, 2006).

[“He oído por medios indirectos que Herschel dice que mi libro es la ley del sin ton ni son.”]
Finalmente, una opinión rotunda. El filósofo de la ciencia Karl Popper, en su libro titulado “Conjectures and Refutations: The Growth of Scientific Knowledge” dice:
“No existe ninguna ley de la evolución, sino sólo el hecho histórico de que las plantas y los animales cambian, o, más precisamente, que han cambiado. La idea de una ley que determine la dirección y el carácter de la evolución es un típico error del siglo XIX que surge de la tendencia general a atribuir a la “Ley Natural” las funciones tradicionalmente atribuidas a Dios.” (p. 408)

4. Conclusión

Si se mira desde un punto de vista estrictamente científico, experimental, entonces la Teoría de Evolución por Selección Natural de Darwin no es una teoría científica, porque no es demostrable mediante experimentación y no es refutable (Popper, 1963). No pone de manifiesto nuevas relaciones entre elementos bien descritos de la naturaleza, sino que, por el contrario, en ella intervienen elementos que la biología actual ha demostrado que son muy complejos y difíciles de describir (las especies). La Evolución de las especies no es fácilmente reducible al método experimental. Sus mecanismos implican elementos que la bioquímica, la genética y la biología molecular intentan ahora describir. La definición de virus, transposones, multitud de ARN catalíticos, y la posible participación de éstos elementos en procesos de epigenética, poliploidización, reorganizaciones del genoma, silenciamiento génico, etc. son algunas de las tareas en que se ocupa la biología actual.

Cualquier teoría evolutiva deberá contar con la participación de estos elementos, porque la frase de Dobzhansky: “En biología nada tiene sentido si no se considera bajo el prisma de la evolución” debe hoy ser justamente convertida en: “En evolución nada tiene sentido si no se considera bajo el prisma de la biología”. La biología es la ciencia experimental poderosa y predominante en nuestro tiempo. Por lo tanto, la biología no puede someterse a las teorías especulativas de la evolución, sino al contrario.

5. Referencias

Cruz, M. 1989. Por un naturalismo dialéctico. Anthropos, Barcelona.

Dear, P. 2006. The Intelligibility of Nature: How Science Makes Sense of the World. The University of Chicago Press.

Depéret, Ch. 1929. Les transformations du monde animal. Eds Flammarion, Paris.

Hodge. 1874. What is Darwinism? Scribner, Amstrong and co. New York.

Huxley, TH. Collected essays. http://aleph0.clarku.edu/huxley/guide4.html

Nietzsche. 2002. El crepúsculo de los ídolos. Biblioteca EDAF. Madrid.

Popper, K. 1963. Conjectures and Refutations: The Growth of Scientific Knowledge.

Wurmser, A. 1965. La comedie inhumaine. Gallimard. Paris.

© Emilio Cervantes (IRNASA-CSIC)

Fuente original: Digital CSIC

Fuente imágenes: Wikimedia Commons

martes, 9 de octubre de 2018

KAVANAUGH: UNA DERROTA PARA EL SECTOR DE SOROS


El ingreso de Brett Michael Kavanaugh como miembro vitalicio del Tribunal Supremo de EE.UU es un triunfo categórico  de la colusión estratégica entre  Donald Trump, el sionismo y las élites nacionales no globalistas en la guerra manifiesta y constante que se da entre grupos de poder señeros  en pos del control, la gestión y la usufructuación de activos, zonas de influencia y mercados.
Es la colisión entre esos intereses políticos, financieros, económicos  y culturales, significativamente elitistas, la que puso a Kavanaugh en el centro de la polémica de repercusión mundial, y no tanto la veracidad y la justicia del hecho personal pretérito que habría, de acuerdo a sus denunciantes, protagonizado junto a la Profesora Christine Blasey Ford. En el renombrado Blaseygate, cada facción y factor de poder y de influencia tomaron partido por uno u otro de los involucrados.
Como muestra de lo expresado precedentemente, es destacable que  Kavanaugh, además de estar políticamente alineado con Donald Trump y el Partido Republicano, aunque no todos los republicanos lo sostengan, está ensamblándose con firmeza en el poderoso movimiento Jabad Lubavitch y en la Organización Sionista Americana, contando con sus apoyos respectivos para ser miembro de la Corte, mientras que Christine Blasey Ford está incluida en la zona de Soros y es secundada por Obama, Clinton, Jonathan Greenblatt y sus huestes de la Liga Antidifamación, la orden religiosa de los Jesuitas  en los Estados Unidos y por todo el club de la camarilla globalista.
La presencia de Kavanaugh en la Corte Suprema, significará para el campo anti sorosiano precipitar el gran salto para continuar con la meta de la apropiación de la dirección de esa institución para reformatear el aparato judicial federal y consumar la expulsión de su competidor globalista del mando. Pero es importante destacar que todavía estamos lejos de la conclusión de esa batalla puntual e indispensable porque pese a la serie de reveses que, dentro y fuera de los Estados Unidos, padece el contradictor globalista, éste se yergue con dureza y previene que no será sencillo demolerle.
El rol de Kavanaugh como juez supremo, aparte de alimentar la pensada y factible tenencia de la gestión de la Corte Suprema por parte de los clanes que entornan y amparan al Proyecto Trump, contribuirá en restringir los riesgos de un impeachment contra el inquilino de la Casa Blanca para que éste pueda seguir en el desmantelamiento del sistema globalista en los Estados Unidos, operatoria que se verá reforzada con la victoriosa ola, mal etiquetada como roja porque fundamentalmente es trumpiana, en las elecciones de medio término de Noviembre de 2018, en las que Trump, el multimillonario sionista Adelson, los bannonistas y Los Deplorables ansían lograr la hegemonía política para estabilizar el Proyecto Trump durante 2019 y consolidarlo después de 2020.
Por Diego Pappalardo
para Geopolitica.ru en Español

Fuente.

martes, 2 de octubre de 2018

La Inquisición no fue lo que nos han contado

Después de algunos años de reflexión y lecturas, me cabe poca duda de que la llamada historia oficial y las diversas historias nacionales no sólo están lejos de presentar verdades objetivas (lo cual sería una quimera), sino que ni siquiera son capaces de construir un cuadro equilibrado y contrastado de lo que fueron los hechos acaecidos en el pasado. En parte esto se debe a la falta de documentos y pruebas, a lo que ha de sumarse la influencia de los inevitables sesgos y prejuicios. Sin embargo, todo ello es poco cuando descubrimos que la historia ha sido constante objeto de manipulación y tergiversación –realizadas por motivos ideológicos, políticos o religiosos– a lo largo de los siglos. En este sentido, existen varios episodios históricos que se han dado por verdaderos e indiscutibles durante siglos, pero que en los tiempos recientes algunos historiadores han empezado a desmontar gracias a un meritorio ejercicio de rigor y honestidad profesional.

Uno de ellos ha sido la famosísima leyenda negra sobre la España imperial y católica del tiempo de los Austrias, que fue construida hábilmente como una auténtica maniobra de propaganda política por parte de los países anglosajones y protestantes en general, si bien otras potencias, como Francia, se subieron a este carro por puro interés, dado el conflicto de intereses con España. Y como siempre suele ocurrir en estos casos, para que la mentira sea más creíble e impactante, debe contener una parte de verdad. Esto hace más perversa la maniobra, dándole un aire de credibilidad al explicar sólo un parte de los hechos o retorciendo y exagerando otros para consolidar un relato devastador.

Sólo para recordar los elementos básicos, diremos que según esta leyenda negra, tejida en Europa (particularmente en Holanda e Inglaterra) a partir del siglo XVI, los españoles –imbuidos en el oscurantismo y fanatismo de su fe católica– se habían dedicado a matar y esclavizar a los indígenas americanos y habían perseguido con saña a brujas, herejes y librepensadores, llevando a muchos de estos a la cárcel, la tortura y el patíbulo. Y desde luego, existe una parte de verdad en ello, pues en América existieron los asesinatos, brutalidades, abusos y explotaciones. Y por otro lado, la actuación implacable de los tribunales contra los herejes y sobre todo contra las brujas durante varios siglos es bien conocida. No obstante, aquí subyacen dos factores que distorsionan todo el relato. En primer lugar, los demás –las naciones civilizadas cristianas (también las protestantes)– no fueron mejores en su relación con indígenas, herejes y brujas. Y en segundo lugar, los abusos y crímenes supuestamente cometidos contra los “inocentes” no fueron tantos, o fueron convenientemente exagerados o falseados [1].

En el presente artículo me centraré en la desmitificación de una parte de esa leyenda negra, que fue el controvertido papel de la Inquisición, principalmente en España, pero también en otros países. Lo cierto es que nada más citar la palabra “Inquisición” a muchas personas les viene a la memoria un escenario de severos autos de fe, tétricos calabozos, instrumentos de tortura, hogueras donde se quemaban a las brujas, etc. Y esta imagen de crimen y brutalidad en nombre de la religión católica ha permanecido en la mente de generaciones como muestra de la intolerancia y la prepotencia de la Iglesia frente a cualquiera que osara retarla. Sin embargo, ¿realmente fueron así las cosas? Ya a finales del siglo XX algunos historiadores como Peters y Kamen habían profundizado en la cuestión y habían empezado a derribar algunos clichés y tópicos populares que no se ajustaban a los hechos contrastados. Pero hay más. Poca gente sabe que hacia la misma época, en los últimos años del papado de Juan Pablo II, el Vaticano –por deseo expreso del Papa Wojtyla– facilitó el acceso a los archivos del Santo Oficio [2] a un equipo de 30 investigadores para que dilucidaran qué había de verdad en esa visión tópica de una Inquisición que funcionaba como una máquina de ejecutar herejes.


El Papa Lucio III

El resultado de dicha investigación se publicó en 2004 en un grueso informe de casi 800 páginas editado por Agostino Borromeo y, para sorpresa de muchos, desveló a modo de conclusión que la Inquisición, tanto en España como en otros lugares, no había sido tan perversa y asesina como se había repetido durante siglos. Vayamos por partes. Como punto de partida, hay que señalar que la Inquisición no fue un invento español ni de la Edad Moderna, sino que fue promovida por el papado y se remonta a la Edad Media. Concretamente, fue creada por el Papa Lucio III en 1184 y el motivo de su implementación fue doble: por un lado, combatir la expansión de las doctrinas heréticas que campaban por Europa en aquella época; y por otro, ofrecer cobertura legal a los acusados de herejía, que llevaban siglos siendo objeto de persecución y ejecución por parte del poder secular; es decir, el poder político.

El propósito de esta institución era pues la de marcar claramente la línea de la doctrina ortodoxa católica frente las herejías y evitar que los juicios contra los herejes fueran del todo arbitrarios. Como se puede ver en la película “El nombre de la rosa”, el fraile Guillermo de Baskerville incidía en que la Inquisición se había creado para orientar y hacer que los desviados volviesen al redil del catolicismo, no para castigar y destruir enemigos político-religiosos. Para entender esto, hay que señalar que el poder político se había fusionado con el poder religioso como si fuesen una misma cosa, nada nuevo en la historia, por otra parte. De hecho, esta unión de intereses entre cristianismo y autoridad política se remontaba al primer concilio de Nicea (en el 325), convocado oportunamente por el emperador Constantino. En efecto, el emperador tuvo un papel muy destacado en la sombra, al fomentar una religión cristiana unificada –la que en adelante sería católica– como religión imperial, impuesta a todos los súbditos. De este modo, la autoridad del soberano derivaba directamente de la autoridad divina y no estaba sujeta a crítica ni oposición, al haber una equiparación entre ambos conceptos [3]. Por otra parte, apelar a Dios ya era suficiente para montar y justificar cualquier maniobra política, así como guerras y conquistas.

Ahora empezamos a tener un contexto histórico adecuado. En realidad, la herejía era perseguida por el estado, ya que religión y política eran inseparables. Así pues, la herejía –que a menudo iba más allá de la crítica religiosa y se adentraba en la denuncia social, política y económica– era un crimen contra la autoridad estatal y debía ser perseguida y castigada con dureza. Recordemos al respecto que ya en el código legal del emperador Justiniano (siglo VI) la herejía era considerada un delito capital contra el estado. Esto provocó que mucha gente desafecta, levantisca, conflictiva o con ideas propias fuera a parar ante un noble o señor local que impartía un simulacro de justicia que solía acabar muy mal para el acusado. Y cabe suponer que muchas personas fueron acusadas de herejía por motivos espurios o interesados, y que los señores no estaban por labor de enzarzarse en discusiones teológicas –para las cuales no estaba preparados– sino más bien de dictar sentencias condenatorias hacia la gente presuntamente hostil para la comunidad (y el poder).


Escarnio público de condenados por la Inquisición

Esta habría sido la causa que movió al Papa Lucio III a crear la Inquisición como instrumento de justicia, para distinguir a los verdaderos herejes de los que no lo eran y facilitar así sentencias apropiadas y justas al dogma católico. Así pues, la Inquisición debía disponer de jueces cualificados –sobre todo lo fueron los monjes dominicos– que debían proceder con arreglo a las pruebas presentadas. El objetivo en sí de esta práctica no era castigar sin más, sino corregir y mostrar el camino recto a las ovejas que se habían descarriado.

Aquí, la información desplegada en el informe nos muestra que, en efecto, se produjeron muchas condenas a diversas penas o penitencias, pero que la tortura para obtener confesiones fue esporádicamente aplicada y que las ejecuciones (penas de muerte llevadas a cabo por el brazo secular), por lo menos en el caso español, rondaron apenas el 1% de los casos tratados, que se han cifrado en unos 125.000. Y, aparte, muchos acusados salieron del tribunal libres de culpa o con sus sentencias suspendidas. De aquí que podamos decir que la acción de la Inquisición salvó a muchos acusados de acabar linchados por las turbas o sentenciados por la autoridad secular.

Ahora bien, en los casos en que no había remedio (los herejes que no se retractaban), la Inquisición no se quedaba de brazos cruzados. Así, aunque no quemaba a nadie directamente, excomulgaba al reo y acto seguido lo entregaba a la autoridad secular para que ella procediera a aplicar la pena máxima. Lo que ocurrió es que según avanzaba la Edad Media, sobre todo a partir del siglo XIV, se consolidaron los poderes absolutos reales y el papado fue perdiendo autoridad y control sobre el Santo Oficio. De este modo, la Inquisición cayó en la órbita de las realezas de cada país y en cada reino se aplicó de forma distinta con más o menos dureza. En el caso de España, los documentos apuntan a que la Inquisición procedió con rigor pero con justicia y benevolencia.

Precisamente a partir del siglo XVI, cuando se desató en Europa una histeria colectiva por los casos de brujería, la Inquisición –en España e Italia– se mostró ecuánime y desestimó muchos casos que no tenían fundamento. Sin embargo, el tópico mantenido a lo largo de siglos es que la Inquisición española mató a miles de brujas, hecho que sucedió realmente en países protestantes, ya fuera por la acción de los tribunales civiles o los religiosos. En lo referente a la persecución de herejes y científicos audaces, bien es cierto que la Iglesia católica quemó a Giordano Bruno, pero los calvinistas habían quemado décadas antes a Miguel Servet. E incluso los puritanos protestantes ingleses que colonizaron América no dudaron en mantener la caza de brujas y los juicios a mujeres sospechosas, como sucedió en el conocido episodio de las brujas de Salem a finales del siglo XVII, en que la histeria religiosa desatada llevó a la horca a 19 personas. En suma, el llamado mundo civilizado de aquella época fue intolerante y justiciero en cualquier forma de religión, y la labor de la Inquisición no fue peor a lo que se hizo en muchas otras partes.


Batalla naval entre la Armada y la flota inglesa

En cuanto a lo que aconteció históricamente con la Inquisición española, cabe decir que el predominio del Imperio español en Europa y América en el siglo XVI se había hecho tan grande que sus enemigos, vencidos en el campo de batalla, recurrieron a la propaganda masiva en forma de libros y panfletos para desgastar políticamente a España y unir voluntades contra ella, llegando más allá de la crítica religiosa cuando era necesario. Así, como ya expuse en su momento en un artículo específico, el desastre naval de la mal llamada “Armada Invencible” fue tergiversado y magnificado por los ingleses de la época, que lo vendieron como una grandiosa victoria militar sobre un enemigo muy superior. Eso sí, los que pasaron a la historia como unos héroes se cuidaron muy mucho de airear el hecho de que en Irlanda asesinaron sin más a 2.000 náufragos de la Armada, indefensos y exhaustos. En todo caso, el mito de la Armada se mantuvo como algo indiscutible durante siglos hasta prácticamente nuestros días [4]. En fin, el resultado de esta campaña de propaganda fue que buena parte de Europa asumió que el imperio católico español y su ominosa Inquisición eran depravados y crueles, y que cometían terribles atrocidades con los indios de América y con los no-católicos.

Con todo, es innegable que la intolerancia y las persecuciones existieron, y que la Iglesia ya acumulaba un largo historial de ejecuciones de paganos o de herejes desde la época de Constantino, si bien sería más exacto decir que fue el poder secular el que llevó a cabo las peores purgas y matanzas con excusas teológicas o doctrinales. Lo que está claro es que en aquellos tiempos, al estar unidos el poder religioso y el político, se podía justificar todo tipo de maniobras para obtener los fines deseados, y más aún teniendo en cuenta que los disidentes religiosos eran considerados a la vez disidentes políticos. Esto se pudo ver en la tristemente célebre cruzada contra los albigenses (los cátaros) en el siglo XIII, que en realidad fue la toma de Occitania por parte del poder real francés. De igual modo, las diversas cruzadas en Tierra Santa, bajo la excusa de retomar los Santos Lugares, tenían como meta la conquista de territorios estratégicos en Oriente. Y en ambos casos la Iglesia, que actuaba como una gran potencia más, promovió, apoyó y bendijo las operaciones militares y todos los excesos cometidos, que no fueron pocos.

En conclusión, es posible que la Inquisición no fuera tan terrible como nos han pintado habitualmente, por lo menos a la vista de las pruebas recuperadas, y que buena parte de su pésima imagen –en especial en España– se debiera a la ya mencionada propaganda en forma de leyenda negra. Ahora bien, es evidente que la alta jerarquía eclesiástica estuvo metida de lleno en asuntos terrenales, en luchas por el poder y en influencias de todo tipo, por lo menos hasta el siglo XIX. Lo que la historia nos muestra es que la Iglesia institucionalizada surgió como un aliado del poder político y que incluso todos los cismas y separaciones fueron provocados por cuestiones meramente políticas. Ello no obsta a que la Iglesia tuviera su propia opinión o sus propios métodos, lo que llevó a no pocos choques con el poder secular o incluso entre los clérigos “de base” y la jerarquía católica, algo que se ha venido repitiendo prácticamente hasta la actualidad.

© Xavier Bartlett 2018


NOTAS

[1] Sólo por ejemplificar este doble rasero, cabe citar que en América los anglosajones mataron indígenas a mansalva, los llevaron al borde de la extinción y apenas se mezclaron con ellos. Aparte, hicieron buen negocio con los esclavos en sus grandes plantaciones, donde no eran precisamente muy bien tratados. Frente a esto, las misiones españolas se mostraron más integradoras y humanitarias, y la propia Iglesia defendió los derechos de los indios. Y si bien es cierto que los españoles acabaron con muchos indígenas, la mayoría de muertes se debió a las enfermedades. Por lo demás, no hubo genocidio y sí bastante mestizaje. Y aunque es poco sabido, en las guerras de independencia de las colonias americanas a inicios del siglo XIX, la gran mayoría de indígenas tomó partido por los realistas, no por los criollos terratenientes americanos.

[2] Nombre dado al organismo continuador de la Inquisición desde 1904. En 1965 pasó a denominarse Congregación para la doctrina de la fe.

[3] Aún hoy, existe el formulismo de considerar a un rey o emperador como puesto en el cargo “por la gracia de Dios”, como si fuera una legitimación indiscutible. Véanse, por ejemplo, las monedas británicas en que junto a la efigie de la reina aparece la fórmula “D.G.” (Dei Gratia, por la gracia de Dios).

[4] Véase el artículo sobre dicho tema en este mismo blog.

lunes, 24 de septiembre de 2018

La búsqueda de Alemania de mano de obra barata inundó Europa de masas de inmigrantes musulmanes infiltrados por el terrorismo islamista


Wikileaks ha hecho público un extenso archivo de 57.934 correos electrónicos de la dirección personal de email de Berat Albayrak, yerno del presidente turco Recep Tayyip Erdogan y Ministro de Energía de este país. Tal y como La Tribuna del País Vasco ha venido informando durante los últimos días en varios reportajes, las comunicaciones intervenidas al dirigente turco revelan que “el canto de sirena alemán lanzado a millones de ciudadanos empobrecidos del mundo musulmán ha hecho que los países de Europa meridional y oriental sean invadidos por emigrantes económicamente ambiciosos”.

Un email hallado en el ordenador de Albayrak, y fechado a finales del pasado año, recuerda cómo, a finales de 2015, “Alemania empeoró la situación al declarar que aceptaría a todos los refugiados llegados de Siria”. Como era de esperar, los solicitantes de asilo que se apiñaban en los botes de la costa de Libia aumentaron exponencialmente, aunque apenas unas semanas más tarde funcionarios germanos ya estimaban que solamente el 20% de los migrantes que llegaban a su país era de Siria. La gran mayoría tenía su origen en países como Sudán, Somalia o Afganistán.

La información contenida en el ordenador de Berat Albayrak revela que, actualmente, diferentes estudios calculan entre 20 y 30 millones de personas las que estarían considerando migrar desde el diferentes países musulmanes para beneficiarse del sistema de bienestar europeo. “Aunque el gobierno alemán desea acoger a muchos migrantes, sus países vecinos, con tasas de desempleo que superan los dos dígitos, no lo hacen y, por ello, comenzaron a imponer controles fronterizos. De este modo, el sueño eurófilo de un continente sin fronteras fue pisoteado por el deseo alemán de mano de obra barata”.

De hecho, ya hay una amplia evidencia estadística de que esta "migración del bienestar" ha perjudicado significativamente a las economías europeas. En los Países Bajos, el 70% de los somalíes vive de la asistencia social, frente a sólo el 3% de los holandeses nativos y el 2% de los migrantes polacos. Según la Oficina Central de Estadísticas de Noruega, cada inmigrante no europeo que llega al país cuesta 650.000 euros a las arcas públicas durante toda su vida. “Durante los últimos 17 años, Gran Bretaña ha gastado 180.000 millones de euros en inmigrantes de fuera de la UE, en particular en el sector de la asistencia social, mientras que los trabajadores extranjeros de la UE contribuyeron con 6.600 millones de dólares a la economía británica”.

Todo esto sin contar con el evidente riesgo existente de que entre los inmigrantes se infiltren terroristas islamistas. Tal y como se recoge en un email hallado en el ordenador del Ministro de Energía de Turquía, que cita a Mike MCCaul, presidente del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes norteamericana, "desde el punto de vista de la seguridad nacional, tomo la palabra al Estado islámico (EI) cuando afirma que ‘usamos y explotamos la crisis de los refugiados para infiltrarnos en Occidente’. Eso me preocupa”.

Según datos de expertos libaneses, el 2,2% de los sirios que atestan los campos de refugiados están afiliados al EI. “En otras palabras, de los 10.000 inmigrantes que llegan a Alemania diariamente, 220 son combatientes del Estado Islámico endurecidos por la guerra, por el fanatismo y el radicalismo islamista”.

jueves, 20 de septiembre de 2018

Una filtración de Wikileaks revela la trama oculta que hizo estallar la guerra de Siria y descubre el objetivo de atraer a millones de refugiados a Europa

Recientemente, Wikileaks ha hecho público un extenso archivo de 57.934 correos electrónicos de la dirección personal de email de Berat Albayrak, yerno del presidente turco Recep Tayyip Erdogan y Ministro de Energía de este país.

Los mensajes filtrados demuestran que el Gobierno turco contrabandeó con el petróleo controlado por los terroristas islamistas del Estado Islámico en Irak y revelan cómo el Ejecutivo de Erdogan trata de acabar con la libertad de prensa en su país, castigando a los medios de comunicación críticos y tratando de manipular las redes sociales. Pero, sobre todo, analizando con detenimiento los miles de correos electrónicos de Berat Albayrak pueden extraerse informaciones cruciales para entender el origen de la guerra en Siria y para comprender las razones por las que los dirigentes de los principales países europeos se han convertido en los principales impulsores de las políticas a favor de la llegada de millones de inmigrantes y refugiados al viejo continente.

Orígenes de la guerra de Siria

En uno de los correos filtrados por Wikileaks, el analista turco Mehmet Ozhan envía a Berat un email en el que se recoge una extensa información de oil-price.com que explica cómo, en 2012, Catar se había empeñado en construir un gasoducto desde su territorio hasta Turquía a través de Siria, ya que los cataríes, que se encuentran entre los principales productores de gas del mundo, no querían dejar de perder la oportunidad de vender su preciada producción a Europa, siempre excesivamente dependiente de los suministros rusos. El presidente sirio, Bashar al Assad, entendió rápidamente que se encontraba en una posición de fuerza y decidió subir la apuesta creando un diferente diseño geoestratégico y una fuente alternativa de combustible para el oleoducto que habría de acercarse a Europa a través de Siria.

En este punto, hay que recordar que la mayoría de los países de Oriente Medio, incluyendo Siria, son musulmanes sunitas. Por el contrario, el régimen post-Hussein en Irak, diseñado por Estados Unidos, fue dominado por los musulmanes chiítas. Bashar al Assad es un musulmán alauí -un credo también chií que los sunitas de Catar y Arabia Saudí quisieran ver borrado de la faz de la Tierra-. Por este motivo, y en lugar de dar alas a un posible oleoducto Catar-Turquía, el presidente sirio firmó un acuerdo con el gobierno chiíta de Irak y otro con su vecino Irán, la mayor nación chiíta del mundo. Así nació el proyecto de oleoducto Irán-Iraq-Siria.

En un momento en el que la economía siria se encontraba absolutamente estancada, Assad ideó un plan de gasoducto alternativo que llevaría el gas iraquí a Irán y al resto de Europa. Este proyecto, además, complació a Vladimir Putin, ya que éste tenía firmado acuerdos de larga duración con Irán, un país con el que Rusia siempre se había mantenido cómodo a la hora de establecer precios para el gas. Además, es muy importante tener en cuenta que la única base militar de Rusia en el Mediterráneo se encuentra en la costa de Siria, lo que estratégicamente permitiría a Putin controlar un segundo gasoducto a Europa. Por ello, el oleoducto iraní hacia Siria rápidamente se convirtió en una prioridad para Moscú y, consecuentemente, Assad y los rusos comenzaron a moverse para paralizar el proyecto de gasoducto de Catar y para promover el plan iraní. Pero, en el camino, Bashar al Assad se había ganado unos enemigos muy poderosos…

Un correo fechado en el mes de octubre de 2015 que, según Wikileaks, fue hallado en el ordenador personal del Ministro de Energía turco, explica cómo la decisión de Assad indignó a las monarquías sunitas de Arabia Saudí y Catar que, gracias a sus compras masivas de armamento norteamericano y británico, se jactaban de tener a las potencias occidentales en un puño “para que lucharan por ellas”. Por este motivo, según este email,
“el presidente Obama y el primer ministro de Gran Bretaña, David Cameron, no tardaron en programar ataques aéreos contra Siria en un esfuerzo por derrocar a Assad. Pero, a finales de agosto de 2013, el parlamento británico votó en contra de esta acción, lo que, a su vez, ejerció una fuerte presión sobre el presidente estadounidense, quien calculó que el Congreso de Washington seguiría el ejemplo de Londres y bloquearía cualquier ataque contra Siria. Paralelamente, Rusia incrementó la apuesta moviendo sus barcos de guerra al Mediterráneo, listos para defender Siria. Los principales amigos de Arabia, Estados Unidos y Gran Bretaña, retrocedían, y fue en ese momento cuando el rey saudí decidió resolver él solo el problema de Siria”.
Tal y como se recoge en los correos electrónicos de Berat Albayrak, ministro turco de Energía y yerno de Tayyip Erdogan, publicados por Wikileaks, 
“el primer paso que dieron Arabia Saudí y Catar fue incrementar su apoyo económico a la Hermandad Musulmana, que pretendía imponer el control sunita en todos los países del Medio Oriente. Los saudíes persuadieron a los Estados Unidos para que apoyaran esta política y los grandes medios de comunicación occidentales se sumaron a esta causa al encuadrar las acciones totalitarias de los Hermanos Musulmanes bajo el benevolente paraguas de las ‘primaveras árabes’”.
“Por otro lado, Arabia Saudí también tomó otra decisión trascendental: abaratar el precio de su petróleo, lo que provocaba una grave pérdida de competitividad al petróleo ruso, impedía a Irán (beneficiada por el reciente levantamiento del embargo) reestructurar su industria del crudo, paralizaba la producción de fracking en Estados Unidos. De este modo, los saudíes castigaban a todos los implicados en el apoyo a Assad en el Gobierno sirio”.
Lo que ya se conoce como el “Berat's Box”, la más importante filtración de correos electrónicos de un alto cargo del Gobierno turco que ha tenido lugar hasta la fecha, también explica cómo Catar y Arabia Saudí han sido claves en el fomento y la financiación de grupos terroristas musulmanes sunitas en Irak y Siria, incluyendo, por supuesto, el autodenominado Estado Islámico (EI).

Oleadas de inmigrantes hacia Europa



Los documentos exponen como el EI ha sido ampliamente financiado por donantes de Arabia Saudí y Qatar, “pero no controlado por ellos”. De hecho, los líderes del Estado Islámico, en sus diferentes ramas, buscan ingresos que les permitan avanzar por delante de los líderes de las ramas rivales y obtener independencia política de Arabia Saudí. En el norte de Irak, por ejemplo, manejan las refinerías de petróleo que toman para obtener ganancias. Pero, por el contrario, en Libia destruyen las refinerías como si éstas fueran una ofensa hacia Dios. La rama libia del EI prefiere el dinero fácil del contrabando de personas, ya que “las rutas de tráfico de personas establecidas también les sirven para proyectar combatientes a todo el mundo”.
“La estrategia es clara: el Estado Islámico provoca el caos en Siria, genera una grave crisis humanitaria para que los refugiados huyan y el propio Estado Islámico, generalmente a través de Libia, ofrece a estos refugiados, entre los que introduce a sus terroristas, una ruta hacia Europa”.
Para completar el cuadro, y según se revela en el correo electrónico en poder de Berat Albayrak que incluye un análisis realizado por la web oil-price.net, 
“no es una coincidencia que en este punto, Alemania, de repente, decidiera ofrecer recompensas de bienestar muy generosas a cualquier inmigrante ilegal que pudiera llegar, a través del Mediterráneo, desde la costa de Libia a las islas italianas. Alemania necesita mano de obra de trabajadores huéspedes de los países más pobres para mantener sus productos competitivos”.
El analista de oil-price.net que envía su trabajo al ministro de Energía turco ironiza, además, señalando que 
“la capacidad de Alemania para seguir exportando con una economía de altos salarios es aclamada por el Gobierno germano como un homenaje al sistema educativo alemán. Pero, en realidad, entre bastidores, el gobierno alemán sabe muy bien que su economía de salarios bajos, de alto rendimiento, es un tributo al sistema educativo turco. El gobierno alemán ha permitido la migración sin restricciones desde Turquía desde los primeros años ochenta del pasado siglo. Las ambiciones de salarios bajos de los obreros turcos emigrantes socavaban las facultades de negociación de los sindicatos alemanes. Los trabajadores alemanes tenían que mantener sus demandas salariales bajas para evitar que sus trabajos fueran entregados a la mano de obra no calificada turca. Pero el resurgir económico de Turquía en los últimos años ha hecho que el flujo de mano de obra barata hacia Alemania se secara. Y, por ello, el Ejecutivo de Angela Merkel trabaja insistentemente para que millones de inmigrantes lleguen al país a ocupar puestos de trabajo de sueldos bajos con los que ayudar a solventar las presiones inflacionarias…"

Fuente.

lunes, 10 de septiembre de 2018

El oncólogo español José Baselga ocultó que cobró tres millones de las farmacéuticas


El director del prestigioso Memorial Sloan Kettering de Nueva York promocionó en sus artículos los resultados de varias empresas del sector

El oncólogo más famoso de España, José Baselga, director médico de uno de los principales centros clínicos contra el cáncer a nivel mundial, el Memorial Sloan Kettering Cancer Center de Nueva York, 'olvidó' mencionar los conflictos de intereses que tenía con la industria farmacéutica cuando se refería a sus ensayos clínicos o nuevos fármacos. Por ejemplo, en la reunión anual de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica en Chicago de 2017, Baselga promocionó los resultados de dos ensayos clínicos patrocinados por Roche que otros expertos habían considerados «decepcionantes».

Baselga defendió cambiar un tratamiento -con el medicamento Herceptin- por otro que incluyera uno de Roche, más caro -el fármaco Perjeta-. Calificó como «raras» y «extrañas» las conclusiones contrarias a la suya. Pero con el tiempo, se vieron los malos resultados y las acciones de Roche cayeron el 5%. También calificó de «increíblemente emocionantes» los resultados de los ensayos con otro medicamento de Roche -Taselisib-, con lo que contrarrestaba sus altos efectos secundarios.

Sin embargo, Baselga omitió advertir un detalle. Roche y otras ocho compañías del sector le habían pagado al menos tres millones de euros (3,5 millones de dólares) desde 2013, facturados como «consultoría» o por la compra de acciones. Así lo revela una investigación periodística realizada por 'ProPublica' y 'The New York Times': «El doctor Baselga no siguió las reglas de divulgación financiera establecidas por la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer (AACR, por sus siglas en inglés). También ocultó los pagos que recibió de compañías relacionadas con la investigación del cáncer en sus artículos publicados en la revista 'Cancer Discovery', de la que era editor en jefe». Otros textos aparecieron en las reputadas 'The New England Journal of Medicine' y 'The Lancet'.

Los artículos médicos resultan determinantes para la industria. «La investigación en etapas iniciales a menudo tiene peso financiero porque ayuda a las empresas a decidir si seguir adelante con un producto», explica el 'New York Times'. Otro ejemplo: en 2015, Baselga publicó un texto sobre un medicamento de Roche -Zelboraf- y, «a pesar de sus lazos financieros, declaró que no tenía 'nada que revelar'», afirmaron Charles Ornstein, editor de 'ProPublica', y Katie Thomas, reportera del 'NYT'.

En un análisis de cinco años de publicaciones de Baselga, un centenar de artículos, determinaron que el 87% ocultaba el «conflicto potencial». Una cifra que Baselga, quien no desmintió su relación con «al menos una docena de compañías» biomédicas pero se negó a proporcionar cifras, redujo a 17 y anunció que serían corregidos. «Se trata de textos de alta calidad que informan sobre ensayos clínicos importantes que ayudaron a una mejor comprensión de los tratamientos contra el cáncer», respondió Baselga al 'NYT'. «Reconozco que ha habido inconsistencias, pero eso es lo que es (...) y está muy lejos de comprometer mis responsabilidades como médico, científico y líder en la investigación clínica».

Promiscuidad científica
El reportaje indica que Baselga «ha sido de la junta directiva de al menos seis compañías desde 2013, puestos que le han requerido asumir una responsabilidad fiduciaria para proteger los intereses de esas compañías, incluso mientras ha supervisado las operaciones médicas del centro oncológico». Desde esa fecha ha sido «consultor remunerado» de Novartis, Roche, Genentech, Eli Lilly y AstraZeneca; y directivo o asesor de una docena de 'startup' relacionadas. Además es fundador de dos empresas del sector, Mosaico Biomédico y Tango Therapeutics, y actualmente es miembro de la junta directiva de la biofarmacéutica Bristol-Myers Squibb y director de la empresa de equipos de radiación Varian Medical Systems. «Las extensas relaciones corporativas del doctor Baselga, y su frecuente falta de divulgación, ilustran cuán permeables son las fronteras entre la investigación académica y la industria, y la relación con las revistas médicas y las sociedades profesionales encargadas de vigilarlas, que son las que imponen la política informativa», señala el 'NYT'.

Al no revelar los conflictos de interés a los que estaba obligado por la normativa norteamericana, Baselga, que cobra un sueldo de 1,2 millones de euros anuales en el Memorial Sloan Kettering, según el 'NYT', no se expone a graves sanciones. La máxima dispuesta por la AACR sería de tres años sin publicar artículos, algo que todavía no se ha impuesto a ningún investigador. La honestidad a la hora de declarar los conflictos de interés no se supervisa y el honor no suele pesar más que el dinero. Según un estudio de 'JAMA Oncology' citado por 'NYT', un tercio de los autores de ensayos sobre cáncer no informaron sobre los pagos que recibieron de los patrocinadores de sus investigaciones.



martes, 28 de agosto de 2018

La 5ª columna en Rusia

The Saker

Tras la re-designación de Medvedev y su más o menos remodelado gobierno, la opinión pública en Rusia y en el extranjero se dividió sobre si esto era una buena señal de continuidad y unidad entre los líderes rusos o si esto era una confirmación de que había una 5ª columna dentro del Kremlin trabajando contra el presidente Putin e intentando imponer políticas neoliberales y pro-occidentales al pueblo ruso. Hoy quiero echar un vistazo rápido a lo que está sucediendo dentro de Rusia porque creo que la política exterior rusa está todavía predominantemente controlada por lo que yo llamo los “soberanos euroasiáticos” y que para detectar las actividades de los tipo “integracionistas atlánticos” necesito ver lo que está sucediendo dentro de Rusia.

La 5ª columna rusa y sus típicas operaciones

Primero, quiero comenzar compartiendo con ustedes un breve video, traducido por la Comunidad Saker, de uno de los analistas rusos más astutos, Ruslan Ostashko, que se pregunta cómo es que una estación de radio rabiosamente pro-occidental y vociferantemente anti Putin llamada “Ekho Moskvy” (“eco de Moscú”), logra no sólo eludir la legislación rusa normal, sino que incluso obtiene dinero del gigante del gas Gazprom, que es propiedad mayoritaria del estado ruso.



Ekho Moskvy también es tan pro-israelí que se ganó el apodo de “Ekho Matsy” (Ekho Moskvy significa “Eco de Moscú”, mientras que “Ekho Matsy” significa “Eco del Matzo”). Huelga decir que la radio tiene el apoyo total e inquebrantable de la Embajada de los Estados Unidos. No sería una exageración decir que Eco de Moscú sirve como una incubadora para periodistas rusofóbicos y que la mayoría de los periodistas liberales pro-occidentales en los medios rusos han estado, en un momento u otro, asociados con este equipo de propaganda. A pesar de esto o, más exactamente, debido a esto, Eco de Moscú ha estado en bancarrota desde hace bastante tiempo, y sin embargo, sigue existiendo. Sólo escucha las explicaciones de Ostashko (y asegúrate de presionar el botón ‘cc’ para ver los subtítulos en inglés):

Interesante, ¿no? El gigante estatal Gazprom está haciendo todo lo posible para mantener a Eco de Moscú a flote y por encima de la ley. ¡De hecho, Gazprom ha estado financiando a Eco de Moscú durante años! Según la Wikipedia hiperpolíticamente correcta: “desde 2005, Eco de Moscú es propiedad mayoritaria de Gazprom Media, que posee el 66% de sus acciones”. Si Gazprom es propiedad mayoritaria del estado ruso, y Eco de Moscú es propiedad mayoritaria de Gazprom, ¿no significa eso que Eco de Moscú está financiado básicamente por el Kremlin? La realidad es aún peor, como señala Ostashko, Eco de Moscú es el caso más visible, pero hay bastantes medios de comunicación pro-occidentales en Rusia que están financiados, directa e indirectamente, por el estado ruso.

Así que déjame hacerte una simple pregunta: ¿de verdad crees que Ostashko está mejor informado que las autoridades rusas, incluido el propio Putin?

¡Por supuesto no! Entonces, ¿qué está pasando aquí?

Antes de intentar responder esta pregunta, veamos otra noticia interesante de Rusia, el reciente artículo “la reforma de pensiones como una herramienta de quinta columna para derrocar a Putin” (título original “Acerca de un sistema de pensiones justo”), de Mikhail Khazin, traducido por Ollie Richardson y Angelina Siard del blog de StalkerZone (y publicado de manera cruzada aquí y aquí). Por favor, lea el artículo completo, ya que arroja una luz muy interesante sobre lo que ha estado haciendo el gobierno de Medvedev desde que volvió a ser nombrado. Lo que quiero citar aquí son las conclusiones de Mikhail Khazin:
En otras palabras, toda esta reforma es “frankpoppycock” (tonterías. Nota del traductor), una broma política destinada a destruir las relaciones entre el pueblo (sociedad) y las autoridades. El objetivo específico de esto es derrocar a Putin, ya que a nuestros liberales sus socios principales del proyecto global “occidental” les han ordenado que lo hagan. Y es precisamente así que deberíamos tratar esta reforma. No tiene relación con las reformas económicas, ni es bueno, ni malo. ¡Esto no es una reforma económica, sino un complot político! Y es desde aquí que tenemos que proceder.
Habiendo explicado lo que realmente está sucediendo, Khazin luego continúa diciendo abiertamente cómo tal operación es posible:
Ahora respecto de los medios de comunicación. Debe entenderse que entre fines de la década de los 90 y comienzos de la década del 2.000 prácticamente todos los medios no liberales murieron. Completamente. Y, por supuesto, prácticamente todos los periodistas no liberales definitivamente murieron (sólo quedan unas pocas docenas de mastodontes de los tiempos del socialismo). Y los jóvenes que crecieron desde las facultades de periodismo son en general totalmente liberales. Fueron un poquitín reprimidos a mediados de la década de 2.000, pero después de la llegada de Medvedev al cargo de presidente, ellos volvieron a florecer. Pero luego comenzó el ataque del Estado contra todo lo que no refleja “las políticas del partido y el gobierno”. Y entonces sucedió que ahora hay muchas publicaciones “patrióticas” en Rusia que emplean principalmente periodistas liberales. Una vista encantadora. ¡Estos periodistas (en total acuerdo con las ideas de Lenin sobre que no han leído) consideran que su principal tarea es apoyar a “los suyos”, por ejemplo, los financistas liberales, Nemtsov, Navalny y demás, y mancillar al “maldito KayGeeBee”! Y es en esto en lo que están involucrados, lo que significa que, propagandizando lo más posible las políticas del gobierno, irritan a la población de manera óptima al usar la persona de Putin. Cada vez es más necesario representar una historia desagradable (cómo murió un anciano en el camino al policlínico o al hospital, cómo se llevaron a los niños de una familia grande, cómo un funcionario o un sacerdote golpea a una mujer embarazada y/o niños menores con su elegante automóvil), para explicar que esto no es justamente el resultado de las políticas del poder liberal, sino la falla concreta del Presidente, que pone en sus puestos a los propios ministros y agentes de la ley que alientan todo esto.
Sorprendente, ¿no? Este es un intento de derrocar a Putin y está cubierto por la (pseudo) prensa patriótica. ¿Qué hay del propio Putin? ¿Por qué él no toma medidas? Khazin incluso explica que:
Por supuesto, el presidente es culpable, en primer lugar, porque entiende que si comienza a limpiar este “establo de Augías“, entonces se verá obligado a derramar sangre, porque no devolverán voluntariamente sus privilegios. Pero lo más importante, y esta es la esencia: la élite liberal rusa se propuso hoy la tarea política de eliminar a Putin. Por qué decidió hacer esto es una pregunta interesante: si el propio Putin y un liberal son carne de carne, entonces esta tarea es estúpida y sin sentido. Por no mencionar suicida. Pero si él no es liberal (probablemente sea correcto decir que no es un liberal político) entonces, por supuesto, esta actividad tiene sentido. Pero, al mismo tiempo, por razones puramente de propaganda, porque la gente odia a los liberales, es necesario colgarle la etiqueta de liberal político.
Ahora conectemos todos los puntos: aquí hay una facción pro-occidental (en realidad, controlada por Occidente) dentro del gobierno que está financiando a aquellos que intentan derrocar a Putin haciéndolo impopular en el público ruso en general (público que se opone abrumadoramente a las políticas económicas “liberales” y que desprecia a las élites liberales rusas) al forzarlo constantemente a políticas económicas liberales que claramente no le gustan (se declaró categóricamente contrario a tales políticas en 2005) y los llamados “medios patrióticos” lo están cubriendo promocionadamente. Y Putin no puede cambiar esto sin derramar sangre.

Pero déjenme suponer, en beneficio de la argumentación, que Putin es realmente un liberal de corazón y que cree en el tipo de economía del “Consenso de Washington“. Incluso si este fuera el caso, seguramente debe ser consciente de que el 92% de los rusos se oponen a esta así llamada “reforma”. Y mientras el portavoz presidencial, Dmitri Peskov, declaró que el propio Putin no estaba asociado con este plan, la verdad es que este proceso también perjudica su imagen política con el pueblo ruso y los movimientos políticos. Como resultado directo de estos planes, el Partido Comunista de Rusia está lanzando un referéndum contra este proyecto, mientras que el partido “Rusia Justa” ahora está recogiendo firmas para despedir a todo el gobierno. Claramente, se está gestando una lucha política de proporciones monumentales y la oposición interna a Putin, tradicionalmente bastante renga (estoy hablando de los principales movimientos y partidos políticos, no pequeñas “ONGs” apoyadas por la CIA y/o Soros) está ahora transformándose en una clase de oposición mucho más determinada. Predije eso hace aproximadamente un mes cuando escribí que:
“Es bastante claro para mí que un nuevo tipo de oposición rusa se está formando lentamente. Bueno, siempre existió, de verdad, estoy hablando de personas que apoyaron a Putin y la política exterior rusa y que no simpatizaron con Medvedev y las políticas internas rusas. Ahora la voz de aquellos que dicen que Putin es demasiado blando en su postura hacia el Imperio sólo se fortalecerá. Al igual que las voces de aquellos que hablan de un grado verdaderamente tóxico de nepotismo y mecenazgo en el Kremlin (una vez más, Mutko es el ejemplo perfecto). Cuando tales acusaciones vinieron de rabiosos pro-occidentales liberales, tuvieron muy poca tracción, pero cuando provienen de políticos patrióticos e incluso nacionalistas (Nikolai Starikov, por ejemplo) comienzan a tomar una dimensión diferente. Por ejemplo, mientras el bufón de la corte Zhirinovskii y su partido LDPR apoyaron lealmente a Medvedev, los partidos Comunista y Rusia Justa no lo hicieron. A menos que la tensión política en torno a figuras como Kudrin y Medvedev se resuelva de alguna manera (¿tal vez un escándalo oportuno?), podríamos ser testigos del crecimiento de un verdadero movimiento de oposición en Rusia, y no uno dirigido por el Imperio. Será interesante ver si las calificaciones personales de Putin comenzarán a disminuir y lo que tendrá que hacer para reaccionar ante la aparición de una oposición tan real”.
Aquellos que negaron con vehemencia que haya un problema real con la 5ª columna dentro del Kremlin van a tener un doloroso llamado de atención cuando se den cuenta de que gracias a las acciones de estos “liberales” gradualmente está surgiendo una oposición patriótica, no tanto contra Putin mismo sino en contra de las políticas del gobierno de Medvedev. ¿Por qué no contra Putin?

Porque la mayoría de los rusos siente instintivamente lo que está sucediendo y comprende no sólo la dinámica anti-Putin en el trabajo del día a día, sino también cómo y por qué se creó esta situación. Además, a diferencia de la mayoría de los occidentales, la mayoría de los rusos recuerda lo que sucedió en los cruciales y formativos años 90.

Las raíces históricas del problema (resumen muy aproximado)

Todo comenzó a finales de la década de 1980 cuando las élites soviéticas se dieron cuenta de que estaban perdiendo el control de la situación y que había que hacer algo. Para resumir realmente lo que hicieron, diría que estas élites primero dividieron el país en 15 feudos individuales, cada uno dirigido por una pandilla compuesta de estas élites soviéticas, luego agarraron sin piedad todo aquello de valor, se convirtieron en multimillonarios y ocultaron su dinero en Occidente. Ser fabulosamente rico en un país completamente arruinado les dio un poder político y una influencia fantásticos para explotar aún más y robar al país todos sus recursos. Rusia misma (y las otras 14 ex repúblicas soviéticas) sufrió una pesadilla indescriptible comparable a una gran guerra y en la década de 1990 Rusia casi se rompió en muchas piezas más pequeñas (Chechenia, Tartaristán, etc.). Para entonces, Rusia estaba ejecutando servilmente todas las políticas económicas recomendadas por una miríada de “asesores” estadounidenses (cientos de ellos con oficinas dentro de las oficinas de muchos ministerios clave y varias agencias estatales, al igual que hoy en Ucrania), adoptó una Constitución redactada por elementos pro-estadounidenses, y todas las posiciones clave en el Estado estaban ocupadas por lo que sólo puedo llamar agentes occidentales. En la parte superior, el presidente Yeltsin estaba predominantemente ebrio mientras el país era dirigido por 7 banqueros, los así llamados “oligarcas” (6 de los cuales eran judíos): los “Semibankirshchina“.

Este es el momento en que los servicios de seguridad rusos engañaron a estos oligarcas para que creyeran que Putin, que tiene un título en derecho y que había trabajado para el alcalde (muy liberal) de San Petersburgo (Anatolii Sobchack), era sólo un burócrata insignificante que restauraría una apariencia de orden sin representar una amenaza real para los oligarcas. La estratagema funcionó, pero las élites empresariales exigieron que “su” tipo, Medvedev, se pusiera a cargo del gobierno para preservar sus intereses. Lo que pasaron por alto fueron dos cosas: Putin era un oficial verdaderamente brillante de la élite del Primer Directorado General (Inteligencia Extranjera) de la KGB y un verdadero patriota. Además, la Constitución, que fue aprobada para apoyar el régimen de Yeltsin, ahora podría ser utilizada por Putin. Pero más que cualquier otra cosa, nunca predijeron que un hombre pequeño con un traje ajustado se transformaría en uno de los líderes más populares del planeta. Como he escrito muchas veces, mientras que la base de poder inicial de Putin estaba en los servicios de seguridad y las fuerzas armadas, y aunque su autoridad legal se deriva de la Constitución, su poder *real* proviene del inmenso apoyo que tiene del pueblo ruso que, por primera vez en mucho tiempo, sintió que el hombre en la cima realmente representaba sus intereses.

Putin hizo lo que Donald Trump pudo haber hecho tan pronto como entró a la Casa Blanca: limpió la casa. Comenzó por abordar de inmediato a los oligarcas, puso fin a la Semibankirshchina y detuvo la exportación masiva de dinero y recursos fuera de Rusia. Luego procedió a reconstruir la “vertical del poder” (el control del Kremlin sobre el país) y comenzó a reconstruir toda Rusia desde las fundaciones (regiones) hacia arriba. Pero aunque Putin fue tremendamente exitoso, simplemente no pudo luchar en todos los frentes al mismo tiempo y ganar.

A decir verdad, eventualmente ganó la mayoría de las batallas que eligió para pelear, pero algunas batallas simplemente no las pudo librar, no por falta de coraje o voluntad de su parte, sino porque la realidad objetiva es que Putin heredó una sistema extremadamente malo completamente controlado por algunos enemigos extremadamente peligrosos. Recuerda las palabras de Khazin más arriba: “si comienza a limpiar este ‘establo de Augías’, entonces se verá obligado a derramar sangre, porque no devolverán voluntariamente sus privilegios”. Entonces, de una manera típicamente Putin, hizo una serie de ofertas.

Por ejemplo, aquellos oligarcas que aceptaron dejar de inmiscuirse en la política rusa y que, de ahora en adelante, pagarían impuestos y cumplirían la ley, no serían encarcelados ni expropiados: a los que recibieron el mensaje se les permitió continuar trabajando como empresarios normales (Oleg Deripaska) y aquellos que no lo hicieron fueron encarcelados o exiliados (Khodorkovski, Berezovski). Pero si miramos justo por debajo del nivel de estos conocidos y notorios oligarcas, lo que encontramos es como un “pantano” mucho más profundo (para usar la expresión estadounidense): una clase completa de personas que hizo su fortuna en la década de 1990, que es ahora extremadamente influyente y controla la mayoría de las posiciones clave en la economía, las finanzas y los negocios, y los cuales detestan y temen a Putin. Incluso tienen sus agentes dentro de las fuerzas armadas y los servicios de seguridad porque su arma de elección es, por supuesto, la corrupción y la influencia. Y, por supuesto, tienen personas que representan sus intereses dentro del gobierno ruso: prácticamente todo el “bloque económico” del gobierno de Medvedev.

¿Es realmente sorprendente que estas personas también tengan sus representantes pagados en los medios de comunicación rusos, incluidos los llamados medios “pro-rusos” o “patrióticos”? (He estado advirtiendo sobre esto desde al menos 2015).

Al igual que en Occidente, en Rusia los medios de comunicación dependen, primero y sobre todo, del dinero. Los grandes intereses financieros son muy buenos para usar los medios de comunicación para promover su agenda, negando u ofuscando algunos temas, mientras empujan a otros. Esta es la razón por la que a menudo vemos a los medios rusos respaldando las políticas OMC/BM/FMI/ etc., sin criticar nunca a Israel o, Dios no lo quiera, propagandistas rabiosamente pro-israelíes en la televisión principal (tipos como Vladimir Soloviev, Evgenii Satanovsky, Iakov Kedmi, Avigdor Eskin y muchos otros). Éstos son los mismos medios de comunicación que con gusto criticarán a Irán y Hezbolá, pero nunca se preguntarán por qué los principales canales de televisión rusos están emitiendo propaganda pro-israelí a diario.

Y, por supuesto, todos repetirán mántricamente el mismo canto: “¡no hay una 5ª columna en Rusia! ¡¡Ninguna!! ¡¡Nunca!!”

Esto no es diferente de los medios corporativos pagados en los Estados Unidos, que niegan la existencia de un “Estado profundo” o del “Lobby Israelí” de los Estados Unidos.

Y, sin embargo, muchas (¿la mayoría?) personas en los Estados Unidos y Rusia se dan cuenta casi a nivel intelectual de que se les está mintiendo y que, en realidad, un poder hostil está gobernando sobre ellos.

Las opciones de Putin y los posibles resultados

Tristemente, en los Estados Unidos, Trump resultó ser un desastre que cedió totalmente ante los neoconservadores y sus demandas. En Rusia, la situación es mucho más compleja. Hasta ahora, Putin ha evitado hábilmente asociarse con los integracionistas atlánticos. Además, las mayores crisis de la última década se asociaron con problemas de política exterior y aún están controladas por los soberanos euroasiáticos. Finalmente, aunque el gobierno ruso claramente cometió algunos errores o promovió algunas políticas impopulares (como la reforma de salud, por ejemplo), también tuvo sus innegables éxitos. En cuanto a Putin, continuó consolidando su poder y gradualmente eliminó a algunas de las personas más notorias de sus posiciones. En teoría, Putin podría haber arrestado a la mayoría de los principales integracionistas atlánticos por cargos de corrupción, pero a menos que participe en una sangrienta y masiva purga, no puede deshacerse de toda una clase social que no sólo es grande sino poderosa.

Algunos de mis contactos en Rusia esperaban una purga de integracionistas atlánticos justo después de las elecciones. La lógica aquí era “ya es suficiente” y, una vez que Putin obtuviera un fuerte mandato del pueblo, finalmente sacaría a Medvedev y su pandilla del Kremlin y los reemplazaría con patriotas populares. Eso obviamente no sucedió. Pero si este programa de reforma de las pensiones sigue provocando protestas o si estalla una gran guerra en el Medio Oriente o en Ucrania, las fuerzas pro-occidentales dentro del Kremlin estarán bajo una gran presión para ceder aún más el control del país a los soberanos euroasiáticos.

Putin es un hombre excesivamente paciente y, al menos hasta ahora, ha ganado la mayoría, si no todas, sus batallas. No creo que nadie pueda predecir con certeza cómo se desarrollarán las cosas, pero lo cierto es que intentar entender a Rusia sin ser consciente de los conflictos internos y los intereses de los grupos que luchan por el poder es inútil. En su historia de 1000 años, los enemigos internos siempre han sido mucho más peligrosos para Rusia que los externos. Es poco probable que esto cambie en el futuro.