Solzhenitsyn

“Los dirigentes bolcheviques que tomaron Rusia no eran rusos, ellos odiaban a los rusos y a los cristianos. Impulsados por el odio étnico torturaron y mataron a millones de rusos, sin pizca de remordimiento… El bolchevismo ha comprometido la mayor masacre humana de todos los tiempos. El hecho de que la mayor parte del mundo ignore o sea indiferente a este enorme crimen es prueba de que el dominio del mundo está en manos de sus autores“. Solzhenitsyn

Izquierda-Derecha

El espectro político Izquierda-Derecha es nuestra creación. En realidad, refleja cuidadosamente nuestra minuciosa polarización artificial de la sociedad, dividida en cuestiones menores que impiden que se perciba nuestro poder - (La Tecnocracia oculta del Poder)

viernes, 11 de septiembre de 2009

Entendiendo a nuestras élites psicópatas

por Andrew M. Lobaczewski
traducción de Adela Kaufmann
versión original
del Sitio Web Ponerology
PONEROLOGÍA – EL ESTUDIO DEL MAL
“En la opinión del autor, la Ponerología se revela a sí misma como una nueva rama de la ciencia, nacida de la necesidad histórica y las realizaciones más recientes de la medicina y la psicología. A la luz de un lenguaje objetivo, natural, estudia los componentes causales y procesos de la génesis del mal, sin importar el último alcance social. Podemos procurar analizar estos procesos ponerogénicos, los cuales han dado realce a la injusticia humana, armados con el conocimiento apropiado, particularmente en el área de la psicopatología. En repetidas ocasiones, como descubrirá el lector, en tal estudio, nosotros nos encontramos con los efectos de factores patológicos cuyos portadores son gente caracterizada por un cierto grado de varias desviaciones o defectos psicológicos.”
(Lobaczewski, 42)
Con muy pocas excepciones a través de las edades, las discusiones sobre filosofía moral – el estudio de la conducta correcta – han fallado en investigar sistemáticamente el origen, naturaleza y, por supuesto el curso del mal de una manera libre de imaginaciones supernaturales. El Mal fue a menudo considerado como algo que debía sufrirse y aguantarse en vez de algo que podría ser comprendido y eliminado con medidas racionales.

Y – tal como lo demuestra Lobaczewski – el origen del mal realmente yace fuera de los límites del punto de vista convencional del mundo, dentro del cual las anteriores investigaciones morales y exploraciones literarias fueron conducidas. El Mal requiere un acercamiento verdaderamente moderno y científico para descubrir sus secretos.

Este acercamiento es llamado “ponerología”, el estudio del mal, del griego “poneros” = el mal.

El manuscrito original para este libro fue a la hoguera minutos antes de una incursión en la Polonia comunista. La segunda copia, dolorosamente reensamblada por científicos trabajando bajo imposibles condiciones de violencia y represión, fue enviado vía courrier al Vaticano. El recibo del mismo nunca fue reconocido – el manuscrito y toda la valiosa información se perdieron.

En 1984, la tercera y última copia fue escriba de memoria por el último sobreviviente de los investigadores originales: Andrew Lobaczewski.
Zbigniew Brzezinski bloqueó su publicación.

Después de medio siglo de supresión, este libro está finalmente disponible.

Ponerología Política es chocante en sus descripciones clínicamente parcas de la verdadera naturaleza del mal. Es conmovedor en sus pasajes más literarios que revelan el inmenso sufrimiento experimentado por los investigadores, contaminados o destruidos por la enfermedad misma que estaban estudiando.

La Ponerología Política es un estudio de los fundadores y partidarios de regimenes políticos opresivos. El acercamiento de Lobaczewski analiza los factores comunes que conllevaron a la propagación de la inhumanidad del hombre al hombre. La moralidad y el humanismo no pueden resistir por mucho tiempo las depredaciones de este mal.

El conocimiento de su naturaleza – y su efecto insidioso sobre ambos individuos y grupos – es solamente el antídoto.

PSICÓPATAS: CASI HUMANOS
INTRODUCCIÓN
“La experiencia ha enseñado al autor que el mal es similar en naturaleza a la enfermedad, auque posiblemente más complejo y elusivo para nuestro entendimiento. Su génesis revela muchos factores patológicos, especialmente psicopatológicos, en carácter, cuya esencia, la medicina y la psicología ya han estudiado… [Una] comprensión de la esencia y génesis del mal generalmente usa información de [biología, medicina y psicología]. Solo una reflexión filosófica es insuficiente.”
(Lobaczewski, 98)
Como un hombre daltónico incapaz de distinguir el rojo del verde, una pequeña minoría de la población humana no experimenta ni comprende completamente el rango normal de las emociones humanas. Y como aquellos daltónicos que pudieran encubrir su condición usando las palabras correctas mientras no están entendiendo su significado (por ejemplo, la luz de color que está arriba es “roja”, la de abajo es “verde”) – así, esta minoría encubre su condición utilizando señales de emociones exteriores (expresiones faciales, exclamaciones, lenguaje corporal).

Sin embargo, ellos realmente no experimentan la emoción en cuestión.

Su engaño es revelado en el laboratorio, donde ellos responden a palabras como MUERTE, CÁNCER, ENFERMEDAD, como si fuesen DÍA, CREMA o PAPEL. Ellos carecen de la habilidad para comprender el “golpe” emocional que contienen ciertas palabras. Ellos usan las reacciones emocionales de otros como pistas, y ajustan su comportamiento para retratar el comportamiento ‘emocional’ correcto.
(Hare, 129-30)

Estos individuos son conocidos como psicópatas.

Ellos no solamente no sienten dolor por otros, ellos a menudo parecen causar dolor a otros deliberadamente. Lobaczewski se refiere a este desorden como una “psicopatía esencial” para distinguirlos de otros con déficits en su dotación genética/instintiva, la psicopatía esencial siendo la más severa y perturbadora.

Muchos individuos supuestamente “antisociales” adquieren características similares en el curso de su vida, ya sea causado por daño cerebral a ciertas áreas del cerebro, o funcionalmente, por el contacto cercano e influencia por tales individuos. Lobaczewski denomina a tales individuos caracteopáticos. La extensa mayoría de ambos grupos no puede cambiar.

Los actos que nosotros llamamos malvados (especialmente a nivel macro social) pueden ser rastreados hacia atrás a esta minoría irregular de seres humanos y a los efectos de sus acciones en su familia, amigos y sociedad.
...
PSICOPATÍA ESENCIAL
“Los psicópatas son predadores sociales que encantan, manipulan y despiadadamente recorren su camino a través de la vida, dejando un amplio rastro de corazones rotos, expectativas destruidas y bolsillos vacíos. Totalmente careciendo de consciencia y sentimientos para otros, egoístamente toman lo que desean y hacen lo que quieren, violando las normas sociales y expectativas sin el menor sentido de culpa o arrepentimiento. Sus desconcertadas víctimas desesperadamente se preguntan, ‘¿Quienes son estas personas? ‘¿Que es lo que las hace ser como son’? ‘¿Cómo podemos protegernos?’”
(Hare, xi)
Los psicópatas tienen lo que se necesita para defraudar, estafar y engañar a otros. Ellos tienen facilidad de conversación, son encantadores, seguros de sí mismos, tienen facilidad para situaciones sociales, mantienen la calma bajo presión, no se desconciertan por la posibilidad de ser descubiertos, y son totalmente despiadados.”
(Hare 121)
Una típica descripción de un psicópata, de un artículo sobre el criminal más notorio de Canadá, Clifford Olson:
“El era un hombre violento con un genio que se disparaba con cualquier pequeñez. Per también podía ser encantador, de suave lenguaje cuando trataba de impresionar a las personas… Olson era también un conversador compulsivo … El es un suave conversador, tiene el don de la labia … Siempre estaba contando grandezas … El hombre era un gran mentiroso … El siempre quería probar los límites de la gente. Quería ver hasta donde podía llegar antes de que usted le protestara … El era un manipulador … Olson era un parlanchín charlatán … Después de un tiempo nosotros aprendimos a no creerle nada de lo que decía porque decía tantas mentiras. … Jamás mostró ninguna culpa o remordimiento por sus depredaciones; por el contrario, él continuamente se queja por el tratamiento por parte de la prensa, el sistema penitenciario y la sociedad”.
(Citado por Hare, 133)
Durante su juicio el posó dramáticamente para las cámaras y mientras estuvo en la cárcel incluso les escribió a numerosos departamentos de criminología ofreciendo ayuda para comenzar un curso dedicado a estudiarlo a él.

La psicopatía esencial se extiende desde apenas perceptible (“Psicopatía subclínica”) a reconocible diagnosticable por profesionales (“Plena manifestación clínica”). El anterior juega el papel principal en el fenómeno macrosocial, mientras el último (acerca del cual Cleckley escribió su libro La Máscara de Cordura -- The Mask of Sanity - y de la cual Charlie Carewe en la novela de Mary Astor, El Increíble Charlie Carewe - The Incredible Charlie Carewe - es el ejemplo) no logran evitar frecuentes períodos en prisiones o instituciones mentales, a menudo rotando entre ambos.

Con aquellos que logran mantener sus máscaras de cordura más consistentemente en su búsqueda de poder, y quienes son, así, más exitosos en sus esfuerzos, se trata en el libro Serpientes en Trajes (Snakes in Suits) de Paul Babiak y Robert Hare.

PRINCIPALES RASGOS
“Los psicópatas están generalmente muy satisfechos con ellos mismos y con su paisaje interno por muy triste y desolado como pueda parecerles a los observadores exteriores. No ven nada malo con ellos mismos, experimentan poca miseria personal, y encuentran su comportamiento racional, que vale la pena y satisfactorio; ellos nunca miran hacia atrás con arrepentimiento o hacia delante con preocupación. Ellos se perciben a si mismos como seres superiores en un mundo hostil de perro que come perro en el cual otros son competidores por el poder y los recursos. Los psicópatas sienten que es legítimo manipular y engañar a otros para obtener sus “derechos”, y sus interacciones sociales están planeadas para maniobrar hacia fuera la malevolencia que ven en otros.”
(Hare, 195)
1. Locuacidad: El rasgo más notable de la psicopatía esencial es un torrente de locuacidad, fácilmente mezclando verdades y ficción. Sin sentir culpa alguna, ellos sin ningún esfuerzo desvían la atención de previas mentiras con más mentiras. Ellos pueden hablar durante horas en un extremo y aparecer extremadamente informados en cuanto a cualquier número de temas. Sin embargo, tienden a ignorar lo que es considerado como temas importantes, y evitarán hablar de valores abstractos y sensaciones desconocidas para ellos. Si uno llega a hablar de tales cosas, surgen anomalías.

En un momento, un psicópata puede estar hablando de su amor profundo por su madre, el prójimo, de cómo una mujer que conoció de niño fue la mujer que el más amó, ¡aun más que a su madre!
“Ellos conocen las palabras, mas no la música; exhiben una facilidad de palabra que significa poco para ellos, formadas sin sustancia”
(Hare, 128-129).
Bajo cuidadoso análisis, estas exhibiciones de emoción está demostrado que carecen de comprensión real de las emociones en cuestión. Creen que el débil impulso o emoción débil que sienten es representativo de la verdadera emoción sentida por un ser humano normal. Similarmente, sus flujos de pensamiento son ostensiblemente lógicos, pero, de nuevo, un cuidadoso análisis muestra que tienen paralogismos sugestivos. Por ejemplo, cuando son confrontados acerca de su carencia de empatía, un psicópata pudiera evadir el tema y decir,
“Que hay sobre alguna empatía para mi? ¿Tiene alguna idea de lo que he tenido que tolerar?”
2. Ningún sentido de culpa: La vida de la gente normal que ellos lastiman es incomprensible para ellos. La conciencia, para un psicópata, es meramente “conocimiento intelectual de las reglas que otras gentes componen”, y nada más. (Hare, 132). Para los psicópatas esenciales, la vida es la búsqueda de atracciones inmediatas, momentos de placer y sensaciones temporales de poder. A menudo actúan en un capricho y alcanzan sus metas a expensas de otros, con completa indiferencia para sus víctimas.

Como analogía, imagínese teniendo una leve urgencia para un bocado. No obstante, la puerta de la cocina está cerrada, con candado y con un sistema de alarma. Viendo que la puerta está con llave, recogen un hacha para derribarla (de todas formas, pronto la iba a sustituir). Al tajar la puerta, la alarma suena molestamente hasta que usted la destruye también. Después de demoler la puerta, usted entra a la cocina y come su bocado. Ahora imagínese como psicópata y la puerta es un ser humano, la molesta alarma, sus gritos de dolor y agonía. Después de destajar al humano, sofocando sus molestos gritos, ¡se sienta a gozar su bocadillo!


3. Inhabilidad de amar: Los psicópatas esenciales ven el ‘amor’ de una pareja como un cuento de hadas del ‘otro’ mundo de humanos normales. Al igual los conceptos religiosos o morales como ‘amar al prójimo’ son vistos como ingenuidades infantiles. Para ellos el amor es meramente un fenómeno efímero dirigido a una aventura sexual. Mientras puedan profesar convincentemente de las maneras más románticas y significativas, estas exhibiciones son pronto reemplazadas con egoísmo, arrogancia y hedonismo.

OTRAS CARACTERÍSTICAS
“Reacciones humanas naturales … golpean al psicópata como extrañas, interesantes y aún cómicas. Por lo tanto nos observan … Se vuelven expertos en nuestras debilidades y a veces efectúan despiadados experimentos.”
(Lobaczewski, 90)
  • No-psicóticos: Los Psicópatas no son perturbados emocionalmente...Ellos son completamente racionales y concientes de lo que están haciendo. Como tales, son juzgados como sanos por los estándares actuales judiciales y psiquiátricos.
    (Hare, 22-3).
  • Hacen presas de las debilidades: Ellos pueden fácilmente percibir deficiencias en los conocimientos de conceptos psicológicos y morales de las personas, y explotar estas debilidades para su propio uso.
  • Baja Inteligencia: Los psicópatas están levemente debajo del promedio en inteligencia, sin casos de inteligencia o creatividad más alta. Mientras que pueden ser expertos en ciertas ciencias que no requieren una vista humanística del mundo, de acuerdo a Lobaczewski, ellos carecen de habilidades técnicas o artesanales. También tienen una baja “sabiduría social” e “imaginación socio-moral”. El éxito académico o de negocios es a menudo el resultado de fraude, coerción o del uso del trabajo de otros.
  • Comportamiento auto-destructivo: Los psicópatas tienen una inhabilidad para aprender de la experiencia y carecen de habilidades para el planeamiento realista para el futuro. James Weiss, citado por Hare describe soldados GIs posiblemente psicópatas:
    • “Totalmente insensibles a los intereses de sus compañeros soldados y más sintonizados a la gratificación instantánea que a las reglas fundamentales de precaución en combate, estos individuos tienen una mayor oportunidad de ser baleados.”
      (Hare, 26)
    La habilidad de sentir respuestas emocionales como miedo y ansiedad está directamente relacionada a la conciencia y a la habilidad de controlar el comportamiento de uno. El miedo o amenaza de castigo no significa nada para un psicópata. Mientras que pueden vagamente imaginarse lo que les sucederá, esto no tiene ningún contenido emocional. El deseo de inmediata auto-gratificación sopesa cualquier ‘temor’ de ser pillado.
  • Déficit de transformación de estímulo: Así como el mundo normal de color es incomprensible a una persona daltónica o con ceguera de colores (es decir que hay un déficit en la transformación de estímulo sensorial), el mundo normal de reacciones humanas instintivas (de lazos emocionales, de respuestas a favor del factor social), conceptos, sensaciones y valores son para los psicópatas esenciales como incomprensibles y sin ninguna justificación obvia.

    Éstos son consideradas como convenciones extrañas, inventadas por algún poder externo. Ted Bundy llamaba a la culpa “una ilusión… una clase de mecanismo de control social”. Ellos son incapaces de tratar a otros humanos como seres sensibles y pensantes.
  • Fragmentos de Pensamiento: Las declaraciones contradictorias de los psicópatas parecen estar relacionadas a su inhabilidad de combinar exactamente ideas hacia un todo coherente. Por ejemplo, un psicópata, si es preguntado si alguna vez ha cometido una ofensa violenta, dijo,
    • “No, pero una vez tuve que matar a alguien”.
      (Hare, 137)
    Los psicópatas frecuentemente cambian tópicos, van en tangentes y rechazan dar respuestas directas a preguntas. Movimientos de manos dramáticos y que distraen, “conversaciones-íntimas” y un contacto visual intensivo, todo lo cual tiende a confundir al oyente, a menudo acompañan su discurso largamente extendido. La mayoría de sus víctimas son arrobadas, no por lo que dicen, sino cómo lo dicen.
  • Naturaleza genética: La presencia de psicopatía en un porcentaje mucho más grande de hombres que mujeres sugiere una herencia ligada al cromosoma-S. El alcance de la psicopatía esencial va desde apenas notable (aun a observadores con experiencia) hasta obviamente patológica.
  • Conocimientos especiales: Los psicópatas esenciales poseen la habilidad de reconocerse mutuamente en una multitud. Son conscientes de ser diferentes y ven a las personas normales como ‘los otros’. Una camuflada ‘máscara de cordura’ acompaña este conocimiento.
  • Máscara de cordura: Como los psicópatas esenciales son psicológicamente incapaces de incorporarse a una vista del mundo de una persona normal, ellos solamente pueden copiar o imitar la conducta humana normal. Los humanos normales, inconscientes de las diferencias psicológicas entre los psicópatas y ellos mismos, asumen que estas exhibiciones de emociones son evidencia de una emoción real.

    Cleckley teoriza que los psicópatas no pueden distinguir entre sus pseudo-intenciones, pseudo-sensaciones, pseudo-remordimiento y el de sus contrapartes humanos normales. En vez de pensar que los humanos normales tienen algo que los psicópatas no tienen (es decir, la conciencia), ellos perciben las reacciones de los humanos normales como extrañas e infantiles. Son como una persona daltónica que piensa que todo el mundo está loco por responder de manera diferente a tantos tonos del mismo color.

    Su egotismo patológico les prohíbe encontrar falta alguna en ellos mismos, proyectando así toda la culpa a una causa externa.
CONCEPTOS EQUIVOCADOS ACERCA DE LA PSICOPATÍA
  • Desorden de Personalidad Antisocial: La Asociación Americana de Psiquiatría compara el desorden de personalidad antisocial (DPA) con la psicopatía. No obstante, el DPA se refiere específicamente a un grupo de comportamientos antisociales. Como tales, muchos criminales son etiquetados como DPA sin ser, de hecho, psicópatas. A la inversa, muchos psicópatas nunca son etiquetados como DPA.
    (Hare, 24-5).
  • Mala niñez: Mientras muchos creen que los psicópatas son como son por experiencias de abuso infantil, no hay evidencia que sugiera que esto es cierto. La mayoría de los niños que sufren de abuso en la niñez no se vuelven psicópatas, y muchos psicópatas crecen en familias sanas. Algunas dificultades de vínculos o lazos en la infancia son un síntoma de psicopatía, no una causa.
    (Hare, 170, 172, 175)
  • “¡Él puede cambiar!”: Los psicópatas no pueden cambiar, ni quieren hacerlo. Un violento ofensor fue forzado a tomar terapia de grupo. Mientras él dominaba al grupo, el terapista eventualmente dijo que veía mejoría y arrepentimiento en el sujeto. Más tarde, cuando fue entrevistado por alguien del personal de Hare, el paciente reveló,
    • “No puedo creer a esos individuos. ¿Quién les dio licencia para practicar? ¡Yo no les permitiría psicoanalizar a mi perro! ¡Mi perro se cagaría sobre ellos justo como lo he hecho yo!”
      (Hare, 197)
    En el tema de terapia obligatoria en la prisión, un psicópata dijo:
    • “Estos programas son como escuela de postgrado. Te enseñan cómo apretujar a las personas.”(Hare, 199)
  • Asesinos en serie: Un insignificante número de psicópatas son también asesinos en serie. Mientras hay quizás solamente 100 asesinos en serie en los Estados Unidos, Hare calcula que de cada asesino en serie psicopático, hay de 20 a 30 mil psicópatas que no cometen asesinatos en serie. Su cálculo del número total de psicópatas en los Estados Unidos (de 2 a 3 millones) es una proyección conservadora. (Hare, 74)
  • Un Modelo Natural/Alimentado de Psicópata:
    • “La posición que yo favorezco es que la psicopatía emerge de un complejo – y una pobremente comprendida – interacción entre factores biológicos y fuerzas sociales. Está basado en evidencia de que factores genéticos contribuyen a las bases biológicas de la función cerebral y a la estructura básica de la personalidad, lo que, a su vez, influencia en la manera en la que el individuo responde a, e interactúa con las experiencias de la vida y el ambiente social. En efecto, los elementos necesarios para el desarrollo de la psicopatía – incluyendo una profunda inhabilidad de experimentar empatía y todo el rango de emociones, incluyendo miedo – son en parte suministrados por la naturaleza y posiblemente por algunas influencias biológicas desconocidas en el feto y el neonato en desarrollo. Como resultado, la capacidad para desarrollar controles internos y de conciencia, y para hacer “conexiones” emocionales con otros es grandemente reducida.

      “Esto no significa que los psicópatas están destinados a desarrollarse a lo largo de una pista fijada, nacidos para desempeñar un papel social desviado en la vida. Pero sí significa que su dotación biológica – la materia prima que las experiencias ambientales, sociales y de aprendizaje forman a un individuo único – suministran una base muy pobre para la socialización y la formación de conciencia. Para usar una simple analogía, el torno es instrumental para moldear alfarería de arcilla (crianza), pero las características de la alfarería también dependen de la clase de arcilla disponible (naturaleza).

      “Aunque la psicopatía no es principalmente el resultado de malos padres o experiencias adversas en la niñez, yo creo que juegan un papel importante formando lo que la naturaleza ha proporcionado. Factores sociales y prácticas de los padres influencian la manera en que se desarrolla el desorden, y es expresado en el comportamiento.

      “Así, un individuo con una mezcla de rasgos psicopáticos de personalidad que crece en una familia estable y tiene acceso a recursos sociales y educacionales positivos pudiera volverse un artista de la estafa o un criminal de cuello blanco, o quizás algo como un sombrío empresario, político o profesional. Otro individuo, con muchos de los mismos rasgos de personalidad, pero con un fondo de privaciones y disturbios podría volverse un vagabundo, mercenario o un violento criminal.

      “En cada caso, los factores sociales y prácticas de los padres ayudan a formar la expresión conductual del desorden, pero tienen menos efectos en la inhabilidad del individuo de sentir empatía o de desarrollar una conciencia. Ninguna cantidad de condicionamiento social por sí misma generará una capacidad de cuidar de otros o a una ponderosa sensación de bueno o malo. Para extender mi analogía anterior, la “arcilla” psicopática es menos maleable de lo que es la arcilla con la que usualmente los alfareros de la sociedad tendrán que trabajar.

      “Una implicación de esta visión para el sistema de justicia criminal es que la calidad de vida familiar tiene mucha menos influencia en los comportamientos antisociales de los psicópatas de lo que lo tiene en el comportamiento de la mayoría de personas.”
      (Hare, 173-4)

LISTA DE COMPROBACIÓN DE LA PSICOPATÍA DE ROBERT HARE
“El te elegirá, te desarmará con sus palabras y te controlará con su presencia. El te deleitará con su ingenio y con sus planes. Te mostrará un buen rato, pero siempre te pasa la factura. El te sonreirá y te engañará, y te asustará con sus ojos. Y cuando ha terminado contigo, y sí que terminará contigo, te abandonará y se llevará con él tu inocencia y tu orgullo. Te dejarán mucho más triste, pero no mucho más sabio, y por largo tiempo te preguntarás qué es lo que pasó y qué fue lo que hiciste mal. Y si otro de su clase viene a tocar tu puerta, ¿la abrirás?”
(citado por Hare, “Sin Conciencia, 21)
“Cuando estoy trabajando, lo primero que hago es agarrarte. Busco un ángulo, una esquina, averiguo lo que necesitas y te lo doy. Luego es tiempo del reembolso, con intereses. Aprieto los tornillos.”
(citado por Hare, 147)
  • De Mucha Labia y Superficiales: Los psicópatas son encantadores y articulados conversadores. Ellos son expertos en contar historias “inverosímiles pero convincentes” acerca de ellos mismos, y a menudo procuran aparecer bien versados en cualquier número de temas, usando lenguaje técnico que engaña a la mayoría de los laicos, (pero no a un experto). Para observadores experimentados, las dramáticas exhibiciones parecen demasiado pulidas y superficiales, como si el psicópata estuviera simplemente leyendo las líneas de un escrito.
    (Hare, 34-5)
  • Excéntricos y Grandiosos: Hare escribe,
    • “Los psicópatas tienen una visión narcisista y muy agrandada del auto-valor e importancia, un verdadero y asombroso egocentrismo y sentido de derecho, y se ven a ellos mismos como el centro del universo, como seres superiores que están justificados a vivir de acuerdo con sus propias leyes… Los psicópatas son arrogantes, jactanciosos – muy seguros de sí mismos, testarudos, dominantes y engreídos. Ellos aman tener poder y control sobre otros y parecen incapaces de creer que otra gente tiene opiniones válidas que son diferentes de las de ellos. Ellos parecen carismáticos o ‘electrizantes’ para algunas personas.”
      (Hare, 38).
    Un psicópata, cuando le pidieron que se calificara a sí mismo en una escala de 10 puntos,
    • “y todo alrededor del 10, yo hubiera dicho que 12, pero esto sería parecer engreído. Si yo tuviese una mejor educación, yo sería brillante.”
    Él dijo también que su única debilidad era que ¡le importaba mucho todo! (Hare, 38)
  • Carencia de Remordimiento o Culpa: Los psicópatas tienen una completa carencia de culpa por el gran daño que le hacen a otros. Cuando encaja sus necesidades, ellos podrían proclamar sentir remordimiento, pero sin darse cuenta se estarían contradiciendo a ellos mismos en palabras y acciones.

    Ellos podrían, por ejemplo, decir,
    • “Claro, siento remordimiento… pero no tengo que sentirme mal por ello.”
    Son también extremadamente expertos racionalizando su comportamiento, a menudo viéndose a ellos mismos como las víctimas (y culpando a sus víctimas verdaderas). Un psicópata dijo que el hombre a quien mató se había beneficiado de ello, aprendiendo una dura lección sobre la vida.

    Otro dijo,
    • “El sujeto solo podía culparse a él mismo. Cualquiera hubiera podido ver que estaba de muy mal humor esa noche.”
    Una mujer psicópata quien había asesinado a sus hijos se quejaba que a nadie le importaba el hecho que ella había perdido a sus dos niños.
    (Hare, 40-3)
  • Carencia de Empatía: Los psicópatas son incapaces de construir un “facsímil mental y emocional” de otra persona. Ellos ven a las otras personas como objetos para su auto-gratificación. Un violento psicópata puede, como lo pone Hare,
    • “torturar y mutilar a un ser humano con el mismo sentido de preocupación que nosotros sentimos cuando rellenamos un pavo.”
      (Hare, 44-5)
  • Engañadores y Manipuladores: Mentir es tan fácil como respirar para los psicópatas, y están orgullosos de esta habilidad, de poner a unos contra otros. No solo pueden mentir sin esfuerzo, ellos son completamente descarados cuando son pillados en una mentira. Ellos simplemente volverán a darle la vuelta a su historia con más mentiras, para el asombro de aquellos que saben mejor.
    Los psicópatas se ven a sí mismos como predadores, y a sus víctimas como su presa, y su capacidad de mentir les permite engañar, estafar y manipular sin la menor inhibición. (Hare, 46-9) Esto les permite fácilmente engañar a las tradicionales pruebas de ‘detector de mentiras’.
  • Emociones Superficiales: Mientras que los psicópatas a menudo usarán un lenguaje altamente expresivo y emocional, una observación más allá muestra que, de hecho, no entienden lo que implican realmente estas emociones. Ellos conocen las palabras, pero no tienen comprensión del contenido emocional detrás de las mismas. Hasta los violentos estallidos de “rabia” son exhibiciones cuidadosamente controladas. El psicópata no tiene emociones que controlar; toda exhibición de emoción es un acto.

    Un psicópata reveló,
    • “Hay emociones – un completo espectro de ellas – que conozco solamente a través de palabras, a través de lecturas y de mi inmadura imaginación. Puedo imaginarme sentir esas emociones (conocer, entonces, lo que son), pero no es así.”
      (Hare, 52-3)
  • Impulsivos: En la búsqueda de auto-gratificación, los psicópatas toman decisiones impulsivas con mínima previsión o planeamiento. A menudo viven el día a día sin serios pensamientos para el futuro. (Hare, 58-9) No obstante, son también capaces de elaborar planeamientos.
  • Controles muy pobres de Conducta: Los psicópatas tienen una respuesta de disparo rápido a insultos percibidos, o a la más leve provocación. Ellos responden a la frustración, al fallo, a la disciplina y la crítica con violencia, amenazas y abuso verbal. Sin embargo, estas exhibiciones carecen de excitación emocional que sienten las personas normales en tales situaciones; ellos están en control total de “enojarse”. En otras palabras, su agresión es ‘instrumental’.
    (Hare, 59-60)
  • Necesidad de Excitarse:
    • “Los psicópatas tienen una necesidad constante y excesiva de excitarse – ellos desean vivir en la línea rápida o ‘al limite’, donde está la acción... Algunos psicópatas usan una amplia variedad de drogas como parte de su búsqueda general de algo nuevo y excitante.”
    • Un psicópata, cuando le preguntaron si alguna vez sintió los efectos físicos de ciertas emociones, respondió: “¡Por supuesto! No soy un robot. Realmente me llena tener sexo o involucrarme en una pelea.”
    De otra manera, los psicópatas se aburren fácilmente. Ellos no pueden tolerar actividades monótonas o repetitivas, o nada que requiera períodos extendidos de concentración.
    (Hare, 54, 61-2)
  • Carencia de Responsabilidad:
    • “Obligaciones y compromisos no significan nada para los psicópatas.… Ellos no hacen un honor formal o implican compromisos con las personas, organizaciones o principios.”
    Mientras que afirman amar a sus hijos los ven como una inconveniencia. Un psicópata mostró más enojo cuando su coche fue confiscado que cuando las autoridades le quitaron a sus hijos por negligencia.
    (Hare, 62-3)
  • Problemas Conductuales Tempranos: Por la edad de 10 o 12 años, la mayor parte de psicópatas exhiben serios problemas de conducta. Por ejemplo: mentir, engañar, robar, prender fuego, faltan a la escuela, interrumpen la clase, abuso de sustancias, vandalismo, violencia, tiranizan, se escapan, sexualidad precoz, crueldad con los animales. Un psicópata sonrió cuando recordaba acerca de amarrar a cachorros a un carril para usar sus cabezas para practicar el bate de béisbol.
  • (Hare, 66-67)
  • Conducta Antisocial Adulta:
    • “Los psicópatas consideran las reglas y expectativas de la sociedad como inconvenientes e irrazonables, como impedimentos a la expresión conductual de sus inclinaciones y deseos.”
    Se estima que un 20% de la población penitenciaria estadounidense (y el 25% de delincuentes jóvenes masculinos) son psicópatas, estos psicópatas son responsables de más del 50% de los crímenes.
    (Hare, 67, 87)
SOBRE LA MALDAD: BATALLANDO CONCEPCIONES ERRÓNEAS

Nuestra moderna cultura occidental carece de un marco adecuado para entender las causas y procesos de lo que comúnmente nos referimos al mal en nuestra historia. El Tercer Reich, la Revolución Bolchevique, Stalinismo… Nuestro cuerpo literario, las ciencias sociales y nuestro sentido común de moralidad solamente rascan la superficie de una verdadera comprensión de la naturaleza del mal.
Así, las personas que, de hecho, son los iniciadores de la mayor actividad ponerogénica pasan desapercibidos. Nuestra carencia de entendimiento inevitablemente conducirá a los problemas que la mayor parte de la humanidad busca prevenir.

En la literatura y las películas, el mal es romantizado; retratado como misterioso, pero con todo hermoso; oscuro y en conflicto. Siempre hay un corazón de oro debajo del exterior de sangre fría. El psicópata de Hollywood, raramente descrito con exactitud, evoca nuestro disgusto y nuestra simpatía; héroes de Guerra matan a sus enemigos despiadadamente, viviendo, no obstante, vidas llenas le amor como esposos y padres. Si el villano no tuvo una infancia difícil, o no muestra ningún signo de una lucha de conciencia, es visto como “de dos dimensiones” y “poco realista”.

Los principales científicos sociales y psicológicos promueven una visión similarmente estrecha del mal, tratando solo con sus aspectos sociales y morales. En otras palabras, ellos estudian los efectos, no sus causas.

Uno de esos investigadores discute que,
“la mayor parte del mal es más bien el producto de gente ordinaria pillada en circunstancias inusuales, que no están equipados para hacerle frente de modos normales, que han trabajado en el pasado para escaparlas, evitarlas o desafiarlas, mientras están siendo reclutados, seducidos, iniciados al mal por autoridades persuasivas o presión obligatoria.”
Según este investigador, la línea de distinción entre un torturador sádico en Abu Ghraib, y un activista no-violento de paz es simplemente de una ocasión.

Estas visiones un poco ingenuas sobre el mal no están enteramente incorrectas. Las películas pueden describir con exactitud a un psicótico, o aun un asesino en serie psicopático; la visión común del mal puede aceptar que las fragilidades humanas y las ambiciones a menudo degeneran en locura sangrienta. Sin embargo, ambos puntos de vista demuestran una completa ignorancia del papel casual de la psicopatología (especialmente la psicopatía esencial) en la génesis del mal, o ponerogénesis.

Las películas ignoran un análisis del padre psicopático que crea al niño traumatizado; las ciencias sociales ignoran la influencia de la psicopatía en las mentes de humanos normales y el proceso específico que de surgimiento a ignorar la propia conciencia.

Más aun, la visión común del mal todavía justifica parcialmente las soluciones manchadas de sangre de políticos anteriores, presentes y futuros. De tal manera está justificada la destrucción de Hiroshima y Nagasaki, las bombas en Dresden, hasta la ocupación actual de Irak y Palestina. Y sin un entendimiento del papel de la psicopatía, cualquier intento de evaluar objetivamente tales síntomas de maldad macrosocial, sin importar cuán exactos.

De tal manera, una verdad parcial puede ser usada como justificación y como un punto de reunión para más destrucción.

PSICOPATÍA - LA CAUSA DEL MAL

Los desórdenes psicológicos hereditarios o adquiridos y la ignorancia de su existencia, así como la naturaleza son las causas primarias de la maldad. El mágico número del 6% parece representar el número de humanos portadores de genes responsables para la maldad biológica, o quienes adquieren tales desórdenes en el curso de su vida.

Este pequeño porcentaje es el responsable de la gran mayoría de miseria y crímenes humanos, y de infectar a otros con su agrietada visión del mundo.

El alcance del mal no respeta ningún límite de raza, doctrina o ideología. Todas las razas portan los genes, y todas las escuelas de pensamiento son susceptibles a su influencia. Estos factores patológicos que influencian la conducta forman una compleja red. Solamente dentro de esta red puede ser entendido el “mal ambiental”, donde cualquier circunstancia puede influenciar a una persona normal a cometer actos dañinos.

De 5,000 pacientes psicóticos, neuróticos y sanos, Lobaczewski identificó a 384 (un 7.7%) que causaron serio daño (físico y/o emocional) a otros. Algunos de estos han sido penalizados por sus acciones, y algunos han sido protegidos por el gobierno comunista de ese tiempo. Al contrario de la interpretación común moralista de malas acciones (“el mal consiste en tomar opciones malvadas”), y también contrario a los sistemas legales, los cuales ven a los psicópatas como cuerdos y así responsables de sus acciones. La gran mayoría (85%) de estos 384 individuos mostraron factores psicopatológicos influenciando su conducta.

Es probable que, sin la presencia de estos factores, las acciones dañinas no hubieran sucedido. Estos factores psicológicos limitan la habilidad del sujeto para controlar sus acciones. En este sentido, una interpretación moralista para la conducta psicopática es fundamentalmente errada.

Mientras que un sentido moral (del cual carecen los psicópatas) puede ser visto como necesario para ser considerado moralmente responsable, por no decir que los psicópatas deberán tener rienda suelta para destruir vidas. Individuos psicopáticos pueden tener un número de efectos sobre las personas normales: pueden fascinar, traumatizar, causar desarrollo patológico de personalidad, o inspirar emociones de venganza (un resultado de ver el mal como una simple “opción”).


Un ejemplo de esta variedad puede verse en la hueste de grupos, amigos por carta, partidarios y admiradores enamorados que conduce hacia peligrosos asesinos en serie como Richard Ramirez y Ted Bundy.

Un admirador de Ramirez dijo,
“Cuando yo lo veo, veo a un tipo realmente guapo que simplemente ensució su vida porque jamás tuvo a nadie quien lo guiara.”
Estos efectos y la confusión que engendran puede, entonces, conducir a y reafirmar nuestra ignorancia colectiva de tales individuos. Raramente hacemos responsable al individuo que influencia a otro a cometer el mal, sino que en vez de esto, solamente castigamos moralmente al agente de un acto. La verdadera causa de las acciones “malvadas” quedan sin castigo, tanto como se castigan a individuos en el ejército por los crímenes de sus superiores.

De hecho, la verdadera fuente del “mal” puede estar separada de una acción específica durante grandes extensiones en el tiempo (es decir, en la literatura y la tradición), y a grandes distancias (medios masivos de comunicación).
“El valor práctico de nuestra visión natural del mundo generalmente termina donde comienza la psicopatía.”
(Lobaczewski, 145)

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