Solzhenitsyn

“Los dirigentes bolcheviques que tomaron Rusia no eran rusos, ellos odiaban a los rusos y a los cristianos. Impulsados por el odio étnico torturaron y mataron a millones de rusos, sin pizca de remordimiento… El bolchevismo ha comprometido la mayor masacre humana de todos los tiempos. El hecho de que la mayor parte del mundo ignore o sea indiferente a este enorme crimen es prueba de que el dominio del mundo está en manos de sus autores“. Solzhenitsyn

Izquierda-Derecha

El espectro político Izquierda-Derecha es nuestra creación. En realidad, refleja cuidadosamente nuestra minuciosa polarización artificial de la sociedad, dividida en cuestiones menores que impiden que se perciba nuestro poder - (La Tecnocracia oculta del Poder)

sábado, 6 de diciembre de 2008

El papel de la CIA en la producción y comercio de la droga

Por Victor Thorn

Afganistán suministra más del 90 % de la heroína mundial, y genera cerca de 200.000 millones de $ en ingresos. Desde la invasión de los EEUU el 7-10-2001, la producción de opio se ha incrementado 33 veces (hasta más de 8.250 toneladas por año).

Los EEUU llevan más de 7 años en Afganistán, han gastado 177.000 miliones de $ en ese país, y tienen el Ejército más poderoso y con mejor tecnología del mundo. Los dispositivos de GPS pueden localizar cualquier lugar. Sin embargo, cosechas enormes florecen cada año, aún cuando la producción de heroína es laboriosa, y es un proceso complicado. Las amapolas deben plantarse, cuidar su crecimiento y recolectarse; luego, después de extraer la morfina, deben de cocerse, refinarse, empaquetarse y transportarse desde las zonas rurales, atravesando fronteras.

Producir heroína a partir de la morfina requiere de 12 a 14 horas de reacciones químicas laboriosas. Miles de personas están involucradas, sin embargo—a pesar de todos los recursos de que disponen los EEUU—la heroína continúa aumentando en todo el mundo.

El sentido común sugiere que este comercio tan prolífico durante tantos años, no es un accidente, especialmente si tenemos en cuenta la historia. En los tiempos de la guerra de Vietnam, la CIA operaba allí, el Triángulo Dorado suministraba la mayor parte de la heroína mundial. Después de acabar la guerra de Vietnam en 1975, un suceso intrigante tuvo lugar en 1979 cuando Zbigniew Brzezinski manipuló secretamente a la Unión Soviética para que invadiera Afganistán. Secretamente la CIA, junto al ISI de Pakistán, financiaba a los mujaidines de Afganistán para que combatieran a los soviéticos.

Antes de esta guerra, la producción de opio en Afganistán era mínima. Pero según el historiador Alfred McCoy, un experto en la materia, se produjo un cambio de enfoque.

“A los dos años de operaciones de la CIA en Afganistán, la zona fronteriza de Pakistán y Afganistán se convirtió en la mayor productora de heroína mundial.”

Pronto, como señala el profesor Michel Chossudovsky,
“miembros de la CIA de nuevo controlaron el comercio de heroína. A medida que los mujahideen controlaban el territorio de Afganistán, ordenaban a los campesinos plantar amapolas como impuesto revolucionario. A lo largo de la frontera de Pakistán, los líderes afganos y los consorcios locales, bajo la protección de los servicios de inteligencia de Pakistán operaban centenares de laboratorios de heroína.”

Finalmente, la URSS fue derrotada (su versión de Vietnam), y acabaron perdiendo la Guerra Fría. Durante su investigación, McCoy descubrió que
“la CIA apoyaba a varios señores de la droga afganos, por ejemplo a Gulbuddin Hekmatyar. La CIA no manipulaba directamente la heroína, pero proporcionaba a sus alíados con los medios necesarios de transporte, armas, y protección política.”

En 1994, una nueva fuerza emergió en la región—los talibanes—quienes se hicieron con el comercio de droga. Chossudovsky descubrió que “los norteamericanos habían apoyado secretamente la toma de poder de los talibanes, a través de los pakistaníes [concretamente a través del ISI].”

Estos extraños compañeros de cama soportaron una relación inestable hasta julio del 2000, momento en el que los talibanes prohibieron el cultivo de amapolas. Esto, junto a otros desacuerdos sobre la construcción de oleoductos a través de Eurasia, supuso un serio problema para los centros de poder occidentales.

Sin el dinero de la heroína a su disposición, miles de millones de dólares no podrían canalizarse hacia los proyectos secretos de la CIA.

Presintiendo el problema en esta región volátil, 18 neocones influyentes firmaron una carta en 1998 que se convirtió en un plan de guerra—el infame Project for a New American Century (PNAC).

Quince días después del 11/9, el director de la CIA George Tenet, envío a su grupo de operaciones especiales de máximo secreto, el Special Operations Group (SOG), a Afganistán. Una de las mayores revelaciones del libro de Tenet, titulado At the Center of the Storm, fue que las fuerzas de la CIA dirigieron la invasión de Afganistán, no el Pentágono.

En el número del 26 de enero del 2003 de la revista Time, Douglas Waller describe la reacción de Donald Rumsfeld a estos acontecimientos.
“Cuando sus asistentes le dicen a Rumsfeld que sus equipos A de boinas verdes (Army Green Beret A-Teams) no podían ir a Afganistán hasta que la CIA preparara el terreno con los señores de la guerra locales, estalló, ‘Tengo a toda esta gente armada, ¿y tenemos que esperar como pajaritos en su nido a que la CIA nos deje ir?’”

Pero el verdadero operador en Afganistán era Richard Armitage, un personaje cuya leyenda dice que era el mayor traficante de heroína en Camboya y Laos durante la guerra de Vietnam; director de la oficina de control de narcóticos en el extranjero del Departamento de estado (una tapadera para los tratos de la CIA en el tráfico de drogas); jefe de la Far East Company (usada para blanquear el dinero de la droga generado en el Triángulo Dorado); un enlace cercano a Oliver North durante el escándalo del Irán-Contra en el que se intercambiaba cocaína por armas; un oficial importante del Pentágono en las operaciones encubiertas de terror en la época de George Bush padre; uno de los firmantes originales del infame documento del PNAC; y el hombre que ayudó al director de la CIA William Casey en la entrega de armas a los mujahideen durante su guerra contra la URSS. Armitage estaba destinado en Irán justo antes de que el Ayatollah Ruhollah Khomeini derrocó al shah.

Cheney y Armitage tenían negocios en común en el oleoducto de Asia Central contratado por Unnocal. El único problema que se interponía entre ellos y las vastas reservas energéticas del Mar Caspio eran los talibanes. Desde los años 80, Armitage consiguó muchos alíados dentro del ISI pakistaní. Fue también uno de los “Vulcanos”—junto a Condi Rice, Paul Wolfowitz, Richard Perle, y Rabbi Dov Zakheim—quienes coordinaron las iniciativas de Bush geoestratégicas en política exterior.

Después del 11/9, Armitage negoció con los pakistaníes antes de la invasión norteamericana de Afganistán, y fue el subsecretario del Departamento de Estado. Sus enemigos eran los talibanes, por supuesto.

Pero George Tenet, Colin Powell, Porter Goss, y Armitage desarrollaron una estrecha relación con el jefe militar del ISI—el General Mahmoud Ahmad— quien fue citado en un informe del FBI de septiembre del 2001 por “apoyar y financiar a los supuestos terroristas del 11/9, así como tener relaciones con al Qaeda y los talibanes.

El presidente afgano Hamid Karzai no solo colaboró con los talibanes, sino que también estaba en la nómina de Unocal a mediados de 1990. Un periódico saudí, Al-Watan, lo descreibe también como “un espía de la CIA encubierto desde los 80, que colaboró con la CIA para financiar la ayuda de los EEUU a los talibanes."

Capturar una fuentea abundante de heroína era una parte integral de los EEUU en su “guerra contra el terror.” Hamid Karzai es un títere de la CIA; Afganistán es un narcoestado.

En el año 2003 la administración Bush rechazó destruir las cosechas de amapolas, a pesar de tener la ocasión de hacerlo.

Victor Thorn es un investigador, periodista y el autor de muchos libros sobre el 11/9 y el Nuevo Orden Mundial, 9-11 Evil: The Israeli Role in 9-11 y Phantom Flight 93.
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