Solzhenitsyn

“Los dirigentes bolcheviques que tomaron Rusia no eran rusos, ellos odiaban a los rusos y a los cristianos. Impulsados por el odio étnico torturaron y mataron a millones de rusos, sin pizca de remordimiento… El bolchevismo ha comprometido la mayor masacre humana de todos los tiempos. El hecho de que la mayor parte del mundo ignore o sea indiferente a este enorme crimen es prueba de que el dominio del mundo está en manos de sus autores“. Solzhenitsyn

Izquierda-Derecha

El espectro político Izquierda-Derecha es nuestra creación. En realidad, refleja cuidadosamente nuestra minuciosa polarización artificial de la sociedad, dividida en cuestiones menores que impiden que se perciba nuestro poder - (La Tecnocracia oculta del Poder)

viernes, 15 de junio de 2012

Titán puede ser una evidencia del origen abiótico del petróleo

De aquí.

Conocer si el petróleo tiene un origen biótico o abiótico es muy importante, la ciencia oficial occidental dice que su origen es biótico y por tanto es finito, sin embargo la ciencia rusa maneja otras opciones, entre ellas un origen abiótico (ver Petróleo sin dinosaurios). Si los científicos rusos tienen razón el petróleo se sigue formando continuamente desde el interior de nuestro planeta.

El satélite de Saturno Titán parece dar la razón a los científicos rusos. La ciencia oficial occidental ni se molesta en explicar por qué Titán tiene hidrocarburos en cantidades muy superiores a la Tierra. Parece evidente que el origen de los hidrocarburos no es biótico (procedente de la vida), y los científicos rusos tendrían razón.




Aunque es un artículo muy largo recomiendo su lectura hasta el final para comprender por qué se nos engaña con el origen del petróleo.

DANILO ANTÓN: INTRODUCCIÓN AL PETRÓLEO ABIÓTICO



“La sugerencia de que el petróleo pudiera haber surgido de algún tipo de transformación de pescado aplastado o detritus biológico es sin duda la noción más estúpida que ha tenido entretenida a un importante número de personas durante un prolongado período de tiempo.”FRED HOYLE

EL AUTOR




Danilo Antón Giudice (1940, Montevideo, Uruguay).
Docente, investigador y escritor.
Más de 40 años de experiencia en ciencias geológicas y más de 30 años en aguas subterráneas.
En los últimos 20 años dedicado a asuntos culturales y antropológicos.
Autor de una veintena de libros sobre temas ambientales, geológicos, históricos, culturales y antropológicos.

TEMAS DE ESPECIALIZACIÓN RELEVANTES:
Geología, Ciencias Ambientales, Antropología e Historia, Desarrollo Sostenible, Geografía Física, Humana y Económica.

BREVE HISTORIA GEOLÓGICA DE LOS HIDROCARBUROS





Durante largos períodos de tiempo, millones de años transcurridos, mucho antes de la aparición de la especie humana, en la superficie terrestre había numerosas surgencias de hidrocarburos, gaseosos, líquidos y viscosos. Emanaban fluidos hidrocarbonosos en las fumarolas y volcanes de barro a los que se agregaban los escapes de gases de las erupciones volcánicas y de las emisiones submarinas hipertermales.

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Esto ocurrió desde el comienzo de la historia planetaria hace 4.000 millones de años. Gradualmente los hidrocarburos emitidos se incorporaron a la atmósfera,a la hidrósfera y a las capas superiores de la corteza. Se combinaron con el oxígeno y otros elementos formando CO2, agua, carbonatos y otros compuestos químicos ricos en carbono. Ese proceso continuó durante las sucesivas eras geológicas hasta épocas recientes e incluso continúa en la actualidad.

Cuando se desarrollaron las primeras sociedades humanas organizadas, hace unos 10.000 años, las comunidades que las componían se las ingeniaron para utilizar estas surgencias con diversos fines prácticos. Gases carbonosos y petróleos líquidos fueron usados para quemar y producir calor; las breas y bitúmenes eran útiles para cementar o impermeabilizar casas y embarcaciones.
Al principio el uso de hidrocarburos era local, solamente relacionado con la presencia de afloramientos y las necesidades comunitarias. Luego se extendió a las zonas urbanas de los primeros Estados. Había surgencias en diversos sitios del planeta: en la cuenca mesopotámica de los ríos Tigris y Eufrates, en Egipto, en India, en China y en otras regiones.



En los siglos XVIII y XIX, cuando se construyeron y difundieron los primeros motores, se procuraron obtener combustibles apropiados para permitir su funcionamiento. Al principio se utilizaron la leña y el carbón (vegetal y mineral) para hacer funcionar las máquinas a vapor, y más adelante, a partir de 1886, cuando comenzaron a propagarse los motores a explosión, se emplearon combustibles líquidos, fundamentalmente petróleo y derivados. Estos combustibles se impusieron pues su extracción, transporte y manipulación resultaba más sencilla.



Más tarde comenzaron a utilizarse los hidrocarburos líquidos de mayor refinación, en particular gasolinas, naftas y querosenos. Progresivamente estos combustibles tomaron preeminencia frente a otras fuentes de energía minerales y orgánicas. Concomitantemente, y aprovechando su versatilidad, el petróleo crudo fue utilizado como materia prima para nuevos productos.

En la segunda mitad del siglo XX este proceso se aceleró. Se produjo un vigoroso crecimiento económico basado en la globalización del comercio internacional y en la aplicación generalizada de los derivados del petróleo para muchos propósitos. A partir del petróleo crudo se manufacturaban solventes, aceites, ceras, pinturas, neumáticos, plásticos, diversos tipos de envases, champús, muebles, telas, vestimentas, carrocerías de automóviles y embarcaciones, y una larga lista de productos análogos. Gradualmente la mayor parte de las sociedades se tornaron dependientes de la disponibilidad de hidrocarburos líquidos.

La disponibilidad de recursos hidrocarbonosos depende de muchos factores. Una condición básica es la existencia de yacimientos geológicos apropiados de donde se pueda extraer petróleo y gas natural.



Sin embargo, no basta con poseer yacimientos importantes conocidos y factibles de extracción, sino que además deben ser refinados en complejas instalaciones industriales y distribuidos a nivel regional o global.



Se requiere que los petróleos y gases sean transportados a los sitios de procesamiento o consumo que frecuentemente se encuentran muy distantes requiriendo el tendido de costosos y vulnerables oleoductos o gasoductos y la utilización de costosos buques petroleros o metaneros para su traslado.

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El procesamiento de los crudos implica disponer de refinerías apropiadas que muchos países petroleros no poseen. A ello se agrega el establecimiento y operación de las redes de distribución necesarias para llevar el combustible a las estaciones de gasolina locales. Estas redes están compuestas por oleoductos y gasoductos locales, barcazas y buques petroleros y metaneros de cabotaje, transportes ferroviarios y camiones-tanque.

COSTOS Y PRECIOS


El precio del combustible al consumidor debería estar relacionado con el costo operativo del circuito de búsqueda, extracción, transporte, industrialización y comercialización de los hidrocarburos y sus subproductos derivados, pero no es así. La cotización de los hidrocarburos, en particular del petróleo, no está determinada por los costos reales de su extracción y procesamiento, sino que es muy superior. En los hechos los aumentos de precios están sobre todo vinculados a factores políticos y a las estrategias comerciales de las empresas y países petroleros.

Los precios de los barriles de petróleo experimentaron su primera fuerte subida a raíz de la constitución efectiva de la OPEP (Organización de los Países Exportadores de Petróleo) y del embargo petrolero de 1973 (como consecuencia de la Guerra de Yom Kippur entre Israel y los países árabes). Antes de 1973 el precio del barril era de 3.00 US$ y pasó a 12.00 US$ luego del embargo. Este incremento obligó a implementar restricciones y políticas de conservación en los EEUU que era el principal consumidor de crudo del mundo.

Otro ascenso de precios tuvo lugar cuando estalló la guerra entre Irán e Irak en 1980. En ese momento el precio del barril subió rápidamente hasta un pico de 67 dólares para luego descender estabilizándose en 20-25 US$ (o sea el doble que antes de la guerra).

Hubo un nuevo aumento durante la Primera Guerra del Golfo (invasión de Kuwait por el régimen iraquí y posterior invasión de los EEUU y aliados a Irak) cuando llegó a 30 US$ el barril.

n los años posteriores el precio disminuyó a menos de 20 US$, sobre todo a raíz de los incrementos de producción decididos por la OPEP. Volvió a aumentar como consecuencia de las guerras de Afganistán, y sobre todo, la Segunda Guerra del Golfo, alcanzando 60 US$ en el año 2006.



Nuevas guerras y conflictos (revolución Libia, conflicto de EEUU con Irán, rebelión en Siria) ocurridos en los últimos años (2009-2012), a los que se agregó el crecimiento económico de China e India, continuaron influyendo en el ascenso de los precios que en la actualidad (2012) han sobrepasado largamente los 100 US$ dólares el barril. Como se puede observar, los aumentos de precio del barril de petróleo están más vinculados a la situación político-económica internacional que a su escasez.

Sin embargo esta supuesta escasez es esgrimida como argumento para explicar el encarecimiento de los hidrocarburos. En los hechos este precio, que ya es alto por las circunstancias políticas antes enumeradas, está además sobrevalorado debido a la creencia generalizada de que las existencias de hidrocarburos están llegando a su fin (el llamado cénit del petróleo o “peak oil”). Esta creencia se basa en un paradigma polémico, el origen fósil de los hidrocarburos.




LA TEORÍA BIOGÉNICA

En esta hipótesis genética (paradigma biogénico) el petróleo y el gas natural se formarían a partir de la acumulación de organismos (fósiles) en condiciones geoquímicas reductoras en las cuencas sedimentarias continentales y de las plataformas oceánicas. Tanto es así, que en el vocabulario común los hidrocarburos son denominados “combustibles fósiles”.






Las cuencas sedimentarias son discontinuas ocupando menos de la mitad de las superficies continentales y plataformas. El espesor de las secuencias sedimentarias que en ellas están contenidas es de unos pocos kilómetros. Consecuentemente los volúmenes sedimentarios existentes efectivos están limitados a una capa superficial muy delgada (menos de 10 km) en un planeta que tiene un radio de 6.380 km. A su vez, sólo algunas cuencas contendrían depósitos de hidrocarburos y éstos estarían exclusivamente en ciertos estratos.



Basada en estas afirmaciones la teoría biogénica sostiene que las existencias de crudos y gas natural son limitadas y que su agotamiento es inminente. Debido a esta creencia se piensa que los combustibles “fósiles” deben ser catalogados como “recursos no renovables”. Los volúmenes relativamente “escasos”, el carácter “no renovable” de los depósitos y su función“imprescindible” a nivel mundial, explicarían y justificarían en gran medida el aumento constante de los precios.

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LA TEORÍA ABIÓTICA

La teoría abiótica o abiogénica parte de un paradigma completamente diferente. Los hidrocarburos son abundantes a nivel galáctico y planetario pudiéndose deducir que en nuestro planeta también lo son. Las observaciones astronómicas obtenidas a través del estudio de las rayas de absorción luminosa en las nubes de polvo y gas de la galaxia y en los cuerpos del sistema solar (planetas, satélites, cometas, meteoritos) permitieron comprobar la abundancia de los hidrocarburos.

¿EXISTIÓ ACUMULACIÓN DE ORGANISMOS FÓSILES EN TITÁN?


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¿O SERÁ QUE EL ORIGEN DE LOS HIDROCARBUROS ES MINERAL Y NO FÓSIL?



“Lo que nos han enseñado en la escuela acerca del petróleo originado a partir de fósiles, es falso”C. WARREN HUNT



“Toda la teoría del cénit del petróleo se basa en la idea de que el petróleo es un combustible fósil, lo cual es aceptado como un dogma religioso por casi todos los departamentos de Geología en la mayor parte del mundo. El problema es que el petróleo no es un combustible fósil.”
WILLIAM ENGDAHL






¿PETRÓLEO EN TITÁN? (EN MUNDO DESCONOCIDO)

EL ORIGEN ABIÓTICO DEL PETRÓLEO (EN MUNDO DESCONOCIDO)

Obviamente, estos compuestos hidrocarbonosos no se originaron a partir de organismos fósiles. La pregunta que se nos presenta es: ¿Porqué habrían de serlo en la Tierra?

Leroy Fletcher Prouty probablemente nos ofrece la respuesta a la pregunta. Fletcher Prouty fue un Coronel de las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos de Norteamérica que falleció pocos meses antes de los autoatentados del 11 de septiembre de 2011. Autor crítico con la política exterior de los Estados Unidos, especialmente en lo concerniente a la CIA, fue confidente del juez Garrison en el caso del Golpe de Estado perpetrado contra el presidente John F. Kennedy y contra el pueblo norteamericano. Fue también asesor del director Oliver Stone en la famosa y polémica película “JFK: Caso Abierto”, en la que sirvió de inspiración para el personaje “Mister X”, interpretado magistralmente por el actor Donald Sutherland. Con una carrera militar de 23 años, alcanzó el rango de Coronel, incluyendo años de servicio en el Pentágono (1955-1964) sirviendo en el Joint Chiefs of Staff, Secretario de Defensa de Estados Unidos y la Fuerza Aérea. Sirvió de oficial de enlace del Pentágono con la CIA, donde obtuvo conocimiento íntimo de lo que relata en sus libros.





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Fletcher Prouty fue muy crítico con la CIA y señaló su influencia en las materias globales, fuera del control del Congreso y del Gobierno norteamericano. Sus trabajos detallan la formación y el desarrollo de la CIA, los orígenes de la Guerra Fría, el incidente del U-2, la Guerra de Vietnam, y el asesinato de John F. Kennedy. Su libro dedicado a J.F.K. une todos estos eventos y argumenta que una “élite global” está en marcha.

Prouty también suscribió la teoría de que el petróleo no es un derivado de los fósiles y apoyó la teoría del origen abiótico. Explicó cómo el petróleo fue falsamente clasificado como combustible fósil ya en 1.892 y cómo este engaño fue reforzado en los años 70 por Kissinger y Rockefeller.

LOS ORÍGENES DEL PETRÓLEO – ENTREVISTA AL CORONEL FLETCHER PROUTY

Fletcher Prouty también afirmó que Nixon, Kissinger y Rockefeller pretendían un “precio mundial del petróleo”. Ese esfuerzo creó lo que hoy muchos denominan el “PETRODÓLAR”, y el impacto que ese error está jugando aún hoy en día en todo el planeta.



Tanto Sadam Hussein en Irak como Gadafi en Libia, fueron detenidos (asesinados) cuando intentaron vender el petróleo en euros o dinares. Lo mismo pretenden con Ahmadineyad en Irán y Hugo Chávez en Venezuela, al escaparse de su control. Necesitan controlar toda la producción mundial para controlar los precios y mantener el paradigma biótico del petróleo, de ahí el desespero de todas estas invasiones y masacres. Por ello, desmontar toda esta farsa, podría constituir el mejor mecanismo de defensa para estos países. El mismo caso ocurre con la ocultación y supresión de patentes de alternativas energéticas a nivel mundial (p.e. Nicola Tesla).















Se manifiesta pues una evidente agenda para el control de la extracción y comercio del petróleo mundial con claros intereses económicos, geoestratégicos y posiblemente alguno más que pasa desapercibido para la gran mayoría, como sería la más que notoria pretensión de atrapar y controlar, todavía más si cabe, a los seres humanos en las cárceles-ciudad de todo el planeta (neo-urbanización), desconectándolos de su verdadero entorno liberador y emancipador, la naturaleza y el medio rural. Las ciudades son el mejor instrumento utilizado por los Estados y las élites para deshumanizaradoctrinar a la población. En este sentido, las “terrorías” oficiales u oficiosas predominantes, la del petróleo de origen biológico y la del cenit del petróleo o “peak oil” (fin del petróleo), juegan un papel fundamental para la acentuación de la degradación de la esencia concreta humana. La estrategia principal es el MIEDO.

Resulta importante señalar que el creador de la teoría del agotamiento del petróleo (Teoría del pico de Hubbert), Marion King Hubbert, fue un geofísico que trabajó para la compañía petrolera norteamericana “SHELL Oil Company”. Además fue un ávido promotor del movimiento tecnocrático y considerado un gran activo de la organización, el cual co-fundó Technocracy Inc. y contribuyó significativamente en la Technocracy Study Guide. Los tecnócratas abogan por la tecnocracia, esto es, una forma de gobierno en la que los científicos y demás expertos toman las decisiones. Una vez más, la ciencia al poder al servicio de las oligarquías, multinacionales y banqueros.





“No ha habido ningún debate sobre el origen de los hidrocarburos durante más de un siglo.Físicos, químicos, ingenieros químicos y expertos en termodinámica competentes, han sabido que el petróleo natural no evoluciona a partir de materialbiológico desde finales del siglo XIX.”JACK F. KENNEY


La teoría abiogénica, que consideramos tiene en cuenta en forma mucho más adecuada los datos de la realidad, sostiene que el petróleo, el gas natural y las formaciones carbonosas asociadas son de origen mineral y sus existencias son prácticamente inagotables en el corto plazo.




LOS DATOS DE LA REALIDAD

Los conocimientos obtenidos a partir de las exploraciones espaciales recientes, con imágenes y mediciones aportadas por las sondas interplanetarias, incluyendo los datos del telescopio espacial Hubble y de los nuevos telescopios de base terrestre, permiten mirar a nuestro planeta y los procesos que en él ocurren con una óptica diferente. La información obtenida hasta el presente muestra el parentesco de los diversos cuerpos del Sistema Solar y la similitud de los procesos que les dieron origen.



De acuerdo a estos nuevos datos, tiende a confirmarse la teoría de la formación en frío y por aglomeración de planetas, planetoides y cometas. También se comprueba que el calentamiento de estos cuerpos ocurrió a posteriori de su constitución inicial por efecto de la contracción gravitatoria y la radioactividad de ciertos elementos. En todos ellos se ha constatado gran abundancia de carbono, generalmente bajo la forma de hidrocarburos u óxidos de carbono.

De la información disponible se deduce también que la estructura interna de los astros antedichos fue originalmente heterogénea, y que, si bien se pueden haber producido procesos de homogeneización, muchos componentes de la heterogeneidad original debe estar aún presentes en el interior de los cuerpos planetarios.



Uno de los principales procesos del dinamismo interno de estos astros parece ser la desgasificación. Ésta implica el ascenso gradual de ciertos elementos o compuestos relativamente livianos, que asumen estado gaseoso en rangos de presión y temperatura subsuperficiales y superficiales. Las principales moléculas que forman parte de las envolturas gaseosas de los planetas son de nitrógeno, de metano, de dióxido de carbono y de agua.

El nitrógeno es relativamente abundante a nivel astronómico y por lo tanto al contraerse y calentarse el interior se exuda hacia el exterior formando «atmósferas nitrogenadas» en aquellos cuerpos en que la masa y gravedad son suficientes para retenerlas. Debido a su carácter químicamente estable no se combina mayormente en su ascenso o en su estancia en la atmósfera.

El carbono y sus compuestos hidrogenados, por el contrario, suelen tener un comportamiento químico mucho más activo, particularmente en presencia de algunos minerales oxigenados (tal vez todos), como son los óxidos metálicos y los sulfatos. Las fracturas producidas en el interior de los astros planetarios por la compresión y calentamiento desparejo y por las mareas astronómicas, solares y planetarias, facilitan el ascenso.



Al combinarse con el oxígeno, el metano o CH4 (que es la molécula más común en los interiores planetarios) genera CO2, CO y H2O, dependiendo de la disponibilidad de oxígeno. Los fluidos carbonosos así formados se inyectan en las masas sólidas generando presiones laterales en las fracturas, ensanchándolas y lubricándolas. De esa forma se posibilita el movimiento de los bloques rocosos, con producción de sismos y eyecciones de gases.

Los gases emitidos pueden permanecer en la superficie de los planetas más masivos formando parte de la atmósfera (o combinados con las formaciones superficiales sólidas) o escapar de la atracción gravitacional dispersándose en el espacio interplanetario en los cuerpos más pequeños. Normalmente, en la superficie sólida de los planetas el agua se congela o transforma en vapor (rara vez permanece en estado líquido, una excepción es precisamente la Tierra), el dióxido de carbono se congela o queda en estado gaseoso, mientras que el metano puede pasar a cualquiera de los tres estados (gaseoso, líquido o sólido) dependiendo de la temperatura y la presión reinante.



En los planetas mayores del Sistema Solar, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, las atmósferas están formadas de hidrógeno, hidrocarburos (principalmente metano), nitrógeno y otras sustancias en menor cantidad. Los porcentajes de metano varían entre un mínimo de 0.1 % en Júpiter y 5% en Urano. Venus mantiene una atmósfera de gran densidad compuesta por dióxido de carbono (96.5 %) que puede interpretarse como metano oxidado, nitrógeno (2.5%) y dióxido de azufre (0.015%), con cantidades muy pequeñas de argón, monóxido de carbono y helio. Marte, que tiene una masa bastante menor que la Tierra y Venus, conserva una atmósfera de densidad relativamente baja (la presión atmósférica es 150 veces menor que la terrestre). Está compuesta sobre todo por dióxido de carbono (95.32%) que también se puede interpretar como el producto de la oxidación del metano. Hay además 0.13% de oxígeno, 0.07% de monóxido de carbono y 0.03% de vapor de agua. Un caso particular se puede observar en Titán, el mayor satélite de Saturno, que tiene una atmósfera de gran densidad. La atmósfera de Titán está compuesta por 98.4 % de nitrógeno y 1.6% de metano.

En resumen, se comprueba que los gases principales de los planetas mayores son el hidrógeno y el helio, mientras que en los planetas menores y satélites mayores son el nitrógeno, el dióxido de carbono y el metano.



La atmósfera de la Tierra tiene una densidad menor a la de Venus y mayor que la de Marte. Su composición es nitrogenada (78.08% de N), con una importante proporción de oxígeno (20.95%). La presencia de dióxido de carbono (0.0360%) es escasa y el metano aparece en concentraciones muy pequeñas (aproximadamente 0.00017 %). Se considera que la mayor parte del carbono atmosférico y oceánico terrestre se ha inmobilizado bajo la forma de carbonatos. Esta composición puede ser explicada lógicamente a través de las teorías de la desgasificación planetaria, del origen mineral del petróleo y gas y de la ocurrencia de procesos de oxidación en las capas subsuperficiales de los cuerpos planetarios. 

Algunos autores, como Thomas Gold (1999), atribuyen al metabolismo de poblaciones hipertermobacterianas subterráneas la ocurrencia de dicho proceso.





EL OTRO ORIGEN DEL PETRÓLEO: EL PETRÓLEO ABIÓTICO

ANTECEDENTES DE LA HIPÓTESIS ABIÓTICA

La hipótesis abiótica, que sostiene el origen mineral de los hidrocarburos, es muy antigua. A fines del siglo XIX, Dmitri Mendeleev, padre de la química moderna, afirmaba que el petróleo y el gas eran de origen mineral y provenían de las profundidades de la tierra.



“El hecho capital a tener en cuenta es que el petróleo nació en las profundidades de la Tierra,y es sólo ahí donde hay que buscar su origen.”DIMITRI MENDELEEV (1.877)

En tiempos posteriores, varios geólogos rusos (particularmente Nikolai Alexandrovitch Kudryavtsev en 1951) y ucranianos (Emmanuil Chekaliuk en 1967) continuaron desarrollando la hipótesis con datos experimentales orientando las búsquedas petroleras en la Unión Soviética en ese sentido. Basada en esta hipótesis, la URSS se convirtió en el primer productor mundial de hidrocarburos en la década de 1980.


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Recientemente, el astrofísico austriaco Thomas Gold replanteó la teoría abiótica incluyendo varios elementos innovativos desarrollando una verdadera revisión paradigmática del tema expresada en su reciente libro “La biosfera profunda y caliente”.


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En base a los autores rusos y ucranianos mencionados y a los trabajos de Thomas Gold, se puede sostener que NO hay suficientes elementos científicos como para seguir afirmando a rajatablas que el petróleo y el gas son de origen fósil.

Existen numerosos yacimientos de petróleo contenidos en rocas ígneas y metamórficas inexplicables con la teoría “fósil”.

Los yacimientos petroleros no se agotan de acuerdo a las previsiones. Extrañamente, parecería que los reservorios se “recargan” desde las profundidades.

La composición química de los hidrocarburos es contradictoria con un origen orgánico (p.ej. su elevado contenido en helio que no existe en los restos biológicos).

Hay muchos otros argumentos y datos en el mismo sentido que desarrollaremos en artículos sucesivos.





CONCLUSIÓN

Todos estos elementos tienden a mostrar que la teoría del origen “fósil” es, por lo menos, insatisfactoria. De acuerdo a la visión de los geólogos rusos y ucranianos antes mencionados y de Thomas Gold, el petróleo y el gas resultan de la desgasificación geológica del planeta que comenzó hace 3.000 millones de años y continúa en la actualidad. Los volúmenes de petróleo y gas existentes constituirían un porcentaje muy elevado de la masa del planeta, con volúmenes muchísimo mayores a los estimados actualmente (tal vez cientos o miles de veces mayores). En otras palabras, a todos los efectos de nuestra arrogante civilización humana, las existencias de petróleo y gas serían inagotables a corto plazo (lo contrario que postula la teoría del cenit del petróleo o “peak oil”).

Esto quiere decir que el gas y el petróleo no se van a acabar (por lo menos en los próximos miles de años) y que los principales limitantes para las sociedades humanas podrían ser sus impactos ambientales en la atmósfera, pero no el agotamiento de las “reservas”. 

Estos impactos incluirían el aumento del dióxido de carbono (que podría dar lugar a un posible efecto invernadero, algo que aún no está probado) y la disminución del porcentaje de oxígeno contenido en el aire (hecho mucho más grave aunque sus efectos no parecen inminentes).

Otra consecuencia de la teoría es que pueden existir acumulaciones o emanaciones petroleras y gasíferas en TODA la superficie del planeta. Por supuesto que hay zonas donde la presencia de fracturas y trampas estructurales permiten o permitieron la acumulación de grandes volúmenes de hidrocarburos y allí se encuentran los yacimientos más grandes y accesibles. Sin embargo, es dable esperar la surgencia de hidrocarburos en TODAS las zonas fracturadas de la corteza, especialmente en la periferia de las regiones montañosas, en las zonas de fallas, en los bordes continentales, y por supuesto en todas las cuencas sedimentarias que permitieron el entrampamiento de los hidrocarburos ascendentes (por ejemplo, en las cuencas del Golfo en el Medio Oriente).




CONSECUENCIAS PRÁCTICAS DE LA ADOPCIÓN DE LA HIPÓTESIS ABIÓTICA

Las consecuencias de esta revisión paradigmática son inmensas. En primer lugar, las reservas efectivas de hidrocarburos se multiplicarían por un factor de 100, 1000 o aún mayor. Su explotación estaría sobre todo limitada por lasposibilidades tecnológicas y económicas de su extracción. 

Puede haber petróleo o gas en los escudos graníticos, en los fondos basálticos de los océanos, en las zonas volcánicas y en áreas sedimentarias hasta ahora consideradas estériles. 

Los métodos de búsqueda y las tecnologías requeridas para la explotación deberán ser revisadas cuidadosamente. El cambio del enfoque y el desarrollo de nuevas tecnologías pueden dar lugar a un aumento importante de la producción de hidrocarburos en muchos países y lugares, y consecuentemente a una reducción de los precios. Esta posibilidad generará resistencia de las grandes corporaciones y países petroleros. Durante mucho tiempo han sido subsidiados por el resto del mundo. Este “privilegio” llegaría a su fin en el momento que se interiorice social y económicamente el paradigma abiótico.


LAS PREOCUPACIONES AMBIENTALES CONTINÚAN

De todas maneras las preocupaciones ambientales que existen por el elevado consumo de hidrocarburos continuarán e incluso podrán incrementarse. Deberá estudiarse rigurosamente el impacto del incremento del CO2 atmosférico, cuyas consecuencias sobre la biósfera y temperatura global no están demostradas. 

Deberá tenerse en cuenta el efecto que la extracción continuada de fluidos puede tener en la estabilidad de la corteza terrestre, en particular la vulnerabilidad sísmica de las diferentes regiones del planeta. La extracción de petróleo y gas provoca inestabilidades sísmicas en las proximidades (por ejemplo los seismos al sur de Irán que se relacionan con la explotación de los campos del Golfo, temblores y tsunamis con epicentro cerca de Sumatra (Indonesia) asociables a antiguas explotaciones en ciertas regiones de dicha isla). De todos modos, para evitar el incremento sísmico hay que cambiar la fuente energética (algo que no parece posible en un futuro inmediato).

Al existir muchas más surgencias y yacimientos de hidrocarburos identificables no es necesario degradar zonas de gran valor ecológico y de habitación indígena como la selva Yasuní de Ecuador. Se pueden buscar otras opciones y proteger áreas que se busca preservar. En fin, toda una nueva línea de pensamiento e investigación deberá gestarse.

Este ensayo tiene como fin alertar acerca de las posibilidades, pero también de los desafíos y riesgos de la adopción de este nuevo enfoque acerca de los efectos reales y potenciales de la acción antrópica sobre la superficie del planeta, y los contra-efectos que estos cambios pueden tener sobre la biosferany las propias sociedades humanas.

Artículo elaborado por Danilo Antón, el 3 de marzo de 2012.

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