Solzhenitsyn

“Los dirigentes bolcheviques que tomaron Rusia no eran rusos, ellos odiaban a los rusos y a los cristianos. Impulsados por el odio étnico torturaron y mataron a millones de rusos, sin pizca de remordimiento… El bolchevismo ha comprometido la mayor masacre humana de todos los tiempos. El hecho de que la mayor parte del mundo ignore o sea indiferente a este enorme crimen es prueba de que el dominio del mundo está en manos de sus autores“. Solzhenitsyn

Izquierda-Derecha

El espectro político Izquierda-Derecha es nuestra creación. En realidad, refleja cuidadosamente nuestra minuciosa polarización artificial de la sociedad, dividida en cuestiones menores que impiden que se perciba nuestro poder - (La Tecnocracia oculta del Poder)

sábado, 6 de octubre de 2012

Las inexistentes profecías mayas sobre el 2012

Dado que en poco tiempo vamos a llegar al 21-12-2012 me ha parecido interesante publicar un artículo que desmonta el mito de las profecías mayas del 2012. Simplemente no hay tales profecías, por tanto difícilmente puede pasar nada en esa fecha que se base en los mayas.

Tengo ganas que llegue el 21-12 para leer a algunos de los agoreros y catastrofistas. Aunque la imaginación humana siempre puede encontrar nuevas fechas o "explicar" las profecías fallidas.

Vivimos tiempos extraños abiertos a todas las posibilidades.


APOCALIPSIS MAYA: Un Mito de Nuestros Tiempos



Escrito por Carlos Mesa.

No iba a escribir sobre ello, pero son muchos los que me preguntan sobre las profecías mayas y el supuesto fin del mundo en el 2012. Así que me dispuse a averiguar la verdad sobre esta historia. El resultado tiene bastante de malo, puesto que en lo esencial parece que hay mucho bulo, si bien es cierto que algunas fuentes apuntan sobre ciertas profecías que nada tienen que ver con los mayas. Por honor a la verdad es conveniente escribir sobre ello, pues de otra forma es lógico que la ciencia más empírica trate de charlatanes a los catastrofistas y proféticos. Además, no hay que esperar a fechas concretas para ver el llamado cambio de conciencia global, porque el paradigma de la nueva conciencia ya se está produciendo en estos momentos.

¿De dónde ha salido esta locura sobre el final de los tiempos? De entrada, el citado armagedón no tendrá lugar el 31 de diciembre de 2012, sino el 21 de diciembre, partiendo de un supuesto año 0 de los mayas, del que luego hablaremos. ¿Y por qué esta fecha apocalíptica? Pues porque a alguien se le ocurrió decir que así finaliza el calendario maya.

El mentado calendario fue creado por una civilización avanzada, los Mayas, de los cuales se tiene noticia desde el 1.000 a.C hasta el 1.687 d.C. Pruebas del imperio maya se extienden por la mayor parte de los estados sureños de México y por localizaciones de Guatemala, Bélice, El Salvador y parte de Honduras.

Los habitantes del imperio maya dominaban la escritura y tenían una asombrosa habilidad para construir ciudades y la planificación urbana.
Probablemente los mayas son más conocidos por sus pirámides y otros edificios intrincados y magníficos, ejerciendo un gran impacto en la cultura de América Central, no sólo en su civilización, sino también en otros pueblos indígenas de la región. Un número importante de mayas vive actualmente y mantiene sus antiguas tradiciones, habiendo hasta un total de 44 dialectos diferentes derivados de la lengua maya original.

Los mayas utilizaron muchos calendarios diferentes y concibieron al tiempo como un engranaje de ciclos espirituales. Si bien los calendarios tenían usos prácticos (social, agrícola, comercial y administrativo) también contenían un elemento religioso muy importante. Cada día tenía un espíritu protector, lo que significa que cada día tenía un uso específico. Esto está en abierto contraste con nuestro moderno calendario gregoriano, que fija sobre todo las fechas administrativas, sociales y económicas.

Los mayas usaron tres sistemas de calendario diferentes (y algunas variaciones dentro de los sistemas). Los tres sistemas se conocen como el tzolkin (el calendario sagrado), el haab (el calendario civil) y el sistema de la cuenta larga.


El tzolkin es un ciclo de 260 días y el haab es un ciclo de 365 días, de los que luego hablaremos. Si se combinan el ciclo del tzolkin y el ciclo del haab se produce un ciclo de 18.980 días, conocido como la ronda del calendario, es decir 18.980 días que son algo menos de 52 años solares. Así los mayas no podrían usar simplemente una fecha del tzolkin-haab para identificar un día en un periodo de varios cientos años, ya que habría varios días dentro de este periodo con la misma fecha del tzolkin-haab.

Los mayas superaron este problema usando un tercer calendario que les permitió identificar un día singular dentro de un periodo de varios miles de días. Para hacer esto usaron un sistema vigesimal (con base 20) de número de lugar-valor, análogo a nuestro sistema de número de lugar-valor decimal.

Los mayas usaron un único sistema vigesimal para contar objetos, aunque modificado al contar los días. En un puro sistema vigesimal cada lugar en un número está ocupado por un número de 0 a 19, y ese número se entiende que debe ser multiplicado por 20. Según este sistema, he aquí un ejemplo:

2.3.4 = 2*20*20 + 3*20 + 4*1 = 864

Al contar días, sin embargo, los mayas usaron un sistema basado en la posición, en donde el primer lugar (como de costumbre) tenía un valor de 1; el segundo lugar el 1, tenía un valor de 20; pero el tercer lugar no tenía un valor de 400 (20*20), sino de 360 (18*20). Esto podría deberse al hecho que con el 360 están cerca de la duración del año en días, que luego se variaba sumando días con el transcurrir de los años. El valor de cifras más grandes continuaría de esta forma: 7.200 (20*18*20), 144.000 (20*20*18*20), etc. Según este sistema tendríamos:

1.3.5.7 = 1*20*18*20 + 3*18*20 + 5*20 + 7*1 = 8.387

Una fecha de la cuenta larga maya es un número vigesimal modificado (como se describió anteriormente) compuesto de cinco lugares, ej. 9.11.16.0.0, e interpretado como una cuenta de días con base en alguna fecha. Hay muchas fechas de la cuenta larga inscritas en las estelas y escritas en los códices. El cálculo del equivalente decimal de una cuenta larga equivale a una cantidad en días. Este se considera como un número de días contados a partir de un determinado día en el pasado. Se supone que el número de días comienza desde el día 0.0.0.0.0. Pero la pregunta obvia es: ¿qué día se usó como la fecha base? ¿Y qué día fue ese en términos del calendario Occidental?

Los mayas tenían nombres para períodos que constan de 20 días, 360 días, 7.200 días, por ejemplo, de acuerdo con su sistema vigesimal modificado de contar días. Un día es denominado como Kin. Veinte Kines hacen un Uinal, 18 uinales un Tun, 20 tuns un Katun, y 20 katunes un Baktun. Así queda la cosa:

1 kin = 1 día
1 uinal = 20 kines = 20 días
1 tun = 18 uinales = 360 días
1 katun = 20 tunes = 7.200 días
1 baktun = 20 katunes = 144.000 días

Los números en los cinco lugares del calendario de la cuenta larga son como sigue:

baktunes . katunes . tunes . uninales . kines

Así, por ejemplo, 9.15.9.0.1 implica una cuenta de 9 baktunes, 15 katunes, 9 tunes, ningún uinal y 1 kin, o en otras palabras, 9*144.000 + 15*7.200 + 9*360 + 0*20 + 1*1 días, o bien 1.407.201 días. Se trata de una cuenta de días que comienza desde la fecha base maya del 0.0.0.0.0.

La mayoría de las fechas de la cuenta larga que se encuentran en las inscripciones de piedra tienen una fecha del baktun de 9. El periodo 9.0.0.0.0. hasta el 10.0.0.0.0, del periodo maya Clásico, es considerado hoy por los arqueólogos como el periodo (aproximadamente) del 436 D.C. hasta 829 D.C. Hay, sin embargo, algunas anomalías extrañas. Se descubrieron dos fechas de la cuenta larga (encontradas en Palenque) como 1.18.5.4.0 y 1.18.5.3.6 (14 días antes) que son unos 2.794 años solares antes de 9.0.0.0.0. ¿No habiendo evidencia de la existencia de los mayas hasta el 1.000 a.C., ¿qué podrían estar significando estas antiquísimas fechas de la cuenta larga ?

Podríamos esperar una siguiente unidad después del baktun consistente en 20 baktunes, y efectivamente existe y se llama pictun. Sin embargo, ninguna fecha de la cuenta larga se ha encontrado con una cuenta de más de 12 baktunes, excepto 13.0.0.0.0. Y aquí es donde los catastrófistas se amparan para afirmar que el sistema de la cuenta larga maya 13.0.0.0.0 marca el principio de un nueva era, y que éste, no se sabe por qué razón, equivale a 0.0.0.0.0.

Vayamos a otro calendario, el tzolkin, a veces conocido como el calendario sagrado, un ciclo de 260 días, donde cada día del tzolkin es denominado por una combinación de un número del 1 a 13 y un nombre de la serie de veinte, en el orden: lmix, lk, Akbal, Kan, etc.

El día corre a través de los números y a través de los nombres, independientemente. La sucesión de días del tzolkin funciona así :

1 Imix
2 Ik
3 Akbal
4 Kan
. . .
13 Ben
1 Ix (aquí repetimos los números)
2 Men
3 Cib
4 Caban
5 Edznab
6 Cauac
7 Ahau
8 Imix (se repiten los 20 días)
9 Ik
10 Akbal
. . .

Hay 260 fechas diferentes en esta sucesión. Esto es porque 260 es el mínimo común múltiplo de 13 y 20. Así el ciclo de (13) números de días del tzolkin combinados con (20) los nombres de días del tzolkin se repite cada 260 días.

Para explicar este calendario de 260 días, se ha especulado que los mayas escogieron este número de días porque su conocimiento astronómico admirablemente avanzado les reveló que un período de 260 días cuadra bien con ciertos períodos astronómicos, como los años con eclipse. Una explicación más prosaica es que había originalmente dos ramas de la sociedad maya, una de las cuales usó un ciclo numerado de 13 días y la otra un ciclo denominado de 20 días . Y es que hay una serie de trece dioses mayas que pueden ser el origen de los 13 días numerados, similar a nuestra semana.

Se deduce que en algún punto de la historia maya temprana los dos grupos se unieron, combinando los dos calendarios para que ningún grupo perdiera su método de contar los días, produciendo así el ciclo de 260 días descrito anteriormente.

Los mayas también mantuvieron un calendario llamado “civil” el calendario “haab”. Este era similar a nuestro calendario actual, ya que contiene meses (19) y los meses se dividen en días (20) numerados de 0 a 19. A diferencia de nuestro calendario, el ciclo del haab se compone de dieciocho meses de veinte días cada uno, más uno de cinco días al final del año.

Los cinco días extras formaron el mes de Uayeb, y son anónimos. Los cinco días “anónimos” fueron considerados desafortunados. Nadie se casaría en Uayeb. El ciclo del haab consistió así en 18*20 + 5 = 365 días, el número íntegro de días mas cercano al real año solar de 365,2422 días solares.

La sucesión de días desde el primer día del año hasta el último se cuenta como sigue:

0 Pop
1 Pop

19 Pop

0 Zip
1 Zip

19 Zip

0 Zodz

… (y así sucesivamente hasta el 18º mes) :

19 Cumku

0 Uayeb

4 Uayeb

Para la mayor parte de la historia maya el primer día de Pop fue denominado como 0 Pop y el último, 19 Pop.

Respondamos a una gran pregunta que hace un momento nos desconcertaba. ¿Cuándo comienza el año cero de los mayas, o sea el 0.0.0.0.0?

Pues parece ser que la repetición de una misma fecha de la cuenta larga con una fecha del tzolkin-haab sólo ocurre una vez cada 136.656.000 días (aproximadamente 374.152 años o 73 eras mayas). Este ciclo de tiempo se conoce como Era Maya que, según la correlación de algunos, debió de comenzar el 11 de Agosto del 3114 a.C., aproximadamente, con lo cual sí terminaría el 21 de diciembre del 2012 (¿?) de nuestra era, o sea el 13.0.0.0. Aunque el 13, como se vio, no es el número final, sino el 20; así que luego daremos la fecha final auténtica y real del calendario maya.

De todos los problemas tratados por los estudiosos de los mayas, el problema de la correlación es el más importante. Sólo con una solución a este problema podemos localizar el fenómeno de la civilización maya en un marco de tiempo relacionado con el nuestro; es decir, dónde está el año cero de los mayas.

El problema de la correlación es el problema del hallazgo de un día determinado que se identifique por una fecha Occidental y por una fecha maya, simultáneamente, permitiendo igualar la fecha Occidental con la fecha maya. Una vez hecho esto, la conversión de cualquier fecha de un sistema a una fecha en el otro se haría posible.

Un número de la correlación correcto debería estar de acuerdo con:

  • Datos de la tabla de Venus en el Códice de Dresden.
  • La mayoría de los datos del tzolkin sobrevivientes entre los mayas a la post-conquista.
  • Los archivos del obispo de Landa del siglo XVI sobre el asunto.
  • Los archivos aztecas a la llegada de Cortes.
  • La información lunar encontrada en las estelas.


Numerosos estudiosos han sugerido diferentes valores para el número de la correlación. La respuesta normalmente aceptada es 584.283, número sugerido por S.E.J. Thompson, ésta es la llamada “correlación Thompson”. Otros estudiosos han hecho pensar en otras correlaciones, desde 482.699 (Smiley) hasta 774.078 (Weitzel). ¿Por qué se toma en consideración la correlación de Thompson y no otras? Ni se sabe, Yo mismo he sido incapaz de entender la lógica de Thompson para dar a entender que la fecha 0.0.0.0.0 corresponde al 11 de agosto del 3.114 a.C. Y eso que se supone que debería entender de números, porque aparte de una carrera de Periodismo cuento con una Ingenieria Técnica de Sistemas Informáticos.

Ya sé que la mayoría dan por válido el año 0 maya como 3.113 a.C., pero esto es debido a una equivocación del sistema astronómico de denotar años; el año -3113 es el año -3114 a.C., ya que el año 0 de nuestro calendario nunca existió. Se supone que damos por válido que Jesús de Nazaret nació en el llamado año 1 (luego lo explicamos).

Hay una manera de terminar con el problema de la verdadera fecha de correlación de una vez por todas. Se basaría en descubrir en los códices mayas una referencia clara a un eclipse (completo con fecha de la cuenta larga) que pueda ser determinado también por los astrónomos, ocurrido en una fecha exacta del calendario europeo. Los eclipses solares son los mas aptos, porque ellos sólo son visibles en un área restringida (mientras que los eclipses lunares pueden verse sobre la mayor parte del hemisferio terrestre en la noche), lo que significaría que también serían vistos en los territorios mayas. Varios estudiosos (ej. Owen y Smiley) han buscado un evento que pueda identificarse de igual manera en los sistemas del calendario maya y Occidental, con fechas o fenómenos astronómicos conocidos. Sin embargo, las malas noticias es que hasta la fecha no se ha encontrado un evento conocido que se dé como válido. Por lo tanto, no hay una fecha de correlación válida y oficial, y esa es la auténtica verdad, le pese a quien le pese.

Prosigamos. Habíamos visto que algunos catastrófistas se amparaban en la fecha del 13.0.0.0.0 para hacer sus cálculos y afirmar que ésta correspondía, partiendo del año cero de los mayas, propuesto por la correlación de Thompson, al 21 de diciembre de 2013. Todo ello sin tener en cuenta un ajuste en el calendario del que hablaremos enseguida.

Pero si el sistema base de los mayas es el 20, con números comprendidos entre el 0 y el 19, ya que los mayas eran de los pocos que conocían la existencia del 0 y lo usaban… repito, ¿cuándo debería finalizar el calendario maya?

El calendario maya debería terminar el 19.19.19.17.19 (ese 17 en medio es porque, recordemos, esta posición únicamente es múltiplo de 18), es decir, que estaríamos hablando del 13 de agosto de 4.771. Hay inscripciones mayas en las que se nombran fechas posteriores a ésta, lo cual quiere decir que su mundo todavía iba mucho más allá, acabando con la teoría del apocalipsis de los catastrofistas.

Nos hemos saltado un hecho de interés. En 1582 el Papa Gregorio XIII creó el calendario gregoriano en el que hizo un ajuste de fechas para que coincidiese exactamente con las cuatro estaciones del año, ya que con el paso del tiempo se habían producido desajustes. Además, eliminó 3 años bisiestos cada 400 años.

La cosa quedó como sigue:
Sería bisiesto aquel año cuya cifra sea divisible por 4, excepto los años seculares, múltiplos de 100, los cuales serían bisiestos únicamente si son divisibles por 400 (por ejemplo, 1900 no fue bisiesto, 2000 sí lo fue, pero el 2100 no lo será).

Dado que desde la vigencia del calendario Juliano se habían considerado como bisiestos años que no debieron serlo y había ya un error acumulado de 10 días, se quitarían 10 días al calendario: el día siguiente al 4 de octubre de 1582 (la fiesta de San Francisco de Asís) sería llamada a ser 15 de octubre (este año de 1582 es el año más corto de la cristiandad, con 355 días; y los días del 5 al 14 de octubre de ese año ni siquiera existieron).

Para más desfase, el papa romano Hormisdas (514-523), motivado por la imprecisión que había para contar los años en esa época, los cuales se contaban según la conveniencia particular del mundo cristiano, unos a partir de la fecha de la mítica fundación de Roma “ab urbe condita” (753 a.C.) y referencia del inicio del calendario romano, y otros lo contaban partiendo de la era del emperador romano Diocleciano (el año 284 d.C.), conocedor de los estudios que realizaba Dionisio, le ordenó que calculara la fecha de nacimiento de Jesús de Nazaret y que a partir de ahí se usara ésta para contar los años.

Dionisio estableció el año en que supuestamente había nacido Jesucristo “ab incartione Domino”. Esta fecha la fijó a los 754 años de la fundación de Roma “ab urbe condita”, y mantuvo como el día del nacimiento el 25 de diciembre, igual como lo había establecido el papa romano Julio I (280-352), quién tomó el día que se celebraba la fiesta pagana romana “Hagia Fota” (Sol invencible) como el nacimiento de Jesús; el año comenzaría en el mes de enero, como había sido establecido en el calendario juliano.

Dionisio carecía de la noción del cero como número (concepto que desde la India fue transmitido a los árabes, y sólo llego a Occidente varios siglos después), por tal motivo inició la historia del cristianismo el año uno “Anno Domine”, o sea al comienzo de la “era cristiana”; con Dionisio, el cristianismo se apropió de la era nacida y por venir “per saécula saeculórum”.

Dionisio, tuvo varios errores: uno de ellos fue motivado por desconocer el número cero, y empezar la era con el año uno, y lo más importante para los cristianos, fue que se equivocó por 6 años de la fecha real del nacimiento de Jesucristo (el rey Herodes El Grande falleció en el año 4 a.C.).

¿Y qué tiene esto que ver que nuestro calendario? Pues que lo siento por ti, lector, pero no vives en el 2009, fecha en la que escribo esto, sino en 2009 menos los 6 años de error de Dionisio, más uno más producto de contar desde el 0, como se hizo a posteriori. Y ahora viene lo malo para los catastrofistas, si nos basamos en su fecha del 21 de diciembre de 2012 como válida, dando por buena la correlación de Thompson y haciendo caso omiso a que el calendario maya es de base 20. Y es que el 21 de diciembre de 2012 ya ha tenido lugar, concretamente fue el 21 de diciembre de 2005 de nuestra era. Oh, vaya, ¡qué desilusión! Y no ha habido armagedón ni día del juicio final, ni hemos sufrido un cambio de conciencia global que haya hecho que nuestra civilización se tambalee y vuelva a comenzar.

Todo esto suena muy interesante, pero ¿qué tiene que ver con el fin del mundo? Las supuestas profecías mayas se basan por completo en el supuesto de que algo malo va a ocurrir cuando el calendario maya de la Cuenta Larga se termine, como acabo de citar. Y para ello se basan en unas profecías mayas “secretas” que debieron encontrarse en alguna parte. El problema radica en que por más que busque uno esa profecías, los códices donde se citan, o deberían citarse, no aparecen por ninguna parte.

Ya hemos visto que las fechas vaticinadas para las supuestas profecías mayas no existen o son incorrectas, pero aún así hay abundante material sobre lo que podría ocurrir a finales del 2012, basándose en estas pretendidas predicciones.

Eso quiere decir que los mayas debieron dejar escrito en alguna parte esta serie de pronósticos o augurios. Hasta la fecha se conocen cuatro códices mayas importantes, que se encuentra en Madrid, París, Dresde, Alemania y Nueva York. Todos estos códices llevan un encabezado, fechas del tzolkin (el calendario de 260 días), y cuentan con una serie de almanaques en los que se representan diversos períodos de medición del tiempo. Los de Dresden y Madrid contienen períodos de 520 y 720 días. Dresden está compuesto por 20 libros de 39 días.

El códice Groilier de Nueva York contiene amplios conocimientos astronómicos, 10 libros están dedicados a Venus, y 92 a otras áreas de esta ciencia. Como curiosidad, algunos de esos códices muestran cómo creían en la reencarnación. Aunque hay datos muy singulares. Aquí abajo, en rigurosa primicia, se encuentran los códices para verlos en su totalidad.
Códice de Dresden
Ver códice Grolier
Ver códice Madrid
Ver códice París

La mala noticia es que en los códices citados no hay profecías ni predicciones, solo hacían determinado tipo de vaticinios, como la posible llegada de la langosta, que podría estropear las cosechas del Yucatán. Otras predicciones de orden religioso-cosmogónico están estampadas en algunas estelas. Hay predicciones en algunas estelas que se hacen en los katunes (ciclos de 20 años dentro de la cuenta larga) para profetizar hechos futuros, sobre todo agrícolas y sociales.

La predicción de eclipses para ellos era importante, ya que representaba calamidades. Si los mayas sabían calcular eclipses futuros en base a un registro minucioso de tal fenómeno durante mucho tiempo, no es de extrañarse que lo utilizaran con fines astrológicos y supersticiosos.

El códice Dresde (que un autor reinterpretó como le dio la gana para escribir un libro inventado sobre profecías mayas) hace referencia a los ciclos de Venus, presentándolo asociado con el Sol, dada su importancia. Si Venus aparecía por la mañana garantizaba la salida del astro, si aparecía por la tarde garantizaba el cierre del ciclo. Su preocupación era en los períodos donde no se podía ver (conjunción inferior y superior) y por ello hacían sacrificios para garantizar su retorno, ya que Venus tenía también una connotación guerrera.

Como todavía habrá quien no se crea que no hay citas proféticas, más vale que se extraigan los únicos auspicios que se encuentran en el Chilam Balam de Chullamel, fragmento del códice Dresde.
Arderá la tierra y habrá círculos blancos en el cielo. Chorreará la amargura, mientras la abundancia se sume. Arderá la tierra y arderá la guerra de opresión. La época se hundirá entre graves trabajos. Cómo será, ya será visto. Será el tiempo del dolor, del llanto y la miseria. Es lo que está por Venir.
Lo que se desentraña de este Katún, Padre, entendedlo así, ya está viniendo. No será arrollada otra vez la estera del Katún, Padre, cuando ya vendrá en gran demasía el peso del dolor. Vendrá del norte, vendrá del poniente. En los días que vamos a tener, ¿qué Sacerdote, qué Profeta dirá rectamente la voz de las Escrituras?
Padre, dentro del Noveno Ahau –entendedlo así todos los que pobláis esta tierra– todas las almas selladas de grandes y feos pecados.
“¡Ay, dulce era el poderoso tiempo que pasó!” dirán llorando los Señores de esta tierra. ¡Entristeced vuestros espíritus, Itzaes!
En los días que vienen, cuando se detenga el tiempo, Padre; cuando haya entrado en su señorío el Cuarto Katún, se acercará el verdadero conductor del día de Dios. Por esto se amarga lo que os digo, Padre, hermanos del mismo vientre; porque el que os visitará, Itzaes, viene para ser el Señor de esta tierra cuando llegue.
Esto viene de la boca de Nahau Pech, Sacerdote. En tiempo del Cuatro Ahau Katún, Padre, como hormigas irán los hombres detrás de su sustento; porque como fieras del monte estarán hambrientos, y como gavilanes estarán hambrientos, y comerán hormigas y tordos, y grajos, y cuervos, y ratas.
El verdadero Dios [Hahai Ku, "Verdadera-Deidad"] de esta tierra, el que esperáis que aparezca, Padre, vendrá traído en hombros de dolorosos días. Dad meditación en vuestro entendimiento a su palabra, y la debida cordura. Vuestras almas la recibirán verdaderamente.
¡Hastiados de lo que adoráis, Itzaes! ¡Olvidad vuestros caducos dioses, todos vuestros dioses perecederos! Existe el Poderoso Señor, creador del cielo y de la tierra.
Duele a vuestro espíritu que os lo diga, Itzaes de los mayas. No queréis oír que existe Dios. Creéis que lo que adoráis es verdadero. Creed ya en estas palabras que os predico.
Y suma y sigue, todo va en esta línea. Por tanto, insisto, ¿dónde están las profecías mayas? ¿En qué códice? ¿En qué estela?

Los que vaticinan éstas dicen que no existen porque los códices que anunciaban las profecías mayas fueron quemados por los conquistadores españoles. Ergo las 7 profecías mayas ¿de dónde salen? Y aquí es donde aparece un autor, Alberto Beuttenmüller, que las recogió en un libro, argumentando que habían sido recogidas por unos aventureros, poco después de la llegada de los españoles. Y de esa fuente tan “rigurosa” apareció el resto. El autor del libro llama a ese códice oscuro, donde los aventureros encontraron las supuestas profecías mayas, el códice K.

¡Demonios! Esto es como tomarse en serio “El Código da Vinci” de Dan Brown, y creer a pie juntillas en los reyes merovingios y el linaje de Jesús de su inventada boda con María Magdalena. No tiene ni pies ni cabeza, pero hay quien se lee una novela y se la toma al pie de la letra.

¿Y qué dice Alberto Beuttenmüller de su obra? El mismo lo aclara en su presentación:
“…es una novela que presenta ciertos conocimientos, en la cual se funden la ficción y la realidad. El personaje principal es la cultura maya y sus misterios. Los mayas jamás se equivocaron al hacer una profecía, y también acertarán, con seguridad, el vaticinio que se expone aquí para el 2012.”
Muy prosaico, la verdad. No obstante, si mezcla ficción con realidad, ¿de dónde se sacó el autor las profecías? ¿Eran inventadas o plagiadas?

Aquí es donde entran los indios hopi que ahora se reseñan. Los hopis pertenecen al grupo de antiguos habitantes de la meseta central de los EE.UU., de unos 10.000 individuos, muchos de los cuales viven en Arizona en la reserva federal Pueblo Navajo. Existen fricciones entre los grupos hopi y navajo, que derivan de la invasión navaja de las tierras hopis en el pasado. Su cultura es similar a la de los zuñis, aunque hablan una lengua uto-azteca. Son uno de los pocos grupos aborígenes que mantienen su cultura hasta la actualidad; sus poblados son antiguos, algunos con una historia de 1.000 años. Tienen fama por su elaborada cestería y las miniaturas que esculpen. Son propietarios y operadores de un centro cultural, un museo y un complejo hotelero.

Pues bien, los indios hopi siguen conservando sus profecías. Y, curiosamente, hay una más que sospechosa similitud entre las supuestas 7 profecías mayas y las adivinaciones de los hopi. Veamos que dicen estos al respecto de su futuro.

La siguiente recopilación de profecías hopi son del doctor Allen Ross:
El fin de todo el ceremonialismo Hopi vendrá cuando una “Kachina” se quite su mascara durante una danza en la plaza ante los niños no iniciados [el público general]. Durante un momento no habrá más ceremonias, no más fe. Luego, Oraibi será rejuvenecido con su fe y ceremonias, marcando el comienzo de un Nuevo ciclo de vida Hopi.
Los Estados Unidos serán destruidos, tierra y personas, por bombas atómicas y radioactividad. Solamente los Hopis y su tierra hogar serán preservados como un oasis hacia el cual huirán los refugiados. Los abrigos de bombas son una falacia.
“Solo son las personas materialistas quienes buscan hacer abrigos. Aquellos que están en paz en sus corazones ya están en el gran abrigo de la vida. No hay abrigo para la maldad. Aquellos que no toman parte en la división del mundo por ideologías están listos para reasumir vida en otro mundo, ya sean de raza negra, blanca, roja o amarilla. Todos ellos son uno, hermanos.”
La guerra será: “un conflicto espiritual con asuntos materiales. Los asuntos materiales serán destruidos por seres espirituales que permanecerán para crear un mundo y una nación bajo un poder, aquel del Creador.”
Ese tiempo no es tan lejano. Vendrá cuando el Saquasohuh (Estrella Azul) Kachina baile en la plaza y se quite su máscara. Él representa una estrella azul, muy lejos y todavía invisible, la cual hará pronto su aparición. El tiempo es anticipado por una canción cantada durante la ceremonia Wuwuchim.
“Éstos abarcan las nueve más importantes profecías de los Hopis, conectadas con la creación de los nueve mundos: los tres mundos previos en lo cuales vivimos, el presente Cuarto Mundo, los tres futuros mundos que tenemos todavía que experimentar, y el mundo de Taiowa, el Creador, y su sobrino, Sotuknang.”
Los Hopi y otros que fueron salvados de la Gran Inundación hicieron un convenio sagrado con el Gran Espíritu, de nunca apartarse de Él. Él hizo un juego de tablillas sagradas de piedra, llamadas Tiponi, en las cuales Él respiró sus enseñanzas, profecías y advertencias. Antes de que el Gran Espíritu se escondiera de nuevo, colocó ante los líderes de los cuatro diferentes grupos raciales, cuatro diferentes colores y tamaños de maíz; cada uno debía escoger cuál sería su comida en este mundo. Los Hopi esperaron hasta el final, y escogieron la espiga más pequeña de trigo.
Ante esto, el Gran Espíritu dijo: “Está bien hecho. Ustedes han obtenido el verdadero maíz, ya que todos los demás son imitaciones en las cuales están escondidas semillas de diferentes plantas. Ustedes me han mostrado su inteligencia; por esta razón yo colocaré en vuestras manos estas tablillas secretas de piedra, Tiponi, símbolo de poder y autoridad sobre toda tierra y vida, para que la guarden y protejan y sostengan en confianza para mí hasta que yo regrese a ustedes, en un día más tarde, pues yo soy el Primero y el Último.”
El Gran Cacique del Clan del Arco guió a los fieles a esta nueva tierra, pero cayó en malos caminos. Sus dos hijos lo regañaron por su error, y después de que murió, ellos asumieron las responsabilidades del liderazgo. Cada hermano fue dado un juego de Tiponi, y ambos fueron instruidos a acarrearlos a un lugar al cual los dirigió el Gran Espíritu.
Al hermano mayor [de la noche resplandeciente] le dijeron que fuera inmediatamente al este, hacia el sol naciente, y al llegar a su destino para comenzar inmediatamente su regreso, que viera a su hermano menor, quien permanecía en la Isla Tortuga [el continente de los Estados Unidos de América].
Su misión era la de ayudar a su hermano menor a causar el Día de la Purificación, a cuyo tiempo todos los hacedores de maldad serían castigados o destruidos, después de lo cual, una paz real, hermandad y una vida eterna serían establecidos. El hermano mayor restauraría toda la tierra a su hermano menor, de quien el Maligno entre los hombres blancos le había quitado. El hermano mayor [de la luz resplandeciente] también vendría a ver las tablillas Tiponi y cumplir la misión dada a él por el Gran Espíritu.
Al hermano menor le dieron las instrucciones de viajar a través de la tierra y marcar sus pasos mientras caminaba alrededor. Ambos hermanos fueron dichos que una gran estrella blanca aparecería en el cielo; cuando esto sucediera, todas las personas sabrían que el hermano mayor había alcanzado su destino. Al suceder esto, toda la gente debía instalarse dondequiera que se encontraran en ese momento, y que se quedaran allí hasta que regresara el hermano mayor.
A los Hopi les dijeron que después de un tiempo, Hombres Blancos vendrían y les tomarían su tierra y tratarían de guiar a los Hopi a caminos de maldad. Pero a pesar de todas las presiones en su contra, a los Hopi les dijeron que ellos debían sostener su Antigua religión y su tierra, aunque siempre sin violencia. De tener éxito, les prometieron que su gente y su tierra serían un centro desde donde despertaría el Verdadero Espíritu.
Se dice que después de muchos años, el hermano mayor podría cambiar el color de su piel, pero su cabello permanecería negro. Él tendría la habilidad de escribir, y sería la única persona capaz de leer el Tiponi. Cuando él regrese a encontrar a su hermano menor, el Tiponi será colocado lado a lado para mostrar a todo el mundo que son verdaderos hermanos. Luego tendría lugar el Gran Juicio, puesto que el mayor le ayudará al hermano menor a obtener justicia real para todos los hermanos Indios que han sido cruelmente maltratados por el hombre blanco desde que éste llegó a la Isla Tortuga.
El hermano mayor transformado, el Verdadero Hermano Blanco, usará una bata roja o una gorra roja, similar al patrón en la parte posterior de un sapo con cuernos. Él no traerá más religión que la suya propia, y traerá con él las tablillas Tiponi.
Él será todo-poderoso; ninguno será capaz de resistir contra él. Él vendrá rápidamente, y en un día ganará control del continente entero.
Se ha dicho: “Si él viene del Este, la destrucción no será tan mala. Pero si viene del Oeste, no se levanten en los techos de sus casas para ver, porque él no tendrá misericordia.”
El Verdadero Hermano Blanco traerá con él dos grandes ayudantes, poderosos e inteligentes, uno de los cuales tendrá un signo de swastika (el símbolo masculino de pureza), y el signo del sol. El segundo gran ayudante tendrá el signo de una cruz celta con líneas rojas (representando la sangre femenina) entre los brazos de la cruz.
Cuando esté cerca la gran purificación, estos ayudantes sacudirán la tierra primero por un corto período en preparación. Después de haber sacudido la tierra dos veces más, se les unirá el Verdadero Hermano Blanco, quien se volverá uno con ellos y traerá el Día de la Purificación al mundo. Los tres ayudarán al “hermano menor” (el Hopi y otras gentes de corazón puro) para hacer un mundo mayor. En las profecías, los dos ayudantes son designados por la palabra Hopi para “población”, como si fuesen grandes grupos de gente.
Los Hopi fueron advertidos que si estos tres grandes seres fallaban, terrible maldad acontecería en el mundo y grandes números de gente serían muertos. No obstante, también se dijo que tendrían éxito si suficientes Hopi permanecían fieles al antiguo espíritu de su gente. El Verdadero Hermano Blanco y sus ayudantes les mostraría a la gente de la tierra un nuevo gran plan de vida que conduciría a la vida eterna. La tierra se volvería nueva y bella de nuevo, con una abundancia de vida y alimento.
Aquellos que se salven compartirán todo por igual. Todas las razas se mezclarán y hablarán una lengua para ser una familia.
Las profecías de los hopi son tantas que no se pueden reproducir en estas páginas, pero las aquí recopiladas nos dan una idea de su contenido. Curiosamente, algunas de estas profecías son calcos de los textos publicados por Alberto Beuttenmüller.

Ya tenemos la primera de las coincidencias. La siguiente pregunta que uno puede hacerse es ¿existe algún indicativo de que algo puede ocurrir en el terrero de las astrología o lo astronomía?

En el primero parece que muchos astrólogos se ponen de acuerdo en que algo va a ocurrir. Mi amiga, Mónica Carretero, astróloga, me relataba lo siguiente: “Mientras Neptuno sigue pasando por el mundo moderno, Urano abandona el mundo antiguo y se instala en Fuego (Aries). A su vez Plutón, el dios de los Muertos y de las transformaciones profundas a través del dolor y la muerte, se instala en el signo de Capricornio, que implica las estructuras rígidas y los conceptos disciplinarios antiguos y trasnochados que no sirven para nada”. Pero, ojo, ésa es su interpretación, y la astrología no es una ciencia que se tomen muy en serio aquellos que se basan en la experiencia y en la percepción.

¿Y en el campo de la astronomía?


Como las cosas no están claras pregunté a unos amigos de Astroseti, sobre si es cierto que en el 2012 se producirá un alineamiento de la Vía Láctea respeto al Sol (como así auguran los catastrofistas) y esto fue lo que me contestaron:

Puedes pensar en el movimiento del sistema solar como una órbita circular alrededor del centro de la galaxia contenida en el plano galáctico. El período son unos 220 millones de años. Luego, existen desviaciones mínimas de esta órbita circular. Estas hacen que el sistema solar se mueva perpendicularmente al plano galáctico y también de forma paralela a él con una velocidad propia superpuesta a la velocidad de traslación de la órbita circular. Las causas de estas desviaciones son básicamente dos. Por un lado el hecho que el potencial gravitatorio de la galaxia es asimétrico y no de simetría esférica, y por otro lado la gravitación ejercida por estrellas circundantes.
El movimiento vertical respecto del plano galáctico es periódico con un periodo de unos 70 millones de años. En el plano galáctico es donde se encuentra la mayor cantidad de medio interestelar y nubes por lo que el sol entra y sale de nubes durante su trayecto. En general una galaxia consiste de una estructura con forma de “queso gruyer”: el medio interestelar es expulsado por vientos estelares y supernovas formando burbujas que quedan casi vacías con poca densidad pero con un gas muy caliente en su interior.
Dentro de estas burbujas a su vez y especialmente en sus paredes se pueden formar nubes de material. Fuera de ellas la densidad de nubes es mucho mayor. Estas son nubes moleculares y de polvo, muy frías y de densidad más alta. El sistema solar se encuentra actualmente dentro de una burbuja de esas, desde hace unos 3 millones de años. Esta burbuja, denominada “burbuja local” no se mueve con el sol, sino que se creó, el sol entró en ella y saldrá de ella en el futuro. De hecho, en sus más de 4000 millones de años de existencia el sistema solar ha debido pasar por muchas burbujas de este tipo.
En este paso por el medio interestelar puede ocurrir que entremos en una u otra nube molecular. Esto en principio no es problema alguno, ya que la heliosfera creada por el viento solar apantalla la entrada de medio interestelar dentro del sistema solar. Lo que puede ocurrir es que la heliosfera se vea algo modificada y con ella la generación de rayos cósmicos anómalos. Hay modelos sobre esto pero a mí no me consta que haya conclusiones claras.

En definitiva, algo está ocurriendo. Y eso algo, llámese “rayos cósmicos anómalos” o no, está produciendo alteraciones en el Sol que pueden repercutir en el llamado “calentamiento global”.

Algunos otros apuntan que el 6 de Junio de 2012 será el último tránsito de Venus de este siglo, los siguientes serán en el 2117 y en el 2125. Este es un alineamiento bastante raro, y solamente se han visto seis de estos eventos desde la invención del telescopio (1631, 1639, 1761, 1769, 1874 y 1882).

El 21 de Diciembre del 2012 será el día del solsticio de invierno, el día más corto del año en el hemisferio Norte.

Se espera que ocurra el citado pico de flujo magnético solar, relacionado con las manchas (tormentas) solares, en 2012. Este tipo de actividad intensa se observó anteriormente en 1958, con auroras vistas hasta en México, y se espera que la siguiente cause alguna interrupción de servicios de GPS, teléfonos celulares, y transmisiones de satélites.

Aquí se acaba todo. No hay más predicciones científicas para el 2012.

Ya tenemos todos los componentes del cóctel. Pongamos en esta coctelera una mala interpretación del calendario maya, supuestas profecías mayas que no existen, un códice maya K que proviene de una novela, los augurios de los indios hopi, y diversos acontecimientos galácticos relacionados con la astronomía y la arqueología, y ya tenemos el circo montado. Ríos y ríos de tinta en torno al 2012, libros, vídeos, documentales, películas catastrofistas, y un enorme elenco de pseudo-estudiosos del tema que se presentan ante las masas para hablar de aquello que no entienden ni han comprobado.

No me extraña que luego se ridiculice a todos aquellos que creen en algo más que la ciencia, historia y arqueología oficial, entre los que me encuentro, porque ante fenómenos como el circo del 2012 sólo cabe sonrojarse.
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