Solzhenitsyn

“Los dirigentes bolcheviques que tomaron Rusia no eran rusos, ellos odiaban a los rusos y a los cristianos. Impulsados por el odio étnico torturaron y mataron a millones de rusos, sin pizca de remordimiento… El bolchevismo ha comprometido la mayor masacre humana de todos los tiempos. El hecho de que la mayor parte del mundo ignore o sea indiferente a este enorme crimen es prueba de que el dominio del mundo está en manos de sus autores“. Solzhenitsyn

Izquierda-Derecha

El espectro político Izquierda-Derecha es nuestra creación. En realidad, refleja cuidadosamente nuestra minuciosa polarización artificial de la sociedad, dividida en cuestiones menores que impiden que se perciba nuestro poder - (La Tecnocracia oculta del Poder)

viernes, 30 de enero de 2009

El poder inquisitorial de las organizaciones judías

Kevin MacDonald
The Occidental Observer
29-1-2009

Hay una especie de axioma en la vida de los Judíos: "¿Es bueno para los Judíos?" Esta pregunta sigue siendo la prueba de fuego de la actividad comunitaria judía. Un buen ejemplo es la libertad de expresión.

Hay pocas dudas en que la comunidad judía organizada ve en la libertad de expresión un problema, porque puede usarse para criticar el comportamiento de las organizaciones judías y especialmente Israel. ¿Cuál es su solución? Difamar a quienes critican a Israel acusándoles de 'antisemitismo'.

En Canadá la respuesta de la comunidad judía organizada a las recientes manifestaciones contra Israel fue la de intentar invocar las restricciones de Canadá a la libertad de expresión, para silenciar a sus críticos. El Congreso Judío de Canadá (CJC) se quejó porque las protestas contra la incursión de Israel en Gaza contenía imágenes que eran "incívicas, no-canadienses, demonizadoras de los judíos y los israelíes." Pidieron a la policía que investigara el asunto, en referencia a la Canadian Human Rights Commission que se encarga de hacer cumplir las leyes que limitan la libertad de expresión.

Aunque la comunidad judía organizada de Canadá ha apoyado fuertemente la legislación sobre "crímenes del pensamiento", Bernie Farber, el presidente del CJC, declaró "somos firmes defensores y convencidos de la necesidad de poder manifestarse con pasión en las sociedades libres democráticas."

A causa de la Primera Enmienda, los EEUU aún están lejos de la situación canadiense. No obstante, la ADL está al frente promoviendo legislación "contra el odio" en los EEUU, y no hay duda en que ven la Primera Enmienda como un obstáculo a sus intereses en suprimir las expresiones y pensamientos críticos con Israel y otros intereses judíos.

Un ejemplo de los esfuerzos de la comunidad judía organizada en el control del pensamiento es la Global Anti-Semitism Review Act de 2004 en los EEUU. Esta ley creó el cargo de "Enviado Especial para la Monitoriación y Combate del Antisemitismo" dentro del Departamento de Estado, presidido por Gregg J. Rickman. La ley no solo exige que el Departamento de Estado documente los actos de antisemitismo, sino que también "los combata globalmente." La ley no especifica qué deben de hacer los EEUU para combatir el antisemitismo por todo el mundo.

Supongo que el combate del antisemitismo no requeriría menos vidas y dinero que, digamos, la guerra de Irak - otro proyectot encabezado por el activismo judío a favor de Israel. Pero eso puede ser pensamiento ilusorio, pues los mismos activistas están ávidamente promoviendo una guerra con Irán, que probablemente sería más desastrosa.

En cualquier caso, el Departamento de Estado publicó el Contemporary Global Anti-Semitism Report (GASR) en marzo del año pasado. El documento es un ejemplo excelente de activismo judío, cuyo principal mérito es que sus posturas son respaldadas al más alto nivel en los EEUU. En este documento se recogen como actos de antisemitismo, no solo las acciones contrarias a los judíos, sino también las actitudes anti-judías, como por ejemplo las declaraciones sobre la enorme influencia judía. El lector puede crer que las acusaciones de brutalidad israelí en Gaza es pura propaganda - cuando la cuestión es cómo los palestinos consiguen sobrevivir en los territorios ocupados.

El informe declara que la "crítica responsable" de la política de Israel es aceptable (¡gracias!), pero: "quienes critican a Israel tienen una responsabilidad en considerar el efecto que sus acciones pueden tener en levantar odio hacia los judíos." Por supuesto esto tiene el efecto de penalizar la crítica a Israel por miedo a ser considerado un antisemita. Seguramente que una crítica responsable a Israel no incluye libros como el de John Mearsheimer y Steven Walt, The Israel Lobby, a pesar de su tono académico y las evidencias tan eficazmente presentadas. Los activistas judíos acusan a los autores de resucitar los Protocolos y de otros actos de antisemitismo.

Pero el informe también señala a otros estereotipos judíos como fuente de preocupación: los judíos son más leales a Israel y a los intereses judíos que a los intereses de su país de residencia; la influencia enorme judía sobre los medios de comunicación, la economía o el Gobierno. Por ejemplo, según encuestas de la ADL, importantes porcentajes de europeos creen que los judíos tienen demasiado poder en los negocios y en los mercados financieros internacionales (los porcentajes varían entre un 20 % en Alemania a un 60% en Hungría). Las encuestas de la ADL también indican que la creencia de que los judíos no son leales a sus países de residencia varían desde un 39% en Francia a un 60% en España. El informe señala que "aquellos que creen que los judíos son más leales a Israel que a su propio país tienden a creer que los lobbies judíos, y también judíos individuales en posiciones influyentes en los gobiernos nacionales, intentan favorecer los intereses de Israel." En otras palabras "los antisemitas" creemos que organizaciones como AIPAC tienen influencia (sic). Y hasta creemos que judíos que ocupan altas posiciones, como Paul Wolfowitz , Elliott Abrams y Richard Perle han guíado la política de los EEUU en beneficio de Israel y en detrimento de los EEUU. Como señala la revisión del libro de Mearsheimer and Walt,

Los activistas pro-Israel como Perle a menudo dicen que sus recomendaciones políticas se dirigen en beneficio de los EEUU. Perle dice esto a pesar de las fuertes evidencias de que tiene una identidad judía acusada, y a pesar del hecho de tener las típicas preocupacioes judías, tales como el antisemitismo, el Holocausto, y el bienestar de Israel. Perle actúa aparentemente como un patriota americano, a pesar de las acusaciones creíbles contra él de espiar a favor de Israel, de escribir informes para think tanks israelíes y op-eds para el Jerusalem Post, y de mantener estrechas relaciones con los líderes de Israel.
El GASR también tiene una sección que deplora los movimientos nacionalistas étnicos de no-judíos, principalmente en Europa oriental, quejándose de que estos movimientos habitualmente son anti-judíos. Los sentimientos anti-judíos de estos moveimientos surgen de la percepción que los judíos son una élite con un poder considerable, y que esta élite se opone al nacionalismo etnocéntrico de los no-judíos, una opinión que ciertamente tiene fundamentos reales (la oposición judía al nacionalismo étnico se limita a los no-judíos en aquellas áreas en las que los judíos forman una diáspora; pero por supuesto no la aplican a Israel).

Por ejemplo, el GASR solo señala a las instituciones de la Iglesia Católica como "fomentadoras del anti-semitismo y del chovinismo religioso y étnico." Los principales culpables para este informe, son por ejemplo, una estación de radio conservadora católica de Polonia, Radio Maryja, citada por decir que los "Judíos estaban presionando al gobierno polaco para pagar sumas exorbitantes para la restitución de propiedades privadas judías [reparaciones por el Holocausto], y que el Presidente de Polonia estaba en el bolsillo del lobby judío." Esto parece raro, pues lo que sería sorprendente es que las organizaciones judías no estuvieran presionando al gobierno polaco en ese asunto.

Norman Finkelstein escribe:

En negociaciones con Europa Oriental, las organizaciones judías e Israel han pedido la total restitución o la compensación monetaria de los activos de la comunidad judía antes de la guerra. Considérese Polonia. La población judía de antes de la guerra era de 3.500.000 personas; la población actual es de varios miles. Sin embargo, la World Jewish Restitution Organization pide la restitución de todos los bienes de los judíos de antes de la guerra, incluyendo los que ahora se usan como hospitales y escuelas. También reclaman centenares de miles de parcelas de tierra polaca valoradas en decenas de miles de millones de dólares. Una vez más todas las instituciones legales y políticas de los EEUU se han movilizado para conseguir estos fines. Los miembros del Consejo del Ayuntamiento de New York City unánimemente apoyaron una resolución que pedía a Polonia una legislación que restituyera todos los activos del Holocausto, y 57 miembros del Congreso (liderado por el congresista Anthony Weiner de New York) enviaron una carta al Parlamento polaco pidiendo lo mismo.
Finkelstein ha pagado caras sus críticas al lobby israelí: está en su lista negra y difícilmente obtendrá un empleo a su altura en el mundo académico. También fue deportado de Israel y le ha sido prohibida la entrada. Claramente el Lobby cree en la libertad de expresión.

Para los "crímenes del pensamiento" la Verdad no es ningún eximente.
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