Solzhenitsyn

“Los dirigentes bolcheviques que tomaron Rusia no eran rusos, ellos odiaban a los rusos y a los cristianos. Impulsados por el odio étnico torturaron y mataron a millones de rusos, sin pizca de remordimiento… El bolchevismo ha comprometido la mayor masacre humana de todos los tiempos. El hecho de que la mayor parte del mundo ignore o sea indiferente a este enorme crimen es prueba de que el dominio del mundo está en manos de sus autores“. Solzhenitsyn

Izquierda-Derecha

El espectro político Izquierda-Derecha es nuestra creación. En realidad, refleja cuidadosamente nuestra minuciosa polarización artificial de la sociedad, dividida en cuestiones menores que impiden que se perciba nuestro poder - (La Tecnocracia oculta del Poder)

viernes, 24 de abril de 2009

Sinfonía en rojo mayor: La lucha por el poder mundial. Parte I

He decidido ir publicando por entregas el interrogatorio de Cristian Gueorguievich Rakovski como continuación a lo que publiqué aquí. Recomiendo que se revise esa parte para poder entender lo que ahora iré escribiendo.

En mi opinión este interrogatorio nos proporciona la clave de la conspiración que estamos sufriendo. El interrogatorio traducido al español lo extraigo del libro SINFONÍA EN ROJO MAYOR traducción de Mauricio Carlavilla y publicado por la editorial NOS en Madrid el año 1953. El interrogatorio está en las páginas 425 a 468 del libro.

Este libro es una joya, recomiendo a todos que lo intentéis conseguir, puedo asegurar que no os defraudará. También puedo asegurar que con esta radiografía de la Revolución Mundial se entiende buena parte de la historia reciente y la actual, así como el futuro inmediato que nos aguarda.

El interrogatorio a Rakowsky lo realiza Gabriel Díaz, un chileno extraordinariamente inteligente al servicio de Stalin, que cambió su nombre por Gabriel G. Kuzmin. El doctor Landowsky asiste al interrogatorio para suministrar tranquilizantes a Rakowsky. El sonido del interrogatorio fue registrado y se desarrolló en francés, idioma que desconocía el técnico de grabación, pero que sí era conocido por el doctor Landowsky, por Gabriel y por Rakowsky. Posteriormente el doctor Landowsky escribió lo que se dijo, hizo tres copias, dos para Gabriel y una que se guardó en secreto para sí mismo. Un soldado español de la División Azul encontró esta copia en el frente ruso durante la II Guerra Mundial. Cualquiera puede comprobar que los hechos y personajes que se citan en el interrogatorio son reales y verdaderos.

INTERROGATORIO DEL ACUSADO CRISTIAN GUEORGUIEVICH RAKOVSKI POR G.G.K. EN EL DÍA 26 DE ENERO DE 1938

G. Según convinimos en la Lubianka, he solicitado el brindarle una última oportunidad; su presencia en esta casa le indica que lo he conseguido. Veamos si nos defrauda.
R. No lo deseo ni lo espero.
G. Pero antes, una advertencia de caballero. Ahora se trata de la pura verdad. No de la verdad oficial, esa que ha de resplandecer en el proceso a la luz de confesiones de todos los acusados. Algo que, como sabe usted, se subordina por entero a la razón política, a la razón de estado, como se diría en Occidente. Los imperativos de la política internacional nos harán ocultar la verdad total, la verdad verdadera...Será lo que sea el proceso, las naciones y las gentes conocerán lo que deban conocer..., pero el que debe saberlo todo, Stalin, lo ha de saber... Ahora bien: sus palabras aquí, sean como sean, no pueden agravar su situación. Sabe que no admite agravación. Solo pueden producir efectos a su favor. Puede ganar su vida, en este momento ya perdida. Dicho esto, vamos a ver: todos vosotros vais a confesar que sois espías de Hitler a sueldo de la Gestapo y del O.K.W. ¿no es así?
R. Sí.
G. ¿Y sois espías de Hitler?
R. Sí.
G. No, Rakovsky, no. Diga la verdad verdadera no la procesal.
R. No somos espías de Hitler; odiamos a Hitler tanto como pueda odiarlo usted, tanto como pueda odiarlo Stalin; acaso más aún. Pero la cosa es muy complicada...
G. Le ayudaré...Acaso yo sepa también algo. Vosotros los trotskistas, tomasteis contacto con el estado mayor alemán. ¿No es así?
R. Sí.
G. ¿Desde cuándo?
R. No sé la fecha exacta; pero no mucho después de la caída de Trotsky. Desde luego antes de la tomar Hitler el poder.
G. Entonces, exactamente, no sois unos espías personales de Hitler ni de su régimen.
R. Exacto; ya lo éramos antes.
G. ¿Y con qué fin?...¿Con el fin de regalarle una victoria y unos territorios rusos a Alemania?
R. No, de ningún modo.
G. Entonces, como espías vulgares, ¿por dinero?
R. ¿Por dinero?... Ninguno hemos recibido ni un marco de Alemania. No tiene bastante dinero Hitler para comprar, por ejemplo, a un Comisario de Asuntos Exteriores de la URSS, que tiene a su libre disposición un presupuesto mayor que las fortunas de Ford, Morgan y Valderbilt juntas, sin obligación de justificar sus inversiones.
G. Entonces ¿por qué razón?...
R. ¿Puedo hablar con entera libertad?...
G. Se lo ruego, a eso le invité.
R. ¿Es que Lenin no tenía una razón superior al recibir la ayuda de Alemania para llegar a Rusia? ¿Se han de aceptar las calumnias que fueron lanzadas entonces contra él? ¿No le llamaron también espía del Käiser?... Su relación con el Emperador y la intervención alemana para que llegasen a Rusia los bolcheviques derrotistas, es evidente...
G. Esa verdad o falsedad son extrañas a la cuestión...
R. No, permítame terminar...¿Es o no cierto que la acción de Lenin benefició en un principio al Ejército alemán?...Permítame...Ahí está la paz separada de Brest, en la cual se le cedían a Alemania inmensos territorios de la URSS. ¿Quién proclamó el derrotismo como arma bolchevique en 1913?...Lenin: me sé de memoria las palabras de su carta a Gorki: <>... Como ve usted, nosotros, los llamados trotskistas, los inventores del derrotismo en 1905, que luego profesa Lenin en 1913, seguimos hoy aquella misma línea. La línea de Lenin...
G. Con una ligera diferencia Rakovsky: que hoy existe en la URSS el socialismo y no un Zar.
R. ¿Cree usted?
G. ¿En qué?
R. En la existencia del socialismo en la URSS.
G. ¿No es socialista la URSS?
R. Para mí, tan solo de nombre. Ahí está la verdadera razón de la Oposición. Concédame, y en pura lógica lo ha de conceder, que teóricamente, racionalmente, nosotros tenemos el mismo derecho a decir no que tiene Stalin a decir sí.. Y si el triunfo del Comunismo justifica el derrotismo, quien estime al Comunismo frustrado o traicionado por el bonapartismo staliniano, tiene tanto derecho como Lenin a ser un derrotista.
G. Creo Rakovsky, que su gran estilo dialéctico le hace teorizar. En público, claro está, yo le argüiría; es bueno, lo reconozco, su argumento, el único posible, dada su situación; pero creo que le podría demostrar que solo es un sofisma... Quede para otra ocasión; ya tendremos una oportunidad... Espero que me conceda la revancha... Por el momento, solo esto: si su derrotismo, si las derrotas de la URSS solo tienen como razón la instauración del socialismo, del auténtico socialismo, según usted, el trotskismo, una vez liquidados sus jefes y su cuadros, como ya los hemos liquidado, el derrotismom la derrota de la URSS, ya no tiene objeto ni razón ... La derrota sería hoy la entronización de un Führer o un Zar fascista ... ¿No es eso?
R. En efecto. Sin adulación, su conclusión es perfecta.
G. Sí, según creo, lo afirma con sinceridad, ya hemos logrado mucho: yo, estalinista, y usted, trotskista, hemos remontado un imposible. Hemos llegado a un punto de coincidencia; coincidimos en que hoy no debe ser derrotada la URSS.
R. No creía yo, lo confieso, hallarme frente a persona tan inteligente... En efecto, por ahora, y acaso durante años, no podemos desear ni provocar la derrota de la URSS, porque hoy, es cierto, no estamos situados en posición de aprovecharla para la toma del Poder Mundial. No seríamos nosotros, los comunistas, los beneficiados. Esta es la situación exacta, y coincido con usted. No puede interesarnos hoy la destrucción del estado estalinista; y lo digo afirmando a la vez que este estado es el más anticomunista. Vea si hay en mí sinceridad.
G. La veo; así es la única manera de llegar a entendernos. Le ruego, antes de más, una explicación de lo que yo tomo por contradicción: si para vosotros es el estado soviético el más anticomunista, ¿por qué no deseáis hoy su destrucción?... Otro cualquiera sería menos anticomunista; por tanto, menor obstáculo para que vosotros instauraseis vuestro comunismo puro...
R. No, esa es una deducción demasiado simplista. Aún siendo el bonapartismo estaliniano tan opuesto al comunismo como lo fue Napoleón a la Revolución [francesa], es un hecho evidente que la URSS continúa teniendo aún dogma y forma comunista; tiene un comunismo formal, no real. Y así como la desaparición de Trotski permitió a Stalin transformar automáticamente el comunismo real en formal, la desaparición de Stalin nos permitiría transformar su comunismo formal en comunismo real. Nos bastaría una hora. ¿Me ha comprendido?...
G. Sí, naturalmente, nos ha dicho una clásica verdad, la de que nadie destruye aquello que desea heredar. Ahora bien: todo lo demás es artificio sofístico. Se basa en un supuesto que la evidencia repudia; el supuesto anticomunismo estaliniano... ¿Hay propiedad privada en la URSS?... ¿Hay plusvalía personal? ... ¿Hay clases? ... No continuaré aduciendo hechos, ¿para qué?...
R. Ya he concedido la existencia del comunismo formal. Todo eso que cita son meras formas.
G. ¿Sí?...¿Con qué fin?...¿Por un capricho banal?...
R. No, desde luego. Es una necesidad. La evolución materialista de la historia es imposible detenerla; todo lo más se la frena ... ¡Y a qué costa!... A costa de aceptarla en teoría para frustrarla en la práctica. Es tan invencible la fuerza que lleva a la Humanidad al Comunismo, que solo esa misma fuerza torcida, oponiéndose a sí misma, pueden lograr disminuir la velocidad de la evolución; más exactamente, disminuir el avance de la revolución oermanente...
G. ¿Un caso?
R. Hitler, el más evidente. Él ha necesitado del socialismo para vencer al socialismo. De ese su socialismo antisocialista que es el Nacional-Socialismo. Stalin necesita de un comunismo para vencer al comunismo. De ese su comunismo anticomunista que es su Nacional-Comunismo... El paralelo es evidente...Pero a pesar del antisocialismo hitleriano y a pesar del anticomunismo estaliniano, ambos, a su pesar, contra su voluntad objetivamente, trascendentalmente, hacen Socialismo y Comunismo..., ellos y muchos más. Quieran o no quieran, lo sepan o no lo sepan, construyen un Socialismo y un Comunismo formal que nosotros, los comunistas de Marx, hemos fatalmente de heredar...
G. ¿Heredar?... ¿Heredar quién?... La liquidación del trotskismo es absoluta.
R. Aunque usted lo dice no lo cree. Por gigantescas que las purgas sean, nosotros los comunistas sobreviviremos. No todos los comunistas están al alcance de Stalin, por muy largos que sean los brazos de su Ochrana.
G. Rakovski, le ruego y si es necesario se lo mando, que se abstenga de hacer alusiones ofensivas... No abuse de su "inmunidad diplomática".
R. ¡Yo plenipotenciario! ¿Embajador de quién?...
G. Precisamente, de ese inalcanzable trotskismo si así acordamos llamarle...
R. Del trotskismo a que usted alude, yo no puedo ser su diplomático; no me ha concedido su representación, ni me la he tomado yo, es usted quien me la da.
G. Empiezo a confiarme. Anoto en su haber que al yo aludir a ese trotskismo no me ha negado su existencia. Ya es un buen principio.
R. ¿Y cómo negar?... He sido yo quien ha hecho la mención.
G. Reconocida la existencia de un trotskismo muy particular, por mutua conveniencia, yo deseo que usted me haga ciertas sugerencias tendentes a explotar la coincidencia señalada.
R. En efecto, cuanto estime pertinente, pero por propia iniciativa, sin asegurar que sea siempre el exacto pensamiento de "Ellos".
G. Así lo he de considerar.
(Continua aquí).
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