Solzhenitsyn

“Los dirigentes bolcheviques que tomaron Rusia no eran rusos, ellos odiaban a los rusos y a los cristianos. Impulsados por el odio étnico torturaron y mataron a millones de rusos, sin pizca de remordimiento… El bolchevismo ha comprometido la mayor masacre humana de todos los tiempos. El hecho de que la mayor parte del mundo ignore o sea indiferente a este enorme crimen es prueba de que el dominio del mundo está en manos de sus autores“. Solzhenitsyn

Izquierda-Derecha

El espectro político Izquierda-Derecha es nuestra creación. En realidad, refleja cuidadosamente nuestra minuciosa polarización artificial de la sociedad, dividida en cuestiones menores que impiden que se perciba nuestro poder - (La Tecnocracia oculta del Poder)

martes, 9 de junio de 2009

Sinfonía en Rojo Mayor: Parte XV (Final del interrogatorio)

Final del interrogatorio de Cristian Gueorguievich Rakovski, se inició aquí. Ver las anteriores partes empezando aquí.

G. Por esta noche, debemos terminar; pero antes de separarnos quiero saber algo más. Supongamos que todo es verdad y que se realiza con pleno éxito. “Ellos” impondrán ciertas condiciones. ¿Adivina cuáles puedan ser?...
R. No es difícil suponerlas. La primera será que cesen las ejecuciones de comunistas; es decir, de trotskistas, como ustedes llaman. Se impondrá, desde luego, fijar unas zonas de influencia… ¿cómo diría yo?..., los límites que han de separar al comunismo formal del comunismo real. En lo esencial, no será más. Habrá compromisos de ayuda mutua durante el tiempo que dure la realización del plan. Verá usted, por ejemplo, la paradoja de que una muchedumbre de hombres, enemigos de Stalin, le ayuden; no, no serán proletarios precisamente, no serán espías profesionales… En todos los rangos de la sociedad, por muy altos que sean, surgirán hombres valiosos, que ayudarán a este comunismo formal staliniano cuando pase a ser, si no comunismo real, un comunismo objetivo… ¿Me ha comprendido?...
G. Un poco; pero envuelve usted la cosa con tan oscuro casuismo…
R. Si hemos de terminar, solo así puedo expresarme. Veamos si puedo aún ayudarle a comprender. Sabido es que se ha llamado hegeliano al Marxismo. Así fue reducida la cuestión a la vulgaridad. El idealismo hegeliano es la vulgar adaptación a la grosera inteligencia occidental del misticismo naturalista de Baruch Spinoza. “Ellos” son spinozistas; acaso sea lo inverso y que el spinozismo sea “Ellos”, siendo aquél solo versión adecuada para la época de la propia filosofía de “Ellos”, muy anterior y superior… En fin, Marx, hegeliano y, por tanto, spinozista, fue infiel a su credo, pero solo temporalmente, tácticamente. No es, como el Marxismo propugna, por el aniquilamiento de un contrario el devenir de la síntesis. Es por integración superadora de tesis y antítesis como la síntesis se hace una realidad, una verdad, en un acorde final de lo subjetivo y objetivo. ¿No lo ve usted ya?... En Moscú Comunismo; en Nueva York Capitalismo. Igual a tesis y antítesis. Analice ambas. Moscú: Comunismo subjetivo y Capitalismo objetivo, Capitalismo de estado. Nueva Cork: Capitalismo subjetivo y Comunismo objetivo. Síntesis personal, real, verdad: Finanza Internacional, capitalismo-comunista. “Ellos”.

Fin del interrogatorio de seis horas.

Algún tiempo después del interrogatorio Gabriel explicó al doctor Landovski lo siguiente:
G. Quiénes son “Ellos” fijamente no lo sabemos; pero hasta el momento, se han comprobado muchas cosas de las dichas por Rakovsky; por ejemplo, es cierta la financiación de Hitler por banqueros de Wall Street. Esto es verdad, y mucho más. Todos estos meses que no le he visto a usted los dediqué a investigar sobre el informe de Rakovski. Ciertamente, no he podido identificar qué personas puedan ser tan estupendos personajes, pero sí la existencia de una especie de entorno de personalidades financieras, políticas, científicas y hasta eclesiásticas con rango, riquezas, poder y situación, cuya posición auténtica, considerada en su efecto, mediato casi siempre, resulta, por lo menos, extraña, inexplicable a la luz de un razonamiento vulgar…, porque, realmente, tienen con la idea comunista gran afinidad; claro es, con una idea del comunismo muy particular… Más eliminadas todas esas cuestiones de matiz, línea y perfil, objetivamente, como diría Rakovski, plagiando a Stalin, por acción u omisión hacen Comunismo.

L. ¿Y el embajador [Davies]?
G. Se siguió el consejo de Rakovski casi punto por punto. Nada concreto. Pero no tuvo repulsa ni se rasgó las vestiduras. Al contrario, mostró una gran comprensión para todo. No, no es él un enamorado de Inglaterra ni de Francia… Debe reflejar en ello la secreta opinión de su gran amigo Roosevelt. Discretamente, aludió a los pasados procesos y hasta llegó a insinuar cuánto se ganaría en la opinión americana con la clemencia en el próximo, en el de Rakovski. Como es natural, fue bien observado durante las sesiones del proceso de marzo. Asistió a todas solo; no le permitimos llevar ninguno de sus técnicos, para impedir todo “telégrafo” con los procesados. Él no es diplomático profesional y no debe conocer ciertas técnicas. Se vio precisado a mirar, queriendo expresar mucho con los ojos, según nos pareció, y creemos que animó con la mirada a Rosengolz y al mismo Rakovski. Este último ha confirmado el interés mostrado en las sesiones por Davies, confesando que, disimuladamente, le hizo el saludo masónico. Aún hay una cosa más extraña y que no puede ser falsa. El día 2 de marzo, en la madrugada, se recibió un radio de una estación muy potente, pero ignorada, claro es, del Oeste, dirigido al mismo Stalin, que decía: “Clemencia o crecerá la amenaza nazi”.
L. ¿No sería broma o maniobra?...
G. No. El radiograma llegó cifrado con la clave de nuestra propia Embajada en Londres. Comprenderá que es algo muy importante.
L. Pero no ha sido verdad la amenaza.
G. ¿Cómo que no?… El día 12 de marzo terminaban los debates en el Tribunal Supremo, y a las nueve de la noche se retiraba el tribunal a deliberar. Pues bien, aquel mismo día 12 de marzo, a las 5:30 de la mañana, Hitler había dado orden de avanzar a sus divisiones acorazadas sobre Austria. Naturalmente, fue un paseo militar, y Europa entera guardó un silencio sepulcral… Dígame sinceramente: ¿había motivos para meditar?..., o ¿debíamos ser tan estúpidos que creyésemos los saludos de Davies, el, el radiograma, la clave, la coincidencia de la invasión con la sentencia y el silencio europeo solo casualidad?... No, en efecto, no los hemos visto a “Ellos”, pero hemos escuchado su voz y hemos entendido su lenguaje… Por cierto, una voz y un lenguaje demasiado claros.

G. (…) Hace un mes nada más, en primero de octubre, nos han hablado por segunda vez. No menos alto, no menos claro. Hitler ha tomado parte de Checoslovaquia. Ahora no hubo silencio en Europa. Ha sido peor: Inglaterra y Francia, en forma pública, expresa y firmando, dieron su autorización a Hitler. Aún hay algo más elocuente. Alemania y Polonia se han unido para morderle a los checos. Ya han cometido juntos un delito. Esto es lo que más une a los ladrones. Han gustado la carne humana… “Ellos” nos han demostrado cómo es posible unir a dos, por mucho que se odien, si la unión es con el fin de saciar un apetito… ¿No pueden haber querido avisarnos de que con la misma facilidad unirán a Polonia y Alemania para devorar a la URSS?...

¿Se imagina usted qué arma sería contra Stalin demostrar que él ha pactado con el Führer… ¿Es nadie capaz de imaginar una explicación inteligible?... Considere nuestro propio caso. Por causa excepcional, conocemos el origen, razones y hechos del asunto… ¿Podríamos nosotros dar una explicación satisfactoria?... Comprenderá la necesidad absoluta de que todo esto sea un secreto. Un secreto auténtico. Un secreto de uno.
Publicar un comentario