Solzhenitsyn

“Los dirigentes bolcheviques que tomaron Rusia no eran rusos, ellos odiaban a los rusos y a los cristianos. Impulsados por el odio étnico torturaron y mataron a millones de rusos, sin pizca de remordimiento… El bolchevismo ha comprometido la mayor masacre humana de todos los tiempos. El hecho de que la mayor parte del mundo ignore o sea indiferente a este enorme crimen es prueba de que el dominio del mundo está en manos de sus autores“. Solzhenitsyn

Izquierda-Derecha

El espectro político Izquierda-Derecha es nuestra creación. En realidad, refleja cuidadosamente nuestra minuciosa polarización artificial de la sociedad, dividida en cuestiones menores que impiden que se perciba nuestro poder - (La Tecnocracia oculta del Poder)

jueves, 28 de junio de 2012

La verdad detrás del mito de Marx

Continuamos el libro de Juri Lina "Bajo el Signo del Escorpión"
Viene de aquí.
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La Asociación Internacional de los Trabajadores fue fundada en Londres el 28 de septiembre de 1864 e inmediatamente después, Hess, Marx, Engels y Bakunin fundaron la Primera Internacional que continuó la actividad de la Liga Comunista. La Liga Comunista había dejado de existir oficialmente el 17 de noviembre de 1852.

El terrorista judío Karl Cohen, miembro de la Primera Internacional y asociado a Marx, intentó asesinar al primer ministro Otto von Bismarck, en Unter der linden en Berlín, el 7 de mayo de 1866. Los marxistas también continuaron sus acciones terroristas posteriormente. Maxim Kowalevski estaba presente cuando Marx fue informado sobre el intento fallido para asesinar al Kaiser Wilhelm I en 1878, esta vez, también en Unter der Linden. Declara que Marx se enfureció y lanzó anatemas al terrorista que había fallado en su acción. (Paul Johnson, "Los Intelectuales", Estocolmo, 1989, pág. 93.)

El 18 de marzo de 1871, los marxistas tuvieron éxito introduciendo la primera "Dictadura del Proletariado del mundo" en París. La mayoría de los principales miembros de "La Comuna Revolucionaria de París" (el término se origina en 1792) también eran miembros de la Primera Internacional. Esta comunidad fue la primera señal de advertencia a la civilización, que las fuerzas oscuras del Illuminati querían destruirla.

Los Comuneros eran principalmente francmasones (Louis Charles Delescluze, Gustave Fluorens, Edouard Vaillant), quienes también activamente luchaban contra la cristiandad.

La Comuna de París fue aplastada con éxito después de 71 días - el 28 de mayo de 1871. El terror de los malvados Jacobinos y Blankistas se cobró las vidas de 20.000 personas. Después de todo, Weishaupt había explicado a sus discípulos: "¡Usted debe
ahogar a todo aquel que no pueda persuadir!" Este retroceso no detuvo al Illuminati.

En 1872, Karl Marx decidió cerrar la Internacional en Europa; la organización estaba rompiéndose bajo la tensión de la lucha de poder entre él y el líder de los anarquistas, Mikhail Bakunin.

Cuatro años después, el 15 de julio de 1876 (100 años después de la creación de la Orden del Illuminati), la Internacional también cesó en Filadelfia, E.E.U.U.

La Primera Internacional que trabajó para el Illuminati llevó a Eugenio Pottier (1816-1887) a escribir un himno para la "lucha de los obreros". Esta canción atroz se transformó en el "himno" nacional de la Unión Soviética en 1917 y permaneció así hasta
1944, cuando se transformó en el himno del Partido comunista. Eugenio Pottier fue más tarde, uno de los líderes de la Comuna de París.

Desde 1890, el 1º de mayo, fecha cuando se fundó el Illuminati, es también la fecha cuando los comunistas y socialistas por el mundo, celebran bajo la bandera roja de Rothschild que simboliza la revolución permanente según Moses Hess.

Naturalmente, era deseable encontrar una razón más "proletaria" para celebrar el día de la fundación. Esta es la razón por la cual se arregló una provocación en Chicago en 1886, para el aniversario 110 del Illuminati. Se esperaba que un serio conflicto con la policía tuviera lugar para que hubiese algunos mártires cuya memoria ellos podrían celebrar. El intento sin embargo falló.

Sólo el 3 de mayo abrió fuego la policía contra un grupo de obreros que atacaban a algunos rompe-huelgas. Un obrero fue asesinado inmediatamente y otros tres murieron después en el hospital. ¡Ellos tenían sus mártires, pero fue en día equivocado!

El instigador fue un Illuminatus judío y millonario, Samuel Gompers, que había inmigrado desde Inglaterra y había llegado a ser el presidente de la Federación de Sindicatos. Gompers propagaba las ideas de Marx. (Aftonbladet, 26 de junio de 1986.)

En la manifestación de los obreros del 4 de mayo de 1886, un provocador del Illuminati, lanzó una bomba contra la policía que estaba presente en la reunión. Murieron cinco policías. La policía abrió fuego contra los manifestantes de los cuales unos pocos fueron asesinados y hubo muchos heridos.

La Segunda Internacional en París similarmente decidió hacer del 1º de mayo un día memorable en 1889. La razón real para esta decisión fue obviamente una que estaba bien oculta de las masas no Illuminati. Según la historiadora británica Nesta H.
Webster, el Illuminati tenía también el control total de las actividades de la Segunda Internacional (1889-1899).

Karl Marx murió en el destierro en Londres el 14 de marzo de 1883. Todo tipo de mitos favorables se crearon alrededor de su nombre. De esta manera él se transformó en el santo patrón de mal.

Después de la caída del Comunismo en Europa Oriental, se ha afirmado a menudo que no todos los males, que vinieron con el Marxismo, eran intencionados. Ésta era ciertamente la forma que Marx había pensado, se trabajaran sus "enseñanzas".

Los Illuminatis Marx y Engels tuvieron bastante éxito para engañar a naciones enteras y su manifiesto demoníaco se volvería una cruel realidad para millones de personas desafortunadas.

LA VERDAD DETRÁS DEL MITO


Hay muchos mitos sobre Marx: que era pobre y que sólo era apoyado por Engels, que estaba contra el terrorismo, que era muy tolerante y que no tenía ningún deseo de destruir las ideas de otros. ¿Quién era realmente?

Según el mito más famoso, Marx no tenía dinero y era económicamente dependiente de su "amigo" Engels. En la realidad le financiaba Nathan Rothschild. Esto fue revelado por un íntimo asociado, Mikhail Bakunín, en su "Polemique contre les Juifs" ("Polémica Contra los Judíos").

Bakunin rompió con Marx y sus compañeros, porque "ellos tenían un pie en el banco y el otro pie en el movimiento socialista".

El eslogan central del Frankista Illuminati era:"Ninguna pared es tan alta que un asno cargado con oro no pueda superarla."

Después, Engels caracterizó a Marx como un monstruo, que estaba lívido con el odio "como si diez mil diablos le hubieran cogido por el pelo". El beber incontrolado de Marx y sus salvajes y caras orgías, sólo aumentaron su furia a su entorno. Todas las
reuniones en París tuvieron que ser sostenidas a puertas y ventanas cerradas, para que a Marx, rugiendo, no se le escuchara en la calle.

Karl Marx sentía un gran placer por las comidas más finas y el vino francés, que entre otras cosas era importado para las comidas de su familia. Su familia tenía una debilidad por los hábitos caros.

Un socialista judío famoso, francmasón, Illuminatus y camarada de Marx, Giuseppe Mazzini que había conocido bien a Marx escribió esto sobre él: "Su corazón estalla más con odio que con amor hacia los hombres."

Karl Marx fue "un espíritu" destructivo. (Fritz Joachim Raddatz, "Karl Marx : Eine Politische Biographie", Hamburgo, 1975.)

Marx era un egoísta poco fiable y un intrigante mentiroso que sólo deseaba aprovecharse de otros, según su ayudante, Karl Heinzen. (Karl Heinzen, "Erlebtes", Boston, 1864.) Heinzen también pensaba que Marx tenía ojos pequeños, obscenos "que
escupen llamas de fuego maligno". Tenía el hábito de advertir: "¡Te aniquilaré!"

Marx no estaba interesado en la democracia. La redacción del Neue Rheinische Zeitung fue, según Engels, organizada de tal manera que Marx se transformara en su dictador. No podía aceptar la crítica. Siempre se enfurecía si cualquiera intentaba
criticarle. En 1874, cuando el Dr Ludwig Kugelmann le indicó meramente, que si Marx organizara un poco mejor su vida, podría terminar "Das Kapital", Marx ya no tendría
nada más que ver con Kugelmann y lo calumniaría cruelmente.

Cuando Bakunin acusó a Marx de buscar centralizar el poder completamente, Marx lo llamó un teórico don nadie.

Karl Marx condenó la explotación de las personas, pero se aprovechaba de cualquiera que estuviera cerca de él. Luchó contra todos aquellos a los cuales no podía dominar. Incluso cuando niño, había sido un verdadero tirano.

Trabajar era lo que Marx menos quería. Especuló fuerte en la bolsa de valores, sin embargo, constantemente perdió cantidades grandes de dinero. Tampoco mostró consideración por el trabajo de otros. Muchos artesanos que contrató, tuvieron que esperar mucho tiempo por su paga. Su ama de casa, Helen Demuth, trabajó absolutamente como esclava en su
casa durante 40 años, sin ningún pago en dinero.

No parece tan extraño entonces, que Marx apoyara la esclavitud en Estados Unidos de América. Como su hermano Illuminatus
Alberto Pike, él también dio salida a sus opiniones racistas contra los negros.

En otras referencias con respecto al ama de casa de Marx, Helen Demuth, se puede decir que, el 23 de junio de 1851, ella dio nacimiento a un bebé varón, cuyo padre era Karl Marx. Marx no quiso saber nada de Henry Frederick Demuth, por ello el muchacho fue dejado en una casa de huérfanos. El caso del hijo repudiado se tranformó después en un problema para los líderes bolcheviques en Moscú, por lo que Joseph Stalin clasificó como ‘secreto’ esas cartas entre Marx y Engels dónde este asunto está demasiado claro. (Viikkolehti, 11 de enero de 1992.)

Marx coleccionaba información sobre sus rivales políticos y antagonistas. Entregaba las notas que hacía a la policía, creyendo que era ventajoso para él. Paul Johnson declara esto.

Marx predicó sobre una sociedad mejor, pero no se preocupó de su moral. Tampoco se preocupó de la limpieza. Esto tuvo un mal efecto en su salud y en sus contactos con otros revolucionarios. Padeció de furúnculos durante 25 años. En 1873 estos furúnculos le causaron una crisis nerviosa que lo llevó a sufrir temblores y ataques violentos de rabia. Nunca comió frutas ni verduras.

MARX COMO PUBLICISTA

Como publicista, Marx "pidió prestado" todos sus eslóganes. Fue Jean-Paul Marat quien formuló las frases "¡Los obreros no tienen Patria!" y "¡El proletariado no tiene nada que perder sino sus cadenas!". Tomó el eslogan la "¡Religión es el opio de los
pueblos!" del escritor judío Heinrich Heine. Karl Schapper propuso originalmente "¡Obreros del mundo, Uníos!" Tampoco fue "La dictadura del proletariado" una de las ideas de Marx - Louis Blanqui fue el autor de ella.

En 1841, el Illuminatus Clinton Roosevelt, judío, publicó su libro "La Ciencia de Gobierno fundada en la Ley Natural" en que él basó sus doctrinas sobre las enseñanzas de Weishaupt. Seis años después, Marx usó los principios de Roosevelt para escribir su "Manifiesto Comunista". En este hábil trabajo, hizo la propaganda para estos planes del Illuminismo: la abolición de la propiedad privada, de la familia, el nacionalismo y el patriotismo, el derecho de herencia, la religión y toda moral.

Marx y Engels declaran indirectamente que un Gobierno Mundial debe construirse por la causa de los obreros.

El libro santo de los socialistas, "Das Kapital", publicado el 2 de septiembre de 1867, es especialmente revelador ya que este trabajo no sólo muestra que el autor era un teórico descuidado e incompetente, sino también que era un claro mentiroso. Paul
Johnson demuestra esto en su libro "Los Intelectuales."

En 1867, "Das Kapital" vendió sólo 200 copias en toda Alemania. Marx escribió sobre la situación de los tejedores en Silesia sin haber hablado jamás con alguno de ellos. Escribió sobre la industria sin haber visitado una sola fábrica en su vida. Marx incluso rehusó la oferta de Engels para visitar una fábrica de algodón. Marx se encontró con algunos obreros por primera vez en 1845 en Londres y en la Asociación Educacional de trabajadores alemanes. Éstos eran obreros mayoritariamente
cultivados, autodidactas y artesanos que detestaron las opiniones violentas de Marx. Ellos habrían preferido ver su situación mejorada gradualmente por vía de las reformas y el desarrollo social. Marx sentía desprecio por ellos y quería a los intelectuales de las clases medias como apoyo para sus ideas apocalípticas sobre la destrucción de la sociedad capitalista.

Marx después, hizo todo lo que estaba en su poder para tener a los obreros socialistas lejos de las posiciones influyentes en la Internacional. Sólo por las apariencias, a unos pocos se les permitió permanecer en los diferentes comités.

El conflicto más violento de Marx ocurrió cuando se encontró con el líder laboral, William Weitling en 1846. Marx acusó a Weitling de no tener ninguna doctrina. Según Marx, uno no podría actuar por los mejores intereses de los obreros sin
una doctrina.

Sólo la primera parte de "Das Kapital" fue escrito por Marx. Engels escribió el resto bajo las instrucciones de Marx. Sólo el octavo capítulo de la primera parte, "El Día Laboral", trata de la situación de los obreros. "Das Kapital" de ninguna forma es un
análisis científico, ya que Marx presentó sólo hechos que apoyaran sus teorías. El material no sólo fue una selección parcial, también había sido falsificado y había sido distorsionado para satisfacer las opiniones de Marx.

Usó sólo una sola fuente para afirmar su teoría, el trabajo de Engels "Die Lage der arbeitenden Klassen in England" / "La Condición de la Clase Obrera en Inglaterra", publicada en Leipzig en 1845. Engels, hijo de un productor de algodón, sólo sabía de la industria textil alemana y nada importante sobre esta industria en otros países. Su conocimiento de la situación de los mineros y los jornaleros agrícolas era despreciable, aún así escribió sobre la minería y el proletariado agrícola.

Dos cuidadosos investigadores, William O. Henderson y William H. Chaloner, hicieron una nueva traducción del libro de Engels en 1958, revisándolo y verificando sus fuentes y los textos originales para todas sus citas. Su análisis virtualmente aniquiló el valor histórico objetivo del trabajo y lo mostró como lo que realmente era: propaganda política.

Engels hizo una conveniente selección para su trabajo de los hechos obsoletos de los años 1801 - 1818, jamás indicando que éste era el caso. Había también falsificaciones y citas incorrectas que sumaban un total de 23 páginas (más del 5 por
ciento de las 354 páginas del libro).

Henderson y Chaloner demostraron con su análisis que Engels no había sido honesto en su investigación.

Así, Marx usó un trabajo de ese calibre como única fuente de sus ponencias y conclusiones. Era totalmente consciente de las falsificaciones, ya que el economista alemán, Bruno Hildebrand, ya había revelado la mayoría de ellas en 1948, y Marx estaba
informado de las críticas.

Marx usó citas erróneas de sí mismo. Citó erróneamente a William Gladstone y al economista Adam Smith. Citó erróneamente de igual forma los informes oficiales. Los dos investigadores de Cambridge mostraron en sus "Comentarios del examen en el Uso de los Blue Books (Informes gubernamentales oficiales recubiertos en azul en Inglaterra. Nota del traductor) por Karl Marx en el Capítulo XV de "Das Kapital" (1985), que Marx no sólo había sido descuidado sino que había falsificado intencionalmente. Paul Johnson llegó a la misma conclusión: Que uno debe ser escéptico sobre todos los textos de Marx y que uno nunca podría confiar en sus aserciones. Por ejemplo, Marx afirmó que los accidentes ferroviarios eran más frecuentes, mientras que el caso era exactamente el contrario.

EL QUIEBRE MORAL DEL MARXISMO

Según los marxistas ciegos, de los cuales hay bastantes en Suecia, Marx representaba el humanismo y los valores humanos, la libertad y creencia en la humanidad. Ellos probablemente no han leído las siguientes líneas sobre Marx escritas por Friedrich Engels:
"¿Quién está cazando con empeño salvaje? Un hombre negro de Trier, un notable monstruo. Él no camina o corre, salta sobre sus talones lleno de rabia y enojo ..." (Marx y Engels, “Trabajos selectos" en alemán, tomo II suplemento, pág. 301.)
El exiliado escritor estonio, no-socialista, Arvo Magi declaró en un programa de radio que Marx no era un terrorista que deseaba destruir las ideas de otros. ¡Pero lo era! Marx no toleró ninguna idea que no fueran las Illuministas, que fueron conocidas más tarde como Marxistas. El Marxismo dio meramente al poder de los oscuros Illuministas, un método hipócrita y una fraseología que ellos podrían usar para justificar cualquier tipo de atrocidades que cometieran. Ya que esta doctrina no era científica, ellos nunca podrían, con todos sus intentos, ser capaces de poner la teoría marxista en práctica.

Lo que los regímenes Marxistas realmente quisieron, fue tratar sus súbditos con tal violencia, que ellos perdieran en el futuro, todos los sentimientos de misericordia y humanidad hacia sus compañeros.

Los marxistas también tomaron todos los beneficios del producto de los obreros, pagándoles demasiado poco o nada en absoluto por su trabajo. De esta manera, los marxistas desarrollaron la esclavitud moderna. ¿Seremos alguna vez capaces de entender la magnitud de los crímenes de los marxistas contra el orden natural?

En todas partes, donde estos bandoleros han alcanzado el poder, han implantado la criminalidad y el gangsterismo estatal. Sería fútil esperar algo más. Esos dictadores obligaron a sus esclavos a que actuaran contra la naturaleza, y los esclavos
contestaron con mentiras, robos, crueldad, hipocresía y pereza.

Ciertos jueces del Marxismo tratan de afirmar que aquellos que pueden interpretar correctamente la doctrina no han alcanzado el poder todavía. ¿Cómo es que sólo los marxistas que interpretaron mal la doctrina llegaron al poder? ¿Y qué tipo de
infierno podemos esperar cuándo los "verdaderos intérpretes" de esta doctrina alcancen el poder en el futuro?

El Marxismo se volvió lo que tenía que volverse. Nada más podría esperarse de tal doctrina brutal y primitiva que lleva directamente a los brazos de fuerzas demoníacas.

Según el Budismo, Lo que importa es el buen camino no el buen objetivo. Lo que usted hace es importante no lo que usted dice. Si usted camina por mal camino, como lo hace el Illuminati, usted nunca alcanzará un buen objetivo. Si usted camina por un buen camino, usted finalmente alcanzará una buena meta.

No existe la buena violencia. Usted no puede construir nada en el mal. Es como edificar en la arena. Quienes lo intentan se están engañando a sí mismos. Tampoco es posible reformar una religión absurda, una verdad enfatizada por el filósofo italiano Filippo Giordano Bruno hace cuatrocientos años atrás. Creo que el esfuerzo por hacerlo ya es un crimen imperdonable.

Los marxistas fanáticos creyeron que algo podía construirse con una ideología compuesta completamente de mentiras. Es así mismo imposible que el estado controle todo lo que pasa dentro de una sociedad. La mayoría de aquellos que se transformaron en súbditos de los estados Marxistas, supieron que la introducción del Marxismo era un crimen terrible contra la humanidad.

Pocas personas saben, sin embargo, cómo pasó todo esto y por qué. Tal como el ex Presidente de Universidad de Columbia en Nueva York, Nicolás Butler, apuntaba: "El mundo está compuesto de tres tipos de personas. Primero, el grupo más pequeño -aquellos que pusieron los planes en acción. Luego, el segundo, grupo ligeramente más grande, que mira lo que está pasando. Por último, la gran mayoría, que nunca supo lo que pasó".

Después del derrumbe de los regímenes Marxistas en Europa Oriental, algunos hechos sorprendentes sobre la historia oculta del Comunismo han sido desenterradas. La mayoría de estos hechos nunca se han presentado a los europeos occidentales
o al público norteamericano. Simplemente no existe ningún deseo en Europa o en Norteamérica en desmontar los mitos restantes sobre el Marxismo. En algunos países, sin embargo, la época de mentiras Marxistas se ha acabado.

El Profesor Albert Meinhold en la Universidad de Jena (anteriormente en Alemania Oriental) simbólicamente tiró una escultura de Marx de uno de los corredores de la universidad. Justificando su acción, Meinhold dijo que, aún cuando a Marx se le había conferido el grado de Doctor de Leyes en la universidad (en ausencia), una gran parte de la humanidad había padecido de tales terribles males en el nombre de Marx y el Marxismo
que su memoria no merecía ese honor (Svenska Dagbladet, 28
de enero de 1992). Marx fue, en otros términos, ¡tirado al cubo de la basura!
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