Solzhenitsyn

“Los dirigentes bolcheviques que tomaron Rusia no eran rusos, ellos odiaban a los rusos y a los cristianos. Impulsados por el odio étnico torturaron y mataron a millones de rusos, sin pizca de remordimiento… El bolchevismo ha comprometido la mayor masacre humana de todos los tiempos. El hecho de que la mayor parte del mundo ignore o sea indiferente a este enorme crimen es prueba de que el dominio del mundo está en manos de sus autores“. Solzhenitsyn

Izquierda-Derecha

El espectro político Izquierda-Derecha es nuestra creación. En realidad, refleja cuidadosamente nuestra minuciosa polarización artificial de la sociedad, dividida en cuestiones menores que impiden que se perciba nuestro poder - (La Tecnocracia oculta del Poder)

miércoles, 4 de septiembre de 2013

El consumo de azúcar es tóxico incluso en cantidades 'seguras'

Ángeles López
Está más allá de donde imaginamos. El azúcar añadido se encuentra en innumerables productos alimenticios. Si echa un vistazo a la etiqueta nutricional de los alimentos procesados, detectará un nivel nada despreciable de esta sustancia en un formato u otro: zumos artificiales, bebidas carbonatadas, batidos, cereales, pan industrial, caldo de verduras...

Por este motivo, tal vez seamos poco conscientes de la cantidad de azúcares refinados que tomamos a lo largo del día y del daño que esto puede causar en nuestra salud. Según los datos de un estudio realizado en ratones, el consumo moderado de azúcar, como el que se da al tomar tres latas de refrescos azucarados al día, se relaciona con una mayor mortalidad y una menor fecundidad.

No es la primera vez que se habla de los daños del azúcar sobre la salud. Sin embargo, hasta ahora los estudios que se habían realizado en animales habían evaluado la ingesta de niveles muy altos de esta sustancia y su impacto sobre el organismo. La novedad que presenta ahora la revista 'Nature Communications', lugar donde se ha publicado este trabajo, es que no hace falta consumir cantidades excesivas de azúcares añadidos para que se empiecen a notar daños en la salud, por lo menos así lo han constatado en ratones.
"Nuestros resultados ofrecen evidencia de que consumir azúcar a niveles actualmente considerados seguros ejerce un impacto espectacular en la salud de los mamíferos", explican los investigadores del estudio de varias universidades estadounidenses.
Tal y como asegura Wayne Potts, profesor de Biología de la Universidad de Utah (EEUU) y uno de los autores de esta investigación, "el trabajo demuestra los efectos adversos del azúcar añadido en niveles relevantes para el humano". Y reconoce que él mismo ha reducido "la ingesta de azúcar refinado y he animado a mi familia a que haga lo mismo". Porque, según explica, los nuevos test han mostrado que una dieta con un 25% de azúcar añadida (un 12,5% de dextrosa -el nombre industrial de la glucosa- y un 12,5% de fructosa) es tan perjudicial para la salud de los ratones como ser descendiente de primos hermanos.

Incluso los ratones que no llegaban a estar obesos y mostraban pocas alteraciones metabólicas "murieron con más frecuencia y tendían a tener menos descendencia", explica el primer autor de este trabajo, James Ruff, quien recientemente ha terminado su doctorado en la Universidad de Utah.
"Hemos demostrado que unos niveles de azúcar consumidos habitualmente por la población -y que son considerados seguros por las agencias reguladoras- deterioran la salud de los ratones".
El experimento
El estudio, financiado por los Institutos Nacionales de Salud y la Fundación Nacional de la Ciencia de EEUU, se llevó a cabo en recintos denominados 'graneros' con una superficie de 377 metros cuadrados y muros de tres metros de altura que simulaban las situaciones que se dan en el hábital real de los roedores en cuanto a competición con otros por el territorio o por los sitios de anidación.

A partir de la semana 26 de vida de los ratones, se les ofreció una dieta (una mezcla de trigo, maíz y soja) en la que el 25% de las calorías procedía de azúcares añadidos, lo que equivale a la cantidad que puede consumir una persona con una dieta normal si toma diariamente tres latas de refrescos azucarados. Un grupo control recibió una comida a base de almidón de maíz. "Es una prueba sensible para conocer la disminución de la salud y el vigor", señala en una nota de prensa Potts.

Lo que comprobaron estos investigadores fue que 32 semanas después, el 35% de las hembras alimentadas con una cantidad extra de azúcar había muerto, el doble de las que fallecieron en el grupo control. Sin embargo, no encontraron ninguna variación en la mortalidad de los machos. En cambio, se comprobó que los ratones que habían tomado una dieta rica en azúcares eran menos competitivos y tuvieron una tasa de descendencia un 25% menor.

"Te puedes preguntar por qué no se ha descubierto esto hace 20 años. La respuesta es que hasta ahora, no teníamos un test funcional, amplio y sensible para escanear las potenciales sustancias tóxicas que están siendo puestas en el entorno o en nuestros fármacos o alimentos", concluye Potts quien asegura que el método utilizado en este estudio puede ser útil para evaluar el efecto de otras sustancias en el organismo.

El consumo de azúcar se ha triplicado en los últimos 50 años en EEUU, sobre todo el que procede del jarabe de maíz, utilizado para endulzar bebidas, salsas y otros productos industriales. Aunque en España la ingesta de esta sustancia es mucho menor, en los últimos años su consumo ha aumentado un 20%, según datos de un estudio de la Universidad Autónoma de Barcelona. Un dato preocupante para muchos expertos ya que tanto la obesidad como las enfermedades relacionadas con el sobrepeso están aumentando en nuestro país, sobre todo entre la población infantil donde el 26% tiene exceso de peso y un 19% está obeso. De hecho, los pediatras ya advierten de un futuro aumento de la diabetes tipo 2 en niños.

Adictos al Azúcar


En el entorno en el que evolucionaron nuestros genes los sabores dulces estaban asociados a fuentes de energía escasas, como las frutas maduras o incluso la leche materna. Eso hizo que nuestro cerebro nos ‘recompensase’ con liberaciones de serotonina (asociada a sensaciones placenteras) por realizar todo el esfuerzo de buscar estos alimentos.

Es decir, el azúcar que contienen estos alimentos era la recompensa por consumir la energía y vitaminas que nos aportaban. Sin embargo, como no podía ser de otra manera, el hombre encontró la manera de obtener el azúcar en su estado puro, refinando otros productos como la remolacha o la caña de azúcar (y desde hace poco el maíz), quedándose con todos los efectos negativos y eliminando los positivos (somos listos, eh!?). Obviamente el efecto que perseguíamos era el ‘subidón’ de serotonina, mucho más pronunciado al tomar azúcar refinada en su estado puro que como parte de un alimento natural.

Por supuesto, la industria alimenticia ha aprovechado esta reacción de nuestro cuerpo (y cerebro) al azúcar para incluirlo en la gran mayoría de los productos procesados (comidas y bebidas) que nos ofrece, haciéndolos mucho mas apetecibles y adictivos que los que se encontraban nuestros antepasados en la naturaleza (parte de su conspiración).

Hay muchos estudios que demuestran que el azúcar es más adictiva que la cocaína, y si comparas fríamente ambas sustancias las similitudes son alarmantes:
  • El azúcar refinada, como la cocaína, no es un alimento (no tiene vitaminas, enzimas, minerales, fibra…nada). Es una sustancia química pura, extraída de fuentes vegetales y con el único objetivo de generar un estado placentero.
  • El azúcar, al igual que la cocaína, es una sustancia blanca cristalina altamente refinada.
  • La fórmula química de la cocaína es C17H21NO4. La fórmula del azúcar es C12H22O11. Es decir, añadiendo el átomo de nitrógeno su composción sería casi idéntica (ver http://macrobiotics.co.uk/sugar.htm#drug)
  • Ambas sustancias producen fuertes efectos físicos y emocionales.
  • Ambas generan adicción.
No estoy diciendo que el azúcar tengo efectos tan devastadores para la salud como el uso de cocaína, pero desde luego no es la sustancia inocente que simplemente nos hace un poco mas gorditos o nos provoca caries.

El libro Suicidio por Azúcar (y muchos otros similares) revelan múltiples estudios que asocian el uso continuado de esta sustancia con aumentos notables en enfermedades como la diabetes, el cáncer y las enfermedades cardiovasculares, los grandes asesinos en el mundo desarrollado (donde se consumen mayores cantidades de azúcar). Si bien el titulo Suicidio por Azúcar puede sonar un poco drástico, en realidad eso es lo que estamos haciendo, lentamente, al incorporar este dulce veneno en nuestra dieta.

Y si eres de los que utilizan sustitutos químicos del azúcar como la sacarina, el aspartame, la sucralosa o el jarabe de maiz (incorporado en muchos alimentos procesados), tengo malas noticias para ti; son igual de malos o incluso peores (como explico en este post), y además hay múltiples estudios que demuestran que no ayudan a reducir de peso. Al fin y al cabo el uso de estos productos ‘sin azúcar’ o ‘light’ se ha disparado en los últimos años y las tasas de obesidad han seguido creciendo a la par. Claramente no es la solución.

Mi recomendación es que, como hacían nuestros antepasados, busques el sabor dulce en la naturaleza, principalmente las frutas. Y si realmente necesitas endulzar tus bebidas (café, té etc) utiliza productos naturales, como la miel o la planta de stevia (con moderación).

Mucha gente piensa que en realidad no toman tanto azúcar, 2 ó 3 cucharaditas al día simplemente. Sin embargo no cuentan el azúcar que ‘beben’. La siguiente imagen, extraída de www.sugarstacks.com refleja el azúcar real que tienen diferentes envases de coca-cola, uno de los principales culpables de la adicción al azúcar en las últimas generaciones. ¿En realidad te tomarías todo ese azúcar?



Y ya para terminar, os dejo con una apasionante charla del Doctor Robert Lustig, uno de los muchos expertos cuyas investigaciones exploran los verdaderos efectos del azúcar (y su malvado primo, el jarabe maíz) en la salud.

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