Solzhenitsyn

“Los dirigentes bolcheviques que tomaron Rusia no eran rusos, ellos odiaban a los rusos y a los cristianos. Impulsados por el odio étnico torturaron y mataron a millones de rusos, sin pizca de remordimiento… El bolchevismo ha comprometido la mayor masacre humana de todos los tiempos. El hecho de que la mayor parte del mundo ignore o sea indiferente a este enorme crimen es prueba de que el dominio del mundo está en manos de sus autores“. Solzhenitsyn

Izquierda-Derecha

El espectro político Izquierda-Derecha es nuestra creación. En realidad, refleja cuidadosamente nuestra minuciosa polarización artificial de la sociedad, dividida en cuestiones menores que impiden que se perciba nuestro poder - (La Tecnocracia oculta del Poder)

viernes, 18 de abril de 2014

Lo que te ocultan sobre la contaminación radiactiva

Presentacion del libro de Alfredo Embid:



MENSAJE DE LOS “SALVAJES” INDIOS IROQUESES AL MUNDO OCCIDENTAL
"A lo largo de la segunda mitad del siglo XX los occidentales han empezado a buscar otras formas de energía para dar un nuevo empuje a su industria. Sus ojos se detuvieron en la energía atómica, una forma de producir energía cuyos subproductos son las sustancias más nocivas que el hombre haya conocido jamás.La humanidad se halla hoy confrontada con la supervivencia de la propia especie. El modo de vida europeo y norteamericano se encuentra en un camino muerto y ni siquiera su propia cultura posee respuestas viables que aportar. Enfrentados con la realidad de su propia destrucción no pueden sino avanzar hacia una destrucción todavía más eficaz. La aparición del plutonio sobre este planeta es el signo más claro de que nuestra especie está en peligro. Es una señal que la mayoría de los occidentales han decidido ignorar" [1].
Desde los años 70 descubrí la mayor mentira de la historia por sus consecuencias para la humanidad: los efectos de la contaminación radiactiva. Escribí algunos artículos entonces sobre el tema en El Ecologista, Alfalfa, Transición... llamando la atención sobre la importancia de las bajas dosis de radiación que no eran tan inocuas, como los pro-nucleares pretendían. También di alguna conferencia como la ofrecida a los trabajadores de las minas de uranio de Salamanca.
Ilustración: pruebas nucleares por años y países.


En esa época sufríamos ya los efectos acumulativos de Hiroshima y Nagasaki, de las más de 2.000 pruebas de bombas atómicas, de las centrales nucleares y sus residuos. Posteriormente hice un vídeo-comic [2] con una explicación sencilla: “Tontín y la central nuclear. la energía nuclear explicada a los niños”.


En 1983 con Cipriano Marín editamos un libro que batió el récord de rapidez, ya que estaba en la calle una semana después de que nos enteráramos en Tenerife de que estaban pensando poner un cementerio nuclear cerca de las Islas Canarias [3]. Fue también allí donde por primera vez oí hablar de uranio empobrecido [3 bis] tras el accidente de los Rodeos, el mayor de la historia de la aviación, ya que los dos aviones que chocaron en pista lo llevaban en sus contrapesos.
En 1984 publiqué el libro “Lo que aún no le han contado sobre el cáncer” [4], y siguen sin contártelo, con un capítulo sobre sus causa radiactivas.

El 26 de abril de 1986 se produjo el accidente “imposible”: estalló la central nuclear de Chernóbil, Ucrania, aunque el país más afectado fue Bielorrusia. Di algunas conferencias inmediatamente después en Granada y Bilbao. Más tarde quedó claro que la contaminación había dado la vuelta al planeta y que España no estaba “protegida por los Pirineos” como dijeron las autoridades sin vergüenza.

En los 90 empezaron las guerras radiactivas USA con el mal llamado uranio empobrecido: Iraq, Bosnia, Kosovo y probablemente Somalia.
Y empezaron a morir los veteranos de los ejércitos invasores contaminados por lo que hipócritamente se denominó el síndrome del Golfo.

En el 2.000 conocí a varios veteranos norteamericanos, británicos, franceses y a familiares de españoles afectados.
Foto : Patricia Rodriguez era la novia del primer veterano de Yugoslavia que murió de leucemia fulminante. Ray era oficial médico británico durante la guerra del Golfo en un hospital de Arabia Saudí.
Foto: Hervé Desplat, veterano francés de la guerra del Golfo  
Foto: Carol Picou, enfermera del ejército USA afectada también por la contaminación radiactiva en Iraq.

Comprendí que la versión que se nos daba era un nuevo fraude y que la gravedad del problema se había incrementado de forma increíble.
Foto: Maurice Eugène André: “se miente a la gente.”

En abril de 2001 me fui a Visé a aprender con Maurice Eugène André, comandante retirado de las fuerzas aéreas belgas que, a pesar de nuestras diferencias ideológicas, era bien claro al denunciar que se estaba engañando a la gente. Sabía de qué hablaba, era un experto en guerra NBQ (guerra nuclear, bacteriológica y química). Me invitó a su casa y tuvo la amabilidad y paciencia de enseñarme.
Foto: manual de guerra NBK del Pentágono

Seguidamente participé en un seminario sobre las armas de uranio, invitado por Michel Collon que volvía de la guerra de Yugoslavia con un cáncer de riñón, con motivo de la celebración del 1 de mayo de 2001 en Bruselas.
Foto: Pierre Pierart 

Además hice otras entrevistas: a Pierre Pierart, profesor honorario de Biología, vicepresidente de la Asociación de médicos contra la guerra nuclear, ya fallecido, y a Marcel Poznansky de la coalición que junto con la de André publicamos en vídeo [5].

Inmediatamente empecé a publicar artículos sobre este descarado fraude en la revista Medicina Holística desde el nº 61 [6].
En agosto de ese mismo año durante el aniversario de Hiroshima y Nagasaki en la universidad de Mons, junto a la sede de la OTAN, me comprometí a elaborar un documento en español para la Coalición para la abolición de las armas radiactivas, que efectivamente hice.[7]

Creé el colectivo CIAR y seguí publicando cada vez más artículos en la revista Medicina Holística sobre este tema, lo que hizo que muchos suscriptores se borraran. No habían entendido que según el antiguo dicho chino “el mejor médico no es el que trata la enfermedad, ni tampoco el que trata al enfermo, sino el que trata la sociedad”.

El fraude del 11/S 2001, tema al que también le hemos dedicado muchos boletines, marcó una nueva escalada de guerras imperiales radiactivas empezando por Afganistán en octubre del 2001.

A finales de 2001 asistí a un congreso en Praga, república Checa, donde di una conferencia, en la que también participó un representante de la Agencia internacional de Energía Atómica, AIEA, e incluyó a militares del ejército checo en la audiencia.
Afortunadamente había conferenciantes más presentables como el investigador independiente Dai Williams que planteaba que se habían usado misiles con material penetrante de uranio en el ataque a Afganistán.
Lo que, en contra de las afirmaciones mentirosas del Pentágono, fue confirmado más tarde por los análisis de muestras biológicas tomadas sobre el terreno por Tedd Weyman, del Centro de Investigación Médica del Uranio (UMRC) de Canadá, dirigido por el profesor Durakovik con el que me puse en contacto y publicamos sus trabajos.
Foto:  Chris Busby

Especialmente productivo fue el encuentro con el profesor inglés Chris Busby, Doctor en química, experto en contaminación radiactiva y presidente del Comité Europeo sobre los Riesgos de la Radiación (ECRR) cuyos libros tradujimos y publicamos. En su libro “Recomendaciones. Los efectos de la exposición a la radiación ionizante a bajas dosis sobre la salud con aplicaciones sobre la protección radiactiva”

Este libro, elaborado por 37 científicos, demuestra muy documentadamente que las dosis bajas de radiactividad no son inocuas, no hay dosis que no produzcan daño y, por el contrario, son muy peligrosas. Su mecanismo de acción está científicamente comprobado por investigaciones modernas que incluyen el efecto espectador, las mutaciones minisatélite y la inestabilidad genómica [8].

También conocí al químico alemán profesor Albrecht Schot, ya difunto, exponiendo los resultados de sus investigaciones en las cuales encontró un asombroso número de mutaciones genéticas en los veteranos afectados por el síndrome del golfo.

Piotr Bein

Estaba también el investigador independiente polaco afincado en Canadá, Piotr Bein, muy crítico, excelentemente informado. Durante un tiempo coordinó la página Du list que fue muy activa y polémica, con el que mantuve calurosas charlas .

En 2003 empezamos a editar los boletines Armas Contra las Guerras http://www.ciaramc.org/ distribuidos por internet gratuitamente, y reduje los artículos sobre la radiactividad en la revista. El primero apareció justamente antes del criminal ataque a Iraq en pleno auge de las manifestaciones mundiales.

Como estaba previsto durante la invasión de Iraq se volvió a utilizar munición de uranio en cantidades mucho mayores que en la anterior agresión de 1991, y lo que es más grave, en zonas civiles incluyendo Bagdad. En el documental que hemos traducido “El médico, el uranio empobrecido y los niños que mueren”

Puedes verlo con sus consecuencias. Además de que los análisis de espectrometría de masas de las muestras tomadas por Tedd Weyman, del Centro de Investigación Médica del Uranio (UMRC) de Canadá, sobre el terreno de tierra, agua y orina de los residentes, revelan que no se trata de uranio empobrecido.

Además en Faluya utilizaron nuevas armas antipersonales a base de otra composición distinta incluyendo uranio enriquecido cuyos efectos puedes ver en el nuestro reportaje en vídeo “Crímenes transgeneracionales y nuevas armas radiactivas”.[9]


Poco después nuestros amigos Busby, de Green Audit y LLRC (Campaña Contra las Bajas Dosis de Radiación) consiguieron los datos oficiales medidos por el gobierno de la contaminación radiactiva aérea en Gran Bretaña, que demostraban que tardó solo en llegar una semana a Europa tras el bombardeo de Bagdad. Inmediatamente lo publicamos dada su importancia pues destruía el mito de que la contaminación radiactiva solo afecta a los que están cerca de donde han explotado las municiones que la producen.

En octubre de 2003 di una conferencia improvisada que cerró el Congreso de Hamburgo sobre las armas de uranio. Expuse el fraude de los argumentos USA para justificar el crimen de Hiroshima y Nagasaki (terminar la guerra contra Japón) y el de la guerra del Golfo contra Iraq (la trampa de la invasión de Kuwait), donde rechazaron las 10 propuestas de paz iraquíes. Resaltemos que los Estados Unidos siempre han hecho todo lo posible para no evitar las guerras, como hicieron de nuevo en Libia y Siria.

Foto: Coronel médico Assaf Durakovic

También presenté los resultados de las investigaciones en Afganistán del excoronel médico experto en radiactividad Assaf Durakovic, del ejército norteamericano, que no asistió. En ellos demostraba que encontró contaminación de uranio 236 en todas las muestras tomadas, lo que confirma los resultados de sus anteriores investigaciones en los veteranos del ejército USA, tras la primera guerra del Golfo de 1991, y tras la guerra de Afganistán. Sus hallazgos son incuestionables, ya que en todos los casos la contaminación fue medida utilizando métodos científicos (espectrometría de masas). Revelan que es un fraude científico seguir hablando de uranio empobrecido (un residuo natural) y que el U236 es artificial y no forma parte de él. La consecuencia de estos hallazgos es que la OTAN y el Pentágono mienten.

Sin embargo la Coalición para la Abolición de las Armas Radiactivas, que estaba presente en la conferencia, se negaba a reconocerlo.
Foto: Karen Parker

Además conocí a la abogada de derecho internacional, Karen Parker, que explicó por qué no había que pedir la abolición de las armas de uranio empobrecido, ya que solo los países firmantes del documento estarían obligados a hacerlo, mientras que con la legislación internacional vigente sobre armas prohibidas todos los países tendrían obligación de hacerlo si se aplicase, que es lo que evidentemente hay que exigir.

Así que empecé a entender que la Coalición para la Abolición de las Armas de Uranio Empobrecido era sospechosa. El análisis del contenido sesgado de su web y otro encuentro en Hanoi, Vietnam confirmó que era más que sospechosa. Puedes ver mis objeciones a esta ONG en una entrevista[10].

 
Foto: Dr. Siegwart-Horst Gunther.

En este congreso conocí personalmente al Dr. Siegwart-Horst Gunther, fundador de la asociación médica la Cruz Amarilla, el primero en alertarnos sobre los efectos de la munición radiactiva, que asistió y dio su conferencia a pesar de tener cáncer.
Fotos: Doctora Yatan Asan Janan con sus niños cancerosos en el hospital de Basora
Foto:  Doctora Yatan Asan Janan

Conocí también a varios investigadores y médicos iraquíes como Dr. Jawad Al-ali, director del Centro de Oncología del Hospital Universitario de Basora y la Dra. Yatan Asan Janan del Hospital Pediátrico de la Universidad de Basora, cuya fortaleza al hacerse cargo del creciente numero de niños afectados por la radiactividad y su humanidad me conmovieron. Fueron ellos quienes me facilitaron la mayoría de las imágenes que he reproducido en mis presentaciones sobre los terribles efectos del envenenamiento radiactivo de sus niños.

Foto: Dra. Souad Naji Al-Azzawi

La Dra. Souad Naji Al-Azzawi, iraquí, doctorada en ingeniería medioambiental, me entregó un trabajo que demuestra la contaminación radiactiva tras la primera guerra del Golfo, que publicamos en su día.
Foto: Los profesores japoneses Katsuma Yasgasaki y Eisuke Matsui.

Katsuma Yasgasaki de la Universidad de Ryukyus presentó su trabajo en el que había calculado cómo los átomos radiactivos liberados en las guerras de Iraq y Afganistán equivalían a miles de veces los liberados en las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki. Solo en la primera guerra del Golfo 800 T. utilizadas equivaldrían a 36.000 bombas de Hiroshima, y hay que tener en cuenta que en Afganistán y la 2ª guerra contra Iraq se utilizaron cantidades mucho mayores de uranio no declaradas. El médico Eisuke Matsui se interesó mucho por mi argumentación de que los motivos para lanzar las bombas sobre Hiroshima y Nagasaki eran una mentira. Vino a verme y me pidió documentación sobre ello. De hecho fue un crimen triple: no eran objetivos militares, Japón ya se había rendido prácticamente antes, y nunca se construyeron contra los nazis, ni los japoneses.

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Foto: Mohamed Miraki Afganistán.

El médico afgano Mohamed Miraki también vino a verme tras mi conferencia y me confirmó con datos de su país que los norteamericanos nunca estuvieron interesados en una solución pacífica, como yo acababa de documentar en el caso de la guerra de Iraq.
Foto: Denis Kyne

Denis Kyne sargento médico veterano de Iraq afectado por el uranio me dijo: “¡Ahora lo entiendo mucho mejor!”
Foto: en primer plano Leuren Moret, detrás el mayor Doug Rocke. Al fondo Patricia Ferreira. 

Leuren Moret, doctorada en geología medioambiental, especialista en mineralogía, que trabajó en el laboratorio Lawrence en Livermore, Berkeley, uno de los más importantes laboratorios nucleares de los EEUU, me dio una relación entre el tamaño de las partículas radiactivas tras explosionar las municiones que demostraba su equivalencia con el polvo atmosférico que circula por todo el planeta.

Y el mayor Doug Rocke encargado de la descontaminación en Iraq tras la guerra del Golfo fue categórico manifestando: “es imposible limpiarlo, y si no puedes, no lo uses”. Doug está enfermo y la mayor parte de su equipo muerto.

Foto: de izda a derecha Fernex, Tcherkof, Busby frente a la OMS

Foto: Solange Fernex

Estuve en una mesa de trabajo con el Profesor Michel Fernex, Presidente de la asociación los Niños de Chernóbil, Bielorrusia, y también conocí a su esposa Solange una activa militante antinuclear hoy fallecida, que dio una emotiva conferencia sobre la manipulación sistemática de la OMS para ocultar los hechos referentes a los problemas médicos derivados de la contaminación radiactiva, que no se reducen a los cánceres radioinducidos.

En septiembre de 2004 fui invitado al V Foro de los Pueblos de Asia y Europa, ASEM, en Hanoi, Vietnam, para dar una conferencia sobre las armas radiactivas donde pude dejar claras las mentiras de los militares sobre el mal llamado uranio empobrecido. Gracias al organizador que aceptó colocarme cerrando la sesión, conseguí poner en evidencia también las mentiras de los representantes de la Coalición para la Abolición de las Armas Radiactivas que también asistió dando su versión ligth habitual, sin mencionar temas clave como que nunca ha sido solo uranio empobrecido y que se ha usado en Afganistán sin nombrarlo.

En el año 2006, tras la agresión contra el Líbano en julio, publicamos un libro convencional [11]: “Lo que no le han contado sobre la próxima guerra nuclear contra Irán. La guerra del Líbano y los atentados virtuales.”

Para dar respuesta a la versión oficial, cada semana fuimos desmontando las mentiras que pretendían justificar la guerra y publicamos el libro solo dos meses después. Fue seguido de otro sobre la guerra de Osetia [12] que editamos todavía mas rápido, solo un mes después. Serían los últimos en papel.
En 2007 tradujimos y publicamos un libro de varios autores sobre los efectos de “Chernóbil 20 años después” que fue completado por la aparición de otro más completo “Chernóbil: Consecuencias de la catástrofe para las personas y el entorno” escrito por los profesores Yablokov, director de la Academia de Ciencias rusa, y Nesterenko, físico nuclear miembro de la Academia de Ciencias de Bielorrusia. Incluye una revisión y resumen de más de 5.000 trabajos mayoritariamente escritos en ruso. Aunque está editado en inglés por la Academia de Ciencias de Nueva York sus autores se reservaron el derecho de ponerlo a disposición pública y lo hicieron.


Constituye hasta ahora la evaluación de los efectos de Chernóbil más completa que sitúa el número de muertos en un millón (no en unos cientos como afirman la OMS - AIEA) y contiene más pruebas detalladas del hecho de que ha producido un aumento de todas las enfermedades.
Foto: De izda. a dcha. Los autores : Alexei Yablokov y Vassili Nesterenko con Rosa Goncharova (genetista)

En 2008 murió el Dr. Vasily Borisovich Nestereko, exdirector del Instituto de Energía Nuclear de la Academia de Ciencias de Bielorrusia, que había sido uno de los 800.000 liquidadores que ayudaron para evitar que la catástrofe fuese todavía mucho mayor y gracias a los cuales probablemente tú y yo estemos aquí.

Foto: Nesterenko

Nesterenko había visitado e impartido conferencias en España donde existe una asociación para acoger temporalmente niños bielorrusos afectados por Chernóbil, como yo hice con dos de ellos. Se me partió el corazón al saber que, a pesar de estar ya gravemente enfermo, había estado de pie en la manifestación permanente frente a la OMS acusándola de criminal, solo unas semanas antes de su muerte el 25 de agosto. Esas mismas navidades del 2008 hice lo mismo durante una semana con la asociación Independencia para la OMS que desde el 26 de abril 2007 hasta hoy mantiene una manifestación silenciosa frente a la OMS en Ginebra.

Luego en 2011 vino Fukushima, que seguí día a día, y de cuya evolución fui informando semanalmente en los boletines Armas para Defender la Salud. Las mentiras que diseminaban los medios de comunicación para no despertar “alarma social” fueron unánimes.
Gráfico: evolución de la contaminación aérea de Fukushima del día 12 al 25 medida por los detectores del CTBTO. 

Publicamos en cuanto tuvimos acceso a ellos, los datos, escandalosamente secretos, de las estaciones de vigilancia del TNPI distribuidas por todo el mundo que demostraban que la contaminación tras el accidente de Fukushima tardó 10 días en dar la vuelta a la tierra.

Siguiendo el ejemplo de Yablokov, en una entrevista de un programa de TV, tomé la decisión suicida (desde el punto de vista editorial, porque siguen quedando muchos ejemplares) de poner a disposición pública en nuestra web los dos libros sobre las bajas dosis y sobre Chernóbil que habíamos editado.

Desde entonces Fukushima ha superado a Chernóbil, la contaminación sigue agravándose, sumándose a la ya presente en el medio ambiente desde 1943 (primer reactor nuclear de Hanford para fabricar la bomba atómica).

En el mismo año 2011 en que estallaba Fukushima, durante la criminal guerra de agresión contra Libia informamos también de que la OTAN había utilizado munición radiactiva como en todas las anteriores.

Durante estos años he publicado innumerables trabajos en los boletines Armas Contra las Guerras, y dado numerosas conferencias para contribuir a detenerlas. No lo conseguimos en Libia, pero de momento sí en Siria.

Es fundamental contrarrestar las mentiras diseminadas por la propaganda de guerra mediática apoyadas por las organizaciones de la ONU y ONGs que supuestamente defienden los derechos humanos, porque es así como empiezan todas las guerras y desde 1991 todas son radiactivas.

También hemos iniciado la publicación de vídeo-libros por internet que permiten poner fotos en color, incrustar vídeos y enlaces directos a documentos originales además de actualizaciones periódicas y permanentes. Se trata de una fórmula de hacer circular la contrainformación mucho más eficaz que la que empleábamos antes y en consecuencia hemos detenido las publicaciones en papel de libros y revistas. Hasta la fecha hemos publicado: Siria (con más de 60 trabajos), Libia, Irán, Israel, Hiroshima y Nagasaki a los que seguirán otros. Todos son gratuitos.

Simultáneamente he seguido publicando artículos y dando conferencias sobre la importancia de la contaminación radiactiva en España y en Alemania, México, Venezuela.

A partir del año 2013 también hemos reactivado nuestro canal de You Tube, que teníamos bastante abandonado. Hemos trabajado intensamente en la edición de documentales en vídeo de producción propia (12 videos), traducciones y doblajes de otros video reportajes (5) que nos han parecido importantes, además de mis intervenciones desinteresadas como analista internacional que me solicitaron las televisiones de Rusia (RT en español) y de Irán (Hispan TV).
 
Ilustración: Alerta roja: la amenaza nuclear de las bombas atomicas que Irán no tiene.

Hoy la contaminación radiactiva sigue acumulándose. Los riesgos de otras guerras radiactivas también están vigentes, como lo prueba el que en septiembre del año pasado hayamos estado al borde de otra guerra en Siria e Irán, mucho mayor que todas las anteriores y con consecuencias inimaginables. Afortunadamente gracias a la decidida actitud de Rusia y China, entre otros países del tratado de cooperación de Shanghai y de los BRICS (que representan a más de la mitad de la población mundial), los EEUU y la OTAN no se han atrevido a desencadenarla.

También ha jugado un papel fundamental el auge espectacular de otros nuevos canales de información. Miles de webs han dado una información opuesta a la que los medios oficiales estaban dando en ese mismo momento. El resultado es que los habitantes de todos los países se han opuesto a la guerra, incluso los de Estados Unidos e Inglaterra. Este cambio es paralelo al creciente desprestigio de los canales habituales de desinformación masiva. Mientras en 2011 la cornuda Hillary Clinton hacía aspavientos ante el Senado reconociendo que estaban perdiendo la “guerra de la información”, el canal ruso RT dejaba tirados a sus secuaces CNN, BBC, etc. Actualmente el año pasado RT ha franqueado la barrera de más de mil millones de audiencia con su canal en inglés de You Tube.

Pero no te dejes engañar. No son los rusos los que están ganado “la guerra de la información”, es el sentido común contra una minoría cada vez mayor de psicópatas peligrosos lo que ha evitado de momento esa nueva locura.

Ver el libro




Notas
[1] Mensaje de los indios iroqueses al mundo occidental. Extraído de “Pour un eveil de la conscience”, Conference Internationale dels Nations Indiennes en Ginebra por invitación de la O.N.U., Septiembre 1977.

[2] “Tontín y la central nuclear. La energía nuclear explicada a los niños”https://www.youtube.com/watch?v=ZHsxhAvmi0Y&index=22&list=PLaSuy5DXISBIiGM8Q3nNU22odhoeBPqM2.

[3] "Amenaza nuclear, informe residuos radiactivos en Canarias " con Cipriano Marín, en Ecotopía ediciones. Tenerife 1983

[3 bis] El principio de la munición antiblindaje consiste en impulsar un núcleo metálico denso a alta velocidad para así concentrar un máximo de energía cinética en el punto de impacto. Los dos metales utilizados en esta aplicación son el tungsteno y una aleación de uranio empobrecido y titanio llamada Staballoy. Aunque el tungsteno es ligeramente más denso, el uranio empobrecido tiene dos ventajas. En primer lugar, su fractura en el impacto genera fragmentos afilados, que penetran mejor el blindaje. En segundo lugar, es pirofórico, es decir, se inflama espontáneamente al contacto con el aire por encima de cierta temperatura (típicamente 600 °C). Así, cuando un obús de uranio empobrecido alcanza un blanco no sólo penetra el blindaje sino que además se inflama al llegar al interior del vehículo, incinerando a la tripulación o desatando la explosión del combustible o las municiones.

Se cree que entre 17 y 20 países incluyen o fabrican munición cuyos núcleos poseen como principal componente ojivas de uranio empobrecido en su arsenal aunque sólo los EE. UU. y el Reino Unido han admitido haberlas usado, en particular en los conflictos de Bosnia (1995), Kosovo (1998) e Irak (1991 y 2003).

La alta densidad del uranio empobrecido también lo hace adecuado para incorporarlo a blindajes de carros de combate. Se cree que el M1 Abrams estadounidense es un ejemplo de este uso.

Existe una controversia sobre si las armas a base de uranio empobrecido deberían ser prohibidas por las convenciones internacionales. El argumento de sus detractores es que el uranio se pulveriza en la explosión, formando nubes de partículas ligeramente radiactivas que contaminan amplios territorios. En 2001 la ONU averiguó que, contrariamente a lo asumido anteriormente, la munición de uranio empobrecido estadounidense contiene plutonio y proviene por tanto de plantas de reprocesamiento, no de enriquecimiento, por lo cual su radiactividad es más alta de lo que se creía. El ejército estadounidense lo admitió y lanzó medidas para corregirlo.
[4] Alfredo Embid. "Lo que aún no le han contado sobre el cáncer". Integral ed. Barcelona 1984. Agotado, pero disponible en formato digital en la AMC.

[5] Vídeo de 3 horas (edición bilingüe francés-español). Entrevistas con los expertos disidentes: Uranio "empobrecido", un nuevo crimen contra la humanidad. CIAR.

[6] A las tropas se les ocultó la presencia de uranio radiactivo en la munición y los riesgos que corrían. Alfredo Embid. Revista 61.

[7] Las mentiras sobre el Uranio Empobrecido (UE). Es peligroso para todos, para siempre y no es uranio empobrecido. (593kb) Revista Nº 64 (PDF). Alfredo Embid. Puede descargarlo en formato word pinchando aquí.

[8] “Recomendaciones. Los efectos de la exposición a la radiación ionizante a bajas dosis sobre la salud con aplicaciones sobre la protección radiactiva” 
http://www.ciaramc.org/ARCHIVOS/LibrosCiar.htm

[9] “Crímenes transgeneracionales y nuevas armas radiactivas”.https://www.youtube.com/watch?v=XANm64j388M&index=8&list=PLaSuy5DXISBIiGM8Q3nNU22odhoeBPqM2

[10] Entrevista con Alfredo Embid del Colectivo de Investigación sobre Armas Radiactivas (CIAR) “Es fundamental centrarnos en lo que nos une y no en lo que nos separa, y redimensionar los problemas.”

http://www.ciaramc.org/info_cr.htm

[11] y [12] Alfredo Embid. Lo que no le han contado sobre la próxima guerra nuclear contra Irán. La guerra del Líbano y los atentados virtuales. Medicinas complementarias Madrid 2006 http://www.ciaramc.org/ARCHIVOS/LibrosCiar.htm

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