Solzhenitsyn

“Los dirigentes bolcheviques que tomaron Rusia no eran rusos, ellos odiaban a los rusos y a los cristianos. Impulsados por el odio étnico torturaron y mataron a millones de rusos, sin pizca de remordimiento… El bolchevismo ha comprometido la mayor masacre humana de todos los tiempos. El hecho de que la mayor parte del mundo ignore o sea indiferente a este enorme crimen es prueba de que el dominio del mundo está en manos de sus autores“. Solzhenitsyn

Izquierda-Derecha

El espectro político Izquierda-Derecha es nuestra creación. En realidad, refleja cuidadosamente nuestra minuciosa polarización artificial de la sociedad, dividida en cuestiones menores que impiden que se perciba nuestro poder - (La Tecnocracia oculta del Poder)

sábado, 4 de junio de 2016

De la mitología hindú al catastrofismo científico

En la línea de algunos artículos precedentes sobre la llamada historia cíclica, me complace presentar aquí el trabajo del investigador independiente indio Bibhu Dev Misra, graduado del Instituto Indio de Tecnología y del Instituto Indio de Management, pero que desde que hace años viene escribiendo sobre temas relacionados con las antiguas civilizaciones, los mitos, los símbolos, la religión y la espiritualidad.

Lo que este autor indio nos propone es una revisión en clave científica de la antigua mitología hindú, en particular las referencias a los grandes ciclos de creación y destrucción de la vida en el Universo (“Días y Noches de Brama”), cuya duración coincidiría muy aproximadamente con la de los periodos en que se ha identificado una importante aparición o extinción de especies.

Según Bibhu Dev Misra, la evolución de las especies, así como la evolución humana, no encaja en una dinámica de selección natural. Desde su punto de vista, los cambios observados en el mundo natural se explicarían mucho mejor en un contexto de catastrofismo cíclico a gran escala porque el registro fósil aceptado por la comunidad científica no muestra precisamente una “evolución morfológica gradual” sino cambios relativamente bruscos, con la súbita aparición de nuevas especies y la extinción de otras antiguas, todo ello tras periodos de invariabilidad de millones de años.

Y aun reconociendo que posiblemente su argumentación mitológica peca de muchas licencias y especulaciones, no deja de ser muy significativo que algunas posturas creacionistas se vayan acercando a los datos científicos y a los enfoques relacionados con la conciencia, entendida como generadora de todas las posibles realidades.

Evolución por catástrofe: ¿señal de un Diseño Inteligente?

En un artículo anterior titulado Un Día y Noche de Brahma: La evidencia de los registros fósiles, he señalado que el período de tiempo entre dos eventos sucesivos de “disolución cósmica”, tal como se menciona en los antiguos textos védicos, es de 24 millones de años. Esto tiene una correlación sorprendente con los datos de los registros fósiles, que nos dicen que cada 26 millones de años hay una extinción masiva de especies en la Tierra.


Representación de Brahma

Los textos védicos nos hablan de un gran ciclo de tiempo conocido como el Día de Brahma que se extiende durante 12 millones de años. Al final de un Día de Brahma todas las formas de vida del universo son destruidas. Esto es seguido por una Noche de Brahma, que es de igual duración que el Día de Brahma, y en la cual no existen formas de vida. Al final de la Noche de Brahma, el universo es creado una vez más por Vishnu a partir de la materia no manifestada. Así pues, tenemos un periodo cíclico de 24 millones años de creación y disolución cósmica, al igual que el ciclo precesional de 24.000 años y las 24 horas del día y la noche.

Incluso las fechas de los eventos de extinción anteriores, proyectados a partir de la información contenida en el Vishnu Purana, se correlacionan con las fechas calculadas por Raup y Sepkoski partir de los datos fósiles. De acuerdo con el Vishnu Purana, han transcurrido aproximadamente 5,5 millones de años desde el comienzo del actual Día de Brahma. Por lo tanto, los eventos de destrucción anteriores deberían haber tenido lugar según los siguientes plazos: hace 17,5 millones de años, 41,5 millones de años y 65,5 millones de años. Esto coincide muy aproximadamente con las fechas calculadas por Sepkoski: hace 11 millones de años, hace 38 millones de años y hace 65 millones de años. Las pequeñas variaciones son posiblemente debido a que el ciclo de 24 millones de años del Día y la Noche de Brahma puede fluctuar entre 22 millones y 26 millones de años, con un valor de media de 24 millones de años. La periodicidad exacta de esta fluctuación no está clara. Además, las fechas calculadas por Raup y Sepkoski son aproximadas, y otros científicos han llegado a valores ligeramente diferentes.

El ciclo de 26 millones de año de la extinción en masa tiene importantes implicaciones para la biología evolutiva. De acuerdo con el darwinismo, el proceso evolutivo es gradual, y se lleva a cabo a través de la selección natural. Sin embargo, los datos paleontológicos nos dicen algo muy diferente. Además, la evolución parece estar guiada por factores extraterrestres [1]. La presencia de mayores niveles de iridio en las capas de suelo en los contornos geológicos, así como el descubrimiento de cráteres de impacto en la Tierra que coinciden con la periodicidad de las extinciones, han convencido a los científicos de que los eventos de extinción han sido desencadenados por impactos de grandes cuerpos procedentes del espacio exterior.

David Raup, paleontólogo de la Universidad de Chicago, quien –junto a Sepkoski– había identificado la periodicidad de las extinciones en los registros fósiles, afirma lo siguiente:
“Las implicaciones de la periodicidad para la biología evolutiva son profundas. La más obvia es que el sistema evolutivo no está “solo” en el sentido de que es parcialmente dependiente de influencias externas más profundas que los cambios ambientales locales y regionales que suelen tenerse en cuenta [...] Con tasas estimadas de desaparición de especies tan elevadas como el 77% y el 96% para las mayores extinciones, la biosfera es forzada a través de estrechos cuellos de botella y la recuperación de estos eventos suele ir acompañada de cambios fundamentales en la composición biótica. Sin estas perturbaciones, el curso general de la macroevolución podría haber sido muy diferente.”[2]
Afirma además que
“las mayores extinciones masivas producen una importante reestructuración de la biosfera en la que algunos grupos exitosos son eliminados, permitiendo que los grupos anteriormente menores se amplíen y diversifiquen [...] Hay pocas pruebas de que la extinción sea selectiva en el sentido positivo sostenido por Darwin. Por lo general ha sido imposible predecir, antes del hecho, qué especies serán víctimas de un evento de extinción.”[3]
Las observaciones de Raup acerca de que la extinción o supervivencia de una especie es un evento azaroso tienen el apoyo de los estudios realizados por el paleobiólogo John Alroy de la Universidad Macquarie, el cual dice que 
“la extinción masiva cambia fundamentalmente la dinámica. Se cambia la composición de la biosfera para siempre. Simplemente no se puede predecir a los ganadores y perdedores a partir de lo que han hecho antes los grupos.”[4] 
El evento de extinción masiva en sí es de corta duración, muy a menudo por debajo de la capacidad de resolución del registro geológico (inferior a 10.000 años), y posiblemente instantánea.


S. J. Gould

Por lo tanto, la “evolución por catástrofe” (un término usado por Rampino en la Enciclopedia de las ciencias planetarias) está en marcado desacuerdo con los habituales conceptos darwinianos de la evolución. Cabe reseñar ahora que en 1972 los paleontólogos de la Universidad de Harvard Steven Jay Gould y Niles Eldredge desarrollaron independientemente una nueva escuela de pensamiento evolutivo conocida como equilibrio puntuado. Propusieron que la especiación se produce rápidamente en momentos de estrés ambiental, y que los largos intervalos –de millones de años– entre la especiación están marcados por la estasis (inmovilidad) en general, con poco cambio evolutivo. La mayoría de las especies surgen en el registro fósil mostrando el mismo aspecto que cuando desaparecen. Y en tiempos de estrés ambiental, la especiación tiene lugar bruscamente en el espacio de unos pocos miles de años. Las nuevas especies aparecen todas a la vez y “totalmente formadas”.

Gould y Eldredge creen que la especiación se produce muy rápidamente en los momentos de estrés, de forma que hay muy poco tiempo para que las formas de transición se fosilicen. Este es el motivo por el que no encontramos ningún “eslabón perdido” en los datos fósiles. En la década de 1970, otros especialistas propusieron una serie de ejemplos de gradualismo en los fósiles con el fin de refutar el concepto de equilibrio puntuado. Gould y Eldredge invalidaron estas afirmaciones argumentando que 
“prácticamente ninguno de los ejemplos traídos a colación para refutar nuestro modelo puede presentarse como soporte para el gradualismo filogenético.”[5]
En 1977, Gould dijo: 
“La extrema rareza de las formas de transición en el registro fósil persiste como el secreto profesional de la paleontología [...] Para preservar nuestro discurso preferido de la evolución por selección natural vemos tan mal nuestros datos que nunca vemos el mismo proceso que decimos estudiar.”[6] 
En 1980 Gould reiteró los problemas del gradualismo en el registro fósil: 
“La ausencia de pruebas fósiles de etapas intermedias entre las transiciones importantes en el diseño orgánico, de hecho, nuestra incapacidad –incluso en nuestra imaginación– de construir en muchos casos formas intermedias funcionales, ha sido un problema persistente y molesto para los discursos gradualistas de la evolución.”[7] 
Vale la pena señalar que la ausencia de “eslabones perdidos” en los datos geológicos también había afectado a Darwin. Así, en El origen de las especies (1859), afirmó que la ausencia de formas intermedias “es la objeción más grave y clara que puede presentarse en contra de mi teoría.”

El equilibrio puntuado también plantea preguntas incómodas para el campo de la genética. Se debe incorporar demasiada complejidad biológica en muy pocas generaciones. El nivel de cambio de ADN que una especie puede sufrir en unos pocos miles de años es totalmente insuficiente para justificar los saltos morfológicos rápidos y sin transición en el registro fósil, que el equilibrio puntuado pretende que son posibles durante la especiación.

En 1999, escribiendo para la revista Nature, el zoólogo de Oxford Mark Pagel declaró al revisar un libro de Niles Eldredge:
“los paleobiólogos [...] vieron en los registros fósiles rápidas explosiones de cambio, la aparición de nuevas especies aparentemente de la nada y que luego permanecen inalteradas durante millones de años, patrones que son inquietantemente reminiscentes de la creación.”[8]

Fósil de un ammonites

Es fácil ver que la extinción repentina de formas de vida cada 26 millones de años, provocada por impactos de grandes cuerpos procedentes del espacio exterior, y la aparición igualmente repentina de nuevas especies “plenamente desarrolladas” después del evento de extinción, es compatible con los relatos védicos de los eventos que acontecen en un Día y una Noche de Brahma. El Vishnu Purana nos dice que Brama, en Kalpas [9] anteriores, ha creado miríadas de seres diferentes con diferentes características, tanto físicas como mentales. Proporciona una lista de nueve de estos eventos de creación, que nos recuerdan mucho el modelo de equilibrio puntuado de la evolución.

También encontramos mención de similares eventos episódicos de creación en los relatos mesoamericanos. Sus mitos nos dicen que los dioses Tepeu y Gucumatz decidieron crear una raza de seres que pudieran adorarlos. Huracán, el Corazón del Cielo, que es la Deidad Suprema, realizó la creación real, mientras que Tepeu y Gucumatz guiaron el proceso. En primer lugar se creó la Tierra. Sin embargo, los dioses pasaron por muchas pruebas y errores antes de la creación de los seres humanos. En primer lugar se crearon los animales; sin embargo, con todos sus aullidos y graznidos no adoraban a sus creadores y por lo tanto fueron desterrados para siempre a la selva. El hombre fue creado primero del barro, pero simplemente se derrumbó y se deshizo. El siguiente hombre fue creado de la madera pero no tenía alma, y ​​pronto se olvidó de sus hacedores, por lo que los dioses volvieron todas sus posesiones contra ellos y produjeron una lluvia resinosa negra sobre sus cabezas. Finalmente el hombre fue formado del maíz, incluso por más dioses, y su trabajo quedó completado.

Estos relatos míticos parecen describir un proceso episódico de creación, que se extiende a través de muchos Kalpas, esto es Días y Noches de Brahma. Al comienzo de cada día de Brahma aparecen nuevas formas de vida en la superficie de la tierra, guiadas por el Espíritu Supremo. Esto es exactamente lo que encontramos reflejado en los registros fósiles.

Otra conclusión interesante a la que se puede llegar desde el modelo del equilibrio puntuado de la evolución es que el hombre moderno, es decir el Homo sapiens, debe haber aparecido también de una manera totalmente formada después de uno de los eventos de creación. Dado que el evento de creación más reciente tuvo lugar a principios del actual Kalpa, hace cerca de 5,5 millones de años, ello implica que los seres humanos modernos deben haber estado caminando sobre la tierra durante al menos 5,5 millones de años. Esta observación va directamente en contra de la visión de la evolución actual, según la cual los seres humanos modernos evolucionaron en el planeta Tierra a partir de sus ancestros simiescos, unos 100.000 años atrás.


Libro de Cremo & Thompson

En el libro exhaustivamente documentado Forbidden Archaeology: The Hidden History of the Human Race (“Arqueología Prohibida: la historia oculta de la raza humana”), los autores Thomson y Cremo proporcionan una gran cantidad de pruebas que ponen de relieve la extrema antigüedad del hombre [10]. En la década de 1880, en Castenedolo (Italia), G. Ragazzoni, un geólogo, encontró huesos fósiles de varios individuos Homo sapiens sapiens en capas de sedimentos del Plioceno de 3 a 4 millones de años. En 1913, el científico alemán Hans Reck halló en la garganta de Olduvai, en Tanzania, un esqueleto completo de un humano anatómicamente moderno en unos estratos de un millón de años. En 1979, los investigadores [11] que trabajaban en el yacimiento de Laetoli (Tanzania, en África oriental) descubrieron huellas de humanos modernos en depósitos de ceniza volcánica de más de 3,6 millones de años. En un artículo publicado en la edición de marzo de 1990 del Natural History, R.H. Tuttle, de la Universidad de Chicago, confesó que “estamos ante una especie de misterio”. En 1965, Bryan Patterson y W.W. Howells encontraron un húmero (hueso del brazo) sorprendentemente moderno en Kanapoi, Kenia. Los científicos estimaron que el húmero tenía más de 4 millones de años. Henry M. McHenry y Robert S. Corruccini de la Universidad de California, dijeron que el húmero de Kanapoi era “apenas distinguible del de un Homo moderno”. Todos estos descubrimientos anómalos, que han sido convenientemente ignorados por los evolucionistas de la ortodoxial, puesto que no se ajustan a sus modelos teóricos propuestos, apoyan la afirmación de que los seres humanos modernos deben haber aparecido hace al menos 5,5 millones de años, a principios del actual Kalpa.

Además de los restos humanos, diferentes tipos de artefactos hechos por el hombre apuntan a la inmensa antigüedad de éste. En el siglo XIX, Carlos Ribeiro, jefe del Servicio Geológico de Portugal encontró herramientas del Mioceno (5-25 millones de años). En una conferencia internacional de arqueólogos y antropólogos celebrada en Lisboa, un comité de científicos investigó uno de los yacimientos donde Ribeiro había hallado los implementos. Uno de los científicos encontró una herramienta de piedra aún más avanzada que el mejor de los especímenes de Ribeiro. También se encontraron bastos paleolitos en formaciones del Mioceno en Thenay, Francia. S. Laing, un escritor científico inglés, señaló: 
“En general, las pruebas de estos implementos del Mioceno parece ser muy concluyentes, y las objeciones al respecto apenas tienen ningún otro motivo que no sea la renuencia a admitir la gran antigüedad del hombre.” 
En 1880, J. D. Whitney, geólogo del estado de California, publicó una extensa revisión de las avanzadas herramientas de piedra encontradas en las minas de oro de California. Los implementos, que incluían puntas de lanza, morteros de piedra y manos de mortero, fueron hallados en los profundos pozos de la mina, bajo gruesas capas de lava no perturbadas, en formaciones que los geólogos ahora dicen que tienen una antigüedad ¡de 9 millones a más de 55 millones de años!

Cada nuevo descubrimiento retrasa la antigüedad del hombre en millones de años. Sin embargo, las pruebas incongruentes, en el modo y momento en que aparecen, simplemente son filtradas como anomalías. En la publicación L'Anthropologie de 1995, Marylène Pathou-Mathis escribió: 
“M. Cremo y R. Thompson han escrito expresamente una obra provocativa que plantea el problema de la influencia de las ideas dominantes en un tiempo determinado en la investigación científica. Estas ideas pueden obligar a los investigadores a orientar su análisis de acuerdo con las concepciones permitidas por la comunidad científica.”[12] 
Y en el British Journal for the History of Science, de 1995, Tim Murray señaló que 
“la arqueología se encuentra ahora en un estado de flujo, con los profesionales debatiendo las cuestiones que afectan al núcleo conceptual de la disciplina.”[13]
Si bien el descubrimiento de artefactos hechos por el hombre, que se remontan a unos 55 millones de años, parece indicar que los seres humanos anatómicamente modernos pudieron haber aparecido en la tierra poco después de la extinción de los dinosaurios hace 65 millones de años, también debemos permanecer abiertos a la posibilidad de que estos instrumentos de piedra fueran fabricados por los diferentes precursores humanos, supuestamente creados en los anteriores Días de Brahma, tal como se menciona en los textos antiguos.

Vale la pena, en este contexto, dirigir una nueva mirada a los relatos de la creación en el Génesis. Según el Génesis, la creación tuvo lugar en seis días y seis noches. Sin embargo, el texto menciona específicamente que las aves y los animales marinos fueron creados en el quinto día, mientras que los animales terrestres y el hombre son creados en el sexto. Por lo tanto, aunque todo el proceso de creación duró seis días y noches, todos los seres vivos se crean en sólo dos días y noches.

Podemos suponer razonablemente que el relato de la creación en el Génesis describe los acontecimientos que tuvieron lugar en el comienzo de uno de los Días de Brahma. En este contexto, es fácil ver que el día y noche mencionado aquí no se refiere a un día y noche normal de 24 horas de los seres humanos, dado que no existían los seres humanos cuando se inició el proceso creativo. Es mucho más probable que se refiera a un día y noche de los dioses.


Movimiento de precesión de la Tierra

De acuerdo con los textos védicos, un Ciclo de los Yugas se completa una vez que el sol hace una revolución completa alrededor del mítico monte Meru, el eje central del mundo. También nos dicen que una revolución completa del sol alrededor del Monte Meru se traduce en un día y noche de los dioses y los seres celestiales que residen en el Meru. Esto implica que un día y noche de los dioses no es más que el ciclo completo Yuga de 24.000 años de duración, que es igual al valor del año precesional. Por lo tanto, la mitad ascendente del año precesional de 12.000 años puede ser vista como el día de los dioses, y la mitad descendente del año precesional –de otros 12.000 años– como la noche de los dioses.

Por lo tanto, los seis días y noches de la creación equivalen a 144.000 años, mientras que los dos días y noches durante los cuales fueron creadas todas las formas de vida, equivalen a 48.000 años. Según las estimaciones propuestas por Gould y Eldredge, la especiación después de una catástrofe se desarrolla en un periodo de entre 5.000 y 50.000 años. ¡Este es el mismo valor que se obtiene del Génesis! Curiosamente, los números 12.000 y 144.000 aparecen muchas veces en el Apocalipsis y tienen una serie de significados esotéricos asociados con ellos. 144.000 se menciona como el número de “servidores de Dios” que serán sellados en sus frentes antes del Apocalipsis, mientras que 12.000 es el número de tribus espirituales del reino celestial de Dios. La aparición de estos números en relación con los eventos de creación en el Génesis no es ciertamente una mera coincidencia.

Está claro que los datos de los registros fósiles corroboran lo que los antiguos textos sagrados nos dijeron todo el tiempo: que hay ciclos de creación y destrucción, y que son guiados de forma inteligente por fuerzas superiores. No sólo se mencionan en los textos antiguos los períodos de tiempo entre los sucesivos eventos de destrucción, sino que también se especifica correctamente el tiempo necesario para la especiación en el comienzo de un Kalpa. A la vista de estas enormes evidencias, la propuesta del Diseño Inteligente difícilmente puede ser ignorada por más tiempo.

© Bibhu Dev Misra 2011

Fuente original (en inglés).

[1] No se confunda aquí el término con “seres inteligentes venidos de otro planeta”. (n. del t.)

[2] Raup and Sepkoski, PNAS, USA, Vol 81, pp 801-805, Feb 1984.

[3] The role of extinction in evolution, D M Raup, PNAS July 19, 1994 vol. 91 no. 15 6758-6763.

[4] “The Shifting Balance of Diversity Among Major Marine Animal Groups.” By J. Alroy. Science, Vol. 329 No. 5996, September 3, 2010.

[5] Gould, S. J. and Eldredge, N., 1977. Punctuated equilibria: the tempo and mode of evolution reconsidered. Paleobiology, 3:115–151 (pp. 115).

[6] Gould, S. J., 1977. Evolution’s erratic pace. Natural History, 86(5):14.

[7] Gould, S.J., 1980. Is a new and general theory of evolution emerging? Paleobiology, 6:119–130 (p.127).

[8] Eldredge, N. and Gould, S. J., 1972. ‘Punctuated equilibria: an alternative to phyletic gradualism’, Time Frames: the Rethinking of Evolution and the Theory of Punctuated Equilibria, N. Eldredge, Heinernann, London, 1986, pp. 202.

[9] En la tradición védica hindú, el Kalpa es un enorme periodo de tiempo, correspondiente a 4.320 millones de años. (n. del t.)

[10] Michael Cremo and Richard Thompson, Forbidden Archaeology: The Hidden History of the Human Race, Bhaktivedanta Book Publishing, January 1998.

[11] El autor se refiere al equipo de Mary Leakey, esposa de Louis Leakey. (n. del t.)

[12] Marylène Pathou-Mathis, L’Anthropologie, 1995 v.99, no. 1, p. 159.

[13] Tim Murray, British Journal for the History of Science, 1995 v. 28, pp. 377–379.


Publicado por Xavier Bartlett

domingo, 29 de mayo de 2016

La violación de los derechos humanos y civiles en Estados Unidos



La violación de los derechos humanos y civiles es un problema serio que muchísimos sectores estadounidenses no discuten, quizás presumiendo que no es asunto grave. Juzgue usted a la luz de la breve lista de si es grave o no el problema.

El país tiene la población encarcelada más grande de los países industrializados, con 2,3 millones de presos. El gobierno permite la violación sexual en las cárceles de los hombres como atestigua la organización Human Rights Watch. Hombres que violan a otros hombres y las autoridades penales se hacen de la vista larga. También está documentado los cientos de confinados que han sido sometidos a aislamiento en condiciones que rayan en torturas por años, vea mi artículo: “En las cárceles torturan”.

El destacado periodista estadounidense David Brooks informa que en el 2015 murieron 1.145 civiles a manos de la fuerzas policíacas, de estos 226 estaban desarmados. Las minorías sufren dos o tres veces más muertes que su contrapartes de la mayoría.

En materia laboral, los despidos por intentar sindicalizarse son frecuentes en especial en la empresa privada pese a existir ese derecho. En las grandes corporaciones de servicios, sutilmente los patrones desalientan a organizar sindicatos. En muchos lugares de trabajo no tienen seguros médicos, beneficios marginales y es peor para los inmigrantes trabajadores latinos indocumentados.

Es una de la pocas naciones en el mundo que aplica la pena capital y en ocasiones se ha practicado a enfermos mentales, jóvenes, en especial a latinos y afroamericanos. Muy pocos saben que tiene presos políticos: el puertorriqueño Oscar López Rivera, el indígena Leonardo Peltier, el afroamericano Mumia Abu-Jamal y muchos otros, para ver la lista completa visite el portal del National Jericho Movement.

Después de la tragedia del 11 de Septiembre las leyes como la Ley Patriótica son un instrumento que permiten violar el derecho de expresión. La Agencia de Seguridad Nacional (NSA por sus siglas en Inglés) del gobierno vigila a millones de sus residentes, violando así el derecho a la privacidad, como demostró el ex-agente de NSA Edward Snowden.

Las elecciones presidenciales violan el principio básico de la democracia: una persona, un voto. Las elecciones están dominadas mayormente por multimillonarios y super ricos que representan a las poderosas coorporaciones-multinacionales, Wall Street y la banca, es decir el 1% de la población. Son elecciones corruptas y condicionadas por leyes que se han promulgado en muchos estados para limitar el derecho al voto. De aquí que acabe de nacer la organización a nivel nacional “Democracy Spring” (Primavera Democrática) que protesta contra las elecciones. Para más detalles vea el estudio “Dollarocracy” (2013) de John Nicholis y Robert W. McChesney donde los autores demuestran que se está destruyendo la democracia estadounidense. Las elecciones han sido secuestradas por el dios dinero.

La salud es un derecho humano, se está limitando este derecho cuando 46 millones de personas no tienen seguro médico, sin contar los más de 11 millones de latinos inmigrantes indocumentados. La salud es un negocio para la salud de las farmacéuticas y aseguradoras, no para la gente.

Se podrá decir que también esas violaciones ocurren en otras naciones democráticas. Cierto. La pregunta que nos hacemos: ¿Justifica eso que el gobierno y las corporaciones tenga que violar los derechos de su propio pueblo?. No. Además no pocas veces Washington pretende dar clases de derechos humanos tirando piedras a otros países, cuando su techo es de cristal.

En suma, en el autoproclamado gran defensor de los derechos humanos en el mundo se viola la integridad de los presos, el racismo viola la dignidad humana y asesina, se viola el derecho a sindicalizarse, hay presos políticos, las elecciones se han corrompido, el derecho a la privacidad es un mito y la salud es un negocio, no un derecho humano. ¿Son grave o no las violaciones?

Roberto Torres Collazo

The original source of this article is Global Research

viernes, 20 de mayo de 2016

Europa se marchita

“La percepción geopolítica es la habilidad para percibir la totalidad de los factores geopolíticos conscientemente, con una comprensión explícita tanto de nuestra posición subjetiva como de las regularidades de la estructura de lo que percibimos… No significa solamente ciudadanía y una particular esfera de conocimiento profesional… Quien se ocupa a sí mismo con esto, primero clarifica su propia posición y su relación con el mapa geopolítico del mundo. Esta posición ni es geográfica ni política (teniendo que ver con la ciudadanía de uno mismo), sino que es sociocultural, civilizacional, y axiológica. Toca la propia identidad geopolítica. En ciertos casos, puede cambiarse, pero este cambio es tan serio como un cambio en la confesión religiosa propia o una modificación radical de las opiniones políticas propias” – Alexander Dugin [1].
Europa está en un estado de profunda crisis. Esta es una realidad que un rápidamente creciente número de gente común y analistas no solamente empiezan a deducirlo lógicamente, sino también lo sienten en lo profundo de sus mentes y almas. Los pueblos del continente europeo, los inconscientes herederos de las tradiciones, traumas y luchas de Europa, están conmoviéndose del virtual sueño del “fin de la historia”, que está mostrándose rápidamente que es una pesadilla. Una vez más, y sin el hedor del tópico, un espectro está acechando a Europa. Sin embargo, más que una ola de revoluciones burguesas amenazando derrocar los decadentes remanentes del orden tradicional o una marcha de banderas rojas proclamando llevar la justicia a las masas expropiadas por la cruzada de la “libertad de”, el nuevo espectro es profundamente más siniestro en un sentido escatológico. Lo que está en juego no es una sucesiva transformación del paisaje socio-económico, político o espiritual de Europa en el interés de esta o aquella clase, sino que es el fin de la misma Europa.
Esta vez, además, la oscuridad que devora Europa no es la sombra de sus propias injusticias, sino la desesperación de un suicidio asistido, un empujen en el abismo cortesía de los vástagos traidores de Europa, la superpotencia americana que ha tomado el lado oscuro de la modernidad europea – liberalismo, capitalismo, y escatología herética- hasta el clímax lógico. En la Europa de hoy, como Alexander Dugin ha apuntado, esta amenaza se hace pasar por la ideología del liberalismo, la geopolítica de la subyugación del atlantismo y las catástrofes depositadas por el último capitalismo. Aún todos estos tres indicios cruciales encuentran su expresión en la más crucial de las agonías – el colapso, la decadencia, y el canibalismo de una identidad extraída.
Los diversos pueblos de Europa no pueden invertir la crisis empinada y multi-dimensional, o mucho menos unirse para marchitarse mientras que Europa y sus pueblos permanecen atascados dentro de la trampa liberal de una identidad diluida y auto-destructiva. ¿Cómo puede el trabajo combatir al capital si no se da cuenta de lo que es el trabajo? ¿Cómo puede una nación luchar contra el neocolonialismo si no se reconoce a sí misma? ¿Cómo pueden los pueblos de Europa salvar su continente si no pueden incluso determinar su propio “género” o “sexualidad”? La clásica estrategia de división y conquista ensalzada en el dogma liberal e implementada por el leviatán americano tanto por la fuerza como por adoctrinamiento ideológico ha sido tan efectiva que incluso la noción de identidad europea, ahora está asociada con las estructuras de la Unión Europea manipulada por los Americanos, no solamente ha sido oscurecida, sino que incluso ha llegado a dejar un mal sabor de boca en los pueblos que han tenido que probar las raciones estropeadas de “integración europea” a la americana.
Una corrosión o falta de identidad en sí mismo es una tragedia ya que reduce un sujeto a un objeto, pero la más amplia implicación es mucho más desoladora. Ahora que los pueblos de Europa necesitan ser actores y no objetos más que nunca, y ahora que Europa se enfrenta con, quizá, la última oportunidad para regenerarse como un polo positivo en un mundo multipolar floreciente, los pueblos del continente no pueden incluso reconocerse a sí mismos en el espejo. El conductor de autobuses griego se ve a sí mismo como una víctima torturada injustamente y prisionero del capitalismo de la UE. La visión del panadero alemán en la desilusión y permanece a sí mismo en su culpa histórica que no le permite pensar que algo está mal. El granjero de manzanas polaco, advertido de la inminente “agresión rusa” y limitado a las trincheras del cordón sanitario, no entiende por qué él tiene que regalar las frutas de su trabajo a los soldados americanos. El trabajador francés que se ve a sí mismo y se pregunta que es realmente Francia: Ella misma o la siguiente puerta del norte de áfrica. El joven serbio que no puede llegar a creer que en Serbia puede ondear pronto la bandera bajo la que su infancia fue traumatizada con los sonidos de las bombas y señales del “daño colateral”. El desempleado italiano que rasca su cabeza e intenta recordar cómo llegó a unificarse Italia y por qué la primera Roma está ahora relegada al papel de producir los escándalos más cómicos de Europa (los más embarazosos de Italia) para todo el común de la democracia liberal. Todos los anteriores están confusos por la posible inclusión de un país como Turquía en una unión que lleva el nombre de “Europea” y castigada como “fascistas” por los grandes medios de comunicación, por el más mínimo cuestionamiento de la aceptación sin límite de oleadas de inmigrantes descontentos. Y otras cosas. Atascarse en el ciclo del liberalismo y la atomización del capital y la alienación, no solamente es el reflejo en el espejo que se vuelve invisible, sino un dibujo más grande que se escapa totalmente a la vista.
Desde el punto de vista del reduccionismo geopolítico, Europa ha venido a representar la zona costera, el espacio en liza entre las fuerzas de la tierra y del mar, las fuerzas de la integración continental y conciencia civilizacional versus las fuerzas de la subyugación trans-atlántica y el neo-colonialismo. En el mapa de hoy, esto se manifiesta en la lucha entre el imperio americano, con sus marionetas liberales europeas, y los espíritus continentales de Europa respaldados por una despierta y emergente alternativa euroasiática encabezada por Rusia. Durante los últimos 50 años, Europa se ha restringido a sí misma a ser una marioneta del imperio americano.
Para mantener su imperio, los EEUU quieren y necesitan o una Europa colonizada o una desestabilizada, una Europa de nadie. La primera opción tiene tres escenarios diferentes: 1) Prolongar el estatus quo en que Europa está semi-colonizada por el híper-poder americano unipolar a través de la actual UE y la OTAN encabezada por los EEUU; 2) La absoluta y represiva ocupación de Europa por fuerzas armadas americanas, o 3) La incitación de un nuevo proyecto de “tercera vía” con forma y consecuencias similares a aquel fascismo del siglo 20 [2]. La primera variante está hoy revelándose que es cada vez más insostenible. La “unidad” de la UE está desmoronándose bajo su propio peso artificial y las fuerzas continentales están lenta pero constantemente emergiendo para desafiar la manipulación de la UE contra Rusia y las facetas distintivamente anti-europeas del trans-atlantismo americano. La segunda variante está en el proceso de ser testada, cuantos más y más soldados americanos están siendo desplegados bajo el pretexto de “disuadir a Putin”. La tercera variante, un prototipo de lo que fue realizado en el apoyo de los EEUU a los neo-nazis ucranianos instalados en Kiev allá por 2013, está todavía abierta para la consideración, aunque la completa realización de tal cosa es el principal plan de fin de juego en sí mismo es inverosímil dada la participación creciente de Rusia en proteger las políticas europeas de las campañas americanas provocativas y, en todo caso, el nuevo “totalitarismo” que plaga las sociedades occidentales es esto del “post-liberalismo” que plaga las sociedades occidentales que han superado enormemente los antiguos mecanismos represivos de poder blando y duro.
La segunda opción incluye otros posibles escenarios. El primero está siendo constantemente preparado a través de la instrumentalización de la inmigración masiva y la “crisis de los refugiados”. El objetivo final en este escenario podría ser o una islamización total de Europa en que los EEUU podrían jugar del mismo modo que lo hacen con el wahabismo en oriente medio, la desestabilización causada por una guerra étnica y un “choque de civilizaciones” en suelo europeo, o el despliegue “preventivo” de ejércitos de los EEUU que jugarían el papel de provocaciones de guerras tribales o anuncios hipócritas “unidad en la guerra contra el terror islámico”. La islamización de Europa significaría el fin de la Europa europea, sin importar que cambie y por tanto las garantías de la solución del “problema europeo” por el mantenimiento del imperio americano. La destrucción de las bases antropológicas de Europa, y los europeos mismos, sería justo otro pequeño precio que pagar (que, como siempre, los americanos no pagarán) en la cruzada para sembrar desestabilización y levantar terror en la frontera de Rusia.
Otro resorte podría ser la instigación de una guerra civil europea y que suceda la balcanización de los nuevos nodos estratégicos del continente. Si este escenario pudiera materializarse, por supuesto, depende de la voluntad de los europeos mismos y de hacer caso de su memoria histórica – uno de los objetivos del liberalismo en el poder.
Es importante recalcar que un imperio en colapso cae en parte porque redacta las políticas al vuelo y no puede más formular y perseguir planes coherentes. Esta es una característica distintiva entre las actuales élites americanas y explica la variedad de diferentes escenarios ya visibles en la política de los EEUU hacia Europa, la aparentemente mezcla malabarística de múltiples tácticas de inmediato, y la relativamente rápida ruptura de las iniciativas de los EEUU en Ucrania y Siria. Sin embargo, una bestia arrinconada y moribunda es una que se abalanza e intenta tomar como víctimas todo lo que pueda arrastrar con ella. La amenaza americana solo puede ser subestimada en su propio peligro. Después de todo, estamos tratando con una híper-potencia sin parangón en la historia motivada por la ideología y economía más destructiva y las perversiones de la modernidad que deshumaniza cualquier cosa que esté en el camino de sus intereses. Aquellos que afirman que la amenaza de la islamización, por ejemplo, debería servir como punto de unidad para un “norte (américa + europa) versus el sur”, un eje opuesto a una disposición “este versus oeste” (Eurasia versus Atlantis), que se ve la daga pero no a su portador y está jugando en manos del esquema americano.
La dura ocupación, desestabilización terrible o trágica desaparición de uno de los polos civilizacionales del mundo es una catástrofe que se avecina. Si esto es acomodado por fuerza de las bayonetas americanas, los decapitadores islámicos, o por cualquier guerra civil fratricida es algo abierto a cuestión, condicionada por diferentes factores y el rumbo de los acontecimientos, y hasta cierto alcance irrelevante. La amenaza misma, sin importar quien la encarne, es una llamada a despertarse no solamente para los Europeos, sino también para el resto del mundo. Si la zona costera cae, Eurasia, el Corazón de la Tierra (Heartland), está en peligro, si el Corazón de la Tierra cae, no habrá nada que pueda detener el comienzo de, no importa como sea denominado, el fin de los tiempos, el fin de la historia. Como Alexander Dugin escribió en 1999, “algunos son conscientes de lo que ocurrió en la década de 1990, y que lado abrió el “paradigma del fin” frente a la humanidad…” [3] Este es el común denominador que tanto a antiliberal y anticapitalista “izquierda” y “derecha” pueden solamente ignorar u oscurecer en su propio peligro.
Como la tradición enseña, la oscuridad no es solamente un problema negativo o siniestro. También es el otro lado de la posibilidad de encontrar el ser fuera del olvido, y en algunas interpretaciones es el primer puente que tiene que cruzarse para alcanzar la luz al final del túnel. Mirando al abismo solo deja a reconsiderar el camino. Hoy, la oscuridad no está descendiendo simplemente sobre esta o aquella nación europea, sino sobre Europa en conjunto. Por consiguiente, es Europa como un conjunto quien debe buscar la rectificación, la luz, la regeneración y en la práctica tanto como en términos metafísicos, la unidad civilizacional. Las naciones europeas que luchan por la soberanía y los movimientos en cruzada por una forma u otra de “liberación nacional” deben darse cuenta de que son parte de una lucha común que no importa que connotaciones de “unidad europea” pueda tener gracias a la corrupta y colonial naturaleza de la actual Unión Europea, el enemigo no es Europa sino el poder e ideología extranjeras que han retorcido la “integración europea” para parecerse a la “integración” de los reclusos de prisión más que la libertad de las personas libres y conscientes.
Es la hora para reclamar los términos de “Europa” y “civilización europea” de  los liberales y empoderar la lucha anti-atlantista con un nuevo rango de percepción geopolítica, una que tome Europa como un todo y como su sujeto. Esto no pasa por alto las importantes contradicciones dentro de Europa, sino incentiva bastante su resolución y, por así decir, separa el trigo de la paja. Revelará quienes son los herederos reales del continente, y quienes son los traidores beneficiarios y proyectos artificiales puestos para dividirla. Para un gran alcance, esta es una prueba de fe para los pueblos de Europa, y la preparación y realización de Europa cambiará sin duda con ello. “Tradición” y geopolítica” son dos palabras que guían esta lucha.
Aquellos quienes, sumergiéndose a sí mismos en la percepción geopolítica, han seguido el pulso del corazón de una de las civilizaciones del mundo, entenderán el significado que imbuyen estas palabras.
[1] Dugin, Alexander. La última guerra de la Isla Mundial: The Geopolitics of Contemporary Russia. Arktos (2016).
[2] Para una discusión detallada de la falacia geopolítica del proyecto de la llamada "Tercera Vía", ver “Paradigm of the End” de A. Dugin.
[3] Ibid.

viernes, 13 de mayo de 2016

TTIP, la «OTAN económica»


El geógrafo Manlio Dinucci propone en este artículo una lectura coherente de la estrategia de Washington, que incluye el TTIP (Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión), el derrocamiento del régimen ucraniano, las guerras contra Libia y Siria, la ola de migrantes desde Turquía y el despliegue militar de la OTAN a las puertas de Rusia. Este artículo reviste una importancia enorme ya que, si bien muchos ya habían entendido una parte del rompecabezas, nadie había logrado explicar hasta ahora el redespliegue de la OTAN en Europa.

La ciudadanía, los parlamentos, los gobiernos, Estados enteros se ven despojados de toda autoridad sobre sus opciones económicas, puestas en manos de organismos controlados por transnacionales y grupos financieros que violan los derechos de los trabajadores, las exigencias de la protección del medioambiente y las exigencias de la seguridad en materia de alimentación, destruyendo a la vez los servicios públicos y los bienes de la comunidad. Es por eso que hay que rechazar la Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión (TTIP, siglas en inglés) [1], que Estados Unidos y la Unión Europea están negociando en el mayor secreto.

A las razones anteriormente mencionadas se unen además otras, de las que nadie habla prácticamente nunca: las razones de carácter geopolítico y geoestratégico, que revelan la existencia de un proyecto mucho más amplio y amenazante. El propio embajador de Estados Unidos ante la Unión Europea insiste en que «hay esenciales razones geoestratégicas para concluir ese acuerdo».

Esas razones tienen mucho que ver con lo que indica el Consejo Nacional de Inteligencia de Estados Unidos cuando prevé que «como consecuencia del declive de Occidente y del ascenso de Asia, de aquí a 2030 los Estados en vías de desarrollo habrán sobrepasado a los Estados desarrollados». Es por eso que Hillary Clinton define la asociación entre Estados Unidos y la Unión Europea como «un objetivo estratégico importante de nuestra alianza transatlántica», proyectando una «OTAN económica» que se integraría a la OTAN política y militar.

Es claro el proyecto de Washington: llevar la OTAN a una fase superior, creando un bloque político, económico y militar EEUU/UE, siempre bajo las órdenes de Estados Unidos, que –junto con Israel, las monarquías del Golfo y otros países– se opone al área euroasiática en ascenso –ascenso basado en la cooperación entre Rusia, China– al igual que a los países del grupo BRICS [Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica], a Irán y a cualquier otro Estado que se sustraiga a la dominación de Occidente.

El primer paso hacia la realización de ese proyecto fue la creación de una fractura entre la Unión Europea y Rusia. En julio de 2013, se abrieron en Washington las negociaciones sobre el TTIP, cuyo avance encuentra muchas dificultades debido a la existencia de intereses contrastantes entre Estados Unidos y las mayores potencias europeas, a las que Rusia ofrece ventajosos acuerdos comerciales. Seis meses más tarde, en enero-febrero de 2014, el putsch de la plaza Maidan, organizado en Ucrania por Estados Unidos y la OTAN, inicia la reacción en cadena (ataques contra los rusos de Ucrania, separación de Crimea y regreso de esa península a Rusia, inicio del proceso de sanciones y contrasanciones) que reinstala en Europa un clima de guerra fría.

Al mismo tiempo, los países miembros de la Unión Europea se ven sometidos a la presión de flujos migratorios provocados por las guerras desatadas por Estados Unidos y la OTAN (contra Libia y Siria), guerras en las que participaron esos países europeos, y por los ataques terroristas del Emirato Islámico (surgido de esas mismas guerras).

En esta Europa dividida por «muros de contención» de los flujos migratorios, donde actualmente se propaga la sicosis por el estado de sitio, Estados Unidos está iniciando la mayor operación militar desde el fin de la guerra fría, con el despliegue en las fronteras con Rusia de cazabombarderos y navíos de guerra capaces de portar armas nucleares.

Bajo el mando de Estados Unidos, la OTAN –que cuenta entre sus miembros 22 de los 28 países miembros de la Unión Europea– intensifica la realización de ejercicios militares (más de 300 en 2015), principalmente en el frente oriental. Todo ello favorece el proyecto de Washington tendiente a la creación de un bloque político, económico y militar EEUU-UE. Ese proyecto goza del respaldo incondicional de Italia, así como el de los países de Europa oriental, más cercanos a Estados Unidos que a la Unión Europea.

Las mayores potencias europeas, principalmente Francia y Alemania, todavía están negociando. Pero mientras tanto van integrándose cada vez más a la OTAN. El parlamento francés adoptó, el 7 de abril de 2016, un protocolo que autoriza la instalación de centros de mando y de bases de la OTAN en suelo francés, algo que Francia había rechazado en 1966. Y Alemania, según reporta Der Spiegel, está dispuesta a enviar tropas a Lituania para reforzar el despliegue de la OTAN en los países bálticos, vecinos de Rusia.

Alemania –también lo informa Der Spiegel– se prepara también para instalar una base aérea en Turquía, donde ya operan varios aviones de guerra Tornado alemanes, oficialmente contra el Emirato Islámico, fortaleciendo así el despliegue de la OTAN en esta zona de primera importancia estratégica.

La creciente integración de Francia y Alemania a la OTAN, bajo el mando estadounidense, indica que, ante los intereses divergentes (en particular sobre las costosas sanciones económicas contra Rusia), están prevaleciendo las «razones geoestratégicas» del TTIP.


TTIP-IMPERIALISMO ECONÓMICO NORTEAMERICANO

Greenpeace ha hecho un gran servicio a la parte del mundo cuyos representantes son tan corruptos o tan estúpidos como para suscribir las "asociaciones" Trans-Pacífica y Trans-Atlántica. Greenpeace resguardó y filtró los documentos secretos TTIP que Washington y las corporaciones mundiales están imponiendo para Europa. Los documentos oficiales prueban que mi descripción de estas "asociaciones" cuando aparecieron por primera vez en las noticias es totalmente correcta. 

Estos así llamados "acuerdos de libre comercio" no son acuerdos comerciales. La finalidad de las "asociaciones", que fueron redactadas por las corporaciones globales, es hacer que las corporaciones sean inmunes a las leyes de los países soberanos en donde hacen negocios. El derecho soberano de cualquier país, ya sea social, ambiental, de seguridad alimentaria, protecciones laborales -cualquier ley o regulación-, que afecta las ganancias de una empresa se etiqueta como una "restricción del comercio". Las "asociaciones" habilitan a las corporaciones a presentar demandas que anulan la ley o reglamento y también transferir las multas pagadas por los daños producidos por las corporaciones hacia los contribuyentes del país que trató de proteger su medio ambiente o la seguridad de sus alimentos y trabajadores. 

La demanda no se escucha en los tribunales del país o en cualquier corte. Se escucha en un tribunal corporativo en el que las empresas sirven como juez, jurado y fiscal. 

En otras palabras, las "asociaciones" dan a las corporaciones globales el poder de revocar los resultados democráticos. Al parecer Europa consiste en democracias. Democracias establecen las leyes que protegen el medio ambiente y la seguridad de los alimentos y los trabajadores, pero estas leyes dictadas democráticamente reducen las ganancias. Cualquier cosa menos una fábrica de explotación, con salarios de hambre, sin protección del medio ambiente, sin legislación de seguridad para los alimentos o trabajadores, se puede revertir a voluntad por las corporaciones globales bajo los términos de las "asociaciones". 

Sólo un traidor, uno bien pagado, podría firmar un pacto de este tipo. 

En mi opinión, los impuestos a las corporaciones también pueden ser revocados ya que, obviamente, reduce los beneficios.
Las "asociaciones" Trans-Atlántico y Trans-Pacífico se efectuaron en secreto. La razón es obvia. Sabiendo los pueblos cómo estaban siendo vendidos habría habido una tormenta de protestas. Los cómplices corporativos y sus propagandistas en los medios financieros podían negar mis revelaciones porque yo no tenía documentos oficiales para publicar.
Los acuerdos de "asociación" son Tratados. En virtud de la Constitución de Estados Unidos los Tratados son una prerrogativa del Congreso, no la prerrogativa de un miembro ejecutivo nombrado Representante de Comercio que representa no al pueblo pero si a las corporaciones ávidas de ventajas. Para eludir la Constitución de los Estados Unidos los acuerdos se definen como no-Tratados. Vea usted cómo son establecidas las bases para la corrupción. 

La forma en que funciona es que el designado Representante Comercial de Estados Unidos "negocia" con los designados representantes comerciales de otros países. Cualquier resistencia al acuerdo es superada con el soborno y la intimidación. Toda la negociación se lleva a cabo en secreto. Cuando los representantes comerciales firman el acuerdo, éste se presenta a las legislaturas de los países. Los legisladores son advertidos de que tienen que aprobar el pacto y no poner en peligro todo el trabajo duro que se ha prolongado durante tanto tiempo y que es del interés de todos, como lo atestiguan todos los representantes comerciales sobornados y coaccionados. 

Estos "acuerdos comerciales" se originan en los EE.UU. porque las corporaciones globales de Norteamérica y los mega-bancos norteamericanos son los principales actores de la economía mundial, y los acuerdos que las corporaciones establecen a través del proceso dan a las compañías norteamericanas la hegemonía económica sobre los países que firman los pactos. Las “asociaciones” Trans-Atlántica y Trans-Pacífica son herramientas del imperialismo financiero norteamericano. 

Hoy (3 de mayo, 2016) en Press TV debatí con Sean O'Grady, el editor financiero del periódico británico The Independent. Es extraordinario que O'Grady tomó una línea totalmente opuesta a la de su periódico. Le sugerí que tal vez debería leer su propio periódico. 

Hoy un artículo en The Independent informó que los documentos filtrados muestran que 
"las empresas estadounidenses se otorgarán poderes sin precedentes sobre las nuevas regulaciones de salud o de seguridad pública que se introducirán en el futuro. Si cualquier gobierno europeo se atreve a legislar para elevar los estándares sociales o ambientales, TTIP otorgará a los inversores estadounidenses el derecho a demandar por la pérdida de beneficios en su propio sistema judicial corporativo, que no está disponible para las empresas domésticas, los gobiernos o cualquier otra persona. Para todos aquellos a los que les dijimos que estábamos alerta y que la Unión Europea nunca permitiría que esto sucediera, teníamos razón y Ud. estaba equivocado".
Como yo lo entiendo, la situación es peor que lo que el artículo describe. TTIP aplica a las leyes que ya están en los códigos, como las leyes de Francia contra las semillas y productos alimenticios GMO (Genetically Modified Organism; Organismos Modificados Genéticamente). 

El artículo de The Independent continúa:
"La impactante filtración de hoy del texto de la Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión (TTIP, por sus siglas en inglés)) marca el comienzo del fin para el odiado acuerdo comercial entre la Unión Europea y EEUU, y un momento clave en el debate Brexit (sobre salida de Gran Bretaña de la Unión Europea, nota del Traductor). Los negociadores no electos hasta ahora han mantenido el desarrollo de las conversaciones a través de un fanático nivel de secreto, con amenazas de persecución penal para cualquier divulgación de los contenidos del tratado”.
"Ahora, por primera vez, los pueblos de Europa pueden ver por sí mismos lo que la Comisión Europea ha estado haciendo al amparo de la oscuridad -y no es bonito. Los documentos TTIP filtrados, publicados por Greenpeace esta mañana, suman 248 páginas y abarcan 13 de los 17 capítulos donde el acuerdo final que ha comenzado a tomar forma. Los textos incluyen temas muy controvertidos tales como las normas de seguridad alimentaria de la UE, que ya se sabe que están en riesgo por el TTIP, así como detalles de las amenazas específicas, tales como el plan de Estados Unidos para poner fin a la prohibición de Europa sobre los alimentos modificados genéticamente”. 
"Los textos filtrados también revelan cómo la Comisión Europea se prepara para abrir la economía europea a la competencia desleal de las gigantes corporaciones de Estados Unidos a pesar de reconocer las desastrosas consecuencias que esto traerá a los productores europeos, que tienen que cumplir estándares mucho más altos que los que atañen a los EE.UU.”.
"Según las estadísticas oficiales, al menos un millón de puestos de trabajo se perderán como resultado directo de TTIP - y el doble de eso si se permite que pase el acuerdo completo. Sin embargo, nosotros ahora podemos ver que los negociadores de la UE se están preparando para la apertura comercial de sectores enteros de nuestras economías en el marco del TTIP, sin atender a las consecuencias humanas”. 
"En el comienzo de las conversaciones en 2013 la Comisión Europea dio una apobación a una prohibición de 30 años sobre el acceso público a los textos de negociación del TTIP, con pleno conocimiento de que no serían capaces de sobrevivir a las protestas si el pueblo podía ver el contenido de los acuerdos. En respuesta, los activistas convocaron a una 'estrategia de Drácula' en contra del acuerdo: expón al vampiro a la luz del sol y morirá. Hoy en día la puerta está completamente abierta y los primeros rayos de luz del sol brillan sobre el TTIP. Los negociadores de la UE nunca serán capaces de arrastrarse de nuevo en las sombras". 
"Para aquellos de nosotros, en el centro del debate sobre el referéndum de la UE, el desprecio mostrado por los negociadores TTIP al pueblo de Europa es el más potente recordatorio del déficit democrático en el seno de las instituciones de la UE".
Puede leer el artículo de The Independent aquí:
Las revelaciones son desconcertantes para los pueblos británicos y europeos. Por ejemplo, The Independent informa que el TTIP podría provocar la privatización del Servicio Nacional de Salud y el Parlamento del Reino Unido sería incapaz de detenerla. http://www.independent.co.uk/news/business/news/ttip-could-cause-an-nhs-sell-off-and-parliament-would-be-powerless-to-stop-it-says-leading-union-a7006471.html
En nuestro debate Sean O'Grady se desenvuelve como un pelele, un propagandista de los intereses corporativos que están detrás del TTIP. Dijo que se trataba de un acuerdo de libre comercio que benefició a todos, al igual que el TLC y otros acuerdos han demostrado ser el caso. Que se lo digan a todos los trabajadores estadounidenses desplazados.
El dijo que era desafortunado que el secreto posiblemente haya hecho daño en las perspectivas del acuerdo y que habría sido mejor si las disposiciones del pacto se hubieran conocido como se negociaron. De esa manera, dijo, el acuerdo no se vería amenazado por el efecto del impacto de la filtración de los documentos.
O'Grady también afirmó que nadie se ha acordado hasta ahora del pacto a pesar del hecho de que los representantes están de acuerdo con el pacto. Tal vez lo que significa es que las legislaturas no han dado su aprobación.
El autor del artículo de The Independent estima que la fuga impedirá su aprobación: "Después de las filtraciones que muestran lo que representa, esto realmente podría ser el final de TTIP". Si es así, O'Grady considera que es una gran pérdida. Para las corporaciones globales, por supuesto, no para los pueblos que explotaría.
Las revelaciones de Greenpeace echan por la borda el pacto, pero no estoy seguro. El Presidente francés Hollande dice, provisionalmente, que Francia no va a firmar el pacto tal como es. En otras palabras, nos dan un lenguaje difuso para hacer que parezca que nos lo enmiendan. 

El negociador jefe de la UE, Ignacio García Bercero, un probable beneficiario de un gran soborno, se precipitó en la defensa de TTIP declarando a Greenpeace como "rotundamente equivocada". La declaración de Bercero no tiene sentido. Greenpeace publicó los documentos oficiales. Nadie niega que los documentos filtrados son legítimos. Así, la aparente posición de Bercero es que los documentos oficiales son erróneos. Suena como un tipo que trabaja duro por su dinero. 

Bercero llegó a decir, según la BBC, que "no es correcto decir que los EEUU están presionando para bajar el nivel de protección de la UE". ¡Esta es una increíble mentira! Los mismos que están tratando de poner buena cara ante la fuga admiten que esto es precisamente lo que los EEUU están intentando hacer. Afirman que los europeos aún no han cedido. 

Es insincero de Bercero o O'Grady o alguien pretender que el TTIP no ha sido desde el principio para el establecimiento de la hegemonía corporativa global sobre los gobiernos de los países democráticos. Yo lo señalé cuando las corporaciones hicieron su primera movida. No hay ninguna duda de que las "asociaciones" Trans-Atlántica y Trans-Pacífica son sobre dar inmunidad al capitalismo global ante las leyes de los países soberanos. 

La Comisaria de Comercio de la UE, Cecilia Malmström es, según la BBC, "la que dirije las conversaciones del TTIP". Malmström, otra destinataria probable de un gran soborno, dice: "simplemente no estoy en el negocio de bajar los estándares".
http://www.bbc.com/news/world-europe-36185746
Su afirmación es engañosa. Ella no está en el negocio de la reducción de las normas. Ella está en el negocio de hacer posible que el capitalismo global derribe todas las normas, fuertes o débiles.
Desde mi encuentro de hoy con Sean O'Grady, una persona cuya integridad ya no respeto, supongo que compraron-y pagaron a la prensa financiera corporativa occidental y los gobiernos para cerrar filas y desacreditar a los documentos filtrados como una especie de "teoría de la conspiración" Greenpeace. Incluso en mi presencia, siendo yo ex secretario adjunto del Tesoro de Estados Unidos y editor de The Wall Street Journal, O'Grady no tuvo ningún reparo en tergiversar en mi cara el acuerdo como uno bueno perjudicado solamente por el secreto. Si no hubiera sido secreto, dijo O'Grady, habría estado OK. 

Toda la palabrería sobre el libre comercio y la reducción de los aranceles es mero encubrimiento para el único propósito del TTIP, que es para establecer el imperialismo económico de Estados Unidos sobre los pueblos cuyos gobiernos les han vendido por dinero.

Fuente.

Por Paul Craig Roberts, traducción de Leonardo Del Grosso (twitter: @LeonardoDGrosso) de

sábado, 7 de mayo de 2016

LA DEFENSA DE OCCIDENTE YA NO TIENE SENTIDO

Si alguien pensaba que la fórmula “defensa de Occidente” tenía todavía alguna vigencia, la actual crisis siria le habrá extirpado cualquier esperanza. Lo que hemos visto en este horrible avispero es que el “bloque americano”, nuestros aliados “de toda la vida”, han jugado a contemporizar con el Estado Islámico, que es la negación más absoluta de todo cuanto la civilización occidental considera como propio, desde la dignidad individual hasta la herencia cultural cristiana. Los que han hecho engordar a la bestia son los mismos países que financian a nuestros clubes de fútbol, que compran nuestros trenes de alta velocidad o que se sientan con nuestros militares en las asambleas de la OTAN. Son ellos los que han permitido –si no algo más- que los cristianos sean machacados en Oriente Próximo, que el yihadismo se convierta en bandera política y que una ola de desesperación llegue a nuestras fronteras poniendo a Europa en la peor crisis migratoria desde la segunda guerra mundial. Esto no lo han hecho “los malos”. Esto, empezando por el estímulo de las primaveras árabes y pasando por el caos criminal de Libia, hasta desembocar en la fuga masiva de cientos de miles de personas desde Irak, Afganistán y, por supuesto, Siria, lo han hecho “los nuestros”. Y a lo mejor va siendo hora de preguntarse quiénes son realmente “los nuestros”. O aún más hondo: quiénes somos “nosotros”.

Hace medio siglo, uno decía “occidente” y evocaba automáticamente un mundo de libertades públicas, mercado libre con garantías laborales y orden social de inspiración cristiana. No era el paraíso terrenal, pero sí el paisaje más habitable de cuantos habíamos conocido. Por supuesto que el poder era oligárquico –siempre en la Historia lo ha sido-, pero la democracia liberal lo hacía soportable. Por supuesto que el mercado libre tendía a la explotación, pero las políticas de protección social –hicieron falta revoluciones y guerras para hallar el remedio- garantizaban que amplísimas mayorías tuvieran acceso a una riqueza más que suficiente. Por supuesto que el cristianismo languidecía como fe viva, pero sus principios filosóficos, sus ejes doctrinales, eso que se llama “derecho público cristiano”, seguían vertebrando la vida social y separando lo bueno de lo malo, lo justo de lo injusto. Ciertamente, rara vez el cruzado está a la altura de la cruz, pero bastaba ver lo que había al otro lado para resignarse y aceptar que, después de todo, lo nuestro era mejor –o menos malo- y valía la pena luchar por ello. Ese era el mundo hasta hace muy pocos decenios. Bajo esa convicción hemos vivido y hemos muerto. Pero eso se acabó.

Esto no es lo que era

Hoy uno mira alrededor y constata que aquellos viejos pilares se han desmoronado. Del famoso “derecho público cristiano” ya no quedan ni las raspas y en su lugar se ha impuesto una pseudo moral civil compuesta a partes iguales de sentimentalismo, sectarismo y nihilismo. El mercado libre, que alcanzó su apoteosis en los años 90 con la globalización financiera, ha ido desmantelando desde entonces no sólo todo control político, sino también muchas de las garantías sociales y laborales de posguerra. En cuanto a las libertades públicas, no nos hagamos ilusiones: la crisis de las democracias, ahogadas en oligarquías cada vez más alejadas del pueblo, no es algo exclusivo de España y, por otro lado, es una evidencia que hoy, a la hora de hablar en público, hay muchos más tabúes que hace sólo veinte años. ¿En qué se ha convertido “Occidente”? Hoy uno dice “defensa de Occidente” y la cosa suena a extravagancia, como aquel general del Teléfono rojo de Kubrick que quería lanzar un ataque nuclear contra los soviéticos porque estaban contaminando “nuestros preciados fluidos corporales”. ¿Qué vamos a defender exactamente? Es muy posible que, mañana, aparezca otro escenario bélico forjado a golpes de fuego por la crisis siria, y es muy posible que, ese día, soldados españoles tengan que volver entregar la vida allí. ¿Por qué van a hacerlo? El argumento de la democracia y los derechos humanos ya no cuela; sencillamente, porque no es verdad. ¿Y entonces? ¿Por la estabilidad de un mercado global que ya no es ni quiere ser garantía de paz social? ¿Por los intereses de unos “aliados” que sólo miran por su propio provecho? ¿Por la construcción de un mundo sin alma ni destino? En los últimos veinte años, eso que antes llamábamos “Occidente” se ha convertido en una suerte de gran mercado anónimo universal regido por una superpotencia hegemónica, los Estados Unidos. Nada más que eso. Las decisiones políticas quedan subordinadas a ese proyecto, al margen de la voluntad o el interés de las sociedades. Nuestras naciones se disuelven. Los principios morales clásicos son combatidos hasta la extinción y reemplazados por un singular mundo de matrimonios homosexuales y abortos por recomendación estatal. El mercado ya no es un instrumento para la prosperidad del mayor número posible de ciudadanos, sino un dios al que hay que adorar y obedecer por su propio poder. En esto nos hemos convertido. Un cuarto de siglo después de la caída del Muro de Berlín, ¿alguien podría decir quién o qué ha ganado exactamente? Sí, claro: los Estados Unidos. ¿Y su proyecto es el nuestro, el de los europeos? ¿Su hegemonía es nuestra supervivencia? Ya no está tan claro como hace diez años. “El país no lo sabe, pero estamos en guerra contra América –confiaba Mitterrand a su último confidente, Georges-Marc Benamou-. Sí, una guerra permanente, una guerra vital, una guerra económica, una guerra aparentemente sin muerte. Sí, son muy duros los americanos, son voraces, quieren un poder exclusivo sobre el mundo. Es una guerra desconocida, una guerra permanente, en apariencia sin muerte y, sin embargo, una guerra a muerte” (Le dernier Mitterrand, Plon, 2005). Quizás el viejo socialista francés, ya en sus últimos días, veía las cosas bajo una luz siniestra. Quizá. Pero quizá, simplemente, estaba diciendo la verdad pura y desnuda. No, la “defensa de occidente” ya no tiene ningún sentido. No, al menos, si de verdad queremos que algo del auténtico occidente histórico sobreviva en el mundo actual. Europa debe empezar a cortar lazos. De lo contrario, esos lazos nos ahogarán. Nos están ahogando ya.

José Javier Esparza
A lo mejor va siendo hora de preguntarse quiénes son realmente “los nuestros”. O aún más hondo: quiénes somos “nosotros”.

Fuente.

domingo, 1 de mayo de 2016

Graham Hancock y el antiguo cataclismo global

Graham Hancock (crédito: Santha Faiia)
Desde sus inicios como investigador de la llamada historia alternativa, el escocés Graham Hancock ha insistido repetidamente en un tema principal: la existencia de una gran civilización desaparecida mucho antes de la llegada de los “tiempos históricos”. Para Hancock nunca ha cabido duda de que tal civilización habría dejado un rastro o legado que fue retomado al menos parcialmente por las primeras civilizaciones conocidas. Esta visión ya era compartida por otros autores, pero el mérito de Hancock no sólo ha sido mostrarnos esas “huellas de los dioses” (Fingerprints of the Gods, el título de su primerbest-seller en 1995, obra de culto del género) sino que también ha buscado con ahínco el evento o causa que –de forma dramática y relativamente súbita– puso fin a ese mundo de alta sabiduría y mayor espiritualidad, lo que en muchas tradiciones se ha conocido como la “Edad de Oro”. En Fingerprints ya lanzó la hipótesis de un evento cósmico catastrófico, pero ha sido en su más reciente obra, Magicians of the Gods (2015), en la que Hancock ha podido aportar un sólido cuerpo de pruebas que explican el desastre a partir del impacto de un cometa contra nuestro planeta a finales de la última Edad del Hielo.

Así pues, Graham Hancock nos habla ahora de un gran cataclismo global que vino de las estrellas y que destruyó toda una civilización, forzándola a renacer de sus cenizas a través de sus pocos supervivientes (los “magos de los dioses”), a lo largo de varios milenios. Dado el interés de esta propuesta en el marco de la arqueología alternativa, Xavier Bartlett ha traducido la siguiente entrevista concedida por Hancock a David Thrussell, de la revista New Dawn, en la cual explica sus razones y expone su pensamiento, apuntando a lo que sucedió hace 12.000 años bien podría suceder en nuestra moderna era, acabando con la civilización actual, lo que de algún modo podríamos relacionar con las visiones catastrofistas del cosmos y la naturaleza [1].

Entrevista a Graham Hancock

David Thrussell: Desde la distancia parece, Graham, que usted ha tenido lo que podría describirse como una vida ideal, viajando por lugares exóticos e interesantes, y explorando las fronteras de la historia y el conocimiento. ¿Hay contratiempos, desilusiones o frustraciones en su trabajo?

Graham Hancock: Me siento feliz de haber tenido en esta vida la oportunidad de explorar y pasar cierto tiempo en tantos increíbles, misteriosos y profundamente conmovedores enclaves antiguos, en todo el mundo. Ha sido un gran privilegio tener la oportunidad de hacer esto, y no tengo ninguna queja. Estoy agradecido por mi vida. Tengo mucha libertad y de hecho he trabajado fuera de casa desde los 29 años, que es cuando decidí que no podía trabajar ya en una gran organización, y me independicé. Durante mucho tiempo estuve completamente sin blanca. Finalmente empecé a ganarme la vida. Pero no tengo ninguna queja. Creo que he sido muy afortunado y estoy agradecido por la vida que he tenido la oportunidad de llevar.

DT: ¿Cuánto tiempo ha estado trabajando en su nuevo libro [Magicians of the Gods]?

GH: Bueno, en cierto sentido, 25 años. Como proyecto específico, tres años y medio; pero este libro se basa en mis intereses e investigaciones en este campo, que se remontan a finales de la década de los 80.

DT: Ahora, si tuviese que adelantarnos una sola prueba, la más convincente, que apoye su teoría, ¿cuál sería y por qué?

GH: Bueno, es más complicado que eso. Este no es un problema que pueda resolverse con una bala mágica; es un problema que requiere la coordinación de pruebas de muchas fuentes diferentes. Le ofrecería tres pruebas que en cierto sentido están entrelazadas, y una de ellas, realmente importante, es algo que tenemos ahora, pero que no tenía cuando escribí Las huellas de los dioses en 1995. Es efectivamente una pistola humeante [2], a nivel mundial: la prueba científica de un cataclismo global hace entre 13.000 y 12.000 años. Esa fue esencialmente la hipótesis que presenté en Las huellas de los dioses: que se había producido un cataclismo global hace entre 13.000 y 12.000 años, el cual había aniquilado una civilización avanzada, y luego especulaba sobre las muchas posibles causas de ese cataclismo, principalmente el cambio de los polos y el desplazamiento de la corteza terrestre.

Lo que ha sucedido desde 1995, y en particular desde 2007, es que un grupo de científicos han presentado ante la comunidad científica –muy poco de esto todavía se ha filtrado a la opinión pública– la evidencia absolutamente convincente de que la Tierra sufrió una serie de impactos a partir de fragmentos de un cometa gigante, y estos impactos ocurrieron hace 12.800 años, cuando varios fragmentos golpearon la capa de hielo de América del Norte, causando inundaciones globales y un radical cambio climático. Esto sucedió de nuevo hace 11.600 años, cuando más fragmentos del mismo cometa salieron de su órbita e impactaron en un océano –casi con toda seguridad el Pacífico– levantando una enorme columna de vapor de agua en la atmósfera superior y causando un calentamiento global muy repentino. Así pues, el intervalo entre esos dos períodos, los 1.200 años entre hace 12.800 años y 11.600 años, es un episodio de cataclismo global casi sin precedentes, junto con la extinción masiva de especies animales, los grandes mamíferos: el mamut, el rinoceronte lanudo, etc. Y este es el evento que yo creo que nos hizo perder toda una civilización de la prehistoria que previamente no constaba en los registros arqueológicos.
Vista de un recinto de Göbekli Tepe
Ahora, vamos a coordinar esto con los últimos descubrimientos de la arqueología. Recuerde que una de las dos fechas de ese cataclismo fue hace 11.600 años. Este fue un evento sostenido que implicó dos bombardeos separados de fragmentos de un cometa. En ambas ocasiones se dio un aumento masivo del nivel del mar y se desató un cataclismo global. La primera ocasión (hace 12.800 años) y la segunda ocasión (hace 11.600 años), también fueron acompañadas por una inundación global y un aumento masivo del nivel del mar. Por lo tanto es llamativo que el yacimiento arqueológico del sureste de Turquía conocido como Göbekli Tepe –que significa “colina panzuda” en idioma turco– fuera creado hace 11.600 años por personas que ya sabían cómo trabajar con megalitos gigantes. Göbekli Tepe es una anomalía, porque es 7.000 años más antiguo que otros yacimientos megalíticos de todo el mundo, y sin embargo demuestra técnicas avanzadas de trabajo y corte de la piedra, organización del trabajo, planificación, diseño del lugar y alineamientos estelares. Este no es el trabajo de un grupo de cazadores-recolectores que se despertó una mañana y se sintió repentinamente inspirado para crear la primera arquitectura megalítica del mundo. En mi opinión, lo que estamos viendo es una transferencia de tecnología, el conocimiento aportado por los supervivientes de la civilización perdida, que incluía el conocimiento de cómo crear estructuras megalíticas a gran escala, y exactamente en el mismo momento hace 11.600 años tenemos esta aparición repentina e inexplicable de un sofisticado yacimiento megalítico en el sureste de Turquía.

También tenemos la difusión y penetración de la agricultura exactamente en la misma región, mientras que anteriormente los habitantes habían sido completamente cazadores-recolectores. Lo vuelvo a decir, lo que estamos viendo es una transferencia de tecnología, la huella de los supervivientes de una civilización que se perdió en los eventos catastróficos ocurridos hace entre 12.800 y 11.600 años.

Y menciono un tercer punto, el mito secular de la Atlántida, que en realidad no es tan viejo porque la versión que ha llegado hasta nosotros –la única versión que ha llegado hasta nosotros– está en las obras del filósofo griego Platón. Platón dijo que llegó a la historia del sumergimiento y destrucción de la civilización avanzada de la Atlántida a través de su antepasado Solón, el legislador griego que visitó Egipto en el año 600 a. C., al cual los sacerdotes egipcios explicaron la historia de la Atlántida. Y ellos le dijeron que la Atlántida había sido destruida y sumergida, habiendo incurrido en la ira de los dioses, 9.000 años antes de la época de Solón. Sabemos que Solón estuvo en Egipto alrededor del 600 a. C.; por lo tanto, están hablando del 9.600 a. C. en nuestro calendario, o sea hace 11.600 años, que es la fecha precisa de la aparición de estas técnicas hasta ahora ignoradas de arquitectura megalítica y de agricultura en la región del sureste de Turquía.

DT: El cataclismo de que está hablando lo hemos tenido realmente delante de la cara, ¿no es así?

GH: Lo hemos tenido ahí en la cara, pero no culpo a los historiadores y arqueólogos por no haberse familiarizado con él antes, dado que los principales científicos en este campo han estado recopilando y presentando pruebas de lo que ahora se conoce como el cometa del Dryas Reciente sólo durante los últimos siete u ocho años. Es un descubrimiento muy reciente y la razón por la que es un descubrimiento reciente es que los principales efectos de este cometa de hace 12.800 años estaban situados en la capa de hielo de América del Norte. Esto era todavía la Edad de Hielo. América del Norte, hasta tan al sur como Nueva York, estaba cubierta de hielo –una capa de 3,2 kilómetros de espesor– y al menos cuatro fragmentos del cometa golpearon la capa de hielo. Sin embargo, no dejaron cráteres prominentes en el suelo porque los cráteres estaban en el mismo hielo y el gran calor y energía cinética del cometa fundieron ese hielo, por lo que los cráteres fueron transitorios y lo que tenemos es el efecto del choque en el suelo subyacente. Recientemente, se ha encontrado una serie de cráteres: el tipo de cráteres que quedaría cuando un objeto golpease una capa de hielo de 3,2 kilómetros de espesor y transfiriese su impacto a la roca subyacente.

Mucho más importante es el conjunto de pruebas aportado por el equipo científico del Dryas Reciente (más de 30 científicos están trabajando en el cometa del Dryas Reciente). Esas pruebas se basan en lo que llamo “indicadores de impacto”. Cuando tienes un objeto que llega a 96 ó 112 mil kilómetros por hora, y ese objeto mide uno o dos kilómetros de diámetro, tiene una cantidad increíble de energía cinética, y así estamos buscando un poder explosivo comparable a todo el arsenal nuclear del planeta Tierra, tomado de una vez y en uno solo de estos objetos. Y hay ciertos resultados muy reconocibles de esto. Uno de ellos es el vidrio fundido. Tienes un calor liberado por encima del punto de ebullición del cuarzo, temperaturas por encima de los 2.200 grados centígrados. Esto produce un vidrio fundido que es indistinguible de la masa fundida de vidrio que encontramos como subproducto de las explosiones nucleares. También obtenemos micro-esférulas de carbono y unos nano-diamantes muy distintivos que son causados por el choque y el calor. Estos nano-diamantes sólo son visibles bajo el microscopio, y se combinan con el vidrio en fusión, las micro-esférulas de carbón y otras pruebas en todo el mundo. Son pruebas convincentes de un gigantesco impacto cósmico hace 12.800 años.

Y, por cierto, este es exactamente el tipo de prueba que se presentó al principio para demostrar el asteroide que acabó con los dinosaurios hace 65 millones de años. Hay sólo dos ocasiones en la historia de la Tierra, en los últimos 100 millones de años, en los que tenemos precisamente los mismos indicadores de impacto repartidos por todo el mundo. Uno de ellos es el llamado evento KT, hace 65 millones de años, que acabó con los dinosaurios. Y el otro es el evento a nivel de extinción hasta el presente no reconocido –pero ahora muy obvio– que ocurrió hace 12.800 años, y que fue causado por el cometa del Dryas Reciente. Digo Dryas Reciente, ya que es el nombre geológico dado para el período comprendido entre hace 12.800 años y hace 11.600 años, cuando el clima de la Tierra cayó en una hasta ahora inexplicable y repentina congelación. Ahora sabemos la causa de esto: fue nuestra interacción con los fragmentos de un cometa gigante, y los efectos resultaron verdaderamente catastróficos.

DT: ¿Es razonable sugerir que la corriente principal del estamento académico, los medios de comunicación y la ciencia están casados ​​con una visión particular de la historia?

Megalitismo en el neolítico (Malta)
GH: Sí. Es razonable sugerirlo, y no es de extrañar tampoco. Siempre se trata de la manera –en cualquier área de estudio, cualquier disciplina, tanto si es geología como si es arqueología para el caso– en que se construye un cuerpo de conocimiento. Los respetados veteranos han contribuido al conjunto de conocimientos, y la nueva generación, obviamente, respeta el trabajo de sus mayores. Y así lo que se crea gradualmente es un marco de referencia, una imagen de cómo debería ser esa área de estudio. En el caso de la arqueología, la imagen que se ha construido a lo largo de los últimos cien años de trabajo es el de una lenta evolución de la civilización: nuestros antepasados ​​eran cazadores-recolectores y hasta hace nada más que quizás 8 ó 9 mil años. Entonces empezamos a ver un movimiento gradual hacia una solución más permanente y hace unos 5.000 años tenemos las primeras grandes ciudades y la primera gran arquitectura megalítica. Esta es la imagen de la civilización que nos enseñaron los historiadores académicos y los arqueólogos convencionales. Se enseña en las escuelas, y se transmite ampliamente a través de los medios de comunicación, pero no es un hecho, es un marco de referencia; un marco de referencia construido tras cien años de estudio arqueológico.

Y este es, en mi opinión, el problema de la arqueología y de otras disciplinas científicas que quedan atrapadas en un marco de referencia particular. Cuando surgen nuevos hechos que no encajan en el marco de referencia, les resulta difícil adaptarse a ellos, y el primer paso es intentar desacreditarlos. Cuando se acumulan más y más pruebas que el paradigma existente no puede explicar, el paradigma acaba por ser derrocado. Una gran cantidad de gente buena que han hecho un muy buen trabajo, que están convencidos de que tienen razón, que respetan el trabajo de sus mayores, y que no quieren remover las aguas: creo que ese es el problema central. Siempre ocurre en la ciencia. Ninguna idea cambia repentinamente de la noche a la mañana sin la presencia de nuevas pruebas abrumadoras que el paradigma anterior no puede explicar. Eso es lo que estamos encontrando ahora en el campo de la historia y la arqueología: más y más pruebas nuevas que simplemente no pueden explicarse en el actual marco de referencia de la historia.

DT: Póngase a especular: Si la teoría que está proponiendo es de hecho correcta, ¿Cómo se vería la prehistoria? ¿Cómo se vería la historia de la Tierra antes de que ese cometa golpeara el planeta?

GH: Un mundo mucho más complejo que el que nos han mostrado los historiadores y arqueólogos académicos. No es un mundo poblado enteramente por los cazadores-recolectores, como sugieren, sino un mundo en el que coexistían cazadores-recolectores y una civilización más avanzada. Esto, en cierto modo, no es extraño. Si se piensa en ello, hoy en día somos una civilización tecnológica muy avanzada (la tecnología occidental, el complejo tecnológico-industrial que se ha extendido por todo el mundo), pero no estamos solos. Compartimos el mundo con pueblos cazadores-recolectores: cazadores-recolectores en el desierto de Kalahari, por ejemplo, y también en África del Sur, así como los cazadores-recolectores en la cuenca del Amazonas. Incluso hay tribus en la cuenca del Amazonas con las que nunca se ha contactado, y que ni siquiera saben que existimos; ninguna cultura tecnológica avanzada ha incidido todavía en su visión del mundo. Así, esta co-existencia de la tecnología avanzada con los cazadores-recolectores que vemos hoy en día, yo la proyectaría en el pasado, y diría que hace más de 13.000 años, durante la Edad del Hielo, había en este planeta una civilización mucho más avanzada de lo que historiadores y arqueólogos quieren reconocer. Existe un recuerdo de esta civilización en el mito y la tradición de todo el mundo, y cada vez tiene más apoyos por los recientes descubrimientos arqueológicos tan sorprendentes como Göbekli Tepe.

DT: Ha mencionado dos obvios eventos catastróficos, la extinción de los dinosaurios y los eventos del Dryas Reciente. ¿Es posible que haya habido otros eventos catastróficos de los que no tenemos la menor idea?

GH: Ciertamente, ha habido otros eventos catastróficos, y tenemos indicios de ellos. La única pregunta es si afectaron a la especie humana, y esto se convierte en una cuestión para posteriores investigaciones. Sostengo, por el momento, la idea de que los humanos anatómicamente modernos –las personas que se parecen a usted y a mí– sólo han existido en la Tierra durante unos 200.000 años. Es muy posible que nuevos descubrimientos aporten pruebas de humanos anatómicamente modernos anteriores; no lo descarto. Pero por el momento la evidencia apunta a la aparición de nuestra línea anatómicamente moderna hace unos 200.000 años. Tenemos, por ejemplo, un esqueleto de Etiopía, de un antigüedad de 196.000 años, que es indistinguible de un ser humano anatómicamente moderno. Así que para estos cataclismos impliquen a la humanidad e impacten en la historia humana, tienen que haber ocurrido en un marco temporal humano. Es por esto que el evento Dryas Reciente es tan interesante porque no sólo se sitúa en un marco temporal humano; de hecho está justo en el límite, en la frontera de un período en el cual –según los historiadores y arqueólogos– arrancó la civilización. Sin embargo, todavía no han tenido en cuenta este cataclismo a nivel de extinción, justo en el patio trasero de la historia, y yo diría que hasta que no lo tengan en cuenta, todas sus nociones acerca de los orígenes de la civilización estarán en el aire.

Ha habido otros cataclismos globales a un nivel de extinción que se remontan a cientos de millones, incluso a miles de millones de años en el pasado. Estas cosas pasan de vez en cuando y cada vez que se producen reajustan el reloj de este planeta, y la vida cambia debido a estos acontecimientos dramáticos y radicales. Yo creo que ha sido sólo el más reciente, el que ocurrió hace 12.800 años, el que afectó directamente a la historia humana, si bien los historiadores y arqueólogos aún no lo han tenido en cuenta en la construcción de modelos de nuestro pasado.

DT: ¿Es posible que la ciencia convencional, los medios de comunicación, o incluso la población general, en cierto sentido, no quieran saber nada acerca de nuestra propia historia como especie?


GH: Parece que existe un tipo de directiva, que opera a nivel gubernamental, de no exponer las cosas demasiado alarmantes. En particular se refiere a las cuestiones que implican cataclismos globales. Cualquiera que haya trabajado en el campo de la geología sabrá que proponer un agente catastrófico comporta furiosas críticas. Hubo un gran geólogo llamado Harlan J. Bretz –sobre cuyo trabajo escribo en Magicians of the Gods– que proporcionó la primera evidencia de una inundación catastrófica en América del Norte, en particular en el noroeste del Pacífico, en los terrenos pelados erosionados, un área que he investigado intensivamente para Magicians of the Gods. J. Harlan Bretz estaba en lo cierto al 100%, pero su propuesta tardó desde los años 20 hasta casi los 70 en ser aceptada como correcta. Y antes de ello, se le había sometido a las injurias más graves y desagradables, que un hombre más débil no hubiera podido soportar. Al final, resultó que Bretz tenía razón y vivió hasta la edad de 99 años. Y cuando se le concedió el honor más alto para un geólogo en los Estados Unidos, dijo: “Lo único que lamento es que todos mis enemigos han muerto, y no tengo nadie ante quien regodearme”.

DT: Si existiera un esfuerzo activo para olvidar u oscurecer la historia, ¿por qué sería?

GH: No estoy seguro. No quiero ir en la dirección de una conspiración. Creo que es sólo la forma en que trabaja la mente de las personas. Nos resulta difícil concebir ciertas cosas, o aplicarlas a nosotros mismos. Es posible que haya una conspiración; he contemplado mínimamente esta posibilidad en el libro. No me gustan las teorías de la conspiración, es un área de investigación en que los hechos se minimizan y la especulación se agranda y se extiende. Cuando miro al modo en que las ideas de los catastrofistas han sido sistemáticamente negadas, a veces durante décadas hasta que se demostraron correctas... sucedió lo mismo, por cierto, con el impacto que eliminó a los dinosaurios. Inicialmente no había científicos que creyeran en ello. Luis y Walter Álvarez, que originalmente propusieron la idea de un impacto cósmico hace 65 millones de años, fueron objeto de insultos y persecución, y también ellos fueron finalmente reivindicados.

DT: ¿Tiene conocimiento de la obra de Steven y Evan Strong en Australia?

GH: Conozco a Steven y Evan Strong. Ellos tuvieron la amabilidad de mostrarme una serie de lugares interesantes en Australia el año pasado. Tengo mucho respeto por su trabajo de campo y he abierto mis ojos a los misterios en Australia, que tengo la intención de ver en el futuro. Australia no ha sido un gran foco de mi trabajo hasta ahora.

DT: ¿Alguna vez sufre de “fatiga de Apocalipsis”? Parece que es un elemento básico de la actividad humana pensar que hay un cataclismo a la vuelta de la esquina.

GH: No, no sufro de “fatiga de Apocalipsis”, y tampoco voy por ahí pensando que el fin del mundo está cerca. Yo creo que deberíamos prestar mucha más atención a nuestro entorno cósmico. Por el momento la raza humana tiene sus prioridades desquiciadas. Somos capaces de gastar miles de millones de dólares al año en armas de destrucción masiva, listos para fulminar el uno al otro y destruir este hermoso y valioso hábitat, la Tierra, que nos ha dado el universo. La humanidad muestra en este momento todos los signos de ser una especie enloquecida e inconsciente, totalmente dedicada a la producción y el consumo de bienes materiales, y está poco interesada en los asuntos del espíritu y negligente con respecto a este hermoso jardín en el que nos encontramos.

Si vamos a asumir la responsabilidad de la vida humana en serio, deberíamos inspeccionar de cerca y detalladamente nuestro entorno cósmico inmediato. En el libro he llamado la atención sobre el hecho de que la corriente de restos del cometa gigante que causó el cataclismo hace 12.800 a 11.600 años todavía está en órbita. Esta corriente de meteoros se llama las Táuridas, y pasamos por ella dos veces al año. Si fuéramos inteligentes pondríamos una gran atención en los objetos que orbitan en la corriente de meteoros de las Táuridas. Y si, como parece probable, algunos de ellos amenazan la Tierra en el futuro, tenemos la tecnología y la capacidad de evitar dicho peligro [3]. Sólo estoy interesado en el tema de los futuros cataclismos en la medida en que podamos evitarlos, y el conocimiento previo de ellos ayudaría a evitarlos, y yo creo que este es el caso de la amenaza cósmica. Existe una amenaza, existe un peligro en curso. La mayoría de los astrónomos responsables y serios estarían absolutamente de acuerdo con eso.


Marcamos el Día Mundial del asteroide el 30 de junio, que es un intento de llamar la atención sobre los peligros de nuestro entorno cósmico inmediato, y para hacer algo al respecto. Probablemente somos la primera civilización en la historia de la Tierra que tiene la capacidad de intervenir en nuestro entorno cósmico y evitar o desviar objetos que puedan poner en peligro la vida. Creo que lo estaríamos haciendo mucho mejor si empleásemos nuestros recursos de manera más responsable –una gran parte del dinero que gastamos en actividades militares inútiles en este momento– y los canalizásemos a un proyecto de vigilancia espacial que garantizara que la Tierra nunca vuelva a sufrir el tipo de desastres que sufrió hace entre 12.800 y 11.600 años. Vamos por el camino de la insensatez y la locura con nuestro gasto militar. Con todo el miedo, el odio y la sospecha que circula en el mundo en este momento, tenemos que reconocer que todos somos hermanos y hermanas, somos una sola familia humana, y tal vez la posibilidad de hacer frente a una amenaza común compartida sería precisamente lo que nos uniría.

DT: Es irónico, ¿no? Puede que un arma de destrucción masiva esté planeando sobre nosotros ahora mismo.

GH: Sí, exactamente. Esto es posible. Varios astrónomos (incluyendo a Bill Napier) y el matemático Emilio Spedicato de la Universidad de Bérgamo, están profundamente preocupados por la corriente de meteoros de las Táuridas. Ellos creen que tiene una serie de objetos muy grandes, incluyendo uno que puede tener 30 kilometros de ancho, y la Tierra cruza esta corriente dos veces al año. Algunos cálculos indican que podemos estar cruzando una parte particularmente densa y peligrosa de esta corriente en los próximos 30 años, más o menos. En realidad, nada podría ser más urgente. Tenemos que prestar atención a este problema. Necesitamos identificar los objetos que pongan en peligro la Tierra, y tenemos que desplazarlos. Todo se puede hacer, sólo se necesita voluntad. Ya tenemos la tecnología. Pero mientras vamos por ahí temiendo, odiando y sospechando unos de otros, nuestro ojo no está en la diana. Nuestros ojos están en el lugar totalmente equivocado.

DT: No podría estar más de acuerdo con usted.

Fuente: revista New Dawn n.º 153 (Nov.- Dic. 2015)

NOTAS

[1] De todos modos es oportuno puntualizar que Hancock, tal como corroboré en la entrevista que mantuve con él en 2013, nunca se ha adherido a la corriente catastrofista “a la Velikovsky” y tampoco ha querido dar un tono apocalíptico o siniestro al tema de un posible cataclismo cósmico al estilo “2012”.

[2] Típica expresión anglosajona que indica el origen o causa evidente de un efecto observado: el humo delata que la pistola ha sido utilizada.

[3] De hecho, en otra entrevista, Hancock menciona que el catastrófico evento que tuvo lugar en Tunguska (Siberia) en 1908 fue probablemente fruto del impacto de un fragmento de las Táuridas que cayó sobre nuestro planeta (por fortuna en una región apenas habitada), justo en uno de los dos periodos anuales de cruce de la Tierra con esta corriente de meteoritos.

Publicado por Xavier Bartlett