Solzhenitsyn

“Los dirigentes bolcheviques que tomaron Rusia no eran rusos, ellos odiaban a los rusos y a los cristianos. Impulsados por el odio étnico torturaron y mataron a millones de rusos, sin pizca de remordimiento… El bolchevismo ha comprometido la mayor masacre humana de todos los tiempos. El hecho de que la mayor parte del mundo ignore o sea indiferente a este enorme crimen es prueba de que el dominio del mundo está en manos de sus autores“. Solzhenitsyn

Izquierda-Derecha

El espectro político Izquierda-Derecha es nuestra creación. En realidad, refleja cuidadosamente nuestra minuciosa polarización artificial de la sociedad, dividida en cuestiones menores que impiden que se perciba nuestro poder - (La Tecnocracia oculta del Poder)

miércoles, 2 de noviembre de 2011

De cómo inventaron las farmaceúticas el mito del SIDA

Entrevista a Heinrich Kremer: Otra explicación al SIDA (por Alfonso Serra Gallego)

Ex director médico de una clínica especializada en drogodependencias, Heinrich Kremer es uno de los científicos disidentes de la versión oficial sobre el SIDA. Como muchos de sus colegas, está convencido de que el VIH, “un virus cuya sustancia genética y proteínas nadie ha sido capaz de aislar“, no existe. En su opinión, esta enfermedad -que él califica de etiqueta- es una creación de la industria farmacéutica, que ha sabido rentabilizar un miedo social -según este experto- absolutamente injustificado.

En esta entrevista, el doctor Kremer devela cómo se inventó el SIDA y por qué seguimos utilizando contra él tratamientos que, en su opinión, son tan agresivos como el propio SIDA.

El pasado mes de octubre visitó nuestro país el doctor en Medicina Heinrich Kremer, uno de los científicos disidentes de la versión oficial sobre el SIDA. Kremer impartió un curso sobre las causas, mecanismos y tratamientos no agresivos de la inmunodeficiencia y de las enfermedades incluidas bajo la etiqueta SIDA y ofreció una conferencia de prensa en la que expresó su convencimiento de que el VIH -supuesto desencadenante del SIDA- no existe y, por tanto, es inocente de todo aquello de lo que se le acusa. Entre 1981 y 1988 Kremer fue director médico de una clínica especializada en drogodependencias que atendía las zonas de Berlín, Schlewig-Holkstein y Baja Sajonia. Fue en esa época, especialmente a partir de Junio de 1983, cuando tuvo sus primeros contactos con el SIDA. Tal y como él mismo nos explicó, ese año se le ordenó no utilizar la vacuna francesa contra la hepatitis B porque se encontraba infectada por el virus del SIDA. Curiosamente, el VIH era, hasta ese momento, un total desconocido. A raíz de aquellos hechos, sus planteamientos han chocado frontalmente con la versión oficial sobre esta enfermedad y hoy es -junto al virólogo Stefan Lanka, uno de los científicos más comprometidos e interesados en encontrar la auténtica verdad sobre el SIDA.

¿Cuáles fueron sus inicios en la investigación del SIDA?

Todo empezó en junio de 1983, antes de que nadie hablase del VIH, cuando el Ministerio de Salud alemán me informó de que la vacuna francesa contra la hepatitis B estaba infectada por el virus del SIDA y me exigió que, en su lugar, utilizara la norteamericana. En Septiembre de 1984 otra orden ministerial me emplazó a enviar a Berlín los sueros sanguíneos de los pacientes que habían recibido esta vacuna en 1982. Los sueros iban numerados. Mandamos en total 52 muestras y 18 fueron diagnosticadas como contaminadas. Lo que los del Ministerio no sabían es que 8 de esos sueros supuestamente infectados pertenecían a mis colaboradores y a mí mismo. Ante dicho resultado, me dirigí a Berlín para comprobar personalmente el mecanismo del test utilizado. El 15 de Septiembre de 1984 el doctor Gallo lo había enviado a Berlín y una semana después esos sueros fueron los primeros que se analizaron en la República Federal.

¿Y qué conclusiones sacó de todo ello?

Primero, y lógicamente, que el test no era en absoluto fiable. Y esto ha sido continuamente así, a pesar de todas las modificaciones, reajustes, cambios de criterio, etc., que se han realizado para evitar las enormes diferencias en los resultados y esconder las contradicciones que aparecían entre un tipo de test y otro, entre una marca u otra del mismo test e, incluso, con el mismo test de la misma marca. En segundo lugar, observé que todos los pacientes que habían dado positivo procedían de las mismas ciudades: Berlín, Francfort, Bremen, Hannover y Hamburgo. Ahora, con más perspectiva, puedo señalar que de estas ciudades, precisamente las zonas donde hay más consumo de heroína y cocaína así como mayor número de enfermos de hepatitis, siguen proviniendo el 60 por ciento de todos los casos de seropositividad alemanes. Además, observé que el 70 por ciento de los afectados eran homosexuales y que había otro 20 por ciento de drogadictos.

El SIDA es resultado de la quimioterapia farmacéutica

¿Qué papel tienen los medicamentos al uso en los orígenes del SIDA?



Decisivo, hasta el punto de que puede afirmarse que el SIDA es resultado de la quimioterapia farmacéutica. En particular, a principios de la década de los setenta, en Estados Unidos -y luego en Europa- se introduce un medicamento compuesto por dos sustancias, la sulfonamida y el trimetroprim, que se vende comercialmente como Bactrim en unos países y como Septrim en otros. Este fármaco tuvo éxito en un principio porque no se limitaba a detener las bacterias, sino que las destruía. En Occidente, el grupo de población que más frecuentemente tomaba ese medicamento eran los homosexuales debido a las frecuentes neumonías e infecciones que padecían en las vías urinarias. Pero el Bactrim-Septrim también ataca a las mitocondrias celulares, que son antiguas bacterias que se fueron integrando simbióticamente en las células. Las mitocondrias son los pulmones de las células y, además, al final de la cadena respiratoria se forma el ATP, que es la molécula energética fundamental. Aproximadamente el 90 por ciento de la energía que necesita nuestro cuerpo la obtiene en forma de dicho ATP. Las mitocondrias afectadas por el Septrim-Bactrim sufren mutaciones en su ADN, que no tiene los mecanismos de autoreparación de los que sí dispone el ADN del núcleo. Estas mutaciones se transmiten directamente de la gestante al feto, pues el ADN mitocondrial no proviene, como el nuclear, de ambos padres por vía sexual, sino exclusivamente de la madre. De ahí estas nuevas enfermedades infantiles llamadas precisamente enfermedades mitocondriales. Pero la interferencia de dichos antibióticos en el funcionamiento de las mitocondrias tiene otra grave consecuencia: al trastocar los mecanismos de oxigenación, determinados microbios tienen ventajas comparativas para proliferar y entonces aparecen estas enfermedades oportunistas que la medicina oficial llama SIDA. Y esto es decisivo para entender por qué se inventó el SIDA en 1981 en los Estados Unidos. En el marco del Movimiento de Liberación Gay de los años setenta -y por prescripción de los médicos que los atendían-, una parte de los homosexuales estuvo tomando el Bactrim como preventivo durante años. Entonces empezaron a aparecer las graves consecuencias físicas (en cada célula hepática hay aproximadamente 2.000 mitocondrias) y mentales (en cada célula nerviosa hay una 1.000) de estar tomando, por primera vez en la historia de la medicina, constantemente sulfonamidas. Como los médicos que las prescribieron y los laboratorios que las fabricaban se temieron una avalancha de reclamaciones millonarias, desde altas instancias (por ejemplo, el entonces vicepresidente norteamericano George Bush está estrechamente ligado a las grandes empresas farmacéuticas) se puso en marcha la operación SIDA, que no por casualidad estuvo circunscrita inicialmente al colectivo gay. Los homosexuales que iban a morir a causa, en particular de la destrucción de sus mitocondrias por los antibióticos, tenían que ser presentados como víctimas de algo nuevo que, tampoco por casualidad, desde el inicio fue anunciado como necesariamente mortal, aunque no había prueba alguna de que lo fuese. Se acababa de inventar precipitadamente el SIDA y, posteriormente, se inventó una supuesta causa: el inexistente VIH.

¿Y en la actualidad este Bactrim-Septrim se combina con el AZT y otros nucleósidos análogos?

Desgraciadamente, así es; y la combinación de ambos fármacos impide la formación del ADN, tanto genético como mitocondrial, lo que desconocen muchos médicos. Incluso las seropositivas embarazadas y algunos de los recién nacidos que los doctores suponen enfermos de SIDA reciben fuertes dosis de este cóctel farmacéutico. El Bactrim se utiliza en muchas ocasiones como profilaxis para las pulmonías, que son siempre neumonías bacteriales, y lo que entre adultos se presenta sólo dos veces al año, en los niños supuestamente afectados de SIDA -que casi siempre son hijos de madres drogadictas- resulta mucho más frecuente. Además, este tratamiento hace que las células de estos chiquillos se debiliten aún más, porque los pequeños generan sus células inmunitarias en los primeros 15 meses de vida. Al nacer, los bebés son protegidos por las células inmunitarias de la madre y, lamentablemente, vienen al mundo enfermos a causa de la drogadicción de aquélla. Lo inaudito es que se les dé AZT en esta fase tan vital de su existencia. Y luego hablan del SIDA pediátrico como de algo fulminante y mucho más letal que en el adulto.

Hemos estado usando concentrados de sangre contaminados

¿En qué medida se puede asociar el uso de drogas al SIDA?

No hay duda de que el consumo de drogas produce inmunodeficiencia. Además, en 1985 los norteamericanos introducen la metadona como parte del tratamiento contra la drogadicción, haciéndolo primero en el sur del país y luego en Nueva York, para exportarla posteriormente a Europa. La metadona disminuye el estrés del adicto durante el proceso de reducción de las dosis, sobre todo de heroína; pero, como se ingiere oralmente, no produce exaltación, por lo que el mercado introduce la cocaína como estimulante, que multiplica la hormona del estrés del corazón -el cortisol- hasta que, cuando llega al máximo, suben los anticuerpos en sangre. Es entonces cuando el test del VIH da positivo, algo que resulta palpable en los grupos de riesgo, tal y como han admitido Gallo y sus colaboradores. Todos los drogadictos que toman cocaína corren el riesgo de que ascienda su nivel de anticuerpos en la sangre y el test de VIH no mide otra cosa que el nivel de los anticuerpos. Es importante observar que los países europeos que tienen mayor cantidad de casos de SIDA son los cuatro que introdujeron programas de metadona: España, Francia, Italia y Suiza. El alto nivel de anticuerpos explica los resultados positivos de los hombres homosexuales que han tenido frecuentes infecciones, de los drogadictos que también las han sufrido y de los hemofílicos que hasta 1985 recibieron concentrados -procedentes de miles de donantes- para la sangre. Estos hemoderivados provenían del sur de los Estados Unidos, ya que la OMS prohibió en 1975 los concentrados sanguíneos procedentes del Tercer Mundo.

¿Nos podría aclarar este asunto más detalladamente, pues es importante para los hemofílicos?

Por iniciativa del doctor Hässig, actualmente otro de los disidentes del SIDA, la OMS tomó la decisión de cortar el suministro de sangre a Europa desde el Tercer Mundo. Pero -como en el caso del SIDA- fue peor el remedio que la enfermedad, ya que las multinacionales farmacéuticas europeas se empezaron a aprovisionar en los Estados Unidos. Allí obtenían la sangre de pools recogidos cerca de la frontera entre numerosísimos inmigrantes ilegales que la vendían por un dólar, a pesar de tener hepatitis u otras dolencias. Y los europeos utilizamos esos concentrados que, hasta en un 99 por ciento, contenían proteínas contaminadas. No es de extrañar que los hemofílicos enfermaran tan gravemente. Se comprende así la introducción del virus fantasma que se oculta tras esta turbia historia. Y la industria farmacéutica, que habría tenido que hacer exhaustivos controles clínicos, lo que hizo en realidad fue un buen negocio gracias al citado virus fantasma, el VIH.

El tinglado económico que mueve el SIDA es insospechado

Entonces, ¿es el SIDA un problema más político que sanitario?

En realidad, el SIDA es la punta de un iceberg que nos compromete a todos. Los enfermos creen que pueden superar todos los límites biológicos posibles, ya que están convencidos de que los médicos tienen los recursos necesarios para curarles. Sería irresponsable por mi parte no alertar a la sociedad del peligro que estamos corriendo si mantenemos esta actitud. Hay censura científica porque el tinglado económico que mueve el SIDA es insospechado. Por ejemplo, en la clínica de la Universidad de Francforthay 24 personas que trabajan en la sección dedicada al SIDA. Pues bien, 23 de ellas reciben su salario de la industria farmacéutica y sólo una de la Universidad. Es fácil suponer entonces la terapia que van a administrar a las personas afectadas de inmunodeficiencia.

Sí, claro; los tratamientos propuestos oficialmente, que no son precisamente los menos agresivos.

En efecto. Y, en este sentido, debe quedar claro que es importante utilizar medicamentos que no sean agresivos, sobre todo, insisto, para las mitocondrias, que utilizan el 80 por ciento de nuestro oxígeno. Si la cadena de oxigenación de las mitocondrias, sin la cual nadie podría respirar, se daña, entonces no resulta sorprendente que al paciente le falte el aire. Y es un hecho que los afectados del llamado SIDA padecen asiduamente enfermedades pulmonares. La investigación de las mitocondrias es muy importante y, desgraciadamente, hasta ahora ha sido ignorada por la mayoría de la clase médica. En vez de eso, se ha diseñado un supuesto virus cuya sustancia genética y cuyas proteínas nadie ha sido capaz de aislar. Sin embargo, todo el mundo habla de un virus mortal relacionado con el sexo, ya que así constituye un arma muy potente de dominación política.

¿Dominación política? ¿En qué sentido?

Parece claro que en Occidente y en otras zonas ha servido para imponer un terror psicológico de masas. No creo que sea exagerado decir que la oleada contestataria de los años sesenta se deshizo en los ochenta en gran parte gracias al SIDA. Además, hay casos ilustrativos. En Rusia, por ejemplo, no había casos de SIDA hasta hace dos años porque no habían adquirido los medicamentos propuestos por la medicina oficial. En China el SIDA ni existe, ya que este país no pertenece a la OMS y, por tanto, no ha entrado en los mecanismos de supuesta detección de supuestos infectados y de tratamientos venenosos, generadores ambos de SIDA. Asimismo, es ilustrativo señalar que se empezó a hablar de epidemia de SIDA en Asia justamente cuando se celebraba laX Conferencia Internacional de SIDA en Japón. En la India hay cifras dramáticas desde hace poco; allí, una doctora afirma haber descubierto nada menos que 12 virus de SIDA diferentes, y es precisamente ese hecho lo que justifica tales cifras, que en realidad están basadas en las suposiciones de esta investigadora. Resulta curioso también que el 60 por ciento de los casos de SIDA en Alemania se presenten en las seis ciudades donde se ubican los mayores departamentos sobre SIDA, que fueron las únicas que no disolvieron los anteriores departamentos de infecciosos y que sus jefes se hayan reciclado como especialistas en SIDA, aunque estos lugares sólo representen a la octava parte de la población.

Tratamientos no agresivos

¿Podría informarnos sobre los tratamientos no agresivos para personas que presentan signos de imunodeficiencia?

Hay muchos, sobre todo aquellos productos que ayudan a recuperar el funcionamiento correcto de las mitocondrias. Por ejemplo, la coenzima Q-10, una ubiquinona natural, la carnitina, una proteína de transporte, o el Padma-28, un producto de la fitoterapia tibetana muy adecuado para eliminar radicales libres. También son positivos para esas personas aquellos reguladores naturales de las proteasas, como el condritimsulfato, que se encuentra contenido en el cartílago, y el agar, en algas marinas; ambos carecen de los gravísimos efectos secundarios que tienen los actualmente tan promocionadosinhibidores de las proteasas. Y, en general, son recomendables todos los tratamientos que contribuyen a que el cuerpo funcione más armónicamente. En el caso de la melatonina, que al ayudar a dormir mejor y a hacerlo de acuerdo con el ritmo de la luz solar, hace que se restablezca el circuito pineal-hipotálamo-suprarrenales-cortisol, con lo que se regula el nivel de anticuerpos en sangre. Es importante recalcar que todos los productos aquí citados son eficaces y no dañan el organismo humano, como hacen los medicamentos adscritos al tratamiento oficial.

¿Qué mensaje de esperanza le gustaría dar a los afectados por este problema?

Fui uno de los primeros médicos que me enfrenté al SIDA, porque también fui uno de los primeros en encontrarme que me ponían la etiqueta de SIDA encima. Y, aunque soy consciente del estado de inmunidad de mis pacientes realmente enfermos, debo decir que hay que superar la histeria y el miedo reinantes. No existe una epidemia mortal, como indican las estadísticas oficiales si se interpretan correctamente y no con la intención de crear pánico; luego no hay motivo para ponerse nerviosos. Las personas que se encuentran con esta etiqueta tienen que reflexionar y entender que no llevan una bomba de tiempo en su interior, porque el VIH no existe. En caso de tener problemas de salud, tienen que calcular la utilidad de determinados tratamientos no agresivos; y ello al margen de la histeria del SIDA. No hacen falta supuestos virus nuevos para entender lo que la medicina oficial ha denominado SIDA. Ya es hora de que la medicina se ocupe de los puntos vitales del ser humano y se aleje de intereses farmacéutico-industriales que ven en el enfermo un modo fácil de incrementar dividendos.

Más información en: C.O.B.R.A. Grupo Científico-Médico Pro-Replanteamiento del SIDA en España.

Pincha aquí para ver la entrevista completa.

Documental sobre el SIDA: House of Numbers (sub español)

Desde hace casi tres décadas y a lo largo y ancho de todo el planeta, multitud de médicos, científicos (entre ellos varios premios nóbeles), especialistas en salud e incluso algún presidente de gobierno como Thabo Mbeki (Sudáfrica), han venido denunciando la versión oficial del SIDA como falsa y acientífica.
En toda ciencia, es fundamental el debate y el contraste de opiniones, sin embargo, en lo referente a la hipótesis oficial "el VIH provoca el SIDA", tales prácticas han sido totalmente obviadas y censuradas, pues aquellas personas que no comparten dicha hipótesis han sido sistemáticamente silenciadas y desprestigiadas, algo totalmente contrario a la praxis científica, pero muy rentable para las empresas farmacéuticas, que han tenido vía libre para enriquecerse con la venta de medicamentos comercializados para (supuestamente) tratar el SIDA, desde hace 30 años. Unos medicamentos que, hoy en día, son calificados como tóxicos por aquellas mismas personas que en su día los recetaron, y a los que ven como los verdaderos responsables de que tantas personas (supuestamente infectadas) murieran en los años 80.
House of numbers es un documental que muestra un debate abierto y sin tapujos entre los defensores de la versión oficial (en la mayor parte de los casos, personas que reciben subvenciones de gobiernos con probados vínculos con las multinacionales farmacéuticas) y quienes piensan que el SIDA podría ser una deficiencia severa del sistema inmunitario, adquirida por unas razones muy diferentes a la de la intrusión de un simple virus (del que cada vez hay más dudas de su existencia) en nuestro organismo. Entre dichas razones podríamos encontrar el hambre y la malnutrición crónica (muy extendida en África, curiosamente el lugar donde mayor porcentaje de SIDA existe según las voces oficiales), el abuso de drogas y malos hábitos de vida, la ingesta de los medicamentos altamente abrasivos que se recomiendan para tratar el SIDA, etc...
Enlace del documental "The house of numbers" en Youtube:http://www.youtube.com/watch?v=PSqqHVD2GtY
El canal de Discovery D Salud en Youtube ha publicado un sensacional vídeo en el que en apenas 12 minutos se desmonta el gran fraude del VIH-SIDA.
04/04/2011 21:27. antimperialista #MAFIA FARMACÉUTCA

DESMONTAR EL SIDA (Una propuesta de Plural-21).

Entre los días 16 y 17 de abril de 2011, plural-21 organiza en La Arboleja, Murcia, un curso para desmontar el SIDA (más información en www.plural-21.org)
(Conferencia de Alfredo Embid, en la que desmonta de forma magistral el fraude genocida del SIDA.)
(Fuente: Plural-21, propuesta de Lluís Botines para desmontar el fraude VIH-SIDA, que suscribimos desde ANTIMPERIALISTA) Te estás movilizando ahora contra el Club Bilderberg. Y hace unos meses, probablemente también lo hiciste contra la supuesta pandemia de supuesta gripe A. Y desde hace unos años, quizás actúas contra el trabajo interior (o “falsa bandera”) que fue el 11-S, excusa para atacar a Afganistán e Irak, y para reforzar ejércitos y policías, y para controlar aún más a la población estadounidense y mundial, y para obstaculizar la inmigración, y para...
Pero, ¿qué te ha impedido hasta ahora movilizarte contra el montaje SIDA, que fue “el ejemplo a seguir”, madre de todos estos montajes posteriores?
Porque… ¿cuál fue el primer dogma MUNDIAL de terror?
Al haber en 1981 inventado y colado el montaje SIDA aterrorizando a (fracciones de) la población, “los que mandan” aprendieron que podían inventar y colar cualquier cosa. Y lo hicieron cada pocos años: fiebre aftosa, vacas locas, hepatitis C, “virus emergentes”,…; “terrorismo islámico internacional”, 11-S, 11-M, 7-J,…; SARS, gripe aviar, gripe mexicana-porcina-A,…; películas, series televisivas, festivales de solidaridad,…; reuniones de Ministros y Presidentes, Asambleas de la ONU,…
¿Vas a contribuir a que dejen de aplicar esta “técnica” estudiando rigurosamente por fin este escabroso tema e implicándote de una vez en DESMONTAR el primer y más veterano (¡treinta años, ya!) montaje MUNDIAL: “eso” llamado SIDA?
Probablemente, incluso has sido solidario con las víctimas del SIDA. Pero me temo que -hasta ahora- tu solidaridad ha servido para reforzar tanto a los verdugos del SIDA (en primer lugar, médicos hospitalarios “especialistas de SIDA”, pero también los llamados “comités antisida”, las autoridades sanitarias y sus “campañas de prevención”, los medios de comunicación castradores,…) y a los montadores del SIDA (los CDC y, por encima de ellos, facciones del poder, de la administración y de los servicios secretos estadounidenses, y, quien sabe, probablemente el propio Club Bilderberg).
Ya se sabe: “el infierno está empedrado de buenas intenciones”. Ten presente que uno de los factores de muerte de quienes han fallecido con la etiqueta “muerto de SIDA” ha sido la solidaridad mal entendida. Personas de buena voluntad han (¿has?) acompañado a las personas atrapadas por el engranaje SIDA: antes (1981-1995), en su “enfermedad inevitablemente mortal”, y ahora (y desde 1995), en su “enfermedad crónica”. Pero era falso antes que “el SIDA es una enfermedad inevitablemente mortal”, y es falso ahora que “el SIDA es una enfermedad crónica”. Y la razón más importante de esta falsedad es que “eso” llamado SIDA no es una enfermedad a tratar (OJO: ni siquiera alternativamente) sino un montaje made in USA a desmantelar.
¿Cómo DESMONTAR EL SIDA? He aquí un reto para cualquier persona o grupo que de veras quiera “transformar la realidad”. Plural-21 ya se ha declarado “Asociación libre de SIDA”. Cualquier entidad puede decidir hacerlo, y cada nuevo “territorio libre de SIDA” debilitará al monstruo. Estamos preparando una Huelga de Hambre del 18 al 23 de julio en Viena, delante de la XVIII Conferencia Internacional de SIDA. Y habría que llevar a juicio social y jurídico a los constructores del SIDA, y a los responsables de mantenerlo vivo entregándole nuevas víctimas cada día. ¿Otras iniciativas?
Algunas nociones básicas sobre el montaje VIH-SIDA:
- El SIDA no es una enfermedad. Luego no hay que tratarlo (ni con los venenos oficiales ni tampoco alternativamente) ni hay que buscarle una “causa alternativa” (estrés oxidante, disbiosis intestinal, drogas, multifactorial, etc.). El VIH/SIDA oficial es una ficción. Luego el SIDA real es un montaje a desmantelar (lo cual incluye quemar las etiquetas “seropositivo”, “caso de SIDA”, “terminal de SIDA”).
- La principal práctica de riesgo en SIDA es hacerse los tests, que son utilizados adrede para etiquetar “infección por VIH” y “contagio de una persona a otra”, y así atrapar nuevas víctimas consumidoras de fármacos venenosos muy rentables para las multinacionales farmacéuticas.
- Ninguno de los aspectos de la versión oficial del SIDA está  científicamente demostrado.
- En particular: no hay transmisión (ni por sexo ni por jeringuilla ni de madre a hijo) de nada que no se transmitiese ya antes; el “recuento de T4” no indica “las defensas”, la “carga viral” no es carga viral alguna, y ni uno ni otra pronostican la futura evolución de la víctima; y los cócteles y los supuestos ‘preventivos’ son sendos lotes de venenos quimioterápicos tendencialmente mortales a medio plazo.
- Además, la ficción  ‘VIH/SIDA’ se montó sobre un fraude científico en la revista Science del 4-5-1984 por el Dr. Robert Gallo, quien inventó un ‘VIH’ fantasma y afirmó falsamente que ‘el VIH causa el SIDA’.
- Science está reconociendo implícitamente el fraude.
Además de Plural 21, en el blog Salud y Poder podrás encontrar mucha información para conocer los criminales intereses políticos y económicos que se esconden tras la fraudulenta teoría VIH-SIDA.
"SIDA: Toda la verdad" es un magnífico documental de TV Azteca, en el que se desmonta el fraude del SIDA.
Documental "SIDA: toda la verdad" (sobre una gran mentira).

Si tenías alguna duda sobre el hecho de que la versión oficial del SIDA es un enorme  fraude, tras el que se esconden intereses económicos multimillonarios, después de ver este documental, dejarás de tenerlas. En el documental "SIDA: toda la verdad", eminentes médicos, científicos e incluso diagnosticados como VIH-positivos nos explican por qué la versión oficial del SIDA es un gran fraude y qué intereses existen en que se siga manteniendo esta gran mentira, que ha provocado y provoca muerte y sufrimiento a millones de personas, a lo largo y ancho de todo el mundo, cebándose con especial virulencia en los países más pobres y más explotados por el mundo occidental.
10/11/2009 21:21. antimperialista #MAFIA FARMACÉUTCA

Sudáfrica demandó por genocidio a las farmacéuticas y a sus métodos para tratar el SIDA.

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En enero de 2007, el gobierno de Sudáfrica demandó por genocidio, ante el Fiscal General del Tribunal Criminal Internacional de La Haya, a Zackie Achmat, dirigente máximo de la organización sudafricana TAC (Treatment Action Campaign), un grupo profesional de presión, financiado por la industria farmacéutica internacional, y dedicado, desde su fundación en 1998, a "una intensa campaña política de coacción y subversión contra el gobierno democrático para obligarlo a aceptar los acuerdos comerciales con la industria farmacéutica destinados a la compra de ARVs (retovirales), y así suministrar estos fármacos a hospitales públicos y clínicas para su prescripción y administración al pobre y saturado africano".
Zackie Achmat y la  TAC lograron sus objetivos: administrar ARVs en el sistema sanitario público y administrar nevirapina (otro ARV muy tóxico), en hospitales públicos, a mujeres diagnosticadas VIH-positivas en periodo de gestación y a sus bebés recién nacidos, todo ello contra la voluntad del gobierno democráticamente electo de Sudáfrica.
Según el gobierno Sudafricano, dichos retrovirales (comercializados por la gigante farmacéutica glaxosmithkline) no sólo son ineficaces para tratar el SIDA, sino que son altamente tóxicos y provocan o aumentan la inmunodeficiencia de aquellos a quienes se les administra, siendo, por lo tanto, el auténtico causante de la muerte de miles de personas en el país.
La demanda pedía a la Corte Penal Internacional: "la sentencia más elevada, cadena perpetua, con administración diaria de los antiretrovirales que afirma tomar, bajo estrecha vigilancia médica, con la dosis completa prescrita, mañana, tarde y noche."
A continuación os adjuntamos la demanda en formato pdf.
Pincha aquí para ver la demanda del gobierno de Sudáfrica contra el mercenario de Glaxo, Zackie Achmat.


El SIDA: un negocio redondo para las multinacionales farmaceúticas

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El Dr. Kary Mullis, que recibió el Premio Nobel de química en 1993 por inventar una técnica de biología molecular denominada PCR (Reacción de Polimerasa en Cadena), que más tarde sería utilizada para "detectar" el supuesto virus del SIDA, declaró que esta técnica no sirve para contar virus del VIH y que hubiera renunciado al Premio Nobel si hubiera sabido para qué se iba a utilizar su descubrimiento. Incluso ha afirmado que el virus VIH no tiene nada que ver con el SIDA. Mullis es uno de los muchos científicos disidentes de la hipótesis de que el SIDA sea causado por un virus, hipótesis que es  la más difundida, gracias al aporte financiero de los grandes laboratorios involucrados en la industria del SIDA, como Roche y Abbott.
Se insiste en los medios de comunicación y ONGs que reciben aportes de los fondos del SIDA, que las triterapias “levantan a los pacientes de sus lechos de muerte”. Esto es mentira. De hecho, la mayoría de los positivos que siguen vivos es porque nunca se han medicado con AZT, Viracept u otras drogas, sino que llevan vidas sanas y fortifican el sistema inmune con vitaminas. Sin embargo, los medios silencian los efectos secundarios de las tóxicas terapias y sus devastadores consecuencias en los pacientes.
-El AZT (Retrovir): El AZT no fue creado para el tratamiento del SIDA y no es un antiviral. El AZT es un compuesto químico que se invento en 1964 como quimioterapia para combatir el cáncer, pero se dejó de lado porque incluso en dosis bajísimas resultaba muy tóxico. El AZT fue diseñado para prevenir la formación de nuevas células cancerígenas al bloquear el desarrollo de las cadenas de ADN. En 1964, los experimentos con AZT en los ratones con cáncer mostraron que el AZT era tan eficaz para destruir células saludables en desarrollo, que los ratones murieron de toxicidad extrema. Como resultado se cerró el asunto y no se suministró en ninguna persona. Veinte años después, la Compañía farmacéutica Burroughs Wellcome (ahora Glaxo-Smith Wellcome) empezó una campaña para sacar al mercado el AZT como un medicamento para el SIDA, basándose en la idea de que el AZT bloquearía la formación de las cadenas de ADN del VIH. Glaxo-Wellcome consiguió la aprobación de la patente para el AZT como un tratamiento contra el SIDA, después de un estudio muy deficiente de sólo cuatro meses de duración. Muchos científicos defienden a brazo partido el uso del AZT porque produce un breve aumento de las células T, pero esto se nota sólo al inicio del uso del fármaco. Esto se debe a la respuesta del sistema hematológico que, en vista de la destrucción de la medula ósea, intenta corregir esa reducción drástica con una sobreproducción de células T. Por eso se registran a menudo más nuevas células T que el número encontrado en la sangre de un paciente antes de iniciar tratamiento. Pero como la fuente de estas nuevas células T disminuye, causa finalmente la total destrucción del sistema inmunitario. La tolerancia individual y la absorción del AZT determinan el índice de supervivencia a este compuesto tóxico. La muerte por intoxicación con AZT se interpreta siempre como muerte por SIDA.


-Los inhibidores de proteasas (Norvir, Kaletra, Viracept, Invitase y otros): supuestamente son específicos sobre la proteasa del VIH, pero también actúan sobre todas las otras proteasas del cuerpo, ya que nadie ha publicado jamás datos de una proteasa de VIH resistente que se haya encontrado en algún paciente. Las únicas proteasas de VIH resistentes a inhibidores que se han examinado han sido producidas en laboratorio mediante ingeniería genética. Son igualmente peligrosos y producen depósitos extraños de grasa en cuello, hombros y abdomen, niveles muy altos de colesterol, ataques cardíacos, fallo visceral y extraordinaria emaciación de las extremidades. La muerte por intoxicación por inhibidores de proteasas se rotula siempre como muerte por SIDA.


-Inhibidores de fusión (Fuzeon): es la última “joyita” del mercado de los fármacos del SIDA, a un impresentable precio de 1.500.000 de pesos chilenos la dosis inyectable para un mes. No se sabe si sirve de mucho, ya que no se puede abandonar el consumo de otros antivirales, y sólo se administra como último recurso a pacientes altamente intoxicados con otras terapias, o sea, la muerte por intoxicación con Fuzeon se rotulará siempre como muerte por SIDA de todas maneras. Es inyectable…pero con una jeringa de gas comprimido que solamente vende Roche. Además hay que pagar las clases para aprender a usarlo.
Recordemos que la industria del SIDA (exámenes de detección, fármacos, aportes etc) es la que mueve más dinero en el mundo, después de las armas de guerra y el narcotráfico. Y que uno de los principales inversores en la industria farmaceútica es el siniestro Donald Rumsfeld, ex-ministro de defensa de la administración Bush y uno de los ideólogos del Proyecto para un Nuevo Siglo Americano, es decir, de la guerra preventiva, que ha causado millones de muertos en todo el mundo desde la invasión de Afganistán en el 2001, pero millones de dolares de beneficios, para la industria armamentística.
Para colmo, en África, las condiciones para detectar SIDA avaladas por la OMS (debido a la pobreza y la ausencia de dinero para exámenes de “carga viral”) son:

  • Si tienes diarrea, adelgazamiento y tos, se te clasifica como enfermo de SIDA.
  • Si tienes diarrea, fiebre y tos, también tienes SIDA.




Como chiste surrealista, en África se han dado casos de muertos atropellados por automóviles incluidos en las estadísticas de SIDA. El diagnóstico fue "demencia asociada al VIH", según casos documentados por el Dr. Harvey Bialy.
El “examen marco”: El test de Elisa, el más barato e inespecífico, es el más utilizado en el tercer mundo. Siempre testea positivo. En un estudio se determinó que podría llegar a dar hasta un 84% de falsos positivos (Duesberg, Revista de Medicinas Complementarias, nº 35). Resaltamos que este estudio fue publicado en la más prestigiosa revista de medicina: New England Journal of Medicine. En los países desarrollados está en retirada o se utiliza bajo la excusa del “test marco”. En países pobres, tristemente, se utiliza como prueba definitiva.
Todo esto hace que millones de personas en todo el mundo, se vean abocadas a los letales retrovirales, en aras de los beneficios empresariales de las multinacionales farmaceúticas. ¡Esto es el capitalismo! ¡un sistema dirigido por psicópatas!
Cada vez son más los científicos y científicas disidentes de la "versión oficial", los cuales tienen a su favor el hecho de que llevan años jugándose su prestigio profesional y personal, enfrentándose con quienes se están enriqueciendo, día a día, desde hace dos décadas con el SIDA y se niegan a salvar las vidas de los presuntos infectados, con sus productos, si no es a cambio de dinero.
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