Solzhenitsyn

“Los dirigentes bolcheviques que tomaron Rusia no eran rusos, ellos odiaban a los rusos y a los cristianos. Impulsados por el odio étnico torturaron y mataron a millones de rusos, sin pizca de remordimiento… El bolchevismo ha comprometido la mayor masacre humana de todos los tiempos. El hecho de que la mayor parte del mundo ignore o sea indiferente a este enorme crimen es prueba de que el dominio del mundo está en manos de sus autores“. Solzhenitsyn

Izquierda-Derecha

El espectro político Izquierda-Derecha es nuestra creación. En realidad, refleja cuidadosamente nuestra minuciosa polarización artificial de la sociedad, dividida en cuestiones menores que impiden que se perciba nuestro poder - (La Tecnocracia oculta del Poder)

sábado, 16 de agosto de 2008

Las mentiras occidentales en los Balcanes


No olvidemos Yugoslavia
by John Pilger

Los secretos del aplastamiento de Yugoslavia están saliendo a la luz, enseñándonos algo de cómo se gobierna el mundo moderno. La antigua fiscal jefe del Tribunal Penal Internacional para Yugoslavia en La Haya, Carla Del Ponte, ha publicado este año sus memorias, La caza: Yo y los criminales de guerra. El libro revela amargas verdades sobre la intervención occidental en Kosovo, que tiene repercusión en el Cáucaso.

El tribunal fue establecido y financiado principalmente por los EEUU. El papel de Del Ponte fue el de investigar los crímenes cometidos durante la disolución de Yugoslavia en los años 90. Ella insistió en que se incluyeran los 78 días de bombardeos de la OTAN en Serbia y Kosovo en 1999, en que se asesinaron centenares de civiles en hospitales, escuelas, iglesias, parques, y estudios de televisión y que destruyeron la infraestructura económica. "Si no quiero [procesar al personal de la OTAN]," dijo Del Ponte, "debo dimitir." Era una farsa. Bajo la presión de Washington y Londres, la investigation de los crímenes de guerra de la OTAN fue descartada.

Conviene recordar que la justificación de los bombardeos de la OTAN era que los serbios estaban cometiendo "genocidio" en la provincia secesionista de Kosovo contra la etnia albanesa. David Scheffer, embajador de los EEUU, anunció que unos "225.000 hombres de etnia albanesa entre 14 y 59 años" podrían haber sido asesinados. Tony Blair invocó el Holocaust y "el espíritu de la II Guerra Mundial." Los heroicos alíados de occidente eran el Ejército de Liberación de Kosovo (KLA), cuyos actos criminales fueron dejados de lado.

Cuando finalizaron los bombardeos de la OTAN, equipos internacionales fueron a Kosovo para exhumar el "holocausto." El FBI no encontró ni una sola tumba masiva y se marchó. El equipo forense español hizo lo mismo, su jefe denunció enfadado "una pirueta semántica de la maquinaria de propaganda de la guerra." Un año después, el tribunal de Del Ponte anunció la cifra final de muertos en Kosovo: 2.788. Esto incluía combatientes de ambos bandos y serbios y gitanos asesinados por el KLA. No hubo ningún genocidio en Kosovo. El "holocausto" era una mentira. El ataque de la OTAN fue fraudulento.

Eso no fue todo, dice Del Ponte en su libro: el KLA secuestró a cientos de serbios y los transportó a Albania, donde sus riñones y otras partes de sus cuerpos fueron extraídos; luego se vendieron para trasplantes en otros países. Del Ponte también dice que había suficientes pruebas para procesar a los albano kosovares por crímenes de guerra, pero la investigación fue impedida y el foco del tribunal solo se puso en los "crímenes cometidos por Serbia." Ella explica que los jueces de La Haya estaban horrorizados por los crímenes de los albano kosovares – la misma gente a la que occidente defendió.

Mientras Blair estaba de gira por el "liberado" Kosovo, el KLA perpetraba la limpieza étnica de más de 200.000 serbios y gitanos de la provincia. El pasado febrero la "comunidad internacional," liderada por los EEUU, reconoció Kosovo, que no tiene una economía formal y está dirigida de facto por bandas criminales que trafican con drogas, contrabando, y mujeres. Pero dispone de un activo valioso para occidente: la base militar de los EEUU Camp Bondsteel, descrita por el comisionado del Consejo de Europa para los derechos humanos como una "versión menor de Guantánamo."

Del Ponte, ahora embajadora de Suiza en Argentina, recibió de Simo Spasich, jefe de Missing in Action Families Union, los documentos, que contienen las pruebas del secuestro de serbios para extraer sus órganos y su asesinato en campos de concentración.

Según el diario de Belgrado “The Press”, el negocio criminal estaba controlado personalmente por Hashim Thaci. Ganó millones de $ en el comercio de órganos humanos. Eso es lo que el antiguo juez del Distrito de Pristina, Danic Marincovic, intentó decir en el proceso contra Slobodan Milosevic en La Haya. Ella también dijo que la misión de la ONU en Kosovo (UNMIK), encabezada entonces por el ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Bernar Kushner, le prohibió la investigación de los casos de gente desaparecida y los secuestros. Fueron los miembros de la UNMIK los que no permitieron a Carla procesar a los albaneses que secuestraron a gente y comerciaron con sus órganos.

martes, 12 de agosto de 2008

Los neocones atacan Rusia a través de Georgia





La guerra de Bush en Georgia

Por Mike Whitney

Global Research, 11 de agosto de 2008

Washington está detrás de la invasión georgiana de Osetia del Sur. El Presidente de Georgia Mikhail Saakashvili nunca habría soñado lanzar un masivo ataque militar a menos que tuviera órdenes explícitas de sus jefes en la Avenida Pennsylvania 1600. Después de todo, Saakashvili debe toda su carrera política a los agentes del poder norteamericano y a los organismos de inteligencia. Si hubiera desobedecido lo habrían eliminado. Además, una operación como ésta lleva meses de planificación y apoyo logístico, especialmente si está perfectamente sincronizada para coincidir con el inicio de los Juegos Olímpicos (otro mezquino toque neocón). Esto significa que los planificadores del Pentágono han estado trabajando mano a mano con los generales georgianos con meses de antelación. Nada se deja al azar.

Saakashvili ha estado trabajando estrechamente con la administración Bush desde que sustituyó a Eduard Shevardnadze como presidente en 2003. Fue entonces cuando las organizaciones no gubernamentales respaldadas por los EEUU y las agencias de inteligencia occidentales derrocaron el régimen de Shevardnadze en la llamada "Revolución Rosa". Desde entonces, Saakashvili ha hecho todo lo que se le ha pedido; ha construido el aparato militar y de seguridad interna, que ha permitido a los asesores de EEUU entrenar y armar a las tropas georgianas, ha solicitado la adhesión de Georgia a la OTAN, y ha sido una molestia general a su vecino ruso. Ahora envió su ejército a la batalla, aparentemente a las órdenes de Washington. Al menos, así es como lo vé el Kremlin. Vladimir Vasilyev, el Presidente del Comité de Seguridad de la Duma de Rusia, resumió los sentimientos de muchos rusos así:

"Cuanto más se desarrolla la situación, más el mundo se dará cuenta de que Georgia nunca sería capaz de hacer todo esto sin los Estados Unidos. En esencia, los estadounidenses han preparado la fuerza, que destruye todo en Osetia del Sur, los ataques a civiles y hospitales. "
Cierto. Por eso Bush apoya el regreso de las tropas georgianas de Irak. Bush aún cree que las soluciones políticas, naturalmente, surgen a través del uso de la fuerza.

Pero eso todavía no responde a la cuestión más amplia: ¿Por qué Saakashvili se ha embarcado en tal aventura militar cuando no tenía posibilidades de ganar? Después de todo, Rusia tiene 20 veces más poder militar en la región y ha llevado a cabo maniobras militares de previsión de este mismo escenario durante meses. ¿El Tío Sam realmente quiere otra guerra o los combates en Osetia del Sur son sólo una distracción de una guerra mayor que se está elaborando en el Estrecho de Hormuz?

Mikhail Saakashvili es un occidental educado, abogado, y un favorito de los neocones. Él subió al poder en una plataforma de lucha contra la corrupción y la reforma económica que hace hincapié en las soluciones del libre mercado y la privatización. En lugar de elevar el nivel de vida del pueblo georgiano, Saakashvili ha estado ampliando el gasto militar. Saakashvili ha realizado grandes compras de armas a Israel y EE.UU. Ha dedicado más del 4,2% del PIB (más de una cuarta parte de todos los ingresos públicos georgianos) para equipamiento militar.

Vladimir Vasilyev, el Presidente del Comité de Seguridad de la Duma de Rusia lo resumió de esta manera:

"Georgia podría haber utilizado los años de Saakashvili en la presidencia de diferentes maneras - para construir la economía, para desarrollar la infraestructura, para resolver las cuestiones sociales tanto en Osetia del Sur, Abjasia y todo el estado. En cambio, los dirigentes de Georgia con el presidente Saakashvili aumentaron su presupuesto militar de 30 millones de $ a 1000 millones de $. Georgia se estaba preparando para una acción militar. "
Naturalmente Rusia estaba preocupada por estos acontecimientos y llevó el asunto en varias ocasiones a las Naciones Unidas, pero fue en vano.

Según el periódico israelí Ha'aretz:
"Además de los aviones espía teledirigidos, Israel también ha suministrado a Georgia armas de infantería y la electrónica para sistemas de artillería, y ha ayudado a mejorar de diseño soviético de los aviones SU-25 de ataque terrestre fabricados en Georgia, según Koba Liklikadze, un experto militar independiente de Tiflis. Ex-generales israelíes también sirven como asesores de los militares de Georgia."
La agencia de noticias israelí DebkaFile especula sobre las repercusiones geopolíticas de la implicación de Israel en la política de Georgia:
"El conflicto ha sido provocado por la carrera por el control de los gasoductos que transportan el petróleo y el gas de la región del Mar Caspio .... Los rusos pueden soportar la ambición del presidente pro-occidental georgiano de llevar a su país a la OTAN. Sin embargo, trazan una clara línea contra sus planes y los de las compañías petroleras occidentales, entre ellos las empresas israelíes, de llevar el petróleo de Azerbaiyán y el gas de Turkmenistán, en tránsito por Georgia, hasta Turquía en lugar de por los gasoductos de Rusia. Jerusalén posee un gran interés en el petróleo del Caspio y en que los gasoductos lleguen a la terminal del puerto turco de Ceyhan, en lugar de la red de Rusia. Intensas negociaciones están en marcha entre Israel Turquía, Georgia, Turkmenistán y Azarbaijan para que las tuberías lleguen a Turquía y desde allí a la terminal petrolera de Ashkelon en Israel y al puerto de Eilat en el Mar Rojo. A partir de ahí, superpetroleros pueden llevar el gas y el petróleo al Lejano Oriente a través del Océano Índico. "

Los Estados Unidos e Israel están metidos hasta el cuello en el "Gran Juego", la guerra en curso por el petróleo y el suministro de gas natural en Asia Central y la cuenca del Caspio. Hasta el momento, Putin parece tener ventaja debido a sus alianzas con sus aliados regionales-en virtud de la Comunidad de Estados Independientes-y porque la mayor parte del gas natural de Eurasia se bombea a través de los gasoductos de Rusia. Un artículo en "Today's Zaman" da una buena imagen de la posición de Rusia frente a los recursos naturales en la región:
En lo que respecta a los recursos naturales la mano de Rusia es muy fuerte: Tiene el 6,6 % de las reservas mundiales de petróleo y el 26 % de todas las reservas mundiales de gas. Además, en la actualidad representa el 12 % de la producción de petróleo del mundo y el 21 % de la producción de gas. En mayo de 2007, Rusia fue el mayor productor del mundo de petróleo y gas.
Putin -cinturón negro de Judo- ha demostrado ser tan experto en geopolítica como en "hacer tratos". Ha colaborado con el Gobierno austríaco en un enorme depósito de gas natural en Austria lo que facilitará el transporte de gas para el sur de Europa. Él ha unido sus fuerzas con la industria alemana para construir un gasoducto submarino a través del Báltico hasta Alemania (que podría proporcionar el 80% del gas consumido en Alemania). Ha seleccionado a la empresa Total de Francia para ayudar a Gazprom en el desarrollo del enorme yacimiento de gas Shtokman. Y ha establecido corredores de tuberías para proveer de gas a Turquía y los Balcanes. Putin ha propagado muy deliberadamente la influencia de Rusia en toda Europa con la intención de romper la Alianza Transatlántica y, finalmente, debilitar el dominio de los EEUU sobre el continente.

Putin ha jugado sus cartas muy sabiamente, que le hace ver como los combates en Osetia del Sur pueden ser el camino de Washington de tratar de ganar a través de la fuerza militar lo que no puede alcanzar a través del libre mercado.

Es evidente que nadie esperaba que Rusia reaccionara tan rápidamente como lo hicieron. En cuestión de horas tanques rusos y vehículos blindados cruzaron la frontera, mientras que aviones de combate bombardearon objetivos en todo el sur. El presidente de Georgia ya está llamando a un cese del fuego. Él ha tenido suficiente.

Presidente ruso Dmitry Medvedev dijo el domingo:
"Las acciones de Georgia han dado lugar a muertes - entre ellos están los contingentes de Rusia para el mantenimiento de la paz. La situación llegó a tal punto que los contingentes georgianos para el mantenimiento de la paz asesinaron a miembros del contingente ruso para el mantenimiento de la paz. Ahora las mujeres, los niños y los ancianos se están muriendo en Osetia del Sur - la mayoría de ellos son ciudadanos de la Federación de Rusia. Como Presidente de la Federación de Rusia, estoy obligado a proteger la vida y la dignidad de los ciudadanos rusos dondequiera que se encuentren. Los responsables de la muerte de nuestros ciudadanos serán castigados".
A veces las guerras aportan claridad. Eso es cierto en este caso. Después de los combates de este fin de semana, todos en la clase política de Rusia saben que Washington está dispuesto a sacrificar a miles de civiles inocentes y sumir a toda la región en el caos para alcanzar sus objetivos geopolíticos.

miércoles, 6 de agosto de 2008

El último taboo de la Revolución de Octubre: el liderazgo judío ocultado

Alexander Solzhenitsyn, fue el primero en exponer los horrores del gulag estalinista, y recientemente intentó exponer el papel de los Judíos en la Revolución Bolchevique y en las purgas soviéticas.

En su último libro Solzhenitsyn trata sobre uno de los últimos tabúes de la revolución comunista: que los Judíos fueron tanto represores como víctimas de la represión. Doscientos años juntos- una referencia a la anexión parcial de Polonia en 1772 que incrementó la población judía de Rusia notablemente - contiene tres capítulos que tratan del papel judío en el genocidio revolucionario y en las purgas de la policía secreta de la Rusia Soviética.

Pero los líderes Judíos y algunos historidores han reaccionado furiosamente ante el libro, y han cuestionado los motivos de Solzhenitsyn al escribirlo, acusándolo de inexactitudes en los hechos y de avivar las llamas del anti-semitismo en Rusia.

Solzhenitsyn en una observación que enfureció a los Judíos Rusos, escribió:
"Pero es imposible encontrar la respuesta a la eterna cuestión: ¿a quién se ha de culpar, quién nos condujo a nuestra muerte? Explicar las acciones de la checka de Kiev [policía secreta] solo por el hecho de que dos tercios de sus miembros fueran Judíos, es ciertamente incorrecto."
Solzhenitsyn, Premio Nobel de Literatura en 1970, pasó la mayoría de su vida en los campos de prisioneros soviéticos, sufriendo persecución cuando escribió sobre sus experiencias. En declaraciones recientes dijo:
"Mi libro se dirige a empatizar con los pensamientos, sentimientos y la psicología de los Judíos - su componente espiritual". Nunca he hecho conclusiones generales sobre todo un pueblo. Siempre distinguiré entre distintos niveles de Judíos. Uno de esos niveles lideró la Revolución. Otro, por el contrario, trató de mantenerse al margen. El tema Judío durante mucho tiempo no pudo tratarse. Zhabotinsky [un escritor Judío] una vez dijo que el mejor servicio que los amigos Rusos nos prestan es nunca hablar en público de nosotros."
Pero el libro de Solzhenitsyn ha causado controversia en Rusia, donde un kíder Judío dijo que no tenía ningún mérito. "Esto es un error, pero hasta los genios cometen errores," dijo Yevgeny Satanovsky, presidente del Congreso Judío Ruso. "A Richard Wagner no le gustaban los Judíos, pero fue un gran compositor. Dostoyevsky fue un gran escritor Ruso, pero tenía una actitud muy escéptica hacia los Judíos.

El profesor Robert Service de la Universidad de Oxford, experto en historia rusa del siglo XX, dijo que de lo que había leído del libro Solzhenitsyn "acierta plenamente".

Investigando en un libro sobre Lenin, el profesor Service descubrió como Trotsky, que era de origen Judío, pidió al politburó en el 1919 que se asegurar que los Judíos se alistaran en el Ejército Rojo.

Doscientos años juntos ha desatado la ira de parte de la comunidad judía que lo acusa de antisemita. Según el autor, los hebreos coparon las bases del poder soviético porque, escribe, «Lenin se encargó que los varones judíos inteligentes y medianamente inteligentes ocuparan los cargos públicos vacantes».

El volumen dos del estudio de Solzhenitsyn sobre las relaciones judeorusas, Dvesti Let Vmeste (Doscientos años juntos), apareció en las librerías de su Rusia natal en los días finales de 2002 (con una tirada de cien mil copias de acuerdo con su editor). Ambos volúmenes de “Doscientos años juntos” han sido rotundos éxitos de venta en Rusia y han dado lugar a una respuesta amplia y variada de la crítica, que va de lo amistoso y respetuoso a lo agresivamente hostil. El primer volumen trataba del encuentro entre los rusos y los judíos desde 1772 (cuando se les permitió a cien mil judíos entrar al imperio ruso) hasta la víspera de las conflagraciones revolucionarias de 1917. En los primeros capítulos del volumen dos, Solzhenitsyn examina, en particular, el papel de los judíos en las revoluciones de febrero y octubre, y en la administración y consolidación del control bolchevique durante y después de la guerra civil de 1918-1921. Solzhenitsyn es severamente crítico de una “Revolución” que culminó en una “seudodemocracia” débil e ineficiente, que socavó la vigorosa sociedad civil que había empezado a florecer en el último medio siglo del régimen zarista, y que finalmente preparó el terreno para el primer experimento de totalitarismo del siglo veinte. No obstante, Solzhenitsyn aprueba los esfuerzos de la efímera democracia rusa para otorgar cabal ciudadanía a los judíos de Rusia y reconoce que esas medidas ya se habían demorado mucho. Pero su análisis demuestra ampliamente que los judíos fueron los principales beneficiarios de la revolución, y en muchos aspectos fueron sus instigadores o arquitectos. En un pasaje particularmente revelador, Solzhenitsyn resume sus conclusiones acerca de las causas de la revolución rusa, causas que se detallan abundantemente en los múltiples volúmenes de La rueda roja: Al mismo tiempo, es incorrecto pasar por alto el hecho de que un número notablemente desproporcionado de judíos tenían puestos de responsabilidad en los escalafones medios y altos del partido y en el aparato de la policía secreta durante las décadas de 1920 y 1930.

Las evidencias de una presencia judía desproporcionada en el Partido y la policía secreta explican que el público ruso llegó a identificar al “Terror Rojo” con los judíos, una identificación sumaria que haría un daño indecible a las relaciones ruso-judías. Desde luego, muchos judíos estaban comprensiblemente consternados por esta identificación de judío y bolchevique en la mente popular. A este respecto, Solzhenitsyn expresa su profunda admiración por los intelectuales judíos tales como D. O. Linsky, Iosif Bikerman y Daniel Pasmanik, quienes repetidamente recordaban a rusos y judíos por igual que el bolchevismo era absolutamente incompatible con la ley moral, la tradición judía y la libertad y dignidad de los seres humanos. Este círculo admirable de patriotas judíos rusos se alineó abiertamente con las fuerzas blancas durante la guerra civil. En su colaboración de 1924, Rusia y los judíos, esos judíos rusos anticomunistas trataron desesperadamente de persuadir a sus correligionarios de Occidente y de la comunidad emigrada de que el comunismo planteaba un inmenso peligro para toda la humanidad, así como para la integridad moral del pueblo judío. En la perspectiva de Solzhenitsyn, rusos y judíos por igual deben llegar a un acuerdo sobre su complicidad en el régimen comunista y dejar de culpar a otros de todos sus infortunios y descontentos. La Cheka llevó a cabo una guerra implacable contra estratos enteros de la sociedad rusa. El clero, los comerciantes, aristócratas, “kulaks” e intelectuales independientes, todos eran señalados como “enemigos del pueblo” y “enemigos de clase”; eran arrestados o ejecutados en función de quiénes eran más que por algo que hubieran hecho. En la perpetración de esos crímenes ha de culparse tanto a rusos como a judíos. Stalin se volvió contra los judíos con feroz intensidad en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial , pues los Judíos empezaban a mostrar signos de querer controlar la revolución bolchevique según sus intereses y estos se encontraban en gran numero en los escalafones , altos y medios del partido y también dentro de la policía secreta.

viernes, 1 de agosto de 2008

La conspiración de los psicópatas contra la Humanidad

Basado en el Dr. Kevin Barrett, co-fundador de la Alianza Musulmana-Cristiana-Judía para la verdad sobre el 9/11. Ha enseñado inglés, francés, árabe, Civilizaciones americanas, Humanidades, Literatura Africana, Folklore e Islam en universidades del área de la Bahía de San Francisco, París y Madison, Wisconsin. Barret se convirtió en un activista de la verdad del 9/11 en el año 2004, después de leer de David Griffin, El Nuevo Pearl Harbor, y de conducir una investigación de seguimiento que le convenció que Griffin había resumido con exactitud la evidencia, indicando que el 9/11 fue un trabajo interno. En el verano del 2006, los legisladores estatales republicanos y los comentaristas de la Fox pidieron que Barret fuera despedido de su trabajo de enseñanza en la clase introductoria al Islam en la Universidad de Wisconsin-Madison, pero la Universidad se negó, y Barret recibió aplausos de sus estudiantes. Ha aparecido en varias películas documentales, conferencias sobre el 9/11 y es invitado de tres programas de radio en tres diferentes redes.

La civilización, como la conocemos, es en gran parte la creación de psicópatas. Todas las civilizaciones, incluida la nuestra, han estado basadas en esclavitud y guerras. La receta prevaleciente para civilización es simple:

-Usar mentiras y lavado de cerebro para crear un ejército de asesinos de masas controlados.
-Usar ese ejército para esclavizar grandes números de personas (por ejemplo tomar control de su trabajo y sus frutos).
-Usar ese poder, fruto de la labor de esclavos para mejorar el proceso de lavado de cerebro (por medio del uso de las ganancias económicas para emplear escribas, sacerdotes y hombres PR).
-Luego, regresar al paso uno y repetir el proceso.

Los psicópatas han jugado un papel desproporcionado en el desarrollo de la civilización, porque están programados para mentir, matar, herir y generalmente infligir gran sufrimiento a otros humanos sin ningún sentimiento de arrepentimiento.

En On Killing, el Teniente Coronel Dave Grossman ha reescrito la historia militar, para resaltar lo que esconden otras historias: el hecho de que la ciencia militar trata menos la estrategia y la tecnología, que la superación de la repugnancia y el instinto humano a matar a miembros de nuestra propia especie. La verdadera “Revolución en Asuntos Militares” no fue la promovida por Donald Rumsfeld en alta-tecnología en el 2001, sino el descubrimiento en los años 40 del Brigadier General S.L.A. Marshall, de que solo alrededor del 15-20% de los soldados de la II Guerra Mundial a lo largo de la línea de fuego usaron sus armas:
“Ese 80-85% que no dispararon, no corrieron ni se escondieron (en muchos casos ellos voluntariamente se arriesgarían a grandes peligros para rescatar camaradas, conseguir municiones o pasar mensajes), pero éstos simplemente no dispararían sus armas al enemigo, incluso si se enfrentaban con repetidas oleadas de ataques banzai". (Grossman, p. 4).
El descubrimiento de Marshall y la subsecuente investigación, probaron que en todas las guerras previas, una pequeña minoría de soldados – el 5%, son psicópatas naturales, por nacimiento, y quizás unos pocos temporalmente maníacos – llevaron a cabo toda la matanza.

En Ponerología Política (Political Ponerology), Andrzej Lobaczewski explica que los psicópatas clínicos disfrutan las ventajas, incluso en competencias no-violentas, de subir los rangos de las jerarquías sociales. Porque pueden mentir sin ningún remordimiento (y sin estrés fisiológico que es medido por las pruebas de detectores de mentiras), los psicópatas siempre pueden decir lo que sea necesario para conseguir lo que quieren. En la corte, por ejemplo, los psicópatas pueden decir extremas mentiras de manera creíble, mientras que sus oponentes sanos están en desventaja por predisposición emocional, a permanecer dentro de la verdad. Demasiado a menudo, el juez o jurado se imagina que la verdad debe estar en alguna parte a la mitad, y luego emiten decisiones que benefician al psicópata.

El resultado es que todas las jerarquías inevitablemente se vuelven cargadas de psicópatas. Los supuestos teóricos de conspiraciones, algunos de los cuales merecen la connotación peyorativa del término demasiado abusado, a menudo se imaginan que las Sociedades Secretas de judíos, Jesuitas, banqueros, comunistas, Bilderbergers, Musulmanes extremistas, papistas, etc., están secretamente:
-controlando la historia,
-realizando crímenes viles,
-y/o amenazando con tomar el control del mundo…

Como “teórico líder de la conspiración ” según Wikipedia, me siento eminentemente calificado para ofrecer una teoría alternativa de conspiración, la cual, así como la teoría alternativa de conspiración del 9/11, es simple y más exacta que el conocimiento que prevalece:
La única conspiración que importa es la conspiración de los psicópatas contra el resto de nosotros.

Detrás de la aparente locura de la historia contemporánea, está la locura real de los psicópatas luchando por preservar su desproporcionado poder. Y al crecer más ese poder cada vez más amenazante, los psicópatas se vuelven cada vez más desesperados. Estamos siendo testigos de la apoteosis del sobremundo – el sindicato criminal que está al acecho sobre la sociedad ordinaria y la ley, justo como lo hace el bajo mundo por debajo. En el 9/11 y en las guerras del 9/11, estamos viendo:
-el desesperado agarre del poder de brutales, astutas pandillas de traficantes de droga y asesinos de presidentes.
-el lavado de dinero de banqueros internacionales.
-militares contratistas corruptos y generales matones.
-depredadores corporativos y sus alíados políticos.
-lava-cerebros, eufemísticamente conocidos como expertos en operaciones psíquicas.

En resumen, el equipo conjunto de psicópatas certificados dirigiendo nuestra supuesta civilización. Y están corriendo asustados. Su terror era perder el control de lo que han proyectado sobre el resto de nosotros, haciendo saltar las Torres Gemelas e incitando una rabia de terror sicopática temporal entre el público estadounidense.

¿Porqué teme la “patocracia” perder el control? Porque es amenazada por la diseminación del conocimiento. El mayor temor de cualquier psicópata es ser descubierto. Como George H. W. Bush le dijo a la periodista Sarah McClendon en diciembre de 1992,
“Si la gente supiera lo que hemos hecho, ellos nos perseguirían por las calles y nos lincharían.”

Considere cómo las pandillas y las sociedades secretas (disfrazadas de ligas o sociedades) reclutan nuevos miembros. Algunas pandillas criminales y pactos satánicos demandan que los candidatos para admisión cometan un asesinato para “ganarse sus méritos.” Calaveras y Huesos (Skull and Bones), la sociedad secreta de Yale que proporciona a la CIA traficantes de drogas, violadores de mentes, abusadores de niños y asesinos profesionales, requiere a los neófitos acostarse desnudos en un sarcófago y que se masturben enfrente de miembros más viejos, mientras recitan toda la historia sexual del candidato. Forzar al neófito a involucrarse en esa conducta ritualizada sería horriblemente vergonzoso en una sociedad normal, la asociación psicópata destruye la personalidad normal del candidato, asumiendo que tuviera una, en primer lugar, y convierten al escogido en una versión corrompida, y sombra degradada de su antiguo yo – un psicópata fabricado o aprendiz de psicópata. Esta manipulación de la vergüenza ha agregado beneficios para hacer organizaciones psicopáticas, efectivamente invisibles para la sociedad normal. A pesar de los informes disponibles en los medios de comunicación, los votantes estadounidenses, en el año 2004 simplemente se negaron a ver que los dos principales candidatos presidenciales habían yacido desnudos en un sarcófago, masturbándose enfrente de hombres mayores, para ganar la admisión a la Hermandad de las Calaveras y Huesos, y así, volverse miembros del mundo criminal superior.

viernes, 25 de julio de 2008

Sinfonía en Rojo Mayor (Red Symphony)


RED SYMPHONY
Del Dr. J. Landowsky
Traducido por George Knupffer
Christian Book Club of America P.O. Box 900566 Palmdale, CA 93590-0566
Impreso por primera vez en 1968 y vuelto a imprimir en el 2002 en los EEUU.

Este material es una traducción del capítulo XL de un libro que apareció en Madrid en español, titulado "Sinfonia en Rojo Mayor," y que ya tiene más de 11 ediciones, producido por la Editorial E.R.S.A. dirigida por Don Mauricio Carlavilla, quien amablemente accedió a la traducción en inglés y a su publicación.

El libro del traductor "La lucha por el poder mundial" también trata con el problema del super-poder y la esclavitud global a manos de los maestros tanto de la usura del Capitalismo como del Comunismo terrorífico, pues ambos son las herramientas de las mismas fuerzas que sirven el mismo propósito. El libro fue publicado en Madrid en español por el Señor Carlavilla.

Christian G. Rakovsky, fue uno de los fundadores del Bolchevismo Soviético y también una víctima de los juicios espectáculo celebrados, antes de la 2ª Guerra Mundial, por Stalin. Este es un documento de importancia histórica y nadie que quiera estar bien informado debiera dejar de leerlo y recomendarlo. No conocer la tesis descrita aquí es no conocer y no entender nada en relación a los principales sucesos y perspectivas de nuestro tiempo.

En el libro en español, el Sr. Carlavilla explica el origen del material. Dice:

"Este es el resultado de una difícil traducción de varios cuadernos de escritura que un voluntario español se encontró en el cuerpo del Dr. Landowsky en una cabaña del frente de Petrogrado (Leningrado). Nos los trajo. A la vista de la condicción de los manuscritos, su restauración fue una tarea larga y pesada, que duró varios años. Durante mucho tiempo no estuvimos seguros sobre si se podían publicar. Sus revelaciones finales eran tan extraordinarias e increibles que nunca nos hubiéramos atrevido a publicar estas memorias si las personas y sucesos que se mencionan no hubieran estado en plena concordancia con los hechos. Antes de que estos recuerdos vieran la luz nos preparamos para la polémica y para presentar las pruebas. Respondemos personamente por la veracidad de los hechos básicos. Veamos si alguien puede desacreditarlos ..."

El Dr. Landowsky fue un polaco que vivió en Rusia. Su padre era Coronel del Ejército Imperial Ruso y murió a manos de los Bolcheviques durante la Revolución de 1917. La vida del Dr. Landowsky es asombrosa. Acabó sus estudios médicos en la Facultad de Medicina en Rusia antes de la Revolución y después estudió dos años en la Sorbona de Paris, hablaba bien francés. Estaba interesado en los efectos de las drogas en el organismo humano, para poder ayudar a los cirujanos en las operaciones. Era un médico con talento y llevó a cabo experimentos en este campo alcanzando considerables resultados.

Sin embargo, después de la Revolución todos los caminos se le cerraron. Vivía con su familia con grandes necesidades, haciendo trabajos ocasionales. Como no podía publicar sus trabajos en revistas científicas usando su nombre, permitió que un colega más afortunado los publicara con el suyo. La policía secreta bolchevique, la NKVD, se interesó por estos trabajos y facilmente descubrió al verdadero autor. Su especialidad era muy útil para ellos. Un día de 1936 llamaron a la puerta del doctor. Se lo llevaron y nunca se le permitió volverse a reunir con su familia. Se lo llevaron al edificio del laboratorio químico del NKVD cerca de Moscú. Vivió ahí y fue obligado a realizar diversos trabajos. Era testigo en los interrogatorios, torturas y de los sucesos y crímenes más terribles. Algunos de estos interrogatorios los documentó, entre ellos el que nos ocupa.

El documento que se cita es un informe exacto registrado durante el interrogatorio del antiguo embajador en Francia, C.G. Rakovsky durante el período de los juicios a los Trotskistas en la URSS en 1938, cuando fue juzgado junto a Bukharin, Rykoff, Yagoda, Karakhan, Dr. Levin y otros. Se sabe que Rakovsky fue sentenciado a ser fusilado, como los otros, pero se le conmutó la pena por 20 años de prisión.
El interrogatorio se efectuó en francés. El doctor estuvo presente para poner pastillas en el vaso de Rakovsky, sin que se diera cuenta, para que indujeran un estado de buen humor en Rakovsky. Detrás de los muros se grabó la conversación pero los técnicos que manejaban los aparatos no entendían francés. Luego el Dr. Landowsky tenía que traducir al ruso, con dos copias, una para Stalin y otra para Gabriel (el interrogador). Secretamente hizo una tercera copia en papel carbón.
Henry Makow publicó una imagen de las páginas 27-56 de Red Symphony, en http://www.savethemales.ca/redsymphony2.pdf , pero el primero en colgar el libro completo en internet fue Peter Myers.

No hay forma de probar la veracidad del libro. Pero parece como si el Comunismo estuviera aún vivo a pesar de la caída de la URSS. Los signos son: fronteras abiertas, matrimonio entre homosexuales (sexo en la URSS), la Corte Mundial, leyes contra el "odio" que impiden la discusión abierta. El Protocolo de Kyoto es otro; cualesquiera que sean sus méritos, es un instrumento para el Gobierno Mundial. Estas son las políticas de los Trotskistas / Fabianistas / Verdes de la "Nueva Izquierda".

Los Trotskistas de Australia publicaron un libro abogando por el Libre Comercio. Los líderes de las manifestaciones contra el Capitalismo, urgían el desmantelamiento de la protección económica: "Quizás el peor aspecto de la adopción del proteccionismo como política para combatir el desempleo es que se ve como un sustituto de la lucha de clases" (Socialismo o Nacionalismo, p. 29): xTrots.html.

El libro Hitler's Secret Backers, de "Sidney Warburg" (disponible en http://www.omnicbc.com/), como lo que dice Ravoksky en Red Symphony, atestigua que los banqueros occidentales dieron dinero a Hitler para ayudarle a llegar al poder. En Red Symphony, "Rakovsky", interrogado por los agentes de Stalin en 1938, declara que la razón de ello es que los banqueros judíos, tras haber establecido el Bolchevismo, se encontraron con que Stalin se lo había robado a ellos, siendo a su juicio Stalin un "Bonapartista", un nacionalista parecido a Napoleon (p. 36).

Los banqueros estaban intentando promover el Comunismo Internacional, Trotsky era el hombre de ellos; Rakovsky también era de ellos. Pero Stalin estaba promoviendo el Comunismo Nacional. Ese sistema debía de derribarse para que el Comunismo Internacional pudiera restaurarse. La forma de conseguirlo era ayudando a Hitler.

Los patrocinadores secretos de Hitler no creían que Hitler pondría en práctica su retórica contra los Judíos. Los banqueros no estaban de acuerdo con el boicot anti-alemán que declararon los Sionistas de Nueva York, y sentían que eso indujo a Hitler a implementar duras medidas contra los Judíos.

En Red Symphony, Rakovsky declara que los banqueros judíos dieron dinero a Hitler para ayudarle a conseguir el poder (p. 36), sabiendo que Hitler atacaría la URSS (como se dice en Mein Kampf). Estas donaciones eran anónimas; Hitler no tenía idea que la fuente de su financiación era judía.

Siguiendo la estrategia del Derrotismo Revolucionario, Stalin caería, después de perder la guerra, como le sucedió al Zar tras la 1ª Guerra Mundial, y entonces Trotsky volvería al poder (p. 36). Cambiaron de idea los banqueros porque la destrucción de la URSS a manos de Hitler significaría la abolición del Comunismo; y el objetivo de los banqueros era sostenerlo. A pesar de todo no perdieron la esperanza de eliminar la variedad comunista "Nacional": "triunfaremos e instauraremos el verdadero Comunismo" (p. 37).

El interrogador le dice a Rakovsky, "si tu derrotismo y la derrota de la URSS tiene como objeto la restauración del Socialismo en la URSS, el Socialismo Real, según tú, el Trotskismo. Pero, en la medida que hemos destruido a sus cuadros y líderes, el resultado del derrotismo y la derrota de la URSS no tiene ningún sentido, pues el resultado de la derrota supondría la llegada al poder de algún Führer o Zar fascista." (p. 11). Rakovsky se muestra de acuerdo con esto; las purgas de Moscú dan a los banqueros una buena razón para cambiar sus planes. En esa línea de cambio de planes, Rakovsky dice, ellos quieren que Stalin proponga a Hitler la partición de Polonia. Como consecuencia de la misma, Hitler entraría en guerra con Occidente, y finalmente en una guerra con dos frentes.

A finales de los años 30, Trotsky era un fugitivo. Después de escribir "La Revolución traicionada" en Noruega en 1936 (se publicó en 1937) trotsky.html, Trotsky fue obligado a abandonar Noruega, y encontró refugio en Mexico. La presión de Stalin persuadió a la mayoría de los gobiernos a negarle la entrada en sus países. Hasta los EEUU, con Roosevelt en el poder, le cerraron sus puertas.

Dos años después de que se celebrara el interrogatorio que describe Red Symphony, Stalin hizo matar a Trotsky, asegurándose de que no habría ninguna restauración trotskista.

Así como la muerte de Trotsky es bien conocida, la de Stalin se ha ocultado en sus detalles, pues involucra a la política judía: muerte de Stalin.html.

Hay dos dudas sobre la veracidad de Red Symphony. Dice que es un registro de entrevistas celebradas en 1938, pero menciona el World Bank (p. 24), que no fue creado hasta 1944. No obstante, la Liga de Naciones tenía organizaciones que la precedían:http://www.princeton.edu/~sbwhite/un/leagwebb.html.

Red Symphony también menciona a la "Commonwealth" (p. 39); pero seguramente entonces era el "Imperio Británico". Sin embargo, Carroll Quigley escribió en "The Anglo-American Establishment" que 'la sociedad secreta Rhodes (p.4) publicitó la idea y el nombre de "Commonwealth Británica de Naciones" en el periodo 1908-1918 (p.5). quigley.html.
Invito al lector a que lea el libro en inglés de la página http://users.cyberone.com.au/myers/red-symphony.html o que intente conseguir la edición española.

Ahora también puede leerse el interrogatorio por partes en este mismo blog, empezando por aquí.

viernes, 18 de julio de 2008

El Rey de España y el golpe del 23-F

Extraído del libro UN REY GOLPE A GOLPE
Biografía no autorizada de Juan Carlos de Borbón
PATRICIA SVERLO (pseudónimo)

El 23 de febrero de 1981, a las 18:22 horas, el teniente coronel Antonio Tejero, al frente de 288 guardias civiles, irrumpió violentamente en el Congreso de los Diputados, interrumpiendo la sesión de investidura de Leopoldo Calvo Sotelo como presidente del Gobierno. Poco después, en Valencia, el teniente general Jaime Milans del Bosch sacaba a la calle los tanques y las tropas que tenía bajo su mando en la III Región Militar y decretaba el toque de queda; y la División Acorazada Brunete tomaba los puntos clave de Madrid, entre otros RTVE y varias emisoras de radio. Se trataba de la puesta en escena para el verdadero golpe de Estado, que tendría lugar --según los planes--, cuando el general Armada, en nombre del rey, abortara el alzamiento militar y formara un gobierno de "salvación nacional" encabezado por él mismo. Nadie ha planteado, y ni mucho menos se ha podido demostrar nunca, la participación del rey Juan Carlos I en el golpe. Bien al contrario, la mayor parte de las interpretaciones sitúan al monarca como el salvador de la patria Su intervención en los acontecimientos del 23 de febrero supuso la consagración definitiva para la monarquía española. Fue, sin duda, el más beneficiado. Al pueblo se le hizo ver que el riesgo de golpe de Estado estaba latente y que sólo el rey tenía poder para desactivarlo.

Como en todo caso Su Majestad, según lo que establece la Constitución, es irresponsable penalmente de sus actos, por mucho que se pueda demostrar su participación no se le puede juzgar por ello. Del mismo modo, y justamente por esto, especular sobre su participación no deja de ser un juego que no se podría tener en cuenta en absoluto como un intento de inculpación.

Entre las muchas cosas raras que pasaron aquel día, se encuentra el hecho de que un miembro de la Guardia Real había conseguido entrar desde el primer momento en el Congreso. Fue aquel guardia el que telefoneó a La Zarzuela para facilitar el número de teléfono a través del cual Sabino podría hablar con Tejero y preguntarle qué pretensiones tenía. Pero la gestión no fue posible, porque Tejero se negó a hablar con el secretario de la Casa (el rey ni lo intentó), y anunció que sólo recibiría órdenes de Milans del Bosch. Con Milans del Bosch, en cambio, la primera conversación (aproximadamente a las 8 de la tarde) la tuvo Juan Carlos, y todas las demás a lo largo de aquella noche. No había para menos, teniendo en cuenta que Milans era el militar más monárquico de España, y amigo personal de Juan Carlos desde hacía muchos años. Había asistido al bautizo del príncipe Felipe, y recibido al rey interino en el aeropuerto de Barajas para felicitarlo cuando volvió de la campaña en Al-A'yun... El rey nunca había tenido motivos para dudar de su lealtad.

Otra cosa rara, difícil de casar con la versión oficial que niega la participación del rey en el golpe, fue que, sorprendentemente, las líneas telefónicas de La Zarzuela no se cortaron. La centralita se saturó de llamadas. El mismo rey le comentó a Villalonga años después para su biografía autorizada, cuando ya estaba tan metido en el papel de salvador de la patria que no controlaba lo que decía: "Si yo fuera a llevar a cabo una operación en nombre del rey, pero sin el consentimiento de éste, la primera cosa en la que habría pensado sería en aislarle del resto del mundo impidiéndole que se comunicara con el exterior. Y bien, esa noche yo hubiera podido entrar y salir de La Zarzuela a mi voluntad y, en cuanto al teléfono, ¡tuve más llamadas en unas pocas horas que las que había tenido en un mes! De mi padre, que se encontraba en Estoril --y que se sorprendió también mucho de poder comunicarse conmigo--, de mis hermanas que estaban las dos en Madrid e, igualmente, de los jefes de Estado amigos que me llamaban para alentarme a resistir". Sabino, que era más listo, se encargó de que este párrafo fuera suprimido de la edición española del libro, en el momento en que se dio cuenta de que el rey había desvelado importantes detalles.

Armada entró en el Congreso tras dar la contraseña convenida por los golpistas para recibir la "autoridad militar" que esperaban, el "elefante blanco": "Duque de Ahumada". Habló con Tejero en un despacho acristalado, desde donde los guardias armados no podían oírlos, pero sí que los veían discutir acaloradamente, mientras Armada agitaba en el aire un ejemplar de la Constitución de 1978 que había traído para explicar algo a Tejero. Su propuesta fundamentalmente consistía en el hecho de que se retiraran los guardias, le dejaran pasar al hemiciclo y permitieran que el mismo Congreso deliberara y acordara una fórmula para constituir un gobierno de solución a la situación creada, para que todo volviera a la normalidad. Después el Congreso presentaría su propuesta al rey, a fin de que todo fuera constitucional. En la versión de Tejero, que Armada no confirmó, los diputados ya estaban preparados, y el futuro gobierno pactado: la presidencia para él; la vice-presidencia para Felipe González; y dos o tres carteras para cada partido, con socialistas y comunistas moderados como Enrique Múgica y Solé Tura, éste como ministro de Trabajo. Armada, además, le habló del tema del avión para que él y sus hombres salieran de España. El enfado de Tejero fue monumental. Aquello no era lo que él esperaba, no era lo que le habían dicho... Insistió en que el rey tenía que promulgar unos decretos que disolvieran las Cortes, que Milans tenía que estar en el Gobierno, que nada de comunistas. Y, naturalmente, no se pusieron de acuerdo. A la 1:20 de la madrugada Tejero daba por finalizada la conversación con Armada, y ordenaba a dos guardias que lo condujeran a la salida e impidieran que volviera a entrar sin su permiso.

Sabino y varios funcionarios e instituciones se esforzaron mucho para intentar dejar a Juan Carlos al margen del procedimiento judicial. Los abogados defensores mantuvieron la tesis de que los militares insurrectos habían actuado "por obediencia debida" al rey. Y pretendieron que Juan Carlos prestara declaración como testigo, como mínimo por escrito, teniendo en cuenta el protagonismo que había tenido la noche y la madrugada del golpe de Estado. Pero no hubo manera. En lugar suyo, declaró Sabino. De todos modos, el rey acabó saliendo como implicado en las declaraciones de la mayor parte de los encausados. No en la de Armada, que se comprometió en un pacto de silencio que no pudo romper nadie. Los otros coincideron en el hecho de que el rey estaba enterado de todo y que participó en el plan de actuación. Aquellos meses tuvieron que ser amargos para el monarca, aunque una multitud enfervorizada de columnistas y políticos intentaron paliarlo en la medida de sus posibilidades, con una sólida campaña en defensa de la Corona. La Junta de Andalucía llegó a hacer una declaración oficial de adhesión al rey el marzo de 1982 durante el juicio.

Con respecto al CESID y a su papel en el 23-F, igual que en todo lo que hace referencia al monarca, también hubo una campaña de silencio, adoctrinamiento y destrucción de pruebas. Entre los documentos desaparecidos en los días siguientes, de los cuales sólo queda el recuerdo en la mente de los agentes que entonces estaban activos, se citan el informe "Delta sur" (que evaluaba la actitud de cada mando del CESID respecto a un cambio de régimen), unos edictos y decretos que se tenían que difundir una vez hubiera triunfado el golpe, e informes de vigilancia que incluían fotos de reuniones conspirativas celebradas en varios puntos de Madrid. Después se elaboró el "informe Jáudenes", "acerca de la posible participación de miembros de la AOME [Agrupación Operativa de Medios Especiales, cuyo jefe era José Luis Cortina] en los sucesos de los días 23 y 24 de febrero pasado". Fue encargado al teniente coronel Juan Jáudenes el 31 de marzo de 1981, cuando ya no quedaban pruebas. Pero todavía se pudieron reunir testigos que implicaban a unos ocho agentes (García Almenta, Monge, Sales y Moya, entre otros). De todos modos, ninguno fue denunciado por el CESID.

El "informe Jáudenes" fue incorporado a la causa 2/81 y después devuelto. En los 13.000 folios del sumario no se hace ninguna mención del Rey. En cuanto a la implicación de políticos, y muy especialmente de los socialistas que estaba probado que se habían reunido con Armada, hace falta decir que también tuvieron mucha suerte en el juicio. Tanto ellos como el grupo de La Zarzuela, incluyendo a Armada, cumplieron el compromiso de no implicarse mutuamente. Un equipo de abogados entrenó a Múgica durante mucho tiempo para que su declaración como testigo se ajustara a los intereses del PSOE, que consistían en desvincularse de Armada. Al cabo de los años, Múgica no ha modificado su disciplina y todo lo que reconoce es que hablaron de la cría de mulas para el transporte de las unidades de artillería de montaña.

Para que la historia lo juzgue, permanece la anodina sentencia del Supremo, que a lo largo de los considerandos puntualizaba que la rebelión habría existido incluso con el supuesto "impulso regio". Se decía literalmente: "No sobra razonar que si, hipotéticamente y con los debidos respetos a Su Majestad, tales órdenes hubiesen existido, ello sin perjuicio de la impunidad de la Corona que proclama la Constitución, no hubiera excusado, de ningún modo, a los procesados, pues tales órdenes no entran dentro de las facultadas de Su Majestad el Rey, y, siendo manifiestamente ilegítimas, no tenían por qué haber sido obedecidas".

Cuando en agosto se convocaron elecciones generales para octubre, el PSOE ya estaba preparado para cambiar su discurso, no preocupar a la banca ni a los poderes fácticos, y apoyar a la monarquía sin complejos. El 23-F fue la coartada perfecta. Fue la definitiva domesticación de las bases del partido. El 28 de octubre ganó por mayoría absoluta con el 48% de los votos, con promesas de salir de la OTAN, crear 800.000 puestos de trabajo y consolidar las libertades. En el discurso de apertura del nueve Parlamento, en noviembre, el antes republicano Peces-Barba se permitió el lujo de decir que "Monarquía y Parlamento no son términos antitéticos, sino complementarios, y su integración en la monarquía parlamentaria, tal como se dibuja en nuestro texto constitucional, produce una estabilidad, un equilibrio y unas posibilidades de progreso difíciles de encontrar en otras formas de Estado". Cuando Juan Carlos firmó el decreto de nombramiento de Felipe González, el 3 de diciembre, dijo emocionado a Peces-Barba: "Si mi abuelo hubiera podido tener esta relación con Pablo Iglesias, habríamos evitado la guerra civil". Y Gregorio le contestó: "Quizá, señor, para llegar a esto tuvimos que pasar por aquello". Y por el 23-F, podríamos añadir, también, sin duda.

Más sobre la implicación del Rey en el 23-F aquí.

domingo, 13 de julio de 2008

Divide y vencerás: la estrategia angloamericana y sionista en Irak


Por Andrew G. Marshall.

Muchos no se creen que los Anglo-Americanos están detrás de algunos de los actos terroristas en Irak, como los de los Británicos en Basora, cuando dos soldados británicos del SAS fueron detenidos vestidos como árabes, con explosivos y un arsenal masivo de armas.

Una estrategia Imperial

En 1982, Oded Yinon, un periodista israelí con relaciones con el Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel, escribió un artículo para ser publicado en el World Zionist Organization, en el que subrayaba la "estrategia de Israel en los años 80." En este artículo, declara:

"La disolución de Siria e Irak en áreas étnicamente o religiosamente homogéneas, como en Líbano, es el principal objetivo de Israel en Oriente Medio. Irak, rico en petróleo por un lado, desmembrado por otro lado, es el objetivo de Israel. Su disolución es incluso más importante para nosotros que la de Siria. Irak es más fuerte que Siria. A corto plazo, es el poder irakí el que constituye la principal amenaza para Israel.

Una guerra entre Irak e Irán desgarraría Irak y causaría su caída antes de que pudiera organizar un amplio frente contra nosotros. Cualquier tipo de confrontación inter-árabe nos ayuda a corto plazo y acelera el objetivo de romper Irak en confesiones religiosas como en Siria y Líbano. En Irak, una división en provincias por confesiones o etnias como en Siria durante el Imperio Otomano es posible. Así, tres (o más) estados existirán alrededor de tres ciudades principales: Basora, Bagdad y Mosul y áreas Chiítas en el Sur, que se separarán del Norte Suní y Kurdo".

La guerra entre Irán e Irak, que duró hasta 1988, no materializó el deseo de Oded Yinon, pues Irak no se dividió según líneas étnicas. Tampoco sucedió en la 1ª Guerra del Golfo de 1991, ni en la siguiente década de sanciones y bombardeos áreos durante la administración de Clinton.

Diseñando una Guerra Civil para obtener "la solución de los tres Estados"

Poco después de la invasión de Irak en el año 2003, el New York Times publicó un artículo de Leslie Gelb, Presidente Emérito y Miembro del Consejo del Council on Foreign Relations, el think tank más influyente y poderoso de los EEUU. El artículo, titulado, "The Three State Solution," publicado en Noviembre del 2003, manifestaba que la "única estrategia viable" para Irak,


"Puede ser la de corregir un defecto histórico y avanzar por etapas hacia una solución de tres-estados: Kurdos en el norte, Suníes en el centro y Chiítas en el sur."
Citando el ejemplo de la disoluciónde Yugoslavia, Gelb manifestaba que los Americanos y los Europeos "dieron a los musulmanes y a los croatas de Bosnia los medios para defenderse, y los Serbios aceptaron la separación." "El primer paso sería crear regiones autónomas en el norte y en el sur, con fronteras trazadas lo más próximas posibles con las divisiones étnicas," y exigir "elecciones democráticas en cada región."

Seguir el ejemplo de Yugoslavia, requeriría diseñar una guerra civil entre los diversos grupos étnicos. Los EEUU apoyaron y financiaron a las fuerzas musulmanas en Bosnia a principios de los años 1990, bajo el liderazgo de los Mujahideen afganos entrenados por la CIA. En Bosnia, los Mujahideen estaban "acompañados por las fuerzas especiales de los EEUU," y Bill Clinton personalmente aprobó la colaboración con "varias organizaciones fundamentalistas islámicas, incluyendo la de Osama bin Laden, al Qaeda."

En Kosovo, años después, "mercenarios Mujahideen procedentes del Oriente Medio y Asia Central fueron reclutados para luchar en las filas del Kosovo Liberation Army (KLA) entre los años 1998-99, y fueron ampliamente apoyados por la OTAN." La Defense Intelligence Agency (DIA) de los EEUU, el MI6 británico, soldados británicos del SAS y empresas privadas de seguridad norteamericanas y británicas, armaron y entrenaron al KLA. Paradójicamente, "el Departamento de Estado de los EEUU puso al KLA en la lista de organizaciones terroristas, señalando que financiaba sus operaciones con dinero del tráfico internacional de heroína y préstamos de países islámicos e individuos, entre ellos presuntamente Usama bin Laden," y además de eso, "el hermano de un líder de una organización egipcia para la Jihad y comandante militar de Usama bin Laden, lideraba una unidad de élite del KLA durante la guerra de Kosovo."

Asia Times Online informaba en el 2005, que el plan de "balcanización" de Irak en varios estados menores, "es una réplica exacta de un plan israelí de extrema-derecha para balcanizar Irak - una parte esencial de la balcanización de todo el Oriente Medio. Curiosamente, Henry Kissinger vendía la misma idea antes de la invasión de Irak en el 2003." "Es el clásico divide y vencerás: el objetivo es la perpetuación de la desunión árabe."

"La limpieza étnica funciona"

En el 2006, el diario de las Fuerzas Armadas publicó un artículo del teniente coronel retirado Ralph Peters, titulado, "Fronteras sangrientas: Cómo sería un Oriente Medio mejor." En el artículo, Peters explica que el mejor plan para Oriente Medio sería "reajustar" las fronteras de los países.

"Irak debería haberse dividido en tres estados menores inmediatamente después de la invasión. Arabia Saudí debería ser desmantelada, así como Pakistán," e "Irán debería perder buena parte de su territorio en favor de Azerbaijan, un Kurdistán libre, un estado árabe Chiíta y un Baluchistán libre, pero ganaría las provincias alrededor de Herat en el actual Afganistán. Lo que Afganistán perdería en favor de Persia en el oeste, lo ganaría hacia el este, pues las tribus del noroeste de Pakistán se reunificarían con las afganas.

Oh, y un sucio secreto que nos revelan 5000 años de historia: la limpieza étnica funciona"

Los mapas de ese nuevo Oriente Medio se usaron en los programas de entrenamiento de la OTAN para oficiales de alta graduación.

viernes, 4 de julio de 2008

La presión del lobby israelí, de Israel y la CIA se intensifica contra Irán




Artículo de Justin Raimondo

El toque de tambor para atacar Irán se hace más ruidoso. Determinados a triunfar, sea por engaño o por granujería, los neocones dentro de la administración, y sus alíados en Israel, han lanzado una campaña con tres frentes para provocar una confrontación con Teherán.

1. La opción del Chantaje: El Primer Ministro israelí Ehud Olmert tuvo una reunión secreta recientemente en su casa. Estuvieron altos funcionarios del gabinete y Aviam Sela, que dirigió Operation Opera, el ataque aéreo de 1981 contra las instalaciones nucleares de Irak en Osirak. Este golpe indujo a los irakíes a crear un programa subterráneo que intentó crear un programa de armas nucleares en la época de la primera guerra del Golfo del 1991. Olmert quería saber si se podía repetir en el caso de Irán.

Pero que nadie crea que Israel va a actuar solo. Un ataque a Irán no sería más que el preludio a un conflicto mayor, uno en el que los EEUU inevitablemente deberían de socorrer a su alíado israelí.

En una reciente conferencia de la AIPAC en Washington, Olmert declaró:



"Israel no tolerará la posibilidad de un Irán nuclear, y no lo debería tolerar ningún otro país del mundo libre. La amenza iraní debe ser detenida con todos los medios posibles. Las sanciones políticas y económicas sobre Irán, por importantes que sean, son solo pasos iniciales, y deben incrementarse dramáticamente. …"
Su Vice primer ministro, Shaul Mofaz, declaró recientemente que un ataque a Irán es "inevitable."

Los israelíes, como es bien sabido, no pueden abarcar por sí mismos todos los objetivos iraníes pues se hallan muy dispersos. Necesitan que los misiles crucero de los EEUU se disparen desde los barcos norteamericanos en el Golgo Pérsico. El caso es que esta estratagema implicaría a los EEUU en un conflicto de dimensiones regionales.

2. La opción del Bloqueo: El lobby israelí está empleándose a fondo para obtener el apoyo a resolución del Congreso que ordene un bloqueo naval de Irán. Ahora esta es la principal prioridad del AIPAC en Washington, y los miembros del Congreso de los dos partidos ya han firmado. La versión del Senado tiene 32 co-espónsores, mientras que la versión del Congreso tiene 220 co-espónsores.

La resolución dice "El informe del año 2007 de la National Intelligence Estimate dice que el gobierno de Irán trabajaba secretamente en el diseño y construcción de un arma nuclear hasta al menos el 2003 y que Irán podría tener suficiente uranio enriquecido para un arma nuclear para el 2009" – pero no quiere mencionar la conclusión del NIE "Creemos con gran convencimiento que en el otoño del 2003, Teherán paralizó su programa de armas nucleares" y tampoco menciona que el NIE juzga improbable que Irán sea nuclear en el 2009.

La resolución, no autoriza expresamente una acción militar, pero le pide al Presidente que lidere un esfuerzo internacional para incrementar la presión sobre Irán para que suspenda el enriquecimiento de uranio, y propone entre otras medidas el embargo de petróleo refinado de
Irán.

Es lenguaje típiocamente Orwelliano: no se autoriza una acción militar, pero ¿qué seria un bloqueo al petróleo iraní? ¿Cómo se iplementaría sin usar la fuerza militar? Esto sería la guerra –y que nadie pienseque el lobby no tiene poder para imponer esta resolución en el Congreso.

3. La opción de la Infiltración: El Congreso ha aprobado 400 miliones de $ para desestabilizar el régimen iraní. El número de incidentes violentos dentro de Irán se ha disparado, y hay pocas dudas acerca de la financiación de los EEUU a terroristas en Irán. Como informa Seymour Hersh:



"La escala y alcance de las operaciones en Irán, que abarca a la CIA y al Joint Special Operations Command (JSOC), se han extendido notablemente, según los oficiales."
La idea de la infiltración es coordinarse con varias minorías étnicas, como los Ahwazis y los Baluchis – fundamentalistas Suníes del tipo al-Qaeda que desprecian a los Chiitas iraníes y los consideran herejes - así como con los Marxistas Mujahideen-e-Khalq (MEK). El objeti podría ser tanto iniciar la violencia como provocarla de las autoridades iraníes. Esto incrementaría las posibilidades de que los EEUU se involucraran directamente por las fronteras con Irak o Pakistán.

Alguna de las tres opciones probablemente acabará por provocar a los iraníes, lo que se usará posteriormente como pretexto para atacarles.

Los realistas en la administración – principalmente los altos mandos militares – saben que la guerra con Irán sería un desastre. Sería un acto de auto-inmolación sin precedentes dede los tiempos de Nerón. Pero el poder del lobby israelí es formidable, los realistas tienen poca influencia política.

A pesar de la intervención de Barack Obama ante el AIPAC, el Lobby sabe quecomo Presidente sería muy improbable que lanzara una ofensiva que podría conduir a la III Guerra Mundial.

Shmuel Bar, antiguo oficial de inteligencia y miembro del gobierno israelí recientemente declaró al Guardian:


"Lo que está claro que la presión ejercida por las élites de Israel para golpear Irán no es tanto por si Irán domina antes o después la técnica de fabricación de armas nucleares, sino por consideraciones geopolíticas."
La oportunidad para los neocones no parece que se vaya a prolongar más allá del mandato de Bush. Los israelíes lo saben y últimamente han incrementado su campaña hasta niveles de histeria, y han incrementado la presión en el Congreso.

Como ya señaló Justin Raimondo, la gran mayoría de Judíos Americanos se oponen a la guerra de Irán y a la locura de la administración Bush. Pero no puede negarse – como escribí antes de que un solo tiro se disparara – que la guerra de Irak se lanzó para hacer el Oriente Medio más seguro para Israel, de igual modo que la propaganda neocón impulsora de un cambio de régimen en Irán tiene el mismo motivo.

Esto es lo que significa ser un Imperio: los lobbistas extranjeros conspiran para obtener el favor imperial para sus propios fines. Si no fueran los israelíes serían otros, quizás los Británicos, como ya sucedió en las dos últimas guerras mundiales.

viernes, 27 de junio de 2008

LA FALACIA BOLCHEVIQUE

EL NUEVO ORDEN MUNDIAL

por Martín Lozano

© Alba Longa Editorial, 1996
"Los grandes bandidajes solamente pueden darse en naciones democráticas en las que el gobierno está concentrado en pocas manos".
Alexis de Tocqueville
"Guste o no, tendremos un Gobierno Mundial. La única cuestión es si será por asentimiento o por imposición"
James P.Warburg

"Si de los gobiernos quitamos la justicia, ¿en qué se convierten sino en bandas de criminales a gran escala? Y esas bandas ¿qué son sino reinos en pequeño? Son un grupo de hombres, se rigen por un jefe, se comprometen en pacto mutuo, reparten el botín según la ley por ellos aceptada. Supongamos que a esta cuadrilla se le van sumando nuevos grupos de bandidos y llega a crecer hasta ocupar posiciones, establecer cuarteles, tomar ciudades y someter pueblos. Abiertamente se autodenominan entonces reino, título que a todas luces les confiere no la ambición depuesta, sino la impunidad lograda. Con toda profundidad le respondió al célebre Alejandro un pirata caido prisionero, cuando el rey en persona le preguntó: ¿qué te parece tener el mar sometido a pillaje?
Lo mismo que a ti, le respondió, el tener al mundo entero. Solamente que a mí, que trabajo en una ruin galera, me llaman bandido, y a ti, por hacerlo con toda una flota, te llaman emperador".

Agustín de Hipona.

Un examen mínimamente riguroso de la evolución y el desarrollo del capitalismo moderno basta para constatar el papel fundamental desempeñado en la consolidación de éste por las dos grandes corrientes político-ideológicas que habrían de presentarse como sus más encarnizados adversarios. Y es que, como bien muestran los hechos, cada confrontación con esos pretendidos adversarios se ha traducido invariablemente en un reforzamiento progresivo del Sistema en vigor. Algo lógico, por otra parte, si se tiene en cuenta que los fundamentos básicos del capitalismo burgués (materialismo, cientificismo, economicismo, etc) constituyeron también la fuente de inspiración de sus teóricos enemigos, el marxismo y el fascismo, que en realidad no serían sino variaciones circunstaciales de un mismo tema. De ahí que esas diversas corrientes, antagónicas en las formas y apariencias, pero complementarias en lo esencial, hayan contribuído a configurar un proceso único plenamente consolidado en la actualidad.

De entre las diversas contribuciones del marxismo a la configuración de la sociedad contemporánea caben destacarse dos. En el ámbito ideológico, su mayor aportación, su verdadero cometido no sería otro que actuar como amplificador de los postulados materialistas inherentes a la mentalidad burguesa, postulados sin cuyo extendido arraigo el modelo socio-económico vigente en la actualidad nunca se habría impuesto de la forma abrumadora que lo ha hecho. En modo alguno es casual que los grandes foros del mundo capitalista se manifiesten en el presente abiertamente "progresistas".

Pero todavía queda un segundo aspecto que merece resaltarse, y para ello bastará con comprobar los efectos inmediatos producidos por el sistema capitalista a raíz de su implantación. Al hacerlo podremos ver que el régimen de explotación que dicho sistema instauró, las condiciones de vida en las que sumió a sus víctimas, y el inexorable descrédito de las falacias que sirvieron de sustento a su modelo político e ideológico, habrían desembocado inevitablemente en el colapso sin la aparición "providencial" de la "alternativa" marxista, que, entre todas las opciones posibles era, sin duda, la más nefasta, aunque para el Sistema (y no por casualidad) resultara ser la mejor. A mayor abundamiento, la táctica que el discurso marxista empleó no fue otra que reeditar en una nueva versión, y adaptados a las nuevas circunstancias, los clichés humanistas y los reclamos democráticos esgrimidos tiempo atrás por las revoluciones burguesas para inplantar su régimen político. Una táctica que con el marxismo volvió a funcionar de nuevo, provocando aún mayores expectativas entre las masas desheredadas y desencadenando un régimen de opresión todavía mayor tan pronto como fue llevada a la práctica.

Aunque tributario de la dictadura jacobina, cuyos procedimientos le sirvieron de inspiración, fue en el terreno de la filosofía y de la técnica totalitarias donde el marximo desarrolló algún grado de innovación, y no en los señuelos liberadores de la clase obrera o en las tesis igualitarias, conceptos, ambos, muy anteriores al credo marxista, y que en éste nunca pasaron de ser espúreos adornos, como se pondría de manifiesto reiteradamente, y sin ninguna excepción, en sus sucesivas manifestaciones prácticas. De hecho, bajo la férula del régimen marxista instaurado en la URSS, la mayor máquina de picar carne que recuerdan los siglos y el modelo prototípico de todos los siguientes, la explotación y la opresión de los parias alcanzarían cotas desconocidas hasta entonces.

Hecha esta breve introducción, lo oportuno ahora será abordar más detenidamente dos aspectos fundamentales del régimen marxista por excelencia, el de la Rusia soviética, al objeto de poner de manifiesto la auténtica realidad de unos hechos permanentemente falsificados por la maquinaria ideológica oficial. Esos dos aspectos a los que se ha hecho mención se corresponden con sendas falacias ya consagradas en el ámbito occidental, una de ellas merced a la intensa tarea manipuladora desplegada al efecto por el bando progresista, y la otra gracias a la desarrollada por el Sistema en su totalidad. La primera de tales falacias es la que ha atribuído al estalinismo todos los males de la puesta en escena del programa marxista, cuando lo cierto es que el régimen estalinista no supuso en realidad sino su más fidedigna y genuina interpretación.; y ahí están como muestra reciente los escritos del ínclito Althusser, un purista de la causa. La segunda falsificación está aún más arraigada, y goza de un consenso mayor, pues no en vano se trata de un dogma oficial compartido, a izquierda y derecha, por todas las facciones del Sistema. Un dogma en virtud del cual el régimen bolchevique se ha venido presentando como la alternativa antagónica y como una amenaza mortal para el capitalismo occidental, lo que nunca pasó de ser una solemne patraña. Muy pronto lo comprobaremos al describir los apoyos finacieros que, desde un principio, y durante largo tiempo, afluyeron desde el bloque capitalista al "ogro" soviético.

Por lo que se refiere al primer punto, esto es, a la falacia de la "desviación" estalinista, se trata de un argumento que comenzó a utilizarse con profusión una vez finalizado el gobierno de Stalin en la URSS, y precisamente por aquéllos que, hasta ese mismo momento, habían negado sistemáticamente los excesos criminales de esa supuesta desviación, aunque las pruebas concluyentes se acumularan desde hacía tiempo. No obstante, lo más endeble de semejante argumento es que en todas las ocasiones y latitudes en que el marxismo se implantó, lo hizo siguiendo los cauces de la "desviación" totalitaria, incluso después de que el autócrata georgiano hubiera muerto. Y es que esa pretendida anomalía no fue sino la pura normalidad desde los primeros momentos, algo implícito e inherente al propio modelo, como bien demuestran los hechos; sirvan como muestra elocuente los que se exponen a continuación.

En pleno fragor de la revolución bolchevique, con Lenin y Trotski al mando de la misma, la ciudad de Petrogrado fue escenario de graves convulsiones sociales, que comenzaron en los círculos proletarios de esa localidad, extendiéndose muy pronto a los marineros de la flota del Báltico, vanguardia durante 1917 del levantamiento soviético. El 28 de febrero de 1921, la tripulación del acorazado Petropavlosk emitió una resolución en la que se formulaban las reivindicaciones de la tropa naval, resolución que sería aprobada al día siguiente en el curso de una asamblea de toda la guarnición de Cronstadt.

Los principales puntos del programa aprobado eran la reelección de los soviets, la libertad de palabra y de prensa para los obreros, la libertad de reunión, el derecho a fundar sindicatos, y el derecho de los campesinos a trabajar la tierra del modo que lo deseasen. Reivindicaciones, todas ellas, fieles al más puro ideario soviético. Así pues, los marineros de Cronstadt no se sublevaban contra la causa revolucionaria, sino contra el régimen totalitario del Partido Comunista. De hecho, uno de los párrafos de la resolución, cuyo elocuente título era "Por qué luchamos", rezaba así:
"Al efectuar la Revolución de Octubre la clase obrera esperaba obtener su libertad. Pero el resultado ha sido un avasallamiento mayor de la persona humana.....Cada vez ha ido resultando más claro, y ello es hoy una evidencia, que el Partido Comunista ruso no es el defensor de los trabajadores que dice ser, que los intereses de éstos le son ajenos y que, una vez llegados al poder, no piensan más que en conservarlo".
Como se podrá apreciar, volvían a reproducirse los mismos hechos que ya tuvieran lugar durante la Revolución Francesa, y de nuevo se levantaban los parias para reclamar la "soberanía del pueblo" y los restantes señuelos en cuyo nombre habían sido movilizados contra el régimen anterior. No será ocioso decir que también el desenlace se reprodujo otra vez.

El 2 de marzo, Lenin y Trotzki denunciaban el movimiento de Cronstadt y lo calificaban de "conspiración blanca", ordenando acto seguido la provisión de una fuerza de 50.000 hombres que, al mando de Tukhatcchevski, salió para aplastar la revuelta. En la noche del 17 al 18 de marzo, tras encarnizados combates, la expedición punitiva penetró en la ciudadela rebelde defendida por 5.000 marinos y aplastó la insurrección. De entre los supervivientes, una parte fueron fusilados, y el resto trasladados a los campos de concentración de Arkangelsk y Kholmogory. La revuelta de Cronstadt, había declarado Lenin durante el X Congreso del PCUS celebrado en marzo de 1921,
"es más peligrosa para nosotros que Denikin, Yudenitch y Koltchak (jefes de la contrarrevolución) juntos".
La represión y el gulag fueron instituciones consustanciales al Estado bolchevique desde sus inicios. Así, en una fecha tan temprana como 1925, la cifra oficial de fusilados por el régimen marxista se elevaba a 1.722.747, de los cuales un setenta y cinco por ciento eran obreros, campesinos y soldados. No obstante, y debido precisamente a su carácter oficial, esa cifra no recogía las ejecuciones sumarias ni las muertes ocurridas en las prisiones, y mucho menos aún las masacres colectivas. Según otro recuento igualmente oficial elaborado por el propio régimen leninista, en 1922 había 825.000 personas internadas en los campos de concentración de Kholmo, Kem, Naryn, Mourmane, Tobolsk, Portaminsk y Solovski. Al final de la época estalinista,el balance total de víctimas, incluidas las ocasionadas por las hambrunas provocadas artificialmente, arrojaba una cifra que oscila, dependiendo de las estimaciones, entre los treinta y cinco y los cincuenta y cinco millones de muertos.

Todos estos hechos, que incluso todavía hoy se pudren en el silencio, fueron denunciados desde muy pronto por revolucionarios disidentes, si bien sus acusaciones alcanzaron muy escaso eco en el ámbito occidental, ideológicamente colonizado por la nutrida ralea de los pseudointelectuales acomodados de izquierdas, cuya labor se vería propiciada, cuando no auspiciada claramente, por un Sistema capitalista que empezaba ya a explotar la utilidad que, en todos los órdenes, habrían de reportarle los estereotipos "progresistas". La ocultación y la manipulación sistemáticas de lo que realmente significó aquel evento ha sido de tal calibre que, pese a todo lo ocurrido, el mero hecho de proclamarse de izquierdas sigue valiendo todavía hoy como certificado de altruismo para un sinnúmero de fantoches, además de constituir el mejor procedimiento para convertir en éxito la más absoluta mediocridad. Por contra, los individuos íntegros que se atrevieron a denunciar la mascarada criminal fueron metódicamente silenciados y escarnecidos por una jauría de desalmados y medradores que, a cambio de su bajeza, han venido recibiendo la correspondiente recompensa en forma de reconocimiento y de status social. Vayan, pues, estas líneas en homenaje y desagravio de André Gide (calumniado y vejado tras sus denuncias de la infamia bolchevique por sus antiguos colegas de La Liga de los "Derechos" del Hombre), de Victor Serge, Boris Suvarin, Panaït Istrati, Artur Koestler y, en fin, de tantos otros militantes de una causa falaz que repudiaron tan pronto como los acontecimientos pusieron de manifiesto que no era la suya.

Hubo que esperar al desmoronamiento del bloque marxista para que una pléyade de farsantes se dieran cuenta de evidencias clamorosas que hasta poco antes prefirieron ignorar. Farsantes que ahora abominan de sus pasados planteamientos para abrazar con entusiasmo el nuevo credo progresista-liberal, esa fórmula definitiva en la que ya se amalgaman felizmente la libertad de beneficio y los "valores" de izquierdas. Aunque es lo cierto que, tanto los conversos recientes, como los devocionarios perennes del sistema capitalista que hoy denuncian con afectación los excesos del marxismo, deberían en realidad guardarle reconocimiento público, ya que la labor de disolución en todos los órdenes llevada a cabo por el materialismo marxista no ha hecho más que allanarle el terreno al capitalismo multinacional. Fue necesaria, por tanto, la dictadura jacobina, como lo sería después el totalitarismo soviético, para que el sistema capitalista alcanzara el poderío de que disfruta en la actualidad.

Todo lo dicho en el párrafo anterior enlaza directamente con la segunda gran mistificación apuntada al comienzo de este capítulo. Una falacia sostenida, como ya se señalara, por todas las facciones política del Sistema, y en virtud de la cual se presentó al régimen bolchevique como una amenaza mortífera para el capitalismo occidental. De la envergadura de semejante patraña dan buena cuenta, entre otros hechos, las cuantiosas aportaciones realizadas por la Alta Finanza en pro del asentamiento y posterior desarrollo de su "temible" adversario, algunas de las cuales se citan a continuación.

El 2 de febrero de 1918, el rotativo Washington Post recogía una breve reseña en la que se consignaba la entrega de un millón de dólares a los dirigentes bolcheviques por parte de la banca Morgan. Un año después, el Anuario Judío reproducía un informe fechado en Londres el 4 de abril de 1919, y firmado por su corresponsal E.R.Fields, en el que se aportaban nuevas y más completas informaciones al respecto. Dicho informe reseñaba las aportaciones a la causa bolchevique del financiero judío-norteamericano Jacob Schiff, patrón de la Banca Khun&Loeb, junto con las de sus asociados y correligionarios Felix Warburg, Otto Kahn, Jerónimo Hanauer, Max Breitung e Isaac Seligman.

Con todo, aquel documento no reflejaba al completo el alcance de la red financiera que colaboró en el sostenimiento económico del régimen leninista, ya que, junto a la Banca Khun&Loeb, que figuraba a la cabeza de la causa, operaron también varias entidades bancarias adscritas a la American International Corporation (Chase National Bank, de Rockefeller, National City Bank, J.P.Morgan, Equitable Building, Bankers Club, entre otras) así como diversas Corporaciones Comerciales (Guggeheim Exploration, General Electric, Sinclair Gulf, Stone and Webster, etc).

Los fondos económicos enviados a Lenin y Trotzki recorrían un largo circuito bancario hasta llegar a su destino final. Por lo regular, las aportaciones financieras eran canalizadas hasta territorio europeo por Jacob Schiff a través del establecimiento que la banca Warburg poseía en Hamburgo, y esta última, a su vez, las hacía llegar a las diversas cuentas abiertas por los intermediarios de Lenin en varias capitales europeas. Los principales centros de aprovisionamiento fueron Copenhague, donde actuaba como corresponsal recaudador un estrecho colaborador de Lenin llamado Israel Gelphand (más conocido como Parvus), y Estocolmo, ciudad en la que operaba otro fiel auxiliar de Lenin y Trotzki , de nombre Jacob Furstemberg, aunque conocido en la nomenklatura bolchevique como Hanecki. En la capital sueca, la entidad bancaria receptora de los fondos destinados al gobierno soviético era el Nye Bank, dirigido por el finaciero judío-ruso Wladimir Olaf Aschberg, quien a la muerte de Jacob Schiff, acaecida en 1920, pasaría a desempeñar un papel similar al desarrollado por éste. En 1921 Aschberg fundó la Banca Comercial Rusa, establecimiento a través del cual se gestionaron entre las dos guerras mundiales buena parte de los empréstitos concedidos por la Alta Finanza internacional a la Rusia soviética.

A todo esto deben añadirse las declaraciones públicas de simpatía y los ofrecimientos de ayuda económica ( ayuda que se hizo efectiva de forma cuantiosa) manifestados desde muy pronto al régimen soviético por parte de los dos dirigentes más destacados del área capitalista, el premier británico Lloyd George y el presidente estadounidense Woodrow Wilson.

Otro personaje que desempeñó un relevante papel en este asunto fue el financiero judío-norteamericano Bernard Baruch, quien ya durante el mandato presidencial de Woodrow Wilson le había "sugerido" a éste el sexto punto de la Declaración de Apoyo a la Rusia soviética. Aunque fue en los años de la Administración Roosevelt cuando el peso y la influencia de Baruch alcanzaron su apogeo. Considerado unánimemente como la eminencia gris de la Casa Blanca, así describía el American Hebrew del 1-diciembre-1933 la posición de este banquero en los círculos políticos: "Cuando el presidente de los Estados Unidos sale de vacaciones de verano, Bernard Baruch es oficialmente designado presidente suplente". Una vez concluida la 2ª Guerra Mundial, el ínclito Baruch ocupó la primera presidencia de la Comisión de Energía Atómica, si bien su labor más significativa habría de desarrollarse en el marco de las negociaciones tripartitas mantenidas por los vencedores de la Gran Guerra. Durante la Conferencia de Londres de 1945, reservada a los ministros de Exteriores de las potencias vencedoras, Bernard Baruch se trasladó a la capital británica dispuesto a intervenir, cosa que hizo en efecto. Preguntado por el periodista Victor Lasky sobre las razones de su presencia en dicha reunión, el financiero respondió: "He venido a amenazar a los muchachos grandes con el palo grande para asegurarme de que no estropeen la paz". Una "paz" que, entre otras cosas, incluía la entrega de media Europa al totalitarismo soviético.

Después de la 2ª Guerra Mundial, y hasta el momento mismo del colapso del régimen bolchevique, los contactos económicos y comerciales no dejaron de multiplicarse. Bien directamente, ya a través de organismos creados al efecto, fueron varios los trusts económicos del área capitalista que mantuvieron una relación fluida con la URSS, cuya economía llegó a depender en no pocos aspectos de los empréstitos y aprovisionamientos procedentes del bloque occidental. Durante todo ese tiempo el suministro de cereales (trigo en especial) y de todo tipo de equipamientos industriales, sistemas electrónicos, productos petroquímicos, abonos, etc, fue vital para la supervivencia económica de la Unión Soviética, al tiempo que proporcionó sustanciosos beneficios a sus proveedores occidentales.

Entre los personajes que se distinguieron en las labores de mediación y ayuda al bloque marxista destacan los nombres del magnate Edgard Bronfman, presidente del Congreso Judío Mundial, y de su correligionario Armand Hammer, otro poderoso finaciero cuyos contactos con la URSS se desarrollaron a través de la American Trading Organization, un consorcio comercial controlado por él.

No menos digna de mención es la figura del multimillonario estadounidense Cyrus Eaton, que en estrecha colaboración con el clan Rockefeller puso en marcha una sociedad comercial dedicada específicamente a los países del Este. Dicho consorcio estaba formado por la International Basic Economy Corporation, dirigida por Nelson Rockefeller, y la Tower International Inc., encabezada por Cyrus Eaton junior. La asociación de ambas entidades era descrita el 16 de enero de 1967 por el New York Times (diario del Establishment) en estos términos: "El esfuerzo mancomunado de la International Basic Economy y la Tower International puede verse como una combinación de las habilidades inversoras y los recursos de los Rockefeller con el privilegio de que goza la Tower dentro del oficialismo comunista, como resultado de los contactos que a lo largo de los últimos quince años ha venido cultivando Cyrus Eaton senior, recibido siempre como un VIP en los países comunistas". Por otro lado, Cyrus Eaton fue el promotor y organizador de la Conferencia de Pugwash, con la que se iniciaron los contactos periódicos entre las altas esferas científicas de ambos bloques.

Otros organismos que destacaron en esas mismas labores fueron el US-URSS Trade and Economic Council (USTECO), y el American Committee on East-West Accord (ACEWA), esta última una entidad adscrita a los círculos de la Comisión Trilateral y creada por iniciativa de varios miembros del poderoso Council on Foregn Relations (CFR) o Consejo de Relaciones Exteriores, cuya importancia se irá viendo a lo largo de las páginas sucesivas.

Por lo que se refiere al ámbito europeo, merece destacarse el papel desempeñado en ese mismo sentido por la firma multinacional Royal-Dutch, dependiente del grupo judio-británico Lazard, así como el de los dos principales empresarios de Italia, Giovanni Agnelli, patrón de la Fiat y figura destacada de la Comisión Trilateral, y Carlo de Benedetti, miembro prominente de la comunidad israelita de aquel país.

A mayor abundamiento, las cumbres periódicas convocadas por la Comisión Trilateral (una especie de cónclave de grandes Multinacionales) contaron desde el principio con la presencia de un delegado soviético. A esto podría añadirse, entre otras "anécdotas", la consideración de nación más favorecida otorgada por la Administración norteamericana desde comienzos de los años 70 a la Unión Soviética.

Cabría significar por último el hecho de que los inicios de la celebrada perestroika se vieron precedidos por una reunión de alto nivel mantenida en Moscú entre una delegación del Comité Ejecutivo de la Comisión Trilateral, con David Rockefeller a la cabeza, y los principales dirigentes soviéticos, con Gorbachov, Yacovlev, Dobrinin, Arbatov y Primakov entre ellos. Por supuesto que se trató de una simple coincidencia.

El breve recorrido efectuado a lo largo de este capítulo bastará para constatar la puntualidad con la que se ha desarrollado la célebre dialéctica hegeliana, y cómo de la antítesis de los falsos opuestos (capitalismo y marxismo) ha resultado finalmente el capitalismo multinacional y progresista, que es la síntesis deseada y la fórmula más idónea para impulsar la expansión del modelo socio-económico materialista y consumista vigente en la actualidad. Justamente el modelo que mejor garantiza el dominio absoluto de la oligarquía plutocrática.

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