Solzhenitsyn

“Los dirigentes bolcheviques que tomaron Rusia no eran rusos, ellos odiaban a los rusos y a los cristianos. Impulsados por el odio étnico torturaron y mataron a millones de rusos, sin pizca de remordimiento… El bolchevismo ha comprometido la mayor masacre humana de todos los tiempos. El hecho de que la mayor parte del mundo ignore o sea indiferente a este enorme crimen es prueba de que el dominio del mundo está en manos de sus autores“. Solzhenitsyn

Izquierda-Derecha

El espectro político Izquierda-Derecha es nuestra creación. En realidad, refleja cuidadosamente nuestra minuciosa polarización artificial de la sociedad, dividida en cuestiones menores que impiden que se perciba nuestro poder - (La Tecnocracia oculta del Poder)

martes, 13 de marzo de 2012

Bajo el signo del escorpión (VI): Marx el ídolo del Mal, enemigo de la Humanidad

Hace tiempo hice una entrada que señalaba a Marx como satanista. Imagino que debe de ser difícil de creer sobre todo si se tiene una mentalidad materialista. Juri Lina señala lo mismo en su libro.

Para ver los capítulos anteriores.


KARL MARX – EL ÍDOLO DEL MAL


El 5 de mayo de 1818, en el pueblo alemán de Tréveris, nació un bebé varón y recibió el nombre de Moses Mordecai Levi Marx. En su temprana juventud, fue conocido como cristiano. Su padre, Hirschel ha-Levi Marx, Juez de la Corte Suprema, como buen oportunista, se había convertido al cristianismo en 1816. El padre de Hirschel era un Rabino jefe famoso en Cologne. Su suegro también era un rabino.

El historiador Richard Laufner demostró en 1975 que Karl Marx no nació en una familia cristiana, sino que ellos habían guardado su fe judía en secreto. Esta fue la razón por la cual le dieron un nombre Mosaico, justo después de su nacimiento. Moses Mordecai Levi sólo fue bautizado cristiano en 1824, a los seis años de edad y le dieron el nombre cristiano de Karl Heinrich.

El joven Marx fue a una escuela Jesuita que se había reestructurado como escuela secundaria secular. Al mismo tiempo, asistía a una escuela Talmúdica donde aprendería que los judíos deberían gobernar el mundo. Bernard Lazar (Lazana), (1865-1903), un muy conocido funcionario y publicista dentro del Judaísmo, confirmó que Marx había sido afectado por el Talmudismo.

En agosto de 1835, Marx escribió su tesis de examen para estudios religiosos: "La Unidad del Creyente en Jesús". En él escribió, entre otras cosas, lo siguiente: "A través de nuestro amor a Cristo, volvemos nuestros corazones simultáneamente hacia nuestros hermanos que están ligados espiritualmente a nosotros y por quienes Él se entregó a sí mismo como un sacrificio." (Marx y Engels, "Collected Works" Volumen I, Nueva York, 1979.)

En su ensayo del examen en alemán, "Consideraciones de un Hombre Joven en Escoger su Carrera", él admitió: "La religión misma nos enseña que el ideal que todos se esfuerzan por alcanzar, se ha sacrificado a sí mismo por la humanidad, y ¿Quién se atreverá contradecir tal afirmación?"

Después de la escuela secundaria, él estudió en la Universidad de Bonn y más adelante, en el otoño de 1836, en Berlín, pero él tomó su doctorado en Jena donde los requisitos eran más bajos que en Berlín.

Como joven estudiante, Karl Marx pasó por una transformación total. Comenzó a odiar a Dios. Esto era algo que admitió en su cruda poesía. Dos de los poemas de Marx fueron publicados durante su vida en el periódico Atheneum en Berlín, bajo el título "Canciones Salvajes", el 23 de enero de 1841.

Cuarenta poemas y el drama en verso "Oulanem" escrito por Marx (el título es un anagrama de Emanuel, que significa Dios está con nosotros) han sido encontrados hasta este momento. Él escribió el último a los dieciocho años de edad. Pero nadie se preocupó de su poesía que mayoritariamente tenía que ver con el fin del mundo y su amor por la muchacha de la casa vecina, Jenny Westphalen.

En sus poemas amenaza vengarse de Dios y una y otra vez expresó su odio por el mundo. Juró lanzar a la humanidad al abismo y seguirlo después con una sonrisa en sus labios. Lanzó terribles maldiciones sobre la humanidad. Aún así, no se transformó en un ateo. En su poema "Der Spielmann", ("El Violinista"), admitió:
Ese arte, Dios ni quiere ni rechaza, salta al cerebro desde la negra niebla del Infierno. 
Hasta el corazón embrujado, hasta que los sentidos titubean: Con Satán he hecho mi trato.

En otro de sus poemas, Marx prometió atraer a la humanidad con él al infierno en compañía de Satán. Estas palabras son reminiscentes de las expresiones de Jakob Frank. Esto muestra que Marx fue influenciado por el Frankismo.

El padre de Karl Marx había entrado en contacto con el Frankismo y también había instruido a sus hijos en esta ideología. Así es como el joven Marx consiguió conocer el Frankismo, tal como se reflejó en su poesía. La conversión de su familia a la Cristiandad fue simplemente una maniobra social. El propio Jakob Frank había hecho lo mismo, cuando se convirtió en "Católico". Frank había, en cambio, seguido el ejemplo de
Sabbatai Zevi de cambiar de religión por la seguridad de la causa.

Marx estaba encantado con la idea de la ruina moral de la humanidad. En su poesía, soñaba con un pacto con Satán. Estaba especialmente fascinado con la violencia. Después, en su propia ideología, enfatizó que uno debe combatir la violencia con
violencia. Llamaba a la humanidad "los monos del Dios frío".

La religión de Marx se revela claramente en su poema “La Invocación de Uno en la Desesperación" (Karl Marx, Collected Works", Vol. I, Nueva York, 1974):
Así que un Dios ha tomado todo de mí.
En la maldición y tortura del destino.
¡Todos sus mundos se han ido más allá de la llamada!
Nada más que la venganza queda para mí.
Construiré mi trono alto sobre la cabeza,
Fría, tremenda sea su cúspide.
Por su baluarte - el miedo supersticioso.
Por su Mariscal - la agonía más negra.
Quien mire en él con ojos sanos,
Retrocederá, cadavérico pálido y mudo,
Asido por la ceguera y la fría mortalidad,
Que la felicidad prepare su tumba.
Y aquí el fin del drama "Oulanem" (Robert Payne "El Karl Marx Desconocido", Nueva York University Press, 1971):
Si hay algo que devora,
Yo saltaré dentro,aunque lleve el mundo a la ruina -
El mundo que se interpone entre el abismo y yo
Romperé en pedazos mis permanentes maldiciones.
Lanzaré mis brazos alrededor de su áspera realidad,
Abrazándome, el mundo fallecerá silenciosamente,
Y después se hundirá en la absoluta nada,
Perecido, sin existencia - eso sería realmente vivir.
En su poema "Muchacha Pálida" Marx escribe:

Así he perdido el cielo,
lo sé perfectamente bien.
Mi alma, una vez fiel a Dios,
ha sido escogida para el infierno.
En otro de los poemas de Marx, "Orgullo Humano" (publicado en "Revolución Mundial" por Nesta Webster, pág. 167), escribe lo siguiente:
Con desdén lanzaré mi guante
directo a la cara del mundo,
Y veré el derrumbe de este gigante enano
cuya caída no ahogará mi ardor.
Entonces podré caminar triunfante
Como un dios, sobre las ruinas de su reino.
Cada palabra mía es fuego y acción.
Mi pecho es igual al del Creador.
El espíritu de estos poemas también era evidente en su "Manifiesto Comunista" y sus discursos posteriores. El 14 de abril de 1856, dijo: "La historia es el juez, el proletariado es el verdugo" (Paul Johnson, "Los Intelectuales", Estocolmo, 1989, pág. 74.)

Marx encontró gran placer hablando sobre el terror, sobre casas marcadas con cruces rojas que indican que los moradores serán asesinados.

MOSES HESS – MAESTRO DE MARX Y ENGELS

El culto a la violencia de Karl Marx fue fortalecido por un comunista Frankista, a quien encontró en 1841, cuando él tenía 23 años. Este hombre se llamaba Moritz Moses Hess.

Moses Hess nació el 21 de junio de 1812 en Bonn, hijo de un adinerado industrial judío. Murió el 6 de abril de 1875, en París y fue enterrado en Israel. Puede mencionarse que él fundó el Partido Social Demócrata Alemán. En "Judisches Lexikon" (Berlín, 1928, pág. 1577-78) es llamado: Rabino comunista y padre del Socialismo moderno.

En 1841, fundó el periódico Rheinische Zeitung y un año más tarde convirtió a Marx, de 24 años, en su editor.

Theodor Zlocist publicó un interesante libro sobre él en 1921, "Moses Hess, der Vorkampfer des Sozialismus und Zionismus."/"Moses Hess, Adalid del Socialismo y el Zionismo"

Parte de las terribles ideas del mundo de Moses Hess se descubren en su libro "Roma y Jerusalén."

Moses Hess transformó rápidamente al joven Marx en un francmasón, un agitador socialista y en su favorito. Marx aún no era comunista. Él escribió en Rheinische Zeitung del cual fue editor durante los años 1842-43: "Los esfuerzos de las masas por llevar a cabo las ideas comunistas pueden ser contestadas por un cañón en cuanto ellos se pongan peligrosos ... ".

Creía entonces, que estas ideas eran impracticables. Moses Hess, esencialmente corrigió todas estas opiniones. Se transformó en la eminencia gris detrás de Marx, guiando e influyendo intensamente en el trabajo de su protegido.

En París, en el otoño de 1844, Moses Hess presentó a Marx, de 26 años entonces, a Friedrich Engels que era mitad-judío y era dos años más joven. Esta reunión sentó las bases para una larga colaboración. Engels también había expresado ideas cristianas en su juventud:
"Tenía sed de una conexión con Dios. Mi religión era y es un mundo pacífico y bendecido y debería estar agradecido de él, ya que va a estar conmigo aún después de mi entierro. No tengo ninguna razón para suponer que Dios debería quitármelo. La persuasión religiosa es una cosa del corazón. Oro todos los días, de hecho casi todo el día, por la verdad. Busco la verdad por todas partes, incluso donde espero encontrar sólo una sombra de ella. Las lágrimas fluyen cuando escribo esto. Me muevo a través de y por, pero siento que no me perderé. Vendré a Dios por quien mi alma entera anhela." (Marx y Engels, "From Early Works"/"De los trabajos iniciales", Moscú, 1956, pág. 306.)

Pero Engels cayó, una vez que él se encontró con Moses Hess en Cologne. Después de esta reunión Hess escribió: "Él partió de mi lado como un Comunista fanático. Así es como yo produzco estragos ... " (Moses Hess, "Trabajos Seleccionados", Cologne, 1962.)

Fue este mismo Moses Hess, quien ideó la rencorosa base de la ideología socialista-comunista. Él también fue el primero en recomendar, como una idea fundamental, que toda la propiedad privada debía ser abolida. Alejandro Volodin llamó a Moses Hess “un filósofo" en su libro "Herzen" (Tallinn, 1972, pág. 97).

¿Cuáles fueron sus notables ideas entonces? En sus escritos, Moses Hess enfatizó la necesidad de agitar las clases sociales, una contra otra y de esta forma imposibilitar la cooperación. Quería provocar una revolución socialista con la ayuda del Judaísmo, el racismo y la lucha de clases.

Enfatizaba que el Socialismo era inseparable al internacionalismo, ya que los socialistas no tienen patria. El verdadero socialista no puede tener nada que hacer con su nacionalidad. También declaró: "¡Esto no se aplica a los judíos!".

Hess creía que el internacionalismo servía a los intereses del Judaísmo. Escribió:
"Quienquiera que niegue el nacionalismo judío, no sólo es una apóstata, un renegado en el sentido religioso, sino también un traidor a su pueblo y a su familia." (Moses Hess, "Trabajos Seleccionados", Cologne, 1962.) 
La bolchevique Rosa Luxemburgo también era simultáneamente una internacionalista y una gran patriota judía - ella incluso comía exclusivamente comida judía kosher.

En su "Catecismo Rojo para el Pueblo Alemán", Moses Hess reveló: "La revolución socialista es mi religión."

Convenientemente pensó, que esta lucha brutal por el poder socialista debía ser emprendida bajo el rojo estandarte familiar de los Rothschild.

Moses Hess escribió al líder socialista judío Ferdinand Lasalle: "Uso la espada contra cualquiera que se oponga a la lucha del proletariado." (Moses Hess, "Correspondencia", La Haya, 1959). Lo que realmente quiso decir era ‘a la lucha del Judaísmo’.

El agitador radical Hess, sin embargo, no era ateo, escribió: "He sido educado moralmente por las oraciones hebreas". (Moses Hess, "Roma y Jerusalén", 1860.) Hess también explicó que el Judaísmo pasaría a ser una ideología atea, socialista y revolucionaria. Enfatizaba que a los judíos se les había dado el rol de cambiar la humanidad en un animal salvaje, tal como describe en su artículo "Acerca del Sistema Monetario".("Rheinische Jahrbucher", Vol. 1, 1845.) Más tarde, Marx y Engels declararon abiertamente que muchas de las ideas de Hess merecían un amplio reconocimiento.

El judío húngaro, Theodor Herzl, desarrolló aún más la doctrina sionista de Moses Hess en 1890.

Otro de los guías de Marx, Levi Baruch, le enfatizaba que la élite revolucionaria de judíos no rechazarían el Judaísmo y que ellos deberían ser llamados traidores a su propio pueblo si ellos lo hicieran.

Algunos judíos, ocultos como falsos cristianos, habían alcanzado las posiciones más altas en la Iglesia y en la administración civil de los pueblos en España en el sigo XVI (el Inquisidor Lucero y muchos otros). Baruch propagaba las mismas tácticas para los “judíos revolucionarios” - ellos esconderían su Judaísmo detrás de la fraseología marxista.

Cuando una de las cartas de Baruch a Marx fue publicada, sus contenidos causaron un gran escándalo, el cual quisieron silenciar prontamente. Esta carta explicaba, entre otras cosas, que sería fácil para los Judíos tomar el poder con la ayuda del proletariado. Así los nuevos gobiernos serían dirigidos por judíos, que prohibirían toda la propiedad privada de tal manera que todas estas riquezas llegaran a las manos judías, o harían a los judíos los administradores de las fortunas y propiedades. De esta forma, un viejo sueño del que habla el Talmud, a saber, que todas las riquezas del mundo quedarán en las manos de los judíos, sería cumplido.

En su carta, Baruch también le deja claro, que las metas del Judaísmo eran el poder sobre todo el mundo, la mezcla de las razas, la abolición de fronteras nacionales, la eliminación de las familias reales y finalmente la fundación del Estado Mundial Sionista. (Salluste, "Los orígenes secretos del Bolchevismo", París, 1930, pág. 33-34.)

EL TRASFONDO DE LA VISIÓN DE MARX ACERCA DE LA HUMANIDAD

Según el Profesor Jan Bergman en Suecia, los Cabalistas consideran a todos los no judíos como ganado. El Talmud también afirma esto en varios lugares:
"Sólo los judíos son llamados humanos, los goyim son llamados animales". (Baba Batra 114b, Jebamot 61a, Keritot 6b y 7a.)
Las vidas de los no-judíos tienen menos valor que las vidas de los judíos. Esta suposición es confirmada en el Talmud:
"Si un no-judío asesina a un no-judío o a un Israelita, será castigado. Pero si un Israelita asesina a un no-judío, la pena de muerte no puede imponerse." (Sanhedrin 57a, que en la traducción inglesa de Epstein corresponde a Sanhedrin I, pág. 388.)
El Talmud también exhorta: "Incluso el mejor de los goyim (Gentiles) debe se asesinado" (Avodah Zara 26b, Tosefoth.)

Los judíos igualmente creen que los productos del trabajo de los Gentiles pertenecen al pueblo escogido por Dios. "La propiedad de los Gentiles es como un desierto sin dueño; cualquiera que lo toma ha adquirido un derecho sobre él” (Baba Batra 54b.)

Como puede verse, el Judaísmo es una doctrina sumamente racista. Esto es confirmado una y otra vez en el Talmud y en la Torah. "La humanidad ha sido solamente bendecida por causa de los judíos" (Talmud, Jebamot 63a.)

"Todos los judíos nacen hijos de reyes." (Shabbat 67a.)

"Los judíos son más amados de Dios que los ángeles". (Chullin 91b.)

El escritor judío y francmasón Heinrich Heine (Chaim Budeburg) ha admitido: "La religión judía no es en absoluto una religión, es una calamidad".

Israel Shahak también cree que el misticismo Cabalístico es profundamente misántropo. ("Historia judía, Religión judía": El Peso de Tres Mil Años", Londres, 1994, pág. 16-19.)

En Deuteronomio 20:10-17 nos informan que todas las otras naciones deben trabajar para los judíos si ellos caen bajo el dominio de los judíos. Si ellos se resisten, deben ser asesinados y su propiedad robada. Donde los judíos se han establecido, todos los goyim (no-judíos) deben ser exterminados.

En Deuteronomio 7:16 (Biblia King James), uno puede leer lo siguiente: "Y consumirás a todos los pueblos que te entrega Yahve tu Dios; tu ojo no tendrá piedad en ellos."

Los judíos han seguido desafortunadamente, de vez en cuando, estas incitaciones al genocidio. El historiador griego Dio Cassius (quién también era un oficial romano) describió con detalle cómo los judíos en las provincias orientales del Imperio romano, en el año 116 D.C., durante una rebelión comenzaron a asesinar a varias razas entre las cuales ellos vivían. Los judíos mataron a mujeres y niños, a veces usando terribles torturas. La carnicería más infame fue cometida en la ciudad de Cyrene y en la provincia Cyrenaica (en la parte oriental de Libia actual) y en Chipre, sobretodo en su capital Salamis. El historiador griego Eusebius confirmó esto.

También perpetraron asesinatos masivos en Mesopotamia y Palestina. Sólo en Cyrenaica, los judíos mataron a 220.000 romanos y griegos.

En Chipre, sus víctimas fueron estimadas en 240.000. En esta isla, el judío Artemion, dirigió los asesinatos. Comprensiblemente, los judíos ya no fueron bienvenidos en Chipre después de esto.

El Emperador romano Marcus Ulpius Traianus (53-117 D.C.) envió a las tropas para detener la matanza. Le costó un año a Roma controlar la sed de sangre de los judíos.

Dio Cassius nos cuenta cómo los judíos incluso, se comían a sus víctimas y se untaban con su sangre. (William Douglas Morrison, "Los judíos Bajo el Gobierno Romano" Londres y Nueva York, 1890, pag. 191-193.)

Los asesinatos más brutales fueron cometidos en Egipto. Dio Cassius describe cómo los judíos incluso atacaron las naves en las que aterradas personas trataban de escapar. (Dr Emil Schurer, "Geschichte des judischen Volkes im Zeitalter Jesu Christi" / "La Historia del Pueblo Judío en Tiempos de Cristo", Leipzig, 1890, pág. 559.)

Daré algunos ejemplos más de matanzas perpetrados por Judaístas. En el 517 DC, Judaístas encabezados por Joseph (Jussuf) Mashrak Dhu Nuwas, tomaron el poder en el norte de Himyar en Arabia del sur (ahora Arabia Saudita) y luego comenzaron los asesinatos de cristianos y Gentiles en el área. Esta salvaje masacre estremeció a toda Europa. Dhu Nuwas había tomado el poder por la fuerza y había introducido el Judaísmo como la nueva religión nacional.

Tropas aliadas de Byzantium, Arabia y Aksum (Etiopía) lograron derrocar a Dhu Nuwas en mayo del 525, D.C. El asesino de masas fue ejecutado. (Y. Kobistyanov, A. Drizdo, V. Mirimanov, "La Reunión de Civilizaciones en Africa", Tallinn, 1973, pag. 84-85.)

Pero de acuerdo con los judíos, esos no eran crímenes, porque cuando el Talmud nos dice: "Incluso los más buenos de los goyim deben matarse".

Los judíos han escrito ellos mismos sobre sus matanzas en la Biblia. En Esther 9:16, encontramos la historia de cómo los judíos, con Mordocai a la cabeza, asesinaron a 75.000 Persas y miembros de otras naciones. Los Judaístas celebran este genocidio todos los años, en febrero o marzo como la Fiesta del Purim.

Contra la base de estas creencias Cabbalistas podemos explicar el desprecio extremo de Marx por otras razas. Los rusos eran personas totalmente inferiores, según él. Llamaba a todos los pueblos eslavos "cloaca étnica". También detestaba a los chinos. (The New York Times, 25 de junio de 1963). Rechazaba a todos aquellos que no estuviesen dispuesto a participar en su lucha "revolucionaria" contra Dios. Llamó a los obreros, para quienes había creado su ideología, idiotas y asnos. Llamó cavernícolas a los campesinos.

Otra razón por la que Bakunín más tarde, se distanció del Marxismo, fue que según él, era un desarrollo más amplio del Judaísmo.

Ya que Yahweh le dio el derecho a los judíos para robar las tierras de otros (Deuteronomio 6:10-13, 6:18-19, 7:1-2,). Yahweh también les dio a los israelitas, el derecho para cometer genocidio, para aniquilar totalmente a los pueblos, cuyas tierras ellos tenían el derecho del Dios-dador para tomar como propias (Deuteronomio 7:16).

Yahweh les dio el derecho para "destruir" (a otros pueblos) con una poderosa destrucción, hasta que ellos sean destruidos" (Deuteronomio 7:23). Yahweh le dio el derecho a los israelitas de asesinar y saquear a otras razas (Éxodo 3:20-22).

Yahweh ha hecho de los Israelitas un "pueblo sagrado", una raza de amos entre otras razas (Deuteronomio 7:6).

En su libro "Dios y el Estado", Bakunin declaró:
"De todos los dioses buenos que han sido adorados alguna vez por los hombres, Yahweh es el más celoso, el más vano, el más cruel, el más injusto, el más sediento de sangre, el más déspota y el único que es muy hostil contra la dignidad humana y la libertad... "
LAS INCREÍBLES CONFESIONES DE MARX, DISRAELI Y OTROS

Para mantener la ilusión que el Judaísmo no tenía nada que ver con el Marxismo y que la religión Mosaica era realmente una amenaza ideológica al Comunismo Marxista, varios líderes comunistas (entre otros el propio Marx, Pierre Joseph Proudhon, François Marie Charles Fournier - todos judíos) hicieron algunas declaraciones, así llamadas, ‘críticas’ sobre los judíos.

Algunos de los líderes comunistas más recientes, también se han asegurado que sean acusados de antisemitismo para desviar las sospechas del Frankismo - Cábala del Comunismo. La mayoría de los así llamados, Sovietólogos e investigadores (que no tienen la experiencia personal del Comunismo) han permitido ser engañados por esta pantomima. Incluso Tommy Hansson cuyas simpatías yacen con la burguesía, disemina este mito más allá en su libro "Ideologi de Marxismens" / "La Ideología del Marxismo" (Estocolmo, 1989).

En 1844, Marx escribió en su artículo "Sobre la Cuestión Judía" que los judíos más o menos controlaban Europa, que su dios mundano era el dinero y que su negocio más importante era estafar el dinero de las personas por medio de opresivas tasas de interés.

Marx razonó: "¿Cuál es la base más profunda de la religión judía? Las necesidades prácticas, el egoísmo ... ¿Qué es lo abstracto en la religión judía? El desprecio por la teoría, por el arte, la historia, por el hombre como objetivo en sí mismo - éste se ha vuelto el hombre que ama el dinero, la verdadera posición consciente del hombre y virtud... Tan pronto como la sociedad haya conseguido librarse de la naturaleza empírica del Judaísmo, el trueque y sus condiciones, el judío llegará a ser inimaginable, porque entonces su consciencia ya no tiene un objeto ... "

Él afirmó también firmemente: "Detrás de cada tirano, siempre hay un judío."

Marx admitió que la sociedad cristiana estaba siendo Judeizada, haciéndose incluso más capitalista y rindiéndole culto al dinero cada vez más.

Toda persona inteligente sabía esto. Cómo los judíos tomaron el comercio en la Galicia polaca en el siglo XIX no fue un secreto. Los negocios polacos fueron arruinados por el ingreso de comerciantes judíos. Los complotados negociantes judíos comenzaron de pronto a vender sus mercancías a precios mucho más bajos que los polacos, de tal manera que en determinado momento, los negocios de los polacos fueron a la quiebra. Entonces los negociantes judíos subieron sus precios, ganando así el control total sobre todo el mercado de Galicia.

Siglos antes, el escritor romano Tácitus (54-119 D.C.) declaró: "Los judíos muestran sólo lealtad y misericordia con los miembros de su tribu."

Los negociantes judíos no vieron en esta ruina de los comerciantes polacos algo criminal, porque está escrito en el Talmud: "Cualquiera sea el pecado que cometa un judío, Dios igualmente le verá como bueno y sin defectos" (Chagiga 15b.)

Tampoco era un crimen que los revolucionarios judíos le mintieran a los cristianos y a otras personas que pueden ser engañadas fácilmente.

Según el Talmud, "El nombre de Dios no es profanado si un judío le miente a un Goy". (Baba Kamma 113b.)

En medio de la Guerra de Crimea, el 4 de enero de 1856, Marx reveló arrogantemente al New York Daily Tribune, que había una organización que estaba complotando en Europa y que sería la verdadera ganadora cuando Inglaterra, Francia y Rusia quedaran debilitadas por las pérdidas en las guerras.

Otros judíos también han sido así de abiertos. En su nueva novela "Coningsby", Benjamin Disraeli describió cómo una organización judía secreta gobernaba el mundo por medio de los bancos. Mostró cuán fácil era para esta organización, destruir imperios y establecer otros, derrocar gobernantes e instalar nuevos en su lugar. Disraeli cuyo padre había inmigrado a Inglaterra desde Italia, estaba bien enterado de los secretos de los Frankistas y escribió que Alemania enfrenta una terrible revolución que se está preparando con la ayuda de los judíos; a la cabeza de los comunistas y socialistas están los judíos. El propósito era neutralizar a los cristianos y transformar el mundo en un mundo judío, con valores construidos sobre la violencia, la idea básica es que los problemas sólo pueden ser resueltos por el uso de la fuerza.

Disraeli declaró: "Creamos nuestra suerte y la llamamos destino." Fue Disraeli quien usó por primera vez oficialmente el término "Gran Hermano" (o 'Hermano Mayor, un término Masónico) acerca de un dictador. George Orwell hizo la idea extensamente conocida en su libro "1984."

Disraeli fue, y como es normalmente conocido, Primer Ministro de Gran Bretaña en 1868 y entre los años 1874-80. Él fue ordenado Caballero y luego se transformó en Lord Beaconsfield.

¿No encuentra extraño que Marx fuese acusado posteriormente de antisemitismo pero no se acusara a Disraeli que describió el mismo fenómeno? O ¿Tenía algo que ver con el hecho que Marx se mostró abiertamente como comunista pero no Disraeli que era un conservador?

Tampoco ha sido acusado de antisemitismo uno de los grandes autores ingleses, el autodidacta Herbert George Wells (1866-1946). En 1939, él publicó un libro con el título "El Destino del Homo Sapiens" dónde escribió lo siguiente acerca de los judíos ortodoxos: "Toda la pregunta se dirige hacia la idea del Pueblo Escogido que este remanente adora y mantiene, y que es la 'misión' de este remanente de adorar y mantener". Es difícil no considerar esa idea como una conspiración contra el resto del mundo ... Casi todas las comunidades con las que los judíos ortodoxos han entrado en contacto, han desarrollado más pronto o más tarde y actuado sobre esa idea de conspiración. Una lectura cuidadosa de la Biblia no hace nada para corregirla; allí de hecho, usted tiene la conspiración clara y llana. No es simplemente la conspiración defensiva de un pueblo inofensivo y bueno, ansioso de mantener sus amadas, elegantes y viejas costumbres de lo que nosotros estamos tratando. Es una conspiración agresiva y vindicativa.

El filósofo judío Erich Fromm también admitió que los revolucionarios eran verdaderos criminales.

Continúa aquí.
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