Solzhenitsyn

“Los dirigentes bolcheviques que tomaron Rusia no eran rusos, ellos odiaban a los rusos y a los cristianos. Impulsados por el odio étnico torturaron y mataron a millones de rusos, sin pizca de remordimiento… El bolchevismo ha comprometido la mayor masacre humana de todos los tiempos. El hecho de que la mayor parte del mundo ignore o sea indiferente a este enorme crimen es prueba de que el dominio del mundo está en manos de sus autores“. Solzhenitsyn

Izquierda-Derecha

El espectro político Izquierda-Derecha es nuestra creación. En realidad, refleja cuidadosamente nuestra minuciosa polarización artificial de la sociedad, dividida en cuestiones menores que impiden que se perciba nuestro poder - (La Tecnocracia oculta del Poder)

jueves, 23 de julio de 2009

La verdadera historia del Club Bilderberger: Conversaciones entre las élites


por Daniel Estulin
traducción de Ignacio Tofiño y Marta-Ingrid Rebón
2005
del Sitio Web Scribd

Conversaciones de las reuniones de Bilderberg

Turnburry, Escocia, 14-17 de mayo de 1998
*
* Publicados por James P. Tucker Jr.

Viene de aquí.
Las siguientes conversaciones entre delegados de Bilderberg fueron registradas por fuentes presentes en las reuniones en Escocia (en 1998), en Toronto (Canadá, en 1996) y en Sintra (Portugal, en 1999) y publicadas por primera vez por James P. Tucker Jr. en un semanario independiente clausurado por orden judicial, la revista The Spotlight. Suponen una oportunidad única para entender cómo se negocia dentro del Grupo Bilderberg para alcanzar el consenso en el caso de decisiones delicadas.

Había muchas discusiones y optimismo entre los participantes de la reunión de Bilderberg sobre una reunión de las Naciones Unidas prevista para el mes de junio en Roma, en la que se debía preparar un borrador de tratado para el establecimiento de un Tribunal Penal Internacional permanente. A diferencia de la actual Corte Internacional, el TPI debe tener capacidad de ejecución y podría imponer sus decisiones en todo el mundo.
**

** Los textos entre [claudatores] son comentarios de Daniel Stulin.

DELEGADO EUROPEO: ¿Causarán problemas a Bilderberg los nacionalistas americanos con el tema del tratado de tribunal penal? preguntó uno.

DELEGADO AMERICANO: Creo que no [-respondió un americano que pudiera ser, aunque no se le ha identificado con seguridad, Casimir Yost, director del Instituto para el Estudio de la Diplomacia, de la Facultad de la Escuela Diplomática, en la Universidad de Georgetown en Washington. El americano advirtió que en 1994 una votación en el Senado estadounidense dio como resultado 55 votos a favor y 45 en contra del establecimiento del TPI bajo el auspicio de las Naciones Unidas. El Senado lo hizo, indicó, sabiendo perfectamente que el tribunal global, con jueces de la China (comunista) y de otras naciones gobernadas por bandidos, puede juzgar a los Estados Unidos y a ciudadanos concretos.]

DELEGADO AMERICANO: Hubo algunas objeciones por parte de la opinión pública americana, pero no mucha -dijo el americano- La mayor parte de la gente no sabe nada del tema y probablemente nunca se entere.

DELEGADO EUROPEO: A menos que el TPI los meta en la cárcel -respondió otro.

DELEGADO AMERICANO: SÍ, entonces seguro que se dan cuenta -dijo el americano. [La última frase fue irónica y desdeñosa.]

El Congreso da marcha atrás


[Los participantes en la reunión de Bilderberg declaraban abiertamente que las Naciones Unidas deben convertirse en un Gobierno Mundial con su propio ejército que controle el globo para hacer cumplir su voluntad. Las lumbreras de Bilderberg expresaron su indignación porque hacía un año el Congreso de los Estados Unidos no aprobó una partida de 18 mil millones de dólares para el Fondo Monetario Internacional y sacar así a los grandes bancos de sus apuros.]


DELEGADO EUROPEO: ¿Cómo pudieron dejar que su Congreso hiciera algo así? -preguntó un francés a un americano durante una pausa informal-. Antes nunca habían causado problemas.

DELEGADO AMERICANO: Nuestro Congreso tiene un problema llamado votantes -respondió.

DELEGADO EUROPEO: Eso pasa porque ahora tenemos una comunicación menos directa -dijo el francés.

DELEGADO EUROPEO: Los líderes de su Congreso ya no aceptan nuestras invitaciones para asistir a las reuniones de Bilderberg.

DELGADO AMERICANO: De nuevo, el problema son los votantes -explicó el americano-. Durante muchos años tuvimos una privacidad casi total. Ahora, los extremistas de derechas agitan a los votantes y los miembros del Congreso tienen que responder a demasiadas preguntas.
[Durante décadas, algunos líderes del Congreso como el antiguo portavoz de la cámara Tom Foley (demócrata por Washington), el antiguo presidente del Banco del Senado Lloyd Bentsen (demócrata por Texas) y otros han asistido a las reuniones de Bilderberg. Bentsen siguió como secretario del Tesoro del presidente Clinton, pero no estuvo entre los participantes de este año.Durante los últimos años, los únicos legisladores que han asistido han sido Sam Nunn (senador demócrata por Georgia) y un miembro del Congreso, pero sólo después de haber anunciado su retirada de la política].

DELEGADO EUROPEO: Necesitamos que vuelvan, como demuestra el problema del FMI -dijo el francés.
[Sobre la ampliación de la OTAN, los participantes de Bilderberg estaban impacientes].

«El camino más corto para conseguir una paz permanente es incluir a todo el mundo, incluso a Rusia, tan rápido como sea factible», [dijo un portavoz europeo cuyo comentario recibió la aprobación general.]

Se planteó la pregunta sobre los gastos


«¿Pregunta por los gastos? -respondió el portavoz- ¿Cuánto les costaron las dos guerras mundiales, Corea, Vietnam y la guerra del Golfo a los americanos? La paz es mucho más barata.»
«Asegurar la paz permanente en todo el mundo requiere un mecanismo de ejecución fuerte, lo que significa mantener intacta a una OTAN ampliada, pero bajo la dirección de las Naciones Unidas, para lo que hay un precedente al que nadie se opuso excepto los nacionalistas furibundos», dijo el portavoz.

[
El «precedente» del que se hablaba era la presencia de fuerzas de las Naciones Unidas en Bosnia, donde los soldados americanos recibieron el uniforme de la ONU y sirvieron bajo un mando extranjero que respondía directamente ante el Consejo de Seguridad, mientras que el presidente estadounidense y el Congreso no tenían ningún papel en absoluto.]

Sobre la disputa entre Grecia y Turquía sobre Chipre

King City, Toronto, Canadá, 30 de mayo-1 de junio de 1996 *
* Publicados por Daniel Estulin

[La élite globalizadora había planeado una guerra en los Balcanes que se convertiría en el «Vietnam de los 90», de manera que, si no podían causar tal guerra provocando a los serbios mediante el empleo de «escuadrillas de secuestro» de la OTAN para detener a sospechosos de crímenes de guerra y llevarlos ante el tribunal de La Haya, su plan consistía en utilizar Kosovo como polvorín para provocar un conflicto regional que en última instancia implicaría a la Federación yugoslava, Bosnia, Rusia, Grecia, Turquía, Albania, Macedonia, los poderes militares de la Europa Occidental, los Estados Unidos y, por extensión - como aliados de Turquía y Grecia - a Israel y Siria.]


DELEGADO EUROPEO 1: Los rusos preparan la entrega de misiles a los greco-chipriotas.

DELEGADO EUROPEO 2: Es una buena manera de crear un conflicto entre Turquía y Grecia [sobre Chipre] y desde allí ampliar las hostilidades [al área de los Balcanes].

DELEGADO AMERICANO: ¿Se puede conseguir que el general [nombre incomprensible, refiriéndose a un general ruso] adelante el envío hasta agosto de este año?

DELEGADO EUROPEO 1 [Riendo
]: ¡No es un buen verano para pasar unas vacaciones en las islas griegas!

DELEGADO AMERICANO: ¡Ya se puede ir olvidando de la ayuda de la fuerza aérea griega si está en Chipre; apenas podrán llevar combustible suficiente para llegar a la isla, harán un pase y se volverán tan contentos a sus bases en el continente!

DELEGADO EUROPEO 3: Pángalos [el ministro griego de Asuntos Exteriores, Theodoros Pángalos] lleva mucho tiempo echando pestes sobre esta gente [los turcos], me extrañaría que ellos [los turcos] no aprovecharan esta oportunidad para vengarse.
[Theodoros Pángalos, ministro de Asuntos Exteriores griego, asistió a la Conferencia de 1996 de Bilderberg en Toronto, Canadá, y parece que su política de insultar en público y ofender a los turcos comenzó realmente en serio a partir de aquella fecha. ¿Le dijeron en aquella Conferencia que el empeoramiento de las tensas relaciones entre las dos naciones mediante expresiones tan groseras sería una de sus principales responsabilidades en el futuro?]


Otra conversación sobre el contrato de misiles rusos y los israelíes


DELEGADO AMERICANO: Los rusos están a punto de firmar un contrato por valor de más de 300 millones de dólares para suministrar misiles S300 también a los sirios.

DELEGADO AMERICANO 2: Hay que tener cuidado con esto. Una vez instalados, negarán la superioridad aérea israelí en la región, igual que su instalación en Chipre hará con respecto a los turcos.

DELEGADO EUROPEO: Posuvalyuk [el viceprimer ministro ruso Víctor Posuvalyuk estaba a punto de realizar una visita de trabajo a Israel el 18 de mayo] se llevará una bronca de los israelíes.

DELEGADO AMERICANO 2: No es probable que los rusos se den por aludidos.
Sobre la admisión de Turquía en la Unión Europea

[Un DELEGADO CANADIENSE, que pudiera ser Conrad Black pero a quien no se ha identificado con seguridad]: Los turcos están muy cabreados con el rechazo [la última negativa de la CE a admitirlos].

DELEGADO AMERICANO: Los griegos podrían tener dispositivos de emergencia para llevar a cabo incursiones militares con F 16 desde las bases aéreas sirias [en el caso de que los turcos consiguieran anular las instalaciones de misiles S300 chipriotas en un primer ataque]

DELEGADO BRITÁNICO: Los políticos griegos son una clase notoriamente corrupta.

DELEGADO AMERICANO: Seguro que están dispuestos a aumentar la tensión bélica con Turquía para que la gente de su país no se fije en su desastrosa gestión de la economía y en su ineptitud general.
[Este refinamiento del conflicto sin duda satisface a los miembros de Bilderberg ya que no sólo enfrenta a un Estado cristiano ortodoxo y a un Estado técnicamente laico pero musulmán entre sí, sino que también implica por defecto a los
árabes y los israelíes en papeles secundarios opuestos.]

Cómo provocar al Ejército yugoslavo colocando a una pequeña fuerza de la OTAN con suministros inadecuados en la frontera entre Yugoslavia y Albania.

DELEGADO CANADIENSE: Jean [el primer ministro canadiense Jean Chretien] se había ofrecido a ayudar.

DELEGADO AMERICANO: Mitchell [el destacado miembro canadiense de la Comisión Trilateral, Mitchell Sharp] piensa que, si podemos conseguir que las Naciones Unidas soliciten ayuda, el gobierno canadiense no tendrá «más remedio» que aceptar.

DELEGADO AMERICANO 2: Tenemos que actuar con extrema cautela. Podría salimos el tiro por la culata.

DELEGADO CANADIENSE: Transmitiré el mensaje al primer ministro a través de nuestros canales habituales para que visite las tropas [1.200 militares destinados en Bosnia] y anuncie posteriormente la promesa de Canadá de mantenerlos allí después de que expire su actual mandato el 1 de julio.

Impuestos Globales


DELEGADO PORTUGUÉS: Vito es un buen chico.

REPRESENTANTE DE UNA COMUNIDAD INTERNACIONAL: Este tema [la propuesta de impuestos globales] fue discutido oficialmente el 13 de mayo en el Centro Interamericano [la 32 Asamblea General del Centro Interamericano de Administración Fiscal en Sao Paulo, Brasil, por Vito Tanzi, un especialista en temas fiscales y director del FMI].

DELEGADO AMERICANO: Creo que eso [en referencia a la propuesta de Tanzi de crear una Organización Fiscal Mundial en un plazo de 10 años con la capacidad, entre otras, de recaudar un «impuesto directo del 20 %» de cualquier transferencia financiera internacional] y la idea de Paul Martin pueden hacer avanzar este tema bastante bien [las recomendaciones públicas del ministro de Economía canadiense Paul Martin de que el FMI tenga más poder sobre las economías nacionales].

Guerra en Kosovo
Sintra, Portugal, 3-6 de junio de 1999
[Un DELEGADO EUROPEO, que se supone que es DOMINIQUE Moisi, director adjunto del IFRI (Institut Francais des Relations Internationales)]: Fue un error permitir que ocurriera la guerra en Kosovo. Devastamos la región que intentábamos salvar sólo para evitar tener bajas en nuestras filas. Dudo que se pueda restaurar la estabilidad en la región sin una considerable inversión quizá algo así como 50 mil millones de dólares. *
* Publicados por Daniel Estulin.

DELEGADO BRITÁNICO: Me pregunto si se mantendrá unida la alianza después del final de la guerra. Habrá poco entusiasmo popular sobre la cesión de recursos para solucionar los enormes problemas de la región.

Un DELEGADO AMERICANO, [que se supone que es CHARLES G. BOYD, director ejecutivo del Grupo de Estudio sobre Seguridad Nacional, EE.UU.]: Una guerra que conduce a la destrucción de la región cuando había sido diseñada para salvarla no puede considerarse un triunfo de la diplomacia. Hubiera sido mejor basarse en el acuerdo alcanzado el pasado septiembre entre los negociadores y Milosevic. Permitimos que la agenda la marcaran los grupos de presión locales, lo que dificultó el final de la guerra. Y establecimos un principio que el resto del mundo no acepta.

[Un DELEGADO DANÉS identificado fehacientemente como TOGER SEIDENFADEN, redactor jefe de Politiken]: Esto incluye el resentimiento de Rusia combinado con el sentimiento de que ahora Rusia tiene carta blanca para intervenir en Chechenia) y la posibilidad de que el próximo régimen en Serbia sea incluso peor que el que había.

[Un DELEGADO EUROPEO, que se supone que es DOMINIQUE Moisi, director adjunto del IFRI]: En 1995 se había prometido a la población americana que sus tropas sólo se quedarían en Bosnia durante un año (y siguen allí cinco años más tarde. Fácilmente podrían pasarse un cuarto de siglo en Kosovo).
DELEGADO BRITÁNICO: Kosovo es ahora una tierra baldía, un desastre humanitario comparable con Camboya; la región que la rodea se ha visto profundamente desestabilizada y Serbia corre el peligro de explotar.

[Un DELEGADO EUROPEO, que se supone que es DOMINIQUE Moísi, director adjunto del IFRI]: No podemos resolver el problema de los Balcanes sin la ayuda de Serbia, que proyecta su sombra sobre toda la región igual que Alemania proyecta su sombra sobre Europa.

DELEGADO BRITÁNICO: Los problemas con la pacificación serán enormes. La guerra no ha terminado ni mucho menos en las mentes de los participantes. El desarme del KLA será casi imposible.

El impacto social y político sobre los mercados emergentes de los recientes acontecimientos económicos


[Un tema que salió pronto en las discusiones era el destino de la globalización como ideología. El problema de Rusia despertó muchos comentarios. Había un acuerdo general sobre la razón por la que los países tienen dificultades para incorporarse a la
economía de mercado. No tiene que ver con motivos ideológicos - la ideología antimercado está desapareciendo del mundo y casi ya no existe en América Latina - sino con la falta de capacidad, en particular a la hora de crear un sistema financiero y legal que funcione. Entre los delegados había quienes defendían la idea de que Occidente tenía derecho a exigir estándares más rigurosos.]

[Un DELEGADO SUECO que pudiera ser PERCY BARNEVIK]: La confianza es la clave. En la mayoría de países hay mucho capital privado disponible. Pero nadie invertirá su capital a no ser que confíe en el marco institucional de los países en los que se invierte.

DELEGADO FRANCÉS: Occidente es responsable en gran medida de la situación de Rusia. Animó a Rusia a incorporarse a un sistema de libre mercado que a la Europa Occidental le había costado cuarenta años establecer. Quizá deberíamos reconocer que no necesitamos un mundo perfecto para hacer negocios.

DELEGADO SUECO [que pudiera ser PERCY BARNEVIK]: Se ha malgastado la mayor parte del dinero enviado a Rusia. El estado de la industria del carbón, por ejemplo, no es principalmente un problema social, sino un problema de crimen organizado.
[Un DELEGADO SUECO que pudiera ser PERCY BARNEVIK]: Se ha malgastado la mayor parte del dinero enviado a Rusia. El estado de la industria del carbón, por ejemplo, no es principalmente un problema social, sino un problema de crimen organizado.

DELEGADO AMERICANO: ¿Se podría llegar a un punto en el que Occidente decidiría dejar de prestar dinero a Rusia?

DELEGADO FRANCÉS: Sí, Occidente dijo basta en agosto de 1998; pero Occidente sigue teniendo interés en vincular a Rusia al sistema financiero internacional.

[Un DELEGADO FINLANDÉS identificado claramente como MATTI VANHALA, presidente del Consejo del Banco de Finlandia]: Durante años ha sido una práctica común en la comunidad académica tener en cuenta factores sociales y políticos.

[Un DELEGADO SUECO, que pudiera ser Tom C. Hedelius, presidente del Svenska Handelsbanken]: En mi profesión, el estado del sistema legal simplemente formaba parte del riesgo de crédito.

La política exterior rusa


[La reunión se celebró cuando las relaciones entre Rusia y Occidente eran muy tensas debido al conflicto en Kosovo. Todo el mundo estaba de acuerdo en que ocuparse de Rusia planteaba enormes problemas. Su política exterior es errática, reflejo de sus dificultades a la hora de adaptarse a la pérdida de su estatus como superpotencia; ciertamente, ya no existe una política exterior rusa, sólo las políticas de grupos políticos rivales y de bloques regionales.

Un grupo de participantes expresó un cierto optimismo, indicando que algunas reformas funcionan y que las relaciones con la Unión Europea son mejores que con los Estados Unidos. Pero nadie creía que «el problema ruso» fuera a resolverse en un futuro inmediato.]

lunes, 20 de julio de 2009

Gobierno mundial a través del engaño del calentamiento global provocado por el ser humano

Vicepresidente del Rothschild Bank:
"Los gobiernos deben prepararse a permitir alguna subordinación de los intereses nacionales a favor de esta iniciativa mundial..."

Old-Thinker News | 13 de julio del 2009

Por Daniel Taylor

¿Y si un pequeño grupo de líderes mundiales concluyera que el principal riesgo para el medio ambiente terrestre procede de las acciones de los paises ricos?... Así, para salvar el planeta, el grupo decide: ¿No es la única esperanza del planeta que las civilizaciones industrializadas colapsen? ¿No es nuestra responsabilidad impedirlo? Este grupo de líderes mundiales forman una sociedad secreta cuyo objetivo es causar un colapso económico." - Maurice Strong, entrevistado en mayo de 1990 por West Magazine donde describía una "novela" que a él le gustaría escribir

Estos comentarios de Maurice Strong, primer director del Programa sobre medio ambiente de la ONU, son escalofriantres y reveladoras en el contexto de los últimos acontecimientos.

Las fuentes de Daniel Estulin en el Bilderberg 2006 le dijeron que "...lo que los Bilderberg van a hacer el próximo año, año y medio es llevar al mercado a sus niveles de 1998, 1999, van a hacer que todos los ingenuos inviertan todo su dinero, y luego dejarán que se hunda la economía..." Ciertamente, este escenario se cumplió.

El gobierno global se presenta como solución a las catástrofes económicas y medioambientales (estas últimas son supuestas) a las que nos enfrentamos. No tenemos pruebas de que las élites hayan causado las actuales crisis económicas, aunque las evidencias así lo sugieren, pero lo que es cierto es que están siendo utilizadas como catalizador para lanzar un conjunto de iniciativas globales. En marzo del 2007, Old-Thinker News informó del deseo de las fundaciones e intereses de los globalistas de construir un gobierno global para combatir el calentamiento global. Desde entonces, hay intereses que propugnan la teoría de que el calentamiento global ha sido creado por el ser humano y por tanto se imponen soluciones radicales.

En el año 2006 Richard Haass, presidente del Council on Foreign Relations, declaró en un artículo "La soberanía de los estados debe alterarse en la era global," que debía crearse un sistema de gobierno mundial y la soberanía nacional debía eliminarse para combatir el calentamiento global. "Además, los estados deben prepararse para ceder alguna soberanía a organismos mundiales para que pueda funcionar el sistema internacional," escribe Haass. "La globalización implica pues que la soberanía no solo se debilita realmente, sino que debe debilitarse aún más. Los estados deberían de ser inteligentes y debilitar su soberanía para protegerse ellos mismos..." La inestabilidad económica y el terrorismo también son citados por Haass como razones de una soberanía nacional debilitada.

Al Gore, que se ha posicionado como figura principal del movimiento sobre el calentamiento global, recientemente comentó que la ley sobre el clima Waxman-Markey que aumentará dramáticamente los costes de los consumidores y los tributos - es un paso positivo hacia delante para el "gobierno global."

Simon Linnett, vicepresidente ejecutivo del Rothschild Bank, ha pedido la creación de un "nuevo organismo internacional" que regularía y pondría un tributo a la emisión del CO2. Linnett escribe para el Telegraph, haciéndose eco de los comentarios de Richard Haass,

"Una implicación clave al crear un sistema global de comercio es la pérdida de soberanía nacional que ello implica. Los gobiernos deben prepararse para permitir algún tipo de subordinación de los intereses nacionales a esta iniciativa mundial, en materia de emisiones. Esto no significa un nuevo sistema de gobierno por encima de las naciones individuales.

Las naciones europeas ya hacen esto, en ciertos asuntos, cediéndole soberanía a la Unión Europea. Y con el tiempo, la misma UE deberá someterse a un organismo mayor - uno que incluya a las economías de India y China."

Obama ha admitido, que los sistemas de comercio y los tributos al CO2 se transmitirán a los consumidores. Linnet amenaza con que, "cuando el consumidor reciba una factura eléctrica, sabrá que el coste de encender el gas o la luz se debe al medioambiente."

...

A principios del año 2009, Exxon Mobil anunció su apoyo a las tasas al carbón. Según informa el Calgary Herald, "Exxonmobil corp., el mayor refinador de crudo mundial, apoya tributar por el CO2 como el sistema más eficiente de disminuir las emisiones de gas de efecto invernadero, según su ejecutivo jefe." El anuncio lo dio Rex Tillerson, ejecutivo jefe de Exxon Mobil, en el Woodrow Wilson International Center para eruditos en Washington, que ha servido como plataforma de discusión de varias iniciativas globalistas durante muchos años.

Un artículo de mayo del 2008 en el International Herald Tribune dibujaba una imagen entusiasta de la familia Rockefeller - que construyeron el imperio de la Standard Oil, que posteriormente se convirtió en la Exxon - en su busca "para presionar por el cambio en Exxon". Según se informó, "David Rockefeller, presidente retirado del Chase Manhattan Bank y patriarca de la familia emitió una declaración que decía, "Apoyo los esfuerzos de mi familia para concentrar el foco de la Exxon Mobil en la crisis medioambiental que afrontamos."

...El comentarista político Pat Buchanan recientemente declaró en MSNBC,

"...más y más científicos están diciendo que el calentamiento global creado por el ser humano es un fraude y un chanchullo pensado para transferir la riqueza y el poder del sector privado al sector gubernamental y del gobierno de los EEUU a un gobierno mundial."

viernes, 17 de julio de 2009

El engaño del síndrome tóxico: 28 años y 700 muertos después

Hace 28 años que se produjo la epidemia llamada entonces del “síndrome tóxico” y luego rebautizada en medios como “de la colza”. A nivel europeo,
El primer gran montaje sobre salud pública
El montaje del síndrome tóxico. Una epidemia cuyo transmisor no fue el aceite, sino los tomates, y cuyo elemento tóxico fueron los Organofosforados creados por una poderosa marca alemana (la Bayer). 700 muertos y 30.000 afectados.


Según denuncia el video documental “Poisoned Lives” (Yorkshire TV, 1991) de la periodista alemana Gudrun Greunke, médicos que averiguaron la causa y realmente curaron a sus pacientes fueron acallados, impidiendo así que otros afectados recibieran el tratamiento que les salvaría. Una decisión en un tiempo en que el gobierno no podía confesar errores ni dar señales de flaqueza - dos meses antes había acontecido el intento de golpe de Tejero (23 de febrero de 1981)-. Ese documental, “Poisoned Lives“, lo compró TVE en los noventa… para no emitirlo.

Permítanme unas citas:
Presidente y Vicepresidenta de Fuentox, Asociación de afectados por el síndrome tóxico de Fuenlabrada (de aqui):
Pilar Pans, Vicepresidenta:
Precisamente a raíz del síndrome tóxico salen nuevas leyes para el control de lo que comemos. Sin embargo, nadie ha probado experimentalmente que las anilinas ni cualquier otra sustancia de los aceites adulterados producen nada parecido al síndrome tóxico.
Mira, yo entonces era trabajadora del hospital militar del aire. En el hospital se consumía el aceite de colza y sin embargo no había ningún afectado. Segundo, en mi casa enfermamos sólo la mitad de la familia y el primero fue mi hijo de diez años, que resulta que era diabético. Por esta razón tenía prohibido cualquier aceite que no fuera de maíz. No tomó jamás el aceite adulterado que lo compramos como si fuera de oliva. Cuando a mi hijo le toman declaración, el juez le advierte que tiene que decir que ha tomado el aceite adulterado porque si no perderá el derecho de cobrar las indemnizaciones. Yo como madre puse el grito en el cielo, era una coacción. Tercero, decían que al ser aceite barato sólo estaba afectada gente obrera humilde pero a finales de 1980 ya había enfermado una abogada que afirmaba haber consumido sólo las mejores marcas de aceite. La autopsia de 1982 confirmó el diagnóstico. También en 1981 tuvieron que ser hospitalizados varios militares de la base de Zaragoza por síndrome tóxico bajo un secreto absoluto después de unas maniobras. La administración nunca lo ha querido admitir.
Manuel Henares, Presidente:
Cuando acudimos a los juicios de la Casa de Campo, aquello fue una guerra campal. Los abogados se limitaron a decir a los afectados: cuando entréis en la sala a declarar tenéis que decir todos que es el aceite porque sino no cobraréis las indemnizaciones y sabéis lo que os estáis jugando. Los enfrentaron a los que decíamos que no era el aceite. Todo eso te hace sospechar que ya se ocupó muy bien el partido socialista de dividirnos a los afectados. Yo le pedí entonces permiso al juez para explicar lo que yo pienso del síndrome tóxico, pero me calló la boca diciendo que lo único que tenía que hacer era remitirme a las preguntas de unos abogados que sólo querían saber dónde compré el aceite ¡Pero si mi aceite era apto para el consumo humano! Todavía hoy tenemos prueba documental y material para poder demostrarlo. La sentencia fue vergonzosa. Aún no habiéndose encontrado ninguna prueba definitiva culpan al aceite.

domingo, 12 de julio de 2009

Resistir a la mentira

Resistir a la mentira por Thierry Meyssan*

En ocasión del 7º aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001, les ofrecemos la traducción al español de un texto de Thierry Meyssan anteriormente publicado en italiano y ruso en el volumen colectivo intitulado Cero, por qué la versión oficial del 11 de septiembre es mentira. El autor explica cómo escribió su libro La Gran Impostura y lo que sucedió después. Escrito hace más de un año, el texto exige, claro está una actualización ahora que los medios rusos de comunicación están haciéndose eco del tema. Resulta evidente que la censura impuesta en los medios occidentales (que desacreditan y acallan las voces de los disidentes, como se ha podido comprobar con el humorista francés Jean-Marie Bigard) no podrá mantenerse durante mucho tiempo más.

A la izquierda en este fotomontaje aparece el intelectual francés Thierry Meyssan, al centro las torres gemelas el 11/S, a la derecha el ex presidente estadounidense George Bush a finales de su mandato y el candidato republicano a la presidencia John McCain.

Intelectuales, investigadores, periodistas de buena fe, denuncian desde hace tiempo las mentiras oficiales del 11/S, que han servido de pretexto para la política imperial mundial, que las elites estadounidenses utilizan en su ideología por acaparar los recursos naturales por la fuerza, constituyendo hoy la principal amenaza para la Paz Mundial.

Al abrir la polémica sobre los atentados del 11 de septiembre, no tenía yo conciencia de proyectarme hacia a lo que pronto empezaría a conocerse como «una guerra global sin fin». Creí que simplemente estaba haciendo mi trabajo como periodista cuando señalé las incoherencias de la versión gubernamental. En los días subsiguientes, publiqué en Internet una serie de artículos en los que reconstruía la cronología de los hechos, minuto a minuto, y señalaba el increíble papel del NORAD (el comando de la protección militar aérea de EEUU y Canadá). Indiqué inmediatamente que los autores de los atentados tenían cómplices en la Casa Blanca y en el Estado Mayor Conjunto; que los individuos a los que se acusaba de haber secuestrado los aviones no aparecían en las listas de embarque; que la acumulación de indicios que estos habían dejado tras de sí no resultaba creíble; que había explosivos en las Torres Gemelas, que Osama Ben Laden resultaba una cómoda coartada para justificar un ataque contra Afganistán decidido con anterioridad; y, por supuesto, que todo aquello serviría para alimentar el «choque de civilizaciones» y justificar toda una cadena de guerras.

Al igual que muchos más, había comprendido yo que aquel día el mundo había sufrido un cambio. A pesar de ello, seguí actuando y escribiendo como antes. No fue hasta más tarde, al afrontar las dificultades que iban surgiendo, que encontré nuevos medios para defender nuestra libertad. Me aventuré a identificar a los grupos capaces de montar una operación de aquella envergadura. Como había estudiado anteriormente las redes stay-behind de la OTAN (comúnmente conocidas como Gladio), me llamó la atención cierto número de similitudes en el modus operandi. Encontré en mis archivos la copia de un boletín interno de los comandos que tienen su base en Fort Braga, conocidos bajo la denominación de Fuerzas Especiales Clandestinas (Special Forces Underground). Se anunciaba allí, con 8 meses de antelación, el atentado contra el Pentágono. Bajo la presidencia de Bill Clinton, aquel grupo –que se compone de soldados de élite implicados en las principales acciones secretas de Estados Unidos en el extranjero– había sido acusado de participar en una conspiración. En aquel entonces, no había tenido yo por desgracia la posibilidad de investigar más sobre el tema. Me di entonces a la tarea de reconstruir detalladamente los diferentes atentados para entender mejor el mecanismo. Al tratar de establecer la cronología exacta del atentado contra el Pentágono, releí con perplejidad varios despachos de la Agencia France Presse:

AFP | 11 de septiembre de 2001 | 13h46 GMT |
URGENTE Evacuado el Pentágono después de la catástrofe del World Trade Center
WASHINGTON – El Pentágono fue evacuado el martes después de un atentado terrorista que tuvo como objetivo el World Trade Center en Nueva York, indicaron responsables americanos.


AFP | 11 de septiembre de 2001 | 13h54 GMT |
URGENTE Dos explosiones en el Pentágono (testigo)
WASHINGTON – Dos explosiones sacudieron el Pentágono en la mañana del martes y está saliendo humo de una pared del edificio, se supo mediante un testigo, Lisa Burgués, periodista del Stars and Stripes.


AFP | 11 de septiembre de 2001 | 14h51 GMT |
URGENTE Un avión se dirige hacia el Pentágono
WASHINGTON – Un avión se dirigía en la mañana del martes hacia el Pentágono en las proximidades de Washington, indicó un responsable del FBI a la AFP.


AFP | 11 de septiembre de 2001 | 16h07 GMT |
Un avión se estrella contra el Pentágono (testigo)
WASHINGTON – Un avión de pasajeros se estrelló el martes contra el Pentágono golpeando violentamente el edificio situado cerca de Washington al nivel del primer piso, reportó un testigo, el capitán Lincoln Liebner. «Vi ese enorme avión de American Airlines llegar rápidamente y a baja altitud», declaró este testigo. «Lo primero que pensé es que nunca había visto uno tan bajo», agregó. «Me di cuenta que lo que estaba sucediendo justo antes de que chocara» con el edificio, acotó el capitán precisando que había oído gritos de personas en el lugar del drama. El Pentágono está en Virginia, a cerca de un kilómetro del segundo aeropuerto de Washington, Reagan National Airport.


Según la versión gubernamental, un avión de pasajeros se estrelló contra el Pentágono a las 9h38 (13h38 GMT). Pero, según los despachos de la AFP, hubo dos explosiones en el edificio antes de que el avión se estrellara. Entonces, no hubo uno sino varios atentados contra el Pentágono. Me puse entonces a comparar todas las fotos disponibles de la escena del crimen para ver si había o no huellas de diferentes explosiones. Sin embargo, una pregunta volvía a mi mente una y otra vez: ¿Cómo había sido posible que el redactor de la AFP titulara uno de sus despachos «Un avión se dirige hacia el Pentágono»? Es posible, en efecto, observar que un avión se dirige hacia Washington, pero ¿cómo saber si su blanco allí va a ser el Pentágono, el Capitolio o la Casa Blanca? Decididamente, aquello no estaba claro. Mostré las fotos que había recolectado a algunos amigos competentes: un ex piloto de intercepción, un bombero, un especialista en explosivos. El piloto no entendía por qué los terroristas se tomaron el trabajo de hacer una complicada maniobra para estrellar el avión contra la fachada en vez de lanzarlo simplemente sobre el techo [del edificio]. El bombero y el especialista en explosiones se sorprendieron ante el incendio, que no se parecía en nada a los que se producen en los accidentes de aviación. Observé entonces lo que todo el mundo debió notar desde el primer momento: no había en la fachada ningún orificio de entrada del avión en el edificio, ni ningún fragmento del avión en el exterior. Simplemente porque no hubo ningún avión. Acababa yo de encontrar «el huevo de Colón» y América no me daría las gracias por ello. Retomando también las fotos, mi hijo mayor, Raphaël, puso en evidencia la irracionalidad de la versión gubernamental mediante un juego de los 7 errores que recorrió en pocas horas la web mundial. En momento en que mis artículos existían solamente en francés, las notas explicativas que acompañaban aquellas fotos fueron rápidamente traducidas a los principales idiomas mientras que el carácter lúdico de la presentación de las imágenes garantizaba su popularidad. La gigantesca máquina propagandística que la alianza atlántica había puesto en marcha para imponer la versión gubernamental había despertado el interés del público por todo lo relacionado con los atentados. Empujado por aquella ola, el «juego de los 7 errores» atrajo a una decena de millones de internautas en dos semanas. Era la primera vez que una operación de desinformación de envergadura planetaria resultaba desenmascarada en tiempo real a los ojos del mundo. Se producía así lo que los comunicadores del Pentágono, sorprendidos ante aquel brusco cambio de la situación, llamaron «el rumor». Al resumir mi investigación mediante algunas pocas fotos y exhortar a los internautas a juzgar por sí mismos, Raphaël lograba captar la atención del público como ya lo había hecho en otras ocasiones con el mismo éxito. Pero –como contrapartida de aquella simplificación– reducía el asunto a un simple problema de comunicación gubernamental mentirosa mientras que ignoraba su dimensión política. En aquel momento, recibí el apoyo masivo de mis colegas. En los foros profesionales hubo debates en los que se comparó el atentado del Pentágono con los muertos de Timisoara (en 1989, la prensa se dejó embaucar por los opositores de Ceaucescu que expusieron cuerpos que habían sido objeto de autopsias como si se tratara de cadáveres de personas torturadas). Proseguí entonces mi investigación. Exploré tanto los secretos de la nueva política energética de Dick Cheney, que conducía inevitablemente a las tropas del imperio a apoderarse de las reservas de hidrocarburos del «Gran Medio Oriente», como la extraña trayectoria de Osama Ben Laden, desde la Liga Anticomunista Mundial hasta el emirato de los talibanes. En Norteamérica, el principal semanario hispano de información general, Proceso, retomó integralmente en octubre un largo dossier que yo había dedicado a los vínculos financieros que unen a las familias Bush y Ben Laden. Se revelaba así de pronto que los dos hombres que encarnaban respectivamente «el mundo libre» y «el terrorismo» se conocían entre sí y que compartían incluso intereses comunes en momentos en que misteriosos individuos bien informados habían obtenido ganancias fabulosas especulando por adelantado sobre la base de los atentados. Fueron esas informaciones las que acabaron por convencer a algunos líderes estadounidenses de que los conspiradores no estaban en alguna cueva de Afganistán sino en la Casa Blanca. La representante por el Estado de Georgia, Cynthia McKinney, interrogó a la administración Bush ante el Congreso. Su voz fue ahogada por las vociferaciones patrióticas, pero la duda acababa de hacer entrada en el Capitolio.

En definitiva, reuní mis diferentes artículos y los publiqué en forma de libro en marzo de 2002. Esa nueva presentación, en forma sintética y coherente, de datos que ya había ido publicando durante 6 meses transformó bruscamente la naturaleza del debate. Salíamos de las discusiones sobre los detalles de los hechos para abarcar de nuevo su significado político. De poner en duda los comunicados gubernamentales pasábamos a señalar con el dedo a los criminales, sobre todo porque lo más importante del libro era un análisis de la transformación futura de Estados Unidos en un Estado militar-policíaco y una descripción de su nueva tendencia expansionista. Perplejos, mis colegas franceses guardaban silencio mientras que la prensa internacional, desde el diario húngaro Népszabadság hasta el chileno La Tercera, publicaban crónicas sobre L’Effroyable imposture. [Publicado en español bajo el título La Gran Impostura, NdlT.]. A pesar de la ausencia de la menor publicidad, el libro, del que se imprimieron 10 000 ejemplares, se agotó en 5 días. Perplejo, un animador de televisión atípico, Thierry Ardisson, me invitó a su programa. El libro se reeditó entonces urgentemente y rápidamente se vendieron 180 000 ejemplares en Francia. Para la alianza atlántica, me convertí así en el hombre al que había que desacreditar urgentemente. Para mis colegas, que me habían dado ánimos hasta aquel momento, pasé de pronto de la categoría del simpático reportero Tintín a la de peligroso competidor y abominable hereje. Comenzó entonces un diluvio de imprecaciones. Con sólo raras excepciones, todos los medios respetables me lincharon al unísono. El más virulento fue el diario de izquierda Libération, que me estigmatizó en 25 artículos sucesivos. Sin la menor vergüenza, el diario Le Monde publicó un editorial en el que deploró mi independencia de pensamiento libre de las presiones económicas de la profesión. Dominique Baudis, presidente del Consejo Superior Audiovisual, mencionado en mi libro por su papel en el seno del Carlyle Group, hizo que sus subordinados se comunicaran por teléfono con los grandes medios audiovisuales para que me negaran el acceso a sus programas. El aspecto surrealista que tomaba la polémica resultaba aún más evidente en la medida en que Francia se encontraba en medio de la campaña con vista a las elecciones presidenciales. Todos los candidatos evitaban por tanto cuidadosamente hablar del 11 de septiembre para no provocar divergencias entre sus propios partidarios. La ciudadanía, desilusionada al ver que sus líderes no se pronunciaban y convencida de que los medios de difusión no aceptarían nunca reconocer que se dejaron embaucar por los voceros de la administración Bush, se volvía espontáneamente hacia mis análisis. Fue entonces cuando el Centro Zayed, el poderoso instituto de estudios políticos que los Emiratos Árabes crearon para la Liga Árabe, me invitó a hablar en Abu Dhabi. Acudieron tantos diplomáticos que la mayoría no pudo entrar en la sala y asistió a la conferencia desde los jardines. Después de la conferencia uno de los más célebres periodistas árabes, Faisal Al-Kassim, me hizo una entrevista de una hora para Al-Jazira. Durante estas intervenciones presenté nuevos elementos y aporté la prueba de que el atentado contra el Pentágono se perpetró con un misil de las fuerzas armadas de Estados Unidos. Lo más importante es que exhorté a los Estados miembros de la Liga Árabe a pedir la creación de una comisión investigadora internacional por la Asamblea General de la ONU. La polémica política avanzaba así un paso más y se instalaba en lo adelante en el campo de las relaciones internacionales.

El Departamento de Estado tardó más en reaccionar, aunque había enviado una delegación de 7 diplomáticos a escucharme. El Centro Zayed publicó en árabe una versión de La Gran Impostura y el soberano envió los 5 000 ejemplares a las principales personalidades políticas e intelectuales del mundo árabe. Los Estados árabes se negaban a cargar con la responsabilidad colectiva de los atentados. La Liga Árabe y el Consejo de Cooperación del Golfo estaban al rojo vivo. Desacreditar al Centro Zayed se hacía urgente para Washington. Se desató una campaña de difamación para acabar con los contactos de ese prestigioso instituto con el extranjero. En definitiva, los Emiratos Árabes Unidos decidieron cerrarlo aunque fuera al precio de crear una nueva estructura antes que desgastarse en una polémica inútil. La Gran Impostura se tradujo a 25 idiomas y alcanzó el primer lugar en las ventas en todos los países de la cuenca del Mediterráneo, exceptuando a Israel. Como utilicé los primeros fondos que cobré en el financiamiento de la actividad editorial de la Red Voltaire en el Tercer Mundo, los atlantistas se movilizaron para provocar la quiebra de mi editor, de manera que nunca pude cobrar los derechos de autor, que debían ser considerables. Washington ejercía presiones de todo tipo sobre Francia para que me hicieran callar. Una organización sionista llamó a Hollywood para boicotear el Festival de Cannes, maniobra que Woody Allen logró hacer fracasar. El Departamento de Estado amenazó a los medios de prensa que insistiesen en mencionar el debate con anularles cualquier acreditación. La cacería de brujas se hacia general. Simultáneamente, algunas voces libres se hacían oír en Europa. Sobre todo la del ex ministro alemán Andreas von Bulow y la del ex jefe del Estado Mayor ruso, el general Leonid Ivashov. La opinión pública y las cancillerías tenían opiniones diversas. Después de realizar verificaciones, los principales servicios de inteligencia militar estaban convencidos de la superchería de la administración Bush. De manera que se puede decir que la más gigantesca operación de propaganda de la Historia había fracasado en menos de un año.

En Estados Unidos el movimiento a favor de la verdad se desarrolló con evidente retraso en relación con el resto del mundo. Los estadounidenses necesitaban un largo período de duelo antes de recuperar su espíritu crítico. Durante los 5 años transcurridos desde el 11 de septiembre de 2001 recibí varios miles de amenazas de muerte por correo postal y por correo electrónico y tuve que afrontar grandes peligros. En todos mis viajes, algunos Estados y a veces personas privadas pusieron a mi disposición escoltas armados y autos blindados, sin que yo lo pidiera. Supe que se podía viajar con identidades falsas y pasar las aduanas sin ser controlado. Nunca supe con certeza quién me protegía de esa forma. Tuve la oportunidad de reunirme con numerosos jefes de Estado Mayor, jefes de gobierno y jefes de Estado para presentarles mi investigación sobre el 11 de septiembre y para comunicarles informaciones que no se podían publicar. Sus puertas se abrieron ante mí con extraña facilidad. En función de lo que entendí, albergo la sensación de tener una deuda personal con Jacques Chirac, con quien nunca me reuní pero cuya alta figura evocaron siempre ante mí aquellos que me recibían y quienes garantizaban mi seguridad. Durante esos encuentros a alto nivel, observé la evolución de las relaciones internacionales.

El 11 de septiembre se puede analizar como un crimen en masa o como una operación militar, pero quedará en la Historia como una puesta en escena que precipitó al mundo hacia una serie de imágenes y un discurso irracionales. Los hombres que lo propiciaron quisieron provocar un cambio ideológico en Estados Unidos y lo lograron. Ese país pasó de una concepción mesiánica de su propio papel en el mundo a un milenarismo. Hasta entonces se veía a sí mismo como un modelo de virtud y de eficacia. Esperaba regenerar a la vieja Europa y vencer al comunismo ateo. Ahora se presenta como un Estado que está por encima de los demás y con la misión de administrar el mundo él solo. Si los símbolos del poderío financiero y militar estadounidense –el World Trade Center y la sede del Departamento de Defensa– se han visto crucificados, ha sido en aras de propiciar la transfiguración de la bandera de las barras y las estrellas. Desde aquel entonces, Estados Unidos no tiene ya ni adversarios, ni socios, ni aliados. Sólo tiene enemigos y súbditos. La retórica oficial se hunde en el maniqueísmo: «El que no está con nosotros está contra nosotros». El mundo se convierte en un campo de batalla escatológico donde Estados Unidos e Israel encarnan el Bien, mientras que el mundo musulmán encarna el Eje del Mal. Este brusco cambio ideológico entroniza el triunfo de la doctrina Wolfowitz sobre la doctrina Brzezinski. A fines de los años 70, Carter y Brzezinski decidieron vencer al Pacto de Varsovia sin confrontación militar directa sino azuzando contra él al mundo musulmán (primero en Afganistán, luego en Yugoslavia y en Asia Central) y reservar las capacidades militares estadounidenses para garantizar la seguridad del aprovisionamiento en hidrocarburos (creación del Central Command). Pero, sobre la marcha de la «Tormenta del Desierto», Paul Wolfowitz aconsejó aprovecharse del derrumbe de la URSS para abandonar el sistema de seguridad colectiva de la ONU y proclamar la supremacía exclusiva de Estados Unidos e Israel. Para ello era conveniente acrecentar al máximo la asimetría de las capacidades militares mediante el desarrollo del arsenal israelí-estadounidense y disuadiendo a todas las demás potencias de presentarse como rivales. Esto implicaba sobre todo privar a la Unión Europea de toda veleidad política ahogándola en una ampliación forzosa e indefinida. Esas dos doctrinas estratégicas han gozado del apoyo de diferentes grupos de influencia económica. Los que sueñan con el crecimiento continuo y la apertura de los mercados cuentan con la estrategia de Brzezinski para garantizar un retroceso de los regímenes socialistas y un aprovisionamiento permanente en materia de energía tanto para sí mismos como para sus clientes. Por el contrario, los que sueñan con maximizar las ventas de armas y las ganancias especulativas cuentan con la estrategia de Wolfowitz para crear disparidades y tensiones, sin temer a las desigualdades, crisis y guerras que se presentan como oportunidades para los negocios. Sin embargo, el espectro del pico petrolero –o sea, el comienzo del agotamiento del petróleo explotable– ha convencido a una sociedad maltusiana de que la paz era imposible a mediano plazo y de que el futuro pertenece a los depredadores.

El mundo actual está obligado a hacer frente a dos Estados expansionistas: Estados Unidos e Israel. Ambos se mueven en función de una lógica que los devora desde dentro: concentran sus capacidades en el fortalecimiento de su poderío militar en detrimento del desarrollo interno. Han consagrado casi toda su actividad a la economía de guerra, en forma tal que para ellos es la paz lo que resultaría funesto. Están obligados a huir hacia delante o a caer en la quiebra. Sin embargo, el apetito de ambos no amenaza a todo el mundo de la misma manera ni al mismo tiempo.

Los europeos se han comportado como avestruces. Han rechazado la verdad sobre el 11 de septiembre porque creían poder seguir siendo aliados de Estados Unidos cuando no eran más que una presa de este último. Admitieron sin pestañear el ataque contra Afganistán por parte de los anglosajones, la creación de un largo corredor que debe permitir a estos últimos drenar los hidrocarburos del Mar Caspio, y la creación de vastas plantaciones de amapola que les permiten apoderarse de los mercados europeos del opio y la heroína. Algunos europeos, lidereados por Francia, creyeron que podrían oponerse a la invasión de Irak. Pero no pudieron hacer otra cosa que decir lo que indicaba el derecho y fueron castigados por su atrevimiento al ser obligados a pagar esta guerra, mediante la dolarización forzosa de las reservas monetarias del Banco Central Europeo. Retrocediendo un poco más, los mismos europeos tratan ahora de desempeñar el papel de mediadores con Irán, como si sus esfuerzos diplomáticos pudiesen modificar la voluntad del Imperio. Lejos de esas lastimosas dilaciones, el mundo musulmán y los Estados latinoamericanos han dado prueba de lucidez. Comprendieron rápidamente que, luego de haberse sido considerados como variables de ajuste durante la guerra fría y más tarde como peones en el «gran tablero» de Zbignew Brzezinski, no les aguardaba otra cosa que el exterminio. Habían cometido el delito de vivir en el sitio equivocado. Los musulmanes estorbaban en la explotación de los hidrocarburos; los latinoamericanos utilizaban sus tierras para alimentarse en vez de cultivar los biocombustibles indispensables para los 4x4 de los yanquis. Así que no es por casualidad que el jeque Zayed de los Emiratos Árabes Unidos, y más tarde Sadam Husein en Irak, y después Bachar el-Assad en Siria fueron los primeros jefes de Estados en romper explícitamente la mentira. Y, siguiendo la misma lógica, hoy son los principales líderes del Movimiento de Países No Alineados, el venezolano Hugo Chávez y el iraní Mahmud Ahmadinejad, quienes más se expresan sobre el tema. Los dirigentes rusos, por su parte, se han dividido en un función de una tendencia que ya existía desde antes. Los que estaban preocupados por un rápido enriquecimiento no querían comprometer sus negocios internacionales buscándose la enemistad de Estados Unidos. Por el contrario, los que soñaban con recuperar el estatus de superpotencia aconsejaban debilitar a Estados Unidos mediante la revelación de sus mentiras. Pragmático, Vladimir Putin no escogió ninguno de los dos bandos sino que actuó de forma que Rusia sacara el mayor partido de la situación. Se indignó medianamente por la guerra en Afganistán, por lo mucho que le divertía ver a los estadounidenses desbaratar el emirato de los talibanes que ellos mismos habían creado, principalmente para utilizarlo como base de retaguardia en la desestabilización de Chechenia. Se opuso a la invasión de Irak, pero más que enfrentar a Estados Unidos prefirió empantanarlos allí apoyando en secreto a la resistencia. Tomó la misma actitud en lo tocante al Líbano y se sorprendió –como todo el mundo, por cierto– ante la victoria del Hezbollah sobre el régimen sionista. Y hoy recurre alternativamente a la negociación o a la amenaza en cuanto a Irán. Poco a poco está posicionando a su país no como rival de Estados Unidos, sino como protector de los débiles y como árbitro. Por eso se abstiene de hacer declaraciones sobre el 11 de septiembre y permite que los veteranos del KGB lo hagan profusamente en su lugar. Luego de haber creído durante un período de tiempo más o menos largo que se trataba de una pesadilla que iba a disiparse con el despertar, los gobiernos del mundo entero han tomado conciencia del problema que plantea el 11 de septiembre y de la transformación de Estados Unidos. Cada uno de ellos tiene la obligación de proteger a su propio país, lo cual no impide la realización de acciones colectivas para neutralizar a la fiera. Las fuerzas armadas de Estados Unidos y de Israel son muy dependientes, en efecto, de sus ex aliados. Es así que la negativa de Turquía a permitir que la US Air Force utilizara su espacio aéreo para bombardear Irak obligó al Pentágono a desplazar su dispositivo y a retrasar su ataque. Si otros estados se hubiesen opuesto así, pasivamente, a esa guerra, la misma no habría podido realizarse. Sin embargo, el paso a la acción colectiva supone un mejor conocimiento del modo de funcionamiento del imperialismo y del impacto que pudiera tener la adopción coordinada de medidas nacionales. Es a eso a lo que deben dedicarse ahora quienes militan por la verdad sobre el 11 de septiembre. Las víctimas centroamericanas de los escuadrones de la muerte de John Negroponte tienen que intercambiar experiencias con sus víctimas iraquíes. Los indios de Guatemala que se vieron confinados en reservas por los consejeros israelíes de la junta tienen que reunirse con los palestinos encerrados en la franja de Gaza. Las personas secuestradas y torturadas en América Latina durante la Operación Cóndor tienen que debatir con las que acaban de ser secuestradas en Europa y torturadas por la CIA, y así sucesivamente. Eso es lo que hemos comenzado a hacer con la conferencia Axis for Peace.

La mentira del 11 de septiembre proporcionó la base de la retórica de la administración Bush. Ha llegado la hora de admitir que no se puede combatir la política de esta administración sin denunciar esa mentira.

Thierry Meyssan
Periodista y escritor, presidente de la Red Voltaire con sede en París, Francia. Es el autor de La gran impostura y del Pentagate

sábado, 4 de julio de 2009

Manipulación cultural judía

Hablar con Judíos (o no)
Kevin MacDonald. 10 de febrero 2009

Un tópico del que apenas se discute, es el de la agresión hostil que debes soportar, si te atreves a tratar sobre ciertas sensibilidades judías. No hablo de la racionalización sofisticada que puedas encontrar en los medios informativos principales, o de las tácticas difamatorias de organizaciones como la ADL o la SPLC. No, estoy hablando de agresiones personales. Hay algo absolutamente primario en ello. Hay un blog franco y refrescante de Karin Friedemann, una antisionista étnicamente judía. Ella señala la “violenta intolerancia” que los defensores de Israel muestran a la gente de diferentes opiniones.

A los judíos norteamericanos se les entrena desde la infancia a interactuar con los no judíos con engaño y de forma arrogante, coordinados unos con otros, para destruir emocionalmente a los Gentiles y a los críticos de Israel, así como adicionalmente destruir sus carreras e interferir en sus relaciones sociales. Realmente esto es algo deliberado, malvado, es un comportamiento planeado y motivado por una furia narcisística farisaica…El problema es que a los Gentiles se les enseña a través de la presión y violencia emocional ejercida por los medios de comunicación y el sistema educativo a ser muy sensibles al sufrimiento judío, así cuando un sionista se indigna porque un gentil cuestiona su visión del mundo, el gentil debe entonces luchar contra su propio ser en una dura batalla con su "judío interior" que le hace sentir inadecuado e intimidado. Pero al judío no le importa si hiere a otros. A los judíos solo les preocupa lo que es bueno para los judíos.

Una vez hice llorar histéricamente a un hombre de 50 años porque le dije suave y afectuosamente que los Judíos no eran tan únicos. Solo le dije que los Judíos, como cualquier otra persona, tiene buenos y malos tiempos. Tiempos en los que fueron masacrados y tiempos en los que masacraron. Como cualquier otro pueblo. Imagina lo que hizo después. Me maltrató emocionalmente y me insultó, cortando toda comunicación. El comportamiento judío es tan predecible que realmente da miedo.

Si mencionas cortar el dinero [a Israel] o si mencionas el posible compromiso de vivir con los palestinos como iguales en un solo estado, se enfurecen y empiezan a usar tácticas intimidatorias, a menos que tengan alguna razón para temerte, en cuyo caso te evitan y te denuncian a las autoridades, intentan que te arresten o intentan destruir tu carrera o tu estatus social mediante la calumnia.

Todos los sionistas creen en el mito de los "1000 años de sufrimiento judío" y creen que el mundo les debe una compensación por el sufrimiento 'único' de sus antepasados". Es un punto de vista loco y criminal. Resuelven sus contradicciones entre sus creencias de que son los tipos buenos y lo que realmente les están haciendo a sus vecinos, tanto en Oriente Medio como en los EEUU, desarrollando problemas de salud mental. Muchos sionistas son esquizofrénicos funcionales.


Estas tácticas no se restringen solo a los críticos del sionismo. Como alguien que ha experimentado un aluvión de emails hostiles de sus colegas de facultad, puedo atestiguarlo. Rápidamente uno se da cuenta que la reivindicación de la legitimidad de la identidad blanca y sus intereses, produce un aluvión de hostilidad. Esto a pesar del hecho que todo el espectro político judío apoya fuertemente el sionismo racial. Una persona me envió recientemente esto:

He encontrado a muchos judíos liberales, políticamente correctos que reaccionan vehemente (casi violentamente) a los comentarios más inocuos sobre cualquier tópico relacionado con Israel o los Judíos. Un judío, cuando mencioné que fui con mi esposa a Rusia, se pasó varios minutos echando espuma por la boca contra los rusos. Otro, cuando escuchó que yo sentía compasión por los problemas de los palestinos quiso saber quién era yo y cómo me atrevía a decir eso. A menudo tienen tolerancia cero por cualquier diferencia de opinión.

Los medios de comunicación constantemente presentan imágenes del sufrimiento judío— hay un exceso de películas sobre el Holocausto. Pero los medios ignoran otras situaciones, como por ejemplo las primeras décadas de la URSS y ahora en el Gran Israel, donde los Judíos han infligido un sufrimiento horrible. Estoy leyendo el libro de E. Michael Jones: El espíritu revolucionario judío y su efecto en la Historia. Es estremecedor leer su relato de violencia judía ejercida contra los no judíos en el mundo antiguo, particularmente la persecución de Cristianos siempre que tuvieron el poder para hacerlo. Mucho antes de que los Cristianos tuvieran ninguna influencia en la política de Roma, las quejas de los Cristianos sobre los Judíos no eran estereotipos basados en la memoria histórica, sino que surgían de la experiencia directa con los Judíos:

Orígenes entendió que la calumnia judía ayudó a que se persiguiera a los Cristianos, y que el odio Judío era un hecho en la vida de los Cristianos, que se mantuvo tras las repetidas derrotas de la política mesiánica” (las derrotas de los rebeldes Judíos a las manos de los Romanos entre los años 70 y 135 DC) (p. 69).

Esta es la base de mi preocupación de lo que les pasará a los blancos cuando los Judíos formen parte de una élite hostil en una América en la que los blancos serán minoría. Los no judíos absorben estas imágenes de los medios y se sienten inadecuados, intimidados emocionalmente. Acaban identificándose con el agresor, parecido a un rehén golpeado hasta las cejas, o como sugiere Friedemann, como una esposa maltratada. O mantienen sus amistades pero evitan hablar de nada relacionado con Israel. Los no Judíos siguen a su “judío interior” porque han internalizado las imágenes del sufrimiento judío. Por tanto ayudan y justifican la brutalidad y agresión judía.

Los no judíos que persisten en criticar a la comunidad judía organizada son amenazados con perder su fuente de ingresos y acabar en el ostracismo social. Como escribí en un artículo la comunidad organizada judía no cree en la libertad de expresión. Es importante recordar que cuando los Judíos dominaban en la URSS en las primeras décadas de la Revolución, el gobierno controlaba los medios de comunicación, se prohibió por ley el antisemitismo, hubo asesinatos masivos de Cristianos y se destruyeron iglesias Cristianas e instituciones religiosas.
...
La gente honesta acaba dándose cueta de que cuando se trata de cuestiones críticas como Israel o la América multicultural, las divisiones entre los Judíos son una ilusión. (Friedemann ha renunciado a su identidad judía.) Como dice el marido de Friedemann, Joachim Martillo, escribe “los Judíos, que quieren ser seres humanos decentes, no tienen otra opción que renunciar a ser Judío y servir a la lucha antisionista ya.”
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Esto es lo que pasa cuando gente inteligente y honesta que trabaja duro para que sus estudios sean correctos, son sin embargo difamados como antisemitas, culpables del más vil de los pecados. No es sorprendente que Abe Foxman — el primer defensor del statu-quo racial sionista en Israel — dedicara todo un libro a calumniar a Mearsheimer y Walt. Simplemente, no merece la pena hablar con esta gente, o tomar en serio lo que dicen de nosotros.

Sabemos que el gobierno de Israel está firmemente en las manos de los sionistas raciales — seguidores de Vladimir Jabotinsky y su visión de la diferencia racial y la superioridad del pueblo judío. Ciertamente, la única cuestión en las elecciones israelíes es saber qué rama del sionismo racial formará el siguiente gobierno. Se sabe que el sionismo racial ha ganado completamente en Israel cuando Kadima — el partido de Ariel Sharon, Ehud Olmert, Tzipi Livni y la invasión de Gaza — es descrito por Benjamin Netanyahu como el partido de la izquierda. LA Times lo denomina centrista, pero como escribe el activista por la paz israelí Uri Avnery, Livni “grita a los cielos contra cualquier diálogo con Hamas. Objeta sobre el acuerdo de alto el fuego. Intenta competir con Netanyahu y [Avignor] Liberman con mensajes nacionalistas desenfrenados.” De hecho, la única preocupación de Netanyahu es que el abiertamente racista Liberman — un discípulo del infame Meir Kehane — le pueda quitar muchos votos al Likud.
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Una vez más vemos en funcionamiento el principio general que muestra que dentro de la comunidad judía, los elementos más extremistas dominan y arrastran al resto de la comunidad judía con ellos. Como escribí en "Sionismo y la dinámica interna del Judaismo," "con el tiempo los más militantes, los sionistas expansionistas (los Jabotinskyistas, el partido Likud, los fundamentalistas, y los colonos de la franja de Gaza) han ganado el día a día y continúan presionando para que Israel se expanda. Esto conduce a enfrentamientos con los palestinos y una creencia ampliamente extendida entre los Judíos que el mismo Israel está bajo amenaza. El resultado ha sido una consciencia de grupo creciente entre los Judíos, y en última instancia mayor apoyo para el extremismo sionista entre toda la comunidad judía organizada americana".

E. Michael Jones (El espíritu revolucionario judío y su efecto en la Historia, p. 42) ha extrapolado este argumento al mundo antiguo. Muestra cómo la comunidad judía fue arrastrada hacia el fanatismo por los Zelotes que expulsaron a los seguidores de Jesús de la sinagoga y adoptaron un camino desastroso revolucionario contra Roma, que finalmente les llevó a las derrotas de los años 70 y 135 DC
...
Los políticos que dirigen Israel son más racialistas y nacionalistas que los políticos norteamericanos o europeos. Como señala Avnery:
En cualquier otro país, el programa de Liberman sería calificado de fascista, sin comillas. Ningún gran partido occidental se atrevería a solicitar [la anulación de la ciudadanía israelí a los árabes]. Los neo-fascistas en Suiza y Holanda quieren expulsar a los extranjeros, no anular la ciudadanía de quienes hayan nacido ahí.

Cuando Joerg Haider entró en el gobierno austriaco, Israel llamó a su embajador en Viena como protesta. Pero comparados con Liberman, Haider era un liberal, y también lo es Jean-Marie le Pen.

Netanyahu ha anunciado que Liberman será “un importante ministro” en su gobierno, Livni ha insinuado que estará en su gobierno, también, y Barak no ha excluido esa posibilidad.

Kevin MacDonald es profesor de psicología en la universidad del estado de California Long Beach.

miércoles, 1 de julio de 2009

Daniel Estulin: Los secretos del Club Bilderberg (V): Fin

Viene de aquí.
Michel Chossudovsky, que escribe en uno de los mejores periódicos de investigación, Covert Action Quarterly, afirma que «mientras el financiero George Soros [el emigrante húngaro se gastó 100 millones de dólares en expulsar a Milosevic] invertía en la reconstrucción de Kosovo, la George Soros Foundation for an Open Society abrió una sucursal en Pristina y creó la Kosovo Foundation for an Open Society (KFOS) como parte de la red Soros de “Fundaciones sin ánimo de lucro” en los Balcanes, Europa Oriental y la antigua Unión Soviética. Junto con el Fondo Post Conflictos del Banco Mundial, la Kosovo Open Society Foundation (KOSF) [proporcionaba] era un apoyo calculado «para el desarrollo de administraciones locales para permitirles servir a sus comunidades de manera transparente, justa y responsable», según un comunicado de prensa del propio Banco Mundial del 16 de noviembre de 1999 [«World Bank Launches First Kosovo Project», Banco Mundial y Kosovo Foundation for Open Society, Washington, 16 de noviembre de 1999 (Comunicado de prensa Nº 2000/097/ECA.68)]. Chossudovsky añade lacónicamente: «Puesto que la mayor parte de estas administraciones locales están en las manos del ELK, que tiene amplios vínculos con el crimen organizado, es poco probable que este programa alcance su objetivo declarado.»
«El multimillonario empresario [Soros] se ha convertido en el rey sin corona de la Europa Oriental y en el profeta de una sociedad abierta”. ¿Abierta a qué?», se pregunta Neil Clark el 2 de junio de 2003 en The New Statesman. En Globalresearch, Karen Talbot cita a Neil Clark en una revisión de su artículo: «La manera de actuar de Soros es usar algunos miles de millones de dólares, algunas organizaciones no gubernamentales y “un guiño del Departamento de Estado americano” para derrocar gobiernos extranjeros que son malos para el negocio” y para quedarse con los activos nacionales hasta ver reconocida su “benevolencia”. Este método ha funcionado para Soros y sus secuaces.»
«Sin embargo, las organizaciones que a menudo proclaman públicamente su indignación sobre las violaciones de los derechos humanos se han quedado calladas», escribe George Szamuely en The New York Press [«Western Civilization at The Hague», George Szamuely, New York Press]. «Las organizaciones no gubernamentales fraudulentas que son realmente agentes de los gobiernos occidentales, como la Human Rights Watch financiada por George Soros, estaban absolutamente encantadas con el tratamiento recibido por Slobodan Milosevic. Amnistía Internacional se queja de la grave situación de los presos de Al Qaeda en Guantánamo, pero calla sobre este abuso de un preso político», agrega Szamuely. Como nota al margen, sobre la a menudo citada inconsistencia en cuanto a las razones que llevan a Soros, un miembro del Bilderberg, a oponerse tan abiertamente a George W. Bush y cuyo odio hacia el presidente estadounidense es conocido y documentado, cuando sus intenciones son idénticas, Neil Clark señala lo siguiente: «Soros está enfadado no con los objetivos de Bush extender la Pax Americana y hacer que el mundo resulte más seguro para capitalistas globales como él, sino con la burda y grosera manera que emplea Bush para conseguirlo. Al desvelar claramente las ambiciones estadounidenses, Bush y su banda han cometido el grave pecado de destapar el juego. Durante años, Soros y sus organizaciones no gubernamentales han ido trabajando para ampliar las fronteras del “mundo libre” tan hábilmente que prácticamente nadie se había dado cuenta. Ahora un palurdo tejano y una cuadrilla de neoconservadores demasiado fanáticos han hecho saltar la liebre. [Soros] «ganó miles de millones en 1997 gracias a la crisis de las divisas del Este», concluye el periodista. Hay muchos más motivos por los que Yugoslavia, y luego Kosovo, fueron escogidas como víctimas de un asesinato internacional. La sección final de este capítulo incluye fragmentos de los informes que tratan de las posibles causas de la guerra.
¿Qué pasó con Milosevic?
Slobodan Milosevic falleció el mismo día en que su archienemigo Agim Ceku, ex comandante del ELK, fue elegido primer ministro de Kosovo. La muerte de Milosevic ha sido sin duda un alivio para el Tribunal de La Haya, que durante los últimos cuatro años ha intentado, sin éxito, condenar a un hombre que no ha cedido frente al mundo. Milosevic fue encontrado muerto en su celda el 11 de marzo de 2006, víctima de un supuesto ataque al corazón, casi tres días después de escribir una carta dirigida al ministro de Asuntos Exteriores ruso en el que le pedía que intercediera para obtener permiso del Tribunal de los Crímenes de la Guerra de los Balcanes para ir a Rusia a recibir tratamiento médico.
La muerte de Milosevic es el sexto incidente de este tipo de un serbio enjuiciado bajo la custodia del Tribunal de La Haya. En una rueda de prensa llevaba a cabo el 13 de marzo de 2006, el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov, afirmó que en su carta Milosevic se mostraba preocupado porque algunos de los métodos terapéuticos usados por los médicos del Tribunal Internacional de la antigua Yugoslavia estaban teniendo un efecto desastroso en su salud. En enero de 2006, los funcionarios del Tribunal habían denegado la solicitud de Milosevic de ir a Rusia para recibir tratamiento, a pesar de que el gobierno ruso ofreció total garantía de que el ex líder serbio regresaría puntualmente a La Haya tras finalizar su tratamiento.
El doctor Lev Bokeriya, jefe del Centro de Cirugía Cardiovascular Bakulev, dijo a la agencia de información rusa Itar Tass que «Milosevic pertenecía a la categoría de pacientes con una enfermedad coronaria leve. Podría haberse curado fácilmente. Si Milosevic hubiera sido llevado a cualquier hospital especializado ruso y se le hubiera sometido a un examen coronario gráfico, y se le hubieran colocado dos stents, habría vivido muchos años más». Bokeriya, que encabezó la delegación de cuatro médicos rusos que participaron en la autopsia en La Haya, afirmó en su informe que la causa evidente de la muerte fue «el estrechamiento del vaso sanguíneo principal, lo cual provocó un infarto de miocardio». Sin embargo, en este punto es cuando el tema se vuelve realmente interesante. Según mis fuentes en la KGB bielorrusa, que trabajaban para Stepan Sukhorenko, cuya descripción de los hechos ha sido confirmada categóricamente por fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso y por agentes estadounidenses del contraespionaje de alto nivel que supervisaron el juicio de Milosevic, la «oportuna» muerte de Milosevic fue sin lugar a dudas un asesinato. El ex líder serbio estaba convirtiéndose en una importante vergüenza para la iniciativa liderada por Estados Unidos de llevar a ex criminales de guerra, un eufemismo para la alianza contra el Nuevo Orden Mundial, a su improvisado Tribunal de Justicia de La Haya, y se decidió quitar de en medio al estorbo de Milosevic. En Rusia, fuera del alcance de las balas, o más bien del veneno y de los asesinos, el ex líder se habría convertido en estandarte de la nueva Serbia, cuyos ciudadanos están más que desencantados con el amistoso abrazo de la alianza liderada por el Bilderberg. La autopsia oficial fue una mentira total. Un agente de la KGB, que permanecerá en el anonimato y que trabajó con Alexander Shelepin en el Departamento Internacional de la KGB, poco después de que el anuncio oficial se hiciera público, hizo el siguiente comentario a un conocido mío: «La desinformación no consiste sólo en mentir; se espera que sea una forma sutil de inducir a otro gobierno a hacer lo que uno quiere que haga, o de asustar o engañar a un gobierno extranjero para que no actúe o para que haga concesiones. Sin embargo, a este juego sólo pueden jugar dos.»
Sólo puedo concluir que en un futuro no muy lejano, un determinado líder occidental de alto nivel será víctima de un repentino y prematuro paro cardíaco. Se considera que la KGB, junto con los servicios secretos búlgaro y rumano, se encuentra entre los más hábiles envenenadores del mundo. Sin embargo, la KGB no está sola. La CIA y la División Británica de Investigación Química, Microbiológica y Bacteriológica de Porton Down se ocupa constantemente de refinar los métodos de asesinato. En la actualidad, hay más de 400 sustancias que pueden causar la muerte sin dejar rastro. Un medicamento de ese tipo, y el que probablemente mató a Milosevic, se llama Digitalis, que sólo se detecta en la autopsia. Los digitálicos únicamente deben tomarse en dosis debidamente medidas. La sobredosis de estas sustancias provoca un infarto de miocardio, imposible de distinguir de un paro cardiaco por causas naturales. Quienes nunca han sufrido una enfermedad cardíaca morirían de inmediato si les administraran digitálicos.
Otro caso famoso es el de Albino Luciani, el papa Juan Pablo I, a quien le suministraron digitálicos junto con Efortil, un medicamento para tratar la hipotensión. La mezcla le produjo la muerte inmediata al Papa que estaba a punto de introducir cambios drásticos en la jerarquía eclesiástica. La logia masónica dentro del Vaticano no iba a aceptar esos cambios de ningún modo y Luciani, que desconocía el poder al que se estaba enfrentando, no vivió lo suficiente como para llevar a cabo su misión.
Conclusión
Este conflicto, entre quienes aman la libertad y entre quienes quieren someternos, está lejos de llegar a su fin. Se han cosechado muchos éxitos, pero también ha habido muchas decepciones. Un grupo de decididos ciudadanos de todo el mundo que aman la libertad ha obligado a los todopoderosos miembros del Bilderberg a ponerse a cubierto, a volverse más reservados, más paranoicos y, en lo sucesivo, menos invisibles. A nuestra lucha se han unido hombres y mujeres de todos los servicios secretos de Occidente y de algunos de la Europa del Este. En los pasillos del poder pasan pocas cosas de las que no nos informen casi de inmediato nuestros contactos de confianza. Operamos desde la legalidad, contrastando tres veces nuestras fuentes, referencias y pistas. Este esfuerzo no resulta ni mucho menos fácil. Pero cuando me siento cansado por el sacrificio que me ha exigido esta lucha, pienso en los millones de personas de todo el mundo que han luchado y muerto para que un día, nosotros, la generación que les ha sucedido, podamos disfrutar de los privilegios de la libertad y de la búsqueda honesta y decente de la felicidad que nos ha permitido tener su sacrificio. Hubo una época, cuando me sentía desdichado, enfadado y frustrado porque nadie parecía escuchar, entender y ser consciente de los nubarrones que se cernían sobre nosotros, en que me sentí traicionado por la sociedad y me lo tomé muy a pecho y como algo personal. Quería salir huyendo, estar solo, compadecerme de mí mismo y, en última instancia, culpar al resto del mundo de las fechorías de unos pocos delincuentes. Entonces maduré. Pensé en las familias de israelíes y palestinos asesinadas en medio de una espiral de violencia y odio cuyas vidas habían quedado destruidas para siempre por la atroz maldad que representa el odio. Este odio no es espontáneo, sino que lo han impuesto y manipulado con maestría desde bastidores los controladores del Bilderberg/CFR/Comisión Trilateral/Mesa Redonda/RIIA, que están arrastrando a un mundo reticente a su total extinción. Pensé en los millones de bebés del crack nacidos en los barrios pobres de la ciudad y en las decenas de millones de adictos al opio cuyo futuro se ha convertido en una drogadicción porque unos pocos elegidos hacen grandes fortunas a costa de la desgracia de los demás. Pensé en las mentiras y en la muerte de cientos de millones de jóvenes soldados inocentes que fueron enviados a su fatal destino por una ingeniosa campaña de propaganda de Verdún y de todos y cada uno de los demás conflictos, como las dos guerras mundiales, Corea, Vietnam, las Malvinas, Panamá, Afganistán, Irak, etc. Pensé en el agente naranja y en el síndrome de la guerra del Golfo, responsables de convertir a jóvenes soldados robustos y musculosos en frágiles ancianos con tan sólo treinta años de edad. Pensé en los cientos de miles de víctimas del bombardeo de Dresde, víctimas inconscientes del experimento con conejillos de Indias realizado por el Instituto Tavistock.
Y me mantengo firme y resuelto con el cada vez mayor número de estadounidenses, canadienses, británicos, franceses, españoles, portugueses, holandeses, belgas, daneses, suecos, finlandeses, noruegos, australianos, africanos, asiáticos y europeos que han perdido toda la fe en sus gobiernos, a los que les provocan náuseas las mentiras, la avaricia, la duplicidad, la pantomima, la jocosidad y la manipulación de quienes se denominan a sí mismos nuestros «líderes» pero que, de hecho, son un montón de basura que debe tirarse en el montón que llamamos cubo de la basura de la Historia. Sus nombres, cuando ganemos esta guerra, serán recordados como un destello entre la vida y la muerte.
Hace trescientos setenta años, Galileo Galilei fue perseguido por enseñar que la Tierra era redonda y daba vueltas alrededor de una desconocida estrella en el extremo de una galaxia desconocida. La Iglesia católica y gran parte de la población vilipendiaron a este gran hombre porque les aterrorizaba que al decir la verdad alterara el orden social. Como dijo alguien, «el problema es la renuncia intrínseca de la gente a enfrentarse a aquello a lo que teme, con lo cual ponen como cabeza de turco y sacrifican a su prójimo ante una maldad a la que no osan enfrentarse ellos mismos».
Vivo esperando el día y la hora en que hombres y mujeres de honor reconocerán que la dignidad, la bondad, la integridad, la confianza y el amor al prójimo son tan indispensables para la supervivencia de la raza humana como lo fueron los descubrimientos de Galileo. Estos principios de humanidad deberían guardarse como un tesoro en algún documento en algún lugar para el futuro lejano, de forma que si un futuro tirano decide traicionar de nuevo a la humanidad, lo pagará caro.
A simple vista, este libro trata de un club secreto conocido simplemente como el Bilderberg. Sin embargo, a un nivel mucho más profundo trata de la fe interior y convicción en las que no puede influir la opinión pública, el soborno o el ansia de riqueza y poder. Este libro trata de la integridad y el honor, y de cómo enfrentarse y superar el miedo. Trata de ayudar a la gente a pensar y a analizar de un modo independiente, incluso de los denominados expertos, representados con maestría por todos los grupos de medios de comunicación que dirán a la gente en qué teoría conspiradora creer.
Este libro trata también de mi vida y del rechazo frontal a vivir con miedo. Hasta mi último suspiro viviré como un hombre libre, caminando por el mundo como debería hacerlo un hombre libre, con la cabeza bien alta. Sólo cuando decidamos que el miedo dirija nuestros actos es cuando aquellos a los que nos oponemos y a los que despreciamos habrán ganado realmente. Tal vez aquellos que menosprecien este libro por intentar decir la verdad, por miedo a ponerse en ridículo, descubrirán, disgustados, que su camino lleva finalmente a un callejón sin salida.