Solzhenitsyn

“Los dirigentes bolcheviques que tomaron Rusia no eran rusos, ellos odiaban a los rusos y a los cristianos. Impulsados por el odio étnico torturaron y mataron a millones de rusos, sin pizca de remordimiento… El bolchevismo ha comprometido la mayor masacre humana de todos los tiempos. El hecho de que la mayor parte del mundo ignore o sea indiferente a este enorme crimen es prueba de que el dominio del mundo está en manos de sus autores“. Solzhenitsyn

Izquierda-Derecha

El espectro político Izquierda-Derecha es nuestra creación. En realidad, refleja cuidadosamente nuestra minuciosa polarización artificial de la sociedad, dividida en cuestiones menores que impiden que se perciba nuestro poder - (La Tecnocracia oculta del Poder)

martes, 7 de agosto de 2018

Trépanos en el Antiguo Egipto: ¿indicios de una tecnología impensable?



El experto en maquinaria británico Chris Dunn lleva años estudiando el trabajo de la piedra en el Antiguo Egipto y ha quedado maravillado por el altísimo nivel de calidad y precisión del tallado, perforación o pulido de muchos monumentos arqueológicos, por no hablar de otros temas anexos como el transporte y colocación de grandes piezas, con un volumen y peso enorme. En su cualificada opinión, los egipcios disponían de una tecnología similar o superior a la nuestra y está convencido de que muchas obras fueron realizadas total o parcialmente con avanzadas máquinas y herramientas. Como era de esperar, para la arqueología ortodoxa esta propuesta no es más que pura fantasía y ganas de llamar la atención. No obstante, cabe recordar que a los arqueólogos no se nos instruye para que seamos técnicos o expertos en cuestiones de ingeniería, arquitectura, geología, etc., con lo cual el conflicto está servido cuando se trata de valorar aspectos específicos que van más allá del campo estrictamente antropológico o histórico.

En todo caso, lo que afirma Dunn no es nada nuevo. Desde hace bastantes décadas, varios investigadores alternativos han puesto el dedo en esa misma llaga, pues las pruebas están ahí sobre el terreno (o en museos) y siguen poniendo en aprietos a los egiptólogos, que –para salir del paso– se remiten a los argumentos de siempre, basados en la documentación histórica, los hallazgos arqueológicos y algunas escasas prácticas de arqueología experimental, como las que llevó a cabo Denys A. Stocks hace unos pocos años. Aunque a decir verdad, las primeras dudas, sorpresas y conjeturas surgieron a finales del siglo XIX nada menos que de la mano del considerado padre de la egiptología moderna: Sir William Flinders Petrie (1853-1942). Vayamos por partes.



Vaso de diorita (época predinástica)

Flinders Petrie ya había apreciado la sorprendente calidad de los vasos de diorita –una piedra extremadamente dura– que databan de los primeros tiempos de la civilización egipcia (desde incluso la época predinástica) y se preguntó cómo habían podido perforar y vaciar dichos vasos, si la tecnología atribuida a los egipcios de aquella época era relativamente modesta. Para realizar tales piezas se debería haber empleado un torno con una punta de enorme dureza, dadas las espaciadas marcas circulares y paralelas en el interior de estos objetos. Pero... ¿qué tenían los egipcios a su disposición hace 5.000 años? Lo que nos dice la arqueología es que en aquel momento los egipcios recurrieron básicamente a la madera, la piedra y a los primeros metales, esto es, el cobre y el bronce. Los utensilios empleados para el trabajo de la piedra eran cinceles o escoplos metálicos, martillos de madera o piedra (normalmente dolerita), serruchos de cobre con dientes de esmeril [1], taladros en forma de varilla con una cuerda enrollada, y unos arcos que se empleaban para mejorar la eficacia de los citados taladros. Todo ello fue desarrollado a inicios de la civilización egipcia y no se aprecia ninguna mejora técnica más allá de la dinastía IV.

El problema, pues, consistía en casar tal tecnología con lo que se podía observar en los propios vasos así como algunos bloques de piedra de la meseta de Guiza y otros lugares. Por ejemplo, el propio Petrie advirtió que en algunos bloques de granito se apreciaba una enorme presión ejercida por la sierra en el corte, lo cual resulta difícil de explicar con materiales como el bronce y el esmeril. Y esto mismo se podía trasladar a una buena colección de tarugos [2] y trépanos sobre piedras de gran dureza –como el granito, el basalto o la diorita– cuyo aspecto y acabado daban mucho que pensar. De hecho, el arqueólogo británico dedicó un capítulo de su magna obra The Pyramids and Temples of Gizeh (1883, 1ª edición) al tema de la maquinaria. En dicho capítulo, titulado “Los métodos mecánicos de los constructores de las pirámides”, Petrie exploraba los indicios de esos métodos más destacados a través de una serie de restos diversos que había hallado en Guiza.



Sir William M. Flinders Petrie

Para empezar, Petrie reconocía que los métodos empleados por los egipcios seguían estando en gran parte sin determinar, y que tampoco se habían hallado trazas de las herramientas ni de cómo se emplearon. En opinión de Petrie, el aspecto de las piezas trabajadas delataba la presencia de sierras rectas y circulares y también de taladros tubulares y tornos. Petrie aludía a que la forma de trabajar piedras duras habría pasado seguramente por el uso de herramientas de bronce con puntas cortantes de materiales muy duros, como el berilo, el topacio, el corindón, el zafiro, etc. pero excluyendo la presencia del diamante. Con todo, la clara evidencia de los vasos de diorita indicaba que los egipcios deberían haber tenido a su disposición una punta perforante o broca más dura que el cuarzo, e incluso los propios jeroglíficos inscritos sobre tales vasos no hubiesen podido ser grabados empleando las piedras preciosas recién citadas, dada la gran dureza de la diorita.

Aparte, Petrie daba por hecho que posiblemente se habrían empleado arenas abrasivas (polvo de esmeril principalmente) para facilitar la tarea, una técnica conocida desde antiguo. Básicamente el trabajo de perforación habría consistido en el giro constante –a cargo de artesanos especializados– de esos materiales abrasivos dentro de un tubo metálico colocado sobre una vara de madera que se apoyaba directamente sobre la roca o bloque a trepanar. Con las repetidas vueltas de este utensilio se iría formando el tarugo de piedra dentro del cilindro, que luego sería objeto de extracción. Todo este proceso comportaría sin duda mucha destreza por parte de los operarios, aparte de esfuerzo físico, paciencia y tiempo, según la interpretación convencional.



Bloque de granito con dos perforaciones

Sea como fuere, lo más interesante para Petrie eran las muestras de taladro sobre piedra dura, tanto en los agujeros realizados como en los propios tarugos. El egiptólogo inglés destacaba la calidad de las perforaciones, con los surcos en perfecta circularidad, lo que sugería un avance regular y potente del taladro. Asimismo, era muy de destacar la cantidad de presión ejercida por el taladro empleado, dada la notable profundidad del avance de la herramienta en cada giro. Y por si fuera poco, no sólo se hacían perforaciones de unos escasos centímetros de diámetro (el mínimo hallado fue de un centímetro), sino que en un caso Flinders Petrie identificó un tarugo de nada menos que 70 cm. de diámetro, lo cual habla por sí solo del tremendo tamaño de la herramienta empleada.

Con estos precedentes, Petrie quedó tan impresionado que invitó a sus excavaciones a Benjamin Baker, un reconocido ingeniero y experto en maquinaria, inventor del torno moderno, que por entonces estaba trabajando en la presa de Aswan. Del trabajo de Baker y su equipo (más de 20 ingenieros) nació el famoso “informe Baker”, que fue incluido en la edición revisada de The Pyramids and Temples of Gizeh de 1901. Lo que Baker apreció sobre las piezas facilitadas por Petrie le dejó estupefacto, hasta el punto de afirmar sin tapujos lo siguiente: “Si un ingeniero moderno fuera capaz de reproducir la herramienta antigua no solamente se haría millonario, sino que revolucionaría la industria moderna.” Vamos pues a repasar sucintamente qué había de extraordinario en dichos trépanos.



Tarugo de granito hallado por Petrie [foto: (c) Annies / Dunn]

El examen de las piezas taladradas así como de los tarugos extraídos dejó bien patente un hecho: que la capacidad de la herramienta egipcia era realmente portentosa para el nivel de tecnología que se atribuía a esa época. Así, los tarugos examinados eran de una gran calidad, lisos, bien recortados y con la inequívoca huella de la herramienta empleada. Pero, como ya hemos citado, lo más asombroso era la constatación de la enorme capacidad perforadora del taladro. Por ejemplo, en un trépano realizado sobre un bloque de granito, con un diámetro de 5,6 cm., se apreciaba un perfecto surco en espiral de cinco vueltas, y en cada una de ellas la herramienta había avanzado 2,5 mm.

Con la tecnología actual los trépanos mecánicos consiguen un avance por vuelta de alrededor de 0,04-0,05 mm., y ello con cilindros de acero y con puntas hechas de diamante o widia (carburo de tungsteno), los elementos más duros disponibles. De hecho, la widia está justo por encima del límite de la escala de dureza de Mohs (11 sobre 10). Entonces, ¿qué clase de material emplearon los antiguos egipcios?

Por otra parte, Baker concluyó que el avance del antiguo trépano egipcio era unas 50 veces superior al de las modernas herramientas, con lo que la presión ejercida sobre la roca debió ser descomunal. Mientras que una herramienta moderna podía actuar con una presión máxima de unos 50 kilos, el taladro egipcio debió haber aplicado una presión de... ¡2.000 kilos! En su opinión, esta era la única manera de explicar los resultados observables sobre la piedra. Como comenta el físico argentino José Álvarez López, Petrie y los técnicos estudiaron otras posibilidades que explicaran el fenómeno y las fueron descartando una a una:
“Petrie analizó y descartó minuciosamente una por una las alternativas propuestas para explicar el funcionamiento de estos taladros. Por ejemplo, la idea de que pudieran operar por golpes y escoriaciones es rechazada pues no hay ninguna huella de semejante proceder en los tarugos y perforaciones que poseemos. La posibilidad del empleo de dos herramientas aplicadas alternativamente una de las cuales se limitaría ensanchar el surco dejado por la otra es descartada pues se conocen algunos taladrados con el tarugo todavía dentro y en donde el paralelismo entre las huellas internas y externas es perfectamente homogéneo. Otro procedimiento sugerido basado en la remoción alternativa de la herramienta no es viable en la práctica pues el polvo producido hace que la herramienta se deslice o se atranque. No queda, concluye Petrie, otra alternativa que aceptar que estos instrumentos trabajaban bajo una presión de 2.000 kgs. y éste fue el parecer unánime de todos los mecánicos consultados.” [3]
En resumidas cuentas, ya en los tiempos de Petrie se tuvo que admitir que no había buenas explicaciones para ese trabajo extraordinario de la piedra, que parecía sugerir el uso de una maquinaria avanzada y de materiales desconocidos. Esta perplejidad quedó más o menos aparcada durante muchos años hasta que la arqueología alternativa rescató esas observaciones de Petrie y empezó a preguntarse qué estaba pasando allí y por qué la egiptología no había investigado la cuestión a fondo y sin prejuicios. Vamos pues a realizar algunos comentarios sobre esta controversia y a exponer los argumentos de unos y otros para que el lector extraiga algún fundamento para opinar en consecuencia.



Herramientas de los antiguos egipcios

Como acabamos de mencionar, la egiptología corrió un discreto velo sobre esta cuestión, aceptando sin muchos problemas que el fabuloso trabajo de la piedra era perfectamente explicable a partir de los pocos utensilios hallados y de algunas pinturas que representaban ciertas labores técnicas. Sin embargo, cuando la polémica arreció a finales del siglo XX, el ingeniero y profesor de tecnología e historia Denys A. Stocks (Universidad de Manchester) se propuso reproducir los resultados obtenidos por los egipcios recurriendo a la tecnología propia de la época, a fin de demostrar a los críticos que no había ningún misterio (o sea, ninguna “maquinaria”), sino mucha habilidad y trabajo. Así pues, Stocks reprodujo las herramientas que utilizaron supuestamente los egipcios y con las pocas referencias pictóricas disponibles se lanzó a un proyecto de arqueología experimental que duró varios años. Su labor quedó reflejada en el libro Experiments in Egyptian Archaeology: Stoneworking technology in Ancient Egypt, publicado en 2003.

No se puede negar que el trabajo de Denys Stocks fue exhaustivo y bien fundamentado en el contexto arqueológico egipcio, y en su empeño trató de explicar todos los “problemas” de las perforaciones añadiendo ingenio y sentido común. Básicamente, su aportación consistió no sólo en replicar las herramientas sino también proponer métodos de trabajo eficaces que dieran los resultados esperados. En este sentido, Stocks dio importancia al uso del pedernal como material de gran dureza empleado en el trabajo de la piedra y probó un “novedoso” sistema de perforación con un trépano de doble arco. Así pues, en vez de producir un giro continuo con el trépano, experimentó con un doble arco que giraba alternativamente en uno y otro sentido (a izquierda y derecha), con lo cual se conseguía una buena capacidad de perforación.



Experimento sobre vaso de caliza (D. Stocks)

En su libro, Stocks detalla una prueba de perforación de una vasija de piedra caliza con las herramientas antiguas y con el citado sistema. Así, a partir de una forma exterior ya tallada con utensilios de cobre y pedernal, procedió a realizar una perforación central con un taladro cilíndrico de cobre (de 4 cm. de diámetro) y, una vez extraído el tarugo, pasó a ampliar la cavidad interior mediante un bastón alargado con la punta bifurcada, la cual sostenía una piedra de gran dureza que hacía las veces de barrena. Este proceso consistía en rotar la barrena –con el giro alternativo ya mencionado– sobre el interior de la vasija para que fuera desgastando el interior, con la ayuda de polvos abrasivos. Lógicamente, se irían cambiando las piedras-barrena según se iba trabajando el diámetro deseado y se desgastaba la propia piedra. Finalmente, se obtendría el vaciado deseado con la forma de la vasija y sólo faltaría realizar un trabajo de pulido.

Para la comunidad académica, los ensayos realizados por Denys Stocks resultaban más que satisfactorios y daban carpetazo a la polémica, pero para algunos críticos no fueron de ningún modo determinantes. Las pruebas se hicieron sobre alabastro y caliza, que son piedras relativamente fáciles de trabajar y que no resultarían un gran reto para los artesanos egipcios bien equipados. Desde esta perspectiva, se debe reconocer que los egipcios eran muy capaces y tenían los utensilios y métodos adecuados para trabajar y perforar la piedra, pero determinados logros –a la vista de las huellas dejadas en las propias piezas­– resultan muy complicados de explicar. En efecto, la experimentación de Stocks no acaba de demostrar cómo se pudo trabajar de forma tan expeditiva y precisa piedras mucho más duras como el granito y la diorita.



La Gran Pirámide de Guiza

En el fondo, es algo similar al tema de la orientación a los cuatro puntos cardinales de la Gran Pirámide. Los defensores de la ortodoxia alegan que los críticos alternativos no saben realmente de arqueología, pues parecen ignorar que las civilizaciones antiguas podían orientar perfectamente sus edificios a los cuatro puntos cardinales gracias a sus conocimientos astronómicos y a sus instrumentos de observación. Por supuesto, ahí está la trampa, ya que este punto no está en duda. En verdad, el quid de la cuestión radica en la extremada precisión de orientar al norte geográfico una mole de piedra de 230 metros de lado con un error de 3’ 6’’ de arco, lo cual es extraordinario teniendo en cuenta que su instrumento topográfico de observación era un simple bastón de madera (el merjet) y que esa precisión aplicada sobre el terreno apenas es accesible a nuestros más modernos aparatos y métodos [4]. En otras palabras, el estándar de calidad de los antiguos egipcios era igual o superior al de nuestra avanzada civilización tecnológica.

Ahora bien, desde las posiciones alternativas tampoco se han podido ofrecer mejores argumentos, ya que no existe la más mínima traza de esas máquinas de “ciencia-ficción” que supuestamente poseían los egipcios. Los cortes y las perforaciones de alta calidad están ahí, pero no hay forma de demostrar que se hicieron con una tecnología propia de nuestra época (o más bien superior). Lo único que se puede apreciar es que, a la vista de las piezas taladradas y los tarugos, las herramientas egipcias serían bastante similares en su funcionamiento a las actuales, pero con una excepcional potencia. El citado Chris Dunn llegó más lejos y se atrevió a sugerir que los egipcios habían empleado una increíble tecnología de ultrasonidos (basándose en las propuestas de John Reid, un ingeniero acústico), si bien más tarde se retractó ante las pruebas aportadas por otros investigadores.

Concluyendo: para la egiptología no hay ninguna cosa rara, ni alienígenas ni atlantes ni tecnologías prodigiosas. Según la ortodoxia, en los tiempos de Petrie los arqueólogos simplemente no estaban muy preparados en cuestiones técnicas y subestimaron las capacidades de los antiguos egipcios. Dicho de otro modo, interpretaron mal las pruebas y se dejaron llevar por un cierto sensacionalismo, cuando buena parte de la civilización egipcia estaba aún por descubrir y valorar en su justa medida. Es la vieja historia de que los “ignorantes” desconocen la grandeza de esas primeras culturas históricas y enseguida recurren a la imaginación y la exageración para desacreditar los logros de los humanos de hace miles de años. Ellos lo hacían de otro modo, con otras herramientas, quizás empleando más tiempo y esfuerzo, pero lo hacían de forma magistral. Y en cierto modo yo podría estar de acuerdo con esto, viendo –por ejemplo– el trabajo impecable de los ingenieros y constructores romanos, cuyas obras públicas fueron sin duda un prodigio de solidez, funcionalidad y durabilidad.



La gran obra de F. Petrie

Dicho esto, debemos reconocer que Petrie no era un indocumentado, sino una persona bien versada en temas científicos y en mediciones (a él se deben los primeros estudios metrológicos modernos de la Gran Pirámide y de la meseta de Guiza). Además, todavía podríamos citar la opinión de B. Baker, que en calidad de experto ingeniero sabía bien de lo que hablaba. Y tampoco son de desmerecer las múltiples observaciones realizadas por el físico argentino Álvarez López hace medio siglo, que no se explicaba cómo casaban las huellas arqueológicas disponibles con las herramientas usadas por los egipcios. Asimismo, en tiempos más recientes varios investigadores independientes, que no acaban de creerse el “trabajo manual” de los egipcios, han incidido en la posible intervención de una maquinaria desconocida capaz de producir resultados de máxima precisión sobre la piedra [5].

Por otro lado, un asunto que resulta bastante paradójico es que ese magnífico trabajo de la piedra –trépanos incluidos– se llevó a cabo en las primeras dinastías y luego decayó hasta desaparecer [6], lo cual nos remite a una especie de involución o retroceso, algo semejante a lo que ocurre con la construcción de pirámides. Esto tampoco resulta ser nada nuevo, pues enlaza con las múltiples muestras de un trabajo colosal de la piedra en varios lugares del planeta, lo que podría indicar la huella del legado tecnológico de una civilización ignota, que tal vez perduró en los primeros tiempos dinásticos de Egipto y luego acabó por difuminarse con el paso de los siglos y la pérdida de los altos conocimientos o poderes para manejar la materia. Recordemos ahora que para algunos especialistas, como el académico Walter Emery o el alternativo John A. West, la civilización egipcia apareció en sus inicios ya plenamente formada o desarrollada y luego se fue marchitando durante unos 3.000 años en un lento proceso de decadencia. Esto es, no hubo realmente progreso o evolución, sino el mantenimiento de una herencia ancestral que se remontaba casi a épocas mitológicas.

Este concepto, desde luego, no es más que una conjetura o hipótesis de trabajo, pero ante este despliegue de tecnología antigua tan similar –o superior– a la nuestra cabría empezar a abrir a la mente y no refugiarse en los tópicos y salidas por la tangente que suele aplicar el mundo académico. Estamos, evidentemente, delante de un problema puramente técnico que se debe aclarar con argumentos y pruebas de ingeniería y en este campo Stocks tal vez se conformó con cumplir el expediente sin abordar las mayores incógnitas. Eso no implica que los autores alternativos estén en lo cierto, pues carecen de las pruebas necesarias, pero por lo menos ya existen suficientes indicios para enfocar la controversia sin prejuicios de ningún tipo. En este sentido, las ideas preconcebidas del ámbito arqueológico o histórico sobre las antiguas civilizaciones no acostumbran a ayudar.

© Xavier Bartlett 2018

Fuente imágenes: archivo del autor / Wikimedia Commons

Imagen de experimento: (c) Denys Stocks, de su libro Experiments in Egyptian Archaeology: Stoneworking technology in Ancient Egypt (pág. 164)

Fuente.


NOTAS

[1] El esmeril es un mineral excepcionalmente duro que se ha utilizado desde antiguo en labores de cantería y pulido.

[2] El tarugo es la prueba o probeta que se extrae de la piedra perforada con el trépano cilíndrico.

[3] ÁLVAREZ LÓPEZ, J. El enigma de las pirámides. Ed. Kier. Buenos Aires, 1976. (10ª edición)

[4] En este campo puedo aportar mi experiencia personal, pues trabajé una época de mi vida con aparatos topográficos modernos de alta precisión (las “estaciones totales”) capaces de calcular ángulos y distancias con gran exactitud gracias a una óptica excepcional y a la medición electrónica. Un error de orientación de 3’ de arco en un edificio tan grande es un estándar actual aceptable, pero resulta sorprendente para la tecnología de hace 4.500 años, aunque siempre podemos decir que la precisión obtenida pudo ser fruto del azar.

[5] Por ejemplo, el investigador independiente español Manuel J. Delgado, que ha estudiado en particular el tema de la tecnología en el Antiguo Egipto, no tiene duda de que los egipcios emplearon maquinaria avanzada para cortar o perforar la piedra y afirma seriamente que muchos cortes “limpios” sobre piedra sólo pudieron haber sido realizados con radiales.

[6] Flinders Petrie menciona al respecto que encontró tarugos de pórfido blanco y negro, de gran dureza, datados en la 1ª dinastía, y que ya no se volvieron a realizar en dinastías posteriores.

Publicado por Xavier Bartlett

jueves, 2 de agosto de 2018

El holocausto católico: La incógnita de la bomba contra Nagasaki, la ciudad católica

¿Por qué USA lanzó la bomba atómica precisamente en Nagasaki, apodada la “Roma de Japón”, donde vivían la mayoría de católicos de todo el país? Es más, La zona cero de la bomba atómica ocurrió a tan sólo 500 metros de la iglesia católica de Nagasaki, ¿cómo es posible que un país cristiano como Estados Unidos bombardease cual sino Nagasaki, el santuario católico de Japón? Veámoslo.
Nagasaki-holocausto-catolico
Un holocausto de proporciones bíblicas
El 6 de agosto del 1945 Estados Unidos lanza la bomba atómica contra la población en Hiroshima y tan sólo tres días más tarde contra Nagasaki, matando en total a casi 200,000 personas, en su inmensa mayoría civiles. Nos encontramos al final de II Guerra Mundial con un Japón sin posibilidad alguna de victoria, pero USA acababa de inventar la bomba y tenía que demostrarle al mundo el inmenso poder de los Estados Unidos. Inmediatamente Japón anunció su rendición incondicional.
Algo extraño es por qué se lanzó la segunda bomba atómica precisamente en Nagasaki, la ciudad más católica y con la mayor concentración de católicos japoneses, no en vano era llamada la “la Roma de Japón”. Por dar algunos datos, en 1929 en Japón había 94.096 japoneses católicos, de los cuales 63.698 vivían en NagasakiLa bomba acabó de golpe con dos tercios de todos los católicos de Japón. Teniendo en cuenta que Nagasaki no tenía valor estratégico o militar ¿Qué ocurrió?
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El cristianismo en Japón

Nagasaki era un santuario para los cristianos japoneses en un país mayoritariamente shintoísta y budista, habiendo sido evangelizada en 1549 por misioneros jesuitas. Su llegada fue aceptada en un principio y consiguió convertir a pequeños grupos de japoneses al cristianismo. Sin embargo, los shogun empezaron a volverse recelosos de la influencia extranjera en Japón y finalmente ordenaron la expulsión de todos los misioneros. Desde 1600 al 1850 se prohibió el cristianismo en Japón, crucificándose a los japoneses cristianos que se negasen a renunciar a su fe.
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Holocausto católico

Debido a su historia, en el momento de lanzar la bomba atómica, Nagasaki tenía la mayor concentración de católicos de todo Japón. Pero, ¿dónde exactamente lanzó un país cristiano como Estados Unidos la bomba?
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La iglesia de Urakami con su campana destruida
La zona zero de la explosión fue Urakami, un suburbio de Nagasaki, donde se encontraba la catedral católica Santa María de Urakami, así como la mayor concentración de católicos. La explosión ocurrió a tan sólo 500 metros encima de la catedral. La catedral de Urakami era la iglesia más grande de todo Japón y Asia, y por si te parece poca casualidad, la bomba calló a las 11:02, justo a la hora de la misa del jueves, evaporando a 8.500 de los 12.000 católicos que vivían en Urakami. En total fueron 35.000 las victimas en todo Nagasaki.
Nagasaki no se encontraba entre las ciudades seleccionadas como posibles objetivos, sino la idea era lanzar la segunda bomba sobre Kokura. Sin embargo, Kokura se encontraba nublado por lo que el piloto lanzó la bomba en Nagasaki.
¿Fue también casualidad que USA lanzará la bomba exactamente encima de la catedral católica de Nagasaki, en la única ciudad católica de todo Japón? ¿Por qué?
Para añadir mayor misterio al asunto, el primer y único test realizado de una bomba atómica llevaba el nombre en clave “Trinity” (Trinidad), un concepto claramente cristiano. El nombre se le ocurrió al físico Oppenheimer, inspirándose al parecer en un poema. De hecho, la prueba usó plutonio para simular la bomba de Nagasaki, el elemento de la segunda bomba (la de Hiroshima era de uranio). ¿Una especie de humor negro?
La ironía más cruel es que los cristianos americanos lograron en unos segundos lo que el gobierno Imperial Japones no logró en 250 años de persecución: destruir el cristianismo japonés
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lunes, 16 de julio de 2018

Las cloacas del estado antiespañol y el Narcorégimen del 78

El informe oficial de Kissinger donde detalla que Carrero Blanco no conviene a los intereses de EEUU



Antes que nada os dejo aquí el enlace donde podéis comprobar por vosotros mismos la autenticidad de este documento: 307. Memorandum From the President’s Assistant for National Security Affairs (Kissinger) to President NixonBackup







Da mucho que pensar (traducción completa a continuación):

Franco emite decreto de Sucesión
La semana pasada, España emitió un decreto-ley que regula la sucesión al poder, especificando que el viceprimer ministro de Franco se convertirá automáticamente en el primer primer ministro post-franquista.
La Ley:
- prevé que tras la muerte de Franco, el Viceprimer Ministro, actualmente el ultraconservador Carrero-Blanco, le sucederá inmediatamente para un plazo de cinco años;
- replica los títulos y prerrogativas de Franco, por tanto, al parecer, aparentemente reconfirmando su intención de no compartirlos con nadie;
- repite una ley de 1969 en la que el príncipe Juan Carlos será proclamado rey el plazo de ocho días después de la muerte de Franco.
Las principales consecuencias de la ley son:
- señalar la intención de Franco de proyectar su sistema más allá de su muerte designando a su colaborador más cercano, Carrero-Blanco, como Primer Ministro;
- reforzar la posición de Juan Carlos como futuro Rey contra el Consejo de Regencia o sus eventuales rivales;
- para, por otra parte, reducir el poder político real de Juan Carlos al tomar una decisión ahora en la Premiership.
Desde el punto de vista de la actual relación de fuerzas políticas en España, el decreto constituye un rechazo a los tecnócratas como el ministro de Desarrollo López Rodó y el canciller López Bravo [los dos opusinos]. Habían tratado de tener un primer ministro nombrado ahora, antes de la muerte de Franco, a fin de reforzar la eficacia del gobierno. Su campaña cautelosa para la evolución política en España también parece estar bloqueado por la retención de la plena autoridad de Franco durante su tiempo de vida y por su designación de un ultra-conservador para hacerse cargo después de su muerte.
Franco ha elegido una vez más para hacer las cosas a su manera, actuar sin el consejo de la mayoría de sus asesores y para la satisfacción inmediata de unos pocos.
[Página 943]
Una vez que Franco se haya ido, sin embargo, Juan Carlos puede como resultado del decreto estar en mejor posición para actuar. Aunque no puede, bajo esta ley, elegir al primer primer ministro post-franquista, puede, actuando con el Consejo de Regencia, destituirlo.
[Y para evitar ese engorro y las consecuencias políticas que traería, la CIA le hizo el trabajo sucio al rey. No en vano era "el mejor espía que tenía en nómina en España"]



Fuente: Archivos Nacionales, Materiales Presidenciales Nixon, Archivos NSC, Caja 706, Archivos País-Europa, España, Vol. IV. Confidencial. Envío para información. Haig firmó el memorándum para Kissinger. [En] una anotación estampada en el memorando se puede leer: “El presidente ha visto”.




Carrero Blanco, cuyo pseudónimo era Juan de la Cosa publicó en su día el libro “Las modernas torres de babel”



El almirante quería dotar a España de disuasión nuclear, posicionando al país como potencia militar soberana.
En el atentado de Carrero Blanco se encontró el explosivo C4, usado exclusivamente por el ejército de Estados Unidos.
El día antes del magnicidio, Kissinger y Carrero Blanco se habían reunido en Madrid. Carrero Blanco no cedió a las 'exigencias' de Kissinger.



Kissinger el día antes del asesinato de Carrero Blanco dijo: "Cuando España es importante, es peligrosa"




Un libro descubre las 'negligencias' que han dejado más de 300 asesinatos sin resolver
- Sumarios cerrados en un día, expurgados, pruebas desechadas... también en los años 90
CARRERO BLANCO, EXPEDIENTE PERDIDO
Entre los 858 crímenes de ETA hay un puñado que 'no existe'. Son los expedientes judiciales de 34 asesinatos cometidos en la dictadura, antes de la ley de amnistía de 1977. Uno es el de Luis Carrero Blanco. El entonces presidente del Gobierno voló por las aires en el atentado que más fama dio a la primera ETA. Fue el 20 de diciembre de 1973 y se llamó 'operación Ogro': cerca de 100 kilos de explosivos activados al paso del coche de Carrero Blanco acabaron con su vida y con las del inspector de Policía José Antonio Bueno Fernández y el conductor del vehículo, José Luis Pérez Mogena. Entre 2011 y 2014 funcionarios de la Oficina de Asistencia a las Víctimas de la Audiencia Nacional hallaron otros 32 sumarios de aquella época que también se encontraban extraviados entre montones de papeles, mezclados con casos de accidentes de tráfico, robos o violaciones.
[…]
Sobre Carrero Blanco cabe destacar también que no había dejado a EEUU utilizar sus bases militares españolas durante la Guerra del Yom Kippur, que comprometió los precios del petróleo (a España le dio igual porque el crudo nos lo daba Saddam Hussein, recipiente de la medalla Isabel la Católica).

La violencia política del R78 mató a más generales que el bando republicano en la Guerra Civil

GENERALES FUSILADOS POR EL BANDO REPUBLICANO: 15 (por el bando nacional 9).
MUERTES POR VIOLENCIA POLÍTICA Y TERRORISMO DE ESTADO DEL RÉGIMEN DE 1978:
GRAPO: 
4 generales de Brigada.
ETA:
1 almirante.
3 tenientes generales.
2 vicealmirantes.
2 generales de División.
9 generales de Brigada (uno de la Guardia Civil).
SALDO: 21 oficiales generales muertos.
Estas víctimas no incluyen a los muertos en el Hotel Corona de Aragón. La Asociación de Víctimas del Terrorismo afirma que el incendio del Corona de Aragón (1979) fue un atentado, entre otras cosas porque fue reivindicado por ETA.

El Gobernador Civil de Zaragoza era Francisco Laína (gobernaba UCD) y el alcalde de Zaragoza era Ramón Sáinz de Baranda, del PSOE. "Curiosamente" y desde el primer momento, se esforzaron en descartar la tesis del atentado como causa del incendio que causó las muertes. Estos dos individuos hicieron todo lo posible para evitar que a ETA se le imputase esta masacre.



En el incendio del Hotel Corona de Aragón hubo 78 muertos y 114 heridos. Tuvo lugar cuando se encontraban reunidos varios altos mandos y familiares, que iban a asistir a la ceremonia de "graduación" de la XXXVI promoción de la Academia General Militar de Zaragoza. En el hotel estaba la flor y nata del antiguo franquismo, incluyendo la viuda de Franco, su yerno, su hija, dos nietas del dictador e infinidad de altos mandos. Se habla de que el incendio debió ser causado por, como poco, tres personas "adiestradas":


"El País" considera que el incendio no fue provocado, que fue cosa de aceite hirviendo y tal y nosequé:


Aquí hay una lista completa de los muertos en el incendio:

Todo esto ya sin meternos en policías, guardias civiles y juristas asesinados por ETA, el GRAPO, el FRAP, CAA, GARI y las mafias del crimen organizado como parte de la guerra de clanes policiales desencadenada por la Tra(n$)iZión y las cloacas del Estado español. Sin dejarnos también el 23-F.
En vista del estado actual de nuestro país, creo que está claro qué clan policial ganó: el de los sectores aperturistas del régimen franquista, las potencias extranjeras y sus contactos y esbirros en España.

Notas aclaratorias sobre los GAL:
Ni a ETA ni a sus directores del Régimen del 78 les interesaba que se supiese la verdad sobre los GAL (Grupos Antiterroristas de Liberación). Porque el GAL fue una chapuza, hecha mal adrede, para dar mala fama a cualquier lucha antiterrorista y para que las víctimas de ETA no se organizasen en grupos de autodefensa. La seguridad del Estado sabía de sobra quiénes eran TODOS los etarras y a qué se dedicaban. También sabía quiénes eran los personajes clave de ETA, sus financiadores, entrenadores, rutas de dinero negro, etc. Si prefirieron no intervenir en contra del pináculo de la organización y coger a cuatro pobres chavales proetarras perroflautas capullos fue porque interesaba hacer una chapuza y una maniobra de distracción masiva, saquear los fondos reservados y lavar dinero negro.
Desde entonces, cada vez que alguien sugería alguna medida (efectiva) contra ETA que no consistiera en “victimismo, manos blancas, basta ya” o manifestaciones alguien rápidamente gritaba "¡GAL!".

A todas las cosas interesantes que se han dicho sobre los GAL, decir que, extrañamente, ETA asesinó a uno de los investigadores de la trama GAL, Gregorio Ordóñez.
Pocas horas antes de su asesinato le había dicho a la periodista Carmen Gurruchaga que estaba investigando sobre el Informe Navajas (que relacionaba a los GAL con ETA, el narcotráfico y una trama policial de Itxaurrondo) y la implicación de varios miembros de la Policía Municipal donostiarra (infiltrada por ETA a saco) con Intxaurrondo.
En 1989, un famoso y controvertido informe del fiscal Luis Navajas, relacionaba el narcotráfico con la banda terrorista y con un grupo policial de Intxaurrondo. El trabajo fue paralizado por Javier Moscoso, en aquel momento fiscal general del Estado y, más recientemente, negociador con ETA durante la primera legislatura de Rodríguez Zapatero.
Javier Moscoso, el cloaquero conspirador de turno:



Luis Navajas, fiscal jefe de Guipúzcoa durante 17 años:



Todos los relacionados con el informe navajas, que en teoría amenazaba a los GAL y por tanto le hacía un favor a ETA, fueron asesinados... por ETA:



José Antonio Mikel Santamaría Vaqueriza, empresario del mundo de la noche, implicado en narcotráfico y contrabando, mencionado en el Informe Navajas, amigo de Txiqui Benegas (PSOE) y copropietario de la discoteca Ku de Ibiza. Asesinado en 1993.

José Manuel Olarte Urreizti, «Plomos», empresario, hombre de confianza de Santamaría y, como él, asesinado en 1994 cuando estaba dispuesto a informar sobre la guerra sucia y el narcotráfico.




Fernando Múgica Herzog, abogado de Olarte, asesinado en 1996



El sargento Alfonso Morcillo Calero, responsable de la Brigada de Investigación de narcotráfico de la Guardia Municipal de San Sebastián, colaborador de Enrique Nieto en la investigación a Olarte y de Gregorio Ordóñez en el intento de desarticular una presunta red de infiltrados de ETA en la Policía Municipal. Asesinado en 1994.



Enrique Nieto, jefe de la Policía Judicial de Guipúzcoa y de la Brigada de Investigación de la Policía Nacional, que con Morcillo investigó a Olarte, y que fue uno de los más estrechos colaboradores del fiscal jefe de San Sebastián, Luis Navajas, en la investigación sobre la relación de Intxaurrondo con el contrabando y el narcotráfico. Asesinado en 1995.

Purga e infiltración del Ejército y la Policía en España durante la Tra(n$)iZión
Durante la Transición, los servicios de Inteligencia españoles, cooptados por Estados Unidos incluso antes del asesinato del almirante Carrero Blanco en 1973 (que pudo llevarse al cabo sólo porque el aparato de seguridad del Estado estaba fuertemente infiltrado), emplearon la inestabilidad política y el terrorismo para barrer a los altos mandos nacionalistas que había en el Ejército de Tierra, la Guardia Civil, la Policía Nacional, la Armada y el Ejército del Aire.
En diversos atentados terroristas y otros incidentes extraños como el incendio del hotel Corona de Aragón en Zaragoza o la intentona de golpe de Estado del 23-F (fraguada para hacer que los mandos disidentes saliesen de la madriguera y para promulgar medidas extraordinarias de espionaje y control de las FFAA y FyCSE), estos patriotas fueron cayendo como moscas hasta arrojar el verdadero saldo de la Transición: más generales muertos que durante la Guerra Civil y más jóvenes muertos por la droga que por la guerra. Muchos de los generales asesinados eran veteranos de la Guerra Civil y/o habían luchado durante la Segunda Guerra Mundial en Rusia con la División Azul. Durante décadas, el CESID primero (creado en 1977, en plena Transición) y el CNI después (a partir de 2002), se dedicaron casi exclusivamente ―incluso en época de efervescencia de asesinatos de ETA y del tráfico de heroína― a monitorizar inquisitorialmente el clima político y las opiniones en el seno de las Fuerzas Armadas y la "ultraderecha", a fin de desactivar los grupúsculos que podrían poner sobre la mesa un modelo de Estado español muy diferente al preconizado por el Fondo Monetario Internacional. Incluso ministros del Interior como Rosón declararían sin tapujos, mientras la droga destruía barrios y generaciones enteras y ETA asesinaba tranquilamente a la clase nacionalista española [5], que su prioridad era… la "ultraderecha".
ETA ahora ya no mata quizás porque no quedan altos mandos patriotas, porque España "lo está haciendo bien" (doblándose ante las organizaciones globalistas como la UE, la OTAN o el FMI) y porque la "ultraderecha" española ha sido infiltrada y atomizada en docenas de grupúsculos ridículos y enfrentados entre sí, pero no cabe duda de que si España se volviese herética y nacionalista de nuevo (Kissinger diría "es peligrosa"), los asesinatos volverían.



Dicen las malas lenguas que varios políticos se mearon encima durante la irrupción de los guardias civiles en el Congreso. La intentona de golpe de Estado del 23-F contaba al principio con el apoyo del rey, que sólo quería hacer salir a la luz a los sectores nacionalistas de las FFAA españolas. Cuando el golpe estaba dado, el rey dejó caer a sus líderes (entre ellos los generales Armada y Milán del Bosch, ambos veteranos de la Guerra Civil y del frente de Leningrado), que habían caído en la trampa. El teniente coronel Tejero (foto), que entró en el Congreso de los Diputados con un grupo de guardias civiles, había estado destinado en el País Vasco en plena era de terrorismo y había tenido que velar los cadáveres de sus compañeros mientras el rey se montaba orgías en yates y hacía negocios con Marruecos. Gracias al 23-F, el Régimen del 78 pudo justificar las medidas extremas de control y espionaje de las FFAA, encumbrar definitivamente al rey como jefe del Estado, firmar el Tratado de No-Proliferación nuclear, abandonar a Argentina en su guerra contra Reino Unido y (gracias a la victoria del PSOE en 1982), abrir la verja de Gibraltar, entrar en la OTAN y la UE y reconocer al Estado de Israel, con todo lo que esto conllevó.
Y es que a muchas personas poderosas les indignaría que la Policía Nacional y la Guardia Civil fuesen cazando como animales a los narcos y dándoles palizas, o arrasando los campamentos chabolistas donde florece el comercio de droga, de armas ilegales, ahorcando a los delincuentes habituales que acumulan 300 denuncias sin haber pisado prisión y dándoles un tiro en la nuca a los criminales que se creían muy listos y muy a salvo resguardándose en la falsa tolerancia y el falso humanitarismo de un sistema decadente dirigido por traidores a la Patria. Las operaciones de asalto que el BOPE y otros cuerpos paramilitares efectúan en las favelas de Brasil son impensables en España, y hay que recordar que la globalización protestó al respecto, ya que la misma ONU pidió la supresión de la Policía Militar brasileña. Amnistía Internacional y la Escuela de Derecho de la Universidad de Nueva York también han presionado para acabar con los métodos de la Policía brasileña, argumentando que causan dos mil muertes al año y que violan los derechos humanos… de toda la basura social que dedica su vida a violar alegremente los derechos humanos de los demás. Hay en España y sobre todo fuera de España, gente muy poderosa a la que le parece bien que existan barrios enteros donde ni la Policía entre, y no por falta de ganas sino por causas de "fuerza mayor".
Ahora parece que la Policía se emplea a fondo en poner multas de tráfico para engrasar la maquinaria del único aparato estatal que realmente funciona en España: el aparato recaudatorio (o saqueador).

Gracias a los asesinatos de ETA y a la infiltración del brazo político de la OTAN, ahora los generales españoles son en buena parte traidores a la Patria e ignorantes ascendidos a dedo por los políticos. A estos generales les parece bien que ―mientras en España nuestras soberanías más básicas (alimentaria, monetaria, política, energética, etc.) son prostituidas a turbias organizaciones empresariales e internacionales y hasta a gobiernos extranjeros, mientras el paro, la inmigración y las drogas arrasan las calles, mientras las niñas de catorce años se emborrachan, se drogan, abortan y rompen su cuerpo con anticonceptivos, mientras somos colonizados agresivamente por humanidades tercermundistas que no distinguen la tolerancia de la debilidad, mientras las mentes de nuestros chavales y no tan chavales es destrozada por la pornografía, mientras nuestro pueblo es castrado cultural, espiritual y hasta biológicamente, mientras el hombre español blanco y heterosexual es criminalizado por organizaciones globalistas y agencias estatales sostenidas con los impuestos que dicho hombre español paga religiosamente cada mes, mientras se desmoraliza y se envenena el espíritu luchador de nuestro pueblo desde el sistema educativo y los medios de comunicación, mientras la sustancia del Pueblo Español se extingue o emigra a Alemania, Reino Unido y otros lugares, mientras, en suma, la decadencia y la muerte de Occidente va avanzando― nosotros mandemos a nuestra juventud a Afganistán, Congo, Líbano o Mali, combatiendo contra supuestas amenazas que en nada nos afectan.

En realidad, quienes deberían ser ametrallados sin piedad, y no a miles de kilómetros, sino en la calle de al lado y por tanto a un coste mucho más barato, son:
• Parásitos de alta alcurnia: banqueros, grandes empresarios, "fondos de inversión", "fundaciones", ONGs, políticos, famosillos del mundo del espectáculo y la información, peces gordos de los servicios de Inteligencia y las cloacas del Estado, logias masónicas y paramasónicas, círculos político-culturales enquistados en el sector público, etc.
• Parásitos de baja estofa: mafias del crimen organizado y bolsas sociales delincuentes y/o parasitarias aferradas a las ubres de las arcas públicas que han florecido como hongos por toda la geografía nacional, merced al ingenuo buenismo arraigado en Occidente y a la falta de un Estado que ―como las tribus de antaño― represente realmente los intereses del pueblo que lo sustenta y del que emanan sus poderes. Estos parásitos sólo han podido prosperar a base de infiltrar, atar, castrar, corromper y amordazar a la Guardia Civil y la Policía Nacional, así como promoviendo la proliferación de otros cuerpos de policía (autonómicas, locales, portuarias) y estigmatizando la autodefensa en el Código Penal y en el imaginario colectivo del pueblo: defenderse de una agresión o de un robo es fascismo y se castiga. Esta mentalidad automáticamente confiere el poder de los antiguos barrios obreros, a pie de calle, a las mafias (principalmente de origen gitano, iberoamericano, magrebí, subsahariano, etc.), puesto que, como hemos visto, el poder lo tiene quien ejerce el monopolio de la violencia y son estas organizaciones criminales las que tienen claramente dicho monopolio, por encima de la Policía (a la que por ley no se le permite actuar con contundencia) o de los habitantes indígenas de los barrios españoles.
Ambas castas parasitarias (la nueva nobleza del dinero y los nuevos parias de la tierra) son respectivamente martillo y yunque: entre ambos, destruyen a las clases medias y trabajadoras europeas, ambos conforman un bocadillo que aplasta y desangra vampíricamente a los tipos humanos bondadosos, nobles y honrados. Se impone por tanto repetir la historia cosaca: una rebelión de los hombres buenos, trabajadores, honestos, idealistas y altruistas en contra de la tenaza que, tanto desde arriba como desde abajo, aplasta inmisericordemente a la verdadera sustancia del país, es decir, al pueblo español trabajador.

[5] Ver por ejemplo:

Conozca usted a Rafael del Río. De jefe turbio de la policía a Presidente de Cáritas
Que ciertos clanes traidores de la Policía española, relacionados con los sectores aperturistas del franquismo, la diplomacia e inteligencia extranjera, los motores de la Tra(n$)iZión, etc., fueron quienes metieron la heroína en España, es hasta cierto punto algo divulgado, como podemos ver aquí en el minuto 5:25.


En este vídeo, Pepe Ribas no parece mencionar que encima de la Policía estaba la OTAN, y debajo de la Policía los gitanos (también multitud de mafias extranjeras italianas, turcas, balcánicas, libanesas, etc., por no mencionar servicios de inteligencia), pero por varios temas que veremos, podríamos inferir que ciertos clanes de la Policía española, relacionados con los sectores aperturistas del régimen franquista y con el espionaje extranjero, fueron quienes pactaron tanto con la OTAN como con diversas mafias extranjeras y con varios patriarcas gitanos, para meter y distribuir la heroína en España, creando una nueva culturilla flamenquista, vaquillista y kinki en los barrios obreros españoles que, hasta entonces, eran bastante pacíficos y tranquilos. Ahora los ‘gichos’ ya tienen una cultura rollo Camarón para vertebrarse, a la vez que bastardizan la cultura de los españoles étnicos.
Estoy pensando en personajes tales como Rafael del Río Sendino, que se encargaron de cumplir, "a pasos agitanados", lo que prometió el socialista Alfonso Guerra: "A España no la va a reconocer ni la madre que la parió".



Ahí donde lo veis, con su cojonuda foto con el Papa de por medio, es presidente de Cáritas España y por tanto uno de los responsables de la implantación de población tercermundista en España. En cuanto a temas como la guerra entre clanes policiales en la época de la Tra(n$)iZión, ETA, terrorismo de Estado, GRAPO, heroína, gitanos y mafias, acusar es algo muy gordo, así que me limitaré a sembrar dudas, cosa que haré más abajo en diversos enlaces y comentarios. 
En su día, este tío fue pez gordo de la Policía, en la época en la que se metió la heroína en los barrios españoles y se dio enorme poder a los clanes gitanos. En la que se montó la ETA y el GRAPO y luego se les señaló los objetivos a abatir, para quitarse del medio a la competencia y purgar los aparatos del Estado de nacionalistas españoles y antiguos franquistas. ¿Todo esto sucedió sin la aprobación y sin el conocimiento de los capitostes de la Policía española, incluyendo a Rafael del Río? No lo sabemos, pero sí que veremos diversas noticias para que cada cual junte las piezas como mejor le parezca.

Es obvio, por ejemplo, que, para meter y distribuir la heroína en España, los traidores y corruptos necesitaban un vector de distribución que:
1- Tuviese cero empatía hacia el pueblo español autóctono, porque sólo así aceptarían sin pestañear hacerles las mayores putadas imaginables a millones de españoles. Pudimos verlo con los esclavos yonquis de los gitanos, que hacían de testaferros en herencias imposibles, que estaban totalmente a merced de su camello, etc. Los gitanos no sintieron, ni sienten, el menor remordimiento por lo que hicieron a generaciones enteras de chavales españoles con la vida destrozada para siempre.



2- Fuese imposible de infiltrar. Los gitanos, al tener una estructura social tribal, familiar, no pueden ser infiltrados. O eres de la tribu, o no lo eres. No puedes llegar de fuera y meterte así como así. Lo mismo pasa con muchas mafias: la albanesa, la afgana.
3- Fuese fácil de defender e intocable. Gracias al entramado de ONGs, marxismo cultural, flamenquito cultural, "trabajadores sociales", "educadores sociales", "asistentes sociales", pactos con ayuntamientos, etc., no se puede criticar a los gitanos, por las represiones que acarrea: represiones de las ONGs, del Estado y de los mismos gitanos. Los gitanos son intocables e incuestionables, son una casta privilegiada: pueden matar sin consecuencias, conducir sin carnet sin consecuencias, traficar droga a plena luz del día sin consecuencias, poseer armas de fuego ilegales, desatar una batalla campal en un hospital y amenazar funcionarios sin consecuencias, etc. Mientras que si a mí si se me ocurre defenderme de un ladrón que ha entrado a robar en mi casa el detenido voy a ser yo, no él. Es obvio que hay ciudadanos de primera (gitanos y similares) y ciudadanos de segunda (los payos honrados que pagamos nuestros impuestos para mantener a esa simpática y folklórica etnia).
4- Favoreciese un "equilibrio de poder" en la parte baja de la pirámide. Durante el franquismo, el poder lo ejercía el hombre español blanco y heterosexual, que acumulaba todo el prestigio. Cuando el flamenqueo y rollo Vaquilla llegó a ser visto como algo guay y cojonudo, este prestigio tendió a difuminarse. Las mayorías desorganizadas, balcanizadas y divididas son lo que más les gusta a las minorías organizadas, de modo que utilizaron a los gitanos para distribuir parte del poder que hasta entonces tenía el pueblo español, y así balcanizar y desestabilizar al pueblo español.

Podéis encontrar más información sobre el tema en el siguiente canal de telegram y descargar la información que ahí encontraréis.