"El Infinito concibió un Deleite sin límite en Sí mismo y surgieron los Mundos y los Universos."
"No creas que la luz la crean los soles. Los soles son la concentración física de la Luz, pero el esplendor que concentran está en todas partes".
"Al igual que la luz de una estrella alcanza la Tierra centenares de años después de que haya dejado de existir, también el evento que ya ha sucedido en Brahman al principio se manifiesta ahora en nuestra experiencia material."
Sri Aurobindo
Solzhenitsyn
“Los dirigentes bolcheviques que tomaron Rusia no eran rusos, ellos odiaban a los rusos y a los cristianos. Impulsados por el odio étnico torturaron y mataron a millones de rusos, sin pizca de remordimiento… El bolchevismo ha comprometido la mayor masacre humana de todos los tiempos. El hecho de que la mayor parte del mundo ignore o sea indiferente a este enorme crimen es prueba de que el dominio del mundo está en manos de sus autores“. Solzhenitsyn
Izquierda-Derecha
El espectro político Izquierda-Derecha es nuestra creación. En realidad, refleja cuidadosamente nuestra minuciosa polarización artificial de la sociedad, dividida en cuestiones menores que impiden que se perciba nuestro poder - (La Tecnocracia oculta del Poder)
Este 8 de marzo se cumplen 108 años de la masacre de la fábrica Cotton de Nueva York, en la que murieron asesinadas 200 mujeres que se habían encerrado dentro para reclamar aumentos de salarios y el empresario incendió la nave abrasándolas dentro. Ese día Clara Zetkin propuso que se instituyera el Día Internacional de la Mujer, una mirada a la situación que a parte del Movimiento Feminista (MF) nos desconcierta.
Nos estimula repasar los avances que en el mundo occidental ha conseguido el MF. No diría que no se puede repetir la atrocidad de 1909, porque hace pocos años el techo de un edificio en Bangladesh se desplomó matando a mil trabajadoras que cosían dentro, en condiciones de esclavitud, para abastecer a las empresas de ropa confeccionada, Zara entre otras, donde las privilegiadas clientes europeas y americanas nos surtimos. Creo que es importante no olvidarlo.
Pero lo que desconcierta y desanima es comprobar cómo en este Primer Mundo, que disfruta de los avances que los movimientos sociales han alcanzado en siglos de cruentas batallas, un sector del MF, más desinteresado hoy de la lucha por la subsistencia, está derivando a defender reclamaciones que contradicen la esencia misma del feminismo.
Cuando reclamábamos el derecho al amor libre, vindicación que ha cumplido más de un siglo, no pudimos ni imaginar, ni nosotras ni nuestras heroicas antepasadas, pioneras de todas las luchas, que tal reclamación se pervirtiera de tal modo que se defendiera la prostitución como un trabajo aceptable, o incluso deseable, ignorando la degradación moral y la explotación económica que supone dicha esclavitud para las mujeres. Querría recordar como las anarquistas que fundaron el grupo Mujeres Libres, y que incluso se unieron a los hombres en la primera línea de fuego durante la Guerra Civil, fueron enormemente críticas contra sus compañeros que frecuentaban los prostíbulos.
Federica Montseny, nuestra primera ministra de Sanidad durante la contienda, creó los liberatorios de prostitución, ofreciéndoles a las mujeres acogida, mantenimiento y formación profesional. Y 80 años más tarde un sector del feminismo ve con complacencia la explotación de las víctimas, haciendo una infame campaña a favor de legalizarla, montando incluso una Escuela de Prostitución en Barcelona, que permiten tanto ese Ayuntamiento del cambio, como la independentista Generalitat ─que no sabemos si la financia─, que sólo se ocupa de separarse del resto de España. Supongo que si consiguen la independencia, el gobierno catalán podrá convertir Cataluña en el prostíbulo de Europa.
Cuando aún no hemos logrado abolir la prostitución y situarnos entre los países avanzados moralmente, nos encontramos con que unos sectores del movimiento LGTB defienden legalizar “los vientres de alquiler” Es decir, la mercantilización más absoluta del cuerpo de la mujer. Y como esa es una demanda del movimiento homosexual, predominantemente masculino, que tiene influencia en muchos de los partidos políticos, y dinero para financiar sus campañas, han logrado que la mayoría de ellos no se defina en contra, a la espera de ver cuántos votos logran.
Pues todavía tenemos que conocer nuevas tendencias que vienen a perturban aún más la ideología feminista.
¿Ustedes saben lo que son las TERF? No se sientan ignorantes, yo tampoco lo sabía hasta hace dos días. TERF, acrónimo de trans exclusionary radical feminist, resulta que somos nosotras. Sí, las feministas de siempre, las que reclamamos desde hace 200 años libertad, igualdad, solidaridad. Ese término se lo han inventado un grupo de transexuales, apoyadas al parecer por otro grupo de LGTB, que siguiendo la teoría queer ─aquella que dice que no nacemos con una pretedeterminación de sexo sino que a lo largo de la vida escogemos variablemente el que queremos─ han decidido que ni el sexo, ni la edad, pueden ser definitorios.
Para resumir lo que está llenado páginas de webs, de Facebook, de WhatsApps, incluso de libros: una puede ser mujer u hombre, según lo decida en el momento en que así lo desee, y una y uno, igualmente. Y si esta transformación ya era conocida, e incluso amparada por las leyes, pero implicaba someterse a los cambios físicos que acompañan a las características de cada sexo, ahora no. Ahora todo el mundo es un transformista y puede serlo por la mañana o por la tarde, este fin de semana o el mes que viene. Y del mismo modo escoge en cada momento la edad que desea. No es preciso tener, o pretender, la apariencia física correlativa al sexo que se desea.
Una foto de un señor con unos bigotazos negros lleva la leyenda: “Soy una niña de cinco años”. Tal es la transformación que ha escogido. Y, en consecuencia, se ha sentido con derecho a acosar sexualmente a un niño de seis. Porque él se siente niña pequeña, y en consecuencia no es un pedófilo ni un pederasta sino un transgender, y por ello tiene derecho a violar niños. Y quienes nos opongamos a semejantes desquiciadas fantasías, somos TERF, homofóbicas, transfóbicas y perseguidoras de la libre elección de sexualidad y de edad.
Lo peor es que algunas conocidas activistas del movimiento LGTB están dando cobertura a tales peligrosos disparates, y cuando se les lleva la contraria difunden toda clase de críticas, trufadas de insultos, contra las TERF, que somos nosotras. Incluso se preguntan si no podrían agruparnos a todas y tirarnos al mar.
Una doctora de EEUU está haciendo campaña a favor de la pederastia, acusando a los TERF de penalizar la sexualidad infantil como antes se penalizó el amor libre y la homosexualidad. Y en estas polémicas, que llegan más allá de las palabras puesto que se ponen en práctica abusando sexualmente de niños y niñas, invierten su tiempo ─alguien también pagará─ las otrora activistas del feminismo.
Y yo pienso, las que a tal campaña se dedican sin duda pocos sufrimientos padecen y menos son capaces de observar y emocionarse por los de las demás mujeres del mundo. Esas feministas no sólo invierten su tiempo y su capacidad mental en discutir qué sexo van a llevar hoy, como si fuera el vestido que se cambian, sino que están siendo el soporte de la campaña que han desencadenado los pederastas para violar impunemente niños y niñas.
Y el primer paso para normalizarla consiste en enfatizar las diferencias entre pederastia y pedofilia, enfatización que no es banal: mientras que la primera aún sería reprobable, la pedofilia no consistiría más que en una pulsión sentimental que se siente hacia los niños, que no tiene por qué desembocar necesariamente en práctica reprobable alguna. Obviamente, se trata de generar una idea neutra de la pedofilia: es un impulso, y como tal, inevitable; una orientación… ¿les suena?
La pederastia parece abrirse paso con cierta indecisión, pero con firmeza. Pronto asistiremos a una rebaja de la edad para mantener relaciones sexuales, hasta eliminar toda barrera en las “relaciones intergeneracionales” por la vía de los hechos.
Protección desde el poder
Lo cierto es que, de un modo formalmente cauteloso –como siempre sucede en los primeros estadios de este tipo de imposiciones-, la pederastia está siendo promovida desde las mismas instituciones. Un recato en el proceder, dirigido a desactivar toda posible alarma, por la vía de la protección desde el poder. Ni esta afirmación es gratuita ni el asunto es de ahora.
A comienzos de 2012, el gobierno griego pasó a considerar la pedofilia como una “discapacidad”, otorgando pensiones estatales de hasta un 35% a los pederastas. La Confederación Nacional de Personas Discapacitadas de ese país puso el grito en el cielo al considerar como “incomprensible” tal clasificación y su presidente, Yiannis Vardakastanis, ciego, se quejó públicamente de que esta medida iba a crear más problemas a las personas discapacitadas, al verse asociadas a los pederastas.
Los detractores de la medida sostuvieron que el gobierno griego había incluido también a exhibicionistas, cleptómanos, fetichistas sexuales, sadomasoquistas y jugadores compulsivos en esa misma categoría a fin de justificar la inclusión de los pederastas. Y todo ello tuvo lugar en medio de una formidable crisis económica, cuando se produjo el “programa de ajuste macroeconómico”, es decir, en plena intervención de la UE.
El gobierno de Atenas se vio sobrepasado por la polémica, sobre todo porque no estaban tan lejanas las implicaciones de las élites europeas con escabrosos asuntos de pederastia, y parecieron reavivarse algunas sospechas al respecto… ¿Por qué estaba el gobierno griego interesado en favorecer de este modo a los pederastas?
La relación que podía establecerse entre la élite política nacional –un grupo oligárquico al servicio del proyecto unionista de Bruselas- y la pederastia remitía, precisamente, a uno de los mayores escándalos que sacudió Bélgica en su historia, el de los crímenes de Marc Dutroux, nunca convenientemente aclarados.
Dutroux fue detenido en 1996 por crímenes cometidos entre 1986 y 1996. Había iniciado su carrera junto a su mujer violando a cinco niñas, delitos por los que apenas cumplió tres años de cárcel. Al salir de prisión le fue concedida una pensión por discapacidad y disfrutó de una atención farmacológica que le proveía de las píldoras que emplearía en sus subsiguientes crímenes.
La pensión asignada por el gobierno indignó de forma particular a la opinión pública por cuanto, mientras Dutroux se beneficiaba de ella, disponía de una capacidad financiera –gracias al tráfico de coches robados y drogas- que le permitió adquirir hasta siete inmuebles en los que torturaría, violaría y asesinaría a sus víctimas, todas ellas entre los 8 y los 19 años.
Junto a innumerables vídeos pornográficos tomados a su mujer, Dutroux grabó las violaciones y vejaciones a que sometía a las niñas –raptadas camino de la escuela- en la celda que había construido en una de sus casas. Algunas de las chicas murieron de inanición y a uno de sus cómplices lo enterró vivo tras drogarlo.
Los errores de la policía en la investigación fueron tan gruesos que no hicieron sino aumentar de nuevo la ira de la opinión pública. En un principio, se habló de incompetencia policial, pero las cosas tomaron otro cariz cuando el juez de la causa, Jean-Marc Connerotte, confesó públicamente, entre sollozos, las presiones a las que estaba sometido por parte del gobierno, y denunció que “importantes personalidades trataban de detener el juicio”; había recibido, procedentes de la policía, informaciones relativas al peligro que corría su vida. “Nunca antes” –declaró entre sollozos- “se ha desplegado tanta energía en contra de una investigación”.
El juez Connerotte sacó la conclusión de que Dutroux formaba parte de una red mafiosa, y que esta influía en la investigación e incluso en el juicio. Las cosas se complicaron aún más cuando, por esas mismas fechas (diciembre de 1996) al habilitarse una línea para facilitar las denuncias anónimas, un muchacho de veintidós años, llamado Olivier Trusgnach, acusó al ministro conservador de Educación, Jean-Pierre Grafé, de haber mantenido relaciones sexuales con él siete años atrás, cuando el joven contaba quince. Grafé dimitió al saberse que un pederasta arrepentido que colaboraba con la policía le acusaba, igualmente, de haberle proporcionado chicos de unos doce años.
Sin embargo, la imputación de Trusgmach se hizo extensiva al socialista Elio di Rupo. Di Rupo llegaría a ser presidente del gobierno belga durante tres años, desde 2011 y hasta octubre de 2014, y también desempeñó altos cargos en la Internacional Socialista, pero entonces era viceprimer ministro y antecesor de Grafé en la cartera de Educación. El testimonio de Trusgnach no fue considerado definitivo, y otros más que se adujeron se consideraron insuficientes para promover su destitución; él lo negó todo aunque, con una cierta habilidad, admitió su homosexualidad, lo que a mediados de los noventa era aún escandaloso y de este modo consiguió desviar el debate de su culpabilidad.
Durante el juicio, que comenzó en marzo de 2004, más de siete años después de haber sido detenido, Dutroux aseguró innumerables veces que tanto él como sus cómplices formaban parte de una red de pederastia europea que abarcaba a muy destacados miembros de la política, de los estamentos de seguridad y del empresariado. Hasta el día de hoy, el juez Connerotte defiende que la inexplicable actuación de la policía durante la investigación hizo posible la muerte de, al menos, cuatro niñas.
Durante el juicio de uno de los cómplices de Dutroux, Michel Nihoul, una testigo le acusó de formar parte de una trama mucho más amplia y que además abarcaba otras actividades delictivas tales como prostitución infantil, pornografía infantil, violación, zoofilia, abortos y asesinatos. Sin embargo, se prefirió ignorar todo ese cúmulo de indicios y testimonios y cerrar el juicio con la condena a cadena perpetua de Dutroux (después de un rocambolesco intento de fuga de este).
El círculo de pedófilos de Westminster
A fines de 2014, el Daily Telegraph publicó el testimonio de una agente de policía, de acuerdo al cual la policía y los servicios de información de ese país podrían haber estado encubriendo durante años la comisión de crímenes perpetrados por destacadas personalidades del país sobre niños a los que, además de abusar, habrían asesinado. La detective, Jackie Malton, es una mujer muy conocida en su país por trabajar en televisión y por haber declarado públicamente su condición de lesbiana.
Malton fue contratada por un hombre que sospechaba que su hijo pudiera haber sido víctima de una red de pederastia que proveía de niños a clientes de muy alta posición. Según la detective, el padre habría recibido la llamada de un prostituto, quien le habría relatado cómo fue testigo de la desaparición de un pequeño de unos ocho años en 1981. El relato encajaba con el rapto del niño, Vishal Mehrotra, mientras estaba de compras en el centro de Londres y que había sido conducido al área de Elm Guest House in Barnes, al suroeste de la capital; pero –recuerda Malton- llegados a ese punto, la policía desistió de su investigación.
Alrededor de un año después de su desaparición se encontraron la calavera y algunas costillas de Vishal en una remota zona de marismas muy lejos de Londres. Sin embargo, eso no hizo que la policía reactivase la investigación por aquél entonces, a comienzos de los años ochenta.
Treinta y dos años después de los hechos, la policía volvió a situar la Elm Guest House como objeto de sus pesquisas, al aparecer una presunta víctima que manifestó haber sido testigo de la muerte de varios niños a manos de algunos diputados en esa dirección. La investigación fue bautizada como “Operación Midland”.
La casa de los horrores
El relato de la acusación continúa situando a Elm Guest House, una zona situada a poca distancia del Parlamento y donde muchos diputados tienen sus pisos, en el epicentro de toda esta trama. De acuerdo al mismo, Elm Guest House se convirtió durante años en el destino habitual de niños de entre 10 y 12 años, enviados desde un orfanato de Londres. Uno de esos niños utilizados en las fiestas sexuales de personalidades muy destacadas, “Nick”, aseguró haber estado presente cuando un crío de diez años fue estrangulado delante de varios testigos por uno de estos diputados. Recuerda cómo, durante las orgías en las que eran violados por varios hombres, podía suceder cualquier cosa: “lo vi todo mientras sucedía, no sé cómo es posible que haya sobrevivido”.
Quizá sobrevivió porque fue su propio padre quien le vendió a unos “hombres poderosos” para que abusaran sexualmente de él. Nick -que sospechó desde el primer momento de qué iba todo aquello- llegó junto con la víctima a la fiesta, y en seguida se dio cuenta de que no estaban solos; había más chicos como ellos, y muchos adultos. Según Nick, el más repugnante de todos aquellos sujetos era cierto diputado conservador, el mismo que estrangularía delante de varios miembros de la Cámara de los Comunes a su aterrado acompañante.
También ha revelado al Sunday Times cómo, en cierta ocasión, se deshicieron de un niño de diez años tras haberle violado; le arrojaron desde un coche en marcha a toda velocidad. Y aún fue testigo de un tercer crimen.
Es probable que bastantes más niños hayan sido asesinados de esta u otras formas durante los años ochenta por hombres de elevada posición del Reino Unido. Los asesinos actuaban con impunidad porque estaban protegidos por la policía, según relato de antiguos miembros de Scotland Yard: “se nos ordenó que cesásemos las investigaciones; había un grupo de pedófilos en el parlamento, pero eran intocables”.
Nick entregó a las autoridades una lista de nombres que incluía a doce personalidades relevantes de la vida pública británica. Entre ellos hay tres antiguos parlamentarios conservadores, uno de ellos ex ministro, y otro laborista. La denuncia de los policías de Scotland Yard retirados acerca de la prohibición que se impuso en su día a la policía, ha cobrado más sentido al saberse que en la lista de Nick está incluido Sir Peter Hayman, quien fuera subdirector del MI6, los Servicios Secretos de Inteligencia. Algunos de quienes aparecen en esa lista siguen en activo.
El viaje a ninguna parte
La investigación de este tema comenzó en los primeros ochenta, a partir del llamado “Dossier Dickens”, cuando el parlamentario conservador de igual nombre entregó al ministro del Interior, Leon Brittan, una carpeta con 114 archivos en los que se implicaba a poderosas personalidades del país. Pero en 1984 la carpeta desapareció y jamás se supo de ella. Según Brittan, la entregó a los funcionarios del ministerio, quienes la extraviaron, al parecer. El nombre de Brittan surgiría algo más tarde en la investigación como uno de los asiduos de Elm Guest House. Brittan había sido acusado también de una violación cometida en 1967 sobre una joven de 19 años.
Pero existía una copia, que estaba en manos de una diputada laborista, quien la puso en manos de un periódico local. El director del rotativo fue requerido por agentes del MI6, en el nombre de la seguridad nacional para que entregase el material. Naturalmente, lo entregó.
Empero, el escándalo se reactivó con los nuevos datos, y Scotland Yard tuvo que admitir que “el Reino Unido, entre los años 70 y el 2000, ha sido el escenario de una enorme red de pedófilos”, entre los que se incluyen notorios parlamentarios y lores, todos ellos presuntamente encubiertos durante décadas por el gobierno y los servicios policiales y de seguridad.
Uno de estos ex policías ha señalado los vínculos de Jimmy Saville con el Círculo Pedófilo de Westminter. Saville, un muy popular disc jockey y presentador de la BBC, fue acusado a su muerte, en 2011, de perpetrar todo tipo de abusos con cientos de niños –algunos de ellos hospitalizados- y minusválidos, durante décadas. Las acusaciones que se efectuaron en vida jamás prosperaron.
Lo mismo sucedió con las personalidades más notorias acusadas de participar en las orgías de Elm Guest House. El caso de Edward Heath, premier británico entre 1970 y 1974, y el de Lord Bramall, no llegaron más allá, ya que la investigación los exoneró.
También exonerado de los crímenes pedófilos de Elm Guest House resultó Harvey Proctor. Proctor fue diputado conservador durante ocho años en el parlamento en los ochenta, hasta que hubo de dimitir cuando se le acusó de contratar a chaperos menores de edad. Sin embargo, en cuanto la investigación de la “Operación Midland” no se pudo probar nada, según la policía.
Proctor pidió entonces la dimisión de los responsables porque, explicó, en realidad todo aquello era un montaje para “cazar homosexuales”.
¿Y en España?
En su día se relacionó el triple crimen de Alcasser con este tipo de delitos (pederastia, torturas y asesinato) cuando aún se desconocía la existencia de crímenes de esta naturaleza con la finalidad de ser grabados.
De hecho, en su momento se dieron nombres de algunos cargos públicos de relieve y de personas muy destacadas, pero nada se pudo probar y, tras la excarcelación de Miguel Ricart gracias a la doctrina Parot –y dado que continúa Antonio Anglés en paradero desconocido- no ya hay nadie en la cárcel por aquel crimen que un día estremeció a España.
El 2011 “El País” publicaba un artículo en el que se cuestionaban las 'desviaciones' sexuales. ¿Cómo se ha llegado aquí?
En las últimas décadas han proliferado las acusaciones de pederastia dirigidas a distintos colectivos, desde profesores a instructores militares o deportivos pasando, no faltaba más, por sacerdotes. Y es de justicia reconocer que, en mayor o menor medida, las acusaciones han tenido su razón de ser.
Por supuesto, ninguno de esos colectivos ha justificado los delitos que cualesquiera de sus componentes pudiera haber cometido. Antes o después, todos ellos han reaccionado tomando las medidas que han creído más oportunas -frecuentemente eficaces- para evitar que tales cosas sigan sucediendo aunque, obviamente, existe algo llamado “tasa de inevitabilidad”.
Desde luego, lo que nunca ha sucedido es que nadie haya teorizado acerca de la bondad de las relaciones pedófilas. ¿Nadie?
Un pasado que olvidar
Lo que viene a continuación no es un simple eco del pasado: es el relato de unos antecedentes. Antecedentes que revelan toda su trascendencia a la luz de lo que empezamos a saber está sucediendo: el rapto de nuestros hijos a manos de ciertos grupos organizados, que han adoptado una filosofía pansexualista por toda convicción. A estos, hoy como ayer, ningún precio les parece excesivamente oneroso si eso les acerca a la consecución de sus objetivos.
Los años setenta vieron el despliegue de ciertas ideas que, durante décadas, habían venido circulando únicamente en ambientes restringidos del progresismo marginal. Las propuestas radicales de los que más tarde serían consagrados como “ideólogos de género” empezaron a abrirse paso en aquellos años -de acuerdo a una estrategia muy eficaz- entre la opinión pública. Enfocados como “extensión de derechos”, pocos se atrevieron a cuestionar el reconocimiento legal de asuntos como la homosexualidad –hasta entonces considerada una patología- o el aborto –hasta entonces considerado un crimen-.
Después de los grandes temas sexuales, la normalización de la pederastia fue el lógico corolario del Mayo francés y su pansexualismo. Liberados de ese prejuicio burgués en que dieron en considerar a la conciencia, proclamaron la sola validez de la voluntad humana. Resurgieron los fantasmas de Reich y de Kinsey: mientras que la promiscuidad y la homosexualidad pasaron a ser prácticas reconocidas y habituales, la pedofilia debía ser reivindicada como “actividad natural, reprimida por dos mil años de cultura judeocristiana”, ya que era, junto al incesto, el último tabú sexual.
Comenzó entonces una campaña de agitación que rebasó los límites de la mera reclamación académica: en enero de 1977, Le Monde mostraba su indignación porque tres hombres habían sido condenados a una prisión “excesivamente larga” por haber mantenido relaciones con menores a los que, además, habían fotografiado. El artículo era una suerte de manifiesto pedófilo, firmado por los intelectuales “comprometidos” más destacados de Francia: Louis Aragon, Jean Paul Sartre, Simone de Beauvoir, Roland Barthes, Jack Lang y André Glucksmann, entre otros. Los abajo firmantes –cuyas opiniones disfrutaban de una singular aura de respetabilidad- eran considerados como parte del patrimonio nacional francés, de modo que no fue desdeñable su efecto sobre la opinión pública.
Pero la campaña no había hecho más que empezar. Cuatro meses más tarde, dirigieron una petición al parlamento francés pidiendo la derogación del concepto de minoría de edad sexual y la despenalización de las relaciones sexuales con menores hasta los 15 años. Esta vez, a los habituales, se les sumaban otros tres intelectuales de peso como eran Michel Foucault, Jacques Derrida y Louis Althusser. Y además, el líder homosexual Guy Hocquenghem, el escritor Philip Sollers y la pediatra Francoise Dolto.
En pleno, el Estado Mayor del progresismo galo
Por esas mismas fechas de 1977, el diario de izquierdas “Liberation” publicaba un artículo en el que daba cuenta de la formación del FLIP (Frente de Liberación de los Pedófilos). En dicha información, no ocultaba su simpatía por los miembros de la organización, protagonistas de lo que la prensa progresista consideraba “la aventura pedófila” (sic). Y en 1981, el propio “Liberation” llegaría a ceder sus páginas para que un pederasta relatase sus actos sexuales con una criatura de apenas cinco años. “Mimosos infantiles”, se permitió titular, regocijado.
Con anterioridad, en la propia Francia, uno de los líderes de la revuelta estudiantil sesentayochista, Daniel Cohn-Bendit, no había sentido ninguna restricción a la hora de publicar alguna de sus hazañas en este terreno. En su obra Le Grand Bazar, de 1975, escribió acerca de la época en la que trabajó en una guardería:
“Muchas veces me ocurrió que algunos chavales abrían mi bragueta y comenzaban a hacerme cosquillas. Yo reaccionaba de manera distinta según las circunstancias, pero su deseo me planteaba un problema. Les preguntaba: ‘¿Por qué no jugáis juntos, entre vosotros? ¿Por qué me habéis elegido a mí y no a los otros chavales?’ Pero si ellos insistían, yo les acariciaba”.
La liberación de los niños
Se crearon guarderías en las que se pretendía que los niños tuvieran derechos sexuales. Se iniciaba a los niños para que tuvieran relaciones entre ellos, y se debatió la posibilidad de que los adultos tuvieran acceso sexual a los niños. El libro de cabecera de estos progresistas era “La Revolución en la Educación”, en el que se podían leer cosas como que
“la deserotización de la vida de familia, desde la prohibición de la vida sexual entre niños hasta el tabú del incesto, es funcional para la preparación del tratamiento hostil del placer sexual en la escuela y la consecuente deshumanización y sumisión del sistema laboral.”
Entre tanto, por las mismas fechas, en las filas del feminismo radical comenzó a abrirse paso la idea de que, junto a la liberación de la mujer, había que propiciar la de los homosexuales y los niños. Ambos eran víctimas por igual de los varones heterosexuales y del patriarcado.
Los niños podían no sólo ser aliados en la lucha por la liberación del macho, sino incluso compañeros de juegos sexuales que reemplazaran a los varones adultos (Simone de Beauvoir había mantenido un par de relaciones lésbicas con menores en las que, al menos en uno de los casos, veía un sustitutivo de sus patéticos fracasos sentimentales con Sartre).
Y una de las feministas más destacadas, y reverenciada desde hace cuarenta años por los grupos radicales, Kate Millet, en su “Política Sexual” (1969), escribió que “puede existir tanto una relación erótica entre un hombre y un niño como entre una niña y una mujer mayor”. En su particular y orwelliano lenguaje, este tipo de relaciones recibe la denominación de “relaciones intergeneracionales no explotadoras”.
Desde su concepción feminista radical, Millet considera que hay que liberar al sexo de los límites represivos que se le han impuesto. Y, en consecuencia, el siguiente paso debe darse en la dirección del incesto:
“Siempre me he preguntado por el poder del tabú del incesto, porque al mismo tiempo que la sexualidad de los niños y de los adultos alcanza más y más libertades, la proximidad de miembros de la familia le hace a uno experimentar y desafiar este tabú. El tabú del incesto ha sido siempre una de las piedras angulares del pensamiento patriarcal. Hemos de proclamar la emancipación de los niños…”
Casi por las mismas fechas, mediados los setenta, el Libro rojo del cole, traducción de una obra danesa elaborada desde una óptica marxista declarada, reputaba comprensivamente como “hombres faltos de amor” a los pederastas. También por entonces, refiriéndose a un pederasta francés, la prensa de ese país se deshacía en efusiones sentimentales: “cuando Benoît habla de los niños, sus ojos de pastor griego se preñan de ternura” (Liberation, 20-junio-1981).
A fines de 1979, la revista berlinesa Zittu, de orientación radicalmente progresista, titulaba “Amor con niños ¿se puede?” Como minorías perseguidas, los medios de izquierda consideraron a los pedófilos víctimas del sistema capitalista.
Dichas relaciones intergeneracionales fueron apoyadas por el conocido izquierdista Reinhard Röhl, editor de la revista Konkret, más tarde acusado por su hija, Anja, de haber abusado de ella cuando tenía entre 5 y 14 años.
Dispuestos a todo
No se puede ocultar la presión que el lobby gay ha efectuado a fin de conseguir una rebaja de la edad de aprobación legal para las relaciones homosexuales. En el Reino Unido consiguieron que la administración laborista disminuyese dicha edad hasta los 16 años. En los Estados Unidos, el movimiento pedófilo NAMBLA –que ha proclamado en numerosas ocasiones su opción por la abolición de todo establecimiento de edad legal cualquiera para las relaciones sexuales-, encontró igualmente numerosos apoyos entre la comunidad gay.
En España, Jaime Mendía, portavoz de la Coordinadora Vasca para el Día del Orgullo Gay en el año 2008, declaró al diario “El Mundo”:
“Todas las personas tienen que tener derecho a disfrutar de la sexualidad, también un niño de ocho añitos (…) Las relaciones intergeneracionales cada día están más perseguidas penal y socialmente, despertándonos un día sí y otro también con más que dudosos éxitos policiales…cuando una persona tiene algún tipo de relación con cualquier persona, aunque sean menores, no tiene por qué hacer daño a nadie”.
En ocasiones, confiados en el respaldo de todo género del que gozan, no se resisten al sarcasmo. Así, Jorge Corsi, psicólogo procesado por la justicia argentina por pederastia, jugando con los tradicionales roles de la infancia en familia, sentencia que
“si el niño debe respeto y obediencia a los mayores, cuando un mayor propone a un niño una actividad sexual, lo que corresponde es que el niño acepte, obedezca y respete”.
Cada día, de un modo casi imperceptible, se va incorporando al debate una tímida, aunque creciente, actitud de comprensión hacia la pedofilia. El 1 de diciembre de 2011, el diario “El País” publicaba un artículo del catedrático de Filosofía de la Universidad de Barcelona, Manuel Cruz, en el que se leían las siguientes reflexiones:
“La referencia a la pederastia en el contexto de los debates acerca de la sexualidad en nuestra sociedad parece jugar un papel análogo al que desempeña Auschwitz en las discusiones éticas contemporáneas (…) es obvio que hoy ya no se sataniza sin más el sexo, pero sí parecen estar siendo satanizadas lo que se consideran formas desviadas del mismo”. Y concluye, pleno de lógica: “Desviadas, por cierto ¿respecto a qué?
En relación con esto conviene ver el vídeo de Alain Soral. Catorce minutos de asombro con un final de horror. Eso también es nuestro mundo. Y no es sólo cosa de progres.
El escándalo de pederastia del PizzaGate como etapa final de la decadencia política de Occidente
El 3 de noviembre, unos días antes de las elecciones estadounidenses, el sitio Wikileaks de Julian Assange publicó la FASE 3 de su "cobertura" electoral, un paquete de unos 357 archivos del FBI, que se añadía a lo que ya era conocido como "archivos Podesta", y que contenía diferentes e-mails de la correspondencia del jefe de personal de Bill y Hillary Clinton, John Podesta, quien también fue consejero de Barack Obama hasta febrero de 2015.
Prácticamente al mismo tiempo que los archivos fueron publicados, una identidad en línea anónima conocida como "4chan" publicó por primera vez a través de Internet algunos hallazgos explosivos. En sus correos electrónicos, dentro de algunas frases que no tienen sentido, Podesta usó palabras clave, ya anteriormente marcadas por el FBI como relacionadas con la pedofilia. Las palabras son las siguientes: pizza = chica, hotdog = chico, cheese [queso] = niña, pasta = chico, sauce [salsa] = orgía, etc. Ocultadas a plena luz.
A partir de ese momento comenzó una exposición viral en línea nunca vista, no sólo sobre las oscuras conexiones de Podesta, sino también sobre la participación de los Clinton. La información sobre este tema proviene de las más diversas fuentes en línea con muchos detalles extraños y terribles. Hay un fuerte aspecto de "periodismo ciudadano" y de investigación detectivesca en internet en todo esto, mostrando la espantosa profundidad de este mórbido escándalo. Está claro que algunas personas del FBI le dieron estos archivos a Assange (poco después, uno de los "sospechosos" fue encontrado muerto), especialmente después de la declaración de un alto oficial del FBI respecto a que tienen pruebas de que ambos Clinton están involucrados. Basándose en esto, la mayor parte del trabajo de investigación está siendo realizado por gente ordinaria que nos ha proporcionado sus puntos de vista sobre lo que obviamente era el mayor secreto público americano. Mientras tanto, se ha iniciado una masiva campaña contra las llamadas "falsas noticias" a través de los medios controlados por los medios de masas. Un momento interesante, por decir lo menos.
De lo que se conoce hasta ahora de las fuentes de "noticias falsas", hay fuertes indicios de que altos funcionarios estadounidenses, altos políticos antiguos y actuales, círculos de la élite, así como ciudadanos "ordinarios" están involucrados en lo que obviamente es el mayor escándalo en la historia. Numerosas fuentes indican que la pornografía infantil, el secuestro de niños, el tráfico de esclavos sexuales, el pedo-sadismo, el sacrificio ritual, el ocultismo oscuro (apuntando a la infame "artista" Marina Abramovic como maestra jefe de sus cenas para "cocinar el espíritu"), e incluso el canibalismo, están más que probablemente involucrados. Los mensajes de Podesta son sólo la punta del iceberg. Sólo hay que ver su colección de "arte". Sólo hay que ver cuántas personas están conectadas de diferentes maneras en una desastrosa red que conduce constantemente a altos círculos políticos y públicos. La industria del entretenimiento está muy involucrada. Algunos actores, inspirados por el escándalo, ya han hablado abiertamente acerca de la tradición de pedofilia de Hollywood relacionada con los niños actores.
La pizzería Comet Ping Pong
En un contexto más amplio, algunos países occidentales ya han legalizado la pedofilia y el incesto, mientras que los más progresistas están considerando también el bestialismo. Existe una metodología de ingeniería social conocida como la ventana Overtone (también conocida como Ventana del discurso), establecida por Joseph Overtone y utilizada principalmente por expertos en medios de comunicación por razones políticas y de otra índole. Overtone describió cómo incluso las ideas más raras y extrañas pueden ser tomadas del pantano del desprecio social, luego "lavadas" e incluidas en la legislación, convirtiéndose así en política oficial. Todo escondido a plena vista.
Los círculos pedófilos no son desconocidos en las políticas y estructuras en el poder estadounidenses y occidentales. Hace unas décadas surgió uno de los mayores escándalos, a saber, las visitas de menores de edad a la Casa Blanca después de la medianoche, pero todo quedó cubierto sin graves consecuencias políticas.
Recientemente, en Australia y Noruega, decenas de "prominentes" ciudadanos han sido arrestados por participar en círculos de pedofilia. También hay indicios prolongados de miembros de la familia real británica realizando algunas oscuras escapadas sexuales. Además, entre 2001 y 2010, se ha hablado hasta de 3.000 sacerdotes que han sido involucrados en abuso infantil (una gran referencia es el Oscar 2016 a la mejor película, "Spotlight", basada en hechos reales sobre cómo periodistas del Boston Globe descubrieron abusos masivos de niños).
Algunos de los detalles son sencillamente espeluznantes. El nombre de uno de los dos lugares centrales del PizzaGate (ambos en Washington DC, cerca el uno del otro) han surgido ahora. Esto concierne a James Alafantis, cuyo restaurante se llama Comet Ping Pong Pizza (el otro es Besta Pizza). El nombre 'Alafantis' se deriva de la expresión francesa "J'aime les enfants", que significa "Amo a los niños". Su ex novio, David Brock, es uno de los agentes claves del establishment del Partido Demócrata, liderando la influyente organización de supervisión de medios de comunicación llamada Media Matters. Anteriormente fue procesado por pedofilia. Ambos están ocultos a plena vista.
Otro detalle: se ha comprobado que John y su hermano Toni Podesta se encontraban en Portugal el 3 de mayo de 2007, día en que desapareció Madeleine McCann, de 4 años, de un hotel en Praia Da Luz. Los Podesta estaban presentes en esta ciudad al mismo tiempo. Los retratos robot policiales de dos personas sospechosas son más que similares a los hermanos.
Según el sitio web de Comet Pizza, este lugar tiene algunas puertas ocultas para habitaciones separadas y aisladas. Además, hay información de que Alafantis pagó cinco visitas a la Casa Blanca, y tomó y publicó fotos de Obama jugando al ping pong con niños dentro de la Casa Blanca. Algunos investigadores afirman que "ping pong" puede ser otra palabra en código. Bueno, hay fotos del noble príncipe (encantador) Charles, jugando al ping pong con niños también. Podesta organizó cenas privadas con Alafantis y Hilary Clinton. En un correo electrónico de la Casa Blanca de cosas de cocina, hay información sobre el que presidente Obama gastó 65.000 dólares para una "fiesta privada de pizza y hotdog".
Y adivinen qué: una interesante organización está documentada financiando algunas fiestas en Comet Pizza en tres ocasiones. Esta organización cuenta con el respaldo de George Soros. Filantropía, como siempre.
Ya ven, ya no hablamos de círculos pedófilos aislados. Este es un horror más grande y más profundo. Es un anillo global. En realidad, un sistema pedófilo global, profundamente involucrado dentro de algunas estructuras de poder de Occidente, en su mayoría con ideologías "liberales" y "progresistas". Estas dos últimas probablemente también se pueden usar como palabras clave para este devastador abismo moral que todo el mundo está presenciando. Muchas de las personas conectadas a Pizza Comet y a su propietario a través de las redes sociales han publicado "extrañas" fotografías de ellos con niños, junto con el extraño simbolismo conectado con los aspectos ocultos del llamado Nuevo Orden Mundial. Ni siquiera se esconden ya.
Más allá de la geopolítica
Hace ya mucho tiempo que el filósofo alemán Oswald Spengler publicó su obra maestra La decadencia de Occidente en 1918, que representa una reacción al capitalismo anglosajón basado en la "Biblia del capitalismo" de Adam Smith, La riqueza de las naciones, de 1776, donde Smith esbozó un sistema de sociedad completamente dependiente y controlado por la "mano invisible del libre mercado", que mientras no está controlado por nada, lo supone la deshumanización total. En su otra famosa obra, Teoría de los sentimientos morales, Smith dice claramente: "El dolor, ya sea de mente o de cuerpo, es una sensación más penetrante que el placer y nuestra simpatía por el dolor, aunque cae muy por debajo de lo que siente naturalmente el enfermo, es generalmente una percepción más viva y distinta que nuestra simpatía por el placer".
En algún lugar aquí están las raíces del infame principio de que "todo está permitido", ampliamente utilizado por los (neo)liberales en su intento de apoyar moralmente las políticas, la economía y la conducta desordenada que practican. No creemos que todos los miembros de las élites políticas y de otro tipo en Occidente que están inmersos en la oscuridad de la pedofilia sientan culpabilidad de conciencia con respecto a sus actos no humanos.
La mayoría de ellos cree que este es el camino del poder. Son psicópatas enfermos que no pueden ver lo enfermos que están. Y tratan de hacer de su camino nuestro camino común.
América y el mundo están delante de algo que va más allá de la (geo)política. Nos enfrentamos a la justificación misma de nuestra existencia como seres humanos, capaces de mantener el mundo de una manera que nos impida convertirnos en una sombra profunda y oscura del universo. ¿Nos merecemos toda la belleza y el amor de que somos dotados aquí en la Tierra? ¿Tenemos nosotros, como humanidad, la fuerza para superar el mal que amenaza al mundo entero con su abismo nihilista, o todos seremos víctimas de valores invertidos que cuestionan el núcleo mismo de nuestra naturaleza humana? Parece que la meta máxima de este mal es el de minimizar el valor, el significado y el potencial de la vida misma mediante la destrucción constante, pervirtiendo el propósito de la vida y glorificando la muerte violenta. Esto no puede ser llamado de otra manera que como demonismo.
Como está claro que la civilización política occidental como la conocemos está llegando a su fase final de caída y degeneración total, nos gustaría creer que todavía hay suficiente luz en Occidente para levantarse y superar la oscuridad patocrática por la que es gobernado. Sí, todavía hay un enorme poder militar y financiero controlado por las élites que puede causar grandes problemas, pero también es un hecho de la vida que una entidad social / política basada sólo en el poder físico / materialista está condenada a la entropía y a la caída ineludible, la cual es sólo una cuestión de tiempo.
Parece que ese tiempo es ahora. Los últimos cambios políticos como resultado de las elecciones de noviembre en Estados Unidos como principal representante de Occidente dan esperanza. El Este apoya esto. Todavía no está completamente claro si esta esperanza está justificada o no, pero hay esperanza. Sin embargo, si no ahora, entonces la próxima vez. Esto es inevitable. Ahora, cuando el infierno está siendo traído a la superficie para que incluso los ciegos vean, morirá expuesto a la luz.
Para muchas personas, es difícil creer que todo esto, el escándalo más grande y más repugnante probablemente en la historia del mundo, pueda ser cierto, debido a la omnipresente disonancia cognitiva.
Los controlados medios de masas dominantes no informan sobre esto en absoluto. Pero otros medios más pequeños e independientes sí lo hacen.
Y es verdad. Sólo está escondido a plena vista. Como muchas otras cosas cruciales están ocultas.
Para ellos, para los ciegos, demos un simple hecho comprobado: cada año, alrededor de 500.000 niños desaparecen en el mundo sin dejar rastro. Medio millón. Algunos dicen más. Niños. Cada año.
¿Adónde van todos ellos, los niños de nuestro común destino ?
Investigue en Internet y prepárese para llorar. El pantano es más profundo de lo que parece a primera vista.
En las redes sociales han empezado a circular las fotos de John Podesta, el jefe de la campaña de la candidata demócrata a la Presidencia de EE.UU., Hillary Clinton, y de su hermano Tony Podesta, junto con las imágenes de los sospechosos del secuestro de Madeleine Beth McCann, una niña británica de 3 años que desapareció en Portugal en el 2007, informa el portal Wearechange.
En el 2013 la Policía portuguesa reabrió la investigación acerca del caso y reveló dos retratos robot de los sospechosos que podrían estar involucrados en la desaparición de la pequeña. Según los investigadores, las dos imágenes podrían representar a la misma persona, pero vista por dos testigos diferentes.
Sin embargo, muchos internautas se han expresado acerca del caso y han sugerido una gran semejanza entre las dos imágenes con John y Tom Podesta.
Uno de los 'emails' filtrados por WikiLeaks el pasado mes de octubre muestra que John Podesta podría haber estado de vacaciones durante el tiempo en que desapareció la niña, pero no especifica dónde.
Según algunos internautas, los cortes que sufrió Twitter el domingo en EE.UU. y países de América Latina y Europa ocurrieron "simultáneamente" cuando la difusión de los rumores acerca de la posible conexión de los Podesta con la misteriosa desaparición de la niña británica empezó a volverse viral. Читать Jaxon J. @JaxonJHunt
Además, el portal de WikiLeaks se vio sometido a ataques DDoS desde que publicó una nueva tanda de correos electrónicos del Partido Demócrata de EE.UU.
Este caso se puede encontrar en muchas sociedades orientales, no sólo en países de mayoría musulmana. Es intelectualmente problemático tener un análisis simplista sobre este asunto social tan complicado. Observen a esas sociedades occidentales y a lo que esa denominada ‘’liberación sexual’’ les conduce, que es el declinar de todos los valores humanos en general, y de los valores familiares tradicionales en particular. El problema está en no leer la sociología y psicología tanto individual como colectiva de los países europeos.
El profesor E. Michael Jones, ex-profesor de la Escuela de Saint-Marie de Indiana, ha escrito casi 700 páginas sobre esta materia y lo tituló: "Liberación sexual y control político’’, demostrando académica y sociológicamente que toda esta cuestión denominada como liberación sexual ha sido organizada para controlar políticamente a la sociedad.
Con todo respeto, es un punto de vista verdaderamente estúpido el de llegar a decir: “¡En occidente las mujeres están casi desnudas y ningún hombre las mira!”
La dimensión común entre los seres humanos y los animales es que el deseo sexual, no es una necesidad que nosotros dejemos crecer, y como Freud creía:
“Toda la humanidad ha sido creada por la limitación sexual, así que tenemos que seguir adelante y hacer lo que deseemos sexualmente, de esta manera, la sociedad estará resuelta”.
Hace algunos años, un amigo noruego me dijo:
“Nací en una sociedad en la que una chica pierde su virginidad entre los 10 y los 14 años de edad, y si hay un estudiante de instituto que todavía es virgen, se avergonzará si sus amigos se enteran… mis padres están viviendo juntos y no están divorciados, pero mi padre tiene su propia novia, y mi madre lo mismo… Mi padre trae a su novia a casa para hacer el amor cada vez que están viendo la televisión…”.
Esto es, mis hermanos y hermanas, por lo que muchos de mis amigos europeos y americanos están descontentos con la atmósfera social. El ser humano, por su representación está buscando completarse, pero su dirección es vertical y no horizontal. Una vez que encuentra una manera de satisfacer sus deseos, la situación se tornará cada vez peor.
1. Estará saturado de tener relaciones sexuales con el sexo opuesto, por tanto, va a tratar de tenerlas con personas del mismo sexo.
2. El siguiente paso será el de tener relaciones sexuales con niños, ¿por qué no? Como dijo un comediante francés: ¿Quién es un pedófilo?, ¡Sólo una persona que no puede esperar!
3. Una vez que se haya hartado de esto, probará a tener relaciones sexuales con su madre, hermana o su tía.
4. Después se habrá saturado de eso y lo intentará con animales, como hoy en algunos países occidentales hay empresas que tienen perros para alquilar y tener relaciones sexuales con humanos.
5. Luego se pensará en legalizar los matrimonios entre personas del mismo sexo, aunque no estén a favor de los principios familiares en absoluto.
6. Luego, tras saturarse de discotecas, clubs de música, de baile, de sexo, etc. Pensarán en cambiar a sus compañeros sexuales por otras personas, ¿por qué no crear un club de ‘swingers’?
7. Entonces, se dirá a sí mismo, ¿por qué no reconocer legalmente el matrimonio pedófilo?
8. Tras esto, ¿por qué un hombre no podría estar embarazado?
9. ¿Por qué no enseñar a los niños a elegir su sexo? Lo llamaremos ‘’ideología de género’’.
10. ¿Por qué no ha de normalizarse que, tras la iglesia, algunas autoridades islámicas puedan permitir también la homosexualidad, y ¿por qué no tener a un Imán gay?
Si están en contacto con la oculta realidad de las sociedades occidentales y no sólo van de vacaciones para pasar un tiempo allí, estarán seguros de que esta liberación sexual no ha llevado a esos países a la prosperidad y la felicidad. Así que, ¿cuál es el verdadero significado de la libertad?
Por supuesto, la libertad no es hacer lo que se quiera, sino que, antes de hacer lo que usted quiera, tiene que pensar y repensar si está pensando por usted mismo, o está influenciado por algún susurro proveniente de Occidente o por algún pensamiento que llega desde las urbes occidentales.
Pongan atención, no estoy diciendo que todo el pensamiento desde Paris, Londres o Washington esté mal, en absoluto. Si una persona ha trabajado en una idea, la ha desarrollado y esta idea es ideológicamente similar al punto de vista de alguien de París, Londres o Washington, es algo positivo también.
Sin embargo, algunas personas lo que hacen es un simple copiar y pegar, para estar más próximos al pensamiento occidental. Eso es realmente lo que significa alienación cultural y colonización intelectual. Esas mentes occidentales en Oriente podrían ser psicológicamente más peligrosas que los colonos israelíes, porque aquel que puede controlar nuestras mentes y colonizar nuestras almas, es mil veces más peligroso que la persona que coloniza políticamente. Así que, tales personas que dicen: “Soy libre”, y están las 24 horas del día, los 7 días a la semana, viendo los medios de comunicación típicos y principales por los que su mente ha sido lavada, ¡no son libres en absoluto! Quién afirma que es libre una vez que el sistema no le deja pensar y hacer su vida diaria de una manera totalmente plena, nunca será libre para analizar lo que realmente está ocurriendo.
Mantengan sus mentes libres de todas aquellas cosas y entonces, sus mentes empezarán a hacerse preguntas: ¿Por qué? ¿Por qué estoy aquí? ¿Cuál es realmente el significado de libertad individual y colectiva? ¿Cuál es el denominado día del juicio final al que todas las religiones monoteístas están pronosticando?
Existe una novela, aparentemente basada en hechos reales, pero que para evitar querellas o incluso la muerte, la autora tuvo que novelar. Se trata de La Ilustre degeneración de Luisa Isabel Álvarez de Toledo, aristócrata española apodada La Duquesa roja por su oposición al franquismo. Esta señora, ya fallecida, me merece cierta credibilidad por el hecho de haber pertenecido a la clase social que en cierta manera describe en su libro.
Los nombres que aparecen en la novela se basan en personajes reales pero ella nunca quiso publicar los verdaderos nombres, en la medida de lo que conozco pondré los nombres reales a algunos de los nombres que aparecen en el relato.
He hecho un extracto del libro solo de la parte que me interesa ilustrar, asimismo el orden que sigo no es exactamente el del libro. Puede parecer algo inconexo pero creo que se puede seguir la trama, en todo caso siempre está el original que he enlazado en caso de que se necesitaran más detalles.
Por otro lado he realizado algunas correcciones ortográficas y añadido títulos a cada bloque temático.
La ideología de las élites
Extraigo algunos párrafos del libro que ilustran cuáles son las ideas de quienes realmente mandan, que no suelen ser los políticos, quienes aunque pueda parecer extraño trabajan para ellos.
- Es primordial darle [al pueblo] algo en qué entretenerse. Leyes que les complican la vida, impuestos que los crujen, inseguridad y problemas. Hay que darles en qué pensar. Para que no piensen en lo que no deben.
...
Disuelta la reunión, Marco Tulio (¿Santiago Carrillo?) se preguntó si tragaba por cobardía o por interés. De no haber condenado la ética, la verdad y otros valores, como taras burguesas, no hubiese pasado tan fácilmente del primario "too pá toos", al pragmático "too pá los que mandamos". Haciendo números, entre parientes, amigos, correveidiles, políticos, periodistas y otros dilectos servidores, del dinero del público quedaba la calderilla, para servicio del público. Creció la clase, empezaron a escasear los fondos y hubo que cerrar filas. Los de fuera se impacientaron, viendo que de no acelerarse el ritmo de defunciones y expulsiones, la fortuna llegaría en la vejez. Temiendo que asaltasen el reducto, hubo ampliación geométrica del espacio, destinado a enchufados. Y la sociedad quedó privada de recursos, pudiendo elegir entre la revuelta y el suicidio colectivo, que en eso queda la revolución cuando faltan ideas, planificación y cabezas.
...
- Lo malo es la falta de perras. Donde partidos y sindicatos nacen por su pie, se financian solos. Pero en monarquía, la lealtad a la corona ha de ser denominador común. Y eso se paga. El carisma de un rey de nacimiento, cuenta. ¡Pero no es definitivo! Excluir a los candidatos que no convienen, domesticar a periodistas, intelectuales e industriales de la idea, para que no digan lo que no deben, ni dejen de decir lo que deben, cuesta un pastón.
...
- Tenían tantas ganas de democracia, que se lo creyeron. Al que se metía con el sistema, le callaban. Y al que atacaba a la Corona, ¡hasta le pegaban! Pero un día empezaron a sospechar que les daban gato por liebre. ¡Y se volvieron como un calcetín! Empezó a correr que de libertad nada de nada. Y como es la verdad, hubo que reforzar la censura, para que la gente no empezase a denunciarla. Por ahora creen que en todas partes cuecen habas. Pero el día que les dé por enterarse, comparando lo que un francés o un inglés llama censura, con lo que hacemos aquí, ¡veremos qué pasa!
Javier palideció ligeramente.
- Lo que desde luego no podemos permitir, es que les informen de lo que pasa de verdad. Sin miedo al palo, habría quien lo contase, ¡que muchos lo saben! Si corre a cara perro, lo que pasará aquí no tendrá importancia, comparado con lo que nos caerá en el extranjero.
César manifestó su desprecio con un gesto.
- ¡Nada de nada! Saben que la única alternativa a nuestra democracia, es la dictadura militar. O la monarquía absoluta. ¡A eso no se exponen!
...
- Lo peor es que cada vez votan menos. Por muchos malabarismos que hagamos, el régimen pierde representatividad por un tubo. Los que votan en blanco, rechazan lo que les ofrecemos. Pero los que no votan, ¡nos rechazan a nosotros! ¡Monarquía incluida!
Ignacio respiró hondo. Decir lo que no iba a gustar, implicaba un riesgo. Incluso para él.
- ¡Lo advertí! Nos creemos nuestras propias mentiras, ¡y luego pasa lo que pasa! Hace un montón de años que rellenamos las urnas. ¡Y nos comportamos como si las llenasen ellos!
- ¡Nadie engaña a nadie! Lo hemos consensuado - graznó Javier.
- ¡De acuerdo! Pero que hayan tragado que votó más del 60%, cuando no llegaron ni al 50%, no significa que podamos seguir haciendo los que nos da la gana, como si nos aplaudiese la mayoría. Si no cambiamos, un día pasará lo que tiene que pasar. ¡Y no tendrá remedio!
Marco Tulio asintió con un gesto.
- Aunque me pese, tengo que decirlo. Los del "si buana", que hacen la vida imposible a quien nos parece y dejan que quien nos da la gana se la haga a los demás, en cuanto nos vean debilitados, pedirán mayor participación, cuando menos en perras. Tendremos que dársela, porque los necesitamos y porque pueden largar. Y los subalternos del subalterno seguirán su ejemplo. Es decir, que nos crecerán los enanos. Eso si no se levanta alguno. O todos nos hacen un corte de mangas.
Pero si votasen de verdad, no podría pasar nada de esto, porque el respaldo de la gente, aunque no se diga, ¡impone mucho!
Sobre la Monarquía y el 23-F
-¡Eso está salvado! Hemos hecho del rey encarnación de la democracia y del orgullo patrio. ¡Y en qué circunstancias! La gente estaba al cabo de la calle. Sabía que decíamos una cosa y hacíamos otra. Se robaba a escala y quitábamos del medio a quien nos daba la gana, suprimiendo la pena de muerte. Lo de aplicar el terrorismo de estado, para provocar el otro, es una buena idea. En el río revuelto está nuestra ganancia. Pocos se han dado cuenta de que no se publica lo que oyen, porque nos llenamos la boca con la palabra libertad, para poder seguir con la censura. Confieso que cuando llegaron aquellas elecciones, tuve miedo. Me dije que los hombres son como los melones. Por muy domesticada que estuviese la izquierda, para estar seguros del éxito no se le subiría a la cabeza, habría que probarlo. Por eso estuvo bien hacerles comprender que una pistola, bien manejada, vale más que todos los votos. El rey quedó como salvador de la libertad, pero sobre todo de sus pellejos.
Bastó con que metiese en los cuarteles, a los que mandó salir. Después ya sería otra cosa. Hicimos ricos a tantos, que nunca nos faltará el apoyo de una clase poderosa. Fuimos punteros en modernidad, que eso mola mucho. Y tuvimos por rey al rey de reyes, porque todos vinieron a rendirle pleitesía.
La promoción de los instintos primarios
La obsesión por el sexo eclosionó en los años de las vacas gordas. Considerando que liberar intelectos, ponía en riesgo la seguridad del estado, César y compañeros mártires acordaron aplicar los medios, para que la "plebe" despreciase la razón, sometiéndola al instinto. O cuando más a los sentimientos. Omitiendo que bajo la dictadura, quien quiso se acostó con quien le dio la gana, situaron libertad y opresión en la entrepierna, como en tiempos lo estuvo la honestidad. Sin intención de contar que la democracia consistía en permitir lo que prohibió, realmente, la dictadura, pues se proponían continuar prohibiéndolo, el sexo fue declarado, porque quien piensa de cintura para abajo utiliza la cabeza con moderación. Sabido que a todos los tontos les da por lo mismo, concluyeron que a fuerza de meditar sobre lo mismo, el país se haría de la misma cofradía.
De ser tabú para la infancia, el tema se mutó en asignatura obligada, desde la guardería, surgiendo la sexología como ciencia.
Sobre los medios de comunicación
- ¡Y yo que lo diga! ¡Pero la culpa es de la historia! Los pueblos se espabilaron y hubo que inventar la democracia. Entre otras cosas, les daba derecho a informar y ser informados. Y lo hicieron. Desde entonces los que controlan el poder, no han hecho más que buscar el medio de callarlos y cerrarles las meninges, porque se iban de madre y los dejaban en mal lugar. Lo más seguro es que los destinatarios del mensaje, tengan la cabeza tan cerrada, que no puedan entenderlo.
De lo de aquí se ocupó el Partido, al que yo pertenecía, como casi todos los que andamos en esto, éramos intelectuales bien preparados, limpios de ética, capacitados para argumentar en el absurdo absoluto, haciendo creíble el más burdo de los engaños, y sobre todo, dispuestos a obedecer, en proporción a los haberes percibidos.
Cumplido el trámite de dejar de ser republicanos, para convertirnos en monárquicos de toda la vida, nos hemos convertido en los periodistas mejor pagados y enchufados del mundo. ¡Y con menos voz! El último mindundi con mandillo está en el derecho de hacernos decir lo que le da la gana.
Las palabras de Tomás molestaron a Mikel.
- En contrapartida, somos los mejor informados.
- ¡Anda éste! ¡Tú y los que pertenecéis a la cofradía! ¡Para lo que os sirve! Coméis con los ministros, os recibe el rey, pero de lo que os cuentan, no podéis decir una palabra. ¡Off the record!
Creéis que os informan, pero lo que hacen es instruiros, para que informéis como les conviene.
Por una vez, Maikel no argumentó contra la verdad.
...
Ignacio no añoraba la censura del lápiz rojo. Prefería la mucho más discreta y eficaz de la democracia. Dinero, ventajas fiscales, acceso a los medios y a los canales de distribución, cerraban el paso a la inconveniencia, con mayor eficacia que prohibiciones, multas y amenazas. De no estar en manos de la mediocridad el poder económico, que controlaba la obra del intelecto y su difusión, el imperio de aquel infantilismo procaz, no hubiese podido imponerse. Gracias a la estupidez de editores y otros promotores, agentes de los servicios de inteligencia, debidamente camuflados o amigos personales del poder, proporcionaron materia prima suficiente para inundar el mercado de memeces, más o menos obscenas, alejando de los cauces y los micros al individuo y la obra susceptible de dar al traste con la cuidada lobotomía colectiva, destinada a erradicar el pensamiento.
Sobre porqué la Policía protege a los criminales de las clases altas
Conversación entre una comisario y su Jefe Superior. Éste dice:
- ¿Imagina hasta qué punto puede ser nocivo acusar de actos horribles, a determinadas personas? ¿Mide las consecuencias que tendría contemplar a un alto personaje, convicto si no confeso, de haber perpetrado lo que hasta un delincuente reprueba? El vulgo cambiaría su idea del asesino. ¡Los vería en los pilares de nuestra sociedad!
La comisario replicó:
-Heras, el financiero amigo del rey, doctor honoris causa, ex ministro y no sé cuantas cosas más, está en la cárcel. No por eso la gente considera ladrones a todos los financieros. Ni a todos los doctores honoris causa.
El Jefe Superior agitó el aire con la diestra.
- ¡Cierto! Por la cárcel han pasado personas tan conocidas como Brioso, socio de Javier Albariza, jueces, políticos, militares... Pero convendrá conmigo en que estos hechos tuvieron consecuencias. La gente ha perdido el entusiasmo. Yo diría que hasta la confianza. A nadie se le oculta que de haber podido presentarse un partido, contrario al sistema, en igualdad publicitaria con los institucionales, ¡habría barrido! La policía es un cuerpo del estado. ¡No debe contribuir a semejante cosa! ¿Entiende?
- Perfectamente. Un policía no está para reprimir el delito. Existe para evitar la alarma social.
-Al ser nuestro primer deber proteger a la sociedad, hemos de saber discernir lo que debe saber, de lo que conviene ocultarle. Es fácil colegir el caos que se produciría, si algunas cosas se supiesen. Y si algo no se puede remediar, porque el instinto, cuando se desboca, es imparable, nuestra obligación es ocultarlo. En cuanto a la prensa, le aconsejo prudencia. Los que cometen ciertas atrocidades, son enfermos ocasionales, ¡pero enfermos! Si les hacemos sentirse despreciados, podría suceder cualquier cosa. Unos se derrumbarían. Otros arremeterían contra los deslenguados. Y le aseguro que tienen medios. Sería aconsejable no hacer referencia a ciertos pecados. O vicios, si prefiere. ¿Para qué provocar dolor o rabia en unos individuos, de los que no podemos prescindir? Personalmente, procuro que los medios eludan ciertos temas. ¿Que esto marcha mal? ¡No cabe duda! Pero podría ir peor.
La inspectora Ramos discrepó.
- Tapar lo menor, por preservar una democracia naciente, me pareció un desatino. Hoy afirmo que si tapamos lo mayor, ¡no habrá democracia que preservar! Nos habremos cargado el derecho a la información. Y convertido el país, en cantera de delincuentes. No es cierto que la función hace al hombre. Pero le aseguro que la impunidad, genera ejemplo. Hasta el carterista nos pone la cara colorada. Yo no sé dónde mirar, cuando nos largan que servimos de guardaespaldas al político, porque roba a lo grande. Y que si le detenemos a él, es porque no saca para pagarnos. ¿Qué les costaría buscar gente honrada? No serían más inútiles que los de ahora.
De haber estado en su mano, el jefe superior hubiese mandado a Ramos a provincias. Pero la necesitaba, cuando menos hasta las próximas elecciones. En consecuencia, trató de convencerla.
- La gente honrada tiene principios. Los principios, en política, traen problemas.
La comisario sonrió.
- Yo diría que más trae la coca. Se creen que estar por encima de la ley, les hace invulnerables a la química. Pero su cuerpo reacciona como el de cualquiera. Un esquizofrénico, en la calle, es un peligro. En el poder, ¡una catástrofe!
Garcés habló cómo si se dirigiese a un niño.
- ¡Vamos señorita! De no conocerla, creería que es o ha sido consumidora. Debe cuidar sus palabras.
El desprecio se dibujó en los labios de Ramos. Su carrera y el futuro dejaron de importarle.
- Basta escucharles, para saber que han despegado. De no ser así, no se empeñarían en conseguir votos, prometiendo lo que nadie les ha pedido. O repitiendo lo que a nadie interesa. Más ganarían administrando decentemente. El dinero o la justicia. Usted sabe cómo va. ¡Porque si lo sé yo!
Ramos sintió que había ido demasiado lejos. Replegó velas - Claro que esto lo digo en este despacho. En otra parte, ¡no se me ocurriría!
El jefe mordió el puro, echándose el humo al pecho. La joven buscó sus ojos, sin poder encontrarlos.
- Señorita, le recuerdo que no llegó a comisario por méritos. Fue designada por razones políticas. Y en política, todos somos reemplazables. Admitamos que tiene usted razón. Que una élite estúpida, cruel y delincuente ha monopolizado los medios, para amordazar a los irreductibles, porque no quiere ser criticada. ¡O acusada! ¡Y vayamos más lejos! Supongamos que se ha propuesto destruir todos los valores, predicando la satisfacción del instinto, hasta el absurdo de la crueldad gratuita, aplicando una propaganda subliminal y machacona. Y que lo haga porque lo practicado por muchos deja de ser delito, ¡y hasta pecado! ¡Pues bien! Aunque fuese verdad este absurdo, usted se limitará a seguir las indicaciones de sus superiores. ¡Por cierto! He recibido quejas de su distrito. Les entran en las casas y les roban los coches con excesiva frecuencia. Así que a detenerlos. ¡Sin meterse en camisa de once varas!
Para los de arriba y los de abajo, llovía sobre mojado. Habían pasado los años, pero la calle no se olvidaba de las tres chicas. Limpias las calaveras, los cuerpos revelaban que habían sido bárbaramente torturadas, por maníacos sexuales. Autopsia minuciosa, seguida de análisis, hubiese desvelado el misterio, que ocultaba la contradicción entre el tiempo necesario para hacer todo aquello y la muerte, que se pretendía casi inmediata. Pero al no estar interesado el poder en saber lo que realmente sucedió, la investigación quedó en chapuza, que no convenció a nadie, oponiéndose a la leyenda oficial, la que dictaba la imaginación popular, oponiéndose la razón al cúmulo de contradicciones que llegaron al público. No siendo costumbre que el asesino firme su crimen, lo hizo en este caso, pues fue designado matador el propietario del volante de la Seguridad Social, encontrado en casamata, próxima a la fosa, donde aparecieron los cuerpos. El ser su propietario delincuente común y drogata, facilitó las cosas. Fue declarado culpable, sin que nadie explicase cómo era posible que un condenado, oficialmente en la cárcel, cumpliendo condena y sin derecho a salidas, residía en su domicilio habitual, sin haber sido buscado ni molestado. No lo contó la autoridad, ni pudo hacerlo el interfecto. Dotado de facultades paranormales, por no dejarse detener, voló desde un quinto piso a la calle, perdiéndose para la eternidad, sin haber sido presentado.
Ausente el culpable oficial, pero irrenunciable el juicio, por estar los ánimos alterados, se echó mano del alfeñique, amigo del presunto Superman, que tratado según convenía, confesó repetidamente, con tan buena voluntad y detalle, que las contradicciones saltaban a la vista. No afectó la irregularidad al proceso, ni el hecho de que se hiciese notar repetidamente en el curso del juicio modificó la sentencia.
Urgente dar carpetazo legal a un asunto, que puso a la población de uñas, el alfeñique ingresó en prisión, con tres cadáveres a la espalda. No se esperaba, en las alturas, que una opinión pública, supuestamente inhabilitada para fijar la atención, absorber información y procesarla, tuviese la santa paciencia de seguir al presentador que desgranó el sumario día a día y al detalle. Pero lo hizo y concluyó, quedando psicólogos, sociólogos, forenses y en última instancia jueces, a los pies de los caballos. De resultas la mayoría concluyó que degenerados anónimos, afectados de sadismo patológico, controlaban importantes parcelas de poder, que les permitía cargar con sus culpas al botones. Incómoda la sensación, se instaló peligroso malestar, que en adelante mantendría en alerta perpetua a los servicios de inteligencia.
...
Aun no se había repuesto del desagradable periodo, cuando fue informado de que un puñado de padres, unidos y a la desesperada, querían hacerse escuchar. Considerando que Gerardo (¿Felipe González?) habría de sentirse afectado, por ser producto de las urnas, Ignacio ordenó convocarlo, pateando el protocolo en salva sea la parte.
- Esto de los niños hay que vestirlo decentemente. La gente cree cualquier cosa, a condición de que no la digamos nosotros. ¡Así que tú verás!
Gerardo aparentó una indiferencia, que no sentía.
- ¡Tú mismo! Puedes formar una brigada especial, poner al frente a la comisario Ramos y dar el asunto al juez Márquez. ¿Te parece?
Ignacio dio un puñetazo en la mesa:
- ¡Eres un cabrón! Sabes lo que pasaría.
- ¡Por eso lo digo! Para que pongas los pies en el suelo.
La secretaria trajo un sobre de César. Contenía un pliego, con una sola palabra: "desactivar". El cabreo de Ignacio redobló.
- ¡Ya me dirá cómo! ¡Con estos no valen amenazas!
Gerardo apostó por la solución habitual.
- ¿Un accidente?
- ¡Lo que faltaba! ¡Tú estás loco! ¡¿Y además cuantos?! ¡Porque no son uno ni dos!
Recibida la orden de callar a los Gómez, el comisario convocó al matrimonio, dispuesto a leerles la cartilla. Se presentaron seguidos de una docena de padres, embrión de colectivo, que nunca podría ser legalizado. Previsto enredarles en trabas burocráticas, lo estaba declararlo asociación de malhechores, apenas sacasen los pies del plato.
- Con sinceridad, ¡yo que ustedes me ahorraría el escándalo! La publicidad trae malas consecuencias. Lo prueba el caso que tanto mencionan. Los padres movieron Roma con Santiago, la gente veía a las chicas por todas partes, nos lió. ¡Y aparecieron hechas fosfatina! Si hubiesen sido discretos, las tendrían violadas, ¡pero en su casa!
...
Gerardo se agarró a un clavo ardiendo.
- ¿No habéis pensado que de tanto ir el cántaro a la fuente, los siervos pueden enterarse? Y son muchos.
Javier elevó los brazos al cielo.
- ¡Pero qué ingenuo eres! ¿Crees que no lo saben? ¡Están al cabo de la calle! Pero tienen que callar, porque nunca tendrán pruebas. Y no podrán buscarlas, porque los intermediarios, que podrían conseguirlas, están muertos de miedo. Por eso solo le queda esperar a un salvador ideal, que no llegará nunca, porque al que apunte, le mataremos en su gestación. Terminaran por acostumbrarse. Un día será un orgullo darnos los hijos para el sacrificio.
- Pasaba en la antigüedad - apuntó Luis, que algo oyó sobre Cartago.
Gerardo se revolvió incómodo.
- Pero podría pasar que los intermediarios se pusiesen de uñas. Si tiran de la manta, ¡los otros nos arrollan!
- El que está debajo no dura en política. Los primeros que se metieron, fueron los deslumbrados por el mundo que querían destruir. Lo detestaron mientras se sintieron excluidos. Pero les abrió las puertas y lo adoraron. Empezando por los de la pluma y la idea. Cuando supieron que no se mueve una hoja, sin que el omnipotente lo sepa y lo consienta, se inclinaron.
- A veces preferiría... - musitó Gerardo.
Javier no le permitió continuar.
- ¿Arruinarte? ¿Encadenar fracasos? ¡Claro que no! Como no quiere fracasar Blanes. Si has conseguido leerlo, ¡que no es fácil!, habrás detectado su mediocridad. La supera Arcos en sus películas. Sin embargo serán los mejores mientras nuestro señor les proteja.
Gerardo tomó la pértiga.
- Pues en lo de las chicas, ¡si no me meto a protector! ¡Menudo papelón hice! Me planté en el sitio. Me comí las pruebas y hasta los guardias se dieron cuenta. Que lo pagué en las urnas, ¡lo sabéis!
- ¡Pero saliste! Y saldrás mientras quieras.
Basto un instante de silencio, para que Gerardo comprendiese que debía rescatarse. Jugó al niño estúpido.
- ¡Lo diré! Me pasa que no consigo ver al Demonio.
La carcajada de Luis llenó el salón.
- ¿Crees que estamos piráos? ¡Nadie lo ve! Pero el sadismo, a palo seco, es fuerte hasta para nosotros. Mi consejo es que pienses. ¿Qué pasa si un implicado en crimen de estado, se niega a cometer el segundo?
...
- Hará dos años unos tipos se llevaron una chiquilla. Del mismo kiosco del pobre Lucas. ¡Como me hubiese podido tocar a mí! Traían un Mercedes de los que te caes. Se quedó con las caras, cogió la matricula y corrió hasta la comisaría, que la tenía junto. Entró gritando que se estaban llevando a una cría. Que podían cogerlos paráos en el semáforo. ¿Te crees que se movieron? ¡Pues no! Le mandaron esperar su turno, pá coger la denuncia y como seguía gritando, le amenazaron con encerrarle por desacato. Cuando le llegó el turno, la cría debía estar en las chimbambas. Y encima no pudo denunciar, porque no era familiar ni sabía cómo se llamaba. Perdió el resto de la tarde en averiguarlo y buscar la casa de los padres. Denunciaron de noche y no empezaron a buscar hasta el día siguiente. A la chica no la encontraron, pero al Lucas sí. Le metieron seis navajazos en el mismo kiosco, cortándole los huevos y la picha. Los pusieron encima de una pila de revistas porno. Y escribieron "por chivato". ¡Más buen amigo que era! Un tipo que no tenía ná suyo. Si a mí me pasa, no sé lo que haría. Pero ir a los guardias, desde luego que no. En esto hay gente muy gorda metía. Y como toó el mundo obedecen al que paga. ¡Aunque los que pagamos de verdad somos nosotros!
Las trabas que impiden a una Policía honesta investigar a los criminales de la élite
La Comisario Ramos hablando con su equipo:
- Esa gente está medio loca. Claro que si no lo estuviesen, no harían lo que hacen. Les da por el Demonio y hasta lo ven. Y por la astrología, entendida a su manera. Celebran las conjunciones y se está acercando una de las que prefieren. Lo que no sé es si lo harán en la finca de los Sierra Fría, el chalet de Pablito Blanes o el palacete ahí al lado. En mi opinión, será en el palacete. Me da el pálpito que lo tenemos ahí al lado.
- Si estás tan segura, ¿qué esperas para pedir el mandamiento? Si te equivocas, te caerá una bronca. Pero vale la pena intentarlo.
La comisario se echó hacia atrás.
- Esa casa no es de un cualquiera. Para intentar registrarla, harían falta unas pruebas que no tengo. Aunque D. Cesar no sea respetable, los jueces le respetan. Entre otras razones, porque manda. A uno que nos huela a terrorista, podemos tirarle la puerta abajo y entrar a tiros. Con otros, bastaría decir que olimos droga, para ponerles la casa patas arriba. O que alguien dijo que eran terroristas. La verdad es que si el juez de guardia se volviese loco y nos diese la orden, no encontraríamos nada, aunque entrásemos a saco. Es decir, que haríamos el ridículo. Sé que hay sótanos, porque los planos se perdieron en Cultura y Urbanismo, pero se dejaron uno aquí. Lo malo es que no están completos y falta la entrada.
- Hay quien se pasa la vida en la cárcel, sin más prueba que un atestado. Pero para empapelar a otros, hace falta que un notario levante acta del delito.
Núñez se dejó arrastrar por el fuego de la juventud.
- ¡Dejarse de mamonadas! Si damos con el chiquillo, no hacen falta más pruebas.
María Ramos le contempló conmiserativa.
- ¿Llamamos a la puerta y decimos que nos lo den? Si nos dejan entrar, que no es seguro, el bicho de guarda que tienen, llamará al jefe. Cuando llegue el coche patrulla, estaremos dentro, nos detendrán por allanamiento, nos entregarán a los de Inteligencia. ¡Y adiós!
- ¡Me gustaría que me dijesen para qué me metí a policía! - exclamó Requesens.
Se lo explicó Ramos.
- ¡Para hacerles el trabajo sucio! Quitamos del medio al que les molesta y si lo mandan, limpiamos la calle. Empapelamos a un camello, por media docena de papelinas, pero que no se nos ocurra abrir el bolso de la tipa empingorotada, que acarrea harina por kilos. Si nos los dicen, cerramos un local, porque alguien fumó un porro. Pero no ponemos un pie donde sirven la coca en bandeja. Y por la cara.
- Yo diría que los extremos se tocan en la impunidad. A los de arriba no los trincamos, porque no se dejan. Y a los de más abajo, porque han hecho del barrio un avispero, y no nos atrevemos a entrar.
...
Los ladrones abren la puerta a la policía
Desde que la democracia puso trabas a los registros, era frecuente que les mandasen organizar pequeños robos. Unas veces los ladrones eran agentes, que registraban directamente, otras se esperaba a que el robado denunciase, aprovechando el reconocimiento para encontrar lo que buscaban. No había comisaría que no tuviese sus cacos de confianza, que a cambio de poder ganarse el pan con su arte, hacía los trabajos. El de Ramos se llamaba Albito, ejercía de carterista en la Puerta de Toledo y lo heredó del anterior comisario. Pérez fue a buscarlo.
...
La comisario les dio un último abrazo.
- ¡Ya está bien de despedidas!
Salió con paso tan ligero, que casi corría. No dijo que sabía dónde estaban los niños, porque no la hubiesen creído, tomándola por loca si añadía que no la dejaban rescatarlos, por no descubrir la vileza de una decena de individuos, alegando que señalar a unos cuantos monstruos mancharía a la clase en su conjunto y a todos los estamentos del sistema. La manía española de proteger el buen nombre de los gremios, tapando las sinvergonzonadas y barbaridades de miembros indeseables solo servía para envilecer al conjunto, pues la calle, que se lo barruntaba, al no encontrar culpables concretos, puso bajo sospecha a todas las élites, oficialmente reconocidas, evidencia que ignoraban, con ostentación, los que creían poder conformar el mundo porque modelaban la información. Se creían seguros aislados en su burbuja. María se preguntó cuánto daño tendría que soportar la sociedad para decidirse a sacarlos de su reducto a patadas.
Impotente, pues no querían darle los medios que le hubiese permitido impedir el aquelarre, Ramos se propuso frenar la macabra escalada con operación suicida. Imposible impedir el crimen no lo era ampararse de los cadáveres que cruzasen la verja del jardín. Ante la evidencia de la prueba, la prensa y los jueces tendrían que darse por enterados, parando donde debían estar el puñado de anormales que estaban emporcando al mundo. Consciente de trabajar para un poder que abusando de una ignorancia general debidamente cuidada y fomentada, pudo llamar democracia a la dictadura de su capricho. Le afloró la idea de que quizá negasen la existencia de unos muertos evidentes. Se preguntó "¿para qué?" y sintió la tentación de renunciar. Pero siguió el "¿por qué?". Y se respondió en voz alta:
- ¡Para no seguir viviendo como un cerdo!
…
Fue personalmente al juzgado de guardia. El juez la escuchó atento, respondiendo en tono sugestivo pero firme.
- No sé si lo ha realizado, pero está involucrando en crimen horrendo a un personaje con rango superior al de ministro porque depende del Estado. ¿Se da cuenta de la gravedad del caso? ¿Y de lo estúpido de su pretensión? Porque D. Cesar, para tener la fiesta en paz, ¡y es el caso de decirlo!, ha contratado una docena de guardas de seguridad. Estarán de plantón en el jardín todo el fin de semana. Nadie mete en casa a extraños para que sean testigo de un delito.
- La empresa pertenece al jefe de seguridad de Presidencia.
- ¡Lo que faltaba! ¿También pretende enfangarle? Le señalo que no se ocupa de seleccionar a sus hombres. Los contratan terceros y por concurso. Si a D. Cesar se le ocurriese semejante barbaridad, ¡que no es el caso!, no elegiría por escenario el centro de Madrid. Tiene fincas sobradas, bastante más discretas. Podría hacer cualquier cosa, sin que ni los guardas se enterasen. Le confieso que los actos de D. Cesar y de sus invitados, no me preocupan. Pero su conducta me inquieta seriamente. ¿Cómo ha podido creer semejantes estupideces solo porque se las cuenta un subalterno? Debía saber que el cáncer trastorna.
- El que tiene cáncer es el cabo. Me informó el sargento - apuntó María.
- ¡Es lo mismo! ¡Será un fantasioso! A su nivel, no hay que dejarse llevar por chismes. ¡Ni por obsesiones! Comprendo que este nerviosa. Lo estamos todos con lo que está pasando y lo que ocurre. Porque la gente acusa sin miramientos. ¡Si usted supiese a qué nivel! Es evidente que nos encontramos ante una conjunción de hechos, sin relación entre sí. Pero la gente, que escucha a unos padres trastornados, ¡erre que erre! No quieren ver la evidencia. Puede que la de Don Benito haya terminado en manos de cualquier garrulo. Pero lo que dice ese viejo del coche, si no se lo han soplado, que siempre hay mal intencionados deseando enredar, es cosa del vino. ¿Va a ser el único que lo ha visto? Y lo del chico, puede terminar con un pederasta en la cárcel. De ser así, tendría tan mala cara como lo de Valencia. Allí hay gente demasiado refinada - tosió, rectificando sobre la marcha - Bueno, ¡decadente! Y las dos de aquí, pantalones de por medio. Es duro decírselo a los padres. Como todos, creen que han engendrado perfecciones. Así que no me vaya a irrumpir en el palacete. Podría encontrarse con quien no espera. Y sería muy desagradable. No se reúnen para hacer nada punible. ¡Pero tampoco calceta! Así que tranquilícese. ¡Y tranquilice a ese sargento!
La comisario Ramos regresó derrotada.
Los rituales de la élite
Ester miró a la madrileña a los ojos.
- ¿Es que no lees la prensa? Nos han traído para divertir a unos tarados que se creen dioses porque el cielo o el dedo les ha dado un poder que son incapaces de captar. Son pigmeos en lo sexual, y lo que es peor, en lo intelectual. Nos maltratarán hasta matarnos, porque su forma de sentirse superiores es destruir a los débiles. Pueden hacerlo porque tus padres, los míos y los de todos, les pagan los impuestos, que les permiten hacerse ricos y mantener a los esbirros que nos esclavizan.
Si la mayoría no estuviese en la inopia, como estás tú, hace mucho que se habrían dado cuenta de que son cuatro gatos. Y los hubiésemos mandado al diablo.
…
Sin darse cuenta, Gerardo llevó la cuestión a sus últimas consecuencias.
- No correríamos peligro, pero no se vería un niño en la calle.
El rector le contempló, irónico que no alarmado.
- ¿Pero de qué riesgo hablas? La ley somos nosotros. La reformamos a nuestra conveniencia y se aplica en cada caso, como nos da la gana. Dejar en menudencia los delitos o decretar que el mismo acto o comportamiento, sea castigado en unos y premiado en otros, ¡se hace a diario! Es cierto que si no tuviésemos los medios de información en la mano, podríamos tener complicaciones. Pero son tan nuestros, como nuestra cartera. Dicho esto, garantizo que el chico merece estar con nosotros. Por sus bucles de oro, sus labios de rubí, su nariz de Apolo y su cuerpo de Narciso, ¡cómo diría un cursi! En cuanto a la discreción... ¿quién podría ser indiscreto, en la madrugada del domingo? Añado que la orden de recibirlo, ¡procede de Braulio!
…
Plantado en el centro de la estancia, el chico se dejaba admirar con desenvoltura. El criado interrumpió el placer. Enmarcado por el dintel, anunció solemne.
- ¡El Gran Maestre!
El grupo corrió hacia la puerta, entre empujones. Pétula sintió que el Cardenal la detenía, pisando el borde de su túnica. Y el cardenal que el rector le aprisionaba firmemente la capa, impidiéndole avanzar. Según costumbre, los fuertes aplicaban la fuerza, para trepar sobre el débil.
Braulio, señor del mundo, por delegación del dios de las tinieblas, surgió en compañía de su esposa. La Gran Sacerdotisa de Honor portaba gola despampanante, a la moda de los Austria. Se lo dijeron y sonrió con timidez. El fasto que la rodeaba, no mitigaba sus complejos. Tieso e inexpresivo, el heredero se mantenía en un segundo plano, nada discreto. Los fieles se tiraron al suelo, disputándose los pies del trío, resignándose los desafortunados, a depositar su ósculo en la orla del manto. Rosita presentó la bandeja, rodilla en tierra. Se soñaba transportada a la corte de Felipe V.
Los señores esnifaron con solemnidad, por ser solemne cuanto hacían.
- ¡Tengo el placer presentaros a mi hijo! - tronó la voz de Braulio, que lo presentaba cada vez, como si fuese la primera.
…
El primer grito escapó de Ester. Braulio la había sodomizado con ayuda de instrumento contundente. En la tercera fase de la ceremonia se produjo el cambio cualitativo que hizo del dolor placer. Aurelio Cajamalca, eminencia de la medicina importada del Ecuador, que cayó con buen pie en la corte, asumió la responsabilidad de impedir que los miembros de la orden padeciesen las consecuencias de una sobredosis, ingerida por inadvertencia. O asestasen el golpe que pudiese acabar prematuramente con los que habían de morir, ordenadamente y a su tiempo. Concienzudo, observaba a los presentes, que liberados del control de una mente, de suyo infradotada, daban rienda suelta al instinto, ignorando que cámaras debidamente camufladas, recogían cuanto estaba sucediendo, por si un cambio de circunstancias aconsejaba utilizarlas. Disfrutaban los presentes a través de cinco sentidos, que al ser de capacidad más que limitada, disfrutaba con el olor de la sangre, las heces y el grito, cuando Carmen abandonó el mundo, sacando a Braulio de sus casillas.
Indignado porque se marchó sin su licencia, ordenó al sudamericano practicar autopsia de urgencia, pues quiso saber la causa.
- Tenía un soplo al corazón.
El Gran Maestre arrugó los labios, con gesto de asco.
- ¡Mal género¡ Habrá que escarmentar al imbécil que la seleccionó.
…
Dando por terminado el fin de semana de pésimo augurio, los miembros de la orden se reunieron en salón impoluto, sin vestir más ropa que la otorgada por la madre naturaleza. Rosita, con aspiraciones a sacerdotisa, criticó.
- ¡Ha faltado dirección! Se hubiese evitado repartiéndolos en dos tandas. Nadie morirá a medianoche, cuando Pétula recite el salmo del solsticio. Y eso trae consecuencias.
- Satanás exigirá que saldemos la deuda. La desgracia caerá sobre nosotros, la patria ¡y la humanidad! Cartago murió por no sacrificar a los primogénitos.
- Podríamos liquidar a Landrú o Filomena - insinuó Gerardo, que no los podía soportar.
César replicó airado.
- ¡Que te lo has creído! ¡A ver donde encontramos otros como ellos!
El rector creyó que pensar le ponía a resguardo.
- ¿Por qué no uno de nosotros?
- ¡Tú por ejemplo! O ese muchacho que has traído - replicó Javier.
Braulio se mostraba extrañamente tranquilo.
- En mi opinión, ¡no hay que preocuparse! El amo del mundo nos necesita. Somos su brazo ejecutor. Nos salvara, escogiendo el alma que prefiera.
…
- Os lo repito. ¡Cuidado con los números! Ya sabéis que si os equivocáis podría sucederos una desgracia. El primero va para Valencia. Descargad dentro del garaje del Canoso. Ya lo conocéis. Seguís a Cazalla. A dos kilómetros del cruce de Guadalcanal, veréis un camino a la izquierda. Os metéis y dejáis el paquete en la primera cabaña. El último es para Mérida. Antes de entrar, viniendo de Sevilla, veréis un chalet medio abandonado. Se llama La Charca. Os estarán esperando.
Petula vigiló la salida de la furgoneta. Cerrada la verja bajó al sótano, para dar un último repaso.
Filomena y Landrú habían realizado impecablemente. Por si acaso quedó una huella, frotó concienzudamente la parte interior de las puertas.
La Policía honesta que quiere detener a los criminales de la élite
El cabo y el número Núñez saltaron a la calzada. La furgoneta se detuvo.
- ¡Documentación!
La comisario y el sargento se acercaron.
Landrú vociferaba. Pétula comprendió que se estaba produciendo lo que no estaba programado:
- ¡Señora! ¡Policía! Los han parado.
Pegando el ojo a la cerradura de la verja, Pétula constató que no mentía. Se precipitó al teléfono.
- ¡Braulio! ¡Los están deteniendo!
- ¿Donde?
- Aquí delante. Con la carga.
Braulio colgó. El tiempo adquirió todo su valor.
El sargento repasó la documentación. Autentica y en regla, aunque la matrícula era falsa. Junto a la carta de circulación, había una tarjeta de Cesar Miranda.
- ¿Y esto?
- Un cliente - el chófer habló con displicencia. Como si el personaje no tuviese importancia. O lo conociese de toda la vida. Por primera vez el nombre no tuvo efecto mágico. En lugar de mandarles seguir, María Ramos ordenó.
- ¡Abre detrás!
- Pero...
- ¡Te ha dicho que abras! - repitió el sargento.
El chófer le miró a los ojos, intentando hacerle comprender que insistir era peligroso. Pétula seguía la escena agazapada tras la verja. Le temblaron las piernas.
El chófer tiró del cierre. Fingió que no cedía.
- Esto se ha enganchaó.
- ¡Abre o abrimos!
Dos motos desembocaron por la izquierda. Trepidaron las ametralladoras. La comisario Ramos, el sargento Pérez, Núñez, el chófer y un curioso, murieron en el acto. El ayudante y el cabo al llegar al hospital. El coche patrulla llegó inmediatamente. La zona quedó acordonada.
- ¡Otra burrada de los terroristas!
Los de la inteligencia no se hicieron esperar. Provistos de la debida autorización se hicieron cargo de la furgoneta. El agente que se puso al volante era Luis, el hijo de Ignacio.
…
El atentado en el centro de Madrid, conmocionó al país. Y la gente se preguntó cómo pudieron escapar los siniestros motoristas estando tan cerca la policía. Y no obtuvo respuesta. Siguió oleada de detenciones en el norte. Relacionadas con el terrorismo. Agitadores confesos el conductor y su ayudante, se dijo que la camioneta iba llena de explosivos. Los muertos recibieron la cruz al mérito policial, a título póstumo. El ministro que prendió la condecoración en las banderas, no ignoraba con cuánta razón la merecían. El esposo y el hijo de María Ramos, disfrutaron reputación de huraños, antipáticos y poco colaboradores.
…
El padre de Raquel obsequió al gerifalte con todo su desprecio.
- A mi no me saca usted de la idea. A mi hija alguien se la llevó. ¡Y a saber qué le han hecho! ¡Que hay mucho degenerado entre los de arriba! Me lo decía la comisario Ramos, que en gloria esté. ¡A esa no la mató el terrorismo! Lo mandó gente con mucho poder. ¡Que ahora sí que tienen derecho de pernada! Y con la extremeña no se equivoque. Un garrulo puede violar. Matar con la garrota. Pero lo que le hicieron a la chiquilla, es cosa de otra gente.
- De la que tiene pistolas de salón - apuntó Magdalena
El ministro se preguntó cómo pudo saber el detalle. Se habló de la bala. Pero no del arma.
- ¡Pues usted dirá qué han hecho con los cuerpos!
- Que en el puesto que está, no sepa lo que se puede hacer, ¡es un contradiós!
El ministro cerró la entrevista.
- Señores, cuando sus hijos aparezcan, se les avisará. Entretanto den gracias a Dios, porque todo indica que están vivos ¡y porque no les han puesto una querella! ¿Saben que provocar alarma social es un delito? El ministerio fiscal podría hacerlo. Sin necesidad de denuncia.
Salieron. El ministro llamó al secretario.
- Avisa a los de inteligencia. Que no pierdan de vista al viudo y al hijo de la Ramos. Y que entren en la casa. Un buen registro, no estaría de más. Si hace falta, ¡que arda!