Solzhenitsyn

“Los dirigentes bolcheviques que tomaron Rusia no eran rusos, ellos odiaban a los rusos y a los cristianos. Impulsados por el odio étnico torturaron y mataron a millones de rusos, sin pizca de remordimiento… El bolchevismo ha comprometido la mayor masacre humana de todos los tiempos. El hecho de que la mayor parte del mundo ignore o sea indiferente a este enorme crimen es prueba de que el dominio del mundo está en manos de sus autores“. Solzhenitsyn

Izquierda-Derecha

El espectro político Izquierda-Derecha es nuestra creación. En realidad, refleja cuidadosamente nuestra minuciosa polarización artificial de la sociedad, dividida en cuestiones menores que impiden que se perciba nuestro poder - (La Tecnocracia oculta del Poder)
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viernes, 24 de marzo de 2017

Rockefeller, el hombre que transformó la masonería en satanismo

Prometeo - Rockefeller Center
666 Quinta Avenida - Rascacielos Tishman. El 666 se retiró en 1992
David Rockefeller, masón y satanista
El lunes 20 de marzo del 2017 murió David Rockefeller y ya se han escrito ríos de tinta acerca de su larguísima vida de 101 años. Le dio tiempo para hacer de todo, o casi. Una lástima, porque viendo su trayectoria se desprende una conclusión terrible: vivió de espaldas a lo más importante, que no es otra cosa que la vida eterna, la que no termina nunca, junto al Padre Dios.

Porque de todo lo que se ha dicho acerca del nieto de John D. Rockefeller, lo que realmente marcó su vida no fue la petrolera Standard Oil ni el Chase National Bank, ni siquiera un gobierno en la sombra. La clave fue su entrega al maligno, que le llevó a transformar la masonería en satanismo.

Y para que no hubiera ninguna duda, muy cerca de la sede central de la logia Rockefeller -sí, tenía su propia logia masónica, que viste mucho y está al alcance de muy pocos-, esto es, en el Rockefeller Center, en Nueva York, hizo colocar una estatua de Lucifer. Más aún, a pocos metros de ahí, Rockefeller construyó el rascacielos ‘666 Quinta Avenida’. Todo muy discreto.

Lo hemos contado en Hispanidad, pero nunca está de más recordarlo. El objetivo de los satánicos del siglo XXI -de Rockefeller y compañía- no es otro que el de instaurar un Gobierno mundial bajo la guía de una religión igualmente mundial.

Rockefeller ya lo planteó así en septiembre de 1994, durante una cena en la ONU con embajadores de todo el mundo:
“Estamos al borde de una transformación global, todo lo que necesitamos es la correcta gran crisis y las naciones aceptarán el nuevo orden mundial”.
Esclarecedor.

Y todo lo anterior, bañado por una filantropía sin precedentes. Porque Rockefeller era muy generoso y donó miles de millones de dólares para fomentar la felicidad en el mundo mundial mediante el aborto, la eutanasia, la ideología de género, etc.
La Gran Logia Rockefeller - The Grand Lodge Rockefeller

La Gran Logia Rockefeller es una orden illuminati y luciferina. La matriz de la Orden de Los Illuminati en Estados Unidos se ubicó en Nueva York, surgió de la conformación de la Logia Colombia de la Orden de los Illuminati en 1785 y a la que se integraron como Hermanos el gobernador De Witt; un ancestro de Franklin Delano Roosevelt, Clinton Roosevelt; Horace Greeley, director del Tribune; y el mismísimo Jefferson. Su nombre a partir de los inicios del siglo XX fue Grand Lodge Rockefeller.

La presencia en Estados Unidos de Los Illuminati se ha mantenido durante dos siglos pero en organizaciones iluministas (The Order, Skull&Bones, The Shriners, Grand Lodge Rockefeller) alejadas de las creencias de Los Illuminati bávaros, del Rito de Los Iluminados de Baviera y de las enseñanzas de Weishaupt.
Su sede central está en la ciudad de Nueva York, concretamente cerca del Rockefeller Center también conocido como Rockefeller plaza, un complejo de 19 edificios comerciales que alberga gran multitud de tiendas y teatros con gran reputación y también una fuente con una enorme escultura de Prometeo. En la mitología griega, Prometeo (en griego antiguo Προμηθεύς, ‘previsión’, ‘prospección’) es el Titán amigo de los mortales, honrado principalmente por robar el fuego de los dioses en el tallo de una cañaheja, darlo a los hombres para su uso y posteriormente ser castigado por Zeus por este motivo. Hay cierta analogía entre la figura de Prometeo y la figura de Lucifer. En la tradición cristiana, Lucifer representa al ángel caído, ejemplo de belleza y sabiduría a quien la soberbia condujo a los infiernos, transformándose en Satanás.

En lo parte alta del rascacielos Tishman aparecía un letrero enorme con el 666 (número que aparece en el libro del Apocalisis de San Juan y que designa a La Bestia) hasta que fue retirado en 1992. A este edificio se le denomina también por ese motivo: 666 Fith Avenue (La quinta Avenida 666). Fue diseñado por Carson y Lundin y La familia Tishman a través Tishman Realty and Construction construyó la torre de 1,5 millones de pies cuadrados ( 140.000 metros cuadrados) en 1957.

A esta logia solo pertenecen personas cultas de gran estatus social y económico y que hayan sido iniciados en los últimos grados de la masonería (30 y 33) del rito escocés antiguo y aceptado. 

El rito de la Gran Logia Rockefeller sigue la tradición del iluminismo masónico tétrico y su objetivo es que sus miembros encuentren la luz, entendiendo luz por sabiduría, conocimiento de la verdad y toma de conciencia, que permita formar parte del centro de la luz y ser una fuerza espiritual que permita dirigir y controlar al resto de la humanidad.
El billete de un dolar estadounidense es la prueba del arraigo del iluminismo en EEUU. En lo alto de la pirámide aparece el ojo del dios egipcio Horus, un ojo que todo lo ve, rodeado de luz, y que representa el control mundial
La Logia está controlada por la familia Rockefeller y su gran maestro es David Goldman. Entre sus actividades, destaca la promoción de artistas y bandas musicales de rock como The Rolling Stones, que deben seguir sus directrices. Quizá eso explique que algunos artistas y bandas musicales inunden sus letras de canciones, sus video-clips, portadas de discos y shows con simbología illuminati y ocultista.

El título del octavo disco de The Rolling Stones es inquietante:
Their satanic majesties request, que traducido significa Sus satánicas
majestades reclaman.


martes, 30 de agosto de 2016

90 AÑOS DE LA CRISTIADA, LA GUERRA MEXICANA QUE QUISIERON OCULTAR

Niños mártires, asaltos de trenes, vías férreas pobladas de ahorcados, indómitos guerrilleros, brigadas de valientes mujeres con voto de silencio, emboscadas en sierras desérticas, Caballeros de Colón antimasónicos, el Kukux Klan y traiciones de un gobierno anticlerical son los fascinantes elementos de La Cristiada o la Guerra Cristera (1926 – 1929), la guerra religiosa más dramática, sangrienta y desconocida de la historia de América de la que ahora se cumplen sólo 90 años. Una tragedia que fue prácticamente borrada de los libros de Historia. Su grito de lucha: Viva Cristo Rey y  la Virgen de Guadalupe.
El famoso Emiliano Zapata luchó con diez mil hombres y Pancho Villa con veinte mil, pero los desconocidos cristeros consiguieron movilizar a cincuenta mil combatientes, apoyados por todo un pueblo. Fue una guerra por la libertad que se convirtió en un verdadero "martirologio" ya que en esa persecución sangrienta y salvaje, cientos de religiosos y laicos católicos fueron asesinados por su fe. Un capítulo bélico recogido en cientos de fotografías blanquinegras que sorprenden por su fuerza y magnetismo.
Conspiración de silencio
La Guerra Cristera, hasta 1980 fue tabú en los estudios históricos y políticos mexicanos. La Historia "oficial" -en las raras ocasiones que los llegaba a mencionar- los calificaba como "rebeldes al gobierno". Pese a su importancia, se intentó borrar de la memoria y se transmitió casi en secreto entre los miembros de las familias que vivieron el enfrentamiento.
La Ley Calles
La anticlerical Constitución mexicana de 1917 había  incluído medidas draconianas contra la Iglesia,  negaba su reconocimiento legal, limitaba a los sacerdotes, prohibía la educación religiosa, nacionalizaba las propiedades de la Iglesia e ilegalizaba la celebración de ceremonias fuera de los templos. Sin embargo, dada la mayoría católica nunca se aplicó de forma estricta hasta 1926. Ese año el Presidente Plutarco Calles promulga "la Ley Calles": multas y cárcel por negarse a disolver comunidades religiosas, por enseñanza de la religión, por publicaciones piadosas,  por expresar públicamente las creencias y la expulsión de sacerdotes extranjeros, incautación de iglesias, conventos y monasterios e inventarios de los bienes. También prohibe las sotanas a los curas mexicanos, y se mandaron quemar todos los documentos de la Iglesia, incluidas la Fe de bautismo de todas las personas. Todo acto católico era prohibido por la ley. La iglesia suspende el culto público y se va a la clandestinidad, a modo de la época de las catacumbas.
Al principio, los fieles y la jerarquía se resistieron a la Ley Calles de forma pacífica y organizan su brazo político: la Liga Nacional Defensora de la Libertad Religiosa (LNDLR) . Protestas, un millón de firmas pidiendo la abolición, boicot económico... no hubo alzamiento armado ni tácticas de resistencia civil  hasta que no se agotaron todos los recursos legales y pacíficos posibles. El Gobierno, viendo el poder que adquirían, intensificó su ataque con arrestos, intimidaciones y comenzaron las ejecuciones y violentas represiones por parte del ejército.
Ante los atropellos y desmanes, el pueblo a empezó a armarse de forma espontánea y aparecen  las primeras guerrillas, compuestas por campesinos que comienzan  a sublevarse al grito de: "¡Viva Cristo Rey y  Santa María de Guadalupe!, Fueron conocidos desde entonces despectivamente con el nombre de Los Cristeros.
La rebelión cristera
La resistencia armada comenzó en Jalisco con levantamientos esporádicos hasta que se difundió por todo México. El gobierno declara la guerra a la Iglesia Católica  y se convierte en una auténtica guerra civil.
La Liga organiza la lucha y da el mando al general  liberal Enrique Gorostieta, experto en guerra de guerrillas y estrategia militar. Pasarán de ser una tropa espontánea y desharrapada a  ser un ejército disciplinado de 50.000 hombres, divididos en regimientos y con jefes legendarios, como los curas-generales padre Vega y padre Pedroza.
Las Brigadas Bonitas
Las brigadas femeninas de Santa Juana de Arco (BB) fueron creadas para suministrar municiones, pertrechos y dinero, provisiones, informes, refugio, cura y protección a los combatientes Cristeros. Llegaron a ser 25.000 mujeres. Su estructura era militar y jerárquica porque eran consideradas un cuerpo más de combate. Pero este movimiento trabajaba en total clandestinidad, imponiendo a sus miembros un juramento de obediencia y secreto por lo que era de gran eficacia. La mayor parte de las mujeres eran célibes, para evitar dejar huérfanos o evitar chantaje, si eran hechas prisioneras
Sus métodos para obtener fondos incluían las acciones directas. Transportaban las municiones en chalecos o en carros cubiertos de maíz o cemento, hasta las zonas de combate, donde posteriormente a lomo de mula las hacían llegar a los cristeros. El ingenio y la audacia de aquellas jóvenes fueron legendarios y llegaron a abastecerse directamente en las fábricas militares de la capital, mediante la seducción  o la connivencia de operarios católicos y de algunas autoridades.
Un enfrentamiento desigual
El ejército de Calles, bien armado, comido y vestido, era llamado por el pueblo: "los federales", o "comecuras". contaba con 80 mil hombres. La mayoría de los insurrectos eran campesinos pobres, mal equipados y peor armados, pero la  gran desigualdad de hombres y armas no detuvo a los cristeros. Su  profunda fe en Cristo les daba una gran fuerza moral. En las zonas donde la rebelión parecía ser aplastada, a los pocos días resurgía con más fuerza. La ferocidad de la milicia y el ensañamiento con los campesinos, hizo que los cristeros fueran apoyados por la población.
Ante la imposibilidad de controlar la insurección, el gobierno organizó  "concentraciones". Se obligaba a los campesinos a reunirse en poblados determinados.Si esto no sucedía, las gentes eran fusiladas sin previo juicio, lo que significó pérdida de cosechas y hambre para la población civil. Los sacerdotes que permanecieron en el campo, lo hicieron con gravísimo riesgo y permanecieron escondidos con la protección de los fieles, que en muchos casos fueron también ejecutados por darles cobijo. El británico Graham Greene viajó poco después de la guerra a México y recogió muchos testimonios directos  de la rebelión cristera. "Todos los curas eran perseguidos y muertos –escribe Green en una de sus novelas más célebres: El poder y la gloria-, excepto uno que subsistió durante diez años en las selvas y los pantanos, aventurándose sólo de noche.."
Una  táctica exitosa entre los cristeros fue el ataque a trenes, que obligó al ejército federal a destacar hombres en puentes, túneles y estaciones.  Ahí se produjo su único crimen de guerra: el incendio de un tren antes de su completa evacuación.
Tácticamente, la guerrilla cristera superaba a las milicias regulares. En pequeños grupos, atacaban, intempestivamente, y  huían con facilidad a la sierra gracias a su destreza como jinetes y a su conocimiento del terreno. Siempre portaban el estandarte de la Virgen de Guadalupe y  de cada pecho de soldado colgaba una gran cruz, cual fresco epopéyico de  un cuadro de Ferrer- Dalmau. El ejército federal, mucho más desarrollado en la infantería se veía imposibilitado a proseguir la persecución. Dada su inferioridad táctica el gobierno apela al terror sistemático no sólo contra las poblaciones involucradas en la insurrección, sino contra aquellas sospechosas de estarlo.
Una cruel represión
Los Cristeros a quienes se hacía prisioneros eran pasados por las armas. Pena de muerte era también el castigo de quienes ayudaban a los rebeldes, de los que bautizaban a sus hijos, asistían a las misas clandestinas o se casaban por la Iglesia.. Muchos civiles sucumbieron en ocasiones víctimas de matanzas colectivas. Los lunes había fusilamientos y muertes en la horca, en público.
Turistas norteamericanos denunciaban en la prensa americana la presencia de ahorcados en los postes telegráficos a lo largo de las vías férreas y de las carreteras y los Caballeros de Colón, asociación católica antimasónica, recaudan un millón de dólares en Estados Unidos para ayudarles, lo que contrarresta el Kukluxklan ofreciendo ayudar a Plutarco Calles multiplicando por diez esta cifra.
La tortura se practicaba sistemáticamente, no sólo para obtener informes, sino también para hacer que durara el suplicio, para obligar a los católicos a renegar de su fe y para castigarlos eficazmente, ya que la muerte no bastaba para asustarlos. "Caminar con las plantas de los pies en carne viva, ser degollado, quemado, deshuesado, descuartizado vivo, colgado de los pulgares, estrangulado, electrocutado, quemado por partes con soplete, sometido a la tortura del potro, de los borceguíes, del embudo, de la cuerda, ser arrastrado por caballos... Todo esto era lo que esperaba a quienes caían en manos de los federales». (Jean Meyer, La Cristiada, tomo III,.).
Negociación: "Los arreglos"
En 1929 el ejército federal estaba formado por 100.000 hombres. Las milicias cristeras se calculaban en 50 000 hombres, pero controlaban la mitad de los 30 estados de México poniendo en jaque al gobierno de Plutarco Calles, que ante las inminentes elecciones presidenciales ve la coyuntura  idónea para que el conflicto se resuelva. Calles apela al embajador norteamericano Morrow, porque necesitan del petróleo mexicano y a quienes también conviene la paz interior del país. La Santa Sede presionada por los Caballeros de Colón impone entonces la necesidad de una salida política que se consigue con “los arreglos”
La ley de Calles se suspende pero no se deroga; se otorgaba amnistía a los rebeldes; se restituían las iglesias y la Iglesia podía realizar los cultos. Los cristeros en obediencia al Vaticano empiezan a deponer las armas, pero sólo para ser cazados y ejecutados porque  fue una trampa. Calles rompió los compromisos y durante los tres primeros meses después de la tregua, más de 500 líderes y 5.000 cristeros fueron ejecutados. Murieron más líderes cristeros durante ese breve periodo de tiempo que durante tres años de guerra.
Dicotomía: héroes mártires o contarrrevolucionarios
Durante décadas el PRI fue abiertamente hostil a la Iglesia.  De hecho México no mandó embajada al Vaticano hasta fines de los 60  y no reconoció su status jurídico hasta 1990 con Salinas de Gortari.
Con la perdida del gobierno vitalicio del PRI, el episodio cristero adquirió visibilidad y se desató la disputa en torno a su reivindicación como legado a valorar.  Parece que molesta el heroísmo del  martirologio cristero y  se ha alentado su rechazo dentro de la historia mexicana por ser "contrarrevolucionarios antimodernos". Se carga las tintas en la responsabilidad de la iglesia que intentaba evitar perder sus riquezas y privilegios ( poseía más de la mitad del territorio nacional) , en abordar la rebelión como simple bandidaje o como una revancha de los revolucionarios derrotados También añaden otros factores como la masonería, el jesuitismo, el sinarquismo o la ideología jacobina.
Canonizaciones, la obra de Meyer y la película Cristiada
En los últimos años tres hechos fundamentales han apoyado la difusión de este capítulo apasionante de la historia mexicana.
El primero fue el reconocimiento de la Iglesia de los mártires en 1988 de los cuales 25 fueron canonizados por Juan Pablo II  en el año 2000 y 13 beatificados en 2005. Este mismo año 2016, el Papa Francisco santifica al Niño José, un  niño Cristero que muere defendiendo a Dios tras sufrir terribles torturas.
El segundo fue el ingente trabajo del francés Jean  Meyer, que en la década de los 90 saca a la luz  información prohibida y oculta. Publica tres tomos titulados La Cristiada / Historia de la guerra mexicana por la libertad religiosa. Meyer jugó una carrera contra el tiempo para salvar la memoria de estos soldados anónimos entrevistando a cientos de  combatientes y testigos directos (Macías Villegas, el último cristero falleció  hace apenas unos meses).
El tercero es la película Cristiada, un film con actores muy conocidos como Andy García quizás en el mejor papel de su carrera como Goriostieta, Peter O Toole o  Rubén Blades. Un film cuya visión desconociendo el episodio histórico asemeja un cuento fantástico y maniqueo pero que, con licencias, es completamente riguroso.  El capítulo de José el niño cristero y su camino al cadalso, pudiera parecer toda una fantasía hagiográfica de no estar bien confirmado por decenas de testigos.
Y aunque en la Cristiada pudieran gravitar factores políticos y económicos, fue el factor religioso la única razón que  llevó al pueblo mexicano a levantarse en armas. Fue la heroica reacción de una sociedad campesina, tradicional y católica contra el autoritarismo y control de un Estado nacido de la Revolución de 1917. Un movimiento popular, que se alzó para defender un modo de vida contra una reforma  que pretendía borrar al Cristianismo de sus vidas, para ellos entonces lo más sagrado de su existencia.
La Cristiada fue una epopeya, y por encima de otras circunstancias políticas o económicas, una guerra por la libertad, por ello, los cristeros, esos valientes davides contra el Goliat de un gobierno totalitario, deben ser recordados como héroes. El heroísmo de dar su vida en un enfrentamiento desigual  por defenderla.
El problema es que cuando la libertad, uno de los derechos fundamentales del hombre, es ejercer la religión y además la católica, es cuestionada en muchos ámbitos, como comentamos en nuestro polémico artículo de MUNDIARIO Los mártires beatificados murieron por su fe pero tuvieron verdugos políticos.
De hecho, la película Cristiada, dada su temática, tuvo problemas en España e incluso llegó a boicotearse su estreno en salas por lo políticamente incorrecto de sus posibles paralelismos con la Guerra Civil española. Pero fue sobre todo por la inconveniencia de que estos héroes anónimos mexicanos sacrificaran su vida  por el mismo motivo y al mismo grito que miles de españoles en la trágica contienda: el ¡Viva Cristo Rey! que los cristeros lanzaban, a modo de proclama inquebrantable, antes de entrar en la batalla, y  que era también el grito que sus mártires, después de haber perdonado a sus ejecutores, repetían antes de ser asesinados.
Fuente: 

domingo, 24 de enero de 2016

La guerra que libra EEUU contra la Humanidad: guerra física y cultural


KERRY BOLTONPor Kerry Bolton – George Orwell, en su novela distópica 1984 se refiere a una de las consignas del régimen en el poder como “la guerra es la paz” [1]. El erudito revisionista Dr. Charles Beard escribió que “la guerra perpetua para la paz perpetua” es un fundamento de la política exterior estadounidense, y Gore Vidal escribió un libro del mismo nombre [2]. Vidal quería examinar las acciones “terroristas” contra los EEUU de una manera más profunda que las nociones simplistas mecánicamente repetidas por los medios de comunicación, incluso cuando un veterano estadounidense, Timothy McVeigh, fue inducido a actuar contra su propio país. Vidal preguntó: “¿por qué?” [3].


Vidal se refirió a los EEUU como “enemigo del mes” y ya desde 2001, el año del histórico ataque a las torres gemelas, aparecen catalogadas cientos de operaciones militares de los EEUU que se habían producido desde el final de la Segunda Guerra Mundial en todo el mundo. En ese momento, en Kosovo se peleaba por el control de los recursos minerales pero en nombre de la “democracia”. Vidal remarcaba: “Con estos varios cientos de guerras contra el comunismo, el terrorismo, las drogas, o a veces no mucho más, entre Pearl Harbor y el martes 11 de septiembre de 2001 nosotros solíamos dar el primer golpe. Pero, entonces, nosotros somos los buenos, ¿verdad? Verdad“. Además:”Osama, provocado, nos golpeó desde lejos. McVeigh, provocado, nos golpeó desde dentro el 19 de abril de 1995. Cada uno se enfureció por los ataques temerarios de nuestro gobierno en otras sociedades cuando perseguimos lo que un gran historiador estadounidense ha llamado “la guerra perpetua para la paz perpetua” [4].

Guerra perpetua para la Paz Perpetua

Vidal situó el inicio del programa estadounidense de “guerra perpetua para la paz perpetua” con el presidente Harry S. Truman, el 27 de febrero de 1947, cuando hizo de la URSS un hombre del saco para justificar la militarización de los EEUU [5]. Pero ¿por qué los antiguos aliados en la lucha contra el Eje riñieron inmediatamente después de la guerra sobre tan colosales y duraderas bases?

La explicación ortodoxa es que la URSS representaba la nueva amenaza de la conquista del mundo después de la derrota del nazismo. Pero, ¿qué había cambiado de repente para que lo que hizo “Tío Joe” Stalin fuera tan nefasto como lo de Hitler?. La respuesta es que Stalin rechazó la oferta de los EEUU para ser un socio menor en lo que hoy es llamado un “nuevo orden mundial”. Este nuevo orden que los EEUU confiaban establecer – hasta el rechazo de Stalin – descansaba en dos fundamentos:

  1. La creación de la Asamblea General de las Naciones Unidas como un parlamento mundial, donde las decisiones serían tomadas por mayoría de votos; 
  2. La internacionalización de la energía atómica, de nuevo bajo los auspicios de la ONU, conocida como el “Plan Baruch”, llamado así por el “estadista” de los EEUU, banquero y sionista Bernard M. Baruch. 

La primera opción significaría que el bloque soviético estaría en minoría en la Asamblea General, ya que los EEUU podrían simplemente comprar votos, en el buen estilo liberal-democrático-parlamentario. La reacción soviética fue insistir en que “la autoridad” debía recaer en cambio en el Consejo de Seguridad de la ONU, y que los miembros permanentes podrían vetar cualquier medida, haciendo por lo tanto a la ONU superflua como mecanismo de “gobierno mundial” [6]. Esta inquietud entre los globalistas ha sido recientemente expuesta por el ministro de asuntos exteriores de Nueva Zelanda, Murray McCully, quien ha planteado objeciones al uso del veto por dejar obsoleto el papel de la ONU como policía mundial [7].

El segundo predicado, el “Plan Baruch,” fue considerado por la URSS como un medio por el cual la energía atómica sería puesta bajo el control de facto de los Estados Unidos. Irónicamente, los conservadores estadounidenses se pasaron décadas haciendo campaña en contra de la ONU como herramienta “comunista” hacia un Estado mundial, mientras que fue la URSS la que hundió el proyecto globalista [8].

Tomando la tesis de Charles Beard de “guerra perpetua para la paz perpetua”, un libro con el mismo título compuesto por una serie de artículos de destacados académicos estadounidenses (es decir, no “historiadores de la corte”), fue publicado bajo la dirección del Dr. Harry Elmer Barnes en 1953 [9]. Barnes y otros examinaron la política exterior de los Estados Unidos desde la época de Pearl Harbor. El objetivo era exponer la política intervencionista de Roosevelt que estaba determinada a empujar a los EEUU a la guerra, traicionando su promesa electoral de que nunca enviaría a los estadounidenses a luchar en otra guerra lejos de sus costas. Después de la derrota del Eje, Harry S. Truman inventó otro hombre del saco mundial, la URSS. Barnes cita en su introducción la orwelliana 1984 y el lema dialéctico “la guerra es la paz”, como el medio para establecer un orden mundial.

Barnes y sus colegas publicaron el libro con la esperanza de prevenir a los EEUU respecto a embarcarse en un “rumbo sin retorno”, y mantener en cambio su política tradicional de intereses nacionales y continentales [10]. Desde hace décadas, los Estados Unidos podrían haber llegado a un punto de no retorno. Tal vez la única salida para el resto del mundo a fin de evitar la contaminación, sea mediante la implosión de la Gran Ramera a través de su propio estilo de vida enfermo, tal y como otros lo hicieron a lo largo de la historia en un ciclo cultural de nacimiento, vida y muerte. Algunos teóricos rusos han sugerido que los EEUU se balcanizarán étnicamente, lo que podría dar lugar a la reconquista de partes de los EEUU por parte de los hispanos, y al establecimiento de un Black Belt [Cinturón Negro] separatista.

Sin embargo, la “guerra perpetua”, que en tiempos más recientes ha sido conocida – por sus protagonistas – como el “conflicto constante”, va más allá de la Guerra Fría y del punto de partida de Vidal en 1947. Comenzó incluso antes de la era Roosevelt. Desde su fundación, los EEUU tenían como premisa principal enfrentada al milenarismo masónico y puritano, el principio de ocuparse de sus propios asuntos, y desarrollaron un fuerte movimiento “aislacionista” antes de ambas guerras mundiales. Este principio de “América Primero” fue enunciado, por ejemplo, por John Quincy Adams [11]:
“América no va al extranjero en busca de monstruos que destruir. Ella es la benefactora de la libertad y la independencia de todos. Ella es campeona y reivindicadora sólo de las suyas. Ella recomendará esta causa general mediante la compostura de su voz y la simpatía benigna de su ejemplo. Ella sabe bien que alistándose una única vez bajo otras banderas que no son la suya, aún tratándose de banderas de independencia extranjera, se involucraría a sí misma más allá del poder de estricarse en todas las guerras de intereses e intrigas, de la codicia individual, de la envidia y de la ambición que asumen los colores y usurpan las normas de la libertad. Las máximas fundamentales de su política serían cambiadas insensiblemente de la libertad a la fuerza” [12].
Legado mesiánico

Qué sabio consejo y qué previsión la de Adams. Entonces, ¿cómo y cuándo este cambio de perspectiva, si esto se remonta más allá de la Guerra Fría y de la Primera Guerra Mundial? En realidad, a pesar de las perspectivas de estadistas tempranos como Adams, los EEUU fueron fundados con otra dicotomía trabajando, la del puritanismo y la Francmasonería [13] que convergieron para dar a los EEUU el sentido de tener la misión mesiánica de recrear el mundo a su imagen. A esto se le suma el mesianismo judaico impulsado políticamente por el sionismo. Por lo tanto, hay tres corrientes mesiánicas que convergieron en la psique de las clases dominantes de los EEUU. De forma no sorprendente esta convergencia no es constante, por lo tanto, no hay una conspiración generalizada dominando hasta el último rincón y grieta de la sociedad estadounidense, aunque el presidente Eisenhower en su discurso de despedida aludiese a un “complejo militar-industrial” que no sólo tiene influencia política y económica, sino también cultural. Sin embargo, los generales del Pentágono y los plutócratas de la Comisión Trilateral, por ejemplo, puede que no siempre vean a China de la misma manera, y por lo tanto podría haber una falta de coherencia en la política exterior de los Estados Unidos.

La URSS y los EEUU tenían puntos de vista convergentes sobre algunas cuestiones globales tales como la eliminación de los imperios europeos. Esta convergencia a menudo era considerada por elementos de la derecha, como la John Birch Society, e incluso por comentaristas bien informados como Ivor Benson y A.K. Chesterton, como una evidencia de que ambos estaban controlados por una sola secta. Incluso Juan Perón pensó que ese escenario era probable, porque tanto los comunistas alineados con la URSS, como los USA, querían su desaparición. Ciertamente hubo una convergencia entre la plutocracia y el comunismo en la búsqueda de la eliminación del Eje.

Afortunadamente para el mundo, no existe una unidad sólida entre los aspirantes a conquistadores del mundo, no más que la unidad que había entre las familias de gángsters en la era de la prohibición, a pesar de que al profano le pareciera que todas estaban encaminadas a lograr los mismos objetivos. Sin embargo, esto es la síntesis de lo que podría llamarse la “ideología estadounidense”, que es importante y da una cierta cohesión a la política exterior estadounidense.

El integrante franc-masón del mesianismo de los EEUU, Henry Wallace, quien fue vicepresidente y secretario de agricultura con el presidente Franklin Roosevelt, (ambos franc-masones del grado 32º) alude a esta perspectiva mesiánica cuando escribe:
“Tomará un reconocimiento más definitivo del Gran Arquitecto del Universo antes de que la piedra de ápice sea finalmente puesta en su lugar y esta nación en toda la fuerza de su poder esté en condiciones de asumir el liderazgo entre las naciones, en la inauguración del ‘Nuevo Orden de la Edades” [14].
A lo que se refería era al concepto masónico de la “Gran Obra” en la creación de un “nuevo orden de las edades” (Novus Ordo Seclorum), el lema del Gran Sello de los Estados Unidos, aludiendo a la instalación de la tapa-piedra en la pirámide que se muestra en el sello. Los franc-masones piensan que esto significará la finalización de la “Gran Obra”: Novus Ordo Seclorum. Así es al menos como los franc-masones ven el mundo, y lo dicen abiertamente.

Un factor principal en las guerras y revueltas que han sido promovidas por los EEUU es el deseo de expandir las exportaciones y los mercados financieros. Mientras que se nos dice rutinariamente que “el nacionalismo”, equiparado con “la xenofobia”, es la principal causa de la guerra, del genocidio y de otros males, las guerras y revueltas que han plagado el mundo durante el siglo pasado se han llevado a cabo en nombre de la “democracia” y el “orden mundial”. Estos eran – y son – los objetivos declarados de las dos guerras mundiales, la “Guerra Fría” y la actual “guerra contra el terrorismo”. En todas partes esto ha avanzado y ha continuado mediante la apertura de las naciones a la privatización y a la globalización. Tanto los “Catorce Puntos” de Woodrow Wilson para la reconstrucción internacional después de la Primera Guerra Mundial, como “La Carta del Atlántico” de Roosevelt que establece los objetivos de guerra de los aliados, confirmaron al “libre comercio” como un importante objetivo de guerra. El punto 3 del manifiesto wilsoniano exigía:
“La supresión, hasta donde sea posible, de todas las barreras económicas y el establecimiento de una igualdad de condiciones comerciales entre todas las naciones que consienten a la paz y que se asocian ellas mismas para su mantenimiento” [15].
Incluso antes de la Primera Guerra Mundial, Japón había comenzado a usurpar los intereses comerciales estadounidenses en China. Por lo tanto, cuando Roosevelt comenzó a empujar a Japón hacia la guerra fue en interés del libre comercio internacional. Lo que es particularmente interesante es que el ultimátum entregado por el secretario de Estado Cordell Hull al embajador japonés en Washington, al igual que los “Catorce Puntos” y “La Carta del Atlántico” posterior del presidente Roosevelt, estaba basado de nuevo en torno a la demanda de que el libre comercio internacional debe ser la base de una economía mundial, y que las naciones no deben tener el derecho de imponer restricciones al comercio, o perseguir una política económica autárquica. El memorando de Hull exigió en este sentido:
“El principio de la no discriminación en las relaciones comerciales internacionales. El principio de cooperación económica internacional y la abolición del nacionalismo extremo expresado en las restricciones comerciales excesivas. El principio de acceso no discriminatorio de todas las naciones a los suministros de materias primas. El principio de la plena protección de los intereses de los países consumidores y de las poblaciones en lo que se refiere al funcionamiento de los acuerdos internacionales de productos básicos. El principio de la creación de tales instituciones y acuerdos de financiación internacional que puedan prestar ayuda a las empresas esenciales y al desarrollo continuo de todos los países y puedan permitir los pagos a través de procesos de comercio en consonancia con el bienestar de todos los países” [16].
“La Carta del Atlántico”, impuesta a Winston Churchill por Franklin Roosevelt, reiteró estos objetivos, a saber, que los EEUU y Gran Bretaña
“se esforzarán, con el debido respeto a sus obligaciones existentes, por promover el disfrute de todos los Estados, grandes o pequeños, vencedores o vencidos, de acceso, en condiciones de igualdad, al comercio y a las materias primas del mundo que son necesarias para su prosperidad económica“.
El hijo del presidente Roosevelt, Elliott, consignó que su padre dijo a Churchill:
“Por supuesto, después de la guerra, una de las condiciones previas de cualquier paz duradera tendrá que ser la mayor libertad posible del comercio. Ninguna barrera artificial…” [17].
“Roosevelt declaró que los acuerdos comerciales imperiales tendrían que irse, y remarcó que la incursión del Tercer Reich en el comercio de Europa había sido una de las principales causas de la guerra. Churchill habló con desesperación, ‘Sr. Presidente, creo que usted está tratando de acabar con el Imperio Británico. Cada idea que usted contempla acerca de la estructura del mundo de la posguerra lo demuestra‘” [18].
Como Harry Elmer Barnes y un grupo de estudiosos bien calificados señalaron, Pearl Harbor fue un artificio para llevar a los EEUU a la guerra, cuando la tentativa de Roosevelt de provocar a los alemanes para que dispararan los primeros tiros en el Atlántico no funcionó. El ultimátum de Estados Unidos a Japón fue diseñado para imponer condiciones imposibles que obligaran a los japoneses a actuar. Un testimonio adicional proviene del yerno de Roosevelt, el coronel Curtis Dall, quien destacó el belicismo de los miembros de la administración Roosevelt, y más tarde averiguó que en Pearl Harbor se había negado la advertencia del ataque japonés [19]. Es una de las mayores “falsas banderas” que continúan siendo utilizadas por los EEUU para crear histeria de guerra.

El factor sionista

Ambas guerras mundiales fueron importantes en el establecimiento de Israel como una fuente permanente de conflictos en el centro del mundo musulmán. Los sionistas persuadieron a los aliados anglo-franceses durante la Primera Guerra Mundial de que tenían intereses comunes al apoyar la creación de un estado judío, después de haber fracasado en persuadir al Kaiser y los otomanos. Con las promesas anglo-francesas a los árabes acerca de la independencia de la dominación otomana, a cambio de su ayuda fundamental contra los turcos y los alemanes, el escenario estaba listo para lo que podría haber sido una perdurable amistad entre Occidente y Arabia, y el mundo sería hoy un lugar muy diferente.

La correspondencia entre Sharif Hussein de La Meca y Sir Henry McMahon, Comisionado británico en El Cairo durante 1915 y principios de 1916, culminó con la garantía de McMahon del apoyo británico a la independencia dentro de las fronteras solicitadas, siempre y cuando los intereses franceses no fueron socavados [20]. En octubre de 1916 se estableció un acuerdo entre T.E. Lawrence y el diplomático Sir Ronald Storrs con Husayn ibn ‘Ali, emir de La Meca, y sus hijos, que luchaban contra el dominio turco.

Con ambas partes satisfechas en cuanto a las garantías, que incluyeron una Palestina soberana, la revuelta árabe estalló en el Hiyaz el 5 de junio de 1916. Con la ayuda árabe, los británicos fueron capaces de repeler la tentativa alemana de tomar Adén y bloquear el Mar Rojo y el Océano Índico. Esto fue decisivo [21]. Los árabes también desviaron significativas fuerzas turcas que habían sido destinadas para un ataque contra el general Murray en su avance sobre Palestina. El general Allenby se refirió a la ayuda árabe como de “un valor incalculable“. Los árabes sufrieron mucho con la venganza turca. Decenas de miles de árabes murieron de hambre en Palestina y el Líbano porque los turcos retuvieron los alimentos. Jamal Pasha, jefe de las fuerzas turcas, manifestó que tenía que usar las fuerzas turcas contra Ibn Saud en la Península Arábiga, cuando esas tropas deberían haber estado “derrotando a los británicos en el Canal [de Suez] y capturando El Cairo” [22].

El Acuerdo Sykes-Picot de 1916 entre Gran Bretaña y Francia puso “partes” de Palestina bajo administración internacional previo acuerdo entre los aliados y con los árabes representados por el Sharif de La Meca [23]. Esto ya contenía las semillas de la duplicidad, ya que dio el control a dos potencias sobre Irak, Siria, Líbano y Transjordania, incumpliendo el compromiso que ya había sido dado por los británicos a Sharif Hussein, y sin su conocimiento.

Cuando la Rusia bolchevique expuso el acuerdo Sykes-Picot a los árabes en 1918, Hussein pidió aclaraciones a Gran Bretaña, y Lord Balfour respondió que: “El Gobierno de Su Majestad confirma las promesas anteriores respetando el reconocimiento de la independencia de los países árabes” [24]. Esto fue confirmado por la británica “Declaración de los Siete” en El Cairo [25].

Sin embargo, Sir Mark Sykes, responsable del Acuerdo Sykes-Picot, sugirió al Gabinete de Guerra británico que si Palestina era ofrecida como una patria judía, la simpatía judía podía ser movilizada para la causa aliada, y los EEUU podrían ser inducidos a unirse al conflicto. El juez de la Corte Suprema de Estados Unidos Louis Brandeis utilizó su influencia para inducir al Presidente Woodrow Wilson a adoptar una política intervencionista [26]. A cambio del apoyo sionista los británicos renegaron de sus promesas a los árabes, y en secreto se comprometieron a apoyar una patria judía en Palestina; una garantía que se conoció como la Declaración Balfour. Este esquema prolongó la guerra, que podría haber sido resuelta de una manera más equitativa y, por tanto, seguramente habría cambiado el curso de la historia.

El comandante británico en Palestina, D.G. Hogarth, fue instruido para asegurar a Hussein que cualquier asentamiento de judíos en Palestina no se permitiría en detrimento de los palestinos. Hussein por su parte estaba dispuesto a permitir a judíos establecerse en Palestina y un fácil acceso a los lugares santos, pero no aceptaría un estado judío. Hogarth debía relacionar que las promesas hechas al mismo tiempo tanto a los árabes como a los judíos no eran conciliables [27].

Los propagandistas sionistas comenzaron desde entonces la mitología sobre los árabes que ha continuado hasta la actualidad, uno de los primeros mitos fue obra de James A. Malcolm, asesor del Gobierno británico para Asuntos Orientales. Malcolm fue criado por la familia Sassoon, la riqueza y el poder de la dinastía Sassoon se basaba en el tráfico de opio. Malcolm fue instrumental en llevar las negociaciones para la Declaración Balfour. Posteriormente afirmó que la revuelta árabe no fue importante en el esfuerzo de guerra,[28] un insulto muy diferente de las memorias de T.E. Lawrence, que terminó amargamente desilusionado con la forma en que los árabes habían sido traicionados [29].

El Conflicto constante

Rusia e Israel no tardaron en entrar en disputa, en la antigua animosidad entre dos legados mesiánicos reanudada después de un breve interludio de apoyo soviético a Israel. En 1952 el “Juicio de la traición de Praga” equiparó el sionismo con la traición y ahorcó a un grupo de dirigentes del Partido Comunista, en su mayoría judíos. El bloque soviético se convirtió en un centro de antisionismo [30]. Rusia reanudó su misión mesiánica (que ni siquiera el bolchevismo ateo pudo reprimir por mucho tiempo, por no hablar de las lisonjas del consumismo occidental), de naturaleza mística, y con la perspectiva mundial de “Rusia, la Tercera Roma” descrita por Dostoievski y otros, un mesianismo que rivaliza con el del judaísmo y el del dispensacionalismo norteamericano.

Rusia, el eterno problema, rechazó de nuevo la oferta de asociación con un “nuevo orden mundial” cuando Putin asumió el poder. La situación era análoga a la negativa de Stalin ante la misma oferta directamente después de la Segunda Guerra Mundial. El resultado ha sido el de sumir al mundo en un estado permanente de caos, en el que la fatiga y la corrupción hasta el momento empujan al mundo hacia el abrazo pestilente de los EEUU.

El caos de décadas en gran parte puede atribuirse a la expulsión de lo que Stalin llamó “cosmopolitas desarraigados” [31], incluyendo, en particular, a Trotsky y sus seguidores. Tal era el odio trotskista hacia la URSS a partir de entonces, que los trotskistas engrosaron las filas de la Guerra Fría, y se convirtieron en los líderes de las ideologías y de los estrategas estadounidenses, hasta el punto de que Sedova Trotsky se convirtió en protagonista para los EEUU durante la Guerra de Corea, con el argumento de que la URSS era un mayor enemigo para el socialismo que los EEUU. Los trotskistas se convirtieron en fundadores del llamado “movimiento neo-conservador”, que en consecuencia es cualquier cosa menos “conservador”. Se unieron con los liberal-demócratas y fundaron la National Endowment for Democracy para promover la “revolución mundial”. Ellos han fomentado las “revoluciones de colores” en todo el mundo. Propagan la podredumbre moral y cultural para destruir las sociedades tradicionales, en nombre del “progreso”, los “derechos humanos” y la “democracia” [32] y, como la falsa revuelta de la Nueva Izquierda en los años 1960 y 1970, manipulan a la juventud con su opiáceos de decadencia moral y cultural, y se jactan de ello [33].

El teniente coronel Ralph Peters [34] parece haber acuñado el término “conflicto constante“, título de un artículo que escribió en un importante diario de estrategia militar, en el que dijo acerca de esta subversión política y cultural:
“Hemos entrado en una era de conflicto constante. 
“Estamos entrando en un nuevo siglo norteamericano, en el que nos haremos aún más ricos, culturalmente más letales, y cada vez más poderosos. Vamos a despertar odios sin precedentes. 
“La información destruye trabajos tradicionales y culturas tradicionales; seduce, traiciona, permanece aún invulnerable. ¿Cómo puedes contraatacar la información que otros han vuelto contra ti? No hay ninguna opción efectiva que no sea el rendimiento competitivo. Para aquellos individuos y culturas que no pueden unirse o competir con nuestro imperio de la información, sólo hay un fracaso inevitable… La información, de Internet a los vídeos de rock, no se podrá contener, y el fundamentalismo no puede controlar a sus hijos. Nuestras víctimas voluntarias. 
“Está de moda entre las élites intelectuales del mundo censurar la “cultura americana”, con nuestros críticos domésticos entre los más ruidosos en la protesta. Pero las elites intelectuales tradicionales tienen una relevancia cada vez menor, sustituidas por las élites cognitivo-prácticas – figuras tales como Bill Gates, Steven Spielberg, Madonna, o nuestros políticos más exitosos -, seres humanos que pueden reconocer o crear apetitos populares, recreándolos como sea necesario. La cultura americana contemporánea es la más poderosa de la historia, y la más destructiva de las culturas en competición. Mientras que algunas otras culturas, como las de Asia oriental, parecen lo suficientemente fuertes como para sobrevivir al ataque a través de comportamientos adaptativos, la mayoría no lo son. El genio, el arma secreta de la cultura americana es la esencia que las élites desprecian: la nuestra es la primera cultura popular genuina. Esto acentúa la comodidad y la conveniencia – la facilidad – y eso genera placer para las masas. Somos el sueño de Karl Marx, y su pesadilla. 
“Los revolucionarios seculares y religiosos de nuestro siglo han cometido idéntico error, imaginando que los trabajadores del mundo o los fieles no pueden esperar a volver a casa por la noche para estudiar a Marx o el Corán. Bien, Joe Sixpack, Ivan Tipichni, y Ali Quat prefieren “Baywatch”. Los Estados Unidos lo han entendido y somos brillantes en poner en práctica nuestro conocimiento, y nuestro poder cultural obstaculizará incluso a aquellas culturas que no socavamos. No hay un “par competidor” en el campo cultural (o militar). Nuestro imperio cultural tiene adictos – hombres y mujeres en todas partes – pidiendo más a gritos. Y pagan por el privilegio de su desilusión. 
“No habrá paz. En todo momento durante el resto de nuestras vidas, habrá en todo el mundo múltiples conflictos mutando en las formas. Los conflictos violentos dominarán los titulares, pero las luchas culturales y económicas serán más firmes y en definitiva más decisivas. El papel de facto de las fuerzas armadas de los Estados Unidos será el de mantener la caja fuerte mundial para nuestra economía, y abierta a nuestro asalto cultural. Para esos fines, vamos a hacer una buena cantidad de matanzas” [35].
Peters, sin hablar específicamente con los términos de Spengler, por ejemplo, escribe en términos de sociedades orgánicas e identifica además a los EEUU con un contagio. Peters alaba la “fuerza” de los EEUU en su capacidad de infectar a otros, siendo el resultado la etiolación. Es la pseudo-fuerza de un hombre enfermo capaz de matar a otros a través de la difusión de su virus. Peters es inequívoco al respecto. Se podría señalar que tal parasitismo, como un cáncer, destruye el anfitrión, y por lo tanto a sí mismo. En última instancia, hay algo sociópata en este imperativo de poder auto destructivo; no una voluntad de poder, y de ahí una voluntad de vida, sino una voluntad de muerte; thánatos racionalizado como la libertad; la libertad de morir. Como alguien infectado con el virus del SIDA que se embarca en una misión para infectar a muchos otros antes de su propia muerte.

La Destrucción creativa

Esta es la podredumbre moral y cultural que Stalin llamó “cosmopolitismo desarraigado”, y que ha sido utilizado como un proceso de ablandamiento por parte de los EEUU desde la Guerra Fría, en lo que se ha llamado la “guerra fría cultural” [36]. De la podredumbre moral y cultural surgieron las “revoluciones de colores” en nombre del tipo de libertad libertina que sirve de señuelo a los EEUU. Incluso la Unión Soviética sucumbió y, como fichas de dominó, los estados del bloque soviético; así, la “Primavera Árabe”. Aquellos estados que no sucumbieron a la revuelta interna fueron bombardeados hasta la sumisión; a saber: Serbia, Irak, Libia y Siria en la actualidad.

Michael Ledeen [37], como uno de los principales defensores de la misión mesiánica de los Estados Unidos, en términos similares a los de Peters, insta a los EEUU a cumplir con su “misión histórica” ​​de “exportar la revolución democrática” a todo el mundo. Como Peters, Ledeen predica esta revolución mundial como una parte necesaria de la “guerra contra el terrorismo“, pero hace hincapié en que la “revolución mundial” ha sido siempre la “misión histórica” ​​de los EEUU:
“Somos el único país verdaderamente revolucionario en el mundo, como lo hemos sido durante más de 200 años. La destrucción creativa es nuestro segundo nombre. Lo hacemos de forma automática, y eso es precisamente por lo que los tiranos nos odian y se ven obligados a atacarnos. La libertad es nuestra arma más letal, y los pueblos oprimidos de los regímenes fanáticos son nuestro mayor activo. Tienen que escuchar y ver que estamos con ellos, y que la misión occidental es ponerlos en libertad, bajo líderes que los respetarán y conservarán su libertad. 
“Es hora de nuevo de exportar la revolución democrática. A los que dicen que no se puede hacer, sólo tenemos que apuntar a la década de 1980, cuando condujimos una revolución democrática global que derribó tiranos de Moscú a Johannesburgo. Entonces, también, personas inteligentes dijeron que no se podía hacer, y se rieron del descaro de Ronald Reagan cuando dijo que los tiranos soviéticos estaban acabados, y pidió a Occidente pensar seriamente en la era pos-comunista. Destruimos el imperio soviético, y después nos alejamos de nuestro gran triunfo en la tercera guerra mundial del siglo XX. Como tristemente escribí en ese momento, cuando los Estados Unidos abandonan su misión histórica, nuestros enemigos cobran ánimo, se hacen más fuertes y, finalmente, comienzan a matarnos de nuevo. Y así lo han hecho, forzándonos a asumir nuestra responsabilidad revolucionaria, y derribar los regímenes despóticos que han hecho posible los actos de odio del 11 de septiembre” [38].
Aquí vemos la fórmula dialéctica orwelliana de la “destrucción creativa“, como la base de una mesiánica “misión revolucionaria mundial” que Ledeen afirma es innata a los EEUU. El enemigo es la tradición, que es derribada en nombre de la “libertad”. La “libertad” para comerciar y consumir; principalmente comerciar y consumir la basura tóxica de la cultura-degeneración que es activamente fomentada por los EEUU.

NOTAS

[1] George Orwell, Nineteen-Eighty-Four (1948), 1: 1.

[2] Gore Vidal, Perpetual War for Perpetual Peace: How We Got To Be So Hated (2002).

[3] Ibid.

[4] Ibid.

[5] Ibid., “A Letter to be Delivered.”

[6] K. R. Bolton, Stalin: The Enduring Legacy (London: Black House Publishing, 2012), pp. 125-136.

[7] K.R. Bolton, “New Zealand’s naivety at United Nations has sinister implications,” Foreign Policy journal, http://www.foreignpolicyjournal.com/2015/06/29/new-zealands-naivety-at-un-security-council-has-sinister-implications/

[8] K. R. Bolton, Stalin op. cit., pp. 125-134.

[9] Harry Elmer Barnes (ed.), Perpetual War for Perpetual Peace (Caldwell, Idaho: The Caxton Printers, 1953).

[10] Ibid., viii.

[11] John Quincy Adams fue el sexto Presidente de los EEUU, ejerció como embajador estadounidense en Rusia y fue un oponente de la Franc-Masonería.

[12] Cited by Barnes, et al, op. cit.

[13] Nicholas Hagger, The Secret Founding of America: The Real Story of Freemasons, Puritans & the Battle for the New World (London: Watkins Publishing, 2007).

[14] Henry A. Wallace, Statesmanship and Religion (New York: Round Table Press, 1934), pp. 78-79.

[15] Woodrow Wilson, “Fourteen Points,” 1918, II,http://www.fordham.edu/halsall/mod/1918wilson.html

[16] “Outline of Proposed Basis for Agreement Between the United States and Japan,” Section I, November 26, 1941.

[17] Elliott Roosevelt, As He Saw It (New York: Duell, Sloan and Pearce, 1946), p. 35.

[18] Ibid., p. 31.

[19] Curtis D. Dall, FDR: My Exploited Father-in-Law (Tulsa: Christian Crusade Publications, 1968), pp. 133, 162, 164.

[20] Sami Hadawi, Bitter Harvest: Palestine 1914-79 (New York: Caravan Books, 1979), p. 11.

[21] Alfred M. Lilienthal, The Zionist Connection What Price Peace? (New York: Dodd, Mead & Co., 1978), p. 17.

[22] Quoted by Lilienthal, ibid.

[23] Hadawi, op. cit., p. 12.

[24] Lilienthal, op. cit., 18.

[25] Ibid.

[26] Hadawi, op. cit., 13.

[27] Lilienthal, op. cit., 18-19.

[28] James A. Malcolm, “Origins of the Balfour Declaration: Dr. Weizmann’s Contribution” (London, 1944). http://www.mailstar.net/malcolm.html

[29] T. E. Lawrence, Seven Pillars of Wisdom (London: Black House Publishing, 2013), “Introduction” by Bolton.

[30] Bolton, Stalin…, op. cit., pp. 149-155.

[31] Ibid., pp. 28-54.

[32] Bolton, Revolution from Above (London: Arktos Media Ltd., 2011), pp. 213-244.

[33] Ibid., pp. 184-200.

[34] Peters, en ese momento Mayor [Comandante], destinado en la la Oficina del Jefe Adjunto del Estado Mayor de Inteligencia. Su área de especialización es el antiguo bloque soviético y Eurasia.

[35] Ralph Peters, “Constant Conflict”, Parameters, U.S. Army War College, Summer 1997, pp. 4-14.

[36] Frances Stonor Saunders, The Cultural Cold War: The CIA and the World of Arts and Letters(New York: The New Press, 1999).

[37] Ledeen ha sido consultor del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, el Departamento de Estado y el Departamento de Defensa, y actualmente está trabajando con la Foundation for Defense of Democracies, que tiene como objetivo el “cambio de régimen” en todo el mundo.

[38] Michael Ledeen, “Creative Destruction: How to Wage a Revolutionary War”, National Review online, 20 September 2001.

(Traducción Página Transversal).

Fuente: Katehon.

jueves, 30 de abril de 2015

LA PROLIFERACIÓN DEL CONTROL BIOMÉTRICO…Y EL EXTRAÑO PROGRAMA “MASONIC CHIP”





La implantación de dispositivos de control biométrico en seres humanos está avanzando de forma sutil y continua desde hace años.

Lo que hace un tiempo era considerada una idea propia de “locos conspiranoicos”, poco a poco se está materializando a nivel social, a través de iniciativas comerciales y particulares que parecen inocentes e inocuas.

Con ello, el concepto de llevar implantado un dispositivo en el cuerpo, va camino de ser aceptado como una nueva normalidad dentro de la sociedad, como lo es ahora tener un teléfono móvil o verse obligado a llevar encima un carnet de identidad.

Estamos ante una estrategia perfectamente diseñada, cuyo objetivo final es, sin duda, que todos los ciudadanos acaben llevando incorporado un chip o dispositivo similar, bien sea por obligación, como lo es tener un carnet de identidad, o bien sea por necesidades de encaje en el entorno social, como lo es disponer de dinero, tener un móvil o tener carnet de identidad.



ELEMENTOS DE BIOMETRÍA QUE YA ESTÁN SIENDO UTILIZADOS

La tecnología de identificación biométrica y las formas de pago electrónico llevan utilizándose desde hace tiempo, pero se han expandido en los últimos diez años y han intensificado su presencia en los últimos cinco, especialmente.

Por ejemplo, en junio de 2012 se anunció que los investigadores del Laboratorio de Tecnologías biométricas de la Universidad de Calgary habían mejorado las tecnologías de identificación biométrica disponibles en el mercado hasta tal punto, que podían crear una forma de inteligencia artificial capaz de tomar decisiones con respecto a la información biométrica recibida desde una variedad de diferentes fuentes.

Ese programa de seguridad biométrica funciona mediante la simulación de los “patrones de aprendizaje y procesos cognitivos del cerebro”.

Por otro lado, en un artículo publicado en el Sunday Telegraph, el 4 de diciembre de 2011, Rosie Squires describía otro esquema biométrico utilizado en Australia por parte de diferentes empresas, basado en programas de identificación de huellas digitales con el fin de vigilar a los empleados y “ahorrar costes.”

La nueva tecnología, llamada PeopleKey, se utiliza no sólo para controlar la hora de entrada y de salida de los empleados, sino también para supervisar sus progresos a lo largo de la jornada de trabajo, vigilando que no se dediquen a “holgazanear”, a usar el baño durante demasiado tiempo o a perder el rato conversando con compañeros de trabajo.

Un sutil paso hacia la esclavitud laboral

Los escáneres de venas son otra tecnología de control biométrico que ya ha sido introducido en el mercado. En algunas grandes empresas ya existe un sistema que permite a una persona deslizar la palma de su mano frente a un dispositivo de reconocimiento digital para tener acceso a edificios o estancias.



Por ejemplo, el centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York ya ha implementado los escáneres de venas en algunos de sus servicios médicos. Fabricado por Fujitsu, los escáneres están siendo colocados en el hospital con el pretexto de una mayor comodidad y para obtener un acceso más rápido a los registros médicos.



Varias escuelas también han comenzado a utilizar los sistemas de identificación de Fujitsu. Por ejemplo, el Distrito Escolar del Condado de Pinellas en Florida anunció recientemente que estaba introduciendo el sistema con el fin de “identificar a los estudiantes y con ello reducir los residuos y la amenaza de suplantación de identidad” en el comedor del centro.

Son solo algunos ejemplos de entre muchos, de como, poco a poco, la población está siendo acostumbrada a ser controlada y monitoreada por sistemas de identificación biométrica.



CONTROL DEL ADN Y EL PROGRAMA MASONIC CHIP

El control y el análisis del ADN son otros de los campos en los que más se está avanzando.

Y uno de los grupos más inquietantes que se han embarcado en la misión de adquirir y almacenar muestras de ADN de la población, es la Gran Logia de la Masonería de EEUU.

Conocido como MasoniChip, el programa es administrado abiertamente por la Gran Logia y se realiza con el apoyo de los gobiernos, tanto de Estados Unidos como de Canadá.



Lo más sorprendente de este programa, sin embargo, es su nombre.

En realidad, el programa no consiste en la implantación de ningún chip a los ciudadanos. Es un programa que consiste en la recogida de información biométrica de los niños, con el fin de poderla utilizar en caso de secuestro o desaparición.

El programa se llama “Masonic Child Identification Programs” (programas masónicos de identificación de niños)y de ahí su nombre MasoniChip o directamente CHIP (Child Identification Program).

Podrían haberlo llamado de muchas formas, pero han decidido llamarlo así y eso no puede ser casualidad.



Y es que el nombre de este inocente y caritativo programa de identificación de niños, relaciona sutilmente la identificación biométrica completa de un niño con la palabra “chip”, obligándonos a relacionar ambos conceptos en nuestra mente, a través de algo tan tierno e inocente como son los niños y su seguridad.

Parece una maniobra de programación mental a través del lenguaje, destinada a que las próximas generaciones acepten la implantación de un chip de identificación desde la más tierna infancia como la cosa más natural, pues el propio nombre del dispositivo, “chip” y el propio nombre del programa de identificación, CHIP (Child Identification Program, o Programa de Identificación de Niños), serán identificados inconscientemente como lo mismo.

De hecho, uno de los objetivos de este programa, es educar a los niños para que ofrezcan sus datos biométricos voluntariamente a un extraño por su propia seguridad, como podemos ver en el siguiente video, condicionándolos a relacionar directamente ambos conceptos (chip e identificación biométrica), desde bien pequeños…


Sea cual sea la intención de otorgarle este nombre tan extraño y significativo, lo cierto es que el programa MasoniChip ha recibido tanto apoyo por parte del gobierno de EEUU, que muchos han acabado creyendo que se trata de un programa gubernamental apoyado por los masones, cuando en realidad, es al revés.

Los promotores de MasoniChip montan ferias promocionales, anuncian el programa en los distritos escolares y forman alianzas con las policías locales.




Incluso los medios de comunicación promueven el programa.

Para aquellos que no hayan oído hablar de lo que es el MasoniChip o programa CHIP, Amy MacPherson del Huffington Post describe el programa de esta manera:
Empieza como un proyecto de identificación de los niños, cuya función es ser de utilidad en caso de que los pequeños puedan ser secuestrados o desaparezcan.
A los padres se les familiariza con el uso de kits caseros para registrar información vital de sus hijos. Normalmente se registra la altura, el peso, el color del cabello y de los ojos, junto con un conjunto de huellas digitales y una fotografía reciente, que se almacenan en un soporte digital, tipo DVD, que suministra el propio programa masónico.
“Ayudando a mantener a las familias seguras”

Adicionalmente, las Logias Masónicas de cada localidad, ofrecen amablemente sus servicios para registrar aún más información de los pequeños.

Gracias a los avances tecnológicos, empezaron ofreciéndose a registrar huellas digitales, imágenes digitales, vídeo digital, impresiones dentales y registro de ADN, que amablemente graban en un DVD o CD para que los padres lo guarden en su casa y acudan con él a las autoridades en caso de desaparición del niño.
Este procesamiento de datos es manejado por su software propietario, que está diseñado para ser compatible con el de la policía local y nacional.
Equipo informático portatil usado en las ferias durante el programa CHIP

Sin embargo, a pesar de que se trata de una colaboración entre la Logia Masónica y el gobierno, lo cierto es se trata de un programa totalmente privado, lo que significa que pertenece exclusivamente a la Gran Logia.

De hecho, la propia web de la Logia establece claramente que esto es así por escrito…
Nosotros, los masones, somos el único “patrocinador” de las iniciativas de identificación de seguridad masónica desarrolladas en nuestras diferentes Jurisdicciones de la Gran Logia Masónica.
Como tal programamos los eventos y coordinamos los equipos, materiales y voluntarios necesarios para llevar a cabo dichos eventos.
Todos los grupos y los individuos son bienvenidos para colaborar, pero no se les conocerá como patrocinadores, sino que serán llamados “simpatizantes”, “socios de apoyo”, “socios corporativos”, “en colaboración con”, o “en cooperación con”.



El programa MasoniChip establece que, además de registrar los datos de los niños, ofrecerá sus propios “profesionales de la salud” para recoger las muestras de ADN en cualquier evento organizado en el que se haya programado dicha recolección de muestras de ADN.

Como MacPherson escribe…
No hay manera de garantizar qué van a hacer con toda esa información recogida.
Aunque afirman que borran toda información sensible (el sitio web canadiense afirma que “no se almacena ningún tipo de información durante el programa MasoniChIP”), cualquier persona con mínimos conocimientos informáticos, sabe que la información no se borra de forma permanente si no se formatea por completo todo el sistema.

Los padres deben confiar ciegamente en la honradez de una fraternidad privada intrigante que les asegura que los estándares de calidad se cumplen y que la privacidad de la familia se respeta legalmente…y todo ello sin ningún tipo de supervisión.
Debido a que los Masones financian al 100% la iniciativa, no hay oportunidad de discutir temas relacionados con la propiedad de los datos.

Lo más significativo, sin embargo, es que si la tragedia golpeara a una familia y por ejemplo, un niño desapareciera o fuera hallado muerto, las autoridades deberían tomar muestras de ADN de los padres para realizar la confirmación definitiva de la identidad de un cuerpo.
Y ello se debe a que en la base de datos de ADN nacional de EEUU, no se admiten muestras de ADN tomadas a cargo de voluntarios privados en eventos realizados en ferias o escuelas, sino que solo los laboratorios acreditados pueden realizar dicho proceso.
El FBI cita continuamente la Ley de Identificación de ADN de 1994 a la hora de establecer los requisitos necesarios para incluir las muestras de ADN en el CODIS.
Por lo tanto, el proyecto masón no está soportado por las bases de datos de ADN del gobierno y eso significa que el programa MasoniChip, que supuestamente ha sido creado para identificar a los niños en caso de desaparición o secuestro, es completamente inútil y representa, de hecho, un engaño a las familias.
Sin embargo, parece que este hecho importa realmente poco.

Lo realmente importante, independientemente de las razones expuestas para adquirir las muestras de ADN, es que se está creando una base de datos masiva de ADN en EEUU.



El programa MasoniChip ya había registrado a más de 1,5 millones de niños de EEUU antes de finales de 2012 y al parecer se va a extender a las personas mayores y a los discapacitados en un futuro próximo.

Como vemos, hay múltiples iniciativas que van en la misma dirección: el control exhaustivo de la población a través de sus datos biométricos y su posible culminación final, en forma de implantación de un chip o artefacto de identificación y seguimiento que permita, no solo identificar a los ciudadanos, sino acabar con el dinero en efectivo, convirtiéndolos así en esclavos dependientes de dichos dispositivos controlados remotamente.

Si no hacemos nada por detenerlo, este es el infierno de control absoluto que nos espera en el futuro…

Fuentes