Solzhenitsyn

“Los dirigentes bolcheviques que tomaron Rusia no eran rusos, ellos odiaban a los rusos y a los cristianos. Impulsados por el odio étnico torturaron y mataron a millones de rusos, sin pizca de remordimiento… El bolchevismo ha comprometido la mayor masacre humana de todos los tiempos. El hecho de que la mayor parte del mundo ignore o sea indiferente a este enorme crimen es prueba de que el dominio del mundo está en manos de sus autores“. Solzhenitsyn

Izquierda-Derecha

El espectro político Izquierda-Derecha es nuestra creación. En realidad, refleja cuidadosamente nuestra minuciosa polarización artificial de la sociedad, dividida en cuestiones menores que impiden que se perciba nuestro poder - (La Tecnocracia oculta del Poder)
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sábado, 5 de diciembre de 2015

Turquía, el ISIS y la lucha por el control de Oriente Medio




La interminable guerra de Siria, iniciada en 2011, es una fuente inagotable de teorías absurdas. El caleidoscopio de grupos políticos y religiosos, un pasado tan complejo como desconocido y la propaganda de los medios de comunicación dificultan la comprensión de dicho conflicto y facilitan creer la propaganda de los bandos enfrentados. Un ejemplo es el documento desclasificado de la DIA (el servicio de inteligencia del ejército de EEUU) que ha sido calificado como la prueba definitiva de que el Estado Islámico (ISIS) es una marioneta de Washington; en realidad, el análisis de dicho documento (que aquí traducimos) demuestra justo lo contrario, pero para ello es necesario conocer el contexto en que se escribió.

MITO Y REALIDAD DE LA 'PRIMAVERA ÁRABE'

El documento está escrito a mediados de 2012; este es un detalle importante para poder entender su contenido, pero para ello es necesario hacer un repaso cronológico del desarrollo del conflicto sirio y la (mal)llamada «primavera árabe», cuyo carácter escalonado muestra una planificación que buscaba concentrar las fuerzas cada vez en un objetivo para no tener que luchar en varios frentes al mismo tiempo: 

Finales de 2010: Inglaterra y Francia camuflan un despliegue militar frente a la costa libia como unas «maniobras militares», mientras se introducen armas en Libia a través del puerto de Misurata.

17-12-2010/14-01-2011: En Túnez un «golpe blando» (revolución de colores) lleva al poder a la Hermandad Musulmana y aísla al régimen de Gadafi en su frontera occidental, abriendo el camino a Trípoli y a los suministros de armas a islamistas y a los bereberes libios.

25-01-2011/11-02-2011: Tras derribar al régimen tunecino se inicia una «revolución de colores» contra el régimen egipcio de Mubarak por manifestantes entrenados por EEUU. El carácter artificial de las protestas se pone de manifiesto en que para camuflar su reducido número se concentraron en una simple plaza en El Cairo, modelo repetido en el «Golpe del Maidán» en Ucrania. La negativa de Mubarak a dimitir obligó al ejército egipcio (importante receptor de ayuda de EEUU tras Israel) a dar un golpe de Estado. La Hermandad Musulmana llegó entonces al poder y abrió la puerta al envío sin obstáculos de armas y militantes islamistas a la Cirenaica, en el este de Libia.

15-02-2011/20-08-2011: Tras una campaña de mentiras de la prensa occidental contra el régimen de Gadafi apoyada por las ONGs occidentales, la OTAN pone en marcha una campaña de bombardeos en apoyo de islamistas que lograron hacerse con el control de Bengasi y Misurata, segunda y tercera ciudades de Libia. El fracaso islamista en tomar Trípoli y las inesperadas victorias de Gadafi en el frente occidental prolongaron de forma inesperada el conflicto, forzando a la OTAN a un esfuerzo militar superior al esperado y retrasando el ataque contra Siria e incluso a intentos de negociación con Gadafi.

18-08-2011/21-08-2013: EEUU y la UE exigen a Assad que abandone el poder (18 agosto) mientras tiene lugar la etapa final de una ofensiva conjunta de comandos de la OTAN, nacionalistas bereberes y fundamentalistas islámicos que llevará a la toma de Trípoli (20 agosto); el linchamiento de Gadafi y la desintegración del Estado libio permitió a Occidente concentrar sus fuerzas para intentar destruir el régimen sirio mediante los grupos armados islamistas del FSA (creado en julio) y representados políticamente por el Consejo Nacional Sirio (creado en agosto) dirigido por los Hermanos Musulmanes. El veto ruso-chino en la ONU hace imposible una «intervención humanitaria» occidental en Siria similar a la de Libia, y el apoyo decidido de Rusia al régimen de Assad y su despliegue militar en el Mediterráneo, Golfo Pérsico y Cuerno de África hace imposible repetir el escenario de Kosovo, lo que provoca el empantanamiento de la situación.

LA RUPTURA DE TURQUÍA CON EEUU

Es en este contexto cuando la DIA redacta el documento desclasificado, fechado el 30 de julio de 2012 (meses después de iniciarse el conflicto), en el que afirma 1) que la «oposición» son grupos islamistas radicales, 2) que sólo pueden derrotar a Assad creando un estado propio (un «principado salafista») en el este de Siria, protegido por una «zona de exclusión aérea» (es decir, la protección de la aviación occidental) y 3) se plantea la posibilidad de que el ISI (precursor del ISIS) se unifique con otros grupos islamistas para crear su propio estado (como finalmente ha ocurrido).

El documento de la DIA se escribió mientras la maquinaria propagandística occidental usaba cínicamente las masacres de los rebeldes para pedir una «intervención humanitaria» en Siria (como denunciamos en esa época en el CNT); por ello, confirma la sincronización entre las maquinarias militar y propagandística de Occidente. Lo que el documento no dice en ningún lado es que el ISIS fuese creado por Occidente, como algunos afirman. Para entender quién está detrás de su conversión en uno de los principales actores del conflicto sirio es necesario —nuevamente— mirar el contexto en el que de manera repentina el ISIS hace su aparición como un factor clave del conflicto sirio, a principios de 2013.

Por aquel entonces, la situación militar se había empantanado y Occidente había desistido de iniciar una campaña de bombardeos debido al apoyo ruso-chino-iraní y las amenazas rusas de suministrar misiles antiaéreos al régimen de Assad que, además de haber infligido cuantiosas pérdidas a los atacantes, habrían roto el equilibrio militar en la región en perjuicio de Israel. Es entonces cuando aparecieron las primeras grietas en el seno de la coalición dirigida por EEUU, especialmente entre Obama y Erdogan; Turquía se había jugado mucho al apoyar el rediseño de Oriente Medio que impulsaban Obama y Hillary Clinton, y no se había beneficiado lo más mínimo (lo que hemos analizado en detalle en otro artículo); y mientras Washington podía cambiar sus alianzas en la región, el gobierno turco de Erdogan se había convertido en un apestado, enfrentado con todos sus vecinos.

La imposibilidad de derribar al gobierno sirio hizo ineludible una negociación con Assad y sus aliados, lo que puso de manifiesto los diferentes intereses de Turquía y EEUU. Obama buscaba un acuerdo que afectase lo menos posible sus intereses en Oriente Medio, mientras que Erdogan prefería una escalada en la situación; en este contexto tuvo lugar el 11 de mayo un atentado de falsa bandera en la ciudad turca de Reyhanli, poco antes de una reunión entre Obama y Erdogan; el gobierno turco acusó a Siria de la masacre, y presionó a EEUU para que interviniese en Siria, pero la política de hechos consumados de Erdogan fracasó, ya que Obama se negó a atacar a Siria.

Es entonces cuando se acaba la «paz social» de que había disfrutado el gobierno de Erdogan. El 28 de mayo se puso en marcha de manera apresurada una «revolución de colores» contra Erdogan, mediante la organización de protestas sociales por todo el país con la excusa de la eliminación del Parque Gezi en Estambul; y el uso masivo de twitter para movilizar a la gente, que se organizaron en torno a la ocupación de la céntrica Plaza de Taksim (siguiendo el modelo de Egipto y Ucrania) participó todo el arco político, incluidos anarquistas y fascistas; dichas protestas fracasaron ante el uso decidido del aparato represivo estatal por Erdogan, mientras denunciaba un complot occidental para sacarle del poder. Poco después, Turquía se planteó oficialmente comprar un sistema de defensa aéreo fabricado en China, que hacía imposible integrarle en los sistemas de la OTAN, algo que no quería hacer el gobierno.

A continuación se inició un enfrentamiento entre Erdogan y Fethullah Gülem, antiguo miembro de las redes anticomunistas de la OTAN en la Guerra Fría y colaborador de la CIA en el Asia Central ex-sovietica, líder del movimiento Hizmet, organización islamista similar al Opus Dei particularmente fuerte entre los estamentos policial y judicial de Turquía; los medios de comunicación cercanos a Gülem (incluido Zaman, el periódico turco de mayor tirada) iniciaron la publicación de documentos destapando la corrupción en las altas esferas del gobierno de Erdogan (incluida su familia) y filtrando documentos que mostraban que el servicio secreto turco (MIT) estaba relacionado con el atentado de Reyhanli, que fue llevado a cabo por el aún minúsculo Estado Islámico. Erdogan reaccionó al desafío de Gülem deteniendo periodistas y con una oleada de expulsiones en masa de mandos del aparato policial y judicial miembros del movimiento Hizmet que continúa hoy día, como demuestra la reciente huida a Siria del juez del caso Ergemekon, que desactivó al ejército y llevó a Erdogan al poder.

Erdogan se negó a aceptar la derrota en Siria, y el 21 de agosto de 2013 tuvo lugar un ataque con armas químicas en las afueras de Damasco organizado por la «oposición» islamista siria y el servicio secreto turco. El resultado fue lo contrario de lo que pretendía Erdogan, ya que puso de manifiesto la debilidad en el seno de la coalición antisiria occidental: por primera vez desde 1782 el Parlamento inglés se negó a apoyar una guerra del gobierno, y no había mayoría en el congreso de EEUU en apoyo a un ataque contra Siria. Rusia ofreció entonces a EEUU la destrucción del arsenal químico sirio a cambio de un acuerdo no escrito que excluía cualquier intervención directa en Siria, convirtiendo a Siria en una versión a gran escala del Líbano fragmentado de los 80; Obama aceptó, pero esta solución era inaceptable para Turquía, que veía evaporarse sus planes de ser un «hub» [centro, eje] energético. Es entonces cuando entra en escena el ISIS.

EL ISIS O LA INVASIÓN TURCA DE SIRIA

De manera paralela a la «reactivación» del Estado Islámico, tenían lugar las negociaciones entre EEUU y Rusia sobre Siria. Cuando Obama hizo público el abandono de los planes de atacar Siria (septiembre de 2013) se inició el ascenso del Estado Islámico (ISIS) como un actor importante en el conflicto sirio; la primera aparición pública del ISIS tuvo lugar en abril de 2013, poco antes del atentado de Reyhanli (que al parecer fue obra suya) y de manera paralela a las crecientes tensiones entre EEUU y Turquía. Al-Baghdadi, líder del entonces minúsculo Estado Islámico, inició una lucha por hacerse con el control del Frente al-Nusra, grupo islamista que forma parte de Al-Qaeda; la jefatura de dicha nebulosa organización intervino mediante un comunicado a Al-Yazira en junio expulsando al Estado Islámico de la organización, tras lo cual el Estado Islámico puso en marcha una campaña de absorción y ataques contra otros grupos «rebeldes» sirios para extenderse territorialmente.

La principal diferencia del Estado Islámico frente a los demás grupos islamistas es su organización profesional similar a la de un servicio secreto, y que en las zonas bajo su control ha puesto en marcha un aparato administrativo propio. Mientras los grupos apoyados por occidente son meras bandas de mercenarios en busca de botín que arrasan los territorios por donde pasan, el ISIS en cambio lleva a cabo tareas típicas de un estado, desde la educación (oposiciones para profesores incluidas) al asfaltado de las calles, para asegurarse el control de los territorios que gobierna. Desde finales de 2014 se inició desde Turquía un goteo creciente de islamistas que pasaban a engrosar las filas del ISIS, que en diciembre de 2014 extendió sus actividades a la provincia Al-Ambar de Irak. A partir de 2014 se puede hablar de una verdadera invasión, ya que el ISIS pasó a tener decenas de miles de combatientes y ser capaz de ocupar gran parte del este de Siria y el norte de Irak, dando lugar a una nueva fase del conflicto sirio.

La aparición del ISIS fue paralela a la desactivación de la Hermandad Musulmana, que había sido hasta entonces el principal aliado de Occidente en la región: el día 24 de junio abdicó «voluntariamente» el emir de Qatar, principal apoyo de la Hermandad Musulmana junto a Turquía, y un golpe militar en Egipto el 3 de julio derrocó al gobierno de la Hermandad Musulmana, llevando al poder al general Al-Sissi, que abandona el frente anti-Assad y se acerca a Rusia. Mientras Arabia Saudí apoyó con generosos créditos de miles de millones a Egipto y declaró la guerra a la Hermandad Musulmana, la reacción de Erdogan a estos acontecimientos fue cortar las relaciones diplomáticas con Egipto y ofrecer refugio a la Hermandad Musulmana frente a la persecución egipcia.

Además de perder el poder en Egipto y ser incapaz de derrocar al régimen sirio, la Hermandad fue incapaz de hacerse con el control de una Libia rica pero hundida en el caos, y la normalización de la situación en Túnez, el país de tendencias más laicas de todo Oriente Medio, acabó con su control del gobierno. De esta forma, en 2014 la Hermandad había perdido la influencia que había ganado galopando la ola de la «primavera árabe».

El fracaso de la Hermandad en hacerse con el control de Oriente Medio fue seguido por el castigo a quienes la habían apoyado. Tras forzar el derrocamiento del emir de Qatar, Arabia Saudí exigió que el nuevo emir se comprometiese a dejar de apoyar a la Hermandad y dejar de atacar al régimen egipcio a través de Al-Yazira. La continuación por Qatar de su apoyo a la Hermandad dio lugar a inicios de 2014 a una tensión creciente en las relaciones diplomáticas de Qatar con sus vecinos, que desembocó el 5 de marzo en la retirada de los embajadores de Arabia Saudí, los EAU y Bahréin. Riad amenazó entonces a Doha con cerrar la frontera terrestre y prohibir el uso de su espacio aéreo a Qatar, dejándola a merced de Irán e Irak, los principales enemigos de la Hermandad. Esta situación insostenible llevó a Qatar a cortar sus lazos con la Hermandad y expulsar a sus representantes el 16 de septiembre, que buscaron refugio en Turquía; de esta forma, Erdogan perdió a su último aliado en la región, y la pérdida del gas qatarí y egipcio convertía en una quimera sus proyectos energéticos. Y la relación con EEUU pasaba su peor momento, ya que Erdogan admitía no hablar con Obama.

Rebelde radical sirio y rebelde moderado sirio
A WASHINGTON SE LE CRECEN LOS ENANOS

En junio de 2014, el ISIS inició la ocupación del norte de Siria e Irak, (con ayuda de Turquía y sus aliados kurdos iraquíes) tomando la ciudad de Mosul y proclamando el califato. Desde un punto de vista puramente técnico, la reactivación del Estado Islámico por Turquía para ocupar el este de Siria y crear una zona bajo control rebelde seguía al pie de la letra el análisis del documento de la DIA, salvo en lo relativo a la creación de una zona de exclusión aérea, al menos más allá de la zona cercana a la frontera, donde Turquía, que había derribado un caza sirio meses antes en la zona fronteriza, anunció que planeaba crear una «zona neutral". Pero desde un punto de vista político la situación había cambiado por completo desde el verano de 2012: el gobierno de Assad había sido capaz de sobrevivir a las bandas de mercenarios islamistas de occidente (como preveía la DIA), y el acuerdo entre Putin y Obama consistía básicamente en que occidente no intervendría directamente en Siria a cambio de que Rusia no rompiese el equilibrio estratégico de la región suministrando a Siria armas que pudiesen amenazar la seguridad de Israel.

Para EEUU, más importante aún que proteger a Israel es su política de contención de Irán, que es el eje de su política en Oriente Medio desde comienzos del siglo XXI. El objetivo de EEUU en Siria era eliminar al único gobierno aliado de Irán en Oriente Medio; en lugar de ello, Irán demostró ser un aliado fiable, apoyando con todos los medios posibles al régimen de Asad, incluyendo la intervención de Hezbolá, que logró recuperar para Damasco el control de la ciudad de Al-Qusair y parte de la frontera siriolibanesa. El empleo por Turquía de los grupos islamistas empleados por EEUU para provocar una guerra civil en Irak durante la ocupación aumentó la influencia de Irán en la región, al estrechar los lazos entre Irán e Irak para combatir a los aliados kurdos de Turquía y los fundamentalistas sunitas del ISIS.

Por si todo esto no fuera suficiente, mientras el ISIS extendía sus actividades a Irak, EEUU estaba ocupado poniendo en marcha el golpe del Maidán, lo que dio a Erdogan una ventaja estratégica de varios meses antes de que Washington pudiese reaccionar. Tras el verano, cuando la situación en Ucrania se había «estabilizado» tras el golpe en Kiev, la anexión rusa de Crimea, y la derrota ucraniana en el Donbass, Putin y Erdogan anunciaron la construcción del megagaseoducto Turkish Stream, que habría de sustituir al proyecto ruso South Stream. Tras reunirse con Erdogan por primera vez tras 16 meses, Obama decidió entonces poner en marcha una respuesta a las actividades de Erdogan para impedir que diesen lugar a un nuevo equilibrio en Oriente Medio contrario a los intereses de EEUU.

GRUPOS FANTASMAS Y REACTIVACIÓN DEL PKK

La estrategia de Obama se basó en tres pilares: por un lado, llevó a cabo una serie de ataques en el noroeste de Siria contra el «Grupo Jurasán», milicia islamista hasta entonces desconocida para los expertos que forma parte del Frente al-Nusra, el grupo más eficaz de la oposición anti-Assad y que tiene parte de Alepo bajo su control. Debido a que no hay más candidatos en la zona y el Frente al-Nusra además de formar parte de Al-Qaeda depende de Turquía, el objetivo del ataque contra el «Grupo Jurasán», cuya existencia misma es dudosa, es provocar la ruptura de Al-Nusra para poder «reciclar» a parte de sus militantes; de esta forma EEUU lograría tener aliados sobre el terreno.

El segundo pilar fue poner en marcha una campaña de bombardeos contra el ISIS (y Al Nusra en el norte), que no ha parado desde entonces. Con ello EEUU no pretende aplastar al ISIS, algo imposible con tan solo bombardeos sino destruir las infraestructuras para dificultar su financiación y con ella la explotación neocolonial turca del territorio del ISIS. Debido a que el ISIS utiliza las infraestructuras energéticas del Kurdistán iraquí para exportar a Turquía el petróleo que extrae en las zonas bajo su control y como EEUU no quiere bombardear a los kurdos, los bombardeos contra la infraestructura petrolera bajo control del ISIS sólo pueden tener un éxito relativo. Pero combinados con la puesta en marcha de una campaña de atentados del PKK contra las infraestructuras energéticas en territorio turco y el hundimiento de los precios del petróleo, ha tenido como consecuencia afectar gravísimamente a la economía del Kurdistán iraquí, único aliado turco en la región e importante socio comercial del ISIS.

El tercer pilar es aislar al ISIS de Turquía, su patrocinador, fuente de suministros y logística y, lo que es más importante, su principal cliente, ya que Erdogan ha utilizado al ISIS como un mecanismo neocolonial para poder saquear Siria y comprar sus recursos a precio de saldo. Para ello se estableció una alianza entre los kurdos del PYD (brazo sirio del PKK) y los escuadrones de la muerte del FSA, que pasó a cumplir el papel de tropas al servicio de EEUU, evitando así un despliegue militar estadounidense; la alianza PKK/FSA pasó a estar apoyada por EEUU mediante una campaña de bombardeos a gran escala que lograron impedir que el ISIS se hiciera con el control de la frontera con Turquía (llegados a este punto, es interesante señalar que EEUU no aprovechó para atacar al ejército sirio, respetando lo acordado con Rusia).
La ciudad de Kobane, un importante paso fronterizo con Turquía, fue el lugar elegido para hacer frente al ISIS. Los bombardeos de EEUU la redujeron a un montón de escombros, y lograron debilitar al ISIS facilitando su derrota a manos de la alianza PKK/FSA, en una batalla que se inicia en octubre de 2014 y se prolonga hasta enero de 2015. A continuación, las fuerzas combinadas del PYD/PKK y el FSA iniciaron una ofensiva, y en pocos meses se hicieron con el control de la mayoría de la frontera con Turquía, amenazando con cortar la línea de suministros del ISIS; de manera paralela, los buenos resultados del HDP, partido cercano al PKK, quitaron al partido de Erdogan la mayoría absoluta, imposibilitando el plan de transformar a Turquía en una república presidencialista. Todos estos fracasos han forzado a Erdogan a negociar con Obama, que a cambio comprará misiles a China.

A cambio de permitir que EEUU use sus bases militares en Turquía contra el ISIS, Washington se ha opuesto a que el PYD/PKK atraviese el Éufrates y ha eliminado el apoyo aéreo a los kurdos, paralizando su expansión territorial. Tras el acuerdo con EEUU, Turquía puso en marcha una campaña de bombardeos contra las bases del PKK en el norte de Irak y Siria, y Erdogan anunció la creación de una zona de exclusión aérea en el territorio de la frontera turco-siria en manos del ISIS, para evitar que pueda caer en manos del FSA/PKK. Al mismo tiempo Turquía paralizó las negociaciones con Rusia sobre el gaseoducto Turkish Stream, un gesto meramente simbólico debido tanto a que la UE quiere que Grecia participe, como a la puesta en marcha de una escalada de la tensión étnica en Macedonia por parte de EEUU que amenaza con relanzar el conflicto de hace una década, lo que imposibilita extender South Stream por los Balcanes.



FIN DEL EMBARGO IRANÍ Y GUERRA EN TURQUÍA

Tras cuatro años sembrando el caos en Oriente Medio, Erdogan sólo ha logrado aislar a Turquía, convertir el país en un peligroso nido de terroristas, reactivar el conflicto con los kurdos, poner en marcha un estado policial, volver al terrorismo de estado y atentados de falsa bandera de los 80, perseguir a la disidencia llevando a cabo purgas contra la oposición, y crear una descomunal burbuja inmobiliaria a costa de endeudar a la población. Como consecuencia, Turquía se encuentra en una situación mucho peor que cuando Erdogan llegó al poder; un paso en falso o una nueva ronda de crisis económica y podría convertirse en un estado fallido similar a México.

La fragilidad turca aumenta por al cambio de la política de EEUU. Incapaz de derrotar a Irán, Obama negocia con Teherán no sólo para proteger el petrodólar, como ha dicho Kerry: el fin del embargo convertirá a Irán en el principal suministrador energético de la India, dando lugar a la creación de un bloque indo-iraní que sería el aliado ideal de EEUU para frenar a Rusia y China en el seno de Eurasia. Un Irán libre del embargo dificulta los planes de Erdogan de convertir a Turquía en un «hub» energético: Azerbaiyán, principal socio energético turco, se está acercando a Irán, y lo mismo sin duda ocurrirá con Turkmenistán. Sin aliados, fracasado en todos los frentes e incapaz de aceptar su derrota, Erdogan —y con él Turquía— se acerca lentamente al borde del abismo... ¿dará la vuelta antes de que sea tarde?

Fuente.

lunes, 26 de octubre de 2015

La carrera de EEUU y la OTAN por expandir el terrorismo islámico



Afganistán parece ser el relativamente reciente laboratorio de operaciones terroristas de la coalición euro-americana como parte de sus esfuerzos por expandirse hasta Asia Central. En este sentido, hay que volver a recordar las palabras de la ex informante y traductora del FBI, Sibel Edmonds, quien ya advirtió hace tiempo que la creación de un Gladio B (islámico, como continuación del Gladio anticomunista de la guerra fría) por EEUU y la alianza militar de la OTAN perseguía “la radicalización del Islam en el Caúcaso, Asia Central y Oriente Medio”. En Siria, los aliados de las multinacionales se estaban frotando las manos con el botín que tenían al alcance de la “yihad” hasta que apareció, sorpresivamente, Rusia y les envió al infierno el invento terrorista (al menos temporalmente). Es decir, las potencias imperialistas han estado operando en territorio sirio del mismo modo (y con el mismo o parecido guión) que hicieron en Libia: con mentiras terroristas (atribuyendo falsos crímenes al coronel libio Gaddafi), intervención militar subsiguiente (en Siria, con sus mercenarios terroristas) y luego llevando al poder a sus socios de AlQaeda.

Rusia les ha deshecho en Siria el tinglado criminal (que ya duraba cinco años) en tan sólo una semana a pesar de que el coro de sinvergüenzas euroamericanos y democracias tan estupendas como Arabia Saudita, Qatar, Emiratos Árabes o Turquía han clamado que el objetivo del Kremlin no era ir contra el Estado Islámico sino atacar a ese ejército fantasma denominado “rebeldes moderados” y también bombardear a la “población civil” siria. Una cara de cemento abyecta de quienes son responsables de haber creado un holocausto en el país árabe para intentar hacerse con el control geoestratégico absoluto de la región y dar, de paso, una satisfacción a su aliado terrorista-sionista.

Para cualquiera que esté objetiva y mínimamente informado esta clase de criminales ya sólo pueden engañar a través de sus medios controlados (que no es poco, todo hay que decirlo) a los que pagan a través de sus agencias de inteligencia (CIA, MI5, CNI, etc) para mentir y deformar la realidad a conveniencia, manipulando a los menos informados, borregos, pasotas y acríticos que, eso sí, serán los primeros en hablar de las bondades de la OTAN y lo malos que son (así, genéricamente) los “salvajes musulmanes”. Pero lo cierto es que, como dice el analista irlandés Finian Cunningham, lenta y dolorosamente la verdad está emergiendo sobre Siria. Washington y sus aliados, supuestamente intachables, han estado destruyendo Siria durante casi cinco años con una guerra encubierta para cambiar el régimen, lo que ha supuesto el envío masivo de grupos terroristas mercenarios para hacerles el trabajo sucio. Ahora que Rusia se ha implicado con determinación para poner fin a la conspiración criminal, Occidente se levanta en armas porque su experimento de “cambio de régimen” a través del terrorismo va a ser aniquilado. Señala Cunningham con toda lógica que Washington no va a compartir información con Rusia sobre sus brigadas terroristas que operan en Siria porque eso pondría al descubierto su montaje criminal. En su lugar, EEUU le está diciendo a los rusos qué es lo que tienen que hacer, donde deben y no golpear. Moscú más bien debería decirle a los de Washington: “piérdanse”. Más expresivo hubiera sido “váyanse a la mierda”. Pero el irlandés es más fino que el que suscribe.

Hablaba de Afganistán al comienzo de esta entrada como un relativamente nuevo campo de operaciones donde los imperialismos están experimentando con terroristas islámicos para cercar a Rusia. Ya lo hicieron en la guerra fría y tuvieron éxito con ello (en la mal llamada “invasión” de Afganistán por la URSS). Un alto diplomático ruso ha denunciado que militantes terroristas del Estado Islámico, procedentes de Rusia, están recibiendo instrucción en el país afgano como parte del objetivo de la OTAN de hacerse con el control de Asia Central. Según, Zamir Kabulov, representante especial del presidente Putin para Afganistán “Hay varios campos de entrenamiento donde terroristas del EI, de nacionalidad rusa, operan bajo el control de instructores árabes, pakistaníes, de EEUU y del Reino Unido”. Según Kabulov, el número de terroristas que hay en Afganistán y que han prometido lealtad al Estado Islámico ronda los 3500 y su número va en aumento”
Según la CIA, la OTAN, los “mass-mierda” proamericanos, el filósofo de la yihad Santiago Alba Mico y el periódico yihadista-terrorista Gara, el sujeto de la derecha lucha por la independencia, la neoprogresía y el gangsterismo





¿A los talibanes les han salido unos competidores? Pudiera ser pero, en la práctica, la óptica y el enfoque han de ser diferentes. Después de hacer Bin Laden el trabajo sucio para los americanos a finales de los años setenta y principios de los ochenta, combatiendo al enemigo soviético, ahora EEUU y la OTAN juegan en el tablero afgano con tres piezas diferentes: su aliado en el poder, el narcotraficante Karzai (que les suministra el opio), la “guerra sostenida” contra el talibanismo y un nuevo frente abierto con el envío, entrenamiento y reclutamiento de su franquicia yihadista predilecta: el Estado Islámico. A Rusia, que no es precisamente ingenua, no le hace nada de gracia la “nueva” situación afgana como así ha señalado el Jefe del Departamento Central de Inteligencia de Rusia, el general Igor Sergun: Rusia considera que si al Estado islámico se le permite crecer en Afganistán y no se controla, el grupo podría extender su influencia al norte hacia Rusia y al Este de la Región Autónoma Uigur de Xinjiang de China. Allí los yihadistas tendrían la posibilidad de reclutar a personas pertenecientes a minorías nacionales y a las organizaciones terroristas locales. El gobierno afgano en Kabul no es capaz de hacer frente a los terroristas a pesar de disponer de suficiente armamento y superioridad numérica. Culpó de ello a las pobres habilidades de los comandantes afganos y a la mala formación de sus tropas

Este análisis del jefe de la inteligencia rusa es demasiado aséptico y “militar” para ser tenido en cuenta como prioritario (salvo la reseña del final de esta entrada), al contrario que las opiniones de otros funcionarios rusos que ven, como no podía ser de otro modo, la mano negra de Washington y la OTAN en el aumento de tropas terroristas islámicas a las puertas de las fronteras rusas. En este sentido, el mencionado Kabulov, opera en términos políticos más realistas, más acordes con los que son los verdaderos objetivos de los planes criminales imperiales. Según Kabulov, Washington es responsable de orquestar el deterioro de la seguridad en Afganistán y de la expansión del Estado islámico en ese país. Dice, el funcionario ruso que parece que la mano de alguien está empujando a los combatientes del Estado Islámico a lo largo de la frontera norte de Afganistán. Ellos no están luchando contra las tropas gubernamentales afganas o extranjeras. En varias ocasiones grupos talibanes que se negaron a unirse al Estado Islámico fueron “creados” para ser el blanco de los ataques aéreos de la OTAN. Y añade algunos elementos que mueven a la sospecha, como es el hecho de que “El Ejército afgano prácticamente no dispone de ninguna aeronave". Sólo los americanos. Este tipo de “detalles” inducen a creer que algo no es correcto en la actual situación afgana y da que pensar. Tenemos que tomarlo en cuenta y sacar conclusiones en consecuencia. El crecimiento del Estado Islámico en Afganistán es una amenaza de alta prioridad.

En definitiva, volviendo al general Sergun, éste remacha y acierta, aquí sí, con un argumento que es inexpugnable a día de hoy: los EE.UU. tienen una meta a largo plazo (corto, diría yo) que no es otra que la creación de focos de tensión en los países de Asia Central y alrededor de Rusia y China, con una red de regímenes estables que sean leales a Estados Unidos. El operativo ya hace tiempo que está en marcha e incluye todo tipo de maniobras de distracción tales como los crímenes masivos de todos conocidos (falsas banderas). El cometido recientemente por los servicios secretos del régimen turco (apoyados por la CIA) contra su propia población, durante una manifestación opositora, o la escalada militar-terrorista del Estado judío contra los palestinos, son una buena muestra de ello.

viernes, 29 de mayo de 2015

El califato que Estados Unidos quiere

Basándose en la documentación existente, Manlio Dinucci resalta 2 hechos como fuera de toda duda posible:
  1. El Emirato Islámico desempeña un papel en la estrategia de Estados Unidos en el Levante,
  2. Mientras la coalición internacional encabezada por el Pentágono finge luchar contra el Emirato Islámico, la CIA sigue armando a esa organización yihadista.
El análisis de Dinucci difiere del que hace Thierry Meyssan, quien estima que Washington ha decidido apostar a dos caballos en la misma carrera para escoger, en el último momento, al que esté en la mejor posición. Para Manlio Dinucci, Estados Unidos prosigue resueltamente el proceso de instalación del caos.

La diferencia en sus conclusiones proviene del hecho que, como consultante en política internacional y temas geoestratégicos, Thierry Meyssan observa simultáneamente las operaciones militares y las negociaciones que se desarrollan paralelamente mientras que el geógrafo Manlio Dinucci se basa exclusivamente en la correlación de fuerzas en el terreno.




Para la toma de Ramadi –en Irak– el Emirato Islámico se desplazó en columnas, ofreciendo así un blanco fácil a los ataques aéreos. Sin embargo, para sorpresa general, los aviones de la coalición internacional brillaron por su ausencia. En Palmira, los yihadistas tomaron la precaución de desplazarse en pequeños grupos, para evitar los ataques de la aviación siria. Es evidente que la coalición internacional dirigida por Estados Unidos no combate seriamente a los yihadistas… y estos lo saben.

Mientras que el Emirato Islámico ocupa Ramadi, la segunda ciudad en importancia de Irak, y se apodera –al día siguiente– de Palmira, en el centro de Siria, matando a su paso cientos de civiles y obligando a decenas de miles a huir de sus hogares, la Casa Blanca declara que «No podemos arrancarnos los cabellos cada vez que aparece un problema en la campaña contra el Estado Islámico».

Estados Unidos y sus aliados –Francia, el Reino Unido, Canadá, Australia, Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y otros más– iniciaron su campaña militar contra el Emirato Islámico, bautizada «Inherent Resolve», hace más de 9 meses –el 8 de agosto de 2014. Si hubiesen utilizado sus cazabombarderos como lo hicieron en Libia, en 2011, las fuerzas del Emirato Islámico, que operan en espacios descubiertos, habrían sido presa fácil de sus ataques. A pesar de ello, el Emirato Islámico atacó Ramadi con columnas de vehículos cargados de hombres y de explosivos. ¿Estados Unidos se ha quedado impotente? No. Si el Emirato Islámico avanza en Irak y en Siria es porque eso es precisamente lo que Washington quiere.

Así lo confirma un documento oficial de la Defense Intelligence Agency (DIA), la Agencia de Inteligencia del Departamento de Defensa de Estados Unidos, con fecha del 12 de agosto de 2012 y desclasificado el 18 de mayo de 2015 por iniciativa del grupo conservador Judicial Watch, con vista a la elección presidencial [1].

Ese documento informa que
«los países occidentales, los Estados del Golfo y Turquía apoyan en Siria las fuerzas de oposición que tratan de controlar las zonas del este, adyacentes a las provincias del oeste iraní», ayudándolas a «crear refugios seguros bajo protección internacional». Así que existe
«la posibilidad de establecer un principado salafista [2] en el este de Siria, y eso es exactamente lo que quieren las potencias que apoyan a la oposición, para aislar al régimen sirio, retaguardia estratégica de la expansión chiita (Irak et Irán)».
Ese informe de 2012 confirma que el Emirato Islámico, cuyo primer núcleo surgió durante la guerra contra Libia, se formó en Siria principalmente mediante el reclutamiento de militantes salafistas sunitas que, financiados por Arabia Saudita y otras monarquías, recibieron armamento a través de una red de la CIA [3].

Eso explica el encuentro de mayo de 2013 (documentado con fotos) entre el senador estadounidense John McCain, enviado a Siria por la Casa Blanca, e Ibrahim al-Badri, quien no es otro que el «califa» que encabeza el Emirato Islámico [4]. Y también explica por qué el Emirato Islámico inició su ofensiva en Irak precisamente en momentos en que el gobierno del chiita al-Maliki se distanciaba de Washington para acercarse a Pekín y Moscú.

Después de culpar al ejército iraquí por la caída de Ramadi, Washington anuncia ahora su voluntad de acelerar el entrenamiento y la entrega de armas a las «tribus sunitas» iraquíes. Irak va por el mismo camino que Yugoslavia, rumbo a la desintegración, comenta el ex secretario estadounidense de Defensa, Robert Gates. Igual que Siria, donde Estados Unidos y sus aliados siguen entrenando y armando «rebeldes» para derrocar el gobierno de Damasco.

Con su política de «divide y vencerás», Washington sigue alimentando la guerra, que a lo largo de 25 años ha provocado tantas masacres, éxodos y pobreza que numerosos jóvenes hoy no saben hacer otra cosa que vivir del uso de las armas. Es ese el terreno social que explotan las potencias occidentales, las monarquías que esas potencias han escogido como aliadas y los «califas» que instrumentalizan simultáneamente el islam y la división entre sunitas y chiitas. Todos pertenecen a un mismo frente, en cuyo seno existen divergencias tácticas –por ejemplo, sobre cómo y cuándo atacar Irán– pero con una estrategia común.

Se trata de un frente que se nutre con el armamento proveniente de Estados Unidos, que ahora anuncia la venta a Arabia Saudita –por un monto de 4 000 millones de dólares– de otros 19 helicópteros, para la guerra contra Yemen, y la entrega a Israel de 7 400 misiles y bombas, incluyendo artefactos antibunker para atacar Irán.

Manlio Dinucci


Fuentes:

Il Manifesto (Italia)
Red Voltaire.

NOTAS

[1] Informe de la Agencia de Inteligencia de la Defensa sobre los yihadistas en Siria, dirigido a los distintos servicios de la administración obama, 12 de agosto de 2012.

[2] Un “principado salafista” («salafist principality», según el texto de la DIA), no es otra cosa que un… “emirato salafista”. Nota del traductor de la Red Voltaire.

[3] «Arms Airlift to Syria Rebels Expands, With Aid From C.I.A.», por C. J. Chivers y Eric Schmitt, The New York Times, 24 de marzo de 2013.

[4] «John McCain, el organizador de la “primavera árabe” y el Califa», por Thierry Meyssan, y «John McCain reconoce que está en contacto permanente con el Emirato Islámico», Red Voltaire, 18 de agosto y 20 de noviembre de 2014.


lunes, 29 de septiembre de 2014

Emirato Islámico, la penúltima falsa bandera a gran escala de EEUU e Israel. Objetivo: Siria




EL MOSSAD CREA Y CONTROLA A GRUPOS ISLÁMICOS EXTREMISTAS PARA USARLOS COMO CHIVOS EXPIATORIOS

(Victor Ostrovsky, ex agente del Mossad)

El hijito terrorista de la CIA-Mossad, más conocido por ISIL, ISIS, Emirato Islámico, Al-Qaeda o CIAeda es la llave maestra, la pieza del dominó geoestratégico, que han preparado en Washington y Tel-Aviv para terminar de ejecutar, o eso creen ellos (ya veremos cómo les sale la payasada sangrienta) al régimen sirio de Bachar Al Asad y proseguir con otras conquistas igualmente sangrientas. Todos sabemos quién ha sido el que ha introducido a los mercenarios radicales-islámicos en Siria, en Irak…quién los ha financiado y promocionado para instigar y generar incontables y atroces crímenes con el fin de servir de pantalla terrorista y maniobra de distracción para justificar desde Occidente sus guerras sin fin (ISIS, la yihad de la CIA y la OTAN en Irak).

Este ‘nuevo’ gran experimento-bufonada terrorista de USA-Israel (y sus aliados europeos) de atacar al EIL en Siria utilizándolo como coartada anti-terrorista, tiene dos objetivos: por una parte, debilitar y acabar con la “resistencia” del régimen de Asad y, por otra parte, expandir el “yihadismo” en el sudeste asiático para cercar a su competidor chino y también a Irán, a pesar de que tiene un líder “moderado” en el poder. Sin olvidarse del Cáucaso y los atentados terroristas esporádicos en Rusia, país éste último al que ya han intentado poner contra las cuerdas con “roboluciones”-golpes de Estado en países vecinos, como es el caso de Ucrania, donde el régimen del dictador chocolatero Poroshenko está cometiendo gravísimas violaciones de derechos humanos en el Este del país (incluido el derribo de un avión civil de pasajeros) con el habitual silencio cómplice de los que dicen hacer valer los derechos humanos en el mundo.

La cacareada intervención militar de EEUU contra su supuesto “enemigo” (en realidad, amamantado por ellos) del ISIL, para bombardear posiciones militares de este grupo terrorista en Siria es, además de una burda representación teatral, una flagrante violación del derecho internacional, ya que a nadie se le escapa que el verdadero interés de EEUU es bombardear “otros objetivos” llamémosles eufemísticamente “desconocidos” en territorio sirio. Así lo confirman desde el propio imperio. Según Kevin Barrett, de Veterans Today: altos funcionarios del gobierno estadounidense han sugerido que el verdadero objetivo de la intervención norteamericana en Siria sería el gobierno del presidente Bashar al-Assad. Barrett advierte que los neoconservadores más belicistas ya intentaron el año pasado engañar (sic) al gobierno de EEUU para que bombardease Siria, después de aquella puesta en escena de una falsa bandera a raíz de la aparición de supuestas armas químicas en al-Ghouta.

Barrett cree, ingenuamente, que Obama y Putin salieron al paso evitando una confrontación sobre un hecho (las nunca probadas armas químicas del régimen sirio) que tenía un tufo a fraude premeditado. En realidad, Obama no salió al paso de nada, puesto que este simiesco personaje actúa conforme a como lo hacen, o dictan, sus halcones del Pentágono. Fue Putin el que dejó claro al imperio que no iban a tragar con el sapo de una agresión militar a Siria basada en un montaje chabacano sobre unas “armas químicas” que fueron plantadas por los peleles-“rebeldes” de la CIA y que sólo podían existir en las mentes perversas de los ideadores y perpetradores del holocausto sirio.

El Rolex-jero de Tel-Aviv y Washington, nuevo Rey midas terrorista del ISIS, la franquicia del Mossad y la CIA

Rusia es, actualmente, la principal garante de Siria y EEUU ha ido de revés en revés con sus ahijados-matarifes en territorio sirio. Por eso tenían que activar en USA-Israel un plan B, el tocomocho iraquí del ISIS (como primer acto melodramático) y, a continuación, como burda justificación contra el EIL, meter el hocico militarmente en Siria, donde actúan sus patrocinados y que es, verdaderamente, donde tiene puesta la diana EEUU-OTAN-Israel, no para liquidar precisamente a sus mercenarios, sino para derrocar al líder sirio Asad y proseguir su campaña expansionista desde Oriente Medio hasta Asia.

Es de sobra conocido, y está probado, que el ISIS-ISIL-EI y demás marcas blancas (o duplicadas) del terrorismo islámico radical son un montaje de la CIA y el Mossad, quienes están llevando a cabo su control operativo militar y también su manipulación ideológica, mediante técnicas de guerra psicológica, “psy-op”. Incluso miembros destacados de AlQaeda como el ex comandante Nabil Na’eem, afirmaron en su día a la cadena de televisión Al-Maydeen, de Beirut, que el ISIL es una creación neta de la CIA y el Mossad. Huelga decir que los cabecillas más mediáticos de esta franquicia terrorista están, o han estado, a sueldo de esas dos agencias de espionaje. Sirvan como ejemplos, en primer lugar, el del Rolex-jero de Washington y Tel-Aviv, el líder del ISIS, Abu Bakr al-Baghdadi, auto-proclamado “Emir” de un supuesto nuevo califato en Irak y Siria que es, en realidad, Simon Elliot, actor e hijo de padres judíos y agente del Mossad a tiempo completo (además de subordinado del jefe coordinador del terrorismo islámico, el senador norteamericano ultraderechista John McCain), y en segundo lugar su “predecesor”, uno de los “enemigos” clásicos de EEUU, Al Zarqawi, otro monigote de la “yihad” sacado de la chistera estadounidense pero más falso que un billete de medio dólar y también en nómina de la CIA, como lo fue, por otra parte, su icono más representativo, Bin Laden.

Uno de los aspectos más llamativos de todo este engranaje terrorista auspiciado por EEUU e Israel, y secundado por Europa, es que el ISIL está nutriendo sus filas, cada vez más, de “legionarios extranjeros” en detrimento de los árabes, quizás porque la CIA piensa que hay que globalizar la procedencia de la “yihad”, como forma de hacer extensible la estrategia de tensión “anti-islámica” al mismo corazón de Occidente. Hay referentes históricos potables (11-s, 11-m, 7-j, 22-j). Se ha constatado sobre el terreno que existen “radicales islámicos”, tanto de origen asiático, en concreto de la etnia uygur, radicada en el norte de China (donde la CIA ha creado una base de terroristas islámicos para intentar descomponer al gigante asiático), como de países tan alejados como Georgia donde un tal Abu Omar al-Shishani, miembro de la inteligencia militar georgiana, cuyo verdadero nombre es Tarkhan Batirashvili, se ha convertido en uno de los principales jefes terroristas del Emirato Islámico.

Tampoco han faltado a la cita con el terrorismo “yihadista” europeos. En concreto, algunos alemanes convertidos milagrosamente a cruzados islámicos, como Kreshnik Berisha, al que pillaron “in fraganti” como “combatiente” del ISIL. Lo que ocurre es que hay un problema con este tipo: antes de irse a hacer la “yihad”, y de ser el más ciego radical islamista de toda Alemania y parte del Oriente Medio, el tal Berisha jugaba en su país en un equipo de fútbol, cien por cien judío, llamado TuS Makkabi Frankfurt. Lo hacía para disimular, según tengo entendido (ironía)…Es que ya no saben ni guardar la compostura en los servicios de ‘inteligencia’ y tampoco en unos mass-mierda cuyos análisis, sobre todo este fenómeno del ISIS, parecen redactados por los servicios de espionaje occidentales y las cloacas policiales.

El ataque de EEUU a las posiciones del ISIL en Siria es un pretexto desvergonzado y criminal. Una engañifa que nadie puede creerse a poco que analice fríamente las motivaciones de esta nueva farsa imperial-sionista o de esta “ridícula falsa bandera” como la califica Barrett, quien también se pregunta o denuncia:
  • ¿Por qué los terroristas del ISIL han sido armados y entrenados en las bases de la CIA en Jordania?
  • ¿Por qué Israel ha proporcionado apoyo directo e indirecto al ISIL, tanto que se ha permitido incluso llevar terroristas del ISIL heridos a hospitales israelíes para recibir tratamiento?
  • ¿Por qué los aliados de Occidente en el Golfo Pérsico están poniendo dinero en las arcas del ISIL?
  • ¿Y por qué Occidente, que controla gran parte del comercio ilegal de drogas en el mundo, está financiando con este sucio dinero al ISIL?
A lo que añado yo otros interrogantes finales para los más ingenuos o menos despiertos:
  • ¿Cómo es posible que unos terroristas semianalfabetos, convertidos casi por decreto en “muyaidines” del Estado islámico y procedentes de países occidentales (de origen árabe o no) tales como Australia, Alemania o España, hayan conseguido llegar hasta Siria cruzando sus fronteras (sin despeinarse) y plantarse en lugares como Homs, Alepo o Damasco?
  • ¿Quién facilitó a esos terroristas los visados en sus países de origen?
  • ¿Quién pagó sus pasajes hasta territorio sirio?
  • ¿Cómo contactaron con las bases terroristas y cómo sabían dónde estaban ubicadas para llegar tan fácilmente hasta ellas? ¿Quién les facilitó esa compleja logística?
  • A pesar de que los servicios policiales y de inteligencia disponen de sofisticadas y ultramodernas redes de monitoreo y espionaje, control de movimientos, flujos de armas, capitales y actividades de personas….¿se comportan como imbéciles o nos lo hacen parecer a nosotros?

viernes, 8 de agosto de 2014

ISIS, la ‘yihad’ de la CIA y la OTAN en Irak



¿Qué está pasando en Irak? ¿Por qué se están recrudeciendo las posiciones del “yihadismo” radical en un país ya de por sí devastado por los EEUU y sus aliados occidentales? El llamado Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS) es la penúltima organización islamista fantasma que está haciéndose con el control del país, sobre todo en su parte Norte y en el Oeste. A los ojos del mundo estas nuevas siglas no son otra cosa que la ya consabida cantinela otaniana de un grupo de extremistas yihadistas que luchan con el Corán en una mano y las armas en la otra, ejecutando horribles crímenes que publicita, por cierto, muy calculadamente. Pero detrás de la cortina integrista iraqui hay algo más siniestro. El ISIS es otro soporte terrorista amamantado por EEUU y sus brazos criminales de la CIA y el Pentágono, además de por las monarquías petrofeudales del Golfo (Arabia Saudi, Qatar o Kuwait), con el fin de satisfacer las necesidades geoestratégicas del nuevo orden atlantista.

La consecuencia del imparable avance del grupo terrorista ISIS en Irak, sin mucha “oposición” militar por parte de la pantomima de ejército que queda en ese país, sirve para muchos pretextos y algunas enjundiosas consecuencias. Según el periodista iraní Sabah Zanganeh
“ISIS no tenía capacidad operativa para ocupar y conquistar la importante región iraquí de Mosul por sí mismo. Lo ocurrido es el resultado de la colaboración de ese grupo terrorista con los aparatos de seguridad e inteligencia de algunos países de la región (obviamente, las monarquías petrogolfas), así como con algunos grupos extremistas que están en el gobierno iraquí”. 
Pero Tony Cartalucci, un experto analista que suele ver lo que otros sólo intuyen, tiene otro punto de vista aún más ilustrativo y clarificador, de más largo alcance: El territorio que ha conquistado ISIS, dice Carlucci, está constituido por una gran región aledaña a la frontera de Siria, casi del tamaño de este último país.. Con Bagdad clamando por la intervención extranjera, ISIS está dando el pretexto perfecto a la OTAN, aprovechando que ha tomado el consulado turco en Mosul, para que proceda, factiblemente, a una (re) invasión de Irak. Con los medios de comunicación occidentales focalizados hacia la notoria brutalidad de ISIS, que incluye decapitaciones masivas y cientos de miles de civiles huyendo de las hordas “yihadistas”, una campaña en este sentido es capaz de influir en la opinión pública para que se active otra intervención extranjera en Irak.

Pero hay otros elementos de mayor importancia que van más allá que explicitar una simple invasión del martirizado país iraquí. Siria (e Irán) está en el horizonte miitar-terrorista de la OTAN. Y no ceja en su empeño. Dice Carlucci: el norte de Irak permitiría a la OTAN efectuar, y justificar, operaciones transfronterizas en el este de Siria. Aunque, en realidad lo que la OTAN haría es establecer su anhelada “zona tampón”, donde los terroristas podrían lanzar ataques más eficazmente sobre territorio sirio. Cuando Siria está yendo a pasos agigantados hacia la paz después de una serie de victorias continuadas del gobierno de Asad, el último frente que les queda a las fuerzas aliadas de la OTAN es seguir expandiendo el terror de Al Qaeda a lo largo de la frontera de Turquía, en el este de Siria y, como importante recurso adicional, en el norte de Irak. La presencia de la OTAN en el norte de Irak supondría también un obstáculo para el comercio y la logística sirio-iraní, sentencia Carlucci. Las piezas maestras del terror otaniano y de la CIA: anular a dos bandas tanto a sirios como a iraníes.



La agenda desestabilizadora de EEUU y Europa pasa por lo que la ex traductora del FBI Sibel Edmonds advirtió hace tiempo como uno de los objetivos del Gladio B de la OTAN, 
“la islamización radical de Asia Central y la región del Cáucaso y, sobre todo, del Oriente Medio”. 
Si las cosas andan crudas por Siria y sus islamistas de paja no están consiguiendo los objetivos deseados por Occidente, hay que reconfigurar las prioridades de los halcones del Pentágono: por ejemplo, debilitar a Irán (país mayoritariamente chií) mediante la creación de grupos extremistas sunitas (los más partidarios de una visión totalitaria del Islam) en el país vecino Irak. Curiosamente, la religión suní es mayoritaria en el socio por excelencia de EEUU en Oriente Medio, la dictadura petrocriminal de Arabia Saudí. El ISIS se sabe que ha actuado en Siria desde la frontera de Turquía, donde la CIA ha efectuado un minucioso seguimiento y entrega de armas a estos grupos “yihadistas”. Ayuda militar a los terroristas que combaten en Siria reconocida por el propio gobierno de EEUU, mediante programas por entregas de cientos de miles de toneladas de armas.

AlQaeda, AlNusra, ISIS, son los mismos brazos terroristas, con diferentes denominaciones, que actúan coordinadamente para el objetivo estratégico común de Washington, la OTAN e Israel: incendiar la región árabe mediante guerras sectarias (básicamente, entre suníes y chiíes). Occidente es algo así como el pirómano que echa gasolina al “yihadismo” más radical para que éste arda en la región que estime oportuna, de acuerdo a sus intereses y, de este modo, se abona el terreno para una intervención militar extranjera cuya “misión” sería garantizar (es un decir) la estabilidad en la zona. Este sería el cínico y macabro guión de lo que está aconteciendo en Siria, antes en Libia, ahora en Irak o Nigeria. La fabricación de enemigos no tiene límites para Occidente, un especialista, en los últimos tiempos, en avivar la llama del “integrismo” sectario, mediante la llamada “fitna” o división sangrienta de los territorios del islam que le son “infieles”, lo que en la práctica se resume en la debilitación de esos países y la incapacidad de éstos para hacer frente, con alguna posibilidad de éxito, frente a una agresión exterior por parte de EEUU-OTAN.

El ISIS y su sucursal, el llamado ISIL (el Estado Islámico de Irak y el Levante, otra invención terrorista made in USA-Israel), dicen algunos que es el último negocio del “ala más sionista” de la CIA para la“fabricación en serie de muñecos diabólicos terroristas musulmanes, que parecen haber sido manufacturados por un “casting” de Hollywood, industria del cine especializada en crear villanos de lo más despreciable, sobre todo si proceden del Islam, esto es, pérfidos musulmanes, extremistas radicales que imponen la visión más dura de la “ley islámica” a todos los que caen en sus manos”. Simbad el Marino debió ser el último buen “islamista” para el imperio y Douglas Fairbanks Jr…sin enterarse.



La yihad es la moneda de curso común de los estrategas militares y policiales de las “democracias avanzadas”, exacerbada por sus palanganeros mediáticos, para endilgar a todo musulmán “radical” que se encuentren por el camino o, más exactamente, que esté bajo su órbita manipulable. Funcionó a la “perfección” en las grandes patrañas terroristas de Estado del 11-s y del 11-m (donde nos vendieron como idealistas de la “yihad” a chivatos policiales, juerguistas y traficantes de droga; cabezas de turco, en definitiva, para escenificar el crimen terrorista). Pero, como se ha referido en otra entrada, acerca del 11-m, se ha pervertido y manipulado ese término de forma deliberada puesto que la “yihad”, en el Islam, significa, literalmente, lucha, esfuerzo, tesón por tratar de ser mejor persona, en el ámbito propio y de la comunidad a la cual pertenece el practicante musulmán.

Así pues, controlada, conformada y manipulada la opinión pública occidental, muchos seguirán creyendo que repetida mil veces la connotacion negativa de la palabra “yihad” el enemigo islamista solo desea la destrucción de la civilización cristiana, de los “valores” de Occidente, de la democracia y de otras “cantamañanadas” cuarteleras otanianas. La guerra contra el “terror” islámico estará servida y la gente, atomizada por Falsimedia, no pondrá muchos obstáculos para que sus gobiernos se encaminen hacia el aventurerismo genocida, mientras que el gran beneficiario que recogerá todos estos dividendos seguirá siendo, entre otros, el sionismo internacional.

Fuente.

lunes, 4 de agosto de 2014

El terrorismo patrocinado por Estados Unidos en Iraq y el “caos constructivo” en Oriente Próximo

Por Julie Lévesque - Iraq vuelve a ser noticia de portada. Y una vez más la imagen que se nos presenta en los medios dominantes occidentales es una mezcla de medias verdades, falsedades, desinformación y propaganda. Los medios dominantes no le dirán que Estados Unidos está apoyando a ambos bandos en el conflicto iraquí. Washington apoya abiertamente al gobierno chií iraquí al tiempo que de forma encubierta adiestra, arma y financia al sunní Estado Islámico de Iraq y Siria (ISIS, por sus siglas en inglés). Apoyar la entrada de brigadas terroristas a Iraq es un acto de agresión extranjera. Pero los medios dominantes le dirán que el gobierno de Obama está “preocupado” por los actos que cometen los terroristas.

El relato favorito en los medios dominantes estadounidenses y de la mayor parte de Occidente es que la situación actual se debe a la “retirada” estadounidense que acabó en diciembre de 2011 (en Iraq permanecen más de 200 soldados y asesores militares estadounidenses). Este retrato de los hechos en el que la retirada estadounidense es la culpable de la insurgencia no establece relación alguna entre la invasión estadounidense de 2003 y la ocupación que hubo a continuación. También ignora los escuadrones de la muerte adiestrados por asesores estadounidenses en Iraq tras la invasión y que son clave en la situación actual.

Como de costumbre, los medios dominantes no quieren que usted entienda lo que está sucediendo. Su objetivo es dar forma a percepciones y opiniones elaborando un punto de vista del mundo que sirve a intereses poderosos. Por lo que se refiere a Iraq, le dirán que se trata de una guerra civil.

Lo que se está llevando a cabo es un proceso de “caos constructivo” urdido por Occidente. La desestabilización de Iraq y su fragmentación se planearon hace tiempo y forma parte de “la ‘hoja de ruta militar’ anglo-israelo-estadounidense para Oriente Próximo”, como explicaba este artículo en 2006:

“[...] Este proyecto, que se había estado fraguando durante varios años, consiste en crear un campo de inestabilidad, de caos y de violencia que se extienda desde Líbano, Palestina y Siria a Iraq, el Golfo Pérsico, Irán y las fronteras del Afganistán que mantiene la OTAN.

Washington y Tel Aviv presentaron públicamente el proyecto del “Nuevo Oriente Próximo” con la esperanza de que Líbano fuera el punto de tensión para la reorganización total de Oriente Próximo y de ese modo desencadenar las fuerzas del “caos constructivo”. Por su parte, este “caos constructivo” -que genera condiciones de violencia y de guerra en toda la región- será utilizado para que Estados Unidos, Gran Bretaña e Israel puedan retrazar el mapa de Oriente Próximo en función de sus necesidades y objetivos estratégicos. [...]

Retrazar y desmembrar Oriente Próximo, desde las orillas mediterráneas orientales de Líbano y Siria hasta Anatolia (Asia Menor), Arabia, el Golfo Pérsico y la llanura iraní responde a amplios objetivos económicos, estratégicos y militares que forman parte de una ya antigua agenda anglo-israelo-estadounidense en la región. [...]

De una guerra más amplia en Oriente Próximo pueden resultar unas fronteras estratégicamente retrazadas ventajosas para los intereses anglo-israelo-estadounidenses. [...]

Los intentos de crear intencionadamente animosidad entre los diferentes grupos étnico-culturales y religiosos de Oriente Próximo han sido sistemáticos. De hecho, forman parte de una agenda de inteligencia oculta cuidadosamente diseñada.

Mucho más inquietante, muchos gobiernos de Oriente Próximo, como el de Arabia Saudí, ayudan a Washington a fomentar divisiones entre las poblaciones de Oriente Próximo. El objetivo final es debilitar el movimiento de resistencia contra la ocupación extranjera por medio de la “estrategia del divide y vencerás” que sirve a los intereses anglo-israelo-estadounidenses en toda la región.” (Mahdi Darius Nazemroaya, Plans for Redrawing the Middle East: The Project for a “New Middle East”, noviembre 2006 [Traducción al castellano, El proyecto de un "Nuevo Oriente Próximo": Planes de retrazado de Oriente Próximo].

Aunque la estrategia de divide y vencerás no es nueva, sigue funcionando gracias a las cortinas de humo de los medios.

[Leyenda del mapa: países que ganan territorio en negro, los que lo pierden en rojo y los que permanecen igual en gris.]

Fraguar una guerra civil es la mejor manera de dividir un país en varios territorios. Funcionó en los Balcanes y está bien documentado que se utilizaron las tensiones étnicas, y se abusó de ellas, para destruir Yugoslavia y dividirla en siete entidades diferentes.

A todas luces hoy estamos asistiendo a la balcanización de Iraq con la ayuda de la herramienta favorita del imperialismo, esto es, las milicias armadas, a las que se califica de oposición democrática o de terroristas dependiendo del contexto y del papel que han desempeñado en la psicología colectiva.

Los medios y gobiernos occidentales no las definen por quienes son, sino por quién lucha contra ellas. En Siria constituyen una “oposición legítima, luchadores por la libertad que luchan por la democracia en contra de una dictadura brutal”, mientras que en Iraq son “terroristas que luchan contra un gobierno elegido democráticamente y apoyado por Estados Unidos”:

“Como es sabido y está documentado, Estados Unidos y la OTAN utilizaron en muchos conflictos a entidades afiliadas a Al Qaeda como ‘bazas de inteligencia’ desde el momento de auge de la guerra soviético-afgana. En Siria los rebeldes de Al Nusrah [Rama siria del ISIS. N. de la t.] y del ISIS son los soldados de a pie de la alianza militar occidental, que supervisa y controla el reclutamiento y adiestramiento de las fuerzas paramilitares.

Washington decidió enviar su apoyo (de manera encubierta) a una entidad terrorista que opera tanto en Siria como en Iraq, y que tiene bases logísticas en ambos países. El califato sunní del Estado Islámico de Iraq y de al-Sham coincide un viejo proyecto estadounidense de dividir tanto Iraq como Siria en tres territorios diferentes: un califato islamista sunní, un república árabe chií y una república del Kurdistán.

Mientras que el gobierno de Bagdad (un representante de Estados Unidos) compra armamento moderno a Estados Unidos, incluidos aviones de combate F16 comprados a Lockheed Martin, la inteligencia occidental apoya de forma encubierta al Estado Islámico de Iraq y de al-Sham, que lucha contra las fuerzas del gobierno iraquí. El objetivo es fraguar una guerra civil en Iraq en la que ambos bandos estén controlados indirectamente por Estados Unidos y la OTAN.

El escenario es armar y equipar a ambos bandos con armamento moderno y entonces ‘dejarles luchar’. […]

Bajo la bandera de una guerra civil se está luchando una guerra de agresión secreta que fundamentalmente contribuye a destruir aún más todo el país, sus instituciones y su económía. Esta operación secreta forma parte de un plan de inteligencia, un proceso planificado que consiste en transformar Iraq en un territorio abierto.

Mientras tanto se lleva a la opinión pública a creer que lo que está en juego es una confrontación entre chiíes y sunníes.” (Michel Chossudovsky, The Engineered Destruction and Political Fragmentation of Iraq. Towards the Creation of a US Sponsored Islamist Caliphate, 14 de junio de 2014)

Antes del inicio de la guerra contra el terrorismo sabíamos bien que Arabia Saudí era uno de los apoyos principales del terrorismo islámico. Pero como es un aliado incondicional de Estados Unidos, Arabia Saudí es la excepción de la regla proclamada por George W. Bush después de los atentados terroristas del 11 de septiembre: “No haremos distinción alguna entre quienes cometan estos actos y quienes los protejan”.

El hecho es que siempre hacen esa distinción cuando se trata de Arabia Saudí. Pero aunque los medios dominantes reconocen su apoyo al terrorismo, estos medios ignoran el hecho de que Estados Unidos esté apoyando (indirectamente) a entidades terroristas. Además, los periodistas de los medios dominantes nunca abordan la razón por la que Estados Unidos no reacciona ante el apoyo saudí a los terroristas. Los hechos son claros: Estados Unidos está apoyando el terrorismo a través de aliados como Arabia Saudí y Qatar. El hecho de que quienes dan forma al discurso en los medios dominantes no establezcan una relación entre diferentes hechos se debe únicamente a que no quieren hacerlo.

En Oriente Próximo, Arabia Saudí sirve tanto a los intereses estadounidenses como a los suyos propios. La alianza de Estados Unidos con Arabia Saudí muestra el desprecio que Estados Unidos en realidad tiene por la democracia. Solo esta alianza indica claramente que el objetivo de la invasión estadounidense de Iraq no era llevar la democracia y la libertad a los iraquíes. Para Arabia Saudí, un Iraq democrático hubiera sido una pesadilla y una amenaza para su represivo régimen monárquico:

“Desde el derrocamiento del régimen de Saddam en 2003, el régimen saudí ha sido rotundamente hostil a Iraq. Este se debe fundamentalmente a su profundamente arraigado miedo a que el éxito de la democracia en Iraq sin lugar a dudas inspirara a su propio pueblo. Otra razón es el profundamente arraigado odio a lo chií que siente la extremista clase dirigente religiosa wahhabí salafista de Arabia Saudí. El régimen saudí también acusa a Maliki de dar carta blanca a Irán para aumentar de manera exponencial su influencia sobre Iraq. El régimen no oculta que su prioridad absoluta es minar gravemente lo que considera una extremadamente peligrosa aunque creciente influencia iraní.

A pesar de que el régimen saudí se oponía vehementemente a la retirada estadounidense de Iraq, sin embargo en diciembre de 2011 Siria se convirtió en vez de Iraq en el principal objetivo de Arabia Saudí para el cambio de régimen. El régimen saudí siempre ha considerado al régimen sirio de Bashar Al Assad un insustituible aliado estratégico de su enemigo principal, Irán. Los saudíes se precipitaron a apoyar a los insurgentes armados desplegando sus servicios de inteligencia, cuyo papel fundamental en el establecimiento del Frente Al Nusra puso de relieve una revista de inteligencia publicada en París en enero de 2013. El régimen saudí también utilizó su enorme influencia no solo sobre los líderes tribales sunníes en el oeste de Iraq, sino también sobre los miembros saudíes del Al Qaeda en Iraq (AQI) y los convenció de que su principal campo de batalla debía ser Siria y que su fin último tenía que ser derrocar al régimen alawuita de Bashar Al Assad ya que su derrocamiento rompería el eje del gobierno iraquí dirigido por chiíes e inevitablemente disminuiría la influencia iraní sobre Iraq.” (Zayd Alisa, Resurgence of Al Qaeda in Iraq, Fuelled by Saudi Arabia, 3 de marzo de 2014)

De Paul Bremer a John Negroponte

Pero la pieza más importante del rompecabezas iraquí es el apoyo encubierto de Washington a los terroristas. Para entender mejor la violencia sectaria que asola el país actualmente, tenemos que entender lo que Estados Unidos estuvo haciendo durante la ocupación. Paul Bremer, autor de My year in Iraq, the Struggle to Build a Future of Hope [Mi año en Iraq, la lucha para construir un futuro de esperanza], desempeñó un papel fundamental cuando fue Gobernador Civil de Iraq en 2003 y 2004. Cuando se ve lo que hizo durante aquel año habría que preguntarse para quién era un futuro lleno de esperanza. Sin lugar a dudas, no para los y las iraquíes:

“Cuando Paul Bremer disolvió la seguridad nacional y las fuerzas de policía iraquíes, formó otras con mercenarios y milicias sectarias que apoyaban la ocupación. En realidad, el motivo principal de las muertes de la violencia sectaria los años 2006 y 2007 fueron los espantosos crímenes cometidos por estas fuerzas.

Según los Protocolos de la Convención de Ginebra, la ocupación representada por Bremer no solo no cumplió con su deber de proteger a la población del país ocupado, sino que oficialmente formó milicias y bandas armadas para ayudarle a controlar el país.

Paul Bremer cometió crímenes contra la humanidad y un acto de limpieza [étnica] y de genocidio en Iraq al atacar a miles de civiles inocentes por medio del ministerio del Interior y los comandos de fuerzas especiales.” (Prof. Souad N. Al-Azzawi, US Sponsored Commandos Responsible for Abducting, Torturing and Killing Iraqis. The Role of Paul Bremer, 4 de enero de 2014)

En 2004-2005, el embajador estadounidense John Negroponte continuó el trabajo de Bremer. Con su experiencia en aplastar a la disidencia en América [Central] con la ayuda de los sangrientos escuadrones de la muerte en la década de 1980, Negroponte era “el hombre indicado para la tarea” en Iraq:

“Los escuadrones de la muerte patrocinados por Estados Unidos fueron reclutados en Iraq a partir de 2004-2005 en una iniciativa lanzada bajo la dirección del embajador de Estados Unidos John Negroponte, que fue enviado a Bagdad por el Departamento de Estado de Estados Unidos en junio de 2004.

Negroponte era el “hombre indicado” para esa tarea. Como embajador de Estados Unidos en Honduras de 1981 a 1985, Negroponte desempeñó un papel clave en el apoyo y la supervisión de la Contra nicaragüense basada en Honduras, así como en la supervisión de las actividades de los escuadrones de la muerte militares hondureños. [...]

En enero de 2005, el Pentágono confirmó que estaba considerando:
“la formación de escuadrones de asesinos de combatientes kurdos y chiíes para atacar a dirigentes de la insurgencia iraquí [Resistencia] en un giro estratégico copiado de la lucha estadounidense contra guerrillas izquierdistas en Centroamérica hace 20 años”.
Bajo la así llamada “Opción El Salvador”, fuerzas iraquíes y estadounidenses fueron enviadas para matar o secuestrar a dirigentes de la insurgencia, incluso en Siria, donde se piensa que algunos se refugiaron. […]

Los escuadrones serían controvertidos y probablemente secretos.

Aunque el objetivo declarado de la “Opción Salvador en Iraq” era “eliminar a la insurgencia”, en la práctica las brigadas terroristas patrocinadas por Estados Unidos estaban involucradas en los asesinatos rutinarios de civiles a fin de fomentar la violencia sectaria. Por su parte, la CIA y MI6 estaban supervisando unidades de “Al Qaeda en Iraq” involucradas en asesinatos selectivos dirigidos contra la población chií. Es importante señalar que los escuadrones de la muerte estaban integrados y asesorados por Fuerzas Especiales de Estados Unidos encubiertas.” (Prof Michel Chossudovsky, Terrorism with a “Human Face”: The History of America’s Death Squads, 4 de enero de 2013, [Traducción al castellano, “Terrorismo con “cara humana”: La historia de los escuadrones de la muerte de EE.UU.”].

Ahora se nos dice que el ISIS ha logrado hacerse con sofisticadas armas elaboradas en Estados Unidos. No hay que confundirse, estas armas no llegaron ahí por casualidad. Estados Unidos sabía perfectamente lo que hacía cuando armó y financió a la “oposición” en Libia y Siria. Lo que hacía no era insensato. Sabía qué iba a ocurrir y eso era lo que quería. Algunos medios progresistas hablaron de le había salido el tiro por la culata, cuando una acción de inteligencia va en contra de sus patrocinadores. No hay nada de eso. Si es lo que es, es un “tiro por la culata” cuidadosamente planificado.

La política exterior estadounidense, ¿fallida, estúpida o diabólica?

Algunas personas afirmarán que la política exterior estadounidense en Oriente Próximo es una política “fallida”, que los políticos son “estúpidos”. No es un fracaso y no son estúpidos. Eso es lo que quieren que usted crea porque creen que usted es estúpido.

Lo que ocurre ahora se planificó hace mucho tiempo. La verdad es que la política exterior estadounidense es diabólica, brutalmente represiva, criminal y no democrática. Y la única manera de salir de este sangriento caos es “volver a la ley”:

“Solo hay un antídoto para la “guerra civil” que divide Iraq y es un volver a la ley e invocar justicia. La guerra emprendida por los dirigentes del gobierno en 2003 contra el pueblo de Iraq no fue un error, fue un crimen. Y había que llevar a esos dirigentes ante la justicia por las decisiones que tomaron.” (Inder Comar, Iraq: The US Sponsored Sectarian “Civil War” is a “War of Aggression”, The “Supreme International Crime”, 18 de junio de 2014)

Selección de artículos

Los siguientes artículos de Global Research proporcionan una valoración detallada de los recientes acontecimientos en Iraq. También señalamos a nuestros lectores Global Research’s Iraq Report, que contiene un extenso archivo de artículos compuesto por más de mil artículos.

The Iraq Report (archive of over 700 GR articles and reports, in reverse chronological order (2003-2014) ,

The Engineered Destruction and Political Fragmentation of Iraq. Towards the Creation of a US Sponsored Islamist Caliphate, Michel Chossudovsky,

Plans for Redrawing the Middle East: The Project for a “New Middle East”, Mahdi Darius Nazemroaya, [traducción al castellano, El proyecto de un "Nuevo Oriente Próximo": Planes de retrazado de Oriente Próximo].

Resurgence of Al Qaeda in Iraq, Fuelled by Saudi Arabia, Zayd Alisa,

The Truth About US Troops “Sent to Iraq” , Tony Cartalucci,

Terrorism with a “Human Face”: The History of America’s Death Squads, Michel Chossudovsky, [traducción al castellano, “Terrorismo con “cara humana”: La historia de los escuadrones de la muerte de EE.UU.”],

The Iraq ISIS Insurgency and the Anglo-American Battle For Oil, Felicity Arbuthnot,

American Imperialism and Non-Conventional Warfare in Iraq: Premeditated Covert Operations and the ISIS Insurgency, Phil Greaves,

Iraq: ISIS Terrorists Target Native Assyrian Christians in Nineveh, The Assyrian American Association,

ISIS “Made in USA”. Iraq “Geopolitical Arsonists” Seek to Burn Region, Tony Cartalucci,

The Islamic State of Iraq and the Levant (ISIS): An Instrument of the Western Military Alliance, Michel Chossudovsky,

US Sponsored Commandos Responsible for Abducting, Torturing and Killing Iraqis. The Role of Paul Bremer, Prof Souad N. Al-Azzawi,

Iraq: The US Sponsored Sectarian “Civil War” is a “War of Aggression”, The “Supreme International Crime”, Inder Comar,

Al Qaeda: The Database, Pierre-Henri Bunel.

Fuente: http://www.globalresearch.ca/us-sponsored-terrorism-in-iraq-and-constructive-chaos-in-the-middle-east/5387653

(Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos).

Extraído de: Global Research

miércoles, 9 de julio de 2014

El reparto de Irak y el Oriente Medio


Claves para entender los sucesos de Irak.
Alfredo Embid

Probable remodelación de la zona

Mapa de Peters. Leyenda del mapa: en negro los países que ganan territorio, en rojo los que pierden y en gris los que no cambian.

La estrategia de Estados Unidos probablemente apunta a una división del país en 3 estados:
  • Un estado sunnita
  • Un estado chiita
  • Un estado kurdo, que incluiría una porción de territorio sirio, iraní y turco. Esta es la parte más conflictiva.
Observa que la zona operacional del ISI ha desbordado ya ampliamente la zona definida por el mapa del Coronel Peters como zona sunnita, que es la confesión utilizada como coartada para encubrir sus intereses.
Gráfico: The economist[1]


La remodelación futura podría ser una variante del mapa Ralph Peters según informamos en boletines anteriores [2]. En 2006 un mapa de remodelación de Oriente Medio del teniente coronel Ralph Peters fue publicado en The Armed Forces Journal número de junio de 2006. El actual vicepresidente Joe Biden hizo aprobar en el Senado en 2007 un plan que prevé «la descentralización de Irak en 3 regiones autónomas: kurda, sunnita y chiita» con un «gobierno central limitado a Bagdad».[3]

La discusión del mapa de remodelación de Oriente Medio del teniente coronel Peters en una reunión de la OTAN en Roma dio lugar a una gran indignación entre los militares turcos pues suponía para Turquía la pérdida de una buena parte de su territorio para la creación de un estado kurdo.

Aunque el mapa no refleja la doctrina oficial del Pentágono, como inmediatamente este se apresuró a declarar, lo cierto es que sí se ha discutido en diversos foros militares en la Academia de Guerra Nacional de EE.UU. y ha sido utilizado en un programa de entrenamiento de la Escuela de Defensa de la OTAN para oficiales. 

Este descontento turco es lógico ya que Turquía es miembro de la OTAN con uno de sus ejércitos más poderosos y alberga armas nucleares, aunque no es un país nuclear, lo cual es ilegal.
Últimamente la tensión se ha agravado con la toma de rehenes turcos en Irak por parte del Emirato Islámico en Irak y el Levante (EIL) que incluían a diplomáticos turcos con sus familias, miembros de las fuerzas especiales turcas y a varios chóferes turcos de transportes pesados.

Y todavía mas con el intento de apoderarse de la tumba de Solimán Schah, un santuario propiedad de Turquía, desde 1921 en el distrito sirio de Raqqa, y han prometido que no lo devolverán. Todo esto después de que desde el comienzo Turquía esté ayudando activamente a los mercenarios terroristas en su agresión a Siria orquestada por Occidente. Incluyendo a los del Emirato Islámico en Irak y el Levante (EIIL) en sus ataques a Siria.[4]

Durante los 3 años de la agresión a Siria les ha estado proporcionando armas, una base de retaguardia segura, logística integrada junto a la de la OTAN, etc.
“Turquía se siente traicionada y no se sabe –al menos por el momento– si esa traición es cosa de Washington, de Riad, de París o de Tel Aviv” [5], [6]
Un hecho reciente está probablemente en relación con ese descontento. En junio los mercenarios del Frente al-Nusra (afiliados a al-Qaeda) y del Ejército del Islam (pro-saudita) que habían penetrado en territorio sirio en compañía del ejército turco, cuando fueron derrotados en Kassab, cerca de la frontera turca, intentaron huir hacia Turquía pero fueron rechazados en la misma frontera por el propio ejército turco. Hasta ahora apoyo activo y fundamental en todos los sectores del ejército turco a los mercenarios incluyendo el Emirato Islámico en Irak y el Levante (EIIL) en territorios sirios ha sido la norma de acuerdo con Estados Unidos pero eso parece haber cambiado.[7]
Desde hace años Estados Unidos e Israel han apoyado en secreto a los separatistas kurdos de Turquía (PKK) a pesar de que Turquía sea un miembro nuclear de la OTAN. También lo han hecho con los kurdos de Irak aunque dejaron que los masacraran después de la guerra del golfo. Siempre han apoyado también a los separatistas de Irán (Pejak).

En los últimos años han intentado hacer lo mismo con los de Siria aunque han fracasado en convencer a la población Kurda que vive en el país, testigo de las atrocidades que han cometido los mercenarios que apoyan y conocedores de que la revolución pacífica de ciudadanos, como la propaganda la presentó inicialmente era mentira. Gran parte de los problemas no son nuevos y se solucionarían en parte si no se incluyese la parte turca del Kurdistán en la remodelación, pero solo respecto a Turquía.

Restarle terreno a Siria, y todavía más a Irán, por el momento son utopías que ignoran la derrota de los planes de atacar Siria de otoño pasado y el apoyo internacional que tienen. 

Aparentemente Washington sigue apoyando a Irak pero simultáneamente apoya al Emirato Islámico en Irak y el Levante (EIIL) como ha quedado bien claro en Siria.
Pero la estrategia clásica de dividir para vencer o al menos debilitar, tiene prioridad y no es la primera vez que Irak sufre las consecuencias. Durante la guerra Irán – Irak, aunque oficialmente Estados Unidos apoyaba a su “amigo” Saddam Hussein, el escándalo Irán/Contra demostró que también armaba a los iraníes.

El protegido de Rockefeller y futuro premio Nobel de la paz Henry Kissinguer declaró cínicamente que el objetivo era que se mataran unos a otros.

Prolongaciones ocultas del conflicto 

Como ya explicamos en el boletín anterior el objetivo oculto de esta operación desborda ampliamente la zona de Oriente Medio y llega hasta China cuyas relaciones con Irak eran cada vez mas estrechas. REF [8]

Pero hay otros importantes en la zona aparte de la operación siria dando sus últimos coletazos. En el mapa de Peters Arabia Saudita socio incondicional hasta ahora de Estados Unidos no se libra de la remodelación. Dos zonas le son segregadas, un estado islámico sagrado y el norte que pasa a ampliar Jordania.

Thierry Meyssan plantea la posibilidad de que también esté incluido de paso el objetivo anacrónico de remodelar el reino saudita [9]. Arabia Saudí esta agitado últimamente por diferencias domésticas internas dentro del poder en la casa de Saud. Es significativo el hecho de que una de sus piezas claves; el príncipe Bandar Ben Sultan, destituido hace unos meses por su fracaso en Siria sea repuesto ahora para dirigir las operaciones en Irak.

El primer ministro de Irak ha acusado a Arabia Saudita de "genocidio" contra el pueblo iraquí por apoyar militar y financieramente a las milicias del Emirato Islámico en Irak y el Levante (EIIL) que se está apoderando de territorios crecientes y destruyendo el país.[10]

Por su parte Arabia Saudí acusó al presidente iraquí, Maliki de haber conducido a Irak al borde del abismo con su política de exclusión de los suníes.[11] Una hipocresía porque el enfrentamiento entre Sunnies y Chiies no existía antes de la agresión Estadounidense y es una iniciativa de Washington muchas veces repetida en Siria y en Libia. En estos países tampoco existían antes de la injerencia de occidente, según la táctica de exacerbar las divisiones sectarias.

En mayo las Fuerzas Armadas sauditas reconocieron que el EIIL ya estaba operando en Arabia Saudí reclutando a sus simpatizantes y se emitió un comunicado para que la gente los denuncie. Puedes preguntarte si se trata de un simple maquillaje de su apoyo o un cambio de estrategia motivado por las circunstancias y por el miedo a que sean utilizados en contra del actual gobierno saudí para desestabilizarlo. No sería extraño que en el futuro el terrorismo hiciera un retorno del boomerang contra el país que es una de sus fuentes. 
 
La imagen de Arabia Saudí es ampliamente cuestionada en todo el mundo y no solo por su actitud con la mujer. Su apoyo manifiesto al movimiento yihadista internacional estimulado por Washington desde los años 80 se ha vuelto descarado con la creación y el armamento de los grupos de mercenarios terroristas de Siria. Aproximadamente 2.000 ciudadanos sauditas estaban involucrados en la lucha en Siria [12] que ha llegado a indultar presos y condenados incluso a la decapitación para que fueran a combatir a Siria, como puedes ver en nuestro vídeo. [13]

En febrero 2014 el gobierno de Arabia Saudita emitió un decreto real prohibiendo a los sauditas combatir en los conflictos extranjeros [14] Demasiado tarde, su participación fundamental en la agresión a Siria es ya pública y las personas mejor informadas saben que también ha financiado el terrorismo internacional, no solo en Afganistán con Estados Unidos sino también en Asia central, Chechenia, Irán, Yugoslavia, Libia, Yemen, Libia, Nigeria, Somalia, Mali, Republica Central Africana y Pakistán.

El objetivo es el mismo que confesaba Kissinguer conseguir que se maten todos, destruir y desestabilizar Irak como nación, aunque de hecho fue creado por los británicos como estado en 1930 en el reparto de la tarta del Imperio Otomano tras la primera guerra mundial.
El conflicto 
“Es parte de una operación de inteligencia, un proceso de ingeniería de transformar países en territorios. La ruptura de Irak a lo largo de líneas sectarias es una larga política de los Estados Unidos y sus aliados.” como explica el Profesor Michel Chossudovsky.[15]
Los pueblos que viven en las regiones codiciadas por sus recursos deben someterse a divisiones sectarias para debilitarse, que no persistan en disponer de lo que es suyo y sobre todo que no formen alianzas, como Irak estaba haciendo con China que puedan competir con el imperio hegemónico como está sucediendo.
Foto: niños en Irak años 50
Foto: niños en Irak hoy

Notas

[1] The Engineered Destruction and Political Fragmentation of Iraq. Towards the Creation of a US Sponsored Islamist Caliphate By Prof ichel Chossudovsky, June 14, 2014 http://www.globalresearch.ca/the-destruction-and-political-fragmentation-of-iraq-towards-the-creation-of-a-us-sponsored-islamist-caliphate/5386998
[2] Boletín 134.- Remodelación de Oriente Medio según USA. Avance del despliegue militar hacia la guerra contra Irán y Siria. Alfredo Embid.
Remodelación de Oriente Medio: Dividir Irak. Robar a Irán y a Siria. La autopista energética Baku-Tiflis-Ceyhan- Eilat. Despliegue naval en el Este del Mediterráneo. Los 4 frentes de la próxima guerra contra Siria e Irán. Despliegue naval creciente en el Golfo Pérsico 
http://ciaramc.org/ciar/boletines/cr_bol134.htm

Boletín 145 - Remodelación de Oriente Medio según USA.
Avance del despliegue militar hacia la guerra contra Irán y Siria. Alfredo Embid.
http://ciaramc.org/ciar/boletines/cr_bol145.htm
[3] La balcanización de Irak Manlio Dinucci Red Voltaire. Il Manifesto
[4] «El ejército turco ayuda a los mercenarios extranjeros a entrar en Siria»http://www.voltairenet.org/article182884.html
[5] Washington reactiva su proyecto de división de Irak. Thierry Meyssan
Al-Watan (Siria) Red Voltaire. http://www.voltairenet.org/article184299.html
[6] «Turquía derriba un avión sirio de combate», RedVoltaire, 22 et 24 de marzo de 2014. http://www.voltairenet.org/article182919.html
[7] ¿Cambió de estrategia el ejército turco? Red Voltaire 17 de juniohttp://www.voltairenet.org/article184322.html
[8] Boletín nº 540
Claves para entender los sucesos de Irak.
La mierda del diablo* y otras desobediencias Irakíes.
La Cooperación con Irán
La Cooperación con China
La “china” gorda en el zapato yanki es China.
Alfredo Embid.
Yihadismo e industria petrolera
Thierry Meyssan
La balcanización de Irak
Manlio Dinucci
[9] Después de Irak, ¿quién será el próximo blanco? Thierry Meyssan Al-Watan (Siria)
[10] Irak acusa a Arabia Saudita de "genocidio" por su apoyo a las milicias violentas del EIIL18 jun 2014 | 3:24GMT 4084
http://actualidad.rt.com/actualidad/view/131381-irak-acusa-arabia-saudita-genocidio-eiil
[11] Irak acusa a Arabia Saudí de apoyar elterrorismo. HispanTV, 17 de junio 2014.
http://www.voltairenet.org/article184339.html
[12] Arabia Saudita, ¿la próxima conquista de los yihadistas del EIIL?
[13] Boletín nº 527
¿Qué está pasando realmente en Siria?
Parte LXVI
Lo que no te han contado sobre los "rebeldes" en Siria [VIDEO]
Enlace para este boletín: http://ciaramc.org/ciar/boletines/cr_bol527.htm
[14] Arabia Saudita, ¿la próxima conquista de los yihadistas del EIIL?
[15]The Engineered Destruction and Political Fragmentation of Iraq. Towards the Creation of a US Sponsored Islamist Caliphate By Prof ichel Chossudovsky, June 14, 2014 http://www.globalresearch.ca/the-destruction-and-political-fragmentation-of-iraq-towards-the-creation-of-a-us-sponsored-islamist-caliphate/5386998


Washington reactiva su proyecto de división de Irak

Thierry Meyssan

La prensa internacional está presentando el repentino derrumbe del Estado iraquí como resultado de la ofensiva del grupo terrorista conocido como EIIL. Pero, ¿quién puede creerse que un Estado poderoso, armado y organizado por Washington pueda desmoronarse en una semana ante un grupo yihadista oficialmente independiente de otro Estado? ¿Y quién puede creer que los mismos que apoyan las acciones del EIIL contra Siria realmente condenan su acción en Irak? Thierry Meyssan revela el lado oculto de las cartas.

 
El «Medio Oriente ampliado» (Greater Middle East), según el estado mayor de las fuerzas armadas de Estados Unidos. Mapa publicado en 2006 por el coronel estadounidense Ralph Peters.

Desde el año 2001, el estado mayor de las fuerzas armadas de Estados Unidos ha venido tratando de dividir el «Medio Oriente ampliado» en una multitud de pequeños Estados étnicamente homogéneos. El mapa del Medio Oriente rediseñado por Washington se publicó en julio de 2006 [1]. Y según ese mapa Irak debía dividirse en 3 partes: un Estado sunnita, un Estado chiita y un Estado kurdo.

El fracaso de Israel ante el Hezbollah libanés, en el verano de 2006 [2], y el de Francia y el Reino Unido ante el Estado sirio, en 2011-2014, podían hacer pensar que aquel plan había quedado en el olvido. Pero no ha sido así. El estado mayor de las fuerzas armadas de Estados Unidos está tratando de reactivarlo a través de los condottieri de hoy: los yihadistas.

Esa es la perspectiva que permite analizar correctamente los acontecimientos de la semana pasada en Irak. A la hora de explicarlos, la prensa internacional insiste en la ofensiva del Emirato Islámico en Irak y el Levante (EIIL, también conocido en árabe como Daesh), ofensiva que en realidad sólo es parte de una operación mucho más amplia.

Ofensiva coordinada del EIIL y los kurdos

En sólo una semana, el EIIL ha conquistado lo que podría convertirse en un emirato sunita mientras que los kurdos conquistaban lo que debería pasar a ser un Estado kurdo independiente.

El ejército iraquí, entrenado y armado por Washington, simplemente dejó en manos del EIIL toda la región de Ninive. Pero también abandonó la región de Kirkuk, que rápidamente cayó bajo el control de los pershmergas del Kurdistán iraquí. La estructura misma de la cadena de mando iraquí facilitó el derrumbe de sus fuerzas: los oficiales superiores estaban obligados a obtener la anuencia de la oficina del primer ministro antes de realizar cualquier movimiento de tropas, condición que les impedía dar prueba de iniciativa a la vez que los llevó a acomodarse como reyezuelos en las zonas bajo su mando. En tales condiciones, resultaba extremadamente fácil para el Pentágono comprar a ciertos oficiales para que se encargaran de incitar a sus soldados a desertar.

También desertaron los parlamentarios al ser convocados por el primer ministro, impidiendo así que el parlamento votara la proclamación del estado de urgencia… por falta de quorum, lo cual dejó al gobierno sin posibilidades de responder rápidamente ante la grave situación.

Ya sin otra opción para salvar la unidad del país, el primer ministro al-Maliki recurrió a todos sus posibles aliados. Se dirigió, en primer lugar, al pueblo iraquí en general y, en particular, a la milicia chiita de su rival Moqtada al-Sadr (el Ejército del Mahdi), así como a los Guardianes de la Revolución iraníes (el general Qassem Suleimani, comandante en jefe de la fuerza al-Qods, se encuentra en Bagdad en este momento). Y finalmente recurrió a Estados Unidos pidiéndole que inicie bombardeos aéreos contra las fuerzas del EIIL.

La prensa occidental está señalando, no sin algo de razón, que la manera de gobernar del primer ministro al-Maliki ha sido a menudo lesiva tanto para la minoría sunnita como para los laicos del Partido Baas ya que se ha mostrado principalmente favorable a los chiitas. Se trata, sin embargo, de un argumento que debe ser relativizado y llevado a sus justas proporciones ya que, en las recientes elecciones legislativas del 30 de abril, los iraquíes acaban de reiterar su respaldo a la coalición de Nuri al-Maliki, que obtuvo un 25% de los votos, o sea 3 veces más sufragios que el movimiento de Moqtada al-Sadr, mientras que el resto de los votos se diluía al dividirse entre una multitud de pequeños partidos.

La preparación de la ofensiva contra la autoridad de Bagdad

La ofensiva del EIIL, por un lado, y la de los Pershmergas por el otro venía preparándose desde hace tiempo.

El nacimiento del Kurdistán iraquí se inició bajo la protección de Estados Unidos y de Gran Bretaña, con la imposición a Sadam Husein de la zona de exclusión aérea decretada entre las dos invasiones occidentales desatadas contra Irak (1991-2003). A partir del derrocamiento de Sadam Husein, el Kurdistán iraquí adquirió un alto nivel de autonomía y ha caído en la esfera de influencia israelí.

Resulta por consiguiente impensable que Tel Aviv no haya intervenido en la toma de Kirkuk. En todo caso, el hecho es que el actual gobierno regional de Erbil ha extendido su jurisdicción a todo el conjunto del territorio iraquí que los planes del estado mayor de las fuerzas armadas de Estados Unidos habían asignado a la formación del Kurdistán independiente.

El EIIL es una milicia tribal sunnita a la que se integraron los combatientes de al-Qaeda en Irak al términar el mandato de Paul Bremer III en Irak y con el traspaso del poder político a los iraquíes. El 16 de mayo de 2010, un responsable de al-Qaeda en Irak, Abu Bakr al-Baghdadi, liberado en circunstancias aún desconocidas, es nombrado emir. Este personaje se esforzará posteriormente por poner el EIIL bajo la autoridad de al-Qaeda.

A inicios de 2012, combatientes del EIIL crean en Siria el grupo conocido como Jabhat al-Nusra –o sea, Frente de Apoyo al Pueblo del Levante– como rama siria de al-Qaeda. Durante julio de 2012, Jabhat al-Nusra se desarrolla al calor de la reanudación de la ofensiva franco-británica contra Siria. Pero a fines de 2012, Washington decide finalmente clasificarlo como «organización terrorista», a pesar de las protestas del ministro francés de Relaciones Exteriores, quien llega a declarar públicamente que los “chicos” de al-Nusra «están haciendo un buen trabajo» (sic) [3].

Los éxitos de los yihadistas en Siria, hasta el primer semestre de 2013, modificaron el nivel de atracción que podían ejercer sus diferentes grupos. El proyecto oficial de revolución islamista global promovido por al-Qaeda comenzó a verse rápidamente como algo utópico mientras que la creación de un emirato o Estado islámico en algún territorio bajo control yihadista parecía mucho más realista, e incluso al alcance de la mano. Esto último es lo que da lugar a la idea de confiar a los defensores de ese proyecto el rediseño de Irak que las fuerzas armadas de Estados Unidos no lograron concretar cuando invadieron y ocuparon ese país.

El cambio de imagen del EIIL se produce durante la primavera de 2014, con la liberación de los prisioneros occidentales que ese grupo tenía en su poder –alemanes, británicos, daneses, españoles, estadounidenses, franceses e italianos. Las primeras declaraciones de los liberados confirmaban punto por punto las informaciones de los servicios de inteligencia de Siria: el EIIL está bajo la dirección de oficiales estadounidenses, franceses y sauditas. Sin embargo, los prisioneros liberados daban rápidamente marcha atrás y contradecían después sus primeras declaraciones sobre la identidad de los individuos con quienes habían tenido contacto durante su cautiverio.

En ese contexto se produce la ruptura entre el EIIL y al-Qaeda, en mayo de 2014. A partir de ese momento, el EIIL adopta una postura de rivalidad mientras que al-Nusra se mantiene como rama oficial de al-Qaeda en Siria. Pero todo eso no es más que una cuestión de apariencias. En realidad, esos grupos cuentan, desde su creación misma, con el respaldo de la CIA, que los utiliza contra los intereses de Rusia –como ha podido verse en Afganistán, Bosnia-Herzegovina, Chechenia, Irak y Siria.

En mayo, habiendo dejado de ser la representación regional de una organización mundial (al-Qaeda) para convertirse por sí mismo en una organización regional, el EIIL se preparó para desempeñar el papel que desde hace tiempo se le había asignado.

Aunque está encabezado en el terreno por el ya mencionado Abu Bakr al-Baghdadi, el EIIL se halla en realidad bajo la autoridad del príncipe saudita Abdul Rahman al-Faisal, hermano de los príncipes Saud al-Faisal –ministro de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita desde hace 39 años– y Turki al-Faisal –ex director de los servicios secretos y actual embajador de Arabia Saudita en Washington y Londres.

En mayo pasado, los príncipes al-Faisal compraron una fábrica de armamento en Ucrania. A partir de entonces, importantes cargamentos de armamento pesado han estado llegando por vía aérea a un aeropuerto militar turco. Y desde ahí, el MIT (los servicios secretos de Turquía) ha estado enviando ese armamento al EIIL en trenes especiales. Es prácticamente imposible que semejante cadena logística haya podido montarse sin la OTAN.

La ofensiva del EIIL

El pánico que se ha apoderado de la población iraquí ante el avance del EIIL tiene que ver con la envergadura de los crímenes que esa organización ha cometido en Siria, como degollamientos públicos de «musulmanes renegados» e incluso crucifixión de cristianos. Según William Lacy Swing –ex embajador de Estados Unidos en Sudáfrica y posteriormente en la ONU y actual director de la Oficina de Migraciones Internacionales (OMI)–, al menos 550 000 iraquíes han preferido huir ante la ofensiva de los yihadistas.

Esas cifras demuestran cuán errados están los estimados occidentales que afirman que el EIIL sólo dispone de 20 000 combatientes en total, en Siria e Irak. La verdadera cifra es probablemente tres veces más alta, o sea unos 60 000 combatientes. La diferencia entre ambas cifras corresponde exclusivamente a la cantidad de extranjeros, reclutados en todo el mundo musulmán y muchos de los cuales ni siquiera son árabes. El EIIL se ha convertido por lo tanto en el principal ejército privado del mundo y su papel recuerda el de los célebres condottieri del Renacimiento europeo.

Y es probable que el EIIL siga desarrollándose, gracias al botín de guerra que está reuniendo en Irak. En la ciudad de Mosul, el EIIL se apoderó de los fondos del distrito de Ninive, 429 millones de dólares en dinero contante y sonante, suma que le permitiría pagar a todos sus combatientes por espacio de un año. También se apoderó de numerosos Humvees [Vehículo militar multipropósito de fabricación estadounidense corrientemente utilizado por las fuerzas armadas de Estados Unidos] y de al menos 2 helicópteros de combate que incorporó de inmediato a su equipamiento. Como los yihadistas no tienen posibilidades de formar pilotos, la prensa internacional da por sentado que esos helicópteros serán utilizados por ex oficiales baasistas formados en tiempos de Sadam Husein, lo cual es altamente improbable en el contexto de guerra entre baasistas laicos y yihadistas que sirve de telón de fondo a la guerra en Siria.

Reacciones internacionales

Los partidarios de Arabia Saudita en la región ya estaban a la espera de la ofensiva de los peshmergas y del EIIL. En Líbano, el presidente Michel Sleiman, quien en enero pasado concluía una alocución lanzando un sonoro «¡Viva Arabia Saudita!» en lugar de un «¡Viva el Líbano!», trató por todos los medios de lograr una prórroga de 6 meses de su mandato presidencial –que ya expiró el 25 de mayo– para estar aún al mando cuando se presentara la actual crisis.

En todo caso, es la incoherencia lo que está caracterizando las reacciones internacionales ante la crisis iraquí. Todos los Estados, sin excepción alguna, condenan las acciones del EIIL en Irak y se pronuncian contra el terrorismo. Pero algunos –como Estados Unidos y sus aliados– ven en el EIIL un aliado objetivo contra el Estado sirio, y varios (Estados Unidos, Arabia Saudita, Francia, Israel y Turquía) son incluso gestores de su actual ofensiva en Irak.

En Estados Unidos, el debate público muestra una oposición entre los republicanos –que están exigiendo un redespliegue militar en Irak– y los demócratas –que denuncian la grave inestabilidad suscitada por la intervención militar de George W. Bush contra Sadam Husein. Toda esa batalla oratoria permite ocultar el hecho que los actuales acontecimientos responden a los intereses estratégicos del estado mayor estadounidense y que este último está además directamente implicado en ellos.

Es también muy posible que Washington no haya jugado limpio con Ankara ya que el EIIL parece haber tratado de apoderarse de la tumba de Solimán Schah, en el distrito sirio de Raqqa. Ese santuario es propiedad de Turquía, que incluso dispone de una pequeña guarnición en el lugar, en virtud de la cláusula de extraterritorialidad incluida en el Tratado de Ankara, impuesto por los colonizadores franceses en 1921. Pero tampoco sería imposible que esa supuesta acción del EIIL haya sido en realidad una provocación orquestada por Turquía, cuyo gobierno ya había estudiado en otro momento esa variante para utilizarla como justificación de una intervención abierta del ejército turco en Siria [4].

Más grave resulta el hecho que durante la toma de Mosul el EIIL tomó prisioneros a 15 diplomáticos turcos con sus familias y a 20 miembros de las fuerzas especiales turcas en el consulado de Turquía, lo cual provocó la cólera de Ankara. El EIIL arrestó además a varios chóferes turcos de transportes pesados, quienes fueron posteriormente liberados. Resultado: después de haber garantizado la logística de la ofensiva del EIIL, Turquía se siente traicionada y no se sabe –al menos por el momento– si esa traición es cosa de Washington, de Riad, de París o de Tel Aviv. Esa situación recuerda lo sucedido el 4 de julio de 2003, cuando el ejército estadounidense arrestó a 11 miembros de las fuerzas especiales turcas en Sulaimaniyeh (Irak), incidente popularizado por el film turco El valle de los lobos [5]. Aquel episodio dio lugar a la crisis más importante de los 60 últimos años entre Turquía y Estados Unidos.

En este caso, la hipótesis más probable es que Ankara no tenía previsto participar en una ofensiva tan amplia y que fue sólo con la operación ya en marcha que descubrió que el objetivo de Washington era la creación del Kurdistán. Lo cual probablemente no entraba en los planes de Ankara ya que –según el mapa publicado en 2006 por el Pentágono– el Kurdistán incluiría una porción de territorio turco. En efecto, las “amputaciones” previstas en el plan estadounidense no sólo son para los enemigos de Washington. También afectan a los “amigos” y todo ello parece indicar que el arresto en Mosul de los diplomáticos turcos y de los miembros de las fuerzas especiales de Turquía tuvo como objetivo impedir que Ankara tratara de sabotear la operación.

Al llegar el jueves a Ankara, proveniente de Amman, la representante especial de Estados Unidos ante el Consejo de Seguridad de la ONU, Samantha Power, condenó hipócritamente las acciones del EIIL. La presencia en el Medio Oriente de esta ardiente promotora del intervencionismo moral de Washington hace pensar que se ha previsto algún tipo de reacción de Estados Unidos en ese escenario.

Irán anunció por su parte que está dispuesto a ayudar a salvar el gobierno del chiita al-Maliki con el envío de armas y consejeros militares, pero sin implicar combatientes. Un posible derrocamiento del Estado iraquí favorecería a Arabia Saudita, gran rival regional de Teherán, en momentos en que el príncipe saudita Saud al-Faisal –hermano del verdadero patrón del EIIL– acaba de invitarlo a negociar.

Thierry Meyssan

Notas
[1] «Blood borders: How a better Middle East would look», por Ralph Peters, Armed Forces Journal, edición de junio de 2006.
[2] Ver L’effroyable imposture: Tome 2, Manipulations et désinformations, por Thierry Meyssan, éd. Alphée 2007.
[3] Citado in «Pression militaire et succès diplomatique pour les rebelles syriens», por Isabelle Mandraud (con Gilles Paris), Le Monde, 14 de diciembre de 2012.
[4] «Complot turco para entrar en guerra abierta contra Siria», Red Voltaire, 28 de marzo de 2014.
[5] «El anti Hollywood turco denuncia los crímenes estadounidenses», por Mireille Beaulieu,Red Voltaire, 5 de mayo de 2006.

Fuente
Washington reactiva su proyecto de división de Irak. Thierry Meyssan
Al-Watan (Siria) Red Voltaire. http://www.voltairenet.org/article184299.html


Después de Irak, ¿quién será el próximo blanco?

Thierry Meyssan

El pedido de la Casa Blanca de tener a su disposición 500 millones de dólares para apoyar la «oposición siria moderada», la misma que el presidente Obama había calificado de «incapaz de derrocar al presidente Assad», ha sido presentado como una implicación tardía de Washington en Siria. Para Thierry Meyssan, Siria no es el verdadero blanco. Estados Unidos está instalando importantes ejércitos alrededor de Irak pero amenaza un tercer objetivo. 

Barack Obama hace una declaración sobre la invasión de Irak por parte del EIIL.

Durante su estancia en Moscú, la ministra siria de la presidencia Buthaina Chaabane fue invitada por el ministro de Relaciones Exteriores de Noruega a participar en un foro internacional. Al igual que más de 170 altos responsables sirios, la señora Chaabane figura en la lista de personalidades sirias que son actualmente objeto de diversas sanciones, entre ellas la prohibición de viajar.

Antes de volver a Damasco, la señora Buthaina Chaabane viajó directamente a Oslo. Allí se reunió, los días 18 y 19 de junio de 2014, con el ex presidente de Estados Unidos Jimmy Carter; con el diplomático estadounidense Jeffrey Feltman, actual número 2 de la ONU, y con el director de la oficina del presidente iraní Hassan Rohani.

¿A qué se debe esta iniciativa de Noruega, país miembro de la OTAN? ¿Qué mensajes quería transmitir Estados Unidos? ¿Qué quería negociar con Siria?
Ninguna de las partes se ha referido públicamente a esos encuentros y el sitio web del Foro de Oslo se mantiene desesperadamente mudo al respecto.

El presupuesto para las operaciones estadounidenses en el extranjero


Unos días después, el 25 de junio, el presidente Obama presentaba al Congreso su proyecto de presupuesto para las operaciones diplomáticas y militares en el exterior (Overseas Contingency Operations, OCO) para el año 2015. De un total de 65 800 millones de dólares se destinarán 5 000 millones a la creación del Fondo de Asociación Antiterrorista (Counterterrorism Partnerships Fund, CTPF), ya anunciada por el presidente en su discurso de West Point, el 28 de mayo de 2014 [1].

Según un comunicado de la Casa Blanca, esa asignación se dividirá entre el Pentágono y el Departamento de Estado: 4 000 millones para los militares y 1 000 millones para los “diplomáticos”.

3 000 millones se destinarán simultáneamente a la formación de las fuerzas antiterroristas locales, a la lucha contra las ideologías radicales, la lucha contra el financiamiento del terrorismo y la promoción de modos «democráticos» de gobernar.

1 500 millones serán utilizados para evitar que el conflicto sirio se extienda a los países vecinos de Siria, lo cual debería lograrse destinando ese dinero a la formación de los servicios de seguridad –para que cierren eficazmente las fronteras– y prestando ayuda a los refugiados.

500 millones se utilizarán en «formar y equipar elementos controlados de la oposición armada siria para ayudar a defender al pueblo sirio, a estabilizar las zonas bajo control de la oposición, facilitar la prestación de servicios esenciales, contrarrestar las amenazas terroristas y favorecer las condiciones de un arreglo negociado».

Y se conservarán 500 millones para enfrentar nuevas situaciones de crisis.

¿Qué quiere decir para la Casa Blanca «estabilizar las zonas bajo control de la oposición»? No puede ser crear embriones de Estados ya que esas zonas son demasiado pequeñas y dispersas, sin comunicación entre sí. Así que probablemente se trata de crear zonas de seguridad para Israel, la primera en la frontera israelo-siria y la segunda en la frontera turco-siria, creando así la posibilidad de disponer de una tenaza sobre Damasco en caso de conflicto. Esas zonas serían confiadas a los «elementos controlados de la oposición armada siria», lo cual confirma la idea de que el objetivo del respaldo de Washington a los Contras ya no es derrocar el Estado sirio sino proteger la colonia judía de Palestina.

Esa táctica corresponde a lo que declaró el presidente Obama al programa CBS This Morning el pasado 20 de junio:
«Pienso que esa noción según la cual había una fuerza siria moderada capaz de vencer a Assad simplemente no es real y, como ustedes saben, hemos pasado mucho tiempo tratando de trabajar con una oposición moderada en Siria (…) La idea de que [esa oposición moderada] era capaz de derrocar bruscamente no sólo a Assad sino también a implacables yihadistas es una fantasía y pienso que es muy importante para el pueblo americano [estadounidense], y quizás mucho más importante aún para Washington y para la prensa, entender eso.» [2]
Washington se expone a una condena de la Corte Internacional de Justicia

Si se aprueba, la ayuda de Estados Unidos a los yihadistas que operan en Siria pasaría a formar parte de un programa secreto de la CIA y a un gran programa público del Pentágono. Pero eso entraría en contradicción con los principios básicos del derecho internacional, que prohíbe estrictamente proporcionar apoyo financiero y formación militar a una fuerza opositora de otro país, sobre todo tratándose –como en este caso– de un evidente intento de dividir ese país en dos Estados. El simple anuncio de tal objetivo, aún en caso de que el Congreso lo rechazara, constituye para Siria una amenaza violatoria del derecho internacional.

No cabe la menor duda de que Siria lograría una condena contra Estados Unidos si llevara el caso ante la Corte Internacional de Justicia (CJI), o sea ante el tribunal interno de las Naciones Unidas. Incluso existe un precedente ya que, en 1984, la pequeña Nicaragua logró una condena de la Corte Internacional de Justicia contra Estados Unidos por su apoyo oficial a los Contras. Habría que contar con un plazo de 2 años para que la CJI pronuncie su veredicto.

No tiene por consiguiente nada de extraño que el tímido secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, haya publicado recientemente un extraño artículo de opinión donde, a pesar de retomar toda una serie de acusaciones contra Siria, también califica de
«irresponsable de parte de las potencias extranjeras seguir sosteniendo militarmente a partes que cometen atrocidades y violaciones flagrantes de los derechos humanos y de las normas fundamentales del derecho internacional. He solicitado encarecidamente al Consejo de Seguridad [de la ONU] que imponga un embargo sobre el armamento.» [3]

Es evidente que Washington no habría optado por esa vía sin haber obtenido previamente de Buthaina Chaabane la garantía de que Siria no recurrirá a la CJI contra Estados Unidos. Pero, ¿a cambio de qué obtuvo esa garantía? También es evidente que, aunque el discurso estadounidense sigue estando dirigido contra Siria, su verdadero blanco –en este momento– es otro. Y no es simplemente Irak.

La continuación de la desestabilización de Irak

En Irak, se mantiene el avance del EIIL (Emirato Islámico en Irak y el Levante, también conocido en árabe como «Daesh»). Washington afirma que la ofensiva del EIIL fue totalmente sorpresiva y que su deseo es ayudar a mantener la integridad territorial de Irak, pero en realidad dirige a los yihadistas por debajo de la mesa y con ayuda de Francia y de Arabia Saudita.

La fábula del grupúsculo terrorista que conquista en 2 días un tercio del territorio de un país tan grande como Irak era tan difícil de tragar que los medios de prensa de la OTAN y del Consejo de Cooperación de Golfo afirman ahora que la población sunnita se ha unido al EIIL. No les importan los 1,2 millones de refugiados sunnitas y cristianos que huyen del avance de los yihadistas si la nueva mentira esconde un poco mejor el hecho que la invasión se preparó desde Washington.

Como estaba previsto, Estados Unidos confirmó que no intervendrá con tropas terrestres y está amenazando a los países que pudieran acudir en auxilio del gobierno federal iraquí del primer ministro Nuri al-Maliki. Así que, cuando este último agradeció a Siria por haber bombardeado columnas del EIIL en territorio iraquí, el secretario de Estado John Kerry frunció el ceño:
«Hemos indicado claramente a todos los actores de la región que no necesitamos que se produzca algo que venga a exacerbar las tensiones sectarias, ya muy elevadas.» [4]
Dando prueba de su enorme bondad, el presidente Obama accedió a enviar 300 militares, fundamentalmente para proteger los edificios estadounidenses, y dejando así el gobierno de Nuri al-Maliki solo ante su destino. Al verse abandonado a su suerte, el primer ministro iraquí se dio a la tarea de buscar nuevos aliados. Cansado de esperar inútilmente los F-16 prometidos por Washington, su gobierno acaba de comprar varios cazabombarderos a Bielorrusia y a Rusia.

Irán ha enviado armas y consejeros, pero no combatientes, únicamente en ayuda de los chiitas. Todo parece indicar que entre Washington y Teherán existe un acuerdo –al menos tácito– para desmantelar Irak. Sería interesante saber lo que el embajador estadounidense Jeffrey Feltman y el director de la oficina del presidente Hassan Rohani dijeron sobre eso a la ministra de la presidencia siria Buthaina Chaabane.

Por el momento, sólo es posible deducir –cuando más– que Irán y Siria pueden haber condicionado su propia pasividad, o incluso su contribución al plan estadounidense, al mantenimiento de un corredor de circulación entre ambos países, actualmente interrumpida por el EIIL.

En todo caso, el plan de rediseño del «Medio Oriente ampliado» (Greater Middle East) parece comenzar a concretarse en Irak, a pesar de los fallidos intentos de 2003 y 2007. Después de todo, hay que reconocer que el desmantelamiento de un Estado generalmente no es una cuestión de días sino que exige como mínimo un decenio de caos previo.

Los turcos, que son los más perjudicados –o más bien estafados–, recibieron en Ankara a Nechirvan Barzani, el primer ministro del gobierno regional del Kurdistán, quien les hizo saber que nunca devolverá Kirkuk al gobierno federal de Bagdad y que ese territorio se plantea la independencia como objetivo, aunque también les garantizó que no tratará de sublevar a los kurdos de Turquía. Así que Ankara cuenta con un periodo de gracia, aún cuando la lógica de los acontecimientos indica que Turquía tendrá que enfrentar a la larga un inevitable peligro de explosión. Viéndose ya acorralado, el gobierno de Recep Tayyip Erdogan ha cerrado su frontera con Siria y también ha cortado abruptamente su apoyo a los mercenarios extranjeros que estuvo armando durante 3 años y a los que además garantizaba una segura base de retaguardia. Ahora teme no sólo una rápida sublevación de los kurdos de Turquía sino también que su propio ejército se aproveche de la situación para derrocarlo.

La alianza de ex oficiales y soldados de la guardia presidencial de Sadam Husein con el EIIL viene a modificar la distribución de las cartas del juego. Se trata de hombres que quieren, en primer lugar, vengarse del gobierno de al-Maliki por haberlos apartado del poder y que atribuyen el ascenso de al-Maliki a Estados Unidos, a Irán y a Arabia Saudita simultáneamente. Por tratarse de hombres que ya han ejercido responsabilidades, no tendrán escrúpulos en trabajar nuevamente para Washington, como lo hizo en su momento el propio Sadam Husein. Y saben que las ambiciones iraníes no irán más allá de las poblaciones chiitas, así que sus deseos de venganza se dirigen contra Arabia Saudita.

El presidente egipcio Abdel Fattah al-Sissi junto al rey Abdallah de Arabia Saudita a bordo del avión del monarca.

Arabia Saudita como blanco

Ante ese panorama, Washington considera que ha llegado el momento de remodelar el reino saudita, conforme al plan de Laurent Murawiec. En 2002, ese estratega francés concluía su presentación en el Pentágono con las siguientes tres frases:
«Irak es el eje táctico.
Arabia Saudita es el eje estratégico.
Egipto será la recompensa.» [5]
Dicho de otra manera, el derrocamiento de los Saud solamente es posible desde Irak. Y quien provoque su caída controlará Egipto.

Conscientes de que son el próximo blanco, los Saud han dejado de lado sus rencillas familiares para dedicarse a la defensa de sus intereses comunes.

Después de un largo descanso en Marruecos, el rey Abdallah regresó recientemente a Riad. Y en el viaje de regreso su avión personal hizo escala en El Cairo. Debido a sus problemas físicos, el monarca no puede desplazarse, así que recibió al general al Sissi en su avión [6], le confirmó que Estados Unidos no logrará deshacerse de la familia Saud tan rápidamente como cree y, para asegurarse de que al-Sissi entendiera bien sus palabras, le garantizó que Arabia Saudita controla y seguirá controlando siempre el EIIL. Por esa razón, el rey Abdallah ha decidido recurrir nuevamente a los servicios del príncipe Bandar ben Sultan, quien incluso viajaba con él en el avión.

Desde la verdadera muerte de Osama ben Laden –en 2001–, el príncipe Bandar fue siempre el verdadero jefe del movimiento yihadista internacional. A pesar de ser un verdadero maestro de la guerra secreta, el príncipe Bandar fracasó en sus intentos de derrocar al presidente sirio Bachar al-Assad, protagonizó una grave disputa con Estados Unidos en el momento de la crisis de las armas químicas y fue destituido a petición del secretario de Estado John Kerry. Su regreso es la principal carta de los Saud: Washington no puede contar con la posibilidad de lanzar los yihadistas al asalto del reino mientras Bandar esté activo.

Furioso, el secretario de Estado John Kerry viajó inesperadamente a El Cairo para advertir personalmente al presidente egipcio Abdel Fattah al-Sissi que no debe poner todos sus huevos en la misma canasta. Y el régimen militar egipcio se ha vuelto ahora totalmente independiente de las donaciones sauditas. John Kerry liberó 572 millones de dólares –una tercera parte de la ayuda habitual de Estados Unidos a Egipto, bloqueada a raíz del golpe de Estado– y anunció la inminente entrega de 10 helicópteros Apache prometidos desde hace tiempo al Cairo para estabilizar el Golán, y garantizar por consiguiente la seguridad de Israel.

En la continuación de sus viajes de preparación de la desestabilización de Arabia Saudita, John Kerry participó el 25 de junio en la cumbre de la OTAN, en Bruselas. Allí subrayó que la situación en Irak debía estimular a «ver bajo una perspectiva estratégica la recolección de datos de inteligencia, los preparativos, la respuesta, los tiempos de reacción, la naturaleza de la respuesta». En otras palabras, la «disponibilidad operacional», que estará en la agenda de la cumbre a celebrarse en Gales, los días 4 y 5 de septiembre.

Al día siguiente, el 26 de junio, el secretario de Estado se reunió en París con sus homólogos de Arabia Saudita, de los Emiratos Árabes Unidos y de Jordania. Según la agencia Associated Press, Washington espera que Arabia Saudita y Jordania utilicen las tribus beduinas que transitan constantemente a través de las fronteras para transportar armas y dinero como apoyo a los sunnitas iraquíes (léase apoyar al EIIL) [7].

Prosiguiendo su viaje, John Kerry llegaba a Arabia Saudita el 27 de junio. Allí se reunió con el presidente de la Coalición Nacional Siria, Ahmad Jarba. Subrayó que el señor Jarba es miembro de la tribu beduina de los Chammar –a la que también pertenece el rey Abdallah–, tribu que también se desplaza por Irak, y agregó que la «oposición siria moderada» podría ayudar militarmente a estabilizar Irak [8].

Al igual que nosotros, ustedes deben estar preguntándose cómo es posible que los mismos elementos que fueron «incapaces» de derrocar el Estado sirio –a pesar de toda la ayuda que recibieron del exterior– sean ahora capaces de desempeñar un papel militar en Irak. Y también por qué el señor Jarba, personalmente vinculado al EIIL, se animaría a combatirlo.

La respuesta saudita

Justo antes de recibir al secretario de Estado, el rey Abdallah decidía
«tomar todas las medidas necesarias para proteger los logros de la nación y su territorio, así como la seguridad y la estabilidad del pueblo saudita (…) en caso de que organizaciones terroristas o de otro tipo sean susceptibles de atentar contra la seguridad de la patria» [9].

Al mismo tiempo, el rey Abdallah decidía confiar el manejo del tema iraquí… al príncipe Bandar Ben Sultan, a quien había marginado el 15 de abril… a petición de John Kerry, y también en castigo por su fracaso en derrocar al presidente sirio Bachar al-Assad y por su repentina hostilidad contra la administración Obama.
Lectura: Riad está dispuesto a ayudar a Washington a desmantelar Irak pero no piensa permitirle extender ese plan a Arabia Saudita.

Mostrando que ha captado el mensaje, el «Gobierno Provisional» sirio –creado por la Coalición Nacional– ha destituido al general Abdel Ilah al-Bashir, junto con todo su estado mayor. Al no disponer ya de tropas ni de oficiales, la Coalición Nacional de la oposición exterior siria puede tener la certeza de que los 500 millones de dólares prometidos acabarán casi directamente en manos del EIIL.

Thierry Meyssan

Notas
[1] «Discurso de Barack Obama en la academia militar de West Point», por Barack Obama,Red Voltaire, 28 de mayo de 2014.
[2] «Obama: Notion that Syrian opposition could have overthrown Assad with U.S. arms a "fantasy"», CBS, 20 de junio de 2014.
[3] «Syrie: mettre fin à l’horrible guerre», por Ban Ki-Moon, Le Temps, 27 de junio de 2014.
[4] “Kerry issues warning after Syria bombs Iraq”, por Hamza Hendawi y Lara Jakes, Associated Press, 25 de junio de 2014.
[5] El lector encontrará en este vínculo el texto de la exposición en Powerpointque un informante estadounidense me hizo llegar en aquel momento. Por desgracia he perdido las imágenes. El trabajo se titula Taking Saudis out of Arabia, por Laurent Murawiec, Defense Policy Board, 10 de julio de 2002.
[6] “Saudi king makes landmark visit to Egypt”, Al-Arabiya, 20 de junio de 2014.
[7] “US, Sunni States Meet on Mideast Insurgent Crisis”, por Lara Jakes, Associated Press, 26 de junio de 2014.
[8] «Kerry, Syrian Coalition Leader During Their Meeting in Jeddah», Departamento de Estado, 27 de junio de 2014.
[9] «Décret de la Cour royale: le serviteur des Deux Saintes Mosquées ordonne de prendre toutes les mesures nécessaires pour préserver la sécurité du royaume», Agencia de prensa saudita, 26 de junio de 2014.


Fuente

Después de Irak, ¿quién será el próximo blanco?