Solzhenitsyn

“Los dirigentes bolcheviques que tomaron Rusia no eran rusos, ellos odiaban a los rusos y a los cristianos. Impulsados por el odio étnico torturaron y mataron a millones de rusos, sin pizca de remordimiento… El bolchevismo ha comprometido la mayor masacre humana de todos los tiempos. El hecho de que la mayor parte del mundo ignore o sea indiferente a este enorme crimen es prueba de que el dominio del mundo está en manos de sus autores“. Solzhenitsyn

Izquierda-Derecha

El espectro político Izquierda-Derecha es nuestra creación. En realidad, refleja cuidadosamente nuestra minuciosa polarización artificial de la sociedad, dividida en cuestiones menores que impiden que se perciba nuestro poder - (La Tecnocracia oculta del Poder)

domingo, 4 de agosto de 2013

Comprender el cáncer y todas las enfermedades

“Para solucionar un problema, primero hay que entenderlo”
Ex oncólogo pediátrico, el Dr. Alberto Martí Bosch dictó en el III Congreso Internacional sobre Tratamientos Complementarios y Alternativos en Cáncer que acaba de celebrarse, una magistral ponencia en la que situó como elementos fundamentales -no únicos- del tratamiento de cualquier enfermedad -cáncer incluido- una alimentación cuya base sean las verduras y las frutas, una dieta hiposódica, una desintoxicación profunda del organismo usando básicamente infusiones de hierbas y baños calientes con sal marina; tratamiento que aún se puede complementar con otras terapias dependiendo de cada situación particular. Hemos hablado de ello con él.

Los seres humanos afrontamos desde hace unas décadas las llamadas “enfermedades” como una auténtica guerra que hay que librar contra sus “responsables”, agresores externos (bacterias, virus, hongos, parásitos, priones…) a los que hay que combatir. Y por eso los médicos utilizan hoy un lenguaje eminentemente bélico y hablan de “librar combates”, de hacer la “guerra a la enfermedad”, de “enemigos a combatir”, de “ataques” -sistémicos o localizados-, de “victorias” y “derrotas. Y por razones obvias otro tanto pasa con el lenguaje con el que se describen las técnicas “médicas” –por eso hablan de cortar, quemar, destruir, bloquear, eliminar…- así como de las ”armas” para hacerlo, cuyo conjunto se define de hecho como “arsenal” terapéutico.

Incluso en el ámbito del cáncer porque también los tumores se ven como algo patógeno, como la causa del descontrol de un grupo de células anárquicas que amenazan con extenderse por el resto del organismo hasta ocasionar su destrucción –reminiscencia de quienes aún defienden que hay que mantener el control social a toda costa y no permitir la anarquía-, “amenaza” que justifica pues el uso de todo tipo de acciones bélicas de carácter agresivo aunque por ello haya “víctimas colaterales” (las células “sanas”).

¿Y a dónde nos ha llevado esta visión de la “falta de salud”? A no saber curar prácticamente ninguna de las llamadas “enfermedades”. Quizás porque en realidad ni existan ni haya “enemigos que combatir”. Por otra parte, aún si fuera así, si éstos existieran, la táctica de agredir nuestro propio organismo con el absurdo argumento de que así lo ayudamos, es sencillamente estúpido.

Entre quienes así lo piensan hoy está el doctor Alberto Martí Bosch, quien tras compartir durante algún tiempo la filosofía dominante entre la clase médica llegó un día a la conclusión de que lo mejor que puede hacerse ante cualquier proceso patológico es ayudar al organismo a que afronte por sí mismo el problema, potenciando su sistema inmune y llevándolo a un estado de equilibrio y armonía idóneos mediante una desintoxicación profunda y una adecuada nutrición. Aunque no renuncie, cuando entiende que hace falta, a combatir los tumores que crecen y ponen en peligro la vida -por impedir en un momento dado el correcto funcionamiento de un órgano- con tácticas más inteligentes y menos agresivas. ¿Cómo? Aplicando a la Medicina la Poliorcética o arte del asedio.

Díganos, doctor, ¿cómo es posible pasar de la práctica de la Oncología pediátrica a la práctica de la Medicina Natural teniendo en cuenta las enormes diferencias que ambas mantienen sobre el abordaje del cáncer?
Bueno, yo diría que la Medicina Natural no se lleva mal con la Oncología sino que son determinados sectores los que andan enfrentados. Yo he estudiado y trabajado en la medicina académica. Pero esta medicina que estoy practicando hoy es tan académica como la que me enseñaron en la facultad. Es cierto que es un tipo de medicina que no me enseñaron en la universidad porque se ha preferido ignorarla, pero está ahí y por eso la he podido aprender. Luego, ¿qué me hizo pasar de una medicina a otra? Cuando estás en una planta de hospital viendo a diario a niños tratados con quimioterapia vomitando y pidiéndote a gritos que no les pongas la quimio, que la rechazan de plano por lo mal que se encuentran después, y te imploran “Por favor, Alberto no me hagas esto” llega un momento en el que te planteas qué estás haciendo realmente con ese niño. Si tu intención es que vaya mejor, si quieres ayudarle a superar una leucemia, un linfoma o un sarcoma pero te das cuenta de que le estás sometiendo a un sufrimiento enorme empiezas a buscar la mejor manera de conseguir que ese niño sufra menos obteniendo el máximo beneficio posible del tratamiento que se le está aplicando. Y eso fue lo que me llevó a indagar en los campos de la Medicina Natural, saber de qué manera podría ayudar al paciente oncológico a mejorar sin interferir con el tratamiento propuesto en el ámbito de la medicina académica, la que te enseñan en la facultad cuando tienes 20 años.

¿Se compensaba al menos el sufrimiento de los niños con los resultados?
Los resultados que obteníamos eran muy desalentadores. Estoy hablando de hace 30 años, de cuando acabé la carrera. El índice de mortalidad y el índice de sufrimiento del paciente sometido a tratamientos de quimioterapia eran muy elevados. Todos los miembros del equipo llegamos a tener crisis personales. Veías cómo la gente que estaba contigo (compañeros, enfermeras, auxiliares…) terminaban deprimiéndose pronto, tiraban la toalla y se iban. Otros nos quedamos pensando que cuando no hay nada que hacer es precisamente cuando más hay que hacer porque es obligado empezar a buscar. Si con lo que hago no obtengo buenos resultados, me decía, debo encontrar algo nuevo. Esa inquietud es la que te lleva a avanzar.

Y eso es lo que ha hecho que a lo largo de más de dos décadas haya ido desarrollando una propuesta de tratamiento holístico, integral, con el que sabemos que -sobre todo en el último año- está consiguiendo muy buenos resultados.

Lo he dicho siempre y lo repito: yo no curo a nadie. Lo que hago es dar al paciente una guía que le ayude a llegar a buen puerto. Eso sí, es verdad que con el tiempo lo que inicialmente era un mero proyecto de trabajo dedicado a ayudar al paciente a que tolerase mejor la quimioterapia y a conseguir potenciar sus efectos, terminó derivando en una vía para provocar la apoptosis celular y conseguir que la célula cancerosa muera por sí misma. Y cada vez con más frecuencia veo casos en los que los pacientes alcanzan resultados sorprendentes, pacientes cuya enfermedad -como dirían mis colegas convencionales para justificar mis resultados- “remite espontáneamente”. Así que yo, irónicamente, les digo que sí, que espontáneamente… pero con mucho trabajo. A Dios rogando y con el mazo dando. Porque hablamos de pacientes muy disciplinados, muy motivados y mentalizados en que van a salir adelante por lo que trabajan en su proceso patológico mucho y bien. El caso que presenté como ejemplo el 1 de noviembre pasado durante el III Congreso Internacional sobre Tratamientos Complementarios y Alternativos en Cáncer que se celebró en Madrid bajo los auspicios de la World Association for Cancer Research (WACR) y Discovery DSALUD, es el caso más reciente, más espectacular, pero he tenido otros. Aunque no podamos aún hablar de curación porque todavía estamos en fases iniciales ya que hasta que el paciente no lleve diez años sin haber recaído no puede considerarse “curado”. Lo que sí tengo claro es que el cáncer debe tratarse de forma holística.

Pues ese caso, especialmente significativo, impactó al público. ¿Puede resumirlo para nuestros lectores?
Bueno, es el caso de una mujer de 31 años que acudió a mi consulta después de haber dado a luz. Le habían detectado un tumor cerebral en la 34ª semana de embarazo y tras practicársele antes una cesárea para que diera a luz se le extirpó luego el tumor que estaba situado en la zona parietal derecha. Sin embargo al hacerle una revisión general posterior se le detectaron metástasis pulmonares, hepáticas, óseas y musculares, teniendo afectada toda la cadena ganglionar, tanto torácica como abdominal. En suma, estaba “invadida”. Así que dado su estado el equipo médico que la atendía -creo que con buen criterio- decidió no aplicar ni quimio ni radio porque el sufrimiento que le hubieran provocado no justificaba el posible beneficio que pudiera obtenerse. Y en esas condiciones llegó a mi consulta. Le habían dado una esperanza de vida de unos dos meses. Obviamente mi primer pensamiento fue intentar proporcionarle la mejor calidad de vida durante el máximo tiempo posible. Pero no por eso renuncié a intentar algo más. De hecho no sólo le sugerí algunos tratamientos paliativos sino que paralelamente puse en marcha métodos terapéuticos que sabía podrían ayudar a que las lesiones tumorales remitieran. En suma, seguí los protocolos de medicina biológica que he desarrollado poniéndola inmediatamente a dieta a la vez que desintoxicábamos y alcalinizábamos su organismo y me aseguraba de que no carecía de ningún nutriente mediante el adecuado tratamiento ortomolecular. Asimismo potencié sus defensas con Renoven –antiguo Bio-Bac- y apoyé todo con los protocolos de los doctores Banerji. Y ¡oh sorpresa! a los dos meses y medio de tratamiento los residuos tumorales cerebrales posteriores a la intervención quirúrgica habían desaparecido lo mismo que las lesiones pulmonares y hepáticas, mientras la afectación en los ganglios había remitido y las lesiones musculares y óseas habían experimentado una remisión del 50%. Obviamente su calidad de vida mejoró mucho y por ende su esperanza de vida. Y todo esto y en tan poco tiempo ¡con un simple tratamiento de Medicina Natural! Es verdad que se trata de un caso sorprendente, de los pocos que uno puede ver, pero también lo es que se trataba de alguien que previamente ¡no había sido sometida a ninguna terapia convencional! No había recibido ni quimio ni radioterapia. Y eso a la hora de salir adelante es fundamental, porque cuando se trata de personas que no vienen con el organismo envenenado o quemado y las defensas bajas es todo más sencillo. El problema es que hoy este tipo de pacientes es poco habitual. Cada vez atendemos a más personas que ya han hecho el recorrido completo -cirugía, radio y quimio- y vienen un poco con la actitud ésa de “perdidos al río”. Es decir, a la mayoría ya les han dicho en el hospital que no hay nada que hacer, que no tiene sentido darles más quimio o radio. Llegan desahuciados. Y claro, vienen encima dudando sobre lo que puede hacer la Medicina Natural cuando nada ha logrado con ellos la medicina convencional en la que creen. En suma, casi todos llegan como perdidos. Lo singular es que a pesar de eso muchas veces logramos que remonten, que superen el cáncer, pero como han pasado por la radioterapia y la quimioterapia algunos se quedan con la duda de si no habrá sido un efecto retardado de éstas, de si su recuperación se debió a nuestro tratamiento, al convencional o a la sinergia de ambos. ¡Siguen dudando a pesar de que sus oncólogos los habían desahuciado! Por eso son tan importantes casos como el de la joven que he resumido antes y narré en el congreso -completamente documentado- ya que confirma que nuestro tratamiento, por sí sólo, funciona.

¿Cuáles son las bases de su protocolo?
A los oncólogos, a la hora de tratar el cáncer, se nos ha enseñado una medicina que se basa en destruir las células tumorales en lugar de intentar restaurar las rutas metabólicas que son las que han sido dañadas y finalmente llevan al desarrollo del tumor. Y lo que se trata es de entender que si modificamos el “terreno” es posible hasta revertir la evolución de las células tumorales o provocar su suicidio o apoptosis. Se nos dice que cuando aparece un tumor lo primero que hay que hacer, si se puede, es “cortarle la cabeza”; es decir, usar la cirugía. Y en caso de no poderse se plantea entonces la radioterapia; es decir, achicharrar al tumor, “enviarlo a la hoguera”; bueno, más bien llevar la hoguera hasta él. La otra opción sería la quimioterapia, es decir, “envenenarlo”. Y se añade gratuitamente que si todo eso falla no se puede hacer nada más. En suma, al oncólogo moderno se le sugiere que puede “cortar, quemar o envenenar”, acciones más propias del siglo XII que de un sofisticado siglo XXI. Realmente patético. Es verdad que a veces hay que afrontar el problema de tener que eliminar un tumor porque su crecimiento puede poner en riesgo el funcionamiento de un órgano vital, pero en tal caso lo inteligente es seguir una cuarta vía de carácter igualmente bélico cuyo origen, puestos a jugar con las comparaciones metafóricas, también podríamos encontrar en el siglo XII y en los anteriores, pero que es mucho menos agresiva. Porque, ¿qué se hacía en la antigüedad ante una ciudad que se quería conquistar y era difícil de batir? Asediarla. Dejarla sin agua ni comida cortando sus rutas de abastecimiento y modificando el entorno para que nadie pudiera entrar o salir. Y luego sentarse a esperar o reforzar el asedio con máquinas y herramientas de asalto. El asedio ha funcionado toda la vida así que se me ocurrió la idea de incorporar ese sistema a la lucha contra el cáncer, para lo cual era imprescindible entender las condiciones de supervivencia de la célula tumoral frente a la célula sana. Hoy sabemos que la célula sana vive en un medio alcalino rico en oxígeno, usa muy poco sodio para vivir y utiliza proteínas levógiras -con giro a la izquierda- que son estables en él. Por el contrario, el paciente que desarrolla un proceso oncológico entra en acidosis metabólica -es decir, el terreno se acidifica- y hay entonces escasez de oxígeno –a eso le llamamos hipoxia– lo cual obliga a las células sanas a mutar si no quieren morir. Verá, las células sanas consiguen su energía por oxidación; es decir, gracias al oxígeno generan Adenosin Trifosfato o ATP -por sus siglas en inglés- que es la molécula base de la energía celular. Pero cuando el terreno se acidifica y el oxígeno escasea sólo tiene una alternativa si no quiere morir: encontrar otra manera de obtener energía. Y esa posibilidad existe y la explica el llamado Ciclo de Krebs. Sencillamente en lugar de oxígeno el cuerpo utiliza ácido pirúvico mediante un fenómeno conocido como glicolisis que le permite obtener moléculas de ATP, pero que generando también ácido láctico y alcohol como residuos. Se trata pues de una ruta anaeróbica -sin aire- para sobrevivir. Es decir, la célula sana aeróbica que vive en terreno alcalino se vuelve anaeróbica, pero en un entorno tan ácido que para poder soportarlo tiene que alcalinizar su núcleo, su citoplasma, para lo cual se carga de sodio de un modo desmesurado. Y asimismo utiliza para alimentarse proteínas dextrógiras en lugar de levógiras ya que las mismas viven en medios ácidos. En suma, todo tumor vive en un medio ácido pobre en oxígeno, cargado de sodio, y alimentándose de proteínas dextrógiras. Luego si queremos neutralizarlo sin atacarlo, ¿qué habrá que hacer? Pues usar la táctica del asedio. Y para ello hay primero que desacidificar el terreno alcalinizando al paciente. Lo que se logra erradicando los ácidos que se han acumulado en el organismo. En este ámbito es por eso clave la alimentación -hay que eliminar de la dieta todo lo que acidifica y eso incluye el alcohol, el café, el tabaco, el azúcar, los lácteos, los hidratos de carbono refinados, la carne roja- y tomar periódicamente baños de agua caliente con sal marina. En segundo lugar debe seguirse una dieta hiposódica, es decir muy baja en sodio o sal. Nunca he entendido que se le prohíba la sal a un hipertenso o a alguien que tiene mal el riñón o el corazón, y no se le sugiera lo mismo a un enfermo de cáncer. Tercero, es preciso aportar al sistema enzimas proteolíticas de acción selectiva, enzimas con capacidad para eliminar las proteínas dextrógiras dejando intactas las levógiras. Y aquí hay que recordar el extraordinario trabajo de D. Fernando Chacón, creador del Bio-Bac, producto que logra exactamente eso. En suma, si eliminamos las proteínas dextrógiras dejando a las células tumorales sin comida, hacemos una dieta hiposódica -sin sodio las células cancerosas no pueden mantener la estabilidad de la membrana y el citoplasma- y reducimos el nivel de ácidos, el medio se vuelve alcalino y rico en oxígeno. Y el oxígeno es tóxico para la célula tumoral anaeróbica. En definitiva, para que las células cancerosas mueran basta modificar su entorno porque no sobreviven en terrenos alcalinos y oxigenados. Da un resultado excelente. Por eso cada vez son más abundantes los casos de remisiones entre los enfermos de cáncer que siguen este protocolo.

¿La dieta es pues el primer elemento clave en toda estrategia curativa?
Siempre nos habían aconsejado no comer carne los viernes y muchas tradiciones reclaman la práctica del ayuno -al menos un día a la semana- pero nadie nos ha explicado claramente por qué. Sin embargo ya Galeno entendió la necesidad de depurar el cuerpo, bien a través del ayuno, bien siguiendo dietas vegetarianas. Las curas a base de limón, cebollas o uvas vienen de la época de los romanos. Y como el 90-95% de las frutas y verduras es básicamente agua, quien se alimenta un tiempo sólo con ellas limpia los órganos encargados de filtrar la sangre de los residuos metabólicos y tóxicos, es decir, los pulmones, los riñones y el hígado. Filtros que si se obstruyen llevan al organismo a intoxicarse y acidificarse. A todo el mundo se le explica que cuando el filtro del coche está sucio hay que cambiarlo, pero a nadie se le dice que cuando los filtros del cuerpo están sucios hay que limpiarlos. Pues bien, ayunar o hacer una dieta vegetariana cada cierto tiempo ayuda a limpiar los filtros y a mantener el organismo en un entorno alcalino. Obviamente si a la dieta se le agrega la ingesta de determinadas plantas -las hay específicas para cada órgano- mejoramos aún más la limpieza. Porque hay plantas que limpian los pulmones (tomillo, gordolobo, llantén), plantas que limpian el hígado (alcachofera, cardo mariano, diente de león, boldo, desmodium) y plantas que limpian el riñón (té verde, cola de caballo, arenaria). Así que podemos coger tomillo, alcachofera y té verde, por ejemplo, y obtener un remedio para limpiar a la vez los tres órganos. En pocas palabras, podemos eliminar ácidos a través del hígado, de los pulmones y de los riñones así como a través de la piel con baños de agua caliente con sal marina gracias a la ósmosis. Y conseguir la deseada alcalinización.

¿Sugiere usted a todos sus pacientes que eliminen de su dieta la carne?
La OMS explicó ya en 1985 que la dieta ideal debe contener un 85% de proteínas vegetales y sólo un 15% de origen animal. Y nosotros estamos comiendo proteínas animales muy por encima de ese porcentaje. Mucha gente ignora que una dieta excesivamente proteica acidifica. También tengo que decir que es un error comer huevos por la noche, práctica muy habitual. El huevo tiene una gran carga grasa y una alta cantidad de albúmina. Nosotros recomendamos ingerir por ello sólo dos o tres a la semana y lo hacemos coincidir con el día vegetariano. Pueden pues tomarse en el desayuno o en la comida aunque nunca en la cena. En definitiva, la dieta debe ser especialmente suave por las noches: verduras, fruta, arroz o, simplemente, una ensalada.

La clave está en el hígado, porque para que éste pueda llevar adelante la digestión necesita la presencia de una hormona -el cortisol- que sólo se encuentra en sangre cuando hay sol. Y como nuestros hábitos sociales nos hacen cenar cuando éste se ha ocultado -y por tanto, cuando su nivel en sangre es muy pobre- hacer una cena copiosa obliga a una digestión muy pesada. Y si se logra es gracias a que el hígado recibe de la glándula suprarrenal una hormona alternativa, la adrenalina -u hormona del estrés-, que ésa sí está disponible las 24 horas. Por eso después de una cena pesada es tan habitual que uno tarde en dormirse o se vaya a la cama con el corazón acelerado. Además hay que tener en cuenta los ritmos circadianos: de día el hígado se encarga de asimilar las proteínas que ingerimos pero de noche su función es básicamente drenar bilis. Y es el cortisol el que determina la inversión de trabajo para que de ser un órgano asimilador pase a ser un órgano drenador. Así que si estresamos el hígado todos los días haciéndole asimilar cuando debiera estar drenando, éste no va a eliminar luego adecuadamente los residuos metabólicos, con lo que al final se resiente. Se lo digo siempre a los pacientes: el problema con la alimentación no está normalmente tanto en lo que comemos como en los desechos que no eliminamos. Cuando el cuerpo no puede drenar las toxinas las va reteniendo y nos vamos autointoxicando, acidificándonos, abonando con ácidos el terreno para un posible asentamiento tumoral.

El segundo pilar básico de su protocolo para una buena desintoxicación y alcalinización son los baños de agua caliente con sal marina. ¿Puede explicarlo con más detalle?
En un principio me planteé seriamente cómo conseguir un sistema terapéutico eficaz y simple para ayudar al paciente, porque éste ya tiene bastantes problemas con su enfermedad para que nosotros le generemos más. Y a ello me ayudaron los trabajos de la doctora Josefina San Martín Bacaicoa -catedrática de Hidrología Médica en la Universidad Complutense de Madrid- y de Schneider, sobre el mundo del termalismo.

Con ellos comencé a comprender que los baños termales son una excelente solución terapéutica. ¿Por qué son útiles los balnearios? Porque sus aguas son minerales y termales. Es decir, se trata de agua caliente que contiene cloruro sódico y cloruro potásico en una concentración superior a 20 gramos por litro. Y es agua salina en una concentración superior a la del mar y a la de nuestro plasma ya que éste tiene 9,4 gramos de sal por litro y la de los balnearios anda por los 20 gramos por litro. Pues bien, cuando uno se sumerge en un lugar donde el agua está caliente enseguida se le dilatan los poros de la piel. Pero como además está muy salada y nuestros cuerpos son en un 70%-80% agua, resulta que al meternos en ella se produce el fenómeno que conocemos como ósmosis, de forma que el agua de nuestro cuerpo sale arrastrando toda clase de toxinas y sales minerales a través de los poros hacia el exterior. Con lo que también la sal sale fuera del núcleo de las células y éstas se alcalinizan. Esto me hizo entender el concepto de las “sales de baño”. Siempre me pregunté qué sentido tenía echar sal al baño. Entonces lo entendí. Bueno, pues las bañeras que la mayoría tenemos en el hogar pueden convertirse en balnearios caseros de alto rendimiento y bajo costo. De hecho ¿quiénes fueron los primeros que tuvieron bañera en casa? La gente de clase acomodada. Piénsese que en los años 40 del pasado siglo XX la gente pobre no tenía ni baño. Quienes iban a los balnearios pertenecían a la clase acomodada porque un balneario ni era ni es barato. Una estancia de un mes puede costar más de 3.000 euros en la actualidad. Algo que ni un rico paga con gusto ya que éste suele ser alguien que lo que busca es cómo obtener lo que quiere sin pagar por ello. Así que cuando los ricos se dieron cuenta de que los balnearios curan -aunque ignoraran por qué- se decidieron a estudiar cómo tener alguno siempre a su disposición pero sin pagar tanto por ello. Entonces les contaron que el agua de los balnearios cura porque sus aguas son termales. A lo que el rico responde: “¡Que me pongan una terma en casa”. Es que las aguas de balneario son minerales, les dicen luego. Y entonces preguntan qué minerales llevan, hablan con algún químico y éste les explica que en las aguas de balneario hay 20 gramos de sales por litro de agua. Así que los ricos, aleccionados, encargan bañeras sabiendo que deben llenarlas hasta la mitad -para que haya unos 100 litros de agua- y luego agreguen dos kilos de sal marina. De esa forma la proporción de sal será también de 20 gramos por litro. Y ya tienen un gradiente osmótico. Resumiendo, las bañeras caseras son en realidad artilugios terapéuticos muy eficaces que nadie nos ha enseñado a utilizar. Porque cuando el agua caliente dilata los poros de la piel y éstos se abren el organismo transpira eliminando anhídrido carbónico (CO2) a la vez que expulsa grasas, amoníaco y ácido úrico. Y todas esas fracciones ácidas que eliminamos a través de la piel en la bañera ya no necesitan ser desechadas por los pulmones, los riñones y el hígado con lo que les evitamos que tengan que filtrarlas ellos. Basta en suma agua caliente –no hace falta que queme- y dos kilos de sal marina en la bañera para configurar un mecanismo sencillo de alcalinización rápida –media hora de baño diario bastan- a disposición de cualquiera. Y barato. Tales baños suponen una diálisis percutánea, una especie de pulmones, riñones e hígado artificiales de alto rendimiento y bajo coste que casi nadie usa porque no se lo han explicado.

Bueno, no todo el mundo -y pienso especialmente en las personas mayores- se puede permitir entrar y salir de la bañera todos los días.
Siempre hay alternativas. A la gente mayor que no puede o debe entrar en la bañera para evitar riesgos mayores le digo simplemente que no se meta. Basta que se siente en una silla, coja un barreño pequeño donde quepan unos diez litros, eche en él agua caliente y un cuarto de kilo de sal marina para mantener la proporción de la que hablábamos y lo disfrute. Es verdad que la superficie corporal expuesta es menor pero tres baños de pies al día equivalen a un baño completo. Puede hacer por tanto diez minutos por la mañana, diez al mediodía y diez por la tarde-noche. Y respecto a la temperatura siempre les digo a los pacientes que deben sentirse a gusto. Hay personas a las que les va bien 25 grados y otras a las que les van 30. Con 30 grados a la sombra ya se suda… y la cuestión es sudar. Redescubramos a Galeno, o si se quiere, a nuestras abuelas que curaban siempre con cuatro elementos. Lo primero que hacían nuestras abuelas en cuánto decías ¡ay! -y daba igual lo que te ocurriera- era prepararte una lavativa. Y luego nos daban un caldo de pollo o gallina, o un caldo de verduras, o una compota de manzana o pera, o un arroz caldoso, y con eso -la lavativa y el caldo- ya tenían su cura de aguas. El tercer pilar que proponían era una buena sudada. Todo lo arreglaban con una buena sudada. Cuando las abuelas no tenían bañera -lo comprobé cuando ejercí la medicina rural en la comarca de la Segarra en Barcelona- ponían agua a hervir, llenaban botellas de cristal con el líquido a 70-80º, las envolvían con toallas -para que el cristal no quemara la piel- y colocaban luego tres botellas a cada lado del enfermo añadiendo cuatro mantas encima. ¡Y no veas tú qué sudada! Bueno, también usaban hierbas medicinales porque a diferencia de la generación actual conocían bien sus propiedades terapéuticas.

¿Cuál es el fin primordial de una lavativa?
Desintoxicarse, y por tanto, proteger el hígado. Un colon tóxico a quien más afecta es al hígado. Y voy a explicarlo de una forma muy expresiva: al lado de cada inodoro hay en todas las casas una escobilla porque la suciedad se pega y cuando activas la cisterna los restos fecales quedan a menudo adheridos. Bueno, pues en nuestro intestino pasa lo mismo: por él transitan todos los días restos fecales y siempre quedan restos adheridos a la mucosa. Al punto de que con el tiempo puede llegar a formarse una auténtica carcasa de restos fecales pegados a la mucosa intestinal. Lo sabemos pero no lo valoramos. Y sin embargo tiene mucha importancia. Una de las funciones primarias del colon es recuperar el agua de la digestión y cursar el bolo fecal en estado sólido. Para hacer la digestión utilizamos de hecho casi cinco litros de agua que obtenemos con la que ingerimos al beber pero también con el agua presente en la comida -especialmente en frutas y verduras ya que en un 90-95% son agua- y en los jugos gástricos (hasta dos litros y medio). Todo ello sirve para hacer una gran sopa, emulsionar las grasas y micronizar los minerales y oligoelementos para que el intestino delgado lo absorba luego todo. Lo que llega pues al colon son sólo los restos no nutritivos, los restos fecales, si bien el organismo -que todo lo aprovecha- recupera el agua deshidratando para ello el bolo fecal. Y esa agua que se absorbe en el colon va a la sangre; es más, va primero directamente al hígado. Luego, si nosotros no hacemos una limpieza periódica del colon cada vez que éste recupera agua, ésta tiene que atravesar la carcasa de restos fecales antes de llegar a la mucosa, atravesarla y llegar al hígado y posteriormente a la sangre. Con lo que acabamos llevando a ésta una auténtica infusión de aguas fecales. En otras palabras, cuando el colon está muy sucio nos intoxicamos inevitablemente. Así que uno debe plantearse hacerse una limpieza de colon cada cierto tiempo. Si se puede, una buena hidroterapia de colon. Si económicamente no se puede, mediante la lavativa de toda la vida. Muchas veces lo que yo sugiero a mis pacientes es combinar la ingesta de aloe vera con la lavativa. La idea es que el enfermo ingiera durante una semana zumo de aloe vera para ayudar a desprender los restos adheridos y luego se aplique la lavativa. Basta entonces meterse un par de litros de agua templada/caliente para que el colon quede limpio.

¿Cree usted que ha cambiado algo la mentalidad de los oncólogos respecto de la medicina natural en los últimos años?
Poco a poco… pero sí. Puedo decirle que hay ya bastantes oncólogos y radiólogos de distintos lugares de España que llevan tiempo enviándome pacientes para que les desintoxique porque reconocen abiertamente que haciéndolo sus tratamientos van mejor. Otra cosa es que lo pidan aún con la boca pequeña y que su petición siempre vaya acompañada de la coletilla “Mira, Alberto, esto que se quede entre nosotros”. Pero la apertura es cada vez mayor. Claro que hay una especie de run-run entre los pacientes en las salas de espera sobre la eficacia de lo que hacemos y al final todo se sabe. Bueno, no es menos cierto que quienes más pacientes nos mandan son los enfermeros/as porque también son quienes tienen más contacto directo con los pacientes. Como es cierto que cada vez más médicos entienden que la Medicina Biológica o Naturista no es una “medicina complementaria” ni una “medicina de confrontación”. Es simplemente Medicina.

Entrevista de Antonio F. Muro, publicada en la Revista Discovery Salud. Ver video con la referida exposición del Dr. Martí Bosch en el encuentro de WACR “World Association for Cancer Research”, en http://www.youtube.com/watch?v=R33xhKQWwtE


lunes, 29 de julio de 2013

Estados Unidos saca fuera de juego el Oriente Medio, para tener las manos libres contra China y Rusia

Estados Unidos se está preparando para una guerra con China, decisión trascendental que hasta el momento no ha recibido una profunda revisión de los funcionarios electos, es decir, de la Casa Blanca y del Congreso. Este importante cambio en la postura de los Estados Unidos hacia China ha sido impulsado en gran medida por el Pentágono. Ha habido otras ocasiones en las que el Pentágono ha enmarcado decisiones estratégicas con el fin de obtener la respuesta deseada por el Comandante en Jefe y de los representantes electos.

El Pentagono tiene un plan de guerra,contra China, denominado "AirSea battle".  El plan describe a sí mismo como, la interoperatibilidad de las fuerzas aéreas y navales para poder ejecutar un ataque integrado" en profundidad, que interrumpa, destruya y derrote al enemigo.

Nakanune.ru – La marcha voluntaria del emir de Qatar testimonia que la Casa Blanca está reformateando las relaciones en Asia Central y el Medio Oriente, opina el politólogo Geidar Dzhemal.
En su opinión, la lucha contra el FMI y los Rothschild se ha convertido en el objetivo prioritario de la Casa Blanca. Siria resultó ser una trampa para los agentes del FMI en Oriente Próximo: Arabia Saudita y Qatar. Las monarquías del golfo han sufrido una bancarrota en esta guerra. Muy pronto la ratonera se va a cerrar, y Arabia Saudita, Qatar e Israel serán neutralizados, en su lugar se colocará Irán, sobre el que se echará la calle árabe, compuesta por millones de sunitas. Solo entonces los EE.UU. se ocuparán de China.
Nakanune - El emir de Qatar renunció al trono a favor del príncipe heredero. Últimamente Qatar desempeñaba un importante papel en la política de Asia Central: suministraba el armamento, apoyaba a los rebeldes sirios e incluso obstruía al Gazprom en Europa. En su opinión ¿qué seguirá a esta renuncia?
Un poster burlón en las calles de Egipto muestra el rostro del emir de Catar (Qatar), Hamad al-Thani cubierto de plátanos, en referencia a la falta de soberanía, sinónimo de «república bananera», después que los EEUU lo forzara a dimitir de su trono. El afiche hace también referencia al canal T.V. Al-Jazzera (emblema del canal), y su política pro-israelí en contra de los intereses árabes
Geidar Dzhemal – Arabia Saudita y Qatar fueron introducidos en la lucha contra Asad. Están relacionados con la burocracia cosmopolita y el FMI. El FMI y Obama hace tiempo que están luchando entre ellos. Pudimos ver los ecos de esta lucha en el escándalo con Strauss-Kahn, en los registros realizados a Christine Lagarde. Como resultado de su poderosa ofensiva la Casa Blanca logró poner bajo su control el Sistema de la Reserva Federal de los EE.UU. y parte de los instrumentos, que fueron creados por el FMI y le pertenecían, siendo dirigidos por sus intermediarios – los Rothschild. Para el FMI esto equivale a su muerte. Ahora la máquina que imprime dólares está controlada por la Casa Blanca, y no por el FMI. Más aún, ha fracasado el proyecto para crear las zonas de las divisas de reserva del tipo de yuan de oro, rublo, dinar. Figuras como Kaddafi con su proyecto del “dinar de oro” en realidad cumplían el encargo del FMI. De modo que Obama quien, por supuesto, también es una figura del círculo cosmopolita, con una parte de las élites se ha separado de la élite global. Obama y los que están detrás de él ya no están interesados en las divisas de reserva que sustituyen al dólar. Para ellos el dólar es el método y el instrumento para conseguir el dominio mundial.
Resulta que Arabia Saudí y Qatar, que luchan contra Asad, precisamente están relacionados con la otra parte de la burocracia internacional, contra la que lucha el grupo, cuya fachada representa Obama. Este conflicto comenzó porque la burocracia internacional lucha contra las burocracias nacionales, los regímenes soberanos, dado que son sus enemigos naturales. La burocracia internacional quiere que todos los países sean para ella transparentes al máximo, por eso Asad, Mubárak, Rusia, China son sus enemigos principales. Pero para Obama Asad ahora no es actual, no tiene necesidad de derribarlo, porque se abre una perspectiva más atractiva, y es la necesidad urgente de eliminar de golpe a los competidores y enemigos del grupo del FMI: Qatar, Arabia Saudita y a Erdogán. El plan de Obama consiste en enterrar en la trampa siria el régimen de Erdogán, a Erdogán personalmente, neutralizar Qatar, Arabia Saudita e Israel, que representa una carga. A Israel se le neutraliza a través de la pérdida de los altos de Golán, porque si tal cosa ocurre, Netanyahu y su coalición perderán el peso político y acabarán sus carreras.
N - ¿Resulta que la Casa Blanca está creando una alternativa al sistema existente en Oriente Próximo y Asia Central? ¿Para qué?
GD - Se trata de crear la alternativa a la situación actual: colocar a Irán en el primer lugar dentro del gran juego en Asia Central, y cerrar sobre él el circuito de la calle sunita, que lo va a atormentar, llevará contra él la guerra terrorista. Igual que ahora la calle sunita lucha en Irak contra el representante de Teherán, el primer ministro chiita Nuri al-Maliki. Como resultado de estas manipulaciones toda la región se sume en la guerra civil de gran envergadura. Ni siquiera como la que hay ahora en Siria o en Irak. Es una enorme región, donde viven más de 100 millones de chiitas, contando Bahréin, a los chiitas de Arabia Saudita, que viven en las provincias orientales, los chiitas de Paquistán, alauitas de Siria – todos ellos estarán rodeados por la agresiva calle sunita, que se pondrá a destrozarles. De esta manera toda Asia Central se quedará fuera de la gran política como jugadora. ¿Acaso oye algo sobre Irak ahora? Solo cuando allí explota alguna bomba. Pero antes con Saddam, lo escuchaba nombrar todos los días, porque Irak era un jugador bastante activo en la política internacional. Irak está neutralizado. Oye hablar de Siria también solo porque allí hay una guerra y nada más, no oye que Siria proponga iniciativas, que juegue algún papel en la resolución del conflicto palestino. El mismo guión está planeado por Obama para todo el Próximo Oriente. Todo el Próximo Oriente quedará desconectado del juego. Entonces le van a llegar únicamente las informaciones sobre la guerra civil entre los sunitas y los chiitas en Asia Central. Este es el plan de Obama: provocar una guerra civil a gran escala en Asia Central, para tener las manos desatadas contra China y Rusia.
N – ¿De la misma manera, por cierto, se neutralizará la amenaza nuclear iraní?
GD – Pero si no existe ninguna amenaza nuclear de Irán. No es más que desinformación para las masas. Ahora simplemente están presionando al régimen iraní, para construir su oposición, que luego podrá ser utilizada en interés propio, como habrá observado, al poder ha accedido Hasán Rouhani.
N - ¿E Irán no podrá aguantar la tentación de convertirse en el principal jugador en la región y caerá en esta trampa?
GD – No podrán evitar la tentación de ser los primeros, cuando son eliminados sus competidores representados por los países del Golfo y Erdogán, porque por detrás también se suavizan las sanciones aunque se conserva la apariencia del enfrentamiento. Tenga en cuenta, ahora el petróleo y el gas iraníes son elegidos por las compañías estadounidenses, que tienen para ello el permiso especial, y por los chinos, cuyo papel es ambiguo e hipócrita. Irán no tiene otra salida, le proponen ocupar el primer lugar y lo ocupa, mientras que los sunitas pierden cualquier tipo de dirección política: Qatar se va al décimo puesto, Arabia Saudita se descompone en Hijaz, Nejd y Haramein, mientras que La Meca y Medina caen bajo el control internacional, como siempre han deseado los iranís, cuando planeaban después de la revolución que el control sobre Haramein fuera entregado a la comisión islámica internacional, nombrada por la Organización de la Conferencia Islámica. Los salafistas inevitablemente contestarán con la lucha armada en todas las direcciones, después de lo cual Irán se dedicara exclusivamente a rechazar la ofensiva, lo mismo que hacen ahora los chiitas iraquís, asediados en Bagdad. De esta manera quedará resuelta la cuestión de la neutralización de Asia Central, al menos por el tiempo que los estadounidenses necesiten para preparar la ofensiva contra China en todos los frentes con la ayuda de India, Vietnam y Japón. Luego le llegará el turno a Rusia.
N – ¿Por qué está tan seguro que la retirada del emir de Qatar es el testimonio del fracaso y de la neutralización del país?
GD – En primer lugar, es el testimonio de la derrota. No existen retiradas voluntarias, a no ser que la persona ha tropezado con su propia mierda. Qatar es una monarquía absolutista hereditaria, que existe desde hace más de un siglo, y cuando semejante monarca, quien accedió al poder como resultado del golpe contra su propio padre, declara que se marcha (y automáticamente no se va sólo, sino que con él se va todo el gobierno incluido el primer ministro), es lo mismo que si hubiera escrito en su frente con grandes letras: “He fracasado”. Lo que significa que el cambio de rumbo es inevitable. El hijo tendrá que cambiarlo, lo que significa que cambia bruscamente la relación con la oposición siria, cambia fundamentalmente el tema de apoyo a los Hermanos Musulmanes en Egipto. Después de todo lo ocurrido Qatar no puede seguir jugando el papel de microgigante, mostrar los músculos y medir sus fuerzas con Arabia Saudita. Le colocaron la trampa siria y allí sufrió la bancarrota. Entre los desechos políticos también permanece Arabia Saudita, mientras que el rey Abdallah de 90 años permanece en coma. En Arabia Saudita hay una gran tensión interior, muchas personas están en la cárcel por acusaciones políticas, en el este del país también existe la presión de los chiitas. Creo que en Arabia Saudita comenzará la guerra civil.
Pasemos a Israel. Los altos de Golán se conquistan fácilmente si el asunto se toma en serio. Si de ello se encarga Hezbolá, con ayuda de Asad que ha salido victorioso, puede estar seguro de que se ocupará de los altos en serio. Antes el propio régimen de Asad tenía que retroceder, jugar a las damas, pero ahora la situación ha cambiado. En el caso de la pérdida de los altos de Golán Israel sufriría la bancarrota política, y la sufriría Netanyahu, enemigo personal de Obama quien siente ganas de vomitar cada vez que lo ve.
N – ¿Pero acaso la victoria de Asad es una cuestión decidida?
GD – Prácticamente decidida. Miren la situación. Los EE.UU. murmuran algo sobre el apoyo con armamento y acciones militares de la oposición para alargar el juego. La guerra civil aún hace falta, todavía no ha solucionado todas las cuestiones, todavía es pronto para desarmar la trampa siria. Pero, fíjese, el Congreso ya está aprobando la prohibición al presidente de los EE.UU. de suministrar armas a los opositores sirios. Resulta que Obama dice, voy a suministrar las armas, y el Congreso dice: no, no vas a hacerlo. Está claro que se trata de un espectáculo, de una representación. Quedan pocas dudas de que la pérdida de los altos de Golán será celebrada por la opinión pública en todo el mundo. Además, no todos los países de la Unión Europea se han puesto de acuerdo con respecto a la política común en relación a la oposición siria. La fuente principal de financiación provenía de Qatar, y ahora esa fuente va a desaparecer, la oposición siria ya está quedando colgada, y con la pérdida de la financiación de Qatar se encogerá y desaparecerá, mientras que Asad está bien surtido en cuanto a los suministros y el apoyo. Miren, los civiles que antes estaban con la oposición se están pasando a Asad.
N – ¿Desde el principio se trataba de una trampa?
GD – Yo creo que sí. Simplemente que los estadounidenses han representado muy bien su papel. También estoy seguro de que la Unión Europea trabajaba sinceramente para derrocar a Asad, porque Asad es el típico representante paternalista, de clan, de la burocracia nacional, nacional-soberanía del tipo postestalinista, como Nasser, Saddam etc. Para los de la UE es como un cuchillo afilado colocado en la garganta. Obama no protestaba antes, hasta que entró en fase aguda en su enfrentamiento con el FMI.
N – Rusia queda excluida de su análisis ¿ya no es el objetivo del “gran juego” y no participa en él?
GD – Rusia no representa un desafío militar, pero China sí. En la actualidad las fuerzas armadas chinas representan un factor más poderoso que las fuerzas armadas estadounidenses. Sin la guerra nuclear total con los misiles intercontinentales, sin el armamento nuclear táctico, con solo tanques, aviones, misiles antibuque y demás, China arrasaría a los estadounidenses, porque siguiendo todos los parámetros su técnica armamentística y sus tropas están mejor organizadas. ¿Y qué quería? La nave cósmica china acaba de volver de la órbita, están construyendo ahí su propia estación orbital. Para los estadounidenses es la última llamada, si hoy no se encargan de China, mañana no serán nadie. En cuanto a los parámetros económicos China ya está superando a los EE.UU., además en China hay sector real de la economía, mientras que en los EE.UU. solo hay papelitos de color verde, salvo en la industria de armamento. Para los EE.UU. ha llegado el momento, o ahora o nunca. China ha tenido en cuenta la experiencia de la URSS y no piensa desaparecer en el WC, tirando ella misma de la cadena, eso que no lo espere nadie.
29-06-2013 (Traducido del ruso por Arturo Marián Llanos)
Paul Craig Roberts
Fuente.
Traducido para Rebelión por Germán Leyens

Amitai Etzioni ha planteado una importante pregunta: “¿Quién autorizó los preparativos de una guerra contra China? Etzioni dice que el plan de guerra no es el tipo de plan de contingencia que puede estar disponible para un evento improbable. Etzioni también informa de que el plan de guerra no se ordenó y no ha sido revisado por las autoridades civiles estadounidenses. Nos vemos confrontados con militares estadounidenses fuera de control influenciados por los neoconservadores que ponen en peligro a los estadounidenses y al resto del mundo.

Etzioni tiene razón cuando dice que es una decisión crucial de algunos militares influenciados por los neoconservadores. Es obvio que China sabe que Washington se prepara para una guerra contra ella. Si el Yale Journal lo sabe, China lo sabe. Si el gobierno chino es realista, sabe que Washington planifica un ataque nuclear preventivo contra China. Ningún otro tipo de guerra tiene sentido desde el punto de vista de Washington. La “superpotencia” nunca pudo ocupar Bagdad, y después de 11 años de guerra ha sido derrotada en Afganistán por unos pocos miles de talibanes con armamento ligero. Involucrarse en una guerra convencional con China sería el fin de Washington.

Cuando China era un primitivo país del Tercer Mundo, combatió a EE.UU. en Corea hasta llegar a un punto muerto. Hoy China es la segunda economía del mundo y supera rápidamente la endeble economía de EE.UU. destruida por la deslocalización de puestos de trabajo, el fraude de los "banksters" y la traición corporativa y del Congreso.

El plan de guerra del Pentágono contra China se denomina “Batalla Aire-Mar”. Se describe como “fuerzas aéreas y navales interoperativas que pueden ejecutar ataques en profundidad en red, integrados, para deteriorar, destruir y derrocar capacidades enemigas contra el acceso de capacidades de negación de área”.

Sí, ¿pero qué significa eso? Significa muchos miles de millones de dólares de beneficios adicionales para el complejo militar/seguridad mientras el 99% sufre bajo la bota. También es obvio que esa jerga insensata no puede derrotar a un ejército chino. Pero ese tipo de ruidos de sables puede llevar a la guerra, y si los cretinos de Washington inician una guerra, la única manera en que Washington puede imponerse es mediante armas nucleares. La radiación, por supuesto, también matará estadounidenses.

La guerra nuclear está en la agenda de Washington. El ascenso de los nazis neoconservadores ha negado los acuerdos de desarme nuclear de Reagan y Gorbachov. El extraordinario libro publicado en 2012, en su mayor parte verídico, About the Untold History of the United States de Oliver Stone y Peter Kuznick, describe el estallido post Reagan del ataque preventivo nuclear como la primera opción de Washington.

Durante la Guerra Fría las armas nucleares tenían un propósito defensivo. El propósito era impedir la guerra nuclear porque EE.UU. y la URSS tenían suficiente poder de represalia para garantizar la “destrucción mutua". MAD, como la llamaban, significa que las armas nucleares no ofrecían una ventaja ofensiva a ninguno de los dos lados.

El colapso soviético y la concentración de China en su economía en lugar de sus fuerzas armadas llevaron a la ventaja de Washington en el armamento nuclear que, según dos personajes estadounidenses de Dr. Insólito, Keir Lieber y Daryl Press, da a Washington la capacidad del primer ataque. Lieber y Press escriben que la “precipitada decadencia del arsenal de Rusia y el ritmo glacial de modernización de las fuerzas nucleares de China” han creado una situación en la cual ni Rusia ni China podrían responder a un primer ataque de Washington.

La “Batalla Aire-Mar” del Pentágono y el artículo de Lieber y Press en Foreign Affairs han informado a China y Rusia de que Washington está considerando la posibilidad de ataques nucleares contra ambos países. Para asegurar la incapacidad de Rusia de tomar represalias, Washington está colocando misiles antibalísticos en las fronteras de Rusia en violación del acuerdo EE.UU.-URSS.

Debido a que la prensa estadounidense es un corrupto ministerio de propaganda gubernamental, el pueblo de EE.UU. no tiene la menor idea de que Washington influenciado por los neoconservadores está planeando una guerra nuclear. Los estadounidenses no son conscientes de este hecho tal como ignoran la reciente declaración del expresidente Jimmy Carter, de la que se informó solo en Alemania, de que EE.UU. ya no funciona como una democracia.

La posibilidad de que EE.UU. iniciase una guerra nuclear surgió hace 11 años cuando el presidente George W. Bush, a instancias de Dick Cheney y de los neoconservadores que dominaban su régimen, aprobó la "Revisión de la Postura Nuclear 2002".

Ese documento neoconservador, aprobado por el presidente más cretino de EE.UU., provocó consternación y condena en el resto del mundo y lanzó una nueva carrera armamentista. El presidente ruso Putin anunció inmediatamente que Rusia gastaría todas las sumas necesarias para mantener su capacidad de represalias nucleares. Los chinos demostraron su habilidad al destruir un satélite en el espacio con un misil. El alcalde de Hiroshima, la ciudad víctima de un enorme crimen de guerra estadounidense, declaró: “El Tratado de No Proliferación Nuclear, el acuerdo internacional central que guía la eliminación de las armas nucleares, está al borde del colapso. La causa principal es la política nuclear de EE.UU. que, al declarar abiertamente la posibilidad de un primer ataque nuclear preventivo y al pedir la reanudación de la investigación de minibombas nucleares y otras denominadas ‘armas nucleares utilizables’, parece adorar las armas nucleares como si fueran Dios”.

Los sondeos en todo el mundo muestran claramente que Israel y EE.UU. aparecen como las dos mayores amenazas a la paz y la vida en el planeta. No obstante, estos dos Gobiernos del todo ilegales se pavonean pretendiendo que son las “mayores democracias del mundo”. Ninguno de los dos acepta ninguna responsabilidad ante el derecho internacional, los derechos humanos, las Convenciones de Ginebra o ante su propio derecho estatutario. EE.UU. e Israel son Gobiernos canallas, regresos a la era de Hitler y Stalin.

Las guerras posteriores a la Segunda Guerra Mundial se originaron en Washington e Israel. Ningún otro país tiene ambiciones imperiales expansionistas. El gobierno chino no ha ocupado Taiwán, lo que podría hacer si quisiera. El Gobierno ruso no ha ocupado antiguas partes constitutivas de Rusia como Georgia, la cual llevada por Washington a lanzar un ataque, fue instantáneamente superada por el Ejército ruso. Putin podría haber colgado al títere georgiano de Washington y reincorporado Georgia a Rusia, de la que formó parte durante varios siglos y a la que muchos consideran que pertenece.

Durante los últimos 68 años, la mayoría de las agresiones militares se originaron en EE.UU. e Israel. Sin embargo, esos dos provocadores de guerras pretenden ser víctimas de agresión. Israel tiene un arsenal nuclear ilegal, no reconocido y del que no rinde cuentas. Washington ha elaborado un plan de guerra basado en el primer ataque nuclear. El resto del mundo tiene razón para considerar que esos dos irresponsables Gobiernos canallas son amenazas directas a la vida en la tierra.

Paul Craig Roberts fue editor de The Wall Street Journal y secretario asistente del Secretario del Tesoro estadounidense. Es autor de HOW THE ECONOMY WAS LOST , publicado por CounterPunch/AK Press. Su libro Economies in Collapse: The Failure of Globalism, fue publicado en Europa en junio de 2012. Su último libro es The Failure of Laissez-Faire Capitalism.

¿Están preparándose los EEUU para una guerra contra China?

lunes, 22 de julio de 2013

El verdadero propósito del estómago

Los siguientes discursos científicos son 25 puntos importantes para entender el verdadero propósito del estomago, su fisiología y la digestión, la creación de bicarbonato sódico (NaHCO3) y ácido clorhídrico (HCL) en el revestimiento estomacal, la ingesta de proteínas, lácteos, queso y azúcar en cualquiera de sus formas y cómo la bioquímica, fisiología y anatomía ácida/alcalina están relacionadas con la salud, la enfermedad y el malestar en general.


Desafortunadamente, los médicos y científicos contemporáneos, al igual muchos de los  profesionales de las llamadas medicinas alternativas y gente profana, NO entienden realmente cómo se genera el ácido/base en el cuerpo y como se inicia la acidosis latente tisular en el tejido conectivo coloidal. Bienvenidos al siglo XXI  y  a la “Nueva Biología” del Dr. Young.

¿Cómo se genera el ácido/base en el cuerpo?

estómago
1)     Las células parietales o de revestimiento del estómago separan el cloruro sódico de la sangre. El sodio se une al agua y al dióxido de carbono para formar la sal alcalina bicarbonato sódico o NaHCO3. La bioquímica es: H2O + CO2 + NaCl = NaHCO3 + HCL. Esta es la razón por la que llamo al estómago un órgano alcalinizante y NO un órgano digestivo. El estómago NO digiere los alimentos o líquidos ingeridos, sino que alcaliniza los alimentos y líquidos que ingieres.
2)     Por cada molécula de bicarbonato sódico (NaHCO3) generado, se segrega y secreta una molécula de ácido clorhídrico (HCL) en el llamado sistema digestivo – específicamente en el estómago (en el epitelio glandular del estómago, folículos gástricos de Frey) – para ser eliminado. Por lo tanto, el HCL es una sustancia ácida, producto de deshecho del bicarbonato sódico que el estómago ha segregado para alcalinizar los alimentos y líquidos que se han ingerido.
3)     El ión de cloruro proveniente del cloruro sódico (sal) se une a un ácido o generador protónico. El HCL tiene un pH del 1 y es altamente tóxico para el cuerpo y es causa de indigestión, reflujo ácido, úlceras y cáncer.
4)     Cuando entran grandes cantidades de ácido al estómago – incluyendo HCL- provenientes de proteínas ricas de origen animal como productos lácteos; queso, leche o la carne, se retiran ácidos de los depósitos ácido/base del cuerpo. El organismo perecería si la alcalosis resultante – o el NaHCO3 o base sobrante – generada por el estómago no fuese captada por las glándulas alcalinizantes que necesitan estas bases rápidamente para poder generar sus potentes secreciones de bicarbonato sódico. Estas glándulas y órganos son el estómago, páncreas, glándulas de Brunner (entre el píloro y las uniones de los conductos  biliares y pancreáticos), las glándulas de Lieberkunh en el hígado y la bilis con su poderosa capacidad para fijar ácidos, y que es liberada cuando hay presencia de alimentos altamente acidificantes como la carne o el queso para amortiguar los fuertes ácidos como el ácido nítrico, ácido sulfúrico, ácido fosfórico, ácido úrico y ácido láctico.
5)     Cuando se ingieren productos de origen animal ricos en proteínas, el estómago comienza a fabricar y segregar bicarbonato sódico (NHCO3) para alcalinizar los ácidos provenientes de los alimentos ingeridos. Esto ocasiona una perdida de las reservas alcalinas y un aumento de ácido o  HCL que se encuentra en las foveolas gástricas del estómago. Estos ácidos y/o el HCL son captados por la sangre provocando una disminución del pH en plasma sanguíneo. La sangre elimina este aumento de ácido gastrointestinal vertiéndolo el los espacios de Pishinger.
6)     El espacio contenido por estas fibras tan finas se llama el espacio de Pishinger o el espacio extracelular que contiene los fluidos que bañan y nutren a cada una de las células a la vez que arrastra los deshechos ácidos de las mismas. Este órgano no se menciona para nada en los libros de texto de fisiología americanos. Se menciona un espacio extracelular, pero no se habla de ningún órgano que almacene ácidos provenientes del metabolismo y de la dieta, como los riñones. Yo a este órgano lo llamo el “pre riñon” porque almacena ácidos gastrointestinales y metabólicos hasta que puedan ser neutralizados y eliminados  a través de la piel, el tracto urinario y los intestinos.
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7)     Después de haber ingerido una comida rica en proteínas de origen animal provenientes de productos cárnicos o lácteos, el pH de la orina se vuelve alcalina. La ingesta de carne o queso provoca por un lado una reacción de tipo ácido en el organismo al producir respectivamente ácidos como el ácido sulfúrico, ácido fosfórico, ácido nítrico, ácido úrico, ácido láctico, ácido acetilaldeido y ácido etanol, y por otro lado, también, la formación y excreción de sustancias base en la orina. Por lo tanto, comer carne y queso genera una doble perdida de bases, que a su vez,  conduce a una acidosis tisular y finalmente a la enfermedad, especialmente enfermedades degenerativas e inflamatorias.
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8)     Si durante el ejercicio físico intenso el ácido láctico no fuese absorbido por las fibras de colágeno captadores específicos de ácido del cuerpo, el organismo perecería. El conjunto total de estas fibras es el órgano más grande del cuerpo y se llama SCHADE, el órgano del tejido conectivo coloidal. No se da ningún intercambio de fluidos entre la sangre y las células del parénquima a menos que pase a través de este órgano del tejido conectivo. Este órgano conecta y mantiene todo en el cuerpo en su sitio. Este órgano está compuesto por ligamentos, tendones, nervios, y fibras más finas que se convierten en el andamiaje que mantiene cada una de las células de nuestro organismo en su lugar. Cuando se almacenan ácidos en este órgano, que incluye los músculos, aparecen la inflamación y el dolor. La producción de ácido láctico aumenta al ingerir leche, queso, yogurt, mantequilla y especialmente helado.
Esta es la razón por la que afirmo que “el ácido es igual a dolor y el dolor es ácido.”No puedes tener el uno sin el otro. Es el comienzo de la acidosis tisular latente que conduce a la irritación, inflamación y degeneración de las células, tejidos y órganos.
9) Cuanta más acidez se genere tras comer carne, queso, leche o helados, más ácidos gastrointestinales serán absorbidos por estas fibras de colágeno para ser neutralizados y menos bicarbonato de sodio o NaHCO3 será captado por las glándulas alcalinizantes. Cuanto mayor sea la diferencia potencial entre los ácidos absorbidos y la cantidad de NaHCO3 generado tras cada comida,  las glándulas alcalinizantes como el páncreas, la vesícula biliar, glándulas pilóricas, sangre, etc., serán más o menos alcalinos. El poder de fijación de ácidos del tejido conectivo, la sangre y las glándulas alcalinizantes dependerá de sus reservas alcalinas, que pueden ser determinadas a través del pH de la sangre, la orina y la saliva, incluyendo el análisis de sangre viva y seca tal como ha enseñado el Dr. Robert O. Young. El pH de la saliva nos indica las reservas alcalinas en las glándulas alcalinizantes y el pH de la orina es una indicación del pH de los fluidos que rodean las células o el espacio del Pishinger.
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10) La isoestructura de la sangre mantiene su pH vertiendo ácidos gastrointestinales o metabólicos en el tejido conectivo o el espacio de Pishinger.  La sangre provee a la orina de la misma cantidad de ácido que recibe de los tejidos y del hígado para poder preservar su isoforma. Una deficiencia en bases siempre está relacionada con el deterioro de la capacidad de almacenamiento de los tejidos conectivos o el espacio de Pishinger. Mientras se mantenga la isoestructura de la sangre, la orina – que se origina de la sangre – será un fiel reflejo de la regulación acido/base, no en sangre, sino en los tejidos. Así que cuando estás testando el pH de la orina, estás testando el pH de los tejidos.
11)  La “acidosis” latente es la condición que existe cuando no hay suficientes bases en las glándulas alcalinizantes, al haber sido utilizadas durante el proceso de neutralización de ácidos. Estas bases  son absorbidas por las fibras de colágeno. Ello conduce a una acidosis “compensada.” Lo que significa que el pH de la sangre no ha variado, sin embargo, sí han cambiado otros sistemas del cuerpo. Por lo tanto, esto puede conducir a una “acidosis” descompensada en donde las reservas alcalinas de la sangre son empleadas y el pH de la sangre se ve alterado. La “acidosis” descompensada se puede determinar testando el pH en sangre, el pH en orina y saliva.  La disminución de reservas alcalinas en el cuerpo ocurre a causa de una súper proteinización, (comiendo carne y queso), o por demasiada proteína, o por una hipercarbonización, o demasiado azúcar.  Esta es la razón del por qué la gente de 80 o 90 años está toda encogida y parecen como pasas. Tienen muy pocas o casi ningunas reservas alcalinas en sus glándulas alcalinizantes. Cuando ya no hay minerales alcalinizantes, tanto tú como tu batería se agotan.
12)  Si no quedan suficientes bases después de haber comido carne, queso o alimentos ricos en azúcar, o suficientes bases para neutralizar y eliminar los ácidos almacenados en el tejido conectivo, comienza a desarrollarse una relativa deficiencia en bases que conduce a una acidosis latente tisular. Cuando esto ocurre tanto el hígado como el páncreas tienen deficiencia de jugos alcalinizantes para asegurar la correcta alcalinización de los alimentos en tu estómago e intestino delgado.
13) La digestión o alcalinización no puede  proceder sin suficientes de estos jugos alcalinos ya que el hígado y el páncreas y el estómago etc., han de segregar más ácido para poder crear más bases, y es así como pueden aparecer indigestión, nauseas, reflujo ácido, GERD, úlceras, cáncer esofágico y de estómago. Todos estos síntomas no están causados por un exceso de ácido o HCL en el estómago. Al contrario, ¡son el resultado de una carencia de base en forma de bicarbonato sódico!

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14)  Por lo tanto el estómago NO es un órgano para la digestión tal como se enseña actualmente en TODOS los textos médicos y de biología, sino un órgano de contribución o de depósito. Su función es depositar jugos alcalinos en el estómago para alcalinizar los alimentos y la sangre que los transporta a las glándulas alcalinizantes.
15)  Existe un ritmo diario en las fluctuaciones de los fluidos corporales. Los ácidos almacenados son movilizados del tejido conectivo y los espacios de Pishiger mientras dormimos.
Estos ácidos alcanzan su máxima concentración (marea base) en este fluido, y por lo tanto la orina, hacia las 2 de la madrugada (es cuando está más ácida). El contenido ácido de la orina refleja directamente el contenido ácido del fluido en los espacios de Pishinger, el fluido de los compartimentos extracelulares del cuerpo. Por otro lado, los espacios de Pishinger se vuelven alcalinos al máximo alrededor de las dos de la tarde (inundación base) ya que es entonces cuando se genera más bicarbonato sódico (NaHCO3) en las células parietales del estómago para alcalinizar la comida y bebida que hemos ingerido.
16)  Si tu orina no está alcalina a las dos de la tarde definitivamente te hallas en un estado ACIDIFICADO y con falta de reservas alcalinas. El pH de la orina debiera estar entre 6´8 y 8'4, aunque el ideal es de 7´2 o más.
ph-muestras17)  Después de haber ingerido una comida rica en proteínas como la carne o el queso, los ácidos libres que se forman (ácidos sulfúrico, fosfórico, úrico y nítrico) se enganchan a las fibras de colágeno para ser eliminados de la sangre y proteger el delicado pH de la misma y mantenerla a 7´365. Los iones de H+ o protones de estos ácidos son neutralizados por la siguiente marea base, el bicarbonato sódico producido después de la comida.  El ion de H+ o protón se combina con el carbonato o HCO3 convirtiéndose en ácido carbónico, H2CO3, transformándose en CO2 y H2O. El ácido sulfúrico y otros ácidos provenientes de las proteínas se neutralizan como sigue; dónde el HR representa a cualquier ácido con la R como su radical ácido (SO4, PO4, o NO3) HR+NaHCO3  <=> H2O + NaR (Ca, Mg, K) + CO2.
18)  A los doctores en medicina y sabios eruditos no se lo enseñan en la facultad de medicina y por esta razón  no comprenden o reconocen la acidosis latente tisular. Ellos sí entienden y reconocen la acidosis compensada y acidosis descompensada. En la acidosis compensada la frecuencia respiratoria aumenta para poder exhalar más ácido carbónico y disminuir el PCO2,  ya que el carbonato o HCO3 ha descendido.  Cuando la frecuencia respiratoria ya no puede aumentar más y los riñones ya no pueden continuar soportando el ritmo de la carga ácida, el pH en sangre comienza entonces a cambiar de 7´365 a 7´3 y luego a 7´2. Con un pH en sangre de 6´95 el corazón comienza a relajarse y el paciente entra en coma o fallece.red-blood-cells
19)  El metabolismo resultante de la dieta de un adulto normal da lugar a la creación de 50 a 100 meq de iones de H+ o protones por día, los cuales deben ser excretados para poder mantener el equilibrio acido/base de la orina. Un meq  es un mili equivalente que expresa la concentración de sustancia por litro de solución, que se calcula al dividir la concentración en miligramos por 100 mililitros por el peso molecular.  Este proceso involucra dos pasos básicos; 1) la reabsorción del bicarbonato sódico filtrado o NaHCO3 y, 2)  la excreción de los 50 a 100 meq o iones de H+ producidos por día formados por el total de ácido y NH4+ o amonio. Ambos pasos involucran la secreción de iones de H+ o protones de las células renales a la orina.
20)  El bicarbonato sódico (NaHCO3) debe ser reabsorbido por el torrente sanguíneo, ya que la pérdida de NaHCO3 aumentará la red de carga ácida y disminuirá la concentración de NaHCO3 en plasma. La perdida de NaHCO3 en orina es equivalente a la incorporación de iones de H+ (hidrogeniones) al cuerpo ya que ambos derivan de la separación del ácido carbónico o H2CO3.
21)  La bioquímica es: CO2 + H2O = H2CO3 = HCO3 + H +. Un individuo normal debería reabsorber 4.300 meq de NaHCO3 cada día. Los iones de H+ o protones (hidrogeniones) secretados se generan en las células renales por la división del H2O o agua. Este proceso también da lugar a la producción equimolar de OH- o iones de hidroxilos. Los iones de OH- se unen al zinc activo contenido en la anhidrasa carbónica intracelular; combinan entonces con el CO2 para formar iones de HCO3- que son llevados de nuevo a las células renales y devueltas a la circulación sistémica. Segundo, la carga ácida dietética es excretada por la secreción de iones de H+ o protones (hidrogeniones) en las células renales y expulsadas por la orina. Estos iones de H+ (hidrogeniones) o protones pueden hacer una o dos cosas; los iones de H+ o protones pueden combinarse con los amortiguadores urinarios, en concreto con el HPO4, en un proceso llamado acidez titulable (la bioquímica es; H+ + HPO4 = H2PO4), o con el sistema de taponamiento del fosfato, o los iones de H+ (hidrogeniones) o protones pueden combinarse con amoniaco (NH3) para formar amonio tal como sigue; NH3 + H+ = NH4
22)  Este amoniaco queda atrapado y concentrado en los riñones en forma de amonio siendo luego expulsado a través de la orina.
23)  Como respuesta a esta carga ácida, el 36% de los hidrogeniones o protones van al espacio intracelular a cambio de la liberación de Na+ (sodio) en el torrente sanguíneo. El 15% del ácido va al espacio intracelular para intercambiarse con el K+ (potasio) – muy común en la diabetes. El 6% de los hidrogeniones o protones o ácido penetran directamente dentro de la célula para ser amortiguados por procesos intracelulares. El 43% es amortiguado extracelularmente como NaHCO3 o bicarbonato sódico combinado con H+ o protones para formar H2CO3 o ácido carbónico que se descompone hasta convertirse en CO2 o dióxido de carbono para poder ser excretado por los pulmones. Un 10% del CO2 es excretado a través de los pulmones y el 90% es usado por el propio cuerpo para reabsorber minerales alcalinos y fabricar bicarbonato sódico para taponar los ácidos gastrointestinales y metabólicos. La bioquímica es; CO2 + H2O = H2CO3 = HCO3 + H+
pepino24) De todas las formas en que el cuerpo puede amortiguar los ácidos metabólicos y dietéticos, la excreción de residuos ácidos generados por la ingesta de proteínas (carne y queso) es el único proceso que no devuelve el bicarbonato sódico a la circulación sanguínea. Esto genera una pérdida de bases que es el predecesor de todas las enfermedades y achaques.
A largo plazo la única manera de reemplazar estas bases perdidas es comiendo más alimentos verdes alcalinos ricos en electrones y grasas poliinsaturadas de cadena larga. Ingerir carne y queso (lácteos) definitivamente es nocivo para tu salud. Esto es la razón por la que siempre digo, “un pepino al día mantiene alejado al médico mientras que comer carne, queso e incluso manzanas genera aún más exceso de ácido en el tejido conectivo coloidal, conduciendo a la acidosis latente tisular”.
25)  Después de más de 30 años de investigación y testando más de 500.000 muestras de sangre y alrededor de 1.000.000 muestras de orina y saliva he llegado a la conclusión de que el cuerpo humano es un organismo cuyas funciones son acidificantes, sin embargo es un organismo alcalino por diseño. Ingerir proteínas de origen animal, especialmente carne, queso y azúcar de cualquier fuente es una elección acidificante mortal, a menos que estés interesado en enfermar, no tener energía, y engordar con el tiempo.
Conclusión: El estilo de vida y dieta del pH es un programa enfocado en el fundamento principal de que el cuerpo es alcalino por diseño y sin embargo, todas sus funciones metabólicas son acidificantes. Esto hace que este programa sea el programa definitivo para prevenir y revertir el envejecimiento y el comienzo de las enfermedades y achaques. Yo diría que el estilo de vida y dieta del milagro del pH es la dieta para disfrutar de una vida más larga y más saludable.
Y por favor recuerda esta importante verdad, el ácido clorhídrico no es el causante de la digestión en el estomago, sino el resultado de la digestión. Comienza a alcalinizarte hoy y empieza a mejorar tu calidad y cantidad de vida hoy.

viernes, 19 de julio de 2013

“Israel” desaparecerá en los próximos años

Geidar Dzhemal
Poistine.com
Traducido del ruso para Rebelión por Arturo Marián Llanos.

Creado en mayo de 1948 “Israel” desde el principio fue considerado por las potencias occidentales, que acababan de entrar en el período del derrumbe del sistema colonial y la preocupación por crear el sistema neocolonial, como el instrumento de control del mundo musulmán. A lo largo del siglo XIX esa función fue desempeñada por el Califato Otomano. Pero con la derrota del Imperio Otomano tras la Primera Guerra Mundial la cuarta parte de la población mundial que profesaba el Islam se había convertido en una potencial amenaza para el dominio global de Occidente. Arabia Saudí e “Israel” (el autor pone este nombre entre comillas para señalar que la entidad sionista no tiene nada que ver con el antiguo Israel bíblico, N. del T.) se convirtieron en los dos sujetos a los que fue traspasado el control sobre los principales lugares santos del Islam –La Meca, Medina y Jerusalén, así como el control sobre la mentalidad política de la umma (comunidad islámica, N. del T.) mundial. El monarca saudí cumplía las funciones de la principal autoridad religiosa, mientras que “Israel” con su provocadora presencia marcaba el tono en la situación política-militar de Oriente Próximo y proporcionaba la excusa a los gobernantes árabes antiislámicos para ejercer la dictadura sobre sus pueblos. Se puede decir sin exagerar que la etapa histórica iniciada con la creación del “Estado” sionista representa el nivel más profundo de la degradación política y religiosa del mundo musulmán a lo largo de toda su existencia.

Hoy el Occidente representado por los EE.UU. está muy desencantado con respecto a las posibilidades de sus dos instrumentos –“Israel” y Arabia Saudí– para influir en los acontecimientos de la región, y considera sus recursos agotados. El momento de la verdad para semejante comprensión está representado por los acontecimientos en Siria. A lo largo de dos años de cruenta guerra civil las fuerzas organizadas y apoyadas por “Israel” y Arabia Saudí han sido incapaces de derrocar el régimen de Bashar al-Asad. Lo cual de hecho significa que hay que buscar nuevos socios y crear otras formas de control de la región. La situación se agrava por el hecho de que “Israel” a partir de 2006, cuando sufrió la derrota en el sur de Líbano, hasta la reciente aventura en Gaza (operación “Pilar defensivo”) ha demostrado haber perdido la superioridad política-militar sobre el movimiento de liberación palestino y sus aliados, su impotencia frente a Hizbulá y Hamás. Como resultado, tanto la presencia de Occidente en Oriente Medio, como las relaciones de los EE.UU. con este socio estratégico suyo, han entrado en la fase de la crisis profunda.

Lo específico del actual “Israel” es que tan solo en apariencia es un “Estado judío”. En realidad se trata del enclave de Occidente en Tierra Santa adaptado al formato judío, una continuación sui generis del “reino de Jerusalén” de los cruzados, que fue la primera conquista de Occidente en el sentido imperialista actual. Se diferenciaba esencialmente de la expansión de la Roma pagana porque se llevó a cabo bajo consignas ideológicas y representaba el comienzo de la estrategia global del nuevo proyecto occidental que acababa de ponerse en pie y que convencionalmente se podría llamar “Segunda Roma”. La época de los grandes descubrimientos geográficos, de imperios coloniales mundiales llegaría varios siglos más tarde, pero la precede precisamente ese “estado” de los cruzados en la tierra arrancada con sangre del cuerpo geopolítico del Califato, que siempre constituyó el corazón del monoteísmo, y que Occidente ha procurado poner bajo su control a lo largo de toda la historia.

El actual “Israel” mantiene una política fundamentalmente distinta de la política de sus antiguos predecesores (Reino Antiguo de Israel, restaurado tras el cautiverio de Babilonia): a diferencia de ellos el “Israel” actual es un cliente de Occidente, un guante judío colocado sobre el puño de la expansión y colonialismo en Oriente Medio a través de todas sus transformaciones. No cabe duda de que desde el momento en el que fue ideado el proyecto sionista hasta el momento de su realización en forma del Estado de “Israel”, ese “puño de Occidente” siempre estuvo representado por la mano de hierro del mundo anglosajón.

Hoy el mito acerca de la grandeza de Occidente como el único algoritmo acertado en el desarrollo del destino de la humanidad se está derrumbando ante nuestros ojos. ¡El mundo descubre que Occidente resulta no ser el ideal de la humanidad! A medida que esta comprensión se extiende a nivel global se encoge y marchita el proyecto sionista, pasando a convertirse del afilado hacha en la mano de hierro de los anglosajones a un lastre pesado y desagradable del que planean deshacerse.

Hay más que suficientes testimonios objetivos del ocaso de “Israel”. Cualquier proyecto se hunde cuando sus participantes pierden la fe en él. Hoy medio millón de judíos de “Israel” se han procurado pasaportes estadounidenses. Un millón de judíos de la antigua URSS mantienen la puerta semiabierta hacia su lugar de origen y otro medio millón de judíos negros africanos están prácticamente a punto de convertirse en iordim (“reemigrados” que salen de “Israel”). En otras palabras, como mínimo dos millones de judíos ya han preparado el camino para la retirada y están a punto de abandonar el juego en el que los ha metido precisamente Occidente. ¡Es el colapso!

Un indicador no menos importante de lo artificial de esa entidad es que la economía “israelí” no es autosuficiente y depende de los subsidios y ayuda del extranjero, en primer lugar de los EE.UU. “Israel” es el líder en cuanto a la suma total de las ayudas recibidas de los Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial. Solo en 2011 “Israel” recibió de los EE.UU. 3.029 millones de dólares, 3.000 de ellos para gastos de defensa. Hoy por hoy la ayuda estadounidense representa el 4,4% del presupuesto y el 1,2% del PIB de “Israel”.

Actualmente en Estados Unidos han llegado al poder los representantes de los círculos financieros y corporaciones transnacionales cuyos intereses económicos a largo plazo están más ligados a Europa que a los propios EE.UU. Y, al contrario, aquellas fuerzas que representaban la tendencia antieuropea en el establishment estadounidense clásico hoy sufren la derrota y están combatiendo en la retaguardia. En consecuencia “Israel” está perdiendo su papel de porra estadounidense para Europa que, según los autores que idearon el concepto del Holocausto, como instrumento de influencia financiera e ideológica debía ayudar a los EE.UU. a mantener al antiguo centro del mundo de rodillas, a través de la imposición del complejo de culpabilidad ante la humanidad, de una vez y para siempre.

El primer signo del fundamental cambio de paradigma de la política estadounidense con respecto a “Israel” ha sido la división política entre los judíos de los propios EE.UU. y a continuación del resto del mundo. El todopoderoso lobby sionista proisraelí –AIPAC y otras organizaciones por el estilo– hoy han quedado en el aislamiento político e ideológico. De todos lados comienzan a señalarlos con el dedo como enemigos de los intereses nacionales de EE.UU. Y los que señalan con el dedo también son judíos, pero judíos que se oponen a “Israel” desde la postura de los patriotas estadounidenses, que comprenden lo nefasto del apoyo a esta entidad situada en el corazón del mundo islámico a costa de renunciar a posibilidades mucho más importantes para la política exterior de Estados Unidos.

Con el trasfondo de esta división ocurre el cambio de equipo de Barack Obama. Se van aquellos que le fueron impuestos durante el primer mandato, cuando la derrota de los neoconservadores aún no era tan evidente. Se fue la secretaria de estado Hillary Clinton, que representaba el puente entre los demócratas de derecha y los republicanos imperiales que profesan el “sionismo cristiano”.

Llegan figuras como John Kerry (Departamento de Estado) y Chuck Hagel (Pentágono), quienes fueron acusados por el lobby proisraelí de indiferencia hacia los intereses del “Estado” sionista y casi de antisemitismo. No debe engañarnos el tono suave y de disculpa con el que las figuras mencionadas ponían voz a sus posturas “no proisraelíes”. En las condiciones de la neolengua estadounidense, “la caza de brujas” y la corrección política está claro que incluso para atreverse a mostrar de una forma suave la disconformidad con respecto a la subordinación absoluta al dictado “israelí” debe tratarse de personas que para sus adentros mantienen una orientación sin duda antiisraelí, que materializarán una vez logren alcanzar el poder.

Este cambio de equipo es una de las consecuencias del fenómeno del “Despertar islámico” (llamado en Occidente “Primavera árabe”, N. del T.). A pesar de las elucubraciones de diferentes “expertos” acerca de que los importantes movimientos populares en el mundo árabe fueron inspirados por los especialistas estadounidenses en las revoluciones “de color”, los procesos que transcurren en Oriente Medio poseen una naturaleza autóctona y llevan a la disolución de la infraestructura de la presencia de EE.UU. y de su influencia en la región. Como resultado no es el mundo islámico el que se adapta al imperio más poderoso del mundo, sino al contrario, son los Estados Unidos los que se ven obligados a cambiar de referencias.

Arabia Saudí, que desde el comienzo de la posguerra se había convertido en el principal socio de los EE.UU. en el mudo islámico, rápidamente está perdiendo su utilidad estratégica y se está convirtiendo en un estorbo. En primer lugar, a la vista está cómo cae la influencia del discurso ideológico saudí en el espacio sunita (no todas las tendencias salafistas ni mucho menos se identifican con el factor saudí), lo que ahora ilustran con especial claridad los procesos que transcurren dentro de la oposición siria, en Yemen, en Asia Central. En segundo lugar, la dinastía se encuentra sumida en una profunda crisis y es evidente que tras la muerte del actual rey se producirá la división en varios clanes enfrentados y la lucha por el poder. En tercer lugar, gran parte de los casi 30 millones de habitantes de Arabia Saudí se oponen al régimen gobernante y solo esperan una ocasión para trasladar el descontento a las calles. Se trata en especial del segmento chiita de la población, que aunque no representa más del 12-15% del total en las provincias orientales es la mayoría. Pero las provincias orientales son estratégicamente las más vulnerables del reino y donde se concentra la principal reserva de los recursos petroleros saudíes.

Arabia Saudí e “Israel” es el tándem operativo que hasta ahora ha estado asegurando el control real de los EE.UU. sobre el Oriente Medio. Sin embargo el aislamiento estratégico del islote “israelí” en medio del tormentoso mar del “Despertar islámico”, por un lado, y la inestabilidad en Arabia Saudí por otro, obligan a los Estados Unidos a buscar un nuevo, a primera vista incluso paradójico centro de influencia, con el que pudieran colaborar para de alguna forma poder seguir presentes en la región.

Dentro de Estados Unidos también existe la necesidad objetiva de distanciarse de “Israel”. A lo largo de decenios la política interior estadounidense era una función derivada del complejo de los intereses de “Israel”. El lobby judío ejercía una influencia decisiva sobre las elecciones del presidente, el destino político de los senadores y congresistas, las carreras de los directores de los principales órganos de prensa, de los conocidos periodistas. Las vidas y los destinos se torcían por culpa de algún descuido del político o intelectual a la hora de pronunciarse acerca del papel de “Israel” en el mundo y su relación con los intereses de EE.UU. El publicista estadounidense Norman Finkelstein escribía:
“Gracias a los cuentos sobre el Holocausto uno de los países con el potencial bélico más grande del mundo y autor de violaciones horripilantes de los derechos humanos se presenta como una “víctima potencial” y el más próspero grupo étnico de los EE.UU. como unos pobres refugiados. El estatus de víctima, en primer lugar proporciona inmunidad frente a una crítica merecida”.
Al más alto establishment tan solo se le permitía la capitulación total ante el orden del día “israelí”. Esos lobistas fueron asimismo bautizados como “Israel firsters”, “Israel primero”.

Gracias al sistema así formado los EE.UU. debían arrastrar una pesada carga de compromisos financieros y estratégicos. Solo la ayuda militar oficial a Israel era de 3.000 millones de dólares anuales, y según el programa “modernización de los aliados” la suma total que los contribuyentes estadounidenses debían pagar para el desarrollo del ejército “israelí” desde el año 2007 hasta el 2017 ascendía a otros 30.000 millones de dólares. Además existían las inyecciones indirectas, en particular, importantes descuentos sobre el coste de la producción bélica estadounidense, pagos aplazados etc. Como resultado, incluso sin contar la ayuda proporcionada por la cúspide más rica de la diáspora judía, en los pagos estatales estadounidenses directos e indirectos se gastaban hasta 5.000 millones de dólares al año. A esta cifra hay que añadir el peso de la ayuda a Egipto de Sadat-Mubarak como pago por los acuerdos de Camp David de 1.800 millones de dólares anuales. La ayuda a Egipto de hecho también formaba parte de la inversión en la seguridad de “Israel”. Al mismo apartado pertenecen los pagos a la cúpula conformista palestina contra Hamás.

Pero hoy la economía estadounidense ya no puede cargar con semejante peso. Pedir dinero prestado para a continuación entregarlo a “Israel” destruye el sistema financiero, sabotea el dólar, cuyo valor ya de por sí está enormemente exagerado con respecto a su respaldo real. Con el empeoramiento socioeconómico de los estadounidenses de base, la crisis de “la sal de Estados Unidos”, su clase media (a la que, por cierto, pertenece la mayor parte de los judíos estadounidenses), la dependencia de los EE.UU. de “Israel” causa extrema irritación en la conciencia social de los estadounidenses.

Debido a estas razones la opinión pública de EE.UU. comienza a revisar también los acontecimientos de la historia reciente en los que ha participado su país. La gente comienza a pensar que, por ejemplo, la causa inmediata de la invasión de Irak, donde se perdieron billones de dólares y miles de vidas de soldados, fue justamente la exigencia de “Israel”, el principal ordenante y beneficiario de esta guerra sin sentido que comenzó con el descarado engaño a la comunidad internacional acerca de las armas de destrucción masiva que presuntamente poseía Saddam Hussein. En resumidas cuentas los estadounidenses empiezan a ver a “Israel” como responsable directo de las graves pérdidas que han sufrido los EE.UU. en los conflictos del último decenio.

Claro que los estadounidenses, menos que cualquier otro pueblo, son capaces de verse a sí mismos con los ojos del mundo que les rodea. Sin embargo incluso ellos comienzan a comprender que el apoyo sin reservas a “Israel” convierte a Estados Unidos a los ojos del resto del mundo de la “resplandeciente ciudad sobre la colina” de la que en su día hablaba Ronald Reagan en el “imperio del mal” que no tiene nada que ver con la democracia, justicia y libertad. Más aún teniendo en cuenta que desde el momento de la destrucción de las torres gemelas de Manhattan semejantes valores se fueron evaporando con rapidez de la realidad estadounidense.

“Israel” ha llevado a los EE.UU. a un callejón sin salida diplomático debido al programa nuclear de Irán, ya que los Estados Unidos se ven obligados a respaldar a la entidad sionista cuando el propio “Israel” transgrede el principio de la no proliferación de las armas nucleares. El “Estado” sionista posee, como mínimo un par de centenares de cargas nucleares, lo que es un secreto a voces para todos. Al mismo tiempo y ante la insistencia de los halcones “israelíes” los Estados Unidos deben fingir que creen en la próxima fabricación de la bomba nuclear iraní que podría amenazar al “desarmado Israel”.

Los Estados Unidos poseen una rica experiencia en opresión racial y hasta hoy mantienen el sistema de reservas en las que se está extinguiendo la población nativa del Nuevo Mundo. Sin embargo el resto del planeta no permanece indiferente ante el apartheid practicado en “Israel” con respecto a los palestinos y que no tiene nada que envidiar al practicado en la República Sudafricana hasta el año 1990. Los Estados Unidos deben admitir que la humanidad ve a “Israel” como la encarnación del mal y de la injusticia que se mantiene en la escena histórica únicamente gracias a la imposición de Washington.

La nueva generación de judíos estadounidenses deja de identificar su identidad judía con la suerte del “Estado de Israel”. Su ideología sionista se está diluyendo ante la reacción negativa que sufre todo el pueblo estadounidense, ellos incluidos, debido a la política aventurera y criminal de esta pequeña entidad en Oriente Próximo. Un claro ejemplo del desencanto de los judíos de EE.UU. con respecto a “Israel” fue su negativa a votar por el candidato republicano Mitt Romney a pesar de las histéricas exigencias de Netanyahu. El aislamiento del terco lobby sionista con respecto a la “calle judía estadounidense” desata las manos a Obama para comenzar el paulatino proceso de la conquista de la independencia de los Estados Unidos con respecto a “Israel”.

Como ejemplo único de Estado-parásito, “Israel” subsiste solo gracias al apoyo directo del imperio estadounidense. El factor de la diáspora hace tiempo que ha dejado de ejercer alguna influencia seria en su supervivencia. Por eso, en cuanto los EE.UU. dejen de alimentar a “Israel” con sus recursos financieros, militares políticos y otros, éste en su forma actual quedará condenado a desaparecer del mapa político mundial.



Geydar Dzhahidovich Dzhemal es un ruso revolucionario islámico, filósofo, poeta, activista político y social y fundador y presidente del Comité Islámico de Rusia.

Fuente original: www.poistine.com