Solzhenitsyn

“Los dirigentes bolcheviques que tomaron Rusia no eran rusos, ellos odiaban a los rusos y a los cristianos. Impulsados por el odio étnico torturaron y mataron a millones de rusos, sin pizca de remordimiento… El bolchevismo ha comprometido la mayor masacre humana de todos los tiempos. El hecho de que la mayor parte del mundo ignore o sea indiferente a este enorme crimen es prueba de que el dominio del mundo está en manos de sus autores“. Solzhenitsyn

Izquierda-Derecha

El espectro político Izquierda-Derecha es nuestra creación. En realidad, refleja cuidadosamente nuestra minuciosa polarización artificial de la sociedad, dividida en cuestiones menores que impiden que se perciba nuestro poder - (La Tecnocracia oculta del Poder)

martes, 22 de septiembre de 2015

Soberanía financiera como requisito previo para la soberanía política y la regeneración cultural

Por Kerry Bolton* – A menos que un Estado-nación tenga el control sobre su propio sistema bancario y financiero, hablar de soberanía nacional, tanto por parte de algún movimiento como por el gobierno, es algo vacío. Aunque el sector bancario hoy es algo evitado por muchos movimientos y pensadores como si se tratase de un tema fuera del dominio de preocupaciones, tanto por la izquierda como por la derecha. De hecho, la izquierda rara vez toca el asunto y sigue negándose a hacerlo, contentándose con lemas banales sobre los impuestos y la nacionalización de propiedades. Como el movimiento socialista ha demostrado, la nacionalización significa poco, y a menudo nada, en lo que respecta a garantizar la soberanía financiera y, consecuentemente, la política. Con frecuencia el llamado “banco estatal”, como el Banco de la Reserva de Nueva Zelanda o el Banco de Inglaterra, y muchos otros, dan la apariencia de soberanía financiera. En realidad no significan nada de eso. Un banco estatal como esos que son comunes, hace mucho tiempo, en las social-democracias, sirve meramente como medio por el cual el Estado pide prestado al sector privado y, normalmente, a los sectores financieros internacionales.

Durante la Gran Depresión los bancos centrales fueron promovidos como una panacea para los altibajos y para garantizar la estabilidad económica y financiera. Mientras Paul Warburg, de la dinastía bancaria internacional Warburg, había redactado previamente el proyecto de ley de la Reserva Federal de los Estados Unidos, que fue promovida como “banco estatal” a principios de la década de los 30 del s.XX, Otto Niemeyer, del Banco de Inglaterra, recorrió el Imperio Inglés promoviendo la idea de los bancos estatales como el Banco de Inglaterra. Estos estarían basados en los titulares de bonos privados. En Nueva Zelanda, el Banco de la Reserva fue creado en 1933. Este banco, al igual que todos los bancos centrales de esta especie, sin embargo, simplemente sirvió como un medio del estado para tomar préstamos de fuentes privadas. El historiador de Harvard y Georgetown, el Dr. Carroll Quigley, cercano a los círculos de gobierno, afirmó que el propósito de estos bancos centrales era “formar un único sistema financiero a escala internacional que manipulase la cantidad y el flujo del dinero, de modo a poder influir, si no controlar, los gobiernos por un lado y las industrias por el otro” [1].

El diputado Louis T. McFadden, que durante diez años fue presidente del Comité para la Banca y la Moneda del congreso de los EEUU, y que fue banquero él mismo, expuso la naturaleza del Sistema de la Reserva Federal y las operaciones del sistema internacional de la deuda y las finanzas, en sus discursos en el Congreso de los Estados Unidos. En 1932, en la Cámara, dijo McFadden sobre el Banco de la Reserva Federal:
“Esta institución malvada ha empobrecido y arruinado al pueblo de los Estados Unidos, lo ha llevado a la quiebra en sí y prácticamente ha llevado a la bancarrota a nuestro Gobierno. Lo hizo a través de los defectos de la ley bajo la cual opera, a través de la mala administración de esa ley por parte de la Reserva Federal, y a través de las prácticas corruptas de los buitres adinerados que la controlan. Algunas personas piensan que los Bancos de la Reserva Federal son instituciones del gobierno de los Estados Unidos. Son monopolios privados que se aprovechan del pueblo de los estados Unidos para su propio beneficio y el de sus clientes extranjeros, especuladores nacionales y extranjeros, prestamistas ricos y predadores” [2].
La experiencia de Nueva Zelanda

En 1936, el Gobierno laborista de Nueva Zelanda nacionalizó el Banco de la Reserva, compró los títulos de bonos privados e hizo del banco un instrumento de la política estatal. Como se mencionó, la nacionalización en sí misma, sin embargo, significa poco o nada si tal “banco estatal” actúa simplemente como un medio estatal para préstamos de crédito creado de forma privada, y por lo tanto, simplemente sostener la deuda acumulada por el sistema bancario internacional. El primer gobierno laborista de Nueva Zelanda fue elegido principalmente por el asunto del banco. A diferencia de hoy, las masas del pueblo entendieron la cuestiones financieras mucho más profundamente que nuestros actuales académicos y economistas. La Gran Depresión dio impulso a una demanda mundial de la reforma bancaria, antes de la cual hombres prácticos como el Comandante C.H. Douglas en Inglaterra, que formuló la teoría del Crédito Social, y aún antes de él, el inventor Arthur Kitson; Gottfried Feder en Alemania, que hizo una campaña para “romper la esclavitud del interés” [3]; y Silvio Gesell en Austria, habían desarrollado sus ideas sobre la reforma de la banca, que fueron ampliamente aceptadas.

El Gobierno laborista de Nueva Zelanda fue uno de los más exitosos en sus reformas bancarias, sobre todo gracias al icónico político laborista John A. Lee, un veterano de guerra manco, que estaba decidido a mantener las promesas del Partido Laborista a pesar de las tentativas por comprometerlas hechas por fabianos ortodoxos como el Ministro de Hacienda, Walter Nash. Desde 1933, después de la Conferencia del Partido Laborista, el partido adoptó un política por el control total y completo de los “mecanismos financieros de la nación”. Lee señaló que en otros países (Inglaterra y Australia), donde los laboristas habían asumido el poder, éstos habían rehusado tomar tales medidas con respecto a los mecanismos financieros, y sus políticas para hacer frente a la depresión no llegaron a nada [4]. En los nueve puntos sobre finanzas que salieron de la Conferencia del Partido en 1933, el primero exigía el “control inmediato por parte del estado de todo el sistema bancario. El Estado tiene competencia exclusiva en materia de crédito y circulación”. El asunto del crédito se basaría en las necesidades de producción del país [5].

El papel del Banco, establecido en el Artículo 1 de la Ley del Banco de la Reserva, era “regular y controlar el crédito y la moneda de Nueva Zelanda” al “bienestar económico y social de Nueva Zelanda.” El Banco financiaría cualquier préstamo que el gobierno quisiera hacer, y el Tesoro tenía el poder para obtener préstamos del Banco de la Reserva de la cantidad total de los ingresos estimados para el año. El Banco también tenía el control total sobre la propiedad del cambio de la libra esterlina, lo que Lee explica era de “vital importancia” para controlar el “movimiento internacional del capital financiero gánster que puede ocurrir en tiempos de emergencia política”, y que puede “dañar el crédito externo de un país”. La Subsección 3, cláusula 18 de la Ley, dio autoridad al gobierno sobre las operaciones de los bancos comerciales, que debían ser auditadas por el Estado [6].

El éxito de Nueva Zelanda fue el más evidente y duradero en la creación de crédito estatal del Banco de la Reserva, emitido con un interés del 1%, para la financiación del programa de vivienda estatal. Este programa no sólo proporcionaba casas bien construidas en parcelas de un cuarto de acre con rentas bajas, donde las familias acostumbraban a plantar sus propios huertos, y a menudo criar aves de corral, sino que la construcción y el trabajo derivado de este programa proporcionó empleo para el 75% de parados de Nueva Zelanda. Una inyección masiva de crédito estatal en la economía significó que no había deuda acumulada por el Estado o por el pueblo, y que se llevó a cabo también sin causar inflación.

El Banco de la Reserva también emitió crédito estatal con bajas tasas de interés para la industria láctea, y los beneficios obtenidos por el Estado en estos avances fueron trasladados a un Fondo Consolidado centrado en la agricultura [7].

En un documento del Gobierno, State Housing in New Zealand, el proyecto se explica de la siguiente manera:
“Crédito del Banco de la Reserva: para financiar sus propuestas, el Gobierno adoptó el método un tanto inusual de utilizar el crédito del Banco de la Reserva, reconociendo con ello que el factor más importante en el costo de la vivienda es el precio del dinero – el interés es la parte más pesada de una renta ordinaria. El recién creado Departamento (Ministerio de Fomento), por tanto, fue capaz de obtener el uso de fondos a la tasa de interés más baja posible, siendo la tasa del 1% para los primeros 10 millones de libras avanzados, y de uno y medio por ciento en los próximos anticipos. Las cantidades adelantadas por el Banco de la Reserva no fueron suscritas o firmadas por otras instituciones financieras. Esta acción ha dado forma a la intención del Gobierno de demostrar que es posible que el Estado utilice el crédito del país para beneficio del propio país. Esta medida pionera promovida por el gobierno laborista para financiar un gran proyecto estatal en su totalidad con crédito estatal, fue un éxito que no estuvo acompañado por la inflación o por cualquier otro efecto secundario, al contrario de lo que los economistas ortodoxos insistían que ocurriría” [8].
Nueva Zelanda no fue la primera ni la última nación en inaugurar un sistema bancario soberano, aunque duró poco. En Alberta, Canadá, al mismo tiempo, fue elegido el partido del Crédito Social, y a pesar de la obstrucción por parte los tribunales en cada ocasión, emitió “Certificados de Prosperidad” [9]. Antes, un esquema similar había sido intentado en la pequeña ciudad de Woergle, Austria, y al hacerlo la comunidad se deshizo de la pobreza, pero después se vio obligada por el gobierno a interrumpir sus planes, siendo de nuevo arrojada a la miseria [10]. Durante la década de 1930, distintas comunidades a través de los EEUU idearon sus propios esquemas. Aunque no sea política ni académicamente conveniente decir esto, Alemania, Italia y Japón, todos ellos, lograron superar la Depresión al situar el sistema bancario bajo el control del Estado y emitiendo crédito estatal para obras públicas. Hicieron a gran escala lo que Nueva Zelanda hizo en una escala limitada[11].

El milagro que supuso la Argentina de Perón fue alcanzado, en gran medida, por la comprensión peronista de que la soberanía nacional no puede lograrse sin soberanía económica. Esto es, a su vez, un pre-requisito primario para lograr el objetivo peronista de la justicia social como factor unificador para cualquier nación genuina. Perón dijo: 
“en el sistema capitalista, el dinero es un fin y no un medio, y su valor absoluto todo lo subordina, incluido el hombre” [12]. 
El Dr. Arturo Sampay, redactor de la Constitución peronista de 1949, un académico legal y constitucional de renombre internacional, explicó sucintamente a raíz de la destitución de Perón:
“La forma moderna en la que un país desarrolla la economía no es a través de la anexión pura y simple del territorio, como era el método durante los siglos XVIII y XIX, sino por la gestión de su propio crédito y de la moneda. De hecho, el desarrollo de un país es a través de la política de inversión. Quien da las órdenes sobre el crédito y sobre la expansión o la contracción de la oferta monetaria, controla el desarrollo del país” [13].
El asesor económico de Perón, Arturo Jauretche, hizo un relato detallado de la importancia del crédito estatal, incluyendo su relación con la soberanía nacional, declarando que la nacionalización de los bancos es “fundamental para la puesta en práctica de una política nacional”.

Quien administra el crédito controla algo más que la emisión de moneda. Mediante el control del crédito también se controla el comercio de exportación e importación. El control del crédito puede fomentar determinadas formas de producción y debilitar otras; determinar lo que debe ser producido y lo que no, lo que puede y lo que no puede llegar a los mercados, y en consecuencia las ventas y el consumo también son controlados [14].

Jauretche explicó con exactitud el carácter orgánico del crédito, como nada más que un medio de intercambio, un método conveniente de permutación de bienes y servicios:
“El secreto de la prosperidad o de la decadencia, del desarrollo o del atraso, está en los bancos. Las leyes y las organizaciones empresariales son sólo la anatomía de la sociedad económica. Pero el dinero es la fisiología del comercio de una sociedad. El dinero es la sangre que circula en el interior y el precio del dinero, su abundancia o escasez, es determinado por el sistema bancario” [15].
Sin embargo, el crédito y la moneda se han convertido en materias primas en sí mismos, compradas y vendidas con lucro (usura). Sin comprender esta premisa, todo lo demás es una locura en términos de política, economía e incluso en el arte y la moral. La cuestión es la subordinación del papel de la moneda, casi literalmente destronar la adoración a Mammón.

Jauretche también explicó cómo los bancos crean el crédito cuando afirmó: 
“Los bancos crean dinero a través del crédito porque el crédito es convertido a partir de depósitos múltiples veces, y la abundancia o escasez de dinero en efectivo en circulación es un reflejo del número de veces que un banco multiplica su capacidad de prestar”.
Esto se conoce como “banco de reserva fraccionaria” y ha sido el método de creación de crédito durante siglos, permitiendo a los bancos privados crear crédito sostenido sólo por una fracción de la cantidad de las reservas reales que los bancos tienen en sus manos. Siempre que se hace un depósito por un cliente del banco, el banco es capaz de crear y dar crédito muchas más veces que la cantidad depositada. El banco entonces cobra el interés (la usura) sobre aquel crédito. Por lo tanto, el prestatario debe pagar con riqueza real – creada con su propio trabajo – no sólo el valor del préstamo que fue creado de la nada mediante un registro en un libro de cuentas (o en un ordenador), sino también el interés añadido. Así es como funciona el sistema bancario internacional. Cuando una nación se vuelve tan endeudada que no puede incluso seguir pagando los intereses de los préstamos, debe, o bien obtener más préstamos para pagar los intereses de los préstamos pasados, o bien empezar a vender los activos y recursos del Estado en un proceso que a menudo se denomina “privatización”, y adoptar “medidas de austeridad” que causan trastornos sociales, el estancamiento económico, y que pueden ser un medio mediante el cual las finanzas internacionales derriban gobiernos inconvenientes a través de las bien planificadas y financiadas “revoluciones espontáneas”. Hemos visto ocurrir esto durante décadas en todo el mundo occidental, y desde la implosión del bloque soviético en los antiguos estados soviéticos. El resultado es la “globalización” y la creciente concentración de la riqueza en manos de oligarcas y plutócratas. Aquellos estados que se resisten al proceso a menudo son bombardeados hasta su sumisión, y sus jefes de Estado son demonizados, encarcelados o linchados en el nombre de la “democracia” y de los “derechos humanos”.

El profesor Carroll Quigley también explicó el mecanismo de la creación del crédito y su desarrollo histórico:
“Pronto se hizo evidente que el oro necesario disponible debe ser sólo para una fracción de los certificados que probablemente serán presentados para el pago… En efecto, la creación de papel mayor que las reservas disponibles significa que los banqueros estaban creando dinero de la nada. Lo mismo podría hacerse de otra manera. Los banqueros descubrieron que las remesas y los cheques emitidos contra los depósitos de los depositantes y transferidos a una tercera persona, a menudo no eran convertidos en dinero en efectivo por ésta, sino que eran depositados en sus propias cuentas. En consecuencia, para los banqueros era necesario disponer de dinero real en no más que una fracción de los depósitos que probablemente se retirarían y transformarían en dinero en efectivo, el resto podría ser utilizado para préstamos, y si estos préstamos eran hechos para crear un depósito (una cuenta) para el prestatario que, a su vez, emitiría cheques en lugar de retirar dinero en efectivo, estos depósitos o préstamos creados también podrían ser cubiertos adecuadamente para mantener en reserva sólo una fracción de su valor. Tales depósitos también fueron una creación de dinero de la nada… William Patterson, no obstante, para obtener la Cédula Real del Banco de Inglaterra en 1694, dijo: “El banco tiene el beneficio de los intereses de todo el dinero que crea él mismo a partir de la nada'” [16].
Perón cuenta que en 1946 una delegación del Fondo Monetario Internacional estaba dispuesta a visitarlo cuando fue elegido. Su rechazo al ingreso de la Argentina en el FMI también estaba listo. Entre sus razones, explicó:
“Para nosotros, el valor de nuestra moneda era fijado en el país, y nosotros establecíamos los tipos de cambio de acuerdo a nuestras necesidades y conveniencias. Para el tipo de cambio internacional recurrimos al intercambio: nuestra moneda real era nuestros bienes. La realidad permanente de las maniobras monetarias internacionales de todo tipo bajo las cuales se creó el sistema insidioso, no nos dejó otra opción, si no queríamos ser robados con impunidad” [17].

Mammón versus Cultura

Ezra Pound y el poeta de Nueva Zelanda Rex Fairburn, se interesaron ambos en el Crédito Social más o menos al mismo tiempo y por las mismas razones. Como Perón, Sampay y Jauretche en su rebelión contra la plutocracia después de la Segunda Guerra Mundial, los dos poetas se dieron cuenta de que la cuestión de un mayor desarrollo del hombre, es decir, de su cultura, se ve afectada por el materialismo, representado por el dominio del dinero. Oswald Spengler señaló, tras la Primera Guerra Mundial, que la civilización occidental estaba en declive desde hacía siglos, y que la guerra llevó el asunto hasta un punto crítico. Vio a la plutocracia reinante detrás de la socialdemocracia. Observando ciclos análogos de civilizaciones anteriores, Spengler afirmó que el dinero reina durante las épocas de decadencia, antes de una reacción que derroca a la plutocracia [18].

Este derrocamiento del dinero fue llamado “socialismo” por Spengler, un conservador, al tiempo que todo pensamiento que colocaba el dinero en el centro fue tratado por él como capitalista, y eso incluía la mayor parte de formas de “socialismo”, incluyendo el comunismo, que no pretende trascender el pensamiento monetario, sino expropiarlo. De esta manera podemos entender cómo los poetas Pound y Fairburn buscaron una tercera vía que podría superar el reino del dinero y volver a una cultura del estado. Pound se giró hacia el “fascismo” porque pensó que tal militancia era necesaria para derrocar a la plutocracia. Fairburn consideró el Crédito Social como suficiente. En Gran Bretaña, el Crédito Social adquirió una forma militante con los Green Shirts [Camisas Verdes], cuyas formaciones paramilitares, mítines, marchas y lanzamientos de ladrillos pintados de verde contra las ventanas de los bancos, fueron más allá del Partido Comunista y los Black Shirts [Camisas negras] de Mosley.

El papel del dinero en la decadencia cultural

Sin embargo, antes de Spengler existía ya la Ley de la Civilización y Decadencia de Brooks Adams, ahora poco conocido, que Ezra Pound recomendó como esencial para entender las causas de la decadencia y destrucción de la cultura. Adams se puede leer provechosamente junto a Spengler. Adams describe el poder debilitador del dinero en la estética y la moral de una civilización. Argumentó que “el comercio es antagónico a la imaginación.” Cuando un Estado se basa en el comercio, como la mayoría de los estados en el mundo de hoy, la estética se estanca. En consecuencia, la gran época gótica que resume el florecimiento de la civilización occidental (que Spengler llamó la época de la “Primavera”), no floreció en las ciudades-estado comerciales de Venecia, Génova o Florencia, “ni prosperó ninguna escuela pura de arquitectura en la atmósfera mercantil” [19]. Los efectos debilitadores causados por la energía gastada en propósitos comerciales se explican en términos que encajan bien con las conclusiones de Spengler acerca del papel del pensamiento monetario en el fin de ciclo de una civilización. Adams escribe:
“Cada vez que una raza es tan ricamente dotada con el material energético que no gasta toda su energía en la lucha diaria de la vida, el excedente puede ser almacenado en forma de riqueza, y este stock de energía almacenada puede ser transferido de comunidad a comunidad, quizá por la conquista, o por la superioridad en la competición económica. Sin embargo, por grande que pueda ser la energía acumulada por la conquista, una raza debe, tarde o temprano, alcanzar el límite de su energía militar al entrar en la fase de la competición económica”.
Pero, como el organismo económico difiere radicalmente del emocional y del bélico, el efecto de la competencia económica ha sido, quizás invariablemente, el de disipar la energía acumulada por la guerra.

Cuando el exceso de energía se acumula en tal volumen como para preponderar sobre la energía productiva, se convierte en la fuerza de control social. A partir de entonces, el capital es autocrático, y la energía se concentra en organizaciones mejor equipadas para dar expresión al poder del capital. En este último estado de consolidación la inteligencia económica, y tal vez la científica, se propaga, mientras la imaginación se desvanece y los tipos de virilidad emocionales, marciales, artísticos, decaen. Cuando se ha alcanzado una velocidad social en la que el derroche de energía material es tan grande que los stocks marciales e imaginativos fallan en reproducirse a sí mismos, la intensa competencia parece generar dos tipos económicos extremos: el usurero en su aspecto más formidable y el campesino, cuyo sistema nervioso es el más adecuado para prosperar en condiciones de escasa nutrición. Finalmente, cuando la presión no puede ir más allá, determinado punto debe ser alcanzado, y luego, tal vez, puede llegar uno de los dos resultados siguientes: puede sobrevenir un período estacionario (que tal vez termine por la guerra, por agotamiento o por ambos combinados, como parece haber sido el caso del Imperio de Oriente); o, como en Occidente, puede establecerse la desintegración, la población civilizada puede perecer, y puede darse una reversión hacia una forma primitiva de organismo.

La evidencia, sin embargo, parece apuntar a la conclusión de que, cuando una sociedad muy centralizada se desintegra bajo la presión de la competencia económica, es porque la energía de la raza estaba agotada. En consecuencia, los sobrevivientes de esa comunidad carecen de la energía necesaria para una nueva concentración de energía, y probablemente deberán permanecer inertes hasta que no se suministre material energético fresco a través de la infusión de sangre bárbara [20].

Cuando un pueblo deja de ser revitalizado con “sangre bárbara” y permanece estancado, pasa a ser lo que Spengler llamó fellaheen, deja de estar en el ámbito de la historia, siglo a siglo inerte, morando las masas campesinas y urbanas en la sombra de las ruinas de lo que antes fueron grandes monumentos. De ahí, como Ezra Pound y Fairburn comprendieron, desde la perspectiva estética hay más para contribuir en la cuestión económica que desde la economía o la política por sí solas. TS Elliot también defendió la reforma económica, al igual que Hilaire Belloc y GK Chesterton, mientras que otros estetas, como WB Yeats y DH Lawrence, que se rebeleron contra la ignorancia de los tiempos, no se dieron cuenta de los factores económicos involucrados. Fairburn y Pound sabían exactamente lo que estaba en juego en los procesos de corrosión del organismo cultural.

En With usura (Canto XLV), Pound refleja con lucidez la forma por la cual la primacía del dinero, como muestran Spengler y Adams, interviene en la cultura de una sociedad, actuando como un contagio en el organismo social, en el trabajo, en los oficios, en el arte, en la religión y en todo lo asociado con la alta cultura:
Con usura […] no se pinta un cuadro para que perdure ni para tenerlo en casa
sino para venderlo y pronto […]
El picapedrero es apartado de la piedra
el tejedor es apartado del telar

Con usura

no llega lana al mercado
no vale nada la oveja con usura. […]
Usura oxida el cincel
Oxida la obra y al artesano […] [21].


Pound indica sucintamente en una sección de tres oraciones en Kulturmorphologie,un folleto escrito en Roma en 1942: “Para repetir: un experto, mirando una pintura (de Memmi, Goya, o cualquier otro) debe ser capaz de determinar el grado de tolerancia de usura en la sociedad en la que fue pintada” [22].

Fairburn escribió un poema sobre temas muy similares a aquellos de Con usura de Pound, pero de forma totalmente independiente, en su “dominio”:
“La casa de los gobernantes, custodiada por eunucos, y sobre el arco de la puerta estas palabras grabadas: “EL QUE CUESTIONA A LOS USUREROS PONE EN PELIGRO AL ESTADO”.
Dentro de las puertas, la comitiva del mal,los instrumentos de los gobernantes:
esquiroles escogidos del cuerpo de los esclavizados,bien pagados capitanes y cabos
del ejército del privilegiopartiendo el pan de la tiranía, vistiendo
el uniforme de la extorsión; y aquellos que mantienen los registros de la decadencia,estadísticos y archiveros,
pasando las páginas con las manos frías, calculandonuestra ruina en grilletes perfumados.
Para los esclavos, la rueda de ratón;
la oficina y la adoración del dios-engranaje;
la apoteosis de los medios de comunicación,
la profanación del fin;
la degradación de la huestede los vivos; la celebraciónde una misa negra que proyectala sombra de una masa roja.
[…]Esta es nuestra ciudad de papel, construida
sobre la roca de la deuda, firmemente mantenidacontra todos los vientos por el pisapapeles de la deuda.La multitud desfila pasando lentamente, o para y mira fijamente,
y aquí y allá, ojos sin brillo, el permanecer ociosoen grupos ante las bocas de los gramófonos de las tiendas
en un estruendo de música que llena el aire ajado
con flores de papel y sabores artificialesy pasiones sin dolor en un paraíso
de amor imaginario [23].
El desafío de los tiempos: el fin de Mammón

Con los EEUU, cuya fundación se inicia con el puritanismo, se construyó un edificio que combina mesianismo con el concepto del beneficio como algo piadoso. Como resultado, la cultura de los Estados Unidos fue distorsionada, y en la actualidad se sitúa en las profundidades de la depravación como una epidemia mundial proclamada como tal por los fanáticos neoconservadores, como el Teniente Coronel Ralph Peter, y promovida por el Departamento de Estado de los Estados Unidos en alianza con una miríada de ONGs de todo el mundo [24]. Se supone que el mundo entero es recreado en esa imagen, en la “roca de la deuda y los perfumes artificiales”, como dijo Fairburn.

El sr. E. Fyodorov, del grupo parlamentario ruso “Nuestra Soberanía” y del Movimiento de Liberación Nacional, se refirió a la necesidad de nacionalizar el Banco Central de Rusia, el cual, dijo, no responde a la presidencia o al estado. Afirmó que “la mayoría de los problemas” en Rusia están relacionados con el Banco Central, basado en una constitución que fue redactada por asesores de los EEUU, lo que permite la influencia política y económica externa [25]. Fyodorov expresó un raro discernimiento al decir que “la mayor parte de los problemas” se centran alrededor del sistema bancario. Esto se aplica no sólo a Rusia, sino también a la mayor parte del mundo, ya que el mismo sistema opera globalmente. El banco central estatal de Nueva Zelanda recorrió el mismo camino siendo separado del parlamento. Por lo tanto, se requiere algo más que la”nacionalización”. El Banco de la Reserva de Nueva Zelanda permaneció nacionalizado durante ocho años. Sólo fue independizado del parlamento bajo la Ley del Banco de la Reserva en 1989. Hasta ese momento, existía para poner en práctica la política económica estatal. Sin embargo, como lamentó John A. Lee desde el principio, este banco nacionalizado nunca liberó a Nueva Zelanda de la finanza internacional, a pesar de la emisión de crédito estatal para algunos proyectos públicos. Las intenciones fueron comprometidas por el partido que nacionalizó el banco.

Hasta el momento en el que un estado tenga líderes vigorosos que rompan la esclavitud de las finanzas internacionales y sus omnipresentes tentáculos, hay poca o ninguna diferencia si un banco es nacionalizado o privatizado. También hasta llegar a ese punto, cualquier discusión acerca de la soberanía nacional real no es más que retórica. Una vez que el banco central ruso sea nacionalizado, la siguiente tarea es asegurar que el Estado ruso asume la prerrogativa y el deber de crear y emitir su propio crédito.

* Kerry Bolton (nacido en 1956 en Wellington, Nueva Zelanda) es Doctor en Teología y Ph.D. honoris causa. Ha realizado estudios de trabajo social y psicología y es miembro de la Academy of Social and Political Research, de Atenas [Academia de Investigaciones Sociales y Políticas], y del Institute for Higher Studies on Geopolitics and Auxiliary Sciences, de Lisboa [Instituto de Estudios Superiores sobre Geopolítica y Ciencias Auxiliares]. Colaborador habitual de Foreign Policy Journal, New Dawn (Australia), The Great Indian Dream (Institute of Planning and Management),Thoughts and Perspectives, y editor adjunto de la revista académica Ab Aeterno(Atenas). Ha sido ampliamente publicado por diversos medios académicos sobre una variedad de temas, incluyendo: International Journal of Social Economics;International Journal of Russian Studies; Irish Journal of Gothic and Horror Studies(Trinity College); World Affairs; India Quarterly; Journal of Social, Political and Economic Studies; The Occidental Quarterly; North American New Right; Radix(National Policy Institute, Washington); Antrocom Journal of Anthropology (Italy);Finis Mundi (Portugal); Geopolitica (Moscow State University); Radio Free Asia Vietnamese Service; Russian Writers’ Union; Red Star (Russian Ministry of Defence), y muchos otros. Traducido al farsi, vietnamita, alemán, francés, letón, ruso, italiano, ucraniano o portugués, Bolton es autor de centenares de artículos y folletos, y algunos de sus libros más recientes son: Revolution from Above; Peron and Peronism; Geopolitics of the Indo-Pacific; Zionism, Islam and the West; The Parihaka Cult; The Banking Swindle; The Psychotic Left; Artists of the Right; Stalin: the Enduring Legacy.
______________________________________

[1] – C. Quigley, Tragedy and Hope, New York, Macmillan Co., 1996, p. 51.
[2] – Louis T. McFadden, United States Congressional Record, United States Government Printing Office, Washington, DC, 10 June 1932, p. 12595
[3] – G. Feder, “Manifesto for the Breaking of the Bondage of Interest”, Munich 1917. Mismo año en el que Douglas formuló su Crédito Social. Feder afirmó que “el dinero no es y no debe ser nada más que un intercambio a cambio de trabajo”.
[4] – John A. Lee, Money Power for the People: A Policy for the Future Suggested, Lee, Auckland, 1937), p.2.
[5] – Ibid., p.3
[6] – Ibid., pp. 6-7.
[7] – Lee, 1937, p.8.
[8] – C. Firth and G. Wilson, “State Housing in New Zealand”, Ministry of Works, Government Printing Office, Wellington, 1949.
[9] – K. R. Bolton, The Banking Swindle, London, 2014, p.10.
[10] – Bolton, ibid., pp. 84-86
[11] – Bolton, ibid., pp. 103-117.
[12] – Juan Peron, “Banking and Credit”, Buenos Aires, ca. 1951.
[13] – Sampay citado por Bolton, Peron and Peronism, London, 2014, p.
[14] – Arturo Jauretche, “On the Nationalisation of Banks”, 9 February 1960.
[15] – Jauretche, ibid.
[16] – Carroll Quigley, Tragedy and Hope, Macmillan Co., New York, 1966, p. 48.
[17] – Juan Peron, “Argentina and the International Monetary Fund”. Citado en Bolton, Peron and Peronism. La manera por la cual los EEUU minaron la economía de Argentina y bloqueó sus exportaciones hacia Europa es explicado en este libro.
[18] – Oswald Spengler, The Decline of the West, George Allen & Unwin, London, 1971, Vol. II, Chapter XIII, “The Form-World of Economic Life”.
[19] – Brooks Adams, The Law of Civilization and Decay, Macmillan, London, 1896, vi. http://www.archive.org/details/lawcivilization00adamgoog
[20] – Brooks Adams, x.
[21] – E. Pound, Ezra Pound: Selected Poems 1908-1959 (London: Faber & Faber, 1975), “Canto XLV: With Usura”, pp. 147-148.
[22] – Ezra Pound (1942) A Visiting Card, Peter Russell, London, 1952, p.25.
[23] – A. R. D. Fairburn, (1938) “Dominion” I and IX,http://www.nzepc.auckland.ac.nz/authors/fairburn/dominionfull.asp
[24] – K. R. Bolton, Revolution from Above, Arkots. 2011.
[25] – E. Fyodorov, “The National Liberation Movement in Russia Today”, Journal of Eurasian Affairs, Vol. 2, no. 1, 2014, p.18.

(Traducción de Página Transversal)

Fuentes: Legio Victrix, Geopolitics y Journal of Eurasian Affairs.

viernes, 18 de septiembre de 2015

Rusia, Europa y Oriente. La doble estrategia del imperio para doblegar a Moscú

Por Youssef Hindi – Rusia no es sólo una gran potencia militar, una vieja nación que tiende, desde la llegada de Vladimir Putin al poder, a equilibrar los equilibrios de fuerzas geopolíticas y económicas. También es un puente natural, en diversos grados, entre Europa y Asia, Occidente y Oriente.

Este puente, algunos quieren destruirlo desde hace más de un siglo, en particular por medio de esas armas que son las ideologías de la modernidad: 
  • el bolchevismo, una enfermedad mortal que atacó el corazón de Rusia, a su alma, el cristianismo; 
  • y el ultra-liberalismo de los años noventa del s. XX, para rematar a Rusia. 
A esto se le añadieron los independentismos de las regiones de la Federación Rusa, estimulados o alentados por los Estados Unidos para abatir definitivamente al oso ruso. Si Rusia se ha recuperado, debemos entender las causas profundas y percibir el papel y el destino de Rusia.

Antropología, religión y geopolítica

El regreso “milagroso” del cristianismo en Rusia no es el resultado de un accidente de la historia, sino más bien la manifestación de leyes antropológicas fundamentales que deben atraer la atención de los europeos. Toda sociedad se organiza alrededor de una creencia colectiva mayoritaria; las más duraderas de entre ellas son, por supuesto, las grandes religiones que, desde la era industrial en particular, han sido sustituidas progresivamente por creencias profanas, materialistas y efímeras, como las utopías comunistas y liberales (surgidas del mesianismo judío) prometiendo un paraíso terrestre, o los ídolos del dinero, del sexo y de la violencia, que ocupan un lugar importante en las sociedades neoliberales. Las ideologías antirreligiosas, al igual que el comunismo y el laicismo, sólo existen, por definición, en oposición a las religiones trascendentales, parapetadas en contra de la creencia en un Dios trascendente.

Pero la historia y la antropología nos enseñan que el ateísmo (creencia negativa), cuando se convierte en mayoritario, conduce a un colapso inexorable de la sociedad – al no tener ésta que depender más de la religión sobre la que se apoya, ni de una moral estable – que se traduce en la atomización de la sociedad y la aparición de individuos [1] desprovistos de toda horizontalidad (comunidad, familia, ekklesia), ya que están privados de verticalidad; siendo ambos aspectos complementaros desde nuestro punto de vista.

La secuencia histórica que ha atravesado Rusia nos mostró cómo el brutal colapso del comunismo – la ideología dominante no puede perdurar sólo por el mantenimiento de la estructura que la sustenta – dio paso al regreso de la religión tradicional en Rusia (la naturaleza tiene, según Lavoisier, un santo horror al vacío), es decir, el cristianismo. Esto nos permite anticipar desde ahora la manifestación del mismo fenómeno en Occidente y en Europa en particular. En efecto, el sistema liberal y su ideología están visiblemente en vías de hundimiento (o más precisamente en curso de mutación, pero no vamos a desarrollar esta idea aquí) – desde la crisis financiera de 2007/2008 – como el comunismo ayer; en este contexto, podemos anticipar un retorno inminente a la religión en Europa. Hay no obstante que temer que este retorno no controlado (por parte de los responsables: la jerarquía eclesial) a la creencia en Dios o en lo que quiera sea similar, entrañe derivas peligrosas como la multiplicación de gurús e impostores de todo tipo. Rusia logró su retorno a la ortodoxia gracias a una iglesia sólida, hecha una con el pueblo y el Estado.

Lo anterior nos lleva a deducir que Rusia – más allá de su complementariedad económica con Europa Occidental – podría ser un elemento estabilizador en una Europa que deberá conocer graves trastornos sociales, políticos y de identidad… A esto hay que añadir el papel eminentemente importante que Rusia juega en el Medio Oriente. Es un verdadero puente entre Europa y el Oriente, el Cristianismo y el Islam – como ha analizado muy bien Imran N. Hosein – en tanto que gran nación multiétnica y multiconfesional; ella es, por su solo ejemplo, un remedio potencial a la estrategia del choque de civilizaciones, estrategia de la que ella misma es uno de los primeros objetivos.

La estrategia anti-rusa

Esta Rusia cristiana, esta Rusia potencia continental, telurocrática, extiende una influencia natural sobre una amplia zona geográfica habitada por poblaciones diversas, que sin embargo tienen la mayoría de ellas, paradójicamente, una estructura familiar de tipo ruso, comunitaria-igualitaria [2]; es esta relativa homogeneidad antropológica la que, a largo plazo, ha permitido a Rusia convertirse en este “imperio natural”, al contrario que su enemigo, la potencia estadounidense talasocrática, heredera del Imperio Británico y portadora de una ideología diferencialista, impregnada de darwinismo social bajo la fachada de un democratismo fundador.

Rusia se enfrenta a una doble estrategia: una estrategia imperial estadounidense, cuyo principal cerebro es Zbigniew Brzezinski, y por otra parte, lo que sólo se puede llamar de forma precisa la estrategia “sionista”. Si la estrategia de contención y de desmantelamiento de la Federación de Rusia elaborada por Brzezinski en su libro El Gran Tablero de Ajedrez (1997/2002), se ha vuelto evidente para todos los observadores, la estrategia sionista es mucho menos clara.

La estrategia geopolítica de Brzezinski es un éxito a medias: en términos de la dominación del corazón de Europa por la sumisión total de Francia y Alemania, eso es cosa hecha, pero en cuanto a la ruptura de Rusia en provincias, permitiendo a los estadounidenses controlar toda Eurasia y controlar los recursos naturales, y principalmente los combustibles fósiles, esto sigue estando en el orden de la fantasía. Los sueños de dominación de Brzezinski se estrellaron contra el muro ruso, contra el soberanista Putin. Pero la crisis en Ucrania – país al cual Brzezinski concedió una atención particular y al que quería absolutamente separado de Rusia; y así escribió: 
“La independencia de Ucrania modifica la naturaleza misma del Estado ruso. De este único hecho, esta importante nueva casilla en el tablero de ajedrez euroasiático, deviene un pivote geopolítico. Sin Ucrania, Rusia deja de ser un imperio en Eurasia”. [3] – muestra que los estadounidenses en absoluto han abandonado su proyecto. 
Hasta el momento, la Rusia de Putin mantuvo en jaque a los estadounidenses tanto en Siria (en septiembre de 2013, la Casa Blanca renunció in extremis a sus operaciones de bombardeo), como por el espectacular regreso de Crimea a la Casa rusa (marzo 2014) en plena crisis ucraniana.

La estrategia sionista para Rusia se combina con la estrategia estadounidense, pero en ningún caso opone abiertamente o directamente a Israel con Rusia, muy el contrario. Israel mantiene buenas relaciones diplomáticas con Rusia mientras se opone a sus aliados en el Levante (Siria). Israel, a través del lobby pro-israelí [4], utiliza, en particular desde el giro del 11 de septiembre de 2001, a los Estados Unidos y a la OTAN como una herramienta de destrucción de los aliados históricos de Rusia en el Medio Oriente, oponiendo todavía más a rusos y estadounidenses. En paralelo, los líderes sionistas están tratando, a través de intermediarios, de negociar con Rusia a fin de que abandone a sus aliados sirios e iraníes. En julio de 2013, el príncipe Bandar, en calidad de representante de Arabia Saudita (aliado de Israel), se reunió con Vladimir Putin durante la crisis siria. En el encuentro, Bandar le habría propuesto a Vladimir Putin un acuerdo económico, petrólero y gasístico, a cambio del cual éste debía cortar los lazos con Irán, abandonar al presidente sirio, y entregar Siria a los terroristas [5].

Esta estrategia sionista indirecta o “perimetral” se transparenta cuando Henry Kissinger declara, el 11 de Mayo de 2014, que no hay que aislar a Rusia, sino que “es de interés para todos que permanezca en el sistema internacional”. En 2008 fue más específico acerca de sus intenciones, al tender la mano a Rusia en detrimento de Irán, al que designó como “un peligro para el mundo circundante”. Y por mundo circundante se debe entender, por supuesto, Israel [6]. Kissinger se reunió con Putin en 2009 y en enero de 2012, dos meses antes de su reelección como Presidente de Rusia [7].

La mano que los sionistas tienden a Rusia es una mano “traidora”, ya que, desde el momento en que Rusia rechazó todo compromiso y se situó como escudo delante de Siria, el fuego se encendió en Ucrania. El mensaje enviado a Rusia era claro: o abandona a sus aliados orientales para entregarlos al desmantelamiento geográfico, político, étnico y confesional al que les destina la gran estrategia del imperio norteamericano (en beneficio inmediato de Israel); o se verá atacada en sus fronteras. Pero esta elección que se le propone es también una trampa, porque si Rusia abandona a Siria, perdería su único puerto y punto de apoyo estratégico en el Mediterráneo (Tartous), lo que no impediría a los estadounidenses mantener su política de contención de Rusia, muy al contrario. De hecho, esta concesión costaría caro a Rusia frente a un enemigo que tiene en muy poca consideración sus propios compromisos.

En resumen, Rusia tiene todas las razones para no hacer ninguna concesión y para adelantar un peón cada vez que se siente atacada o amenazada. No obstante, sin duda la actual partida de ajedrez se acerca a su “término”, Israel comienza a revelar sus intenciones con respecto a Rusia; mientras Putin autoriza la entrega de misiles defensivos S-300 a Irán (abril de 2015), Israel se prepara para enviar armas a Ucrania con el fin de alimentar el fuego [8], latente después de los acuerdos de alto el fuego de Minsk II (12 de febrero de 2015).

Sólo después de haber entendido el acoplamiento estratégico sionista y estadounidense vis-à-vis frente a Rusia, podemos esperar interpretar mejor la posición de algunos geopolitólogos que, siguiendo a Kissinger, preconizan tender una mano a Rusia sin dejar de ser hostiles con sus aliados… y avivan secretamente el fuego de la guerra en el Donbass.

Rusia hasta ahora no cayó en esta trampa y no se debilitó frente a la evidente e insidiosa agresión de Estados Unidos, manteniéndose en su línea. En este sentido, podemos estar seguros de que va a jugar un papel cada vez más determinante en el Medio Oriente y en Europa, en detrimento de las políticas expansionistas y desestabilizadoras de las élites sionistas y de sus homólogos atlantistas. El destino de Rusia está así bien trazado; en cuanto al de Europa occidental, si parece cerrado, sin embargo, bien podría abrirse en caso de una crisis mayor, sobre un trastorno real político y social. Rusia debe y deberá tener cuidado.

Notas

[1] Véase la obra del antropólogo e historiador Emmanuel Todd en su libro Après la démocratie, Gallimard, 2008.

[2] Emmanuel Todd, Après l’empire, Folio Actuel, 2002.

[3] Zbigniew Brzezinski, Le grand échiquier, Bayard Editions, 1997, p. 74.

[4] John J. Mearsheimer y Stephen M. Walt, Le lobby pro-israélien et la politique étrangère américaine, La Découverte, 2007.

[5] Al Manar, «Ce qui n’a pas été révélé de la rencontre orageuse Bandar-Poutine» [“Lo que no se reveló del tormentoso encuentro Bandar-Putin”], 21 de agosto de 2013.

[6] Sputnik, Henry Kissinger considère que les Etats-Unis doivent rechercher l’entente avec la Russie [Sputnik, Henry Kissinger cree que losEE.UU. deben buscar un acuerdo con Rusia], 7 de mayo, 2008.

[7] Fuente: http://fr.rian.ru/world/20120120/193093922.html

[8] Sputnik, Poutine met Israël en garde contre les livraisons d’armes à Kiev, [Putin advierte a Israel contra las entregas de armas a Kiev], 18 de Abril, de 2015.

04/09/2015

(Traducción Página Transversal)

Fuente: Geopolintel.

Extraído de: Égalité & Réconciliation


Fuente.

martes, 15 de septiembre de 2015

¿Qué le pasa a Europa?



Por Alexander Dugin – Para entender correctamente la naturaleza de la crisis actual tenemos que hacer un breve análisis de la situación. Sugiero tres niveles:
  1. · Ideológicamente,
  2. · Económicamente,
  3. · Geopolíticamente.

La ideología liberal es la fuente del problema

Ideológicamente el problema es el liberalismo como única y sola ideología impuesta a Europa y al resto de la humanidad por el mundo anglosajón. El liberalismo afirma solamente la identidad individual y prohíbe cualquier tipo de identidad colectiva u orgánica. Así que paso a paso el liberalismo niega la religión, la nación y la pertenencia de género con el fin de establecer un individuo completamente libre de cualquier tipo de holismo. El género es el núcleo del problema político porque los liberales insisten en el carácter facultativo del género, un género como elección individual (antes la lucha fue acerca de la religión como opción individual o de la nación como elección individual). El otro punto importante es la inmigración. El liberalismo se niega a reconocer identidades religiosas o culturales, al igual que las de género: así, un inmigrante no es considerado como el portador de una identidad diferente, sino un individuo numérico atomizado más. El liberalismo destruye cualquier identidad colectiva. Lógicamente el liberalismo destruye la identidad europea (con la llamada tolerancia y las teorías de los derechos humanos). Junto con la destrucción intensiva de la identidad sexual acelera el fin de la sociedad como tal. El fin de Europa está garantizado por el hecho mismo de la aceptación del liberalismo como ideología dominante.

El último paso en el desarrollo del liberalismo será negar la identidad humana colectiva. Así que bienvenidos al trans-humanismo. Esta es la agenda liberal para mañana.

El liberalismo es una ideología nihilista. Se insiste en la libertad de cualquier tipo de identidad colectiva, pero nunca sugiere algo positivo. En la pasada competición con las ideologías totalitarias – el comunismo o el fascismo – el liberalismo era concreto y atractivo porque negaba el totalitarismo concreto planteándose como alternativa. Fue una alternativa realmente. Pero cuando los totalitarismos fueron superados la naturaleza nihilista del liberalismo se reveló. Sólo puede negar. No puede afirmar nada. No es la ideología de la libertad positiva, es la ideología de la libertad negativa. Ayer no era algo tan explícito. Ahora lo es.

El liberalismo se hizo totalitario. Usted no tiene la libertad de no ser liberal. Usted debe ser liberal. Usted puede optar por ser liberal de izquierda, liberal de derecha, o liberal de centro. Puede ser – en el caso extremo – de la extrema izquierda liberal o de la extrema derecha liberal. Pero siempre liberal. Si usted es juzgado por los liberales como no liberal, usted está acabado – etiquetado como extremista, terrorista y así sucesivamente. Los liberales pueden tolerar, pero a las personas tolerantes. Si usted no es tolerante (en el sentido liberal), usted es intolerable.

¿Qué podemos hacer para oponernos al liberalismo? En el siglo XX hubo dos opciones: el comunismo (socialismo) y el fascismo. Ambos fracasaron históricamente – política, filosófica, militar, económicamente. Ahora existen como simulacros. Son o hiper marginales o manipulados por el liberalismo: de ahí el liberal-comunismo del posmodernismo, anarquistas y trotskistas o liberal-fascistas sirviendo a los liberales para promover su causa exactamente como el fundamentalismo islámico es utilizado como arma de los EEUU. Así que mi idea de oponerse al liberalismo (primera teoría política), no es la segunda teoría política (el marxismo), ni la tercera (el fascismo), sino la cuarta. He desarrollado esta idea en el libro La Cuarta Teoría Política, traducido en muchos idiomas – en alemán también. Tenemos que luchar contra el liberalismo, refutándolo y deconstruyéndolo totalmente. Al mismo tiempo, tenemos que hacerlo no en nombre de la clase (como en el marxismo), o en nombre de la nación o de la raza (como en el fascismo), sino en nombre de la unidad orgánica del pueblo, de la justicia social y la democracia real. Los liberales interpretan la democracia como el dominio de las minorías. Necesitamos restaurar el sentido original del término: la democracia es el gobierno de la mayoría, de la mayoría orgánica, mayoría que comparte la identidad común – que es el gobierno del pueblo como la unidad histórica y cultural.

El capitalismo financiero es una catástrofe

Económicamente, el problema está en el capitalismo financiero pretendiendo superar al sector real de la industria en favor de la tecnología de los mercados financieros. Tal capitalismo es monopolista y crea burbujas en lugar de desarrollar la infraestructura económica. Esta economía se basa en las especulaciones financieras (del tipo de G.Soros) y acaricia la ilusión del crecimiento infinito. Eso contradice la realidad. La clase media no está creciendo más. El crecimiento de los mercados financieros no se corresponde con el crecimiento del sector real. Poner toda la atención en las instituciones financieras que promueven la deslocalización del sector real hacia los países del Tercer Mundo en el curso de la globalización es el camino hacia el abismo. Las primeras olas de la crisis ya han pasado, pero nuevas olas estarán aquí pronto. El colapso económico de los países del sur de Europa como Grecia, y en un futuro próximo Italia y España, es sólo el pico visible de la inmensa catástrofe. La unidad europea se basa en la aceptación total de la logística del capitalismo financiero. Sólo la lucha de Alemania ahora con el fin de mantener la economía en contacto con las realidades industriales se niega a embarcar en el tren hacia la nada. Esa es la razón de la histeria anti-alemana en Europa y en EEUU. La economía alemana puede ser la última economía real, el resto es ya economía virtual.

Así que tenemos que reconstruir Europa sobre bases económicas alternativas.

El crecimiento infinito no es más que una ilusión liberal. La caída de la clase media es la severa realidad. La manera de salir de esto es la revisión completa de los mitos del capitalismo financiero.

El Atlantismo es un mal

Geopolíticamente Europa es hoy una entidad atlantista. La geopolítica imaginada por el inglés Sir H. Mackinder declara que hay dos tipos de civilizaciones – la civilización del Mar (Seapower) y la civilización de la Tierra (Landpower). Ambas están construidas sobre sistemas de valores opuestos. El Seapower es puramente mercantil, modernista y materialista. El Landpower es tradicionalista, espiritual y heroico. Ese dualismo corresponde al par conceptual de Werner Sombart: Händlres y Helden. La sociedad europea moderna está plenamente integrada en la civilización del mar. Esto se manifiesta en la hegemonía estratégica norteamericana y en la OTAN.

Esta situación impide que Europa se convierta en una entidad geopolítica independiente. Más profundamente, pervierte la naturaleza geopolítica de Europa como entidad continental – Landpower.

Así que hay una necesidad de cambiar la situación y restablecer la estrategia Landpower basada en la verdadera soberanía europea. En lugar de atlantismo, Europa necesita convertirse en una potencia estratégica continental.

Europa y Rusia

Si resumimos los puntos podemos deducir lógicamente dónde nos encontramos en las relaciones entre Europa y Rusia.

En el presente Rusia es:
  • Relativamente hostil hacia el liberalismo (más inclinada hacia el tradicionalismo y el conservadurismo),
  • Económicamente, está tratando de liberarse de la dictadura del Banco Mundial y FMI,
  • Geopolíticamente, continental y anti-atlantista.
Esa es la razón por la que Rusia está siendo atacada – en Ucrania, en Moscú, en todas partes. El reciente asesinato del liberal Boris Nemstsov fue una provocación que sirve para demonizar a Rusia cada vez más a los ojos de Occidente. Los liberales, la oligarquía financiera mundial y atlantista (los Estados Unidos y la élite financiera), tratan de provocar hostilidad entre Rusia y Europa, así como tratan de salvar su tembloroso imperio promoviendo conflictos étnicos. La guerra en Ucrania es el primer paso en la serie de conflictos étnicos en suelo europeo. La élite liberal mundial planea la guerra étnica no sólo en Ucrania o Rusia, sino en Alemania, Francia, Europa del Este y en otros lugares. El Imperio liberal trata de salvar su hegemonía, que cae a pedazos, dividiéndonos.

Tenemos que resistir a fin de construir una Europa mejor, la Europa verdaderamente europea. Y en tal situación Rusia es el amigo y EEUU es el enemigo. Tenemos que trabajar en una alianza ruso-europea, no porque los europeos amen a Rusia o los rusos amen a los europeos. La razón es diferente: tenemos que estar juntos para salvar a cada uno de nosotros del peligro que nos amenaza a todos.

Te deseo todo lo mejor y me gustaría añadir que aprecio mucho el impacto de la revista Zuerst dirigida por el valiente Manuel Ochsenreiter, y su lucha por una Alemania mejor promoviendo la Europa verdadera.

Fuente: The Fourth Political Theory

Extraído de: La Cuarta Teoría política en español (4TPes).


Fuente.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

El Cáncer es una enfermedad Reversible

“El cáncer es una enfermedad reversible. Lo único que tenemos que hacer es revertir las tres características de la célula cancerosa: eliminar la acidez, la hipoxia y aumentar su temperatura. Cómo se consigue: fundamentalmente a través de la alimentación y el agua, con una dieta antiinflamatoria y el consumo de agua alcalina”
Dr-Stevens
El doctor Alejandro Stevens, actualmente especialista en medicina biorreguladora, egresó como médico cirujano en 1982 en la Universidad de Concepción, posteriormente cursó pediatría, neurología infantil y culminó los magíster en Salud Pública y Epidemiología. Durante 14 años trabajó como neurólogo infantil en el hospital de Chillán hasta que su inquietud por ir más allá que el mero estudio de la sintomatología en la medicina alopática le llevó a adentrarse en la terapia neural, la medicina biorreguladora y la homotoxicología de la mano del doctor colombiano Arturo O´Byrne en busca de la causa y no del síntoma. Hoy día en su centro de la Ligua atiende a pacientes de todas las edades y con todo tipo de patologías, pero en especial el cáncer donde ha obtenido excelentes resultados. Es además uno de los fundadores y miembros de la Sociedad de Medicina Biorreguladora de Chile y fue de los primero en impartir sus conocimientos sobre terapia neural en Chile.

¿Doctor, cómo se trata a un paciente de cáncer con medicina biorreguladora y cuáles son los resultados que está obteniendo?

Desde el año 2002, se conoce con exactitud lo que es la biología de las células cancerígenas. Las células en general tienen tres características: el ph, el consumo de oxígeno y la temperatura. Sabemos que la célula normal tiene un ph alcalino, o sea sobre 7.2, consume oxígeno y vive a una temperatura de más menos 37 grados. Por su parte, la célula cancerígena vive en un ambiente ácido, no consume oxígeno y vive a temperatura fría, entre 8 y 10 grados.
Por lo tanto, todo lo que nosotros hacemos desde el punto de vista biológico está enfocado en estas tres características: 1º cambiar la acidez a alcalinidad, 2º agregarle oxígeno a la célula cancerígena y 3º aumentar la temperatura a 37º.

Ahora, la clave de todo esto es la acidez, es decir todos los esfuerzos para el tratamiento del cáncer tienen que estar dirigidos a mejorar la acidez, porque ésta es la condición que tiene la célula cancerígena de sobrevivir. La MEC (la matriz extracelular), lo que anteriormente se conocía como tejido conjuntivo, juega un papel extremadamente importante en todo este proceso, ya que el cuerpo se divide entre la parte intracelular, la extracelular y vascular.

La célula cancerígena muta para vivir en condiciones de acidez e hipoxia y vive a baja temperatura. De hecho el cáncer es reversible. En la alopatía no existe el concepto de matric, entonces no hay opción de detoxicación. A propósito del cáncer, cuando se hizo el estudio desde la OMS en función a los resultados del cáncer, se dijo que desde la medicina alopática se tenían tres formas de tratar el cáncer: por cirugía, por quimioterapia y por radioterapia. En el estudio se habló también del éxito y el fracaso de estas tres terapias: la cirugía tiene un 50% de éxito y 50% de fracaso, la quimioterapia, por su parte, tiene un 7% de éxito y un 93% de fracaso y la radioterapia un 8% de éxito y un 92% de fracaso.

¿Por qué estos resultados tan bajos?

Hoy día se sabe, que lo que hace la quimio y la radio es que aumenta la acidez y la hipoxia y disminuye la temperatura, que son precisamente las tres condiciones que favorecen la presencia de la célula cancerosa. Lo que la radio y la quimioterapia producen es la intoxicación de matric y si la matric (MEC) se desvirtúa y no actúa como un espejo resonador nítido, sino que hay interferencias, la célula tiene que volver a mutar para sobrevivir en esa condición. Entonces hoy día, para la medicina biorreguladora, el cáncer es un mecanismo de sobrevivencia. Cuando el médico biorregulador entiende eso, entiende el cáncer.

¿Qué elementos son los que usted considera los más generadores de acidez?

Los seres humanos somos energía envuelta en piel, por lo tanto somos entes energéticos ¿Cómo se alimenta la energía? En un 70% alimentación y la mitad de eso 35% agua, 20% oxígeno y 10% luz solar. Entonces el peso, el 70% lo tiene lo que entra por boca, la mitad es alimento y la otra mitad es agua.
Si nosotros quisiéramos desarrollar políticas de mejoría de verdad de la Salud Pública, deberíamos desarrollar políticas de alimentación y de agua. Pero, ya no de la potabilización del agua, sino todo lo que el agua contrae, porque el agua trae además metales pesados. El grueso de la acidez lo hace la alimentación y la ingesta de agua. El agua debería tener un ph neutro, pero en Chile no lo tiene, tiene un ph ácido. Por eso, es que nosotros estamos promulgando el uso de agua alcalina.

¿Cómo consigue mutar la acidez de la célula cancerosa?
Con respecto a la alimentación, existe el concepto introducido por el doctor Barry Sears, que se basó en un hecho que los pacientes le relataban: “doctor yo no como tanto, pero engordo”. Entonces, Sears se dedicó a contar calorías y proteínas y se dio cuenta que la persona aún comiendo menos, seguía engordando. Ahí entendió que ese no era el problema, sino que tenía que ver con el proceso inflamatorio.

Nosotros debemos consumir alimentos no inflamatorios, porque cuando los consumimos aumentamos la acidez. La clave está en descubrir cuáles son los alimentos que te inflaman. En ese punto hemos llegado a dos conocimientos fundamentales, por un lado, el 80% de la población del mundo tiene intolerancia a la leche y el 75% al gluten. Nosotros tenemos genética de hace millones de años, pero el advenimiento de la agricultura que es muy posterior desarrolló la producción de la leche que es un elemento tremendamente “acidótico” y por esa razón el cáncer continúa como mecanismo de sobrevivencia. Ese cambio de switch es el que hace la diferencia.

Por ese motivo, mi principal objetivo es descubrir cuáles son esos alimentos inflamatorios y cuáles no. Hay un análisis que desarrollamos aquí en la clínica con un equipo que se llama Lapitex, a través del cual podemos detectar metales pesados y saber de forma muy rápida cuáles son los alimentos inflamatorios y cuáles no. En un minuto evalúa 213 alimentos y en cada paciente es distinto el resultado.

Otro de los equipos que utilizamos es el oligoscan que te permite la determinación de metales pesados, mide los oligoelementos y los minerales. Hoy día el conocimiento está, pero no se explica y tampoco existen modelos de trabajo que te permitan decir que hay otra medicina que se está desarrollando y que está obteniendo resultados.

Algunos de los consejos para reducir el riesgo de cáncer es llevar una dieta antiinflamatoria, evitar leche y lácteos en general, azúcar y cambiar la sal de mesa por la sal marina, además de evitar los carbohidratos, harinas, carnes rojas y de cerdo. Y de hecho con este puro cambio alimenticio, la gente con artritis y artrosis mejoran ostensiblemente. También es extremadamente importante el uso de agua alcalina para evitar la acidez. En Japón han distribuido este tipo de agua en la red y han reducido de forma importante el porcentaje de cáncer gástrico entre la población. Además hay que introducir el concepto de drenaje, que hoy día no está muy extendido, al menos en Chile.



¿Cómo llegan los pacientes de cáncer a la medicina biorreguladora?
A la medicina biorreguladora llegan pacientes que han sido desahuciados de la medicina alopática, entonces nosotros hacemos muchas cosas, pero los hilos conductores son cambiar la acidez, la hipoxia y la temperatura. Antiguamente, la tecnología señalaba que tú podías mejorar la temperatura a través de la medicina más antigua del mundo que es la moxibustión, una moxa hecha con la planta de Artemisa, que se hace en puntos de acupuntura y que consigue elevar la temperatura.
¿Cuál es su especialidad en este centro médico?
Cuando uno entra en la causalidad, uno encuentra que las causas en las enfermedades son comunes y la variable de enfermarte o no va a depender de lo que llamamos epigenética. Es decir, todos tenemos un transfondo genético pero también tenemos un ambiente y si ese ambiente codifica para una enfermedad nos enfermamos. Todos tenemos un sustrato genético, pero tú te puedes enfermar o no y no depende de la edad, sino del ambiente. Si a la enfermedad le das las condiciones se expresa la genética.

Siendo pediatra, uno se empieza a introducir en la familia del niño, y empiezas a usar tu tratamiento desde el mundo alternativo, incluso uso alopatía, cuando lo necesito lo uso. Cuando te introduces en la familia como pediatra y ven que tienes resultados con los niños, empieza a llegar la abuelita, la mamá, el tío. Hoy día estamos tratando desde niños recién nacidos hasta las abuelitas de 95 años. Trato todo el espectro de edad y todas las patologías. Aquí llegan muchas patologías de las que se dicen crónicas. De hecho, descubrí que la medicina alopática lo único que consigue es cronificar la enfermedad, porque haces supresión de síntomas y cuando haces eso obligas a la enfermedad a cronificarse.

Fuente: curioobserva

jueves, 3 de septiembre de 2015

De Armenia a Macedonia: las revoluciones… descoloridas



Por Alfonso Piscitelli – La medida más eficaz para prevenir estos pequeños golpes de Estado alimentados por los “especuladores filántropos” es el que ha introducido Putin en Rusia: controlar de manera cautelosa las cuentas corrientes de las llamadas ONGs. Abra la cartera del militante por los “derechos civiles” e invariablemente encontrará el dólar…

Técnica del Golpe de Estado en el siglo XXI. Se les paga a las ONGs, que comienzan a protestar por los “derechos civiles” de alguna minoría. Se pone en circulación el tam tam de los bloggers. En este punto se organizan manifestaciones y se espera cualquier golpe de fusil de las autoridades para poder gritar acerca de la represión por parte del gobierno.

En Kiev se hizo así. Y también se descubrió que los francotiradores que disparaban contra los manifestantes desde los tejados eran también parte del proyecto. Proyecto de “sociedad abierta” como aquellos financiados por el especulador multimillonario Soros. El mismo arquitecto del colapso de la lira al final del siglo pasado.
Las revoluciones de colores: naranja, rosa, blanco, verde, son así. Bastante repetitivas en todas las latitudes. Inevitable que en algún momento el formato comenzara a perder audiencia.
Al principio ocurría que las revoluciones de color fomentadas por Occidente y los famosos especuladores “filántropos” dejaban detrás de sí una larga estela de caos, devastación y empobrecimiento de la sociedad. Últimamente sucede que estas revoluciones ni siquiera alcanzan sus objetivos.

Las últimas revoluciones en Armenia y Macedonia se han descolorido fácilmente. El golpe de Estado se pospone por la lluvia, podríamos decir recordando un lema que se aplicó en Italia en los tiempos de la farsa del golpe Borghese (reinando Nixon y Kissinger en Occidente).

Así, ha ocurrido últimamente que el intento en Armenia ha fracasado. Desenganchar a Armenia de la Unión Euroasiática y de los estrechos vínculos con Rusia era el objetivo. Pero las plazas se han evacuado rápidamente cuando se han entendido la trama, la dirección y los figurantes.

Unos meses antes, en Macedonia la multitud salió a las calles. ¿Contra el gobierno? No, contra los golpistas coloreados.

Porque, seamos sinceros, toda la dinámica de estas revoluciones de color es profundamente antidemocrática. Mientras que la gente común trabaja y piensa en sacar adelante a la familia, estos profesionales de las revoluciones súper pagados se mueven como tarantolati* para hacer pasar un mensaje a través de la imagen de Instagram de una plaza llena, tratando de volcar gobiernos que son el resultado de elecciones libres.

Afortunadamente, el espejo para alondras de la multitud en la plaza que protestaba por los derechos civiles (= para que el país pase a la esfera de influencia occidental), está roto a estas alturas.

La medida más eficaz para prevenir estos pequeños golpes de Estado alimentados por los “especuladores filántropos” es el que ha introducido Putin en Rusia: controlar de manera cautelosa las cuentas corrientes de las llamadas ONGs. Abra la cartera del militante por los “derechos civiles” e invariablemente encontrará el dólar…

12/08/2015

(Traducción Página Transversal)

Fuente: Russia.it

* El que ejecuta la tarantela, baile popular italiano.

Fuente.

jueves, 27 de agosto de 2015

“El sistema nos quiere disolver”. Entrevista de Alain de Benoist a Lucien Cerise



Por Alain de Benoist – El caos no es el mayor enemigo de las clases dominantes. El caos se ha convertido en la estrategia privilegiada por el sistema. Esta es la tesis desarrollada por Lucien Cerise, ensayista proveniente de la extrema izquierda y autor señalado de un ensayo, Gouverner par le chaos [Gobernar por el caos], que describe la orquestación racional y metódica de esta guerra de todos contra todos.

Alain de Benoist – Después de los estudios en el dominio de las ciencias sociales, en particular la comunicación y la semiótica, usted publicó en 2010, en Max Milo, un libro que no tenía firma: Gouverner par le chaos (del que una nueva edición debe aparecer estos días). El mismo está consagrado fundamentalmente a la aplicación de una serie de técnicas propias de la “ingeniería social”. ¿Qué entiende usted por eso? ¿Gobernar por el caos es el nuevo nombre del Sistema? ¿Qué lo diferencia de las antiguas teorías de la vigilancia, de Jeremy Bentham a Michel Foucault?

Lucien Cerise – En primer lugar, preciso que yo no inventé nada. La noción de ingeniería social aparece en el siglo XX de la pluma de investigadores anglosajones versados en las ciencias de la gestión (management, marketing, cibernética, sistémica, psicología del comportamiento), para designar un enfoque mecanicista y constructivista de la sociedad, y sobre todo orientado hacia la transformación de algo dado, como en la ingeniería genética, la construcción y las finanzas. Luego, la ingeniería social experimenta un segundo impulso venido de los círculos de la piratería informática en 2002, cuando el famoso hacker Kevin Mitnick le dedica un libro, modificando un poco la noción por la insistencia en el sigilo o la invisibilidad. Yo llego en tercer lugar para hacer la síntesis de las dos oleadas que me precedieron, explicitar la continuidad de la una a la otra y unificar el concepto.

Propongo pues la siguiente definición: la ingeniería social es la modificación planificada, sostenible y solapada del comportamiento. Se trata de transformar definitivamente la naturaleza de un ser social, individuo o grupo, y no solamente de manipularlo puntualmente. Para lograr esto, la mayor parte de las veces hay que piratear al ser social en cuestión, es decir, modificarlo sin su consentimiento informado, subliminalmente, solapadamente, de modo que él no sea consciente de la transformación. En efecto, la mayoría de los seres sociales se han adaptado a su medio ambiente como resultado de una evolución lenta y natural. Por lo tanto, no sienten ninguna necesidad de ver sus prácticas y valores modificados artificial y definitivamente desde el exterior por una injerencia exterior. Tan pronto como él siente que se le quiere hacer cambiar a la fuerza y ​​contra su naturaleza, el ser social se pone a la defensiva y su nivel de vigilancia aumenta; para eludir estos mecanismos de autodefensa y engañarlos, se debe pasar por la puerta de atrás, tomar una backdoor [1], y luego lanzar un anzuelo, hacer un phishing [2] en la jerga informática de la piratería. En todos los casos, el pirata no debe ser visto. La base del hacking es la disociación del par “ver” y “ser visto”. Piratear un cerebro, realizar una infiltración cognitiva, significa que yo veo las ideas a cambiar, pero sin ser visto mientras las veo. Esta estructura asimétrica de la percepción y de la recopilación de información es la del Panóptico estudiado por Bentham y Foucault, cuyas teorías de la vigilancia pueden ser consideradas como proto-teorías de piratería social. Estos autores expusieron bien esta nueva forma de control social ejercido por una instancia que lo ve todo, pero que uno no ve, de tal manera que uno ni siquiera sabe que existe. Esta invisibilidad del poder contemporáneo lo distingue de la figura tradicional del poder patriarcal y fálico que, al contrario, existe en la total visibilidad y en la simetría “ver” y “ser visto”.

Además, la ingeniería social no se limita a la vigilancia solapada y al robo de contenidos, sino que también procede a la transformación furtiva de la naturaleza de aquello que está vigilando. Sin embargo, se constata que la utilización de esta transformación es la mayoría de las veces hostil al ser social pirateado y apunta a su destrucción. ¿Cómo destruir solapadamente? Aumentando las contradicciones internas del sistema atacado mediante la triangulación de un conflicto entre dos de sus partes. Esta es la orquestación racional y metódica de la guerra de todos contra todos, el gobierno por el caos, expresión que encontré para calificar el ambiente general del Sistema.

Alain de Benoist – El capitalismo globalizado está en el centro de sus comentarios. Desde el siglo XVIII – afirma – el mismo funciona en el registro de la “destrucción creadora” y de la “demolición controlada”. Hoy es el mayor beneficiario de la manipulación de la opinión pública destinada a lograr el pleno consentimiento de las masas. ¿Para ir dónde?

Lucien Cerise – Lo que anima el capitalismo es una visión del mundo cabalística y numerológica, la gematría [3], donde la totalidad de la existencia puede ser reducida a números. Aquí, la sustancia del mundo es cuantitativa, las matemáticas son el lenguaje de Dios y los valores numéricos superan los valores éticos. Es el gran mercado cósmico, donde todo se vende y se compra, y donde usted es completamente reducible a su cuenta bancaria. Los medios cabalistas neoyorquinos de Wall Street, que Darren Aronofsky pone en escena en su primera película llamada Pi (del número 3,14) [4], estos medios ven una continuidad perfecta entre su mística y el capitalismo financiero más inmundo. Para ellos, la especulación bursátil es una forma de oración. El presidente de Goldman Sachs llegó a decir un día que los banqueros estaban haciendo la obra de Dios. En cuanto a Christine Lagarde, directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), se dedica a “recortes numerológicos” y habla del “Magic 7” en conferencias públicas y en platós de televisión donde también se refiere a un “reset”de la economía mundial, una reinicialización, un reinicio desde cero. Esta asociación del esoterismo y de la robótica también aparece en Norbert Wiener, el matemático fundador de la cibernética, que publicó en 1964 God & Golem, Inc. [5], con el subtítulo: “Un comentario de ciertos puntos en los que la cibernética choca con la religión”.

La oligarquía capitalista necesita un suplemento del alma, que va a buscar en este espiritualismo numérico que suprime las diferencias cualitativas para dejar subsistir sólo las diferencias cuantitativas. La Cábala consiste en adoptar el punto de vista de Dios, es decir, situado antes de las diferencias. Realizar este punto de vista divino en el mundo consiste en destruir el mundo dado y sus diferencias naturales para volver a la “sopa primordial” indiferenciada, el caos informe y primitivo, que es una masa plástica de modelar hecha de cifras. Es entonces lícito reconstruir el mundo sobre nuevas bases y nuevas diferenciaciones. Esta combinación tecno científica infinita impuso el fórceps, lo que Heidegger llama el Gestell [6], al que Peter Sloterdijk opuso el Gewächs, concepto ilustrado por el crecimiento de las plantas, proceso lento y discreto, pero natural y equilibrado.

En el mundo del Gestell, las formas sólidas se licuan, de forma que mezcla sus sustancias y luego las re-solidifica según una nueva síntesis y un nuevo plan. La máxima hermética “Disolver y coagular” resume bien esta gran obra de ingeniería mundial: reiniciar la Creación, hacer un reset ontológico global, recomenzar todo desde cero. Esta destrucción creadora del mundo supone una demolición controlada y racional, a fin de no ser destruido en el proceso. Hay que encontrar la distancia adecuada. Cuando dinamitamos los cimientos de un edificio, se tiene cuidado de no ser dinamitado uno mismo, el principio de la prueba de impacto en el retorno y del cálculo de contragolpe (efecto de retroceso en balística). ¿Por qué la Cábala persigue este programa de tabla rasa global? Porque el dinero no está en el origen del mundo. Por tanto, hay que destruir este mundo cuyo origen no debe nada al Capital para reemplazarlo por un mundo que deberá su origen al Capital. El dinero debe convertirse en el origen del mundo. En tiempos normales la cima del Capital no es la cima de la Creación, debido a que todavía debe someterse a lo Real, o a Dios. Pero después del reinicio global, una nueva jerarquía emerge. El Nuevo Orden Mundial es cuando el dinero lo decide todo, ya que se ha convertido en el origen de todo después de haber destruido el mundo dado naturalmente. De un mundo dado, pasamos a un mundo producido. ¿Producido por quién? Por la cima de la pirámide del Capital, que se convierte entonces en la cima de la pirámide de la Creación. El propietario del Capital se vuelve divino, es el productor demiúrgico del mundo. El dinero que maneja el mundo no basta, debe “hacer” el mundo totalmente, crearlo, producirlo desde el origen, por lo tanto definir la sustancia, la esencia, la naturaleza. Cuando absorbemos este pensamiento para comprenderlo desde el interior, se siente que la energía que lo anima es el odio. No hace falta decir que es la ideología más peligrosa de todos los tiempos.

Alain de Benoist – ¿Cuál es el tipo de hombre que se quiere promover cuando se trata de cambiar el comportamiento humano mediante la producción intencionada de la imprecisión identitaria? ¿La psiquiatría y el psicoanálisis tienen algo que decir sobre esto?

Lucien Cerise – De hecho, no se busca promover un tipo de hombre. Lo que se pretende es el fin de lo humano, por lo tanto lo post-humano, lo transhumano, etc. La imprecisión identitaria viene de que las diferencias son atacadas en favor de una mezcolanza generalizada, un tipo de hiper mestizaje cabalístico mucho más allá de razas y culturas. Ninguna diferencia debe existir, como lo estipula la teoría de género para los sexos e, incluso más allá, el anti-especismo y el veganismo, que niegan una diferencia sustancial entre los humanos y las otras especies para prepararnos para el mestizaje entre los seres humanos y los animales, las “quimeras” genéticas que pronto saldrán de los laboratorios. Un paso más allá son los juristas y los abogados (Alain Bensoussan, Anthony Bem) que trabajan sobre el derecho de los robots, para dar personalidad jurídica a las máquinas y abolir así la distinción entre vivos y no vivos. Los identitarios no siempre entienden que la Gran sustitución [7] no es la de una raza o la de una cultura por otra, sino la de los seres humanos por las máquinas. Por ejemplo, he visto en una página de Facebook expresarse en estos términos a un defensor de la ecología profunda (deep ecology), rama de la ultra-izquierda patrocinada por fundaciones estadounidenses: “El ser humano es tan malo para la naturaleza que tal vez valdría más confiar la gestión de los recursos de la tierra a una inteligencia artificial“. Razonamiento que reproduce “la voz de su amo”, la de la cibernética social de Wiener, que quería confiar la organización de las sociedades humanas a los ordenadores, o la del Club de Roma y sus programas de decrecimiento demográfico.

En este punto, largamos las amarras del principio de realidad para entrar en un estado donde todos los límites han caído, induciendo una interpenetración del interior y del exterior, una confusión entre el Yo y el Otro y una imprecisión identitaria global donde las formas fijas desaparecen en beneficio de flujos numéricos en recomposición constante. Clínicamente, hablamos de un trastorno psicótico que se instala, una bouffée delirante crónica. De hecho, la psiquiatría y el psicoanálisis muestran que la salud mental necesita tener una percepción estable de los límites identitarios, con una clara demarcación del interior, Yo, y del exterior, el Otro. La fluidez, el estado líquido e incluso gaseoso, no son viables cuando se trata de definir una identidad viva, que escapa a la disolución, la precariedad y el caos. Todo el mundo necesita saber quién es, simplemente, lo que requiere una cierta permanencia y fijeza. Si yo soy un hombre, no soy una mujer; si soy el padre, no soy el niño, y viceversa. Este esquema a cuatro espacios distintos articulados por conectores booleanos “y/o” es el complejo de Edipo de Freud y Lacan, es decir, la matriz identitaria universal impuesta por el logos, la cuadrícula lógica, política, legalista y lingüística del Padre, quien nos arranca del ethnos, del mundo carnal, pre-político, fusionado y cambiante de la Madre.

Alain de Benoist – ¿Podemos decir que la derecha liberal y la izquierda libertaria aspiran, la una y la otra, a promover la entropía? ¿Qué es lo que las aproxima fundamentalmente?

Lucien Cerise – Lo que identifica definitivamente a la derecha liberal y a la izquierda libertaria es que ambas trabajan para abrir los sistemas al máximo hasta su disolución entrópica y su muerte. Para entender bien la política, podemos traducirla en términos de cibernética y sistémica. La división fundadora en estas disciplinas se sitúa entre el sistema abierto y el sistema cerrado. Para mantener su estructura en el tiempo, un sistema necesita el intercambio de información con su entorno, por lo tanto ser abierto, pero también necesita del cierre, si no se disuelve en este entorno. La apertura alimenta, el cierre protege. Son el cierre completo y la apertura total lo que aumenta la entropía de los sistemas. En contraste, el buen equilibrio entre una semi-apertura y un semi-cierre aumenta la negantropía [8] y la organización, lo que es el principio de las “estructuras disipativas” observadas por Prigogine ya en la materia inanimada. Este justo medio en el control y la selección de los flujos entrantes y salientes es la condición para una buena gestión energética y de la información. Así es como un sistema conserva su estructura, su identidad, su forma típica y perdura. En la geopolítica, a esto se le llama las fronteras y los principios westfalianos. En biología, es la piel, la membrana epidérmica, necesaria para la integridad del ser vivo. En la psicología o en la ecología, hablamos de límites identitarios y comportamentales a interiorizar para no desarrollar una patología. Hay pues que relanzar la idea de un “cierre positivo”, lo que hará aullar a todos los liberales-libertarios que juran por la apertura completa a los cuatro vientos y nos ordenan abrirnos siempre más al mundo, al Otro, a los romaníes, a las minorías, a los capitales extranjeros, a la competencia… Su táctica es maligna, porque es más fácil destruir un sistema abriéndolo por completo que cerrándolo totalmente. La apertura levanta las defensas del sistema, pero posee una connotación positiva que logra hacer de este debilitamiento algo atractivo, siendo el cierre más difícil de justificar moralmente. Pero debemos quitarnos los complejos sobre estas cuestiones y saber atacar el imperativo morboso de la apertura total de la derecha liberal y de la izquierda libertaria, porque no hay vida sin cierre y proteccionismo en un momento u otro.

Alain de Benoist – ¿Qué representa a sus ojos internet? ¿Un nuevo espacio de libertad o un nuevo método de vigilancia encubierta?

Lucien Cerise – Durante una época, yo era completamente refractario a Internet, apoyado en una posición neo-ludita un poco primaria. Hoy creo que es salvador. El Pentágono considera Internet como parte del campo de guerra (war domain). Así es como hay que verlo. En efecto, es una herramienta de vigilancia encubierta, pero en ambas direcciones. Los servicios de inteligencia pueden espiarnos, pero a cambio también nosotros podemos hacerlo, y sin necesidad de ser un genio de la informática. De hecho, con una conexión a Internet y un buen método de búsqueda por palabras clave, cualquiera puede estar mejor informado que un jefe de Estado. El número de informaciones hoy en fuentes abiertas es increíble, basta con saber buscar. Operaciones clandestinas importantes, como los ataques terroristas bajo bandera falsa o los golpes de estado disfrazados de revolución popular (Libia, Siria, Ucrania), que antes engañaban a todo el mundo, hoy son desmontadas en directo. Por ejemplo, un memorando de la CIA filtrado por WikiLeaks mostró que el Presidente de Ucrania desde el golpe de Estado, Petro Poroshenko, trabajaba para los EEUU por lo menos desde 2006 (calificado como insider). Por lo tanto, Internet es un espacio de libertad y de democracia, ya que restablece la simetría de la información entre el poder y el pueblo.

Alain de Benoist – No sería difícil hacer una interpretación conspiracionista de sus comentarios. Esto plantea el problema de la eficacia real de la ingeniería social, y también el de sus límites. ¿Qué podemos atribuirle con certeza? ¿Qué es lo que se le escapa?

Lucien Cerise – Las conspiraciones que salpican la Historia del Mundo obedecen todas a los métodos de información [inteligencia] profesionales, que se resumen así: disociación del par ver/ser visto y asimetría de la percepción y de la información. Estos métodos son aplicados en la seguridad de sistemas (vigilancia, piratería), en la inteligencia económica, la guerra cognitiva, las técnicas de influencia, el soft power, la consultoría de gestión, el marketing, los medios de comunicación, la política, etc. Mi lema es “Democratizar la cultura de la información”, porque tan pronto como uno se familiariza con este marco conceptual y sus métodos de trabajo, estos adquieren relieve en la vida diaria y nos saltan a la vista. Podemos entonces distinguir lo que está pirateado de lo que no lo está y protegernos contra los intentos de infiltración cognitiva (neuro-piratería).

Dos profesores universitarios estadounidenses, Cass Sunstein y Adrian Vermeule R., publicaron en 2008 un artículo titulado Conspiracy Theories : Causes and Cures [“Teorías de la conspiración: causas y soluciones”] recomendando trabajar la infiltración cognitiva de los medios conspiracionistas a fin de neutralizarlos. Los anti-conspiracionistas conspiran por lo tanto ellos mismos, y a veces abiertamente, como H.G. Wells tituló su libro The Open Conspiracy: Blueprints for a World Revolution [“La conspiración abierta: planes detallados para una revolución mundial”]. Las operaciones de infiltración cognitiva de masas mejor documentadas son aquellas que utilizan la sensibilidad identitaria. Desde hace décadas, los grandes servicios de inteligencia anglosajones emplean a antropólogos, etnólogos, sociólogos, psicólogos, historiadores para elaborar culturalmente anzuelos narrativos adaptados a las mitologías identitarias culturales de los pueblos que quieren piratear y controlar. La ingeniería social es en cierto modo la metodología raíz de la información, que expone cómo piratear un ser social (Ucrania, el Islam) después de haber dibujado el modelo detallado, el blueprint, la maqueta 2D. Podemos por lo tanto atribuir a este método los fenómenos de piratería comportamental, que son legión en nuestro tiempo, pero que no podemos discernir caso por caso, así como los efectos sociales de cosificación inducidos por el trabajo de modelización esquemática de los comportamientos a piratear. Lo que escapa a la ingeniería social es dado forma ahí. Sin esto, tomamos por espontáneos fenómenos y acontecimientos que fueron en realidad orquestados, puestos en escena, provocados, hechos construidos de manera completamente artificial: crisis económicas, guerras, golpes de estado disfrazados de revoluciones… ¿No habló Camille Desmoulins en 1793 de “maquinistas” de la Revolución?

Alain de Benoist – El sistema – declaró usted – “es todo lo que causa el desorden, la anomia, la entropía. El sistema busca disolvernos y desestructurarnos. Por lo tanto, resistir significa coagular, reestructurar, reordenar“. ¿Puede haber una ingeniería social positiva?

Lucien Cerise – En este momento pienso en una ingeniería social positiva, que abrevio como IS+, para distinguirla de una IS-. En términos de sistémica, es el combate de la homeostasis contra el desequilibrio. Si las palabras clave de la IS- son desorden, anomia, entropía, desestabilización y producción de caos controlado, entonces las de la IS+ serán orden, regulación, negantropía y estabilidad. La negantropía en política, la IS +, se resume en una palabra: “cuidar”. Aquí, me dejo inspirar de buena gana por la teoría del cuidado, del inglés to take care, fundada por Carol Gilligan. En mi opinión, todo está aquí en política, en el “cuidado”, particularmente del país en el que se vive, lo que se llama también nacionalismo, soberanismo, patriotismo. De hecho, el individuo es una abstracción en el plano político, sólo los colectivos, las redes, las organizaciones pueden algo. El individuo existe sólo en las relaciones, en los vínculos. La IS- es un trabajo entrópico del vínculo social para disolver. La IS+ es un trabajo negantrópico del vínculo social para coagular. Ahora bien ¿cuál es la buena medida de coagulación del vínculo social? Sin lugar a dudas, la del Estado-nación, que ahora es la forma óptima de organización colectiva anticapitalista.

Entrevista publicada originalmente en la revista Éléments nº 153 (octubre-diciembre 2014).

(Traducción de Página Transversal).

Fuente: Égalité et Réconciliation.

Notas de la traducción:

[1] En informática: Puerta trasera.

[2] En informática, suplantación de identidad.

[3] Gematría: método y una metátesis (alternación del orden de las letras en una palabra) que depende del hecho de que cada carácter hebreo tiene un valor numérico.

[4] Darren Aranofsky, Pi, fe en el caos en España.

[5] Dios y Golem, S.A., en su edición española (pdf).

[6] Sobre el Gestell: Heidegger, Martin La pregunta por la técnica (pdf).

[7] La “Gran sustitución”, expresión derivada de Le Grand Remplacement, obra del escritor y poeta francés Renaud Camus, una de las voces más escuchadas de la comunidad homosexual en los años 80/90 y políticamente situado en las cercanías del Frente Nacional, en la que ataca la inmigración masiva, fenómeno calificado por él de invasión y colonización. “La Gran sustitución” haría referencia al proceso de sustitución del pueblo francés (y, en general, del europeo), por pueblos extranjeros y al cambio de civilización que se derivaría de ello, con la complicidad de las élites políticas, financieras y mediáticas.

[8] Negantropía o neguentropía, también llamada entropía negativa o sintropía, de un sistema vivo, es la entropía que el sistema exporta para mantener su entropía baja; se encuentra en la intersección de la entropía y la vida. Para compensar el proceso de degradación sistémica a lo largo del tiempo, algunos sistemas abiertos consiguen compensar su entropía natural con aportaciones de subsistemas con los que se relacionan. Si en un sistema cerrado el proceso entrópico no puede detenerse por sí solo, en un sistema abierto, la neguentropía sería una resistencia sustentada en subsistemas vinculados que reequilibran el sistema entrópico.

domingo, 23 de agosto de 2015

Washington financia la inmigración masiva hacia Europa



La llegada masiva a Europa de refugiados que proceden de Africa y el Oriente Medio no es un hecho surgido con motivo de conflictos o insurrecciones locales, ni tampoco es ese mantra que ha hecho fortuna en los últimos tiempos denominado “efecto llamada”. Detrás de las avalanchas de subsaharianos y de refugiados procedentes de países que están en “guerra” hay un patrocinador: EEUU. Así lo afirma una publicación cercana a las Fuerzas Armadas de Austria (InfoDirekt) que señala el sitio Voltaire, quien, a su vez, cita una nota del Österreichischen Abwehramts (el servicio de inteligencia militar de Austria, sobre esta cuestión. Asimismo, en Voltaire se hacen eco de una reflexión que hizo precisamente, sobre ese asunto, el periodista Thierry Meyssan, ya hace unos meses. Meyssan afirmaba que la oleada de inmigrantes que tratan de alcanzar Europa no es una consecuencia accidental de los conflictos que sacuden el Medio Oriente ampliado y África sino «un objetivo estratégico de Estados Unidos.

La tan cacareada copla, que todos “sabemos” (ya sea por los medios hegemónicos, ONG’s o determinada progresía perroflautera del “papeles para todos”), de que el factor “guerra” o la situación de extrema pobreza (nacidos, ambos, como hechos característicamente propios de la naturaleza de aquéllas regiones siempre azotadas por dictadores, hambrunas y luchas tribales) es el factor determinante de la llegada masiva de inmigrantes, no se corresponde con la realidad. Con otra realidad que no te van a contar nunca en Falsimedia. Hay en juego demasiados intereses y cartas geopolíticas imperiales sobre la mesa, en aquella zona del planeta, como para no tener en cuenta la certeza del análisis político hecho por el periodista francés exiliado en Damasco.

El caos no es fortuito, es el objetivo, dice Thierry Meyssan. Y uno de los ideólogos de ese “caos” que cita el francés, y de los que la Administración norteamericana ha tomado buena nota a lo largo de su historia, es Leo Strauss (un tipo cuya filosofía ultraconservadora-imperialista fue la inspiradora de la “estrategia del Pentágono”). Los discípulos de Strauss aplicaron su “teoría del caos”, primero contra el bloque soviético (a su manera) y, finalizada la guerra fría, contra los territorios que seguían siendo hostiles al imperio o, simplemente, formaban parte de su tablero geoestratégico. Según Meyssan El principio de esa doctrina estratégica puede resumirse de la siguiente manera: la manera más fácil de saquear los recursos naturales de un país por largo tiempo no es ocupar ese país sino destruir el Estado. Sin Estado, no hay ejército. Sin ejército enemigo, no hay riesgo de ser derrotado. Así que el objetivo estratégico del ejército de Estados Unidos y de la alianza que dirige –la OTAN– es única y exclusivamente la destrucción de los Estados. Y lo que suceda con las poblaciones de los países que son blanco de esa estrategia… no preocupa a Washington.

Quizás Meyssan tenga razón cuando expone las claves de esa inmigración masiva refiriéndose a que ningún dirigente de Europa occidental, absolutamente ninguno, se ha atrevido a mencionar públicamente que los refugiados provenientes de Irak, Libia, Siria y del Cuerno de África, Nigeria y Mali pueden no estar huyendo de las dictaduras sino del caos en el que nosotros, voluntaria pero inconscientemente, hemos sumido sus países. Tal vez habría que decir, más exactamente, que voluntaria y conscientemente. No seamos ingenuos. Otra cosa es que Europa no desee tal catástrofe humanitaria y pérdida de vidas humanas en sus costas (porque no la haya “previsto”) y EEUU (que es más listo que el hambre) aprovechando su estrategia política en esos países se la esté metiendo “doblada” a sus socios europeos. Aunque alguien se preguntaría ¿Qué necesidad tiene EEUU de jugar a dos bandas, en contra y a favor de sus colegas “otánicos” europeos?. Pues sencillamente porque a EEUU le importa exclusivamente, y en primer lugar, “él mismo” y luego dejará a los demás que recojan las migajas que sobren, aunque sean aliados tan firmes como los europeos.

Meyssan acierta, parcialmente, cuando dice que ningún dirigente de Europa occidental, absolutamente ninguno, se ha atrevido a mencionar públicamente que los atentados «islamistas» que están teniendo lugar en Europa pueden no ser la extensión de las guerras del «Medio Oriente ampliado» sino que son obra de los mismos que ya orquestaron el caos en esa región. Como europeos preferimos seguir creyendo que los «islamistas» odian a los judíos y los cristianos, y nos negamos a ver que la inmensa mayoría de las víctimas de esos islamistas no son ni judíos ni cristianos sino… musulmanes. Pero es que respecto de esos “atentados islamistas” que han tenido lugar en Europa no hay que olvidar que gozan del “status” de “falsa bandera”. Por tanto, el error de base de Meyssan es pretender que Europa va a reconocer “públicamente” que ellos están generando el “terrorismo islámico” (incluido el ocasionado en países como Siria o Irak). Ellos trabajan a las órdenes de la Casa Blanca. Son aliados estratégicos en cuestiones políticas y en manejar asuntos terroristas de inteligencia, como en su momento ocurrió con Gladio y ahora con las falsas banderas islámicas…En economía es otro cantar, el imperio es el imperio y no va a permitir que nadie le pise su supremacía en este terreno, y menos Europa.

La estrategia de la OTAN y la CIA es clara, según Meyssan: la próxima etapa será la «islamización» de las redes de distribución de drogas –como ocurrió en su día en el caso de los Contras en Nicaragua, con la venta de droga a la comunidad negra de California, con ayuda y bajo las órdenes de la CIA-. Hemos decidido, en Europa, ignorar que la familia Karzai (Afganistán) retiró la distribución de cocaína de las manos de la mafia kosovar para ponerla bajo el control del Estado Islámico. Y es que Afganistán y su opio tenían mucho que decir cuando EEUU y sus aliados intervinieron militarmente en ese país (después de ejecutar el montaje terrorista del 11-S y el de Bin Laden). Financiar las guerras y su Gladio B islámico con el dinero resultante de la venta de droga. ¿Cómo? Del mismo modo (o parecido) que financiaron, en el pasado, el Gladio anticomunista, es decir, allí pactaron con la mafia marsellesa y la siciliana la creación de “factorías” del narcotráfico, por la década de los años cincuenta, y luego, más tarde, el apaño lo hiceron con los clanes de la droga colombianos. Después, la CIA, se encargó de distribuir la heroína en la costa californiana, con destino a los barrios marginales negros y los clubes de jazz.

¿Alguien sabe, por seguir el hilo conductor anterior, qué hace la agencia antidroga DEA norteamericana y sus sucursales europeas, incluida la española, después de las redadas donde, con gran aparato publicitario, incautan grandes alijos de cocaína, tabaco y heroína? ¿Por qué no hay transparencia y se procede a la quema pública del contrabando intervenido? ¿Dónde va a parar esa droga? ¿Acaso se revende de nuevo a los “camellos” y demás traficantes para financiar guerras o falsas banderas?

Ni siquiera, volviendo al eje central Europa-USA, en Europa comentan (y menos en Falsimierda), con sonrojo, la jugosa conversación que fue intervenida a la Subsecretaria de Estado norteamericano, Victoria Nuland y al embajador de la CIA en Kiev, Geoffrey R. Pyatt, a propósito del golpe de Estado en Ucrania, cuando la funcionaria estadounidense precisó que el objetivo de aquellas revueltas golpistas era “darle por el culo a la Unión Europea”. Así de claro piensa el imperio, en la intimidad, de sus serviciales asociados. Con la inmigración está sucediendo otro tanto.

El crecimiento desordenado de inmigrantes sin duda que va a acarrear graves problemas estructurales (de hecho ya los está provocando), sobre todo de tipo económico, pero también de convivencia, en detrimento de la disminución de derechos laborales y sociales para los ciudadanos de los países objeto de la inmigración masiva. Además, de incrementar artificialmente el racismo y la xenofobia. Se dice que las mafias mueven alrededor de 100 millones de euros con la inmigración “ilegal”. Los inmigrantes son víctimas, en primer lugar, de un drama (por las consecuencias que les puede acarrear) y, sobre todo, de un engaño. Dicen que suelen pagar hasta 7000 euros por el “viaje al cuerno de oro europeo”. Algo que es absolutamente imposible de creer, si tenemos en cuenta que proceden de lugares donde la extrema pobreza es moneda de curso común y, además, normalmente, suele ser zona de conflicto armado.

Las preguntas, llegado a este punto, y que pocos suelen hacerse, son: ¿Quién, en primer lugar, da protección e impunidad a esas mafias para que operen libremente? Se habla de mafias como quien habla de repartidores de gas butano, de “personajes” a quien nadie conoce y están ahí, entre bambalinas.…pero nadie dice nada de sus financiadores y sostenedores que podrían ir hasta las estructuras políticas del país de origen (se quitan de en medio un problema) y, por supuesto, en la teoría avalada por Meyssan, sus hilos estarían movidos por el imperio.

En segundo lugar, ¿cómo es posible que unos desarrapados cualesquiera, que vienen con lo puesto, puedan abonar 7000 euros si ni siquiera muchos trabajadores en España podrían gastarse esa cantidad para cubrir sus deudas? ¿Quién les facilita ese dinero si en sus países de origen la mayoría de esos inmigrantes no tienen oficio conocido, normalmente viven en la miseria absoluta y el sueldo que pudieran ganar no les generaría en un año ni la quinta parte de lo que, dicen, abonan a esas mafias, además arriesgándose a ser deportados de nuevo y sin perspectivas de tener un empleo estable en El Dorado europeo? ¿Quién maneja todo este sucio negocio? La clave la ha puesto sobre el tapiz Meyssan.

Aunque no lo parezca y a muchos les “suene” a especulación “conspirativa”, lo cierto es que, el análisis de Meyssan va en la dirección correcta. La «Doctrina Wolfowitz» explicaba que la supremacía de Estados Unidos exige imponer riendas a la Unión Europea. En 2008, durante la crisis financiera en Estados Unidos, la historiadora Christina Rohmer, presidenta del Consejo Económico de la Casa Blanca, explicó que la única manera de sacar a flote los bancos estadounidenses era cerrar los paraísos fiscales en los demás países y provocar después desórdenes en Europa para que los capitales fluyesen hacia Estados Unidos, sentencia Meyssan.

Y esos “desórdenes” qué mejor que provocarlos creando guerras en el Oriente Medio y África promoviendo, al mismo tiempo, la huida de refugiados hacia Europa. Se vacían los países africanos o del Oriente Medio de potenciales opositores a un régimen títere de EEUU y el equilibrio económico de Europa (que no el capitalismo) se hunde con la llegada masiva de inmigrantes en favor del reforzamiento de la economía estadounidense. Pero, dirán algunos…si los europeos son aliados de EEUU..a éste país no le interesaría una Europa debilitada ¿no?. Políticamente NO, aquí prietas las filas, pero económicamente cuando hay una pugna intercapitalista, como diría la Nuland, “que le den por el culo a Europa”.

Fuente.

sábado, 8 de agosto de 2015

El complejo médicofarmacéutico: delincuencia organizada contra la salud (2). Fabricando enfermos en serie



El ‘establishment’ médico trabaja en estrecha colaboración con las multinacionales de los medicamentos, industria cuyo principal objetivo es el lucro y cuya peor pesadilla sería una epidemia de buena salud.

Los lobbys o grupos de presión médico-farmacéuticos no son un invento conspiracionista. Son, desde hace tiempo, una realidad constatable como lo pueda ser la industria del armamento, la de la Alimentación, las empresas de transgénicos (Monsanto, Bayer…), las multinacionales de telecomunicaciones, los grupos mediáticos, las eléctricas o, en su vertiente más criminal, el “lobby” (nótese la ironía) de las falsas banderas terroristas y las guerras por el control geoestratégico que acompañan a aquéllas. Este es el verdadero conglomerado que sostiene al sistema capitalista y lo demás son ganas de perderse en arabescos y credulidad supersticiosa de que nuestros gobiernos y empresas son tipos y entidades idealistas que velan por nuestra salud, seguridad, confortabilidad y progreso. Mi idea es menos “romántica”: yo lo llamaría, como Peter Gotzsche, crimen organizado, sin más.

Las compañías farmacéuticas saben que la inmensa mayoría de la población tiene que acudir a resolver sus achaques a través de sus “drogas” legales. Que estamos entre la espada y la pared. Que aunque ellos se cubran las espaldas con la advertencia sobre miles de efectos secundarios de sus fármacos, siguen apelando a que el balance beneficio-riesgo es favorable al primero. Algo que no sucede así con infinidad de medicamentos, ya que muchas muertes o patologías secundarias lo son a causa de la toxicidad de los inevitables fármacos. Pero…¿son malos, malísimos todos los fármacos y vacunas? NO. ¿Todos los médicos son unos matasanos? NO. ¿Toda la ciencia (toda) está corrompida? NO. ¿La industria del medicamento vela por la salud de los enfermos? NO. ¿Todos los ensayos clínicos gozan de evidencia científica contrastable, no mediatizada por grandes intereses comerciales? NO.

Hay que aclarar, para que nadie piense que se está echando aquí por tierra (por las buenas o por las malas) a la medicina occidental que ésta ha curado y cura algunas enfermedades, aunque menos de las que pregona. Las vacunas o una parte de ellas, es cierto, han salvado vidas (otras también han causado muertes y lesiones irreversibles) al igual que la urgencia vital hospitalaria (a la que todos vamos a recurrir tarde o temprano) gracias al buen hacer y profesionalidad de muchos médicos. Las operaciones quirúrgicas, por ejemplo, son cada vez menos invasivas con medios técnicos cada vez más sofisticados logrando hitos científicos nunca antes vistos para la extracción, reparación o implante de tejidos y órganos. En definitiva, la solidez científica en muchos campos de la medicina (la que no depende, fundamentalmente, de los laboratorios farmacéuticos) está contrastada y la tecnología cada vez es más depurada, al servicio del paciente. Pero, lógicamente, eso no quiere decir que todo el monte sea orégano y ello convierta al gremio médico en unos tipos intocables que no se equivocan y que sus protocolos y ensayos sean indiscutibles e infalibles.

Agarrarse al “evidentismo” científico, a la infalibilidad papal de la Ciencia porque lo dice la tradición, las facultades de Medicina y san Hipócrates bendito, vale…pero no del todo, como se ha demostrado en la anterior entrada. Hay una parte de la medicina, sobre todo la preventiva o ambulatoria que, muy a menudo, se convierte en una fábrica de patologizar “enfermedades” donde los galenos abusan reiteradamente (o iatrogénicamente) de la prescripción farmacológica. De fármacos inútiles y, en muchos casos, nefastos a medio-largo plazo. Y, lo que es peor, prescriben sin criterio alguno en determinadas patologías. 
QUERIDO PACIENTE….¿HACE UNA BONITA RACIÓN DE YATROGENIA ‘SPONSORIZADA’ POR BAYER?
Muchos problemas de salud “menores” se abordan a base de inservibles y dañinos fármacos, propagados, muchas veces, masivamente en las televisiones durante, por ejemplo, las épocas “gripales” como clara publicidad engañosa. Las vacunas antigripales, por otro lado, son también un fraude masivo en las que no hay estudios randomizados, verdaderamente fiables y contrastables que hayan probado su efectividad (que no irá más allá de un 6%). La industria del fármaco hace negocio sucio con los anti-gripales con el nada científico “vamos a ver si funciona” (o sea, placebo sí o sí). Los analgésicos y antiácidos estomacales se expiden como churros, drogas estimulantes o calmantes se despachan en serie en psiquiatría olvidándose del diálogo con el paciente. Patologías menores o moderadas, en definitiva, se pueden convertir, a mediano o largo plazo, en crónicas y recurrentes gracias al recetario que médicos de atención primaria lanzan diariamente sobre miles o millones de pacientes, convirtiéndose en una industria de enfermar, más que de curar o paliar.

A los recaderos de la farmafia (pseudoescépticos) les podrá sonar a pseudociencia pero la realidad es que con muchos productos herbales (contrastados, ojo), una cultura de la salud en la que se divulgara entre la ciudadanía unos hábitos más saludables alejados del mercantilismo de las multinacionales de la alimentación y suplementos a base de vitaminas y minerales (que tampoco, todo hay que decirlo, están al alcance de todos los bolsillos, ya que tienen precios abusivos) se lograría una eficaz prevención e incluso curación de muchas dolencias sin necesidad de “aterrizar”, posteriormente, en un hospital o Centro de Salud. O, al menos, compatibilizando todo lo anterior con la medicina llamada convencional a la que tampoco vamos a lapidarla por sistema.

La cultura de la salud antes citada, a través de la alimentación, es casi imposible de poner en práctica de forma generalizada porque la dinámica de la mayoría de la gente es dejarse caer en la vorágine de consumo capitalista fácil y lobotomizarse por la propaganda de las grandes cadenas de alimentación y la comida basura. Sólo hay que entrar en un super o hiper y contemplar carros o cestas de la compra, en buena parte de los consumidores, repletos de alimentos procesados, bebidas carbónicas, leches re-pasteurizadas y chucherías (embutidos incluidos) con decenas de antioxidantes químicos, colorantes o conservantes como nitritos, nitratos, sulfitos y sulfatos. Y, claro está, también transgénicos no declarados en etiqueta, esos que tanto gustan a los mercenarios de Monsanto y Bayer, tipo JM Mulet, un charlatán al que le encanta provocar y que se permite el lujo de hablar, en un alarde de pedantería pseudocientífica y manipulación sin precedentes, de “timo” para definir a los “productos naturales o ecológicos”.

Lynne McTaggart, autora del libro "Lo que los médicos no quieren contarte. La verdad sobre los peligros de la medicina moderna", escribe que los estadounidenses se han acostumbrado tanto a seguir las prescripciones de los médicos que aceptan muchas recetas, exámenes clínicos y procedimientos quirúrgicos sin cuestionarlos. Esta fe ciega puede ser peligrosa. La medicina moderna nos ofrece una amplia gama de tratamientos de gran alcance para dolencias grandes y pequeñas. Pero…¿sabía usted que algunas medicinas para dolencias comunes vienen aparejadas a efectos secundarios que podrían amenazar la vida o, en su defecto, no tienen ningún beneficio en absoluto sobre la salud? En definitiva, siguiendo a McTaggart, lo que hay que hacer es creer lo estrictamente necesario en el dogma del “dios” de bata blanca (y nada en la industria de los tóxicos alimentarios) y probar, con lucidez, otras vías terapéuticas o alimentarias de forma complementaria/alternativa, a criterio racional del consumidor, no dejándose tampoco camelar por cualquier estafador a las primeras de cambio, sino buscando, de ser posible, referencias bibliográficas científicas contenidas en PubMed o Cochrane, aunque sean de alcance limitado.
SUPLEMENTOS ALIMENTICIOS: FUENTE DE SALUD
Eso sí, hay que huir, acorde con lo anterior, de terapias que suenen a “new age”. Hay que diferenciar entre estos últimos timadores y lo que son terapias con plantas naturales que poseen principios activos reconocidos (la cúrcuma, el jengibre, la marihuana, stevia, artemisia annua, kalanchoe, hierba de trigo o cebada orgánica, etc) o suplementos como vitaminas (A, C, D, E, Coenzima Q10), aminoácidos (lisina, arginina…) o minerales (selenio, magnesio…) con beneficios preventivos (y curativos) sobradamente contrastados por la experiencia de quienes los han probado. Añadiendo, como coadyuvantes, otro tipo de terapias tales como ejercicios relajantes (meditación, yoga o tai-chi) por cierto, ya incorporadas en algunas de las clínicas y hospitales más importantes de EEUU. Por eso, entre otras cosas, la supervivencia de la industria farmacéutica depende, en buena medida, de la eliminación, por cualquier medio, de terapias eficaces naturales, las cuáles no son patentables y que, con pesar para esa industria, se han convertido en el tratamiento de elección para millones de personas en todo el mundo a pesar de la presión económica, política, mediática y de los grupos que conforman el fundamentalismo “escéptico”.

En este sentido, ese pseudoescepticismo militante afirma que el que opta (sea médico o paciente) por la medicina integrativa (la convencional más la complementaria; sin duda, la del futuro, pese a quien pese) es un crédulo, conspiranoico o magufo (la etiqueta de todo teócrata escéptico), ya que la investigación de la Santa y Beata Farmafia es la única que goza de evidencia científica. Olvidan estos catequistas de la ciencia que aunque, teóricamente, a esa praxis se sujeta, en la práctica existen decenas de denuncias sobre la falsificación de esa “evidencia”, incluidas las de personalidades que son autoridades científicas en la materia como, por ejemplo, el director médico de Cochrane Peter Gotzsche. Sí hay que hablar de evidencia empírica médica ésta, hoy en día, es un juguete de papel distorsionado y manipulado para sacar pasta gansa los del negocio mafioso farmacéutico…y con resultados de todos conocidos (el fármaco que cura no es rentable).

La fe cientificista, propagada por sus epígonos, conforma uno de los dogmas más ególatras, sectarios y soberbios que se conocen y la industria de la yatrogenia es su caballo de Troya. Ya veremos cuanto les dura.

Fuente.

sábado, 1 de agosto de 2015

“Los cuatro grandes bancos” de Wall Street y las “ocho familias” que gobiernan el mundo

Por Alfredo Jalife-Rahme – A los multimedia rusos les ha dado por expurgar y señalar en forma específica a los cuatro oligopolios financieristas –los cuatro grandes megabancos– que controlan el mundo, como es el caso de una perturbadora investigación de Russia Today: Black Rock, State Street Corp., FMR (Fidelity), Vanguard Group (http://goo.gl/UjlfE3).

Resulta también que la privatización global del agua es desplegada por los mismos megabancos de Wall Street, al unísono del Banco Mundial (http://goo.gl/DG6d3d), lo cual beneficia en su conjunto al nepotismo dinástico de los Bush que buscan controlar el Acuífero Guaraní en Sudamérica, uno de los mayores de agua dulce del planeta (http://goo.gl/yROqaW).

Ya desde 2012 el anterior legislador texano Ron Paul –padre del candidato presidencial Rand, uno de los creadores del apóstata Partido del Té, venido a menos, pero uno de los mejores fiscalistas de EEUU– había señalado que “los Rothschild poseen acciones de las principales 500 trasnacionales de la revista Fortune (http://goo.gl/D71NjX)” que son controladas por “los cuatro grandes (The Big Four)”: Black Rock, State Street, FMR (Fidelity) y Vanguard Group.

Ahora Lisa Karpova, de Pravda.ru, penetra los dédalos de las finanzas globales y comenta que se trata de “seis, ocho o quizá 12 familias las que verdaderamente dominan el mundo, a sabiendas de que es un misterio (¡supersic!) difícil de descifrar (http://goo.gl/jSYc84)”.

¿Cómo puede existir en el siglo XXI ultratecnificado y transparentemente democrático, como pregonan sus turiferarios también y tan bien controlados, tanta opacidad para conocer quiénes son los plutocráticos megabanqueros oligopólicos/oligárquicos que controlan las finanzas del planeta?

Karpova sentencia que las ocho (¡supersic!) reducidasfamilias, que han sido ampliamente citadas en la literatura, no se encuentran lejos de la realidad: Goldman Sachs, Rockefeller, Loeb Kuhn y Lehman (en Nueva York), los Rothschild (de París/Londres), los War­burg (de Hamburgo), los Lazard (de París), e Israel Moses Seifs (de Roma). ¡Vaya lista polémica donde, a mi juicio, ni son todos los que están, ni están todos los que son!

Karpova emprendió el inventario de los mayores bancos del mundo y se percató de la identidad de sus principales accionistas, así como de quienes toman las decisiones. Alguien podrá criticar, no sin razón, que el inventario de Karpova no alcanza la sofisticación de Andy Coghlan y Debora MacKenzie, de la revista New Scientist, quienes develan la plutocracia bancaria y sus redes financieristas –el uno por ciento que gobierna el mundo–, basados en una investigación de tres teóricos de los sistemas complejos (http://goo.gl/AHSRWb), pero que al final de cuentas coincide en forma sorprendente, pese a su sencillez indagatoria.

Karpova descubrió que los siete megabancos de Wall Street controladores de las principales trasnacionales globales son: Bank of America, JP Morgan, Citigroup/Banamex, Wells Fargo, Goldman Sachs, Bank of New York Mellon y Morgan Stanley. Karpova encuentra que los megabancos de marras son controlados a su vez por el núcleo de “cuatro grandes (the big four)”: Black Rock, State Street Corp., FMR (Fidelity) y Vanguard Group.

Estos son sus hallazgos de los controladores de cada uno de los siete megabancos:
  1. Bank of America: State Street Corp., Vanguard Group, Black Rock, FMR (Fidelity), Paulson, JP Morgan, T. Rowe, Capital World Investors, AXA, Bank of NY Mellon; 
  2. JP Morgan: State Street Corp., Vanguard Group, FMR (Fidelity), Black Rock, T. Rowe, AXA, Capital World Investor, Capital Research Global Investor, Northern Trust Corp., y Bank of Mellon;
  3. Citigroup/Banamex: State Street Corp., Vanguard Group, Black Rock, Paulson, FMR (Fidelity), Capital World Investor, JP Morgan, Northern Trust Corporation, Fairhome Capital Mgmt y Bank of NY Mellon; 
  4. Wells Fargo: Berkshire Hathaway, FMR (Fidelity), State Street, Vanguard Group, Capital World Investors, Black Rock, Wellington Mgmt, AXA, T. Rowe y Davis Selected Advisers; 
  5. Goldman Sachs: los cuatro grandes, Wellington, Capital World Investors, AXA, Massachusetts Financial Service y T. Rowe; 
  6. Morgan Stanley: los cuatro grandes, Mitsubishi UFJ, Franklin Resources, AXA, T. Rowe, Bank of NY Mellon e Jennison Associates, 
  7. Bank of NY Mellon: Davis Selected, Massachusetts Financial Services, Capital Research Global Investor, Dodge, Cox, Southeatern Asset Mgmt. y los cuatro grandes.
De los cuatro grandes que dominan a los siete megabancos y gozan de traslapes e interacciones solamente desglosa a quienes controlan State Street y Black Rock.
  • A) State Street: Massachusetts Financial Services, Capital Research Global Investor, Barrow Hanley, GE, Putnam Investment y … los cuatro grandes (¡ellos mismos son accionistas!)
  • B) Black Rock: PNC, Barclays e CIC.
Da el ejemplo de traslapes/interacciones, como PNC, que es controlado por tres de los cuatro grandes: Black Rock, State Street y FMR (Fidelity).

En su libro Guerra de divisas, el autor chino Song Hongbing (http://goo.gl/kg27vS), en ese entonces catalogaba a los Rothschild como la familia más rica del planeta, con un descomunal capital de 5 billones de dólares (http://goo.gl/oXKTds).

Si los Rothschild fueran país, habrían tenido entonces, el quinto (¡supersic!) sitial del ranking global detrás del PIB de 7.3 billones de dólares de India (cuarto lugar) y mayor que Japón de 4.8 billones de dólares (quinto) y antes que Alemania (sexto), Rusia (séptimo), Brasil (octavo) y Francia (noveno).

Ya había citado (http://goo.gl/T56NYH) un artículo del mismo The Economist –también propiedad, como The Financial Times, del grupo Pearson–: todos controlados por la matriz Black Rock, uno de los cuatro grandes –en el que se demostraba a las trasnacionales que controla Black Rock (http://goo.gl/LTmC6O): principal accionista de Apple, Exxon Mobil, Microsoft, GE, Chevron, JP Morgan, P&G, Shell, Nestlé (http://goo.gl/G0NLuj), sin contar su tenencia de 9 por ciento de acciones de Televisa.

Según Karpova, los cuatro grandes controlan además a las mayores trasnacionales anglosajonas: Alcoa; Altria; AIG; AT&T; Boeing; Caterpillar; Coca-Cola; DuPont; GM; H-P; Home Depot; Honeywell; Intel; IBVM; Johnson&Johnson; McDonald’s; Merck; 3M; Pfizer; United Technologies; Verizon; Wal-Mart; Time Warner; Walt Disney; Viacom; Rupert Murdoch’s News; CBS; NBC Universal. ¡Los dueños del mundo!

Como si lo anterior fuera poco, Karpova comenta que la Reserva Federal (la Fed) comprende 12 bancos, representados por un consejo de siete personas, y representantes de los cuatro grandes.

Al final del día la Fed está controlada por los cuatro grandes privados: Black Rock, State Street, FMR (Fidelity) y Vanguard Group.

A mi juicio, es muy probable que existan imprecisiones que serían producto de la propia opacidad de los megabanqueros.

En la fase de la “guerra geofinanciera (http://goo.gl/mJJLYn)”, lo que cuenta es la percepción de los analistas financieros de China y Rusia que sentencian la existencia de cuatro grandes y ocho familias, entre las que destacan los banqueros esclavistas Rothschild: controladores en su conjunto de otro tanto de megabancos y de la Fed.

¡Los amos del universo!

Fuente.

http://alfredojalife.com

@AlfredoJalifeR_

https://www.facebook.com/AlfredoJalife

http://vk.com/id254048037