Solzhenitsyn

“Los dirigentes bolcheviques que tomaron Rusia no eran rusos, ellos odiaban a los rusos y a los cristianos. Impulsados por el odio étnico torturaron y mataron a millones de rusos, sin pizca de remordimiento… El bolchevismo ha comprometido la mayor masacre humana de todos los tiempos. El hecho de que la mayor parte del mundo ignore o sea indiferente a este enorme crimen es prueba de que el dominio del mundo está en manos de sus autores“. Solzhenitsyn

Izquierda-Derecha

El espectro político Izquierda-Derecha es nuestra creación. En realidad, refleja cuidadosamente nuestra minuciosa polarización artificial de la sociedad, dividida en cuestiones menores que impiden que se perciba nuestro poder - (La Tecnocracia oculta del Poder)

viernes, 18 de diciembre de 2015

Daniel Estulin. Escritor "El ISIS es una creación del Imperio Británico a través de Arabia Saudí"



Daniel Estulin (Lituania, 1966) acaba de publicar su nuevo libro, Fuera de control (Editorial Planeta), en el que presenta su polémica investigación sobre la existencia del terrorismo islámico. Hijo de padre científico y madre pianista, trabajó como agente de contraespionaje del Servicio Federal de Seguridad, la agencia de inteligencia rusa. Como investigador, Daniel Estulin ha centrado sus estudios en torno al controvertido Club Bilderberg.
 
-En su último libro nos cuenta que el terrorismo islámico es una herramienta de la Corona inglesa para afianzar su posición a nivel mundial. ¿Cómo funciona esta herramienta?
 
-Desde principios del siglo XX, después de la I Guerra Mundial, todas las fronteras de los países en el Oriente Próximo siempre han sido definidas por el Imperio Británico. El ISIS es una creación del Imperio Británico a través de Arabia Saudí, que es quien lo financia. Arabia Saudí siempre ha ido creando grupos terroristas de lo más variopintos, antes era Al Qaeda, ahora es el ISIS o el Grupo Combatiente Libio o cualquier grupo como Boko Haram en Nigeria. He trabajado en el mundo del contraespionaje y he estado en países del Cuerno de África como analista, estos grupos siempre han existido y han sido incluso peores que el ISIS. Son grupos que han ido desmontando territorios.
 
-Plantea que para que no se desarrolle el mundo y poder disponer libremente de los limitados recursos naturales, Inglaterra y EEUU, ayudados por Arabia Saudí, han montado el terrorismo. Pero crearlo, expandirlo y luchar contra él... ¿No es más caro que el dinero que supondría no hacerlo?
 
-No, porque el dinero es algo que te puedes imprimir si tienes la maquinita y como ellos las tienen, pues es muy fácil. Siempre ha sido así, lo creo, lo pongo en marcha, lo financio, lo utilizo y al tiempo que lucho contra él recorto derechos de libertad...
 
-Hay mucha gente que no se cree ni una palabra de lo que dice ¿Qué les diría?
 
-Muy sencillo, estoy nominado al Premio Nobel de la Paz y al premio Pulitzer. Así que cualquier borrego de turno que me dice que no se cree nada le pregunto: "¿Qué currículo tienes? ¿En qué basas tus declaraciones?". Este libro viene con el sello de Planeta y tiene 700 fuentes de información. Nunca he tenido ningún problema porque puedo demostrar todas las cosas que estoy contando.
 
-En el mundo, ¿qué está fuera de control [título de su libro]? ¿Y del control de quién? 
 
-El Gobierno delimita unos parámetros para que se desarrolle la dialéctica, del mismo modo que los niños juegan en un arenero. Esto es lo que han hecho siempre los americanos hasta que llegó Rusia y les desmontó el juego porque le enseñó al mundo que lo que estaba enseñando con esta dialéctica es mentira. 
 
-¿Por qué el Estado-nación es el enemigo de los poderosos?
 
-El objetivo de la élite es impedir el progreso, ellos no quieren el bien común. A lo largo de la historia han hecho todo lo posible para destrozar cualquier tipo de industrialización.
 
-¿Qué opina de las jugadas de Rusia sobrevolando Turquía? ¿Se avivan viejas tensiones?
 
-La OTAN necesita crear tensiones porque al fin y al cabo Rusia y China son los enemigos. Lo que está haciendo Rusia en Siria es desmontar el juego cuidadosamente construido. Rusia está demostrando que ellos no están luchando contra el terrorismo, sino que están luchando para derrocar el régimen de Al Asad usando el terrorismo islámico como punta de lanza, apoyando a estos grupos mal denominados moderados. No hay ningún problema con Turquía, es una invención de la OTAN.
 
-¿Cuál es la solución para reimplantar un orden más justo? 
 
-Creo que puede existir un mundo mejor, lo importante es que potencias históricas como Rusia, China, la India o EEUU junten sus fuerzas. Sólo cuando las cuatro estén unidas podrán derrocar al Imperio Británico y entender que los países de forma intrínseca no son enemigos, no hay que reducir la población mundial para hacerse con los recursos disponibles, sino usar el desarrollo tecnológico, industrial para asegurarse la supervivencia de la especie. 
 
-¿Por qué dejó el espionaje?
 
-Me cansé, me quemé. Entré en una época horrible, en el 93, cuando el país había muerto, no había nada, lo habían desmontado, el 40% de la población rusa perdió todos sus ahorros. Era todo horrible para sobrevivir, para sobrevivir como persona y para sobrevivir como agente de espionaje en una agencia que habían desmontado desde dentro. Cuando salí no sabía qué hacer, lo más sencillo hubiese sido vender armas, que es un negocio legal, o drogas, pero no quería nada de ese mundo, así que decidí escribir un libro a ver qué pasaba.
 
-¿Da más miedo la teoría de una élite maléfica que quiera reducir la población o la de que simplemente unos cuantos radicales vayan por territorios, hasta cierto punto lejanos, matando en nombre de Alá? 
 
-Esto es muy bonito, como Papá Noel. Creo que como adulto nuestra obligación es entender lo que nos rodea, o por lo menos querer saber para protegernos a nosotros, a nuestros hijos, para poner en tela de juicio que los gobiernos no son dueños del ser humano, sino que tienen la obligación de trabajar para el bien de todos. 
 
-¿Tiene miedo? ¿Se sale impune atacando a esa élite y a los propios terroristas a los que considera "un invento de laboratorio"?
 
-No, no tengo miedo. Pienso que sólo me pueden matar una vez, dos ya no. Además he trabajado en el contraespionaje soviético. Ir por ahí dando vueltas matando a agentes de un país como Rusia, tampoco te sale gratis. Pero aún así hay cosas que no cuento nunca, hay cosas que sé que no puedo contar porque ya sería demasiado tentador para quitarme del medio. 
 
-¿Y España? ¿Qué planes tienen para España y qué papel le toca desempeñar?
 
-España no tiene ningún papel en el mundo, ni en ningún lugar. Para países como Alemania, Austria o Suiza, países serios, España es África del norte total y absolutamente. No existe como país en ninguna conversación, no produce nada, no tiene recursos naturales, no tiene industria pesada, no tiene industria ligera. La gente cualificada se ha ido, aquí no se puede hacer nada. Además no hay ninguna intención de que esto progrese, es un país que mide su PIB teniendo en cuenta la droga y la prostitución. Es un país ocupado por bases americanas, ni Venezuela, que es cuarto mundo lo permite, España sí. A nivel económico está ocupado por la troika, no tiene ni libertad económica ni militar. España no pinta nada en ningún lugar. 
 
-¿Y Alemania? 
 
-Alemania quieren desmontarla. El millón y medio de refugiados que van a entrar en Alemania van a ser un lastre para el poco dinero que los alemanes tienen. Volkswagen no es una coincidencia, es una teoría de conspiración para desmontar un país muy importante para el futuro desarrollo de Europa.

lunes, 14 de diciembre de 2015

El poblamiento de América: una historia llena de grietas



Las teorías sobre la aparición del hombre en el continente americano se han movido en rígidos patrones desde hace más de un siglo, dando por hecho que los primeros americanos fueron gentes de origen asiático que cruzaron el estrecho de Bering a finales de la última era glacial. No obstante, y en paralelo a la versión ortodoxa, se han ido acumulando diversas pruebas contrarias a tales patrones. Y como era de esperar, dichas pruebas han sido mayoritariamente rechazadas o menospreciadas por el consenso científico, cuando no enviadas al baúl del olvido. El motivo de esta marginación es que algunos de estos hallazgos anómalos apuntaban a un poblamiento diverso o extraordinariamente antiguo de estas tierras, incluso hasta llegar a poner en duda los esquemas evolucionistas más consolidados. A este respecto, existen casos paradigmáticos como el famoso yacimiento de Hueyatlaco (Valsequillo, México), que apenas es la punta de lanza de una realidad científica más bien sombría. Por otra parte, han ido apareciendo otros restos que apuntan a la presencia de varias civilizaciones antiguas en las Américas mucho antes de la llegada de Cristóbal Colón a aguas caribeñas a finales del siglo XV.
Graham Hancock

Este panorama alternativo de la historia americana ha sido abordado por numerosos autores, pero ahora quisiera destacar la interesante aportación del investigador escocés Graham Hancock, que –en un artículo aparecido en versión española en la revista digital Dogmacero– presentó varias pruebas e indicios que cuestionan seriamente la versión oficial en este tema. En efecto, Hancock argumentaba que ya en tiempos remotos parecía haber en tierras americanas unos “misteriosos extranjeros” de diversa procedencia geográfica, étnica y cultural, cuyas huellas arqueológicas han sido pasadas por alto por la ciencia. Cabe decir, empero, que hay muchos cabos sueltos y conjeturas en la exposición de Hancock pero al menos se plantea un campo abierto de investigación y debate, en el cual los profesionales del mundo académico parecen poco propensos a entrar, salvo contadísimas excepciones. Una vez más, léase sin prejuicios.

Misteriosos extranjeros: Nuevos hallazgos sobre los primeros americanos
El best-seller de Graham Hancock

Los lectores de mis libros Fingerprints of the Gods (“Las huellas de los Dioses”, publicado en abril de 1995) y Heaven’s Mirror (“Espejo del Cielo”, publicado en septiembre de 1998) sabrán que yo he sostenido siempre que las Américas fueron habitadas en tiempos prehistóricos por diversos grupos étnicos: negroides, caucasoides y mongoloides. Tales ideas han ofendido profundamente a algunos indios americanos, quienes durante mucho tiempo han afirmado ser los únicos nativos americanos. Asimismo, estas ideas contradicen las enseñanzas académicas que aseguran que el Nuevo Mundo no estuvo habitado por el hombre hasta el final de la última Edad de Hielo, hace unos 12.000 años, cuando fue poblado exclusivamente por nómadas mongoloides de Asia que cruzaron el Estrecho de Bering (entonces existía un puente de tierra entre Siberia y Alaska). Desde allí se expandieron por toda América del Norte y del Sur, alcanzando esta última hace sólo unos 9.000 años. Naturalmente, esta doctrina también sostiene que ni caucásicos ni negroides estuvieron presentes en todo el continente americano antes de la llegada de Colón y la conquista europea en los siglos XV y XVI.

Uno de los misterios históricos que me llevó a escribir Fingerprints fue el elocuente testimonio mítico y escultórico, relativo a una época muy lejana en el tiempo, en la que pueblos que indiscutiblemente no eran indios americanos habitaron el continente americano. Tanto el dios Viracocha, en América del Sur, como el dios Quetzalcóatl, en México, se han descrito como altos, de piel blanca y barba rubia, y a veces con ojos azules.
Figura precolombina de aspecto caucásico

En Monte Albán, cerca de Oaxaca, y en La Venta, en el Golfo de México (un yacimiento asociado a la misteriosa cultura olmeca, supuestamente la más antigua civilización de Mesoamérica), se han encontrado antiguas figuras talladas que parecen representar a tales individuos. En el caso de Monte Albán estas figuras caucasoides se remontan al año 600 a. C. y en el caso de La Venta a aproximadamente 1200 a. C., casi 3.000 años antes de la conquista europea.

Más intrigante aún, en La Venta también se encontraron otras esculturas, la mayoría en forma de cabezas megalíticas, en los mismos estratos arqueológicos que las figuras caucasoides. Una vez más, estas esculturas, llamadas cabezas olmecas, no presentan las características típicas de los indios nativos americanos. Su aspecto es de apariencia inequívocamente negroide, pues representan individuos que se asemejan bastante a los modernos africanos, melanesios o aborígenes australianos.

En Fingerprints of the Gods y Heaven’s Mirror escribí extensamente sobre estas esculturas anómalas y sobre los mitos que las acompañan. Así, argumenté que el modelo para ambos tipos debió haber sido gente real y que por tanto esto se debe tomar en serio como testimonio histórico de la presencia de caucasoides y negroides en el Nuevo Mundo hace más de 3.000 años. Este punto de vista no fue aceptado ni por un solo erudito ortodoxo en 1995, cuando se publicó por primera vez Fingerprints. Desde entonces han salido a la luz nuevas pruebas que han obligado a los expertos a reconsiderar su posición y dar un paso atrás desde el dogma del poblamiento exclusivamente mongoloide de las Américas. Los primeros avances se produjeron en 1996 y 1997:
“Los esqueletos desenterrados en varios estados del oeste, y tan al este como Minnesota, están desafiando las concepciones tradicionales que veían a los primeros estadounidenses en todo semejantes a los asiáticos de hoy. Los cráneos de los esqueletos tienen características similares a las de los europeos, lo que sugiere que entre los primeros seres humanos que emigraron al Nuevo Mundo hace más de 9.000 años se hallarían gentes caucásicas. Los antropólogos ya tenían conocimiento de tales huesos hace años, pero no eran plenamente conscientes de su importancia hasta que se han vuelto a evaluar en los últimos meses. Los nuevos análisis estuvieron motivados por el descubrimiento el pasado verano de la última incorporación al cuerpo de pruebas: el esqueleto inusualmente completo de un hombre aparentemente caucasoide que murió hace unos 9.300 años cerca de lo que hoy es Kennewick, Washington [...] La cabeza del hombre y los hombros estaban momificados, y conservaban gran parte de la piel en esa zona [...] Los que examinaron los huesos creyeron al principio que se trataba de los restos de un colono europeo [hasta que el radiocarbono reveló su gran edad]. ‘Es un momento emocionante, y creo que vamos a ver algunos cambios reales en la historia del poblamiento de América del Norte’, dijo Dennis Stanford, una autoridad del Museo Nacional del Instituto Smithsoniano de Historia Natural.”[1]
No todos los estudiosos están de acuerdo que el Hombre de Kennewick fuera un caucasoide[2]. Pero por lo menos el descubrimiento ha planteado serias dudas sobre el modelo establecido del poblamiento de las Américas. Otros descubrimientos han planteado nuevas dudas.

Similitudes con aborígenes de hoy en día o con africanos
Cabeza olmeca del yacimiento de Tres Zapotes

En Fingerprints of the Gods describí una de las colosales cabezas olmecas de La Venta:
“Era la cabeza de un anciano con una nariz ancha y plana y labios gruesos. Los labios estaban ligeramente abiertos, dejando al descubierto unos dientes fuertes y cuadrados. La expresión en el rostro sugería una sabiduría antigua, paciente, y los ojos parecían mirar sin miedo a la eternidad... Sería imposible para un escultor, pensé, inventar todas las diferentes características combinadas de un tipo racial auténtico. La representación de una auténtica combinación de características raciales por tanto implicaba que seguramente se había utilizado un modelo humano.”
“Caminé alrededor de la gran cabeza un par de veces. Tenía 22 pies (unos 6,6 metros) de circunferencia, pesaba 19,8 toneladas, se alzaba hasta casi 8 metros de altura, había sido esculpida en sólido basalto, y mostraba claramente una genuina combinación de características raciales. En efecto, al igual que otras piezas que había visto, sin lugar a dudas y sin ambigüedades representaba un tipo negro... Mi propia opinión es que las cabezas olmecas nos presentan imágenes fisiológicamente exactas de personas reales de procedencia negroide...”

Volví a este misterio en mi libro de 1998 Heaven’s Mirror:
“Los historiadores ortodoxos no aceptan la presencia de africanos en el Nuevo Mundo antes de la llegada de Colón y han tratado de eludir las consecuencias de las características obviamente africanas de las 16 cabezas olmecas de 3.000 años de antigüedad que han sido halladas hasta la fecha. ¡Al menos esto puede tomarse como señal de que no hay racismo en la arqueología, dado que se supone también que tampoco hubo caucásicos en el Nuevo Mundo antes de Colón! Los estudiosos han planteado pues objeciones predecibles sobre el mito de Quetzalcóatl del hombre alto con barba blanca y han tratado de desechar cualquier sugerencia que pudiera derivarse de los numerosos relieves de caras caucásicas que se han excavado en algunos de los yacimientos arqueológicos más antiguos de México. En el área olmeca se hallaron varias de estas caras en los mismos estratos que las cabezas africanas y algunas veces al lado mismo de éstas, pero también tenemos imágenes de caucásicos en lugares tan distantes como Monte Albán, en el sur-oeste, un yacimiento datado entre 1000 y 600 antes de Cristo.”
“En 1996 y 1997, el descubrimiento de huesos de raza blanca con más de 9.000 años en las Américas parece, de repente, que ha validado el mito de Quetzalcóatl. Por tanto, es legítimo preguntarse ahora cuánto tiempo pasará hasta que la afortunada paleta del arqueólogo descubra los huesos de las personas que podrían haber servido de prototipos para las grandes cabezas olmecas.”
Esa afortunada paleta del arqueólogo no se hizo esperar. El 22 de agosto de 1999, el London Sunday Times (y unos días más tarde, un documental de la televisión BBC2) informó del descubrimiento en Brasil y Colombia de más de 50 esqueletos y cráneos negroides de un pueblo que había vivido en América del Sur hace unos 12.000 años, aproximadamente 3.000 años antes de la primera penetración conocida de los pueblos mongoloides en esta región[3].

Concretamente, se ha descrito un ejemplar particularmente bien conservado, los restos de una joven a quien los científicos han apodado “Luzia”, como el esqueleto humano más antiguo encontrado en el continente americano. Ha sido estudiado por Walter Neves, profesor de Antropología Biológica de la Universidad de Sao Paolo, quien afirma:
“Cuando empezamos a ver los resultados fue increíble porque nos dimos cuenta de que los datos no mostraban que estas personas fuesen mongoloides; mostraban que eran cualquier cosa salvo mongoloide [...] Son similares a los aborígenes de hoy en día o a los africanos y no muestran similitudes en absoluto con los mongoloides de Asia oriental ni con los indios de hoy en día.”
El Sunday Times también cita a Richard Neave, un artista forense de la Universidad de Manchester, que ha realizado una reconstrucción del rostro de Luzia. 
“Esa cara –comenta Neave– es negroide. Las proporciones de la cara no apuntan en absoluto a que sea mongoloide.”
Hasta ahora, por lo que yo sé, ningún estudioso ha señalado que los descubrimientos en Brasil y Colombia puedan ofrecer alguna explicación acerca de los rasgos negroides de las cabezas olmecas. Es cierto que las esculturas olmecas fueron halladas en estratos de entre 3.000 y 4.000 años de antigüedad mientras que los esqueletos brasileños y colombianos son mucho más antiguos. Pero esto no excluye una posible conexión. Por lo menos, es sin duda una coincidencia interesante (a) que hayan llegado hasta nosotros piezas de escultura monumental que representan individuos negroides de la antigüedad prehistórica de las Américas, y (b) que se haya probado científicamente que un pueblo negroide, no identificado previamente e inesperado por los historiadores, habitó el continente americano hace unos 12.000 años. ¿Podría ser que las cabezas olmecas no hubieran sido realizadas de ningún modo por los olmecas, sino que las hubieran heredado como reliquias de familia, legadas de una época anterior?

¿Una influencia china?
Antigua escritura china

Como nota al pie de esta historia, y signo de la galopante caída del consenso entre los estudiosos ortodoxos sobre el poblamiento de las Américas, tenemos la disputa que comenzó a agitarse en los círculos académicos a finales de los 90 concerniente a los posibles vínculos entre culturas americanas y chinas de la Antigüedad, específicamente entre la cultura olmeca y la Shang. Los principales defensores de este punto de vista son el profesor Mike Xu, profesor del departamento de lenguas extranjeras de la Universidad Central de Oklahoma, EE UU, y Chen Hanping , del Instituto de Investigaciones Históricas de China.

Según un artículo publicado en US News y en World Report, e informaciones en Internet, Xu cree que 
“la primera cultura compleja de Mesoamérica pudo haberse originado con la ayuda de un grupo de chinos refugiados que huyeron a través de los mares a finales de la dinastía Shang. La civilización olmeca surgió alrededor del año 1200 antes de Cristo, lo que coincide con el momento en que el rey Wu de Zhou atacó y derrotó al rey Zhou, el último gobernante Shang, poniendo fin a su dinastía.”[4]
Xu también afirma disponer de pruebas “explosivas” en forma de escritos arcaicos:
“En los últimos tres años [Xu] ha encontrado unos 150 glifos en fotografías de piezas auténticas de cerámica olmeca, artefactos de jade y esculturas. Aparte de revisar él mismo diccionarios de chino antiguo, también ha mostrado dibujos de estas marcas a expertos del continente chino en escritura antigua para que las examinaran, y la mayoría han coincidido en que se parecen mucho a los caracteres usados ​​en los escritos adivinatorios chinos sobre hueso y en las inscripciones sobre bronce. ‘Al principio todos estos expertos trataron de echarme, diciendo que no podían emitir una opinión de artefactos extranjeros’, recuerda Mike Xu. Pero después de insistir en sus ruegos, les echaron un vistazo a regañadientes. Nada más ver esos dibujos, todos le preguntaron: ‘¿En qué parte de China se encontraron estas inscripciones?’ Cuando se enteraron de que procedían de América, se quedaron atónitos. ‘Si estas inscripciones se hubieran hallado en excavaciones en China’, dice Chen Hanping, investigador asociado en el Instituto continental de Investigación Histórica, ‘sin duda se habrían considerado símbolos de la época anterior a la dinastía Quin’.”
La reacción de otros estudiosos ha sido generalmente hostil. Este texto de C. Cook, profesor asociado de chino en la Universidad de Leigh, resume varias objeciones clave:
“Algunos me pidieron que publicara mis observaciones en respuesta al escrito sobre los signos olmecas identificados como chinos por Chen Hanping en US News y en World Report Nov 4, pp 46-8. Finalmente he visto el artículo con la reproducción de los gráficos olmecas y el conjunto que Chen consideraba similar a la escritura adivinatoria en hueso de los Shang.
1. Las grafías seleccionadas por Chen no son chinas. Tienen cierta similitud gráfica con algunas grafías chinas arcaicas o con parte de las grafías, pero como grafías individuales no coinciden ni se corresponden a los equivalentes que les ha asignado. Es falso.
2. Obviamente, las grafías/glifos aludidos por Chen deberían considerarse en el contexto de toda la inscripción. Esto es imposible ya que el resto de las marcas apenas presentan algunas semejanzas aisladas. De hecho, el texto olmeca puede que no represente un lenguaje en absoluto, sino que –al igual que el Naxi y otras escrituras ur– sería más bien un código para contar historias que una transcripción real de la lengua. Por otro lado, la grafía adivinatoria china Shang es muy avanzada y se da por hecho sin duda que pertenece a un sistema de escritura.
3. Por último, la inscripción debe considerarse en el contexto de las esculturas. En el arte del período Shang se muestra poco más que unas esporádicas caras en las representaciones humanas (tenemos algunas figuras talladas en jade, pero están arrodilladas, a menudo incisas, y cubiertas con una decoración de animales, tatuajes, ropa, etc.). Un famoso bronce presenta una figura como un chamán en la boca de un animal, pero no tiene ninguna similitud con las representaciones olmecas.
4. Una simple corrección: el US News y el artículo de WR afirman que Chen es la autoridad más destacada de entre sólo unos 12 expertos en todo el mundo formados en esta escritura antigua. En primer lugar, Chen es un erudito muy secundario. En segundo lugar, sólo en los EE UU hay más de 12 eruditos que pueden leer escritura Shang, y muchos más en China y en otros lugares.”[5]
Ojos saltones y una gran nariz respingona

Yo no tengo la menor idea de si el profesor Cook y los otros críticos están en lo cierto o si Xu y Chen han dado con algo con su conexión Shang-Olmeca. Se precisa una investigación de mente abierta para resolver el problema, pero mientras tanto me gustaría llamar la atención sobre un pequeña prueba que Santha [esposa de Graham Hancock] y yo descubrimos por primera vez cuando asistimos a la exposición Los misterios de la antigua China en el Museo Británico a principios de enero de 1997 y, más recientemente, cuando vistamos el Museo de Historia de Beijing en marzo de 1999. Estábamos intrigados por unos objetos procedentes de las fosas de sacrificio de Sanxingdui, en la provincia de Sichuan. Estos artefactos, que incluyen bronces en forma de cabezas humanas, fragmentos de oro, muchos jades y un gran número de colmillos de elefante, fueron descubiertos en 1986 y son obra de una gran civilización no identificada previamente que floreció en Sichuan hacia el 1200 a. C. - 1000 a. C.
Máscara "chac" de Uxmal (Mesoamérica)

De particular interés era una pieza descrita como “máscara con la frente ornamentada y pupilas prominentes”. Es uno de las tres grandes máscaras que se encontraron en el pozo 2 en Sanxingdui. Según el comentario del Museo Británico (Misterios de la antigua China, página 69): 
“Las características más sorprendentes son las pupilas de los ojos, que se proyectan como tallos [...] Otra característica notable es la larga proyección que asciende desde la nariz de la máscara. Esta proyección tiene forma de rollo, con una espiral de sección vertical en la parte superior y con un lazo doble en la parte inferior [...] La combinación de las orejas grandes, los ojos saltones y la elevada pluma hace de este rostro algo completamente fantástico.”
¿Es una coincidencia que casi exactamente las mismas fantásticas y sorprendentes características –ojos saltones y una larga y curvada proyección de la nariz– las encontremos en las máscaras Chac de los antiguos mayas de Centroamérica, herederos de los olmecas? Las máscaras Chac también fueron incorporadas como elementos arquitectónicos en los templos mayas.

Extranjeros llamativos

Tal vez estas similitudes sean sólo coincidencias, aunque personalmente más bien lo dudo. Dejando a un lado todas las demás cuestiones y anomalías (y hay muchas; por ejemplo, véanse las imágenes adjuntas), sostengo, no obstante, que los antiguos esqueletos caucasoides y negroides que se han encontrado en el Nuevo Mundo dan a entender que ya no puede haber lugar para nociones preconcebidas. Es probable que la verdadera historia del poblamiento de las Américas resulte ser extraordinariamente compleja y difusa, involucrando a diferentes grupos étnicos y culturas en varias épocas. No me sorprende en absoluto que los chinos pudieran haber estado aquí hace 3.000 años, o los fenicios en la misma época –como han sugerido otros– o la notable cultura Jomon de Japón, o los egipcios, o –mucho después– los vikingos. Creo que es muy probable, de hecho poco menos que una certeza, que todos estos pueblos, así como otros diversos, también descubrieron independientemente las Américas, en casos aislados, una y otra vez, desde los tiempos más remotos.

¿Pero cuán remotos? Si seguimos impulsando esta indagación hacia el pasado –de nuevo más allá de las más antiguas civilizaciones históricas conocidas– ¿a dónde vamos a parar finalmente?
La posible influencia Shang en la escritura y el arte olmeca nos retrotrae a 3.000 años atrás, dentro de los límites de la historia. Pero el hombre de Kennewick y Luzia nos llevan a hace 9.300 y 12.000 años respectivamente, siendo esta última fecha unos 7.000 años anterior a Sumer y Egipto, las primeras civilizaciones históricas conocidas, y justo en medio del final de la última Edad de Hielo, cuando la Tierra pasaba por un gigantesco cataclismo y las inundaciones causadas por la fusión de las capas de hielo asolaban el mundo.

Algunos estudiosos han expresado la opinión de que el pueblo de Luzia podría haber llegado a América del Sur desde el Pacífico y lo ha relacionado con los aborígenes australianos. Ciertamente hay evidencia de que en la antigüedad los aborígenes poseían sofisticadas habilidades marineras y de navegación. Hasta ahora, sin embargo, no existe una teoría histórica que pueda explicar la presencia en el Nuevo Mundo, y en fechas tan tempranas, no sólo de aborígenes negroides, sino también de caucasoides, y mucho menos el hecho de que la memoria de estos llamativos extranjeros se haya podido preservar en los mitos y las esculturas de lugares tan distantes como Bolivia y México.

Así pues, además de constituir un intrigante misterio humano y arqueológico, lo que ahora sabemos sobre los primeros americanos representa un sólido y radical desafío a la ortodoxia académica. Sospecho que esta historia va a seguir dando que hablar.

© 2000 Graham Hancock
Fuente texto: Dogmacero n.º 2 (2013)
Fuente imágenes: Wikimedia Commons
Fuente blog Xavier Bartlet.

NOTAS
[1] Washington Post, Edición Final, martes 15 de abril de 1997
[2] Véase http://www.cr.nps.gov/aad/kennewick/
[3] Véanse http://www.crystalinks.com/abor.html y http://www.crystalinks.com/archaeology3.html
[4] Véase http://sinorama.com.tw/en/8605/605006e1.html
[5] Véase http://copan.bioz.unibas.ch/meso/shang.txt/

jueves, 10 de diciembre de 2015

Entrevista a Claudio Mutti: “la guerra civil islámica”

Por Adriano Scianca – ¿Un choque de civilización entre Occidente y el Islam? Qué va, el conflicto actualmente en curso es (sobre todo) interior al mismo mundo musulmán. De ello está convencido Claudio Mutti, director de la revista Eurasia, que dedica en su último número un dossier a “La guerra civil islámica”. Y en este choque las facciones aparentemente más aguerridas (salafistas y wahhabitas), son justo las que tienen vínculos históricos con las fuerzas de occidente.

Adriano Scianca – El último editorial de Eurasia, la revista de geopolítica que usted dirige, se titula “La guerra civil islámica”. ¿Quiénes son los actores de este conflicto dentro de la religión musulmana y qué es lo que está en juego?

Claudio Mutti – La expresión “guerra civil islámica” utilizada en el editorial del trigésimo noveno número de Eurasia debe entenderse en un sentido amplio, ya que el actualmente en curso no es propiamente un conflicto en el que se enfrentan los ciudadanos de un mismo Estado, incluso si no faltan casos de guerra civil real; tratándose en cambio de un conflicto que opone a Estados, instituciones, corrientes, grupos pertenecientes al mundo musulmán, sería más exacto hablar de “guerra intraislamica”. El enfrentamiento en cuestión debe remontarse a la tentativa puesta en práctica por fuerzas históricamente cómplices del Occidente británico y estadounidense, para instaurar su hegemonía en el mundo musulmán. Gracias además a los petrodólares de los que pueden disponer, estas fuerzas, que sobre el plano ideológico se expresan (sobre todo, pero no solamente) en las desviaciones wahhabita y salafista, ejercen su influencia sobre una parte considerable de la comunidad de creyentes. Esta tentativa hegemónica, además de encontrar las renuencias del Islam tradicional, ha suscitado durante mucho tiempo la fuerte oposición del nasserismo (hasta Gaddafi) y de las corrientes revolucionarias. Hoy su principal obstáculo está representado por el Islam chiíta. De ahí el feroz sectarismo anti-chií que anima a los corrientes heterodoxas y que, por desgracia, también se ha extendido a áreas del Islam que se suponía exentas de ello.

AS – La intervención rusa en Siria parece haber cambiado el rumbo del conflicto. ¿Cree que es posible, para Assad, volver a la situación pre-bélica o ya una porción de su poder y de su soberanía puede darse en todo caso por perdida para siempre?

CM – El gobierno sirio, que todos daban ya por desahuciado, logró sobrevivir a una agresión y a una guerra civil durante más de cuatro años. La alianza euroasiática de Siria, Irán, Hezbollah y Rusia ha prevalecido sobre la coalición occidental y sobre el sedicente “Estado islámico” que la primera ha diseñado, financiado, armado y entrenado. Se trata de la primera derrota geopolítica infligida a los Estados Unidos y sus satélites desde el fin de la Guerra Fría. En este contexto, no creo que Assad deba temer una pérdida del propio poder, tanto es así que el presidente sirio se ha declarado dispuesto a afrontar nuevas elecciones presidenciales. Hace unos días, el 23 de octubre, después de reunirse con John Kerry y los ministros de exteriores turco y saudí, el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov, ha desmentido del modo más categórico que durante las negociaciones sobre la crisis siria los participantes hayan abordado la cuestión de la dimisión del presidente Assad. Algo antes, Dmitrij Trenin, director del Carnegie Center de Moscú, dijo que para Putin “Assad no es una vaca sagrada” y que su único interés es “salvar el estado sirio, evitando que se fragmente como ha sucedido en Libia o en Yemen”. Sin embargo, una cosa es cierta: Rusia tiene considerables intereses geoestratégicos en Siria, un país que durante más de cuarenta años es su aliado y que alberga en Tartus la única base mediterránea de la Armada rusa. No sólo eso, sino que los rusos han construido una base aérea en Al-Ladhiqiyah (Laodicea), que es un bastión de Assad. No creo, por tanto, que Rusia quiera crear en Damasco las condiciones de un vacío de poder que daría a los aliados de los EEUU la forma de soplar de nuevo sobre el fuego del terrorismo.

AS – En estos días la situación se está caldeando demasiado en los territorios palestinos. ¿Por qué precisamente ahora se vuelve al borde de una “tercera Intifada”? ¿Es un fenómeno que puede ser enmarcado de alguna manera en la convulsión general de la zona?

CM – La “tercera Intifada”, la denominada “Intifada de los cuchillos”, es una gran oportunidad para el eje ruso-iraní, cuya línea estratégica puede abrir perspectivas de victoria para la causa palestina. Acabando con la monstruosidad representada por el sedicente “Estado islámico” y garantizando la seguridad de la República Árabe de Siria, el eje ruso-iraní conseguirá en efecto el resultado de modificar radicalmente la situación en el Oriente Medio. Como consecuencia de ello, el papel de Estados Unidos en la región resultará fuertemente redimensionado, y por lo tanto también la hegemonía de la entidad sionista será puesta en tela de juicio. Si la alianza ruso-iraní quiere llevar hasta el final las medidas adoptadas hasta el momento, tendrá que sostener de manera decisiva la lucha del pueblo palestino; pero los líderes palestinos deberán a su vez romper los vínculos con aquellos gobiernos de la región que sustentan la presencia estadounidense y son cómplices del régimen de ocupación sionista.



AS – ¿Cuál es la relación de las corrientes wahhabita y salafista con la religión islámica? ¿No representan una exacerbación o una perversión? ¿Y cuáles son, en cambio, sus vínculos con el Occidente anglo-americano?

CM – Los movimientos wahhabitas y salafistas, aunque nacidos en lugares y circunstancias históricas diferentes, declaran ambos luchar por un objetivo esencialmente idéntico: reconducir el Islam a aquello que era, al menos en la imaginación de sus seguidores, en el momento de las primeras generaciones de musulmanes. Estas corrientes rechazan tanto el magisterio espiritual ejercido por los maestros de las hermandades sufíes, como las normas de la Ley sagrada (Sharia) elaborada por las escuelas jurídicas tradicionales (sunitas y chiítas). Su interpretación del Corán y de la Sunna Profética (únicas fuentes de la doctrina que ellos reconocen) se caracteriza por un obtuso literalismo anti-espiritual que no rehúye incluso el antropomorfismo.

Desde su creación, estos movimientos heterodoxos y sectarios han actuado en connivencia con Gran Bretaña, convirtiéndose en instrumentos de sus planes de dominio en el mundo musulmán. El fundador del movimiento salafista, Al-Afghani, iniciado en la masonería en una logia del rito escocés de El Cairo, hizo entrar en la organización masónica a los intelectuales de su círculo, entre ellos a Muhammad ‘Abduh, quien en 1899 se convirtió en Mufti de Egipto con el plácet de los ingleses. Lord Cromer, uno de los principales artífices del imperialismo británico, definió a los seguidores de Muhammad ‘Abduh como “los aliados naturales del reformador occidental”.

En cuanto a los wahhabitas, Ibn Saud fue patrocinado por Gran Bretaña, que en 1915 fue el único estado en el mundo en establecer relaciones oficiales con el Sultanato wahhabita del Nejd y en 1927 reconoció el nuevo reino wahhabita del Nejd y del Hiyaz. Consejero de Ibn Saud fue Harry Philby, el organizador de la revuelta árabe anti-otomana, el mismo que apoyó ante Churchill, el barón Rothschild y Weizmann el proyecto de una monarquía saudita encargada de controlar por cuenta de Inglaterra la ruta a la India. Al patrocinio británico lo sustituyó luego el estadounidense; si ya en 1933 la monarquía saudí había otorgado en concesión a la Standard Oil el monopolio de la explotación petrolífera, y en 1934 había concedido a otra compañía estadounidense el monopolio de la extracción de oro, el 01 de marzo de 1945 el rey wahhabita selló la nueva alianza con los EEUU reuniéndose con Roosevelt a bordo del Quincy.

AS – Los dos recientes premios Nobel de la Paz y de Literatura tiene notables implicaciones geopolíticas. ¿Puede darnos su comentario?

CM – Debe tenerse presente que el premio Nobel no es en absoluto una institución neutral y libre de condicionamientos políticos. El Premio Nobel de la Paz, en particular, ha sido concedido más veces a personalidades de la política, de la cultura e incluso de la religión que han servido a los intereses de los Estados Unidos de América o del régimen sionista, quizás a través de la subversión, la mentira propagandística, la acción terrorista y la agresión militar contra otros países. Me limito a mencionar algunos nombres, sobre los que no es necesario hacer ningún comentario: Woodrow Wilson, Henry Kissinger, Menachem Begin, Lech Walesa, Elie Wiesel, el XIV Dalai Lama Tenzin Gyatso, Gorbachov, Aung San Suu Kyi, Shimon Peres, Yitzhak Rabin, Barack Obama. Este año el Premio Nobel de la Paz ha sido concedido al llamado Cuarteto para el diálogo nacional tunecino, en reconocimiento a su “contribución decisiva para la construcción de una democracia plural en Túnez a raíz de la Revolución del Jazmín en 2011”. En resumen, ha sido premiada la llamada “Primavera árabe”, es decir, el vasto movimiento de desestabilización que la “estrategia del caos” ha favorecido en las costas meridional y oriental del Mediterráneo. Análogo significado reviste también la decisión de conceder el Nobel de Literatura a una periodista sobre la que recae la acusación infamante de ser un agente de la CIA.

26 de octubre 2015

(Traducción de Página transversal).

Fuentes: Eurasia Rivista di studi geopolitici e Il Primato Nationale.

sábado, 5 de diciembre de 2015

Turquía, el ISIS y la lucha por el control de Oriente Medio




La interminable guerra de Siria, iniciada en 2011, es una fuente inagotable de teorías absurdas. El caleidoscopio de grupos políticos y religiosos, un pasado tan complejo como desconocido y la propaganda de los medios de comunicación dificultan la comprensión de dicho conflicto y facilitan creer la propaganda de los bandos enfrentados. Un ejemplo es el documento desclasificado de la DIA (el servicio de inteligencia del ejército de EEUU) que ha sido calificado como la prueba definitiva de que el Estado Islámico (ISIS) es una marioneta de Washington; en realidad, el análisis de dicho documento (que aquí traducimos) demuestra justo lo contrario, pero para ello es necesario conocer el contexto en que se escribió.

MITO Y REALIDAD DE LA 'PRIMAVERA ÁRABE'

El documento está escrito a mediados de 2012; este es un detalle importante para poder entender su contenido, pero para ello es necesario hacer un repaso cronológico del desarrollo del conflicto sirio y la (mal)llamada «primavera árabe», cuyo carácter escalonado muestra una planificación que buscaba concentrar las fuerzas cada vez en un objetivo para no tener que luchar en varios frentes al mismo tiempo: 

Finales de 2010: Inglaterra y Francia camuflan un despliegue militar frente a la costa libia como unas «maniobras militares», mientras se introducen armas en Libia a través del puerto de Misurata.

17-12-2010/14-01-2011: En Túnez un «golpe blando» (revolución de colores) lleva al poder a la Hermandad Musulmana y aísla al régimen de Gadafi en su frontera occidental, abriendo el camino a Trípoli y a los suministros de armas a islamistas y a los bereberes libios.

25-01-2011/11-02-2011: Tras derribar al régimen tunecino se inicia una «revolución de colores» contra el régimen egipcio de Mubarak por manifestantes entrenados por EEUU. El carácter artificial de las protestas se pone de manifiesto en que para camuflar su reducido número se concentraron en una simple plaza en El Cairo, modelo repetido en el «Golpe del Maidán» en Ucrania. La negativa de Mubarak a dimitir obligó al ejército egipcio (importante receptor de ayuda de EEUU tras Israel) a dar un golpe de Estado. La Hermandad Musulmana llegó entonces al poder y abrió la puerta al envío sin obstáculos de armas y militantes islamistas a la Cirenaica, en el este de Libia.

15-02-2011/20-08-2011: Tras una campaña de mentiras de la prensa occidental contra el régimen de Gadafi apoyada por las ONGs occidentales, la OTAN pone en marcha una campaña de bombardeos en apoyo de islamistas que lograron hacerse con el control de Bengasi y Misurata, segunda y tercera ciudades de Libia. El fracaso islamista en tomar Trípoli y las inesperadas victorias de Gadafi en el frente occidental prolongaron de forma inesperada el conflicto, forzando a la OTAN a un esfuerzo militar superior al esperado y retrasando el ataque contra Siria e incluso a intentos de negociación con Gadafi.

18-08-2011/21-08-2013: EEUU y la UE exigen a Assad que abandone el poder (18 agosto) mientras tiene lugar la etapa final de una ofensiva conjunta de comandos de la OTAN, nacionalistas bereberes y fundamentalistas islámicos que llevará a la toma de Trípoli (20 agosto); el linchamiento de Gadafi y la desintegración del Estado libio permitió a Occidente concentrar sus fuerzas para intentar destruir el régimen sirio mediante los grupos armados islamistas del FSA (creado en julio) y representados políticamente por el Consejo Nacional Sirio (creado en agosto) dirigido por los Hermanos Musulmanes. El veto ruso-chino en la ONU hace imposible una «intervención humanitaria» occidental en Siria similar a la de Libia, y el apoyo decidido de Rusia al régimen de Assad y su despliegue militar en el Mediterráneo, Golfo Pérsico y Cuerno de África hace imposible repetir el escenario de Kosovo, lo que provoca el empantanamiento de la situación.

LA RUPTURA DE TURQUÍA CON EEUU

Es en este contexto cuando la DIA redacta el documento desclasificado, fechado el 30 de julio de 2012 (meses después de iniciarse el conflicto), en el que afirma 1) que la «oposición» son grupos islamistas radicales, 2) que sólo pueden derrotar a Assad creando un estado propio (un «principado salafista») en el este de Siria, protegido por una «zona de exclusión aérea» (es decir, la protección de la aviación occidental) y 3) se plantea la posibilidad de que el ISI (precursor del ISIS) se unifique con otros grupos islamistas para crear su propio estado (como finalmente ha ocurrido).

El documento de la DIA se escribió mientras la maquinaria propagandística occidental usaba cínicamente las masacres de los rebeldes para pedir una «intervención humanitaria» en Siria (como denunciamos en esa época en el CNT); por ello, confirma la sincronización entre las maquinarias militar y propagandística de Occidente. Lo que el documento no dice en ningún lado es que el ISIS fuese creado por Occidente, como algunos afirman. Para entender quién está detrás de su conversión en uno de los principales actores del conflicto sirio es necesario —nuevamente— mirar el contexto en el que de manera repentina el ISIS hace su aparición como un factor clave del conflicto sirio, a principios de 2013.

Por aquel entonces, la situación militar se había empantanado y Occidente había desistido de iniciar una campaña de bombardeos debido al apoyo ruso-chino-iraní y las amenazas rusas de suministrar misiles antiaéreos al régimen de Assad que, además de haber infligido cuantiosas pérdidas a los atacantes, habrían roto el equilibrio militar en la región en perjuicio de Israel. Es entonces cuando aparecieron las primeras grietas en el seno de la coalición dirigida por EEUU, especialmente entre Obama y Erdogan; Turquía se había jugado mucho al apoyar el rediseño de Oriente Medio que impulsaban Obama y Hillary Clinton, y no se había beneficiado lo más mínimo (lo que hemos analizado en detalle en otro artículo); y mientras Washington podía cambiar sus alianzas en la región, el gobierno turco de Erdogan se había convertido en un apestado, enfrentado con todos sus vecinos.

La imposibilidad de derribar al gobierno sirio hizo ineludible una negociación con Assad y sus aliados, lo que puso de manifiesto los diferentes intereses de Turquía y EEUU. Obama buscaba un acuerdo que afectase lo menos posible sus intereses en Oriente Medio, mientras que Erdogan prefería una escalada en la situación; en este contexto tuvo lugar el 11 de mayo un atentado de falsa bandera en la ciudad turca de Reyhanli, poco antes de una reunión entre Obama y Erdogan; el gobierno turco acusó a Siria de la masacre, y presionó a EEUU para que interviniese en Siria, pero la política de hechos consumados de Erdogan fracasó, ya que Obama se negó a atacar a Siria.

Es entonces cuando se acaba la «paz social» de que había disfrutado el gobierno de Erdogan. El 28 de mayo se puso en marcha de manera apresurada una «revolución de colores» contra Erdogan, mediante la organización de protestas sociales por todo el país con la excusa de la eliminación del Parque Gezi en Estambul; y el uso masivo de twitter para movilizar a la gente, que se organizaron en torno a la ocupación de la céntrica Plaza de Taksim (siguiendo el modelo de Egipto y Ucrania) participó todo el arco político, incluidos anarquistas y fascistas; dichas protestas fracasaron ante el uso decidido del aparato represivo estatal por Erdogan, mientras denunciaba un complot occidental para sacarle del poder. Poco después, Turquía se planteó oficialmente comprar un sistema de defensa aéreo fabricado en China, que hacía imposible integrarle en los sistemas de la OTAN, algo que no quería hacer el gobierno.

A continuación se inició un enfrentamiento entre Erdogan y Fethullah Gülem, antiguo miembro de las redes anticomunistas de la OTAN en la Guerra Fría y colaborador de la CIA en el Asia Central ex-sovietica, líder del movimiento Hizmet, organización islamista similar al Opus Dei particularmente fuerte entre los estamentos policial y judicial de Turquía; los medios de comunicación cercanos a Gülem (incluido Zaman, el periódico turco de mayor tirada) iniciaron la publicación de documentos destapando la corrupción en las altas esferas del gobierno de Erdogan (incluida su familia) y filtrando documentos que mostraban que el servicio secreto turco (MIT) estaba relacionado con el atentado de Reyhanli, que fue llevado a cabo por el aún minúsculo Estado Islámico. Erdogan reaccionó al desafío de Gülem deteniendo periodistas y con una oleada de expulsiones en masa de mandos del aparato policial y judicial miembros del movimiento Hizmet que continúa hoy día, como demuestra la reciente huida a Siria del juez del caso Ergemekon, que desactivó al ejército y llevó a Erdogan al poder.

Erdogan se negó a aceptar la derrota en Siria, y el 21 de agosto de 2013 tuvo lugar un ataque con armas químicas en las afueras de Damasco organizado por la «oposición» islamista siria y el servicio secreto turco. El resultado fue lo contrario de lo que pretendía Erdogan, ya que puso de manifiesto la debilidad en el seno de la coalición antisiria occidental: por primera vez desde 1782 el Parlamento inglés se negó a apoyar una guerra del gobierno, y no había mayoría en el congreso de EEUU en apoyo a un ataque contra Siria. Rusia ofreció entonces a EEUU la destrucción del arsenal químico sirio a cambio de un acuerdo no escrito que excluía cualquier intervención directa en Siria, convirtiendo a Siria en una versión a gran escala del Líbano fragmentado de los 80; Obama aceptó, pero esta solución era inaceptable para Turquía, que veía evaporarse sus planes de ser un «hub» [centro, eje] energético. Es entonces cuando entra en escena el ISIS.

EL ISIS O LA INVASIÓN TURCA DE SIRIA

De manera paralela a la «reactivación» del Estado Islámico, tenían lugar las negociaciones entre EEUU y Rusia sobre Siria. Cuando Obama hizo público el abandono de los planes de atacar Siria (septiembre de 2013) se inició el ascenso del Estado Islámico (ISIS) como un actor importante en el conflicto sirio; la primera aparición pública del ISIS tuvo lugar en abril de 2013, poco antes del atentado de Reyhanli (que al parecer fue obra suya) y de manera paralela a las crecientes tensiones entre EEUU y Turquía. Al-Baghdadi, líder del entonces minúsculo Estado Islámico, inició una lucha por hacerse con el control del Frente al-Nusra, grupo islamista que forma parte de Al-Qaeda; la jefatura de dicha nebulosa organización intervino mediante un comunicado a Al-Yazira en junio expulsando al Estado Islámico de la organización, tras lo cual el Estado Islámico puso en marcha una campaña de absorción y ataques contra otros grupos «rebeldes» sirios para extenderse territorialmente.

La principal diferencia del Estado Islámico frente a los demás grupos islamistas es su organización profesional similar a la de un servicio secreto, y que en las zonas bajo su control ha puesto en marcha un aparato administrativo propio. Mientras los grupos apoyados por occidente son meras bandas de mercenarios en busca de botín que arrasan los territorios por donde pasan, el ISIS en cambio lleva a cabo tareas típicas de un estado, desde la educación (oposiciones para profesores incluidas) al asfaltado de las calles, para asegurarse el control de los territorios que gobierna. Desde finales de 2014 se inició desde Turquía un goteo creciente de islamistas que pasaban a engrosar las filas del ISIS, que en diciembre de 2014 extendió sus actividades a la provincia Al-Ambar de Irak. A partir de 2014 se puede hablar de una verdadera invasión, ya que el ISIS pasó a tener decenas de miles de combatientes y ser capaz de ocupar gran parte del este de Siria y el norte de Irak, dando lugar a una nueva fase del conflicto sirio.

La aparición del ISIS fue paralela a la desactivación de la Hermandad Musulmana, que había sido hasta entonces el principal aliado de Occidente en la región: el día 24 de junio abdicó «voluntariamente» el emir de Qatar, principal apoyo de la Hermandad Musulmana junto a Turquía, y un golpe militar en Egipto el 3 de julio derrocó al gobierno de la Hermandad Musulmana, llevando al poder al general Al-Sissi, que abandona el frente anti-Assad y se acerca a Rusia. Mientras Arabia Saudí apoyó con generosos créditos de miles de millones a Egipto y declaró la guerra a la Hermandad Musulmana, la reacción de Erdogan a estos acontecimientos fue cortar las relaciones diplomáticas con Egipto y ofrecer refugio a la Hermandad Musulmana frente a la persecución egipcia.

Además de perder el poder en Egipto y ser incapaz de derrocar al régimen sirio, la Hermandad fue incapaz de hacerse con el control de una Libia rica pero hundida en el caos, y la normalización de la situación en Túnez, el país de tendencias más laicas de todo Oriente Medio, acabó con su control del gobierno. De esta forma, en 2014 la Hermandad había perdido la influencia que había ganado galopando la ola de la «primavera árabe».

El fracaso de la Hermandad en hacerse con el control de Oriente Medio fue seguido por el castigo a quienes la habían apoyado. Tras forzar el derrocamiento del emir de Qatar, Arabia Saudí exigió que el nuevo emir se comprometiese a dejar de apoyar a la Hermandad y dejar de atacar al régimen egipcio a través de Al-Yazira. La continuación por Qatar de su apoyo a la Hermandad dio lugar a inicios de 2014 a una tensión creciente en las relaciones diplomáticas de Qatar con sus vecinos, que desembocó el 5 de marzo en la retirada de los embajadores de Arabia Saudí, los EAU y Bahréin. Riad amenazó entonces a Doha con cerrar la frontera terrestre y prohibir el uso de su espacio aéreo a Qatar, dejándola a merced de Irán e Irak, los principales enemigos de la Hermandad. Esta situación insostenible llevó a Qatar a cortar sus lazos con la Hermandad y expulsar a sus representantes el 16 de septiembre, que buscaron refugio en Turquía; de esta forma, Erdogan perdió a su último aliado en la región, y la pérdida del gas qatarí y egipcio convertía en una quimera sus proyectos energéticos. Y la relación con EEUU pasaba su peor momento, ya que Erdogan admitía no hablar con Obama.

Rebelde radical sirio y rebelde moderado sirio
A WASHINGTON SE LE CRECEN LOS ENANOS

En junio de 2014, el ISIS inició la ocupación del norte de Siria e Irak, (con ayuda de Turquía y sus aliados kurdos iraquíes) tomando la ciudad de Mosul y proclamando el califato. Desde un punto de vista puramente técnico, la reactivación del Estado Islámico por Turquía para ocupar el este de Siria y crear una zona bajo control rebelde seguía al pie de la letra el análisis del documento de la DIA, salvo en lo relativo a la creación de una zona de exclusión aérea, al menos más allá de la zona cercana a la frontera, donde Turquía, que había derribado un caza sirio meses antes en la zona fronteriza, anunció que planeaba crear una «zona neutral". Pero desde un punto de vista político la situación había cambiado por completo desde el verano de 2012: el gobierno de Assad había sido capaz de sobrevivir a las bandas de mercenarios islamistas de occidente (como preveía la DIA), y el acuerdo entre Putin y Obama consistía básicamente en que occidente no intervendría directamente en Siria a cambio de que Rusia no rompiese el equilibrio estratégico de la región suministrando a Siria armas que pudiesen amenazar la seguridad de Israel.

Para EEUU, más importante aún que proteger a Israel es su política de contención de Irán, que es el eje de su política en Oriente Medio desde comienzos del siglo XXI. El objetivo de EEUU en Siria era eliminar al único gobierno aliado de Irán en Oriente Medio; en lugar de ello, Irán demostró ser un aliado fiable, apoyando con todos los medios posibles al régimen de Asad, incluyendo la intervención de Hezbolá, que logró recuperar para Damasco el control de la ciudad de Al-Qusair y parte de la frontera siriolibanesa. El empleo por Turquía de los grupos islamistas empleados por EEUU para provocar una guerra civil en Irak durante la ocupación aumentó la influencia de Irán en la región, al estrechar los lazos entre Irán e Irak para combatir a los aliados kurdos de Turquía y los fundamentalistas sunitas del ISIS.

Por si todo esto no fuera suficiente, mientras el ISIS extendía sus actividades a Irak, EEUU estaba ocupado poniendo en marcha el golpe del Maidán, lo que dio a Erdogan una ventaja estratégica de varios meses antes de que Washington pudiese reaccionar. Tras el verano, cuando la situación en Ucrania se había «estabilizado» tras el golpe en Kiev, la anexión rusa de Crimea, y la derrota ucraniana en el Donbass, Putin y Erdogan anunciaron la construcción del megagaseoducto Turkish Stream, que habría de sustituir al proyecto ruso South Stream. Tras reunirse con Erdogan por primera vez tras 16 meses, Obama decidió entonces poner en marcha una respuesta a las actividades de Erdogan para impedir que diesen lugar a un nuevo equilibrio en Oriente Medio contrario a los intereses de EEUU.

GRUPOS FANTASMAS Y REACTIVACIÓN DEL PKK

La estrategia de Obama se basó en tres pilares: por un lado, llevó a cabo una serie de ataques en el noroeste de Siria contra el «Grupo Jurasán», milicia islamista hasta entonces desconocida para los expertos que forma parte del Frente al-Nusra, el grupo más eficaz de la oposición anti-Assad y que tiene parte de Alepo bajo su control. Debido a que no hay más candidatos en la zona y el Frente al-Nusra además de formar parte de Al-Qaeda depende de Turquía, el objetivo del ataque contra el «Grupo Jurasán», cuya existencia misma es dudosa, es provocar la ruptura de Al-Nusra para poder «reciclar» a parte de sus militantes; de esta forma EEUU lograría tener aliados sobre el terreno.

El segundo pilar fue poner en marcha una campaña de bombardeos contra el ISIS (y Al Nusra en el norte), que no ha parado desde entonces. Con ello EEUU no pretende aplastar al ISIS, algo imposible con tan solo bombardeos sino destruir las infraestructuras para dificultar su financiación y con ella la explotación neocolonial turca del territorio del ISIS. Debido a que el ISIS utiliza las infraestructuras energéticas del Kurdistán iraquí para exportar a Turquía el petróleo que extrae en las zonas bajo su control y como EEUU no quiere bombardear a los kurdos, los bombardeos contra la infraestructura petrolera bajo control del ISIS sólo pueden tener un éxito relativo. Pero combinados con la puesta en marcha de una campaña de atentados del PKK contra las infraestructuras energéticas en territorio turco y el hundimiento de los precios del petróleo, ha tenido como consecuencia afectar gravísimamente a la economía del Kurdistán iraquí, único aliado turco en la región e importante socio comercial del ISIS.

El tercer pilar es aislar al ISIS de Turquía, su patrocinador, fuente de suministros y logística y, lo que es más importante, su principal cliente, ya que Erdogan ha utilizado al ISIS como un mecanismo neocolonial para poder saquear Siria y comprar sus recursos a precio de saldo. Para ello se estableció una alianza entre los kurdos del PYD (brazo sirio del PKK) y los escuadrones de la muerte del FSA, que pasó a cumplir el papel de tropas al servicio de EEUU, evitando así un despliegue militar estadounidense; la alianza PKK/FSA pasó a estar apoyada por EEUU mediante una campaña de bombardeos a gran escala que lograron impedir que el ISIS se hiciera con el control de la frontera con Turquía (llegados a este punto, es interesante señalar que EEUU no aprovechó para atacar al ejército sirio, respetando lo acordado con Rusia).
La ciudad de Kobane, un importante paso fronterizo con Turquía, fue el lugar elegido para hacer frente al ISIS. Los bombardeos de EEUU la redujeron a un montón de escombros, y lograron debilitar al ISIS facilitando su derrota a manos de la alianza PKK/FSA, en una batalla que se inicia en octubre de 2014 y se prolonga hasta enero de 2015. A continuación, las fuerzas combinadas del PYD/PKK y el FSA iniciaron una ofensiva, y en pocos meses se hicieron con el control de la mayoría de la frontera con Turquía, amenazando con cortar la línea de suministros del ISIS; de manera paralela, los buenos resultados del HDP, partido cercano al PKK, quitaron al partido de Erdogan la mayoría absoluta, imposibilitando el plan de transformar a Turquía en una república presidencialista. Todos estos fracasos han forzado a Erdogan a negociar con Obama, que a cambio comprará misiles a China.

A cambio de permitir que EEUU use sus bases militares en Turquía contra el ISIS, Washington se ha opuesto a que el PYD/PKK atraviese el Éufrates y ha eliminado el apoyo aéreo a los kurdos, paralizando su expansión territorial. Tras el acuerdo con EEUU, Turquía puso en marcha una campaña de bombardeos contra las bases del PKK en el norte de Irak y Siria, y Erdogan anunció la creación de una zona de exclusión aérea en el territorio de la frontera turco-siria en manos del ISIS, para evitar que pueda caer en manos del FSA/PKK. Al mismo tiempo Turquía paralizó las negociaciones con Rusia sobre el gaseoducto Turkish Stream, un gesto meramente simbólico debido tanto a que la UE quiere que Grecia participe, como a la puesta en marcha de una escalada de la tensión étnica en Macedonia por parte de EEUU que amenaza con relanzar el conflicto de hace una década, lo que imposibilita extender South Stream por los Balcanes.



FIN DEL EMBARGO IRANÍ Y GUERRA EN TURQUÍA

Tras cuatro años sembrando el caos en Oriente Medio, Erdogan sólo ha logrado aislar a Turquía, convertir el país en un peligroso nido de terroristas, reactivar el conflicto con los kurdos, poner en marcha un estado policial, volver al terrorismo de estado y atentados de falsa bandera de los 80, perseguir a la disidencia llevando a cabo purgas contra la oposición, y crear una descomunal burbuja inmobiliaria a costa de endeudar a la población. Como consecuencia, Turquía se encuentra en una situación mucho peor que cuando Erdogan llegó al poder; un paso en falso o una nueva ronda de crisis económica y podría convertirse en un estado fallido similar a México.

La fragilidad turca aumenta por al cambio de la política de EEUU. Incapaz de derrotar a Irán, Obama negocia con Teherán no sólo para proteger el petrodólar, como ha dicho Kerry: el fin del embargo convertirá a Irán en el principal suministrador energético de la India, dando lugar a la creación de un bloque indo-iraní que sería el aliado ideal de EEUU para frenar a Rusia y China en el seno de Eurasia. Un Irán libre del embargo dificulta los planes de Erdogan de convertir a Turquía en un «hub» energético: Azerbaiyán, principal socio energético turco, se está acercando a Irán, y lo mismo sin duda ocurrirá con Turkmenistán. Sin aliados, fracasado en todos los frentes e incapaz de aceptar su derrota, Erdogan —y con él Turquía— se acerca lentamente al borde del abismo... ¿dará la vuelta antes de que sea tarde?

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domingo, 29 de noviembre de 2015

Santa Rusia

FERNANDO SÁNCHEZ DRAGÓ 

LOS BOLCHEVIQUES no pudieron con ella. De las cenizas del oropel soviético renació, como el oro de los alquimistas, la Nueva Roma de Dostoievski y Tolstoi, la mística de los maestros cantores del alma rusa, la sagrada misión y sublime decisión de erigirse en salvadora del mundo occidental frente a los embates del multiculturalismo que disuelve en engrudo todas las culturas, del relativismo que degrada la verdad ética y la excelencia estética, del buenismo que conduce al entreguismo, de la globalización que convierte en paletos a los cosmopolitas, del estado de bienestar que transforma en peleles invertebrados a los que maman de él, de la Europa sin atributos que baila al son del flautín de la Casa Blanca y, por supuesto, de la barbarie de la yihad.

Cuando Hitler invadió Polonia no había en la Europa democrática ni un solo estadista que mereciera ese nombre. Todos eran Chamberlain. Luego llegarían Churchill y De Gaulle, pero para eso fue necesario que la cruz gamada ondease en los Campos Elíseos. Hoy, frente al IS, estamos en las mismas. Todos los políticos, menos uno, son Chamberlain. El único estadista que queda en el mundo se llama Putin. Por eso lo demonizan, por eso lo calumnian, por eso le atribuyen los crímenes que los demás cometen, por eso han orquestado contra él una de las mayores campañas publicitarias que la historia universal ha conocido, superada sólo en cuantía de inversión oligárquica y en lavado colectivo de cerebros por la que condujo al despacho oval a un fantoche llamado Obama. La agresión perpetrada por Turquía y avalada por la OTAN y el Pentágono contra el caza ruso es una declaración de guerra que sólo beneficia al IS, a sus marcas blancas (o negras) en cuatro continentes y al proyecto de que el imperio otomano vuelva a ser hegemónico en el Islam.

Ayer hubo varias manifestaciones buenistas de tontos útiles arrodillados frente a las bocas de los kalashnikov que los acribillarán. Todos eran Chamberlain. Les dicen sus rabadanes, y ellos los creen, que es la hora de los políticos. Mentira. Es la hora de los militares. Es la hora de releer a Spengler. Es la hora de recordar que cuando la civilización está en peligro, es un pelotón de soldados quien la salva. Es la hora de Putin. Es la hora de la Santa Rusia. Menos mal que nos queda Moscú, pues quizá, gracias a eso, también nos quede París.

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jueves, 26 de noviembre de 2015

Rusia prueba que Estados Unidos no combate al Emirato Islámico

Rusia demuestra con pruebas documentales que Estados Unidos no hizo gran cosa en un año para combatir el Emirato Islámico y sobre todo para eliminar sus fuentes de financiamiento.




Haciendo pública una serie de fotografías que muestran el importante volumen de petróleo que vende el Emirato Islámico, Vladimir Putin demostró que Estados Unidos no toma en serio la lucha contra el terrorismo, opina el escritor y periodista Pepe Escobar.

En la cumbre del G20, que tuvo lugar en Turquía, el presidente ruso Vladimir Putin hizo pública una serie de fotografías que demuestran el volumen de petróleo que comercializa el Emirato Islámico.
«He mostrado a nuestros colegas imágenes satelitales y tomadas por aviones, en las cuales se ve claramente qué volumen tiene el comercio ilegal de petróleo y sus derivados. Columnas de camiones cisternas cargados de petróleo extendiéndose por decenas de kilómetros, de manera que a 4 000 o 5 000 metros de altitud desaparecen en el horizonte. Parece un sistema de tuberías de petróleo», 
comentó el mandatario ruso e hizo hincapié en la necesidad de prevenir la venta ilegal petróleo para cortar los ingresos de los terroristas.

Pepe Escobar declara que con esta acción, Vladimir Putin «desmintió –gráficamente– ante todos los participantes de la cumbre del G-20, el mito de que Washington está seriamente comprometido en la lucha contra el Emirato Islámico».

Pepe Escobar resalta que, inmediatamente después de la revelación del presidente ruso, Estados Unidos bombardeó –por primera vez– los camiones cisterna del Emirato Islámico que traficaban petróleo. El único bombardeo de las columnas de vehículos realizado antes era obra de fuerza aérea iraquí, precisa Escobar.

Surgen preguntas obvias: ¿por qué el Pentágono, que dirige operaciones en Siria desde hace un año, no pudo detectar las rutas de los terroristas antes? ¿Estados Unidos no tiene satélites?

«La razón principal por la cual la administración de Obama no había pensado en esto antes [bombardear las rutas del petróleo robado] es Turquía», sostiene Pepe Escobar. El periodista señala que Washington necesita mantener una relación bilateral de aliados con Ankara, que se beneficia con el contrabando de petróleo, para poder utilizar la base aérea de Incirlik.

Gursel Tekin, uno de los miembros del partido socialista de Turquía, reveló que el petróleo que comercializa el Emirato Islámico llega a Turquía a través de BMZ, compañía de transporte controlada nada menos que por Bilal Erdogan, el hijo del presidente Recep Tayyip Erdogan, aclara Escobar.

En video, la aviación rusa destruye camiones cisternas o tanques y pozos de petróleo utilizados por el Emirato Islámico en Siria como principal fuente de financiación.


Los terroristas de Daesh poseen una enorme flota de camiones cisternas que utilizan para su tráfico de petróleo en Turquía. Nunca antes nadie los había atacado



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domingo, 22 de noviembre de 2015

La cruda verdad

ABC 21/11/15
JUAN MANUEL DE PRADA

· Reagan, con el visto bueno del Congreso, autorizó el reclutamiento de muyahidines de Arabia Saudí y de otros países

UNA fuente tan autorizada como Hillary Clinton, mamporrera máxima del Nuevo Orden Mundial, nos ha explicado con escalofriante naturalidad cómo se formó Estado Islámico: 
«La gente a la que hoy estamos combatiendo la financiamos nosotros veinte años atrás. Y lo hicimos porque estábamos enzarzados en una lucha contra la Unión Soviética, que había invadido Afganistán y amenazaba con obtener el control de la región. Así que nos pusimos manos a la obra. El presidente Reagan, con el visto bueno del Congreso, que a la sazón estaba liderado por los demócratas, autorizó el reclutamiento de muyahidines de Arabia Saudí y de otros países». 
Mediante este procedimiento, los Estados Unidos formaron un ejército de unas cincuenta mil alimañas que, en efecto, consiguió expulsar a la Unión Soviética de Afganistán. Entre tales alimañas, andando el tiempo, una alcanzaría fama universal. Se llamaba Bin Laden.

También la llamada cínicamente «guerra civil» siria fue un proceso diseñado por el Nuevo Orden Mundial. Bashar Al Assad se había convertido en un gobernante odioso que plantaba cara a Israel en los Altos del Golán, amparaba una insultante convivencia pacífica entre religiones, mantenía relaciones muy reñidas con Arabia Saudí y demás monarquías sunitas de la zona y, sobre todo, postulaba una alianza económica y política con Irán que amenazaba con alterar el statu quo tutelado por Estados Unidos. Primeramente, se trató de manipular el descontento de los sunitas sirios; pero pronto se comprobó que no tenían fortaleza suficiente para deponer a Al Assad. El siguiente paso consistió en liberar a los sunitas que atestaban las cárceles iraquíes, auténticos perros de la guerra, muy preparados militarmente y con una sed de sangre que podía compensar la flojera de la oposición interna al régimen de Al Assad. Fueron estos sunitas iraquíes los encargados de repetir una operación similar a la que se había llevado a cabo en los años ochenta en Afganistán; por eso la bruja Hilaria vincula esta vileza con la que en su día perpetró Reagan. El actual líder de Estado Islámico, AlBaghdadi, era uno de estos sunitas liberados por los estadounidenses en Irak; y la misma procedencia tienen sus lugartenientes. Estos chacales se encargaron de reclutar mercenarios y muyahidines procedentes de todo el mundo islámico, que penetraban en Siria a través de Turquía, encargada junto con Arabia Saudí de armarlos y adiestrarlos. De su financiación se han encargado religiosamente –como nos acaba de recordar Putin– las naciones que acaudillan el Nuevo Orden Mundial, que a la vez que orquestaban ataques aéreos fingidos se preocupaban de que Estado Islámico mantuviese intactas sus fuentes de aprovisionamiento e ingresos (muy en especial los pozos petrolíferos).

Pero la cooperación de las naciones que acaudillan el Nuevo Orden Mundial con Estado Islámico no se ha detenido ahí. Según acaba de revelar la revista Valeurs Actuelles, el jefe de los servicios secretos franceses, Bernard Squarcini, comunicó al masón Manuel Valls, ministro del Interior, que los servicios secretos sirios tenían localizados a una serie de yihadistas franceses que operaban en Siria y, en cualquier momento, podrían regresar a Francia para diseñar atentados. Squarcini asegura que Valls, como buen mamporrero del Nuevo Orden Mundial, respondió entonces muy petulante que «Francia no intercambia información con el régimen sirio». Esta petulancia podría haber costado la vida de ciento treinta de sus compatriotas; que son, desde luego, muchos menos que los cientos de miles de sirios e iraquíes masacrados por las alimañas de Estado Islámico, armadas y financiadas por estos traidores.

Fuente.


martes, 17 de noviembre de 2015

Y siguen apareciendo pasaportes

Por Jean-Claude Paye

Uno no sabe si reírse o llorar. Desde los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001, no hay un atentado terrorista cuyos presuntos culpables no se las arreglen para dejar sus papeles de identidad al alcance de los investigadores. Para el sociólogo Jean-Claude Paye, la aparente estupidez crónica y repetitiva de los terroristas no es otra cosa que un truco del Poder para asustar a la ciudadanía. ¿Cuál es la lógica? La versión oficial es tan absurda que no podemos, ni debemos dudar de ella.



Durante la investigación de las masacres de París, se encontró un pasaporte sirio cerca de los restos de uno de los kamikazes del Stade de France. Ya designado por el presidente Hollande como responsable de los atentados, el «Estado Islámico» reconoció ser responsable de esos actos. Para el gobierno francés, que había declarado querer intervenir en Siria contra el «Estado Islámico» –cuando en realidad quiere hacerlo contra la República Árabe Siria y contra su presidente constitucional Bachar al-Assad, de quien sigue diciendo que «tiene que irse»– se trata de un indicio importante destinado a justificar una operación militar.

Pero no es el gobierno francés el único que recurre al procedimiento del doble discurso apoyando una organización a la que se designa como enemigo y nombrando terroristas a individuos a los que anteriormente se designaba como «luchadores de la libertad». La fabricación de su propio enemigo se ha convertido en el eje de la estrategia occidental, lo cual nos confirma que en la estructura imperial no hay separación entre el interior y el exterior, entre el derecho y la violencia pura, entre la ciudadanía y el enemigo.

En Bélgica, el predicador musulmán Jean-Louis Deni está enfrentando acciones legales «por haber incitado jóvenes a irse a la yihad armada en Siria», ya que se sospecha que tuvo contactos con Sharia4Belgium, grupo calificado como «terrorista», contactos que niega el acusado. Su abogado destacó el doblepensar de la acusación cuando señaló en su alegato ante el tribunal correccional de Bruselas: 
«Se ha empujado a niños hacia los brazos del Estado Islámico en Siria y son los servicios [de inteligencia] de ustedes quienes lo han hecho» [1]. 
El abogado defensor apoyó sus acusaciones resaltando el papel que ha desempeñado en el caso un agente infiltrado de la policía federal.

El regreso del significante
En cuanto a las masacres perpetradas en París, parecería que una de las primeras preocupaciones de los terroristas es hacerse identificar lo más rápidamente posible. Pero esa paradoja a penas nos sorprende. El documento de identidad, hallado milagrosamente, que designa claramente al autor de los atentados que acaban de cometerse, se ha convertido en un clásico. Se ha hecho incluso repetitivo, repetición que siempre designa a un culpable perteneciente a un «movimiento yihadista».

En la versión oficial del 11 de septiembre, el FBI afirmaba haber hallado el pasaporte intacto de uno de los kamikazes cerca de una de las dos torres pulverizadas por explosiones que desprendieron una temperatura capaz de derretir el acero de las estructuras metálicas de aquellos inmuebles pero que dejaron intacto un documento de papel. La caída del cuarto avión, que se estrelló a campo abierto en Shanksville, también permitió a la policía federal encontrar el pasaporte de uno de los presuntos terroristas. Ese documento, parcialmente quemado, permite sin embargo identificar a su titular porque podían verse su nombre, su apellido y su foto. Pero del avión no quedaba más que un cráter de impacto, ni siquiera un pedazo de fuselaje, sólo este pasaporte parcialmente quemado.

Lo increíble como demostración de la verdad

En el caso de la masacre de Charlie Hebdo, los investigadores encontraron el documento de identidad del mayor de los hermanos Kouachi en el automóvil abandonado en el noreste de París. A partir de ese documento, la policía se da cuenta de que se trata de individuos ya conocidos en los servicios antiterroristas, son los «pioneros del yihadismo francés». Ya se puede iniciar la «persecución». ¿Cómo es posible que asesinos capaces de cometer un atentado con una sangre fría y un control de sí mismos calificados como dignos de profesionales cometan un error tan grande? No “trabajar” con sus papeles de identidad a cuestas es una regla elemental para el más simple ladronzuelo.

Desde el 11 de septiembre de 2001, lo increíble se ha convertido en parte de nuestra cotidianidad. Se ha transformado en la base de la verdad. La Razón ha sido expulsada de nuestro entorno. No se trata de creer lo que se dice sino más bien de aceptar lo que dice la voz que habla, sea cual sea el sin sentido que se enuncie. Mientras más evidente sea ese sin sentido, más ciega tiene que ser la creencia en lo que se afirma. Lo increíble se convierte así en medida y garantía de la verdad.

Prueba del ello es el discurso sobre los casos de Mohamed Merah o de Nemouche. Cercado por decenas de policías, Merah supuestamente logró, burlar la vigilancia de las fuerzas especiales, salir de su domicilio y regresar después a ese lugar para que allí lo abatiera un «francotirador» que supuestamente le disparó en «defensa propia» y con «armas no letales». Merah supuestamente salió de su casa para llamar desde un teléfono público, con intenciones de «esconder su identidad», cuando reconoció su culpabilidad telefoneando a una periodista de France24 [2].

En lo concerniente a Nemmouche, el autor de la matanza del Museo Judío de Bruselas, este personaje no se deshizo de su armamento porque… lo importante para él era revenderlo. Y no se le ocurrió nada mejor que recurrir al medio de transporte internacional más vigilado, transportando las armas que ya había utilizado en un autobús de la línea Ámsterdam-Bruselas-Marsella. Lo que supuestamente permitió su arresto fue un «control de aduana inesperado».

El choque emocional como recurso para construir «la unidad nacional»

En todos los casos, el carácter totalmente increíble de lo que nos presentan nos hace incapaces de reaccionar, nos petrifica, como la mirada de la Gorgona. Nos muestra que hay algo que no funciona en el discurso. Exhibe una falla cuyo efecto no es engañarnos sino fragmentarnos. El relato del desarrollo de los atentados es una exhibición impuesta al espectador. Escapa a toda representación y tiene un afecto paralizante. Esta última resulta no tanto del carácter dramático de los hechos como de la imposibilidad de descifrar lo real. El espectador sólo puede entonces hallar una apariencia de unidad acentuando su propia credulidad ante lo que se le dice. Se produce entonces una fusión entre el espectador y quien dice lo enunciado. Se hace conveniente renunciar a distanciarse de lo que se dice y se muestra, hay que renunciar a preguntar o a recobrar la palabra. La unidad nacional, la fusión entre vigilantes y vigilados, puede entonces instalarse.

La exhibición de las fallas del discurso sobre todos estos atentados tiene como efecto el surgimiento y propagación de una psicosis y la supresión de todo mecanismo de defensa, no sólo ante determinados actos o declaraciones sino ante cualquier acción o declaración del poder, por ejemplo ante leyes como la ley sobre la información de inteligencia, que saca la vida privada de las libertades fundamentales.

Un acto de guerra contra los pueblos
La ley [francesa] sobre la información de inteligencia, votada en junio de 2015, proyecto que ya tenía más de un año, nos fue presentada como una respuesta a los atentados perpetrados contra el semanario humorístico Charlie Hebdo. Esa ley autoriza sobre todo la instalación de «cajas negras» en los proveedores de acceso a internet para capturar en tiempo real los metadatos de los usuarios. También permite la instalación de micrófonos, de dispositivos de localización, de cámaras y de programas informáticos espías.

Quienes se verán sometidos a esas técnicas especiales de investigación no son los agentes de una potencia extranjera sino la población francesa. Así pasa esta a ser tratada como enemiga de un Poder Ejecutivo, que tiene en sus manos el poder de decisión y el «control» de esos dispositivos secretos. Utilizando como pretexto la lucha contra el terrorismo, esta ley legaliza una serie de medidas que ya venían aplicándose, poniendo así a la disposición del Ejecutivo un dispositivo permanente, clandestino y prácticamente ilimitado de vigilancia sobre la ciudadanía.

La ausencia total de eficacia en la prevención de los atentados nos confirma que no eran los terroristas sino, efectivamente, los pobladores de Francia quienes estaban en la mirilla de esa ley. Al modificar la naturaleza de los servicios de inteligencia, pasando del contraespionaje a la vigilancia sobre la ciudadanía, esta ley es un acto de guerra contra la población de Francia. Las masacres que acabamos de ver en París son la parte real de esa guerra.

Fuente

Notas

[1] Julien Balboni, «Procès de Jean-Louis Denis : ’’Le parquet fédéral a envoyé des jeunes en Syrie"» , DH.be, 12 de noviembre de 2015.

[2] Ver, de Jean-Claude Paye y Tülay Umay, «L’affaire Merah (4/4): Le changement en se taisant: la parole confisquée», Réseau Voltaire, 30 de octubre de 2012.