Solzhenitsyn

“Los dirigentes bolcheviques que tomaron Rusia no eran rusos, ellos odiaban a los rusos y a los cristianos. Impulsados por el odio étnico torturaron y mataron a millones de rusos, sin pizca de remordimiento… El bolchevismo ha comprometido la mayor masacre humana de todos los tiempos. El hecho de que la mayor parte del mundo ignore o sea indiferente a este enorme crimen es prueba de que el dominio del mundo está en manos de sus autores“. Solzhenitsyn

Izquierda-Derecha

El espectro político Izquierda-Derecha es nuestra creación. En realidad, refleja cuidadosamente nuestra minuciosa polarización artificial de la sociedad, dividida en cuestiones menores que impiden que se perciba nuestro poder - (La Tecnocracia oculta del Poder)

sábado, 5 de noviembre de 2016

EL ESTADO PROFUNDO

Hablando sobre teorías conspiratorias, a menudo recuerdo la situación que existía aquí en los EEUU durante la guerra fría cuando era funcionario del departamento de Estado. Muy poca gente creía que había algo como la ideología comunista. No puedes denominar a algo como conspiración cuando está ocurriendo a plena vista, cuando algo está fuera y todas las partes móviles están ahí, pero parece que muy poca gente quiere sumar dos y dos y conseguir cuatro para ver lo que realmente está sucediendo.
Cuando hablamos sobre lo que un caballero con el nombre de Mike Lofgren denominó el “Estado profundo”, o lo que Jeff Sessions, un senador desde Alabama denomina como oligarquía, o lo que otros denominan como ‘establishment’ (poder establecido), no estamos hablando de una conspiración, estamos hablando de algo que está ocurriendo a plena vista, pero la gente tampoco parece aceptar eso. La gente mira los choques, por ejemplo entre los republicanos y los demócratas y dicen: “Ah, ¡esto es política normal!”, pero no es realmente política normal cuando vemos que esto es casi un espectáculo de “Punch y Judy” entre dos rivales dentro del mismo poder establecido. Es simplemente un bando de sinvergüenzas compitiendo por privilegios contra el otro bando de sinvergüenzas, pero en todos los fundamentos de las políticas, especialmente sobre asuntos internacionales y de guerra y paz, concuerdan en todo.
Algunas personas dicen que esto es simplemente el complejo industrial militar de Eisenhower. Pero realmente es más amplio que aquello. El complejo industrial militar de Eisenhower realmente aportó el núcleo del Estado profundo, que existe a día de hoy, pero ahora es una entidad mucho más amplia. Incorpora servicios de inteligencia, aspectos financieros del gobierno en el complejo, con una gran parte de Wall Street y el Silicon Valley, la industria tecnológica de la información. Y es realmente multifacético, involucra al sistema financiero, además de una gran parte de la industria privada que incluye a los mismos medios de comunicación. Es una potencia nuclear que se auto-perpetúa con muchísimo dinero involucrado. También involucra a un montón de lobistas, especialistas en relaciones públicas y otras personas, además del “Demintern” en analogía al viejo “Comintern” comunista. Ellos sostienen la promoción de la democracia y los aspectos de cambio de régimen en la política de EEUU.
Lo que es remarcable sobre esta entidad, el Estado profundo, es que realmente no es el medio capaz para el control político democrático. Tanto si son republicanos como demócratas, la política sigue desarrollándose más o menos sin cambios.
Cuando la gente eligió a Obama, pensaban que estaban consiguiendo al anti-Bush. Pero en lugar de eso, lo que consiguieron fue un Bush análogo. Así pues, ahora, en vez de torturar a la gente, simplemente las matan con drones. Es en esencia la misma política, pero simplemente ajustada de una manera muy leve.
Creo que la cosa más importante que está sucediendo en este año 2016 es que ambos partidos, Republicanos y Demócratas, experimentaron una insurgencia. Vimos a Bernie Sanders en el partido demócrata, y a Donald Trump dentro del partido republicano. Según sabemos por los correos filtrados, Bernie fue realmente estafado en favor de Hillary Clinton, la candidata del Estado profundo. En el lado republicano, Donald Trump fue capaz de vencer al Estado profundo. Este es el motivo por el cual hay tanto terror en una parte del poder establecido a que Trump pueda salir elegido. Este es el motivo por el que tantos oficiales republicanos respaldan a Hillary con la esperanza de que puedan retener el sistema.
Creo que esta es una de las raras situaciones políticas en los EEUU, cuando votar puede marcar realmente una diferencia.

martes, 1 de noviembre de 2016

HILLARY CLINTON DELATA LA AGENDA OCULTA DEL NUEVO ORDEN MUNDIAL PARA LA RELIGIÓN

“Los códigos culturales profundamente arraigados, las creencias religiosas y las fobias estructurales han de modificarse. Los gobiernos deben emplear sus recursos coercitivos para redefinir los dogmas religiosos tradicionales”. 
Estas palabras de Hillary Clinton, pronunciadas públicamente y sin tapujos en un simposio pro abortista, han dejado a más de uno con la boca abierta.

¿Reformar coercitivamente las religiones? ¿Dónde queda entonces la libertad religiosa? ¿Modificar las identidades culturales? ¿Dónde queda entonces la libertad, simplemente, de existir? Semejantes intenciones, en boca nada menos que de la principal candidata demócrata a la presidencia de los Estados Unidos, deberían haber abierto un fuerte debate. No ha sido así. Muy significativamente, los principales medios de comunicación en todo occidente han preferido silenciar el asunto. Revelador.

¿Qué significa eso que ha dicho Hillary Clinton? Uno, que los “códigos culturales profundamente arraigados”, esto es, las identidades culturales tradicionales, son en realidad nidos de “fobias estructurales”, es decir, prejuicios que es justo y razonable eliminar. Dos, que dentro de esas “fobias estructurales” están “los dogmas religiosos tradicionales”. Tres, que los gobiernos, el poder público, están legitimados para utilizar su fuerza coercitiva contra los dogmas religiosos y las identidades culturales.

Cuando se repara en que esa fuerza coercitiva es, en plata, el “monopolio legal de la violencia”, uno frunce inevitablemente el ceño en un gesto de preocupación. Cuando además se constata que las “fobias” y los “dogmas” son los principios tradicionales de la civilización occidental, es decir, la filosofía natural (por ejemplo, el derecho a la vida), entonces la preocupación asciende hasta la alarma. Lo que Hillary Clinton ha expresado es un proyecto político totalitario de ingeniería social y cultural. Ni más, ni menos.

Ese proyecto ya está en marcha

¿Sorprendente? En realidad, no tanto. Esos tópicos no son nuevos: circulan en la ideología moderna desde la revolución francesa. Por otro lado, guardan perfecta consonancia con lo que hemos venido viendo en occidente en los últimos veinticinco años, desde la caída del Muro de Berlín en 1989: los programas de ingeniería social de la ONU –con frecuencia avalados por los Estados Unidos-, las políticas abortistas y homosexualistas adoptadas por casi todos los países europeos y el desmantelamiento de las identidades étnicas en el espacio occidental. Hillary Clinton se ha limitado a hacer patente lo que ya estaba latente.

Estas palabras de Hillary Clinton han sido interpretadas en clave estrictamente norteamericana: son un proyecto de ingeniería social –más bien diríamos espiritual- en un país que se precia de haber nacido sobre la base de la libertad religiosa. Es cierto que, en el contexto norteamericano, semejantes ideas no dejan de ser una rectificación de la propia identidad fundacional del país, de manera que es comprensible el estupor de muchos. Sin embargo, los propósitos de Clinton forman parte de los temas habituales de la izquierda yanqui desde 1968. Por así decirlo, lo que hemos visto ahora es su “puesta de largo”, su transformación en programa político sin camuflajes.

Del mismo modo, muchos observadores han visto en estas declaraciones de Hillary Clinton una especie de declaración de guerra contra el cristianismo. Es también una perspectiva correcta, pero incompleta: la guerra no atañe sólo a las religiones tradicionales, sino que se extiende, como dice la propia señora Clinton, a los “códigos culturales arraigados”. Es decir que toda identidad cultural histórica, sean cuales fueren su espacio y naturaleza, deben también ser reformadas coercitivamente por el poder público. No es sólo la religión la que corre peligro; la amenaza se extiende a cualquier rasgo identitario que no encaje con el programa del “tiempo nuevo” marcado por la globalización y su potencia hegemónica, que son los Estados Unidos de América.

¿Y los europeos qué hacemos? En general, seguir la estela. Bien es cierto que el camino presenta complicaciones inesperadas y éstas han tardado poco en surgir. Es francamente difícil mantener la cohesión social en un contexto de desmantelamiento de los “códigos culturales profundamente arraigados”. A este respecto la experiencia francesa es sumamente interesante: desde los años 80, Francia ha vivido un proceso de construcción de una nueva identidad sobre la base de la llamada “identidad republicana” que, en la práctica, ha consistido en la destrucción de los referentes clásicos de la nación y su sustitución por dogmas nuevos. “Francia –decía De Gaulle- es una nación europea de raza blanca y religión cristiana”. Empezó a dejar de serlo muy poco después de la muerte del general. El europeísmo se convirtió en una suerte de cosmopolitismo que veía a Francia como protagonista de un mundo sin fronteras, un mundo en el que la propia Europa no es otra cosa que una región privilegiada en el contexto global.

Asimismo, cualquier factor de carácter étnico –racial, cultural, etc.- empezó a ser tabú en provecho de una sociedad de nuevo cuño edificada sobre la afluencia masiva de población extranjera. En cuanto a la religión, iba a ser sistemáticamente postergada en la estela de un laicismo radical que no ha amainado ni siquiera cuando Sarkozy, en San Juan de Letrán, descubrió ante Benedicto XVI los valores del “laicismo positivo”. El resultado ha sido una nación desarticulada en lo político, lo económico y lo social. El discurso oficial sigue caminando hacia el mismo sitio, pero la realidad social ya marcha por otra. El crecimiento del Frente Nacional no es un azar. Los políticos tratan de reaccionar adaptándose al terreno. Lo último fue ver al primer ministro Valls, que el año anterior había abierto institucionalmente el ramadán, reivindicar ahora el carácter inequívocamente cristiano de Francia. Quizá demasiado tarde.

Sea como fuere, lo que ha expuesto la candidata demócrata a la presidencia de los Estados Unidos es mucho más que una declaración de intenciones: Es cabalmente el programa del nuevo orden mundial, que para imponerse sin grandes resistencias necesita, precisamente, derruir los arraigos culturales y las religiones tradicionales. Era inevitable que alguien terminara invocando la fuerza del Estado para ejecutar coercitivamente la operación. Hillary Clinton lo ha hecho. La izquierda europea, muy probablemente, se subirá al carro. Así veremos a nuestra izquierda respaldar la política mundialista en nombre del progreso. Las vueltas que da la vida…

Fuente

martes, 25 de octubre de 2016

EE.UU. y su peligrosa estrategia de confrontación con Rusia. El Pentágono comienza una guerra encubierta de baja intensidad en Siria.


Ash Carter (izda) con Joe Dunford. Ash Carter es el Secretario de Defensa, "el Señor de la guerra" como lo denomina Mike Whitney. Es el máximo reponsable del ataque "por error" (?) contra un puesto avanzado sirio en Deir Ezzor, matando a 62 soldados sirios e hiriendo a cerca de 100. Tal ataque "por error (!!) permitió al Estado Islámico lanzar una ofensiva y recuperar posiciones. Mike Whitney considera, en el artículo que sigue, que el ataque fue deliberado y que se ajustó a una estrategia seguida por los halconesmilitares del Pentágono apoyados por Ash Carter, para sabotear el acuerdo de alto el fuego pactado por Kerry y Lavrov.

Fuente original en inglés: "Pentagon Begins Low-Intensity, Stealth War in Syria", en Information Clearing House, 9-10-2016.

Fuente de la traducción al castellano: blog del viejo topo. La traducción se ha realizado utilizando el original en inglés y la versión en portugués publicada en resistir.info
Imágenes: son añadidos nuestros. Lo mismo la negrita.

El Pentágono comienza una guerra encubierta de baja intensidad en Siria.

Mike Whitney
"El pasado miércoles [05 de octubre] en una reunión del Comité de Diputados en la Casa Blanca, funcionarios del Departamento de Estado, de la CIA y del Joint Chiefs of Staff, discutieron ataques militares limitados contra el régimen (Assad) (...) Un camino propuesto para sortear la anterior objeción de la Casa Blanca a atacar al régimen de Assad sin una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, sería llevar a cabo ataques encubiertos y sin reconocimiento público" - Washington Post [NT. El JCS, Joint Chiefs of Staff, es el "Estado Mayor Conjunto", el grupo que comprende a los jefes de las principales ramas de las Fuerzas Armadas de EE.UU].
Llámese a esto guerra encubierta, llámese provocar al oso, llámese como se quiera. El hecho es que la guerra de Siria está entrando en una nueva y más peligrosa fase, aumentando las probabilidades de una confrontación catastrófica entre EE.UU. y Rusia.

Este nuevo capítulo del conflicto es la invención del señor de la guerra del Pentágono, Ash Carter [NT.: Secretario de Defensa], cuyo ataque contra un puesto avanzado sirio en Deir Ezzor mató a 62 soldados sirios regulares, poniendo rápido fin al frágil acuerdo de alto el fuego. Carter y sus generales se opusieron al acuerdo de alto el fuego de Kerry-Lavrov, porque habría requerido "cooperación militar y de inteligencia con los rusos". En otras palabras, EE.UU. habría necesitado obtener la luz verde de Moscú para los objetivos de sus bombardeos, lo que habría socavado su capacidad para apoyar a sus combatientes yihadistas en el terreno. Para el Pentágono ésta fue la verdadera razón para romper el acuerdo. El bombardeo de Deir Ezzor remedió todo eso. Sacó al Pentágono de la situación complicada en la que estaba, torpedeó el alto el fuego y permitió a Carter poner en marcha su propio tiroteo sin autorización presidencial. Misión cumplida.


El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov (drcha) con el secretario de Estado de EE.UU., John Kerry. Whitney considera que el acuerdo de alto el fuego en Siria pactado por ambos, fue torpedeado por Ash Carter y los militares del Pentágono, porque "habría socavado su capacidad para apoyar a sus combatientes yihadistas en el terreno".


Pero el tipo de escalada militar que Carter tiene en mente, después de todo, es una confrontación directa entre Estados Unidos y Rusia, que la mayoría de los analistas asumen que llevaría a una guerra nuclear. ¿Está realmente dispuesto a correr el riesgo?

Claro que no, pero no todo el mundo está de acuerdo en que más violencia dará lugar a un intercambio nuclear. Carter, por ejemplo, parece pensar que puede elevar las apuestas considerablemente sin ningún peligro real, por lo que se propone llevar a cabo una guerra encubierta de baja intensidad, una guerra silenciosa principalmente sobre activos sirios que obligaría a Putin a aumentar el compromiso militar de Rusia. Cuanto mayor sea el compromiso militar de Rusia, mayor será la probabilidad de un estancamiento, que es el objetivo principal del plan C, también conocido como Plan Carter. Echad un vistazo a este recorte de un artículo del Washington Post el martes, lo que ayuda a explicar lo que está sucediendo:
"Los ataques militares contra el régimen de Assad estarán de nuevo sobre la mesa el miércoles en la Casa Blanca, cuando los altos funcionarios de la seguridad nacional en el gobierno de Obama se pongan a discutir las opciones para el camino a seguir en Siria (...)
Dentro de las agencias de seguridad nacional, las reuniones han tenido lugar durante semanas con el propósito de considerar nuevas opciones para recomendar al Presidente para hacer frente a la actual crisis en Alepo (...) Una reunión del Consejo Nacional de Seguridad, que podría incluir al presidente, podría tener lugar en este fin de semana.
El pasado miércoles, en una reunión de la Comisión de Diputados en la Casa blanca, los funcionarios del Departamento de Estado, la CIA y los miembros del Estado Mayor Conjunto [JCS], discutieron ataques militares limitados contra el régimen (...)
Las opciones consideradas (...) incluyen el bombardeo de pistas de aterrizaje de la Fuerza Aérea Siria, utilizando misiles de crucero y otras armas de largo alcance disparadas desde aviones y barcos de la coalición (...) una forma propuesta para eludir la objeción de la Casa blanca para atacar el régimen de Assad sin una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, sería la de llevar a cabo ataques encubiertos sin reconocimiento público, dijo el funcionario." ("Obama administration considering strikes on Assad, again", Washington Post)
¿No le parece que el Washington Post debería haber mencionado que la sórdida empresa de Carter ya está en marcha?

Considere el bombardeo de Deir Ezzor, por ejemplo. ¿Será que no cumplió con este patrón mencionado por el Post de "ataques militares de EE.UU. contra el régimen de Assad"?

Realmente sí.

¿Qué hay de los dos puentes sirios sobre el Eufrates que aviones militares estadounidenses destruyeron la semana pasada? (Lo que hace más difícil atacar las fortalezas del ISIS en el cuadrante oriental del país) ¿No se dan cuenta?

Por supuesto que sí.

Y no olvidemos el hecho de que los amigos yihadistas de Carter sobre el terreno lanzaron un ataque con morteros contra la embajada de Rusia en Damasco el martes. Ésta es otra parte de esta guerra de baja intensidad que ya está en marcha. Así que toda esta basura acerca de que Obama está pensando profundamente estas "nuevas opciones" para los "ataques militares", es una bazofia completa. El Plan Carter ya está en plena marcha, el tren ya salió de la estación. Lo único que falta es la autorización presidencial, que probablemente no sea necesaria ya que el II Duce Carter decidió que era su turno para dirigir el país.

Ahora echad un vistazo a este memorándum al presidente de un grupo de ex agentes de inteligencia estadounidenses, motivados a advertir a Obama acerca de (entre otras cosas) "afirmar el control civil de la Casa Blanca sobre el Pentágono". He aquí un extracto:
"En declaraciones públicas que rayan la insubordinación, oficiales superiores del Pentágono inusualmente expresaron su abierto escepticismo respecto a los aspectos clave del acuerdo de Kerry-Lavrov. Podemos suponer que lo que Lavrov contó a su superior en privado está próximo a las palabras inusualmente contundentes en NTV de Rusia, el 26 de septiembre [NT. NTV: canal de TV ruso]:
"Mi buen amigo John Kerry (...) está bajo fuertes críticas de la maquinaria militar de Estados Unidos. A pesar del hecho de que, como siempre, [que] dan garantías de que el Comandante en Jefe de los EE.UU., el presidente Barack Obama, lo apoyó en sus relaciones con Rusia (...) al parecer los militares en realidad no escuchan el Comandante en Jefe".
Las palabras de Lavrov no son mera retórica (...) Las diferencias políticas entre la Casa blanca y el Pentágono rara vez se expresan tan abiertamente como está sucediendo ahora acerca de la política en Siria".("Obama Warned to Defuse Tensions with Russia", en Consortium News)¿Cuánto de chocante resulta esto? ¿Cuándo fue la última vez que se leyó un memorándum de agentes de inteligencia retirados para advertir al presidente de que el Pentágono estaba usurpando su autoridad constitucional? ¿No piensan que esto suena bastante serio?

En pocas palabras: el Pentágono está básicamente procesando su propia pequeña guerra en Siria y luego parlotea de política con Obama, cuando ellos actúan como quieren. Aquí hay más información del Washington Post:
"La CIA y los miembros del JCS [Estado Mayor Conjunto] (...) expresaron su apoyo a tales opciones "cinéticas", dijo el funcionario (...) Eso marcó un aumento del apoyo para el ataque contra Assad, en comparación con la última vez que tales opciones fueron consideradas." (Washington Post)
Por supuesto que quieren bombardear a Assad. ¡Están perdiendo! Todo el mundo quiere bombardear a alguien cuando se está perdiendo. Es la naturaleza humana. Pero eso no quiere decir que sea una buena idea. Es una muy mala idea. Al igual que el apoyo a los extremistas sunitas es una mala idea. Como es una mala idea facilitar a locos fanáticos misiles portátiles tierra-aire que son lanzados desde el hombro (MANPADS). ¿Qué locura es esa? ¿Y cuánto tiempo pasará antes de que uno de esos chalados religiosos utilicen sus juguetes nuevos para derribar un avión de pasajeros israelí o estadounidense? No mucho tiempo, apostaría. La idea de reforzar la apuesta con maníacos homicidas (proporcionándoles armas más letales) es en realidad una de los ideas más estúpidas de todos los tiempos. Sin embargo, el Pentágono y la CIA parecen pensar que es una excelente estrategia militar. Aquí una última perla del artículo del Washington Post:
"El adjunto de Kerry, Antony Blinken, testificó la semana pasada que el efecto de palanca de EE.UU. sobre Rusia, se deriva de la idea de que Rusia acabará finalmente agotada por el costo de su intervención militar en Siria. Las consecuencias de tal estancamiento son que Rusia se verá atrapada en un pantano que tendrá una serie de efectos profundamente negativos", dijo Blinken al Comité de las Relaciones Exteriores del Senado" (Washington Post)
¿Se ve? Está en blanco y negro: un "barrizal". La estrategia del nuevo "Plan C" está concebida para crearle un atolladero a Putin, al incrementar gradualmente la violencia que le obligue a prolongar su estancia y profundizar su compromiso. Es una trampa inteligente y podría funcionar. La única dificultad es que Putin y sus aliados parecen estar haciendo progresos constantes en el campo de batalla. Lo cual hará un poco más difícil para los enemigos de Siria continuar sus provocaciones e incitaciones sin desencadenar represalias masivas.

Pero tal vez Carter no ha pensado en eso todavía.


Yihadista de Jabhat al-Nusra, con un lanzamisiles MANPADS en Siria. Mike Whitney pregunta: "¿cuánto tiempo pasará antes de que uno de esos chalados religiosos utilicen sus juguetes nuevos para derribar un avión de pasajeros israelí o estadounidense?"

NOTA: Rusia ha enviado una advertencia al Pentágono: los aviones hostiles que amenacen las tropas sirias serán derribados.

Esta es una información el pasado jueves en Sputnik Internacional:
"El Ministerio de Defensa ruso dijo que "los sistemas de defensa antiaérea rusos S-300 y S-400 instalados en Hmeymim y Tartus en Siria, tienen una capacidad de combate que podría sorprender a cualquier objetivo aéreo no identificado. Los operadores de los sistemas de defensa antiaérea rusos no tienen tiempo para identificar el origen de los ataques aéreos y la respuesta será inmediata. Cualquier ilusión acerca de la "invisibilidad" [al radar] de aviones militares, inevitablemente se verá aplastada por una decepcionante realidad". 
No más Deir ez-Zors
"Advierto a todas las 'mentes calientes' que, tras el ataque aéreo de la coalición el 17 de septiembre al Ejército Sirio en Deir ez-Zor, tomamos todas las medidas necesarias para evitar que cualquier "accidente" semejante pueda afectar a las fuerzas rusas en Siria", dijo Konashenkov. (Sputnik)

Rusia ha desplegado en Siria misiles de defensa antiaérea S-300 y S-400. Rusia ha advertido que no permitirá más "errores" estadounidenses como el de Deir ez-Zor, y que su defensa antiaérea entrará en acción "sin tiempo de identificar el origen de los ataques aéreos". Los avanzados S-400 son resultado de la colaboración militar y financiera entre Rusia y China (el sistema fue desarrollado conjuntamente).

Mike Whitney
Information Clearing House, 09-10-2016
Traducción al castellano: blog del viejo topo

Mike Whitney es un escritor freelance que vive en el estado de Washington. Es uno de los autores del libro Hopeless: Barack Obama and the Politics of Illusion (AK Press). Algunos de sus artículos puedes consultarlos en inglés en opednews.com y en counterpunch.org En castellano puedes leer una serie de trabajos suyos que fueron apareciendo en rebelion.org y en sinpermiso.info

miércoles, 19 de octubre de 2016

Malditos viejos: ese lastre "insoportable" para la oligarquía capitalista.

 "Veo a gente de 67 años o 68 constantemente ir al médico. ¿Por qué tengo que pagar por las personas que sólo comen y beben y no hacen ningún esfuerzo?"
(Taro Aso, Ministro de Finanzas de Japón, de 76 años. De religión católica es además un empresario millonario. Diputado en el parlamento nipón desde el año 1979)



En 1983, el director japonés Shôhei Imamura presentó una película que provocó cierto impacto entre los más cinéfilos, La balada de Narayama. Ambientada en una aldea del Japón tradicional, la película tiene un fuerte acento etnográfico, en el sentido en que describe aspectos de la vida campesina en la sociedad feudal japonesa tradicional. Su trama realista se centra en un aspecto, en una costumbre, en una pauta cultural que tiene que ver con los ancianos. Hombres y mujeres, al alcanzar cierta edad en la que ya no pueden valerse por sí mismos, y cuando su entorno familiar y social pasa a contemplarlos como una carga, deben aceptar un cruel suicidio, trasladándose al llegar el invierno a las laderas del volcán Narayama. Allí permanecerán solos, abandonados, sin ayuda de nadie, en espera de que el frío, el hambre o los animales salvajes pongan fin a sus vidas. Formalmente, la decisión de emprender ese camino final a la montaña se basa en la libertad de elegir; el anciano o anciana toma la decisión de suicidarse. Obviamente, se trata de una decisión inducida por la comunidad y la familia, un producto de la presión social y de una norma cultural despiadada que nadie osará contradecir, porque las consecuencias de incumplirla serán más terribles que el propio suicidio. La decisión tiene tanto de libre voluntad como la que pudiera haber en el caso de la Satí, la terrorífica costumbre en ciertas zonas de la India por la cual las mujeres aceptaban "voluntariamente" arrojarse vivas a la pira funeraria del marido, al quedar viudas. En uno y otro caso, lo que hay detrás del suicido es un asesinato social encubierto.

El geronticidio que Shôhei Imamura describía en La balada de Narayama, parece que existió realmente (por eso decía que se trata de una película muy etnográfica). Esta macabra solución social al problema de la vejez, cuando el hombre o la mujer ancianos son vistos como una carga, se ha dado en otras regiones culturales además de Japón, y en diferentes momentos de la Historia (1). Pese a todo, está lejos de ser una pauta dominante en el mapa cultural humano, como algunos han llegado a escribir. Tan siquiera está claro que fuese una práctica generalizada en el Japón tradicional. Aunque el geronticidio se ha practicado en las etiquetadas como sociedades "tradicionales" (cajón de sastre que abarca realidades sociales muy diferentes entre sí), su impacto ha sido quizás muy sobredimensionado, afectando de manera muy desigual a pueblos nómadas, semi-nómadas y sedentarios. En especial en estos últimos, lo más frecuente en el conjunto del mapa cultural de nuestra especie, ha sido el cuidado de los ancianos hasta su muerte. Incluso podríamos decir que la división etaria ("etaria": por categorías de edad) en muchas de estas sociedades y culturas, otorga a los ancianos un fuerte protagonismo, en tanto se les reconoce como referentes del saber y depositarios de autoridad (al respecto es interesante el ensayo clásico de Margaret Mead, Cultura y Compromiso: estudio sobre la ruptura generacional).

Bajo el desarrollo del capitalismo, tanto la familia extensa como la comunidad local, experimentan un proceso progresivo de desintegración. En tanto representan un tejido social caracterizado por vínculos de cohesión y solidaridad colectivas, su existencia choca con el individualismo que caracteriza al capitalismo. Jamás ha existido una sociedad humana en la que haya tantas personas solas y sufriendo soledad (dos cosas distintas) como está ocurriendo en la sociedad capitalista actual. El capitalismo quiere individuos compitiendo salvajemente entre sí y con vínculos sociales débiles o incluso inexistentes (fijaos que hasta se intenta destruir la negociación colectiva; en su lugar la patronal defiende que cada cual negocie individualmente con el empresario las condiciones de trabajo). El capitalismo nos atomiza, porque solo desde lo colectivo podríamos resistir y contestar su dominación.

El individualismo y la desintegración de los vínculos sociales, casi diría que es la negación de la esencia misma de la sociedad, una de tantas razones por las cuales el capitalismo es elparadigma de la aberración y de la barbarie. Esto podemos constatarlo a veces en cosas que nos parecen anecdóticas, como que vivamos en un edificio y no conozcamos ni a los vecinos de la puerta de al lado. Pero otras veces se manifiesta en hechos verdaderamente dramáticos; leía el pasado mes de marzo en El País: "Hallado el cadáver de una mujer que llevaba muerta en su sofá un año", en el pueblo madrileño de Valdilecha; se trataba de una mujer de 52 años, que murió de muerte natural mientras estaba en el sofá de su casa. Durante un año nadie la echó en falta, nadie se acordó de ella; su cadáver en descomposición fue descubierto por casualidad.

Desgraciadamente, no se trata de un hecho aislado. Menciono este último ejemplo porque ejemplifica perfectamente el tipo de sociedad macabra que construye el capitalismo: a la explotación ejercida sobre los trabajadores y a la desigualdad creciente, hay que sumarle esa individualización perversa de la que hablo, que nos hacer perder -sin que nos demos cuenta- los rasgos más básicos de nuestra condición humana. 


El individualismo que acompaña al capitalismo, tiene sus repercusiones específicas cuando nos convertimos en ancianos. Somos una sociedad cada vez más envejecida, por razones que todos más o menos conocemos. Si esto lo sumamos a ese individualismo y a la debilidad de los vínculos sociales familiares y comunitarios, está claro que acaba siendo un problema con una gran diversidad de dimensiones.

En la Europa del capitalismo, en su día el desarrollo del estado del bienestar venía a paliar parcialmente el problema, mediante la incorporación de un elemento que formaba parte del modelo socialista de la URSS: un sistema público de pensiones y una red médico-asistencial que cubría muchas de las necesidades de las personas mayores (en realidad, el estado del bienestar supuso la incorporación de ciertas políticas características del modelo socialista, como medio para alcanzar una "paz social" y como freno a la amenaza de expansión del socialismo).

El sistema desarrollado garantizaba las necesidades materiales de las personas mayores, mediante el sistema de pensiones y esa cobertura sanitaria y asistencial. Pero en momento alguno supuso una solución al problema del aislamiento y de la soledad, que fueron en aumento conforme se desintegraban los vínculos sociales familiares y comunitarios. Nos acostumbramos a "aparcar" y a veces a "esconder" a nuestros viejos, convertidos en una incomodidad que nos impedía disfrutar de la vida que el capitalismo consumista nos ofrecía; la solución fueron las residencias para personas mayores, un suculento negocio revestido de una aureola de encanto: ¿dónde mejor van a estar sino los viejos?, pensamos; si además, hasta pueden ligar y follar gracias a la moderna tecnología farmacológica. Lo cierto es que, hasta cierto punto, resultó algo inevitable, debido a la forma de vida que acompaña al capitalismo avanzado.

Ahora, la descomposición progresiva del estado del bienestar, afecta gravemente al modelo asistencial para las personas mayores. Cada vez resulta más difícil poder vivir de la pensión y en el futuro (salvo que cambiemos las cosas, porque podemos hacerlo mediante la unidad y la movilización) serán muy pocas las personas que puedan llegar a disfrutar de una pensión pública. Poco a poco el sistema de pensiones se está inclinando hacia su privatización, lo que acabará suponiendo que en el futuro solo los más privilegiados podrán disfrutar de una jubilación digna.

En términos sistémicos, ser viejo es una carga para el sistema capitalista. Una vez que ya no eres productivo, te conviertes en un estorbo, en un problema para el sistema porque cuestas dinero: pensiones, médicos, medicinas, asistencias sociales de diversa índole, etc. Para el sistema capitalista apenas somos números y una mercancía, somos "cosas".

Quizás por ello, hace algún tiempo, en 2014, Christine Lagarde (directora del FMI) hizo unas declaraciones que incendiaron las redes sociales:
“Los ancianos viven demasiado y eso es un riesgo para la economía global”, añadiendo “Hay que hacer algo ya” (véase por ejemplo en nuevatribuna.es).
Anteriormente, en enero de 2013, el ministro japonés de Finanzas, Taro Aso, había sido más explícito que la canalla Lagarde, al declarar públicamente que las personas mayores deben “darse prisa y morir” para aliviar los gastos del Estado en su atención médica (passim, El País). Para este hombre de negocios y además ministro, Taro, los ancianos 
“Se ven obligados a vivir cuando quieren morir. Yo me despertaría sintiéndome mal si sé que el tratamiento está pagado por el Gobierno". 
En 2008, Taro calificaba a los pensionistas de "chochos" y en otra ocasión, durante una reunión con expertos en Economía, afirmó: 
"Veo a gente de 67 años o 68 constantemente ir al médico. ¿Por qué tengo que pagar por las personas que sólo comen y beben y no hacen ningún esfuerzo?" (El País).
Quien así hablaba, Taro Aso, tiene 76 años. Es miembro del Partido Liberal Democrático, fue primer ministro de Japón y ahora es Ministro de Finanzas. De religión católica es además un empresario millonario y es diputado en el parlamento nipón desde el año 1979. Muy vinculado al FMI y a los intereses de las grandes corporaciones financieras, Taro Aso se ha cansado de repetir que el problema del gasto en las pensiones públicas “no se resolverá a menos que se le de prisa a morirse a los ancianos”.

Christine Lagarde (izda) y Taro Aso (drcha). Voceros de la barbarie.
Para la clase dominante capitalista, el desmantelamiento del estado del bienestar es una oportunidad en el proceso de acumulación por desposesión (David Harvey). Por otra parte, mantener el sistema público de pensiones es contrario a los intereses de la oligarquía.Este es el escenario en el que tiene sentido la noticia aparecida estos días en los medios: Holanda planea permitir la ayuda a morir a mayores con “cansancio vital”.

Los representantes políticos de la burguesía holandesa no se andan con medias tintas y dicen en voz alta lo que sus homónimos de otros países piensan y no se atreven a decir. En 2013, las fuerzas políticas sistémicas (conservadores, liberales y socialdemócratas) consensuaron un duro mensaje a la sociedad holandesa, haciéndolo llegar por boca del rey Guillermo Alejandro a través de un discurso televisado: 
"el Estado del bienestar del siglo XX ha llegado a su fin". 
Tal sentencia de muerte del modelo, se acentuaba en el discurso del monarca de manera especial en lo concerniente a "la seguridad social y en los cuidados de larga duración". La alternativa, se dijo, sería un "nuevo" modelo al que podría llamarse"sociedad participativa", eufemismo que trata de esconder una realidad: si quieres una pensión el día de mañana, contrata con los bancos un fondo privado; si quieres sanidad, contrata un seguro privado, etc. Eso es lo que llaman "la sociedad participativa" (véase "El rey de Holanda Guillermo Alejandro anuncia el fin del Estado del bienestar").

Lo más indignante de la noticia que más arriba mencionaba, es que encima se nos presenta como una iniciativa humanitaria: "muerte digna", encabeza el titular de El País:


Transcribo del periódico de PRISA:
El Gobierno holandés ha elevado al Parlamento una propuesta para regular la ayuda a morir de las personas mayores que consideren que ya han vivido lo suficiente, pero no están enfermas ni padecen sufrimientos físicos insoportables. Se trata de evitar que se quiten la vida por su cuenta. Este nuevo supuesto de suicidio asistido, al que se opone el Colegio de Médicos, no está contemplado en la vigente Ley de Eutanasia (...) “No hay salida para los que ya no deseen vivir porque estiman completo su ciclo. Han perdido a sus seres queridos y a sus amigos, y caen en la apatía y el cansancio vitales. El Gobierno piensa que su búsqueda de ayuda para acabar con todo es legítima”, indica la propuesta.
 A todas luces, la medida propuesta si sale aprobada, incentivaría este tipo de suicidio. Se nos llenará la boca hablando de los "bárbaros" y "salvajes" "primitivos", que dejaban morir a sus ancianos, pero en nuestra Europa del bienestar se nos está planteando una versión moderna y actual del geronticidio.
La ideología dominante transforma un problema social en un problema individual y lo sociológico-económico en psicológico. Plantearse las causas por las cuales nuestros mayores alcanzan ese punto de "cansancio vital" mencionado en el proyecto, supone cuestionarse el capitalismo en todas sus dimensiones. Y eso no interesa. Como no interesa crear y favorecer las condiciones en las que tal "cansancio vital" deje de existir: costaría dinero, se reducirían los beneficios de la oligarquía. Mejor presentarlo como un problema que nada tiene que ver con el sistema. No es muy diferente al ocultamiento mediático de la cifra de suicidios motivados por el desempleo o los desahucios: mejor culpar a la debilidad depresiva del sujeto, que sentar en el banquillo de los acusados al sistema que provoca tales patologías sociales.

El capitalismo, además de un sistema basado en la explotación del ser humano por el ser humano y en la destrucción del medio, es generador de una cultura enferma, y generador de anomia (siguiendo a Durkheim). El desmantelamiento de estado del bienestar, el desarrollo del capitalismo, arrojará montañas de "cansancio vital". Pero no debemos preocuparnos: el sistema ayudará a suicidarse a los que ya no estén en condiciones de producir.

Si existe una alucinación mortal, es aquella que nos hace creer que dentro del capitalismo hay soluciones. Los charlatanes de feria seguirán tratando de vender capitalismo con rostro humano, capitalismo feliz, capitalismo de color rosa y edulcorado... Despertemos del sueño. No hay futuro dentro del capitalismo, y si lo hay no será muy diferente al Inferno de Dante. Una vez más, se impone pensar en aquello que tantas veces hemos repetido: Socialismo o barbarie.

@VigneVT
Blog del viejo topo

Notas

(1) Como anécdota señalo que en la tradición oral gallega, al menos en diferentes sitios del sur de Galicia, ha existido un relato relacionado con la costumbre del geronticidio. Según este relato, existió un tiempo en el que los hijos llevaban a los padres ancianos al monte, abandonándolos para que se muriesen; la narración popular es similar a la que aborda Shôhei Imamura en su película sobre el Japón tradicional. En mi opinión se trata de un imaginario social mantenido en la tradición oral que, a través de la exposición de un hecho abominable, lo que busca es asentar la idea moral de la necesidad de cuidar de los padres. En cierto modo encajaría en el concepto de "fábula". El relato popular sitúa la costumbre en un tiempo mítico y en sí mismo constituye un mito, en tanto no es una realidad susceptible de ser demostrada. En Internet encontré un post que comenta esta tradición oral en Galicia: "La balada de Narayama” en Galicia". A los lugares citados por la autora del post en los que se localizó el relato oral, hay que sumarle la zona del Baixo Miño, en la que me encontré con el mismo relato.

jueves, 13 de octubre de 2016

DONALD TRUMP Y LA “BASURA BLANCA”

La ordinariez y chocarrería del candidato republicano a la Casa Blanca, el multimillonario Donald Trump, está haciendo que las almas sensibles se rajen las vestiduras y se dispongan a resistir a tanta barbarie… apoyando a la candidata del partido demócrata, Hillary Clinton. Es el juego partitocrático. Para imponer a una señora impresentable los planificadores del Pentágono y de la gran patronal tenían que colocar enfrenta a un energúmeno.

Cuando hace ocho años el candidato fue un “hombre de color”, Obama, el entusiasmo popular -inducido desde arriba- se desbordó. Su victoria fue presentada como el advenimiento de una salvífica y redentora deidad negra, que por causa del color de su piel iba a regenerar a EEUU y al mundo todo… Hoy, la que será primera mujer presidente de la primera potencia imperialista, promueve escaso entusiasmo. Esto se debe no sólo a su elitismo, perfidia, arrogancia, ignorancia, militarismo y venalidad sino también a varios otros factores. Uno es el descrédito del feminismo de Estado, visto con creciente aversión por la gran mayoría de las mujeres, que lo consideran una martingala patriarcal más. Una vez que dicho feminismo se ha convertido en colosal grupo de poder, enriquecimiento personal y presión, con una enorme presencia en el congreso y el senado, la gente se está apartando de él, asqueada y asustada.

Entonces el aparato de poder USA pudo usar el racismo pro-negro pero hoy apenas logra instrumentalizar el odio sexista. Nada ha desacreditado tanto al feminismo como su conversión en poder fáctico empresarial y estatal, y su política de amenazas, linchamientos, censura y embustes. La filósofa Chistina H. Sommers lo denuncia, “la tercera ola del feminismo se construye con mentiras”. Exacto. Pero no sólo con falsedades, también con dinero, muchísimo dinero entregado por el capital y el ente estatal (en España por el PP en el gobierno, y por Bruselas). Por tanto, era necesario buscarle a la señora Clinton un bocazas de marca mayor como contrincante. Y aún así puede no ganar…

Pero, ¿cuál es la “base social” del deslenguado? Lo que se ha venido en llamar, con una expresión inaceptablemente racista, la “basura blanca”, formada por los hombres y las mujeres de clase trabajadora, por lo general blancos, cuyas vidas son dramáticas. Un grupo social, de muchos millones de personas, hoy el más desprotegido de ese país junto con los pueblos indígenas, víctimas del racismo institucional de blancos y negros.

Con la crisis de 2007/2008 se han empobrecido, recibiendo por trabajos cada vez más horribles salarios un 20-40% inferiores a los de antes. Por tanto, tienen que practicar el pluriempleo, con lo que su salud es pésima. Son en general personas solas por la desintegración de la institución familiar, que abusan de la comida y el alcohol, que padecen enfermedades físicas destructivas, además de estrés y depresión crónica, por lo que están hiper-medicadas. Como consecuencia tienen una tasa de mortalidad bastante alta y en ascenso, lo que indica que se están suicidando como gran grupo social, o dicho de otro modo, que los poderes fácticos de EEUU están cometiendo genocidio con ellos, un genocidio silencioso y que a nadie importa pero que por eso mismo es mucho más eficaz. Un genocidio como el que han perpetrado con los pueblos indígenas.

Un dato que muestra la desesperada situación de este grupo social es que hoy es el primer consumidor de heroína y otras drogas letales. Si antaño lo fueron los negros de los guetos hoy son los blancos de la clase trabajadora y el lumpen. No sólo los hombres, igualmente las mujeres. Por eso también el mensaje feminista neo-patriarcal no cala en ellas, pues su vida nada tiene que ver con las feministas oligárquicas y potentadas que hacen magníficas carreras profesionales y negocios agrediendo a los varones… pobres (a los ricos no, claro está).

Ese enorme grupo social, inculto y bastante embrutecido, lleno de aprensiones e incertidumbres, que conoce una vida de infierno, hasta ahora no era representado por nadie. Ahora Trump se ha convertido en su perverso portavoz. A la “basura blanca” se le otorga con ello un consuelo verbal, esto es, el poder escuchar por televisión atrocidades que pretendidamente expresan sus inquietudes e intereses, y que por zafias que sean no lo son tanto como la habitual campaña de agresiones verbales y escupitajos que desde el poder mediático y académico padece.

Le llegan principalmente desde dos lados, el grupo de presión de los racistas negros y pro-negros, que desde su inmenso poder empresarial, político, mediático, policial, académico, judicial y militar siguen haciendo negocios fabulosos a la sombra del revanchismo, el victimismo y el racismo anti-blanco (también anti-indígenas, anti-asiático, etc., pues su racismo es de naturaleza rigurosamente excluyente: sólo los negros son personas). Al leer sus numerosas declaraciones y panfletos se alcanza una conclusión: no cejarán hasta que la población negra de EEUU, que es el 13%, se apropie al menos del 50 % de la riqueza del país [1]… Nadie como sus agentes mediáticos, políticos y académicos enarbola con tanto furor el garrote de la imputación de “racismo”, que dejan caer sobre los trabajadores pobres blancos una y otra vez. El otro foco de agresión es el feminismo de Estado, que en cotidiano bombardeo tilda a la “basura blanca” de “machista”, “heteropatriarcal”, “maltratadora y asesina de mujeres”, etc., etc.

Sobrecoge la brutalidad de los agresores, su falta de compasión y piedad para con unas gentes ya desahuciadas, que se tambalean al borde de la tumba y que no son nada políticamente, cuyas vidas se reducen a trabajar como esclavos para que sus agresores vivan deliciosamente de los subsidios y prebendas estatales, y para que les puedan contratar en sus empresas pagándoles una miseria. Estamos ante un mundo de fieras, en donde la mentalidad corporativa racista y sexista únicamente piensa en el propio clan, o quizá ya mafia, sacrificando a los otros seres humanos, devorándolos sin contemplaciones. Y así las cosas llegó Trump.

La alianza entre el tándem capitalismo-ente estatal yanki y el racismo negro viene de lejos, lo mismo que la colusión entre el feminismo de Estado y el poder político, militar y económico. Ambos son pilares del nuevo orden capitalista en EEUU, que se ha ido formando en los últimos decenios, así como en la piedra angular, o casi, del aparato militar yanki, dirigido a la agresión en el exterior, puesto a punto y reorganizado tras su fiasco en Vietnam por un hombre negro, el general Colin Powell. En el ejército imperialista USA el porcentaje de negros y mujeres crece cada año, a la vez que el de blancos pobres decrece: eso lo explica casi todo. Y sus operaciones de agresión suelen tener féminas al mando, como aconteció en la dirigida contra Libia, ordenada por un negro, Obama, y ejecutada por una mujer, la general del ejército del aire Margaret Woodward. Y eso sin olvidar a la señora Clinton, decisiva en el desencadenamiento de la guerra en Siria, y en la creación por EEUU del Estado Islámico, junto con su aliado sempiterno, Arabia Saudí.

Así pues, puede dormir tranquila la progresista y multicultural grey: Hillary ganará y el patán Trump se irá a hacer gárgaras. Ya lo han decidido en las alturas. Sea como fuere la “basura blanca” seguirá avanzando hacia su liquidación como grupo social, en unos pocos decenios. El poder es una institución abstracta que no entiende de raza ni de sexo, que sólo busca maximizarse. Ahora les toca gozar de sus “delicias” a algunos de los oprimidos de antaño, convertidos en opresores. Cambian los actores y agentes para que el poder de mandar y explotar permanezca y se incremente.

Algunas conclusiones. Hay que oponerse a todas las formas de racismo y a todas las manifestaciones de privilegio, discriminación “positiva” y desigualdad. Es necesario considerar siempre al ser humano esencial que está bajo las apariencias raciales y sexuales, para establecer una línea universalista, unificadora de rigurosa igualdad jurídica, política, cultural y social. Quienes se unen al Estado y penetran en sus instituciones con el fin de crear grupos de presión, corporaciones, son parte decisiva del aparato de poder y mando ilegítimo que la revolución popular en EEUU tiene que desmontar y liquidar. Mientras, su denuncia desde la verdad ha de realizarse. Hay que constituir un pueblo unido por encima de las particularidades, considerando que el poder constituido siempre realizará una política de división y enfrentamiento, privilegiando ahora a un grupo racial y luego a otro, hoy a un sexo y mañana al otro. Los que se aferran a tales privilegios y además los teorizan con sofismas repulsivos son los peores agentes del vigente régimen de dictadura.

El espeluznante montaje racista antiblanco-sexista se está cuarteando: por eso la Clinton lo tiene tan difícil. Los multimillonarios y generales negros nada tienen que ver con los trabajadores negros, que conocen una existencia penosa similar a la de la “basura blanca”. Las mujeres de las clases populares nada tienen en común con las celebridades del adinerado feminismo de Estado. El pueblo es multirracial y no sexista, y desde su unidad compleja pelea noblemente por la revolución. Precisamente ahora se está dando una crisis grave del aparato político de dominación en EEUU, con una abstención que supera el 50% y unos candidatos infumables, el uno un vándalo boquirroto y la otra una clasista frenética. No votar, no participar conscientemente en la farsa electoral, es un modo excelente de rechazar el sistema, agravar su crisis y avanzar en la obra de la revolución.

El pueblo de EEUU puede servirse hoy de mucho de lo que los fundadores del país dijeron, en especial de los escritos de Thomas Jefferson, al que cito aprobatoriamente en alguno de mis libros. Sus ideas, depuradas de errores e insuficiencias, adecuadas al siglo XXI y combinadas con otras, servirán para construir unos EEUU sin multimillonarios tiránicos, sin ese enclave militarista que es el Pentágono y sin un aparato de Estado dictatorial, por tanto sin racismo en ninguna de sus manifestaciones, y sin sexismo. ¿Y la “basura blanca”? Esta gente sirvió ingenuamente al sistema de dominación en el pasado y ahora, degenerada en todos los sentidos, es arrojada a la basura por el poder constituido. Me apena su futuro y espero que encuentre el camino de la revolución, fraternalmente unidos al resto del pueblo. Para empezar, un poco de autocrítica les ayudaría.

Fuente.


NOTAS

[1] La cosa es tan disparatada que quieren hacernos creer en que en un país en que el presidente es negro, una buena parte de los altos mandos del ejército son negros y cada vez más multimillonarios son negros, y en una ciudad determinada donde el alcalde es negro, el jefe de la policía local es negro, la mayoría de los mandos policiales son negros, una buena parte de los agentes son negros y donde un policía negro asesina a tiros a un hombre negro eso es… racismo. Sin duda, es un execrable crimen policial, cometido por un aparato represivo en el que los negros están sobre-representados, pero no es racismo. Racistas son los que tildan tal suceso de racismo.

martes, 11 de octubre de 2016

Profesionales pagados por Coca-Cola y Pepsi para mentir sobre los daños del azúcar

Por Miguel Jara

Hace unos días publicamos sobre la alimentación que nos enferma y la que no. Buena parte de nuestros problemas de salud vienen dados por la mala alimentación. La obesidad es epidémica ya, un problema de salud mundial, que está aumentando en muchos países en sintonía con el crecimiento del suministro de energía alimentaria, según un estudio de la Organización Mundial de la Salud. ¿Y qué hacen las compañías fabricantes de refrescos azucarados?

La comida insana ha ido desplazando a la saludable. Por ello, cobra especial interés conocer la responsabilidad de las grandes compañías fabricantes de refrescos azucarados.Coca-Cola y Pepsi, las dos principales, han gastado muchísimo dinero en los últimos lustros para intentar desvincularse del problema.

Como cuenta El País:

La industria del azúcar y los mayores productores de refrescos se encuentran en una situación similar a las tabaqueras hace décadas. El mundo sufre una epidemia de obesidad y el consumo de bebidas azucaradas es uno de las culpables comprobados.
Cada lata de refresco convencional contiene 40 gramos de azúcar, bastante más de los 25 diarios considerados ideales por la Organización Mundial de Salud. Ante el creciente consumo de estos refrescos, que llega al límite de la adicción en México, algunos países han creado impuestos contra estas bebidas y otros barajan incluir mensajes de alerta como los que ya salen en los paquetes de cigarrillos”.
¿Y cual es la reacción de compañías como las mencionadas? Pues esconder la cabeza en el suelo como el avestruz. Coca-Cola ha hecho campaña para desviar la atención sobre los daños a la salud que provoca el excesivo consumo de azúcar.

Dicha asociación nadie la discute hoy pero el mayor productor de bebidas azucaradas moldea la ciencia a su gusto para desinformar a la población en interés propio.

Lo publicó el New York Times. Como la crisis de obesidad que viven las sociedades industrializadas, con Estados Unidos a la cabeza, no para de aumentar y las compañías de comida y bebida “basura” están continuamente en el punto de mira de las críticas, Coca-Cola quiere convencer a sus consumidores de que lo importante es hacer más ejercicio y no precuparse tanto de las calorías que se ingieren con sus bebidas.

La compañía ha creado un lobby encabezado por científicos a sueldo que divulgan en conferencias, revistas médicas o medios de comunicación, que lo importante es ejercitarse restando importancia a lo que más importancia tiene, la ingesta enorme de calorías.

Este lobby se llama Red para el Balance Energético Global (GEBN).

¿Y qué es lo que publica ahora el diario madrileño? Pues sobre un nuevo estudio publicado que detalla que dos de los principales fabricantes de bebidas azucaradas a nivel mundial, Coca-Cola y PepsiCo, financiaron en Estados Unidos (EE.UU.) a 96 organizaciones que tienen un importante papel en la promoción de hábitos saludables y la lucha contra la obesidad o la diabetes.

El objetivo era limitar las críticas científicas a los refrescos y restar apoyos a las leyes que limitan su consumo, dice el estudio. La idea es sencilla (aunque seguramente cara): Los científicos negacionistas del lobby han de contar que no hay “evidencia científica” sobre la relación entre alimentarse de comida “rápida” y bebidas azucaradas y la obesidad o la diabetes.

La intención es generar dudas entre la población para que las medidas correctoras se retrasen y así poder continuar con el negocio. Entre los principales receptores de dinero “azucarado” están la Asociación de Diabetes de EE.UU. y la Fundación de Investigación de la Diabetes Juvenil, así como la Sociedad Americana de Cáncer.

También la mayor asociación de médicos del país, la AMA, la Cruz Roja y el Centro de Control de Enfermedades, la principal agencia del Gobierno encargada de la protección de la salud. Y las universidades de Harvard, Washington y Georgia.

El estudio, publicado en el American Journal of Preventive Medicine, la revista científica de la Asociación de Medicina Preventiva norteamericana, se centra en EE.UU. Mediante esta “compra de voluntades” la industria de la alimentación azucarada se equipara a la farmacéutica, a la que le va muy bien pagando a los médicos para “darles a conocer” sus medicamentos.

En España también se produce el fenómeno de la pediatría industrializada. Por ejemplo, con la “captura” de la Asociación Española de Pediatría por las industrias alimentarias. La AEP ha participado con su sello en la promoción de unos cereales de desayuno de una conocida multinacional de la alimentación.

Están en muchos frentes comerciales los representantes de los/las pediatras pues también patrocinan pañales (la Asociación Española Contra el Cáncer lo hace, por ejemplo, con unas compresas).

Sociedades que se consideran a sí mismas científicas deberían rechazar estos ofrecimientos. Hay quienes lo hacen. Por ejemplo, la Academia de Dietética y Nutrición, la Academia de Pediatría de EE.UU. y otras organizaciones, que en 2015 rechazaron seguir recibiendo el dinero de Coca-Cola.

Se da la circunstancia de que Coca-Cola hace como las empresas farmacéuticas agrupadas en el lobby Farmaindustria, publica a quién financia y con cuánto dinero. En España, una de las organizaciones que más fondos recibe, más de un millón de euros al año desde 2011, es el Instituto Europeo de la Hidratación.

A mí lo que me queda claro es que con la “transparencia” no es suficiente. ¿De qué sirve reconocer que dedicas dinero a comprar la voluntad de distintos profesionales? No por ello para su trabajo contra la salud pública.

sábado, 8 de octubre de 2016

Israel: no conviene aniquilar el Estado Islámico

Por Adrián Mac Liman

Hay destacamentos del Estado Islámico presentes en el valle del Yarmuk, a pocos kilómetros de los Altos del Golán. La noticia, difundida hace apenas unos días por la segunda cadena de televisión israelí, hizo saltar las alarmas. ¿El Estado Islámico? ¿Iba a convertirse la hidra que se había adueñado de la mitad del suelo sirio y del norte de Irak en un peligro real para el Estado judío? Aparentemente, disponen de carros de combate, artillería pesada y… ¡armas químicas!, advierte la inteligencia militar hebrea, que vigila desde hace meses a los simpatizantes sirios del Estado Islámico. Todo parece presagiar un ataque relámpago contra Israel.

La amenaza no llegó a materializarse, pero la alerta subsiste, tornándose en una auténtica pesadilla para los pobladores de los asentamientos judíos de los Altos del Golán. Detalle interesante: hasta los primeros días de septiembre, a la población israelí no le inquietaba sobremanera la presencia del Estado Islámico en la región. Es cierto: las sanguinarias huestes de esta organización se hallaban en el país vecino. Los asesinatos y la destrucción en nombre del Profeta formaban parte del menú televisivo de los habitantes de Tel Aviv, Haifa o Jerusalén. Pero Siria quedaba lejos, al menos, mentalmente. Lo que sucede más allá de los confines de Israel nada tiene que ver con la seguridad armada que ampara a los más de 6 millones de judíos que viven en Tierra Santa. En ese contexto, surgió la interrogante: ¿acabar con el Estado Islámico? ¿Para qué?

Fue ésta una de las preguntas que se plantearon recientemente los politólogos y los estrategas de Tel Aviv, más preocupados por la amenaza iraní o el peligro que supone la presencia de Hezbollah en la frontera con el Líbano. De ahí el extraño mensaje lanzado hace menos de un mes por el afamado estratega Efraim Imbar, director del Centro de Estudios Estratégicos Begin-Sadat (Besa), entidad que realiza trabajos de consultoría tanto para el gobierno israelí como para la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). No hay que acabar con el Estado Islámico; la agrupación podría convertirse en un arma eficaz en la lucha contra Irán, Hezbollah, Siria y Rusia, señala el minucioso informe elaborado por Imbar.

Como siempre, la percepción israelí dista del paradigma estadounidense. Para el gobierno de Tel Aviv, el principal adversario sigue siendo el Irán de los ayatolás, país que ha inscrito en sus programas de gobierno la destrucción total de la entidad sionista. Fue ésta una de las prioridades absolutas de la revolución jomeynista, uno de los mantras de los sucesores del ayatolá. Ello explica la reticencia de Israel ante el levantamiento de las sanciones económicas y tecnológicas impuestas al régimen de Teherán, su obsesión por llevar a cabo un ataque relámpago contra las instalaciones nucleares iraníes.

Hezbollah, el brazo armado de Teherán en el Líbano, es otro contrincante que debería desaparecer. En 2006, el ejército israelí perdió la guerra contra el movimiento chiíta, armado y adiestrado por militares de élite persas. De ahí la necesidad de encargar esta tarea a… terceros. Y, ¿quién sino los wahabitas del Estado Islámico?

El indiscutible poderío del ejército sirio fue, durante décadas, la mayor preocupación del Estado Mayor de Tel Aviv. Los dos ejércitos jamás chocaron; ambas partes temían las repercusiones de un posible enfrentamiento armado. En este caso concreto, los estrategas hebreos preferirían recurrir, una vez más, a un combate entre musulmanes.

¿Y Rusia? Obviamente, para los estrategas israelíes conviene mantener a los rusos alejados de la región. Su influencia podría contrariar los proyectos hebreos en la zona. Pero si los rusos tienen que afrontar el peligro islámico en casa, es decir, en el vasto territorio asiático, su margen de maniobra en la región sería más limitado. De ahí el deseo de contar con los supervivientes del estado Islámico. De hecho, la estrategia de enfrentar a los enemigos entre sí surtió efecto durante el conflicto de Afganistán. ¿Acaso Estados Unidos no firmó la partida de nacimiento de Al Qaeda? De la misma manera, Israel patrocinó, hace 2 décadas, la creación de Hamas, agrupación religiosa conservadora que debía neutralizar a la laica Organización para la Liberación de Palestina (OLP). Pero en este caso, el error de cálculo tuvo consecuencias desastrosas.

Por muy disparatada que pueda parecer, la propuesta de Efraim Imbar no es nada novedosa. En 1957, el Presidente Eisenhower recomendó a la estadounidense Agencia Central de Inteligencia (CIA, por su sigla en inglés) la creación en Oriente Medio de movimientos religiosos defensores de la guerra santa llamados a combatir a las incipientes corrientes izquierdistas. En resumidas cuentas, lo que se pretende es convertir al Estado Islámico en el… tonto útil de Occidente.

Fuente.

miércoles, 5 de octubre de 2016

¿QUÉ HAY REALMENTE DETRÁS DE LA TEORÍA DE "GÉNERO"?


Razones para resistir al ataque totalitario desencadenado por las élites globales contra la institución familiar.
Es entre 2013 y 2014 cuando se empieza a hablar en Italia con cierta insistencia del "desguace" de la familia. En una Europa en la que pronunciar el nombre de Cristo y actuar en la estela trazada por Él se puso cada vez más peligroso, hizo falta concentrar la ofensiva contra el último bastión en defensa del ser humano, representado precisamente por la familia.
E Italia estaba muy por detrás de la mayoría de los países europeos "avanzados" en este terreno. Fue necesario cerrar la brecha. El asalto comenzó en muchos frentes, no solamente sobre el legislativo.
Y en efecto, de la manipulación sistemática y sistémica llegó la estocada más fuerte al concepto de la familia considerada "natural", es decir, cuando se intenta sutilmente hacer pasar la historia falsa de que la familia natural fue una construcción social inventada por los católicos. Lo cual no es cierto, si usted piensa que la familia naturalmente entendida ya estaba antes de Cristo.
La acción de la casi totalidad de los medios de comunicación al servicio del poder, a continuación, hizo el resto.
Justo en 2014, de hecho, el Papa Francisco intervino ante el Parlamento Europeo y los líderes europeos, casi todos partidarios de la ideología de género y el archipiélago LGBT, reiterando su "pesar" por la "prevalencia de los problemas técnicos y económicos en el centro del debate político, en detrimento de una auténtica orientación antropológica".
"El ser humano - dijo Francisco – amenaza con ser reducido a un mero engranaje de un mecanismo que lo trata como una bien de consumo por utilizar. Por lo tanto, cuando la vida no es funcional a este mecanismo, se descarta sin mucha vacilación, como en el caso de los enfermos, los enfermos terminales, los ancianos abandonados y sin cuidado, o los niños asesinados antes de nacer". Y concluyó, entre los aplausos de la mayoría parlamentaria de la Cámara: "Afirmar la dignidad de la persona es reconocer lo precioso de la vida humana, que se nos da de forma gratuita y no puede por lo tanto ser objeto de cambio o de comercio. Vosotros, en vuestra vocación de parlamentarios, también estáis llamados a una gran misión, aunque pueda parecer innecesaria: cuidar la fragilidad, la fragilidad de los pueblos y de las personas. Cuidar de la fragilidad dice fuerza y ternura, dice lucha y fertilidad en medio de un modelo funcionalista y privatista que conduce inexorablemente a la cultura del descarte".
Las palabras del Pontífice fueron sintetizadas trivialmente en casi todos los medios de comunicación y los pasajes más significativos del discurso de Francisco censurados sin vacilación.
Y, sin embargo, a través de la introducción de la teoría de género se ha materializado el fondo para modificar la sociedad desde sus raíces y hacerla así "fluida", manipulable, que pueda ser objeto de la voluntad del mercado.
Pero, ¿qué es en realidad la teoría de género?
De acuerdo con los líderes de la comunidad LGBT, la "ideología de género no existe", es "una invención". Según Francisco, sin embargo, es "un error de la mente humana".
Los "estudios de género" comenzaron en los años 70 para afirmar aquellas teorías que, a partir de la emancipación de las mujeres, sostuvieron el indeferentismo sexual entre hombres y mujeres. A partir de aquí, en el 80, la definición de los géneros "lesbianas, gays, bisexuales, transgénero, queer e intersexual" (LGBTQI), con el objetivo de liberar al ser humano de categorías entendidas como "jaulas de la mente" necesitadas por una sociedad sexista y dominada por los hombres. Por el contrario, se ha arraigado en la opinión pública el concepto de igualdad absoluta entre hombres y mujeres. Basta ya con la distinción entre oficios típicamente masculinos y oficios más específicamente femeninos, y sobre todo alto al concepto anticuado de "mamá", un papel que, sin embargo, también puede ser cubierto por el hombre. El objetivo es claro: romper la columna vertebral de la línea familiar, precisamente por la mujer, demoliendo definitivamente el dintel que sostiene la unión afectiva de las personas entendida como un constructo sexista y masculino, que es precisamente la familia natural como se entiende tradicionalmente.
La ideología de género considera por lo tanto el sexo biológico como un dato originario modificable, "fluido", "líquido". El individuo debe ser capaz de elegir en cuál "género" identificarse, debe ser capaz de "auto-determinarse" adecuándose, también burocráticamente, a las infinitas modalidades de expresión de la propia sexualidad, cuya catalogación resultaría hoy en día muy difícil.
Si la familia se desmorona porque es considerada perteneciente a un modelo cultural y social rancio, viejo, superada entonces, ya no existe más la familia, pero existen las "familias". Para la teoría de género, por lo tanto, cada agregado social fundado sobre un genérico "amor", es familia.
Si todo es familia, entonces, ocurre una "des-sexualización" de la paternidad: para tener un hijo ya no se necesita la unión sexual entre un hombre y una mujer. Y ni siquiera se necesita una familia: cualquiera, en combinación o no con otra persona del sexo opuesto o del mismo, puede tener un proyecto de paternidad. La suposición de la que se parte es "siempre y cuando haya amor".
Aquí la des-sexualización pasa por la imposición con fuerza de métodos alternativos de reproducción, tales como la inseminación homóloga y sobre todo heteróloga, modalidad privada de vínculos en las relaciones, y por esto ejemplo de una liberalización del hombre de los viejos patrones del pasado. La madre de alquiler, que encarna la forma más alta, se convierte en la nueva frontera de un negocio disfrazado como un "acto de amor" hacia los demás. Todo esto, por supuesto, pasa por una idealización de la homosexualidad propuesta como modelo de liberación de las condiciones sociales opresivas.
La "colonización ideológica" denunciada por Francisco se completa luego con el control de la educación y la comunicación: formar las mentes de los niños, forjar las nuevas generaciones inculcándoles la idea de que la familia natural sólo es un estereotipo, penetra en la escuela pública a través de la intención compartida de luchar contra la "discriminación de género" y el "bullying homo-transfóbico", gobernando al mismo tiempo los centros nerviosos de la comunicación para filtrar el mensaje del pensamiento único dominante.
Por último, pintar a los opositores como retrógrados peligrosos limitadores de las libertades de los demás, impulsados únicamente por el odio generado por el miedo a lo diferente.
¿La consecuencia? Leyes punitivas, detenciones de opositores y objetores de conciencia, linchamiento mediático de los que no se adaptan al nuevo dictado ideológico.
Pero ¿cuál es el verdadero propósito de esta mutación genética de la sociedad contemporánea en el nombre de un supuesto progreso aclamado y auspiciado por todo el "mundo libre", que se incorpora en este anhelo de libertad al anuncio pro LGBT de Obama "Love is love"?
Es fácil de decir. Y la presencia de algunas de las mayores corporaciones multinacionales - Apple, Coca-Cola, Nike, el holding de George Soros, las fundaciones MacArthur, Ford, Goldman y Rockefeller - detrás del "clan LGBT" lo testimonia plenamente: desintegrar los "cuerpos intermedios", tales como la familia, y dejar de esta manera al ser humano siempre más solo, listo para convertirse en un consumidor y un ciudadano capaz de obedecer a la naturaleza cambiante de los mercados y de los sistemas políticos a través del consumo compulsivo, que es la única posible respuesta a la vacuidad de la propia existencia, carente de puntos cardinales históricos representados por valores y estilos de vida transmitidos de padres a hijos. Sin una "comunidad", sin embargo, el individuo también pierde su capacidad de organizar la disidencia. El hombre, por lo tanto, se hace prácticamente inocuo.
Ante este escenario catastrófico, ¿qué puede hacer la humanidad?
Resistir. Este es el único imperativo. El hombre debe resistir. Y esperar condiciones mejores, para que se vislumbre la alternativa a este "mundo post género" habitado por "cyborg, sin historia, sin raíces y sin identidad". La respuesta puede y debe ser una sola: la recuperación de una acción política independiente que sepa poner en el centro de su actuar la posición intransigente, decididamente contraria al buenismo del “politically correct", que pretenda el reposicionamiento de la sociedad sobre sus modelos culturales tradicionales, que sepa poner en el centro a la familia, la defensa de la vida desde la concepción, la condena de la cultura de la muerte como una opción de libertad primaria entendida como derecho de la persona y, por último, la recuperación de la identidad de la persona como sujeto y no como objeto. Como persona, exactamente, no como una cosa.