Una lucha por el alma del pueblo Judío
Por Winston S. Churchill.Illustrated Sunday Herald
February 8, 1920,
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A algunos les gusta los Judíos y a otros no; pero ningún hombre razonable duda del hecho de que son sin lugar a duda la raza más formidable y más notable que ha aparecido nunca en el mundo.
Y puede ser que esta misma raza que asombra puede actualmente estar en el proceso de producir otro sistema de moral y de filosofía, tan malévolo como el Cristianismo fue benévolo, que, si no se detiene destruirá irremediablemente todo lo que el Cristianismo ha hecho posible. Casi parecería como si el
evangelio de Cristo y el
evangelio del Anticristo fueran destinados a
originarse entre la misma gente; y que esta raza mística y misteriosa hubiera sido elegida para las manifestaciones supremas, de lo divino y de lo diabólico.
Los Judíos de nacionalidad rusa, a pesar de las incapacidades que han sufrido, han conseguido jugar una parte honorable y exitosa en la vida nacional de Rusia. Como banqueros e industriales han promovido vigorosamente el desarrollo de los recursos económicos de Rusia, y fueron los líderes en la creación de esas organizaciones notables, las sociedades cooperativas rusas. En política su ayuda la han dado, en su mayor parte, a los movimientos liberales y progresivos, y han estado entre los defensores más acérrimos de la amistad con Francia y Gran Bretaña.
Judíos internacionales
En oposición violenta a toda esta esfera de esfuerzo Judío se levantan los esquemas de los Judíos internacionales. Los adherentes de esta siniestra confederación son sobre todo hombres salidos de las infelices poblaciones de los países en donde persiguen a los Judíos a causa de su raza. La mayoría, si no todos, han abandonado la fe de sus antepasados, y han eliminado de sus mentes toda esperanza espiritual en el otro mundo. Este movimiento entre los Judíos no es nuevo. Desde los días de
Spartacus-
Weishaupt a los de
Karl Marx, y desde
Trotsky (Rusia), a
Bela Kun (
Hungría), a Rosa
Luxemburgo (Alemania), y a
Emma Goldman (Estados Unidos), esta
conspiración mundial para el derrocamiento de la civilización y para la reconstitución de la sociedad en base a un desarrollo frenado, de una envidia
malevolente, y de una igualdad imposible, ha estado creciendo constantemente. Jugó, como una escritora moderna, la señora
Webster, ha demostrado con tanta capacidad, una parte definitivamente reconocible en la tragedia de la Revolución Francesa. Ha sido
la fuerza principal de cada movimiento subversivo durante el siglo XIX; y ahora por último esta banda de personalidades extraordinarias de los bajos fondos de las grandes ciudades de Europa y de América han agarrado al pueblo ruso por el pelo de sus cabezas y en la práctica se han convertido en los amos indiscutibles de ese imperio enorme.
Judíos terroristas
No hay necesidad de exagerar la parte jugada en la creación del Bolchevismo y la causa real de que se produjera la Revolución Rusa: los Judíos internacionales y en su mayor parte Judíos ateos. Ciertamente es muy grande; supera probablemente todas las otras. Con la excepción notable de
Lenin, la mayoría de las figuras principales son Judíos. Por otra parte, la inspiración principal y el poder conductor proceden de los líderes Judíos. Así
Tchitcherin, ruso puro, es eclipsado por su subordinado nominal
Litvinoff, y la influencia de rusos como
Bukharin o
Lunacharski no se puede comparar con la energía de
Trotsky, o de
Zinovieff, el dictador de la ciudadela roja (
Petrogrado), o de
Krassin o de
Radek -- todos Judíos. En las instituciones soviéticas el predominio de Judíos es aún más asombroso. Y la parte prominente, si no de hecho la principal, en el sistema del terrorismo aplicado por las Comisiones Extraordinarias para combatir la Contra-Revolución, ha sido tomado por Judíos, y en algunos casos notables por Judías.
La misma prominencia malvada fue obtenida por Judíos en el breve período de terror durante el cual
Bela Kun gobernó en
Hungría. El mismo fenómeno se ha presentado en Alemania (especialmente en
Baviera), en tanto en cuanto se ha permitido que esta locura haya hecho presa de la
postración temporal del pueblo alemán. Aunque en todos estos países hay muchos no Judíos tan malos como el peor de los revolucionarios Judíos, la parte que representa el último en proporción a sus números en el conjunto de la población es asombrosa.
“Protector de los Judíos”
Es innecesario decir que las pasiones más intensas de venganza se han excitado en los pechos del pueblo ruso. Dondequiera que la autoridad del General
Denikin podía alcanzar, siempre fue acordada protección a la población Judía, y se hicieron esfuerzos vigorosos por sus oficiales para prevenir represalias y se castigaron a los culpables de las mismas. Tanto es así que la propaganda de
Petlurist contra el General
Denikin lo denunciaba como el protector de los Judíos. Las
Srtas.
Healy, sobrinas del
Sr.
Tim Healy, relatando sus experiencias personales en
Kieff, han declarado que sabían que en más de una ocasión oficiales que cometieron ofensas contra Judíos fueron degradados y enviados al frente. Pero las hordas de bandidos que infestan el conjunto del Imperio Ruso no vacilan, para satisfacer su lujuria por la sangre y por venganza a expensas de la población Judía inocente siempre que tienen una oportunidad. El bandido
Makhno, las hordas de
Petlura y de
Gregorieff, que señalaron cada éxito suyo con las masacres más brutales, por todas partes encontraron entre la población mitad-estupefacta, mitad-enfurecida una respuesta ansiosa al
antisemitismo en sus formas peores y más asquerosas. El hecho de que en muchos casos los intereses Judíos y los lugares Judíos de adoración son exceptuados por los Bolcheviques de su hostilidad universal ha tendido cada vez más a asociar la raza Judía en Rusia con las villanías que ahora se están perpetrando.
Un hogar para los Judíos
El Sionismo ofrece la tercera esfera a los conceptos políticos de la raza Judía. En contraste violento con el Comunismo internacional.
El Sionismo se ha convertido ya en un factor en las convulsiones políticas de Rusia, como influencia que compite en los círculos del Bolchevismo con el sistema comunista internacional. Nada podría ser más significativo que la furia con la cual
Trotsky ha atacado a los Sionistas en general , y al
Dr.
Weissmann en particular. La penetración cruel de su mente no le deja ninguna duda de que sus esquemas de un
estado comunista mundial bajo dominación Judía son frustrados y obstaculizados directamente por este ideal nuevo, que dirige las energías y las esperanzas de los Judíos en cada tierra hacia un objetivo más simple, más verdadero, y mucho más alcanzable. La lucha que ahora está comenzando entre los Judíos Sionistas y los Judíos Bolcheviques es poco menos que una lucha por el alma del pueblo Judío.