Solzhenitsyn

“Los dirigentes bolcheviques que tomaron Rusia no eran rusos, ellos odiaban a los rusos y a los cristianos. Impulsados por el odio étnico torturaron y mataron a millones de rusos, sin pizca de remordimiento… El bolchevismo ha comprometido la mayor masacre humana de todos los tiempos. El hecho de que la mayor parte del mundo ignore o sea indiferente a este enorme crimen es prueba de que el dominio del mundo está en manos de sus autores“. Solzhenitsyn

Izquierda-Derecha

El espectro político Izquierda-Derecha es nuestra creación. En realidad, refleja cuidadosamente nuestra minuciosa polarización artificial de la sociedad, dividida en cuestiones menores que impiden que se perciba nuestro poder - (La Tecnocracia oculta del Poder)

viernes, 26 de junio de 2015

Soros, la sucia historia de corrupción de un oligarca en Ucrania

Soros, la sucia historia de corrupción de un oligarca

Traducción exclusiva de disidencia.info del artículo de New Eastern Outlook.

Autor: F. William Engdahl



Es raro que el mundo ponga su mirada dentro del mundo corrupto de los oligarcas occidentales y las descaradas manipulaciones que utilizan para mejorar sus fortunas a expensas del bien público.

Lo siguiente viene respecto del multimillonario y especulador de origen húngaro, ahora nacionalizado norteamericano, George Soros [1]. El grupo de hackers CyberBerkut ha publicado emails supuestamente escritos por Soros que le revelan no sólo como el titiritero del régimen de Ucrania respaldado por Estados Unidos.También revelan sus maquinaciones con el Gobierno de Estados Unidos y funcionarios de la Unión Europea en un esquema donde, si tiene éxito, podría ganar miles de millones con el saqueo de los activos de Ucrania. Todo, por supuesto, sería a costa de los ciudadanos de Ucrania y de los contribuyentes de la UE.

Lo que los tres documentos hackeados revelan es un grado de manipulación detrás de la escena que llega hasta de los más mínimos detalles del régimen de Kiev por el multimillonario de Nueva York.

En la nota más larga, del 15 de marzo de 2015 y marcada como "confidencial", Soros esboza un mapa detallado de las acciones para el régimen de Ucrania. Bajo el título, "Una estrategia integral de corto y medio plazo para la nueva Ucrania", la nota de Soros pide medidas para "restaurar la capacidad de lucha de Ucrania sin violar el acuerdo de Minsk." Para hacer la restauración, Soros señala alegremente que "el general Wesley Clark, el general polaco Skrzypczak y algunos especialistas bajo los auspicios del Consejo del Atlántico asesorarán al Presidente Poroshenko sobre cómo restaurar la capacidad de lucha de Ucrania sin violar el acuerdo de Minsk. "

Soros también pide el suministro de armas letales a Ucrania y en secreto la formación de personal del ejército ucraniano en Rumanía para evitar una presencia directa de la OTAN en Ucrania. El Consejo del Atlántico es un principal think thank pro-OTAN en Washington.

Notablemente, Wesley Clark es también un socio de negocios de Soros en BNK Petroleum, que opera en Polonia.

Clark, algunos se acordarán de él, fue el general de la OTAN mentalmente inestable a cargo del bombardeo de Serbia de 1999 que ordenó a los soldados de la OTAN disparar contra los soldados rusos que vigilaban el Aeropuerto Internacional de Pristina. Los rusos estaban allí como parte de una operación de mantenimiento de la paz acordada de forma conjunta entre la OTAN y Rusia que se suponía estaba manteniendo el orden en Kosovo. El comandante británico, el general Mike Jackson se lo negó a Clark replicando: "No voy a empezar la Tercera Guerra Mundial para usted." Ahora Clark aparentemente decidió salir de su retiro por la oportunidad de ir a por Rusia directamente.

Apropiación de activos

En su nota del 03/2015 Soros escribe además que para Poroshenko, el presidente de Ucrania, la "primera prioridad debe ser recuperar el control de los mercados financieros", al cual asegura que Soros estaría listo a ayudarle a ello: "Estoy listo para llamar a Jack Lew del Tesoro de EE.UU para sondear acerca del acuerdo de intercambio ".

También insta a la UE a ofrecer a Ucrania una ayuda anual de 11.000 millones de euros a través de un mecanismo especial de préstamos de la UE. Soros propone en efecto usar la calificación crediticia "AAA" de la UE para proporcionar un seguro de riesgo para las inversiones en Ucrania.

¿Qué riesgo aseguraría la UE?

Soros detalla, "estoy dispuesto a invertir hasta 1000 millones de euros en empresas ucranianas. Esto es probable que atraiga el interés de la comunidad inversora. Tal y como se indicó anteriormente, Ucrania debe convertirse en un destino atractivo para las inversiones." Para no dejar lugar a dudas, Soros continúa: "Las inversiones serán con fines de lucro, pero voy a comprometerme a aportar los beneficios a mis fundaciones. Esto debería disipar las sospechas que defiendo políticas en busca del beneficio personal. "

Para cualquiera que esté familiarizado con la historia de las fundaciones Open Society de Soros en Europa del Este y en todo el mundo desde finales de los 80, sabrá que sus proyectos en Polonia, Rusia o Ucrania en la década de 1990, supuestamente filantrópicos para la "construcción de la democracia" permitieron a Soros el hombre de negocios saquear literalmente los antiguos países comunistas utilizando mesías de "terapia de choque" de la Universidad de Harvard y del asociado de Soros, Jeffrey Sachs, para convencer a los gobiernos post-soviéticos de privatizar y abrirse a un "mercado libre" de golpe, en lugar de hacerlo de forma gradual.

El ejemplo de Soros en Liberia es instructivo para la comprensión de la interacción aparentemente sin fisuras entre Soros el astuto hombre de negocios y el filántropo. En África Occidental George Soros respaldó una ex empleada suya de la Open Society, la presidenta liberiana Ellen Johnson Sirleaf, dándole publicidad internacional y a través de su influencia, incluso amañándole un Premio Nobel de la Paz en 2011, asegurando su elección como presidenta. Antes de su presidencia había sido bien adoctrinada en el juego del libre mercado occidental, estudiando economía en Harvard y trabajando para el Banco Mundial controlado por Estados Unidos en Washington y el Rockefeller Citibank en Nairobi. Antes de convertirse en presidenta de Liberia, trabajó para Soros directamente como presidenta de la Open Society Initiative for West Africa (OSIWA).

Una vez en el cargo, el presidente Sirleaf abrió las puertas para Soros para hacerse cargo de los principales activos de metales de oro de Liberia y de base, junto con su socio, Nathaniel Rothschild. Uno de sus primeros actos como presidente fue también invitar al nuevo Comando África del Pentágono, AFRICOM, en Liberia, cuyo propósito, como una investigación de Liberia reveló, era "proteger las operaciones mineras de George Soros y Rothschild en África Occidental en lugar de promocionar la estabilidad y los derechos humanos. "

Naftogaz, el objetivo

La nota de Soros deja claro que tiene sus ojos en el monopolio estatal de gas y energético ucraniano Naftogaz. Él escribe: "La pieza central de las reformas económicas será la reorganización de Naftogaz y la introducción de precios de mercado para todas las formas de energía, sustituyendo los subsidios ocultos ..."

En una carta anterior, Soros escribió en diciembre de 2014 al presidente Poroshenko y al primer ministroYatsenyuk, pidiendo abiertamente su terapia de choque: "Quiero hacerles un llamamiento a ustedes a unirse detrás de los reformadores de su gobierno y dar su apoyo incondicional a un enfoque radical, tipo "big bang". Es decir, los controles administrativos serían eliminados y la economía se movería a precios de mercado rápidamente y no poco a poco ... Naftogaz necesita ser reorganizado con una gran explosión reemplazando los subsidios ocultos ... "

La división de Naftogaz en compañías separadas podría permitir a Soros tomar el control de una de las nuevas sucursales y esencialmente privatizar sus ganancias. Él ya sugirió que indirectamente trajo de Estados Unidos la empresa de consultoría McKinsey para asesorar a Naftogaz sobre la privatización "big bang".

¿El titiritero?

La totalidad de lo que se revela en los tres documentos hackeados muestran que Soros es efectivamente el titiritero tirando de la mayoría de los hilos en Kiev. La rama en Ucrania de la Fundación Soros, la International Renaissance Foundation (IRF) lleva operando en Ucrania desde 1989. Su IRF repartió más de 100 millones de dólares a ONGs ucranianas dos años antes de la caída de la Unión Soviética, creando las condiciones previas para la independencia de Ucrania de Rusia en 1991. Soros también admitió la financiación de las protestas de la Plaza Maidan 2013-2014 que llevaron al poder al actual gobierno.

Las fundaciones de Soros también estuvieron profundamente involucradas en la Revolución Naranja de 2004 que trajo al corrupto pero pro-OTAN Viktor Yushchenko al poder con su esposa estadounidense que había estado en el Departamento de Estado de Estados Unidos. En 2004, apenas unas semanas después de la IRF de Soros hubiese tenido éxito en poner a Viktor Yushchenko como presidente de Ucrania, Michael McFaul escribió un artículo de opinión para el Washington Post. McFaul, especialista en la organización de revoluciones de color, que más tarde se convirtiría en el embajador estadounidense en Rusia, reveló que:
¿Los estadounidenses se inmiscuyeron en los asuntos internos de Ucrania? Sí. Los agentes estadounidenses de influencia preferirían usar palabras diferentes para describir sus actividades - asistencia democrática, promoción de la democracia, apoyo de la sociedad civil, etc. - pero su trabajo, independientemente de como se etiquetase, trata de influir en el cambio político en Ucrania. La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, la Fundación Nacional para la Democracia y algunas otras fundaciones patrocinaron ciertas organizaciones estadounidenses, incluyendo Freedom House, el Instituto Republicano Internacional, el Instituto Nacional Demócrata, el Centro de Solidaridad, la Fundación Eurasia, Internews y otros para proporcionar pequeñas donaciones y asistencia técnica a la sociedad civil ucraniana. La Unión Europea, los países europeos individualmente y la financiada por Soros International Renaissance Foundation hicieron lo mismo.

Soros da forma a la "Nueva Ucrania"

Hoy los documentos hackeados por el CyberBerkut muestran que el dinero de la fundación IRF de Soros está detrás de la creación de un Consejo Nacional de Reforma, un cuerpo organizado por decreto presidencial de Poroshenko que permite al presidente de Ucrania impulsar proyectos de ley a través de la legislatura de Ucrania. Soros escribe, "también ha surgido el marco para juntar los distintos poderes del Estado en uno. El Consejo Nacional de Reforma (NRC) reúne a la administración presidencial, el gabinete de ministros, la Rada (Parlamento) y sus comités y sociedad civil. La IRF que es la rama ucraniana de las Fundaciones Soros era el único sostén económico de la NRC hasta ahora ... "

El Consejo Nacional de Reforma de Soros, en efecto, es el vehículo para permitir que el Presidente pueda anular el debate parlamentario para impulsar "reformas", siendo declarada como principal prioridad la privatización de Naftogaz y el aumento de los precios del gas de manera drástica a la industria y los hogares de Ucrania, algo que un país en bancarrota a duras penas se puede permitir.

En su carta a Poroshenko y Yatsenyuk, Soros sugiere que jugó un papel clave en la selección de los tres ministros no ucranianos clave -Natalia Jaresko, una ex funcionaria del Departamento de Estado estadounidense como ministra de Finanzas; Aivras Abromavicius de Lituania como ministro de Economía, y un ministro de Salud de Georgia. Soros en su carta de diciembre de 2014, refiriéndose a su propuesta de una privatización "explosiva" de Naftogaz y la subida de precios, afirma: "Tú tienes la suerte de haber nombrado a tres ministros nuevos ucranianos y varios nativos (sic) que están comprometidos con este enfoque ".

En otros lugares, Soros habla de crear de facto la impresión dentro de la UE de que el actual gobierno de Yatsenyuk finalmente está limpiando la notoria corrupción que ha dominado todos los regímenes de Kiev desde 1991. La creación de esa ilusión de reforma temporal, él comenta, convencerá a la UE para soltar el fondo de 11.0000 millones de euros en seguros de inversión anual. Su nota de marzo de 2015 dice que, "Es esencial para el gobierno el producir una demostración visible (sic) durante los próximos tres meses con el fin de cambiar la imagen ampliamente predominante de Ucrania como un país totalmente corrupto". Eso afirma, abrirá la UE a entregar el fondo de inversión de 11.000 millones de garantía de seguros.

Mientras está diciendo que es importante mostrar a Ucrania como un país que no es corrupto, Soros revela que tiene poco interés cuando la transparencia y los procedimientos adecuados bloquean su agenda. Hablando de sus propuestas para reformar la Constitución de Ucrania para que las privatizaciones y otras medidas que le gustan a Soros, se queja, "El proceso se ha ralentizado por la insistencia de la recién elegida Rada acerca de procedimientos adecuados y una transparencia total".

Soros sugiere que tiene la intención de crear esta "demostración visible" a través de sus iniciativas, como el uso del Consejo Nacional de Reforma financiado por Soros, un cuerpo creado por decreto presidencial que permite al presidente de Ucrania impulsar proyectos de ley a través de la legislatura de Ucrania.

George Soros también está utilizando su nuevo think thank, el European Council on Foreign Relations, para impulsar su estrategia en Ucrania con miembros como Alexander Graf Lambsdorff, Joschka Fischer o Karl-Theodor zu Guttenberg, por no hablar de ex jefe del BCE, Jean-Claude Trichet, sin duda, con un sutil papel.

George Soros, ahora de 84 años, nació en Hungría como judío, George Sorosz. Soros se jactó una vez en una entrevista de televisión de que durante la guerra se hizo pasar por un gentil con documentos falsos, ayudando al gobierno de Horthy a embargar los bienes de otros judíos húngaros que estaban siendo enviados a los campos de exterminio nazis. Soros dijo al moderador de televisión, "No tenía sentido que yo no debiese estar ahí, porque eso era bueno, en realidad era divertido, es igual que en los mercados, si yo no estuviera allí y no lo hubiera hecho, otro lo hubiera hecho ".

Esta es la misma moralidad aparentamente detrás de las actividades de Soros en Ucrania hoy en día. De nuevo parece no importarle que el gobierno de Ucrania al que ayudó a llegar al poder en febrero de 2014 con el golpe de Estado de Estados Unidos está plagado de antisemitas y neonazis declarados del Partido Svoboda y Pravy Sektor. George Soros es claramente un devoto de la colaboración "público-privada." Sólo que aquí el público es esquilmado para enriquecer a los inversores privados como el señor Soros y sus amigos. Cínicamente, Soros firma su estrategia en Ucrania como "George Soros-Un defensor autoproclamado de la nueva Ucrania, 12 de marzo de 2015."

NOTAS

[1] Este señor entre otras cosas es el que se fundió al Banco de Inglaterra ganando más de 1000 millones de libras esterlinas del año 92 en el proceso, mediante la venta de sus posiciones en libras a corto. Soros es uno de esos actores internacionales que puede reventar un sistema simplemente con hablar por teléfono

lunes, 22 de junio de 2015

Las corporaciones y su secreta toma del control

Por Joseph E. Stiglitz*

Estados Unidos y el mundo están imbuidos en un gran debate sobre los nuevos acuerdos comerciales. Tales pactos solían ser llamados “acuerdos de libre comercio”; en los hechos, eran acuerdos comerciales gestionados, es decir, estaban adaptados a la medida de los intereses corporativos, que en su gran mayoría se encontraban localizados en EE.UU. y la Unión Europea. Hoy en día, con mayor frecuencia, tales tratos se denominan como “asociaciones”; por ejemplo, el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP). Sin embargo, dichos acuerdos no son asociaciones entre iguales: EE.UU. es quien, de manera patente, dicta los términos. Afortunadamente, los “socios” de Estados Unidos son cada vez más obstinados.

No es difícil ver por qué. Estos acuerdos van mucho más allá del comercio, ya que también rigen sobre la inversión y la propiedad intelectual, imponiendo cambios fundamentales a los marcos legales, judiciales y regulatorios de los países, sin que se reciban aportes o se asuman responsabilidades a través de las instituciones democráticas.

Tal vez la parte más odiosa – y más deshonesta – de esos acuerdos es la concerniente a las disposiciones de protección a los inversores. Por supuesto, los inversores tienen que ser protegidos contra los gobiernos defraudadores que incautan sus bienes. Sin embargo, dichas disposiciones no se relacionan a ese punto. Se realizaron muy pocas expropiaciones en las últimas décadas, y los inversores que quieren protegerse pueden comprar un seguro del Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones, una filial del Banco Mundial; además, el gobierno estadounidense y otros gobiernos proporcionan seguros similares. No obstante, EE.UU. demanda que se incluyan tales disposiciones en el TPP, a pesar de que muchos de sus “socios” tienen sistemas de protección de la propiedad y sistemas judiciales que son tan buenos como los propios estadounidenses.

La verdadera intención de estas disposiciones es impedir la salud, el cuidado del medio ambiente, la seguridad, y, ciertamente, incluso tienen la intensión de impedir que actúen las regulaciones financieras que deberían proteger a la propia economía y a los propios ciudadanos de Estados Unidos. Las empresas pueden demandar en los tribunales a los gobiernos, pidiéndoles recibir compensación plena por cualquier reducción de sus ganancias futuras esperadas, que sobreviniesen a consecuencia de cambios regulatorios.

Esto no es sólo una posibilidad teórica. Philip Morris ha demandado judicialmente a Australia y Uruguay por exigir etiquetas de advertencia en los cigarrillos. Es cierto, que ambos países fueron un poco más allá en comparación con EE.UU., ya que obligaron a los fabricantes de cigarrillos a incluir imágenes gráficas que muestran las consecuencias del consumo de cigarrillos.

El etiquetado está logrando su cometido, ya que es desalentador para los fumadores y disminuye el consumo de cigarrillos. Así que ahora Philip Morris exige indemnizaciones por la pérdida de ganancias.

En el futuro, si descubrimos que algún otro producto causa problemas de salud (por ejemplo, pensemos en el asbesto), los fabricantes en lugar de enfrentar demandas judiciales por los costos que nos impone a nosotros las personas comunes, podrían demandar a los gobiernos porque dichos gobiernos estuviesen tratando de evitar que se maten a más personas. Lo mismo podría suceder si nuestros gobiernos imponen regulaciones más estrictas para protegernos de los efectos de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Cuando presidí el Consejo de Asesores Económicos del presidente Bill Clinton, los grupos anti-ambientalistas intentaron promulgar una disposición similar, denominada “expropiaciones regulatorias”. Ellos sabían que una vez promulgada, las regulaciones se frenarían, simplemente porque el gobierno no podía permitirse el lujo de pagar las compensaciones. Afortunadamente, tuvimos éxito y ganamos la batalla: hicimos que esta iniciativa retrocediese, tanto en los tribunales judiciales como en el Congreso de Estados Unidos.

No obstante, ahora los mismos grupos están intentando realizar una triquiñuela para pasar por alto los procesos democráticos mediante la inserción de tales disposiciones en las facturas comerciales, ya que el contenido de las mismas se mantiene, en gran medida, en secreto para el público (pero no para las corporaciones que están presionando para conseguir dichas inserciones). Es sólo a consecuencia de fugas de información, y mediante charlas con los funcionarios del gobierno que parecen estar más comprometidos con los procesos democráticos que llegamos a conocer lo que está pasando.

Es fundamental que el sistema de gobierno de Estados Unidos cuente con un poder judicial imparcial y público, con normas legales construidas a lo largo de décadas, que se basen ​​en principios de transparencia, precedentes y en las oportunidades que otorgan a los litigantes para que apelen las decisiones desfavorables. Todo esto está siendo dejado de lado, ya que los nuevos acuerdos exigen que las partes se sometan al arbitraje, que es un proceso privado, no-transparente, y muy caro. Es más, esta forma de administración de justicia está a menudo plagada de conflictos de intereses; por ejemplo, los árbitros pueden ser “jueces” en un caso y defensores en un caso relacionado.

Los procesos judiciales son tan caros que Uruguay ha tenido que recurrir a Michael Bloomberg y a otros estadounidenses ricos, quienes están comprometidos con la salud, para poder defenderse en el juicio planteado por Philip Morris en su contra. Y, si bien las corporaciones pueden demandar, otros no pueden. Si hay una violación de otros compromisos – en lo referido a las normas laborales y ambientales, por ejemplo – los ciudadanos, sindicatos y grupos de la sociedad civil no tienen recursos legales mediante los cuales puedan apersonarse para plantear juicios.

Si alguna vez en la historia hubo un mecanismo de solución de controversias que sólo toma en cuenta a una de las partes y que viola los principios básicos, este es dicho mecanismo. Es por esto que me uní a líderes expertos en asuntos legales en EE.UU., incluyéndose entre ellos a profesionales de las Universidades de Harvard, Yale y Berkeley, en el envío de una carta al presidente Barack Obama explicándole cuán perjudiciales son estos acuerdos para nuestro sistema de justicia.

Los partidarios estadounidenses de tales acuerdos señalan que EE.UU. han sido demandado solamente un par de veces hasta ahora, y no ha perdido un solo caso. Las corporaciones, sin embargo, apenas están empezando a aprender cómo utilizar estos acuerdos para su beneficio.

Y los abogados corporativos de alto costo en EE.UU., Europa y Japón probablemente superen a los deficientemente remunerados abogados de los gobiernos, quienes intentan defender el interés público. Peor aún, las corporaciones de los países avanzados pueden crear filiales en los países miembros a través de las cuales invierten nuevamente el dinero en sus países de origen y posteriormente plantean demandas judiciales, lo que les brinda un nuevo canal para bloquear las regulaciones.

En caso de que hubiera una necesidad de mejorar la protección de la propiedad, y en caso de que este mecanismo privado y caro para la resolución de controversias fuese superior a un poder judicial público, deberíamos estar cambiando la ley no sólo para las adineradas empresas extranjeras, sino también para nuestros propios ciudadanos y pequeñas empresas. Pero nada indica que este sea el caso.

Las reglas y regulaciones determinan en qué tipo de economía y sociedad viven las personas. Dichas reglas y regulaciones afectan el poder de negociación relativo, con importantes implicaciones para la desigualdad, que es un problema creciente en todo el mundo. La pregunta es si debemos permitir que las corporaciones ricas usen disposiciones ocultas en los llamados acuerdos de comercio para dictar cómo vamos a vivir en el siglo XXI. Espero que los ciudadanos en EE.UU., Europa, y el Pacífico respondan con un rotundo no.

*Premio Nobel de Economía

Traducido del inglés por Rocío L. Barrientos.

Fuente.

viernes, 19 de junio de 2015

El complejo médicofarmacéutico: delincuencia organizada contra la salud. La ciencia corrupta


“La ciencia es la creencia en la ignorancia de los expertos”

Richard P. Feynman (físico estadounidense)
La ácida cita anterior, del conocido y genial físico Richard Feynman, podría ser una síntesis de cómo está el panorama científico actual en el mundo que llaman desarrollado, capitalista o neoliberal. Aunque yo sustituiría (o añadiría), en esa leyenda, “ignorancia” por “manipulación” para ajustar un poco mejor los términos. La señala, en su página web, David Brown, quien dice ser un científico de “corazón” al que le encanta ridiculizar a algunos de sus colegas de ciencia porque piensa que “su posición es extremadamente fanática y con ínfulas de inexpugnabilidad”. Para Brown estos hombres (o mujeres) de ciencia son simplemente unos “traidores”que sirven a las agendas de esos odiosos poderes y corporaciones paradigma de “prepotencia y corrupción”. Vamos, que lo de la FIFA y el suizo Blatter es calderilla y show del FBI (una mafia policial, por otra parte) comparativamente con estos malandrines de la Science. Y es que a pesar de que, según Brown, muchos de esos científicos están despertando del fraude sistémico que practican esas transnacionales y gobiernos, el ciudadano común sigue siendo completamente ajeno a ese engaño.

En este último punto, añadiría que doblemente engañado sobre todo a través de algunos de esos foros llamados “escépticos” que hay en Internet y que hablan sobre Su Santidad la Ciencia (en particular, las más corruptas: las médicas y las biotecnológicas), en donde modernos militantes de la fe empírica se han erigido, en los últimos tiempos, en los nuevos Papas cruzados del sectarismo, dogmatismo e intolerancia del catolicismo científico, un poco en la senda de lo que señala Brown. Resultan ser, en definitiva, una suerte de incorruptibles traficantes de la credulidad científica, casi tanto como el brazo de la epiléptica Santa Teresa. Me perdonen ambos, aunque sé que seré excomulgado “a divinis” tanto por Roma como por la iglesia de la Ciencialogía. Al final esos científicos o “escépticos” acaban colocándose en el mismo rasero de sus oponentes anticientíficos, los vendedores de almas, constelaciones familiares, milagros, sanaciones cuánticas, apariciones marianas, ovnis y otros mercaderes del negocio de la salvación o las “ciencias” paranormales.

Cuando uno de esos representantes del cientifismo replica a un escéptico de la ciencia actual sobre determinados asuntos donde se ventilan los grandes intereses de las corporamafias, gobiernos y sus triquiñuelas pseudocientíficas sentenciando que “los estudios han demostrado que…”, en realidad esa frase debería ser sustituida con un “los estudios han demostrado…lo que nosotros queremos mostrar”. La medicina basada en la evidencia, en demasiados casos, es un fraude. ¿Tan mal anda la ciencia en el siglo XXI? Pues muy bien no, la verdad. Sobre todo cuando desde dentro de los púlpitos de las grandes publicaciones o instituciones científicas se están lanzando cada vez más alarmas sobre sus prácticas fraudulentas en beneficio de los poderes gran-capitalistas, conformados por gobiernos y empresas multi-criminales como Monsanto, Bayer, Roche, Merck etc. Algunos ejemplos, a continuación.

William Thompson, médico epidemiólogo de la estadounidense y gubernamental CDC (la del Control y Prevención de Enfermedades) admitió hace un tiempo su “mea culpa” sobre la falsificación de un informe en el cual se señalaba que la vacuna triple vírica estaba relacionada con el autismo en niños afroamericanos. Los estudios de Thompson fueron utilizados por el CDC como evidencia de todo lo contrario, ocultando intencionalmente el riesgo de autismo sobre esa población. No sólo las corporaciones (de la farmafia, en este caso) son entidades delincuenciales, sino los propios organismos oficiales (como el CDC o la FDA norteamericanos) forman parte de la estrategia de engaño y dan soporte a unas transnacionales que deciden cómo alimentarnos-envenenarnos o enfermarnos-cronificarnos. Thompson puede haber sido sólo una punta del iceberg.

Ha habido otras aristas igualmente oscuras en el campo de los ensayos clínicos. El caso del doctor David Graham (desde dentro del mismo “monstruo”, la FDA) fue el de otro denunciante que puso de manifiesto cómo los estudios clínicos sobre el Vioxx (un medicamento utilizado para la artritis) fueron manipulados deliberadamente utilizando en las pruebas una cohorte de sujetos muy jóvenes para una enfermedad que era (y es) prevalente entre la población adulta-anciana, la más susceptible de sufrir el principal efecto secundario que tuvo el medicamento: ataques cardíacos. Se cree que el Vioxx, aprobado y puesto en circulación, causó entre 90 y 140 mil afecciones cardíacas con una tasa de mortalidad del 30-40%, antes de ser retirado en 2004. Un indubitado crimen masivo, pero políticamente correcto. Otro doctor, Irwin Bross, en la década de los setenta, también arriesgó su reputación personal afirmando que el aumento geométrico de las tasas de leucemia habían sido ocasionadas, fundamentalmente, por la radiación emitida en las pruebas diagnósticas de turno (scáners o rayos X) por lo que tuvieron que revisarse los protocolos. Pero, entonces, Bross, era otro “alarmista” sin fundamento que no se sujetaba al “consenso” de la omertá médica oficial.

Que estos casos nada puntuales se sigan dando no importa. Seguiremos escuchando la misma matraca cientifista de “teóricos de la conspiración”, “conspiranoicos”, “chiflados” y otros epitafios sólo por tener la osadía de denunciarlos, a pesar de que ello no suponga que estés militando en los movimientos antivacunas, anti-chemtrails o en las paraciencias. Lo que habría que empezar a cuestionarse es el hecho siguiente: un estudio aunque haya sido realizado bajo los parámetros del evidentismo científico no quiere decir que sea cierto. Evidencia científica y empírica independiente, más bien poca a día de hoy. El resto, cuestionada de arriba abajo, tal y como está el patio y como nos lo están contando algunos prebostes de las principales revistas científicas. Esto último no es apelar al “principio de autoridad”, como argüirán los apóstoles de la ciencia oficial, sino inferir el principio de lógica aplicada a una ciencia corrupta.



Por ejemplo, Richard Horton, editor jefe de Lancet, la Biblia científica por excelencia junto a Science, New England Journal of Medicine o Nature, escribió hace un mes cosas como esta, suficientemente esclarecedoras para desmontar todo el tinglado de la santificada ciencia actual, en particular la médica. Dice Horton que gran parte de la literatura científica, tal vez la mitad, puede ser simplemente falsa. […]La ciencia ha dado un giro hacia el oscurantismo. En su búsqueda a la hora de contar una historia convincente, los científicos a menudo modelan los datos para adaptarse a su teoría preferida del mundo.[…] Las revistas no son los únicos malhechores. Las universidades están en una lucha perpetua por conciliar dinero y talento. Los científicos, incluyendo sus superiores, hacen poco para alterar una cultura de la investigación que, en ocasiones, se desvía hacia prácticas de mala conducta.

Pero hay más. Daniela Drake, doctora en Medicina, Internista, MBA y ex consultora de McKinsey & Co hace otra afirmación nada complaciente: el fraude en ensayos clínicos con medicamentos nos muestra que no sabemos mucho acerca de los fármacos que prescribimos. Y, citando al profesor de periodismo Charles Seife, apunta más alto y en el sentido de Horton: Incluso nuestras más prestigiosas revistas pueden haber publicado investigación basada en estudios falsificados. Al final nadie se entera si los datos son falsos o no, si los experimentos están contaminados o no y si hay medicamentos que podrían estar en el mercado de manera fraudulenta.

El papel de las farmafias ya sabemos cuál es…y el de los investigadores clínicos también. Cuál es su grado de complicidad, corruptela y afinidad con la industria del medicamento, aunque ahora venga un doctor cualquiera a decir que él no “estuvo” ni ha estado “untado” por los visitadores de Farmaindustria. Por supuesto, que no. Pero aquí manda la jerarquía y los demás, normalmente, obedecen. La doctora Drake deja esta cuestión bien cristalina al lector: tenga en cuenta las directrices del colesterol de 2004 que dieron lugar a una explosión en el uso de las estatinas. Ocho de cada nueve médicos que escribieron esas directrices se encontraban en la lista de los que estaban sobornados por los fabricantes de esos fármacos anti-colesterol.

Y, abundando en lo anterior, Drake afirma que médicos de prestigio son los que a menudo definen a otros médicos las directrices que permiten ensalzar las virtudes de los medicamentos que están vendiendo las farmacéuticas, multinacionales que se comportan en muchos aspectos como lo hace la mafia, corrompen todo lo que pueden. Han comprado todo tipo de personas, incluyendo ministros de salud en algunos países.

¿Qué se puede esperar, entonces, de esa entente cordiale médico-farmacéutica si no el ser considerada, en ciertas ocasiones, como un peligro para la salud pública? Drake alude a unas declaraciones realizadas por la ex editora jefe de la superprestigiosa revista New England Journal of Medicine, la Dra. Marcia Angell (en la misma línea que Richard Horton) para descabezar el “inmaculado” andamiaje científico-médico actual: 
“Simplemente, ya no es posible creer en gran parte de la investigación clínica que se publica o confiar en el criterio de los médicos de confianza o en las directrices médicas autorizadas”

Fuente.

lunes, 15 de junio de 2015

Soja 2,4-D: guerra a los campesinos



Los intentos globales de Dow AgroSciences por aprobar cultivos de soja resistentes al herbicida 2, 4-D han cobrado en los últimos meses una agresividad particular y se están dando en forma simultánea en varios de los países en el mundo que aceptaron en la década de los noventa la introducción de los transgénicos.

Estos impulsos a nuevos transgénicos son parte de una nueva escalada del agronegocio en su estrategia de hacer cada día a la agricultura más dependiente de sus agrotóxicos incrementando así sus ganancias por la venta de herbicidas. La situación vivida en los años noventa con la introducción de los cultivos rr (Roundup Ready, resistentes al glifosato) tiende ahora a replicarse con herbicidas más tóxicos y peligrosos y en muchos casos antiguos y profundamente cuestionados.

El argumento con el que se los publicita es la necesidad de incorporar transgénicos resistentes a otros herbicidas ante el surgimiento masivo de malezas resistentes al glifosato. Este hecho demuestra que en apenas 18 años este modelo de agricultura ha fracasado rotundamente ya que los transgénicos resistentes a herbicidas no han podido cumplir con el único objetivo con el que fueron creados (resistir a herbicidas mientras el resto de las malezas son destruidas).

Dow AgroSciences es una compañía multinacional con sede en Estados Unidos creada en 1897. Inicialmente se dedicó a la producción de productos químicos y desde 1989 y en asociación con Eli Lilly se propone combinar “los productos químicos líderes de The Dow Chemical Company con los de la división agrícola”. Comercializa el 2,4-D como herbicida bajo la marca registrada Frontline y en otras marcas lo combina con otros herbicidas.

Estados Unidos, Argentina, Brasil y Sudáfrica tienen en sus entes regulatorios varios expedientes para la autorización de una nueva soja transgénica resistente al herbicida 2,4-D. Con ritmos similares, los cuatro países avanzan hacia el otorgamiento de los permisos de cultivo comercial. Esta dinámica deja a la vista el actuar global de las corporaciones que se mueven como peces en el agua frente a instituciones absolutamente colonizadas por su poder y su discurso.

Los cuatro eventos de soja que Dow está impulsando [1] incorporan resistencia a otros herbicidas (glufosinato de amonio y glifosato) además del 2,4-D.

La particularidad de la situación es que en este momento los movimientos sociales y las organizaciones campesinas han podido dar un paso adelante en la resistencia denunciando, movilizándose y actuando para frenar este nuevo atropello.

2,4-D: guerra a los campesinos

2, 4 D son las siglas con que se conoce al ácido 2,4-diclorofenoxiacético. Es un herbicida sistémico hormonal, usado en el control de malezas de hoja ancha. Es muy común su aplicación en combinación con otros herbicidas. Fue desarrollado durante la II Guerra Mundial en Inglaterra y comenzó su comercialización en el año 1946.



Es tristemente célebre por haber sido parte del Agente Naranja (junto con el 2,4,5 T), que utilizó Estados Unidos en la guerra de Vietnam. La principal razón de los graves daños que provocó el Agente Naranja a miles de personas se debió a que tenía un contaminante cancerígeno y teratogénico (una dioxina) en el componente 2,4,5 T. Sin embargo el 2,4-D sigue asociado en su fabricación a la producción de dioxinas como posibles contaminantes.

Existen múltiples estudios que demuestran que es altamente tóxico, pese a ser clasificado como moderadamente peligroso (Clase II). Está ligado al aumento de casos de linfoma No Hodgkin entre agricultores y aplicadores en los Estados Unidos.[2] Por este motivo fue sometido allí a un polémico proceso de revisión de 17 años. Este proceso culminó en junio del 2005 cuando los intereses económicos e industriales prevalecieron por sobre los cuestionamientos al producto y la EPA decidió volver a registrar el 2,4-D.

En cuanto a su mecanismo de acción el 2,4-D posee actividad hormonal y se lo ha asociado a su accionar en el organismo como disruptor endócrino.[3]

El 2,4-D es neurotóxico. Se absorbe con facilidad a través de la piel o por inhalación y puede causar daños al hígado, a los riñones, a los músculos y al tejido cerebral. El consumo oral de cantidades elevadas (100 a 300 mg/kg de peso corporal para los mamíferos) y la absorción a través de la piel pueden causar la muerte. La exposición al 2,4-D, a sus formulaciones en ésteres y sales, se ha asociado a una diversidad de efectos adversos para la salud de los seres humanos y para distintas especies animales. Estos efectos van desde la embriotoxicidad y la teratogenicidad a la neurotoxicidad [2].

A este panorama se debe sumar el hecho de que las formulaciones comerciales del 2,4-D contienen coadyuvantes que poseen un alto grado de toxicidad [3].

Para poder evaluar los potenciales riesgos de la aprobación de esta nueva soja resulta imprescindible remitirnos a la experiencia de los últimos 18 años con la introducción de la soja transgénica resistente al glifosato. Las cifras para Argentina hablan de un crecimiento del uso de aproximadamente 220 millones de litros entre los años 1996 y 2013 [4]. En los Estados Unidos los reportes de Benbrook [5] exponen un crecimiento de 239 millones de kilogramos para el periodo 1996-2011.

Es evidente que la autorización de cualquier evento transgénico resistente al 2,4-D producirá un crecimiento exponencial de su uso. Esta situación se agrava si se tiene en cuenta que además de la soja hay solicitudes para la aprobación de algodón y maíz resistentes a este herbicida. Y se torna aún mucho más seria si se considera que varias de las solicitudes incluyen resistencia a otros herbicidas (glifosato y glufosinato) en conjunto con la resistencia al 2,4-D.

Veamos un panorama de la situación en los diferentes países donde Dow ha avanzado con los intentos de aprobación de la soja resistente al 2,4-D en sus distintas versiones.

Canadá

Éste es el único país de los grandes productores de soja que ya cuenta desde los años 2012 y 2013 con la aprobación para el cultivo comercial de la soja resistente al 2,4-D. [6]

En noviembre del 2012, con motivo de la primera aprobación, el doctor Warren Bell de la Asociación Canadiense de Médicos por el Medio Ambiente afirmó que 
“El gobierno federal ha aprobado imprudentemente un nuevo cultivo transgénico tolerante a otro pesticida tóxico, a pesar de que los cultivos transgénicos tolerantes al glifosato ya han creado súper malezas y un aumento del uso de pesticidas. Estos mismos problemas se incrementarán con los cultivos resistentes al 2,4-D. Nuestro medio ambiente, la comida y la población estarán cada vez más expuestos a otro producto peligroso”.
Estados Unidos

Fumigación con herbicidas
Dow está intentando aprobar una soja resistente al 2,4-D [7] además de otros eventos con resistencia a otros herbicidas apilados (glifosato y glufosinato de amonio).

El Center for Food Safety ha lanzado una campaña [8] pidiendo al Departamento de Agricultura de los EUA (USDA) que no apruebe la soja “agente naranja” que ya ha recibido más de 32 mil firmas. Y más recientemente ha denunciado el intento de aprobación de un maíz y un algodón también resistentes al 2,4-D. Vale recordar que los cultivos transgénicos de soja, el maíz y el algodón son casi exclusivamente los únicos con los que han logrado tener éxito comercial las corporaciones.

El documento del Center for Food Safety expresa: 
“La aprobación comercial de la soja de Dow disparará un gran aumento en el uso de 2,4-D, pero la USDA no ha llevado a cabo una revisión significativa del consecuente daño a los ecosistemas nativos, el daño a cultivos del 2,4-D debido a la deriva a campos vecinos, o la evolución de malezas resistentes al 2,4-D. El 2,4-D ya es el principal responsable de las denuncias por lesiones relacionadas con las derivas, y el enorme aumento de su uso con la soja 2,4-D exacerbará estos daños”.
Argentina

En el mes de enero se hizo público que la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (CONABIA) y la Dirección de Biotecnología recomendaron la liberación comercial de una soja genéticamente modificada resistente al 2,4-D9, concluyendo que 
“los riesgos derivados de la liberación de este organismo vegetal genéticamente modificado (OVGM) en el agroecosistema, en cultivo a gran escala, no son significativamente diferentes de los inherentes al cultivo de soja no GM”.
Diferentes actores sociales que van desde organizaciones campesinas, organismos no gubernamentales, organizaciones ecologistas y organizaciones de abogados ambientalistas han salido a cuestionar duramente este aval de la CONABIA y los fundamentos con los que se impulsó el mismo.

Durante el mes de enero y ante el dictamen positivo de la CONABIA se lanzó una Campaña [10] desde la Red por una América Latina Libre de Transgénicos (RALLT) y la Alianza Biodiversidad: la Campaña Paren de Fumigarnos, solicitando a la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner que no autorice esta soja argumentando que 
“los impactos ambientales y de salud de este nuevo cultivo transgénico serán aún más devastadores, especialmente teniendo en cuenta que en este nuevo transgénico se han apilado una combinación de herbicidas, con el fin de hacer frente a la emergencia de súper malezas en áreas en las que se ha utilizado durante muchos años los cultivos RR”. 
La campaña logró llegar con más de dos mil firmas a la Presidenta.

Al mismo tiempo el CELMA (Centro de Estudios Legales del Medio Ambiente) realizó una presentación ante el Ministerio de Agricultura Ganadería y Pesca de la Nación, [11] impugnando el documento de Decisión de la CONABIA, solicitando que se ponga a disposición de la ciudadanía en general los estudios sobre seguridad ambiental e inocuidad alimentarias presentados por la empresa Dow AgroSciences Argentina SA. a fin de ser evaluados y estudiados, y consecuentemente se realice una convocatoria a audiencia pública y se proceda a darle intervención a la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable.

En el mes de febrero un colectivo de organizaciones realizaron una presentación al Ministerio de Agricultura de la Nación cuestionando la aprobación ante la falta de participación ciudadana y la carencia de estudios de impacto ambiental. Dicha presentación se hizo pública en una masiva Conferencia de Prensa realizada en la Ciudad de Buenos Aires. [12]

Ninguna de estas acciones han tenido respuesta hasta el presente.
Brasil

Aquí también la CTNBio tiene en sus manos la solicitud de aprobación de una soja resistente al 2, 4-D. Por impulso de la Campaña por un Brasil Libre de Transgénicos en el mes de diciembre se realizó una Audiencia pública para escuchar las diferentes voces que existen. La Fiscalía Federal demostró estar dispuesta a escuchar a la sociedad y se logró cuestionar en esta audiencia los impactos de una posible liberación comercial de variedades de soja y maíz, resistentes al 2,4-D, producto calificado por la ANVISA como de extrema toxicidad. [13]

En la Audiencia se demostró que 
“Al contrario de todas las promesas hechas sobre los OGM, los cultivos utilizan hoy más pesticidas, y hay más malezas y más plagas. Para hacer frente a la situación, se hacen nuevas promesas, como las de plantas resistentes a la sequía y plantas desarrolladas a partir de recursos públicos y no por las grandes multinacionales”.
Sudáfrica

Sudáfrica aprobó la importación de soja transgénica resistente al 2,4-D en marzo del año 2013. Agrupaciones de la sociedad civil de Sudáfrica, de América Latina —especialmente Brasil y Argentina— y de Estados Unidos se manifestaron en aquel momento profundamente preocupadas por la decisión de las autoridades sudafricanas de otorgar la autorización para la importación al país de la variedad de soja transgénica de Dow [14]. Esta variedad ha sido modificada genéticamente para resistir aplicaciones de los agrotóxicos 2,4-D, glufosinato y glifosato. [15]

En los fundamentos se expresó que esta autorización daría mayor respaldo a las solicitudes de autorización para el cultivo de esta variedad realizadas por Dow, especialmente en Brasil, Argentina y Estados Unidos.

Mariam Mayet del Centro Africano para la Bioseguridad expresó 
“Condenamos la decisión de las autoridades sudafricanas. Una vez más, los intereses económicos pasan por encima del deber del gobierno de proteger la salud de nuestros ciudadanos y del medioambiente. La decisión de aprobar la variedad de soja genéticamente modificada es aún más indignante a la luz de la actual moción del Partido Demócrata Cristiano de África, de anular una decisión previa de permitir las importaciones a Sudáfrica, de maíz transgénico tolerante al 2,4-D producido por Dow.”
Algunas reflexiones y conclusiones

- La primera cuestión que surge de manera contundente es el fracaso evidente del paquete tecnológico “semillas transgénicas resistentes a herbicidas + siembra directa” [16]. El surgimiento de las malezas resistentes que obstinadamente las corporaciones se negaban a reconocer en la primera década del cultivo de estos transgénicos es hoy una evidencia incontestable [17].

- Al mismo tiempo es una prueba clara del fracaso completo de la única semilla transgénica que obtuvo un relativo éxito en su cultivo comercial (la soja rr es el transgénico más cultivado en el mundo ocupando una superficie de más de 100 millones de hectáreas) impuesta a fuerza de mentiras, poder corporativo y vergonzosas complicidades a nivel de gobiernos y grupos científicos.

- La supuesta solución de “ir por más” introduciendo resistencias a nuevos herbicidas demuestra que el único y principal objetivo de la introducción de estas semillas transgénicas es, tal como lo anunciábamos hace siete años, 
“la búsqueda del control de un inmenso mercado de productos agrícolas primarios y agrotóxicos del que ninguna empresa quiere perder tajada…. La venta del paquete tecnológico semilla-agrotóxico (protegido por la correspondiente patente que garantice el cobro de las regalías) es la ecuación perfecta para sostener un poder corporativo que ha crecido en las últimas décadas de una forma que no tiene precedentes”. [18]
- Estos nuevos transgénicos significarán la aplicación de millones de litros de herbicidas aún más tóxicos que el glifosato que confirman la existencia de una guerra contra los campesinos y campesinas que aún resisten en sus territorios el avance del agronegocio. Pero esta vez la escala de la agresión parece crecer a límites insospechados.

- Los cinco países mencionados son algunos de los principales productores de soja transgénica a nivel global y destinan más de 80 millones de hectáreas al cultivo de soja transgénica. La misma es un “commodity” que en nada contribuye a la alimentación humana y que se utiliza fundamentalmente como forraje y para la producción de agrocombustibles. Los nuevos transgénicos basados en este modelo no harán más que profundizar esta situación y agravar las próximas crisis alimentarias que vendrán.

- Existe una profunda inconsistencia de los sistemas regulatorios en todos los países, que siguen siendo burdos mecanismos burocráticos carentes de independencia y autonomía y que se apoyan en conceptos ya insostenibles como el de la “equivalencia sustancial”. Todos los instrumentos de la llamada “bioseguridad” no son más que brazos institucionalizados de los intereses corporativos insertos en los Estados y los mecanismos de “participación” o no existen o son simples máscaras para cubrir la formas.

- Las resistencias en todos los países crece de manera sostenida en la medida en que se denuncian los impactos y se evidencian las falacias con que impusieron los transgénicos y sectores cada vez más amplios hacen oír sus voces.

- Finalmente todo el camino andado con la imposición de los transgénicos demuestra que este ha sido un camino equivocado y obliga a ampliar el debate para reconocer su fracaso, desmantelar el poder corporativo que los sostiene y empezar a recorrer junto a los campesinos y campesinas del mundo el camino de la Soberanía Alimentaria.


Bibliografía

1 International Service for the Acquisition of Agri-biotech Applications (ISAAA): los eventos denominados DAS44406-6, DAS68416-4 y DAS68416-4 x MON89788

2 RAPAM, “2,4-D: razones para su prohibición mundial“. (pdf)

3 Reavaliação Toxicológica dos agrotóxicos a base de 2,4-Diclorofenoxiacético, (2,4-D), MINISTÉRIO DO DESENVOLVIMENTO AGRÁRIO, Núcleo de Estudos Agrários e Desenvolvimento Rural – NEAD, 24 de marzo, 2014

4 GRAIN, “La República Unida de la Soja Recargada”, 12 de junio, 2013.

5 Charles M. Benbrook, “Impacts of genetically engineered crops on pesticide use in the U.S. – the first sixteen years“, Environmental Sciences Europe 2012 24:24.

6 Los eventos autorizados en Canadá son, de nuevo, los DAS44406-6, DAS68416-4 y DAS68416-4 x MON89788.

7 Evento DAS- 68416-4

8 Center for Food Safety, “Tell USDA to Reject ‘Agent Orange’ Soy

9. Evento DAS-44406-6

10 ACCIÓN URGENTE: Argentina a punto de aprobar nuevo transgénico resistente al 2,4D uno de los componentes de Agente Naranja, Biodiversidad en América Latina y el Caribe, 10 de enero, 2014

11 CELMA, “Nuevo dictamen favorable de la CONABIA sobre soja tolerante al 2,4-D, glufosinato y glifosato de DowAgrosciences Argentina SA: impugnación del CELMA”, Biodiversidad, 4 de enero, 2014.

12 RENACE et al, Conferencia de prensa: “¡No a la soja resistente al 2,4 D!”, Biodiversidad, 12 de febrero, 2014.

13 AS-PTA, “Brasil: MPF debate liberação de soja e milho resistentes a 2,4-D,” Biodiversidad en América Latina y el Caribe, 18 de diciembre, 2013.

14 DAS-44406-6

15 African Centre for Biodiversity et al, “Duras criticas al gobierno sudafricano por la aprobacion de la soja transgenica agente naranja“, Biodiversidad, 26 de marzo, 2013.

16 La siembra directa, labranza de conservación, labranza cero, o siembra directa sobre rastrojo es una técnica de cultivo sin alteración del suelo mediante arado. Planteada inicialmente como una práctica conservacionista, se convirtió en la práctica agrícola a través de la cual se implementan los cultivos resistentes a herbicidas.

17 El único motivo que justificó los transgénicos resistentes a herbicidas fue justamente la resistencia a ellos; hecho que en menos de dos décadas demuestra su fracaso. Al mismo tiempo el otro supuesto beneficio que prometía un menor uso de agrotóxicos también ha demostrado ser falso.

18 GRAIN, “Más herbicidas para sostener lo insostenible“, 18 de septiembre, 2007.
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viernes, 12 de junio de 2015

Regar con agua de mar




AGRICULTURA INTERNACIONAL
El agua de mar es el 97% del total del agua en nuestro planeta, y según una serie de prejuicios no se puede beber, no se puede usar sin tratar y no sirve para regar, entre otros. El agua dulce sólo es el 3% del total, y de ésta sólo tenemos acceso a un 0,06% porque el resto se encuentra entre glaciares, acuíferos profundos, tierras heladas y atmósfera. 
El 70% de la poca agua dulce de que disponemos la consume el riego, el 20% se lo llevan los procesos industriales y tan sólo un 10% se aplica al consumo doméstico. Para regar se consume gran cantidad de agua y es poco lo que necesitamos a nivel doméstico.

El riego es sin duda una de las grandes asignaturas pendientes de la humanidad, el aumento constante de la demanda de alimentos debido al creciente incremento de la población, y el hecho de que la temperatura del planeta asciende progresivamente propiciando sequías, y por ende, la falta de producción de alimentos, hace que debamos empezar a actuar ya en consecuencia con los cambios que estamos experimentando. Investigadores de Aqua Maris plantearon el agua de mar como una posible solución a estos problemas.

Desde siempre el mar ha regado las zonas cercanas a la costa, adentrándose bajo tierra y manteniendo siempre húmedo el subsuelo, haciendo el mismo trabajo que los acuíferos de los ríos. Las plantas con una mayor capacidad para aprovechar el agua de mar se encuentran en las zonas más cercanas al mar, mientras que las otras se encuentran más al centro y en zonas más elevadas, aprovechando la continua humedad subterránea que le proporciona el agua de mar.

Los dos modelos que consideraron más eficientes para regar con agua de mar son los que muestra la naturaleza. Entonces crearon una capa freática con agua de mar para mantener el subsuelo siempre húmedo o adaptando las plantas a la salinidad del agua de mar (como puede ser la acelga), cultivándolas en un suelo que tenga la capacidad de drenar el exceso de sales. ¿Cúal sería el comportamiento del agua y los minerales bajo tierra?

El agua de mar no mata las plantas.

En el primer jardín creado en 2006 regado exclusivamente con agua de mar, durante 7 años siempre se mantuvo verde. Esto demuestra que realmente se puede usar el agua de mar para riego de cultivos o jardines. Lo importante es aprender a utilizarla y conocer el funcionamiento que tiene en distintos tipos de terreno.



Luego, en un jardín escalonado de 3 niveles se comparó el rendimiento de una misma especie a diferentes distancias del agua, para demostrar que lo más importante no es la planta, sino el terreno. En esta prueba se observó que el mismo tipo de semilla de rúcula experimentaba crecimientos totalmente distintos según el nivel. Hay que añadir que lo más sorprendente de todo fue que el sabor cambiaba en función de la distancia al agua de mar.

También se crearon dispositivos con un bidón de plástico de 1000 litros cortado por la mitad, con la finalidad de hacer un sistema de riego para zonas desérticas con el mínimo coste posible. Los bidones únicamente contienen arena de playa y una entrada de agua de mar.

Cuando hablamos de agua hipotónica hacemos referencia a una mezcla aproximada de entre un 2% y un 10% de agua de mar en agua dulce. Este tipo de riego lo realizaron entre una y dos veces por semana en plantas regadas normalmente con agua dulce de la red. El objetivo fue remineralizar el terreno y aportarle a la planta la variedad de minerales que ofrece el agua de mar, evitando en todo momento una sobresaturación de sales. Los resultados fueron muy buenos, incluso algunas plantas que estaban decayendo se recuperaron.



Sobre Aqua Maris
Aqua Maris es una Fundación cuya finalidad es investigar y divulgar las propiedades terapéuticas y nutritivas del agua de mar (AM); además de nuevos usos como cosmética, riego o cocina entre otros. También dedicamos gran parte de nuestro esfuerzo en hacer del AM un recuso conocido, útil y accesible a todo el mundo.

Fuente: http://www.foodnewslatam.com/inocuidad/55-agricultura/2882-regar-las-plantas-con-agua-de-mar-es-posible.html

Fuente.

lunes, 8 de junio de 2015

10 razones por las que debe preocuparte el TTIP



La Unión Europea está negociando dos acuerdos comerciales de largo alcance: uno con los EE.UU., el conocido como TTIP o Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión y el otro con Canadá, conocido como CETA o Acuerdo Integral de Economía y Comercio.

La versión oficial nos dice que estos tratados van a crear puestos de trabajo y aumentarán el crecimiento económico.

Sin embargo, los beneficiarios de estos acuerdos no serán para los ciudadanos, sino para las grandes corporaciones.

Aquí exponemos, a través de 10 imágenes, las 10 razones por las que todos deberíamos estar preocupados ante el TTIP / CETA:





















Fuente: http://www.filmsforaction.org/articles/10-powerful-images-explain-why-we-should-be-worried-about-ttipceta/

viernes, 5 de junio de 2015

Los oscuros Tratados comerciales que nos impone la Comisión Trilateral

La mayoría de gente ha oído hablar poco del poder que tiene la Comisión Trilateral.

Para destacar su importancia y significado, recordemos una entrevista de 1978, realizada por el reportero Jeremiah Novak. Novak hablaba con dos miembros estadounidenses de la Comisión Trilateral, un grupo fundado en 1973 por David Rockefeller y por su lacayo intelectual, Zbigniew Brzezinski.
NOVAK: Sí, pero ¿por qué el presidente Carter no le dice al pueblo estadounidense que el poder económico y político de los EEUU está siendo coordinado por la Comisión Trilateral? Después de todo, si la política de Estados Unidos se está realizando a nivel multinacional, la gente debe saberlo.
RICHARD COOPER [miembro de la Comisión Trilateral]: El presidente Carter y el Secretario de Estado Vance han aludido constantemente a esto en sus discursos.
KARL KAISER [miembro de la Comisión Trilateral]: Simplemente, el tema no ha salido a colación.
Esta pequeña conversación resume claramente el nivel de arrogancia de los miembros de la Comisión Trilateral, capaces de aceptar durante una entrevista, con toda la naturalidad del mundo, que el gobierno de Estados Unidos estaba siendo controlado por ellos.



Desde entonces, la Comisión Trilateral ha determinado el progreso de los tratados comerciales que han cambiado el mundo y que lo cambiarán en el futuro: el NAFTA (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) , el GATT (Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio, que sentó las bases para la Organización Mundial del Comercio), el CAFTA (Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana), y ahora, el TPP (Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica) y el TTIP ( Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión), que se están negociando en secreto entre múltiples naciones con un peso determinante en el comercio y el PIB mundial.



A continuación transcribimos 2 citas de miembros clave de la Comisión Trilateral, que reflejan claramente el tipo de objetivos globalistas que persigue esta oscura entidad:

Zbigniew Brzezinski
“El Estado-nación como unidad fundamental de la vida organizada del hombre ha dejado de ser la principal fuerza creativa: Los bancos internacionales y las corporaciones multinacionales están actuando y la planificando el futuro en términos que son mucho más avanzados que los conceptos políticos de la nación-estado” – Zbigniew Brzezinski, 1969.
Recordemos que Brzezinski fue el mentor en política exterior de Obama después de que Obama ganara la presidencia en 2008.

Cualquier duda sobre los objetivos de la Comisión Trilateral es contestada por el propio David Rockefeller, su fundador, en sus Memorias del año 2003:

David Rockefeller
“Algunos incluso creen que somos parte de una cábala secreta que trabaja contra los mejores intereses de los Estados Unidos; calificando a mi familia ya mí mismo como ‘internacionalistas’ y acusándonos de conspirar con otros alrededor del mundo para construir una estructura política y económica global más integrada en un mundo unificado. Si ese es el cargo, me declaro culpable y estoy orgulloso de ello”.
Que nadie se deje engañar por expresiones grandilocuentes. Cuando Rockefeller habla de “estructura política y económica global más integrada en un mundo unificado”, de lo que está hablando es de dominación a las poblaciones de todo el mundo a través de las grandes corporaciones.

La Comisión Trilateral sigue dominando todos estos resortes para diseñar el mundo futuro para que sirva a sus intereses.

El actual representante de Comercio de Estados Unidos (nombrado por Obama en 2013), y que es responsable de la negociación del TPP con otras 11 naciones, es Michael Froman, un ex miembro de la Comisión Trilateral.

Michael Froman
Que nadie se deje engañar por la expresión “ex miembro”. Los miembros de la Comisión Trilateral dimiten cuando toman posiciones en el Poder Ejecutivo del gobierno. Y cuando al final sirven en posiciones vitales, como la de representante comercial estadounidense, que no llegan allí por accidente. Están allí siguiendo una agenda específica.

De todos los objetivos que tiene la Comisión Trilateral, los tratados que actualmente está impulsando, es decir, el TTIP y el TPP, son elementos cruciales y prioritarios en su esfuerzo por favorecer los intereses de las grandes corporaciones que deben sustituir a los gobiernos como herramientas de poder.

Una de las megacorporaciones que más favorecidas son por la Comisión Trilateral, es Monsanto.

De 2001 a 2008, un hombre llamado Islam Siddiqui fue un lobbysta acérrimo encargado de defender los intereses de Monsanto, BASF, Bayer, Dow, DuPont y Syngenta, las mayores y más agresivas corporaciones de biotecnología del mundo, siendo vicepresidente de CropLife America.



El 21 de octubre de 2011, Obama nombró a Siddiqui Jefe Negociador Agrícola del gobierno federal, y sirvió en esa posición hasta que renunció el 12 de diciembre de 2013. Durante su mandato, Siddiqui, hombre de Monsanto, negoció a fondo los acuerdos del TPP.

El 22 de abril de 2009, Siddiqui había realizado una conferencia para la prensa titulada falsamente “la Revolución Verde”:

Islam Siddiqui
“Lo que necesitamos ahora en el siglo XXI es otra revolución, no llevada a cabo de forma convencional. Necesitamos usar las tecnologías del siglo XXI, incluida la biotecnología, la tecnología de mejora genética y las tecnologías más avanzadas de la biología molecular. Los productos químicos, los pesticidas, ahora dejan una menor huella en el medio ambiente, son más verdes, en términos de los efectos adversos y los efectos ecológicos. Y también son probados más a fondo”.
Siddiqui es un profesional de la desinformación.

Por ejemplo, el pesticida más utilizado del mundo, desplegado conjuntamente con los cultivos transgénicos de Monsanto, está “siendo probado tan a fondo” para garantizar su seguridad, que ahora ha sido declarado probable carcinógeno por la Organización Mundial de la Salud. Obviamente estamos hablando del tristemente famoso Roundup.

Probablemente, la función de Siddiqui al negociar los intereses de Estados Unidos en el TPP, era la de favorecer a las grandes industrias norteamericanas de la biotecnología, y a todas las empresas que se ganan la vida vendiendo cultivos y semillas Genéticamente Modificadas (OGM), junto con sus pesticidas.

¿Cuál será el resultado de la participación de Siddiqui en las negociaciones de estos tratados? Pues que naciones que se resistan a la importación de alimentos OGM serán demandadas en tribunales privados, por interferir con el “libre comercio”.

Este es el objetivo primordial que tienen el TPP y el TTIP.



Consideremos un ejemplo concreto reciente, el movimiento de rechazo en el condado de Maui en Hawai, donde en las últimas elecciones, los ciudadanos votaron por bloquear los experimentos con cultivos OGM y sus pesticidas asociados, hasta que una investigación independiente pudiera evaluar los efectos sobre la salud de esas actividades al aire libre.

Monsanto demandó la suspensión inmediata de esas iniciativas votadas democráticamente en las urnas y consiguió una medida cautelar, con lo que el caso y la oposición popular, han quedado paralizados en la corte federal desde entonces.

Esto es a pequeña escala lo que le espera al mundo con los tratados TPP y TTIP.



Bajo el TPP, todas aquellas acciones exitosas de las comunidades locales contra el cultivo y uso de transgénicos y sus pesticidas en cualquiera de los 12 países que han acordado el tratado, serán consideradas un obstáculo al libre comercio; y en vez de provocar una batalla judicial pública, las empresas podrán simplemente demandar (o amenazar con demandar) en un tribunal privado al país que se oponga a sus intereses, automáticamente derrotando a las comunidades locales y ganando el juicio.



De hecho, los intentos por etiquetar los alimentos OGM, y todas las leyes anteriores que obligan al etiquetado de estos productos en varios países, podrían ser canceladas de manera arbitraria.

Consideremos la reciente acción de los Representantes de Comercio de Estados Unidos en Europa. Durante la negociación del TTIP, los congresistas republicanos del Comercio presionaron a la Unión Europea (UE) para modificar su postura sobre los pesticidas.



The Guardian (22 de mayo de 2015) plasmó los hechos así:
“La Unión Europea ha dejado renunciado a las leyes contra los pesticidas debido a la presión de Estados Unidos sobre el TTIP. Los funcionarios de comercio de Estados Unidos empujaron a la UE a dejar de lado toda acción contra los productos químicos que actúan como disruptores endocrinos relacionados con el cáncer y la infertilidad masculina para facilitar el progreso del acuerdo de libre comercio”.
Lo más grave es que esta acción represiva y criminal se ha producido sin que tan siquiera el tratado haya sido ratificado. La presión para que se alcance un acuerdo que beneficie a las grandes corporaciones, ha pasado por encima de los efectos tóxicos que puede tener sobre la población el uso de productos químicos que provocan infertilidad masculina y cáncer.

Este es el respeto que tienen los gobernantes y los políticos norteamericanos y europeos hacia las poblaciones que dicen representar.

Este es el tipo de juicios que podemos esperar, cuando el TTP y el TTIP sean ratificados.

Esta es la cara de globalismo corporativo.

Esta es la cara de la Comisión Trilateral globalista.

Recientemente, el senador Jeff Sessions rompió el código de silencio sobre lo que representa el Tratado TPP. Su revelación más impactante fue sobre los “acuerdos en vivo”.

Jeff Sessions
Los acuerdos en vivo son cambios arbitrarios que se pueden hacer en el tratado sin consultar al Congreso, después de que el tratado haya sido ratificado.

En otras palabras, el tratado es el tratado hasta que no lo es, hasta que se convierte en algo más, en algo diferente, algo peor, algo que permite a las mega-corporaciones obtener un poder aún mayor grado que el que se negoció previamente.

Barbara Chicherio ofrece una poderosa idea de lo que está por venir si el TPP (y el TTIP) son ratificados:
“Los acuerdos comerciales nos dejan una historia de desplazamientos de los pequeños agricultores y de destrucción de las economías locales de producción de alimentos. Diez años después de la aprobación del TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) 1,5 millones de agricultores mexicanos se fueron a la quiebra porque no podían competir con el maíz estadounidense altamente subsidiado, que entraba a raudales en el mercado mexicano.
En los mismos 10 años, México pasó de ser un país que prácticamente producía la totalidad de su propio maíz, a convertirse en un país que importa ahora al menos la mitad de este alimento básico. Con ello, los consumidores mexicanos están pagando precios más altos por el maíz transgénico de Monsanto”.
Pero no se trata sólo de los productos OMG.

Supongamos que una compañía farmacéutica de Estados Unidos decide exportar un nuevo fármaco a Japón, a Australia o a Canadá, todos ellos miembros del TPP. Y supongamos que ese medicamento es altamente tóxico. Supongamos que los gobiernos respectivos de esas naciones se oponen a importar el medicamento tóxico. Gracias al TPP, La compañía estadounidense podría demandar y ganar un juicio, obtener una gran indemnización y obligar a esos países a importar el medicamento tóxico de todos modos.



Como he escrito en artículos anteriores, los detalles de las negociaciones del TPP y el texto del TPP son secretos, así como sucede con el TTIP.

A los funcionarios gubernamentales de los países miembros no se les permite conocer todos los detalles del tratado, ni están autorizados a revelar lo que saben al público.

Se trata de una dictadura oligárquica de las empresas a escala global.

Aquellas personas que todavía creen que un mundo unificado, entregado por los poderes fácticos, nos dará a todos una vida mejor, más vale que dejen de creer en cuentos de hadas y que empiecen a observar la realidad de la traición que se está realizando.

La Comisión Trilateral, así como todas las entidades globalistas, tienen como objetivo destruir los derechos y el poder de todas las comunidades, y en última instancia, destruir a todas aquellas personas que todavía tengan el objetivo de defender su libertad.



Las élites, encarnadas en organismos como la Comisión Trilateral, están construyendo una auténtica pesadilla para todos nosotros, una dictadura global regida por grandes corporaciones y grandes bancos que serán propietarios de todo, incluidas nuestras propias vidas.

Que nadie se deje engañar con la oleada de propaganda que se producirá cuando traten de vendernos las bondades del TTIP…

Artículo escrito por Jon Rappoport



Fuente: https://jonrappoport.wordpress.com/2015/05/27/the-tpp-monsanto-rockefeller-trilateral-commission-brzezinski/

lunes, 1 de junio de 2015

El Estado profundo estadounidense

Desde los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001 hemos venido alertando a nuestros lectores sobre la existencia en Estados Unidos de un «Estado profundo», independiente de la Casa Blanca e incluso capaz de imponer su voluntad al ejecutivo. Se trata, a nuestro modo de ver, de una noción indispensable para la comprensión de la política estadounidense. La existencia de este «Estado profundo», oficialmente reconocida por la Casa Blanca, contradice la independencia misma del poder ejecutivo estadounidense. El profesor Peter Dale Scott –quien viene estudiándolo desde hace largos años– ha sacado a la luz la actividad del «Estado profundo» en 4 acontecimientos fundamentales. A ese tema ha dedicado un libro, que acaba de salir a la venta (en francés), y también este artículo donde retoma algunos de los argumentos que expone en ese volumen.
Las instalaciones de superficie de la ciudad-bunker de Mount Weather
Hace ya cierto tiempo que vengo analizando la Historia de Estados Unidos a la luz de lo que yo llamo los «acontecimientos profundos estructurales» (APE), como el asesinato del presidente Kennedy, el caso Watergate, el escándalo Irán-Contras (o Irángate) y el 11 de septiembre de 2001. Son hechos que desde el principio parecen rodeados de misterio. Por otro lado, implican sistemáticamente la realización de actos criminales o violentos y forman parte de los procesos clandestinos de los servicios de inteligencia. Por último, la consecuencia de esos hechos es que extienden la parte secreta del Estado y posteriormente dan lugar a todo tipo de disimulaciones sistemáticas en los grandes medios de prensa y en los archivos internos del gobierno [1].

A medida que profundizaba en el estudio de esos hechos, noté que compartían muchos puntos comunes. Eso refuerza la posibilidad de que esos hechos no sean resultado de intrusiones externas y fortuitas en la Historia de Estados Unidos sino más bien fruto de un proceso endémico y que provengan de una fuente común [2].

Existe, por ejemplo, un factor común entre el asesinato de Kennedy, el Watergate, el escándalo Irángate y el 11 de septiembre. Ese factor común es la implicación, entre bastidores, de individuos que participaron en el plan más secreto e importante de Estados Unidos para el manejo de situaciones de crisis.

Desde los años 1950, ese plan se conoce como programa de «Continuidad del Gobierno» (Continuity of Government o COG), más comúnmente designado en el Pentágono como «Proyecto Juicio Final». Como supervisores de la planificación altamente confidencial de la COG, un restringido número de sus planificadores lograron alcanzar altas responsabilidades. Ejemplo de ello son Donald Rumsfeld y Dick Cheney. Otros individuos, a quienes también mencionaré en este artículo, operaron en niveles inferiores de la red secreta de comunicaciones de ese programa.

Yo veo ese círculo de planificadores de la COG como uno de los numerosos elementos de lo que he optado por llamar el «Estado profundo estadounidense». También pertenecen a este Estado profundo agencias como la CIA y la NSA [3] y empresas privadas como Booz Allen Hamilton, que absorben –como contratistas– más de la mitad del presupuesto de los servicios de inteligencia estadounidenses [4]. Este Estado profundo incluye, finalmente, los poderosos bancos y otras multinacionales, cuyos intereses y opiniones están ampliamente representados dentro de la CIA y la NSA. Más que un elemento entre otros dentro de ese sistema de gobierno oculto, el grupo de planificación de la COG es particularmente específico ya que dispone del control exclusivo de un canal de comunicaciones que escapa al control del gobierno. Esa red puede penetrar hasta lo más profundo de la estructura social de Estados Unidos y manipularla o perturbarla de forma duradera. Estos temas aparecen analizados más detalladamente en mi libro, publicado en mayo de 2015, L’État profond américain.

La planificación de la COG fue autorizada inicialmente por los presidentes Truman y Eisenhower como preparación preventiva ante las consecuencias que podía tener un ataque atómico devastador que lograse decapitar el gobierno estadounidense. Por consiguiente, el grupo a cargo del desarrollo de la COG se planteó la adopción de medidas extremas, que incluyen lo que el periodista Alfonso Chardy llamó en 1987 la «suspensión de la Constitución» [5]. Sin embargo, en el caso del escándalo Irán-Contras (o Irángate), su red secreta de comunicaciones –que debía activarse sólo en caso de decapitación catastrófica del Estado– en realidad fue utilizada para burlar un embargo oficial sobre las ventas de armas a Irán, embargo que estaba en vigor desde 1979. El objetivo del presente artículo es estudiar la posibilidad de que esa red confidencial haya sido utilizada, no en función de sus objetivos supuestos sino de manera igualmente maliciosa, en noviembre de 1963, en el asesinato del presidente Kennedy.

Existe una abundante documentación sobre el uso ilícito de ese sistema alternativo de comunicaciones durante el caso Irán-Contras. El teniente coronel Oliver North supervisó las ventas de armas a Irán utilizando sus prerrogativas como oficial del Consejo de Seguridad Nacional a cargo de la planificación de la COG, bajo la cobertura de un Buró de Programación Nacional, supervisado a su vez por el entonces vicepresidente George Bush padre [6]. De esa manera, North y sus superiores podían utilizar la red de crisis de la COG, entonces designada como Flashboard, para organizar las ventas de armas a Irán, ya que era necesario ocultarlas no sólo al público sino también a otros sectores de la burocracia de Washington. Por consiguiente, cuando North enviaba a la embajada de Estados Unidos en Lisboa instrucciones urgentes sobre aquellas entregas de armas –órdenes que violaban directamente el embargo que prohibía dichas ventas– lo hacía utilizando el sistema Flashboard para evitar que lo supiesen el embajador y otros funcionarios hostiles.

El ejemplo documentado del caso Irán-Contras me permite aclarar tanto lo que pienso de quienes utilizaron la red de la COG como lo que no pienso sobre ellos. En primer lugar, no creo que un solo «equipo secreto» –para retomar la expresión del ex oficial del Pentágono L. Fletcher Prouty– haya utilizado durante décadas el sistema de la COG para manipular el gobierno de Estados Unidos desde el exterior. No existe, en el caso Irán-Contras, prueba alguna de que los superiores de North estuviesen al tanto de lo que hacía el teniente coronel. La única excepción era el director de la CIA, William Casey, y probablemente también lo sabía el entonces vicepresidente George Bush padre.

El hecho es que, en el caso Irán-Contras, un círculo muy restringido de altos responsables tenía acceso a una red secreta de alto nivel no sujeta a la supervisión gubernamental y la utilizó para poner en marcha un programa que contradecía la política oficial del Estado federal. Los miembros de ese círculo cedieron a la tentación de utilizar esa red altamente segura, que había sido concebida con otros fines. En mi libro La Route vers le nouveau désordre mondial [En español, “El camino hacia el nuevo desorden mundial”] explico que ese sistema fue utilizado nuevamente el 11 de septiembre de 2001 en función de la aplicación de las órdenes cruciales sobre las cuales la Comisión investigadora de esos acontecimientos no pudo encontrar ningún archivo [7]. No sabemos si ese dispositivo fue utilizado entonces para alcanzar objetivos ilícitos, como efectivamente sucedió en el caso Irán-Contras.

Lo cierto es que el programa de la red de crisis de la COG sobrevivió al despido de Oliver North por parte del presidente Reagan –en 1986–, como consecuencia del escándalo Irángate. En efecto, el desarrollo secreto de esa red prosiguió durante décadas. Se financió con varios miles de millones de dólares y un equipo, entre cuyos miembros se contaban Dick Cheney y Donald Rumsfeld, la supervisó entre 1982 y el año 2000.

Es importante subrayar que la participación de Dick Cheney y Donald Rumsfeld en ese comité se prolongó bajo 3 presidentes –Reagan, Bush padre y Bill Clinton– aunque ninguno de los dos ocupó funciones gubernamentales bajo la administración Clinton. Esa continuidad fue fundamental para un círculo tan secreto que existe muy poca documentación de archivo sobre sus actividades. Los planes de la COG fueron aplicados oficialmente por primera vez el 11 de septiembre de 2001, por parte del vicepresidente Cheney y del secretario de Defensa Rumsfeld –precisamente los dos hombres que los habían desarrollado a lo largo de 20 años. [8]

Estuviesen o no al tanto de lo que sucedía en el momento del caso Irán-Contras, lo cierto es que Cheney y Rumsfeld formaban parte del comité de planificación de la COG precisamente mientras North utilizaba esa red para vender armas a Irán. Aunque no existe un vínculo tan evidente como este entre el desarrollo de ese programa y el Watergate, salta a la vista la implicación de varios elementos de la COG.

En efecto, James McCord, uno de los “fontaneros” del Watergate, era miembro de una pequeña unidad de la reserva de la US Air Force en Washington, unidad que dependía del Buró de Preparación de Urgencia (Office of Emergence Preparedness, OEP). La misión de aquella unidad consistía en «elaborar una lista de extremistas y tomar medidas de crisis (…) en periodo de conflicto armado» [9]. La unidad de McCord era parte del Programa de Seguridad de la Información en Tiempo de Guerra (Wartime Information Security Program, WISP). Estaba encargada de activar «los planes de urgencia para imponer la censura de prensa, del correo y de todas las telecomunicaciones (incluyendo las del gobierno), [así como la] detención preventiva de los civiles que representen “riesgos en materia de seguridad” internándolos en “campamentos” militares» [10]. Además, John Dean –quien fue probablemente el personaje central del Watergate– había participado en actividades secretas de la COG cuando fungía como adjunto del secretario de Justicia [11].

En el caso del asesinato del presidente Kennedy, me gustaría concentrarme en 2 individuos que trabajaron para la red de comunicaciones del Buró de Planificación de Urgencia (Office of Emergency Planning, OEP), rebautizado en 1968 como «Buró de Preparación de Urgencia» (la estructura de la que dependía James McCord). En 1982, volvió a cambiar de nombre y se convirtió en el «Buró de Programación Nacional» (National Program Office, NPO), donde Oliver North actuaba como el oficial especial del Consejo de Seguridad Nacional [12].

El primero de esos dos individuos es Winston Lawson. El día del asesinato de Kennedy, en Dallas, Winston Lawson era el “explorador” del Servicio Secreto [13] encargado de controlar –desde el auto que encabezaba la caravana presidencial– los canales de radio de su agencia activados en dicho convoy.

El otro individuo es Jack Crichton, un oficial de la reserva de la Inteligencia Militar. Junto al subdirector del Departamento de Policía de Dallas (DPD), George Lumpkin, este Jack Crichton seleccionó al intérprete de idioma ruso utilizado en el primer interrogatorio de Marina Oswald por la policía de Dallas. Marina Oswald era la esposa rusa de Lee Harvey Oswald, designado como presunto asesino del presidente Kennedy. Como veremos, las declaraciones de Marina Oswald en ese interrogatorio conducido por la policía de Dallas fueron falsificadas [14].

Lawson se ganó las críticas de los investigadores sobre el asesinato de Kennedy tanto por su extraña manera de actuar, antes y después de ese hecho, como por sus falsas declaraciones posteriores, realizadas algunas bajo juramento. Por ejemplo, después del asesinato, Lawson informó que varias motocicletas de la policía debían ser inicialmente desplegadas «a los lados derecho e izquierdo del automóvil del presidente» [15]. Sin embargo, en la mañana del 22 de noviembre, las órdenes iniciales fueron modificadas [16] de tal manera que las motocicletas rodaban «sólo detrás del vehículo presidencial» –como el propio Lawson afirmó ante la Comisión Warren [17]. El capitán Lawrence, funcionario de la policía de Dallas, declaró como testigo que las escoltas motorizadas que debían posicionarse a los lados del automóvil de Kennedy fueron redesplegadas detrás del vehículo por orden de Lawson [18]. Aquel cambio en el emplazamiento de la escolta motorizada dejó al presidente más expuesto a un posible fuego cruzado.

En la madrugada del 22 de noviembre, hallándose en el aeropuerto Love Field de Dallas, Lawson instaló en el vehículo que encabezaría la caravana presidencial la base del dispositivo de radio, cuyas frecuencias utilizaron todos los agentes del Servicio Secreto que operaban en el cortejo presidencial. Manejado por la Agencia de Comunicaciones de la Casa Blanca (White House Communications Agency, WHCA), ese canal de radio fue utilizado para tomar decisiones claves antes y después del asesinato de Kennedy. Sin embargo, contrariamente a los canales 1 y 2 del Departamento de Policía de Dallas, sus archivos nunca fueron entregados a la Comisión Warren ni a ninguna otra investigación posterior. Si la WHCA mantuvo en secreto esa grabación no fue porque careciese de importancia sino porque contenía informaciones extremadamente importantes.

Esta Agencia de Comunicaciones de la Casa Blanca (WHCA) se jacta en su sitio web de haber sido «un actor fundamental en la documentación del asesinato de Kennedy» [19]. Pero resulta difícil entender para quién se hizo esa compilación de archivos y por qué la Comisión Warren, el HSCA (House Select Committee on Assassinations) y el ARRB (Assassinations Records Review Board) no pudieron tener acceso a ella –lo cual es injustificable [20]

Como han escrito varios autores, la grabación de la WHCA contiene la «clave» del misterio nunca resuelto sobre quién fue el desconocido que, después de los disparos que abatieron al presidente Kennedy, redirigió el cortejo presidencial hacia el hospital Parkland. La importancia de esa orden aparentemente simple –sobre la cual existen muchos testimonios contradictorios– salta a la vista cuando leemos en la retranscripción de la comunicación radial de la policía de Dallas las insistentes órdenes de «cortar toda la circulación para la ambulancia que se dirige a Parkland código 3» [21]. Pero aquel vehículo no tenía nada que ver con el asesinato del presidente, que todavía no había sido anunciado en la radio del Departamento de Policía de Dallas. En realidad, aquella ambulancia había sido movilizada, 10 minutos antes de los disparos contra Kennedy, para socorrer a alguien que supuestamente se hallaba frente al Depósito de Libros Escolares de Texas (TSBD) y de quien se creía que había sufrido un ataque de epilepsia [22].

Lawson dijo después al Servicio Secreto que había oído a través de la radio «que [el cortejo] tenía que ir al hospital más próximo». También escribió que había «pedido al oficial Curry que se asegurara de que se avisara al hospital» y de que el «vehículo que encabezaba [el cortejo] ayud[ara] las motos a escoltar al presidente hasta (…) Parkland» [23]. Dicho de otra manera, después de haber oído algo en la transmisión de la WHCA, Lawson hizo que la limusina del presidente siguiera el itinerario ya abierto para el supuesto epiléptico. (En su testimonio, muy preciso, ante la Comisión Warren, Lawson no da ninguna información sobre el hecho que aquel itinerario se había abierto con anterioridad. Por el contrario, declaró que el cortejo tenía que «detener autos, [que sus miembros] sacaban [las] manos por las ventanillas y hacían sonar sirenas y cláxones para abrirse paso» [24].

El canal de radio de la WHCA que utilizaron Lawson y sus colegas estaba en contacto directo con la base de esa misma agencia en Mount Weather, Virginia. Se trataba de la instalación militar de la red de la COG. Desde ese lugar, las comunicaciones del Servicio Secreto se retransmitían a la Casa Blanca a través de los «numerosos sistemas de comunicaciones que conectan Mount Weather con la Casa Blanca y con “Raven Rock” –el “Pentágono subterráneo” situado 100 kilómetros al norte de Washington– al igual que con prácticamente cada unidad del US Army desplegada a través del mundo» [25].

Jack Crichton, el jefe de la 488ª unidad de reserva de la Inteligencia Militar en Dallas, también era parte de esa red de la COG dirigida desde la base de Mount Weather. Crichton estaba en aquel entonces a cargo de la inteligencia en el seno de la Protección Civil de Dallas, que tenía su base en un Centro de Operaciones de Crisis subterráneo (Operating Emergency Center, OEC). Como informó Russ Baker, «dado que debía permitir garantizar la “Continuidad del Gobierno [COG] en caso de ataque, [el OEC] había sido completamente equipado con material de comunicaciones» [26]. Hoy en día, todos recuerdan con hilaridad aquel programa, que aconsejaba a los niños meter la cabeza debajo de sus mesas en caso de ataque nuclear [27]. Pero en 1963, la protección civil era una de las responsabilidades de crisis confiadas al Buró de Planificación de Urgencia (OEP). Y es por esa razón que Jack Crichton y el agente Lawson del Servicio Secreto podían estar en contacto directo con la red de comunicaciones de urgencia del OEP, con sede en Mount Weather.

Jack Crichton resulta muy interesante ya que, junto al subdirector del Departamento de Policía de Dallas George Lumpkin, fue quien designó al intérprete –proveniente de la comunidad de rusos de derecha– para interrogar a Marina Oswald (Lumpkin era también oficial miembro de la 488ª unidad de reserva de la Inteligencia Militar). El intérprete designado fue Ilya Mamantov, quien tradujo las declaraciones de Marina Oswald durante su primer interrogatorio –el 22 de noviembre– en el Departamento de Policía de Dallas. Las declaraciones atribuidas a Marina Oswald en aquel primer interrogatorio fueron utilizadas rápidamente para respaldar lo que yo llamo «el relato primario», donde se afirmaba que Rusia y/o Cuba estaban detrás del asesinato de Kennedy. Aún hoy, ciertas fuentes de la CIA todavía sostienen esas acusaciones.

Como resumió el FBI, la versión que dio Mamantov del testimonio de Marina Oswald vinculó a Lee Harvey Oswald con un arma que había adquirido en la URSS:
«Marina Oswald indicó que Lee Harvey Oswald poseía un fusil que había utilizado en Rusia alrededor de un año antes. En el garaje [de la casa de Ruth Paine,] ella vio lo que presumió fuera la misma arma en una sábana (…) Marina Oswald declaró que, el 22 de noviembre, le mostraron un fusil en el Departamento de Policía de Dallas (…) Afirmó que era de color oscuro como el que ella había visto, pero que no recordaba su tamaño.» [28].
Esos detalles tan específicos –según los cuales Marina había declarado haber visto un fusil oscuro y sin mira telescópica– fueron confirmados en una declaración bajo juramento, firmada por la interesada y por Mamantov [29] y recogida por el oficial del Departamento de Policía de Dallas B.L. Senkel [30]. Fueron nuevamente corroborados por Ruth Paine, quien había asistido a la entrevista con Mamantov [31]. Fueron igualmente confirmados la noche siguiente al término de un nuevo interrogatorio a Marina Oswald, realizado por el Servicio Secreto y traducido por Peter Gregory –muy amigo de Mamantov. Pero una transcripción de esa entrevista revela que la fuente de aquellos detalles no fue Marina Oswald sino el propio Gregory:
«(P): “¿Qué arma era? ¿Un fusil o una pistola? Simplemente, ¿qué tipo de arma era? ¿Puede ella responder a esta pregunta?”
(R) “Era un arma.”
El señor Gregory le preguntó: “¿Puede usted describirla?”
OBSERVACIÓN: [Marina Oswald:] “No puedo describirla porque para mí todos los fusiles se parecen.”
Traducción de Gregory: “Dice que no puede describirla. Era una especie de fusil oscuro, como cualquier otro fusil corriente…”
[Marina,] en ruso: “Tenía una prominencia (o un abultamiento pero nunca vi la mira a través [de la sábana].”
Traducción de Gregory: “Dice que había un abultamiento pero que no había mira –no tenía mira para apuntar.”» [32].
No sólo debemos concluir de esto que Gregory falsificó el testimonio de Marina («todos los fusiles se parecen») sino que su amigo Mamantov hizo lo mismo. Ante la Comisión Warren, Mamantov afirmó después, no menos de 7 veces, que Marina había utilizado la palabra «oscuro» para describir aquel fusil.

En Dallas, otros testigos declararon que el arma de Oswald no tenía mira telescópica hasta que el mismo Oswald encargó a Dial Ryder, un armero de esa ciudad, que le instalara una. El Informe Warren refutó de manera elaborada esa afirmación, a pesar de que había sido corroborada, y sus autores concluyeron que «la autenticidad de la factura de reparación» utilizada para probar esto «suscitaba serias dudas» [33].

Ese punto en específico nos permite deducir lo que la Comisión Warren no quería ver: los indicios de un complot tendente a deformar los testimonios de Marina y, potencialmente, a asimilar el arma de Lee Harvey Oswald a un fusil oscuro y sin mira telescópica que tenía en la URSS. El hecho que Mamantov deformara así las palabras de Marina nos lleva a preguntarnos por qué Jack Crichton y el subdirector del Departamento de Policía de Dallas George Lumpkin –oficiales ambos de la 488ª unidad de reserva de la Inteligencia Militar– designaron a este individuo como intérprete de Marina. Esa preocupación se refuerza ante el hecho que B.L. Senkel, el oficial del Departamento de Policía de Dallas que recogió bajo juramento el testimonio de Marina, tenía como pareja al policía F.P. Turner. Fue este último quien obtuvo la controvertida factura de reparación del fusil [34], y Senkel y él mismo habían pasado la mayor parte del 22 de noviembre con el subdirector Lumpkin. En efecto, Senkel y Turner acompañaban al subdirector Lumpkin en el vehículo de mando del cortejo presidencial mientras Lumpkin se comunicaba con Winston Lawson, quien se hallaba en el vehículo que encabezaba la caravana, rodando detrás de ellos.

Todo ello me hace pensar que, en los actos de Crichton y Lawson –de quienes ya sabemos que eran parte de la red de comunicaciones de crisis de la COG en Dallas–, podemos notar un conjunto de comportamientos sospechosos que implican a Lumpkin y a otros sectores, o lo que podríamos calificar como comportamientos de conspiradores. Esos repetidos intentos de implicar a Oswald en un «relato primario» que acusaba a la URSS de estar detrás del asesinato de Kennedy me llevan a proponer una hipótesis sobre la cual no dispongo de prueba ni de explicación alternativa: es posible que alguien, a través de la red de la Agencia de Comunicaciones de la Casa Blanca (WHCA), haya sido la fuente que describía un sospechoso exactamente con las mismas características físicas erróneas (178 centímetros de estatura y 75 kilogramos de peso) que aparecían en los expedientes del FBI y de la CIA sobre Lee Harvey Oswald. Esta descripción física errónea constituye un elemento importante pero no se ha explicado nunca.

Hay que subrayar que no se conoce ninguna otra fuente que haya atribuido a Oswald tales características físicas, muy precisas, después del asesinato de Kennedy. Por ejemplo, cuando fue arrestado e inculpado en Dallas –el mismo día del asesinato– la policía lo fichó como un individuo de 1 metro 75 centímetros y 59 kilogramos de peso en el registro que acompaña sus huellas digitales [35]. La primera referencia a 1 metro 78 centímetros de estatura y 75 kilogramos de peso provenía de su madre Marguerite, quien lo describió así al agente del FBI John Fain, en mayo de 1960, cuando su hijo residía en Rusia [36].

Después de los disparos contra Kennedy, el oficial del Departamento de Policía de Dallas que dio aquella descripción errónea a través del canal de radio de la policía fue el inspector Herbert Sawyer, quien supuestamente oyó esa descripción frente el Depósito de Libros Escolares de Texas pero fue incapaz de identificar ni describir al testigo fuente de tal descripción [37]. Los autores del Informe Warren afirmaron categóricamente que esa fuente era Howard Brennan [38]. Según ellos, en la tarde del 22 de noviembre, Brennan «identificó a Oswald durante la sesión de identificación como la persona que más se parecía [al tirador] de la ventana. Pero declaró que no podía identificarlo formalmente» [39]. Existen, sin embargo, muchas razones para dudar de esas acusaciones, empezando por las contradicciones que aparecen en los testimonios del propio Brennan –como cuenta Anthony Summers en su libro Conspiracy, pp.109-10. Por otro lado, el experto Ian Griggs afirmó con argumentos sólidos que Brennan nunca vio a Oswald aquella noche en la sala de identificación del Departamento de Policía de Dallas (Archivos de la policía sitúan a Oswald en 3 sesiones de identificación el 22 de noviembre, lo cual corroboran varios testimonios. Pero no podemos encontrar pruebas de que Brennan haya participado en ninguna de ellas) [40].

Existe otra razón concreta para dudar que Brennan fuese realmente la fuente de aquella identificación. En efecto, el propio Brennan declaró después, ante la Comisión Warren, que él mismo había visto al sospechoso en el Depósito de Libros Escolares de Texas «de pie y apoyándose en el reborde de la ventana de la izquierda [en el quinto piso del edificio]». Al pedírsele que describiera lo que había visto de aquel individuo, Brennan respondió: «Probablemente pude observarlo de cuerpo entero, desde las caderas. Pero mientras estaba disparando, [me parece haberlo visto] por encima de la cintura.» [41].

Este descuido en las palabras de Brennan llama la atención sobre el problema fundamental que plantea esta descripción: Es difícil concebir que alguien pueda estimar la talla y peso de un hombre que sólo estaba parcialmente visible en una ventana del quinto piso. Por consiguiente, tenemos razones objetivas para pensar que esa descripción pudo venir de otra fuente y no de Brennan. Sabiendo que esos detalles corporales sólo corresponden con los que aparecen en los expedientes del FBI y de la CIA sobre Oswald, parece justificado pensar que esa fuente desconocida se basó en expedientes secretos del gobierno.

El 22 de noviembre, como pudimos comprobar, se produjo una interacción entre los canales [de radio] de la Agencia de Comunicaciones de la Casa Blanca (WHCA) y del Departamento de Policía de Dallas gracias al dispositivo portátil de la WHCA que Lawson había instalado en el vehículo que encabezaba el cortejo presidencial [42]. A través de la radio de la policía, ese vehículo estaba en contacto con el vehículo-piloto, que iba delante y donde viajaba el subdirector del Departamento de Policía de Dallas Lumpkin –oficial de la 488ª unidad de reserva de la Inteligencia Militar [43]. Paralelamente, como ya hemos visto, aquel dispositivo de la WHCA estaba en contacto con el centro neurálgico de la COG, en Mount Weather, Virginia. Y esta base disponía de los sistemas de comunicación confidenciales capaces de transmitir información proveniente de los expedientes secretos de inteligencia sin que ningún otro sector del gobierno fuese alertado de ello.

Abramos ahora un instructivo paréntesis sobre el contexto del asesinato del presidente Kennedy. Hoy está claramente comprobado que, en 1963, Kennedy estaba tan inquieto ante «la amenaza de una traición de la extrema derecha» que convenció al realizador hollywoodense John Frankenheimer «de adaptar al cine [la novela] Siete días de mayo» [44]. En Siete días de mayo, «un carismático oficial superior, el general de la fuerza aérea de Estados Unidos James Mattoon Scott, tiene intenciones de organizar un golpe de Estado. (…) Según su plan, una unidad combatiente secreta del US Army llamada ECOMCON (Emergency COMmunications CONtrol) toma[ría] el control de las redes de telefonía, radio y televisión, mientras que los elementos sediciosos dirig[irían] el ejército, los medios [de prensa] y sus estaciones en el Congreso desde “Mount Thunder” (una base de la COG inspirada en la de Mount Weather)».

Es también de público conocimiento que, en 1963, el presidente Kennedy había causado gran descontento entre la derecha del tablero político, en gran parte debido a su voluntad cada vez más evidente de acercamiento a la Unión Soviética. El complot que se describe en la novela Siete días de mayo y en su adaptación cinematográfica refleja las inquietudes de los liberales ante generales como Edwin Walker, quien había dimitido en 1961 después de que Kennedy criticara su activismo político en el seno del ejército de Estados Unidos. Walker había divulgado entre sus soldados documentos de la extremadamente conservadora John Birch Society y les había dado instrucciones para que votaran por determinados candidatos de derecha [45]. Pero podemos suponer que Kennedy no tenía pruebas concretas sobre un golpe de Estado fomentado desde Mount Weather. De haberlas tenido, es poco probable que se hubiese conformado con estimular el rodaje de un largometraje de ficción.

Es importante señalar que, a pesar de que los elementos de la COG como la base de Mount Weather estuviesen vinculados al Pentágono, el correspondiente «gobierno de la sombra» no estaba en lo más mínimo bajo control del ejército. Al contrario, el presidente Eisenhower se había asegurado de que la dirección del ejército fuera diversa y elitista, de manera que entre sus planificadores se encontraran algunos de los principales jefes de empresas de Estados Unidos –como el presidente de CBS Frank Stanton [46]. Por lo que se sabe sobre la conducción de la COG durante las décadas posteriores a la elección de Ronald Reagan, en 1981, ese «gobierno de la sombra» todavía incluía varios presidentes de transnacionales, como Donald Rumsfeld y Dick Cheney, así como 3 ex directores de la CIA: Richard Helms, James Schlesinger y George Bush padre [47].

En 1987, Alfonso Chardy escribió que ese «casi gobierno paralelo», que permitió a Oliver North dirigir las operaciones clandestinas del caso Irán-Contras, también había desarrollado «un plan de urgencia secreto [,] que proponía la suspensión de la Constitución, transfiriendo el control de Estados Unidos a la FEMA» [48]. Ese mismo año, North fue interrogado sobre esa acusación durante las audiencias parlamentarias sobre el Irángate; pero Daniel Inouye, el senador que presidía aquella Comisión del Congreso, le impidió responder esa pregunta en sesión pública.

Más tarde, después de haber investigado sobre el poderoso grupo de planificación de la COG, la CNN lo calificó de «gobierno oculto [basado en Estados Unidos y] del que ustedes no saben nada» [49]. El periodista y autor James Mann subrayó su continuidad militarista, que no se modificó en nada durante las alternancias presidenciales en la Casa Blanca:
«Cheney y Rumsfeld eran, en cierta medida, elementos del dispositivo de seguridad nacional permanente pero enmascarado de Estados Unidos, que vive en un mundo donde los presidentes se suceden pero donde su país se mantiene en guerra perpetua.» [50].
Yendo mucho más lejos, el reportero Andrew Cockburn citó una fuente del Pentágono para demostrar que durante la presidencia de Clinton un grupo de planificadores de la COG se componía, por primera vez, «casi exclusivamente de halcones republicanos». Según la fuente de Cockburn, de muy alto nivel, 
«“se podría hablar de un gobierno secreto a la espera su turno. La administración Clinton se mantuvo extraordinariamente indiferente a eso, [no tenían] idea alguna de lo que allí sucedía”» [51].
La descripción que aquel alto responsable del Pentágono hacía de los planificadores de la COG como «un gobierno secreto que esperaba su turno» durante la presidencia de Clinton –equipo del que todavía formaban parte Cheney y Rumsfeld– está muy cercana a la definición de una «facción» o de una «camarilla» (o sea, de un grupo unido por un pacto secreto para provocar un cambio o derrocar un gobierno). Durante la presidencia de Jimmy Carter pudo observarse una situación similar. En aquel momento, varios de los futuros protagonistas del Irángate –como George Bush padre y el ex oficial de la CIA Theodore Shackley– se vincularon con jefes de servicios secretos extranjeros en lo que se ha dado en llamar el Safari Club. Su objetivo común era «colaborar fuera de la supervisión del Congreso y de la agencia con [el embajador de Estados Unidos en Irán y ex director de la CIA Richard] Helms, así como con sus hombres más leales» [52]. Esa red comenzó a apoyar fuerzas de guerrillas en África –como la UNITA de Jonas Savimbi en Angola–, sabiendo que aquellas operaciones no contarían con apoyo de la CIA, encabezada sucesivamente por William Colby y Stansfield Turner bajo la administración Carter [53].

Algunas figuras claves del Safari Club –como el jefe de la inteligencia exterior de Francia (SDECE) Alexandre de Marenches– colaboraron con el director de la CIA William Cassey, George Bush padre y Theodore Shackley en lo que se ha dado en llamar la «contrasorpresa republicana» de octubre de 1980, cuyo objetivo era impedir la reelección de Jimmy Carter. Aquel plan consistía en hacer fracasar los intentos de la Casa Blanca por repatriar los rehenes de la embajada de Estados Unidos en Teherán antes de la elección presidencial negociando, entre los republicanos y los iraníes, un acuerdo favorable para ambas partes. Finalmente, los rehenes fueron liberados sólo horas después de la investidura del presidente Reagan, el 20 de enero de 1981 [54].

Aquel golpe bajo de los republicanos fue el tercer acontecimiento profundo estructural en la Historia reciente de Estados Unidos, después del asesinato del presidente Kennedy y del Watergate, pero antes del Irangate y del 11 de septiembre. Aquellos contactos ilícitos con Irán fueron iniciados en 1980 por lo que podríamos llamar el «grupo de la contrasorpresa de octubre» que acabamos de describir. Para retomar un término utilizado por Alfonso Chardy, aquella fue la «génesis» de las ventas de armas del Irán-Contras, que fueron supervisadas por los planificadores de la COG/Mount Weather entre 1984 y 1986 [55].

En una importante entrevista con el periodista de investigación Robert Parry, el oficial retirado de la CIA Miles Copeland afirmó que una «CIA dentro de la CIA» había inspirado aquel golpe bajo de 1980 porque había «llegado a la conclusión de que Carter tenía que salir de la presidencia por el bien del país», según los términos del propio Copeland [56]. Copeland declaró abiertamente a Robert Parry que él mismo compartía la opinión de que Jimmy Carter «representaba un gran peligro para la nación». Y el ex agente del Mossad Ari Ben-Menashe declaró a Parry que el propio Copeland en realidad era el «instigador» del acuerdo «armas por rehenes» adoptado en 1980 y que él había «negociado la cooperación de los republicanos con Israel» [57]. Finalmente, Copeland y su cliente Adnan Khashoggi, de quien era consejero, contribuyeron a iniciar las ventas de armas a Irán de 1984-1985 –con ayuda de Theodore Shackley.

Sin embargo, al igual que Fletcher Knebel, quien en su libro Siete días de mayo subestimó la preeminencia militar de la COG en la administración de Mount Weather, Copeland pudo haberse equivocado sobre la exclusividad del papel de la CIA en el grupo de la contrasorpresa de octubre. En mi libro La Route vers le nouveau désordre mondial, yo sugerí que esa red de la CIA estaba vinculada al «Proyecto Alfa», que trabajaba entonces con David Rockefeller y el Chase Manhattan Bank sobre los temas vinculados a Irán. En aquella época, aquel desconocido círculo estaba bajo la supervisión de John J. McCloy, un personaje clave del establishment en Washington [58].

Concluiré este artículo citando nuevamente a James Mann, para quien la administración de la COG en Mount Weather era para Estados Unidos un «dispositivo de seguridad nacional permanente pero disimulado (…) en un mundo donde los presidentes se suceden pero donde su país está en guerra perpetua.» [59]. Como hemos analizado, ese liderazgo oculto estaba garantizado por una red de ex cuadros de la CIA y de dirigentes civiles. Así que invito a mis lectores a plantearse la posibilidad de que ciertos elementos de ese círculo hayan podido constituir un «gobierno secreto a la espera de su turno», no sólo durante las presidencias de Clinton –en los años 1990– o de Carter –en 1980– sino también durante la administración Kennedy, en noviembre de 1963.

Peter Dale Scott

Fuente.


[1] Peter Dale Scott, L’État profond américain: la finance, le pétrole et la guerre perpétuelle [En español, “El Estado profundo estadounidense: la finanza, el petróleo y la guerra perpetua] (Éditions Demi-Lune, Plogastel-Saint-Germain, 2015), p.1.

[2] Una relación exhaustiva de las anomalías cuya existencia podemos comprobar tanto en el asesinato de John F. Kennedy como en los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001 aparece en el libro de Peter Dale Scott, The War Conspiracy: JFK, 9/11, and the Deep Politics of War (Skyhorse, New York, 2013), pp.341-96.

[3] La NSA o National Security Agency (Agencia de Seguridad Nacional), es el órgano de la inteligencia estadounidense a cargo de la intercepción y escucha ilegales de las comunicaciones, incluyendo las redes internacionales de comunicaciones, actividades encubiertas reveladas en 2013 por el contratista estadounidense Edward Snowden, hoy refugiado en Rusia. Nota de la Red Voltaire.

[4] Tim Shorrock, Spies for Hire (Simon & Schuster, Nueva York, 2008), p.6.

[5] Alfonso Chardy, “Reagan Aides and the Secret Government”, Miami Herald, 5 de julio de 1987: 
«Algunos de los principales consejeros del presidente Reagan manejaron lo que era prácticamente un gobierno paralelo fuera de las agencias y ministerios tradicionales del gabinete, y lo hicieron desde el inicio de la administración Reagan, según las conclusiones de los investigadores del Congreso y de la administración.»
[6] Al interrogar a Oliver North, el jurista de la comisión investigadora sobre el escándalo Irán-Contras, Arthur Liman, le «hizo repetir (…) que esa maniobra destinada a desviar la atención había sido idea de[l director de la CIA William] Casey» (Arthur Liman, Lawyer: A Life of Counsel and Controversy, Public Affairs, Nueva York (1998), p.341).

[7] James Bamford, A Pretext for War: 9/11, Iraq, and the Abuse of America’s Intelligence Agencies(Doubleday, Nueva York, 2004), p.72.

[8] Peter Dale Scott, La Route vers le nouveau désordre mondial: 50 ans d’ambitions secrètes des États-Unis (Éditions Demi-Lune, París, 2010), pp, 294-6, pp.301-14.

[9] Bob Woodward y Carl Bernstein, All the President’s Men (Simon and Schuster, Nueva York, 1974), p.23.

[10] Bob Woodward y Carl Bernstein, All the President’s Men (Simon and Schuster, Nueva York, 1974), p.23.

[11] John Dean, Worse Than Watergate: The Secret Presidency of George W. Bush (Little Brown, Nueva York, 2004), p.120. Asimismo, Howard Baker –el republicano más importante de la Comisión investigadora del Senado sobre el Watergate en 1973– fue integrado después a la dirigencia secreta de la COG (CNN Special Assignment, 17 de noviembre de 1991).

[12] James Mann, Rise of the Vulcans: The History of Bush’s War Cabinet (Viking, Nueva York, 2004), p.142.

[13] El Servicio Secreto de Estados Unidos, (US Secret Service) es la agencia a cargo, fundamentalmente, de garantizar la protección física del presidente de Estados Unidos así como de los principales funcionarios y personalidades de ese país. Dependió del Departamento del Tesoro hasta 2003, año en que pasó a formar parte del Departamento de Seguridad de la Patria (Homeland Security) creado bajo la administración de George W. Bush después de los hechos del 11 de septiembre de 2001. NdlRV.

[14] Audiencias de la Commisión Warren, Volumen 9, p.106 (o 9 ACW p.106); Peter Dale Scott, Deep Politics and the Death of JFK (University of California Press, Berkeley y Los Angeles, 1966), pp.275-6; Russ Baker, Family of Secrets: The Bush Dynasty, the Powerful Forces That Put It in the White House, and What Their Influence Means for America (Bloomsbury Press, Nueva York, 2009), pp.119-22.

[15] 17 ACW p.605 (ou 17 ACW p.605).

[16] 3 ACW p.244.

[17] 4 ACW p.338; cf. 21 ACW pp.768-70.

[18] 7 ACW pp.580-1; cf. 18 ACW p.809, 21 ACWp.571.

[19] «White House Communications Agency»,Signal Corps Regimental History,.

[20] En los años 1990, WHCA proporcionó al ARRB varios testimonios sobre las comunicaciones del 22 de noviembre de 1963 entre Dallas y Washington (Expedientes de la WHCA, NARA #172-10001-10002 en NARA #172-10000-10008). El ARRB también trató de que la WHCA le entregara las cintas originales no alteradas de las conversaciones desde el avión presidencial (Air Force One) durante el regreso de Dallas, también correspondientes al 22 de noviembre de 1963 (Varias versiones editadas y condensadas de esas cintas han estado disponibles desde los años 1970 en la biblioteca Lyndon Baines Johnson, en Austin, Texas.). Pero ese intento fue infructuoso: «Las numerosas solicitudes escritas y orales del Comité de Estudios a la Agencia de Comunicaciones de la Casa Blanca (WHCA) fueron infructuosas. La WHCA no fue capaz de mostrar ni un solo archivo que aclarase el origen de las cintas editadas» Ver Assassinations Records Review Board: Final Report, capítulo 6, parte 1, p.116.

[21] 17 ACW p.395.

[22] 17 ACW pp.394-95, p.23; ACW p.841; 17ACW p.368, p.395; Scott, Deep Politics and the Death of JFK, pp.273-4, p.278. El supuesto epiléptico abandonó la ambulancia en cuanto llegó al hospital Parkland (Comisión Warren, documento n°1245, pp.6-10).

[23] 17 ACW p.632; cf. 21 ACW p.580. Testimonio del agente especial [del Servicio Secreto] Winston E. Lawson, 17 ACW p.632; Scott, Deep Politics and the Death of JFK, p.278.

[24] 4 ACW p.354

[25] Richard Pollock, «The Mysterious Mountain»,The Progressive, marzo de 1976; cf. “Mount Weather’s ‘Government-in-Waiting’”.

[26] Russ Baker, Family of Secrets, p.121.

[27] Dee Garrison, Bracing for Armageddon: Why Civil Defense Never Worked (Oxford University Press, Nueva York, 2006), p.46.

[28] 24 ACW p.219.

[29] 24 ACW p.249.

[30] 3 ACW p.82.

[31] Comisión Warren, pieza acusatoria n°1778, 23 ACW pp.383-4.

[32] Comisión Warren, pieza acusatoria n°1778, 23 ACW pp.383-4.

[33] Informe Warren, p.317 (o RW p.317).

[34] 24 ACW p.328.

[35] Ficha de huellas dactilares de Lee Harvey Oswald, 17 ACW p.308. El peso corporal máximo de Oswald fue 68 kilogramos cuando salió del Cuerpo de Marines, en 1959 (19 ACW p.584, p.595).

[36] Informe del FBI redactado por el agente especial Fain, 12 de mayo de 1960, 17 ACW p.706. En ese mismo informe, Marguerite nombró al padre de Oswald como «Edward Lee Oswald», pero su verdadero nombre era Robert Edward Lee Oswald (RW pp.669-70).

[37] Testimonio del inspector Herbert Sawyer, 6ACW pp.321-2: «No recuerdo si era un hombre blanco o si era joven o viejo.» Cf. Cinta grabada del canal 2 de la policía de Dallas a las 12 horas y 25 minutos (23 ACW p.916).

[38] RW p.5.

[39] RW p.145.

[40] Ian Griggs, «Did Howard Leslie Brennan Really Attend an Identification Lineup? ».

[41] 3 ACW p.144.

[42] Testimonio de Winston Lawson (Secret Service), 17 ACW p.630: «Pregunté al oficial Curry por el lugar de estacionamiento del vehículo de cabecera [que se hallaba en el aeropuerto Love Field de Dallas] e instalé [en el vehículo] una radio portátil de la WHCA que [seguidamente] comprobé.»

[43] «El vehículo de cabecera estaba en contacto (…) con el vehículo-piloto a través de la radio de la policía, y con la limusina presidencial gracias a los radios portátiles del Servicio Secreto.» Pamela McElwain-Brown, The Presidential Lincoln Continental SS-100-X”, Dealey Plaza Echo, Vol.3, n°2, p.23 (radio de la policía); Scott, Deep Politics and the Death of JFK, pp.272-5 (Lumpkin).

[44] David Talbot, Brothers: The Hidden History of the Kennedy Years (Free Press, Nueva York, 2007), p.148.

[45] Jonathan M. Schoenwald, A Time for Choosing: The Rise of Modern American Conservatism (Oxford University Press, Nueva York, 2001), pp.100-2.

[46] Hope Yen, «Eisenhower Letters Reveal Doomsday Plan: Citizens Tapped to Take Over in Case of Attack », AP, 21 de marzo de 2004.

[47] Ver, por ejemplo Mann, Rise of the Vulcans, pp.138-40 (Cheney y Rumsfeld); CNN Special Assignment, 17 de noviembre de 1991 (Helms).

[48] Al interrogar a Oliver North, el jurista de la Comisión Investigadora sobre el Irán-Contras, Arthur Liman, le «hizo repetir (…) que esa maniobra de distracción era una idea [del director de la CIA William] Casey» (Arthur Liman, Lawyer: A Life of Counsel and Controversy [Public Affairs, Nueva York, 1998], p.341). Cf. The “October Surprise” Allegations and the Circumstances Surrounding the Release of the American Hostages Held in Iran: Report of the Special Counsel to Senator Terry Sanford and Senator James M. Jeffords of the Committee on Foreign Relations, Senado de Estados Unidos, Volumen 4, p.33 («grupo de la contrasorpresa de octubre»).

[49] CNN Special Assignment, 17 de noviembre de 1991.

[50] Mann, Rise of the Vulcans, p.145.

[51] Andrew Cockburn, Rumsfeld: His Rise, Fall, and Catastrophic Legacy (Scribner, Nueva York, 2007), p.88.

[52] Joseph J. Trento, Prelude to Terror: The Rogue CIA and the Legacy of America’s Private Intelligence Network (Carroll & Graf, Nueva York, 2005), p.61.

[53] Piero Gleijeses, Visions of Freedom: Havana, Washington, Pretoria and the Struggle for Southern Africa, 1976-1991 (The University of North Carolina Press, Chapel Hill, 2013), pp.66-8; Elaine Windrich, «The Laboratory of Hate: The Role of Clandestine Radio in the Angolan War»,International Journal of Cultural Studies 3(2), 2000.

[54] Alfonso Chardy, «Reagan Aides and the Secret Government», Miami Herald, 5 de julio de 1987: «Bajo la dirección de Richard Allen –el consejero en política exterior del equipo de campaña [de Reagan]–, aquel grupo se creó porque [los republicanos temían] que Carter lograse sacar del sombrero una “sorpresa de octubre”, como un acuerdo de último minuto para que los rehenes fuesen liberados antes de la elección del 4 de noviembre [de 1980]. Una de las primeras gestiones del grupo fue organizar un encuentro con un hombre que decía representar a Irán, que proponía liberar a los rehenes [después de la elección de] Reagan. Allen –[su] principal consejero (…) en materia de seguridad nacional– y otro asistente de campaña llamado Laurence Silberman revelaron en abril [pasado] ese encuentro al Miami Herald. Afirmaron que McFarlane, quien era por entonces uno de los adjuntos en la Comisión senatorial sobre las fuerzas armadas, lo organizó y participó en él. Este último [McFarlane] se convirtió después en consejero de Seguridad Nacional de Reagan y tuvo un papel central en el escándalo Irán-Contras. Allen y Silberman aseguraron haber rechazado la oferta de liberar a los rehenes [después de la elección de] Reagan. (El iraní en cuestión era Hushang Lavi. Después de su muerte, Robert Parry pudo confirmar, gracias a la agenda del difunto, que aquel encuentro había tenido lugar.)

[55] Alfonso Chardy, «Reagan Aides and the Secret Government», Miami Herald, 5 de julio de 1987.

[56] «America’s False History Allows the Powerful to Commit Crimes Without Consequence», entrevista de Robert Parry por Mark Karlin,Truth Out, 15 de enero de 2013.

[57] Robert Parry, Trick or Treason: The October Surprise Mystery (Sheridan Square Press, Nueva York, 1993), p.175.

[58] Scott, La Route vers le nouveau désordre mondial, pp.124-7, p.132-3. Un personaje clave del «Proyecto Alfa» fue Archibald Roosevelt, un jubilado de la CIA y amigo de Copeland, quien en 1980 era enemigo de Carter y empleado del Chase Manhattan Bank.

[59] Mann, Rise of the Vulcans, p.145.