Solzhenitsyn

“Los dirigentes bolcheviques que tomaron Rusia no eran rusos, ellos odiaban a los rusos y a los cristianos. Impulsados por el odio étnico torturaron y mataron a millones de rusos, sin pizca de remordimiento… El bolchevismo ha comprometido la mayor masacre humana de todos los tiempos. El hecho de que la mayor parte del mundo ignore o sea indiferente a este enorme crimen es prueba de que el dominio del mundo está en manos de sus autores“. Solzhenitsyn

Izquierda-Derecha

El espectro político Izquierda-Derecha es nuestra creación. En realidad, refleja cuidadosamente nuestra minuciosa polarización artificial de la sociedad, dividida en cuestiones menores que impiden que se perciba nuestro poder - (La Tecnocracia oculta del Poder)

jueves, 8 de octubre de 2015

El evangelio negro de la democracia

JUAN MANUEL DE PRADA

MIENTRAS la maquinaria intoxicadora del Nuevo Orden Mundial aventaba especies calumniosas en torno a los bombardeos rusos en Siria (inventándose, incluso, víctimas cuando los bombardeos rusos ni siquiera habían comenzado), la OTAN reconocía cínicamente que un ataque aéreo de aviones estadounidenses en la ciudad afgana de Kunduz «había causado daño colateral en un centro médico cercano». El episodio nos confronta, una vez más, con la triste realidad de las intervenciones militares acaudilladas por Estados Unidos en Oriente Próximo, todas ellas chapuzas indecorosas que sólo han servido para causar dolor por doquier y robustecer a los orcos mahometanos. A veces indirectamente, mediante operaciones militares fallidas o interrumpidas por falta de fuelle; a veces directamente, deponiendo a los dictadores de la zona que sabían cómo mantener controlados a esos orcos, o armando y financiando a los «rebeldes» que luego se largaban con el dinero y las armas a degollar cristianos.

En el fondo de este desastre generalizado se halla ese empeño por llevar hasta el último confín del atlas el evangelio negro de la democracia, que en los mandatarios estadounidenses es apelación cínica (pues de sobra saben que la democracia es el disfraz pudibundo con que se disfraza el Dinero) y en una gran parte del pueblo estadounidense impulso sincero, aunque inducido por los malvados al servicio del Dinero. Hace apenas una semana, Putin denunciaba ante la ONU las consecuencias calamitosas de estas «revoluciones llamadas democráticas» que, por engreimiento, Estados Unidos ha pretendido exportar a los países musulmanes; y comparaba muy atinadamente su saldo nefasto con las trágicas consecuencias que tuvo el experimento soviético de expansión del comunismo. Por su parte Emil Shimoun, arzobispo de Mosul (ciudad donde los cristianos vivían pacíficamente con Sadam Hussein y donde hoy son martirizados salvajemente), advertía a Estados Unidos y a sus colonias europeas que «vuestros principios liberales y democráticos no tienen ningún valor aquí. (…) Si no entendéis esto pronto, seréis víctimas de un enemigo al que habéis dado la bienvenida en vuestra propia casa». Algo tan elemental es lo que Estados Unidos no ha sabido entender; y, con la excusa de extender su evangelio negro, depuso a los dictadores que no se resignaban a convertirse en sus lacayos (caso de Irak), o entronizó gobiernos títeres (caso de Afganistán), o promovió «primaveras árabes» y «oposiciones moderadas» que sólo sirvieron para dar alas a los orcos (casos de Libia, de Egipto, de Siria, etcétera).

Este desastre, que se labró con presidentes belicistas como Bush, alcanza ahora su paroxismo con el baldragas de Obama, que a la vez que hace discursitos pacifistas para que los progres se mojen las bragas de gusto, abandona a su suerte (¡a su suerte democrática!) a los países que sus predecesores ocuparon; o bien arma y financia a las consabidas «oposiciones moderadas» que luego se dedican a degollar cristianos. Y todo en nombre de la paz, de la que Obama se proclama paladín. Bien se le podría aplicar a este baldragas aquel versículo del libro de la Sabiduría: «¡A tantos y tan grandes males llaman paz!».
Pero si trágico es el daño causado por una nación decadente que ya no tiene títulos de legitimidad moral para imponer su hegemonía, más triste todavía es la actitud de sus colonias europeas, seguidoras ciegas de una estrategia por completo fracasada que, en nombre del evangelio negro de la democracia, sólo ha servido para provocar una mortandad incesante y robustecer a los orcos mahometanos. ¿Hasta cuándo?



domingo, 4 de octubre de 2015

El plan de la CIA y George Soros para desestabilizar Europa





La oleada de migrantes-refugiados procedentes, principalmente, de Siria, empujados calculadamente hacia Europa por EEUU y sus aliados del Golfo, Israel y Turquía, está deparando otras lecturas interesantes (además de las ya reseñadas en una entrada anterior sobre esta cuestión, que denunciaron Thierry Messian, en el site Voltaire, y la información publicada por Infodirekt, revista vinculada a las FFAA de Austria en la que acusaba a EEUU de ser el principal promotor de la llegada masiva de refugiados). El investigador Wayne Madsen aporta más luz sobre este nuevo salto hacia delante del imperialismo en contra (paradójicamente) de sus aliados europeos, al incluir a personajes como un clásico del injerencismo político-económico planetario: el conocido multimillonario judío-norteamericano, de origen húngaro, George Soros. Dice Madsen que Del mismo modo que la Agencia Central de Inteligencia, George Soros y “las redes oscuras del dólar estadounidense” (que manejan miles de millones de dólares, a través de organizaciones no gubernamentales) han conspirado para desestabilizar el Oriente Medio y el Norte de África con el fin de llevar a cabo la denominada «Primavera árabe», estas mismas fuerzas han abierto un nuevo capítulo en su libro de desestabilización mundial al facilitar el movimiento de masas de refugiados e inmigrantes procedentes de Oriente Medio, Asia y África hacia Europa.

George Soros es demonizado y visto por el sector más ultra de la derecha norteamericana (y judía) como una especie de filántropo “comunista”, un agresivo multimillonario “izquierdista” convertido en “Padrino” de la izquierda mundial que financia a grupos o entidades progresistas de dentro y fuera de los EEUU. Lo dicen de un tipo que puso pies en polvorosa nada más llegar el comunismo al poder en Hungría y que conspiró todo lo que pudo para derrocarlo en la guerra fría. En fin, son tonterías que nada tienen que ver con la realidad. Nada más lejos de esa verdad propagada por el “pravy Sektor” patriótico estadounidense. A pesar de que Soros ha sido señalado por sus detractores derechistas como uno de los promotores o financiadores de tinglados como ese otro timo-montaje de distracción masiva (similar al 15-m) llamado Occupy Wall Street, la realidad es que el viejo involucionista húngaro se ha situado siempre en el polo ideológico opuesto y al servicio de los intereses imperialistas de EEUU. Sino de que iba a financiar con total libertad a la falsa progresía mundial. ¿Ha apoyado económicamente a algún partido comunista como aquí hizo el empresario Teodulfo Lagunero con el PCE, aunque el partido liderado por Carrillo era liquidacionismo ideológico puro?

Todo lo que rodea al presunto izquierdismo de Soros es una coartada para incautos. Que el buque insignia o distribuidor de fondos de Soros (la Open Society Foundation) haya, supuestamente, donado sumas, más o menos importantes, de dinero a entidades “progresistas” de fachada no es indicativo de nada ya que forma parte de su negocio para enriquecerse (todavía más), comprar voluntades y manipular a las masas para ponerlas a los dictados de Washington. También parecía que las Brigadas Rojas, en la Italia de Gladio, eran la ultraizquierda comunista por excelencia y resulta que sus cabecillas más visibles eran todos agentes de la CIA. Soros es un extorsionista nato. Así que más que benefactor de causas presuntamente progresistas habría que considerar a este sujeto como un agente sionista de la CIA al servicio de los intereses imperiales de EEUU y de su bolsillo, claro. Los objetivos económicos desestabilizadores de Soros están coordinados estratégicamente con los de la CIA y otros de su cuerda billonaria, como la Casa Rothschild o los Rockefeller. Veamos algunos ejemplos, recientes, de la alianza injerencista Soros-CIA:
  • Soros y la CIA apoyaron a Neves (candidato brasileño socialdemócrata de derechas) para derrotar en las elecciones brasileñas a Dilma Rousseff que, recordemos, es una socialdemócrata moderada
  • La Primavera árabe, el timo “liberador” vendido por la prensa hegemónica y la progresía perroflautera situada en la órbita del troskismo (Santiago Alba Rico, el periodicucho vasco nacionalista Gara, etc..) fue generosamente impulsada por Soros y la CIA (junto a terroristas como el senador republicano estadounidense John McCain)
  • Soros se sabe que fue actor de primer orden en la instigación de las revueltas terroristas de Ucrania, apoyando económicamente a los violentos en las calles y más tarde a los golpistas. Soros ha financiado a una organización extremista de derechas ucraniana, de corte neonazi, llamada Spilna Sprava (“Causa Común”), a través de su Open Society Foundation. Spilna Sprava fue uno de los grupos más activos a la hora de implementar el terrorismo callejero del llamado EuroMaidan, que dio lugar al golpe de Estado contra Yanukovich. Soros junto con el Gobierno de Estados Unidos y funcionarios de la Unión Europea planearon un esquema para Ucrania que, de tener éxito, les haría ganar miles de millones de dólares en el saqueo de los activos del país, como así está sucediendo. Las Fundaciones de Soros también estuvieron profundamente involucradas en la Revolución Naranja de 2004, que llevó a los corruptos Viktor Yuschenko y Yulia Timoshenko al poder, para dar vía libre a la OTAN. Desde 1989, el magnate húngaro-estadounidense ha proporcionado a diversos grupos opositores ucranianos más de 100 millones de dólares, en su mayoría a través de la IRF (Ukrainian International Renaissance Foundation) y el Open Society Institute. 
  • Macedonia es la penúltima escalada involutiva de Soros, la CIA y la OTAN para voltear a un gobierno incómodo para los intereses imperiales. Los medios utilizados…los habituales: la USAID (la ONG de la CIA), el Open Society de Soros y también otra franquicia intervencionista del multimillonario: el Forum Group. El objetivo: respaldar a la oposición macedonia con manifestaciones, utilizando, si es preciso, la violencia en las calles para derrocar al gobierno. No lo han conseguido, de momento. 
  • Asímismo, Soros, ha repartido una serie de subvenciones a activistas de ONG en Centroeuropa con el objetivo de intentar socavar la Federación de Rusia. 
ALERTA: LLEGA LA ‘YIHAD’ ENTRE LOS REFUGIADOS

Bienvenidos refugiados, dice un cartel colocado en el Ayuntamiento madrileño de la alcaldesa neoprogre Manuela Carmena. Yo no estaría tan feliz con esa orgía buenrollista solidaria de bienvenida y acogimiento, por dos razones. En primer lugar, porque esa marcha, a pesar de los pesares forzada y artificial, de los migrantes sirios que vienen de un país acosado por un grupo terrorista financiado por EEUU, Israel y sus monarquías petrogolfas, debería tener como lugar de destino la Moncloa, la Zarzuela, el Palacio de Oriente o la Conferencia Episcopal (tan presta ella a sacar tajada “moral” del negocio de captar adeptos para la secta y rentabilizar su falsaria solidaridad). Y, por otra parte, los Rato, Montoro, Blesa, Pujol, Bárcenas, el jubilado Rouco Varela, los banqueros y, en general, la infecta clase política española deberían hacerse cargo, en primer y exclusivo lugar, de los gastos de estancia y manutención que ocasionen esos refugiados sirios. Siempre se exige que sea el trabajador de a pie el que derroche solidaridad y suelte pasta gansa con las víctimas de guerras terroristas ocasionadas por nosotros mismos. Una cosa es ser solidario (no “problem”) y otra muy distinta ser gilipollas.

En segundo lugar, es alarmante lo que señala Madsen y que otros han puesto sobreaviso. Citando unas palabras premonitorias y sabias (recuperadas hace unos días por el canal ruso RT) del asesinado impunemente por la OTAN (a través de sus esbirros terroristas islámicos), coronel libio Muammar el Gadafi, Madsen afirma que en marzo de 2011, el líder libio Muammar Gadafi predijo lo que sucedería a Europa si la estabilidad de su país fuese socavada por las potencias occidentales. En una entrevista concedida al canal televisivo «Francia 24», Gadafi predijo correctamente que «Hay millones de ciudadanos negros que podrían llegar hasta el Mediterráneo para cruzarlo y alcanzar Francia e Italia. Libia, decía el líder de la Yamahiriya, puede jugar un papel en la seguridad del Mediterráneo». Esto le importó una mierda al imperio puesto que ya tenía sus bazas geoestratégicas en el bolsillo. Y una de ellas era la que citaba Gadafi. Así pues, qué mejor que deshacerse del líder libio y colocar a Al Qaeda en el poder para operar mejor en la zona y dar por el culo a Europa (Victoria Nuland, dixit). Pero con ser esta una maniobra sucia, quedaban otras por llegar

Así es, parece ser que junto a la avalancha de migrantes hacia Europa está llegando también el “yihadismo” de la CIA en tropel. Tiene su razón de ser. Es menos costoso, además de pasar inadvertido, el llegar masivamente entre miles de refugiados que el hecho de que los servicios de inteligencia les paguen el billetaje a un puñado de terroristas desde Siria con destino a Europa. Así, el caladero terrorista queda asegurado para seguir la dinámica criminal ya conocida de falsas banderas/terroristas a sueldo/chivos expiatorios/demonización del Islam/lucha subsiguiente contra el terror. Madsen refiere esta cuestión, con otras palabras: Para Europa, el terror puede estar literalmente a su lado. Se estima que unos 4.000 yihadistas radicales, sobre todo hombres jóvenes que son veteranos en perpetrar holocaustos terroristas en Siria, Irak y Yemen, se han aprovechado de la ausencia de fronteras en Europa (el tratado Schengen) para infiltrarse entre los refugiados. Muchos de los varones jóvenes «migrantes» tienen iPhones, tarjetas de débito, múltiples pasaportes y una amplia disposición de dinero en efectivo, cosa que uno no esperaría de alguien que se encuentra en una situación de refugiado de guerra.

GEORGE SOROS, GOLPISTA Y TERRORISTA EN EJERCICIO. EL CAOS PROGRAMADO PARA EUROPA

Wayne Madsen señala a Soros como uno de los artífices que dieron lugar a la atomización de varios países de Europa en los años posteriores a la “conclusión” de la guerra fría. En concreto, Madsen acusa a Soros de ser el que supervisó la destrucción completa de Estados-nación del sureste de Europa que ahora permiten el acceso práctico sin trabas a migrantes procedentes de Siria, Irak, África del Norte, África Subsahariana, Afganistán, Pakistán, Bangladesh, Birmania, Sri Lanka, y otros, como consecuencia de guerras o de países devastados por la pobreza.

El análisis de Madsen le lleva a afirmar algunas consideraciones, certeras, de libro, acerca del plan Soros que sirvió para el rediseño de varias naciones europeas: Soros primero ayudó a destruir la República Federal Socialista de Yugoslavia con la ayuda activa de la Unión Europea y la OTAN. Los siete repúblicas independientes que una vez constituyeron la unidad de Yugoslavia (España ahora clama contra el secesionismo catalán pero bien que avivó el separatismo en Yugoslavia), ahora sirven como las principales rutas de tránsito de, quizás, decenas de miles o tal vez, en el futuro, de cientos de miles de inmigrantes no europeos. Madsen pone el ejemplo de la depauperada Grecia, que sufre la austeridad dirigida por los bancos centrales y privados europeos, bajo la atenta mirada de Soros y la familia Rothschild. Grecia, es una obviedad, difícilmente puede hacer frente a la afluencia masiva de refugiados. Los banqueros, sentencia Madsen,que han asegurado que Grecia no puede proporcionar servicios sociales básicos para su propio pueblo, “toleran” que entren refugiados procedentes de zonas en guerra civil y de naciones que sufren de gobiernos y economías en colapso.

Macedonia, es otro país que ha sido “invadido” literalmente por refugiados y que, como dice Madsen,está padeciendo de un intento de involución al estilo de Ucrania, con una «revolución temática» cortesía de los neoconservadores del gobierno Obama, como es el caso de la infame Secretaria de Estado adjunto para Asuntos Europeos y de Eurasia, Victoria Nuland. Los refugiados han hecho todo lo posible por llegar a Austria y Alemania, mientras que en Budapest (Hungría) colapsaron la estación central de tren, lo que obligó a cerrar la misma. En Alemania, ya ha habido las primeras fricciones con refugiados radicales musulmanes a cuenta de la Fiesta de la Cerveza en Munich (la famosa Oktoberfest) ya que algunos migrantes de origen musulmán, según Madsen, no han “tolerado” lo de ver alcohol por las calles con borrachuzos dándole a la cerveza. Lo que se dice aterrizar en Europa mandando. A lo que se suma, a lo largo y ancho de las ciudades y pueblos de Europa, el hecho de que los inmigrantes recién llegados duermen en los parques o en las aceras y han creado una pesadilla de salud pública con heces humanas que cubren los terrenos de los jardines y el hedor de la orina que impregna las paredes de los edificios.

Resulta cuanto menos curioso que países que han dado apoyo a sus ejércitos terroristas yihadistas en Siria e Irak, a saber, Arabia Saudita, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, hayan tenido “a bien” no haber recibido a ningún refugiado procedente de Siria e Irak, a pesar de que estaban, geográfica e ideológicamente -por religión-, más cerca. Más al contrario, algunos países han actuado como agentes provocadores, como relata Madsen: Arabia Saudita tuvo el descaro de ofrecer a Alemania apoyo económico para construir 200 mezquitas para los refugiados. Mezquitas donde sólo se predica y enseña la versión wahabí radical del Islam.

El plan de Soros, la CIA y determinados líderes políticos europeos (impresentables) se traduce en lo que Madsen afirma como un descalabro total de Europa: El sucesor de Juncker como primer ministro de Luxemburgo, Xavier Bettel, que es el primer líder político de Europa casado mediante un matrimonio gay, ha dado la bienvenida a cientos de refugiados. Dice con ironía Madsen, que Muchos luxemburgueses ya están en busca de alguien como Marine Le Pen, en Francia, para detener el comité de bienvenida de refugiados que amenaza con destruir el Gran Ducado de Luxemburgo.Y es que Bettel, sentencia Madsen, no cree en una Europa de fronteras y por lo tanto, al igual que Merkel, Donald Tusk (Polonia), y Juncker, es un héroe para las ONG financiadas por Soros que están convirtiendo a Europa en un mortal experimento de ingeniería social.

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ACERCA DE WAYNE MADSEN


Wayne Madsen es periodista de investigación, autor y columnista asociado. Tiene más de veinte años de experiencia en temas de seguridad. Fue antiguo empleado de la todopoderosa NSA (Agencia Nacional de Seguridad de EEUU). Como oficial naval de Estados Unidos, diseñó uno de los primeros programas de seguridad informática para la Armada norteamericana. Es un habitual comentarista político y de seguridad nacional en cadenas como Fox News y también ha aparecido en Russian Today, ABC, NBC, CBS, PBS, CNN, BBC, Al Jazeera, y MS-NBC. Ha sido invitado a declarar como testigo ante la Cámara de Representantes de EE.UU., el Tribunal Penal de las Naciones Unidas para Ruanda y también como miembro de un panel de investigación sobre terrorismo del gobierno francés.

martes, 29 de septiembre de 2015

La ideología del Gobierno Mundial

Por Alexander Dugin – Después de la Guerra del Golfo, casi todos los medios de comunicación de masas en Rusia, así como en el Oeste, inyectaron en el habla cotidiana la fórmula “Nuevo Orden Mundial”, acuñada por George Bush, y luego utilizada por otros políticos, incluyendo a Gorbachov y Yeltsin. El nuevo orden mundial, basado en el establecimiento de un único gobierno mundial, como ha sido francamente admitido por ideólogos de la Comisión Trilateral y Bilderberg, no es simplemente una cuestión de dominación político-económica de una determinada camarilla gobernante “oculta” de banqueros internacionales. Ese “orden” se basa en la victoria a escala global de una cierta ideología especial, y así el concepto concierne no sólo a instrumentos de poder, sino también una “revolución ideológica”, un coup d’etat [“golpe de Estado”] a la conciencia, un “nuevo pensamiento”. La vaguedad de las formulaciones, el secretismo y la cautela constante, el misterio deliberado de los mundialistas no permiten, hasta el último momento, discernir con claridad el contorno de esta nueva ideología que ellos decidieron imponer a los pueblos del mundo. Y sólo después de Irak, como si se siguieran las órdenes de alguien, ciertas prohibiciones fueron descartadas y aparecieron múltiples publicaciones comenzando a llamar a las cosas por su nombre. Por lo tanto vamos a tratar, sobre la base del análisis llevado a cabo por un grupo de miembros del consejo editorial de la revista “Elements”, en los términos más generales, de definir los conceptos básicos de la ideología del Nuevo Orden Mundial.

El Nuevo Orden Mundial representa en sí mismo un proyecto mesiánico, escatológico, muy superior en su alcance a otras formas históricas de utopías planetarias – como el primitivo movimiento protestante en Europa, el Califato árabe, o los planes comunistas para una Revolución Mundial. Tal vez, estos proyectos utópicos sirvieron como preludio para la forma final de mundialismo, ensayos que probaron mecanismos de integración, la eficacia de las estructuras de mando, las prioridades ideológicas, los métodos tácticos, etc. Dejando esto a un lado, el mundialismo contemporáneo, absorbiendo la experiencia del protestantismo, de las herejías escatológicas, de las revoluciones comunistas y de los cataclismos geopolíticos de siglos lejanos, ha perfeccionado sus formulaciones finales, determinando finalmente lo que era pragmático e incidental en las formas anteriores, y lo que realmente compuso la tendencia básica de la historia en el camino hacia el Nuevo Orden Mundial. Después de toda una serie de vacilaciones, ambigüedades, medidas pragmáticas y apagones tácticos, el mundialismo contemporáneo ha formulado finalmente sus principios fundamentales con respecto a la apremiante situación.

Estos principios se pueden clasificar en cuatro niveles:

1. Económico: la ideología del Nuevo Orden Mundial supone el establecimiento completo y obligatorio del sistema de mercado capitalista liberal en todo el planeta, sin ninguna consideración hacia las regiones culturales y étnicas. Todos los sistemas socio económicos que conllevan elementos de “socialismo”, “justicia social o nacional”, “protección social” deben ser completamente destruidos y convertidos en sociedades de “mercado libre absoluto”. Todos los coqueteos anteriores del mundialismo con los modelos “socialistas” están siendo completamente paralizados, y el liberalismo de mercado se está convirtiendo en el único elemento económico dominante en el planeta, gobernado por el Gobierno Mundial.

2. Geopolítico: la ideología del Nuevo Orden Mundial da preferencia incondicional a los países que conforman el Occidente geográfico e histórico en contraste con los países del Oriente. Incluso en el caso de una localización relativamente occidental de un país u otro, siempre se verá favorecido en comparación con su vecino del este. El esquema anteriormente puesto en práctica de alianza geopolítica de Occidente con el Oriente en contra del Centro (por ejemplo, el Occidente capitalista junto con la Rusia comunista contra la Alemania nacional socialista), ya no está en uso por parte del mundialismo contemporáneo. La prioridad geopolítica de orientación occidental está tornándose absoluta.

3. Étnico: la ideología del Nuevo Orden Mundial insiste en la máxima mezcla racial, nacional, étnica y cultural de los pueblos, dando preferencia al cosmopolitismo de las grandes ciudades. Los movimientos nacionales y micro-nacionales, utilizados anteriormente por los mundialistas en su lucha contra el “gran nacionalismo” de tipo imperial, serán suprimidos con decisión, ya que no habrá ningún lugar para ellos en este Orden. En todos los niveles, las políticas nacionales del Gobierno Mundial estarán orientadas hacia la mezcla, el cosmopolitismo, el melting pot [crisol de razas], etcétera.

4. Religioso: la ideología del Nuevo Orden Mundial está preparando la venida al mundo de una determinada figura mística, cuya aparición se supone que cambiará drásticamente la escena religioso ideológica en el planeta. Los ideólogos del mundialismo están ellos mismos convencidos de que lo que se entiende con esto es la venida al mundo del Moshiah*, el Mesías que revelará las leyes de una nueva religión a la humanidad y hará muchos milagros. La era de la utilización pragmática del ateísmo, del racionalismo y de las doctrinas materialistas por parte de los mundialistas ha terminado. Ahora ellos proclaman la llegada de una época de “nueva religiosidad.”

Este es exactamente el cuadro que surge de un análisis de las últimas revelaciones de los ideólogos de la Comisión Trilateral, del Club Bildelberg, del American Council on Foreign Relations [Consejo Norteamericano de Relaciones Exteriores], y otros autores, intelectualmente al servicio del mundialismo internacional a muy diferentes niveles – comenzando por el “neo espiritualismo” y terminando con los diseños económicos y estructurales concretos de tecnócratas pragmáticos.

El estudio cuidadoso de estos cuatro niveles de la ideología del Gobierno Mundial es una preocupación de muchos proyectos y trabajos de investigación serios, una parte de los cuales, esperamos, aparecerá en las páginas de los siguientes volúmenes de “Elements”. Pero nos gustaría centrarnos en varios aspectos en este momento. 

En primer lugar, es importante señalar que esta ideología no puede ser calificada como de “derecha” o de “izquierda”. Más que eso, en su interior existe una superposición consciente y esencial de dos niveles, en relación con las realidades políticas polarizadas. El Nuevo Orden Mundial es radical y rígidamente “derechista” en el plano económico, ya que asume la primacía absoluta de la propiedad privada, los mercados completamente libres, y el triunfo de los apetitos individualistas en la esfera económica. Simultáneamente, el Nuevo Orden Mundial es radical y rígidamente “izquierdista” en el frente político-cultural, ya que la ideología del cosmopolitismo, del mestizaje, del liberalismo ético tradicionalmente pertenece a la categoría de prioridades políticas “izquierdista”. Esta combinación de “derecha” económica con ideología de “izquierda” sirve como eje conceptual de la estrategia mundialista contemporánea, una base para el diseño de la civilización venidera. Esta ambigüedad se manifiesta incluso en el propio término “liberalismo”, el cual, en el plano económico es sinónimo de “libre mercado absoluto”, pero en el plano ideológico exige una “suave ideología de permisividad.” Hoy en día, podemos afirmar con razón que el Gobierno Mundial basará su dictadura no en algún modelo típico de “tiranía totalitaria”, sino en los principios del “liberalismo”. De modo revelador, es en este mismo caso que la terrible parodia escatológica llamada Nuevo Orden Mundial, se perfeccionará y completará.

En segundo lugar, Occidente, situado a la cabeza de las teorías geopolíticas del Nuevo Orden Mundial como el hemisferio donde el Sol, el Sol de la Historia, establece, asume el papel de un modelo tanto estratégico como cultural. En el transcurso de la última etapa de la realización de los proyectos mundialistas, el simbolismo natural debe estar completamente de acuerdo con el simbolismo geopolítico, y la complejidad de la anterior geopolítica de construcción de bloques, maniobras, y alianzas políticas que los mundialistas utilizaron anteriormente para alcanzar sus metas, da paso a ahora a una lógica geopolítica cristalina, que incluso un tonto es capaz de comprender. 

En tercer lugar, el Moshiah, cuya llegada se supone que las extensas instituciones mundialistas deben facilitar, es, desde el punto de vista de tan diversas tendencias religiosas como el Cristianismo Ortodoxo y el Islam, asociado con claridad y sin duda a la siniestra figura del Anticristo. Como se desprende de la lógica misma del drama apocalíptico, en el curso del combate último el choque no se producirá entre lo Sagrado y lo profano, ni entre la Religión y el ateísmo, sino entre la Religión y la pseudo-religión. Es por eso que el Moshiah del Gobierno Mundial no es simplemente un “proyecto cultural”, un nuevo “mito social” o una “utopía grotesca”, sino algo mucho más serio, verdadero, terrible. Es completamente obvio que los opositores del mundialismo y los enemigos del Nuevo Orden Mundial (los miembros de la revista “Elementos” se cuentan entre ellos), deben tomar una posición radicalmente negativa con respecto a esta ideología. Esto significa que es necesario contrarrestar al Gobierno Mundial y sus planes con una ideología alternativa, formulada desde la negación de la doctrina del Nuevo Orden Mundial.

La ideología radicalmente opuesta al mundialismo también puede ser descrita en cuatro niveles:

1. Económico: prioridad de la justicia social, de la protección social, y del factor nacional, “comunitario”, en el sistema de producción y distribución.

2. Geopolítico: una orientación clara hacia el Este y solidaridad con los sectores geopolíticos más orientales en lo que se refiere a los conflictos territoriales, y así sucesivamente.

3. Étnico: lealtad a las tradiciones y rasgos propios nacionales, étnicos y raciales de pueblos y estados, con una especial preferencia por el “gran nacionalismo” de tipo imperial en contraste con los mini nacionalismos con tendencias separatistas.

4. Religioso: devoción a las formas religiosas originales y tradicionales – sobre todo, el Cristianismo ortodoxo y el Islam, que identifican claramente la “nueva religiosidad”, el Nuevo Orden Mundial, y al Moshiah con el actor más siniestro en el drama escatológico, el Anticristo (Dajjāl – الدّجّال, en árabe).

El frente de combate ideológico anti-mundialista también debe combinar en sí mismo elementos de ideologías “izquierdistas” y “derechistas”, pero debemos ser “derechistas” en términos políticos (en otras palabras, “nacionalistas”, “tradicionalistas”, etc.), e “izquierdistas” en la esfera económica (en otras palabras, partidarios de la justicia social, el “socialismo”, etc.). De hecho, esta misma combinación no es sólo un programa político convencional y arbitrario, sino una condición necesaria en esta etapa de la lucha. 

La prioridad geopolítica hacia Oriente conlleva el que nos incumba renunciar completamente a los diferentes prejuicios “anti asiáticos”, sostenidos en ocasiones por la derecha rusa bajo la influencia del completamente extemporáneo mal ejemplo de la derecha europea. El “anti-asianismo” juega solamente a favor del Nuevo Orden Mundial. 

Y, por último, la lealtad a la Iglesia, a las enseñanzas de los Santos Padres, el Cristianismo Ortodoxo es un elemento necesario y muy importante de la lucha anti-mundialista, ya que la sustancia y el significado de esta lucha radican en la elección del Dios Verdadero, el “bando correcto”, la “parte bendecida”. Y nadie será capaz de salvarnos del falso encanto, del pecado, de la tentación, de la muerte en este terrible viaje, excepto el Hijo de Dios. Debemos convertirnos en Su anfitrión, Su ejército, Sus siervos y Sus misioneros. El Gobierno Mundial es la última rebelión del mundo inferior contra la Divinidad. Breve será el instante de su triunfo. Eterna será la alegría de los que se unirán a las filas de los “últimos luchadores por la Verdad y la Libertad en Dios”.

El Juez Verdadero “vendrá de improvisto”.

(1991).

(Traducción de Página Transversal).

Fuente: The Fourth Political Theory.

Notas de la traducción:

[*] El Mesías del judaísmo (משיח – Mashíaj o Moshíaj), tradicionalmente hace referencia a un futuro líder, un rey judío proveniente de la línea davídica (es decir, un descendiente directo del David bíblico), quien será ungido y por consiguiente el ungido del pueblo de Israel, e investido para gobernar tanto al pueblo judío como al resto de la humanidad (Fuente: Wikipedia).

Extraído de: La Cuarta Teoría Política en español (4TPes).

Fuente.

viernes, 25 de septiembre de 2015

GLADIO: EEUU organizó la mayor red terrorista de la historia a través de la CIA, los nazis, la mafia, el narcotráfico y el Vaticano


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OPERACIÓN GLADIO: LAS RELACIONES IMPÍAS ENTRE LA CIA, LA MAFIA Y LA IGLESIA VATICANA



Este libro de reciente aparición (mayo de este año) de Paul L. Williams (profesor en la Universidad de Wilkes y Scranton, USA, y antiguo consultor del FBI) es otra vuelta de tuerca más sobre ese turbio, criminal y ominoso capítulo de la historia que fue (y sigue siendo en su versión actual islámica) Gladio, la organización terrorista creada, principalmente, por la CIA y la OTAN para, supuestamente, contener una invasión de la URSS hacia territorio de Europa occidental pero que, en realidad, esa fabulada amenaza soviética nunca se llevó a cabo y los objetivos de Gladio verdaderos fueron la aniquilación de todas las organizaciones de izquierda comunistas occidentales europeas y, por extensión, las de otros países situados en continentes como Latinoamérica o Asia.

Este es, sin duda, el libro que más me ha gustado sobre la trama Gladio de la OTAN (por encima incluso del ya clásico de Daniele Ganser, Los Ejércitos Secretos de la OTAN y del libro de Richard Cottrell (Gladio, una Daga en el corazón de Europa). Como dice Arif Jamal en la página canadiense alternativa GlobalResearch “este libro es un logro académico e intelectual de primer orden que no tiene rival”. 

Así es, la documentación es abrumadora e inatacable (con cerca de 1000 notas al final y al pie de página). Obviamente, muchas cosas sobre Gladio que relata Williams ya se sabían pero el americano añade otras que le dan un valor intrínseco adicional extraordinario. Sin duda este libro es una nueva bofetada inmensa o un puntapié hacia las partes (innobles) de esos poderes totalitarios capitalistas que harán lo posible para evitar su correcta distribución, si no lo están haciendo ya. En España ya veremos si se deciden a publicarlo (a esta fecha no lo he visto traducido) y en condiciones, es decir, que no aparezca mutilado.

Como no me ha apetecido hacer una reseña simple del libro, en global, he decidido hacer un resumen (más o menos amplio) por capítulos, pero SOLAMENTE del 1 al nº 8 y luego he saltado hasta el 16, porque tenía especial interés en ese apartado. 

CAPÍTULO 1. LAS UNIDADES “STAY-BEHIND”

Este capítulo comienza con una cita del activista Steve Kangas, bien conocida, que transcribo en su literalidad:
La Asociación para una Disidencia Responsable estima que para el año 1987 SEIS MILLONES de personas habían muerto en todo el mundo como consecuencia de las operaciones encubiertas de la CIA. El ex funcionario del Departamento de Estado, William Blum lo llama correctamente “el Holocausto Americano”. La CIA justificaba estas acciones como parte de su guerra contra el comunismo, pero la mayoría de los golpes de Estado no suponían una amenaza comunista. Varias naciones han tenido la mala suerte de haber sido señaladas por el imperialismo por una amplia variedad de razones: no sólo por las amenazas a los intereses comerciales estadounidenses en el extranjero, sino también por haber realizado reformas liberales e incluso moderadas, de tipo social, por la propia inestabilidad política del país, por la falta de voluntad de un líder para llevar a cabo los dictados de Washington o por las declaraciones de neutralidad en la Guerra Fría. De hecho, nada más ha enfurecido a los directores de la CIA que una nación permaneciese fuera de la “guerra fría”.
(Steve Kangas, 1961-1999, “Memorial de atrocidades de la CIA. Cronología”, 1994)
Sin duda una de las estrellas más ferozmente anticomunistas de los EEUU, en las primeras décadas del siglo XX, fue el primer director de la CIA, el ultraconservador Allen Dulles. Williams hace una reseña inicial de Dulles, al comienzo de este capítulo, acerca de cuáles eran sus verdaderas motivaciones políticas cuando desempeñaba el cargo de jefe de la OSS (la antecesora de la CIA). En plena II Guerra Mundial Dulles lo tenía muy claro: “Estamos luchando contra el enemigo equivocado”. Allen Dulles, el director suizo de la Oficina de Servicios Estratégicos (OSS), llegó a esta conclusión al final del año 1942, cuando la infantería alemana permanecía sumida en el barro y la nieve de las estepas rusas. Dulles había recibido la promesa a través de mensajeros del Vaticano que habían estado en contacto con el jefe de las SS, Heinrich Himmler y Walter Schellenberg, jefe de la Sichterheitsdienst (el servicio de inteligencia exterior de las SS), en la que el gobierno nazi había mostrado su disposición a establecer una paz por separado con los Estados Unidos.

Tal reconciliación permitiría al Tercer Reich dirigir su atención completa a la pulverización del enemigo soviético. Cuando Dulles expresó su decisión favorable a discutir la propuesta, el Alto Mando alemán envió al príncipe Max von Hohenlohe, un aristócrata prusiano y hombre de negocios, para reunirse con él en Berna. Hohenlohe se sorprendió al enterarse de que Dulles no sólo respaldó la propuesta nazi, sino también sostuvo que una Alemania fuerte era necesario como un baluarte contra el bolchevismo.

La esencia de la inmimente guerra fría de EEUU y sus aliados occidentales contra la URSS estaba en esas palabras de Dulles y en que los soviéticos habían “establecido una ideología sin Dios que había llamado a la revolución mundial y al colapso del capitalismo”. En definitiva, “los nazis eran cristianos; y compartían con los estadounidenses una herencia occidental común. Aún más importante, los nazis creían en el capitalismo y el derecho a la propiedad privada”. La ideología de Dulles y la del imperio nazi sintonizaban a la perfección en su objetivo común de liquidar cruentamente a la URSS y, por ello, el jefe de la entonces OSS urgió a un acuerdo de paz con los nazis, sin contar con la URSS. Dicho acuerdo tenía la clave de Operación Sunrise. Según Williams, cuando Stalin se enteró de este proyecto de “entente cordiale” nazi-americano, que ya estaba en marcha, “entró en cólera acusando a sus aliados de Estados Unidos de mala fe y traición”. Roosvelt lo negó pero la intencionalidad de las potencias del Oeste era bien clara.

Uno de los hombres más representativos del recién derrotado nazismo que utilizó EEUU para dirigir las operaciones “stay-behind” en el frente de la guerra fría antisoviética fue Reinhard Gehlen, del que ya se ha hablado en otras entradas. Este personaje había sido el jefe de los espías de Hitler en el frente oriental y bajo su mando habían muerto más de cuatro millones de prisioneros soviéticos. Otro nazi, igualmente amigo de Allen Dulles, fue Karl Wolff (otro experto en matanzas) a quien Dulles salvó de la “quema” partisana a última hora y lo utilizó también para las redes terroristas de Gladio. Gehlen sería agasajado y protegido en EEUU donde establecería la denominada Organización Gehlen, que recibiría total apoyo económico y logístico del Ejército de EEUU reclutando para la configuración del incipiente Gladio a ex soldados del Tercer Reich, veteranos que tenían las suficientes credenciales para ser considerados “acérrimos anticomunistas”.

El principal cerebro de las incipientes operaciones “stay-behind” en Europa procedía de EEUU. Se trataba del famoso espía James Jesus Angleton calificado por Williams como “un anticomunista rabioso, un anglófilo ardiente, y un devoto católico romano, además de un tipo brillante y peligrosamente paranoico”. Su padre era un “fan” irreductible de Hitler y Mussolini y fue aquél quien puso en contacto a Angleton hijo con uno de los cabecillas del fascismo italiano, el príncipe Valerio Borghese, pieza clave en el terrorismo italiano de Gladio y en el intento de golpe de Estado en Italia, en 1970. Borghese fue otro que se libró de pasar por el cadalso de los partisanos italianos gracias a que Angleton lo salvó a última hora con el fin de reclutarle para las redes anticomunistas “stay-behind” de la posguerra.

CAPÍTULO 2: UN GOLPE DE SUERTE, LAS DROGAS Y LA COMUNIDAD NEGRA
Es innegable que las agencias de inteligencia estadounidenses ayudaron a salir de la cárcel al capo de la droga más importante del mundo (Lucky Luciano), le permitieron reconstruir su imperio de narcóticos y facilitaron el flujo de drogas hacia los guetos, principalmente negros, de Nueva York y Washington DC
(Alexander Cockburn y Jeffrey St. Clair, La CIA, drogas y medios)

El gran problema que surgió a la hora de poner en práctica la red Gladio vino de la financiación. Como no había fondos suficientes para emprender esa tarea gigantesca en toda Europa un tipo llamado Paul E. Helliwell, coronel del Ejército de EEUU, con amplia experiencia en sufragar con el dinero del opio a la subversión anticomunista en China, se le ocurrió que la financiación encubierta de Gladio podría hacerse de igual modo. ¿Cómo? Suministrando heroína a la comunidad negra de los guetos de Estados Unidos. La venta de heroína a las zonas marginales de los barrios negros proporcionaría a la inteligencia estadounidense un suministro constante de ingresos para Gladio durante toda la era de la posguerra. La idea de Helliwell dio lugar, dice Williams, a una unión entre la comunidad de inteligencia de Estados Unidos y el crimen organizado que daría paso a conflictos, guerras, rebeliones, golpes de Estado financieros y una epidemia general de tráfico de drogas que alteraría para siempre el curso de la historia mundial.

El intermediario más carismático del que se valieron para esa delictiva y criminal empresa fue el conocido gángster Lucky Luciano (y otros como Meyer Lansky) ya que “cualquier aliado era bienvenido y cualquier método era justificable”. Después del desembarco aliado en Sicilia, que propició el auge de la mafia y el control de ésta de las instituciones locales, había llegado el momento para ejecutar el plan de Helliwell para financiar la “guerra sucia” de Gladio. El plan no era otro que utilizar las redes de distribución de drogas del mafioso Luciano aunque, también, se requirió la presencia de otro capo de la droga,Vito Genovese, con el que se podría ejecutar más eficientemente “la distribución de heroína en los clubes nocturnos de Harlem”.

Williams señala que en octubre de 1946, a petición de los agentes de inteligencia de Estados Unidos, Lucky Luciano viajó a Cuba donde se reunió con otros gángsters como Frank Costello, Vito Genovese, Albert Anastasia, y Meyer Lansky para discutir el plan Helliwell. La Operación X se puso en marcha a finales de ese año y tuvo un éxito increíble. El futuro de Gladio y otras empresas encubiertas ya no estaba en peligro. El análisis de Helliwell había sido correcto y los clubes de jazz fueron los lugares idóneos, tanto que algunos artistas incluso sucumbieron a la adicción de la heroína (Charlie Parker). En veinte años el número de adictos a la heroína en EEUU pasó de 20.000 a 150.000 personas.

Fuente.

martes, 22 de septiembre de 2015

Soberanía financiera como requisito previo para la soberanía política y la regeneración cultural

Por Kerry Bolton* – A menos que un Estado-nación tenga el control sobre su propio sistema bancario y financiero, hablar de soberanía nacional, tanto por parte de algún movimiento como por el gobierno, es algo vacío. Aunque el sector bancario hoy es algo evitado por muchos movimientos y pensadores como si se tratase de un tema fuera del dominio de preocupaciones, tanto por la izquierda como por la derecha. De hecho, la izquierda rara vez toca el asunto y sigue negándose a hacerlo, contentándose con lemas banales sobre los impuestos y la nacionalización de propiedades. Como el movimiento socialista ha demostrado, la nacionalización significa poco, y a menudo nada, en lo que respecta a garantizar la soberanía financiera y, consecuentemente, la política. Con frecuencia el llamado “banco estatal”, como el Banco de la Reserva de Nueva Zelanda o el Banco de Inglaterra, y muchos otros, dan la apariencia de soberanía financiera. En realidad no significan nada de eso. Un banco estatal como esos que son comunes, hace mucho tiempo, en las social-democracias, sirve meramente como medio por el cual el Estado pide prestado al sector privado y, normalmente, a los sectores financieros internacionales.

Durante la Gran Depresión los bancos centrales fueron promovidos como una panacea para los altibajos y para garantizar la estabilidad económica y financiera. Mientras Paul Warburg, de la dinastía bancaria internacional Warburg, había redactado previamente el proyecto de ley de la Reserva Federal de los Estados Unidos, que fue promovida como “banco estatal” a principios de la década de los 30 del s.XX, Otto Niemeyer, del Banco de Inglaterra, recorrió el Imperio Inglés promoviendo la idea de los bancos estatales como el Banco de Inglaterra. Estos estarían basados en los titulares de bonos privados. En Nueva Zelanda, el Banco de la Reserva fue creado en 1933. Este banco, al igual que todos los bancos centrales de esta especie, sin embargo, simplemente sirvió como un medio del estado para tomar préstamos de fuentes privadas. El historiador de Harvard y Georgetown, el Dr. Carroll Quigley, cercano a los círculos de gobierno, afirmó que el propósito de estos bancos centrales era “formar un único sistema financiero a escala internacional que manipulase la cantidad y el flujo del dinero, de modo a poder influir, si no controlar, los gobiernos por un lado y las industrias por el otro” [1].

El diputado Louis T. McFadden, que durante diez años fue presidente del Comité para la Banca y la Moneda del congreso de los EEUU, y que fue banquero él mismo, expuso la naturaleza del Sistema de la Reserva Federal y las operaciones del sistema internacional de la deuda y las finanzas, en sus discursos en el Congreso de los Estados Unidos. En 1932, en la Cámara, dijo McFadden sobre el Banco de la Reserva Federal:
“Esta institución malvada ha empobrecido y arruinado al pueblo de los Estados Unidos, lo ha llevado a la quiebra en sí y prácticamente ha llevado a la bancarrota a nuestro Gobierno. Lo hizo a través de los defectos de la ley bajo la cual opera, a través de la mala administración de esa ley por parte de la Reserva Federal, y a través de las prácticas corruptas de los buitres adinerados que la controlan. Algunas personas piensan que los Bancos de la Reserva Federal son instituciones del gobierno de los Estados Unidos. Son monopolios privados que se aprovechan del pueblo de los estados Unidos para su propio beneficio y el de sus clientes extranjeros, especuladores nacionales y extranjeros, prestamistas ricos y predadores” [2].
La experiencia de Nueva Zelanda

En 1936, el Gobierno laborista de Nueva Zelanda nacionalizó el Banco de la Reserva, compró los títulos de bonos privados e hizo del banco un instrumento de la política estatal. Como se mencionó, la nacionalización en sí misma, sin embargo, significa poco o nada si tal “banco estatal” actúa simplemente como un medio estatal para préstamos de crédito creado de forma privada, y por lo tanto, simplemente sostener la deuda acumulada por el sistema bancario internacional. El primer gobierno laborista de Nueva Zelanda fue elegido principalmente por el asunto del banco. A diferencia de hoy, las masas del pueblo entendieron la cuestiones financieras mucho más profundamente que nuestros actuales académicos y economistas. La Gran Depresión dio impulso a una demanda mundial de la reforma bancaria, antes de la cual hombres prácticos como el Comandante C.H. Douglas en Inglaterra, que formuló la teoría del Crédito Social, y aún antes de él, el inventor Arthur Kitson; Gottfried Feder en Alemania, que hizo una campaña para “romper la esclavitud del interés” [3]; y Silvio Gesell en Austria, habían desarrollado sus ideas sobre la reforma de la banca, que fueron ampliamente aceptadas.

El Gobierno laborista de Nueva Zelanda fue uno de los más exitosos en sus reformas bancarias, sobre todo gracias al icónico político laborista John A. Lee, un veterano de guerra manco, que estaba decidido a mantener las promesas del Partido Laborista a pesar de las tentativas por comprometerlas hechas por fabianos ortodoxos como el Ministro de Hacienda, Walter Nash. Desde 1933, después de la Conferencia del Partido Laborista, el partido adoptó un política por el control total y completo de los “mecanismos financieros de la nación”. Lee señaló que en otros países (Inglaterra y Australia), donde los laboristas habían asumido el poder, éstos habían rehusado tomar tales medidas con respecto a los mecanismos financieros, y sus políticas para hacer frente a la depresión no llegaron a nada [4]. En los nueve puntos sobre finanzas que salieron de la Conferencia del Partido en 1933, el primero exigía el “control inmediato por parte del estado de todo el sistema bancario. El Estado tiene competencia exclusiva en materia de crédito y circulación”. El asunto del crédito se basaría en las necesidades de producción del país [5].

El papel del Banco, establecido en el Artículo 1 de la Ley del Banco de la Reserva, era “regular y controlar el crédito y la moneda de Nueva Zelanda” al “bienestar económico y social de Nueva Zelanda.” El Banco financiaría cualquier préstamo que el gobierno quisiera hacer, y el Tesoro tenía el poder para obtener préstamos del Banco de la Reserva de la cantidad total de los ingresos estimados para el año. El Banco también tenía el control total sobre la propiedad del cambio de la libra esterlina, lo que Lee explica era de “vital importancia” para controlar el “movimiento internacional del capital financiero gánster que puede ocurrir en tiempos de emergencia política”, y que puede “dañar el crédito externo de un país”. La Subsección 3, cláusula 18 de la Ley, dio autoridad al gobierno sobre las operaciones de los bancos comerciales, que debían ser auditadas por el Estado [6].

El éxito de Nueva Zelanda fue el más evidente y duradero en la creación de crédito estatal del Banco de la Reserva, emitido con un interés del 1%, para la financiación del programa de vivienda estatal. Este programa no sólo proporcionaba casas bien construidas en parcelas de un cuarto de acre con rentas bajas, donde las familias acostumbraban a plantar sus propios huertos, y a menudo criar aves de corral, sino que la construcción y el trabajo derivado de este programa proporcionó empleo para el 75% de parados de Nueva Zelanda. Una inyección masiva de crédito estatal en la economía significó que no había deuda acumulada por el Estado o por el pueblo, y que se llevó a cabo también sin causar inflación.

El Banco de la Reserva también emitió crédito estatal con bajas tasas de interés para la industria láctea, y los beneficios obtenidos por el Estado en estos avances fueron trasladados a un Fondo Consolidado centrado en la agricultura [7].

En un documento del Gobierno, State Housing in New Zealand, el proyecto se explica de la siguiente manera:
“Crédito del Banco de la Reserva: para financiar sus propuestas, el Gobierno adoptó el método un tanto inusual de utilizar el crédito del Banco de la Reserva, reconociendo con ello que el factor más importante en el costo de la vivienda es el precio del dinero – el interés es la parte más pesada de una renta ordinaria. El recién creado Departamento (Ministerio de Fomento), por tanto, fue capaz de obtener el uso de fondos a la tasa de interés más baja posible, siendo la tasa del 1% para los primeros 10 millones de libras avanzados, y de uno y medio por ciento en los próximos anticipos. Las cantidades adelantadas por el Banco de la Reserva no fueron suscritas o firmadas por otras instituciones financieras. Esta acción ha dado forma a la intención del Gobierno de demostrar que es posible que el Estado utilice el crédito del país para beneficio del propio país. Esta medida pionera promovida por el gobierno laborista para financiar un gran proyecto estatal en su totalidad con crédito estatal, fue un éxito que no estuvo acompañado por la inflación o por cualquier otro efecto secundario, al contrario de lo que los economistas ortodoxos insistían que ocurriría” [8].
Nueva Zelanda no fue la primera ni la última nación en inaugurar un sistema bancario soberano, aunque duró poco. En Alberta, Canadá, al mismo tiempo, fue elegido el partido del Crédito Social, y a pesar de la obstrucción por parte los tribunales en cada ocasión, emitió “Certificados de Prosperidad” [9]. Antes, un esquema similar había sido intentado en la pequeña ciudad de Woergle, Austria, y al hacerlo la comunidad se deshizo de la pobreza, pero después se vio obligada por el gobierno a interrumpir sus planes, siendo de nuevo arrojada a la miseria [10]. Durante la década de 1930, distintas comunidades a través de los EEUU idearon sus propios esquemas. Aunque no sea política ni académicamente conveniente decir esto, Alemania, Italia y Japón, todos ellos, lograron superar la Depresión al situar el sistema bancario bajo el control del Estado y emitiendo crédito estatal para obras públicas. Hicieron a gran escala lo que Nueva Zelanda hizo en una escala limitada[11].

El milagro que supuso la Argentina de Perón fue alcanzado, en gran medida, por la comprensión peronista de que la soberanía nacional no puede lograrse sin soberanía económica. Esto es, a su vez, un pre-requisito primario para lograr el objetivo peronista de la justicia social como factor unificador para cualquier nación genuina. Perón dijo: 
“en el sistema capitalista, el dinero es un fin y no un medio, y su valor absoluto todo lo subordina, incluido el hombre” [12]. 
El Dr. Arturo Sampay, redactor de la Constitución peronista de 1949, un académico legal y constitucional de renombre internacional, explicó sucintamente a raíz de la destitución de Perón:
“La forma moderna en la que un país desarrolla la economía no es a través de la anexión pura y simple del territorio, como era el método durante los siglos XVIII y XIX, sino por la gestión de su propio crédito y de la moneda. De hecho, el desarrollo de un país es a través de la política de inversión. Quien da las órdenes sobre el crédito y sobre la expansión o la contracción de la oferta monetaria, controla el desarrollo del país” [13].
El asesor económico de Perón, Arturo Jauretche, hizo un relato detallado de la importancia del crédito estatal, incluyendo su relación con la soberanía nacional, declarando que la nacionalización de los bancos es “fundamental para la puesta en práctica de una política nacional”.

Quien administra el crédito controla algo más que la emisión de moneda. Mediante el control del crédito también se controla el comercio de exportación e importación. El control del crédito puede fomentar determinadas formas de producción y debilitar otras; determinar lo que debe ser producido y lo que no, lo que puede y lo que no puede llegar a los mercados, y en consecuencia las ventas y el consumo también son controlados [14].

Jauretche explicó con exactitud el carácter orgánico del crédito, como nada más que un medio de intercambio, un método conveniente de permutación de bienes y servicios:
“El secreto de la prosperidad o de la decadencia, del desarrollo o del atraso, está en los bancos. Las leyes y las organizaciones empresariales son sólo la anatomía de la sociedad económica. Pero el dinero es la fisiología del comercio de una sociedad. El dinero es la sangre que circula en el interior y el precio del dinero, su abundancia o escasez, es determinado por el sistema bancario” [15].
Sin embargo, el crédito y la moneda se han convertido en materias primas en sí mismos, compradas y vendidas con lucro (usura). Sin comprender esta premisa, todo lo demás es una locura en términos de política, economía e incluso en el arte y la moral. La cuestión es la subordinación del papel de la moneda, casi literalmente destronar la adoración a Mammón.

Jauretche también explicó cómo los bancos crean el crédito cuando afirmó: 
“Los bancos crean dinero a través del crédito porque el crédito es convertido a partir de depósitos múltiples veces, y la abundancia o escasez de dinero en efectivo en circulación es un reflejo del número de veces que un banco multiplica su capacidad de prestar”.
Esto se conoce como “banco de reserva fraccionaria” y ha sido el método de creación de crédito durante siglos, permitiendo a los bancos privados crear crédito sostenido sólo por una fracción de la cantidad de las reservas reales que los bancos tienen en sus manos. Siempre que se hace un depósito por un cliente del banco, el banco es capaz de crear y dar crédito muchas más veces que la cantidad depositada. El banco entonces cobra el interés (la usura) sobre aquel crédito. Por lo tanto, el prestatario debe pagar con riqueza real – creada con su propio trabajo – no sólo el valor del préstamo que fue creado de la nada mediante un registro en un libro de cuentas (o en un ordenador), sino también el interés añadido. Así es como funciona el sistema bancario internacional. Cuando una nación se vuelve tan endeudada que no puede incluso seguir pagando los intereses de los préstamos, debe, o bien obtener más préstamos para pagar los intereses de los préstamos pasados, o bien empezar a vender los activos y recursos del Estado en un proceso que a menudo se denomina “privatización”, y adoptar “medidas de austeridad” que causan trastornos sociales, el estancamiento económico, y que pueden ser un medio mediante el cual las finanzas internacionales derriban gobiernos inconvenientes a través de las bien planificadas y financiadas “revoluciones espontáneas”. Hemos visto ocurrir esto durante décadas en todo el mundo occidental, y desde la implosión del bloque soviético en los antiguos estados soviéticos. El resultado es la “globalización” y la creciente concentración de la riqueza en manos de oligarcas y plutócratas. Aquellos estados que se resisten al proceso a menudo son bombardeados hasta su sumisión, y sus jefes de Estado son demonizados, encarcelados o linchados en el nombre de la “democracia” y de los “derechos humanos”.

El profesor Carroll Quigley también explicó el mecanismo de la creación del crédito y su desarrollo histórico:
“Pronto se hizo evidente que el oro necesario disponible debe ser sólo para una fracción de los certificados que probablemente serán presentados para el pago… En efecto, la creación de papel mayor que las reservas disponibles significa que los banqueros estaban creando dinero de la nada. Lo mismo podría hacerse de otra manera. Los banqueros descubrieron que las remesas y los cheques emitidos contra los depósitos de los depositantes y transferidos a una tercera persona, a menudo no eran convertidos en dinero en efectivo por ésta, sino que eran depositados en sus propias cuentas. En consecuencia, para los banqueros era necesario disponer de dinero real en no más que una fracción de los depósitos que probablemente se retirarían y transformarían en dinero en efectivo, el resto podría ser utilizado para préstamos, y si estos préstamos eran hechos para crear un depósito (una cuenta) para el prestatario que, a su vez, emitiría cheques en lugar de retirar dinero en efectivo, estos depósitos o préstamos creados también podrían ser cubiertos adecuadamente para mantener en reserva sólo una fracción de su valor. Tales depósitos también fueron una creación de dinero de la nada… William Patterson, no obstante, para obtener la Cédula Real del Banco de Inglaterra en 1694, dijo: “El banco tiene el beneficio de los intereses de todo el dinero que crea él mismo a partir de la nada'” [16].
Perón cuenta que en 1946 una delegación del Fondo Monetario Internacional estaba dispuesta a visitarlo cuando fue elegido. Su rechazo al ingreso de la Argentina en el FMI también estaba listo. Entre sus razones, explicó:
“Para nosotros, el valor de nuestra moneda era fijado en el país, y nosotros establecíamos los tipos de cambio de acuerdo a nuestras necesidades y conveniencias. Para el tipo de cambio internacional recurrimos al intercambio: nuestra moneda real era nuestros bienes. La realidad permanente de las maniobras monetarias internacionales de todo tipo bajo las cuales se creó el sistema insidioso, no nos dejó otra opción, si no queríamos ser robados con impunidad” [17].

Mammón versus Cultura

Ezra Pound y el poeta de Nueva Zelanda Rex Fairburn, se interesaron ambos en el Crédito Social más o menos al mismo tiempo y por las mismas razones. Como Perón, Sampay y Jauretche en su rebelión contra la plutocracia después de la Segunda Guerra Mundial, los dos poetas se dieron cuenta de que la cuestión de un mayor desarrollo del hombre, es decir, de su cultura, se ve afectada por el materialismo, representado por el dominio del dinero. Oswald Spengler señaló, tras la Primera Guerra Mundial, que la civilización occidental estaba en declive desde hacía siglos, y que la guerra llevó el asunto hasta un punto crítico. Vio a la plutocracia reinante detrás de la socialdemocracia. Observando ciclos análogos de civilizaciones anteriores, Spengler afirmó que el dinero reina durante las épocas de decadencia, antes de una reacción que derroca a la plutocracia [18].

Este derrocamiento del dinero fue llamado “socialismo” por Spengler, un conservador, al tiempo que todo pensamiento que colocaba el dinero en el centro fue tratado por él como capitalista, y eso incluía la mayor parte de formas de “socialismo”, incluyendo el comunismo, que no pretende trascender el pensamiento monetario, sino expropiarlo. De esta manera podemos entender cómo los poetas Pound y Fairburn buscaron una tercera vía que podría superar el reino del dinero y volver a una cultura del estado. Pound se giró hacia el “fascismo” porque pensó que tal militancia era necesaria para derrocar a la plutocracia. Fairburn consideró el Crédito Social como suficiente. En Gran Bretaña, el Crédito Social adquirió una forma militante con los Green Shirts [Camisas Verdes], cuyas formaciones paramilitares, mítines, marchas y lanzamientos de ladrillos pintados de verde contra las ventanas de los bancos, fueron más allá del Partido Comunista y los Black Shirts [Camisas negras] de Mosley.

El papel del dinero en la decadencia cultural

Sin embargo, antes de Spengler existía ya la Ley de la Civilización y Decadencia de Brooks Adams, ahora poco conocido, que Ezra Pound recomendó como esencial para entender las causas de la decadencia y destrucción de la cultura. Adams se puede leer provechosamente junto a Spengler. Adams describe el poder debilitador del dinero en la estética y la moral de una civilización. Argumentó que “el comercio es antagónico a la imaginación.” Cuando un Estado se basa en el comercio, como la mayoría de los estados en el mundo de hoy, la estética se estanca. En consecuencia, la gran época gótica que resume el florecimiento de la civilización occidental (que Spengler llamó la época de la “Primavera”), no floreció en las ciudades-estado comerciales de Venecia, Génova o Florencia, “ni prosperó ninguna escuela pura de arquitectura en la atmósfera mercantil” [19]. Los efectos debilitadores causados por la energía gastada en propósitos comerciales se explican en términos que encajan bien con las conclusiones de Spengler acerca del papel del pensamiento monetario en el fin de ciclo de una civilización. Adams escribe:
“Cada vez que una raza es tan ricamente dotada con el material energético que no gasta toda su energía en la lucha diaria de la vida, el excedente puede ser almacenado en forma de riqueza, y este stock de energía almacenada puede ser transferido de comunidad a comunidad, quizá por la conquista, o por la superioridad en la competición económica. Sin embargo, por grande que pueda ser la energía acumulada por la conquista, una raza debe, tarde o temprano, alcanzar el límite de su energía militar al entrar en la fase de la competición económica”.
Pero, como el organismo económico difiere radicalmente del emocional y del bélico, el efecto de la competencia económica ha sido, quizás invariablemente, el de disipar la energía acumulada por la guerra.

Cuando el exceso de energía se acumula en tal volumen como para preponderar sobre la energía productiva, se convierte en la fuerza de control social. A partir de entonces, el capital es autocrático, y la energía se concentra en organizaciones mejor equipadas para dar expresión al poder del capital. En este último estado de consolidación la inteligencia económica, y tal vez la científica, se propaga, mientras la imaginación se desvanece y los tipos de virilidad emocionales, marciales, artísticos, decaen. Cuando se ha alcanzado una velocidad social en la que el derroche de energía material es tan grande que los stocks marciales e imaginativos fallan en reproducirse a sí mismos, la intensa competencia parece generar dos tipos económicos extremos: el usurero en su aspecto más formidable y el campesino, cuyo sistema nervioso es el más adecuado para prosperar en condiciones de escasa nutrición. Finalmente, cuando la presión no puede ir más allá, determinado punto debe ser alcanzado, y luego, tal vez, puede llegar uno de los dos resultados siguientes: puede sobrevenir un período estacionario (que tal vez termine por la guerra, por agotamiento o por ambos combinados, como parece haber sido el caso del Imperio de Oriente); o, como en Occidente, puede establecerse la desintegración, la población civilizada puede perecer, y puede darse una reversión hacia una forma primitiva de organismo.

La evidencia, sin embargo, parece apuntar a la conclusión de que, cuando una sociedad muy centralizada se desintegra bajo la presión de la competencia económica, es porque la energía de la raza estaba agotada. En consecuencia, los sobrevivientes de esa comunidad carecen de la energía necesaria para una nueva concentración de energía, y probablemente deberán permanecer inertes hasta que no se suministre material energético fresco a través de la infusión de sangre bárbara [20].

Cuando un pueblo deja de ser revitalizado con “sangre bárbara” y permanece estancado, pasa a ser lo que Spengler llamó fellaheen, deja de estar en el ámbito de la historia, siglo a siglo inerte, morando las masas campesinas y urbanas en la sombra de las ruinas de lo que antes fueron grandes monumentos. De ahí, como Ezra Pound y Fairburn comprendieron, desde la perspectiva estética hay más para contribuir en la cuestión económica que desde la economía o la política por sí solas. TS Elliot también defendió la reforma económica, al igual que Hilaire Belloc y GK Chesterton, mientras que otros estetas, como WB Yeats y DH Lawrence, que se rebeleron contra la ignorancia de los tiempos, no se dieron cuenta de los factores económicos involucrados. Fairburn y Pound sabían exactamente lo que estaba en juego en los procesos de corrosión del organismo cultural.

En With usura (Canto XLV), Pound refleja con lucidez la forma por la cual la primacía del dinero, como muestran Spengler y Adams, interviene en la cultura de una sociedad, actuando como un contagio en el organismo social, en el trabajo, en los oficios, en el arte, en la religión y en todo lo asociado con la alta cultura:
Con usura […] no se pinta un cuadro para que perdure ni para tenerlo en casa
sino para venderlo y pronto […]
El picapedrero es apartado de la piedra
el tejedor es apartado del telar

Con usura

no llega lana al mercado
no vale nada la oveja con usura. […]
Usura oxida el cincel
Oxida la obra y al artesano […] [21].


Pound indica sucintamente en una sección de tres oraciones en Kulturmorphologie,un folleto escrito en Roma en 1942: “Para repetir: un experto, mirando una pintura (de Memmi, Goya, o cualquier otro) debe ser capaz de determinar el grado de tolerancia de usura en la sociedad en la que fue pintada” [22].

Fairburn escribió un poema sobre temas muy similares a aquellos de Con usura de Pound, pero de forma totalmente independiente, en su “dominio”:
“La casa de los gobernantes, custodiada por eunucos, y sobre el arco de la puerta estas palabras grabadas: “EL QUE CUESTIONA A LOS USUREROS PONE EN PELIGRO AL ESTADO”.
Dentro de las puertas, la comitiva del mal,los instrumentos de los gobernantes:
esquiroles escogidos del cuerpo de los esclavizados,bien pagados capitanes y cabos
del ejército del privilegiopartiendo el pan de la tiranía, vistiendo
el uniforme de la extorsión; y aquellos que mantienen los registros de la decadencia,estadísticos y archiveros,
pasando las páginas con las manos frías, calculandonuestra ruina en grilletes perfumados.
Para los esclavos, la rueda de ratón;
la oficina y la adoración del dios-engranaje;
la apoteosis de los medios de comunicación,
la profanación del fin;
la degradación de la huestede los vivos; la celebraciónde una misa negra que proyectala sombra de una masa roja.
[…]Esta es nuestra ciudad de papel, construida
sobre la roca de la deuda, firmemente mantenidacontra todos los vientos por el pisapapeles de la deuda.La multitud desfila pasando lentamente, o para y mira fijamente,
y aquí y allá, ojos sin brillo, el permanecer ociosoen grupos ante las bocas de los gramófonos de las tiendas
en un estruendo de música que llena el aire ajado
con flores de papel y sabores artificialesy pasiones sin dolor en un paraíso
de amor imaginario [23].
El desafío de los tiempos: el fin de Mammón

Con los EEUU, cuya fundación se inicia con el puritanismo, se construyó un edificio que combina mesianismo con el concepto del beneficio como algo piadoso. Como resultado, la cultura de los Estados Unidos fue distorsionada, y en la actualidad se sitúa en las profundidades de la depravación como una epidemia mundial proclamada como tal por los fanáticos neoconservadores, como el Teniente Coronel Ralph Peter, y promovida por el Departamento de Estado de los Estados Unidos en alianza con una miríada de ONGs de todo el mundo [24]. Se supone que el mundo entero es recreado en esa imagen, en la “roca de la deuda y los perfumes artificiales”, como dijo Fairburn.

El sr. E. Fyodorov, del grupo parlamentario ruso “Nuestra Soberanía” y del Movimiento de Liberación Nacional, se refirió a la necesidad de nacionalizar el Banco Central de Rusia, el cual, dijo, no responde a la presidencia o al estado. Afirmó que “la mayoría de los problemas” en Rusia están relacionados con el Banco Central, basado en una constitución que fue redactada por asesores de los EEUU, lo que permite la influencia política y económica externa [25]. Fyodorov expresó un raro discernimiento al decir que “la mayor parte de los problemas” se centran alrededor del sistema bancario. Esto se aplica no sólo a Rusia, sino también a la mayor parte del mundo, ya que el mismo sistema opera globalmente. El banco central estatal de Nueva Zelanda recorrió el mismo camino siendo separado del parlamento. Por lo tanto, se requiere algo más que la”nacionalización”. El Banco de la Reserva de Nueva Zelanda permaneció nacionalizado durante ocho años. Sólo fue independizado del parlamento bajo la Ley del Banco de la Reserva en 1989. Hasta ese momento, existía para poner en práctica la política económica estatal. Sin embargo, como lamentó John A. Lee desde el principio, este banco nacionalizado nunca liberó a Nueva Zelanda de la finanza internacional, a pesar de la emisión de crédito estatal para algunos proyectos públicos. Las intenciones fueron comprometidas por el partido que nacionalizó el banco.

Hasta el momento en el que un estado tenga líderes vigorosos que rompan la esclavitud de las finanzas internacionales y sus omnipresentes tentáculos, hay poca o ninguna diferencia si un banco es nacionalizado o privatizado. También hasta llegar a ese punto, cualquier discusión acerca de la soberanía nacional real no es más que retórica. Una vez que el banco central ruso sea nacionalizado, la siguiente tarea es asegurar que el Estado ruso asume la prerrogativa y el deber de crear y emitir su propio crédito.

* Kerry Bolton (nacido en 1956 en Wellington, Nueva Zelanda) es Doctor en Teología y Ph.D. honoris causa. Ha realizado estudios de trabajo social y psicología y es miembro de la Academy of Social and Political Research, de Atenas [Academia de Investigaciones Sociales y Políticas], y del Institute for Higher Studies on Geopolitics and Auxiliary Sciences, de Lisboa [Instituto de Estudios Superiores sobre Geopolítica y Ciencias Auxiliares]. Colaborador habitual de Foreign Policy Journal, New Dawn (Australia), The Great Indian Dream (Institute of Planning and Management),Thoughts and Perspectives, y editor adjunto de la revista académica Ab Aeterno(Atenas). Ha sido ampliamente publicado por diversos medios académicos sobre una variedad de temas, incluyendo: International Journal of Social Economics;International Journal of Russian Studies; Irish Journal of Gothic and Horror Studies(Trinity College); World Affairs; India Quarterly; Journal of Social, Political and Economic Studies; The Occidental Quarterly; North American New Right; Radix(National Policy Institute, Washington); Antrocom Journal of Anthropology (Italy);Finis Mundi (Portugal); Geopolitica (Moscow State University); Radio Free Asia Vietnamese Service; Russian Writers’ Union; Red Star (Russian Ministry of Defence), y muchos otros. Traducido al farsi, vietnamita, alemán, francés, letón, ruso, italiano, ucraniano o portugués, Bolton es autor de centenares de artículos y folletos, y algunos de sus libros más recientes son: Revolution from Above; Peron and Peronism; Geopolitics of the Indo-Pacific; Zionism, Islam and the West; The Parihaka Cult; The Banking Swindle; The Psychotic Left; Artists of the Right; Stalin: the Enduring Legacy.
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[1] – C. Quigley, Tragedy and Hope, New York, Macmillan Co., 1996, p. 51.
[2] – Louis T. McFadden, United States Congressional Record, United States Government Printing Office, Washington, DC, 10 June 1932, p. 12595
[3] – G. Feder, “Manifesto for the Breaking of the Bondage of Interest”, Munich 1917. Mismo año en el que Douglas formuló su Crédito Social. Feder afirmó que “el dinero no es y no debe ser nada más que un intercambio a cambio de trabajo”.
[4] – John A. Lee, Money Power for the People: A Policy for the Future Suggested, Lee, Auckland, 1937), p.2.
[5] – Ibid., p.3
[6] – Ibid., pp. 6-7.
[7] – Lee, 1937, p.8.
[8] – C. Firth and G. Wilson, “State Housing in New Zealand”, Ministry of Works, Government Printing Office, Wellington, 1949.
[9] – K. R. Bolton, The Banking Swindle, London, 2014, p.10.
[10] – Bolton, ibid., pp. 84-86
[11] – Bolton, ibid., pp. 103-117.
[12] – Juan Peron, “Banking and Credit”, Buenos Aires, ca. 1951.
[13] – Sampay citado por Bolton, Peron and Peronism, London, 2014, p.
[14] – Arturo Jauretche, “On the Nationalisation of Banks”, 9 February 1960.
[15] – Jauretche, ibid.
[16] – Carroll Quigley, Tragedy and Hope, Macmillan Co., New York, 1966, p. 48.
[17] – Juan Peron, “Argentina and the International Monetary Fund”. Citado en Bolton, Peron and Peronism. La manera por la cual los EEUU minaron la economía de Argentina y bloqueó sus exportaciones hacia Europa es explicado en este libro.
[18] – Oswald Spengler, The Decline of the West, George Allen & Unwin, London, 1971, Vol. II, Chapter XIII, “The Form-World of Economic Life”.
[19] – Brooks Adams, The Law of Civilization and Decay, Macmillan, London, 1896, vi. http://www.archive.org/details/lawcivilization00adamgoog
[20] – Brooks Adams, x.
[21] – E. Pound, Ezra Pound: Selected Poems 1908-1959 (London: Faber & Faber, 1975), “Canto XLV: With Usura”, pp. 147-148.
[22] – Ezra Pound (1942) A Visiting Card, Peter Russell, London, 1952, p.25.
[23] – A. R. D. Fairburn, (1938) “Dominion” I and IX,http://www.nzepc.auckland.ac.nz/authors/fairburn/dominionfull.asp
[24] – K. R. Bolton, Revolution from Above, Arkots. 2011.
[25] – E. Fyodorov, “The National Liberation Movement in Russia Today”, Journal of Eurasian Affairs, Vol. 2, no. 1, 2014, p.18.

(Traducción de Página Transversal)

Fuentes: Legio Victrix, Geopolitics y Journal of Eurasian Affairs.

viernes, 18 de septiembre de 2015

Rusia, Europa y Oriente. La doble estrategia del imperio para doblegar a Moscú

Por Youssef Hindi – Rusia no es sólo una gran potencia militar, una vieja nación que tiende, desde la llegada de Vladimir Putin al poder, a equilibrar los equilibrios de fuerzas geopolíticas y económicas. También es un puente natural, en diversos grados, entre Europa y Asia, Occidente y Oriente.

Este puente, algunos quieren destruirlo desde hace más de un siglo, en particular por medio de esas armas que son las ideologías de la modernidad: 
  • el bolchevismo, una enfermedad mortal que atacó el corazón de Rusia, a su alma, el cristianismo; 
  • y el ultra-liberalismo de los años noventa del s. XX, para rematar a Rusia. 
A esto se le añadieron los independentismos de las regiones de la Federación Rusa, estimulados o alentados por los Estados Unidos para abatir definitivamente al oso ruso. Si Rusia se ha recuperado, debemos entender las causas profundas y percibir el papel y el destino de Rusia.

Antropología, religión y geopolítica

El regreso “milagroso” del cristianismo en Rusia no es el resultado de un accidente de la historia, sino más bien la manifestación de leyes antropológicas fundamentales que deben atraer la atención de los europeos. Toda sociedad se organiza alrededor de una creencia colectiva mayoritaria; las más duraderas de entre ellas son, por supuesto, las grandes religiones que, desde la era industrial en particular, han sido sustituidas progresivamente por creencias profanas, materialistas y efímeras, como las utopías comunistas y liberales (surgidas del mesianismo judío) prometiendo un paraíso terrestre, o los ídolos del dinero, del sexo y de la violencia, que ocupan un lugar importante en las sociedades neoliberales. Las ideologías antirreligiosas, al igual que el comunismo y el laicismo, sólo existen, por definición, en oposición a las religiones trascendentales, parapetadas en contra de la creencia en un Dios trascendente.

Pero la historia y la antropología nos enseñan que el ateísmo (creencia negativa), cuando se convierte en mayoritario, conduce a un colapso inexorable de la sociedad – al no tener ésta que depender más de la religión sobre la que se apoya, ni de una moral estable – que se traduce en la atomización de la sociedad y la aparición de individuos [1] desprovistos de toda horizontalidad (comunidad, familia, ekklesia), ya que están privados de verticalidad; siendo ambos aspectos complementaros desde nuestro punto de vista.

La secuencia histórica que ha atravesado Rusia nos mostró cómo el brutal colapso del comunismo – la ideología dominante no puede perdurar sólo por el mantenimiento de la estructura que la sustenta – dio paso al regreso de la religión tradicional en Rusia (la naturaleza tiene, según Lavoisier, un santo horror al vacío), es decir, el cristianismo. Esto nos permite anticipar desde ahora la manifestación del mismo fenómeno en Occidente y en Europa en particular. En efecto, el sistema liberal y su ideología están visiblemente en vías de hundimiento (o más precisamente en curso de mutación, pero no vamos a desarrollar esta idea aquí) – desde la crisis financiera de 2007/2008 – como el comunismo ayer; en este contexto, podemos anticipar un retorno inminente a la religión en Europa. Hay no obstante que temer que este retorno no controlado (por parte de los responsables: la jerarquía eclesial) a la creencia en Dios o en lo que quiera sea similar, entrañe derivas peligrosas como la multiplicación de gurús e impostores de todo tipo. Rusia logró su retorno a la ortodoxia gracias a una iglesia sólida, hecha una con el pueblo y el Estado.

Lo anterior nos lleva a deducir que Rusia – más allá de su complementariedad económica con Europa Occidental – podría ser un elemento estabilizador en una Europa que deberá conocer graves trastornos sociales, políticos y de identidad… A esto hay que añadir el papel eminentemente importante que Rusia juega en el Medio Oriente. Es un verdadero puente entre Europa y el Oriente, el Cristianismo y el Islam – como ha analizado muy bien Imran N. Hosein – en tanto que gran nación multiétnica y multiconfesional; ella es, por su solo ejemplo, un remedio potencial a la estrategia del choque de civilizaciones, estrategia de la que ella misma es uno de los primeros objetivos.

La estrategia anti-rusa

Esta Rusia cristiana, esta Rusia potencia continental, telurocrática, extiende una influencia natural sobre una amplia zona geográfica habitada por poblaciones diversas, que sin embargo tienen la mayoría de ellas, paradójicamente, una estructura familiar de tipo ruso, comunitaria-igualitaria [2]; es esta relativa homogeneidad antropológica la que, a largo plazo, ha permitido a Rusia convertirse en este “imperio natural”, al contrario que su enemigo, la potencia estadounidense talasocrática, heredera del Imperio Británico y portadora de una ideología diferencialista, impregnada de darwinismo social bajo la fachada de un democratismo fundador.

Rusia se enfrenta a una doble estrategia: una estrategia imperial estadounidense, cuyo principal cerebro es Zbigniew Brzezinski, y por otra parte, lo que sólo se puede llamar de forma precisa la estrategia “sionista”. Si la estrategia de contención y de desmantelamiento de la Federación de Rusia elaborada por Brzezinski en su libro El Gran Tablero de Ajedrez (1997/2002), se ha vuelto evidente para todos los observadores, la estrategia sionista es mucho menos clara.

La estrategia geopolítica de Brzezinski es un éxito a medias: en términos de la dominación del corazón de Europa por la sumisión total de Francia y Alemania, eso es cosa hecha, pero en cuanto a la ruptura de Rusia en provincias, permitiendo a los estadounidenses controlar toda Eurasia y controlar los recursos naturales, y principalmente los combustibles fósiles, esto sigue estando en el orden de la fantasía. Los sueños de dominación de Brzezinski se estrellaron contra el muro ruso, contra el soberanista Putin. Pero la crisis en Ucrania – país al cual Brzezinski concedió una atención particular y al que quería absolutamente separado de Rusia; y así escribió: 
“La independencia de Ucrania modifica la naturaleza misma del Estado ruso. De este único hecho, esta importante nueva casilla en el tablero de ajedrez euroasiático, deviene un pivote geopolítico. Sin Ucrania, Rusia deja de ser un imperio en Eurasia”. [3] – muestra que los estadounidenses en absoluto han abandonado su proyecto. 
Hasta el momento, la Rusia de Putin mantuvo en jaque a los estadounidenses tanto en Siria (en septiembre de 2013, la Casa Blanca renunció in extremis a sus operaciones de bombardeo), como por el espectacular regreso de Crimea a la Casa rusa (marzo 2014) en plena crisis ucraniana.

La estrategia sionista para Rusia se combina con la estrategia estadounidense, pero en ningún caso opone abiertamente o directamente a Israel con Rusia, muy el contrario. Israel mantiene buenas relaciones diplomáticas con Rusia mientras se opone a sus aliados en el Levante (Siria). Israel, a través del lobby pro-israelí [4], utiliza, en particular desde el giro del 11 de septiembre de 2001, a los Estados Unidos y a la OTAN como una herramienta de destrucción de los aliados históricos de Rusia en el Medio Oriente, oponiendo todavía más a rusos y estadounidenses. En paralelo, los líderes sionistas están tratando, a través de intermediarios, de negociar con Rusia a fin de que abandone a sus aliados sirios e iraníes. En julio de 2013, el príncipe Bandar, en calidad de representante de Arabia Saudita (aliado de Israel), se reunió con Vladimir Putin durante la crisis siria. En el encuentro, Bandar le habría propuesto a Vladimir Putin un acuerdo económico, petrólero y gasístico, a cambio del cual éste debía cortar los lazos con Irán, abandonar al presidente sirio, y entregar Siria a los terroristas [5].

Esta estrategia sionista indirecta o “perimetral” se transparenta cuando Henry Kissinger declara, el 11 de Mayo de 2014, que no hay que aislar a Rusia, sino que “es de interés para todos que permanezca en el sistema internacional”. En 2008 fue más específico acerca de sus intenciones, al tender la mano a Rusia en detrimento de Irán, al que designó como “un peligro para el mundo circundante”. Y por mundo circundante se debe entender, por supuesto, Israel [6]. Kissinger se reunió con Putin en 2009 y en enero de 2012, dos meses antes de su reelección como Presidente de Rusia [7].

La mano que los sionistas tienden a Rusia es una mano “traidora”, ya que, desde el momento en que Rusia rechazó todo compromiso y se situó como escudo delante de Siria, el fuego se encendió en Ucrania. El mensaje enviado a Rusia era claro: o abandona a sus aliados orientales para entregarlos al desmantelamiento geográfico, político, étnico y confesional al que les destina la gran estrategia del imperio norteamericano (en beneficio inmediato de Israel); o se verá atacada en sus fronteras. Pero esta elección que se le propone es también una trampa, porque si Rusia abandona a Siria, perdería su único puerto y punto de apoyo estratégico en el Mediterráneo (Tartous), lo que no impediría a los estadounidenses mantener su política de contención de Rusia, muy al contrario. De hecho, esta concesión costaría caro a Rusia frente a un enemigo que tiene en muy poca consideración sus propios compromisos.

En resumen, Rusia tiene todas las razones para no hacer ninguna concesión y para adelantar un peón cada vez que se siente atacada o amenazada. No obstante, sin duda la actual partida de ajedrez se acerca a su “término”, Israel comienza a revelar sus intenciones con respecto a Rusia; mientras Putin autoriza la entrega de misiles defensivos S-300 a Irán (abril de 2015), Israel se prepara para enviar armas a Ucrania con el fin de alimentar el fuego [8], latente después de los acuerdos de alto el fuego de Minsk II (12 de febrero de 2015).

Sólo después de haber entendido el acoplamiento estratégico sionista y estadounidense vis-à-vis frente a Rusia, podemos esperar interpretar mejor la posición de algunos geopolitólogos que, siguiendo a Kissinger, preconizan tender una mano a Rusia sin dejar de ser hostiles con sus aliados… y avivan secretamente el fuego de la guerra en el Donbass.

Rusia hasta ahora no cayó en esta trampa y no se debilitó frente a la evidente e insidiosa agresión de Estados Unidos, manteniéndose en su línea. En este sentido, podemos estar seguros de que va a jugar un papel cada vez más determinante en el Medio Oriente y en Europa, en detrimento de las políticas expansionistas y desestabilizadoras de las élites sionistas y de sus homólogos atlantistas. El destino de Rusia está así bien trazado; en cuanto al de Europa occidental, si parece cerrado, sin embargo, bien podría abrirse en caso de una crisis mayor, sobre un trastorno real político y social. Rusia debe y deberá tener cuidado.

Notas

[1] Véase la obra del antropólogo e historiador Emmanuel Todd en su libro Après la démocratie, Gallimard, 2008.

[2] Emmanuel Todd, Après l’empire, Folio Actuel, 2002.

[3] Zbigniew Brzezinski, Le grand échiquier, Bayard Editions, 1997, p. 74.

[4] John J. Mearsheimer y Stephen M. Walt, Le lobby pro-israélien et la politique étrangère américaine, La Découverte, 2007.

[5] Al Manar, «Ce qui n’a pas été révélé de la rencontre orageuse Bandar-Poutine» [“Lo que no se reveló del tormentoso encuentro Bandar-Putin”], 21 de agosto de 2013.

[6] Sputnik, Henry Kissinger considère que les Etats-Unis doivent rechercher l’entente avec la Russie [Sputnik, Henry Kissinger cree que losEE.UU. deben buscar un acuerdo con Rusia], 7 de mayo, 2008.

[7] Fuente: http://fr.rian.ru/world/20120120/193093922.html

[8] Sputnik, Poutine met Israël en garde contre les livraisons d’armes à Kiev, [Putin advierte a Israel contra las entregas de armas a Kiev], 18 de Abril, de 2015.

04/09/2015

(Traducción Página Transversal)

Fuente: Geopolintel.

Extraído de: Égalité & Réconciliation


Fuente.

martes, 15 de septiembre de 2015

¿Qué le pasa a Europa?



Por Alexander Dugin – Para entender correctamente la naturaleza de la crisis actual tenemos que hacer un breve análisis de la situación. Sugiero tres niveles:
  1. · Ideológicamente,
  2. · Económicamente,
  3. · Geopolíticamente.

La ideología liberal es la fuente del problema

Ideológicamente el problema es el liberalismo como única y sola ideología impuesta a Europa y al resto de la humanidad por el mundo anglosajón. El liberalismo afirma solamente la identidad individual y prohíbe cualquier tipo de identidad colectiva u orgánica. Así que paso a paso el liberalismo niega la religión, la nación y la pertenencia de género con el fin de establecer un individuo completamente libre de cualquier tipo de holismo. El género es el núcleo del problema político porque los liberales insisten en el carácter facultativo del género, un género como elección individual (antes la lucha fue acerca de la religión como opción individual o de la nación como elección individual). El otro punto importante es la inmigración. El liberalismo se niega a reconocer identidades religiosas o culturales, al igual que las de género: así, un inmigrante no es considerado como el portador de una identidad diferente, sino un individuo numérico atomizado más. El liberalismo destruye cualquier identidad colectiva. Lógicamente el liberalismo destruye la identidad europea (con la llamada tolerancia y las teorías de los derechos humanos). Junto con la destrucción intensiva de la identidad sexual acelera el fin de la sociedad como tal. El fin de Europa está garantizado por el hecho mismo de la aceptación del liberalismo como ideología dominante.

El último paso en el desarrollo del liberalismo será negar la identidad humana colectiva. Así que bienvenidos al trans-humanismo. Esta es la agenda liberal para mañana.

El liberalismo es una ideología nihilista. Se insiste en la libertad de cualquier tipo de identidad colectiva, pero nunca sugiere algo positivo. En la pasada competición con las ideologías totalitarias – el comunismo o el fascismo – el liberalismo era concreto y atractivo porque negaba el totalitarismo concreto planteándose como alternativa. Fue una alternativa realmente. Pero cuando los totalitarismos fueron superados la naturaleza nihilista del liberalismo se reveló. Sólo puede negar. No puede afirmar nada. No es la ideología de la libertad positiva, es la ideología de la libertad negativa. Ayer no era algo tan explícito. Ahora lo es.

El liberalismo se hizo totalitario. Usted no tiene la libertad de no ser liberal. Usted debe ser liberal. Usted puede optar por ser liberal de izquierda, liberal de derecha, o liberal de centro. Puede ser – en el caso extremo – de la extrema izquierda liberal o de la extrema derecha liberal. Pero siempre liberal. Si usted es juzgado por los liberales como no liberal, usted está acabado – etiquetado como extremista, terrorista y así sucesivamente. Los liberales pueden tolerar, pero a las personas tolerantes. Si usted no es tolerante (en el sentido liberal), usted es intolerable.

¿Qué podemos hacer para oponernos al liberalismo? En el siglo XX hubo dos opciones: el comunismo (socialismo) y el fascismo. Ambos fracasaron históricamente – política, filosófica, militar, económicamente. Ahora existen como simulacros. Son o hiper marginales o manipulados por el liberalismo: de ahí el liberal-comunismo del posmodernismo, anarquistas y trotskistas o liberal-fascistas sirviendo a los liberales para promover su causa exactamente como el fundamentalismo islámico es utilizado como arma de los EEUU. Así que mi idea de oponerse al liberalismo (primera teoría política), no es la segunda teoría política (el marxismo), ni la tercera (el fascismo), sino la cuarta. He desarrollado esta idea en el libro La Cuarta Teoría Política, traducido en muchos idiomas – en alemán también. Tenemos que luchar contra el liberalismo, refutándolo y deconstruyéndolo totalmente. Al mismo tiempo, tenemos que hacerlo no en nombre de la clase (como en el marxismo), o en nombre de la nación o de la raza (como en el fascismo), sino en nombre de la unidad orgánica del pueblo, de la justicia social y la democracia real. Los liberales interpretan la democracia como el dominio de las minorías. Necesitamos restaurar el sentido original del término: la democracia es el gobierno de la mayoría, de la mayoría orgánica, mayoría que comparte la identidad común – que es el gobierno del pueblo como la unidad histórica y cultural.

El capitalismo financiero es una catástrofe

Económicamente, el problema está en el capitalismo financiero pretendiendo superar al sector real de la industria en favor de la tecnología de los mercados financieros. Tal capitalismo es monopolista y crea burbujas en lugar de desarrollar la infraestructura económica. Esta economía se basa en las especulaciones financieras (del tipo de G.Soros) y acaricia la ilusión del crecimiento infinito. Eso contradice la realidad. La clase media no está creciendo más. El crecimiento de los mercados financieros no se corresponde con el crecimiento del sector real. Poner toda la atención en las instituciones financieras que promueven la deslocalización del sector real hacia los países del Tercer Mundo en el curso de la globalización es el camino hacia el abismo. Las primeras olas de la crisis ya han pasado, pero nuevas olas estarán aquí pronto. El colapso económico de los países del sur de Europa como Grecia, y en un futuro próximo Italia y España, es sólo el pico visible de la inmensa catástrofe. La unidad europea se basa en la aceptación total de la logística del capitalismo financiero. Sólo la lucha de Alemania ahora con el fin de mantener la economía en contacto con las realidades industriales se niega a embarcar en el tren hacia la nada. Esa es la razón de la histeria anti-alemana en Europa y en EEUU. La economía alemana puede ser la última economía real, el resto es ya economía virtual.

Así que tenemos que reconstruir Europa sobre bases económicas alternativas.

El crecimiento infinito no es más que una ilusión liberal. La caída de la clase media es la severa realidad. La manera de salir de esto es la revisión completa de los mitos del capitalismo financiero.

El Atlantismo es un mal

Geopolíticamente Europa es hoy una entidad atlantista. La geopolítica imaginada por el inglés Sir H. Mackinder declara que hay dos tipos de civilizaciones – la civilización del Mar (Seapower) y la civilización de la Tierra (Landpower). Ambas están construidas sobre sistemas de valores opuestos. El Seapower es puramente mercantil, modernista y materialista. El Landpower es tradicionalista, espiritual y heroico. Ese dualismo corresponde al par conceptual de Werner Sombart: Händlres y Helden. La sociedad europea moderna está plenamente integrada en la civilización del mar. Esto se manifiesta en la hegemonía estratégica norteamericana y en la OTAN.

Esta situación impide que Europa se convierta en una entidad geopolítica independiente. Más profundamente, pervierte la naturaleza geopolítica de Europa como entidad continental – Landpower.

Así que hay una necesidad de cambiar la situación y restablecer la estrategia Landpower basada en la verdadera soberanía europea. En lugar de atlantismo, Europa necesita convertirse en una potencia estratégica continental.

Europa y Rusia

Si resumimos los puntos podemos deducir lógicamente dónde nos encontramos en las relaciones entre Europa y Rusia.

En el presente Rusia es:
  • Relativamente hostil hacia el liberalismo (más inclinada hacia el tradicionalismo y el conservadurismo),
  • Económicamente, está tratando de liberarse de la dictadura del Banco Mundial y FMI,
  • Geopolíticamente, continental y anti-atlantista.
Esa es la razón por la que Rusia está siendo atacada – en Ucrania, en Moscú, en todas partes. El reciente asesinato del liberal Boris Nemstsov fue una provocación que sirve para demonizar a Rusia cada vez más a los ojos de Occidente. Los liberales, la oligarquía financiera mundial y atlantista (los Estados Unidos y la élite financiera), tratan de provocar hostilidad entre Rusia y Europa, así como tratan de salvar su tembloroso imperio promoviendo conflictos étnicos. La guerra en Ucrania es el primer paso en la serie de conflictos étnicos en suelo europeo. La élite liberal mundial planea la guerra étnica no sólo en Ucrania o Rusia, sino en Alemania, Francia, Europa del Este y en otros lugares. El Imperio liberal trata de salvar su hegemonía, que cae a pedazos, dividiéndonos.

Tenemos que resistir a fin de construir una Europa mejor, la Europa verdaderamente europea. Y en tal situación Rusia es el amigo y EEUU es el enemigo. Tenemos que trabajar en una alianza ruso-europea, no porque los europeos amen a Rusia o los rusos amen a los europeos. La razón es diferente: tenemos que estar juntos para salvar a cada uno de nosotros del peligro que nos amenaza a todos.

Te deseo todo lo mejor y me gustaría añadir que aprecio mucho el impacto de la revista Zuerst dirigida por el valiente Manuel Ochsenreiter, y su lucha por una Alemania mejor promoviendo la Europa verdadera.

Fuente: The Fourth Political Theory

Extraído de: La Cuarta Teoría política en español (4TPes).


Fuente.