Solzhenitsyn

“Los dirigentes bolcheviques que tomaron Rusia no eran rusos, ellos odiaban a los rusos y a los cristianos. Impulsados por el odio étnico torturaron y mataron a millones de rusos, sin pizca de remordimiento… El bolchevismo ha comprometido la mayor masacre humana de todos los tiempos. El hecho de que la mayor parte del mundo ignore o sea indiferente a este enorme crimen es prueba de que el dominio del mundo está en manos de sus autores“. Solzhenitsyn

Izquierda-Derecha

El espectro político Izquierda-Derecha es nuestra creación. En realidad, refleja cuidadosamente nuestra minuciosa polarización artificial de la sociedad, dividida en cuestiones menores que impiden que se perciba nuestro poder - (La Tecnocracia oculta del Poder)

miércoles, 13 de noviembre de 2013

El ‘Plan Yinon’: Cómo Israel quiere reconfigurar el mundo árabe

Israel, que se hace pasar por una víctima de las tensiones en el mundo árabe, en realidad está interesado en el caos en la zona y puede ser la fuerza que orquesta estos acontecimientos, según lo afirma una historiadora rusa.
Con el inicio de la primavera árabe, cuyas consecuencias se sienten hasta hoy día, en la sociedad se levantó la cuestión del futuro de Israel. En la aplastante mayoría de los casos Israel figuraba en los medios occidentales como una víctima del caos en la región. “En 2012 cuando Palestina pidió el reconocimiento de la ONU los medios occidentales denunciaban a coro ‘la traición’ de EE.UU. que entregaba el Estado hebreo a los islamistas. Ahora cuando lo absurdo de esta idea ya es evidente para todos, se hace hincapié en la ‘amenaza mortal’ a Israel que proviene desde Irán, que crece por las tensiones en Siria”, denuncia la historiadora Olga Chetverikova.
No obstante, “cada vez se deja silenciado lo más importante: el profundo interés de Israel en la desestabilización de la situación en los países vecinos del mundo musulmán y de fomentar la guerra en Siria”, dice Olga Chetverikova.
“No solo vamos a ‘comprar’ a la elite árabe, sino le daremos de comer de la mano”
Este interés de Israel no es ningún secreto para los expertos y sus causas han sido reveladas ya en 2011 por uno de los creadores de la influyente doctrina del ‘hipersionismo’, el rabino Abraham Shmulévich.
“El mundo musulmán se someterá en caos y esto será un factor positivo para Israel. El caos es el mejor momento para tomar el control. Ahora hay una lucha sobre quién será el líder espiritual de la humanidad –la Roma (Occidente) o Israel [...]– . Ahora tenemos que tomar un control total. No solo vamos a ‘comprar’ a la elite árabe, sino le daremos de comer de la mano, la educaremos. La persona que recibe la libertad, al mismo tiempo, debe recibir instrucciones de cómo usar esta libertad. Y esta instrucción la vamos a escribir a la humanidad nosotros, los judios [...] El florecimiento del pueblo hebreo viene del fuego de las revoluciones árabes”, escribió."
"Se podría pensar que Shmulévich es un marginal, pero no es así, ya que repite las ideas básicas contenidas en el plan estratégico de las élites israelíes, que se conoce como el ‘Plan Yinon‘, escrito en 1982″, revela la historiadora Olga Chetverikova, refiriéndose a una continuación de la estratagema británica en Oriente Medio, un plan israelí para asegurar la superioridad estratégica de este país.
“Una estrategia perseverante de dislocación del mundo árabe” 
El texto del ‘Plan Yinon’, fue escrito por Oded Yinon, un funcionario del Ministerio israelí de Asuntos Exteriores, lleva el título de ‘Una estrategia perseverante de dislocación del mundo árabe’, y trata del desmembramiento generalizado de ese conjunto geográfico. Este plan estipula que Israel debe volver a configurar su entorno geopolítico a través de la balcanización del Oriente Medio y los países árabes en estados más pequeños y débiles.
“El ‘Plan Yinon’ estipula las posibilidades para cambiar la situación que Israel tenía que realizar en los próximos años”, dice Chetverikova.
Con respecto a la península egipcia del Sinaí en el plan se trata de recuperar el control sobre esta zona como una reserva estratégica, económica y energética de largo plazo. “Egipto con su actual situación política interna, ya es un cadáver, sobre todo si se toma en cuenta el creciente conflicto entre los musulmanes y cristianos. La descomposición de Egipto en las diferentes regiones geográficas es un objetivo político de Israel”, dice el texto del ‘Plan Yinon’.
Hablando del frente oriental de Israel, el ‘Plan Yinon’ dice: “La desintegración completa del Líbano en cinco provincias servirá como precedente para todo el mundo árabe”.  “Un colapso de Siria e Irak más tarde en las zonas étnica o religiosamente únicas como en el Líbano, es la principal preocupación a largo plazo de Israel en el frente oriental, mientras que la desaparición del poder militar de estos países es un desafío en el corto plazo. Siria se descompondrá según su estructura étnica y religiosa en diversos estados, como está ocurriendo actualmente en el Líbano, por lo que habrá un estado chií-alauí en el área de Alepo y otro estado sunita aflorará en Damasco”, reza el plan.
“Irak, por un lado, rico en petróleo, y, por otro lado, desgarrado por los conflictos internos, es un candidato garantizado para el logro de los objetivos de Israel. Su decadencia para nosotros es más importante que el colapso de Siria”, señala el ‘Plan Yinon’.
Según el documento hebreo, la península Arábiga es un barril de pólvora a punto de explotar. Subraya que todos sus regímenes son frágiles y no pueden sobrevivir sin Estados Unidos y el patrocinio extranjero. “Toda la península Arábiga es un candidato natural a la disolución debido a presiones internas y externas, y eso es inevitable, especialmente en Arabia Saudita”, se expone en el texto.
“En cuanto al planeado “caos en el mundo musulmán”, Israel lo crea con manos ajenas, actuando únicamente a través de las fuerzas de seguridad y apoyando el mito de que es una ‘víctima del islamismo’”, resume Chetverikova.
Fuente: RT

lunes, 11 de noviembre de 2013

Alberto Martí Bosch. Afrontar el cáncer de forma holística

Tras haber hablado en otros artículos sobre el Dr. Alberto Martí Bosch, sus terapias para el cáncer y el enfoque holístico que él utiliza para su tratamiento, nos proponemos en éste profundizar un poco en lo que él nos propone.

El holismo, según la RAE, es la "doctrina que propugna la concepción de cada realidad como un todo distinto de la suma de las partes que lo componen", es decir, no tomar la parte por el todo, sino afrontar el todo como el sistema que conforma la realidad e interacción de las distintas partes del problema. Ésta es la base sobre la que asienta el Dr. Alberto Martí Bosch sus terapias para el tratamiento de las enfermedades incluido el cáncer.

El Dr. Martí Bosch, oncólogo infantil durante varios años y especialista en Medicina Biológica, Homeopatía y Nutrición Ortomolecular, tras muchos años de estudios en diferentes países y laboratorios médicos, plantea que la principal causa de la enfermedad es la existencia de un entorno favorable al desarrollo de la misma en el interior de nuestro cuerpo.

La medicina convencional combate las enfermedades atacando directamente a los microorganismos o células "malas" que las generan. Estos ataques afectan no solo al objetivo- sino a todo su entorno, provocando, en muchas ocasiones, que se dañe también a partes que no están implicadas en la enfermedad y provocando reacciones adversas en células y entornos sanos, los llamados "efectos secundarios" de muchas medicinas y tratamientos. Un ejemplo muy claro de esto sería la quimioterapia seguida en pacientes con cáncer y la gran reacción adversa que ésta produce en los cuerpos de los pacientes hasta dejarlos sin apenas defensas.

Así pues, tras muchos años viendo que los resultados de estas terapias estropeaban más que ayudar a sus pacientes, el Dr. Martí Bosch decidió investigar en campos que no eran enseñados en las universidades de medicina, tales como la Medicina Natural, la Medicina Ortomolecular, la Fitoterapia, la Homeopatía, Dietética y Nutrición, intentado encontrar explicaciones al propio problema y métodos que ayuden a paliarlo sin ser tan invasivos para los pacientes.

A partir de los estudios, tanto en laboratorio como con pacientes, se dio cuenta de que reforzando el sistema inmunológico y creando entornos favorables para las células "sanas", a partir de la nutrición y la limpieza del organismo, tanto a nivel físico como psíquico, los síntomas remitían por sí mismos, en algunos casos incluso hasta desaparecer. Por tanto, lo que aquí se plantea es el asedio a la enfermedad mediante una regeneración y limpieza del organismo del paciente que ayude a aislar la enfermedad y que sea el propio organismo el que combata las células dañadas.

El tratamiento que propone Martí Bosch tiene varios pilares fundamentales:

1.- Depuración completa del organismo. Nuestros cuerpos necesitan ser limpiados de vez en cuando. Los órganos que sirven para filtrar y deshacerse de los residuos que nuestro cuerpo recibe (riñones, hígado, pulmones, colon,...) se van ensuciando con el tiempo. Esto hace que cada vez sean menos efectivos y que se estresen con una carga de trabajo abultada. Por tanto, es necesaria una depuración de estos filtros mediante la ingestión de alimentos que ayuden a su limpieza, además de baños de agua caliente con sal que ayuden a la expulsión de los residuos por los poros (Ósmosis) y lavativas que limpien nuestro sistema excretor. Las infusiones de ciertas plantas también son beneficiosas para la depuración de los filtros de nuestro cuerpo. Tomillo, Gordolobo y Laurel, son plantas que ayudan a limpiar los pulmones. Alcachofera, Cardo Mariano, Diente de León, Boldo y Desmodium, hacen lo mismo con el hígado, así como la Arenaria, Cola de Caballo y Té Verde con los riñones.

2.- Corrección de la dieta. La alimentación es la base de nuestro cuerpo. De ella tomamos los elementos que utilizamos para el funcionamiento de nuestros órganos. Es, por tanto, un factor esencial en la creación de un entorno saludable en nuestro organismo. Una dieta basada en las verduras, proteínas vegetales (sin abusar) e hiposódica (baja en sal) ayuda a alcalinizar nuestro organismo y crear un entorno beneficioso para el desarrollo de las células “sanas”, y el deterioro de las células “malas”. Se recomienda realizar una dieta vegetariana cada cierto tiempo para mantener nuestro organismo alcalinizado (Oxigenado).

3.- Alcalinización y oxigenación del medio interno. Siguiendo lo dicho en el párrafo anterior, la alcalinización del organismo es esencial para crear un medio salubre en nuestro organismo. Las células cancerosas, o tumorales, sobreviven gracias a un entorno acidificado (poco oxigenado) ya que se alimentan de los elementos que tienen a su alrededor. Si conseguimos un entorno, mediante la alimentación y la depuración, rico en oxígeno y alcalinizado, obtendremos un gran avance en el aislamiento de las células “malas”, ya que el oxígeno y un entorno “limpio” es perjudicial para éstas y beneficioso para las células sanas.

4.- Medicina Ortomolecular y Medicamentos Antihomotoxicologicos. La medicina ortomolecular es una terapia alternativa que recomienda el uso de cantidades de biomoléculas (vitaminas, por ejemplo) en cantidades altas. Es una terapia calificada por algunos como pseudociencia y que puede ser peligrosa si se utiliza sin la consulta y seguimiento de alguien cualificado. NO SE RECOMIENDA HACERLO POR SU PROPIA CUENTA A NADIE. Se ha demostrado su utilidad en pacientes con bajos niveles vitamínicos, pero no en todo tipo de personas. Las terapias antihomotoxicológicas (tambien denominados Terapias Bioenergéticas) son aquellas que utilizan medicamentos similares a la problemática del paciente en bajas cantidades. Se utilizan para estimular el sistema inmunológico de manera que éste se active y ayude en la lucha contra la enfermedad. Insistimos en que el seguimiento de estas terapias DEBE SER SIEMPRE SUPERVISADO POR UN PROFESIONAL DE LA MEDICINA.

Estos serían los pilares fundamentales sobre los que se asientan las terapias del Dr. Martí Bosch, pero no los únicos. Sabemos que también se vale de otras como la Ozonoterapia, la Biorresonancia o la Hipertermia. Cada paciente es un caso diferente y cada uno necesita unas cosas u otras. Es por eso que la automedicación o el hacer las cosas por uno mismo sin la consulta a especialistas, profesionales y personas cualificadas puede llegar a ser perjudicial para el propio paciente, y no es recomendable.

Poco a poco cada vez más oncólogos y universidades de medicina, estudian estos campos y los aplican. Aunque siempre existan voces contrarias, ya sea por intereses propios o por escepticismo, cada vez existen más pruebas y resultados que demuestran la utilidad de estas terapias. Sin olvidar que, en algunos casos, las terapias convencionales (Quimioterapia, Intervención quirúrgica, …) son necesarias en situaciones extremas.

Fuente.

MARATONIANA CONFERENCIA DEL ONCÓLOGO ALBERTO MARTÍ BOSCH
El día 5 de Octubre durante el transcurso de la VI Feria “Alimentación y Salud”, el Dr. Alberto Martí Bosch y ante mas de 1.000 personas, impartió una lección magistral sobre cómo afrontar el cáncer desde la serenidad y la cordura.
Más de 5 horas  dedicó a la labor de divulgar conocimientos y transmitir  confianza a los enfermos de cáncer.
Los cinco enlaces que a continuación les acompaño  son:
El primero  dedicado a la conferencia en sí y los otros cuatro restantes,  a responder a infinidad de preguntas que tuvo la paciencia de contestar.
De todo este material se puede sacar imprescindible información para afrontar el cáncer con tranquilidad.

jueves, 7 de noviembre de 2013

La amenaza del marxismo cultural

“Una nación puede sobrevivir a sus propios imbéciles e incluso a sus ambiciosos. Pero no puede sobrevivir a la traición interna. Un enemigo a las puertas es menos formidable, pues es conocido y enarbola sus estandartes abiertamente. Pero el traidor, se mueve libremente entre los que guardan esas puertas, su maquinación se expande como el viento por los callejones, hasta hacerse oír en los salones del mismo gobierno. Pues el traidor no se muestra como un traidor; él habla con el acento que les es familiar a sus víctimas, y se muestra con sus mismas caras y argumentos, haciendo referencia al poso profundo del corazón de los hombres. Él pudre el alma de la nación; él trabaja secretamente y amparado en la noche para debilitar los pilares de la ciudad; él infecta el cuerpo político para que no pueda resistir. Un asesino es menos de temer. El traidor es la plaga”. 
                          Marco Tulio Cicerón (106 a.C.- 43 a.C.)

El concepto de Marxismo cultural es a menudo criticado por izquerdistas y radicales, alegando que es una especie de "teoría de la conspiración", pero eso no es más que una exageración por su parte. Nadie está sugiriendo que haya una cábala de mentes maestras izquierdistas alrededor de una mesa en un cuarto lleno de humo en Suecia, dirigiendo esta campaña de manera conspirativa. Realmente, es más un movimiento cooperativo no centralizado, que opera en abierto, y que usa métodos, y enseña teorías, que son claramente de naturaleza marxista.

En esencia, lo que ha pasado en Occidente en las pasadas décadas, es el resultado de la comprensión por parte de la izquierda radical entre comienzo y mitad del siglo XX, de que la campaña para radicalizar al proletariado y movilizarlo contra la burguesía no iba a tener éxito a gran escala en Occidente. La comprensión de ésto les llevó a una nueva estrategia. La dialéctica marxista a nivel económico, de oposición entre poletarios y burgueses, se retuvo en forma de partidos socialistas o socialdemócratas en muchos países occidentales, usando la legislación, en lugar de la acción revolucionaria, como medio de hacer avanzar su plan.

Mientras, la izquierda radical miraba a otras categorías para crear una nueva dialéctica revolucionaria que pudiera impactar en la sociedad de un modo más amplio, y más fundamentalmente revolucionario. El teórico comunista italiano Antonio Gramsci, fue fundamental en conducir esta linea de Teoría Marxista, desde una perspectiva intelectual y teórica. La aportación de Gramsci fue la idea de que un cierto conjunto de estructuras y conceptos culturales establecidos, sustentaban el sistema capitalista, y debían ser socavadas o directamente suprimidas para que la revolución finalmente triunfe en cambiar el orden establecido.

Siguiendo las aportaciones de Gramsci, los filósofos de la izquierda radical, especialmente los de la Escuela de Frankfurt, comenzaron a examinar diferentes criterios que pudieran ser usados para crear el tipo de desorganización social y ruptura que Gramsci describía. Varias teorías y corrientes intelectuales izquierdistas fueron desarrolladas a partir de este grupo, pero una fuerte linea de pensamiento fue que una vez que la izquierda dividiera y pusiera en conflicto:
  • todo aquello que no fuera heterosexual, blanco y masculino;
  • contra todo aquello que fuera heterosexual, blanco y masculino
podría ser creada una dialéctica mucho más poderosa y visceral, que podría ser aprovechada para destruir lo que los marxistas veían como una profunda y estructural resistencia cultural al cambio revolucionario que buscaban.

Este enfoque probó ser más eficaz que la "clásica" dialéctica económica marxista, porque aprovechaba sentimientos y odios viscerales ancestrales, que ciertos segmentos de la población tienen contra el Hombres blanco heterosexual debido a inequidades atávicas. Como resultado, los radicales necesitaban menor esfuerzo para "radicalizar" a este nuevo "proletariado" (e.g., mujeres, minorías étnicas y gays), porque el odio visceral emocional ya estaba allí, y en gran medida se podría aprovechar fácilmente como impulso para el cambio revolucionario en el plano cultural. 

Básicamente, era necesario volver a escribir la historia viéndola desde la perspectiva de que casi todo el mundo ha sido cruelmente oprimido por hombres blancos heterosexuales durante toda la historia, y reducir nuestra comprensión de las estructuras de la sociedad, tanto pasadas como actuales, a una visión que observa toda la narrativa como una prolongada campaña de hombres blancos violando y dominando a todos y a todo lo demás.

Una vez que esta narrativa revisionista fue completada y difundida, proporcionó el combustible para los movimientos que caracterizaron la revolución cultural que tuvo lugar en Occidente en las década de 1960s y 70s y sus secuelas. 

La visión revisionista proporcionó una rígida, reduccionista narrativa que podría servir como un léxico para explicar todo en el pasado y el presente, tal y como los marxistas económicos habían tratado de hacer con la "clásica" dialéctica económica marxista en el siglo XX. 

El atractivo de una narrativa que presenta a todo el mundo aparte del Hombre blanco heterosexual como víctimas pasadas y presentes, es bastante obvio: libera a los de las clases "preferidas" de asumir la responsabilidad de sus propios problemas, y en su lugar, les permite culpar a los hombres blancos heterosexuales por todo lo que encuentran mal en sus vidas y en el resto del mundo. Y esto es precisamente lo que se ha hecho, y se sigue haciendo, por un número desproporcionado de personas en las clases "preferidas" (es decir, mujeres, minorías y gays).

La mejor parte fue que no era necesario en absoluto que este marxismo fuera predicado conscientemente. Aunque algunas feministas y activistas por las minorías creyeran promover otra corriente ideológica y rechazaran abiertamente las ideas marxistas, la mayoría en el fondo no lo hacía, dado que no obstante bebían de la interpretación marxista cultural de la historia. Que no es otra cosa que la dominación por el Hombre blanco heterosexual en detrimento de mujeres, minorías étnicas y gays. En otras palabras, incluso aquellos activistas que no admiten ser marxistas, e incluso los que sinceramente niegan creer en ideas marxistas, sin embargo, se inspiraron en la historia revisionista que era, en sí, completamente marxista en contenido.

El principal éxito del movimiento marxista-feminista radica en su éxito en la introducción de esta historia revisionista a la cultura en su conjunto. En muchos círculos, por ejemplo, se da ahora por sentado que la historia no es más que un catálogo de crímenes del Hombre blanco heterosexual, contra todos lo demás. Esta es la versión de la historia que domina en nuestras universidades, y la que se introduce sin cesar por los medios de comunicación. Esto crea una atmósfera de animadversión que hace creer a amplios sectores tener derecho o sentirse justificados para odiar a los hombres blancos heterosexuales, y para apoyar leyes y costumbres sociales que están diseñadas para quitarle "poder" (incluso en una época en que los hombres se ven desproporcionadamente afectados por la recesión) a los hombres blancos heterosexuales, y redistribuirlo a todos los demás, por una cuestión de "justicia social".

Por supuesto, debido al "poder estructural" de hombres en las más altas esferas de la sociedad, ningún cambio cultural y jurídico podría haber tenido lugar sin su colaboración. Así que, ¿por qué iban a colaborar? La razón principal es que los "hombres-en-el poder" en la parte superior de cualquier sociedad siempre han considerado a la gran masa de los hombres con una mezcla de desprecio y miedo. Los hombres, en general, compiten en las jerarquías y los que están en la parte superior de la jerarquía, generalmente saben que están bajo alguna amenaza de los hombres del resto de dicha jerarquía. Históricamente esto ha sido manejado por los que están en la cúspide a través de una combinación de lealtades feudales y prácticas diseñadas para matar selectivamente parte de los rangos inferiores de los hombres, por ejemplo con la guerra prolongada, y la creación de una clase eunuca. 

El marxismo cultural de finales del siglo XX dio a los "hombres-en-el poder" una poderosa herramienta para mantener a los hombres de menor rango a raya, más o menos permanente, mediante la organización de todo el resto de la sociedad en contra de ellos.De esta manera, los "hombres-en-el poder" redujeron la amenaza a su propia posición que representaban los demás hombres. 

Mayormente, este grupo no temía ser sustituido por personas que no fueran en su mayoría hombres blancos heterosexuales, precisamente de ahí la creación de estructuras culturales que impidieran esto de otros hombres. Esta clase ciertamente no teme ser reemplazada por las mujeres en la parte superior de la jerarquía, probablemente debido a que los hombres en este nivel están en la cola derecha de la curva de algunos rasgos relacionados con la consecución del poder, de manera que ser suplantado por mujeres no es percibido como un riesgo real.

Eso no quiere decir que hubiera, o haya, una "conspiración" entre la izquierda radical y los "hombres-en-el poder". Más bien, los "hombres-en-el poder" han colaborado con las ideas de la izquierda radical, ya que éstas sirven a sus propios intereses: es decir, la preservación de su propio poder en las alturas de la sociedad socavando a la mayoría de hombres, a través de una maraña de derechos y privilegios al resto de colectivos; y discriminación pura y dura hacia los hombres, diseñada para desplazar a estos hombres por personas menos amenazantes, que no sean heterosexuales, blancas y masculinas. 

Es precisamente este alineamiento entre nuestras élites (todavía hombres blancos en su mayoría) y los izquierdistas radicales lo que permitió la revolución cultural, y que tuviera semejante impacto en la cultura, y que opera para mantener la mayoría de los hombres hundidos, deliberadamente.

Creo que es imposible entender lo que realmente ha sucedido en Occidente desde 1960 sin comprender la base marxista cultural subyacente. Esto también explica por qué el sistema creado a raíz de la revolución cultural ha sido tan resistente y fuerte: cuenta con el respaldo de casi todas nuestras élites, de una forma u otra. 

Por supuesto, a largo plazo, las élites serán apuñaladas por la espalda por la izquierda radical, en caso de que el programa revolucionario alguna vez llegue a buen término. Pero por el momento, hay un muy fuerte alineamiento de intereses entre las élites y los radicales, así que toda la sociedad ha sido reformulada de un modo tal que en realidad sirve para preservar el poder de las élites actuales dividiendo al resto de la población contra sí misma.

El camino a seguir para los hombres pasa por reconocer este marxismo cultural y su demonización deliberada de nuestro sexo, a menudo con la colaboración dispuesta por "idiotas útiles" de sexo masculino (no los llamaré "hombres", porque, francamente, creo que no merecen ese término). Pero también debemos reconocer que nuestro camino es, no obstante, un camino revolucionario, uno que nos llevará hacia nuevas direcciones, en lugar de las antiguas. 

Nosotros somos los dueños de nuestro propio destino, si nos permitimos ser lo que somos: hombres. Y podemos ir por sorprendentes direcciones si simplemente tenemos la voluntad de hacerlo.

Un pre-requisito para ello, es la comprensión de este aparato marxista cultural que ha sido creado para jodernos, y el hecho de que los conservadores, también están colaborando con él. El siguiente paso es elevar nuestro dedo del medio a ese aparato y sus cómplices necesarios los conservadores y alejarnos de ellos.

El paso más allá de eso es la verdadera liberación masculina. Vendrá a nosotros, como individuos, si tomamos estos pasos, con integridad y confianza. Y con un completo y saludable desprecio a lo que las mujeres piensan de esto. Este es nuestro juego, y son también nuestras vidas.

Por NOVASEEKER, para the-spearhead.com, Octubre de 2009
The Menace of Cultural Marxism - The Spearhead



lunes, 4 de noviembre de 2013

Plantas contra el cáncer

Hace siglos que la medicina está buscando un remedio eficaz para combatir la terrible enfermedad del cáncer, en sus diversos tipos. Algunos de los mejores remedios conocidos, como en tantos otros casos, provienen del reino vegetal.

Pero lo más sorprendente es que se trata de especies que llevan siendo utilizadas durante siglos en diversas regiones de Sudamérica, de forma tradicional, para tratar el cáncer y otras muchas afecciones, pero que, de manera vergonzante para la estirpe humana, se han venido ocultando durante muchos años, pese a los numerosos estudios científicos que avalan sus propiedades y su eficacia ¿Por qué? El motivo hay que buscarlo, una vez más, en la codicia y los intereses de las grandes empresas multinacionales que dominan el mercado y la industria farmacéutica, las cuales han tratado de sintetizar los principios activos de estas plantas de manera artificial, y, al haber fracasado en el intento, han tratado por todos los medios de ocultar la información obtenida, ya que las plantas silvestres están en la naturaleza, no pueden patentarse y pueden ser utilizadas por todo el mundo que las recolecte o las cultive, siempre que no exista una normativa legal que lo prohíba o que regule su uso y aprovechamiento (como veremos al final).

La planta que tiene propiedades más potentes contra el cáncer es un pequeño arbolillo frutal de la familia de la Chirimoya (Annonaceae) conocido como Graviola, Guanábana, Huanábano, Catuche, Catoche, Anona de México, Masasamba, Corosol o Chirimoya brasilera (Annona muricata L.). Es un árbol pequeño, de unos 8 a 10 m. de altura, que crece cultivado en casi toda la América tropical. Tiene unos frutos carnosos de 15 a 20 cm. de largo, de sabor agradable, que se industrializan para la preparación de zumos, néctares, mermeladas y helados.

En la medicina tradicional sus frutos se usan para combatir el raquitismo. La corteza, la raíz y las hojas se usan para tratar la diabetes (en infusión) y también como antiespasmódico. Las hojas machacadas con sal, aplicadas como emplastos, se usan para tratar los tumores. Y las hojas son también útiles, en cocimiento, como antidisentérico.

Pero su mayor importancia radica en su uso para el tratamiento de ciertos tipos de cáncer, por la presencia en las hojas de acetogeninas, unas sustancias 10.000 veces más potentes que la adriamicina, que es lo que se usa actualmente en la quimioterapia para el control del crecimiento de las células cancerígenas, y que, además carecen de los perniciosos efectos colaterales de esta sustancia química.

Las acetogeninas son sustancia cerosas que resultan de la combinación de ácidos grasos de cadena larga (C32 ó C34), con una unidad de 2-propanol en el carbono 2, para formar una lactona terminal. Un estudio realizado en la Universidad de Pardue (California), demostró que las acetogeninas inhiben selectivamente el crecimiento de células cancerígenas y de los tumores resistentes a la adriamicina, respetando la integridad de las células de los tejidos sanos. Estudios realizados entre los años 1998 y 2000, por McLaughlin han revelado que las acetogeninas son inhibidores del complejo I de la cadena de fosforilación oxidativa, de manera que bloquean la formación de ATP, la molécula que aporta la energía que necesita la célula cancerosa para poner en funcionamiento su bomba mediada por P-glucoproteína, que le permite mantenerse activa. Las acetogeninas también inhiben la ubiquinona oxidasa, enzima dependiente del NADH, que es propia de la membrana plasmática de la célula cancerosa. McLaughlin realizó sus investigaciones con las acetogeninasBullatacin y Bullatacinone.

Sin embargo, estudios en el Caribe sugieren una conexión entre el consumo del fruto de la guanábana y formas atípicas de la enfermedad de Parkinson, debido a la muy alta concentración de annonacina. La concentración de esta sustancia en la fruta (15 mg/fruta) o en el néctar comercial (36 mg/lata) es cien veces mayor que en el té elaborado a partir de sus hojas (140 mg/taza). Por eso, es importante tomarla en forma de infusión con las hojas y sólo 2 tazas al día, para no sobrepasar la dosis deannonacina que podría producir formas atípicas de Parkinson.

Utilizada de esta forma, la Graviola o Guanábana destruye las células malignas en 12 tipos de cáncer, incluyendo el de colon, de pecho, de próstata, de pulmón y de páncreas, sin afectar a las células sanas.

Otro género de plantas con efectos probados sobre el cáncer son diversas especies de Kalanchoe (en la foto el "Espinazo del Diablo" (K. daigremontiana)), de la familia de las Crasuláceas, también originarias de Sudamérica, donde se utilizan tradicionalmente en uso interno (ingesta) contra diarreas, fiebres y para curar el cáncer, debido a que uno de sus principios activos, los bufadienólidos, tienen acción antitumoral, eliminando las células cancerosas y los tumores.

En forma externa, emplasto con las hojas machacadas o mezclando el jugo de las hojas con aceite vegetal o vaselina, se usa contra hinchazones, tumores, abscesos, quemaduras y heridas de difícil tratamiento. El ungüento detiene hemorragias, es antiinflamatorio, astringente y cicatrizante. También se usa el jugo de la planta como colirio para los ojos. Es una planta de amplio espectro que puede sanar daños celulares en muchos órganos como: diabetes, afecciones a los pulmones, riñones, aparato urogenital, aparato digestivo, la piel y afecciones de la mujer (pechos, útero, fertilidad, etc.) y problemas circulatorios, entre otros.

En Europa se usa para tratar enfermedades psicológicas como la esquizofrenia, las crisis de pánico y los miedos.

Las partes utilizadas son principalmente las hojas, que tienen un gusto acidulado. Se pueden tomar de forma externa o interna según lo que queramos tratar:

  • Externamente: Hojas machacadas en forma de cataplasma, compresa o emplaste, jugo de las hojas con aceite o vaselina para usar como ungüento. Usada así, la planta es antiinflamatoria, antihemorrágica, astringente y cicatrizante.
  • Internamente: Hojas crudas en ensalada o zumo fresco u hojas en infusión. Dosis para uso interno: Una hoja grande o 3-4 hojas pequeñas al día, que en peso equivalen a unos 50 gramos diarios de planta fresca.

Contraindicaciones: No tomarla durante el embarazo, ya que pueden estimular el útero. No conviene usar la planta de forma continuada por largos períodos de tiempo, debido a cierta acción inmunodepresora. Su composición incluye compuestos como los bufadienólidos, que son glucósidos cardíacos, por lo que en pacientes afectados por cardiopatías hay que consultar con el médico. La investigación clínica efectuada sobre las Kalanchoe indica que puede haber toxicidad si se abusa de la planta y señala que hasta dosis de 5 gramos de planta por kilo de peso no hay toxicidad (esto equivale a unos 350 g. de hoja para una persona de 70 kg., que es una dosis siete veces superior a la aconsejada).

Casualmente, a partir del 1 de abril de 2011, el uso de plantas medicinales no sujetas al negocio de las empresas farmacéuticas -las mismas que sacaron pingües beneficios del fraude de la gripe A por ellas generado- será ilegal en la Unión Europea, en virtud de una directiva de 2005 que entra en vigor ese día.

En el año 2005 se aprobó la Directiva Europea de Medicamentos a base de Plantas Tradicionales, que es una subdirectiva de la Ley europea de Medicamentos. Esta directiva exige a todas las preparaciones herbolarias los mismos procedimientos que los utilizados por los productos farmacéuticos, incluso si la hierba ha sido utilizada como remedio durante miles de años. Los gastos para conseguir esta aprobación son tan altos, que sólo las grandes empresas pueden pagar (del orden de £80.000 a £120.000 libras por hierba), y cada hierba que forme parte de un compuesto tiene que ser tratada por separado. Esta ley exige, para poder vender una planta en un herbolario, al menos una historia de 30 años de uso seguro de los cuales al menos 15 en algún país de la Unión Europea. Esto significa que las plantas descubiertas hace menos de 15 años no podrán venderse, y las demás solo se permitirá su venta si están incluidas en una Lista Positiva de Plantas Medicinales tradicionales "seguras". El periodo de transición para ir retirando productos concluye el 2011, año en el cual tienen que estar retirados todos los extractos y plantas ilegalizados por esta nueva legislación.

Esta ley se quiere imponer en todo el mundo, al ser una medida auspiciada por las grandes multinacionales farmacéuticas, a través de un acuerdo mundial llamado Codex Alimentarius.

Como hemos visto, los principios activos de las plantas, aunque naturales, no dejan de ser sustancias bioquímicas y medicamentos que hay que tomar con precaución y respetando las dosis, ya que también existen contraindicaciones y riesgos, pero entiendo que éstos pueden ser perfectamente asumibles, cuando su eficacia está avalada por una investigación científica razonable, y su uso está basado en una praxis tradicional secular. Máxime cuando de lo que estamos hablando es de la posibilidad de salvar millones de vidas.

Por eso, creo que merece la pena ayudar a difundir esta información, y deberíamos exigir a los poderes públicos que deroguen o modifiquen la Directiva Europea de Medicamentos a base de Plantas Tradicionales, estudien más estas platas y todas aquellas que puedan ser útiles a la sociedad, y si sus efectos son tan buenos como parece, debería promocionarse su cultivo, comercialización y su uso adecuado, sin ningún tipo de cortapisas, y si para ello es necesario o se estima justo y conveniente indemnizar a las empresas farmacéuticas por las investigaciones que realizaron y financiaron inicialmente ¡Hágase! Aún así estoy seguro que nos ahorraríamos miles de millones de euros en la investigación y en el tratamiento de los casos de cáncer, tanto en la sanidad pública como en la privada, y sobre todo liberaríamos a millones de personas del suplicio que supone la quimioterapia actual.

Fuente.

jueves, 31 de octubre de 2013

Sayanim: las células dormidas del Mossad

Que el Islam y los musulmanes ocupan la agenda mediática cotidiana es evidente. No es algo nuevo la percepción negativa que los medios masivos de comunicación construyen sobre el universo islámico.

Desde las “leyendas” de la Edad Media, pasando por las Cruzadas –se llega a sostener “científicamente” el mito de que la palabra asesino es de origen islámico-, atravesando las lecturas “racionales” de la “civilización occidental” contra la “barbarie islámica”, llegando al choque de civilizaciones y la lucha contra el fundamentalismo y el terrorismo “islámico”, los musulmanes tienen una historia y un presente explicado por intereses para nada neutrales.

También en América Latina las operaciones de prensa se fogonean en periódicos y programas televisivos. Últimamente, se insiste con la absurda idea de la “penetración iraní” en nuestro continente.

Y lo peor, se le coloca a la comunidad islámica en general, pero muy especialmente a la vinculada con la escuela de pensamiento shiíta, un manto de sospecha en relación a sus actividades y referentes religiosos. Que el Holocausto, que la Amia, siempre hay letra para lastimar y dañar la imagen de los musulmanes en Argentina.

Entonces, si un católico sigue las enseñanzas espirituales del Papa, es normal. Pero si un musulmán reivindica el pensamiento religioso de algún árabe o persa con turbante, la sospecha se instala. Los musulmanes de de estos lugares o bien son un “injerto”, reducidos a alguna que otra colectividad (sirios, libaneses); o bien son un potencial peligro, personas susceptibles de ser cooptadas por redes del “terrorismo internacional”.

No se nos escapa que tales difamaciones se desprenden para opacar las luces que tiene la revelación islámica en nuestra tierra. La crisis del cristianismo, la decepción del marxismo, la falta de respuesta –o peor, la mala solución para conflictos como la droga y la falta de valores- empujan a muchos sectores sociales a mirar otros horizontes. Y el Islam Revolucionario, cuyo epicentro se desarrolla en Irán y su revolución, tiene banderas muy serias para la vida del hombre.

A esto se le suma la alianza que se ha dado entre revolucionarios, como por ejemplo el compañero Chávez, quien insistía, entre otras cosas, en una “alianza estratégica” entre la revolución bolivariana y la islámica, en el rol positivo de la religión, en el pedido al retorno de Jesús y Al-Mahdi, otorgándole espiritualidad a la lucha política.

En fin, consideramos que el Islam, incluso a pesar de algunos musulmanes, será una fuerza espiritual importante en Latinoamérica, in sha Allah. Y por supuesto, las experiencias políticas de los musulmanes siempre se encontrarán donde corresponda: con el pueblo. Si hay musulmanes que piensan en una revolución islámica, quisiéramos indicarles que se parecen mucho a aquellos que esperan repetir experiencias revolucionarias europeas ya pasadas. Lo hemos dicho antes, y lo repetimos: no se trata de cambiar Europa por Irán.

No hubo nunca soviets por aquí, Vietnam siempre estuvo en Asia, y Jomeini es irrepetible. Así como invitamos a conocer y estudiar al Islam y a su revolución, nuestra mirada no puede ser ingenua: desarrollaremos nuestra experiencia, nuestro camino…nuestra lucha.

Es el momento de volver al título de este artículo. Lo que sigue a continuación es copia textual del testimonio de un ex – agente del Mossad, Víctor Ostrovsky [1].

Queremos volver a denunciar, insistir, que aquello que se le adjudica a los musulmanes, es practicado por otra “comunidad” político-religiosa con mucho poder económico-financiero. Desde el vamos, nos desentendemos de apreciaciones nazis, y de las lecturas sobre una “conspiración mundial” y otras pavadas que se encuentran.

Lo interesante aquí es que los judíos sionistas no solo no ocultan lo que sigue, sino que incluso lo consideran fundamental y presionan abiertamente a sus comunidades en el mundo para que así sea.

Precisamente, en la Argentina, con el Memorándum de Entendimiento por la causa Amia, pudimos notar como grandes sectores de la comunidad judía local jugaron sus cartas para los intereses de Israel. O la crisis en Siria: mientras musulmanes y cristianos pedían por la paz, ¿alguien escuchó a algún rabino criticar el posible bombardeo estadounidense?

El Sionismo insistirá siempre en vincular lo judío, más allá de todos sus matices, con Israel. Citemos al libro de Ostrovsky:
“El Mossad —créase o no— tiene únicamente treinta o treinta y cinco oficiales de servicios especiales o katsas operando por el mundo en cualquier momento. […]
La razón principal de una cifra tan sorprendentemente baja es que, a diferencia de otros países,Israel puede aprovechar el significativo y leal cuadro de la comunidad judía mundial establecida fuera de Israel. Y ello lo consigue a través de un sistema único de sayanim, ayudantes voluntarios.”
Los sayanim, las células dormidas del Mossad que realizan diversas tareas, son miles distribuidos por todo el mundo. Ostrovsky señala como ejemplo a Inglaterra, donde hay dos mil activos y cinco mil en reserva.
“Los sayanim —ayudantes— deben ser ciento por ciento judíos. Residen en el extranjero y, aunque no son ciudadanos israelíes, muchos son accesibles por medio de los parientes que tienen en nuestro país.”
Así el Mossad garantizará la lealtad del ayudante, incluso aunque no termine colaborando.

Tengamos presente que en nuestro país (Argentina) se encuentra la tercera comunidad judía en número, luego de la Entidad Sionista y de EE.UU.

Reconoce Ostrovsky:
“Tenemos a nuestra disposición un sistema de reclutamiento exento de riesgos que nos facilita realmente unos efectivos de millones de judíos a quienes recurrir allende las fronteras del país. Resulta mucho más fácil operar con lo que se halla disponible in situ y los sayanim ofrecen un apoyo increíblemente práctico en todas partes.”
Precisemos algunas tareas que pueden realizar para ayudar al Mossad:
  • Alquilar un auto, evitando que el agente haga todo el papeleo.
  • Prestar hospedaje a agentes sin levantar sospechas.
  •  Un banco sayan entregaría cantidad de dinero necesaria para las operaciones, en el horario que fuese necesario.
  •  Un doctor sayan trataría heridas de cualquier tipo, sin necesidad de informar a la policía.
  • Un periodista sayan impedirá que se critique a Israel en su trabajo, etc.
El funcionamiento con el agente y la coordinación se da de esta manera:
“Los katsas destinados a las bases tienen a su cargo a los sayanim, y los más activos son visitados por su katsa cada trimestre más o menos, lo que para ellos suele representarles entre dos y cuatro reuniones personales diarias con los sayanim junto con numerosas conversaciones telefónicas.”
También el autor nos relata la importancia de los viajes que Israel organiza con los jóvenes de la diáspora. Se reconoce abiertamente que se trata de reclutarlos, entrenarlos, y prepararlos para espiar, entre otras cosas:
“Muchos jóvenes entrenados en los campamentos de verano de Israel se convierten después en sayanim, lo que sin duda proporciona una importante reserva de colaboradores voluntarios, bien entrenados, que no se arredran ante las consignas y que ya han demostrado su habilidad para asumir riesgos. Con excepción de Canadá y Estados Unidos, las comunidades judías exteriores de Israel cuentan con estructuras entrenadas y armadas, dispuestas a defenderse llegado el caso.”
Para finalizar, Ostrovsky se hace la misma pregunta que nosotros:
“El único problema del sistema es que a dicha organización [el Mossad] no parece preocuparle cuan perjudicial resultaría que esto se supiese para el estatus de los judíos que se hallan en la diáspora. Cuando uno se interesa por ello, le responden: « ¿Y qué es lo peor que podría sucederles a esos judíos? ¿Qué viniesen todos a Israel? ¡Pues serían bien recibidos!»”

ENTREVISTA AL ESCRITOR JACOB COHEN

Los sayanim, ciudadanos comunes y corrientes que colaboran con el Mossad por «patriotismo»

por Silvia Cattori

La entrevista que el escritor Jacob Cohen ha concedido a la periodista Silvia Cattori trata sobre una obra, Le printemps des sayanim (La primavera de los sayanim), que debería leer todo ciudadano israelí interesado en los asuntos de su país. El libro trata de las actividades para recopilar información, dar desinformación e incluso hacer la propaganda, actos que llevan a cabo ciudadanos de confesión judía al servicio de un tercer Estado, Israel. ¿Pueden nuestras autoridades seguir ignorando esta actividad y el crucial impacto que tiene sobre la política y en la opinión pública en nuestros países?

El 12 de marzo de 2012 durante una presentación de su libro el escritor Jacob Cohen fue agredido un grupo de siete a ocho miembros de la Liga de Defensa Judía.
«Se precipitaron sobre mí y empezaron a romperme huevos en la cabeza y a llenarme de harina. Cuando se marchaba gritaban «kapo, colaboracionista, volveremos siempre que organices algo».
Silvia Cattori: He leído con verdadero interés y placer «Le printemps des Sayanim» [1]. ¿Contar lo que es verídico por medio de una novela es para usted una forma de tomar distancia?
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«La primavera de los sayanim» excelente novela de Jacob Cohen
Jacob Cohen: Soy consciente de ciertas realidades y de ciertas manipulaciones; siento la necesidad de transmitirlas, de desmitificar ciertas cosas. Y lo cuento mejor en forma de novela ya que se describe mejor a los personajes.
Silvia Cattori: Su obra, que se basa en hechos y personajes reales, y está jalonada por acontecimientos que durante varias décadas han marcado la actualidad, desvela lo que había entre bastidores. ¿Se trata de dejar al descubierto lo que nos ocultan los diferentes poderes?
Jacob Cohen: Desde luego. Tengo la oportunidad de seguir la actualidad en los medios de comunicación favorables a Israel y trato de dar las claves de ello. Por ejemplo, el programa «Rire contre le racisme» [Reír contra el racismo] [2] que hacen UEJF (Unión de Estudiantes Judíos de Francia) y sus cómplices de SOS Racisme [3]. Una iniciativa a priori simpática, excepto que se montó contra las salidas humorísticas de Dieudonné [4]. El mensaje subyacente y que transmitían los medios judeo-sionistas era: «Se puede reír sin aludir a las cuestiones complicadas de la ocupación y la colonización sionistas».
Silvia Cattori: Pone en perspectiva unos acontecimientos que pueden haber afectado de alguna manera a cualquier persona sin darse cuenta de todos sus matices, empezando por las maniobras de quienes se empeñan en mostrar la ocupación israelí bajo un ángulo favorable.
Jacob Cohen: Sí, en efecto. Una parte de mi trabajo consiste en buscar información en las páginas web judeo-sionistas para entender cómo pasan las cosas y las hacen avanzar. Así es como logro sacar a la luz las verdaderas intenciones de los actores políticos.
Silvia Cattori: A través de Youssef, un personaje muy cautivador, se siguen las acciones de personas fácilmente reconocibles, como BHL (Bernard-Henri Lèvi) al que usted llama MST. Da la impresión de que Youssef, árabe de origen marroquí, es usted. En su opinión, ¿encarna este personaje la insumisión del árabe colonizado frente al desprecio del dominante israelí?
Jacob Cohen: Sí, es una trayectoria que ha sido un poco la mía en el seno del Gran Oriente. Youssef lucha contra la logia judeo-sionista que se beneficia de la complacencia de los dirigentes de la Obediencia. En cualquier sociedad, sobre todo en conflicto, siempre ha habido francotiradores, no me atrevo a decir justicieros. Personas que resisten hay en Israel, en todas partes, en todos los medios. Cada uno a su manera trata de luchar contra la injusticia o contra la imposición de una ideología dominante.
Silvia Cattori: Hay tres palabras que aparecen frecuentemente en su novela: sayanim, paz y antisemitismo. La intriga se desarrolla en torno a unos sayanim. A través de personajes conocidos, fáciles de identificar, nos hace estar atentos al hecho de que entre nosotros hay personas de las que no se sospecha y que colaboran con el Mossad. Y se acepta el hecho de que trabajen para un país extranjero. ¿Por qué es tan importante para usted sacarlas a la luz?
Jacob Cohen: Cuando se trata de luchar contra la ideología sionista y sus enormes crímenes es importante sacar a la luz la manera que tienen de actuar. Primero para comprender y después para poder contrarrestarles, para no dejarse engañar por su propaganda.
Silvia Cattori: La existencia de los sayanim era prácticamente desconocida antes de la aparición de su obra. ¿Acaso no es usted el primer autor francés que da cuerpo a una realidad desconocida al tiempo que hacer entrar así este término en el vocabulario?
Jacob Cohen: Cuando leí libros sobre el Mossad y descubrí la existencia de los sayanim me caí del guindo. Lo que es extraordinario (y lo he afirmado en otra parte) es que probablemente haya en Francia algunos miles de sayanim y nunca se haya pronunciado esta palabra. Cuando descubrí esta realidad quise darle cierto peso. Quise ponerlo en el título. Creo que he sido la primera persona en utilizar esta palabra en Francia, mientras que en los países anglosajones es un término bastante corriente. Hoy estoy bastante satisfecho porque la palabra sayanim casi ha entrado en el lenguaje corriente en internet. Hay muchas personas que ahora usan este término de sayanim como un nombre común.
Silvia Cattori: ¿Un sayan es un agente del Mossad?
Jacob Cohen: No, en absoluto. Los sayanim no son agentes del Mossad. Son personas que llevan una vida normal, escritores, periodistas, directores de hotel o de una agencia inmobiliaria, etc. Los agentes del Mossad pueden necesitar un día que se les eche una mano, ya sea para espiar, para organizar una manipulación mediática, por ejemplo la campaña en torno a Gilad Shalit, una maravilla en términos de propaganda.
Silvia Cattori: ¿Se han convertido en informantes, en espías al servicio del Mossad sin saberlo? ¿O realmente saben quiénes son aquellos que les piden hacer unos servicios?
Jacob Cohen: Colaboran voluntariamente con el Mossad. En general pertenecen a organizaciones judeo-sionistas completamente fieles a Israel, como Bnaï Brit, una especie de francmasonería internacional judía que cuenta con 500.000 miembros en el mundo. Están muy orgullosos de aportar su contribución.
Silvia Cattori: ¿Cómo actúan concretamente?
Jacob Cohen: Tomemos el caso de Gilad Shalit. ¿Cómo es que un cabo del ejército de ocupación secuestrado por Hamás cuyo padre es un funcionario sin medios se convierte de la noche a la mañana en una personalidad internacional? ¿Cómo es que su padre fue invitado varias veces por Sarkozy, por Obama, por el Papa, por el secretario general de la ONU, por Merkel? Ese es el trabajo de los sayanim. La red de los sayanim es la que organiza todo eso. Este es un ejemplo que demuestra para qué pueden servir los sayanim.
Silvia Cattori: En su opinión, ¿en qué sentido se presta a discusión la palabra paz? ¿Acaso Israel no está interesado por la paz?
Jacob Cohen: Para quienes no conocen la mentalidad israelí los israelíes son muy buenos cuando se trata de la palabra paz. Cuando voy a Israel leo los periódicos, conozco un poco el hebreo, discuto. Por ejemplo, la música israelí: siempre se canta a la paz, cuando llegue la paz… se hace vivir a la gente en la ilusión de la paz. Es una manera de hacer creer a la gente que se está buscando la paz: si se tuviera un interlocutor fiable, serio, si se pudiera confiar en él... La palabra paz forma parte integrante del vocabulario sionista de forma obsesiva, pero es totalmente ilusorio.
Silvia Cattori: En su opinión, ¿en qué sentido resulta sospechosa la promesa de un Estado palestino?
Jacob Cohen: Es una consigna vacía. Todo el mundo habla de un Estado palestino. Hasta Georges W. Bush había declarado que habría un Estado palestino antes de 2005 y luego antes de 2008. Se trata de todo un vocabulario que sirve para hacer creer que el objetivo está al alcance de la mano, aunque en realidad no hay nada de eso puesto que prosigue la colonización y Palestina se reduce a ojos vista.
Silvia Cattori: ¿No pertenece usted a asociaciones de defensa de los derechos de los palestinos que, sin embargo, creen en ello?
Jacob Cohen: La única asociación de la que soy miembro es la UJFP (Unión Judía Francesa por la Paz). Creo que muchos militantes, ya sea de la UJFP o de otras organizaciones, creen cada vez menos en la perspectiva de un Estado palestino. Personalmente creo que la solución que se impondrá, seguramente con violencia, será un Estado único.
Silvia Cattori: ¡Hablemos de la UJFP! ¡Que sepamos, sus responsables no tienen escrúpulo alguno en servirse de la acusación de antisemitismo para excluir a personas absolutamente honorables! Ellos son quienes originaron la campaña que hoy se lleva a cabo contra el músico de jazz Gilad Atzmon [5] tras la publicación de su libro The Wandering Who?, ¿qué opina de esto?
Jacob Cohen: Hace muy poco tiempo que conozco a Atzmon. Su editor me envió el libro y me gustó, incluso escribí una reseña elogiosa, a pesar de que me siento aludido en su crítica de los «judíos antisionistas que siguen siendo judíos». Me sorprendió la violencia de los debates. Lamento mucho estas acusaciones de antisemitismo, tanto más cuanto que en general son producto de judeo-sionistas que quieren impedir así cualquier crítica a Israel. Es lo que le ha pasado a Günter Grass, premio Nobel de literatura: se le tacha de antisemita. Me parece lamentable. Dicho esto, no soy responsable de las posturas de la UJFP como tal.
Silvia Cattori: Su novela traduce muy bien el clima de intimidación y de sospecha que crea el anatema del antisemitismo. ¿Acaso no dice usted un poco lo mismo que Atzmon, aunque de manera diferente? Él se basa en conceptos, usted en lo que observa día a día. ¿No pone usted en tela de juicio un cierto comportamiento identitario y el impacto que este tiene en la escena política?
Jacob Cohen: En eso me diferencio de las posturas de Atzmon. Tengo una identidad judía que es producto de varios elementos históricos, culturales, litúrgicos, tradicionalistas, y no quiero deshacerme de ellos sin razón.
Silvia Cattori: Su personaje expresa el temor a ser tachado de antisemitismo y deplora la dificultad que tienen para decir lo que piensa. ¿Acaso no es una estafa el uso de esta acusación?
Jacob Cohen: ¡Ah, totalmente!. Los israelíes, los sionistas, las organizaciones judeo-sionistas han encontrado esta forma de contraatacar. En el libro de Israël Shahak [6] encontré que ya en 1973 se había acusado a un periódico británico de ser antisemita porque criticaba la ocupación israelí. Encontraron un argumento extraordinario, un método excelente para contrarrestar las críticas e imponer su silencio. Esta acusación funcionó durante mucho tiempo pero cada vez da menos miedo. Además, los israelíes (o judeo-sionistas, como me gusta llamarlos) utilizan menos la acusación de antisemitismo. Son unas exageraciones que acaban siendo inoperantes. Han encontrado otra forma de contraatacar: hablan de «deslegitimación» de Israel y dicen: «quieren deslegitimar a Israel, decir que no tienen derecho a existir, deslegitimar al Estado». Es otra manera de disuadir las críticas. Pascal Boniface [7] escribió un libro, Est-il permis de critiquer Israël? [¿Se puede criticar a Israel?] Cada vez más personalidades dicen que basta de estas amalgamas.
Silvia Cattori: Youssef, el protagonista de su libro, considera con severidad estas manifestaciones que tienen por objetivo establecer una simetría entre el opresor y el ocupado. La intriga que se crea en torno a un partido de fútbol es esclarecedora, ¿es real?
Jacob Cohen: La historia del partido de fútbol es absolutamente real. Hice el seguimiento de cómo habían hablado los medios de ello. Imaginé lo que se había dicho en el despacho del jefe de los sayanim, las verdaderas razones por las que se había montado esta operación de propaganda. Hay que dar la ilusión de que se hacen cosas para facilitar la comprensión entre los pueblos. Lo único es que mientras tanto la colonización prosigue implacablemente.
Silvia Cattori: ¿Estaba Leila Shahid [8] en el lugar en el que se celebró el partido?
Jacob Cohen: Supuse que debía de estar ahí. Si no estaba en este partido, debió de participar en otras manifestaciones de este tipo. El novelista tiene esa libertad. Sigo la realidad. Lo esencial es crear la atmósfera. Tanto a Leila Shahid como a Dalil Boubaker [9], etc… se les pone en situaciones muy difíciles. Están obligados a participar en este tipo de manifestaciones llamadas «de paz», si no lo hacen se les diría que están contra la paz.
Silvia Cattori: Es usted indulgente con ellos. Por ejemplo. ¿acaso no se pliega Leila Shahid a las pretensiones contra natura de autoridades que tanto en Ramala como en París colaboran con la ocupación israelí?
Jacob Cohen: En mi novela Laïla Soudry (Leila Shahid) se pregunta mucho sobre la función que tiene y el papel que le hacen desempeñar. Recuerde la escena durante los himnos. Una vez dicho esto, de manera general en mis artículos soy muy crítico con los «colaboracionistas», como yo los llamo. Acabo de publicar una crónica en mi blog [10] sobre la visita de Salam Fayyad a Benyamin Netanyahou titulada «Le vassal palestinien rencontre son maître et seigneur sioniste» [El vasallo palestino que se reúne con su amo y señor sionista].
Silvia Cattori: En Francia se corteja mucho, y no solo por parte de los sayanim, a los palestinos que colaboran de facto con el ocupante israelí…
Jacob Cohen: Es cierto. Dalil Boubaker y más recientemente el imán de Drancy Shalgoumi se han convertido en los niños bonitos del CRIF [Consejo Representativo de las Instituciones Judías de Francia] y del poder de Sarkozy. Por desgracia, siempre hay este tipo de colaboracionistas que traicionan las aspiraciones de los pueblos a quienes se supone que representan.
Silvia Cattori: ¿No están los palestinos condenados a fracasar ante las acciones de los sayanim que, según usted, están activos por todo el mundo?
Jacob Cohen: No creo. Hoy parece que los israelíes no tienen ninguna posibilidad, eso es lo que les empuja a ser intransigentes y a creerse intocables. Pero las relaciones de fuerza se están invirtiendo. No hace mucho tiempo se les celebraba como la «única democracia de Oriente Próximo».

Acuérdese de aquella época en la que los europeos iban a los kibutz. En 1967, cuando Israel acababa de conquistar unos nuevos territorios palestinos y el Golán, toda la izquierda francesa salió a la calle para ensalzar a Israel.

Esta inversión empieza a dar sus frutos .Israel es cada vez más paria. A partir de ahora el colonialismo y el apartheid conforman la imagen de Israel. La aventura sionista tendrá un final, tanto más cuanto que los israelíes están tan seguros de sí mismos que rechazan todas las soluciones que podrían permitirles encontrar su lugar en la paz. Quieren una paz en la que ellos serían los amos absolutos.
Silvia Cattori: La opinión pública es una cosa, la clase política otra… Hubo un escándalo cuando el general de Gaulle [11] mencionó a este «pueblo de élite seguro de sí mismo y dominador». ¿No cree que todavía hoy cualquier político que dijera eso pondría en peligro su carrera?
Jacob Cohen: No estoy de acuerdo. Las cosas también han evolucionado en relación a eso. Sigo la actualidad a diario. Una delegación parlamentaria francesa hizo un estudio sobre la acaparamiento de agua de Cisjordania por parte de las autoridades ocupantes. El informe se llamaba «El apartheid de Israel», algo inimaginable hace poco tiempo. La sensibilización ha evolucionado. Existe una realidad que los políticos no pueden ignorar indefinidamente.
Silvia Cattori: Resulta que los medios de comunicación han ignorado su libro. ¿No es esto la prueba de que usted toca un tabú [12]?
Jacob Cohen: Ha habido un muro de silencio alrededor de mi libro, lo cual es bastante comprensible tratándose de los medios convencionales. Pero muy pocas asociaciones progresistas y en favor de Palestina se han movilizado por el libro. Me sorprendió bastante y también me decepcionó.
Silvia Cattori: Es muy fuerte su descripción de SOS Racisme. Muestra usted como sus dirigentes se entregan a unos compromisos contra natura con un grupo que está marcado por una ideología racista: la UEJF (Unión de Estudiantes Judíos de Francia). Y con qué facilidad este grupo pudo comprarlos e instrumentalizarlos, y llevarlos a servir a los intereses de Israel…
Jacob Cohen: SOS Racisme es un caso particular, casi es una caricatura de una organización de mayoría árabe y musulmana, creada, financiada, controlada y manipulada por los sionistas, es decir, por la UEJF. No comprendo que quienes conforman su base y que en general son estudiantes o cuadros, no se den cuanta de las manipulaciones de las que son objeto. SOS Racisme no ha dicho nunca una palabra sobre la ocupación sionista. Su nombre siempre se encuentra junto al de la UEJF. Marchan codo con codo por la gloria de Israel.
Silvia Cattori: Acaba usted de publicar una nueva novela Dieu ne repasse pas à Bethléem [Dios no vuelve a pasar por Belén]. También trata de la actualidad en Oriente Próximo [13]. ¿Dedica todo su tiempo a la escritura?
Jacob Cohen: Dedico de 3 a 4 horas al día a escribir novela y después al compromiso político, principalmente en internet.
Silvia Cattori: Tanto mis novelas "Dieu ne repasse pas à Bethléem" (Dios no volverá a pasar por Belén) como "Le Printemps des Sayanim" (La primavera de los Sayanim) parecen ser el relato de sus experiencias tejido con lo que usted ha vivido, con sus experiencias vividas. ¿Oriente Próximo es un tema que le preocupa particularmente?
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El presidente francés Sarkozy con Valérie Hoffenberg
Jacob Cohen: Dios no vuelve a pasar por Belén es la epopeya novelada de Valérie Hoffenberg, presidenta del Comité de Judíos Estadounidenses de Francia, parlamentaria de UMP y sionista acérrima, nombrada por Sarkozy en 2009 «representante especial de Francia en Oriente Próximo». Esta dama creó la zona industrial de Belén supuestamente para favorecer el acercamiento israelo-palestino y contribuir a crear las condiciones de paz. Como señalé antes, es el tipo de timo político y mediático para dar la ilusión de que se marcha hacia la paz. En realidad, es una cortina de humo que permite al ocupante sionista estrechar su cerco sobre Cisjordania con toda impunidad.

Oriente Próximo me preocupa particularmente porque toda mi familia y una gran parte de mi comunidad marroquí fueron desarraigados e implantados en una tierra extranjera e inhóspita, sometidos al racismo asquenazí y arrastrados a unas guerras que no les concernían.
Silvia Cattori: Muchas gracias.